Las interrupciones en las cadenas de suministro de alimentos a causa del COVID-19 empujaron al alza la cifra de personas con inseguridad alimentaria grave en la región, que llegaron a 22 millones, o 2,4% de la población en 2020, siete millones más que en 2019. La mayor incidencia ocurrió en los Balcanes Occidentales, Asia Central y el Cáucaso.
La pandemia de COVID-19 provoca estragos en los avances mundiales contra el hambre: entre 2019 y 2020, la población con un consumo insuficiente de alimentos pasó del 8,4% al 9,9% a nivel global, aunque en la región de Europa y Asia Central esa tasa fue de 2,4%, destacó este lunes la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Lo que parece una buena noticia para esa región, no obstante, marca un retroceso puesto que las interrupciones en los mercados, el comercio y las cadenas de suministro de alimentos llevaron a que siete millones de personas se sumaran al colectivo que sufrió inseguridad alimentaria grave, que alcanzó un total de 22 millones, o el 2,4% de la población, apuntó la agencia.
En cuanto a los habitantes que padecieron inseguridad alimentaria moderada o grave, definida como la falta de acceso a alimentos seguros, nutritivos y adecuados, se incrementaron en 14 millones, a 111 millones u 11,9% de la población.
En su informe Panorama regional de la seguridad alimentaria y la nutrición en Europa y Asia Central, la FAO detalló que la proporción de la población afectada por ese flagelo es más alta en las naciones de los Balcanes Occidentales, Asia Central y el Cáucaso.Suministros básicos como el agua potable son escasos en el este de Ucrania. Foto: UNICEF/Aleksey Filippov
Sobrepeso y obesidad
El estudio subraya, por otra parte, que la región registra una tasa muy superior al resto del mundo de sobrepeso y obesidad. La prevalencia de adultos obesos aumentó del 17,2% en 2000 al 23,3% en 2016, una cifra muy por encima de la tasa mundial, que subió del 8,7% al 13,1% en el mismo periodo. Todas las subregiones tuvieron valores superiores al 20%.
El representante regional de la FAO para Europa y Asia Central, Vladimir Rakhmanin, advirtió que las desigualdades nacionales y subregionales en el acceso a los alimentos y la nutrición crecerán “en vista de que las respuestas de las políticas ante una pandemia varían enormemente según el nivel de riqueza y la voluntad política de cada país”.
En este sentido, llamó a los gobernantes a garantizar que la región de Europa y Asia Central “avance hacia la obtención de alimentos y nutrición suficientes para todos, con el compromiso de no dejar a nadie atrás”.
La FAO reconoció que la región ha conseguido un progreso importante en la reducción de diversas formas de desnutrición, incluido el retraso del crecimiento infantil, la emaciación y el bajo peso al nacer.
Sin embargo, recalcó que Europa y Asia Central se encuentra en peor posición con respecto a la lactancia materna exclusiva, el sobrepeso infantil y la obesidad adulta. Los datos y las tendencias son especialmente alarmantes para la obesidad en adultos en todas las subregiones, y la pandemia podría agravar aún más el problema.
El informe señala que, pese a las recientes mejoras en la reducción del sobrepeso entre los niños, la región se mantiene arriba del promedio mundial, con un 7,1%.
Un problema de toda la región
De acuerdo con la agencia de la ONU, la resiliencia de toda la región depende de la provisión de un esfuerzo sólido en las subregiones y agrega que la creciente tasa de obesidad en adultos expone un problema que no es exclusivo de los países de ingresos altos, sino que impacta también a los países de renta baja y media.
Otra cara del problema alimentario en la región es la anemia entre las mujeres en edad reproductiva, que se mantiene en un 17,4%, el mismo nivel del 2000, con tasas más altas en algunos países del Cáucaso y Asia Central, donde se acercan o llegan a superar el promedio mundial del 29,9%.
El informe concluye con un llamado a los más de 50 países de Europa y Asia Central a renovar sus compromisos para poner fin al hambre y la desnutrición para 2030, como lo plantean los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Es franca, sincera y conocida por cantarle las verdades al poder. Es famosa por aleccionar a los gobiernos y decirles cómo mejorar su desempeño en materia de xenofobia, racismo, discriminación racial y cualquier tipo de intolerancia.
Tendayi Achiume es una profesora de derechos humanos en la prestigiosa Universidad de California, Los Ángeles (UCLA). Esta académica mitad zambiana y mitad zimbabuense desempeña un papel clave e independiente dentro del sistema de garantías fundamentales de la ONU como relatora especial sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia.
Durante este año, ha jugado un papel clave en el seguimiento de la Declaración y el Programa de Acción de Durban. El texto se aprobó hace 20 años y busca acabar con la injusticia y la desigualdad racial en todo el mundo, en un momento en que la COVID-19 ha contribuido a exacerbar el discurso del odio, y a fomentar cualquier forma de odio y de miedo.
Noticias ONU conversó con la profesora Achiume y le preguntó qué opinaba sobre las actuales tensiones y dificultades de un mundo sacudido por la pandemia, y sus exacerbados efectos sobre la intolerancia, el racismo y la discriminación racial.
En su último informe a la Asamblea General de la ONU, la académica subraya la importancia histórica de la Declaración de Durban para erradicar definitivamente la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia.
Achiume considera que el marco de Durban representa un “instrumento innovador” en materia de los principios de los derechos humanos, cuyas prioridades siguen siendo pertinentes dos décadas después de que los Estados miembros adoptaran por primera vez este programa contra la discriminación en Sudáfrica. La profesora afirma que nadie está libre de los efectos del racismo, aunque éste se manifiesta de formas diferentes en cada sociedad.Unsplash/Jéan BéllerLa tienda frente a la que fue asesinado el ciudadano estadounidense afrodescendiente Geore Floyd se ha convertido en un lugar conmemoartivo de su muerte y de la lucha racial.
Racismo y COVID-19
Si echamos la vista atrás a los 18 meses transcurridos desde que la COVID-19 comenzó a azotar el planeta, Achiume destacó como principal acontecimiento los levantamientos internacionales por la justicia racial de los que fue testigo el mundo en 2020, comenzando por el asesinato de George Floyd en Minneapolis. Del mismo modo, considera que se trata de un momento decisivo en la lucha mundial contra el racismo sistémico.
La relatora describió las protestas masivas de ese verano como “un periodo de esperanza” y añadió que las manifestaciones por la justicia racial podrían desencadenar en “voluntad política, un impulso entre los Estados miembros de la ONU de tomarse muy en serio algunas de las quejas que hay en todo el mundo”.
Pese a estas manifestaciones masivas de solidaridad, Achiume expuso su preocupación por las persistentes formas de racismo estructural y de xenofobia.
Explicó que durante la pandemia la desigualdad se manifestó en los desafíos que afectaron mayoritariamente a las minorías raciales, étnicas y nacionales o a los grupos marginados, que no contaron con el mismo acceso a la atención sanitaria durante la mayor crisis sanitaria mundial de nuestro tiempo.
“A nivel transnacional, lo que la gente ha descrito como apartheid de las vacunas, la asignación del acceso a las vacunas es totalmente diferente dependiendo de si estás en el Norte o en el Sur Global”, dijo Achiume.
La relatora especial dijo que hay señales de esperanza en un futuro sin odio racial, pero reconoció que la situación actual del racismo es muy compleja.Foto: WFP/Saikat MojumderRefugiados rohingya
Falta establecer un diálogo mundial
Uno de los retos que se planteó al asumir su mandato es el de enfrentarse a las diferentes formas de racismo en cada país.
“La forma en que aparece el racismo en Estados Unidos es muy diferente a la de Singapur, el Reino Unido, Marruecos o en cualquier otro lugar”, explicó. “Eso no quiere decir que no haya discriminación o intolerancia, pero la forma en que funciona y se manifiesta es totalmente diferente“.
