Anuncian actualización de medidas del plan paso a paso para la práctica deportiva

La Ministra del Deporte, Cecilia Pérez, detalló las modificaciones que se realizarán a los protocolos sanitarios de realización de actividad física, apertura de gimnasios y retorno de los hinchas a los recintos deportivos en el contexto de la pandemia del Covid-19. 

·         “Acá siempre vamos a buscar privilegiar la salud de nuestros deportistas, ahora también con la incorporación de asistentes a los eventos deportivos. Eso ha sido lo principal. Por eso cada vez que hemos escuchado voces, sin duda legítimas, de aquellas personas que requerían, ya sea apertura de recintos o público en sus eventos deportivos, hemos trabajado estos protocolos pero siempre hemos señalado: el tiempo va a ser el que determine la autoridad sanitaria con los protocolos que determine la autoridad sanitaria y con los aforos que determine la autoridad sanitaria, porque ellos tienen el mandato presidencial de llevar a cabo los esfuerzos de esta pandemia y nosotros tenemos el mandato ético de respetar las facultades y exigencias que ha tenido esta pandemia”, señaló la Ministra Cecilia Pérez. 

En una ceremonia encabezada por el Presidente Piñera en el Palacio de La Moneda, el Gobierno expuso una serie de ajustes al Plan Paso a Paso, que también consideraron el ámbito deportivo, y que se aplicarán desde el próximo jueves 15 de julio. 

“Hago un llamado a todos mis compatriotas a actuar con unidad y responsabilidad para que la mejoría sanitaria, la reactivación de nuestra economía y la recuperación de los empleos se fortalezca y proyecte en el tiempo. Porque así, no sólo podremos volver a abrazar a nuestros seres queridos, sino también, volver a emprender nuestros sueños y proyectos de vida con mayor seguridad y proyecciones. En síntesis, recuperar en plenitud nuestras vidas y buscar la felicidad junto a nuestros seres queridos”, dijo el Presidente Piñera. 

“Todos aquellos recintos deportivos que cumplan con la infraestructura para garantizar, primero, una ubicación fija durante el evento deportivo; segundo, el cumplimiento de los protocolos de apertura de recintos – cuya autorización la da el Ministerio del Deporte de la mano con los protocolos del Ministerio de Salud – y tercero, el aforo máximo según la fase en la que se encuentre la comuna donde está ese recinto, debe ser con respecto a 8 metros cuadrados de la superficie, no teniendo nunca menos de un metro de distanciamiento físico entre espectadores y siempre con mascarilla”, agregó la Ministra Cecilia Pérez. 

A continuación, el detalles de las medidas anunciadas durante la jornada: 

1)   Realización de Actividad Física 

Paso 1 

Espacios públicos al aire libre

·         Durante la banda horaria Elige Vivir Sano, se permite realizar actividad física de manera individual o en grupo, con un máximo de 5 personas.

·         Quienes cuenten con pase de movilidad o permiso de desplazamiento, pueden realizar actividad física a toda hora (a excepción del toque de queda), de manera individual o en grupo con un máximo de 5 personas.

Recintos deportivos (únicamente en espacios abiertos)

·         La apertura del recinto deportivo debe estar autorizada según protocolo Mindep de “Apertura de Recintos Deportivos al aire libre en Fases 1 y 2”. 

·         Pueden asistir solo las personas que cuenten con pase de movilidad.

·         Se permite realizar actividad física de manera individual o en grupo con un máximo 5 personas.

Paso 2

Espacios públicos al aire libre o espacios abiertos de recintos deportivos

·         Se permite realizar actividad física de manera individual o en grupo con un máximo de 10 personas.

Espacios cerrados

·         Aplica solo para personas con pase de movilidad.

·         Se permite realizar actividad física de manera individual o en grupo con un máximo de 5 personas.

·         Los recintos requieren cumplir con el estándar de ventilación.

·         Sábados, domingos y festivos, aplican las normas de cuarentena.

Paso 3 

Espacios abiertos o al aire libre

·         Aforo máximo de 100 personas.

·         En el caso que todos los asistentes cuenten con Pase de Movilidad, el aforo permitido asciende a 200 personas.

Espacios cerrados

·         Aforo máximo de 25 personas.

·         En el caso que todos los asistentes cuenten con Pase de Movilidad, el aforo permitido asciende a 100 personas.

·         Los recintos requieren cumplir con el estándar de ventilación.

Paso 4

Espacios abiertos o al aire libre

·         Aforo máximo de 100 personas.

·         En el caso que todos los asistentes cuenten con Pase de Movilidad, el aforo permitido asciende a 200 personas.

Espacios cerrados

·         Aforo máximo de 25 personas.

·         En el caso que todos los asistentes cuenten con Pase de Movilidad, el aforo permitido asciende a 100 personas.

·         Los recintos requieren cumplir con el estándar de ventilación.

2)   Apertura de Gimnasios

Paso 1

·         No está autorizada la apertura.

Paso 2

·         No está autorizado el funcionamiento de gimnasios los sábados, domingos y festivos.

·         De lunes a viernes, pueden operar bajo las siguientes condiciones:

Espacios abiertos

·         Pueden asistir personas con o sin Pase de Movilidad.

·         Se debe cumplir distancia de 2 metros entre máquinas (según lo definido en el protocolo específico de funcionamiento)

Espacios cerrados

·         Solo pueden asistir personas que cuenten con Pase de Movilidad.

·         Se debe cumplir distancia de 2 metros entre máquinas (según lo definido en el protocolo específico de funcionamiento)

·         Los recintos requieren cumplir con el estándar de ventilación.

Paso 3

Espacios abiertos

·         Pueden asistir personas con o sin pase de movilidad. Se debe cumplir distanciamiento

Espacios cerrados

·         Solo pueden asistir personas que cuenten con Pase de Movilidad. 

·         Se debe cumplir distancia de 2 metros entre máquinas (según lo definido en el protocolo específico de funcionamiento)

·         Los recintos requieren cumplir con el estándar de ventilación.

Paso 4

Espacios cerrados

·         Pueden asistir personas con o sin pase de movilidad.

·         Se debe cumplir distancia de 2 metros entre máquinas (según lo definido en el protocolo específico de funcionamiento)

·         Los recintos requieren cumplir con el estándar de ventilación.

3)   Asistencia de público a eventos deportivos

Actividades sin interacción entre asistentes: Se refiere a aquellas convocatorias de un grupo de personas, a la misma hora, en un determinado lugar y que debe cumplir con los siguientes requisitos:

–          Mantener una ubicación fija durante toda la actividad.

–          Mantener una distancia de un metro entre participantes.

–          Usar mascarilla de forma permanente.

–          No se autoriza el consumo de alimentos.

Paso 1

·         No está autorizada la asistencia de público a eventos deportivos. 

Paso 2

·         No está autorizada la asistencia de público a eventos deportivos los sábados, domingos y festivos.

·         De lunes a viernes, la medida opera bajo las siguientes condiciones:

Espacios abiertos o al aire libre

·         Aforo máximo de 75 personas.

·         La forma de calcular el aforo máximo por recinto es de 1 persona por cada 8m2 de superficie útil (no pudiendo superar las 75 personas)

Espacios cerrados

·         Aforo máximo de 50 personas, siempre y cuando todas cuenten con pase de movilidad.

·         La forma de calcular el aforo máximo por recinto es de 1 personas cada 8m2 de superficie útil (no pudiendo superar las 50 personas)

Paso 3

·         Está autorizada la asistencia de público a eventos deportivos todos los días bajo las siguientes condiciones:

Espacios abiertos o al aire libre

·         Aforo máximo de 200 personas.

·         En el caso que todas las personas asistentes cuenten con pase de movilidad, el aforo asciende a 1.000 personas.

·         La forma de calcular el aforo máximo por recinto es de 1 personas cada 8m2 de superficie útil (no pudiendo superar las 200 o 1.000 personas, según corresponda)

Espacios cerrados

·         Aforo máximo de 100 personas.

·         En el caso que todas las personas asistentes cuenten con pase de movilidad, el aforo asciende a 500 personas.

·         La forma de calcular el aforo máximo por recinto es de 1 personas cada 8m2 de superficie útil (no pudiendo superar las 100 0 500 personas según corresponda)

·         Los recintos requieren cumplir con el estándar de ventilación.

Paso 4

·         Está autorizada la asistencia de público a eventos deportivos todos los días bajo las siguientes condiciones:

Espacios abiertos o al aire libre

·         Aforo máximo de 500 personas.

·         En el caso que todas las personas asistentes cuenten con pase de movilidad, el aforo asciende a 5.000 personas.

·         La forma de calcular el aforo máximo por recinto es de 1 personas cada 6m2 de superficie útil (no pudiendo superar las 500 0 5.000 personas según corresponda)

Espacios cerrados

·         Aforo máximo de 250 personas.

·         En el caso que todas las personas asistentes cuenten con pase de movilidad, el aforo asciende a 1.000 personas.

