La pandemia de COVID-19 sigue activa: los casos suben de nuevo y la OMS alerta sobre brotes locales

Las nuevas infecciones aumentaron un 8% en todo el mundo en comparación con la semana anterior, con 11 millones de nuevos casos. El mayor aumento se produjo en la región del Pacífico Occidental.

Tras varias semanas con descensos, los casos de COVID-19 vuelven a subir un 8% globalmente, y la Organización Mundial de la Salud advirtió el miércoles que esta situación puede ser el preludio de un problema mucho mayor.

“Estos aumentos se están produciendo a pesar de que en algunos países se hacen menos test, lo que significa que los casos que vemos son la punta del iceberg”, afirmó en rueda de prensa el director de la Organización, el doctor Tedros Adhanom Gebreyesus.

También recordó que “sabemos que cuando aumentan los casos, también lo hacen las muertes. Es de esperar que haya brotes y subidas de casos locales, sobre todo en áreas donde se hayan retirado las medidas de prevención”. 

Las nuevas infecciones aumentaron un 8% en todo el mundo en comparación con la semana anterior, con 11 millones de nuevos casos. El mayor aumento se produjo en la región del Pacífico Occidental.

Por su parte, la epidemióloga líder de la Organización afirmó que la subvariante BA.2 de ómicron parece ser la más transmisible hasta ahora. Maria Van Kerkhove explicó que a esto se une una gran cantidad de desinformación y a bajas tasas de vacunación en muchos países.

El doctor Tedros concluyó que la pandemia no ha terminado y pidió a los países seguir vigilantes.FMI/Joaquin SarmientoUn grupo de personas durante la pandemia de COVID-19 en Medellín, Colombia.

El ascenso de casos de COVID-19 es un toque de atención para América

Aunque en América los casos de la enfermedad descendieron un 19% y el de las muertes también bajó —con un 6,9% en el Caribe y un 27,9% en América Central—, la máxima responsable de la Organización Panamericana de la Salud advirtió que la “transmisión no está controlada” y que las subidas en otras partes del mundo sirven de advertencia para la región.

“Este virus nos pone a todos en riesgo, especialmente a los no vacunados. Por eso debemos seguir esforzándonos por cerrar la brecha de equidad y proteger a los más vulnerables con las vacunas contra el COVID-19”, destacó la doctora Carissa Etienne.

En este apartado recordó que, pese a que muchas naciones están en camino de alcanzar el objetivo de cobertura del 70% para junio de 2022 marcado por la Organización Mundial de la Salud, todavía hay 21 países y territorios aún que no han vacunado a la mitad de su población.

“E incluso en lugares con una alta cobertura general, algunas de las personas más vulnerables, como los inmunodeprimidos y los ancianos, aún no están protegidos, lo que les deja en peligro tanto a ellos como a nuestros sistemas de salud”, advirtió.UNICEF/Wathiq KhuzaieVacunación contra la polio en Brasil.

La lucha contra el coronavirus no puede detener otras campañas de vacunación

Al mismo tiempo, destacó que, aunque los sistemas sanitarios se han concentrado en la respuesta a la pandemia, también deben mantener su atención en la inmunización rutinaria, que sirve tanto para prevenir otras enfermedades graves como para salvar vidas.

Como ejemplo destacó que la cobertura de las vacunas contra la poliomielitis, el sarampión y la rubéola, la difteria y otras enfermedades infantiles ya había disminuido antes de la aparición del COVID-19, y que el fuerte impacto de la pandemia no hizo más que empeorar la situación.

“En dos años, hemos retrocedido casi tres décadas de progreso en la lucha contra la polio y el sarampión, devolviéndonos a los mismos niveles de vacunación que teníamos en 1994”, alertó.

También advirtió que enfermedades anteriormente muy extendidas como la difteria y la fiebre amarilla “amenazan con resurgir, a menos que actuemos con rapidez” y que la vacunación contra el virus del Papiloma Humano, que previene el cáncer de cuello uterino en jóvenes y niñas, también se ha estancado en toda la región debido a las interrupciones escolares.BioNTechLa vacuna de Pfizer-BioNTech contra el COVID-19 ha sido la primera en ser autorizada en algunos países.

Avances para derogar los derechos de propiedad de las vacunas

En paralelo, la directora general de la Organización Mundial del Comercio aplaudió los avances logrados por cuatro de sus miembros sobre la exención del acuerdo sobre propiedad intelectual relacionada con el comercio para la producción de vacunas contra la pandemia de COVID-19.

“Se trata de un gran paso adelante y el compromiso es fruto de muchas horas de negociaciones largas y difíciles. Pero aún no hemos llegado a él. Nos queda trabajo por hacer para asegurarnos de que contamos con el apoyo de todos los miembros de la Organización”, destacó Ngozi Okonjo-Iweala.

La responsable de la Organización especificó que, aunque el acuerdo entre la Unión Europea, India, Sudáfrica y Estados Unidos supone una parte esencial para cualquier acuerdo final, advirtió que no se han pulido todos los detalles del compromiso y que las consultas internas de los cuatro miembros todavía no han concluido.

Además, subrayó que hay que empezar a trabajar de inmediato para ampliar las discusiones e incluir a los 164 miembros de la Organización.

La pandemia de COVID-19 sigue activa: los casos suben de nuevo y la OMS alerta sobre brotes locales

Las nuevas infecciones aumentaron un 8% en todo el mundo en comparación con la semana anterior, con 11 millones de nuevos casos. El mayor aumento se produjo en la región del Pacífico Occidental.

Tras varias semanas con descensos, los casos de COVID-19 vuelven a subir un 8% globalmente, y la Organización Mundial de la Salud advirtió el miércoles que esta situación puede ser el preludio de un problema mucho mayor.

“Estos aumentos se están produciendo a pesar de que en algunos países se hacen menos test, lo que significa que los casos que vemos son la punta del iceberg”, afirmó en rueda de prensa el director de la Organización, el doctor Tedros Adhanom Gebreyesus.

También recordó que “sabemos que cuando aumentan los casos, también lo hacen las muertes. Es de esperar que haya brotes y subidas de casos locales, sobre todo en áreas donde se hayan retirado las medidas de prevención”. 

Las nuevas infecciones aumentaron un 8% en todo el mundo en comparación con la semana anterior, con 11 millones de nuevos casos. El mayor aumento se produjo en la región del Pacífico Occidental.

Por su parte, la epidemióloga líder de la Organización afirmó que la subvariante BA.2 de ómicron parece ser la más transmisible hasta ahora. Maria Van Kerkhove explicó que a esto se une una gran cantidad de desinformación y a bajas tasas de vacunación en muchos países.

El doctor Tedros concluyó que la pandemia no ha terminado y pidió a los países seguir vigilantes.FMI/Joaquin SarmientoUn grupo de personas durante la pandemia de COVID-19 en Medellín, Colombia.