Achiume explicó a Noticias ONU que los recientes acontecimientos han permitido unificar el diálogo internacional sobre las cuestiones relacionadas con el racismo.
“Una cosa que ha cambiado desde la última vez que hablamos, y lo mencioné después del asesinato de George Floyd, ha sido la forma de pensar y de hablar sobre el racismo y, en algunos lugares, incluso sobre la xenofobia”, dijo, reconociendo que personas “de todas las razas, etnias y géneros salieron a la calle”, exigiendo justicia por el asesinato de George Floyd en Estados Unidos y en otros lugares.
La experta de la ONU también destacó el gran daño que causa la discriminación al señalar que “no hay nadie a quien no le afecte el racismo, la xenofobia y todas estas estructuras”.ONU/Manuel EliasLa relatora especial sobre el racismo, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, E. Tendayi Achiume, en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York. Foto de archivo.
Un rumbo imprevisto
La trayectoria de Achiume, desde su nacimiento en un pequeño pueblo de Zambia hasta la docencia a nivel universitario y la defensa de la igualdad racial, no se basó en el cálculo premeditado.
“Pasé la mayor parte de mi vida pensando que sería médico, ingeniero o algo parecido. Siempre me han interesado los seres humanos y hacer del mundo un lugar más agradable para vivir para todos”, señaló.
“Creo que fue en mi época universitaria cuando asistí a una clase sobre derecho y política de desarrollo, que realmente me fascinó y vi el derecho como una herramienta para el cambio social”, añadió.
“En aquel momento, el contexto de los derechos humanos me pareció el más atractivo para comprender el sufrimiento humano y luchar contra él”, continuó.
Racismo y tecnología emergente
Mientras la pandemia obligaba a millones de personas a quedarse en casa y a navegar por Internet, Achiume estudió la relación entre las nuevas tecnologías digitales y la discriminación racial.
Dijo que, aunque hay científicos sociales que estudian las repercusiones racistas y xenófobas de las nuevas tecnologías digitales, el discurso de los derechos humanos en torno a ellas no está al mismo nivel.
Uno de los aspectos de su investigación es la tecnología de reconocimiento facial y la capacidad de los dispositivos para reconocer más fácilmente ciertos rasgos físicos sobre otros.
“Los estudios nos muestran que las principales tecnologías tienen una capacidad de reconocimiento de los rostros negros y morenos o de las mujeres muy inferior a la de los rostros masculinos blancos”, dijo.
Esto motivó a Achiume a profundizar en la cuestión para asegurarse de que, cuando pensamos en la forma en que los derechos humanos se aplican a las nuevas tecnologías digitales, no sólo pensamos en la privacidad o la libertad de expresión, sino también en la igualdad de acceso para las personas de todas las razas y expresiones de género.
“Igualmente importante, y quizás desde mi punto de vista, aún más importante, es la igualdad y la no discriminación y la forma en que estas tecnologías están avanzando”.ONU/Laura QuinonesJóvenes activistas del medio ambiente se manifiestan durante la Conferencia sobre el Clima COP26 en Glasgow, Escocia.
El poder de la juventud
Cuando le pedimos qué consejo tiene para los más jóvenes a la hora de navegar por el entorno tóxico que ha llevado a un aumento de la intolerancia y el discurso de odio en línea, señaló humildemente que los jóvenes son las personas con mayor capacidad para formar su propio futuro.
“A la hora de realizar un cambio revolucionario, siempre lo lideran los jóvenes porque están menos comprometidos con el statu quo. Así que, en general, cuando pienso de dónde vendrá un cambio, creo que vendrá de la juventud“, dijo.
“Y creo que las áreas en las que hay más esperanzas son las formas en las que los jóvenes han intentado apropiarse de las plataformas como las redes sociales, incluyendo los propósitos de oponerse al racismo y la xenofobia”.
La relatora especial dijo que el discurso de odio y la incitación a la violencia en línea forman parte del modelo de negocio de los gigantes de las redes sociales, y destacó la urgente necesidad de reconstruir el modelo que impulsa a estas empresas si queremos ver un cambio real en la forma en que se utilizan las plataformas sociales.
Según Achiume, “no se trata sólo de lo que se hace mientras se está en la plataforma, de hecho, eso es en gran medida la punta del iceberg. Se trata de qué papel pueden desempeñar los jóvenes para reestructurar las relaciones económicas y los modelos de negocio de estas empresas de forma realmente significativa”.
“Una cosa que intento recordar es que el progreso nunca es lineal”, dijo Achiume sobre su perspectiva para las generaciones futuras.
“No estamos en un viaje teleológico hacia la emancipación y la libertad, y cada día nos acercamos un poco más. Creo que se avanza, se retrocede, y considero que es la esencia del ser humano”.
Con relación al futuro señaló dos motivos de optimismo: las recientes protestas masivas que tuvieron lugar en todo el mundo y el repunte de las demandas de justicia climática. La experta dijo que, aunque no cree que el racismo y la intolerancia relacionada con él vayan a desaparecer pronto, es posible reorientar las estructuras discriminatorias profundamente arraigadas y que si todos ponemos de nuestra parte esto ocurrirá en unas pocas generaciones.
“Sí, el trabajo que hacemos en la ONU es realmente importante. Sí, el trabajo que realizamos en los tribunales o en las escuelas es importante, pero se trata de formas de conectar como seres humanos y eso implica a los medios de comunicación… eso implica a las empresas, eso implica a todos estos actores que dan forma a nuestro sentido del lugar y del ser en el mundo”, concluyó.
Los relatores especiales, como Achiume, forman parte de lo que se conoce como procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos. Trabajan de forma voluntaria; no son personal de la ONU y no reciben un salario por su trabajo. Son independientes de cualquier gobierno u organización y prestan sus servicios a título individual.
La agencia sanitaria de la ONU pide a todos los países que aumenten la vigilancia, las pruebas y la secuenciación y recuerda que las pruebas de diagnóstico existentes, tanto la PCR como las pruebas rápidas basadas en antígenos, funcionan. Aunque los datos más recientes de Sudáfrica sugieren un mayor riesgo de reinfección con ómicron, todavía se necesitan más datos para sacar conclusiones definitivas.
Pese a que todavía se desconoce la respuesta a varias preguntas cruciales sobre la evolución y el tratamiento de la variante ómicron del coronavirus, la Organización Mundial de la Salud emplazó este miércoles a todos los países del mundo a actuar con rapidez ya que los próximos días y semanas determinarán el desarrollo de la variedad del virus.
“Si los países esperan a que sus hospitales empiecen a llenarse, será demasiado tarde. No esperen. Actúen ahora”, destacó el director general de la Organización, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante la rueda de prensa semanal donde se analiza la situación del COVID-19 a nivel mundial.
El mensaje de Tedros lo replicó y amplió posteriormente la doctora Maria Van Kerkhove, la epidemióloga líder de la agencia.
“No estoy hablando de reaccionar en enero o febrero. Pero en la forma en que los países, reaccionen ahora determinará cómo se desenvuelve ómicron. No importa lo que descubramos en términos de su transmisión, su gravedad, su impacto en nuestras contramedidas”, explicó.
Van Kerkhove continuó su razonamiento insistiendo en la importancia de actuar con rapidez y de actuar con firmeza.
El doctor Tedros indicó que ya se ha notificado la presencia de ómicron en 57 países, una cifra que cree que aumentará, y señaló que algunas de las propiedades de la variante, como su propagación global y el gran número de mutaciones, sugieren que podría tener un gran impacto en el curso de la pandemia, aunque todavía se desconoce su alcance.
