Monitoreo de jardines infantiles en pandemia: Sube a 45 por ciento la asistencia diaria promedio de niñas y niños

Encuesta desarrollada por la Universidad de Chile y Universidad Católica identificó que el 94 por ciento de los jardines ya está con actividades presenciales y que solo un 5 por ciento ha tenido que aplicar cuarentenas o suspender actividades por casos positivos de COVID-19. El estudio detectó, además, que el 80 por ciento de los jardines de la muestra tuvo clases a distancia y el 74 por ciento declaró actividades en ambos formatos, remoto y presencial.

El 94 por ciento de los jardines infantiles encuestados está con actividades presenciales y una amplia mayoría (el 85 por ciento) no requirió aplicar protocolo de alerta temprana de casos posibles o confirmados de COVID-19. Estos son algunos de los hallazgos de la Encuesta Nacional de Monitoreo de Educación Parvularia en Pandemia, estudio que cada mes sigue a los establecimientos educativos durante la crisis sanitaria y que es elaborada conjuntamente entre el CIAE de la Universidad de Chile, la Escuela de Gobierno UC y el Instituto de Sociología UC, en colaboración con el Ministerio de Educación y el apoyo del Centro de Políticas Públicas UC.

La encuesta, que analiza el funcionamiento de estos establecimientos entre el lunes 25 y viernes 29 de octubre, fue respondida por 1.114 jardines, el 18 por ciento del total del país, entre los que se incluyen jardines Junji, Integra, particulares y VTF municipales.

De la muestra, un 86 por ciento realizó actividades presenciales para todos los párvulos, reflejando un aumento respecto a los meses anteriores (en la encuesta anterior del mes de septiembre, el 69 por ciento realizó actividades presenciales para todos los niños y niñas vinculados al establecimiento).

En cuanto a la reapertura, hay una importante heterogeneidad en la modalidad de apertura según el tipo de establecimiento: son los establecimientos VTF y las escuelas de lenguaje y de párvulos los que abrieron con jornadas y modalidades alternativas, mientras que la mayoría de los jardines Junji, Integra y particulares pagados ya están abiertos para todos los niveles educacionales, todos los días y con jornada regular.

“Nos alegra ver que los jardines de Junji y los de Integra ya están casi todos funcionando en jornada regular, todos los días y para todos los niveles. Es una tremenda oportunidad para sus niños y niñas tener de vuelta estos espacios seguros para desarrollarse. Pero no todas las familias están tomando esta oportunidad para sus hijos. Más de la mitad se está quedando aún en sus casas” afirma Susana Claro, profesora de la Escuela de Gobierno UC y una de las académicas a cargo de la encuesta que se publica mes a mes en www.covideducacion.cl

Asimismo, una amplia mayoría de los jardines no requirió aplicar protocolos de alerta temprana de casos posibles o confirmados de COVID-19 (85 por ciento). Entre los que sí debieron aplicar medidas, dos tercios requirieron que solo la persona involucrada se declarara en cuarentena (5 por ciento de la muestra) o suspender las actividades presenciales para un grupo de niños y niñas (5 por ciento de la muestra).

“Los centros educativos siguen siendo un lugar seguro. En muy pocas ocasiones han debido cerrar completamente por un brote de contagio. Según las respuestas de las directoras, solo 7 de los 63 jardines que se encontraban cerrados, de entre los que respondieron la encuesta, dicha situación se debía por contagios COVID-19”, señala Juan Pablo Valenzuela, investigador del CIAE del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile.

El reporte indica además que la asistencia diaria promedio fue de 45 por ciento en relación a la capacidad de los establecimientos (aumento de cuatro puntos porcentuales respecto de la medición anterior). Del mismo modo, los párvulos que asistieron al menos un día en la semana representan un 45 por ciento de la matrícula total de los jardines abiertos de la muestra, reflejando una mejoría respecto a la medición anterior de 6 puntos porcentuales.

“Estamos muy contentos con el aumento de la asistencia, ya que en este nivel es fundamental que niñas y niños asistan de manera sistemática al jardín infantil. Antes de la pandemia teníamos una inasistencia crónica de 66 por ciento, es decir, niñas y niños no asistían al establecimiento durante 5 semanas al año. Creemos que en el contexto actual los porcentajes pueden ser aún más malos. Por eso, el llamado es a fomentar y celebrar la asistencia. Lo que acá ocurre, es irreemplazable y hace la diferencia”, plantea la subsecretaria de Educación Parvularia, María Jesús Honorato.

La encuesta también da cuenta de que aún se mantiene la modalidad de clases híbridas y que el porcentaje de niños y niñas que no se conectan es alto. El 80 por ciento de los jardines de la muestra tuvo clases remotas y el 74 por ciento declaró actividades en ambos formatos, remoto y presencial.

Uno de los temas pendientes continúa siendo los niños y niñas que no han realizado ninguna actividad educativa, lo que representa del total un 19 por ciento. De todos modos, esto refleja una reducción respecto a la medición anterior de septiembre, la cual correspondía a 22 por ciento. Esta cifra fue ligeramente mayor en los establecimientos Junji (23 por ciento) e Integra (24 por ciento).

“La virtualidad en este nivel no sirve. Por eso, necesitamos que niñas y niños vuelvan a sus establecimientos”, concluyó la subsecretaria de Educación Parvularia. Juan Pablo Valenzuela, en tanto, enfatizó que “sigue siendo un desafío principal de la educación parvularia el que un mayor porcentaje de las familias envíen presencialmente a sus hijos e hijas al jardín infantil, no solo porque es un espacio seguro, sino porque la presencialidad es insustituible para el mayor bienestar y desarrollo de los niños y niñas”, asegura.

Comunicaciones CIAE

Académicas de la U. de Chile integrarán el Comité Asesor en Vacunas e Inmunización (CAVEI)

Las doctoras Vivian Luchsinger y Jeannette Dabanch, ambas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, participarán en la instancia que se mantendrá hasta octubre de 2024. El CAVEI es un organismo consultivo que presta asesoría al Ministerio de Salud en la formulación de políticas, programas y también en la implementación de estrategias de inmunización, un espacio de vital importancia para la toma de decisiones en el contexto actual de la pandemia. 

Es importante participar y entregar la experiencia que uno pueda tener”, sostiene la viróloga y académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Dra. Vivian Luchsinger, quien se integrará al Comité Asesor en Vacunas e Inmunización (CAVEI), principal asesor externo del Ministerio de Salud y del Programa Nacional de Inmunizaciones. El organismo se mantendrá hasta octubre de 2024.

A la integración de la Dra. Luchsinger se suma, además, la continuidad en la instancia de la Dra. Jeannette Dabanch, también académica de la Facultad de Medicina de nuestro plantel, quien presidía el Comité, el cual será ahora liderado por el infectólogo infantil Jaime Rodríguez.

Tras conocerse la noticia, la doctora Dabanch precisó al diario El Mercurio que “soy una firme convencida de que hay que traspasar los roles para que otro los tome. Tiene que haber un traspaso y que el que lo tome lo haga mejor”.

La doctora Vivian Luchsinger explica que el CAVEI “es un comité asesor, por lo tanto, debe formular recomendaciones respecto a los diversos aspectos asociados a vacunación, desde qué vacunas implementar o incluir en el programa nacional de inmunizaciones, cuántas dosis, a qué población, cuáles son los grupos prioritarios, la vigilancia de aspectos adversos, o sea, todos los procesos relacionados con la vacunación”.

Además, asegura que la labor de esta instancia es fundamental en el actual contexto de pandemia, ya que “ha habido desafíos de vacunas nuevas, vacunas que han sido acortadas en sus procesos de evaluación y que todavía hay respuestas que no tenemos. Por supuesto que son respuestas que solo las vamos a obtener en el tiempo, por lo tanto, es importante enfatizar la vigilancia, tanto en los efectos adversos como de la efectividad de las vacunas”.

Finalmente, la académica Jeannette Dabanch dijo a El Mercurio que continuarán reuniéndose mensualmente dado el contexto de la pandemia y que los temas priorizados serán la vacunación en los niños, la obligatoriedad de la inoculación, los posibles eventos adversos de las dosis, educar a los equipos y la comunidad y la llegada de nuevas variantes.

“Hay todavía hartos desafíos. Por supuesto que uno de ellos hoy es mantener el Programa Nacional de Inmunizaciones, que es el programa que hay que sostener tanto para niños como para adultos”, dijo la especialista.