·         La forma de calcular el aforo máximo por recinto es de 1 personas cada 6m2 de superficie útil (no pudiendo superar las 250 0 1.000 personas según corresponda)

·         Los recintos requieren cumplir con el estándar de ventilación.

Chile requiere de una nueva institucionalidad para impulsar la salud digital post pandemia

“La falta de estrategias de largo plazo y la interrupción de proyectos entre gobiernos es uno de los principales problemas que enfrenta el país para materializar esta evolución”, explica César Galindo, representante del Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS) en el reporte.

Chile necesita de una nueva institucionalidad para impulsar la transformación digital de la salud durante la próxima década. Esta es una de las conclusiones del Manifiesto Digital elaborado por la Universidad de Chile y que convocó a expertos de organizaciones líderes de la sociedad civil (academias, sector empresarial y ONG’s).

El reporte, enfocado además en las áreas de Educación y Ciberseguridad, fue resultado de un trabajo de dos años, con el objetivo de levantar un diagnóstico de brechas y entregar recomendaciones para un diseño más efectivo de políticas públicas en la materia. El proceso fue liderado por la Facultad de Economía y Negocios de la casa de estudios pública, como parte de un convenio firmado con Telefónica. 

César Galindo, representante del Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS) en el Manifiesto, explicó que la pandemia ha acelerado en 10 o 15 años la adopción de herramientas tecnológicas en los sistemas sanitarios del mundo. Sin embargo, esta evolución en Chile ha sido mucho menor, debido a cuestiones estructurales.

“Para materializar la salud digital en Chile y en cualquier país, es muy difícil que el Estado pueda llevar toda la carga y la responsabilidad de articular todos los aspectos de lo que significa esta transformación. La razón es que el Estado debe preocuparse de proveer salud y fortalecer estrategias que conduzcan a ese fin además de generar los habilitantes que permitan la transformación digital, lo que implica que para una sola entidad requiere demasiado esfuerzo y recursos, en momentos en los cuales las necesidades de salud de la población son cada vez mas demandantes””.

Aumento en el uso de tecnologías

Organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud y el Foro Económico Mundial, han advertido recientemente respecto a la importancia de implementar estrategias nacionales para la adopción de plataformas tecnológicas que mejoren el acceso y la calidad de las atenciones. En Chile, CENS proyectó un incremento en el uso de las nuevas herramientas vinculadas a las TICS como consecuencia de la pandemia.

“La gran pregunta es por qué como país no hemos avanzado lo suficiente en esta transformación digital, especialmente en el ámbito de la salud, una cuestión que en el mundo se abre como altamente urgente tras la pandemia”, señaló la Dra. May Chomali, directora ejecutiva del CENS, un centro tecnológico que convoca a cinco universidades y es cofinanciado desde 2017 por Corfo para incentivar la transformación digital en salud en Chile.

“En el ámbito de la salud, las tecnologías pueden mejorar de manera significativa el viaje del paciente, desde la consulta al alta. Sus beneficios hoy no están en discusión, y alcanzan no solo a los usuarios, sino también a los profesionales y a todo el ecosistema. Pese a ello, desde los prestadores existe la sensación de que la tecnología los hace perder el control porque empodera al paciente; y desde el paciente falta alfabetización digital para presionar por las transformaciones. Necesitamos una estrategia que pueda dirigir este proceso”, reflexionó la Dra. Chomali. 

Colaboración para la era digital

José de Gregorio, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la U. de Chile, expuso que el Manifiesto recoge “los principales temas digitales” que la pandemia ha puesto en valor: Salud, Educación y Ciberseguridad. Todos ellos “son muy relevantes para una reactivación sostenible, especialmente en los referidos a la educación, salud y asuntos relacionados con los derechos digitales y ciberseguridad”.

El académico de la Universidad de Chile valoró que se ha abierto un campo de colaboración interdisciplinario “enorme”, necesario para convocar “nuevas miradas y mecanismos” para un mejor diseño de políticas públicas en el ámbito de la transformación digital. “Se trata de un camino que debe constituir nuevas formas de cooperación, cultivando la preocupación por el desarrollo integral y humano que conduzca a una sociedad más integrada y feliz”.

El informe da cuenta de cinco brechas en el ámbito de la salud digital. Primero, el alto costo de las transformaciones y la falta de financiamiento para proyectos de largo plazo debido a la poca continuidad de las estrategias. “Los ciclos políticos no permiten generar definiciones a largo plazo”, plantea el Manifiesto, que además advierte sobre la falta concreta de implementación de iniciativas y la aversión y poca flexibilidad de la aversión al cambio en el ecosistema.

Otro punto clave radica en el ámbito de la institucionalidad, tanto por la falta de liderazgo como problemas del modelo institucional, “actualmente no diseñado para absorber o ajustarse a la transformación digital”. Los expertos alertaron acerca de la falta de consideración por parte del sistema sanitario de que las tecnologías de comunicación e información pueden ser un facilitador para la entrega de atenciones. 

Organismos como la OMS ya vienen exponiendo la urgencia de que los países incorporen tecnologías como parte de políticas públicas en la materia. 

César Galindo comentó que “no es que los gobiernos de turno no tengan liderazgo frente al tema, todo lo contrario. Por lo común ponen encima de la mesa proyectos de alto impacto, pero dado que las administraciones tienen una duración de cuatro años, no tenemos certeza que las estrategias tengan continuidad. Esa falta de continuidad de los liderazgos está relacionada con el hecho de que el Estado no se puede hacer cargo, en un ambiente altamente complejo como es la salud, de llevar a cabo un proceso que requiere tiempo y tanta experticia técnica”.

“Así como el espacio para generar una estrategia que permita levantar en una primera instancia los invisibles, pero absolutamente necesarios habilitantes para construir sistemas digitales en salud que permitan además compartir la información por toda la red asistencial. No tenemos una línea clara por los próximos diez o doce años, sumado a que tenemos un ecosistema que aún tiene un limitado estado de madurez”, puntualizó el representante de CENS.

El investigador aseguró que, en paralelo, el país debe avanzar en “habilitantes” técnicos y humanos para la implementación de proyectos de alto impacto, entre ellos, disponer de un mayor número de profesionales y técnicos con capacidades avanzadas, definición de estándares para compartir datos, gobernanza y seguridad de los mismos e instrumentos de participación de diversos actores. “En salud, cuando queremos implementar un desarrollo, por una cuestión lógica deben integrarse todos los actores que van a ser parte del proceso”.

Respecto al análisis, CENS destacó, además, el interés de los participantes en la elaboración del informe por reconocer las particularidades identitarias y culturales de la población, un aspecto a menudo ignorado por el diseño de políticas públicas en tecnología “Las nuevas plataformas deben considerar las necesidades particulares y culturales de los territorios. Estas quedan a menudo menoscabadas”, expuso el también académico de la Universidad de Valparaíso (una de las cinco casas de estudio fundadoras del centro tecnológico de Corfo).

Autonomía en toma de decisiones

En materia de propuestas, el Manifiesto hace hincapié en la urgencia de contar con una renovada institucionalidad en salud digital. Un organismo especializado, con la autonomía suficiente para impulsar estrategias de manera permanente y una hoja de ruta estable más allá de los gobiernos de turno. Una entidad generadora de políticas públicas de largo plazo y con disponibilidad de recursos para financiar proyectos, de manera independiente a las administraciones políticas.

“Es el aprendizaje que muestra lo hecho por otros países como Canadá, Australia, Nueva Zelanda e incluso Uruguay, que es el caso más cercano. Todos ellos delegaron la responsabilidad del proceso en una organización transversal, transparente e independiente de los gobiernos de turno, con capacidad autónoma de toma de decisiones y definición de tiempos. La articulación de estos modelos de éxito se hizo con el apoyo del Estado, lo que permitió agilizar el avance hacia los habilitantes necesarios para la transformación de la salud”.

El documento establece además propuestas en materia de capital humano avanzado, ciberseguridad en salud, integración de sistemas y protección y ética de datos, entre otros puntos. Según el especialista de CENS involucrado en la formulación de las propuestas, solo el establecimiento de una agencia que sugiera regulaciones y genera estrategias permitirá extraer el valor de las tecnologías para acercar la medicina a los ciudadanos.

“La tecnología es una herramienta para que las personas vuelvan a percibir que tienen una calidad de atención adecuada y valoren el sistema por la contribución a su calidad de vida”. 

Foro Económico Mundial

Recientemente, el Foro Económico Mundial, a través de su Índice de Preparación en Red* (NRI, por sus siglas en inglés), –que mide la propensión de los países para aprovechar las oportunidades que ofrecen las tecnologías de información y comunicación– ubica a Chile en el puesto 50 a nivel mundial, uno de los más atrasados entre los países de ingreso alto. 

César Galindo, quien además lidera la organización HL7-Chile (una entidad global dedicada al diseño y la promoción de estándares para el uso de plataformas tecnológicas en salud, entre ellas el estándar FHIR, utilizada por Apple, Google y Microsoft), asegura que la pandemia ha acelerado en al menos un lustro la adopción de nuevas soluciones en la salud local, aunque aún la aceleración es insuficiente. 