Tras señalar que el rápido aumento del número de casos en Sudáfrica se produjo cuando la transmisión de la variante delta era muy baja, “por lo que tenía poca competencia”, destacó la importancia de seguir de cerca la evolución de a nivel mundial de ómicron “para entender si puede superar a delta”.
“Por ello, pedimos a todos los países que aumenten la vigilancia, las pruebas y la secuenciación. Las pruebas de diagnóstico existentes funcionan, tanto la PCR como las pruebas rápidas basadas en antígenos. Los recientes datos de Sudáfrica sugieren un mayor riesgo de reinfección con ómicron, pero se necesitan más datos para sacar conclusiones más firmes”, apuntó.
Del mismo modo, dijo que ya hay algunas evidencias de que ómicron provoca un cuadro más leve que Delta, pero que todavía es demasiado pronto para confirmarlo definitivamente.
El descontrol de ómicron puede afectar a los sistemas sanitarios
Por su parte, el doctor Michael Ryan, responsable de la respuesta de emergencia de la Organización, incidió en el tema de la transmisibilidad del virus e indicó que su condición de transmisible no lo convierte “en más virulento o letal”.
“Si permitimos que los virus se transmitan sin control, generarán más. Ya lo vimos con delta y con otras variantes. Si se permite que se propaguen sin control, aunque no sean individualmente más virulentos o letales, simplemente generan más casos. Ejercen presión sobre el sistema sanitario y mueren más personas. Eso es lo que podemos evitar”, avisó.
Igualmente, explicó que no se puede hacer nada sobre las cualidades inherentes de un virus, pero sí se puede evitar la presión a los sistemas sanitarios.
Veinte países americanos podrían no alcanzar la meta de vacunación del 40% para fin de año
Con relación al continente americano, la Organización Panamericana de la Salud señaló que ómicron ya está presente en Argentina, Brasil, Canadá, Chile, México y Estados Unidos.
Sin embargo, la directora de la agencia regional, Carissa Etienne, de salud acotó que “es cuestión de tiempo que la variante circule por más países”.
Etienne actualizó hasta el 55% el número de las personas de América Latina y el Caribe que recibieron la pauta completa de vacunación contra el COVID-19, pero que todavía hay demasiadas personas que no lograron ese objetivo.
“Veinte países de nuestra región aún no han alcanzado el objetivo de cobertura de vacunación del 40% fijado por la OMS para finales de año” cifró.
Aunque espera que alguno de ellos lo consiga durante las próximas semanas, hay otros que todavía están muy retrasados como Guatemala, Haití, Jamaica y San Vicente y las Granadinas.
Del mismo modo, cuantificó en seis el número de naciones que, de continuar con el mismo ritmo de vacunación, no alcancen la meta del 40%
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia advierte que la COVID-19 está haciendo retroceder prácticamente todos los indicadores de progreso y ha sumido a 100 millones de niños más en la pobreza.
El 75 º aniversario de UNICEF tiene un sabor agridulce. Después de décadas de avances que consiguieron que menos niños murieran por enfermedades y que más tuvieran salud y asistieran a la escuela, la pandemia amenaza con echar todo por tierra.
“A lo largo de nuestra historia, UNICEF ha contribuido a crear entornos más sanos y seguros para los niños de todo el mundo, con grandes resultados para millones de personas”, dijo Henrietta Fore, directora ejecutiva de UNICEF, que terminará en los próximos días su mandato. “Estos logros están ahora en peligro. La pandemia del COVID-19 ha sido la mayor amenaza para el progreso de la infancia en nuestros 75 años de historia”.
Mientras aumenta el número de niños que pasan hambre, no van a la escuela, sufren abusos, viven en la pobreza o se ven obligados a casarse, disminuye el número de niños con acceso a la atención sanitaria, a las vacunas, a una alimentación suficiente y a los servicios esenciales. “En un año en el que deberíamos mirar hacia adelante, estamos retrocediendo”, añade Fore.
A principios de 2020, había más niños que vivían para ver su primer cumpleaños que en cualquier otro momento de la historia. La mortalidad infantil se había reducido en un 50% desde el año 2000. La mortalidad materna y los matrimonios infantiles estaban disminuyendo, y había más niñas que asistían y permanecían en la escuela que nunca.
Unos 50 millones de niños padecen emaciación, la forma de malnutrición más peligrosa. Esta cifra podría aumentar en nueve millones más para 2022 debido al impacto de la pandemia.
El número de niños que trabajan ha alcanzado los 160 millones en todo el mundo, lo que supone un aumento de 8,4 millones de niños en los últimos cuatro años. Otros nueve millones de niños corren el riesgo de ser empujados al trabajo infantil de aquí a finales de 2022.
Además, se pueden producir hasta 10 millones de matrimonios infantiles adicionales antes del final de la década como resultado de la pandemia de COVID-19.
En Chad, Laetitia cuenta que “algunas niñas no volvieron a la escuela después del COVID-19 porque tienen miedo”. “La pandemia cambió mi forma de ver el mundo porque, ahora, me parece que el mundo no es tan tranquilo y estable como antes”, dijo.
En 2020, más de 23 millones de niños no recibieron todas las vacunas esenciales, la cifra más alta desde 2009. De esos 23 millones, más del 60% vive en sólo diez países (Angola, Brasil, República del Congo, Etiopía, India, Indonesia, México, Nigeria, Pakistán y Filipinas) y 17 millones de ellos no recibieron ninguna vacuna.
A nivel mundial, durante el primer año de la pandemia las escuelas estuvieron cerradas el 43% del tiempo previsto para la enseñanza presencial. En su punto álgido, en marzo de 2020, 1600 millones de alumnos (el 90% del total de alumnos de todo el mundo) estaban fuera de las aulas. América Latina y el Caribe ha sido la región más afectada, con un 80% del tiempo de instrucción interrumpido debido al cierre total de las escuelas.UNICEF/UN0398999/AldroubiLa pandemia de COVID-19 y los cierres de escuelas suponen una grave amenaza para 110 millones de alumnos y alumnas de la región de Oriente Medio y el Norte de África.
Sofia, uruguaya, asegura que estudiar desde casa “provoca una pérdida de interés”. “Hay frustración, ansiedad, pánico, ganas de abandonar los estudios y bueno, todo esto tiene un gran impacto en nuestra salud mental”, contó a la agencia.
A sus 13 años, Manija enseña inglés en Lesbos (Grecia) en la “Escuela de las Estrellas”, que dirige con su amiga Atefe en Moria, el mayor campo de refugiados y migrantes de Europa. Ambas son de origen afgano, pero nacieron en Irán. “Enseñar es mi pasión. En la clase damos mascarillas a todos los alumnos, les sugerimos que se laven las manos y desinfectamos el aire… Quiero crecer para ser útil a la comunidad”, explica Manija.
Recuperación a dos velocidades
El COVID-19 ha afectado esencialmente a todos los niños del mundo, pero no ha afectado a todos los niños por igual. Los países pobres se están recuperando a un ritmo más lento y siguen teniendo niveles más altos de desempleo, lo que prolonga el sufrimiento de las familias y los niños.
UNICEF utiliza el concepto de pobreza multidimensional, que no mira solo el dinero con el que cuenta una familia, sino si los niños tienen acceso a la escuela, al médico o servicios de agua y saneamiento. Incluso antes de la pandemia, casi la mitad de los niños de los países en desarrollo sufrían al menos una privación grave, en alguna de esas modalidades. En 2020, la pobreza multidimensional aumentó entre un 15% y un 18% debido a los impactos inmediatos de la COVID-19.