El ascenso de casos de COVID-19 es un toque de atención para América

Aunque en América los casos de la enfermedad descendieron un 19% y el de las muertes también bajó —con un 6,9% en el Caribe y un 27,9% en América Central—, la máxima responsable de la Organización Panamericana de la Salud advirtió que la “transmisión no está controlada” y que las subidas en otras partes del mundo sirven de advertencia para la región.

“Este virus nos pone a todos en riesgo, especialmente a los no vacunados. Por eso debemos seguir esforzándonos por cerrar la brecha de equidad y proteger a los más vulnerables con las vacunas contra el COVID-19”, destacó la doctora Carissa Etienne.

En este apartado recordó que, pese a que muchas naciones están en camino de alcanzar el objetivo de cobertura del 70% para junio de 2022 marcado por la Organización Mundial de la Salud, todavía hay 21 países y territorios aún que no han vacunado a la mitad de su población.

“E incluso en lugares con una alta cobertura general, algunas de las personas más vulnerables, como los inmunodeprimidos y los ancianos, aún no están protegidos, lo que les deja en peligro tanto a ellos como a nuestros sistemas de salud”, advirtió.UNICEF/Wathiq KhuzaieVacunación contra la polio en Brasil.

La lucha contra el coronavirus no puede detener otras campañas de vacunación

Al mismo tiempo, destacó que, aunque los sistemas sanitarios se han concentrado en la respuesta a la pandemia, también deben mantener su atención en la inmunización rutinaria, que sirve tanto para prevenir otras enfermedades graves como para salvar vidas.

Como ejemplo destacó que la cobertura de las vacunas contra la poliomielitis, el sarampión y la rubéola, la difteria y otras enfermedades infantiles ya había disminuido antes de la aparición del COVID-19, y que el fuerte impacto de la pandemia no hizo más que empeorar la situación.

“En dos años, hemos retrocedido casi tres décadas de progreso en la lucha contra la polio y el sarampión, devolviéndonos a los mismos niveles de vacunación que teníamos en 1994”, alertó.

También advirtió que enfermedades anteriormente muy extendidas como la difteria y la fiebre amarilla “amenazan con resurgir, a menos que actuemos con rapidez” y que la vacunación contra el virus del Papiloma Humano, que previene el cáncer de cuello uterino en jóvenes y niñas, también se ha estancado en toda la región debido a las interrupciones escolares.BioNTechLa vacuna de Pfizer-BioNTech contra el COVID-19 ha sido la primera en ser autorizada en algunos países.

Avances para derogar los derechos de propiedad de las vacunas

En paralelo, la directora general de la Organización Mundial del Comercio aplaudió los avances logrados por cuatro de sus miembros sobre la exención del acuerdo sobre propiedad intelectual relacionada con el comercio para la producción de vacunas contra la pandemia de COVID-19.

“Se trata de un gran paso adelante y el compromiso es fruto de muchas horas de negociaciones largas y difíciles. Pero aún no hemos llegado a él. Nos queda trabajo por hacer para asegurarnos de que contamos con el apoyo de todos los miembros de la Organización”, destacó Ngozi Okonjo-Iweala.

La responsable de la Organización especificó que, aunque el acuerdo entre la Unión Europea, India, Sudáfrica y Estados Unidos supone una parte esencial para cualquier acuerdo final, advirtió que no se han pulido todos los detalles del compromiso y que las consultas internas de los cuatro miembros todavía no han concluido.

Además, subrayó que hay que empezar a trabajar de inmediato para ampliar las discusiones e incluir a los 164 miembros de la Organización.

IPSUSS: 56% disminuye ritmo de vacunación de cuarta dosis contra el COVID-19

  • Ritmo de vacunación contra el COVID-19 con la cuarta dosis bajó 56% en comparación con la etapa anterior, de acuerdo con un informe del Instituto de Políticas Públicas en Salud (IPSUSS) de la U. San Sebastián.

El análisis advierte un enlentecimiento de la respuesta de la población a la campaña, pasando de 63.108 dosis por día (tercera dosis), a un promedio diario de 28.001 (cuarta dosis), analizando el mismo periodo para ambos procesos de vacunación. En el caso de la Región del Biobío, un 13,9% de la población objetivo ha recibido la cuarta dosis.

Según el presidente de IPSUSS, Dr. Manuel José Irarrázaval Llona, esta caída en el ritmo de vacunación obedece a varios factores: “Uno de ellos es la coincidencia del inicio de la campaña de refuerzo con las vacaciones de verano que puede haber incidido en una postergación de la vacunación; pero también creo que hay otro componente, la pérdida del miedo a esta enfermedad debido a que ha disminuido la gravedad de los cuadros clínicos en relación con lo que vimos al inicio de la pandemia”.  

Por región

Según el informe de IPSUSS, -elaborado sobre la base de los datos del Departamento de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) del Ministerio de Salud- a nivel nacional se han administrado 1.736.090 dosis para la cuarta dosis, lo que significa que el 9% de la población objetivo ha completado su esquema de vacunación contra el SARS-CoV-2.

Las regiones con mayor cobertura son: Valparaíso (15%) y Metropolitana (14%). Mientras las con menor porcentaje de vacunación: Tarapacá (8,6%), Antofagasta (8,9%), Aysén (10%) y Los Lagos (10,5). 

Por edad

Por rango etario, el grupo con menor avance en la vacunación es el segmento de 50-59 años, alcanzando un 7% de la población objetivo. La cifra está bajo el promedio nacional según el calendario de vacunación. 

Por género

Las mujeres han tenido una mejor respuesta a la campaña de vacunación, en todas las edades, siendo ésta un 45% superior a la de los hombres. Sin embargo, en el segmento de 60 a 65 años, la cobertura alcanza sólo a 30%. 

Presidente Piñera encabeza reconocimiento a héroes de la pandemia y realiza balance de medidas que permitieron enfrentar el Covid-19

El Mandatario destacó el esfuerzo y el compromiso de miles de personas que contribuyeron desde distintas veredas a combatir la pandemia.

El Presidente de la República, Sebastián Piñera, encabezó este jueves un acto de agradecimiento y reconocimiento al esfuerzo y compromiso de miles de personas que contribuyeron a enfrentar el Covid-19 en nuestro país.

“Hoy quiero agradecer, porque es un día de gratitud, de acción de gracias, muy sentida y muy profundamente, y sé que interpreto a todos mis compatriotas, a todos y cada uno de esos chilenos y chilenas, a esos héroes y trabajadores anónimos, a los cuales les debemos tanto”, afirmó el Mandatario en una ceremonia en el Palacio de La Moneda, acompañado de los ministros de la Secretaría General de Gobierno, Jaime Bellolio; de la Secretaría General de la Presidencia, Juan José Ossa; de Salud, Enrique Paris; de Transportes, Gloria Hutt; de Educación, Raúl Figueroa; de Defensa, Baldo Prokurica; de Ciencias, Andrés Couve y de Economía, Lucas Palacios.

