El COVID-19 sigue impidiendo que los niños de 18 países de América Latina vayan a la escuela

En total, unos 600 millones de niños en todo el mundo siguen viendo interrumpido su curso escolar al no poder asistir a las clases. Mientras, el aprendizaje a distancia no es posible para al menos un tercio de todos los niños en edad escolar.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia alertó este martes que el cierre de las escuelas debido a la pandemia de coronavirus sigue afectando a más de 600 millones de niños de países no afectados por el receso académico durante el verano.

En conferencia de prensa en Ginebra, el portavoz de UNICEF James Elder destacó que, pese a producirse algunos de los cierres más prolongados y algunos regresos puntuales, en América Latina y el Caribe todavía hay 18 países y territorios donde las escuelas están total o parcialmente cerradas.

La situación en Asia y el Pacífico tampoco es optimista y sus escuelas continuaron cerradas en casi la mitad de los países durante más de 200 días, mientras que en África oriental y meridional cuatro de cada diez niños no van al colegio.

La educación y la seguridad han sido reemplazados por la ansiedad, la violencia y los embarazos adolescentes.  

“Observamos que en toda la región se vuelven a cerrar las escuelas a mitad de curso debido a las recientes oleadas de COVID-19, y se calcula que más de 32 millones de niños están fuera de la escuela debido a los cierres por la pandemia o por no haber regresado una vez que sus escuelas abrieron a principios de este año. Esto se suma a los 37 millones de niños que se calcula que estaban sin escolarizar antes de la pandemia”, especificó.

Elder explicó que en esos países la educación y la seguridad han sido reemplazados por la ansiedad, la violencia y los embarazos adolescentes.

“Por ejemplo, en Uganda hubo un aumento de más del 20% en los embarazos entre las jóvenes de 10 a 24 años que buscaban atención prenatal entre marzo del año pasado y este mes de junio”, indicó.

La educación remota, esa realidad imposible para algunos menores

El vocero del Fondo de la ONU añadió que el aprendizaje a distancia no es posible para al menos un tercio de todos los niños en edad escolar.

“UNICEF calcula que en Asia Oriental y el Pacífico más de 80 millones de niños no tuvieron acceso a ningún tipo de enseñanza a distancia durante el cierre de las escuelas. En África oriental y meridional, las escuelas de Uganda han estado cerradas durante 306 días y el país tiene la menor conectividad a Internet en casa (0,3%); seguido de cerca por Sudán del Sur, con 231 días de cierre total de las escuelas y, de nuevo, menos de la mitad de los escolares tienen acceso a Internet en casa”, señaló.

En un claro aviso a los gobernantes recordó que no hay mejor inversión que la educación e indicó que la escolarización aumenta los ingresos de los países un 10% al año.

Elder destacó que esta situación no puede continuar, aunque reconoció que los gobernantes se enfrentan a una disyuntiva “imposible”: la de cerrar sus comunidades o ayudar a facilitar la propagación masiva de una enfermedad peligrosa.

Pese a ello, consideró que las escuelas deberían ser las “ultimas en cerrar y las primeras en reabrir” y destacó que los centros de enseñanza primaria y secundaria no están entre los principales impulsores de la transmisión.UNICEF Costa Rica/Priscilla MoraUNICEF y la UNESCO han expresado la importancia de la reapertura de las clases en todo el mundo para prevenir que millones de niños abandonen los estudos.

Propuestas de UNICEF a la crisis

Ante esta complicada situación, UNICEF insta a los países a tomar cinco medidas:

  • Las escuelas deberían volver a abrir lo antes posible y su reapertura no ha de depender de la vacunación de todos los profesores y alumnos. La vacunación de los trabajadores de primera línea y de los que corren más riesgo de sufrir enfermedades graves y de morir continuará siendo una prioridad
  • Los gobiernos y los donantes deben garantizar los presupuestos destinados a la educación
  • A medida que las escuelas vuelvan a abrir sus puertas, es necesario ampliar el número de niños matriculados e incluir a los que no asistían a clase antes de la pandemia de COVID-19. Esta acción puede realizarse eliminando las barreras financieras, proporcionando recursos de aprendizaje, flexibilizando los requisitos de inscripción y ofreciendo programas flexibles, tanto en la escuela como en los programas no formales. Matricular a todos los nuevos alumnos en la escuela, independientemente de su edad, es una estrategia clave
  • Aumentar las transferencias de efectivo para los más vulnerables, incluso ampliando la financiación a través de un mecanismo de financiación global, con recursos procedentes de los ahorros del alivio de la deuda, los fondos de las instituciones financieras internacionales y el cumplimiento de los compromisos de ayuda oficial al desarrollo por parte de los gobiernos donantes
  • Hacer todo lo posible para acabar con la pandemia empezando por garantizar la disponibilidad en todas partes de la vacuna contra la COVID-19. El mecanismo COVAX, liderado por la Organización Mundial de la Salud, Gavi, la Alianza para las Vacunas y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias, con UNICEF como socio responsable de su ejecución, constituyen una opción para la distribución equitativa de vacunas

Las muertes por COVID-19 en todo el mundo serían entre 6,8 y 10 millones, dos o tres veces superiores a las reportadas

La agencia de la ONU para la salud observa que, además, un 90% de países reportan interrupciones en los servicios de salud esenciales y un 3% de los hogares gastaron más del 25% de su presupuesto en atención sanitaria en 2015. Pero no todos los datos son negativos, la esperanza de vida global al nacer ha aumentado de 66,8 años en el año 2000 a 73,3 años en 2019.

La Organización Mundial de la Salud estima que el número real de muertes por coronavirus son 2 o 3 veces superior a los 3,4 millones de fallecimientos notificados actualmente a la agencia, según explica el informe sobre las Estadísticas Sanitarias Mundiales 2021* publicado este viernes.

Es decir, las cifras reales de fallecidos podrían estar entre los 6,8 y los 10 millones.

A 31 de diciembre de 2020, las estimaciones preliminares sugieren que el número total de muertes mundiales atribuibles a la pandemia de COVID-19 en 2020 fue de al menos tres millones, lo que representa 1,2 millones de muertes más que los 1,8 millones notificados oficialmente.

La Organización destaca que la pandemia de COVID-19 supone una importante amenaza para la salud y el bienestar de la población a nivel mundial y obstaculiza los avances en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y otros programas ligados a la agencia.

El coronavirus afecta de manera desproporcionada a las poblaciones vulnerables, y corren mayor riesgo de contraerlo quienes viven en entornos superpoblados. Además, el estudio apunta que la falta de desglose de los datos favorece la desigualdad de los resultados sanitarios, ya que solo el 51% de los países incluyen datos desglosados en sus informes estadísticos nacionales.

Así, con un 90% de países que reportan interrupciones en los servicios de salud esenciales y un 3% de los hogares que gastaron más del 25% de su presupuesto en atención sanitaria en 2015, la cobertura sanitaria universal corre mayor riesgo de quedarse rezagada.UNICEF / GulatiEl parto en un proceso fisiológico normal que se lleva a cabo sin complicaciones en la mayoría de los casos.