Pese a esto, el experto de la UV cree que ha permitido visibilizar a nivel de prestadores y tomadores de decisiones la urgencia de avanzar en cerrar brechas a nivel de regulación, infraestructura y capital humano. “La pandemia permitió acelerar procesos de digitalización en cinco o diez años. En Chile no fue tan potente, otros lograron avanzar hasta 15 años. Pero la parte llena del vaso es que el ecosistema tomó consciencia de la necesidad de avanzar de manera más ágil en el proceso”, concluye Galindo.

(Por: Luis Francisco Sandoval. Agencia Inés Llambías Comunicaciones).

Teletrabajo en América Latina: 23 millones de personas trabajaron desde casa durante la pandemia de COVID-19

Desde que entraron en vigor las medidas de confinamiento, entre el 20 y 30% de los asalariados que estuvieron efectivamente trabajando, lo hicieron desde sus domicilios. Antes de la pandemia, esa cifra era inferior al 3%. El teletrabajo ha posibilitado la continuidad de negocios y empleos, y representó un salto inesperado hacia el futuro del trabajo que deja abierto un escenario de oportunidades y desafíos para la región.

El teletrabajo irrumpió en los mercados laborales de América Latina y el Caribe como una manera de enfrentar las consecuencias de la pandemia COVID-19, permitiendo la continuidad de actividades en algunos sectores en el contexto de una caída devastadora de la actividad económica, con pérdida de empleo, caída de los ingresos y cierre de empresas.

Las estimaciones preliminares de la Organización Internacional del Trabajo indican que, en el peor momento de la crisis, en el segundo trimestre de 2020, unos 23 millones de personas teletrabajaron en la región.

Esto representa entre el 20 y 30% de los asalariados que estuvieron efectivamente trabajando. Antes de la pandemia, esa cifra era inferior al 3%.

La crisis causó una aceleración de tendencias en los mercados laborales, lo cual deja la sensación de que, junto a la situación dramática de la pérdida de empleo, el futuro del trabajo se estuviera manifestando antes de lo esperado”, dijo el director de la Organización para América Latina y el Caribe, Vinícius Pinheiro.OIT/MArcel CrozetUna maestra se conecta con sus estudiantes en la modalidad de teletrabajo durante la pandemia de COVID-19.

El teletrabajo ha venido para quedarse

“El teletrabajo ayudó a amortiguar los impactos negativos de la crisis en los mercados de trabajo contribuyendo a la preservación de millones de empleos. Tras la recuperación seguramente seguirá siendo una opción y generando nuevas oportunidades, aunque está claro que aún está pendiente responder a desafíos tanto para los trabajadores como para las empresas que debieron implementarlo rápidamente”, agregó Pinheiro.

El informe destaca que, aunque es muy temprano para predecir el alcance efectivo del teletrabajo, será necesario que los países y las sociedades estén preparados para asumir que esta modalidad llegó para quedarse, ya sea como una solución conveniente para algunas personas y empresas, o a través de la proliferación de formas híbridas que combinen trabajo presencial con trabajo desde el hogar.

El análisis de la agencia de la ONU señala que si bien ya antes de la pandemia existía el trabajo desde el domicilio, este abarcaba principalmente a trabajadores por cuenta propia, o en situaciones especiales se combinaba con trabajo en el establecimiento, “pero en el contexto de cuarentena pasó, en mucho casos, a ser la modalidad exclusiva de trabajo”.

No todos se beneficiaron del teletrabajo

“Sin embargo, no todos los trabajadores pudieron hacer uso de esta modalidad. Fueron principalmente las personas asalariadas formales, con alto nivel educativo, con relaciones de empleo estables, en ocupaciones profesionales, gerenciales y administrativas, y por supuesto con acceso a las tecnologías necesarias para llevar a cabo sus tareas, quienes registraron los mayores aumentos del teletrabajo”, explicó Roxana Maurizio, especialista regional en economía laboral y autora del informe “Desafíos y oportunidades del teletrabajo en América Latina y el Caribe ”.

Por el contrario, tuvieron mucho menor acceso al teletrabajo “los trabajadores informales, cuentapropistas, jóvenes, de menores calificaciones y de bajos ingresos laborales, quienes experimentaron las mayores pérdidas de empleo y de horas trabajadas, especialmente en la primera mitad de 2020”.

De acuerdo con Maurizio, también es importante considerar que, en una región caracterizada por estructuras laborales con bajo uso de las tecnologías de la información y elevadas brechas tecnológicas, era previsible que la difusión de la modalidad de trabajo a domicilio y, en particular del teletrabajo, no fuera homogénea entre los diferentes grupos de trabajadores.

Por otra parte, la especialista agregó que, antes de esta crisis, el teletrabajo era considerado como una alternativa para lograr mejor conciliación entre la vida familiar y la laboral, pero durante el cierre provocado por la pandemia la situación fue compleja pues además cerraron las escuelas y se incrementaron las demandas de cuidado.

“Esto afectó en forma especial a las mujeres, dado que las responsabilidades familiares siguen recayendo mayormente sobre ellas”, precisó Maurizio.Agência Brasil/Marcelo CamargoEl COVID-19 ha dejado a muchas personas sin empleo. En la imagen, un vendedor ambulante en las calles de Brasilia, capital de Brasil.

Desafíos más relevantes

Aunque en los últimos tiempos la región ha reportado avances en materia de regulación del teletrabajo, el aumento sin precedentes de esta modalidad expuso una multiplicidad de desafíos que deben ser abordados.

El informe destaca algunos para enfrentar esos desafíos del teletrabajo:

  • Principio de voluntariedad y acuerdo entre las partes
  • Organización y tiempo de trabajo
  • Seguridad y salud en el trabajo
  • Equipamiento y elementos de trabajo
  • Protección del derecho de privacidad de los trabajadores
  • Dimensión de género y teletrabajo
  • El papel de los actores sociales
  • Relación laboral y cumplimiento de la legislación

“Sin controles adecuados, el trabajo desde el domicilio podría derivar en relaciones laborales que no reconozcan la dependencia y, por lo tanto, en aumentos del trabajo independiente o en relaciones laborales encubiertas”, asegura el informe.

Los temas de la seguridad social, del cumplimiento de las jornadas, de libertad de asociación, de acceso a la formación laboral, de salud y seguridad en el lugar de trabajo, entre otros, forman parte de los temas a considerar.

El informe destaca que para abordar estos temas es clave el diálogo entre gobiernos, empleadores y trabajadores.

“Desde la perspectiva de las empresas, la modalidad de teletrabajo también representa desafíos para garantizar la continuidad de las operaciones y mantener los niveles de productividad requeridos para su supervivencia”, agrega.

“Resulta fundamental considerar las lecciones aprendidas durante la pandemia”, dice la OIT, pero también indica que para futuros análisis sobre este tema “se requiere contar con estadísticas oficiales que brinden información adecuada, comparable y actualizada” sobre el teletrabajo en América Latina y el Caribe.

COVID-19: Estudiantes del Gran Concepción participaron en lanzamiento de programa ‘Parte por Casa’

  • Los escolares aprendieron sobre las medidas para prevenir contagios de Covid-19. Eso, a través de dos videos explicativos protagonizados por los personajes de la iniciativa de la USS: Sácate, Lávate y Cuídate.

Escolares pertenecientes a siete establecimientos escolares del Servicio Local de Educación de Andalién Sur participaron del lanzamiento de la iniciativa ‘Parte por casa’. El programa, que busca promover hábitos para prevenir contagios de Covid-19, es impulsado por la Universidad San Sebastián en colaboración con la Dirección de Educación Pública y los Servicios Locales de Educación.

En la jornada fueron exhibidos dos videos sobre las medias de autocuidado ante el coronavirus. Eso, a través de la explicación y guía de los personajes de la serie animada de la iniciativa: Sácate, Lávate y Cuídate.

Los colegios que participaron fueron: Fundo Chanco de Concepción, Escuela México Agua de la Gloria de Concepción, Escuela Luis Muñoz Burboa de Concepción, Escuela Esther Hunneus de Concepción, Colegio Biobío de Concepción, Colegio República del Ecuador de Chiguayante y Liceo bicentenario Inés Enríquez Frödden de Florida.

Establecimientos seguros

El director de Servicio Local Andalién Sur, Gonzalo Araneda, agradeció que se haya considerado a los establecimientos de las comunas de Concepción, Chiguayante, Hualqui y Florida para reforzar un factor tan esencial como el autocuidado en pandemia. “Estas alianzas potenciarán elementos clave de prevención, ya que tenemos 67 establecimientos educacionales abiertos y más de mil 200 estudiantes que diariamente están participando en nuestras comunidades educativas”, detalló.

Uno de los estudiantes que participó fue Johan Poblete de la Escuela Luis Alfredo Muñoz Burboa, quien destacó que en su establecimiento se estén aplicando las medidas de distanciamiento físico, uso de mascarillas y lavado frecuente de manos. “En mi casa también tomamos las mismas medidas y mi mamá se preocupa de que no venga cualquier persona a la casa”, dijo.