Maritza Tapia, periodista Prensa U. de Chile. Fotos: Alejandra Fuenzalida.

La OMS califica el riesgo asociado a la variante de Ómicron de “muy alto”

La agencia sanitaria mundial afirma que la nueva variante es un claro ejemplo de por qué hay que adoptar un nuevo acuerdo sobre pandemias de ámbito global. El Secretario General de la ONU aplaude la celeridad con la que Sudáfrica notificó su existencia y manifiesta preocupación por las restricciones de viajes a varios países del sur del continente africano. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó este lunes el riesgo global asociado a la variante del coronavirus causante del COVID-19 Ómicron como “muy alto” dado que su alto número de mutaciones, algunas de ellas preocupantes, pueden asociarse a “una potencial fuga inmunológica” y a una “mayor transmisibilidad”.

” Aunque muchos pensemos que hemos terminado con el COVID-19, Ómicron nos recuerda que éste no ha terminado con nosotros”

Debido a su reciente surgimiento, la nueva variante aún plantea un amplio de desconocimiento e incertidumbres, entre las que la OMS destaca el grado de transmisibilidad, la eficacia de las vacunas contra la infección, la transmisión, la patología médica en diferentes grados de severidad y muerte,y si la variante presenta un patrón de gravedad diferente.

En una evaluación del riesgo de la enfermedad publicada hoy, la agencia sanitaria de la ONU afirma que “la probabilidad de que Ómicron se siga propagando a nivel mundial es alta”.FMI/James OatwayCampaña gubernamental de pruebas de COVID-19 en la ciudad de Johannesburgo, en Sudáfrica. (Foto de archivo)

La llegada de Ómicron refleja la situación precaria en la que vivimos

El director general de la Organización Mundial de la Salud subrayó este lunes en su discurso de apertura de una sesión especial de la Asamblea Mundial de la Salud, que la aparición de la nueva variante del COVID-19 representa un claro ejemplo de por qué es necesario adoptar un nuevo acuerdo de ámbito global sobre pandemias.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus razonó que el actual sistema “desincentiva a los países” a la hora de alertar a otras naciones sobre posibles amenazas “que inevitablemente llegarán a sus orillas” y recordó que la nueva alteración del virus “presenta un alto grado de mutación”, lo que demuestra “lo peligrosa y precaria que es nuestra situación”.

Con relación a las restricciones de viajes implementadas por múltiples naciones a y desde ciertos países africanos, Tedros dijo que hay que agradecer y no penalizar a Sudáfrica y a Botsuana por detectar, secuenciar y comunicar la aparición de la variante.OMS/Blink Media/Uma BistaUna anciana recibe la vacuna COVID-19 en un hospital de Katmandú, Nepal.

Guterres aplaude la rapidez de Sudáfrica en notificar la nueva variante

Una opinión que validó horas más tarde en un comunicado el Secretario General de las Naciones Unidas, quien felicitó al Gobierno y a la comunidad científica y sanitaria de Sudáfrica por la celeridad con la que notificó e identificó la existencia de la nueva variedad del coronavirus. 

Sin embargo, António Guterres manifestó su extrema preocupación “por el aislamiento al que se ven sometidos los países del sur de África debido a las nuevas restricciones de viaje por el COVID-19” e indicó que, como alertó previamente, “las bajas tasas de vacunación suponen un caldo de cultivo para las variantes”. 

“No se puede culpar a los habitantes de África por el nivel inmoralmente bajo de vacunas disponibles en ese continente, y no se les debe penalizar por identificar y compartir información científica y sanitaria crucial con el mundo”, recalcó. 

El titular de la ONU llamó a todos los gobiernos a considerar la posibilidad de hacer varias pruebas a los viajeros provenientes de esas naciones, junto a otras medidas apropiadas, con el propósito de prevenir el riesgo de transmisión “y permitir así los viajes y el desarrollo económico”.© OPS/OMSUn trabajador sanitario realiza el rastreo de contactos posible por COVID-19 en Cuba.

Todavía nos faltan muchos datos para conocer a Ómicron

Tedros indicó que todavía estamos en una fase muy temprana para evaluar el alcance de Ómicron y que “se desconoce si está asociado a una mayor transmisión, a una enfermedad más grave, a un mayor riesgo de reinfecciones o a un mayor riesgo de esquivar de las vacunas”.

Del mismo modo, añadió que los científicos de la OMS y de todo el mundo siguen trabajando urgentemente para responder a estas preguntas.

“No deberíamos necesitar otra llamada de atención; todos deberíamos estar bien despiertos ante la amenaza de este virus.  Pero la propia aparición de Ómicron es otro recordatorio de que, aunque muchos de nosotros pensemos que hemos terminado con el COVID-19, éste no ha terminado con nosotros ”. OMSUn punto de pruebas de COVID-19 en el estado de Ogun, al suroeste de Nigeria. 

La inequidad en el reparto de las Vacunas sigue lastrando la recuperación

El director general de la OMS indicó que en menos de un año se han administrado en el mundo casi 8000 millones de dosis de la vacuna contra el COVID-19, un hito que definió como “la mayor campaña de vacunación de la historia”.

No obstante, se refirió a la advertencia que lanzara hace un año, cuando algunas naciones cerraron acuerdos bilaterales con los fabricantes de vacunas en el sentido de que “los más pobres y vulnerables serían pisoteados en la estampida mundial por las vacunas”.

“Más del 80% de las vacunas del mundo han ido a parar a los países del G20; los países de bajos ingresos, la mayoría de ellos en África, han recibido sólo el 0,6% de todas las vacunas”, apuntó.

Tedros reiteró que, a mayor desigualdad en materia de vacunación, el virus tendrá más oportunidades de propagarse y evolucionar “en formas que no podemos predecir ni prevenir”.

Volviendo a su llamado inicial, insistió en que la mejor manera de abordar una estructura mundial de preparación y respuesta ante una pandemia es mediante “un acuerdo jurídicamente vinculante entre las naciones”.

“Que las naciones se unan para encontrar un terreno común es la única manera de lograr un progreso sostenible contra las amenazas comunes. No es perfecto y no es una panacea. Requiere una negociación – nadie consigue todo lo que quiere – pero eso es mejor a que muchos se queden sin lo que necesitan”, finalizó.

Ante la gravedad de la situación, los ministros de sanidad del G7 se reunieron hoy a petición del Reino Unido.

Según fuentes de prensa, advirtieron que la aparición de Ómicron demanda “medidas urgentes” y que la nueva variante representa “un riesgo global muy alto”, por lo que se comprometieron a trabajar conjuntamente y a compartir información sobre la nueva variante.

Pandemia detiene su crecimiento a nivel nacional, pero persiste aumento de nuevos casos en nueve regiones

Según el último reporte, se observa una reducción cercana a un 1 por ciento en el número de nuevos contagiados diarios en comparación con la semana anterior. Sin embargo, a nivel regional, Aysén (44,0), Atacama (34,1), Los Lagos (22,8) y Biobío (20,42) mantienen el número de casos nuevos diarios cada 100 mil habitantes más alto. A esto se suma que el número de reproducción efectivo (R), que representa el número de personas promedio que contagia cada caso, ha bajado un 10 por ciento respecto a la semana anterior a nivel nacional, ubicándose en torno al valor de 1,0, que da cuenta de una estabilidad de nuevos casos.

El equipo ICOVID Chile, iniciativa liderada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Concepción, presentó su informe número 64 con análisis y datos de las dimensiones propuestas para monitorear la pandemia en el país, con información obtenida hasta el domingo 21 de noviembre de 2021, proporcionada a través de un convenio con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Según el nuevo reporte, a nivel nacional se observa una reducción de aproximadamente un 1% en el número de nuevos contagiados diarios en comparación con la semana anterior. Así, el indicador de carga llegó a 12,0 casos nuevos por cada 100 mil habitantes aproximadamente, manteniéndose aún en estado crítico.

De hecho, como recalca Guillermo Marshall, prorrector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, “esta semana se ha observado un freno al crecimiento de la pandemia a nivel nacional, lo que es una buena noticia. También durante la semana se inició una contracción significativa en la dinámica de contagio en la Región Metropolitana”.

A nivel local, Aysén (44,0), Atacama (34,1), Los Lagos (22,8) y Biobío (20,42) son las regiones con los números más altos, y Magallanes (6,9), O ́Higgins (7,0), Arica y Parinacota (9,14), y Metropolitana (9,3) son las regiones con números menores a diez nuevos casos diarios cada 100 mil habitantes.

