Frente a los recientes resultados del estudio “Efectividad del Programa de Vacunación contra SARS-CoV-2” entregados esta tarde por el Ministerio de Salud, el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve, señaló que “Hoy conocimos muy buenos resultados sobre efectividad de las vacunas que estamos empleando en nuestro plan de vacunación. Efectividad entre el 86% y 100% para evitar hospitalización, ingreso a UCI y fallecimientos por COVID-19. Un estudio científico que realizó el Ministerio de Salud siguiendo a cerca de 15 millones de personas vacunadas con las vacunas de Pfizer, AstraZeneca y Sinovac”.
“Esta es nueva evidencia científica que acompaña la toma de decisiones y que, a la luz de lo que está ocurriendo en el mundo con la variante Delta, refuerza la necesidad de que todas las personas completen su esquemas de vacunación y respetemos las medidas de prevención, como lavado de manos y distancia social. En especial cuando muchos y muchas están retomando actividades presenciales”, agregó.
Seremi del Medio Ambiente llama a la ciudadanía a ser responsable al momento de desechar sus mascarillas.
La pandemia del covid-19 obligó a utilizar elementos de protecciones plásticos como las mascarillas las que, una vez utilizadas, se convierten en residuos, y su mala gestión ha provocado serios problemas ambientales. Las mascarillas están confeccionados de diminutas fibras de polipropileno, un material que prácticamente no se degrada, por lo tanto, se pueden acumular en medios marinos y terrestres, y ocasionar daños a animales, seres humanos y a los ambientes naturales.
En esa línea, el Seremi del Medio Ambiente, Guillermo Ready explicó que “el coronavirus, además de la crisis sanitaria, también nos trajo la «basura Covid» como son las mascarillas plásticas, los guantes o los escudos faciales y, lamentablemente, muchas de ellas están contaminando nuestras playas, parques o calles”.
El Seremi Ready afirmó además que “el Covid-19 sigue presente en el país, por eso es muy importante que nos sigamos cuidando y usemos siempre la mascarilla. Por eso, y dado el aumento en la movilidad al estar la mayoría de los chilenos en fase 3 y 4, debemos ser más responsable en el manejo de las mascarillas luego de usarlas”.
“Lamentablemente todos hemos podido evidenciar, solo al caminar por nuestras calles, visitar playas o parques, la presencia de mascarillas tiradas u otros elementos de protección personal, lo que genera un daño al medio ambiente”, expresó la autoridad ambiental.
La recomendación para la ciudadanía es que las mascarillas o guantes que sean desechables, deben ser puestos en una bolsa de basura especial para esto, bien cerrada. En caso de provenir de una casa donde existan casos positivos de Covid-19 o indicios de que así fuera, utilizar doble bolsa para botar estos elementos, dejándolos para la recolección de basura y no el reciclaje”.
Si estimamos que los chilenos usan 2 mascarillas desechables al día, totalizaríamos más de 30 millones cada 24 horas. Considerando el peso de las mascarillas, en un mes desecharían más de 4.000 toneladas de plástico adicionales, equivalente en peso a 27 ballenas azules, las que no pueden terminar en nuestros suelos, sino que llegar a los rellenos sanitarios donde se manejen de forma adecuada.
Por eso, la recomendación a la ciudadanía es que pongamos las mascarillas dentro de bolsas plásticas reutilizadas de alimentos como fideos, arroz, azúcar, y luego cerrarla bien antes de depositar en el basurero.
El objetivo es lograr la inmunización de un mínimo del 10% de la población de cada país. De los 4000 millones de dosis administradas hasta hoy, el 80% ha sido en países de ingresos altos y medios. En las naciones de renta baja la tasa de vacunación es de apenas 1,5%. El G20 debe darle prioridad al COVAX, dice el director general de la agencia de salud.
“Entiendo la preocupación de todos los gobiernos por proteger a su población de la variante Delta. Pero no podemos aceptar que los países que ya han usado la mayor parte del suministro mundial de vacunas contra el COVID-19 sigan administrando más dosis mientras que las personas más vulnerables del planeta siguen desprotegidas”, dijo este miércoles el titular de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En su conferencia de prensa semanal, Tedros Adhanom Gebreyesus recordó que en mayo había solicitado apoyo internacional para impulsar la vacunación a nivel global con la meta de que cada país hubiera vacunado a un mínimo del 10% de sus habitantes para fines de septiembre y lamentó que a estas alturas, con más de la mitad del plazo transcurrido, no se haya avanzado lo suficiente hacia ese objetivo y menos todavía hacia el propósito de que ese número llegue a 30% al término de este año.
“En consecuencia, la OMS pide una moratoria a las dosis de refuerzo al menos hasta finales de septiembre para permitir que al menos el 10% de la población de todos los países esté vacunada”, puntualizó el director general de la agencia sanitaria de la ONU.
En mayo, los países de renta alta habían administrado unas 50 dosis por cada cien personas, una cifra que casi se ha duplicado de entonces a la fecha.
Tedros indicó que hasta ahora se han administrado más de 4000 millones de dosis de vacunas COVID-19 en el mundo, el 80% de ellas en los países de ingresos altos y medios, pese a que en ellos vive menos de la mitad de la población global.
“Aún así, algunos países ricos están considerando aplicar dosis de refuerzo aunque haya cientos de millones de personas esperando tener acceso a una primera dosis”, recalcó.
