Premio Nacional de Ciencias Exactas 1997, expondrá en jornada organizada por el Instituto de Astronomía de la UCN.
Desde el Big-Bang, pasando por los secretos del cosmos, los astros y su evolución, abordará en directo la destacada astrónoma chilena, Dra. María Teresa Ruiz, en una exposición online organizada por el Instituto de Astronomía (IAUCN) de la Universidad Católica del Norte (UCN).
La actividad virtual tendrá lugar el jueves 12 de noviembre, a las 18:00 horas, oportunidad donde la directora del Centro de Excelencia en Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA) y Premio Nacional de Ciencias Exactas 1997, realizará un viaje por el universo en una jornada gratuita y abierta a la familia.
La charla en vivo podrá ser seguida a través de Facebook Live, ingresando a www.facebook.com/iaucn El ciclo de charlas continuará con diversas conferencias sobre estrellas, exoplanetas y la Vía Láctea, durante noviembre y diciembre.
Una alianza estratégica impulsada por el Departamento de Ciencias Biológicas y Biodiversidad de la Universidad de Los Lagos, se vio oficializada a través de la firma de un convenio de colaboración entre la Corporación Nacional Forestal, Conaf y la ULagos. Este hito marca el inicio de un proyecto a largo plazo que busca, a través del trabajo conjunto, orientar acciones que sirvan para el intercambio de conocimiento.
Una de las primeras acciones desarrolladas por ambas instituciones, fue la participación de 30 guardaparques de la Región de Los Lagos en el diploma, “Restauración ecológica, manejo de especies nativas y control de especies invasoras en áreas protegidas”, impartido por académicos de la Casa Universitaria Estatal. El director nacional de Conaf Rodrigo Munita destacó esta inciativa presentada por la dirección regional de la Corporación y acogida por la ULagos: “La concresión de estas actividades son posibles gracias a las sinergias entre instituciones del Estado para formar a los actores claves, como lo son nuestros guardaparques. Estamos muy contentos que esto se esté concretando en el sur austral”, afirmó.
Con la firma del Convenio de Colaboración, ambas instituciones desarrollarán acciones conjuntas y coordinadas que permitirán acrecentar las capacidades en docencia, investigación, formación continua y vinculación con el medio, todas en beneficio de la conservación y manejo sustentable de los recursos naturales, asociadas a las áreas silvestres protegidas del Estado y a programas especiales desarrolladas por ambas partes en la Región de Los Lagos. Este tipo de acciones servirán para el desarrollo de proyectos científicos y de innovación, como también para el intercambio de conocimiento, experiencias e información, tanto nacional como internacional, que promuevan la generación de servicios ecosistémicos, la recuperación de ecosistemas naturales y la importancia de la conservación de la biodiversidad en la sociedad regional. Se releva también la realización de tesis, prácticas, pasantías, la asistencia técnica profesional, las publicaciones conjuntas, entre otras acciones. Así lo declaró el director del Departamento de Ciencias Biológicas y Biodiversidad, Julio Crespo.Publicado por: Claudia Millán Rute
Era del petróleo llegará a su fin y abrirá la oportunidad de transitar hacia una bioeconomía circular y sustentable, en la que se produzca de manera inteligente y se minimice el requerimiento de nuevas materias primas. Este es el camino que sigue la Unidad de Desarrollo Tecnológico de la UdeC para aportar con investigación aplicada a nuestro futuro.
Hasta hace no muchos años, el ciclo de vida de un producto era producir-usar-desechar. Esa era la base de una economía lineal típica que se adoptó durante el siglo XX.
Sin embargo, existe la posibilidad de alargar la vida útil de los productos y diseñarlos para que no constituyan un residuo al final de su vida útil: la economía circular.
Si este principio se entrelaza con la sustitución del petróleo por materias primas renovables, surge un nuevo paradigma productivo que puede cambiar la manera en que se generan los productos que la sociedad actual y futura requiera: la bioeconomía circular.
Vivir de lo que nos da la tierra
“Si bien los conceptos de bioeconomía y economía circular son nuevos, los principios que la sustentan son antiguos”, señala el Dr. Alex Berg Gebert, Director de la Unidad de Desarrollo Tecnológico, UDT, de la Universidad de Concepción.
“Nuestra sociedad ha vivido de productos provenientes de la Tierra durante miles de años. De hecho, hasta hace pocos años atrás nos vestíamos principalmente con lana y cuero, materias primas renovables que se producían a nivel local, sin depredar la naturaleza. Sin embargo, junto al advenimiento masivo del petróleo —no solo como combustible, sino también como materia prima de fibras textiles, equipos eléctricos y utensilios de muy distinto tipo— surgió la cultura del usar y botar”, apunta.
Investigadores, ingenieros, empresarios y gobiernos alrededor del mundo reconocen que se debe disminuir la dependencia del petróleo, por razones económicas, ambientales, sociales y estratégicas. Este reconocimiento impulsa el desarrollo de procesos y productos biobasados y el uso en cascadade las materias primas, siguiendo los principios de un modelo circular. La biomasa es la única materia prima renovable que puede reemplazar a los recursos fósiles: carbón, gas natural y petróleo.
Si bien la bioeconomía circular se centra en la reutilización de los materiales, el cierre del circulo no puede ser completo; siempre se requerirá un make up o reposición. Los subproductos de las industrias forestal y agrícola son una excelente fuente para este fin.