Por otro lado, en materia de transmisión, el número de reproducción efectivo (R), que representa el número de personas promedio que contagia cada caso, ha bajado un 10% respecto a la semana anterior a nivel nacional, ubicándose en torno al valor de 1,0, el que representa una estabilidad en los casos nuevos.

A nivel local, la única región con un R significativamente menor a 1,0 es la Metropolitana, mientras que las regiones que tienen un valor de R significativamente mayor a 1,0 son Atacama (1.43), Coquimbo (1,09), Maule (1,12), Ñuble (1,17), Biobío (1,17), La Araucanía (1,14) y Los Lagos (1,28).

Mauricio Lima, investigador en dinámica de poblaciones y académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, enfatizó en que “luego de dos meses de una nueva expansión de la epidemia, su crecimiento pareciera comenzar a detenerse con niveles de carga 50% inferiores a los registrados durante la ola experimentada el pasado semestre. El haber podido reducir la carga de infectados a niveles muy bajos durante el pasado fin de invierno, la vacunación y los cambios culturales ya adoptados de manera generalizada por la población parecen haber resultado en una combinación efectiva para mitigar esta última ola”.

En materia de testeo, el nuevo reporte señala que el número total de test PCR informados por mil habitantes por semana a nivel nacional disminuye a 21,8 respecto de 22,8 de la semana anterior. “Observamos que la capacidad de testeo se ha mantenido entre 19-22 test PCR desde la última semana de octubre, alcanzando niveles comparables con el máximo alcanzado en la pandemia en los meses de marzo y junio de 2021. Este aumento en el número de test PCR efectuados a nivel nacional coincide también con un aumento sostenido en el número de casos que observamos desde comienzos de septiembre de 2021”, explican en el reporte.

A nivel local, las regiones con mayor nivel de testeo por semana por habitante son Aysén (44,7), Atacama (36,8), Magallanes (33,6), Los Lagos (32,7), Antofagasta (29,0), y Arica y Parinacota (31,4). Por su parte, las regiones con menor nivel de testeo son O’Higgins (14,6), La Araucanía (17,4), Valparaíso (18,3) y Metropolitana (17,5).

En tanto, la positividad de test, que indica la fracción de test PCR informados que resultan positivos, alcanza un promedio de 3,4% en la última semana observada, quedando en color amarillo del semáforo ICOVID. Cabe destacar que “este indicador muestra un deterioro progresivo desde comienzos de septiembre cuando se mantenía en torno al 1% (el nivel más bajo desde el inicio de la pandemia). Este nivel de positividad no se observaba desde julio”, dice el informe. Asimismo, las regiones con positividad más alta son Aysén (6,7% test positivos), Los Lagos (4,8%), Atacama (4,7%), Valparaíso (4,6%), y Biobío (4,4%).

Trazabilidad y testeo 

Sobre la trazabilidad, el nuevo reporte ICOVID señala que la proporción de consultas tempranas, indicador que estima la búsqueda de atención dentro de 48 horas desde la aparición de síntomas de covid-19, es de 58% a nivel nacional. Dicho de otra manera, cuatro de cada diez consultas de casos confirmados se hicieron después de dos días desde que se iniciaron los síntomas.

Mientras, sobre el tiempo de examen y laboratorio a nivel nacional, la proporción de resultados de exámenes PCR y antígenos reportados a la autoridad sanitaria dentro de 24 horas desde la notificación como caso sospechoso en Epivigila, ha mostrado un descenso sostenido desde inicios de septiembre (cuando alcanzó un peak de 84% coincidente con semanas de descenso en la carga de personas infectadas). Desde allí viene descendiendo sostenidamente, mostrando en la semana reportada 72,8% de cumplimiento.

Finalmente, sobre la confirmación temprana de casos a nivel nacional, indicador que muestra una proporción de notificaciones que se realizan dentro de las 72 horas desde la toma de muestra, revela una mejoría sostenida desde inicios de marzo de este año, cuando solo alcanzaba el 30% de desempeño. En la semana que se reporta en este informe, este indicador bordea el 56,7%. Sin duda, la disminución de los tiempos de laboratorio con la incorporación de test de antígenos y PCR rápidos, ha ayudado en la aceleración de esta cadena de procesos.

En la dimensión de capacidad hospitalaria, el nuevo reporte señala que la ocupación promedio de camas UCI a nivel nacional por cualquier patología, alcanzó un 89,8% en la semana observada, manteniéndose en color rojo del semáforo ICOVID desde mediados de octubre. A nivel local, en tanto, se mantienen en zona roja las regiones de Valparaíso (95,8%), Metropolitana (94,0%), y Antofagasta (91,8%), mientras sube la ocupación de camas UCI en Tarapacá (90,8%), Biobío (88,9%), y Coquimbo (88,9%). La mayor alza se observó en Los Lagos que subió de amarillo (76,5%) a rojo (88,8%).

En esa línea, Catterina Ferreccio, epidemióloga y académica del Departamento de Salud Pública de la Pontificia Universidad Católica de Chile, destaca que “esta semana hay buenas y malas noticias. Las buenas son que se frenó el crecimiento de la pandemia, hay disminución en las hospitalizaciones y aumentó la cobertura de vacunación de los menores de 18 años. Las malas noticias son que mantenemos una carga alta de casos nuevos diarios y que no hemos logrado mejorar sustantivamente la identificación precoz de los casos infecciosos, aspecto clave en el control de la transmisión”.

Por su parte, la proporción de camas UCI con pacientes hospitalizados por covid-19 se mantiene relativamente baja a nivel nacional, llegando a 29,9% en la última semana observada. Cabe destacar que esta cifra duplica la tasa que había a comienzos de octubre cuando estaba en torno al 15%. La región con mayor demanda hospitalaria asociada a pacientes críticos covid-19 en esta semana fue Aysén con 41,4%, pero con una ocupación baja del total de camas UCI.

En tanto, la tasa de variación semanal en hospitalizaciones covid-19, indicador que sólo está disponible a nivel nacional y mide el cambio relativo en la demanda hospitalaria por pacientes covid-19 totales, en camas de todo tipo: básica, media, UCI, UTI, muestra en esta última semana una disminución sistemática de las hospitalizaciones totales por covid-19, desde un peak de 15% de aumento el 14 de noviembre a una baja del 6% el 23 del mismo mes.

Asimismo, el indicador de hospitalizaciones diarias promedio de pacientes covid-19 en camas UCI desagregadas según edades aumentó a nivel nacional en todos los grupos de edad, destacando el aumento de las personas de 50 a 69 años por ser las que presentan la mayor alza en términos absolutos y relativos.

En este grupo, en la primera semana de octubre había 167 hospitalizaciones por COVID-19 subiendo a 327 (95,8%) al 23 de noviembre. En esas mismas fechas, los menores de 50 años subieron de 101 a 144 (42,6%) hospitalizaciones, en tanto los mayores de 70 años subieron de 105 a 177 (68,6%). Sin embargo, al considerar las medias semanales de la última semana se aprecia una clara caída de las hospitalizaciones covid-19 tanto en los grupos menores como mayores de edad, con una caída menos marcada en el grupo de 50 a 69 años.

Así también, la tasa semanal de hospitalizaciones por covid-19 se ha mantenido estable en la última semana en torno a 3,8 casos por 100 mil habitantes, esto según información de la Unidad de Gestión de Camas Clínicas (UGCC) del Ministerio de Salud.

Vacunación y cobertura

Por otro lado, con respecto a la cobertura de inoculación completa con vacunas de dos dosis es de 91,3%, 93,3%, 83,3%, y 50,6% para las personas mayores de 70 años, entre 50 y 69 años, entre 18 y 49 años, y menores de 18 años, respectivamente según la fecha más reciente disponible (23 de noviembre). Solo mostró un alza importante el grupo de menores de 18 años.

También, cabe destacar que la cobertura con esquema completo de vacunación sobre el total de la población alcanza el 81%, una de las más altas del mundo. Sin embargo hay tres regiones bajo la media nacional: Arica y Parinacota (78,5%), Tarapacá (76,0%) y la Metropolitana (76,3%). En tanto las regiones con las mayores coberturas son Ñuble (89,1%), O ́Higgins (87,8%), Magallanes (87,5%), Maule (86,4%) y Aysén (86,3%).