En este sentido, el director general urgió a revertir esta tendencia para que la mayor parte de las vacunas vaya a los países de renta baja.UNICEF/Daniel MsirikaleLlegada de vacunas del COVID-19 a través de COVAX a Tanzania
Los avances dependerán del G20
La OMS ha insistido en que para ello hace falta la cooperación de todos, “sobre todo del puñado de países y empresas que controlan el suministro mundial de vacunas”.
Tedros afirmó que el G20 tiene un papel de liderazgo vital que desempeñar en vista de que sus integrantes son los mayores productores, consumidores y donantes de vacunas COVID-19.
“No es exagerado decir que el curso de la pandemia depende del liderazgo de los países del G20. (…) . Les pido que asuman compromisos concretos para apoyar los objetivos mundiales de vacunación de la OMS. Instamos a los productores de vacunas para que den prioridad a COVAX”, enfatizó, aludiendo a la reunión que tendrán dentro de un mes los ministros de salud de ese grupo.
Llamado a personalidades públicas
El organismo también exhortó a atletas olímpicos, inversionistas, líderes empresariales, líderes religiosos y demás personalidades con influencia, así como a cada individuo en su propia familia y comunidad, a apoyar la moratoria a las dosis de refuerzo.
Por su parte, el doctor Jaras Barbosa, subdirector de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) hizo hincapié en que hasta ahora no hay evidencia de que una dosis de refuerzo añada beneficios inmunitarios a las personas que ya tienen el esquema de vacunación completo.
Enfoque integral
Tanto la OMS como su regional para América reiteraron, por otro lado, que las vacunas no son la única herramienta para derrotar la pandemia de COVID-19 y aseveraron que no existe ninguna medida que por sí sola sea suficiente para poner fin a esta emergencia sanitaria.
“Sólo podemos derrotarlo con un enfoque integral de vacunas y medidas sociales y de salud pública comprobadas que sabemos que funcionan”, recalcó Tedros.
En el último capítulo de “Con ojo clínico”, programa emitido todos los jueves en el canal UChileTV, especialistas profundizaron en los efectos de largo plazo que puede producir el coronavirus en pacientes que desarrollan la enfermedad de forma grave y deben recibir soporte médico. En la conversación, abordaron las complicaciones que se pueden presentar tanto a nivel físico como emocional, y advirtieron sobre la urgencia de un plan de rehabilitación para la recuperación integral de los pacientes.
Enfrentar a la muerte. Eso lo que muchos y muchas dicen haber experimentado luego de estar internados durante semanas en hospitales y clínicas producto del COVID-19. Tras 10, 20 o incluso 50 días de intubación, los pacientes desarrollan secuelas que los pueden acompañar por meses. Este fue el tema que abordó el último capítulo de “Con ojo clínico”, espacio emitido todos los jueves en el canal UChileTV.
Rodrigo Torres, profesor asistente del Departamento de Kinesiología de la Universidad de Chile, Master en Medicina respiratoria de la Universidad de Barcelona e investigador predoctoral en el Hospital de Barcelona, explicó que –en base a un estudio realizado durante fines de 2020- se mostró que “entre un 39 y 40 por ciento de las personas -hasta tres meses post alta- les costaba que el oxígeno llegará a su sangre, y eso generalmente está asociado a muchos otros síntomas que pueden manifestarse en la población”.
A esto se suma que “la gente queda con fatiga, con cansancio y eso está muy relacionado a esa dificultad de ingresar el oxígeno a la sangre”, sostuvo el académico sobre este trabajo en el que se analizó la experiencia de pacientes que estuvieron hospitalizados debido a la infección.
¿Qué le hace el COVID-19 a nuestros pulmones? El académico explica que es algo similar a una neumonía. El coronavirus provoca en la práctica, dice Torres, “que en vez de que nosotros tengamos el aire que tradicionalmente entra, al llegar a la sangre tenemos otras sustancias que son dadas por la inflamación, por la infección de este virus. Eso hace que finalmente uno no lleve todo el oxígeno que necesitan sus tejidos y esto además sumado a que el COVID-19 –a diferencia de otros virus– también afecta el sistema cardiovascular”.
Sobre otras secuelas, el profesor Torres señala que las consecuencias físicas son las que afectan más a la población adulto mayor. “Todas las personas mayores de 70 a 75 años que entraron caminando al hospital, después de estar 20, 30, 50 días en una cama con sedación es muy probablemente que se hayan ido en silla de ruedas y puedan haber llegado a sus casas y hayan estado postradas”. Esta realidad, agrega, es una “tremenda limitación de las actividades de la vida diaria, que afecta -sin duda- de manera importante no solo al paciente, porque claro, él no se puede mover, pero también golpea a la familia, porque la familia tiene que ayudarles con las necesidades más básicas, como comer, bañarse y vestirse”.
Por su parte, Estefanía Nova, doctora en Inmunología y académica de la Universidad de Concepción, quien también fue parte del programa, señaló que, tras un análisis realizado en más de 60 pacientes, comprobaron también secuelas importantes en las personas. “Alteraciones en el TAC, asociado a quienes habían tenido ventilación mecánica, unos pocos con alteraciones a nivel pulmonar, pero se empieza a ver que hay otro tipo de secuelas. Otras que les puedo decir son muy generales, como el cansancio y la fatiga, que pareciera no estar asociada directamente con la severidad porque casi todos las presentaban (73,3 por ciento)”.