Industrias circulares
En Chile se cuenta con varios ejemplos de industrias que pueden convertirse en modelos circulares, como la del vino. El cultivo de vides y el procesamiento de uvas genera diversos subproductos que no están siendo utilizados actualmente, como los sarmientos, las pepas o los hollejos.
“Junto a la fruta y al vino, existe la posibilidad que surjan actividades productivas especializadas, para producir antioxidantes, aditivos industriales, precursores químicos y suplementos alimenticios”, señala Alex Berg.
En la UDT se han ejecutado distintos proyectos que se abocan a este desafío, algunos con muy buenos y prometedores resultados, focalizados en la industria alimenticia, farmacéutica, química y ganadera.
En el caso de la actividad maderera y forestal, la corteza, las piñas de pino, el aserrín o el polvo de lija son subproductos subaprovechados, los que también pueden ser fuente de productos de alto valor. Como ejemplos, cabe mencionar taninos o fungicidas, extraídos de corteza de pino, reforzantes de materiales plásticos de tamaño nanométrico, generados a partir de celulosa, o aditivos para plásticos, basados en polvo de madera; todos temas en los que la UDT trabaja desde hace varios años.
“Hay muchos subproductos que se pueden aprovechar que están disponibles en grandes cantidades. Debemos aprender cómo utilizar sustentablemente estos recursos, contribuyendo a fortalecer su cadena de valor”, afirma el Director de la UDT.
“Estoy convencido que estas alternativas productivas no solo tienen sentido ecológico, sino que también estratégico y económico. Su implementación está abierta a empresas pequeñas y medianas de base tecnológica, favorece el desarrollo económico local y abre nuevas posibilidades de empleo estable y bien remunerado”, añade Berg.
“¿Cuál es la labor de UDT? Básicamente, desarrollar tecnología económicamente factible, ambientalmente benigna y socialmente aceptada”, finaliza el Dr. Berg.
Las nuevas pruebas de antígenos ayudarán a realizar diagnósticos en lugares remotos sin acceso a laboratorio y también facilitarán que los trabajadores de salud identifiquen y aíslen a los contagiados en contextos difíciles, como después de un desastre natural. Estas pruebas no remplazan a las pruebas moleculares conocidas como PCR, si no que los complementan, aseguran los expertos de la agencia de salud de la ONU en la región.
La Organización Panamericana de la Salud envió una donación de 190.000 pruebas rápidas de COVID-19 a cuatro países de América Latina, entre ellos Honduras, que acaba de ser duramente golpeado por el huracán Eta.
La agencia anunció en un comunicado que se enviaron 80.000 pruebas de diagnóstico de antígenos a Ecuador, 40.000 a El Salvador, 40.000 a Honduras y 30.000 a Surinam. Junto con México, donde se entregarán pruebas también, pero a través de la Organización Mundial de la Salud, el personal relacionado con la salud de esos países está recibiendo formación para llevar a cabo programas piloto de implementación.
Las organizaciones aseguran que las nuevas pruebas, aprobadas recientemente por los expertos de la agencia de salud de la ONU, podrían transformar la respuesta de la región al COVID-19 al permitir a los trabajadores de la salud realizar pruebas precisas y rápidas para pacientes sintomáticos, incluso en comunidades remotas.
Según la OPS, las pruebas rápidas de antígenos son más precisas para determinar si alguien está actualmente infectado, a diferencia de las anteriores que utilizaban anticuerpos, que muestran que alguien ha tenido COVID-19, pero a menudo dan un resultado negativo durante las primeras etapas de la infección.PNUD Honduras/María José RodríguezEscenas de la vida cotidiana en Honduras durante la pandemia de COVID-19.
Nuevos protocolos
La Organización está ayudando a países de la región a poner en práctica nuevos protocolos de pruebas para que los trabajadores de salud tengan claro cómo utilizar los nuevos diagnósticos e informar sus resultados. Para esto se han realizado una serie de consultas y capacitaciones en Jamaica y Venezuela, así como en Honduras, Costa Rica y Trinidad y Tobago.
“Al proporcionar resultados rápidamente, la nueva prueba permite a los trabajadores de salud de primera línea manejar mejor los casos al aislar a los pacientes para evitar una mayor transmisión y comenzar el tratamiento de inmediato. Si se distribuye ampliamente, esta nueva prueba transformará nuestra respuesta a la COVID”, aseguró la directora de la Organización Panamericana de la Salud, Carissa F. Etienne.
Las pruebas serán especialmente útiles en comunidades remotas sin fácil acceso a un laboratorio, que se han visto afectadas de manera desproporcionada por la pandemia, dijo la experta.Universidad deOxford/John CairnsLa Universidad de Oxford, en el Reino Unido, realiza pruebas para el desarrollo de una vacuna contra el COVID-19. El proyecto de vacuna cuenta con apoyo internacional.
La diferencia con las pruebas PCR
Las pruebas de diagnóstico por PCR, que son muy precisas y deben realizarse en entornos de laboratorio, siguen siendo el método de referencia, pero obtener sus resultados puede ser muy lento en comparación con las de antígenos. Según la OPS, las nuevas pruebas rápidas no reemplazan a las de PCR, sino que complementan la detección molecular.
Los expertos explican que la detección basada en antígenos debe ser prioritaria para los casos sospechosos leves o ambulatorios y, eventualmente, en contactos de pacientes confirmados en entornos cerrados.