Se prevé que parte de este aumento se revierta en 2021 a medida que las escuelas vuelvan a abrir y los servicios de salud se recuperen. Sin embargo, los efectos retardados y acumulativos se están haciendo evidentes, dando lugar a un cambio en la composición de la pobreza infantil. Detrás de muchos de estos problemas hay importantes lagunas en la protección social, ya que sólo uno de cada cuatro niños tiene acceso a algún tipo de ayuda ellos o sus familias.
UNICEF nació de otra gran crisis
Cuando se fundó UNICEF en 1946, tras la Segunda Guerra Mundial, el mundo se enfrentaba a una devastación sin precedentes.
La salud y el bienestar de los niños han mejorado considerablemente desde entonces. UNICEF ha desarrollado innovaciones que han cambiado la vida de los niños: las bombas de agua manuales India Mark II, desarrollada en la década de 1970, siguen siendo las más utilizada del mundo.
A principios de la década de 1980, UNICEF puso en marcha la Revolución de la Supervivencia y el Desarrollo Infantil, una campaña para salvar las vidas de millones de niños cada año, centrándose en cuatro medidas de bajo coste: el control del crecimiento, la terapia de rehidratación oral, la promoción de la lactancia materna y la inmunización.
Tras la adopción en 1989 de la Convención sobre los Derechos del Niño -el marco jurídico internacional más completo sobre los derechos de la infancia-, UNICEF adoptó un enfoque que situó los derechos humanos en el centro de su trabajo. En la década de 1990, la agencia también desarrolló la “Escuela en una caja”, que hace que los niños puedan seguir aprendiendo en situaciones de emergencia.UNICEF/SokhinDouyassi Magnificat (2 años) come un paquete de alimento terapéutico en un centro de nutrición en el hospital pediátrico de Bangui, en Republica Centroafricana.
En la década de 2000, UNICEF creó un alimento terapéutico listo para usar que se ha convertido en el estándar mundial para tratar a los niños que sufren desnutrición. De 2000 a 2019, el reparto de mosquiteras tratadas con insecticida, las pruebas rápidas de detección del paludismo y los medicamentos, redujeron la mortalidad mundial por malaria en un 60%.
“Ahora y en los años venideros, seguiremos esforzándonos por crear un mundo en el que los derechos de los niños se cumplan plenamente, y en el que podamos hacer realidad los derechos de los niños”, aseguró la directora ejecutiva.
“Es un objetivo ambicioso que depende de formar alianzas nuevas y reforzar las existentes con los gobiernos, la sociedad civil, nuestras agencias hermanas de la ONU y las empresas. Pero juntos, podemos construir sobre la base de 75 años de resultados para los niños”, añadió.
Según Fore, el sector privado será un socio fundamental en el impulso de la innovación y la tecnología para prestar mejores servicios a más niños y familias. “Y, por supuesto, los niños y los jóvenes son los socios más importantes de todos”, sostuvo. “Son participantes integrales en la creación y aplicación de soluciones. Su fuerza, creatividad y coraje me dan esperanza”.
Reimaginar el futuro
Para responder a la pandemia, recuperar lo perdido y “reimaginar el futuro” de los niños, UNICEF pide:
Invertir en protección social, capital humano y gasto para una recuperación inclusiva y resistente
Poner fin a la pandemia y revertir el alarmante retroceso en la salud y la nutrición de los niños, aprovechando el papel crucial de UNICEF en la distribución de la vacuna COVID-19
Reconstruir mejor garantizando una educación de calidad, protección y salud mental para todos los niños
Prevenir, responder y proteger mejor a los niños de las crisis, incluyendo nuevos enfoques para acabar con las hambrunas, proteger a los niños del cambio climático y reformular el gasto en la respuesta a desastres
“En una época de pandemia mundial, conflictos crecientes y empeoramiento del cambio climático, nunca ha sido más importante que hoy un enfoque centrado en la infancia”, dijo Fore. “Los niños deben ser los primeros en recibir inversiones y los últimos en sufrir recortes. La promesa de nuestro futuro se fija en las prioridades que establecemos en nuestro presente”.
La nueva variante del coronavirus, Ómicron, está poniendo en alerta a países de todo el mundo y provocando la prohibición de vuelos desde África. La agencia sanitaria de la ONU pide que las fronteras permanezcan abiertas y que no se penalice a los países que están compartiendo información.
Científicos de todo el mundo están intentando responder las preguntas que ha generado la nueva variante Ómicron del coronavirus: si es más transmisible, más letal o si puede escapar a los anticuerpos generados por las vacunas e infecciones previas.
Sudáfrica informó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la nueva variante el miércoles, y los primeros datos sugieren que tiene un mayor riesgo de reinfección. La OMS la ha clasificado como “variante de preocupación”. Numerosos países de todo el mundo han restringido los viajes desde los países del sur de África por esta variante,
La OMS ha publicado este domingo una actualización de la información disponible hasta el momento, pero sigue habiendo muchas incógnitas.
“Todavía no está claro si Ómicron es más transmisible (es decir, se contagia más fácilmente de persona a persona) en comparación con otras variantes, incluida la Delta”, señalan. El número de personas que dan positivo ha aumentado en las zonas de Sudáfrica afectadas por esta variante, pero se están realizando estudios epidemiológicos para entender si se debe a Ómicron o a otros factores.
Tampoco se sabe aún si Ómicron causa una enfermedad más grave que otras variantes. “Aunque los datos preliminares sugieren que hay un aumento de las tasas de hospitalización en Sudáfrica, esto puede deberse al aumento del número total de personas que se infectan, más que a un resultado de una infección específica con Ómicron”, explican.
Actualmente no hay información que sugiera que los síntomas asociados a Ómicron sean diferentes de los de otras variantes. Los primeros contagiados que se detectaron tenían síntomas leves, pero eran estudiantes universitarios, jóvenes que tienden a tener una enfermedad más leve, por lo que la OMS asegura que comprender la gravedad de la nueva variante llevará de días a varias semanas.
Sin embargo, las pruebas preliminares indican que las personas que ya han pasado el COVID-19podrían volver a contagiarse más fácilmente con Ómicron en comparación con otras variantes de interés, pero todavía hay información muy limitada. “En los próximos días y semanas habrá más información al respecto”, señala el comunicado de la OMS.
¿Seguirán protegiendo las vacunas?
La OMS está colaborando con científicos de todo el mundo para analizar el potencial impacto de la nueva variante en la efectividad de las vacunas.
No obstante, la Organización repite que “las vacunas siguen siendo fundamentales para reducir las enfermedades graves y la mortalidad”.
Las pruebas PCR siguen detectando la infección, incluida por la variante Ómicron. Se están realizando estudios para determinar si afecta a otros tipos de pruebas, incluidas las pruebas de detección rápida de antígenos.
En cuanto a los tratamientos, los corticosteroides y los bloqueadores de los receptores de la IL6 seguirán siendo eficaces para el manejo de los pacientes con COVID-19 grave. Se evaluarán otros tratamientos para ver si siguen siendo igual de eficaces dados los cambios en partes del virus en la variante Ómicron.FMI/James OatwayUna cuidadora trabajando en un hospital de campaña de COVID-19 en el suburbio de Nasrec, en la ciudad sudafricanan de Johannesburgo.
Mantener las fronteras abiertas
Mientras un número creciente de países ha impuesto prohibiciones de vuelo a las naciones del sur de África debido a la preocupación por la variante Ómicron, la rama regional de la OMS les instó a basarse en la ciencia y a cumplir el Reglamento Sanitario Internacional que pide que “las fronteras permanezcan abiertas”.
Aunque las restricciones a los viajes pueden contribuir a “reducir ligeramente” la propagación del coronavirus, “suponen una pesada carga para las vidas y las economías”, afirmó la agencia en un comunicado publicado el domingo.
