La OPS pide a los países que incluyan la inmunización contra el COVID-19 en sus sistemas nacionales de vacunación

Aunque el número de casos y muertes de coronavirus continúa descendiendo semana a semana, la agencia regional de sanidad llama “a no bajar la guardia” y recuerda que la enfermedad sigue siendo una emergencia de salud pública de importancia internacional, pese a la decisión de algunos países de levantar el estado de contingencia sanitaria por el COVID-19.

En vísperas de la celebración de la Semana de la Vacunación en las Américas del 23 al 30 de abril, la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) emplazó este miércoles a los países a integrar sus esfuerzos de vacunación contra el COVID-19 en sus sistemas rutinarios de inmunización.

Carissa Etienne recordó que durante el lanzamiento de las vacunas contra el coronavirus los países establecieron sistemas de emergencia, por lo que “ahora, podemos aprovechar esta infraestructura y fusionarla con nuestros sistemas de inmunización rutinarios para que sea más cómodo y accesible para las familias ponerse al día con todas sus vacunas a la vez”.

A modo de ejemplo, explicó que el Fondo Rotatorio de la OPS ha entregado unos 15 millones de dosis de vacunas contra la gripe a nueve países de la región que siguen reforzando sus esfuerzos de vacunación. 

Tras anunciar que 14 países de la región ya han alcanzado el objetivo de la OMS de vacunar al 70% de su población antes de la fecha límite del 30 de junio y que ocho más lograron una cobertura del 60%, la directora de la Organización destacó que en algunas zonas del continente la inmunización se ha ralentizado o estancado.

“En el Caribe, menos del 30% de la población completó su primera dosis en Haití, Jamaica, San Vicente y las Granadinas y Santa Lucía. Y en América Latina, Guatemala, Guyana y Paraguay aún no han alcanzado a la mitad de su población. Ahora tenemos suficientes suministros de vacunas para satisfacer la demanda en toda nuestra región”, acotó.IMF/Raphael AlvesUn hombre utiliza una mascarilla para protegerse del COVID-19 en el puerto de Manaus, en el Amazonas de Brasil.

Sigue el descenso general de casos y muertes, aunque aumenta en América del Norte

Respecto a la evolución de la enfermedad durante los últimos siete días, Etienne notificó una leve caída del 2,3% de casos respecto a la semana anterior y un descenso del 15,7% durante el mismo periodo.

Pese a este dato positivo, informó que el número de casos detectados en América del Norte en la última semana creció un 11,2% y que las hospitalizaciones en Canadá aumentaron un 20% debido al incremento de casos de la variante de ómicron BA.2.

Ante los bajos números de casos y muertes registrados en las últimas semanas, Etienne recordó que todavía no ha llegado “el momento de bajar la guardia” y que, de acuerdo con la reciente decisión de Comité de Emergencias de la OMS, el COVID-19 sigue siendo una contingencia de salud pública de importancia internacional.

“Seguimos en la fase en la que necesitamos esforzarnos para acabar con este virus, tratar a las personas y seguir vacunando”, expuso, por su parte, el director de Emergencias en Salud de la OPS.

El doctor Ciro Ugarte añadió que “aún no hemos alcanzado como región y como mundo los niveles que necesitamos para que este virus no siga causando casos y muertes (…) La única manera de acabar con esta fase aguda es lograr una cobertura alta de vacunación, mantener la vigilancia y contar con un buen manejo clínico”.

Ante la decisión de algunos países de la región de levantar el estado de emergencia sanitaria por el COVID-19, Ugarte diferenció entre el anuncio del fin de la pandemia “que no le corresponde a un país individual”, y el del fin de una emergencia declarada por un país frente a una enfermedad, que sí le compete.

“Si el país tiene baja transmisión comunitaria, alta capacidad de respuesta, alta cobertura de vacunación, un número de fallecidos muy bajo (…) y pocos casos positivos entonces estamos en condiciones de poder, quizás algunos países, declarar el fin de la emergencia”, especificó.

Sobre el uso obligatorio de mascarillas en espacios interiores, indicó que la recomendación “sigue vigente en todas las condiciones” y que todavía se recomienda su empleo “en cualquier escenario”.

“Hemos visto que en algunos de los países han reducido el uso de mascarillas a niveles voluntarios, y al mismo tiempo han reducido la detección de los casos. Esto es contradictorio. De tal manera que tienen que ir asociados a varios mecanismos”, finalizó.

El FSC amplía la validez de las respuestas políticas al COVID-19

Todas las excepciones e interpretaciones de COVID-19 son ahora válidas hasta el 31 de diciembre de 2022.

En respuesta a los continuos retos que plantea la pandemia de COVID-19, el FSC ha ampliado la validez de todas las excepciones e interpretaciones relacionadas con la COCID-19. Estas derogaciones e interpretaciones se han publicado en un único volumen, junto con las preguntas frecuentes relacionadas. El FSC continuará supervisando la situación y podrá invalidar las excepciones e interpretaciones antes de esa fecha o podrá ampliar la fecha de validez antes de que expiren las excepciones e interpretaciones de la COCID-19.

El documento de recopilación actualizado está disponible para su descarga aquí. 

COVID-19: De momento, las variantes de Ómicron BA.4 y BA.5 no son más graves ni transmisibles

A medida que el coronavirus sigue evolucionando no debemos “perder de vista” sus cambios, afirmó la agencia sanitaria de la ONU, advirtiendo de que un descenso del número de casos y muertes no significa necesariamente un “menor riesgo”.