Finalmente, el indicador de mortalidad por covid-19 según grupos de edad, con datos que reporta el Departamento de Estadísticas e Información de Salud, DEIS, (confirmados por laboratorio y probables) muestra que los mayores de 70 años que fallecieron por covid-19 de 44 personas semanales a fines de octubre llegaron a 94 muertes semanales al 21 de noviembre. Los otros dos grupos menores no presentaron alza en mortalidad, con 24 y 8 casos semanales los grupos de 50 a 69 y menores de 50 años, respectivamente.

Más información sobre datos y el reporte completo aquí 

Equipo Comunicaciones ICOVID Chile – Fotos: Felipe Poga

COVID-19: La OMS considera “de preocupación” la Omicron, nueva variante del coronavirus

La nueva variante presenta múltiples mutaciones que sugieren un mayor riesgo de reinfección. Los casos de infección con la Omicron aumentan en Sudáfrica, el primer país en reportarla. La agencia sanitaria mundial urge a los países y a la población en general a mantener las medidas de salud pública comprobadas, desaconsejando las restricciones de viaje, una provisión adoptada por la Unión Europea.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció este viernes que la nueva variante del SARS-CoV-2, a la que llamó Omicron, es “de preocupación” en vista de la gran cantidad de mutaciones que presenta.

El Grupo Técnico Asesor sobre la Evolución del Virus del SARS-CoV-2 celebró una reunión extraordinaria ante el hallazgo de la nueva variante, cuya primera muestra se recolectó el 9 de noviembre pasado en Sudáfrica, país que la notificó el día 24 a la OMS.

Los expertos del Grupo, indicaron que la Omicron muestra mutaciones múltiples, algunas de las cuales sugieren un mayor riesgo de reinfección que otras variantes que también son de preocupación.

La OMS alertó que el número de casos de Omicron está aumentando en casi todas las provincias de Sudáfrica, donde el índice de vacunación es bajo, y que se le ha detectado a tasas más rápidas que los aumentos repentinos de infección anteriores, lo que hace pensar que puede tener una ventaja de crecimiento.FMI/James OatwayCampaña gubernamental de pruebas de COVID-19 en la ciudad de Johannesburgo, en Sudáfrica. (Foto de archivo)

Recomendaciones a los países

De cara al acontecimiento, la OMS pidió a los países:

  • Mejorar los esfuerzos de vigilancia y secuenciación para comprender mejor las variantes circulantes del SARS-CoV-2
  • Enviar secuencias genómicas completas y metadatos asociados a una base de datos disponible públicamente
  • Notificar los casos asociados con la infección por variantes de preocupación
  • Realizar investigaciones de campo y evaluaciones de laboratorio (cuando haya la capacidad) para mejorar la comprensión de los impactos potenciales de la variante en la epidemiología del COVID-19, la gravedad, la eficacia de las medidas sociales y de salud pública, los métodos de diagnóstico, las respuestas inmunitarias, neutralización de anticuerpos u otras características relevantes

ONU//Daniel DickinsonLa Organización Mundial de la Salud desaconseja prohibir o restringir los viajes.

No discriminar ni prohibir los viajes

La OMS subrayó la buena disposición de Sudáfrica y Botsuana, que le reportaron oportuna y abiertamente la información sobre el hallazgo.

Asimismo, urgió a la comunidad internacional a no discriminar a los países que comparten su información de forma transparente.

Los primeros gobiernos en cancelar los vuelos directos a esos países africanos fueron Gran Bretaña, Francia e Israel. Más tarde, los Estados Miembros de la Unión Europea se adhirieron a la medida, agregando en la lista a Eswatini, Lesoto, Mozambique, Namibia y Zimbabue.© OPS/OMSUn trabajador sanitario realiza el rastreo de contactos posible por COVID-19 en Cuba.

Medidas comprobadas

A la población en general, la OMS le pidió mantener las medidas de salud pública comprobadas, como usar máscaras bien ajustadas, lavarse la manos con frecuencia, respetar el distanciamiento físico, mejorar la ventilación de los espacios interiores, evitar espacios abarrotados y vacunarse.

Por otra parte, de cara a las prohibiciones y restricciones de viajes acordadas hoy por la Unión Europea de y a las naciones africanas donde se ha detectado la Omicron, la OMS instó a los gobiernos a tomar decisiones basadas en la ciencia, subrayando que la información sobre la nueva mutación aún es limitada.

La epidemióloga líder de la agencia, Maria Van Kerkhove, explicó que existe menos de un centenar de secuencias del genoma completo, por lo que no se sabe mucho aún sobre el tema.

“Pero lo que sí sabemos es que esta variante tiene una gran cantidad de mutaciones y la preocupación es que cuando hay tantas mutaciones, éstas pueden impactar el comportamiento del virus ”, dijo la doctora Van Kerkhove durante una sesión de preguntas y respuestas en Twitter.

Añadió que los científicos están intentando determinar dónde están las mutaciones y qué efecto pueden tener en el diagnóstico, los tratamientos y las vacunas COVID-19.

La experta advirtió que tomará varias semanas entender el impacto de esta nueva variante del coronavirus.

¿Es la variante Ómicron del COVID-19 más contagiosa que la Delta? ¿Sirven las vacunas? Todavía no está claro

La nueva variante del coronavirus, Ómicron, está poniendo en alerta a países de todo el mundo y provocando la prohibición de vuelos desde África. La agencia sanitaria de la ONU pide que las fronteras permanezcan abiertas y que no se penalice a los países que están compartiendo información.

Científicos de todo el mundo están intentando responder las preguntas que ha generado la nueva variante Ómicron del coronavirus: si es más transmisible, más letal o si puede escapar a los anticuerpos generados por las vacunas e infecciones previas.

Sudáfrica informó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la nueva variante el miércoles, y los primeros datos sugieren que tiene un mayor riesgo de reinfección. La OMS la ha clasificado como “variante de preocupación”. Numerosos países de todo el mundo han restringido los viajes desde los países del sur de África por esta variante,

 La OMS ha publicado este domingo una actualización de la información disponible hasta el momento, pero sigue habiendo muchas incógnitas.

Todavía no está claro si Ómicron es más transmisible (es decir, se contagia más fácilmente de persona a persona) en comparación con otras variantes, incluida la Delta”, señalan. El número de personas que dan positivo ha aumentado en las zonas de Sudáfrica afectadas por esta variante, pero se están realizando estudios epidemiológicos para entender si se debe a Ómicron o a otros factores.

Tampoco se sabe aún si Ómicron causa una enfermedad más grave que otras variantes. “Aunque los datos preliminares sugieren que hay un aumento de las tasas de hospitalización en Sudáfrica, esto puede deberse al aumento del número total de personas que se infectan, más que a un resultado de una infección específica con Ómicron”, explican.

Actualmente no hay información que sugiera que los síntomas asociados a Ómicron sean diferentes de los de otras variantes.  Los primeros contagiados que se detectaron tenían síntomas leves, pero eran estudiantes universitarios, jóvenes que tienden a tener una enfermedad más leve, por lo que la OMS asegura que comprender la  gravedad de la nueva variante llevará de días a varias semanas.

Sin embargo, las pruebas preliminares indican que las personas que ya han pasado el COVID-19podrían volver a contagiarse más fácilmente con Ómicron en comparación con otras variantes de interés, pero todavía hay información muy limitada. “En los próximos días y semanas habrá más información al respecto”, señala el comunicado de la OMS.

¿Seguirán protegiendo las vacunas?

La OMS está colaborando con científicos de todo el mundo para analizar el potencial impacto de la nueva variante en la efectividad de las vacunas.

No obstante, la Organización repite que “las vacunas siguen siendo fundamentales para reducir las enfermedades graves y la mortalidad”.

Las pruebas PCR siguen detectando la infección, incluida por la variante Ómicron. Se están realizando estudios para determinar si afecta a otros tipos de pruebas, incluidas las pruebas de detección rápida de antígenos.

En cuanto a los tratamientos, los corticosteroides y los bloqueadores de los receptores de la IL6 seguirán siendo eficaces para el manejo de los pacientes con COVID-19 grave. Se evaluarán otros tratamientos para ver si siguen siendo igual de eficaces dados los cambios en partes del virus en la variante Omicron.FMI/James OatwayUna cuidadora trabajando en un hospital de campaña de COVID-19 en el suburbio de Nasrec, en la ciudad sudafricanan de Johannesburgo.