Además, dice la profesora, se muestran complicaciones a nivel emocional. “El 100 por ciento presentaba algún grado de problemas de depresión, con un poquito de ansiedad. También la calidad de vida -a nivel físico- se demostró baja, o sea ellos sentían que no volvían a ser como antes, que cuando querían trabajar les costaba mucho, caminaban dos pasos y se cansaban, otros jugaban a la pelota y después no podían”.
Coincidió con esta visión el profesor Torres, quien señala que los pacientes que han tenido COVID-19 “quedan con una tasa y una prevalencia muy alta de ansiedad, depresión, estrés postraumático, donde sin duda, estamos en deuda en cómo cubrir estas necesidades de los pacientes y de los profesionales de la salud que también trabajan en esto”.
Maritza Tapia, periodista Prensa U. de Chile. Fotos: Felipe Poga.
Las pruebas, que tendrán aforo completo, buscan aportar conclusiones científicas para generar protocolos que permitan un desarrollo permanente de la música en vivo pese al contexto de pandemia. El primer concierto se realizará el jueves 19 de agosto y tendrá como protagonista a la banda Chancho en Piedra.
Tras casi 17 meses sin poder realizar su actividad más relevante —los conciertos en vivo— el mundo de la música se ha convertido en una de las industrias más severamente afectadas por la pandemia. Es por eso que artistas de este sector han planteado la necesidad de marcar un punto de inflexión, ya que no es posible seguir esperando, y resulta urgente impulsar acciones que aseguren la sustentabilidad de la actividad en medio de la peor crisis que los haya afectado.
Con esa motivación, la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD) se unió a laUniversidad de Chile —a través de su Hospital Clínico, Facultad de Artes y su Departamento de Ingeniería en Sonido— para generar una actividad inédita en la región: Una serie de ensayos clínicos que permitan medir y evaluar con precisión los eventuales riesgos que puedan presentarse en la realización de conciertos en vivo con aforos rentables, una iniciativa que ya fue informada al Ministerio de Salud y de la que también se hará partícipe al comité de ética universitario.
El primero de esos ensayos está programado para el jueves 19 de agosto y se realizará en la Sala SCD Egaña, ocasión en que se presentará en vivo la agrupación Chancho en Piedra, con la totalidad de las 200 butacas del recinto ocupadas. Para esto, deberá cumplirse con una serie de normas y etapas, entre ellas la toma de PCR previo al concierto, contar con el esquema de vacunación completo y el pase de movilidad activo, uso de mascarillas en todo momento y sin excepción, higienización de espacios y manos, medición de CO2 y ventilación permanente del lugar, además de la firma de consentimiento informado por parte de los asistentes. Finalmente, ocho días después del evento se le volverá a realizar un examen PCR a cada uno, a fin de medir la posibilidad de contagios.
El académico de la Casa de Bello e inmunólogo del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, Alejandro Afani, explicó que además de estas medidas se realizarán reuniones con los participantes de la experiencia, para profundizar sobre la necesidad del autocuidado. “En paralelo, la sala destinada para el evento cuenta con todas las características requeridas desde el punto de vista sanitario, en términos del recambio de aire, los filtros y medición de circulación de CO2. Esperamos que este evento sea exitoso, que se pueda realizar con plena normalidad y que pueda servir como un puntapié inicial a todas las actividades artísticas, no solamente musicales, sino que también del teatro y otros tipos de expresiones culturales en Chile”, afirmó el académico.
“Testear los eventuales riesgos, hoy asoma como la única posibilidad para un retorno sostenible de nuestra actividad, ya que los recientes cambios en el Plan Paso a Paso son aún insuficientes. Los aforos máximos permitidos en Fase 3 son viables más bien en recintos de gran capacidad, mientras que los locales de entre 100 y 400 personas —la gran mayoría en Chile— ven muy difícil llegar a un funcionamiento sustentable. Además, la Fase 2 reduce dramáticamente el número, lo que no permite una planificación y permanencia de la actividad musical. De ahí la importancia de una iniciativa como ésta”, comentó el presidente de SCD, Rodrigo Osorio.
Los ensayos clínicos para el regreso de los shows en vivo se han implementado desde hace algunos meses en distintas partes del mundo a partir de alianzas entre la música y la ciencia, con el objetivo de dotar de evidencia las medidas sanitarias necesarias para evitar la propagación del virus.
“En este proyecto vemos cómo la ciencia se pone a disposición de la cultura, para apoyar su necesario y seguro retorno. Parte de nuestra misión como Universidad es justamente liderar este tipo de acciones que ayuden a generar diagnósticos y ojalá resultados para, en este caso, lograr una sana convivencia entre el arte y la salud. No nos cabe duda de que la música es un elemento vital para el bienestar de las personas, y queremos aportar para que esto no solo sea una frase sino una realidad. Por ello creemos relevante la realización de estos ensayos”, comentó el rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi.