Mayor esperanza de vida, menos mortalidad infantil y menos enfermedades transmisibles

Pero no todos los datos son negativos, la esperanza de vida global al nacer ha aumentado de 66,8 años en el año 2000 a 73,3 años en 2019, y la expectativa de vida en condiciones saludables ha aumentado de 58,3 a 63,7 años.

Los mayores avances se están consiguiendo en los países de bajos ingresos, principalmente debido a la rápida reducción de la mortalidad infantil y de las enfermedades transmisibles.

Del mismo modo, también se ha logrado una reducción mundial del 33% en el consumo de tabaco, aunque en el otro lado de la balanza se indica que aumenta la obesidad en los adultos con registros de hasta una cuarta parte de la población de los países de ingresos altos en 2016.

Aunque las enfermedades no transmisibles representaron siete de las diez causas de muerte en el mundo en 2019 con millones de fallecidos, especialmente en los lugares con menos recursos, los decesos por esta causa también disminuyeron, tal y como afirma el director general de la Organización en el prólogo de la publicación.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus destaca que también se ha producido un descenso constante de la mortalidad debida a los suicidios, homicidios, el envenenamiento no intencionado y las lesiones por accidentes de tráfico, pero que muchas más de estas muertes, que suponen un mayor riesgo para los hombres que para las mujeres, aún pueden prevenirse.

“Para cerrar estas brechas y cumplir los objetivos mundiales, debemos seguir centrándonos en la distribución equitativa de los servicios y el acceso a una atención sanitaria de calidad y asequible y a intervenciones eficaces en todos los países y para todas las poblaciones”, resaltó.OMS/Joshua CoganUn paciente recibe tratamiento contra la tuberculosis en Lima.

Descenso de la tuberculosis en el continente americano

Entre 1990 y 2015, la región de las Américas experimentó un descenso constante de la tuberculosis al reducir su prevalencia y mortalidad a la mitad durante ese periodo. Fue la primera región del mundo en cumplir con esa meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Sin embargo, el progreso en el cierre de las brechas en la prevención, la detección y la notificación de los casos incidentes de la enfermedad, de la tuberculosis multirresistente y la coinfección de tuberculosis y VIH ha sido lento, y la enfermedad sigue siendo un grave problema de salud pública, lo que supone un desafío decisivo para cumplir con la meta 3.3.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.UNICEFAbren cajas con la primera entrega de vacunas de COVAX contra el COVID-19 en Siria

La desigual distribución de vacunas es un fracaso para la humanidad

Coincidiendo con el lanzamiento del informe, el doctor Tedros se dirigió hoy a la Cumbre Mundial de la Salud de la Unión Europea, que cuenta con la participación de los países del G-20, y recordó que “nuestro compromiso con el futuro se mide por nuestras acciones de hoy”, con relación al desigual reparto de las vacunas.

“Sólo ayer, más de 13.000 personas de todo el mundo perdieron la vida a causa del COVID-19, nueve cada minuto. Hoy la cifra será similar. Y mañana, y al día siguiente. Y la gente seguirá muriendo mientras persista la disparidad mundial de las vacunas. Sí, el rápido despliegue de las vacunas contra el COVID-19 es un triunfo de la ciencia. Pero su distribución desigual es un fracaso para la humanidad”, afirmó.

Tedros destacó que casi el 90% de todas las vacunas administradas en el mundo han sido en países del G-20 y que para acabar con la pandemia todo el mundo ha de tener las herramientas para detenerla.

Entre las peticiones del director general a ese Grupo de países industrializados y emergentes destacó la financiación total y con carácter urgente del Acelerador de Acceso a las Herramientas de COVID-19 (Acelerador ACT), una colaboración mundial innovadora para acelerar el desarrollo, la producción y el acceso equitativo a las pruebas, tratamientos y vacunas de COVID-19, y que compartan más dosis de la vacuna y con mayor rapidez a través del mecanismo COVAX**.ONU en Santo Tomé y PríncipeLas vacunas contra el COVID-19 llegan a Santo Tomé a través de las dependencias de COVAX.

Guterres: COVAX solo ha entregado 65 de los 170 millones de vacunas previstas

Por su parte, el Secretario General de la ONU, António Guterres, también señaló en su intervención ante la Cumbre que el Grupo de Trabajo del G-20 debe potenciar el Acelerador ACT y su Mecanismo COVAX.

“Seamos claros, estamos en guerra con el virus. Y si estamos en guerra con el virus, tenemos que tratar nuestras armas con reglas de economía de guerra, y todavía no estamos ahí. Y esto es así para las vacunas, y para otros elementos en la lucha contra el virus”, destacó.

Guterres añadió que “a estas alturas, COVAX debería haber entregado 170 millones de dosis en todo el mundo. Pero debido al nacionalismo de las vacunas, a la limitada capacidad de producción y a la falta de financiación, esa cifra es de sólo 65 millones”.

Por ello, llamó a los países del G-20 a que prediquen con el ejemplo y aporten toda su cuota de financiación.

“Una inversión de miles de millones podría acabar ahorrando billones, y salvando vidas”, sentenció.

*El informe Estadísticas Sanitarias Mundiales es la recopilación anual de la Organización Mundial de la Salud de los datos más recientes sobre salud e indicadores relacionados con la salud de sus 194 Estados miembros. La edición de 2021 refleja la situación del mundo justo antes de la pandemia de COVID-19, que ha amenazado con invertir gran parte de los progresos realizados en los últimos años.

 Presenta las tendencias sanitarias de 2000 a 2019 en todos los países, regiones y grupos de ingresos, con los datos más recientes de más de 50 indicadores relacionados con la salud para los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Decimotercer Programa General de Trabajo de la Organización.

**COVAX es parte de un esfuerzo global sin precedentes para suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante durante 2021, con el fin de proteger a las personas en mayor riesgo de presentar formas graves de COVID-19 y salvar vidas. En América, 36 países recibirán vacunas a través del Mecanismo COVAX, de los cuales 26 lo harán con financiamiento propio y diez lo harán sin costo.

El Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana para la Salud es el mecanismo designado por COVAX para adquirir las vacunas en nombre de los países de la región.

COVAX está codirigido por Gavi, la Alianza para las Vacunas, la Organización Mundial de la Salud y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias (CEPI), y trabaja en asociación con UNICEF, el Fondo Rotatorio de la OPS, así como con el Banco Mundial, organizaciones de la sociedad civil, fabricantes y otro

ICOVID: se retoma control de la pandemia, pero sigue latente la amenaza de nuevas variantes

Noticias UdeC 

Según el nuevo reporte, se observa que tras el peak detectado el 31 de mayo, las medias semanales a nivel nacional han caído ininterrumpidamente por siete periodos consecutivos.