Su uso en otros tipos de procesos como en puertos de entrada, fronteras o en la búsqueda de casos asintomáticos no se recomienda actualmente.
El Fondo Estratégico de la OPS, un mecanismo de cooperación técnica regional para la adquisición conjunta de medicamentos esenciales e insumos de salud está trabajando con los países para adquirir estas pruebas de diagnóstico.
La iniciativa forma parte del Acelerador del acceso a las herramientas contra la COVID-19 (ACT) de la Organización Mundial de la Salud para desarrollar, adquirir y distribuir insumos fundamentales para luchar contra la pandemia.
Un equipo multinacional, que incluye a la investigadora del Instituto de Ecología y Biodiversidad, Magdalena Fuentealba, reconstruyó 500 años de la historia climática de la Región Metropolitana. El estudio fue publicado en el International Journal of Climatology.
La naturaleza nos sigue asombrando cada día. ¿Sabías que los anillos de los árboles son verdaderos libros de historia, que podemos usar para reconstruir las variaciones climáticas que han ocurrido en los últimos cientos, e incluso miles de años? Es el caso del ciprés de la cordillera, árbol que habita en la región andina de Chile y Argentina, y cuyos delgados anillos almacenan información clave para entender la humedad, precipitaciones y temperaturas que caracterizaron cada año de su crecimiento.
Así es como Austrocedrus chilensis, especie de crecimiento lento que puede vivir hasta los mil años, se ha convertido en la mejor herramienta de trabajo para un equipo de científicos de Chile, España y Estados Unidos. Durante tres años, las y los investigadores analizaron información de decenas de cipreses que se encuentran en un sector del Cajón del Maipo, mediante lo cual pudieron comprender y documentar los cambios climáticos ocurridos durante los últimos 500 años en la Región Metropolitana.
El trabajo, liderado por el científico español, Roberto Serrano, y que contó con la participación de Magdalena Fuentealba, investigadora del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, fue publicado recientemente en el International Journal of Climatology.
Los resultados muestran que los mayores episodios de lluvias extremas se presentaron en los siglos XVII y XVIII, mientras que las sequías más fuertes del período se registraron a fines del siglo XX y, especialmente, a principios del XXI. De hecho, desde 2006 vivimos el período más complejo, denominado Megasequía, que continúa afectando con fuerza a todo Chile central.
Archivos del pasado y su valor en el presente y futuro
¿Qué importancia tiene reconstruir la historia climática de los últimos 500 años? Los autores del estudio, aseguran que el trabajo realizado tiene un importante valor social y ecológico, que permite proyectar escenarios hacia adelante. Magdalena Fuentealba, se refiere a ello:
Magdalena Fuentealba
“Uno de los principales aportes de nuestra investigación es poner en alerta a la comunidad, sobre posibles escenarios futuros. Si la situación de sequía persiste, podemos pensar que el clima semiárido del norte se va a desplazar al sur, con las consecuencias de los problemas socio ecológicos y socioeconómicos que esto involucra. Además toda la industria agrícola y forestal será afectada por esta disminución de las precipitaciones”, asegura la investigadora de la Universidad Católica de Chile.
Por su parte, Roberto Serrano -integrante de la Estación Experimental de Aula Dei, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Zaragoza- explica que las reconstrucciones hidroclimáticas ayudan a ubicar el momento climático actual en un contexto temporal más amplio de lo que ofrecen las observaciones meteorológicas. “La sequía, por ejemplo, es un proceso que abarca múltiples escalas temporales y espaciales, por lo que observarla o medirla en un momento concreto es poco útil para comprender su alcance. Conocer la intensidad y magnitud del momento actual comparándolo con los anteriores, permite saber la frecuencia con la que se producen y así estimar potenciales impactos. Por el contrario, los momentos de exceso hidroclimático -años más lluviosos de lo normal- también se reconstruyen y son extremadamente útiles para saber si en un territorio son más habituales fenómenos como las inundaciones”, señala.
En ese contexto, la investigación detalla que la variabilidad hidroclimática es uno de los principales factores de riesgo ambiental y socioeconómico, debido a sus posibles impactos negativos en los ecosistemas y comunidades. En Chile y en Sudamérica, los peligros se asocian, fundamentalmente, con un mayor desarrollo de incendios forestales y escasez de agua, afectando el bienestar humano y de los ecosistemas. A esto se suman los conflictos sociales en zonas donde el agua es mercantilizada y hay escasas precipitaciones.
“Considerando un escenario de temperaturas crecientes, mayor demanda y escasez prolongada de agua, Chile central se convertirá en un área de alto riesgo bajo cualquier escenario de cambio climático. Las tendencias climáticas recientes ya apuntan en esta dirección”, se advierte en el documento.
Arboles testigo
El estudio multinacional se inició en el 2017, escogiéndose la Región Metropolitana para hacer el sondeo, zona caracterizada por su clima mediterráneo y precipitaciones estacionales. Ese año, Magdalena Fuentealba y Roberto Serrano, se dirigieron al Cajón del Maipo, en las cercanías de San Gabriel, para tomar muestras de los anillos del ciprés, también llamados “testigos de árboles”. La información recolectada incluyó decenas de muestras de anillos de árboles, que contienen información desde el año 1536 al 2016 y también, datos almacenados en otro tipo de registros.
“Los testigos se obtienen sacando trozos muy finos de madera que no alteran el funcionamiento del árbol ni lo dañan. Lo interesante es que cada anillo va mostrando el crecimiento anual e indicando períodos húmedos o más secos”, comenta la científica chilena.