En el acto, el Mandatario destacó el esfuerzo de los trabajadores de la salud, las FF.AA. y de Orden, los funcionarios municipales, al mundo de la ciencia, a consejos de expertos, a la academia, a las universidades, a trabajadores y empresarios de Chile, a los medios de comunicación, a los adultos mayores y niños, a los funcionarios y autoridades de Gobierno, y a todos los compatriotas que supieron mostrar la nobleza de Chile ante la adversidad. 

“Estoy seguro que la historia también va a recoger los ejemplos de inspiración, de grandeza, de entrega, de generosidad, de solidaridad, resiliencia, que supieron mostrar tantas chilenas y chilenos”, destacó el Jefe de Estado.

Además, el Presidente detalló las acciones desplegadas por el Gobierno para combatir la pandemia y que incluyen la capacitación de funcionarios, la compra anticipada de equipos de protección, ventiladores y tests, la integración de la red de prestadores públicos y privados, triplicar la capacidad de camas, la creación de una amplia red de laboratorios, la estrategia de testeo, trazabilidad y aislamiento, con residencias sanitarias, la implementación del Plan Paso a Paso Nos Cuidamos y la creación del Pase de Movilidad.

A esto se suma la adquisición y distribución de vacunas, que se inició en abril de 2020 con las primeras gestiones internacionales con laboratorios y que resultó en que Chile se convirtiera en uno de países de mayor y más rápida vacunación en el mundo, con un programa ampliamente reconocido a nivel global. El país se convirtió así en uno de los primeros en avanzar con la aplicación de terceras y cuartas dosis para extender la protección de su población.

Al lunes 28 de febrero de 2022 se han administrado en el país un total de 48.692.736 dosis. Un 93,21% de la población objetivo desde los 18 años contaba con su esquema completo de vacunación. En este grupo se han aplicado más de 13 millones dosis de refuerzo y 1,2 millones de cuartas dosis. Entre la población de 3 a 17 años, 89% tiene su primera dosis y 81% esquema completo.

“Lo que más me llena de orgullo es que los chilenos, a pesar de haber sido tantas veces golpeados, nunca hemos doblegado nuestro espíritu y, al igual que los cóndores, hemos sabido despegar contra el viento porque hoy día, a pesar de todas las dificultades, yo siento, en el fondo del alma, que Chile ha enfrentado bien las crisis que nos ha tocado enfrentar”, finalizó el Presidente Sebastián Piñera.

La pandemia de COVID-19 dispara la depresión y la ansiedad

Las enfermedades mentales crecieron más entre las mujeres que entre los hombres y en los jóvenes más que en los adultos, destaca un nuevo informe de la agencia sanitaria de la ONU que entiende esta situación “como una llamada de atención” y emplaza a todos los países a mejorar el apoyo que prestan a este tipo de afecciones.

La convivencia de las personas con el COVID-19 ha provocado un importante repunte de las enfermedades mentales. Un nuevo estudio de la Organización Mundial de la Salud destaca que durante el primer año de la pandemia la prevalencia mundial de la ansiedad y la depresión aumentó un 25%.

Aunque el 90% de los países encuestados incluyeron la salud mental y el apoyo psicosocial en sus planes de respuesta a la COVID-19, el informe indica que todavía siguen existiendo importantes lagunas y preocupaciones.

Los mayores aumentos de la depresión y la ansiedad se produjeron en los países más afectados por el COVID-19, donde las infecciones eran elevadas y la interacción social estaba restringida.

El informe concluye que este aumento afectó más a las mujeres que a los hombres, y a los jóvenes, especialmente los que tenían entre 20 y 24 años, más que a los adultos mayores.

“La información que tenemos ahora sobre el impacto de COVID-19 en la salud mental del mundo es solo la punta del iceberg”, afirmó el director general de la Organización.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus calificó los resultados como “una llamada de atención a todos los países para que presten más atención a la salud mental” y les emplazó a mejorar “el apoyo a la salud mental de sus poblaciones”.

Las múltiples caras del estrés

Una de las principales causas de este incremento fue el estrés sin precedentes que causó el aislamiento social provocado por la pandemia. A este factor, se le ha de añadir otros condicionantes como las limitaciones de las personas a la hora de trabajar, a recibir el apoyo de sus seres queridos y a participar en sus comunidades.

Otros factores que condujeron a los altos niveles de ansiedad y depresión fueron la soledad, el miedo a la infección, al sufrimiento y a la muerte, tanto propia como de los seres queridos, el dolor tras el duelo y las preocupaciones económicas. Entre el personal sanitario, el agotamiento fue una de las principales causas de los pensamientos suicidas.

Aumento de los pensamientos suicidas en los jóvenes

El informe muestra que la pandemia ha afectado a la salud mental de los jóvenes y que éstos corren un alto riesgo de sufrir conductas suicidas y de autolesionarse.

También indica que las personas con enfermedades físicas preexistentes, como el asma, el cáncer y las cardiopatías fueron más propensas a desarrollar síntomas de trastornos mentales.

Sin embargo, los datos sugieren que las personas con trastornos mentales preexistentes no suelen presentar una mayor vulnerabilidad a la infección por COVID-19. En cambio, cuando estas personas se infectan, son más propensas a sufrir hospitalizaciones, enfermedades graves y muerte en comparación con las personas sin trastornos mentales.

Las personas con trastornos mentales más graves, como las psicosis, y los jóvenes aquejados de estos padecimientos, corren un mayor riesgo

Hay que mejorar de inmediato la atención en línea

El aumento de casos de depresión y ansiedad coincidió con graves interrupciones en los servicios de salud mental. Durante gran parte de la pandemia, los servicios dedicados a las enfermedades mentales, neurológicas y de consumo de sustancias tóxicas fueron los más afectados entre todos los servicios sanitarios esenciales notificados por los Estados miembros de la Organización.

Al no poder acceder a la atención presencial buscaron apoyo en línea, una situación que indica la necesidad urgente de disponer de herramientas digitales fiables y eficaces y de fácil acceso. Sin embargo, el diseño y el despliegue de estas actuaciones digitales todavía supone un gran reto en los países y entornos con recursos limitados.

La directora del departamento de Salud Mental y Consumo de Sustancias de la Organización, Dévora Kestel, sintetizó la cuestión: “Aunque la pandemia ha generado interés y preocupación por la salud mental, también ha puesto de manifiesto la histórica falta de inversión en servicios de salud mental. Los países deben actuar con urgencia para garantizar que el apoyo a la salud mental esté disponible para todos”.