La semana pasada se registró el menor número de muertes por COVID-19 desde los primeros días de la pandemia, destacó este miércoles la Organización Mundial de la Salud que, a su vez, advirtió que en algunos países se siguen registrando “picos graves” de casos, una situación que presiona a los hospitales. 

Esta circunstancia comporta una disminución de considerable del número de pruebas para detectar la enfermedad y compromete la “capacidad para controlar sus tendencias”, declaró a los periodistas en Ginebra el director de la agencia de la ONU.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, responsable de la agencia de la ONU, reiteró la necesidad de aumentar el número de pruebas y de muestras secuenciadas para que los científicos puedan seguir la pista de las variantes existentes e identificar las nuevas a medida que surgen.

“En la actualidad hay una serie de linajes de Ómicron que estamos siguiendo de cerca, entre ellos el BA.2, el BA.4 y el BA.5 y otro recombinado que se ha detectado, compuesto por el BA.1 y el BA.2”, dijo.

Las variantes BA.4 y BA.5 se han notificado en varios países, entre ellos Sudáfrica y algunas naciones europeas, informó la epidemióloga principal de la Organización, la doctora Maria Van Kerkhove.

“Hasta ahora hay menos de 200 secuencias disponibles y esperamos que esto cambie (…) Estamos siguiendo (el virus) muy de cerca para ver si hay algún repunte en la detección de casos, pero (de momento) no hemos visto ningún cambio en la epidemiología o en la gravedad”, destacó.OMS//Nana Kofi AcquahLa Organización Mundial de la Salud ayuda a los países a reforzar su capacidad de hacer pruebas de COVID-19.

No hay que perder de vista al coronavirus

Por su parte, el director de emergencias de la agencia, Michael Ryan, advirtió que mientras el virus siga evolucionando, el mundo “no se puede permitir perderlo de vista”.

“En este momento sería muy imprudente asumir que un menor número de casos supone una reducción de los riesgos en términos absolutos. Nos alegramos por la disminución de las muertes, pero este virus ya nos ha sorprendido antes, nos ha cogido desprevenidos“.

“Tenemos que cumplir con nuestro trabajo y hacer el mejor seguimiento posible de este virus, al tiempo que la gente vuelve a hacer su vida con la mayor normalidad que le sea posible”, explicó Ryan.

Por su parte, la doctora Soumiya Swaminathan, la directora científica de la Organización, advirtió que seguirán apareciendo linajes y recombinaciones, y que el mundo debe seguir invirtiendo en la mejora de herramientas como las nuevas vacunas.

“Tenemos que prepararnos para la posibilidad de que el virus cambie tanto que sea capaz de evitar la actual capacidad de inmunidad”, afirmó.OPS/Nadege MazarsUn equipo de vacunación va de puerta en puerta en un barrio obrero de Puerto Inirida, Colombia, para ofrecer vacunas COVID-19.

El coronavirus todavía es una emergencia de salud pública mundial

Tedros también destacó que el virus se ha vuelto más transmisible con el paso del tiempo, especialmente para las personas desprotegidas y no vacunadas que carecen de acceso a la atención sanitaria y a los medicamentos antivirales.

“El mejor modo de protección es vacunarse y recibir las dosis de refuerzo cuando se recomiende. Sigan usando mascarillas, sobre todo en espacios interiores concurridos. Y para los espacios cerrados mantenga la corriente de aire mediante la apertura de ventanas y puertas, e invierta en un buen sistema de ventilación”, pidió.

Del mismo modo recordó que el Comité de Emergencia del Reglamento Sanitario Internacional -encargado de evaluar el estado global de la situación de la COVID-19- acordó esta semana por unanimidad seguir considerando a la pandemia una emergencia de salud pública de alcance mundial.

“En lugar de bajar la guardia, este es el momento de trabajar aún más para salvar vidas”, señaló Tedros sobre la decisión del Comité.

El máximo responsable de la OMS interpretó que la decisión significa garantizar que las herramientas contra la COVID-19 se distribuyan equitativamente y, al mismo tiempo, fortalezcan los sistemas de salud.

“Reducir la disparidad en la distribución de las vacunas es la mejor manera de aumentar la capacidad inmunitaria de la población y de protegerla contra futuras oleadas”, subrayó y resaltó la necesidad de establecer un nuevo tratado sobre pandemias.

“Un nuevo acuerdo sobre pandemias es nuestra mejor defensa colectiva contra los virus conocidos y, por supuesto, contra la próxima enfermedad X”, finalizó.

Los cuidados para fin responsable del uso de mascarillas al aire libre

El utilizar mascarillas al aire libre o espacios exteriores deja de ser obligatorio por la mejoría en la situación epidemiológica con el Covid-19. No obstante, el autocuidado sigue siendo clave para que no aumenten los contagios.

“Seguimos cuidándonos, Paso a Paso” es el nombre del plan para enfrentar la nueva etapa de la pandemia y como bien lo indica, los cambios que pudieran presentarse por una mejor situación epidemiológica con el Covid-19, no implica un relajo con las otras medidas de autocuidado y el compromiso con el programa de vacunación para mantener controlados los contagios con el SARS-CoV-2. Para empezar, las mascarillas se seguirán usando en espacios cerrados y en aquellos abiertos que no permiten mantener una distancia física mínima entre las personas.