El equipo ICOVID Chile, iniciativa liderada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Concepción, presentó su informe número 50 con análisis y datos de las dimensiones propuestas para monitorear la pandemia en el país, con información obtenida hasta el domingo 18 de julio de 2021, proporcionada a través de un convenio con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

En este nuevo reporte, los y las investigadoras de ICOVID Chile señalaron que la tasa nacional promedio de la última semana de casos nuevos por 100.000 habitantes llegó a 7,6, representando la tasa más baja en lo que va del 2021. De hecho, después de la tasa máxima de ataque de esta pandemia el 31 de mayo de 2021, las medias semanales a nivel nacional han caído ininterrumpidamente por siete semanas consecutivas. «En términos de la carga de casos nuevos de COVID-19, estamos a nivel nacional en el mejor momento desde inicio de este año», se lee en el reporte.

A nivel local, sin embargo, hay tres regiones con tasas significativamente mayores: Atacama (32,3), que supera cuatro veces la media nacional; Los Ríos (26,3) que la supera tres veces; y Arica y Parinacota (19,0), que la supera 2,5 veces.

Con respecto a la transmisión, el R efectivo promedio de la última semana a nivel nacional está en 0,81, pero llegando a valores en torno a 0,7 hacia fines de la semana. Mientras, a nivel regional, solo O’Higgins llega al color verde, con un R de 0,78.

Ante este panorama, Mauricio Lima, investigador en dinámica de poblaciones y académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UC, destacó que “luego de 16 meses desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020, se ha logrado por primera vez reducir la transmisión a valores de R efectivo por debajo de 0,8. El costo de este proceso para la población desde el punto de vista sanitario, social y económico ha sido altísimo. Sin embargo, en estos momentos de apertura y de esperanza de una mejora del panorama sanitario, es cuando más se deberían extremar las medidas de cuidado. Primero, porque la carga de infectados activos todavía es alta, y segundo, por la presencia en el país de las nuevas variantes del virus”

“Este es un momento clave para reforzar los esfuerzos de cuidados y acelerar la reducción de la transmisión, para poder enfrentar con mejor perspectiva las posibilidades de un brote nuevo”, agregó el académico UC.

En esa línea, Marcelo Olivares, académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, destacó que “los avances en vacunación y las medidas de contención implementadas en los últimos meses (cuarentenas, cierre de fronteras, entre otros), han permitido recuperar el control de la pandemia, con una reducción en el número de nuevos casos y en la ocupación de camas UCI sostenida en prácticamente todas las regiones del país. Es importante continuar avanzando con la vacunación de los grupos más jóvenes, y mantener el control de fronteras para evitar un rebrote debido a las variantes, como el que se ha observado en Europa”. 

Por otro lado, en materia de testeo, a nivel país el 3,7% de los test PCR efectuados dieron resultado positivo para COVID-19, similar al valor de la semana anterior. A nivel local, en tanto, el nuevo reporte da cuenta de que en general casi todas las regiones han declinado la positividad por debajo del 4%, con excepción de las regiones de Atacama (5,3%), Maule (4,5%), La Araucanía (5,3%) y Los Ríos (7,0%). 

De igual forma, “la capacidad de testeo ha ido declinando a medida que la carga de infectados activos disminuye, se mantiene una capacidad de testeo de 15,6 test por mil habitantes promedio semanal”, detalla el reporte. A nivel local, destacan en particular por su alta capacidad de testeo las regiones de Arica y Parinacota (30,4), Atacama (29,6) y Aysén (34,9). La Región Metropolitana, en tanto, muestra la capacidad de testeo más baja (10,8).

Trazabilidad, capacidad hospitalaria y vacunación

En materia de trazabilidad, el nuevo informe da cuenta de que el 79,9% de los exámenes de detección de SARS-CoV-2 fueron informados a la autoridad sanitaria dentro de un día desde la consulta médica, quedando el indicador en color amarillo, tendencia a la mejora que se observa desde mediados de enero, cuando se incorporó el test rápido de antígeno. 

Por el contrario, «se mantiene a la baja la proporción de personas que consultan y son identificadas de manera temprana (antes de 48 horas de iniciados sus síntomas). Estos dos factores juntos, determinan una estabilización de la notificación oportuna en torno al 52,4% aún lejos de la meta de cobertura de 80% de notificación en un máximo de tres días», detallan los y las investigadoras.

Con respecto a la capacidad hospitalaria, el informe revela que la ocupación de camas UCI por pacientes COVID-19 ha ido disminuyendo sistemáticamente durante el último mes. De hecho, bajó desde un 73% a mediados de junio a un 49,1% en la última semana observada, llegando al nivel “verde” que no se observaba desde enero de este año. «Esto indica que la capacidad hospitalaria se encuentra en niveles más controlados, aliviando con esto el estrés al que han estado sometidos los y las profesionales de la salud durante todo el año 2021», señalan los y las especialistas.

Sin embargo, la utilización de camas UCI a nivel nacional total (considerando todas las patologías) permanece aún en niveles muy altos, a pesar de presentar una disminución de 90% a 87,5% esta última semana, manteniendo este indicador en color rojo. En efecto, como se detalla en el reporte, la reducción de demanda de camas por pacientes COVID-19 ha permitido atender otras patologías que posiblemente fueron postergadas durante la última ola de contagios.

Desglosando la ocupación por grupo etario, el informe da cuenta de una reducción en la ocupación de camas por pacientes COVID-19 en todos los grupos de edad (menores de 50 años, 50-69 años y mayores de 70 años).

Asimismo, se destaca una importante reducción de ocupación de camas en el grupo menor de 50 años, que bajó en 22,5% durante la última semana. Anteriormente los y las investigadoras de ICOVID Chile señalaron que era justamente ese grupo etario el que estaba generando la saturación del sistema hospitalario a sus niveles máximos en toda la pandemia. “La rápida reducción de la ocupación de camas de ese grupo etario es una muy buena noticia y sugiere que la estrategia de cuarentenas y avances en la vacunación de la población más joven ha sido fundamental para estabilizar el sistema hospitalario”, se lee en el reporte.

En esta misma línea, la epidemióloga y académica del Departamento de Salud Pública de la UC, Catterina Ferreccio, enfatizó en que “tenemos una epidemia activa en todo Chile y una saturación del sistema de salud. Es primera vez, en toda la pandemia, que el grupo que más incrementa el uso de camas UCI son los menores de 50 años. Esto es un llamado de atención a la necesidad de aumentar la cobertura de vacunación en este grupo, ocupacionalmente activo. Se requerirán medidas especiales para lograrlo, flexibilización de días y horarios de vacunación, facilidades en los sitios de trabajo y comunicación de riesgo dirigida a estos grupos”.

Finalmente, con respecto a la campaña de vacunación, el nuevo reporte da cuenta que, a la fecha, se han vacunado alrededor de 11,25 millones de personas con dos dosis a nivel nacional. De estos, nueve millones fueron vacunados con CoronaVac (del laboratorio Sinovac), mientras que el resto ha sido vacunado con las vacunas de los laboratorios Pfizer, CanSino y AstraZeneca. 