Para poder utilizar a estos archivos vivientes como instrumento de medición, se requiere un largo proceso. Una vez extraídas las muestras, éstas son llevadas a un laboratorio para ser escaneadas y analizadas. “Medimos el espesor de los anillos que crecen estacionalmente. Encontramos que hubo una mayor frecuencia de eventos húmedos entre 1600 y 1800, lo que coincide con el período frío conocido como la Pequeña Edad del Hielo. Luego a partir de la mitad del siglo XX, pudimos empezar a ver un aumento en la frecuencia de períodos más secos, hasta llegar a nuestros días, donde atravesamos la Megasequía”, comenta la investigadora del IEB y de la Universidad Católica.
Roberto Serrano comenta que los resultados ayudarán, sin duda, a estimar la probabilidad futura de sequías en la Región Metropolitana de Chile, en un escenario previsto de mayor temperatura y precipitaciones muy variables en el tiempo y el espacio.
Colaboración científica
El autor principal del estudio, explica que la colaboración internacional es básica en ciencia y muy necesaria en el estudio del clima. “En este trabajo colaboramos siete investigadores e investigadoras de tres países, de seis centros de investigación diferentes. Cada uno aportó sus conocimientos y recursos en sus áreas de experiencia y con ello conseguimos un estudio transversal con resultados contrastados y fiables, y con una diversidad de métodos y puntos de vista que siempre es valiosa. Por otro lado, la experiencia de trabajo en Chile desde el principio fue muy positiva, y tanto las instituciones como las y los investigadores aportaron todo lo que estuvo en su mano. La ciencia, climática al menos, tiene un desarrollo extraordinario en Chile”, comenta Serrano.
Actualmente, el equipo investigador está trabajando para crear una red de colaboración internacional que les permita disponer de recursos y continuar con su labor científica interdisciplinar.
El Ministerio del Medio Ambiente de Chile junto al Nodo Nacional de Información sobre Biodiversidad, GBIF Chile, y la Universidad de Concepción y su Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas, los invitan cordialmente a inscribirse en el tercer Seminario de Colecciones Biológicas: Su importancia y rol en la conservación de la biodiversidad, a realizarse el día jueves 26 de noviembre, de 9 a 13:30hrs vía Teams.
De las 100.000 toneladas de producción actual, se pretende alcanzar las 230.000 toneladas de litio en territorio nacional.
La reciente aprobación por unanimidad de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) presentada por Codelco, el 28 de octubre para la exploración del Salar de Maricunga, es uno de los hitos que marcan las posibilidades con litio en el territorio nacional. El proceso se resolvió por 10 votos contra cero, por lo que la campaña de exploración iniciaría en abril de 2021, considerando una duración mínima de seis meses y máxima estimada de 10 meses en terreno.
“Aquí estamos frente a un paso muy importante de las empresas del Estado, que nunca antes habían explorado y explotado el litio. A esto tenemos que sumarle el acuerdo de la Empresa Nacional de Minería Enami, que también tiene acuerdos con empresas internacionales para poder explotar los salares nacionales Infieles y Aguilar”, afirmó el ministro de Minería, Baldo Prokurica.
Dependiendo de los hallazgos, Codelco expuso que de las concentraciones de litio disuelto en las salmueras de dichas propiedades mineras, se definirá si es medioambiental y económicamente viable continuar con el desarrollo de las siguientes etapas del proyecto.
Aumento de producción
De acuerdo con datos brindados por el secretario de Estado, “el litio es un elemento que ha tomado fuerza producto de la electromovilidad y en donde pretendemos que en el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera podamos subir la producción para llegar de 100.000 toneladas actualmente a 230.000 toneladas en 2025”.
Prokurica también explicó que se buscan acuerdos con empresas internacionales tecnológicas para que “Chile pueda subir en la cadena del valor, llegue lo más cerca posible de las baterías de litio, y hacer que en nuestro país se produzca no solo la generación del litio sino, además, se aporte tecnología, para lo cual la Corfo ha hecho licitaciones que esperamos que tengan buen resultado”.
Instalar el conocimiento científico, la innovación y la cultura como pilares fundamentales del modelo de desarrollo chileno, forma parte de la misión que la Casa de Bello se ha dispuesto ante el nuevo proceso constituyente. A través de miradas con enfoque transdisciplinar, académicos y académicas analizan los pasos que se deben priorizar para avanzar hacia los cambios que el país demanda en esta materia.
El pasado 25 de octubre, más de siete millones y medio de chilenos se acercaron a las urnas para ser parte del nuevo proceso constituyente, que culminó con el 78 por ciento de aprobación de una nueva carta fundamental. En este escenario, que presenta una oportunidad para construir un modelo armónico entre lo económico, social y medioambiental, la Universidad de Chile se instala como un actor importante que contribuye desde su rol público en esta discusión.
Frente a este proceso, la comunidad científica nacional ha lamentado los impactos que conlleva la disminución presupuestaria de más de 16 mil millones de pesos para la ciencia y tecnología, además de 15 mil millones en medioambiente y 20 mil millones menos en becas y asistencia estudiantil.Esto se traduce en que los recursos para la investigación, desarrollo e innovación solo alcanzan el 0,36 por ciento del PIB en Chile, siendo muy bajo en comparación al promedio de la OCDE que es del 2,3 por ciento.