Desde el inicio de la pandemia, y como respuesta a los efectos de la COVID-19 en la salud mental para diferentes grupos de población, la agencia de la ONU  trabajó en la elaboración y difusión de recursos en múltiples idiomas y formatos.

Por ejemplo, la OMS elaboró un libro de cuentos para niños de 6 a 11 años, Mi heroína eres tú, que ya está disponible en 142 idiomas y 61 adaptaciones multimedia, así como un conjunto de herramientas en 16 idiomas para apoyar a los adultos.

Seis pasos para un planeta más limpio y saludable después de la pandemia del coronavirus

Los efectos del confinamiento en el medio ambiente han demostrado que sí es posible vivir en un mundo con aire más limpio, así como trabajar y transportarnos de manera más saludable. Además, el COVID-19 ha demostrado la necesidad de estar sanos para evitar correr mayores riesgos. La agencia de salud de la ONU, con el apoyo de millones de trabajadores sanitarios ha publicado un manifiesto con los pasos a seguir para una recuperación verde y saludable de la pandemia.

El costo humano del coronavirus ha sido devastador, y las llamadas medidas de bloqueo han dado un vuelco a la vida “normal”, pero la crisis puede ser una oportunidad para un futuro mejor, aseguró este miércoles el director de la Organización Mundial de la Salud.

“La pandemia nos ha dado una idea de cómo podría ser nuestro mundo si tomáramos los audaces pasos necesarios para frenar el cambio climático y la contaminación del aire. Nuestro aire y agua pueden ser más limpios, nuestras calles pueden ser más tranquilas y seguras, y podemos encontrar nuevas formas de trabajar mientras pasamos más tiempo con nuestras familias”, expresó Tedros Adhanom Gebreyesus.

El martes, unos 40 millones de profesionales de la salud enviaron una carta a los líderes de cada una de las naciones del G20, pidiendo una recuperación saludable y verde del COVID-19.

Con el apoyo de estos trabajadores esenciales, la Organización ha publicado un manifiesto  con seis simples recomendaciones:

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Noticias ONU/Dina NeskorozhanaUna playa limpia en Long Island, Nueva York.

1. Proteger y preservar la fuente de la salud humana: la naturaleza

Las economías son producto de sociedades humanas saludables, que a su vez dependen del medio ambiente natural, la fuente original de todo el aire, agua y alimentos limpios.

Las presiones humanas, desde la deforestación, hasta las prácticas agrícolas intensivas y contaminantes y el manejo inseguro y el consumo de vida silvestre, socavan estos servicios. También aumentan el riesgo de enfermedades infecciosas emergentes en humanos, más del 60% de las cuales se originan en animales, principalmente en la vida silvestre.

Los planes generales para la recuperación posterior a COVID-19, y específicamente los destinados a reducir el riesgo de futuras epidemias, deben ir más allá de la detección temprana y el control de los brotes de enfermedades, también necesitan disminuir nuestro impacto en el medio ambiente.

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————————-©UNICEF/Jordi MatasNiños en Jordania se lavan las manos en su escuela apoyada por UNICEF.

2. Invertir en servicios esenciales, desde agua y saneamiento hasta energía limpia en instalaciones sanitarias

En todo el mundo, miles de millones de personas carecen de acceso a los servicios más básicos que se requieren para proteger su salud, ya sea de COVID-19 o de cualquier otro riesgo.

Las instalaciones de lavado de manos son esenciales para la prevención de la transmisión de enfermedades infecciosas, pero un 40% de los hogares no las tienen.

Los patógenos resistentes a los antimicrobianos están muy extendidos en el agua y los desechos, y se necesita un manejo adecuado para evitar la propagación a los humanos. En particular, es esencial que las instalaciones de atención médica estén equipadas con servicios de agua y saneamiento, incluido el jabón y el agua que constituye la intervención más básica para reducir la transmisión del SARS-CoV-2 y otras infecciones, el acceso a la energía necesaria para llevar a cabo la mayoría de los procedimientos médicos y los equipos de protección para los trabajadores de la salud.

En general, los riesgos ambientales y laborales evitables causan aproximadamente una cuarta parte de todas las muertes en el mundo. La inversión en entornos más saludables para la protección de la salud, la regulación ambiental y la garantía de que los sistemas de salud sean resistentes al clima, es una barrera esencial contra futuros desastres y ofrece algunos de los mejores beneficios para la sociedad.

Por ejemplo, cada dólar que se invirtió en el fortalecimiento de la Ley de Aire Limpio de los Estados Unidos ha devuelto 30 dólares en beneficio a los ciudadanos estadounidenses, a través de una mejor calidad del aire y una mejor salud.Фото ООНUna estación de extracción de petróleo en altamar.

3. Asegurar una transición energética rápida y saludable.

Actualmente, más de siete millones de personas al año mueren por exposición a la contaminación del aire, 1 de cada 8 las muertes en el mundo. Más del 90% de las personas respiran aire exterior con niveles de contaminación que exceden los valores de referencia de calidad de aire. Dos tercios de esta exposición a la contaminación exterior son el resultado de la quema de los mismos combustibles fósiles que impulsan el cambio climático.

Al mismo tiempo, las fuentes de energía renovable y su almacenamiento continúan bajando de precio, aumentando la confiabilidad y proporcionando trabajos más numerosos, más seguros y mejor pagados. Las decisiones de infraestructura energética tomadas se mantendrán durante las próximas décadas.

Varios de los países que fueron los primeros y más afectados por COVID-19, como Italia y España, y los que tuvieron más éxito en el control de la enfermedad, como Corea del Sur y Nueva Zelanda, han puesto el desarrollo verde junto con la salud en el corazón de sus estrategias de recuperación de COVID-19. Una rápida transición global hacia la energía limpia no solo cumpliría con el objetivo del acuerdo climático de París de mantener el calentamiento por debajo de los 2 ° C, sino que también mejoraría la calidad del aire hasta el punto de que las ganancias de salud resultantes compensarían el costo de la inversión hasta dos veces.© FAO/Max ValenciaEl mercado Lo Valledor, principal mayorista de Chile, durante la pandemia de COVID-19

4. Promover sistemas alimentarios saludables y sostenibles.

Las enfermedades causadas por la falta de acceso a los alimentos o por el consumo de dietas poco saludables y altas en calorías son ahora la principal causa de problemas de salud a nivel mundial. También aumentan la vulnerabilidad a otros riesgos: afecciones como la obesidad y la diabetes se encuentran entre los principales factores de riesgo de enfermedad y muerte por COVID-19.

La agricultura, particularmente la destrucción de tierras para criar ganado contribuye aproximadamente un cuarto de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, y el cambio en el uso de la tierra es el principal impulsor ambiental de los nuevos brotes de enfermedades.