“Si se aplican restricciones, no deben ser innecesariamente invasivas o intrusivas y deben tener una base científica, de acuerdo con el Reglamento Sanitario Internacional, que es un instrumento jurídicamente vinculante de derecho internacional reconocido por más de 190 naciones”, destacó la OMS.
Esta semana, los países participarán en una sesión especial de la Asamblea Mundial de la Salud,organizada por la OMS para debatir cómo prepararse y responder mejor colectivamente a las pandemias.
“La rapidez y la transparencia de los gobiernos de Sudáfrica y Botswana a la hora de informar al mundo de la nueva variante son dignas de elogio. La OMS apoya a los países africanos que han tenido la valentía de compartir información sobre salud pública vital, ayudando a proteger al mundo contra la propagación del COVID-19″, dijo la doctora Matshidiso Moeti, la directora regional de la OMS para África, que instó a los países “a que respeten sus obligaciones legales y apliquen medidas de salud pública con base científica”. “Es fundamental que se apoye a los países que son transparentes con sus datos, ya que es la única manera de garantizar que recibimos datos importantes de manera oportuna”.
La Organización considera que las prohibiciones de viaje dirigidas a África “atentan contra la solidaridad mundial”.
Recomendaciones
La OMS está apoyando a los países africanos para que puedan hacer más secuenciación genómica. La Organización “está dispuesta a apoyar las necesidades adicionales de recursos humanos, así como a movilizar fondos y conocimientos técnicos”. Además, la OMS se está dirigiendo a todos los países de la región para asegurarse de que tienen los recursos necesarios para detectar los posibles casos de Ómicron y prepararse para ellos.
La Organización recomienda a los países que se aseguren de que sus equipos de pruebas de PCR puedan detectar la nueva variante, que al menos dupliquen la toma de muestra y secuenciación, hasta llegar a 150 muestras a la semana desde el promedio actual de 75 en la región y que revisen muestras anteriores para detectar posibles signos de Ómicron.
En septiembre de 2020, la OMS y los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de África pusieron en marcha una red de 12 laboratorios para reforzar la secuenciación del genoma del virus. La vigilancia genómica ha avanzado significativamente desde el inicio de 2021, y el continente ha quintuplicado el número de genomas secuenciados.
La nueva recomendación de la agencia sanitaria de salud de la ONU señala que su uso no mejora la capacidad de supervivencia, tampoco disminuye la necesidad de ventilación asistida y que su empleo “es costoso y lento”.
Un grupo de expertos internacionales que trabaja para la Organización Mundial de la Salud no recomienda el tratamiento con plasma de pacientes convalecientes para los enfermos con COVID-19. La terapia consiste en administrar la sangre de las personas recuperadas de la enfermedad, en este caso el coronavirus, en la recuperación de otros individuos.
Pese a los prometedores resultados preliminares, los datos actuales demuestran que no sirve para mejorar la capacidad de supervivencia ni disminuye la necesidad de ventilación asistida, y que su empleo “es costoso y lento”.
Por ese motivo, la Organización desaconseja rotundamente su uso en pacientes con enfermedades no graves, y recomienda no usarlo en pacientes con enfermedades graves y críticas, excepto en el contexto de un ensayo controlado aleatorio.
Las conclusiones de los especialistas de la agencia sanitaria de la ONU se dieron a conocer este martes en una publicación científica de referencia, el British Medical Journal.
Las dudas ante casos graves solo ameritan continuar con los ensayos controlados aleatorios
La rotunda recomendación en contra del uso de tratamiento con plasma en los pacientes con enfermedades no graves responde a la opinión del panel de que no está justificado el tratamiento farmacológico en pacientes con un bajo riesgo de mortalidad y otros aspectos clínicos importantes.
Además, señalan que, si bien el tratamiento con plasma de pacientes convalecientes no debería utilizarse de forma rutinaria en ningún paciente, independientemente de su gravedad, el panel admitió “que existe suficiente incertidumbre en los pacientes con enfermedades graves y críticas como para justificar la continuación de los ensayos controlados aleatorios”.
Asimismo, señalaron varios problemas de carácter práctico, como la necesidad de identificar y analizar a los posibles donantes, así como la recolección, el almacenamiento y la administración del plasma de los donantes, lo cual, según los expertos, limita aún más su viabilidad y aplicabilidad.
El estudio contó con más de 16.000 participantes
Las recomendaciones de los expertos se basan en las evidencias recopiladas en 16 ensayos con 16.236 pacientes infectados por covid-19 leve, grave y crítica y forman parte de un conjunto de orientaciones evolutivas.
Este tipo de guías son una herramienta útil en áreas de investigación ya que evolucionan rápidamente, como el covid-19, y permiten actualizar los compendios de pruebas previamente examinadas y revisadas por expertos a medida que se dispone de nueva información.
Para hacer sus recomendaciones, el panel consideró una serie de pruebas que evalúan los beneficios y daños relativos, los valores y las preferencias, y las cuestiones de viabilidad.
La nueva variante del coronavirus, Ómicron, está poniendo en alerta a países de todo el mundo y provocando la prohibición de vuelos desde África. La agencia sanitaria de la ONU pide que las fronteras permanezcan abiertas y que no se penalice a los países que están compartiendo información.
Científicos de todo el mundo están intentando responder las preguntas que ha generado la nueva variante Ómicron del coronavirus: si es más transmisible, más letal o si puede escapar a los anticuerpos generados por las vacunas e infecciones previas.
Sudáfrica informó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la nueva variante el miércoles, y los primeros datos sugieren que tiene un mayor riesgo de reinfección. La OMS la ha clasificado como “variante de preocupación”. Numerosos países de todo el mundo han restringido los viajes desde los países del sur de África por esta variante,
La OMS ha publicado este domingo una actualización de la información disponible hasta el momento, pero sigue habiendo muchas incógnitas.
“Todavía no está claro si Ómicron es más transmisible (es decir, se contagia más fácilmente de persona a persona) en comparación con otras variantes, incluida la Delta”, señalan. El número de personas que dan positivo ha aumentado en las zonas de Sudáfrica afectadas por esta variante, pero se están realizando estudios epidemiológicos para entender si se debe a Ómicron o a otros factores.
Tampoco se sabe aún si Ómicron causa una enfermedad más grave que otras variantes. “Aunque los datos preliminares sugieren que hay un aumento de las tasas de hospitalización en Sudáfrica, esto puede deberse al aumento del número total de personas que se infectan, más que a un resultado de una infección específica con Ómicron”, explican.
Actualmente no hay información que sugiera que los síntomas asociados a Ómicron sean diferentes de los de otras variantes. Los primeros contagiados que se detectaron tenían síntomas leves, pero eran estudiantes universitarios, jóvenes que tienden a tener una enfermedad más leve, por lo que la OMS asegura que comprender la gravedad de la nueva variante llevará de días a varias semanas.
Sin embargo, las pruebas preliminares indican que las personas que ya han pasado el COVID-19podrían volver a contagiarse más fácilmente con Ómicron en comparación con otras variantes de interés, pero todavía hay información muy limitada. “En los próximos días y semanas habrá más información al respecto”, señala el comunicado de la OMS.
¿Seguirán protegiendo las vacunas?
La OMS está colaborando con científicos de todo el mundo para analizar el potencial impacto de la nueva variante en la efectividad de las vacunas.
No obstante, la Organización repite que “las vacunas siguen siendo fundamentales para reducir las enfermedades graves y la mortalidad”.
Las pruebas PCR siguen detectando la infección, incluida por la variante Ómicron. Se están realizando estudios para determinar si afecta a otros tipos de pruebas, incluidas las pruebas de detección rápida de antígenos.