Por su parte, Felipe Ilabaca, fundador y bajista de Chancho en Piedra, comentó: “Para volver a sentirnos completamente parte de la comunidad, los músicos necesitamos volver a los escenarios, pues tal conexión solo es parcial en la virtualidad. Necesitamos urgentemente volver a sentirnos útiles para una sociedad acongojada. Es por esto que para nosotros es un honor participar de un estudio tan relevante, el que vemos como la primera acción real y concreta para buscar las formas en que la música pueda volver en serio a ocupar el sitial que merece. Así como se han abierto opciones para el turismo, la gastronomía o el deporte, la música también necesita su espacio y su oportunidad para mostrar que puede desarrollarse en pandemia de manera permanente, con los resguardos necesarios”.
Los resultados de este primer ensayo clínico serán dados a conocer en septiembre y su divulgación constituirá el paso previo a la realización de las dos pruebas posteriores, planificadas para septiembre y octubre próximos.
El ministro Andrés Couve junto a la Seremi de Ciencia de la Macrozona Norte, Daniela Barría, visitaron el Laboratorio de Biología Molecular de la Universidad de Atacama que ha sido apoyado por el ministerio y contará con la asesoría de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos para sumarse a la red universitaria de secuenciación genómica.
En un despliegue territorial en la Región de Atacama que incluye iniciativas científicas en Copiapó, Caldera y Vallenar, el ministro de Ciencia, Andrés Couve, visitó el Laboratorio de Biología Molecular de la Universidad de Atacama, junto al Delegado Presidencial, Patricio Urquieta y la Seremi de Ciencia de la Macrozona Norte, Daniela Barría.
En un recorrido guiado por el Dr. César Echeverría, las autoridades conocieron el trabajo de los equipos científicos que contribuyeron desde el inicio de la pandemia a la red universitaria de diagnóstico impulsada por el Ministerio de Ciencia y que hoy se preparan para contribuir a la pesquisa de variantes del Coronavirus a través de la secuenciación del Sars-CoV-2.
“Investigadores e investigadoras de la Universidad de Atacama realizaron desde el inicio de la pandemia una gran contribución para el diagnóstico PCR en la región, con más de 360 mil muestras analizadas. Hoy este equipo trabaja para incorporarse a nuestra red universitaria de secuenciación genómica, una capacidad clave para esta etapa de la emergencia sanitaria. Gracias a un Fondequip de la ANID y aportes del Gobierno Regional el año pasado que suman $100 millones, esta universidad ya cuenta con un equipo de secuenciación de alta tecnología que podrán operar a través de reactivos, insumos y contratación de apoyo técnico por $150 millones que gestionó la Seremi de Ciencia”, dijo el ministro Couve.
Asimismo, la autoridad anunció que gracias a la articulación de MinCiencia y en colaboración con el ISP y la Embajada de EEUU, se ha tomado contacto con los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) para colaborar con el fortalecimiento de los laboratorios en la macrozona norte con capacidad de secuenciar. “En las próximas semanas una delegación visitará la región para evaluar este apoyo y la colaboración en estudios complementarios del Sars-CoV-2”, añadió el ministro.
Por su parte, el Delegado Presidencial Patricio Urquieta, destacó “la labor que han cumplido los científicos a cargo de este laboratorio que han permitido reunir recursos y voluntades, tanto del sector público y también del sector privado con compañías mineras que han hecho un aporte muy significativo para fortalecer las capacidades de gestión al interior de este laboratorio”.
La Seremi de Ciencia, Daniela Barría, destacó los esfuerzos de la UDA para utilizar el conocimiento generado en la región en diagnóstico, secuenciación, y “en otras iniciativas frente a la pandemia como el trabajo desarrollado desde enero del 2021 en conjunto con la sanitaria de la ciudad de Copiapó Nueva Atacama para la detección y el monitoreo de variantes del Sars-Cov-2 en aguas residuales”.
El Dr. César Echeverría, Director de investigación y director técnico del Laboratorio de Biología Molecular de la UDA, puntualizó que “el Laboratorio Genómico tiene una capacidad de realizar entre 30 y 120 muestras a la semana para poder secuenciar en búsqueda de variantes conocidas como la Delta, así como variantes que estén circulando en nuestra región. Las capacidades del laboratorio están, están las personas, están los equipamientos, y muy pronto empezaremos a realizar el número de secuencias que la autoridad sanitaria estime conveniente”.
Tras la visita a la universidad, el ministro visitará junto a la Seremi de Ciencia el Observatorio Las Campanas (LCO) de la Carnegie Institution for Science y conocerán los avances de la construcción del Telescopio Gigante de Magallanes, instrumento que será tres veces más grande que cualquier telescopio óptico terrestre construido hasta la fecha y que contará con cinco a diez veces más capacidad de captación de luz que otros telescopios existentes en el mundo.
Mañana el ministro de Ciencia se trasladará al Museo Paleontológico de Caldera donde junto al Presidente del Directorio de la Corporación y Gobernador Regional de Atacama, Miguel Vargas; la alcaldesa de Caldera, Brunilda González; y el director ejecutivo de CIAHN-ATACAMA, Pablo Quilodrán. En el lugar las autoridades conocerán la colección paleontológica y visitarán las obras de preparación de su próxima exposición.
La pérdida de empleos debida a la pandemia afectó de forma desproporcionada a las mujeres y la etapa post COVID-19 no cambiará el panorama. El año próximo el nivel de ocupación de los hombres recuperará el nivel de 2019, mientras que habrá trece millones menos de mujeres trabajando.