En términos de cobertura por edad, alrededor de un 90% de la población mayor de 50 años (que tuvo prioridad para acceder a la vacuna) completó su ciclo de vacunación con ambas dosis. Por otro lado, esta cobertura no ha crecido desde junio a la fecha para el grupo de mayores de 70 años, mientras que para el grupo entre 50 y 70 años, la cobertura aumentó de 83% a 88,5% durante el último mes, y es posible que pueda superar en cobertura al grupo de mayor edad en las próximas semanas.

En tanto, para el grupo más joven (menores de 50 años) -una población mucho más numerosa- la cobertura ha venido aumentando sostenidamente desde mayo a la fecha, llegando a casi un 65% con ambas dosis. “Este excelente avance en la vacunación puede ser un factor relevante para explicar la reducción sostenida de casos y hospitalizaciones de las últimas semanas, reduciendo considerablemente la carga en el sistema hospitalario de los grupos más jóvenes”, enfatizan los y las expertas de ICOVID Chile.

De hecho, destacan en el reporte un estudio publicado en la revista The New England Journal of Medicine (donde colaboraron académicos que participan en ICOVID Chile), que señala que la efectividad de la vacuna CoronaVac para reducir contagios es de un 66% y una efectividad de 90% para prevenir hospitalizaciones en UCI (esto con el ciclo completo de vacunación de dos dosis), considerando un horizonte de tres meses para el estudio. Estos resultados sugieren que la vacuna es efectiva (en ese horizonte de tiempo) para reducir los casos graves de COVID-19: por cada 100 personas no vacunadas que ingresan a UCI por COVID-19, 90 de estos casos graves se habrían evitado si hubiesen sido vacunados con ambas dosis.

No obstante, el llamado es a mantener las medidas de precaución aún en la población vacunada, ya que todavía se necesitan más estudios sobre la efectividad ante las nuevas variantes, como por ejemplo la variante Delta, que ha causado rebrotes en Europa y es ahora la cepa predominante en Estados Unidos. «Por consiguiente, es importante mantener protocolos de aislamiento adecuados para los viajeros entrantes, incluso si están vacunados», alertan.

Más información sobre datos y el reporte completo en:http://www.icovidchile.cl/

Informe revela el aporte de las cuarentenas al control de contagios entre marzo y junio

Entre marzo y junio del 2020, el país alcanzó una reducción de movilidad de 31,8% en promedio, en contraste con el 18,5% del mismo período en 2021, de acuerdo a un nuevo informe del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería de la U. de Chile.

Las principales medidas de mitigación del Gobierno para frenar la propagación de la pandemia han sido el establecimiento de cuarentenas y restricciones de movilidad que, si bien tuvieron un impacto significativo en la reducción de casos durante el primer año, han sufrido un desgaste importante con el paso del tiempo.

¿Cuál ha sido el impacto de las cuarentenas en la sostenida reducción de contagios del segundo trimestre del 2021? Es la pregunta central que el Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI)en conjunto con académicos e investigadores de la Universidad de Chile, plasmó en un nuevo reporte que analiza la evolución de la movilidad de la población, y lo contrasta con el efecto de las cuarentenas anteriores, considerando también la circulación de variantes del Covid-19 y el proceso de vacunación a lo largo del país. 

La investigación realizada gracias a la alianza con Entel Ocean, analizó información recabada desde las primeras semanas de marzo del 2020 hasta el 25 de junio del 2021. El reporte evidencia que las sucesivas cuarentenas en todas las regiones durante el presente año han tenido un efecto muy menor en la reducción de movilidad respecto al año anterior: los índices de movilidad de todas las comunas del país entre el 15 de marzo y el 25 de junio del 2020 se redujeron en 31,8% mientras que, en el mismo período en 2021, la reducción fue solo de 18,5%. 

Según Marcel Goic, uno de los autores, la relación entre baja de movilidad y baja de contagios está bien establecida en la literatura internacional, dado que “la mayor reducción de movilidad implica menor cantidad de contagios y menor reducción de movilidad implica que los contagios disminuyen más lentamente”, señala. 

Por otro lado, además del bajo porcentaje de efectividad de las cuarentenas, el reporte señala que el segundo trimestre del 2021 era mucho más complejo debido a la alta circulación que alcanzó la variante Gamma del virus (antes conocida como “variante brasileña”). En efecto, la circulación de la variante Gamma pasó de un 38% en abril del 2021, a representar más del 70% de los contagios en junio del presente año. Esto es muy importante puesto que la variante Gamma es 2,5 veces más contagiosa que el virus original. 

“Dada la mucha menor efectividad de las cuarentenas y una amplia circulación de variantes mucho más contagiosas, el panorama debiese haber sido muchísimo más complejo que hace un año. Sin embargo, el descenso de casos ha sido drástico, por lo que es razonable asumir que la vacunación ha jugado un rol preponderante en la detención de los contagios, posiblemente mucho mayor a aquel de las medidas administrativas de confinamiento”, señala Leonardo Basso, académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile y director de ISCI. 

Como conclusión, los autores hacen hincapié en que, de no haber iniciado una rápida y masiva campaña de vacunación, “el efecto en el control de los contagios habría estado muy lejos de ser lo que se ha observado. Ante la fatiga por las cuarentenas, parece razonable que se impulsen medidas que induzcan y favorezcan mayor vacunación, manteniendo -por cierto- las medidas individuales de cuidado en altísima prioridad, lo que incluye vigilancia genómica y un control inteligente de frontera”, enfatizan.

Comunicaciones ISCI

Especialistas confirman que se ha retomado control de la pandemia, aunque advierten de la amenaza de nuevas variantes

Según el nuevo reporte, la tasa promedio nacional de casos nuevos por 100.000 habitantes llegó a 7,6, representando la más baja desde el inicio del año. Tras el peak detectado el 31 de mayo, las medias semanales a nivel nacional han caído ininterrumpidamente por siete semanas consecutivas. En la misma línea, los y las expertas confirman que los avances en la vacunación y las medidas de contención han permitido recuperar el control de la pandemia, pero llaman a mantener las medidas de cuidado frente al peligro de las nuevas variantes del virus.

El equipo ICOVID Chile, iniciativa liderada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Concepción,presentó su informe número 50 con análisis y datos de las dimensiones propuestas para monitorear la pandemia en el país, con información obtenida hasta el domingo 18 de julio de 2021, proporcionada a través de un convenio con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

En este nuevo reporte, los y las investigadoras de ICOVID Chile señalaron que la tasa nacional promedio de la última semana de casos nuevos por 100.000 habitantes llegó a 7,6, representando la tasa más baja en lo que va del 2021. De hecho, después de la tasa máxima de ataque de esta pandemia el 31 de mayo de 2021, las medias semanales a nivel nacional han caído ininterrumpidamente por siete semanas consecutivas. “En términos de la carga de casos nuevos de COVID-19, estamos a nivel nacional en el mejor momento desde inicio de este año”, se lee en el reporte.

A nivel local, sin embargo, hay tres regiones con tasas significativamente mayores: Atacama (32,3), que supera cuatro veces la media nacional; Los Ríos (26,3) que la supera tres veces; y Arica y Parinacota (19,0), que la supera 2,5 veces.