Existe la necesidad de una transición rápida hacia dietas saludables, nutritivas y sostenibles. “Si el mundo pudiera cumplir con las pautas dietéticas marcadas por la Organización Mundial de la Salud, esto salvaría millones de vidas, reduciría el riesgo de enfermedades y reduciría en gran medida las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero”, asegura la Organización.OIM/Ester VargasUn barrendero limpia las calles del Palacion Maya en la ciudad de San Marcos en Guatemala.

5. Construir ciudades saludables y habitables.

Más de la mitad de la población mundial ahora vive en ciudades que son responsables de más del 60% de la actividad económica y las emisiones de gases de efecto invernadero. Como las urbes tienen densidades de población relativamente altas y están saturadas de tráfico, muchos viajes se pueden realizar de manera más eficiente en transporte público, a pie y en bicicleta, que en automóviles privados. Esto también trae importantes beneficios para la salud al reducir la contaminación del aire, las lesiones causadas por el tránsito y las más de tres millones de muertes anuales por inactividad física.

Muchas de las ciudades más grandes y dinámicas del mundo, como Milán, París y Londres, han reaccionado a la crisis de COVID-19 al peatonalizar las calles y expandir las ciclovías de forma masiva, lo que permite el transporte con distancia física durante la crisis y ha mejorado actividad económica y calidad de vida.Notiicas ONU/Anshu SharmaUna gruesa capa de contaminación envuelve la capital de la India, Nueva Delhi.

6. Dejar de usar el dinero público para financiar la contaminación

El daño económico del COVID-19, debidoa las medidas necesaria para su control, es muy real y ejercerá una gran presión sobre las finanzas del gobierno. La reforma financiera será inevitable para recuperarse de COVID-19, y un buen lugar para comenzar es con los subsidios a los combustibles fósiles.

A nivel mundial, se gastan aproximadamente 400.000 millones de dólares cada año del dinero de los contribuyentes para subsidiar directamente los combustibles fósiles que están impulsando el cambio climático y causando contaminación del aire. Además, los costos privados y sociales generados por la salud y otros impactos de dicha contaminación generalmente no están incluidos en el precio de los combustibles y la energía. Incluyendo el daño a la salud y al medio ambiente que causan, el valor real del subsidio supera el medio billón de dólares por año, más de lo que todos los gobiernos de todo el mundo gastan en atención médica, y alrededor de 2000 veces el presupuesto de la Organización Mundial de la Salud.

Poner un precio a los combustibles contaminantes en línea con el daño que causan reduciría aproximadamente a la mitad las muertes por contaminación del aire exterior, disminuiría las emisiones de gases de efecto invernadero en más de un cuarto y aumentaría aproximadamente el 4% del PIB mundial en ingresos. Deberíamos dejar de pagar la factura de la contaminación, tanto a través de nuestros bolsillos como de nuestros pulmones.WMO/Tapio NiemiUn amanecer visto desde la torre de observación de Paalijärvi en Finlandia.

Un movimiento global por la salud y el medio ambiente

“A medida que algunos países comienzan a reabrir sus sociedades y economías, la pregunta que debemos responder es si volveremos a ser como eran las cosas o si aprenderemos las lecciones que la pandemia nos está enseñando sobre nuestra relación con nuestro planeta. Reconstruir mejor significa reconstruir de manera más ecológica”, concluye el director de la Organización Mundial de la Salud.

La crisis de COVID-19 ha demostrado que las personas apoyarán incluso políticas difíciles si la toma de decisiones es transparente, basada en evidencia e inclusiva, y tiene el objetivo claro de proteger su salud, sus familias y sus medios de vida, en lugar de servir a intereses especiales. Esto debe reflejarse en la forma en que se elaboran las políticas.

La pandemia enfatiza la desprotección de la salud y el bienestar de los trabajadores sanitarios

El personal de sanidad del mundo ha pagado un alto precio adicional en su salud, seguridad y bienestar durante la emergencia. Unos 115.500 trabajadores murieron por COVID-19 en los primeros 18 meses de la pandemia. Dos agencias de la ONU presentan una guía para mejorar las salvaguardias que velan por esos profesionales.

Los trabajadores de salud de todo el mundo necesitan condiciones de trabajo mucho más seguras para combatir la peligrosa negligencia que han sufrido durante la pandemia de COVID-19, subrayaron este lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Según los datos de esas agencias, unos 115.500 trabajadores de la salud murieron por COVID-19 en los primeros 18 meses de la pandemia debido a la falta sistémica de salvaguardas relacionadas con su labor.Yun LiuPersonal de la UCI trabajando para salvar pacientes con COVID-19 en Wuhán, China, en abril de 2020

Deficiencias previas a la pandemia

La directora del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS señaló que incluso antes de la pandemia, el sector sanitario se encontraba ya entre los rubros más peligrosos para trabajar.

“Sólo unos pocos centros sanitarios contaban con programas de gestión de la salud y la seguridad en el trabajo. Los trabajadores sanitarios sufrían infecciones, trastornos y lesiones musculoesqueléticas, violencia y acoso en el lugar de trabajo, agotamiento y alergias por el mal ambiente laboral”, precisó María Neira.

Dado el “alto costo adicional” que han pagado esos profesionales y la presión que la pandemia continúa ejerciendo sobre ellos, los organismos de la ONU elaboraron una guía sobre el desarrollo y la implementación de programas más sólidos de salud y seguridad ocupacional para los empleados del sector.

Las nuevas pautas cubren todos los riesgos laborales de los trabajadores sanitarios: infecciosos, ergonómicos, físicos, químicos y psicosociales.

La OMS y la OIT argumentaron que los países que han desarrollado o están implementando programas de salud y seguridad ocupacional en el campo de la sanidad han registrado menos lesiones relacionadas con el trabajo y menos ausencias por enfermedad, así como mejoras en el entorno laboral, la productividad y la retención de los trabajadores.© UNICEF/Evgeniy MaloletkaUna joven en una cama de hospital de Ucrania con COVID-19 es atendida por un doctor y su mamá.

Agotamiento

El director del Departamento de Personal Sanitario de la OMS detalló que las ausencias por enfermedad y el agotamiento “exacerbaron la escasez preexistente de trabajadores sanitarios y socavaron las capacidades de los sistemas de salud para responder a la mayor demanda de atención y prevención durante la crisis”.

En este contexto, James Campbell indicó que la guía ofrece recomendaciones “sobre cómo aprender de esta experiencia y proteger mejor” a esos trabajadores.

El documento aboga por mejoras sistémicas en la protección de la salud, la seguridad y el bienestar de los profesionales de la salud en la recuperación del COVID-19.

Actualmente, más de un tercio de los centros de salud carece de puestos de higiene para los trabajadores y menos de un sexto de los países cuenta con una política nacional que favorezca un ambiente laboral saludable y seguro en el sector sanitario.ONU Mujeres/Louie PacardoEsta doctora de un hospital comunitario en Filipinas usa equipo de protección personal adecuado. La doctora lidera a un grupo profesionales de salud voluntarios que atiende a pacientes de COVID-19.