Líderes en casa

El presidente del Instituto de Políticas Públicas en Salud de la U. San Sebastián, Manuel José Irarrázaval, valoró que la iniciativa busque informar a la ciudadanía y a los estudiantes sobre las maneras de prevenir infecciones por coronavirus. “Con esto, aspiramos a que todos los alumnos se transformen en líderes de sus familias y comunidades para que así, aprendan a convivir con el virus”, expresó.

Por su parte, Alejandra Grebe, directora de Educación Pública, también llamó a los estudiantes a ser líderes en sus casas y a respetar las medidas sanitarias. “Creemos que este material es muy importante para hacer que los establecimientos sean más seguros y para que los padres y apoderados confíen en lo que ocurre dentro de los colegios”, puntualizó.

La variante Delta del COVID-19 nos ha llevado a un momento muy peligroso de la pandemia

Su gran poder de transmisión, con un índice de contagio superior en un 60% al virus original, y su capacidad de mutación, la convierten en una variante muy peligrosa, aseguran los responsables de la agencia de la ONU para la salud, que advierten que está poniendo en jaque especialmente a los países con un bajo índice de vacunación, aunque ningún país está a salvo. 

“Agravado por variantes más transmisibles, como la Delta, que se está convirtiendo rápidamente en la dominante en muchos países, estamos en un periodo muy peligroso de esta pandemia de COVID-19”, ha afirmado este viernes el director general de la Organización Mundial de la Salud.

La variante Delta, inicialmente detectada en la India y con una capacidad de transmisión hasta 60 veces superior a la del virus original, está ya presente en 98 países. También preocupa sumamente su capacidad de mutación.

“Delta es peligrosa, y sigue evolucionando y mutando, lo que requiere una evaluación constante y un ajuste cuidadoso de la respuesta de salud pública”, afirmó el doctor Tedros Adhanom Gebreyesus.

“En los países con baja cobertura de vacunación del COVID-19, las terribles escenas de hospitales desbordados vuelven a ser la norma”, dijo, sin embargo, “ningún país está fuera de peligro todavía”.

Por su parte, la directora científica de la Organización, Soumya Swaminathan, explicó que, ante la presencia de variantes más contagiosas, es importante que se reciba la segunda dosis de la vacuna en el tiempo recomendado ya que la pauta completa de vacunación ofrece el mayor grado de proyección.

Mientras, la doctora Maria Van Kerkhove, epidemióloga que lidera la respuesta al coronavirus en la Organización, recordó que el virus ha estado evolucionando desde que apareció por primera vez.

“Es lo que hacen los virus. Las variantes de preocupación que estamos rastreando actualmente son cuatro: Alpha, Beta, Gama y Delta. Seguirán evolucionando: habrá más mutaciones, se detectarán más variantes, y algunas de ellas serán variantes preocupantes”, pronosticó.

Van Kerkhove dijo que había “linajes” de la variante Delta que los expertos están rastreando actualmente e instó a los países a expandir sus esfuerzos de secuenciación genómica.World Bank/Henitsoa RafaliaUn sitio de testeo de COVID-19 en Madagascar.

Dos formas de afrontar la pandemia y las variantes

Tedros resaltó que básicamente hay dos formas en que los países pueden hacer frente al surgimiento de nuevas olas y aumentos de casos.

Por un lado, mantener las medidas sociales y de salud pública, como una vigilancia sólida de la transmisión, la realización de pruebas estratégicas, la detección temprana de casos, el aislamiento o cuarentena y la atención clínica. A lo que hay que añadir usar mascarilla, respetar el distanciamiento social, evitar sitios concurridos, y lograr una buena ventilación en zonas cerradas.

En segundo lugar, compartir equitativamente entre los países los equipos de protección, el oxígeno, las pruebas, los tratamientos y las vacunas.

“He instado a los líderes de todo a mundo a trabajar juntos para garantizar que, para esta época del próximo año, el 70% de todas las personas en todos los países estén vacunadas. Es la mejor manera de frenar la pandemia, salvar vidas, impulsar una recuperación económica verdaderamente mundial y, de paso, evitar que otras variantes peligrosas tomen la delantera”, explicó Tedros.

Para fines de septiembre, la Organización Mundial de la Salud ha pedido a los líderes que vacunen al menos al 10% de las personas en todos los países.

Es un desafío, pero es posible

Según Tedros, garantizar esto pondría fin de manera efectiva a la etapa aguda de la pandemia y salvaría un número significativo de vidas.

“Es un desafío, pero sabemos que es posible, porque ya se han distribuido 3000 millones de vacunas. Está dentro del poder colectivo de unos pocos países intensificar y garantizar que las vacunas se compartan, la fabricación aumente y que los fondos estén en lugares para compra las herramientas necesarias”, instó.

Aunque ahora se están compartiendo algunas vacunas, todavía es “solo un goteo” y las variantes lo superan.

“En aquellos países cuyos hospitales se están llenando, necesitan vacunas y otras herramientas de salud ahora mismo”, subrayó.BioNTechLa vacuna Pfizer-BioNtech es la primera vacuna que ha sido distribuida en los países.

Las empresas también deben acelerar sus esfuerzos

La agencia de salud de la ONU también está instando a BioTech, Pfizer y Moderna a compartir conocimientos y tecnología para que sea posible acelerar el desarrollo de nuevos centros de fabricación de vacunas de ARNm.

“Cuanto antes comencemos a construir más centros de vacunas y aumentemos la capacidad mundial de vacunas, antes podremos disminuir las oleadas mortales”, dijo el responsable de la OMS.

Desde sus oficinas regionales, la Organización Mundial de la Salud está promoviendo actualmente la idea de estudios de efectividad de las vacunas y trabajando con los países para obtener datos que les permitan asegurar al público que las vacunas seguirán siendo efectivas contra futuras variantes.

En ese sentido, Soumya Swaminathan añadió que se han recopilado muchos datos sobre la eficacia de las inyecciones de Pfizer-Biotech y AstraZeneca, pero mucho menos para otras vacunas en uso.

“Ahora, la buena noticia es que todas las vacunas enumeradas para uso de emergencia de la OMS protegen contra el desarrollo de enfermedades graves, la hospitalización y la muerte debido a la variante Delta”, explicó recientemente durante una entrevista en video de la OMS.

La doctora Swaminathan recordó que un ciclo completo de vacunación es esencial para proporcionar inmunidad total contra la variante Delta.

Ninguna de las vacunas que tenemos actualmente es 100% protectora. Por eso, incluso si estás vacunado, puedes contraer la infección, pero lo más probable es que tengas síntomas muy leves o ningún síntoma, y que las posibilidades de enfermarte gravemente son muy, muy bajas”, explicó.

El mundo sigue sin estar preparado

Van Kerkhove comentó por su parte que, a pesar de la actual pandemia, se está haciendo poco para prevenir la siguiente.

“Lo que más me preocupa es que no usemos esta situación para hacer los cambios necesarios (para estar mejor preparados para la próxima). Si esperamos a que la pandemia termine, no lo haremos (…) Se necesita más inversión en salud en todo el mundo“, dijo.

La pandemia de COVID-19 pudo haberse evitado y, sin embargo, el mundo aún no está preparado para frenar otra

Se necesita poner en marcha un conjunto de reformas para transformar el sistema mundial de preparación y respuesta ante pandemias, lo que incluye otorgar mayores poderes a la Organización Mundial de la Salud (OMS), según un informe de expertos sobre el desarrollo de la pandemia.

El viejo refrán “prevenir mejor que curar sigue estando vigente: La pandemia de COVID-19 podría haberse evitado, según el informe del Panel de expertos independientes nombrado por la Organización Mundial de la Salud para examinar el origen y desarrollo de aquella. Y, sin embargo, esos especialistas están convencidos de que, si surgiera un nuevo virus altamente infeccioso, el mundo seguiría sin estar preparado.

“El tiempo transcurrido desde la notificación de un conglomerado de casos de neumonía de origen desconocido a mediados de diciembre hasta la declaración de una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional fue demasiado largo”, señala el Panel.

Los países con la ambición de contener la propagación del virus cuando y donde sea que ocurra han demostrado que es posible conseguirlo.

Los expertos se refieren al tiempo que pasó entre la detección del virus SARS-CoV-2 en China a finales de 2019 y la declaración de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional hecha por la Organización Mundial de la Salud el 30 de enero de 2021.

“Además, febrero de 2020 fue un mes perdido en el que muchos más países podrían haber tomado medidas para contener la propagación del SARS-CoV-2 y prevenir la catástrofe sanitaria, social y económica mundial que todavía persiste”, añaden.

Se podía haber contenido

El informe también indica que los países variaron significativamente en la aplicación de medidas de salud pública medidas para mantener bajo control la propagación del virus. Algunos buscaron contener la epidemia de forma agresiva e impulsar la eliminación; otros tuvieron como objetivo la supresión de virus; y algunos intentaron mitigar solo los peores impactos.