En el ámbito educacional, una de las medidas más sentidas fue el recorte presupuestario que culminó con el cierre de las Becas Chile para las convocatorias 2020 y 2021. Desde su creación en 2008, esta iniciativa ha entregado un total de 10.976 becas, con el objetivo de construir una base de recursos humanos avanzados en áreas de relevancia nacional e internacional.
Para el vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile, Flavio Salazar, es prioritario avanzar hacia una matriz de progreso más audaz. “Los pilares se deben basar en la educación, el conocimiento y el fomento a la ciencia y tecnología, como parte de un plan nacional que sea capaz de apuntar a un desarrollo sostenible y equitativo. Esta misión debería ser impulsada desde el Estado, en estrecha colaboración con las universidades y al sector productivo. Una manera concreta es promoviendo proyectos estratégicos que impliquen desarrollo científico-tecnológico de largo plazo, sustentado en nuestras capacidades humanas actuales y de acuerdo con nuestras ventajas comparativas naturales”, recalcó.
Miradas desde la Economía y el medioambiente
La economía ha sido una de las áreas más afectadas por la pandemia a nivel global. El Banco Mundial ya prevé una contracción del PIB nacional del 6,3 por ciento, es decir, existirá una reducción general de los bienes y servicios en el mercado chileno. Algunos expertos consideran que el mensaje tan rotundo a favor del cambio constitucional ha generado una leve inestabilidad en algunos mercados, manifestada en una caída en la Bolsa de Comercio de Santiago al no haber certeza sobre las condiciones de la nueva carta magna.
“La disminución de los recursos en estas áreas no era necesaria y el impacto fiscal será minúsculo, pues los números que se pueden redestinar son mínimos”, señala al respecto el profesor de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) y presidente de CODELCO entre el 2014-2018, Oscar Landerretche. Para el experto, también se debe considerar que el Estado chileno todavía tiene márgenes para endeudarse. “La impresión que dejan están medidas es que existe una visión que privilegia la iniciativa privada y que creen, honestamente, que no se necesita financiamiento público para desarrollarse. No hay ninguna evidencia de esto en el mundo, demostrando lo equivocadas que están las autoridades a cargo del país”, enfatizó.
Asimismo, el Profesor Landarretche entrega su visión sobre los pasos que se deben realizar para avanzar en un mejor modelo de desarrollo, destacando la necesidad de modificar las empresas y universidades estatales para ser usadas como instrumentos de fomento productivo en el país. “Se deben comenzar a generar parques industriales donde se instalen compañías que produzcan y desarrollen tecnologías. En la U. de Chile esto debería comenzar en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, en la Facultad de Agronomía y, debido a la pandemia, en la Facultad de Medicina. Si bien esto puede chocar con el concepto de subsidiariedad, se relaciona fuertemente con el debate constitucional actual. Además, no sería inventar algo novedoso, pues estamos hablando de imitar a CSAIRO en Australia, el MIT en Estados Unidos o Nokia en Finlandia”, detalló.
Un desafío global ineludible, es la promoción de un desarrollo sostenible y de acciones para mitigar el calentamiento global, lo que necesariamente impactará la calidad de vida de las próximas generaciones. A pesar de ello, Chile acaba de rechazar la firma del Acuerdo de Escazú, un convenio que buscaba ser el gran tratado medioambiental de Latinoamérica y el Caribe, lo que es lamentado por los expertos en medio ambiente. La investigadora del Centro de Ciencias del Clima y la Resiliencia (CR2), Laura Gallardo, señaló que “Chile es un país en el que se pueden tomar mejores decisiones, entendiendo que el cambio no se sostiene solo al usar tecnologías verdes, sino que también pasa por las personas y a través de la participación ciudadana”.
La profesora Gallardo también agrega que el abordaje de los problemas debe revisar los ámbitos socioculturales. “No revertiremos la pobreza energética y la contaminación atmosférica en la zona centro-sur de Chile, si solamente nos dedicamos a recambiar calefactores. A pesar de que es un paso necesario, no es suficiente y creo que después del 25 de octubre puede iniciarse un proceso de mayor democratización para que se ponderen los intereses de todos y todas. Los desafíos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad requieren más inversión en ciencias, educación y justicia social”, comentó.
El vicerrector Salazar destaca la disposición de la Universidad de Chile para contribuir en la discusión y construcción de este nuevo modelo. “Nuestra casa de estudios posee varios atributos de mucha pertinencia, pues contiene la masa crítica de científicos más grande del país, con visiones plurales y presencia en todas las áreas del saber, lo que permite proponer proyectos estratégicos mediante investigación transdisciplinaria y colaborativa. Asimismo, su trayectoria y vinculación internacional permite atraer la atención de socios estratégicos internacionales que otorgan credibilidad y mayor factibilidad a las iniciativas”, explicó.
El aporte de la Universidad a la investigación inter y transdisciplinaria
La Casa de Bello es una universidad pública que define su vocación de servicio al país y a la ciudadanía como una misión obligatoria, impulsando un gran número de tareas estratégicas para el apropiado progreso de la sociedad. Por ello, ha promovido un cambio cultural interno que se relaciona con transferir más activamente a la sociedad los resultados de la creación de conocimiento, vinculándolos con diversos actores extra e intra universitarios para el abordaje de desafíos globales con una perspectiva local. En este sentido, las articulaciones interdisciplinarias y transdisciplinarias han sido ejes fundamentales que han permeado todo el quehacer de la universidad.