La desigualdad entre los géneros en el mundo del trabajo se agudizó con la pandemia de COVID-19, golpeando desproporcionadamente la ocupación y los ingresos de las mujeres, y no cambiará en el futuro cercano, afirmó este lunes la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Según las nuevas proyecciones globales de esa agencia de la ONU, en 2021 sólo el 43,2% de las mujeres en edad de trabajar tendrá un empleo, en tanto que el 68,6% de los hombres estará trabajando, un nivel que recupera el índice de ocupación masculina previo a la emergencia sanitaria.
La OIT explicó que si bien el empleo femenino crecerá más rápidamente que el de los hombres el año entrante, no alcanzará a compensar la pérdida sufrida por la pandemia y el nivel de ocupación no llegará a la marca de 2019.
Los datos del nuevo análisis del organismo especializado señalan que entre 2019 y 2020, el empleo de las mujeres decreció un 4,2%, es decir, perdió 54 millones de puestos de trabajo, mientras que el de los hombres se redujo en un 3%, o 60 millones de trabajos.
La publicación “Avanzar en la reconstrucción con más equidad” explica que la desproporción en la pérdida de empleos e ingresos de las mujeres se debió a su presencia excesiva en los sectores económicos más afectados, como los servicios hostelero y manufacturero.PMA/Guillermo GaldosCocina comunitaria en Perú.
Las mujeres de América fueron las más afectadas
La OIT destaca que en la afectación por regiones, América registró la mayor pérdida de empleos de mujeres a causa de la pandemia, con 9,4% de trabajos perdidos, frente a un descenso de 7% en el caso de los hombres.
“La caída del empleo de las mujeres perturbó el progreso observado en los últimos quince años gracias a la mejora de las oportunidades educativas para las mujeres, al aumento de disponibilidad de empleos formales en el sector de los servicios, a la migración de zonas rurales a urbanas y al descenso de las tasas de fertilidad”, apunta el análisis.
Asimismo, estima que sólo el 46,8% de las mujeres tendrá un trabajo en 2021. Entre los hombres, el índice alcanzará el 66,2%.
Al retroceso en el continente americano le siguieron los Estados Árabes con 4,1%, y Asia y el Pacífico con 3,8% para las mujeres, frente a 1,8% y 2,9% para los hombres, respectivamente.
En Europa y Asia Central la pandemia redujo el empleo femenino en 2,5% y 1,9%, respectivamente; mientras que en África disminuyó también 1,9%, frente a apenas 0,1% en el caso de los hombres.OITDos mujeres revisan los telares de una fábrica de alfombras en Mongolia.
Baja calidad del empleo
De acuerdo con la agencia de la ONU las grandes brechas de género en la calidad del empleo son evidentes: la mayoría de las mujeres que trabajan tienen que aceptar salarios bajos, jornadas de trabajo prolongadas, escasas oportunidades de ascender, exposición a riesgos de salud y seguridad en el trabajo, vulnerabilidad a la violencia y acoso.
Además, gran parte del empleo femenino ocurre en sectores en la economía informal.
El estudio recuerda que las mujeres siguen ganando un 20% menos que los hombres y ven sus salarios más penalizados cuando pertenecen a minorías étnicas, son migrantes o tienen alguna discapacidad.
“La pandemia de COVID-19 ha golpeado a quienes están en el fondo de la escala salarial más que a quienes están en lo alto, y en particular a las mujeres, que están desproporcionadamente representadas en los trabajos de baja remuneración”, subraya la agencia.ONU Mujeres/Pornvit VisitoranUna trabajadora migrante de Vietnamo cultiva durante la cosecha de arroz en Chiang Rai, al norte de Tailandia.
Medidas de protección del empleo
Los cálculos basados en una muestra de 28 países europeos revelan que sin las subvenciones salariales las mujeres habrían perdido el 8,1% de sus salarios en el segundo trimestre de 2020, frente al 5,4% en el caso de los hombres.
En cuanto a las mujeres que trabajan en la economía informal, la pandemia alteró sus medios de ganarse la vida puesto que muchos negocios sin registro formal tuvieron que cerrar temporal o permanentemente, empujando a numerosas de sus trabajadoras a la pobreza.
La OIT afirmó que la situación laboral de las mujeres fue bastante mejor en los países que adoptaron medidas para evitar que perdieran el empleo y pudieran reincorporarse al trabajo lo antes posible.
Cita los casos de Colombia y Chile, donde se aplicaron subsidios salariales a las nuevas contrataciones, con tasas de subvención superiores para la contratación de mujeres. Colombia y Senegal, entre otros, crearon o reforzaron la asistencia a las mujeres empresarias. En muchos casos, como en México o en Kenya, se establecieron cupos a fin de que las mujeres se beneficiaran de los programas de empleo público.PNUD Camboya/Kimheang TounUna trabajadora registra a una mujer apta para la tarjeta de transferencias de dinero.