Con respecto a la transmisión, el R efectivo promedio de la última semana a nivel nacional está en 0,81,pero llegando a valores en torno a 0,7 hacia fines de la semana. Mientras, a nivel regional, solo O’Higgins llega al color verde, con un R de 0,78.

Ante este panorama, Mauricio Lima, investigador en dinámica de poblaciones y académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UC, destacó que “luego de 16 meses desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020, se ha logrado por primera vez reducir la transmisión a valores de R efectivo por debajo de 0,8. El costo de este proceso para la población desde el punto de vista sanitario, social y económico ha sido altísimo. Sin embargo, en estos momentos de apertura y de esperanza de una mejora del panorama sanitario, es cuando más se deberían extremar las medidas de cuidado. Primero, porque la carga de infectados activos todavía es alta, y segundo, por la presencia en el país de las nuevas variantes del virus”.

“Este es un momento clave para reforzar los esfuerzos de cuidados y acelerar la reducción de la transmisión, para poder enfrentar con mejor perspectiva las posibilidades de un brote nuevo”, agregó el académico UC.

En esa línea, Marcelo Olivares, académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, destacó que “los avances en vacunación y las medidas de contención implementadas en los últimos meses (cuarentenas, cierre de fronteras, entre otros), han permitido recuperar el control de la pandemia, con una reducción en el número de nuevos casos y en la ocupación de camas UCI sostenida en prácticamente todas las regiones del país. Es importante continuar avanzando con la vacunación de los grupos más jóvenes, y mantener el control de fronteras para evitar un rebrote debido a las variantes, como el que se ha observado en Europa”.

Por otro lado, en materia de testeo, a nivel país el 3,7% de los test PCR efectuados dieron resultado positivo para COVID-19, similar al valor de la semana anterior. A nivel local, en tanto, el nuevo reporte da cuenta de que en general casi todas las regiones han declinado la positividad por debajo del 4%, con excepción de las regiones de Atacama (5,3%), Maule (4,5%), La Araucanía (5,3%) y Los Ríos (7,0%).

De igual forma, “la capacidad de testeo ha ido declinando a medida que la carga de infectados activos disminuye, se mantiene una capacidad de testeo de 15,6 test por mil habitantes promedio semanal”, detalla el reporte. A nivel local, destacan en particular por su alta capacidad de testeo las regiones de Arica y Parinacota (30,4), Atacama (29,6) y Aysén (34,9). La Región Metropolitana, en tanto, muestra la capacidad de testeo más baja (10,8).

En materia de trazabilidad, el nuevo informe da cuenta de que el 79,9% de los exámenes de detección de SARS-CoV-2 fueron informados a la autoridad sanitaria dentro de un día desde la consulta médica, quedando el indicador en color amarillo, tendencia a la mejora que se observa desde mediados de enero, cuando se incorporó el test rápido de antígeno.

Por el contrario, “se mantiene a la baja la proporción de personas que consultan y son identificadas de manera temprana (antes de 48 horas de iniciados sus síntomas). Estos dos factores juntos, determinan una estabilización de la notificación oportuna en torno al 52,4% aún lejos de la meta de cobertura de 80% de notificación en un máximo de tres días”, detallan los y las investigadoras.

Con respecto a la capacidad hospitalaria, el informe revela que la ocupación de camas UCI por pacientes COVID-19 ha ido disminuyendo sistemáticamente durante el último mes. De hecho, bajó desde un 73% a mediados de junio a un 49,1% en la última semana observada, llegando al nivel “verde” que no se observaba desde enero de este año. “Esto indica que la capacidad hospitalaria se encuentra en niveles más controlados, aliviando con esto el estrés al que han estado sometidos los y las profesionales de la salud durante todo el año 2021”, señalan los y las especialistas.

Sin embargo, la utilización de camas UCI a nivel nacional total (considerando todas las patologías) permanece aún en niveles muy altos, a pesar de presentar una disminución de 90% a 87,5% esta última semana, manteniendo este indicador en color rojo. En efecto, como se detalla en el reporte, la reducción de demanda de camas por pacientes COVID-19 ha permitido atender otras patologías que posiblemente fueron postergadas durante la última ola de contagios.

En la misma línea, desglosando la ocupación por grupo etario, el informe da cuenta de una reducción en la ocupación de camas por pacientes COVID-19 en todos los grupos de edad (menores de 50 años, 50-69 años y mayores de 70 años).

Asimismo, se destaca una importante reducción de ocupación de camas en el grupo menor de 50 años, que bajó en 22,5% durante la última semana. Anteriormente los y las investigadoras de ICOVID Chile señalaron que era justamente ese grupo etario el que estaba generando la saturación del sistema hospitalario a sus niveles máximos en toda la pandemia. “La rápida reducción de la ocupación de camas de ese grupo etario es una muy buena noticia y sugiere que la estrategia de cuarentenas y avances en la vacunación de la población más joven ha sido fundamental para estabilizar el sistema hospitalario”, se lee en el reporte.

En esta misma línea, la epidemióloga y académica del Departamento de Salud Pública de la UC, Catterina Ferreccio, enfatizó en que “tenemos una epidemia activa en todo Chile y una saturación del sistema de salud. Es primera vez, en toda la pandemia, que el grupo que más incrementa el uso de camas UCI son los menores de 50 años. Esto es un llamado de atención a la necesidad de aumentar la cobertura de vacunación en este grupo, ocupacionalmente activo. Se requerirán medidas especiales para lograrlo, flexibilización de días y horarios de vacunación, facilidades en los sitios de trabajo y comunicación de riesgo dirigida a estos grupos”.

Finalmente, con respecto a la campaña de vacunación, el nuevo reporte da cuenta que, a la fecha, se han vacunado alrededor de 11,25 millones de personas con dos dosis a nivel nacional. De estos, nueve millones fueron vacunados con CoronaVac (del laboratorio Sinovac), mientras que el resto ha sido vacunado con las vacunas de los laboratorios Pfizer, CanSino y AstraZeneca.

En términos de cobertura por edad, alrededor de un 90% de la población mayor de 50 años (que tuvo prioridad para acceder a la vacuna) completó su ciclo de vacunación con ambas dosis. Por otro lado, esta cobertura no ha crecido desde junio a la fecha para el grupo de mayores de 70 años, mientras que para el grupo entre 50 y 70 años, la cobertura aumentó de 83% a 88,5% durante el último mes, y es posible que pueda superar en cobertura al grupo de mayor edad en las próximas semanas.

En tanto, para el grupo más joven (menores de 50 años) -una población mucho más numerosa- la cobertura ha venido aumentando sostenidamente desde mayo a la fecha, llegando a casi un 65% con ambas dosis. “Este excelente avance en la vacunación puede ser un factor relevante para explicar la reducción sostenida de casos y hospitalizaciones de las últimas semanas, reduciendo considerablemente la carga en el sistema hospitalario de los grupos más jóvenes”, enfatizan los y las expertas de ICOVID Chile.