“Los países con la ambición de contener agresivamente y detener la propagación del virus cuando y donde sea que ocurra han demostrado que es posible conseguirlo. Dado lo que ya se sabe, todos los países deberían aplicar las medidas de salud pública consistentemente y a la escala epidemiológica que la situación requiere”, agrega el documento, que destaca que, para ello, es crucial el liderazgo de los Jefes de Estado y de Gobierno.

Y, sin embargo, el Panel, presidido por Helen Clark, ex-Primera Ministra de Nueva, y Ellen Johnson Sirleaf, ex-Presidenta de Liberia, considera que “el sistema actual es claramente inadecuado para evitar que otro patógeno nuevo y altamente infeccioso, que podría surgir en cualquier momento, provoque una pandemia”.

“La pandemia de COVID-19 es una señal de cuán vulnerable es y frágil es nuestro mundo -se lee en el informe-. El virus ha trastornado sociedades, ha puesto a la población mundial en grave peligro y ha expuesto profundas desigualdades. La división y la desigualdad entre los países y dentro de ellos se han exacerbado, y el impacto ha sido severo para las personas que ya están marginadas y desfavorecidas”.

En menos de año y medio, el COVID-19 ha infectado al menos a 150 millones de personas y ha matado a más de tres millones. La pandemia está considerada la peor crisis combinada de salud y socioeconómica en la memoria viva del mundo, y una catástrofe en todos los niveles.John SamuelsImagen de un bar habitualmente lleno de gente, pero ahora vacío durante la pandemia del COVID-19 en la ciudad neozelandesa de Wellington.

El Chernobyl del sigo XXI

Para los expertos, el COVID-19 es “el Chernobyl del siglo XXI”, no porque el brote de una enfermedad sea como un accidente nuclear, sino porque ha demostrado claramente la gravedad de la amenaza a nuestra salud y bienestar.

“El nuevo milenio ha visto los estragos que pueden causar las amenazas para la salud mundial como el síndrome respiratorio agudo severo (SARS), el ébola y el zika. Los expertos habían advertido sobre la amenaza de nuevas enfermedades pandémicas y habían instado a cambios importantes en la forma de protegernos contra ellas, pero el cambio necesario no se produjo. Tan pronto como una amenaza para la salud o un brote mortal se desvanece de la memoria, la complacencia se acomoda, en lo que se ha denominado un ciclo de pánico y negligencia. Este ciclo debe terminar”, reza el informe.

El COVID-19 ha provocado una crisis tan profunda y amplia que los presidentes, primeros ministros y jefes de organismos internacionales y regionales deben ahora aceptar urgentemente su responsabilidad de transformar la forma en que el mundo se prepara y responde a las amenazas para la salud mundial.

El mundo también tiene que prepararse urgentemente para evitar que un futuro brote se convierta en una pandemia. “Si no es ahora, ¿entonces cuándo?”, se preguntan los miembros del Panel.

Recomendaciones para detener futuras pandemias

A tal fin, el Panel Independiente hace un llamado a los Jefes de Estado y de Gobierno para que se comprometan a liderar los esfuerzos de transformación del sistema actual. El Panel pide una serie de reformas audaces y con visión de futuro, que incluyen:

  • Establecer un Consejo Mundial sobre Amenazas para la Salud que mantenga el compromiso político con la preparación y la respuesta frente a pandemias y que haga responsables a los actores, en particular mediante el reconocimiento y el examen entre pares. Los países también deberían adoptar una convención marco sobre pandemias en los próximos seis meses
  • Establecer un nuevo sistema mundial de vigilancia basado en total transparencia. Este sistema proporcionaría a la Organización Mundial de la Salud la autoridad para publicar información sobre brotes potencialmente pandémicos de forma inmediata sin necesidad de aprobación. También le permitiría enviar expertos a investigar a la mayor brevedad posible cuando sea necesario
  • Invertir ahora en la preparación nacional contra las pandemias, ya que será demasiado tarde cuando llegue la próxima crisis. Todos los gobiernos deberían revisar sus planes de preparación y asignar los fondos y el personal necesarios para prepararse frente a otra crisis sanitaria
  • Transformar el actual Acelerador del acceso a las herramientas contra el COVID-19 (Acelerador ACT) en una plataforma verdaderamente mundial destinada a proporcionar bienes públicos mundiales, como vacunas, pruebas diagnósticas, tratamientos y suministros que puedan ser distribuidos rápida y equitativamente en todo el mundo, de modo que se pase de un modelo de mercado a otro destinado a suministrar bienes públicos globales
  • Focalizar y reforzar la autoridad y la financiación de la Organización Mundial de la Salud, en particular desarrollando un nuevo modelo de financiación para acabar con los fondos asignados a fines específicos y aumentar las contribuciones de los Estados Miembros
  • Crear un mecanismo internacional de financiación frente a pandemias, que tendría la capacidad de movilizar contribuciones a largo plazo (10-15 años) de entre 5000 y 10.000 millones de dólares al año para financiar la capacidad de respuesta continua. También debería estar preparado para desembolsar entre 50.000 y 100.000 millones a corto plazo adelantando los compromisos futuros en caso de declaración de pandemia. El Consejo Mundial sobre Amenazas para la Salud asignaría y supervisaría la financiación a las instituciones que tengan la capacidad de apoyar el desarrollo de las capacidades de preparación y respuesta
  • Los Jefes de Estado y de Gobierno deberían adoptar en una cumbre mundial una declaración política bajo los auspicios de la Asamblea General de las Naciones Unidas para comprometerse con estas reformas transformadoras

UNICEF/Amarjeet SinghUn paciente de COVID-19 en Nueva Delhi, India, esperando en una ambulancia a que se libere una cama en el hospital.

Acabar con la pandemia de COVID-19

El Panel está también profundamente preocupado y alarmado por los altos niveles persistentes actuales de transmisión de SARSCoV-2, que continúan provocando un enorme número de casos y muertes, y el desarrollo de variantes de virus, todo lo cual sigue imponiendo una carga intolerable a las sociedades y economías.

La vacunación por sí sola no acabará con esta pandemia. Debería combinarse con pruebas, rastreo de contactos, aislamiento, cuarentena, enmascaramiento, distanciamiento físico, higiene de manos y comunicación efectiva con el público.

Además, el Panel hecho un llamado a la comunidad internacional para que ponga fin a la pandemia de COVID-19 y ha formulado una serie de recomendaciones inmediatas para detener su propagación:

  • Compartir vacunas: Los países de altos ingresos con una reserva de vacunas suficiente para una cobertura adecuada deberían comprometerse, a la vez que amplían su cobertura, a proporcionar a los 92 países de ingresos bajos y medios participantes en el compromiso anticipado de mercado de COVAX*, promovido por la Alianza Gavi para las Vacunas (Gavi), al menos mil millones de dosis de vacunas de aquí a septiembre de 2021
  • Suspensión de patentes: Los principales países productores de vacunas y los fabricantes deberían reunirse, bajo los auspicios conjuntos de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Comercio, para acordar la concesión voluntaria de licencias y la transferencia de tecnología. Si no se toman medidas al respecto en un plazo de tres meses, debería entrar en vigor inmediatamente una exención de los derechos de propiedad intelectual en virtud del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio
  • El G7 debería comprometerse inmediatamente a proporcionar el 60% de los 19.000 millones que el Acelerador ACT necesita en 2021 para vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos y para el fortalecimiento de los sistemas de salud, y debería adoptarse una fórmula de reparto de la carga para financiar estos bienes públicos mundiales de forma continua
  • Todos los países deberían aplicar las medidas de salud pública de probada eficacia a la escala necesaria para frenar la pandemia. Para ello, es crucial el liderazgo de los Jefes de Estado y de Gobierno

*COVAX es parte de un esfuerzo global sin precedentes para suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante durante 2021, con el fin de proteger a las personas en mayor riesgo de presentar formas graves de COVID-19 y salvar vidas. En América, 36 países recibirán vacunas a través del Mecanismo COVAX, de los cuales 26 lo harán con financiamiento propio y diez lo harán sin costo.

El Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana para la Salud es el mecanismo designado por COVAX para adquirir las vacunas en nombre de los países de la región.

COVAX está codirigido por Gavi, la Alianza para las Vacunas, la Organización Mundial de la Salud y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias (CEPI), y trabaja en asociación con UNICEF, el Fondo Rotatorio de la OPS, así como con el Banco Mundial, organizaciones de la sociedad civil, fabricantes y otros.

Colombia: Prevenir la pandemia de COVID-19 entre los pueblos indígenas del Amazonas

Tras una concertación con las autoridades y líderes de los pueblos indígenas Uitoto, Bora, Okaina y Muinane, la Organización Panamericana de la Salud está ayudando a aumentar los servicios de salud en el Amazonas, ayuda que va acompañada de una acción pedagógica para lograr la prevención del COVID-19, con énfasis en la vacunación en los poblados de La Chorrera, Puerto Arica y Tarapacá.