Mantener las fronteras abiertas

Mientras un número creciente de países ha impuesto prohibiciones de vuelo a las naciones del sur de África debido a la preocupación por la variante Ómicron, la rama regional de la OMS les instó a basarse en la ciencia y a cumplir el Reglamento Sanitario Internacional que pide que “las fronteras permanezcan abiertas”.

Aunque las restricciones a los viajes pueden contribuir a “reducir ligeramente” la propagación del coronavirus, “suponen una pesada carga para las vidas y las economías”, afirmó la agencia en un comunicado publicado el domingo.

“Si se aplican restricciones, no deben ser innecesariamente invasivas o intrusivas y deben tener una base científica, de acuerdo con el Reglamento Sanitario Internacional, que es un instrumento jurídicamente vinculante de derecho internacional reconocido por más de 190 naciones”, destacó la OMS.

Esta semana, los países participarán en una sesión especial de la Asamblea Mundial de la Salud,organizada por la OMS para debatir cómo prepararse y responder mejor colectivamente a las pandemias.

“La rapidez y la transparencia de los gobiernos de Sudáfrica y Botswana a la hora de informar al mundo de la nueva variante son dignas de elogio. La OMS apoya a los países africanos que han tenido la valentía de compartir información sobre salud pública vital, ayudando a proteger al mundo contra la propagación del COVID-19″, dijo la doctora Matshidiso Moeti, la directora regional de la OMS para África, que instó a los países “a que respeten sus obligaciones legales y apliquen medidas de salud pública con base científica”. “Es fundamental que se apoye a los países que son transparente con sus datos, ya que es la única manera de garantizar que recibimos datos importantes de manera oportuna”.

La Organización considera que las prohibiciones de viaje dirigidas a África “atentan contra la solidaridad mundial”. 

Recomendaciones

La OMS está apoyando a los países africanos para que puedan hacer más secuenciación genómica. La Organización “está dispuesta a apoyar las necesidades adicionales de recursos humanos, así como a movilizar fondos y conocimientos técnicos”. Además, la OMS se está dirigiendo a todos los países de la región para asegurarse de que tienen los recursos necesarios para detectar los posibles casos de Ómicron y prepararse para ellos.

La Organización recomienda a los países que se aseguren de que sus equipos de pruebas de PCR puedan detectar la nueva variante, que al menos dupliquen la toma de muestra y secuenciación, hasta llegar a 150 muestras a la semana desde el promedio actual de 75 en la región y que revisen muestras anteriores para detectar posibles signos de Ómicron.

En septiembre de 2020, la OMS y los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de África pusieron en marcha una red de 12 laboratorios para reforzar la secuenciación del genoma del virus. La vigilancia genómica ha avanzado significativamente desde el inicio de 2021, y el continente ha quintuplicado el número de genomas secuenciados.

El “efecto devastador” del COVID-19 en la salud mental

Las tasas de ansiedad, depresión y estrés postraumático se han disparado en todo el continente, según un estudio reciente de la Organización Panamericana de la Salud.  Además, los índices de violencia en la región triplican la media mundial antes de la pandemia. La violencia doméstica contra mujeres y niños se ha recrudecido. 

La pandemia de COVID-19 ha tenido un “efecto devastador” en la salud mental en el continente americano y ha disparado la violencia contra las mujeres y los niños, según un estudio reciente de la Organización Panamericana de la Salud.  

Los datos analizados muestran que más de cuatro de cada diez brasileños han tenido problemas de ansiedad y seis de cada diez de depresión; los síntomas de depresión se quintuplicaron en Perú, y la proporción de canadienses con altos niveles de ansiedad se cuadruplicó como resultado de la pandemia.

Un estudio realizado en México documentó síntomas de estrés postraumático clínicamente significativo en casi un tercio de la población. En Estados Unidos, las tasas de ansiedad y depresión alcanzaron hasta el 37% y el 30%, respectivamente, a finales de 2020, frente al 8,1% y el 6,5% respectivamente en 2019.

El estudio “Fortaleciendo las respuestas de salud mental a la COVID-19 en las Américas: un análisis de la política sanitaria y recomendaciones“, se ha publicado recientemente en The Lancet Regional Health – Americas.
“El mensaje es claro: hemos estado operando en modo de crisis desde el inicio de la pandemia”, afirmó el doctor Anselm Hennis, Director de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS. “Además de manejar el miedo a enfermar y el trauma de perder a los seres queridos a causa del nuevo coronavirus, la gente de las Américas ha sufrido desempleo, pobreza e inseguridad alimentaria, y el impacto adverso en la salud mental ha sido generalizado”, destacó.

Además, los registros de las líneas telefónicas de ayuda, los informes policiales indicaron un aumento de los casos denunciados de violencia doméstica, en particular el maltrato infantil y la violencia de pareja contra las mujeres, lo que agrava los altos índices de violencia en la región, que, según los informes, triplican la media mundial antes de la pandemia.Yun LiuPersonal de la UCI trabajando para salvar pacientes con COVID-19 en Wuhán, China, en abril de 2020

La salud mental de los enfermos de COVID-19

En el documento se analizan además las consecuencias para la salud mental de las personas que padecieron el coronavirus. “Los datos existentes sugieren que a un tercio de las personas que sufrieron COVID-19 se les ha diagnosticado un trastorno neurológico o mental“, dijo la autora principal del documento de la OPS, Amy Tausch. “Esperamos que el aumento de la carga de la salud mental pueda ser uno de los efectos más importantes de la COVID-19 a largo plazo”, vaticinó.

En las personas sin antecedentes psiquiátricos, el diagnóstico de COVID-19 se asoció con una mayor incidencia de un primer diagnóstico psiquiátrico en los siguientes 14 a 90 días.

La pandemia también ha contribuido a la recaída y a la exacerbación de los síntomas de salud mental en personas con condiciones preexistentes. Además, se descubrió que las personas con un diagnóstico reciente de un trastorno mental tenían un mayor riesgo de infección por COVID-19 y también una mayor frecuencia de resultados adversos, lo que representa un factor de riesgo adicional para el empeoramiento de la salud mental.ONU Mexico/Teresita MorenoEstuidantes de enfermería practican reanimación cardiopulmonar en un maniquí.

Trabajadores sanitarios

Los trabajadores sanitarios y de primera línea, que se enfrentan a mayores riesgos físicos, altas exigencias laborales y estigmatización social, también se han visto muy afectados por la pandemia.

En mayo de 2021, el número de trabajadores de la salud que se habían infectado con COVID-19 en América Latina y el Caribe superaba los 1,8 millones, mientras que 9000 habían muerto a causa del virus. Además, el 53% de los trabajadores de la salud pública de los Estados Unidos informaron de síntomas de al menos una condición de salud mental en las dos semanas anteriores, incluyendo depresión (32%), ansiedad (30,3%), estrés postraumático (36,8%) y pensamientos suicidas (8,4%). Estudios realizados en Argentina ,Chile , México  y Trinidad y Tobago  también encontraron altas tasas de depresión, ansiedad, estrés e insomnio entre los trabajadores sanitarios.OIM/Kaye VirayLa pandemia de COVID-19 tiene un gran impacto en la salud mental de los niños.

Niños sin escolarizar

En marzo de 2020, más de 154 millones de niños (el 95% de los matriculados) en América Latina y el Caribe, estaban fuera de la escuela debido a la COVID-19.  Un año después, 114 millones de estos niños aún no habían regresado a la escuela. Además del cierre de las escuelas, que altera las rutinas diarias, el aprendizaje y la socialización, los niños y adolescentes se han enfrentado a la pérdida de seres queridos y a una mayor adversidad en sus entornos familiares, incluido un mayor riesgo de violencia doméstica.