Karin del Campo, microbióloga y académica de la carrera de Tecnología Médica de la Universidad San Sebastián afirma que “la emergencia sanitaria no ha terminado, por lo cual se debiesen mantener todavía las condiciones que se venían aplicando desde el inicio. Vale decir, el distanciamiento físico, el lavado de manos y las precauciones en el sentido de informar si alguien está presentando algún tipo de sintomatología (someterse a un examen de PCR). Esto con el fin de prevenir los contagios.

¿Cambian o no las rutinas?
No cambian mucho, porque ya las personas han ido tomando conciencia social de la higienización durante todo el período de pandemia que hemos vivido.  Entonces, las personas debieran mantener las medidas de protección de manera correcta, como el caso del lavado frecuente de manos con agua y jabón y sino se dispone en un momento dado de estos elementos, utilizar un dispensador personal de alcohol gel o en aerosol.

¿Qué otras precauciones hay que tomar?

Lo importante es que no se genere una sensación de falsa seguridad en las personas. El hecho de que la pandemia continúe nos manifiesta que no todo está zanjado o concluido. Igual hay que seguir concientizando a la población respecto a que si bien las mascarillas no van a ser obligatorias al aire libre, hay que seguir utilizándolas en espacios cerrados, donde existan aglomeraciones, problemas de ventilación o correcta circulación del aire. 

¿Qué más se debe tener en cuenta?

Las mascarillas en invierno funcionaron muy bien no sólo por el tema del Covid-19, sino también para evitar una co-infección con virus respiratorios que circulan de manera estacional, como influenza, parainfluenza, metapneumovirus y virus respiratorio, que lógicamente tienen mayor incidencia en invierno y afectan especialmente a población inmunodeprimida, niños y personas mayores. Por eso, es muy importante mantenerse al día con el programa de inmunizaciones y vacunarse sobre todo si existen condiciones o edades de riesgo para evitar una coinfección de Covid-19 y otro virus respiratorio.

ICOVID: Especialistas destacan que la pandemia se aproxima a fase de bajo riesgo

Noticias UdeC

Último reporte a nivel país muestra que la transmisión del covid-19 sigue disminuyendo sostenidamente, observándose caídas también en la carga de enfermedad, en el uso de camas UCI y en las muertes. No obstante, a pesar de las importantes mejoras, detallan que algunos indicadores persisten en rojo.

El equipo ICOVID Chile, iniciativa liderada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Concepción, presentó su informe número 77 con análisis y datos de las dimensiones propuestas para monitorear la pandemia en el país, con información hasta el 27 de marzo de 2022, proporcionada a través de un convenio con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

El nuevo reporte muestra que a nivel nacional la carga de casos nuevos bajó en un 47%, sin embargo, aún se encuentra en rojo. La tasa actual es de 36,2 casos nuevos por 100.000 habitantes, es decir, 36 veces mayor al valor esperado para considerar una pandemia controlada a nivel país. “Esta mala noticia es válida para todas y cada una de las regiones, incluso para aquellas en que su indicador de transmisión está en verde”, plantean las y los investigadores.

En el reporte se señala que esto ocurre porque las regiones estuvieron con muy altas cargas, y aunque estas vienen bajando (como lo muestra el R efectivo), aún siguen con muchos casos activos en relación con su tamaño poblacional. A nivel regional, las cifras más altas están en Aysén (94,8) y Magallanes (69,38) seguidas por Maule y Ñuble (65). Las menores cargas están en Tarapacá (23,1), la Región Metropolitana, (27,6), y Antofagasta (29,4).

Por su parte, a nivel país la transmisión está en franca disminución, con un R efectivo de 0,78, es decir una persona infectada tiene probabilidades de no infectar a ninguna otra persona durante el curso de su infección. Esta tasa media nacional es el resultado de regiones con buen indicador, como lo son todas las regiones entre O’Higgins y Los Lagos (R entre 0,73 y 0,78). Las peores cifras en términos de persistir transmisión activa, son las dos regiones del extremo norte: Arica y Parinacota junto con Tarapacá, con R de 1,05 y 1,03, respectivamente.

Ante el escenario, Mauricio Lima, investigador en dinámica de poblaciones y académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, plantea que la pandemia “ha entrado en una nueva fase de declinación de su carga infecciosa y de su transmisión, que se comenzó a observar claramente a partir de marzo de 2022. Fueron cuatro olas de expansión de la transmisión desde sus inicios en marzo de 2020”.

A pesar de estos avances, advirtió el especialista, “es muy importante que la población mantenga en el tiempo los aprendizajes culturales desarrollados durante este período, como el cuidado personal, el uso de mascarillas en lugares cerrados y transporte público, lavado de manos y uso de alcohol gel, entre otros, para no solo disminuir la transmisión de este virus en particular, sino también para desarrollar herramientas culturales de prevención de otro tipo de enfermedades con vías de transmisión similares”.

En la misma línea, la epidemióloga y académica de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Catterina Ferreccio, señaló que “con la fuerte disminución de la transmisión, de los casos activos, del uso de camas UCI por pacientes con covid-19 y de las muertes por estas causas, y una población que mantiene el uso de mascarilla en lugares cerrados, en menor grado en espacios abiertos, y que ha respondido de modo ejemplar a la vacunación, nos acercamos al período de menor riesgo sanitario desde el inicio de la pandemia”.