En cuanto a los tratamientos, los corticosteroides y los bloqueadores de los receptores de la IL6 seguirán siendo eficaces para el manejo de los pacientes con COVID-19 grave. Se evaluarán otros tratamientos para ver si siguen siendo igual de eficaces dados los cambios en partes del virus en la variante Ómicron.FMI/James OatwayUna cuidadora trabajando en un hospital de campaña de COVID-19 en el suburbio de Nasrec, en la ciudad sudafricanan de Johannesburgo.
Mantener las fronteras abiertas
Mientras un número creciente de países ha impuesto prohibiciones de vuelo a las naciones del sur de África debido a la preocupación por la variante Ómicron, la rama regional de la OMS les instó a basarse en la ciencia y a cumplir el Reglamento Sanitario Internacional que pide que “las fronteras permanezcan abiertas”.
Aunque las restricciones a los viajes pueden contribuir a “reducir ligeramente” la propagación del coronavirus, “suponen una pesada carga para las vidas y las economías”, afirmó la agencia en un comunicado publicado el domingo.
“Si se aplican restricciones, no deben ser innecesariamente invasivas o intrusivas y deben tener una base científica, de acuerdo con el Reglamento Sanitario Internacional, que es un instrumento jurídicamente vinculante de derecho internacional reconocido por más de 190 naciones”, destacó la OMS.
Esta semana, los países participarán en una sesión especial de la Asamblea Mundial de la Salud,organizada por la OMS para debatir cómo prepararse y responder mejor colectivamente a las pandemias.
“La rapidez y la transparencia de los gobiernos de Sudáfrica y Botswana a la hora de informar al mundo de la nueva variante son dignas de elogio. La OMS apoya a los países africanos que han tenido la valentía de compartir información sobre salud pública vital, ayudando a proteger al mundo contra la propagación del COVID-19″, dijo la doctora Matshidiso Moeti, la directora regional de la OMS para África, que instó a los países “a que respeten sus obligaciones legales y apliquen medidas de salud pública con base científica”. “Es fundamental que se apoye a los países que son transparentes con sus datos, ya que es la única manera de garantizar que recibimos datos importantes de manera oportuna”.
La Organización considera que las prohibiciones de viaje dirigidas a África “atentan contra la solidaridad mundial”.
Recomendaciones
La OMS está apoyando a los países africanos para que puedan hacer más secuenciación genómica. La Organización “está dispuesta a apoyar las necesidades adicionales de recursos humanos, así como a movilizar fondos y conocimientos técnicos”. Además, la OMS se está dirigiendo a todos los países de la región para asegurarse de que tienen los recursos necesarios para detectar los posibles casos de Ómicron y prepararse para ellos.
La Organización recomienda a los países que se aseguren de que sus equipos de pruebas de PCR puedan detectar la nueva variante, que al menos dupliquen la toma de muestra y secuenciación, hasta llegar a 150 muestras a la semana desde el promedio actual de 75 en la región y que revisen muestras anteriores para detectar posibles signos de Ómicron.
En septiembre de 2020, la OMS y los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de África pusieron en marcha una red de 12 laboratorios para reforzar la secuenciación del genoma del virus. La vigilancia genómica ha avanzado significativamente desde el inicio de 2021, y el continente ha quintuplicado el número de genomas secuenciados.
El instrumento sentaría las bases de prevención, preparación y respuesta a futuras emergencias de salud globales. El titular de la agencia sanitaria mundial encomia la decisión. También dice que 23 países han detectado la variante Ómicron, entre ellos Brasil, y recuerda que prohibir los viajes no evitará su propagación.
Los 194 Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) informaron este miércoles que iniciarán la elaboración de un nuevo instrumento internacional para encarar las pandemias que pudieran ocurrir en el futuro.
En la jornada de clausura en Ginebra de una sesión extraordinaria de tres días de la Asamblea Mundial de la Salud, el máximo órgano resolutivo de esa agencia de la ONU, el director general de ese organismo aplaudió el anuncio y afirmó que se trata de un momento trascendental para la salud pública global.
“Esta decisión es un motivo de celebración y de esperanza que todos necesitamos”, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus.
No obstante, advirtió, el trabajo que queda por delante es mucho: “Todavía existen diferencias de opinión sobre lo que podría o debería contener un nuevo acuerdo, pero ustedes han demostrado que las diferencias se pueden superar y se pueden encontrar puntos en común”, señaló dirigiéndose a los delegados reunidos con el único objetivo de discutir la creación de un nuevo acuerdo que siente las bases para la prevención, preparación y respuesta a las pandemias, tras la experiencia adquirida con el COVID-19.
“Como han dicho muchos Estados miembros, las regulaciones internacionales de salud siguen siendo una herramienta esencial de gobernanza para la prevención, preparación, detección y respuesta a las emergencia de salud pública”, apuntó Tedros.
El largo proceso
El primer paso en la elaboración del nuevo instrumento será el establecimiento de un órgano de negociación intergubernamental que redactará una convención o acuerdo. La primera reunión será a más tardar el 1 de marzo del año entrante y el órgano de negociación entregará un informe con los avances a la Asamblea Mundial de la Salud en 2023 para presentar a consideración los resultados un año después.
“El proceso puede parecer largo, y lo es, pero no debemos ser ingenuos pensando que llegar a un acuerdo mundial sobre pandemias será fácil”, indicó Tedros, recordando que al Convenio Marco para el Control del Tabaco le tomó una década entrar en vigor. “Por supuesto, esperamos que este proceso no lleve tanto tiempo”, matizó.
El responsable de la Organización sostuvo más tarde en su conferencia de prensa semanal que el espíritu solidario que mostraron hoy los países no sólo servirá para prevenir y mitigar futuras pandemias, sino que ayudará a ponerle fin a la de COVID-19.
Ómicron
Luego se refirió a la emergencia de la variante Ómicron e informó que al menos 23 países, en cinco de las seis regiones en que la OMS divide el mundo, ya han reportado casos y que se espera que la lista aumente, aunque reconoció que esto no es sorpresivo ya que es normal que los virus muten. “Y eso es lo que seguirá haciendo este virus si permitimos que continúe propagándose”, añadió.
Los estudios preliminares hacen pensar que Ómicron podría tener mayor transmisibilidad y algún tipo de elusión de las inmunizaciones existentes; sin embargo, la Organización Mundial de la Salud ha insistido en que aún falta tiempo de observación para determinar su posible impacto en la gravedad de los casos y la efectividad de las pruebas, las terapias y las vacunas.
Al igual que Tedros, la líder técnica para la respuesta al COVID recalcó que la Ómicron no debe distraer la atención de las otras variantes y recordó que en estos momentos la dominante es Delta y que, en tanto no se le ponga coto a ésta, no se detendrá a la nueva variante ni a las que puedan surgir.
Maria Van Kerkhove detalló que por el momento los casos de Ómicron han variado de leves a graves. En todo caso, acotó, las provisiones recomendadas para no contagiarse son las mismas para todas las variantes del SARS-CoV-2: distanciamiento social, lavado de manos, uso de mascarillas, ventilación de los ambientes cerrados, evitar aglomeraciones en esos mismos espacios y vacunarse.
La experta aclaró que no hay señales que sugieran que las vacunas disponibles no vayan a funcionar. “Incluso si se reduce algo la efectividad, las vacunas salvan vidas. Tiene que quedar totalmente claro que la gente debe vacunarse tan pronto como le sea posible”.
Las prohibiciones de viaje también afectan la investigación científica
Con respecto a las restricciones de viaje, coincidió con el director general de la OMS en que no se debe castigar a los países que actúan con transparencia a la hora de compartir datos, como se está haciendo con Botsuana y Sudáfrica, a quienes agradeció su buena disposición. Las prohibiciones de viajes tienen un impacto negativo en la economía de los países y en la investigación científica que sirve a todo el mundo, además de que pueden desalentar la información oportuna de hallazgos importantes.