En pleno solsticio de verano del 2021, La Chorrera, área no municipalizada de la Amazonía colombiana, da cuenta de la séptima víctima de la pandemia. Se trata del líder Jesús Teteye, quien contrajo el virus en un viaje a Bogotá. Al regresar al Amazonas, convencido de la sabiduría propia, decidió cargar solo con la enfermedad. No quiso purificarse en su territorio, no aceptó la medicina ancestral y se resistió a recibir atención en el centro de salud. 

El rechazo a los tratamientos y a las medidas de prevención, incluida la vacunación, es común en los pueblos indígenas de toda la Amazonía, alcanzando también a las comunidades aborígenes en Perú y Ecuador.

“Preservar la vida indígena motivó al gobierno de Colombia a donar recursos a la Comunidad Andina de Naciones para promover la inmunización contra la COVID-19 y salvar vidas, a través de acciones de cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud”, explica la doctora Gina Tambini, su representante en Colombia.

Por eso, la agencia de la ONU llevó un complejo proceso de concertación con las autoridades de los pueblos indígenas Uitoto, Bora, Okaina y Muinane, en el que se permitió el ingreso de las misiones humanitarias de la Organización y la realización de una serie de capacitaciones en vigilancia en salud pública y talleres en medidas de primera respuesta, primeros auxilios psicológicos y comunicación del riesgo.

La meta consiste en que la población adquiera habilidades para la atención de emergencias, la protección de la salud mental y los conocimientos para la prevención contra la COVID-19 con una adecuada aproximación cultural.

Se trata, en definitiva, de que los 2500 habitantes que están en el territorio puedan tomar decisiones bien informadas que les permitan salvar sus vidas.

Uno de esos habitantes es Damián Funoratofe Dokoe, quien después de haber sufrido la COVID-19, y sentir la fragilidad de la existencia, entendió que su gran misión es ser un buen padre, lo que significa cuidarse de la enfermedad y proteger a sus seres queridos. Y una de esas maneras es inmunizarse. Por eso, apenas llegue la vacuna, sin dudarlo dos veces, asegura que pondrá el hombro para tener un “aire de vida” y así poder envejecer junto a sus descendientes.OPS/Karen GonzálezNiños indígenas en el Amazonas.

Lecciones de la primera ola

Al inicio de la pandemia, el COVID-19 dio lecciones profundas. La enfermedad no distingue fronteras, ni razas, y las selvas amazónicas también fueron testigos de la tragedia. Como a muchos en Colombia, Rosa Inés Herrera y su esposo se contagiaron de la COVID-19 en una fiesta y propagaron el virus a cinco miembros de la familia. El padre de Rosa fue uno de los seis adultos mayores que perdieron el ‘aire de vida’ en el 2020.

Agobiados por la tristeza, las autoridades y sabedores de 22 cabildos de los pueblos indígenas Uitoto, Bora, Okaina y Muinane, que hacen parte de la Asociación Zonal Indígena de Cabildos y Autoridades Tradicionales de la Chorrera (Azicatch), en cada uno de sus pueblos se reunieron en rituales de armonización para encontrar en la medicina tradicional remedios capaces de apaciguar la COVID-19.

En las noches, como hijos del tabaco, de la coca y de la yuca dulce, en el sagrado espacio de la maloca, sabedoras, sabedores y oidores invocaron a los espíritus de la sabiduría y la iluminación, a través de oraciones y bailes a los compases de los sonidos de chaquiras y sonajeros, para encontrar las causas de la enfermedad. Y tuvieron encuentros marcados por el diálogo, en el que intercambiaron conocimientos ancestrales para encontrar en plantas, cortezas y bejucos, bebidas y vaporizantes con los que intentar dominar la enfermedad, definida como reik+, “candela” en lengua Uitoto.  

Ocurría lo mismo en otras latitudes. Científicos del mundo se congregaban en centros de investigación, laboratorios y universidades para encontrar en la ciencia y la medicina recomendaciones para evitar la propagación del virus, así como tratamientos y vacunas capaces de salvar vidas.OPS/Karen GonzálezLa OPS junto con los líderes de las comunidades indígenas del Amazonas ha puesto en marcha una iniciativa para que los 2500 habitantes que están en el territorio puedan tomar decisiones bien informadas que les permitan salvar sus vidas.

Cooperar para preservar la vida

Durante varios meses en esta parte de la Amazonía no ocurrieron más duelos por COVID-19, pero eso no impidió que el miedo siguiera recorriendo el territorio. Desde el principio, entendieron que el virus iba a quedarse para siempre, debían aprender a vivir con él y no bajar la guardia.

Algunos, incluso, durante ese lapso decidieron soportaron el rigor de la enfermedad en voz baja, recibiendo cuidados de familiares y amigos, encomendando la vida a las medicinas ancestrales y a la fortaleza espiritual que para algunos les exige el hecho de ser líderes de la comunidad. Otros sintieron los síntomas de la COVID-19 sin la certeza de saber si habían sido contagiados.

Además de la resistencia a hacerse la prueba diagnóstica por miedo a adquirir el virus, no fue posible hacer tamizajes con PCR, ya que el centro de salud de La Chorrera no cuenta con neveras y químicos para poderlas procesar y, a medida que aumentaban los contagios en el país, se hizo cada vez más difícil enviarlas a la capital del departamento. Incluso, algunas pruebas de antígenos se dañaron al no poder conservar las temperaturas adecuadas.

Con el invierno, llegaron las inundaciones y la proliferación de zancudos, malos olores y problemas de salud por enfermedades diarreas agudas, infecciones respiratorias agudas y enfermedades dermatológicas, que pusieron más presión al frágil sistema de salud del territorio. Los indígenas con COVID-19 optaron por no ir al centro de salud ni permitieron ser remitidos al Hospital de Leticia, en la capital del departamento, pues se extendió la creencia que eso significaba ir a morir lejos de casa.

Respetuosa de las creencia, pero así mismo convencidos que la vacunación y las medidas de bioseguridad permiten cortar las cadenas de transmisión del virus y salvar vidas, la Organización Panamericana de la Salud se ha propuesto llevar a cabo acciones pedagógicas con un enfoque étnico para que, en combinación con la medicina tradicional, los indígenas acepten estas soluciones que brindan la ciencia y puedan salvar sus vidas.

Mesa Social Covid Biobío presenta plan piloto en manejo de pandemia al Ejecutivo

Luis Barril 

A través de una carta dirigida al Presidente de la República, la Mesa solicita autonomía y recursos para que los diferentes actores de la Región del Biobío puedan hacerse cargo de la situación sanitaria y sus aristas territoriales, aprovechando las grandes capacidades instaladas en la zona.

Esta mañana se reunieron los distintos representantes de la Mesa Social Covid Biobío en la Pinacoteca de la Universidad de Concepción. La instancia sirvió para dar a conocer una carta firmada por sus representantes, donde se solicita al Presidente de la República otorgar un grado de autonomía que permita descentralizar el manejo de la pandemia.

Todo esto queda materializado en un plan piloto, el que considera que si la experiencia que se busca implementar es positiva, será posible de replicar posteriormente a lo largo de todo el país, considerando cada una de las realidades del territorio nacional. 

La misiva destaca, por ejemplo, en que esta región fue pionera en la fabricación de ventiladores mecánicos, cuando desde el mercado internacional se anunciaba quiebre de stock; además, resalta el hecho de la creación del test de aire aspirado en la Universidad de Concepción, el cual permite una rápida y eficaz detección del virus; junto con mencionar que se está realizando monitoreo de aguas servidas en diferentes comunas de la región, lo cual permite adelantarse por lo menos dos semanas al comportamiento del virus; entre otros muchos elementos.

Ante el insistente comportamiento centralista, la Mesa pide que se le entreguen mayores facultades y financiamiento a las autoridades regionales, con el propósito de descentralizar la toma de decisiones, incorporando participación territorial efectiva. 

Al respecto, el Rector de la Universidad de Concepción, Dr. Carlos Saavedra Rubilar, señaló que “lo que se solicita es entregar mayores atribuciones a las autoridades regionales, que en coordinación con las gobernaciones, municipalidades, además de todos los niveles organizacionales de la ciudadanía, puedan aportar a la toma de decisiones que garanticen un mayor cuidado de la persona”.

En la misma línea, el alcalde de Concepción, Álvaro Ortiz Vera, expresó que “si no somos capaces de creer en el capital humano, en la experiencia que hemos ido ganando desde marzo de 2020 a la fecha en cómo manejar esta pandemia, si no se entrega esa posibilidad a los territorios, difícilmente podemos salir adelante”. Al jefe comunal le parece insólito que se tenga que esperar todos los días el punto de prensa para saber si las comunas del Biobío van a tener alguna variación en lo que a cuarentenas se refiere.