Sin embargo, plantea que “ni la población ni las autoridades deben bajar la guardia, la pandemia no ha terminado. Hay aún millones de personas susceptibles al virus que son su reservorio y fuente de las variantes que desafían nuestra protección. Junto con mantener la trazabilidad de contactos y ofrecer el mejor tratamiento posible a los casos de covid-19, se debe reforzar la vigilancia de la entrada de nuevas variantes del virus y estudiar la inmunidad poblacional, para tomar acciones precozmente evitando o atenuando nuevas olas de covid-19”.

En materia de testeo, el nuevo informe da cuenta que la positividad a nivel país sigue declinando y está en un 11,9% como promedio de la semana que termina el 25 de marzo.

Destacan con los valores más bajos las regiones de Tarapacá con 4,12% y Arica y Parinacota con 4,84, mientras que los valores de positividad más altos se observan en las regiones del Biobío (15,3%), la Araucanía (14,9%), Maule (14,9%) y O’Higgins (14,8).

Por su parte, la capacidad de testeo sigue con buenos números desde hace meses. En los últimos días de marzo a nivel nacional ha tenido valores de 16,2 cada mil habitantes. A nivel regional, las mayores tasas de testeo estuvieron en los extremos norte, Arica y Parinacota (24,2), Tarapacá (20,9), Antofagasta (21,3), y en el sur, Magallanes (22,8), Aysén (25,4) y Los Lagos (23,0). La tasa más baja estuvo en la Región Metropolitana (12,7).

En materia de trazabilidad, el indicador de confirmación temprana ha ido mejorando sostenidamente, encontrándose en un valor de 85% durante la semana del 5 de marzo.

Este aumento se debe principalmente a la notable reducción en los tiempos de examen y laboratorio. A comienzos de 2021, alrededor de un 50% de los casos tenían el resultado de su test dentro de 24 horas (desde el inicio de síntomas); en la semana del 20 de marzo del 2022, un 93% de los tests de confirmación tienen resultados en menos de 24 horas.

Asimismo, a nivel nacional, es relativamente homogéneo en todas las regiones de Chile, en un rango de 75% a 99%. El indicador más deficiente es en la Región de Tarapacá, seguido de Coquimbo con 80%. Destacan Atacama y Maule con un 99% de test informados dentro de 24 horas.

Sobre el indicador de consulta temprana, en el reporte se muestra una mejora consistente, observándose un rango, a nivel nacional, entre regiones de 90-76% para la semana del 15 de marzo. Dado que el peak de carga viral se produce en torno al momento de inicio de síntomas, las personas contagiadas son altamente infecciosas en los días próximos a la presentación de síntomas y cada día que se acelere su aislamiento es clave para reducir la transmisión.

“Es por lo tanto muy importante continuar trabajando para mejorar este indicador, para lo cual alertamos a la población a consultar lo antes posible con un médico cuando se presente algún síntoma indicativo de enfermedad (incluyendo síntomas leves como congestión nasal, dolor de cabeza o fatiga muscular), esté o no vacunado”, se lee en el reporte.

En tanto, sobre el indicador de capacidad hospitalaria, el reporte da cuenta que, a nivel nacional, alrededor de un 27% de las camas UCI se encuentran ocupadas por pacientes con covid-19, cifra que viene disminuyendo durante las últimas tres semanas.

Sin embargo, hay regiones donde la ocupación es más alta, lo cual sugiere precaución.

Resalta la Región del Maule que tiene un 45%, aunque disminuyendo en las últimas tres semanas, al igual que el resto de las regiones del país.

Asimismo, los pacientes críticos de covid-19 generan una saturación del sistema de camas críticas, que puede afectar también la atención de otras patologías. Este indicador se ha mantenido estable entre 85-90% desde octubre a la fecha, lo cual corresponde al nivel rojo, y actualmente se encuentra en 85,4%, aunque descendiendo lentamente durante las últimas tres semanas. La ocupación UCI total es particularmente alta en la Región de

Antofagasta, Valparaíso, Metropolitana, Maule y Los Lagos, por sobre 85% durante las últimas tres semanas. Al desglosar los datos de ocupación hospitalaria por edad, observamos que la variación en la ocupación de camas UCI por pacientes covid-19 es homogénea entre grupos de edad: todos los grupos disminuyeron su ocupación en 14-19% en la última semana, una disminución que sigue la tendencia a la baja desde hace principios de marzo.

Finalmente, el proceso de vacunación también es analizado en el informe, el que muestra que, a la fecha, un 88,3% de la población nacional ha recibido su esquema de vacunación completo: 92% en los mayores de 70 años, 95% para el grupo entre 50-69 años, 87% en el grupo 18-49 años y 75% en el grupo menor de edad (bajo 18 años). Este avance es destacable, dado que a nivel mundial solo un 50% de la población ha sido vacunada. El avance de vacunación con dos dosis parece ya haber alcanzado el máximo para los grupos mayores de edad (>18) presentando poca variación durante las últimas 8 semanas, pero aún continúa aumentando para el grupo de menores de 18 años.

Los datos por región muestran que todas las regiones, excepto Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta no han superado todavía el 90% de vacunados (considerando toda la población). Cabe destacar que un porcentaje de 80% sigue siendo alto, ya que países con ese nivel de vacunación rankean dentro del top 15 a nivel mundial.