Van Kerkhove explicó que, además de los datos, los países comparten las muestras de las nuevas variables para su estudio en distintos laboratorios y dijo que la propia OMS ha tenido problemas para que esas muestras salgan de Sudáfrica debido a las prohibiciones.
Y al margen de eso, la circulación de la variante no se detendrá porque no haya viajes, abundó el director ejecutivo de la OMS haciendo eco a Tedros y Van Kerhove.OMS / EuropaCartel con advertencias de seguridad frente al COVID-19 en un aeropuerto de Kyrgyzstan
Sin lógica
Michael Ryan aseguró que las prohibiciones de viajes impuestas a varios países africanos no tienen ninguna lógica desde el punto de vista epidemiológico. “Hay países de África con prohibición que no han reportado casos de Ómicron y otros que sí lo han hecho que pueden viajar”, argumentó.
La pruebas y las cuarentenas pueden ser precauciones razonables, pero “la idea de poner un sello hermético en los países no es posible, ya lo hemos visto. Debemos aplicar medidas de salud pública, no medidas políticas”, puntualizó.
Vacunar a más gente
Sobre la vacunación, los expertos reiteraron una vez más la necesidad de inmunizar a la mayor parte de la población de todos los países, no sólo de algunos, y se pronunciaron contra las dosis de refuerzo en las naciones de renta alta, mientras las pobres o de ingresos medios carecen de vacunas o tienen índices muy bajos de inoculación.
“Tenemos una combinación tóxica de cobertura de vacunas baja y pruebas muy bajas a nivel global y esto es una receta para la reproducción y amplificación de variantes. Por eso seguimos instando a los países a que financien los mecanismos para garantizar un acceso equitativo a las vacunas, las pruebas y los tratamientos en todo el mundo”, insistió Tedros.
Para concluir, el director de la Organización Mundial de la Salud dijo que, a diferencia de lo sucedido con la pandemia de SIDA, para la que no hay una vacuna a 40 años de su surgimiento, dos años después de la detección del coronavirus existen ya varias vacunas y muchas otras herramientas efectivas.OPS/Karina ZambranaUna enfermera se prepara para administrar una vacuna contra el COVID-19 en el norte de Brasil.
No es cuestión de suerte
“Este virus ha mostrado que no desaparecerá por sí solo. Cuántas más vidas y modos de vida nos arrebate depende de nosotros. Acabar con la pandemia no es una cuestión de suerte, es una cuestión de opción”, aseguró Tedros.
En línea con esta posición, la Organización Panamericana de la Salud llamó a reforzar las medidas de protección conocidas, especialmente en la temporada de fiestas y vacaciones que se avecina.
Ómicron en América
Durante su conferencia de prensa semanal, su directora, Carissa Etienne, informó que la variante Ómicron se encuentra ya en América, con casos reportados en Brasil y Canadá, y anticipó que otros países del continente la detectarán pronto. Más tarde, Estados Unidos reportó el primer caso en California.
El doctor Sylvain Aldighieri, gerente de Incidente para COVID-19, precisó que hasta ahora, los casos reportados de Ómicron en el continente americano son de viajeros y que no se ha registrado transmisión comunitaria.
Consideró que la aparición de nuevas variantes es sólo un factor, “y no necesariamente el más importante”, para mantener estrictamente las medidas de salud pública. También resaltó la importancia de avanzar con la vacunación, haciendo hincapié en que por el momento son efectivas para todas las variables.OPS/Ivve RodriguesVacunación contra la COVID-19 para personas vulnerables que viven en las calles de Brasil.
La población de América Latina acepta bien las vacunas… cuando las tiene
En este contexto, Etienne subrayó que en el promedio de vacunación en América Latina y el Caribe es del 54%, calificándola como una región con un “riesgo alto”, por lo que exhortó una vez más a acelerar la inmunización contra el COVID-19 y a mantener las medidas sociales y de salud pública que han probado ser eficientes.
El subdirector de la OPS, Jarbas Barbosa, acentuó que no hay evidencia de que las vacunas que hay no sirvan contra Ómicron. “Las afirmaciones contrarias son rumores y tenemos que seguir vacunando. En unas semanas sabremos la capacidad de vacunas existentes frente a la nueva variable. El surgimiento de nuevas variantes puede ocurrir en cualquier parte, por eso hay que seguir vacunando”, planteó.
Con respecto a la aceptación de las vacunas en América Latina, destacó que no hay una respuesta ni movimiento en contra.
“La respuesta de la población cuanto tiene acceso a las vacunas es excelente. Hay países que tienen mayor porcentaje de vacunación que Estados Unidos, por ejemplo”, citó y refirió que en algunas naciones de la región los grupos mayores de 60 años llegan hasta el 95% de cobertura. Ahora la pregunta es qué hacer para alcanzar a los grupos que se están quedando atrás y lograr que muchas personas que ya tienen la primera dosis completen el esquema.
Preocupación a nivel mundial ha generado la detección de esta nueva variante del COVID-19. Tras su detección, la Organización Mundial de la Salud0 (OMS) calificó el reciente descubrimiento como un “riesgo muy alto” para el mundo. Especialistas e investigadores de la Universidad de Chile nos explican en qué consiste y los cuidados que debemos tomar.
Ómicron es la última variante de SARS-CoV-2 en ser detectada por científicos sudafricanos y la más mutada hasta la fecha. Esto último ha generado una alta preocupación de parte de autoridades y también entre la población en general, al ser una versión muy diferente a la inicial, identificada por primera vez en Wuhan, China.
Hace unos días, la doctora Angelique Coetzee, presidenta de la Asociación Médica de Sudáfrica y quién descubrió la nueva variante, señaló que hasta ahora los pacientes contagiados con Ómicron han presentado síntomas muy leves. “Lo que estamos viendo ahora en Sudáfrica, y recuerden que estoy en el epicentro, es extremadamente leve”, dijo a la BBC.
En nuestro país, a inicios de semana, el Ministerio de Salud anunció una serie de modificaciones y cambios al Plan Fronteras Protegidas, debido a la detección de esta nueva variante de COVID-19. De esta forma, a contar del 1 de diciembre, se prohibirá el ingreso a extranjeros no residentes que hayan estado los últimos 14 días en países de África, tales como Namibia, Lesoto, Zimbabwe y Sudáfrica, entre otros.
Adicionalmente, los chilenos y extranjeros residentes que retornen de alguno de estos países deberán realizarse un PCR en el punto de entrada y permanecer en cuarentena por al menos 7 días, independiente de su estado de vacunación o del resultado de su examen. También se decidió posponer la apertura de los pasos terrestres de Chacalluta, Pino Hachado y Colchane.
En qué consiste y cuáles podrían ser sus principales implicancias son algunas de las interrogantes que responden los académicos Ricardo Soto Rifo, investigador del Laboratorio de Virología Molecular del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina, Fernando Valiente, investigador del Instituto de Ciencias Biomédicas de la U. de Chile, y la doctora, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y directora de la Asociación Chilena de Inmunología, (ASOCHIN), Fabiola Osorio.
¿Qué se sabe hasta ahora de la variante Ómicron?
“Es una nueva variante que aparece su primera secuencia el 11 de noviembre y ya está en al menos 12 países. Esta variante correspondiente al linaje B.1.1.529, contiene 34 mutaciones en la proteína espícula, algunas de ellas ya están en las otras variantes que circulan actualmente”, explica Fernando Valiente.
Por su parte, Ricardo Soto Rifo indica que el número de mutaciones, más de 30 en la proteína Spike, “es bastante desmesurado si uno lo compara con las otras variantes que han sido reportadas como, por ejemplo, Delta. Eso evidentemente enciende mucho las alertas, sobre todo porque esta variante también ha sido responsable de un incremento importante de los casos en Sudáfrica, entonces esta combinación de elementos hace que sea una variante de preocupación y que en el fondo encienda las alertas a nivel mundial”.