Inversión en programas de protección

La guía también sostiene que la inversión, formación, seguimiento y colaboración continuos son esenciales para mantener los avances en la aplicación de los programas que se implementen para cuidar a esos trabajadores esenciales.

De acuerdo con Alette van Leur, directora del Departamento de Políticas Sectoriales de la OIT, deben establecerse mecanismos eficaces para garantizar la colaboración continua entre empleadores, directivos y trabajadores de la salud, con el objetivo de proteger la salud y la seguridad en el trabajo.

“Los trabajadores de la salud, al igual que todos los demás trabajadores, deben disfrutar de su derecho a un trabajo decente, a entornos laborales seguros y saludables y a la protección social en materia de asistencia sanitaria, ausencia por enfermedad y enfermedades y lesiones profesionales”, dijo.

Infecciones por COVID-19 presentan el número más alto de toda la pandemia y más del 90% de nuevos casos son ómicron

Según el documento, la proporción de test positivos se encuentra sobre el 20 por ciento a nivel nacional, lo que sugiere que los casos existentes son aún más de los detectados por el sistema de salud. El informe detalla, además, que al dos febrero de 2022 el 77,5 por ciento de la población registra su vacunación completa vigente, indicador recientemente incorporado por el equipo de ICOVID Chile.

El equipo ICOVID Chile, iniciativa liderada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Concepción, presentó su informe N° 73 con análisis y datos de las dimensiones propuestas para monitorear la pandemia en el país. El reporte fue elaborado con información obtenida hasta miércoles dos de febrero de 2022, proporcionada a través de un convenio con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Según el nuevo informe, el número de contagios por COVID-19 se encuentra en su máximo desde el comienzo de la pandemia. Los contagios se multiplican, con un número de reproducción efectivo R sobre 1 en todas las regiones. Estas infecciones son causadas en más del 90 por ciento por la variante ómicron y el resto por delta.

Por primera vez desde el inicio de la pandemia la incidencia semanal de nuevos casos es superior a 250 casos por 100 mil habitantes en dos semanas consecutivas. La mayor cantidad de casos activos por habitante se encuentra en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, y Magallanes. De acuerdo al informe epidemiológico N° 171 del Ministerio de Salud, la proporción de personas no notificadas también ha aumentado sustantivamente en la última semana.

Además, se da cuenta que el número de reproducción efectivo R muestra que la transmisión del virus sigue expandiéndose, con un R muy por sobre 1 en todas las regiones del país. Las regiones con mayor crecimiento en este indicador son Atacama, Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén.

Frente a este escenario, Catterina Ferreccio, epidemióloga y académica de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, expresó que “como se temía, este brote por ómicron está afectando a toda la población, tanto a infectados previos por otras variantes como a vacunados, es decir, todos somos susceptibles a infectarse. Por su alta transmisibilidad y por ser todos susceptibles, el brote no se controla. También, como esperábamos, los vacunados, aunque se infectan tienen mucho menos casos graves y hospitalizaciones que los no vacunados o insuficientemente vacunados. El mensaje es ponerse al día con sus vacunas y evitar los contagios manteniendo el distanciamiento, uso de mascarilla y ventilación hasta que pase este brote”.

En cuanto a la dimensión de testeo, cabe destacar que la positividad de test -que indica la fracción de test PCR informados que resultan positivos- aumentó de manera sostenida desde fines de diciembre y hoy se encuentra sobre el 20 por ciento a nivel nacional, lo que sugiere que los casos existentes son aún más de los detectados por el sistema de salud. Tarapacá, Antofagasta, Coquimbo y Magallanes, en tanto, presentan una positividad sobre 25 por ciento.

La última semana de enero el número total de test PCR informados por mil habitantes a la semana a nivel nacional fue de 38, llegando al máximo de producción de exámenes en el país desde el comienzo de la pandemia. Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Magallanes y Aysén destacan en el número de test PCR realizados, alcanzando aproximadamente 50 test por mil habitantes.

En la misma línea, cabe mencionar que se desconoce el número y la positividad del test de antígeno que se están realizando los contactos o sintomáticos sin acudir a un laboratorio ni consulta médica, por compras del test directo en farmacias o por internet. Aparentemente, es una conducta que se está expandiendo, particularmente en respuesta al retraso que se ha empezado a registrar en algunos laboratorios públicos y privados.

La académica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, Alejandra Fuentes-García, enfatizó que “estamos viviendo el momento epidemiológico más álgido y agudo de la pandemia por COVID-19 en términos de la carga e incidencia de casos de estos casi dos años de la pandemia. La mayor demanda actual para el sistema de salud parece estar en el testeo y la capacidad de los laboratorios. La tasa de hospitalización, sin embargo, aumentó significativamente y con la actual reproducibilidad del virus, se esperaría que aumente aún más en las próximas semanas. Por eso, nuestro llamado es a mantener con extrema rigurosidad las medidas de autocuidado, especialmente el uso correcto de mascarillas, aislarse ante presencia de síntomas o conocimiento de haber sido contacto estrecho de un caso y hacerse el test lo antes posible”.

Respecto a la dimensión de trazabilidad, la consulta temprana, es decir, la proporción de personas que buscaron consulta médica dentro de los dos días desde que iniciaron síntomas, a nivel nacional, ha variado entre 59-60 por ciento desde inicios de noviembre de 2021, con alguna mejora en la primera semana de enero. Este tramo del indicador de trazabilidad temprana aún tiene un amplio margen de mejora, especialmente en algunas regiones del país cuya cobertura es inferior o muy próxima al promedio nacional, como Antofagasta, Valparaíso y Aysén.

En relación al tiempo de examen y laboratorio, este indicador bajó el umbral del 80 por ciento, volviéndose crítico según los criterios definidos por el equipo de ICOVID Chile. Los valores más bajos a nivel nacional se encuentran en Tarapacá y O’Higgins.

Por otra parte, la confirmación temprana de casos en la última semana registrada (26 de diciembre 2021 al 1 de enero 2022), alcanzó un 65,7 por ciento de logro, manteniéndose los números más bajos del país en Coquimbo y Aysén. Sobre este punto, es importante consignar que estos datos son anteriores al cambio de política sobre trazabilidad decretado por la autoridad sanitaria.

De acuerdo al informe, la ocupación promedio de camas UCI a nivel nacional esta semana llegó a 87 por ciento, cifra que excede el 85 por ciento en que se había mantenido desde finales de octubre. La proporción de camas UCI con pacientes hospitalizados por COVID-19 se mantiene relativamente baja a nivel nacional (22 por ciento), con un aumento aún ligero desde el 23 de enero. Sin embargo, la tasa de variación semanal de hospitalizaciones totales COVID-19 muestra un alza significativa en los últimos días, con un aumento del 57 por ciento al 1 de febrero de 2022.