Más información sobre datos y el reporte completo en: http://www.icovidchile.cl/

Seguir haciendo test de COVID-19 es crucial para no entrar a ciegas en la próxima ola

Tanto en las Américas como en el resto del mundo, los casos y las muertes han descendido durante la última semana, pero las agencias especializadas de la ONU siguen vigilando la aparición de variantes y subvariantes, en especial la ómicron BA.2 en el continente americano y la ómicron XE en el Reino Unido.

La Organización Mundial de la Salud y su sucursal para las Américas, la Organización Panamericana de la Salud, han hecho un llamamiento a los países para que continúen haciendo pruebas con las que detectar la presencia del COVID-19 y poder secuenciarlo.

La directora de la OPS, Carissa Etienne, explicó en rueda de prensa que algunos países han cambiado sus estrategias sobre los test de COVID-19, lo que hace más difícil obtener la imagen completa de las variantes en la región. Por eso pidió que se sigan haciendo pruebas y evitar “entrar en la próxima ola a ciegas”.

“En las últimas semanas, muchos países y territorios de las Américas han reducido las medidas de salud pública, y algunos lo han hecho prematuramente”, sostuvo la directora de la OPS, señalando que los casos han aumentado recientemente en lugares que dependen del turismo, especialmente en partes de América del Norte y el Caribe donde la cobertura de vacunación es baja.

Por su parte, los científicos de la OMS recordaron en su boletín epidemiológico semanal que “el riesgo de aparición de nuevas variantes, incluidas las recombinantes (dos variantes de la misma cepa), sigue siendo muy elevado” y coincidieron con Etienne en que la toma de muestras, la secuenciación y el intercambio de datos entre los Estados siguen siendo “fundamentales” para comprender el funcionamiento del SARS-CoV-2.OPS/Nadege MazarsUn equipo de vacunación va de puerta en puerta en un barrio obrero de Puerto Inirida, Colombia, para ofrecer vacunas COVID-19.

Situación en las Américas

Los casos y muertes por COVID-19 han disminuido en la mayoría de los países y territorios de las Américas en las últimas semanas, pero no se puede ignorar el riesgo de nuevos repuntes a medida que se relajan las restricciones.

Etienne recordó que “una y otra vez, hemos visto cómo la dinámica de la infección en Europa se refleja aquí, apenas unas semanas después”.

De hecho, la variante ómicron BA.2 ya se ha detectado en el 8,7% de las secuencias notificadas desde Sudamérica.

De acuerdo con los datos que tiene la Organización, en el Caribe y en Norteamérica, ómicron se está convirtiendo en la variante predominante. Junto con el aumento del turismo y los viajes, y la relajación de las medidas de salud pública, la circulación de ómicron está impulsando las nuevas oleadas de COVID que se están viendo en ciertas comunidades.

Etienne dijo que no se puede ignorar el riesgo de nuevas oleadas de COVID-19 en otras partes de la región y pidió afrontarlas de manera unida, “con precaución, pero también con confianza, porque ahora se sabe lo que hace falta para proteger a la población”.

Entre lo que es necesario señaló, en primer lugar, seguir cubriendo las lagunas de vacunación para proteger a los más vulnerables. Los ancianos e inmunodeprimidos siguen siendo las personas con más probabilidades de ser hospitalizadas tras una infección por COVID-19.

“Ómicron ha dejado muy claro que las vacunas son nuestra mejor apuesta para protegerlos, y a todos los demás, de enfermedades graves y salvar vidas”, resaltó la directora de la OPS.

Más de 685 millones de personas en las Américas han completado su calendario de vacunación contra el COVID y 50 países han comenzado a suministrar dosis adicionales y refuerzos a sus poblaciones elegibles.

La adición de esta dosis de refuerzo a la serie primaria es fundamental para las personas con mayor riesgo de padecer COVID grave, que pueden necesitar una dosis adicional para seguir estando tan protegidas como el resto.

“Sin embargo, las lagunas que aún existen mantendrán a nuestra región en riesgo durante futuras oleadas. A pesar de todos nuestros esfuerzos, y de los esfuerzos de los Estados Miembros, 240 millones de personas en las Américas aún no han recibido una sola inyección de la vacuna contra el COVID-19”, dijo Etienne.OMS/Nana Kofi AcquahLa Organización Mundial de la Salud ayuda a los países a reforzar su capacidad de hacer pruebas de COVID-19.

Situación en el resto del mundo

En todo el mundo, los casos y las muertes han descendido durante la última semana, pero la Organización Mundial de la Salud está vigilando de cerca la aparición de la subvariante XE de ómicron en el Reino Unido.

Esta recombinante (una mezcla de las subvariantes BA.1-BA.2) se detectó por primera vez en el país europeo el 19 de enero y desde entonces se han notificado más de 700 casos.

Según la OMS, los primeros datos sugieren que la XE tiene una ventaja en la tasa de transmisión de alrededor del 10% en comparación con la BA.2. Sin embargo, matizan, este hallazgo requiere más confirmación.

BID otorga financiamiento para investigación chilena sobre impactos de COVID-19 en sistema de pensiones

Estudio de profesores USM busca evaluar los impactos del COVID-19 en el sistema de pensiones y el empleo en América Latina y el Caribe que se ha visto agravado por la pandemia

El Banco Interamericano de Desarrollo otorgó financiamiento a una investigación liderada por el profesor Dr. Rubén Castro y con la participación del Dr. Juan Tapia del departamento de Ingeniería Comercial de la Universidad Técnica Federico Santa María que busca evaluar los impactos del COVID-19 en el sistema de pensiones no sólo en Chile, sino en América Latina y el Caribe. 