En esta línea, la académica de la Facultad de Odontología y Doctora en bioquímica, Andrea Paula-Lima, considera que la transdisciplina es fundamental en la universidad. “Un ejemplo concreto es el proyecto que actualmente estamos iniciando y que busca desarrollar un software para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer de forma temprana. Esta tecnología involucra el conocimiento de especialistas médicos, biomédicos, psicólogos y de ingeniería, para integrar sus aportes en la adquisición, procesamiento y análisis de datos complejos y en el desarrollo de este producto para que llegue a la sociedad”, destacó.
Respecto a la discusión sobre el rol de la ciencia en el proceso constituyente, la profesora Paula-Lima agregó que “en el modelo actual no participa directamente en la toma de decisiones. Sin embargo, las nuevas tecnologías para tratar enfermedades, las vacunas y las herramientas diagnósticas automatizadas para auxiliar la toma de decisiones clínicas, son ejemplos claros del impacto científico en nuestra sociedad. Por tanto, es fundamental posicionar a la ciencia como un ámbito decisivo hacia un proceso de desarrollo que considera la sostenibilidad global”.
Consecuentemente con estas visiones, uno de los proyectos que ha puesto en el tapete el Rector Ennio Vivaldi, para instalar la idea de cambiar la matriz productiva del país, se relaciona con la construcción de un Centro de Producción de Vacunas en el Parque Académico Laguna Carén. Un proyecto de esta envergadura puede articular interacciones entre el Estado, las universidades y el sector privado generando impactos de corto y largo plazo. Por tanto, la Dirección de Innovación de la U. de Chile está jugando un rol articulador en el que convergen otras instituciones de educación superior, autoridades gubernamentales, empresas y expertos del área biomédica y otras afines.
La iniciativa se proyecta en un paño de más de mil hectáreas en la comuna de Pudahuel y pretende ser un lugar donde confluyan investigadores, médicos y profesionales que trabajen en conjunto con un enfoque transdisciplinar. De esta manera, se apunta hacia la autonomía nacional y a insertar al país en las cadenas internacionales de producción, potenciando las capacidades de abordar adecuadamente desafíos globales, como los que se han vivido durante la pandemia del COVID-19.
Con los claros avances en vacunas como la de la farmacéutica Pfizer y con más de un millón de muertos a nivel mundial por el COVID-19, expertos en derechos humanos han recordado que el acaparamiento de estas herramientas por países específicos y el nacionalismo no tienen lugar en la lucha contra la pandemia. Las empresas farmacéuticas también tienen la responsabilidad de no anteponer las ganancias a los derechos de las personas a la vida y la salud, advirtieron.
Un grupo de expertos de la ONU en derechos humanos denunciaron que algunos países están tratando de monopolizar cualquier futura vacuna contra el COVID-19 a pesar de que la Organización Mundial de la Salud ha advertido que “nadie estará a salvo hasta que todos los estén”.
Varios relatores, expertos independientes y miembros de grupos de trabajo de la división de procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, dijeron en un comunicado que el nacionalismo no tiene lugar en la lucha contra esta pandemia.
“Lamentablemente, parece que algunos gobiernos se han comprometido a garantizar vacunas solo para sus ciudadanos. Las políticas de salud y adquisiciones aislacionistas están en contradicción con las normas internacionales de derechos humanos”, expresaron este lunes, cuando los líderes globales se reúnen en la Asamblea Mundial de la Salud.
Los expertos advirtieron que estos países que han prometido las vacunas a su población probablemente no logren hacerlo debido a la limitada capacidad de producción, un obstáculo que se hace menor en el marco de un esfuerzo global coordinado.
“La pandemia continuará y volverá a afectar a esos países tarde o temprano, incluso a través de nuevas perturbaciones económicas. Un mensaje, que se repite a menudo en 2020, sigue siendo esencial: nadie está seguro hasta que todos lo estemos”, dijeron.
Agregaron que según la ONG Oxfam, para septiembre de este año el 51% de las dosis que se producirán en función de la capacidad para esa fecha ya se habían reservado para países con solo el 13% de la población mundial. “Si el resto del mundo depende de las mismas instalaciones de fabricación, tendrán que esperar a que cumplan sus pedidos anticipados y esperar que se puedan producir más dosis antes de que muchos más mueran o se enfermen gravemente”, advirtieron.
Los expertos recordaron que la cooperación internacional y el multilateralismo son fundamentales para facilitar a los países la superación de la crisis actual y sentar las bases de una recuperación socioeconómica sólida, sostenida e inclusiva en todo el mundo.
“Para hacer frente a la pandemia y sus consecuencias y hacer realidad los derechos humanos universales, los Estados deben tomar medidas, tanto individual como conjuntamente, mediante la cooperación y la asistencia internacionales”, dijeron.
Este lunes, el director de la OMS, Tedros Adhanom Gebreyesus, dio la bienvenida a los avances en la vacuna de Pfizer, que según la farmacéutica es eficaz en un 90% de los casos y dijo que el mundo está experimentando una colaboración científica sin precedentes.University of Oxford/John CairnsCientíficos trabajando en la Universidad de Oxford para desarrollar una vacuna contra el COVID-19.
El apoyo a COVAX
Los relatores y expertos en derechos humanos hicieron un llamado a los países para que apoyen la iniciativa COVAX de la Organización Mundial de la Salud, que busca garantizar el acceso equitativo a las vacunas contra el COVID-19 a nivel mundial.