El promedio de uso diario de camas UCI (stock), entre el 30 enero y el 3 de febrero, muestra un aumento consistente en todos los grupos de edad considerados. En comparación con la semana anterior (23 al 29 de enero), se observa un aumento de 20,2 por ciento para el grupo sobre 70 años de edad (126 a 151 casos), 11,1 por ciento para el grupo entre 50 y 69 años (195 a 217 casos), y 5,8 por ciento para menores de 50 años (76 a 81 casos).

Finalmente, el reporte detalla que el esquema completo de vacunación, ya sea con segunda dosis o dosis única (para aquellas vacunas que requieren una dosis), alcanzaba al 86,3 por ciento de la población total del país el 1 de febrero. La región con más baja cobertura de vacunación sigue siendo la Región Metropolitana, con un 81,3 por ciento. Las mayores coberturas, en tanto, se dan en Ñuble y O’Higgins, con un 93 y 94 por ciento, respectivamente.

Al observar por edades, la cobertura de vacunación completa con vacunas de dos dosis es de 92,9, 95,3, 88,4 y 76,8 por ciento para las personas mayores de 70 años, entre 50 y 69 años, entre 18 y 49 años, y menores de 18 años, respectivamente, según la fecha más reciente disponible (2 de febrero).

Es importante consignar que 12.531.017 personas han recibido una dosis de refuerzo de vacuna contra el COVID-19, correspondiente a aproximadamente un 64 por ciento de la población total del país. De estos, 6,98 millones corresponden a personas entre 18 y 49 años; 3,73 millones entre 50 y 69; 1,33 millones a mayores de 70; y 0,5 millones a menores de 18 años.

El investigador en salud pública y académico de la Escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Eduardo Undurraga, enfatizó en que “nos encontramos actualmente frente a la mayor cantidad de casos de coronavirus desde el comienzo de la pandemia y siguen aumentando los contagios de manera vertiginosa en todo el país. Los extremos norte y sur del país presentan la mayor incidencia de casos. Si bien gracias a la vacunación masiva podemos enfrentar esta nueva ola de mejor manera, es fundamental mantener medidas de protección y autocuidado para no enfermarnos“.

Cabe destacar que en este informe N° 73 se agregó el indicador que estima la cobertura de “vacunación completa vigente”. Esto se define como el porcentaje de la población total chilena que, en una fecha dada, lleva dos o más semanas y menos de cinco meses desde la segunda dosis, más la población con dos o más semanas y menos de ocho meses desde la tercera dosis. Al 2 de febrero de 2022, el 77,5 por ciento de la población tiene vacunación completa vigente.

Prensa ICOVID

Seis países africanos recibirán la tecnología necesaria para producir vacunas ARNm contra el COVID-19

Egipto, Kenya, Nigeria, Senegal, Sudáfrica y Túnez obtendrán los conocimientos y equipo necesarios para fabricar sus propias inmunizaciones contra el coronavirus de acuerdo con los estándares internacionales, anuncia la agencia sanitaria mundial. “La pandemia ha mostrado que depender de unas pocas empresas es limitante y peligroso”, dice su director.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó este viernes que Egipto, Kenya, Nigeria, Senegal, Sudáfrica y Túnez fueron seleccionados para recibir la tecnología que hace falta para producir vacunas de ARNm contra el COVID-19 en el continente africano.

Su director general  hizo el anuncio durante la Cumbre Unión Europea-Unión Africana que tiene lugar en Bruselas, Bélgica, a la que asisten mandatarios de ambos bloques.

En ese foro, Tedros Adhanom Ghebreyesus destacó los avances científicos que han permitido que a poco más de dos años del inicio de la pandemia se hayan desarrollado múltiples vacunas seguras y efectivas y que se hayan administrado más de 10.000 millones de dosis en el mundo.

Lamentó, en contraparte, que pese a estos adelantos, más del 80% de la población en África no haya recibido ni una dosis de la inmunización y recordó que gran parte de esta desigualdad se debe a que la producción mundial de vacunas se concentra en unos pocos países, en su mayoría de renta alta.

Limitante y peligroso

“Ningún otro acontecimiento ha demostrado como la pandemia de COVID-19 que depender de unas pocas empresas para suministrar bienes públicos globales es limitante y peligroso”, subrayó Tedros.

Agregó que una de las lecciones más obvias de la pandemia es la necesidad urgente de aumentar la producción local de vacunas, sobre todo en los países de renta baja y media.

Por este motivo, en 2021 se estableció el centro mundial de transferencia de tecnología de ARNm para ayudar a los fabricantes de naciones de ingresos bajos y medianos a producir sus propias inmunizaciones, garantizándoles contar con todos los procedimientos operativos y los conocimientos necesarios para fabricar ese tipo de vacunas a escala y de acuerdo con los estándares internacionales.

Tecnología de ARNm

La tecnología de ARNm revolucionó el campo de las vacunas al enseñar a las células del cuerpo a producir una proteína que desencadena una respuesta inmunitaria sin utilizar ningún material viral. En el caso de la inmunización del COVID-19, produce una parte inofensiva de la proteína espiga, alertando al cuerpo para que se defienda del virus.

El centro de transferencia de tecnología se creó principalmente para abordar la emergencia de COVID-19, pero tiene el potencial de expandir su capacidad hacia otras manufacturas, lo que permitirá a los países decidir qué productos necesitarán para subsanar sus prioridades de salud.

Estas instalaciones podrán utilizarse en la fabricación de insumos como la insulina para tratar la diabetes, medicamentos contra el cáncer y, potencialmente, vacunas para otras enfermedades prioritarias como malaria, tuberculosis y VIH.

El objetivo es extender el desarrollo de capacidades para la producción nacional y regional a todas las tecnologías de la salud.

La OMS y sus socios trabajarán con los países seleccionados para desarrollar una hoja de ruta, organizar capacitaciones y brindar apoyo con el fin de empezar la fabricación de vacunas efectivas lo antes posible, dependiendo de la infraestructura, la fuerza laboral y la capacidad regulatoria de cada nación.MPP/OMS/Rodger BoschTécnicas trabajando en el centro de transferencia de tecnología ARNm en Sudáfrica..

Retribuir a África

El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, presente en la Cumbre, afirmó que permitirles producir sus propias vacunas “significa respeto mutuo” e inversión en sus economías. “Es, en muchos sentidos, retribuir al continente”, abundó.

Las actividades de apoyo de la OMS también incluirán una herramienta global para evaluar la capacidad de los países de garantizar la calidad, seguridad y eficacia de los productos sanitarios.