Recomendaciones
La OIT sostiene que para construir un futuro más justo hace falta apuntar a la igualdad de género en el centro de las estrategias de recuperación y recomienda una serie de medidas:
Invertir en la economía del cuidado porque los sectores de la salud, la asistencia social y la educación son importantes generadores de empleo, especialmente para las mujeres, y también porque las políticas de permisos para el cuidado y las fórmulas de trabajo flexible pueden fomentar una división más uniforme del trabajo en el hogar entre mujeres y hombres
Trabajar por el acceso universal a una protección social integral, adecuada y sostenible para todos, con el fin de reducir la brecha de género actual en la cobertura de la protección social
Promover la igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor
Erradicar la violencia y el acoso del mundo del trabajo. La violencia doméstica y la violencia y el acoso por razón de género relacionados con el trabajo han empeorado con la pandemia, y han socavado aún más la capacidad de las mujeres para participar en el empleo remunerado
Promover una mayor participación de las mujeres en los órganos de decisión, el diálogo social y las instituciones de los interlocutores sociales
Todas las variantes son peligrosas y las nuevas mutaciones pueden serlo aún más, porque el coronavirus se va haciendo más fuerte y rápido, alerta la agencia sanitaria mundial, llamando nuevamente a mantener las medidas de protección y a distribuir equitativamente las vacunas. El responsable del organismo invita a los atletas olímpicos a convertirse en embajadores de la solidaridad para combatir la pandemia.
La variante Delta del coronavirus ha impulsado el aumento de los casos de COVID-19 en todo el mundo, con presencia en 132 países de cinco de las seis regiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), informó la agencia este viernes.
Esa variante es la más contagiosa de las que se conocen hasta ahora, más aún que la Alfa, que dominó la ola de contagios de principios de año. La OMS estima que habrá unos 200 millones de personas contagiadas en las próximas dos semanas.
En su conferencia de prensa semanal sobre la situación de la pandemia, la epidemióloga líder de la agencia de la ONU, señaló, no obstante, que se ha observado que la variante Delta provoca numerosos casos graves y hospitalizaciones, aunque causa menos muertes.
Todas las variantes son peligrosas
La doctora Maria Van Kerkhove indicó que la Delta es hasta un 50% más contagiosa que otras variantes, “pero todas son peligrosas”, dijo, instando a mantener las medidas sanitarias de protección.
“La variante Delta es peligrosa, es la más transmisible que se conoce, pero no será la última, habrá más. Los virus se hacen más fuertes cuando van circulando más y se hacen más transmisibles, así funcionan los virus”, alertó.
Agregó que los científicos de todo el mundo están estudiando para entender el comportamiento de esta variante.
Van Kerkhove apuntó que hay varias razones que podrían explicarlo, entre ellas que hay ciertas mutaciones que permiten que el virus se adhiera más fácilmente a las células e incrementen su capacidad de replicación.
La experta insistió en la urgencia de aumentar el acceso a las vacunas, pero sin dejar de lado las medidas eficaces que se conocen: usar cubrebocas, lavarse las manos frecuentemente, ventilar los espacios cerrados, no hacer reuniones numerosas en espacios cerrados.
El director de emergencias de la OMS coincidió con la epidemióloga al decir que el coronavirus se ha hecho más fuerte y rápido.
Sin embargo, eso no cambia el plan para controlarlo “porque funciona, sólo tenemos que implementarlo más rápidamente y distribuir más equitativamente las vacunas. Si no lo hacemos así, estamos luchando contra nosotros mismos”, apuntó Mike Ryan, afirmando que el esquema de vacunación completo es efectivo contra la variante Delta.
“La Delta es una advertencia de que el virus está evolucionando y es una llamada a la acción: tenemos que avanzar ahora, antes de que surjan variantes más peligrosas”, enfatizó Ryan.
Podríamos estar mejor
El doctor Bruce Aylward, asesor de la OMS, también se refirió a la desigual distribución de las inmunizaciones y sostuvo que el mundo podría estar en una mejor situación si el acceso fuera equitativo.
“Se han administrado más de 4000 millones de dosis de las vacunas, si se hubieran administrado a los mayores de 60 años y personas en riesgo del mundo, se podría haber vacunado ya dos veces a todas las personas en riesgo del planeta, pero no se ha hecho de ese modo”, detalló.
Agregó que las tasas de vacunación de los países de renta baja están diez veces por debajo de las de los países ricos y, de cara a la variante Delta, el resultado será que pagarán un precio muy diferente.Asian Develoment Bank/Afriadi HikmalTrabajadores de la salud en un sitio de pruebas del COVID-19 en Yakarta, Indonesia
Todas las vidas valen lo mismo
“Esto no debería ser así, no es correcto pensar en términos del avance de cada país o región, sino unirnos como comunidad internacional. Si todas las vidas valen lo mismo, todas se deberían proteger igualmente”, puntualizó.
Aylward continuó para afirmar que es realista llegar a un 50-60% de vacunación en el mundo para fin de año, “pero dependerá de la voluntad”, sentenció.
Respuesta a la variante Delta
Por su parte, el doctor Tedros Adhanom Gebreyesus informó que menos del 2% de las dosis administradas a nivel mundial se han aplicado en África y que sólo el 1,5% de la población del continente está completamente vacunada.
El director general de la OMS aseveró que éste es un problema muy serio que se debe abordar para ponerle fin a la pandemia.
Añadió que como respuesta al aumento repentino de la variante Delta, el Acelerador de Herramientas contra el COVID-19 lanzó una respuesta específica llamada RADAR que requiere 7700 millones de dólares para pruebas, tratamientos y vacunas.
Además hará falta financiamiento adicional para que el mecanismo COVAX compre más vacunas para 2022, dijo Tedros.