“Según el derecho internacional, el acceso a cualquier vacuna y tratamiento COVID-19 debe estar disponible para todos los que los necesiten, dentro y entre países, especialmente aquellos en situaciones vulnerables o que viven en la pobreza“, afirmaron.
También pidieron la cooperación y la asistencia internacional entre los países desarrollados y en desarrollo para garantizar un intercambio generalizado de tecnologías sanitarias y conocimientos sobre las vacunas y el tratamiento COVID-19.
Además, recalcaron que las empresas farmacéuticas también tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos y no deben anteponer las ganancias a los derechos de las personas a la vida y la salud, y deben aceptar restricciones a la protección mediante patente de las vacunas que desarrollan.
Los expertos acogieron con beneplácito la petición a la Organización Mundial del Comercio por parte de India y Sudáfrica de renunciar a ciertas disposiciones del acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC) para mejorar la prevención, la contención y el tratamiento del COVID-19.
“Esta pandemia ha afectado a todo el mundo. Ahora el mundo debe dejar de lado iniciativas individuales fuera de lugar para monopolizar las vacunas y los suministros, y trabajar juntos para derrotarlo“.NIHUn paciente recibe la vacuna contra la influenza.
Las medidas de austeridad
Los relatores recalcaron que los Estados tienen la obligación de garantizar que todas las vacunas y tratamientos de COVID-19 sean seguros, disponibles, accesibles y asequibles para todos los que los necesiten.
“Esto es particularmente relevante para las personas en situaciones vulnerables que a menudo se ven descuidadas de los servicios, bienes e instalaciones de salud, incluidos los que viven en la pobreza, las mujeres, los pueblos indígenas, y las personas con discapacidad”, expresaron.
Agregaron que les preocupa que, para hacer frente a un espacio fiscal limitado, existe un alto riesgo de que los gobiernos de los países en desarrollo, en lugar de adoptar políticas que respeten los derechos humanos, recurran una vez más a medidas de austeridad, incluidos recortes en la protección social, la asistencia alimentaria o los suministros sanitarios.
“Esto profundizaría aún más la pobreza, la discriminación y la brecha de desigualdad dentro de los países. Los impactos sociales más profundos también retrasarán el proceso de recuperación económica”, advirtieron.
Las medidas de austeridad implementadas a raíz de la crisis financiera de 2008, por ejemplo, dejaron a los sistemas públicos de salud y protección social con una severa falta de fondos, un aumento del empleo precario y una mayor desigualdad entre ricos y pobres.Universidad de Oxford/John CairnsUn equipo científico de la Universidad de Oxford se encuentra en la fase de prueba de un proyecto de vacuna contra el COVID-19.
Recomendaciones
Los expertos declararon su apoyo al llamado de la Asamblea Mundial de la Salud para reconocer “el papel de la inmunización extensiva contra COVID-19 como un bien público mundial para la salud en la prevención, contención y detención de la transmisión con el fin de poner fin a la pandemia, una vez segura, de calidad, se dispone de vacunas eficaces, eficaces, accesibles y asequibles”.
Según ellos, los Estados deberían:
Cumplir con sus obligaciones internacionales de garantizar el acceso a los medicamentos, incluidas las vacunas COVID-19 y el tratamiento para todos y de asistencia y cooperación internacional.
Asegurar que las tecnologías importantes, los datos de propiedad intelectual y los conocimientos técnicos sobre las vacunas COVID-19 se compartan ampliamente y que los países en desarrollo reciban apoyo para aumentar las capacidades de desarrollo, fabricación y distribución para garantizar el acceso equitativo a dichas vacunas.
Abstenerse de utilizar la “seguridad nacional” o cualquier argumento que permita secretos comerciales relacionados con la vacuna, el tratamiento, las pruebas y cualquier otra información necesaria para combatir la enfermedad.
Prestar especial atención a garantizar que las vacunas sean accesibles para los trabajadores de la salud de primera línea y a unirse a las iniciativas mundiales de la OMS.
Las empresas farmacéuticas deberían:
Cumplir con sus responsabilidades, incluso mediante el ejercicio de la debida diligencia en materia de derechos humanos para identificar y abordar los impactos adversos sobre los derechos a la vida y la salud, tal como se establece en los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos.
Abstenerse de causar o contribuir a impactos adversos sobre los derechos a la vida y la salud invocando sus derechos de propiedad intelectual y dando prioridad a los beneficios económicos.
Las instituciones financieras internacionales:
Garantizar que las subvenciones y préstamos que otorguen a los países en desarrollo contribuyan a ampliar su capacidad para adquirir, fabricar y distribuir vacunas COVID-19 seguras, eficaces y asequibles.
Alinear sus programas de ayuda con un enfoque coordinado a nivel mundial, como el Centro de Vacunas Mundial COVAX.
Las Naciones Unidas están pidiendo que se facilite gratuitamente información e investigación científica fidedigna, para acelerar la investigación de una vacuna eficaz contra el virus COVID-19, ayudar a contrarrestar la información errónea y “que la ciencia pueda desarrollar todo su potencial”.
Las Naciones Unidas están pidiendo que se facilite gratuitamente información e investigación científica fidedigna, para acelerar la investigación de una vacuna eficaz contra el virus COVID-19, ayudar a contrarrestar la información errónea y “que la ciencia pueda desarrollar todo su potencial”.