En 2020, el 27% de los adolescentes y jóvenes encuestados en América Latina y el Caribe declararon sentir ansiedad y el 15% depresión. Otro estudio realizado entre jóvenes de 15 a 29 años en países de América Latina y el Caribe descubrió que el 52% había experimentado un estrés más importante y el 47% tuvo episodios de ansiedad o ataques de pánico durante su cuarentenaLa depresión produce tristeza y pérdida de interés en las actividades que antes se disfrutaban. Imagen: OMS

Sin atención médica

En un momento en que la atención y el tratamiento son más necesarios, la publicación señala continuas interrupciones en los servicios esenciales para los trastornos mentales, neurológicos y por consumo de sustancias en más de la mitad de los países de la región.
“La falta de acceso a los servicios de consejería, la menor disponibilidad de atención en persona y el cierre de escuelas han limitado las formas en que las personas pueden recibir apoyo en materia de salud mental, dejando a muchos aislados, vulnerables y en mayor riesgo”, consideró el doctor Renato Oliveira, jefe de la Unidad de Salud Mental y Consumo de Sustancias de la OPS.
Los autores piden que se actúe de inmediato para reforzar los sistemas y servicios de salud mental en la región, con especial atención a la integración del apoyo psicosocial en sectores y entornos como la atención primaria de salud, la educación, los servicios sociales y los sistemas de apoyo comunitario. Para mitigar el impacto de la pandemia, los autores subrayan que la salud mental debe incorporarse a los planes de preparación, respuesta y recuperación ante emergencias.
Antes de la pandemia, se había calculado que los trastornos mentales costarán a la economía mundial 16 billones de dólares en 2030 si no se abordan. Se necesitan urgentemente inversiones adicionales, y a medida que los países aumentan las inversiones en servicios de salud mental, los autores instan a dar mayor prioridad a los grupos en situación de vulnerabilidad.
“La salud mental ha sido durante mucho tiempo un área descuidada de la salud pública en las Américas. Los gobiernos deben aprovechar la pandemia por COVID-19 como una oportunidad para reforzar sus servicios de salud mental y hacer las inversiones necesarias para reconstruir mejor y en forma más justa”, subrayó el doctor Oliveira.

Académico U. de Chile participa en elaboración de manual internacional para enfrentar futuras pandemias

Dr. Miguel O’Ryan, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, fue uno de los autores del documento coordinado por la unidad de investigación de la revista The Economist. La publicación, que plantea un conjunto de medidas para hacer frente a futuras emergencias sanitarias globales, fue presentada por el científico chileno ante la World Health Summit, encuentro organizado por la Organización Mundial de la Salud, la Comisión Europea y los gobiernos de Alemania y Francia, entre otros actores.

Proveer a los países de un set de herramientas ante futuras emergencias sanitarias de alto impacto. Este es el objetivo de un informe convocado por la revista The Economist que recoge los principales aprendizajes de la pandemia de COVID-19, un trabajo en el que participaron distintos especialistas internacionales, entre los cuales destaca el académico e investigador del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Dr. Miguel O’Ryan. 

¿Están los países preparados para la siguiente pandemia? es el nombre de este reporte coordinado por Economist Impact Group, en el cual se establecen 30 medidas en múltiples ámbitos (sanitario, epidemiológico, político, económico y social). De esta manera, el documento entrega importantes insumos para responder inicialmente a una crisis con potencial pandémico y, una vez que esto se disemine, organizar de mejor forma su manejo.

“El informe resume un conjunto de acciones, organizadas por diferentes niveles y responsabilidades, tanto dentro de los países como en su compromiso internacional, en áreas que van desde el manejo del sistema sanitario hasta apoyar económicamente a la población. Fue diseñado con un enfoque holístico, desde el inicio hasta la fase de propagación”, detalló el Dr. Miguel O’Ryan.

“De alguna forma, extrae el aprendizaje de todo lo que vivimos en esta pandemia, cuya gestión se fue haciendo sobre la marcha. El objetivo es evitar que una próxima infección con potencial pandémico se expanda de la manera en que lo hizo este virus, y -si lo hace- se tomen medidas oportunas para que los países logren controlarlo de manera más rápida. Lo fundamental es estar preparado, responder rápido y actuar antes de que se disemine por el mundo”, añadió el infectólogo chileno.

El académico del programa de Microbiología del ICBM discutió los pormenores de esta iniciativa en la World Health Summit, un encuentro realizado en Berlín, Alemania, y que fue organizado por la Organización Mundial de la Salud, la Comisión Europea y los gobiernos de Alemania y Francia, entre otros organismos.

Junto al Dr. O’Ryan, estuvo el congresista portugués Ricardo Baptista Leite, uno de los expertos responsables del informe y conferencista en el panel “Prioridades para mejorar la respuesta pandémica” de esta Cumbre Mundial. En este espacio, expuso los aprendizajes de Portugal en el manejo de la pandemia, país que demostró la gestión más eficiente de la crisis en la Unión Europea, al menos en los primeros meses de la emergencia.

“Es un documento eminentemente táctico, que se suma al que otros grupos en el mundo están haciendo, por ejemplo, en el ámbito de la vigilancia de virus. Está dirigida a autoridades locales e incluye todos los puntos centrales para que los líderes puedan manejar mejor una emergencia. Está basado en evidencia y su objetivo es aportar a una reacción oportuna. Fue pensado como una suerte de set de herramientas”, sostuvo el Dr. Miguel O’Ryan, quien en Chile fue el investigador principal del ensayo clínico de la vacuna Janssen, de Johnson & Johnson.

Ocho mecanismos de respuesta

El informe se basó en la evidencia recolectada en doce países, entre ellos Chile. Sus objetivos principales fueron investigar lo que pudo ser aprendido del COVID-19 y apoyar a los tomadores de decisiones a crear respuestas más efectivas en el futuro. En el proceso, el panel identificó medidas claves a través de análisis locales y la visión de los expertos. Con esto, se creó un set de herramientas que funcionaron en un amplio espectro de países. Por lo mismo, la publicación busca incentivar a los países a utilizar el documento como una ruta de navegación para sus necesidades y prioridades ante eventuales crisis.

El grupo de especialistas integrado por el infectólogo chileno definió ocho herramientas que fueron implementadas en los países analizados, y que constituyen los mecanismos sugeridos para alcanzar una adecuada respuesta ante futuras pandemias. Estas se dividen en dos ejes: local (gobierno, sistema público de salud y centros públicos y privados de atención) e internacional (contribución del país a la respuesta global frente al coronavirus).

Las acciones son la coordinación local, nacional e internacional; construir confianza en autoridades e instituciones; optimizar los recursos; abordar la gestión desde una perspectiva científica y no política; identificar y aprender lecciones de previos y actuales brotes; apoyar financieramente a la población; hacer cumplir regulaciones y restricciones; y disponibilizar diagnósticos, vacunas y tratamientos masivamente tan rápido esto sea posible.

Coincidimos en que la estructura política tenía que actuar de manera coordinada, colaborativa y no confrontacional. Países como Portugal lo lograron y en Chile, con matices, se logró un cierto grado de afiatamiento. No hubo una disrupción política significativa como en otros países. Sí hubo discusiones internas, faltas de acuerdo en algunos puntos, pero en general se logró una directriz del manejo de pandemia, en especial cuando llegamos a la etapa de inicio de la vacunación”, explicó el Dr. O’Ryan.

Cada uno de los puntos incluyen, además, medidas específicas y a sus responsables. El documento expone, por ejemplo, el caso de dos países asiáticos, Corea del Sur y Taiwán, que identificaron e implementaron lecciones aprendidas durante los pasados brotes de MERS y SARS. Dinamarca, en tanto, fue uno de los ejemplos en materia de reconfiguración de la infraestructura sanitaria para la pandemia, pues utilizaron sus recursos disponibles para influenza estacional en fortalecer su capacidad de testeo y vigilancia epidemiológica.

Por su parte, Nueva Zelanda fue un caso de éxito en una gestión basada sistemáticamente en la perspectiva científica para lidiar con todos los aspectos de la pandemia y sus impactos. Tomando como referencia estas acciones, la publicación del reporte busca activar respuestas rápidas y coordinadas frente a emergencias sanitarias de potencial pandémico, subraya el científico del ICBM de la U. de Chile.

“Los siguientes pasos requieren de humildad para aprender lecciones difíciles, visión para imaginar e implementar medidas de respuesta mejorada, y un compromiso financiero y político para tener una mejor respuesta la próxima vez”, expone el documento, en cuyas conclusiones también se apela a alcanzar respuestas globales seguras, rápidas y equitativas, además de incentivar la solidaridad entre los países.