¿Qué implica que la nueva variante sea catalogada como “riesgo muy alto” para el mundo?
Para la doctora Fabiola Osorio, “radica en que ha acumulado bastantes mutaciones en la proteína Spike, por lo tanto, viene un poquito a cuestionar todas las herramientas que hemos generado para las variantes anteriores”. Sin embargo, aclara la especialista, “no es una razón para entrar en una alerta extrema, y es justamente debido a estas iniciativas de vigilancia genómica y a la difusión muy rápida del conocimiento que ahora conocemos esta variante y que se está poniendo una alerta en todos los países del mundo”.
Asimismo, el profesor Valiente agrega que “sabemos muy poco de esta variante, por lo cual se debe tener precaución con la información que entregamos. Lo que llama más la atención es la gran cantidad de mutaciones que tiene. Sin embargo, aún no hay estudios epidemiológicos para saber si es más transmisible o causa una enfermedad más grave”.
¿Posibilidades de que llegue a Chile?
Al respecto, el profesor Valiente es enfático: “No me cabe duda que llegará a Chile y por eso es importante estar protegido, con nuestro esquema de vacunación completo y la dosis de refuerzo al día”.
La profesora Osorio añade que, en el caso que llegue, “lo más importante es estar bien preparados, tener las medidas a punto y en eso nuestro país ha ido ganando una experiencia bastante valiosa y ya estamos preparados para poder enfrentar estas situaciones”.
Por su parte, el profesor Soto Rifo plantea que “tenemos que estar atentos a cómo se va a ir desarrollando el curso de esta nueva variante”. Plantea, además, que en el caso de Sudáfrica y África hay un poco nivel de vacunación. El investigador entrega un dato decidor. En Sudáfrica hay cerca de un 24 por ciento de la población que tiene dos dosis de vacunas, y en África en general el contexto en mucho peor, menos de un 10 por ciento tiene las dos dosis y cerca de un 10 por ciento tiene al menos una dosis.
“Hay que empezar a observar cómo se van a ir dando los casos, ver bien -por ejemplo- de los casos que se infecten, quiénes están vacunados o no, cuántos tuvieron una infección previa, lo mismo con quienes desarrollan una enfermedad grave o mueren”, dice Soto Rifo.
Por mientras, ¿qué medidas o resguardos tomar?
“Las medidas siguen siendo las mismas, uso de mascarilla, ventilación, lavado de manos frecuente y vacunación; así como también fortalecer la vigilancia genómica a nivel de frontera y comunitaria”, explica el profesor Valiente.
La profesora Osorio, en tanto, sostiene que “el comportamiento de la población siempre debe ser riguroso, en el sentido de las medidas de protección, de distanciamiento social. Estas medidas no deben ser dejadas de lado, aun cuando tengamos un plan de vacunación tan eficiente como el que tenemos”.
Finalmente, hace un llamado a “continuar con las medidas, a seguir las indicaciones de las autoridades y a cumplir con el plan de vacunación. Porque aun cuando esta variante sea divergente, la verdad es que las vacunas han demostrado ser bastante eficientes contra una amplia variedad de variantes y es, por lo tanto, bastante predecible que tengan algún grado de protección contra esta nueva variante”.
Maritza Tapia, periodista Prensa U. de Chile. Fotos: Felipe Poga
El responsable de agencia sanitaria mundial afirma que es preocupante que muchos gobiernos hayan tomado medidas que castigan a Botsuana y Sudáfrica “por hacer lo correcto”. Por su parte, António Guterres dice al G7 que la única forma de superar la pandemia de COVID-19 es implementar el plan global de vacunación.
“Entiendo bien la preocupación de los países por proteger a sus ciudadanos contra una variante que aún no comprendemos del todo, pero es muy preocupante que varios Estados estén introduciendo medidas contundentes y generales que no tienen fundamento ni son eficaces por sí mismas, y que sólo agravarán las desigualdades”, dijo este martes el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En una sesión de información sobre la variante Ómicron del coronavirus a los Estados miembros, Tedros Adhanom Ghebreyesus se manifestó contra las prohibiciones de viaje a y desde varios países africanos a partir del descubrimiento de la nueva mutación.
Tras agradecer nuevamente a Botsuana y Sudáfrica haber detectado, secuenciado y notificado de inmediato la identificación de la variante, insistió en que es “muy preocupante que ahora esos países estén siendo penalizados por otros por hacer lo correcto”.
Tedros señaló que es comprensible que todos los países quieran proteger a sus ciudadanos, sobre todo porque Ómicron es una amenaza en gran parte desconocida todavía; sin embargo, aseveró que esto no justifica medidas de castigo a quienes la reportaron por primera vez.ONU//Daniel DickinsonLa Organización Mundial de la Salud desaconseja prohibir o restringir los viajes.
Las prohibiciones de viaje son contraproducentes
Hasta el 28 de noviembre, 56 países estaban implementando restricciones de viaje para retrasar potencialmente la importación de la nueva variante.
En este sentido, la OMS emitió un documento con consejos para el tráfico internacional en el que advierte que las prohibiciones generales de viaje no evitarán la propagación internacional de la nueva variante y, en cambio, suponen una pesada carga para las vidas y los medios de subsistencia.
“Además, pueden tener un impacto adverso en los esfuerzos de salud mundial durante una pandemia al desincentivar a los países para que informen y compartan datos epidemiológicos y de secuenciación”, alerta.
Tedros agregó que mientras los científicos se apresuran a determinar cuán virulenta y transmisible es Ómicron, deben seguir las precauciones disponibles y que han probado ser eficaces para detener su propagación, al igual que el de otras variantes.
“Seguimos pidiendo a todos los Estados miembros que optimicen las medidas sociales y de salud pública y garanticen que las personas vulnerables y de alto riesgo en todos los países reciban el esquema completo de vacunación de inmediato”, apuntó el jefe de la OMS.
La respuesta global debe ser tranquila, coordinada y coherente, añadió.
Más allá de Ómicron, la pandemia está ahí
Asimismo, indicó que el surgimiento de Ómicron no debe hacer que el mundo olvide que está lidiando desde hace meses con la variante Delta, que es peligrosa, sumamente transmisible y que actualmente causa casi todos los casos a nivel global.
Tedros llamó a romper el “círculo de pánico y negligencia”, que podría revertir en un instante lo que se ha logrado con mucho esfuerzo y recalcó que la pandemia de COVID-19 está presente incluso sin la variante Ómicron.OMS ÁfricaLa OMS llama a no penalizar con restricciones de viajes a los países africanos que reportaron el surgimiento de la variante Ómicron.
La vacunación global es el camino a seguir
Por su parte, el Secretario General de las Naciones Unidas argumentó que con más personas muriendo este año que en 2020 debido al COVID-19, “la única forma de salir de la pandemia – y de esta situación injusta e inmoral – es a través de un plan de vacunación global”.
António Guterres se dirigió a los ministros de Relaciones Exteriores del G77 y China en una reunión en Nueva York, donde recordó que la pandemia sigue causando estragos tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo.
Una vez más, Guterres expresó su respaldo a la estrategia de vacunación de la Organización Mundial de la Salud cuyo objetivo es la inmunización del 40% de la población de todos los países para fines de este año, y del 70% a mediados de 2022.
“Todos, en todas partes, deben tener acceso a las vacunas, las pruebas y el tratamiento contra el COVID-19”, puntualizó el Secretario General, pidiendo nuevamente al G7 y China que apoyen el mecanismo COVAX, que busca la distribución equitativa de las inmunizaciones.