Cuando se le preguntó si su asistencia a la inauguración de los Juegos Olímpicos Tokio 2020 fue un mensaje contrario a las medidas que recomienda la OMS, Tedros aseguró que el propósito de su viaje fue usar esa plataforma “para decirle al mundo que necesitamos el espíritu olímpico de solidaridad y unidad para acabar con la emergencia sanitaria”.
Actualmente, sólo el 1,5% de la población de África se ha vacunado, mientras que en otros lugares la inmunización alcanza un 70% “¿eso está bien? Es una pregunta que quise plantearle al mundo”, defendió.
Abundó que la celebración en este momento de los Juegos Olímpicos no permitirá que se olvide lo que ha ocurrido. “La foto del portador de la antorcha olímpica con cubrebocas debe ser un recordatorio para las futuras generaciones de lo que significó esta pandemia”.
Finalmente, invitó a los atletas participantes en la olimpiada a convertirse en “embajadores de la solidaridad”.
“Queremos que cuando regresen a sus países aboguen por las medidas para acabar la pandemia”, concluyó Tedros.
Además, la agencia de la ONU para la salud en el continente advierte que se ha agudizado el deterioro en el sistema de atención primaria en la región, lo que traerá una “avalancha de problemas” si no se toman medidas.
Mientras Argentina, Colombia, Cuba, Ecuador y Paraguay se encuentran entre los países que reportan las tasas de mortalidad semanales más altas de COVID-19 del mundo, solo el 16,6% de la población de América Latina y el Caribe ha sido completamente vacunada contra el coronavirus informó este miércoles la Organización Panamericana de la Salud.
América es de hecho la región del mundo donde más subieron las muertes por el coronavirus la semana pasada, con un incremento del 29%.
Déjenme decirles que esta situación es un aviso para todos de que la pandemia todavía no se ha acabado.
Durante la conferencia de prensa semanal sobre COVID-19, la directora de la agencia de salud regional, Carissa Etienne, especificó que, pese a que la cobertura de vacunación es superior a esa cifra en Estados Unidos, Chile y Uruguay, continúa siendo inferior al 20% en más de la mitad de los países y territorios del continente americano.
Con relación a Cuba, Etienne destacó que está experimentando las tasas de infección y muertes más altas que en cualquier otro momento de la pandemia, y que afecta a todos los grupos poblacionales. En la última semana, más de 7000 menores y casi 400 mujeres embarazadas dieron positivo en las pruebas de COVID-19.
El doctor Ugarte, director de Emergencias en Salud de la Organización, indicó que la transmisión del coronavirus en la nación caribeña continúa siendo muy activa y que hasta ayer se había batido un récord con 9323 casos reportados, 1500 de ellos en La Habana. Este aumento estaría asociado a la variante delta, según las autoridades nacionales cubanas.
Al mismo tiempo, los casos se incrementaron más del doble en Estados Unidos durante la última semana, principalmente entre personas no vacunadas.
El doctor Jarbas Barbosa, subdirector de la agencia de la ONU, desmintió que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos indicaran que el actual incremento de casos de COVID en Estados Unidos se deba a las personas vacunadas.
Al contrario, explicó que la transmisión vigente en la nación norteamericana se debe mayoritariamente a personas no inmunizadas.
La variante delta puede ser hasta un 60% más transmisible que el virus original.
Carissa Etienne recordó que las cuatro principales variantes de preocupación del virus – alfa, beta, gamma y delta- siguen circulando a través de la región y que son más transmisibles que el virus inicial.
“La variante alfa se ha detectado en 47 países, seguida por la gamma en en 31 países y territorios, la beta en 20 y la delta en 20 (…) No sabemos si la variante delta se convertirá en predominante en la región, tal y como ha sucedido en algunos países, pero déjenme decirles que esta situación es un aviso para todos de que la pandemia todavía no se ha acabado”, puntualizó.
Añadió que las evidencias halladas hasta el momento muestran que la variante delta puede ser hasta un 60% más transmisible que el virus original.ONU ArgentinaTrabajadores esenciales en el Mercado Central de Buenos Aires durante la pandemia de coronavirus.
América se enfrenta a una “avalancha de problemas” derivados del virus
La doctora Etienne también advirtió que se han agudizado las interrupciones en el sistema de atención primaria en la región, especialmente en lo referente a las inmunizaciones rutinarias.
“Más de 300.000 niños -sobre todo en Brasil y México- no recibieron sus vacunas de rutina el año pasado, dejándolos vulnerables a infecciones mortales, aunque prevenibles”, destacó y también alertó sobre un peligroso descenso regional en la vacunación contra el sarampión.
“Si no invertimos estas tendencias, nos arriesgamos a una avalancha de empeoramiento de los problemas de salud en las Américas”, alertó.
Las muertes por COVID-19 suben un 20% en una semana
En todo el mundo, el número de muertes por COVID-19 aumentó un 21% la semana pasada respecto a la anterior con cerca de 70.000 fallecidos registrados. Los contagios también han subido un 8%.
Según el último informe epidemiológico de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las muertes por COVID-19 se incrementaron en todas las regiones, sobre todo en América (29%) y en el sudeste de Asia (30%) y en Europa las muertes se mantuvieron en cifras similares a la semana anterior.
El número de nuevos casos la semana pasada fue de 3,8 millones, debido sobre todo al incremento en América, de un 30%, y en el Pacífico occidental, de un 25%.