Análisis al caso chileno

Desde la perspectiva del informe, la experiencia chilena de manejo de la pandemia deja lecciones positivas y negativas. El Dr. O’Ryan indicó que de las ocho herramientas sugeridas por el panel de expertos, gran parte fueron adoptadas por nuestro país, con mayor o menor éxito, en el manejo de la emergencia sanitaria. “Si uno tuviera que decir las que fueron bien evaluadas, podríamos mencionar la preparación del sistema de salud para tener suficientes camas de cuidados intensivos y alcanzar un testeo rápido y masivo con técnicas PCR. La colaboración público-privada fue clave para tener la real dimensión de a pandemia en Chile e identificar a las personas infectadas. Una tercera fortaleza inicial fue haber tenido un grupo de asesoría científico, el comité asesor del Minsal y del Ministerio de Ciencia, que fueron de alguna forma escuchados en sus aportes técnicos”.

Pese a esto, añadió, algunas de las brechas es que hubo un liderazgo inicial de las autoridades que “fue perdiendo robustez al cabo de los meses, fundamentalmente por una sensación de poca comunicación y descoordinación en la relación del nivel central con los niveles periféricos. Muchos alcaldes se sentían excluidos de las decisiones. Esto fue parcialmente resuelto con el establecimiento de la mesa social”, analizó el científico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

La falta de coordinación entre el nivel centro y los gobiernos locales, añadió el Dr. O’Ryan, dificultó lograr una óptima gestión en materia de trazabilidad y aislamiento. Del mismo modo, el apoyo económico a pequeñas y medianas empresas y los ciudadanos fue inicialmente lento. “Estos son aspectos muy importantes de abordar precozmente para la próxima pandemia para que la gente pueda quedarse en sus casas, cumplir el aislamiento y un mejor control. En Chile, cual más cual menos, esto se fue subsanando en el camino”, comentó.

Futuras pandemias y Latinoamérica

El panel de Economist Impact enfatizó la necesidad de que los países identifiquen e implementen acciones preventivas y reactivas en la materia debido al riesgo latente de futuras infecciones con potencial de convertirse en pandemia. Según el investigador del ICBM, es imposible conocer con certeza dónde ocurrirá la próxima crisis, ni sus proyecciones, aunque sí hay numerosos factores que llaman a la cautela.

La relación de humanos con animales salvajes (el contacto directo y el consumo de estos); zonas de alto hacinamiento en mega urbes, donde además esta costumbre sanitaria es habitual; y la velocidad del transporte aéreo que favorece la diseminación de personas que pueden estar incubando microorganismos con potencial pandémico, surgen como los principales, y que se suman a otros de carácter ambiental, como la crisis climática o la deforestación.

“La sumatoria de estos factores hace que sea posible que tengamos nuevas pandemias en el futuro. La situación es diferente a la que teníamos hace diez años atrás, o cien. Fundamentalmente por la posibilidad de que por los viajes intercontinentales los seres humanos puedan llevar virus de un lado a otro, en menos de 24 horas, sin saberlo. De igual forma, el hacinamiento en grandes urbes o el consumo de animales vivos son dos factores a tener en cuenta”, planteó.

Otro de los grandes desafíos del sistema internacional es ir alcanzando mayores niveles de transparencia en la detección de eventos anómalos. “De manera de que cuando ocurran eventos anómalos en algún lugar del mundo, sea rápidamente informado, que puedan ser evaluados por expertos internacionales, hacer análisis y precisar si ese microorganismo tiene potencial pandémico. Esto es posible haciendo secuenciación genómica amplia, permitiría tomar localmente medidas y establecer si el virus se está o no expandiendo para poder tomar acciones de control”.

De acuerdo al académico, esto también es fundamental para activar el desarrollo de vacunas, de ser necesario. “Estos procesos, como hemos visto en esta pandemia, pueden desarrollarse en un año, quizás menos. Mientras más rápido conocemos el microorganismo, si existe transparencia, más rápido podremos reaccionar. Tenemos que ir afrontando esta realidad, pero se requiere buena voluntad y mucha visión de los líderes actuales y los que vendrán en el futuro”.

Luis Francisco Sandoval
Inés Llambias Comunicaciones

Aumentan los casos de COVID-19 en América: la OPS advierte que “el virus no se toma vacaciones”

La agencia de salud regional de la ONU indica que la mayoría de los nuevos casos se produjeron en América del Norte, aunque en el área sur del continente creció la incidencia de la enfermedad con fuertes subidas en Ecuador, Paraguay y Bolivia. La gran subida de los casos en Europa debe suponer un toque de atención para este continente, advierte el organismo.

Tras informar que durante la última semana aumentaron un 23% los nuevos casos de COVID-19en la región, con 880.583 nuevas infecciones y más de 15.000 muertes, la directora de la Organización Panamericana de la Salud emplazó este miércoles a todas las personas a tomar “decisiones inteligentes” durante esta próxima temporada de vacaciones.

“Lo más inteligente que puede hacer ahora es vacunarse contra el COVID-19 tan pronto como pueda hacerlo y cuando esté disponible en su país. Por favor, no dude en hacerlo ”.

Carissa Etienne llamó a las personas que todavía no se han vacunado a aprovechar el próximo periodo vacacional para hacerlo y así afrontar ese tiempo y los meses venideros con mejor salud y evitar ser un motivo de preocupación para su familia y amigos.

Recordó, no obstante, que estar vacunado no es una razón para ser complaciente y renunciar a otras medidas ya que no hay una ” fórmula mágica” para detener el COVID-19, por lo que pidió a las personas que se vacunen, lleven mascarilla en lugares públicos y mantengan las distancias físicas.

“Estemos seguros de esto, el virus no se toma vacaciones y usted tampoco puede permitírselo. Se trata de una enfermedad muy peligrosa que ya ha matado a más de cinco millones de personas en todo el mundo y ha infectado a más de 264 millones: por favor, no se convierta en una estadística descuidando sus precauciones”, advirtió.OMS/OPSUna paciente realizando una donación de sangre en un hospital de Argentina durante la pandemia por COVID-19.

Aumentan los casos en el norte y el sur del continente; se disparan en un departamento de Bolivia

Etienne indicó que durante la semana pasada la mayoría de los nuevos casos de coronavirus ocurrieron en América del Norte, donde tanto Estados Unidos como Canadá informan de altas tasas de incidencia.

Aunque las nuevas infecciones cayeron un 37% en América Central, destacó que, en el área sur del continente, con la excepción de Brasil, Surinam y Venezuela, creció la incidencia de la enfermedad con fuertes subidas en Ecuador y Paraguay, y alertó de un aumento de casos del 400% en el departamento boliviano de Santa Cruz.

Del mismo modo, informó que en las ciudades colombianas de Bogotá y Medellín reportaron un aumento de casos y hospitalizaciones, especialmente entre las personas más jóvenes. También se incrementaron en Chile y Argentina.Cortesía del doctor Luis Díaz IzquierdoPacientes con COVID-19 reposan en sillas en los pasillos del hospital Severo Ochoa en Madrid.

El aumento de casos de COVID-19 en Europa es una advertencia para la región

Las advertencias de Etienne ante los periodos vacacionales vienen ligadas a los altos registros de COVID-19 que está experimentando Europa durante las últimas semanas.

La máxima responsable de la OPS recordó que las pautas registradas previamente en el viejo continente funcionaron posteriormente como “una advertencia futura” para el continente americano.

Hemos visto una y otra vez cómo la dinámica de la infección en Europa se refleja aquí, varias semanas después. Y en las últimas semanas, muchos países europeos han notificado cifras récord de nuevos casos”, explicó.

Detalló que una cobertura de vacunación relativamente baja ha provocado un aumento de los casos en Europa del Este, mientras que, en la parte occidental, pese a contar con una importante cobertura de vacunas, persisten “grupos significativos” de personas sin inmunizar y se han relajado las medidas de salud pública “creando el entorno perfecto para la propagación del virus”.© UNICEF/Francis KokorokoJeringas para la vacunación del COVID-19 en una planta de producción en España

Europa, el nuevo epicentro de la pandemia

Precisamente, el director general de la Organización Mundial de la Salud alertó hoy en rueda de prensa que durante los últimos siete días más del 60% de todos los casos y muertes por COVID-19 notificados en el mundo se produjeron, una vez más, en Europa.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus destacó que este elevado número de enfermos se traduce en “una presión insostenible” para los sistemas de salud y en el “agotamiento” del personal sanitario.

Tedros reiteró que las vacunas sirven pasa salvar vidas pero que no evitan por completo la transmisión. Añadió que, antes de la llegada de la variante Delta, las inmunizaciones ayudaron a reducir la propagación de la enfermedad en un 60%, pero que con la llegada de la nueva variante la cifra ha disminuido a cerca del 40%.