El comité evaluador del  Banco Interamericano de Desarrollo (BID) informó que la propuesta presentada había sido seleccionada para llevar a cabo el estudio “Evaluating the Impact of COVID-19 on Pension Systems in Latin America and the Caribbean” en el marco del proyecto de investigación del mismo nombre.  

Con respecto a los antecedentes se destaca que la crisis del COVID-19 ha agravado los desafíos que enfrentan los sistemas de pensiones en América Latina y el Caribe. La recesión económica provocada por el coronavirus ha supuesto una disminución de la demanda laboral que, a pesar de los esfuerzos de los gobiernos por preservar el empleo, se está traduciendo no solo en menores tasas de empleo, sino también en menores densidades de cotización a los sistemas de pensiones y probablemente en futuras menores tasas de empleo. 

Adicionalmente, en la investigación se señala que muchos países de la región sufrieron importantes retiros de los fondos utilizados para financiar futuras pensiones. Esta medida, que también se vivió en Chile, estuvo destinada a brindar alivio a corto plazo, pero puede tener un gran impacto negativo a largo plazo, especialmente en la adecuación de los ingresos de jubilación.

Situación financiera

Los investigadores sostienen que la crisis actual afecta a los planes de pensiones a través de varios canales. En primer lugar, el desempleo generará brechas previsionales en el ahorro de varios trabajadores, y esta falta de aportes sin duda perjudicará el ahorro previsional de millones de cotizantes. 

En segundo lugar, la crisis también afecta a la situación financiera de los sistemas de pensiones, independientemente de que sean de prestación definida o de aportación definida. En el caso de los sistemas de contribución definida, el efecto más inmediato es la reducción de los ingresos por contribuciones, debido a la reducción del empleo formal. Esto provoca un deterioro del equilibrio financiero del sistema y un aumento de la deuda implícita. 

En tercer lugar, las perturbaciones en los precios de los activos y la caída de los mercados financieros afectaron la tasa de rendimiento de las inversiones de los fondos de pensiones.

“Específicamente, nos enfocamos en el efecto de los retiros de ahorros previsionales en las pensiones autofinanciadas. También miramos el impacto en mercado laboral (salarios, participación), pero intuimos que el gran impacto en el sistema de pensiones vendría por el efecto de los retiros de ahorros, por lo que nos concentramos en esa dimensión. Al mismo tiempo, y para ilustrar que el impacto en el mercado laboral tendría un impacto relativamente leve en las pensiones autofinanciadas, propusimos evaluar este impacto en varios países del Caribe (Barbados, Jamaica, República Dominicana y Trinidad y Tobago)”, indicó Rubén Castro.

El principal objetivo que definieron los investigadores es comprender el impacto del COVID-19 en aspectos claves de los sistemas de pensiones, como la participación, las tasas de reemplazo, la densidad de cotización, la equidad intergeneracional, la sostenibilidad financiera, el gasto fiscal en pensiones, la edad de jubilación, los beneficiarios, las tasas de cotización, entre otros.

Unos 150 millones de niños han perdido más de la mitad de su escolarización presencial durante la pandemia de COVID-19

La máxima responsable de UNICEF advierte que el aprendizaje de los niños se resiente cuando estos no pueden interactuar directamente con sus profesores y compañeros. La progresiva desigualdad en el acceso a la formación puede convertir la educación “en el mayor factor de división, en lugar de ser el mejor instrumento para la igualdad”, destaca Catherine Russell.

El Fondo de la ONU para la Infancia alertó este miércoles que, a causa de la pandemia de COVID-19, las escuelas de 23 naciones, donde habitan un total de 405 millones de niños en edad escolar, continúan sin abrir sus puertas por completo y que muchos de estos estudiantes corren el riesgo de abandonar sus estudios.

El nuevo informe de UNICEF titulado “¿Están aprendiendo realmente los niños?” analiza el impacto de la epidemia del cierre de escuelas a nivel de país en 32 países y territorios de renta baja y media, así como un análisis actualizado del estado de aprendizaje de los niños antes de la aparición del coronavirus.

Uno de los hallazgos más insólitos del estudio indica que 147 millones de niños han perdido más de la mitad de su escolarización presencial durante los dos últimos años. Este registro equivale a un total de 2 billones de horas de aprendizaje presencial perdidas en todo el mundo.

“Cuando los niños no pueden interactuar directamente con sus profesores y sus compañeros, su aprendizaje se resiente. Cuando no tienen la posibilidad de interactuar de ningún modo con sus maestros y sus compañeros, la pérdida de aprendizaje puede ser permanente”, dijo la directora ejecutiva de UNICEF.

Catherine Russell, que inició su cargo el pasado 1 de febrero, añadió que esta progresiva desigualdad “en el acceso al aprendizaje puede hacer que la educación se convierta en el mayor factor de división, en lugar de ser el mejor instrumento para la igualdad. Cuando el mundo no consigue educar a sus niños, todos sufrimos las consecuencias”.© UNICEF/Karin SchermbruckerUna niña realiza un experimento de química en una escuela secundaria de Lusaka (Zambia).

La reapertura de escuelas no coincide con el regreso de los niños a clase

Pero el cierre de escuelas no es el único elemento disruptivo del estudio, ya que también demuestra que muchos niños no volvieron a la escuela cuando se reabrieron las aulas.  