Los países que registraron un mayor número de nuevos contagios de coronavirus fueron Estados Unidos, Brasil, Indonesia, Reino Unido e India.
La variante Delta del coronavirus se identificó en ocho nuevos países, con lo que ya se encuentra en 132 naciones.
“Son tendencias extremadamente preocupantes”, dijo la epidemióloga que lider ala respuesta de la OMS, Maria VanKherkove.
Encuesta de Ocupación y Desocupación en el Gran Santiago, elaborada por el Centro de Microdatos de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, revela un incremento en el empleo y en la fuerza de trabajo. Sin embargo, el desempleo se mantiene sobre el promedio de los últimos 20 y 10 años (9,4 y 7,9 por ciento, respectivamente), mientras que no se advierte un crecimiento de los ocupados y los inactivos suben levemente.
Lorena Flores, directora ejecutiva del Centro de Microdatos de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, dio a conocer los resultados de la úlitma Encuesta de Ocupación y Desocupación (EOD) en el Gran Santiago este martes 27 de julio. En esta oportunidad, el estudio indicó que el desempleo se situó en 10,1 por ciento, la cifra más baja desde que se declaró la pandemia en el país, pues cayó 1,2 puntos porcentuales (pp) en el último trimestre y 4,0 pp en un año. Esta caída anual responde al incremento en el empleo (8,1 por ciento) y en la fuerza de trabajo(3,3 por ciento)
Sin embargo, este indicador se mantiene sobre el promedio de los últimos 20 y 10 años (9,4 y 7,9 por ciento, respectivamente), mientras que no se advierte un crecimiento de los ocupados y los inactivos vuelven a aumentar.
El análisis por género arroja que la tasa de desempleo masculina se ubica en 9,9 por ciento y la femenina en 10,3 por ciento. Desde una perspectiva anual, la primera descendió 5,9 pp y la segunda 1,3 pp.
La tasa de ocupación en el Gran Santiago, en tanto, llega a 49,4 por ciento. A diferencia de la tasa de desocupación, este es un indicador más directo del volumen de ocupación de la población en edad de trabajar porque no incluye las variaciones derivadas de las entradas y salidas en la fuerza de trabajo. Los datos de la EOD de junio revelan que en un año la ocupación subió 1,7 pp en las mujeres y 3,7 pp en los hombres, en cambio, respecto a la medición del trimestre anterior, tanto mujeres como hombres retroceden levemente. En los últimos doce meses, los ocupados han experimentado un alza de 8,1 por ciento y actualmente superan los 2 millones 883 mil personas.
Por otra parte, la tasa de desocupación disminuyó 26 por ciento en doce meses. Del total de desocupados, un 93 por ciento corresponde a cesantes (personas que han trabajado anteriormente con remuneración).
En la medición de junio de 2021, la tasa de participación laboral es de 54,9 por ciento, es decir, 0,6 pp más que en junio de 2020, pero 1,0 punto menos que la de marzo de 2021. El desglose por género arroja que la participación femenina es de 46,3 por ciento, similar a la que había en septiembre de 2010. La tasa de participación masculina, en tanto, se mantiene debajo del valor registrado en los últimos 20 años.
Al analizar la situación del empleo por actividades económicas, se observan alzas anuales en Construcción (23 por ciento), Servicios de personas y hogar (22,9 por ciento), Servicios de Gobierno y financieros (21,3 por ciento), Industrias manufactureras (6,4 por ciento), Servicios de transporte y almacenamiento (5,1 por ciento) y Servicios comunales y sociales (4,3 por ciento). Solo ha bajado el sector Comercio (3,4 por ciento).
Por categoría ocupacional, la proporción del empleo asalariado, equivalente a 2 millones 162 mil personas, registra una subida de 4,7 por ciento en doce meses y una reducción de 0,2 por ciento en el trimestre. Asimismo, el empleo independiente, que agrupa a 698 mil ocupados, creció 0,3 por ciento en tres meses y 19,6 por ciento en un año.
En cuanto al teletrabajo, se mantiene la tendencia de más mujeres que hombres que trabajan en esta modalidad, sin embargo, tras cuatro mediciones en que la caída era constante, esta vez, el 22,6 por ciento de los ocupados señaló teletrabajar.
Es importante destacar que entre las personas inactivas que manifiestan deseos de trabajar, los motivos más recurrentes de la inactividad son la cuarentena (26,7 por ciento), los quehaceres del hogar (21,1 por ciento) y los estudios (17,2 por ciento). En contraposición, las razones menos frecuentes planteadas por los encuestados son vivir de alguno de los retiros del 10 por ciento de la AFP (2,3 por ciento) y solo el 1,5 por ciento mencionó a los subsidios y/o ayudas del Estado.
Dentro del grupo que reúne a quienes aluden a la cuarentena, el 49,3 por ciento dice que es por temor al contagio. Entre las mujeres, el cuidado de terceros y las tareas domésticas suman el 21,6 por ciento (razones casi inexistente entre los hombres, pues apenas alcanzan el 1,1 por ciento).
Por último, el levantamiento de datos se realizó telefónicamente –debido a las restricciones impuestas por la pandemia– entre el 12 de junio y el 8 de julio, a una muestra de 1.899 hogares.
Centro de Microdatos Facultad de Economía y Negocios Universidad de Chile