“Aunque Europa es de nuevo el epicentro de la pandemia, ningún país o región está fuera de peligro”, recalcó.ONU MoldoviaMoldavia fue el primer país europeo en recibir vacunas COVID19 a través de COVAX.

La región europea podría superar los dos millones de muertes en marzo

Del mismo modo, la región europea de la Organización Mundial de la Salud estimó ayer martes que las muertes notificadas de COVID-19 en esa zona geográfica aumentaron la semana pasada hasta unas 4200 al día, un registro que duplica los 2100 fallecimientos diarios registrados a finales de septiembre.

El número de decesos acumulados por coronavirus en los 53 países de esa área ya superó la marca de los 1,5 millones.

El coronavirus se ha convertido actualmente en la primera causa de muerte en toda Europa y Asia central, según los números que maneja el Instituto de Métrica y Evaluación Sanitaria, que elabora escenarios hipotéticos  para la Oficina de la OMS en Europa.

La rama europea de la agencia sanitaria de la ONU prevé una “presión elevada o extrema” de la ocupación de camas en 25 países, y una carga alta o extrema en las unidades de cuidados intensivos en 49 de los 53 países de aquí al 1 de marzo de 2022.

Igualmente, prevé que, de seguir las tendencias actuales, el total de muertes registradas supere los 2,2 millones en la primavera del año que viene.

Los tres factores principales que están impulsando la alta transmisión de COVID-19 son:

  • La alta transmisibilidad de la variante Delta del virus, sin que ningún país reporte más del 1% de cualquier otra variedad.
  • Muchos países notificaron durante los últimos meses a sus poblaciones que el COVID-19 ya no representa una amenaza de emergencia y han suavizado las medidas de prevención como el uso de mascarillas y el distanciamiento físico en espacios concurridos o confinados.
  • El alto número de personas sin inmunizar, junto a la disminución de la protección que provee la vacuna contra la infección y patologías leves.

Nueva guía para el tratamiento del síndrome inflamatorio multisistémico infantil

La Organización Mundial de la Salud también publicó una actualización de sus orientaciones sobre el tratamiento del síndrome inflamatorio multisistémico infantil asociado al COVID-19, una afección que provoca la inflamación de diversos órganos del cuerpo como el corazón, los pulmones o los riñones, entre otros.

Las nuevas directrices del organismo de la ONU recomiendan el uso de corticosteroides en los niños hospitalizados desde recién nacidos hasta 18 años con coronavirus, además de cuidados de apoyo. La decisión se adoptó tras la publicación de tres estudios que agrupan datos de 885 pacientes en total.

La OMS describió por primera vez esta afección en mayo de 2020 y ofreció una definición clínica preliminar. En general, los niños presentan un bajo riesgo de desarrollar COVID-19 severo o crítico, pero, al igual que los adultos, ciertas condiciones subyacentes, como la obesidad, las enfermedades pulmonares crónicas o cardiovasculares, los hacen más susceptibles a esa patología.

La pandemia de COVID-19 vuelve a resurgir y Europa es de nuevo su epicentro

La semana pasada 56 países de todas las regiones reportaron un aumento en el número de muertes superior al 10%. En Europa, lo más preocupante es el “rápido” aumento de contagios en las personas mayores, y que el 75 % de las muertes son de gente de más de 65 años.

Los casos de COVID-19 en el mundo vuelven a subir y Europa es de nuevo el epicentro de la pandemia y se encuentra en un “punto crítico”, asegura la Organización Mundial de la Salud.

“Veintidós meses desde que se notificaron los primeros casos de COVID-19, y casi un año desde que se aprobaron las primeras vacunas, los casos notificados y las muertes por COVID-19 están aumentando de nuevo”, dijoel director general de la Organización.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus también recordó que ya se han registrado más de cinco millones de muertes, aunque “sabemos que la cifra real es mayor”. Y destacó que la pandemia no está acabada cuando destacó que “seguimos perdiendo a más de 50.000 de nuestros hermanos y hermanas cada semana”.

El doctor Tedros dijo que es algo que “no debería estar pasando” porque tenemos las herramientas para evitarlo.

En todo el mundo, la semana pasada 56 países de todas las regiones reportaron un aumento en el número de muertes superior al 10%.

Aumento de casos en Europa

 En las últimas cuatro semanas, Europa ha experimentado un aumento superior al 55% en los nuevos casos de COVID-19. La agencia de la ONU destacó como más preocupante el “rápido” aumento de contagios en las personas mayores, y que el 75 % de las muertes son de gente de más de 65 años.

Además, el porcentaje de ingresos hospitalarios se ha duplicado además en la última semana.

A pesar de que el número de casos de COVID-19 es casi récord, las nuevas muertes se sitúan aproximadamente en la mitad de los niveles máximos de hace un año. Esto refleja los efectos de la vacunación.

En Europa y Asia Central se han administrado mil millones de dosis, pero la cobertura es muy dispar. Por término medio, el 47% de la población tiene la pauta completa, pero mientras que ocho países han superado ya el 70% de cobertura, en dos la tasa sigue siendo inferior al 10%. En los lugares en los que la aceptación de la vacuna es baja -en muchos países del Báltico, Europa central y oriental, y los Balcanes- las tasas de ingreso hospitalario son elevadas.@ UNICEFOlha Antoniuk, recibe la vacuna después de más de un año de aislamiento y sin poder celebrar su 84 cumpleaños con sus seres queridos, se prepara para ser vacunada contra COVID-19.

Excusas y mentiras

El doctor Tedros pidió una vez más a los fabricantes de vacunas que ya tienen la Lista de Uso de Emergencia que den prioridad a una distribución equitativa a través del mecanismo COVAX de la ONU, diseñado a tal efecto, en lugar de dar prioridad “al beneficio de los accionistas”.

Y añadió: “Seguimos escuchando excusas sobre por qué los países de bajos ingresos sólo han recibido el 0,4% de las vacunas del mundo. Una de ellas es que los países de bajos ingresos no pueden absorber las vacunas. Eso no es cierto. Con la excepción de unos pocos países frágiles, afectados por conflictos y vulnerables, la mayoría de los países de bajos ingresos están preparados”.

El problema, según explicó, es simplemente que no pueden conseguir las vacunas. Otra excusa de los fabricantes es que los países de bajos ingresos no han hecho pedidos de vacunas.

“La mayoría de los países de bajos ingresos dependen de COVAX, que tiene el dinero y los contratos para comprar las vacunas en su nombre. Pero los fabricantes no han cumplido su parte”, precisó el director de la Organización Mundial de la Salud, que indicó que todavía no se sabe cuándo entregarán las vacunas los fabricantes.

Además, indicó que “no deberían ir más vacunas del COVID-19 a los países que ya han vacunado a más del 40% de su población, hasta que COVAX tenga las vacunas que necesita para ayudar a otros países a conseguirlo también”, sostuvo.

Según Tedros, tampoco deben administrarse más refuerzos, excepto a las personas inmunodeprimidas.

La mayoría de los países con una elevada cobertura vacunal siguen ignorando el llamamiento de la OMS a una moratoria mundial de los refuerzos, en detrimento del personal sanitario y de los grupos vulnerables de los países de bajos ingresos que siguen esperando las primeras dosis.  

Sin vacunas no puede acabar la pandemia, pero solo con ellas tampoco

El alto funcionario indicó que no se puede acabar con la pandemia sin vacunas, pero las vacunas por sí solas no acabarán con la pandemia. Las vacunas no sustituyen la necesidad de medidas sociales y de salud pública, sino que las complementan.

El distanciamiento físico, el evitar los espacios concurridos, las mascarillas, la ventilación, la higiene de las manos y otras medidas eficaces de salud pública siguen siendo importantes en todos los países.

“Cada país debe seguir ajustando y adaptando su estrategia”, concluyó.

*COVAX es parte de un esfuerzo global sin precedentes para suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante durante 2021, con el fin de proteger a las personas en mayor riesgo de presentar formas graves de COVID-19 y salvar vidas.

COVAX está codirigido por Gavi, la Alianza para las Vacunas, la Organización Mundial de la Salud y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias (CEPI), y trabaja en asociación con UNICEF, el Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud, así como con el Banco Mundial, organizaciones de la sociedad civil, fabricantes y otros.

Lost your password? Please enter your email address. You will receive mail with link to set new password.

Salir de la versión móvil