Voces desde la salud y el gremio empresarial

Por su parte, el presidente del Colegio Médico de Concepción, Germán Acuña Game, manifestó que derechamente no descentralizar significa muertos. “Estamos cansados de personas que se mueren en nuestras salas; el personal está reventado. ¿Creen que no duele ver morir a una persona y saber que hay culpables de esto por no haber querido descentralizar la toma de decisiones?”, cuestionó el Dr. Acuña.

Con respecto a la entrada de nuevas variantes y su secuenciación, el especialista reconoció la imperiosa necesidad de contar con un secuenciador que haga tests masivos, ya que considera que no es posible que se tengan que enviar a Santiago a los enfermos más complejos para que los secuencien. 

Por consiguiente, Acuña expresó que “necesitamos saber cuánto Delta tenemos, porque si tenemos mucha Delta vamos a tener que reforzar toda la comunicación de riesgo, todas las medidas de control. Debemos tener la certeza de que aquí se puede decidir”, comentó.

Sobre el contenido de la carta, Carol Cid Cid, vicepresidenta de la Federación Nacional de Asociaciones de Enfermeros y Enfermeras de Chile, manifestó que “esto es levantar la voz, pedir derechamente que se termine con el centralismo. Necesitamos tener el manejo territorial para poder desarrollar esta estrategia que venimos planteando como Mesa Social Covid Biobío”.

Finalmente, Macarena Cepeda Godoy, presidente de la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes), destacó el hecho de que “la Región del Biobío cuenta con capacidades que son probablemente únicas a nivel nacional, por lo mismo, creemos que es importante reconocer estas realidades territoriales. Aquí, el sector productivo, por ejemplo, cuenta con un alto nivel de vacunación: en el sector pesquero-industrial tenemos más del 80% de los trabajadores vacunados, por lo tanto, reconocer este tipo de realidades es muy importante para poder trabajarlas en conjunto con las autoridades territoriales”, sentenció.

El impacto del COVID-19 en el turismo costará cuatro billones de dólares a la economía mundial

Los países en desarrollo serán los más afectados, ya que la ausencia de una vacunación generalizada mantendrá a los turistas alejados. Por regiones, la que más sufrirá el impacto de la crisis del turismo en su PIB será Centroamérica mientras que, por países, Ecuador será el que más vulnerable después de Turquía. los expertos no esperan volver a los niveles de afluencia turística internacionales previos a la pandemia hasta 2023 o incluso después.

Según un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y el Desarrollo publicado este miércoles, la caída del turismo internacional debido a la pandemia del coronavirus podría causar una pérdida de más de cuatro billones de dólares en el PIB global durante los años 2020 y 2021.

La pérdida estimada se debe al impacto directo de la pandemia en el turismo y a su efecto dominó en otros sectores estrechamente relacionados con él.

El informe, publicado junto con la Organización Mundial del Turismo, afirma que el turismo internacional y sus sectores altamente vinculados sufrieron una pérdida estimada de 2,4 billones de dólares en el 2020, tras una fuerte caída en las visitas turísticas internacionales.

El turismo depende de las vacunas

Este año puede producirse una pérdida similar, advierte el informe, señalando que la recuperación del sector turístico dependerá en gran medida de la aplicación global de las vacunas del COVID-19.

El mundo necesita un esfuerzo de vacunación global que proteja a los trabajadores, mitigue los efectos sociales adversos y se tomen decisiones estratégicas en relación con el turismo, teniendo en cuenta los posibles cambios estructurales”, dijo la secretaria general interina de la Conferencia, Isabelle Durant.

Por su parte, el secretario general de la agencia de la ONU para el turismo, Zurab Pololikashvili, aseguró que este sector “es un salvavidas para millones de personas, y avanzar en la vacunación para proteger a las comunidades y apoyar su reanudación es fundamental para la recuperación de puestos de trabajo y la generación de recursos muy necesarios, especialmente en los países en desarrollo, muchos de los cuales dependen en gran medida del turismo internacional”.

Los países en desarrollo lo más perjudicados

Según el informe, la vacunación contra la COVID-19 es más pronunciada en algunos países que en otros, por lo que las pérdidas económicas derivadas del turismo se reducen en la mayoría de los países desarrollados, pero se agravan en los países en desarrollo, donde la ausencia de vacunas está manteniendo alejados a los turistas.

Las tasas de vacunación contra el COVID-19 son desiguales entre los países, oscilando entre menos del 1% de la población en algunos países y más del 60% en otros.

Según el informe, el despliegue asimétrico de las vacunas magnifica el impacto económico en los países en desarrollo, ya que estos podrían representar hasta el 60% de las pérdidas del PIB mundial.

Además, se espera que el sector turístico se recupere más rápidamente en los países con altas tasas de vacunación, como Francia, Alemania, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos.

Pero los expertos no esperan volver a los niveles de afluencia turística internacionales previos a la pandemia hasta 2023 o incluso después.

Los principales obstáculos son las restricciones a los viajes, la lentitud en la contención del virus, la poca confianza de las personas para viajar y un entorno económico deficiente.Consejo de Gobierno de GalápagosLas restricciones por el COVID-19 han afectado a las Islas Galápagos cuya economía depende principalmente del turismo.

Pese a un repunte en 2021, las pérdidas serán billonarias

Se espera un repunte del turismo internacional en el segundo semestre de este año, pero el informe de la Conferencia sigue mostrando una pérdida de entre 1,7 y 2,4 billones de dólares en el año 2021, con respecto a los niveles del año 2019.

Los resultados se basan en simulaciones que reflejan únicamente los efectos de la reducción del turismo, sin considerar políticas que podrían suavizar el impacto de la pandemia en el sector, como los programas de estímulo económico.

El informe evalúa los impactos económicos de tres posibles escenarios, todos ellos reflejan la reducción de las visitas internacionales en el sector turístico en el 2021.

El primero, proyectado por la Organización Mundial del Turismo, refleja una reducción del 75% en las visitas turísticas internacionales, siendo esta la previsión más pesimista, basada en la reducción observada en 2020.

En este escenario, una caída de los ingresos turísticos mundiales de 948.000 millones de dólares provoca una pérdida en el PIB real de 2,4 billones de dólares, es decir, un aumento de dos veces y medio. Esta relación varía mucho según los países, ya que en algunos puede haber un incremento duplicado, mientras que en otros triple o cuádruple.

Según el informe, se trata de un multiplicador que depende de los efectos derivados en el sector turístico, incluido el desempleo de la mano de obra no cualificada.

Por ejemplo, el turismo internacional aporta alrededor del 5% del PIB en Turquía y en el 2020, el país sufrió una caída del 69% de las visitas turísticas internacionales.

La caída de la demanda turística en el país se estima en 33.000 millones de dólares, lo que conlleva pérdidas en sectores altamente vinculados, como la industria alimenticia, de bebidas, el comercio minorista, las comunicaciones y el transporte.

La caída total de la producción de Turquía es de 93.000 millones de dólares, unas tres veces más que el impacto inicial. Sólo el descenso del turismo contribuye a una pérdida real del PIB de alrededor del 9%. Este descenso se compensó en parte con medidas fiscales para impulsar la economía.

El segundo escenario refleja una proyección menos pesimista y consiste en una reducción del 63% de las visitas turísticas internacionales.

Y el tercer escenario, considera tasas variables de turismo nacional y regional en 2021. Por ejemplo, supone una reducción del 75% del turismo en los países con bajas tasas de vacunación, y una reducción del 37% en los países con tasas de vacunación relativamente altas, en su mayoría países desarrollados y algunas economías más pequeñas.

Las pérdidas son peores de lo que se esperaba

La reducción del turismo provoca un aumento promedio del 5,5% del desempleo de la mano de obra no cualificada, con una gran variación del 0% al 15%, según la importancia del turismo para la economía.   

La mano de obra representa alrededor del 30% del gasto de los servicios turísticos, tanto en las economías desarrolladas como en las que están en vías de desarrollo. El sector emplea a muchas mujeres y jóvenes, quienes tienen relativamente pocas barreras de entrada a este sector.

En julio del año pasado, la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo estimó que una paralización de entre cuatro y doce meses del turismo internacional costaría a la economía mundial entre 1,2 y 3,3 billones de dólares, incluidos los costes indirectos.

Sin embargo, las pérdidas son peores de lo que se esperaba, ya que incluso el peor escenario previsto el año pasado ha resultado ser optimista, ya que los viajes internacionales siguen siendo bajos aún después de más de 15 meses desde el inicio de la pandemia.

Las llegadas de turistas internacionales se redujeron en unos 1000 millones de viajes, o un 74%, entre enero y diciembre de 2020. Si se excluyen los meses de enero y febrero del 2020, anteriores a la pandemia, la caída de las llegadas asciende al 84%.

Los países en desarrollo han sido los más afectados por la pandemia en el sector turístico. Estos países han sufrido las mayores reducciones de llegadas de turistas en el 2020, estimadas entre el 60% y el 80%.Unsplash/Mauricio LeonPuntarenas, Costa Rica, ha sido una de las provincias más afectadas por el COVID-19, al depender del turismo.