De hecho, destacan en el reporte un estudio publicado en la revista The New England Journal of Medicine (donde colaboraron académicos que participan en ICOVID Chile), que señala que la efectividad de la vacuna CoronaVac para reducir contagios es de un 66% y una efectividad de 90% para prevenir hospitalizaciones en UCI (esto con el ciclo completo de vacunación de dos dosis), considerando un horizonte de tres meses para el estudio. Estos resultados sugieren que la vacuna es efectiva (en ese horizonte de tiempo) para reducir los casos graves de COVID-19: por cada 100 personas no vacunadas que ingresan a UCI por COVID-19, 90 de estos casos graves se habrían evitado si hubiesen sido vacunados con ambas dosis.

No obstante, el llamado es a mantener las medidas de precaución aún en la población vacunada, ya que todavía se necesitan más estudios sobre la efectividad ante las nuevas variantes, como por ejemplo la variante Delta, que ha causado rebrotes en Europa y es ahora la cepa predominante en Estados Unidos. “Por consiguiente, es importante mantener protocolos de aislamiento adecuados para los viajeros entrantes, incluso si están vacunados”, alertan.

Más información sobre datos y el reporte completo en www.icovidchile.cl

ICOVID.

Intubación por Covid-19 podría generar problemas para hablar y tragar

  • Los principales que problemas que trae la intubación es la disfagia, dificultad para tragar, y disfonía, pérdida parcial de la voz. 

Las secuelas que pudiesen presentar los pacientes afectados por Covid-19 dependerán de cómo fue el curso de la enfermedad, si solo fueron síntomas leves o si la persona necesitó hospitalización o intubación y cuántos días estuvo intubado. Esto último se realiza con un tubo que, través de la boca, pasa por la faringe, laringe y tráquea, órganos que son fundamentales para la voz, el habla y la deglución.

“Como la localización del virus se congrega en el tracto aerodigestivo (labios, boca, lengua, nariz, faringe, laringe, cuerdas vocales, y parte del esófago y la tráquea). Las secuelas pueden ir desde síntomas leves de disfonía hasta una disfonía más grave secundaria, una paresia, parálisis y/o granulomas, afectando temporalmente la voz y la comunicación del paciente”, explicó Juan Manuel Parada Uyarte, académico de la carrera de Fonoaudiología de la Universidad San Sebastián.

En esa misma línea, el también magíster en Estrategias de Intervención Vocal indicó que una vez superado el Covid, pueden aparecer ataques excesivos y prolongados de tos. “La tos une con fuerza las cuerdas vocales para permitir una fuerte expulsión de aire, limpiando cualquier mucosidad de los pulmones y la laringe. Este nivel de tos genera en las cuerdas vocales un gran golpe y, en consecuencia, pueden inflamarse, irritarse y producir un aumento de congestión en esa zona”, detalló Juan Manuel Parada.

Disfonía y disfagia

Si la persona fue sometida a una intubación, puede presentar dos patologías tras ser dada de alta: disfagia, la dificultad para tragar, es decir, que el proceso de mover los alimentos o líquidos de la boca al estómago requiere más tiempo y esfuerzo o, en casos más severos, la imposibilidad de hacerlo; y disfonía, la pérdida parcial de la voz, perjudicando el timbre, tono, la intensidad y/o la flexibilidad de esta. 

De acuerdo con Juan Manuel Parada, también diplomado en Habilitación y Rehabilitación Vocal, la cantidad de sesiones para la rehabilitación de ambos cuadros depende de múltiples factores, como, por ejemplo, la frecuencia entre una sesión y otra o la motivación del paciente. “Si bien, en la literatura se describen bastantes casos que no requieren más de 12 sesiones de terapia vocal, estamos frente a síntomas de un virus que no se comporta igual con todos los pacientes. Por ello ciertas personas podrían requerir más sesiones”, afirmó.

Parada indicó que el fonoaudiólogo es el profesional idóneo para reconocer la mejoría en las lesiones laríngeas o averiguar las razones del nulo avance, tales como: diagnóstico incorrecto, pobre adherencia del paciente al tratamiento, técnicas inadecuadas, entre otras. “Además, junto al otorrinolaringólogo debe reevaluar al paciente y la estrategia terapéutica”, puntualizó.

Mascarilla y teletrabajo

La mascarilla es otro elemento que perjudica la voz ya que, según el profesional, existen estudios que demuestran el impacto negativo de este protector en la calidad del habla. “Combinándolo con el ruido ambiente, las cualidades acústicas poco favorables del espacio físico y la falta de información visual (ya que las máscaras impiden leer los labios), hacen que el diálogo se vuela ininteligible. Eso, en consecuencia, hace que tengamos que forzar nuestra voz”, explicó Parada.

Para evitar dañar la voz, el profesional de la salud desaconsejó el uso dos audífonos durante las reuniones y llamó a preferir la compra de audífonos monoaurales. “La idea es que vaya cambiando de oreja durante el día. Eso permitirá tener una retroalimentación auditiva del uso de la voz y un monitoreo de las características del tono, volumen y esfuerzo al hablar”, aseguró.

Finalmente, Juan Manuel Parada sugirió realizar las siguientes medidas de higiene vocal: mantenerse constantemente hidratado, evitar el consumo de alcohol, tabaco y café, ya que irritan las cuerdas vocales, así como las comidas muy condimentadas, ácidas y/o picantes. Además, recomendó descansar la voz por al menos 10 minutos por cada hora que se hable.

Informe revela el aporte de las cuarentenas al control de contagios entre marzo y junio

Entre marzo y junio del 2020, el país alcanzó una reducción de movilidad de 31,8% en promedio, en contraste con el 18,5% del mismo período en 2021, de acuerdo a un nuevo informe del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería de la U. de Chile.

Las principales medidas de mitigación del Gobierno para frenar la propagación de la pandemia han sido el establecimiento de cuarentenas y restricciones de movilidad que, si bien tuvieron un impacto significativo en la reducción de casos durante el primer año, han sufrido un desgaste importante con el paso del tiempo.

¿Cuál ha sido el impacto de las cuarentenas en la sostenida reducción de contagios del segundo trimestre del 2021? Es la pregunta central que el Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI)en conjunto con académicos e investigadores de la Universidad de Chile, plasmó en un nuevo reporte que analiza la evolución de la movilidad de la población, y lo contrasta con el efecto de las cuarentenas anteriores, considerando también la circulación de variantes del Covid-19 y el proceso de vacunación a lo largo del país. 

La investigación realizada gracias a la alianza con Entel Ocean, analizó información recabada desde las primeras semanas de marzo del 2020 hasta el 25 de junio del 2021. El reporte evidencia que las sucesivas cuarentenas en todas las regiones durante el presente año han tenido un efecto muy menor en la reducción de movilidad respecto al año anterior: los índices de movilidad de todas las comunas del país entre el 15 de marzo y el 25 de junio del 2020 se redujeron en 31,8% mientras que, en el mismo período en 2021, la reducción fue solo de 18,5%. 