Entre los ejemplos citados en el informe destaca que el 43% de los estudiantes de las escuelas públicas en Liberia no regresaron a las aulas cuando las escuelas reabrieron en diciembre de 2020, que el número de niños sin escolarizar en Sudáfrica se triplicó de 250.000 a 750.000 entre marzo de 2020 y julio de 2021, y que cerca de 1 de cada 10 escolares ugandeses no volvieron a los colegios en enero de 2022 después del cierre de clases durante dos años.

En el apartado de género destaca que el abandono escolar femenino de la educación secundaria en Malawi creció un 48% entre 2021 y 2021, mientras que una encuesta en Kenia reveló que el 16% de las niñas y el 8% de los niños entre 10 y 19 años no regresaron cuando se reabrieron las escuelas.Unsplash/Jeswin ThomasEl cierre de escuelas impidió a muchos estudiantes examinarse en 2020.

Muchos niños no consiguieron el aprendizaje de competencias básicas

Los datos de 32 países y territorios anteriores a la pandemia ya revelaban un nivel de aprendizaje alarmantemente bajo que probablemente se ha visto agravado por la cuantía del aprendizaje perdido a causa del COVID-19.

El ritmo actual de aprendizaje en los países analizados “es tan lento que la mayoría de los niños en edad escolar tardarían siete años en adquirir las competencias básicas de lectura que deberían haber aprendido en dos años, y once años en adquirir las competencias básicas de aritmética”.

El informe va más allá, e indica que “en muchos casos, ni tan siquiera se garantiza que los niños en edad escolar hayan adquirido alguna competencia básica”.

De este modo, una cuarta parte de los niños de octavo curso (los de 14 años) de los 32 países y territorios analizados, no contaban con las aptitudes básicas de lectura, y más de la mitad no había adquirido las competencias de aritmética que se esperan de los estudiantes de segundo curso (es decir, los de siete años).

Russell concluyó que los niños más marginados ya se estaban quedando atrás antes del inicio de la pandemia y que cuando nos adentramos en su tercer año “no podemos permitirnos volver a esa ‘normalidad’, debemos alcanzar “una nueva realidad: llevar a los niños de regreso a las clases, evaluar su nivel de aprendizaje, proporcionarles el apoyo intensivo que necesitan para recuperar lo que han perdido y garantizar que los maestros cuenten con la formación y los recursos educativos que necesitan”, remarcó.

Tres posibles evoluciones para el coronavirus que provoca el COVID-19

La agencia de la ONU encargada de velar por nuestra salud indica que, en cualquiera de ellos, todos los países deben seguir vigilantes y recomienda cinco medidas para mantener al virus bajo control.

La Organización Mundial de la Salud ha presentado este miércoles su tercera actualización del Plan Estratégico de Preparación, Preparación y Respuesta para el COVID-19, en la que observa tres posibles evoluciones del coronavirus SARS-CoV-2, una la más probable, otra la más benigna y la última la más temida.

La actualización, que se espera sea la última según el director de la Organización, el doctor Tedros Adhanom Gebreysus, señala que el escenario más probable sobre la evolución de la pandemia es que el coronavirus siga mutando y cause una enfermedad menos grave.

“Basándonos en lo que sabemos ahora, el escenario más probable es que el virus siga evolucionando, pero que la gravedad de la enfermedad que causa se reduzca con el tiempo a medida que aumenta la inmunidad debido a la vacunación y la infección”, explicó  Tedros en la rueda de prensa semanal sobre el estado de la pandemia en el mundo.

Es posible que se produzcan picos periódicos de casos y muertes cuando la inmunidad disminuya, lo que puede requerir un refuerzo cíclico para las poblaciones vulnerables.

La segunda posibilidad es el mejor de los casos posibles: el surgimiento de variantes menos graves contra las que no sean necesarios dosis de refuerzos o nuevas fórmulas de vacunas.

Sin embargo, la actualización señala que no es descartable el peor escenario, la aparición de una variante más virulenta y altamente transmisible. Frente a esta nueva amenaza, la protección contra los casos de  enfermedad grave y de muerte, ya sea debido a  la vacunación previa o por la infección, disminuirá rápidamente.

Para hacer frente a esta situación habría que modificar considerablemente las vacunas actuales y garantizar su aplicación a las personas más vulnerables ante las formas graves de la enfermedad.OMS//Nana Kofi AcquahLa Organización Mundial de la Salud ayuda a los países a reforzar su capacidad de hacer pruebas de COVID-19.

Cómo acabar con la fase aguda de la pandemia

Ante este trío de posibilidades, el director de la OMS se preguntó a si mismo ¿cómo podemos avanzar y acabar con la fase aguda de la pandemia este año? Y  su respuesta fue que los paísess inviertan en cinco componentes básicos

  • Primero: mantener la vigilancia, el trabajo de los laboratorios y la recopilación de información de salud pública
  • Segundo: vacunar, continuar con las medidas sociales y de salud pública, y sostener el compromiso de las comunidades
  • Tercero: ofrecer atención clínica para el COVID-19, e invertir en sistemas de salud resistentes
  • Cuarto: avanzar en la investigación y el acceso equitativo a las herramientas y los suministros
  • Quinto: una coordinación a medida que la respuesta pasa del modo de emergencia a la gestión de la enfermedad respiratoria a largo plazo

“Tenemos todas las herramientas necesarias para controlar esta pandemia: podemos prevenir la transmisión con mascarillas, distanciamiento, higiene de manos y ventilación. Y podemos salvar vidas asegurando que todo el mundo tenga acceso a las pruebas, los tratamientos y las vacunas”, indicó Tedros.