Impacto en el PIB por regiones y la necesidad de recuperar el turismo en América Latina

Por regiones, la que más sufrirá el impacto de la crisis del turismo en su PIB será Centroamérica, que puede perder hasta un 11,1%. Por países, Ecuador será el que más vulnerable después de Turquía, y se dejará hasta un 9,0% de su PIB, Argentina puede perder el 2,4 %, y Colombia el 2,3 %.  El descenso sería menor para México (1,6 %) y Brasil (0,6 %).

Por su parte, otra agencia de la ONU, la Organización Internacional del Trabajo, destacó la necesidad de diseñar políticas orientadas a la recuperación del turismo en los países de América Latina y el Caribe, que permita impulsar uno de los sectores económicos más dinámicos, esencial para la generación de divisas, ingresos y empleos.

El turismo fue duramente golpeado por la crisis de la pandemia en la región. Mientras que la cantidad de ocupados totales se contrajo 24,8% en promedio al segundo trimestre de 2020, la pérdida de puestos de trabajo en el sector de hoteles y restaurantes en América Latina y el Caribe llegó al 44,7%.

“La recuperación del turismo depende directamente de la extensión de la vacunación y de la adopción de medidas adecuadas de seguridad y salud en el trabajo. La reactivación de este sector puede tener un efecto multiplicador importante sobre la economía y empleo, que puede resultar crucial para superar la crisis generada por la pandemia”, dijo el director de la agencia de la ONU para América Latina y el Caribe, Vinícius Pinheiro.

Y añadió que “es fundamental que las políticas de recuperación del sector contribuyan para mejorar la calidad de los empleos e estimulen la formalización del mercado de trabajo. El apoyo a las micro y pequeñas empresas es crucial para que los beneficios del turismo favorezcan el desarrollo local“.

En una nota técnica titulada “Hacia una recuperación sostenible del empleo en el sector del turismo en América Latina y el Caribe ”, que forma parte de la serie Panorama Laboral de la Oficina Regional de OIT, la Organización destaca que antes de la pandemia, en 2019, la economía del turismo, que incluye tanto el turismo como todos los sectores que dependen de él, representó el 26% del PIB total en el Caribe y el 10% en América Latina.

También dice que la reducción de la ocupación no afectó a todos los trabajadores de manera homogénea: la pérdida fue mayor para las mujeres, los trabajadores jóvenes, trabajadores migrantes y para quienes se insertaban en un puesto informal.

En 2019, las mujeres estaban sobrerrepresentadas en la rama de hoteles y restaurantes, con 58% del empleo, mientras que en el total de ocupaciones alcanzan el 42,5%. Otro grupo sobrerrepresentado en el sector es el de los trabajadores jóvenes, de hasta 24 años, que conforman el 20,9% del empleo en el sector y 13,5% en el empleo total.

Antes de la pandemia el peso del empleo informal era mayor en el turismo que para el total de las actividades: 63,3% de los trabajadores en hoteles y restaurantes de la región trabajaban en condiciones de informalidad, mientras que ese porcentaje era el 51,8% del empleo total.

El turismo se caracteriza por un mayor porcentaje de trabajadores que se desempeñaban en una jornada reducida en 2019: la subocupación afectaba al 25,9% de los trabajadores totales y al 31,2% de los ocupados en hoteles y restaurantes. Además, de acuerdo con el informe, se trata de un sector con remuneraciones relativamente bajas: los ingresos de los trabajadores del turismo representaban en promedio el 75% de los ingresos de los ocupados tomados en conjunto.

Una recuperación del empleo productivo, el trabajo decente y las empresas sostenibles

El análisis de OIT destaca la necesidad de diseñar políticas que permitan promover una recuperación con empleo productivo, la creación de trabajo decente y empresas sostenibles en el sector turismo, en especial para afrontar desafíos asociados a la elevada presencia de informalidad, subocupación y bajos ingresos.

Adicionalmente, las políticas de apoyo del sector deben tener un enfoque de protección del medio ambiente y de maximización de los beneficios obtenidos por las comunidades de acogida y de minimización el impacto negativo que la actividad pueda implicar, agrega el análisis.

Y, dada la importante presencia de mujeres en el sector, los marcos jurídicos para el desarrollo de la actividad deberían tener perspectiva de género y contemplar mecanismos para la prevención de la discriminación y de promoción de la igualdad de género

Otros aspectos destacados son la necesidad de digitalización y ampliación de capacidades; transformación productiva y creación de empleos verdes; y diálogo social y fortalecimiento de la coordinación y articulación en el sector turismo.

Esta semana, la recuperación del sector turismo es objeto de análisis por parte de una reunión tripartita de representantes de gobiernos y de organizaciones de empleadores y de trabajadores, que apunta al intercambio de experiencias y de iniciativas destinadas a apuntalar la recuperación.

El turismo fue objeto de consideración especial en la resolución aprobada este mes por delegados de todo el mundo en la Conferencia Internacional del Trabajo sobre un Llamamiento Mundial a la Acción para una recuperación centrada en las personas tras la crisis por COVID-19.

El llamamiento de la Organización Internacional del Trabajo plantea la necesidad de “facilitar una recuperación rápida que impulse la sostenibilidad del sector de los viajes y el turismo, teniendo presente su naturaleza intensiva en mano de obra y su papel clave en los países muy dependientes del turismo, entre ellos los pequeños Estados insulares en desarrollo”.

Biobío: Vigilancia genómica detectará variantes de Covid-19 a nivel regional

Laboratorio de Investigación en Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina UCSC colabora con proyecto que lidera Seremi de Ciencia de la Macrozona Centro Sur.

Con fondos del Gobierno Regional se comenzará a ejecutar el proyecto “Vigilancia Genómica para la Región del Biobío”, donde el Laboratorio de Investigación en Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina apoyará analizando muestras de aguas servidas en 124 puntos distribuidos en las comunas de la zona.

Específicamente, se establecerá la carga viral de Covid-19 presente en cada uno de los puntos y también se identificarán las variables a las que pertenecen los casos positivos. Así, con dichos datos las autoridades tendrán información sobre cuáles son los puntos críticos y también qué secuencias están presentes en el territorio.

La iniciativa, que se extenderá durante seis meses, contará con una inyección de 202 millones de pesos y será ejecutada por la Seremi de Ciencias en colaboración con la Secretaría Regional Ministerial de Salud, Núcleo Milenio Midas, Essbío y la UCSC.

Actividad de presentación 
Fue en el Campus San Andrés de la Universidad Católica penquista donde se presentó la idea, oportunidad en la que estuvo el intendente, Patricio Kuhn; la Seremi de Ciencia, Tecnología e Innovación de Macrozona Centro Sur, Paulina Assmann; el Rector de la UCSC, Cristhian Mellado; el presidente del Consejo Regional (Core), Patricio Lara; además de representantes del Core, de la Universidad y de Essbío.

Sobre este acontecimiento, el Rector indicó que “como Universidad estamos muy contentos de ser parte de este proyecto. Como Universidad ponemos a disposición nuestras instalaciones e investigadores para lo que se viene”.

En tanto, las autoridades regionales valoraron tanto el aporte del Gobierno Regional como de las instituciones colaboradoras. “Ahora será un proyecto regional que incorporará a otras comunas en esta fase y que ayudará a tener los datos necesarios y de investigación”, explicó Assmann.

En la oportunidad, también se exhibió el certificado que acredita la adjudicación de los fondos, los que deberán ser firmados prontamente por Intendencia Regional.

Análisis de muestras
En particular, el análisis de muestras permitirá identificar precozmente, a través de PCR, el tipo de variante para SarCoV-2, pudiendo ser británica, brasileña, sudafricana, californiana e india. También se podrá conocer cómo cambia la frecuencia de las variantes en forma temporal y espacial. Se identificarán variantes que muestren ventajas con respecto a otras y, además, se determinará el impacto de las variantes en la efectividad de las vacunas.

Sobre la labor que realizarán, la investigadora del Laboratorio UCSC, Andressa Reis, aclaró que “estamos ansiosos de una manera positiva, porque sabemos que esto va a ayudar mucho a este problema que tenemos con la pandemia, por lo que esperamos aportar”.

Cabe mencionar que este laboratorio también ha analizado muestras en un programa piloto de San Pedro de la Paz, donde en 15 puntos se recogen muestras, dando alerta temprana a los brotes de infección del virus en ciertas poblaciones.

“Nosotros en San Pedro estamos muestreando sectores, en cambio, este proyecto es macro pues vamos a trabajar con las plantas de tratamiento de todas las comunas de la Región. El proceso metodológico es similar a lo que ya estamos haciendo”.

Metodología
Dos litros de agua son necesarios para cada muestra, estos llegan a las dependencias de la UCSC donde son concentradas y se detecta la presencia de ARN del Covid-19, proceso que se extiende por 24 horas entre la toma de residuos y la entrega del resultado.

Cabe mencionar que el equipo a cargo de este desafío son los investigadores Dr. Matías Hepp, Dra. Andressa Reis y Dr. Cristian Castro.

Fuente: UCSC

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