Partiendo de la premisa de que nadie estará a salvo hasta que todos estemos a salvo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lleva varios meses instando a los países y a los científicos a que colaboren para tratar de controlar la pandemia. Esto ha supuesto la creación, junto con los gobiernos, los científicos, las fundaciones, el sector privado y otros asociados, de una plataforma revolucionaria para acelerar el desarrollo de pruebas, tratamientos y vacunas.
En octubre, Tedros Ghebreysus Adhanom, jefe de la OMS, junto con Michelle Bachelet, Alta Comisionada para los Derechos Humanos, y Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, la organización para la ciencia, la cultura y la educación, lanzaron un llamamiento conjunto a favor de la “Ciencia Abierta”, calificándola de “cuestión fundamental de derechos humanos” que podría garantizar el derecho al acceso universal al progreso científico y sus aplicaciones.
Pero, ¿qué significa exactamente Ciencia Abierta y por qué la ONU insiste en generalizarla?
1.- ¿Qué es la “Ciencia Abierta”?
La Ciencia Abierta ha sido descrita como un movimiento creciente dirigido a hacer que el proceso científico sea más transparente e inclusivo, haciendo que el conocimiento, los métodos, las pruebas y los datos científicos estén disponibles y accesibles gratuitamente para todos.
El movimiento de Ciencia Abierta se originó en la comunidad científica y se extendió rápidamente por las naciones. Inversores, emprendedores, responsables políticos y ciudadanos se suman a esta convocatoria.
Sin embargo, la UNESCO también advierte que, en un contexto científico y político fragmentado, todavía falta una comprensión global del significado, las oportunidades y los desafíos de la Ciencia Abierta.Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH)Una imagen digitalmente aumentada de una muestra de un paciente presenta células verdes muy infectadas con la partícula de virus SARS-COV-2 de color púrpura.
2.- ¿Por qué es importante la Ciencia Abierta?
La Ciencia Abierta facilita la colaboración científica y el intercambio de información en beneficio de la ciencia y la sociedad, creando más y mejores conocimientos científicos y difundiéndolos a una población más amplia.
Según la UNESCO, la Ciencia Abierta es un “verdadero cambio de juego”: al hacer que la información esté ampliamente disponible, permite que más personas se beneficien de la innovación científica y tecnológica.
3.- ¿Por qué es necesaria ahora?
En un mundo más interconectado que nunca, muchos de los desafíos actuales cruzan las fronteras políticas o geográficas, y una fuerte colaboración científica internacional es esencial para superar estos problemas. La pandemia de COVID-19 es un buen ejemplo de ello.
Además, tenemos las herramientas para hacerlo. La digitalización se está generalizando cada vez más, y nunca ha sido tan fácil compartir los conocimientos y datos científicos necesarios para permitir que las decisiones que pueden llevar a superar los desafíos globales se basen en evidencia confiable.Centros para el Control y la prevención de las Enfermedades (CDC)Una científica examina los resultados de una prueba de partículas del virus de la gripe.
4.- ¿Cuál es el impacto de la Ciencia Abierta en la pandemia?
En esta emergencia sanitaria mundial, gracias a la colaboración internacional, los científicos han mejorado su comprensión del coronavirus con una rapidez y apertura sin precedentes, adoptando los principios de la Ciencia Abierta. Se han sumado al movimiento revistas, universidades, laboratorios privados y repositorios de datos, lo que permite el acceso abierto a los datos y la información: unas 115.000 publicaciones han publicado información relacionada con el virus y la pandemia, y más del 80 por ciento de ellas están disponibles gratuitamente para el público en general.
Al principio de la pandemia, por ejemplo, los científicos chinos se apresuraron acompartir el genoma del virus, impulsando todas las investigaciones posteriores sobre el virus, así como las pruebas de diagnóstico, los tratamientos y las vacunas que se han desarrollado desde entonces.
Por último, la crisis ha puesto de relieve la urgente necesidad de acercar la ciencia a la toma de decisiones y al conjunto de la sociedad. Para combatir el COVID-19, la lucha contra la desinformación y la promoción de la toma de decisiones basada en pruebas científicas, respaldada por ciudadanos bien informados, han demostrado ser de suma importancia.UNICEF/Evgeniy MaloletkaMédicos en Ucrania controlando el estado de un paciente de COVID-19.
5.- ¿Qué está haciendo la ONU para promover la Ciencia Abierta?
A fin de asegurar que la Ciencia Abierta realmente alcance todo su potencial y beneficie tanto a los países en desarrollo como a los desarrollados, la UNESCO está liderando la construcción de un consenso mundial sobre los valores y principios de la Ciencia Abierta que son relevantes para todos los científicos y todas las personas, independientemente de su lugar de origen, género, edad o antecedentes económicos y sociales. La futura Recomendación de la UNESCO sobre la Ciencia Abierta será el instrumento internacional para establecer normas justas y apropiadas para la Ciencia Abierta a nivel mundial que respeten el derecho humano a la ciencia y no dejen a nadie atrás.
En su mensaje para el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo, que se celebra cada 10 de noviembre, Azoulay dijo que ampliar el alcance de la Ciencia Abierta ayudará a la ciencia a “realizar todo su potencial “, haciéndola más eficaz y diversa, ” permitiendo que todos contribuyan a ella, sino también adaptar sus objetivos a las necesidades de la sociedad, instaurando la cultura científica en una ciudadanía informada y responsable que participa en la adopción de decisiones colectivas.”