Según Marcel Goic, uno de los autores, la relación entre baja de movilidad y baja de contagios está bien establecida en la literatura internacional, dado que “la mayor reducción de movilidad implica menor cantidad de contagios y menor reducción de movilidad implica que los contagios disminuyen más lentamente”, señala. 

Por otro lado, además del bajo porcentaje de efectividad de las cuarentenas, el reporte señala que el segundo trimestre del 2021 era mucho más complejo debido a la alta circulación que alcanzó la variante Gamma del virus (antes conocida como “variante brasileña”). En efecto, la circulación de la variante Gamma pasó de un 38% en abril del 2021, a representar más del 70% de los contagios en junio del presente año. Esto es muy importante puesto que la variante Gamma es 2,5 veces más contagiosa que el virus original. 

“Dada la mucha menor efectividad de las cuarentenas y una amplia circulación de variantes mucho más contagiosas, el panorama debiese haber sido muchísimo más complejo que hace un año. Sin embargo, el descenso de casos ha sido drástico, por lo que es razonable asumir que la vacunación ha jugado un rol preponderante en la detención de los contagios, posiblemente mucho mayor a aquel de las medidas administrativas de confinamiento”, señala Leonardo Basso, académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile y director de ISCI. 

Como conclusión, los autores hacen hincapié en que, de no haber iniciado una rápida y masiva campaña de vacunación, “el efecto en el control de los contagios habría estado muy lejos de ser lo que se ha observado. Ante la fatiga por las cuarentenas, parece razonable que se impulsen medidas que induzcan y favorezcan mayor vacunación, manteniendo -por cierto- las medidas individuales de cuidado en altísima prioridad, lo que incluye vigilancia genómica y un control inteligente de frontera”, enfatizan.

Comunicaciones ISCI

Encuesta IPSUSS: 96% de los vacunados con CoronaVac aprueba un refuerzo de dosis

  • A su vez, un 81% de los encuestados calificó con nota 6 y 7 la campaña de vacunación contra el COVID-19 en Chile y un 55% está de acuerdo con mantener las cuarentenas. Así lo revela un estudio de opinión realizado por el Instituto de Políticas Públicas de la U. San Sebastián.

En el país el 77% de la población ha completado su esquema de vacunación contra el COVID-19, de acuerdo con el reporte del Ministerio de Salud, es decir, más de 11 millones de personas. 

Si bien la campaña aún no ha concluido, se evalúa la posibilidad de aplicar una dosis de refuerzo para extender la protección de las vacunas, esto a raíz de que algunos estudios clínicos señalan que la inmunidad se reduce pasado los seis meses. Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han abogado por desestimar esa medida con el fin de que los países amplíen la cobertura de la vacunación. No obstante, otras voces señalan que es necesario frente a la irrupción de nuevas variantes y la disminución en el tiempo de su efecto protector. 

Una encuesta realizada por el Instituto de Políticas Públicas en Salud de la Universidad San Sebastián (IPSUSS) consultó a la población su opinión sobre este tema y un 96% de las personas a las que se les suministró la vacuna CoronaVac (del laboratorio Sinovac) está de acuerdo con un refuerzo de la dosis.

El estudio de opinión -de alcance nacional- se aplicó entre el 5 y 15 de julio a 1.063 personas mayores de 18 años.

De acuerdo con el sondeo, un 98% de las personas encuestadas, es decir 9 de cada 10, ya recibió la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19. Un 76% de ellas, fue vacunada con CoronaVac del laboratorio Sinovac, mientras que un 20%, con la de Pfizer.  A sólo 2% se les suministró la de Cansino y Astrazeneca.

Otro de los resultados que arrojó la encuesta es que un 81% de los consultados evaluó con nota 6 y 7 la campaña de vacunación contra el COVID-19 en Chile y un 73% considera que la vacuna debe ser obligatoria, mientras que un 25% opina que voluntaria.

Cuarentenas

Frente a la pregunta de si deben mantenerse las cuarentenas, considerando que ya existe sobre un 77% de la población vacunada con su esquema completo, un 55% de los entrevistados considera que es útil mantener esta medida y que se aplique cuando sea necesario según el comportamiento de la epidemia. 

Conclusiones

Sobre los resultados de la encuesta, el director ejecutivo de IPSUSS, Arturo Zuñiga, indicó que reflejan que “las vacunas han sido bien recibidas por parte de la población, como una de las medidas más efectivas de protección contra el COVID-19. Esto se manifiesta a través de: la importante adhesión al proceso de inmunización, la evaluación con nota 6,2 promedio de la implementación de la campaña que se lleva a cabo y por su disposición a recibir una dosis de refuerzo si los expertos y el Ministerio de Salud así lo determinan”.

Por su parte, el presidente del Instituto de Políticas Públicas en Salud, Dr. Manuel José Irarrázaval, destacó que junto con la expresión de una “enorme confianza depositada por parte de la población en la vacuna”, se aprecia una “comprensión del rol de la cuarentena”. “Un 41% manifiesta su rechazo, lo que es perfectamente comprensible por los costos sociales, personales y económicos derivados del confinamiento; sin embargo, un 55% estaría dispuesto a mantenerla y eso es una buena comprensión de nuestra capacidad de convivir con el virus por más tiempo”.

Proyecciones Covid-19 indica caída de contagios en Biobío y Ñuble

Noticias UdeC 

En esta nueva proyección se muestran los resultados del modelo ajustado al 20 de julio. Desde el equipo desarrollador destacan que las proyecciones deben entenderse como modelos matemáticos que asumen ciertos supuestos, por lo que no pueden interpretarse como definitivas.

El Equipo de Proyecciones Covid-19 UdeC, liderado por el Dr. Guillermo Cabrera-Vives —Director de la Unidad de Ciencia de Datos del Departamento de Ingeniería Informática—, presentó su proyección del avance de la Covid-19 en nuestro país.

Se trata de un nuevo informe que, tal como los anteriores, considera números de las regionesdel Biobío, Ñuble y Metropolitana, junto con valores a nivel nacional.

Las proyecciones Covid-19 continuarán siendo actualizadas y publicadas en Noticias UdeC semanalmente.

Nueva proyección

El documento responde a los resultados del modelo ajustado al 6, 13  y 20 de julio de 2021, y en él se destaca que las proyecciones deben entenderse como modelos matemáticos que asumen ciertos supuestos, por lo que no pueden interpretarse como definitivas.

En relación a la Región del Biobío, expresa que «el modelo ajustado al 19 de julio proyecta una disminución del número de nuevos contagios durante esta semana, llegando bajo los 150 casos diarios».

Equipo proyecciones Covid-19 | Facultad de Ingeniería

En el caso de la Región de Ñuble, el informe señala que “el modelo ajustado al 20 de julio proyecta que el promedio de nuevos casos diarios continuarádisminuyendo durante la próxima semana, alcanzando en promedio los 30 contagios diarios aproximadamente”.

Equipo proyecciones Covid-19 | Facultad de Ingeniería

Para Santiago, se lee que “el modelo ajustado al 20 de julio proyecta que los casos nuevos continuarán disminuyendo durante la próxima semana, llegando a menos de 500 contagios diarios aproximadamente”.