Según el presidente de Francia, otro de los dignatarios participantes en la Cumbre, la mejora de los beneficios para la salud pública, el apoyo a la soberanía sanitaria africana y el desarrollo económico son los objetivos principales del fortalecimiento de la producción local en África.

“En un mundo interconectado, necesitamos alianzas nuevas y más sólidas entre países, socios para el desarrollo y otras partes interesadas para empoderar a las regiones y los países para que se las arreglen por sí mismos, durante las crisis y en tiempos de paz”, acotó Emmanuel Macron.

Capacitación en biofabricación

Además del centro de transferencia de tecnología, para garantizar que cada país desarrolle la capacidad de producir sus propias vacunas y tecnologías sanitarias, la OMS anunciará en las próximas semanas el establecimiento de un centro de capacitación en biofabricación para los Estados interesados en la producción y la investigación científica y clínica.

Tedros aprovechó la Cumbre para recalcar que a mediano y largo plazo, la mejor forma de abordar las emergencias sanitarias y alcanzar la cobertura sanitaria universal “es aumentar significativamente la capacidad de todas las regiones de fabricar los productos sanitarios que necesitan, con el acceso equitativo como objetivo principal”.

En este renglón, el responsable de la agencia de salud resaltó el liderazgo y apoyo de la Unión Europea, la Comisión Europea y el Consejo Europeo, y abogó por continuar el trabajo en cooperación para lograr un que el continente africano sea más saludable, seguro y justo. “Para este proyecto, la única opción que tenemos es el éxito. El fracaso no es una opción, y puedo ver el compromiso de todos nuestros líderes aquí”, concluyó Tedros.

La pandemia exacerba la desigualdad que sufren las personas con discapacidad

Las tasas de mortalidad son más altas, los estudiantes tienen poco acceso a la tecnología, los trabajadores son los primeros en perder el empleo y las mujeres corren mayor riesgo de abuso. Según datos de la agencia para la infancia, la mitad de los niños nunca ha ido a la escuela y que un tercio no se alimenta adecuadamente.

La pandemia de COVID-19 ha agudizado las desigualdades flagrantes que ya padecían las personas con discapacidad, advirtió este miércoles el Secretario General de la ONU en un discurso pronunciado durante la segunda Cumbre Mundial sobre Discapacidad.

António Guterres destacó que las personas con discapacidad pierden la vida a tasas mucho más altas “debido a las barreras persistentes en los sistemas de salud”.

Además, señaló que cuando las escuelas cierran, muchos estudiantes con discapacidades se quedan sin acceso a tecnología y dispositivos de asistencia para un aprendizaje remoto efectivo, y que los trabajadores con discapacidad, que de por sí enfrentaban exclusión y marginación, suelen ser los primeros en perder el empleo.

“Las mujeres y niñas con discapacidad, que ya sufrían una doble discriminación, encaran un riesgo aún mayor de violencia y abuso”, agregó Guterres.© UNDP/Lilah GaafarLas guías de votación táctiles garantizan que las personas con discapacidad de Sierra Leona sepan cómo votar.

Cómo combatir la inequidad

Para subsanar estas desigualdades y promover los derechos de las personas con discapacidad en el mundo, el titular de la ONU identificó tres prioridades:

  1. Desarrollo más inclusivo. Las personas con discapacidad a menudo se cuentan entre los más pobres y están entre las primeras víctimas de los países estrangulados financieramente. “Necesitamos un sistema financiero global reformado que permita inversiones mucho mayores en la inclusión de la discapacidad para crear entornos y oportunidades accesibles en todas partes”
  2. Cooperación más amplia y profunda. Gobiernos, organizaciones internacionales, sociedad civil y sector privado deben trabajar juntos en la implementación efectiva de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y cumplir con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible sin dejar atrás a ese colectivo
  3. Liderazgo de las personas con discapacidad, en especial de las mujeres y sus organizaciones representativas. La cooperación debe basarse en la consulta activa con las personas con discapacidad en toda su diversidad y su plena inclusión en los procesos de toma de decisiones

Predicar con el ejemplo

El Secretario General refrendó el compromiso de la ONU de predicar con el ejemplo y dijo que la Organización se está fortaleciendo desde la sede hasta el campo para garantizar que sea apta para la inclusión de la discapacidad y para ayudar a los gobiernos a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible incluyendo plenamente a las personas con discapacidad.

“Todos, en todas partes, deben tener la libertad de ir a la escuela, acceder a la atención médica, formar una familia, tener un trabajo decente y participar plenamente en todas las esferas de la vida económica, social, cultural y política”, concluyó Guterres.© UNICEF CubaEl profesor Carlos Bartolomé ha dedicado su vida a enseñar a niños y niñas con discapacidad visual a desenvolverse en su entorno en Cuba.

Niños con discapacidad

Los datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) indican que en el mundo hay unos 240 millones de niños con discapacidad y que la mitad de ellos nunca ha asistido a la escuela, mientras que una tercer parte no come suficientes alimentos adecuados para un desarrollo sano.

UNICEF afirma que estos niños constituyen una porción desproporcionada de los pequeños que se quedan atrás en términos de desarrollo y bienestar social.

En línea con las aseveraciones del Secretario General, la agencia sostiene que la pandemia de COVID-19 ha aumentado las vulnerabilidades de los niños con discapacidad debido a sus mayores necesidades de atención médica, mayor dependencia de servicios comunitarios y especializados, dificultades para adoptar medidas generales de prevención de salud pública, acceder a equipos de protección personal y acceder a mensajes críticos.

De acuerdo con UNICEF, los niños con discapacidad son muy a menudo invisibles y se pierden de mejorar sus oportunidades de aprendizaje y de vida.

La respuesta a la pandemia es un ejemplo de ello puesto que generó mejoras en el acceso a la educación remota, pero no consideró los problemas de accesibilidad para los niños con discapacidades.

UNICEF detalla que los cierres de las escuelas implicaron la suspensión de apoyo para el aprendizaje de los niños con discapacidades en al menos la mitad del mundo.

Especifica que los niños con discapacidades tienen un 57% menos de probabilidades de tener libros infantiles en sus casas y 32% menos que los niños sin discapacidad de leer libros o que alguien se los lea.

Discriminación y estigma

El Fondo para la Infancia subraya la exclusión que afecta a los niños con discapacidad en todos los aspectos de sus vidas debido al estigma y la discriminación, que dan lugar a los estereotipos, las bajas expectativas, el acoso, el aislamiento, el abandono y la violencia.

Para identificar y entender las prácticas socioculturales y las normas sociales que perpetúan estas actitudes negativas y discriminatorias, UNICEF insta a realizar investigaciones que permitan elaborar modelos educativos encaminados a erradicarlas.

También aboga por recolectar datos de los niños con discapacidad ya que, sin ellos no se sabrá a ciencia cierta la escala o naturaleza de los problemas.

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