Debe mantenerse el objetivo mínimo del 70% de vacunación

Por ese motivo, aseguró que vacunar al 70% de la población de cada país sigue siendo esencial para controlar la pandemia, priorizando a los trabajadores sanitarios, a las personas mayores y a otros grupos de riesgo.

A este respecto, el director de la OMS se mostró sorprendido de que haya personas en la comunidad sanitaria mundial que consideren que el objetivo del 70% ya no es pertinente.

“Muchos países de ingresos altos y medios han alcanzado este objetivo, y han visto una disociación entre casos y muertes. Aunque algunos países de ingresos altos están desplegando la cuarta dosis para sus poblaciones, un tercio de la población mundial aún no ha recibido una sola dosis, incluido el 83% de la población de África. Esto no es aceptable para mí, y no debería serlo para nadie”, aseguró antes de remachar: “Si los ricos del mundo disfrutan de los beneficios de una alta cobertura vacunal, ¿por qué no deberían hacerlo los pobres del mundo? ¿Acaso algunas vidas valen más que otras?”UNICEF/Vinay PanjwaniUna mujer en la India se coloca una mascarilla como protección contra el COVID-19.

Acción frente a otras pandemias

El responsable de la Organización Mundial de la Salud comentó que, al mismo tiempo que su Organización sigue respondiendo a la pandemia, también está poniendo en marcha nuevas medidas para ayudar a mantener el mundo a salvo de futuras epidemias.

“Hoy lanzamos una nueva estrategia para ampliar la vigilancia genómica a nivel mundial de los patógenos con potencial epidémico y pandémico. Y mañana pondremos en marcha una nueva estrategia mundial contra los arbovirus, la familia de virus propagados por los mosquitos que incluye el dengue, el zika, el chikungunya y la fiebre amarilla, y que suponen una amenaza para más de la mitad de la población mundial”, anunció.

Estudio revela que casi el 90% de los chilenos prefiere el modelo de trabajo híbrido

  • Medición a nivel latinoamericano determinó que apenas un 4%  se inclina por el trabajo presencial y un 8% por la modalidad virtual.

Sin duda, durante los últimos años el mercado laboral ha sufrido una serie de cambios que, en la opinión de muchos, llegaron para quedarse. Es así como el trabajo remoto que en un comienzo generó complicaciones y resistencias, es hoy la alternativa preferida por la mayoría de los colaboradores. De acuerdo a la reciente investigación “Redefiniendo los modelos de trabajo en Latinoamérica”, el 88% de los chilenos considera que el sistema de trabajo híbrido es el ideal, sólo el 4% le otorga ese valor al formato presencial y el 8% prefiere realizar sus labores de manera totalmente remota. 

Respecto a este escenario, Rodrigo Correa, Gerente de Mandomedio Consulting, comentó que las empresas han entendido estas preferencias, no sólo combinando adecuadamente días presenciales y remotos, sino también generando planes de formación de habilidades para que los equipos puedan afrontar de buena manera las tareas del día a día. “Esto es clave para el bienestar laboral, un trabajador que no cuenta con las herramientas necesarias no sólo está impedido de realizar sus labores, sino además se ve sometido a altos niveles de estrés que afectan su estado emocional y, por ende, su productividad”, afirmó el ejecutivo. 

Es importante considerar que estas tendencias no sólo se dan en la Región, sino también en otras latitudes como Europa donde, según algunas mediciones, el 56% de las organizaciones está consciente de que si no aborda planes de trabajo híbrido comenzará a perder personal. “Como el personal no está todo el tiempo en la oficina es prioritario que las capacitaciones u otras instancias de acompañamiento, ya sea técnico o relativo a temas emocionales, puedan ser virtuales y diseñadas acorde a la realidad de cada compañía”, aseguró Correa, destacando que en 2021 su sistema de aulas virtuales de capacitación, llamado Digital Flex, acogió a más de 16 mil alumnos con alrededor de 80 cursos en distintos ámbitos, formulados según el requerimiento de la organización. 

En cuanto al apoyo que los trabajadores necesitan es fundamental no perder de vista que el apoyo sicológico es tan importante como las habilidades técnicas. En este sentido, la Directora de Psicología de la Universidad Bernardo O’Higgins, Viviana Tartakowsky, recomienda que “las empresas refuercen en los colaboradores no sólo conocimientos que tengan que ver con la tecnología, sino también aquellas relativas a liderazgo en tiempos de crisis, trabajo en equipo y tolerancia a la frustración, entre otras. Al mismo tiempo, cada equipo debe tener claridad sobre  los integrantes de su equipo, tanto de su carga laboral, como de su vida personal, para establecer estrategias de soporte diferenciadas, todas desde la base de potenciar la comunicación eficiente, el apoyo mutuo y la empatía”.

Acerca de Mandomedio

Mandomedio es una empresa chilena referente en la gestión de personas, que apunta a impactar el desarrollo y evolución de las empresas en Latinoamérica. Su foco es acompañar a las organizaciones en el desafío de mejorar los procesos de recursos humanos a través de la experiencia de sus profesionales y desarrollos tecnológicos. Dentro del área consulting, Mandomedio se dedica al desarrollo del capital humano, a través de consultorías y capacitaciones, entregando programas que potencien el conocimiento, habilidades, la motivación y la productividad de las personas.

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