Equipo proyecciones Covid-19 | Facultad de Ingeniería

Finalmente, a nivel nacional se menciona que “el modelo ajustado al 20 de julio proyecta que el número de nuevos contagiados diarios continuarádisminuyendo, alcanzando aproximadamente 1.500 casos diarios promedio durante la próxima semana”.

Equipo proyecciones Covid-19 | Facultad de Ingeniería

En todos los gráficos debe considerarse que la línea roja muestra el ajuste a los datos publicados por el Ministerio de Salud hasta el 20 de julio de 2021. La línea azul muestra el promedio de 7 días.

Revisa el documento completo AQUÍ.

El acceso desigual a las vacunas contra el COVID-19 está creando una brecha epidemiológica en América

Según los datos de que dispone la agencia de la ONU para la salud en el continente, en los países con un suministro adecuado de vacunas, las infecciones están disminuyendo; en los lugares en los que la cobertura vacunal sigue siendo baja, las infecciones siguen siendo altas. Mientras tanto, la Red Regional de Vigilancia Genómica de COVID-19 “sigue de cerca” la aparición y propagación de variantes del virus SARS-CoV-2.

La tendencia de la pandemia muestra una clara división en el continente americano provocada por el acceso a las vacunas.

“En los países con un suministro adecuado de vacunas, las infecciones están disminuyendo; en los lugares en los que la cobertura vacunal sigue siendo baja, las infecciones siguen siendo altas”, dijo la directora de la Organización Panamericana de la Salud.

Carissa F. Etienne explicó que los casos de COVID-19 están disminuyendo consistentemente en Costa Rica, donde casi una de cada tres personas está vacunada. Los países sudamericanos con tasas de vacunación más elevadas, como Uruguay, Chile y Argentina, también informan de un fuerte descenso de los casos, al igual que en Canadá y en la mayor parte de Estados Unidos.

La Red Regional de Vigilancia Genómica de COVID-19 es un ejemplo del poder del panamericanismo (…) Debemos llevar el mismo espíritu de colaboración y solidaridad a otras dimensiones.

Sin embargo, en América Latina y el Caribe en general, sólo el 15% de la población ha completado su esquema de vacunación, y algunos países, como Honduras y Haití, aún no han alcanzado el 1%, precisó.

Aumentan los casos en Centroamérica y el Caribe

Con su baja tasa de vacunación, Honduras está viendo un aumento de los casos a lo largo de su frontera con Guatemala. Las infecciones por COVID-19 están aumentando en la mayoría de los países de Centroamérica, y en Guatemala se registran numerosos casos y hospitalizaciones.

En el Caribe, tanto los casos como las muertes por COVID-19 están aumentando en Cuba, donde la situación es especialmente grave en la provincia de Matanzas, según informó la doctora Etienne.

En otras islas más pequeñas también se registra un aumento de las infecciones, como en Martinica, donde se han triplicado los casos. Asimismo, persisten focos en los estados amazónicos de Colombia y Perú.

“Estas tendencias ilustran cómo la COVID-19 sigue incrustada en nuestra región, especialmente en los países con baja cobertura de vacunación”, recalcó la directora de la agencia de la ONU.

Después reiteró que siguen siendo vitales las medidas de salud pública, como el distanciamiento físico, el uso de mascarillas y evitar las aglomeraciones, así como el control de las infecciones mediante la realización de pruebas, el rastreo de contactos y las cuarentenas.

En total, en la última semana, las Américas como región reportaron más de 967.000 mil nuevos casos y 22.000 muertes, lo que refleja un ligero descenso respecto a la semana anterior.

En el mundo, los casos pueden superar los 200 millones en agosto

El número de casos acumulados de coronavirus en el mundo puede superar los 200 millones en agosto, según las últimas previsiones de la Organización Mundial de la Salud.

Al ritmo actual de contagios, los casos globales superarán esa cifra en tres semanas, dice la Organización en su actualización epidemiológica. En la última semana (12-18 julio) se reportaron 3,4 millones de casos nuevos, un aumento del 12% respecto a la semana anterior.

Tras un descenso constante durante más de dos meses, el número de muertes semanales notificadas fue similar al de la semana anterior, con casi 57.000. El total de víctimas mortales de la pandemia supera los cuatro millones.

Los países con más casos nuevos han sido Indonesia (350.273 casos nuevos; aumento del 44%), el Reino Unido (296.447 casos nuevos; aumento del 41%), Brasil (287.610 casos nuevos; disminución del 14%), India (268.843 casos nuevos; disminución del 8%) y Estados Unidos (216.433 casos nuevos; aumento del 68%).Unsplash/Lukas SouzaLa Organización Panamericana de la Salud vigila la propagación del virus en zonas fronterizas y entre los viajeros, que a menudo son los primeros en introducir variantes a un país.

Rastreando variantes en la región de América

Por otro lado, informó de que la Red Regional de Vigilancia Genómica de COVID-19, con poco más de un año funcionando, “sigue de cerca” la aparición y propagación de variantes del virus SARS-CoV-2 en toda la región.

“La red ha sido fundamental para vigilar la propagación del virus en zonas fronterizas y entre los viajeros, que a menudo son los primeros en introducir variantes a un país“, indicó la doctora Etienne.

Hasta ahora, 47 países y territorios de las Américas han detectado al menos una variante del virus que más preocupan y 11 han detectado las cuatro: alfa, beta, gama y delta.

La doctora Etienne explicó que la Red comenzó como un puñado de laboratorios de salud pública en 2020, incluidos los laboratorios regionales de secuenciación Fundación Oswaldo Cruz/FIOCRUZ de Brasil y el Instituto de Salud Pública de Chile (ISPCH), los cuales llevan a cabo secuenciaciones para los países sin capacidad local.

Después la Red ha ido creciendo hasta incluir 24 laboratorios en total, entre ellos cuatro laboratorios de referencia adicionales: el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE) de México, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, la Universidad de las Indias Occidentales en Trinidad y Tobago, y el Instituto Gorgas en Panamá.

El poder del panamericanismo

Juntos, y utilizando la ciencia como lenguaje común, los países se comprometieron a reforzar su capacidad de laboratorio, contratar personal y hacer de la vigilancia una prioridad, basándose en el legado de las redes de vigilancia y de laboratorio para el dengue y la influenza que existen desde hace tiempo en nuestra región”, subrayó la directora de la OPS.

La agencia de la ONU apoya esta red mediante la estandarización de los protocolos de laboratorio, la realización de cursos de formación y la donación de suministros, entre otros aspectos.

“La Red Regional de Vigilancia Genómica de COVID-19 es un ejemplo del poder del panamericanismo y de la importancia de trabajar juntos para controlar este virus”, dijo la doctora Etienne.

Debemos llevar el mismo espíritu de colaboración y solidaridad a otras dimensiones de nuestra respuesta a la COVID-19, especialmente en cuanto a las vacunas”, declaró.

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