Disminuye edad de pacientes en Unidades de Cuidados Intensivos producto de las vacunas contra el COVID-19

Con datos del Ministerio de Ciencia, el doctor en bioestadística y académico de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, Mauricio Canals, trazó el promedio de edad de los pacientes COVID-19 con cuadros graves ingresados a estas áreas médicas durante la pandemia. Según el análisis, en diciembre se alcanzó la cifra más alta cuando el promedio llegó a los 64 años, mientras que a mediados de marzo la edad fue de 53,2 años. Académicos de nuestro plantel explican las razones de esta disminución y la importancia del proceso de vacunación.

Se está produciendo un cambio en la distribución de edades de los pacientes que hay en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Si bien es cierto, en la primera ola del año pasado, hubo una disminución en la edad de los pacientes, ese cambio no fue tan drástico como el que está ocurriendo ahora”. Esto lo primero que explica el doctor en bioestadística y académico de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, Mauricio Canals, sobre los efectos de la vacuna en pacientes graves contagiados por COVID-19.

Además, dice el especialista, “ha ido ocurriendo una disminución progresiva en distintos grupos de pacientes. Inicialmente, partieron disminuyendo la proporción de pacientes mayores de 70 años, después siguieron disminuyendo los pacientes entre 60 y 70 años y después los pacientes entre 50 y 60 años. Esa disminución progresiva de los distintos grupos etarios se correlaciona con las etapas en cuanto se fueron vacunando estos grupos etarios. Es decir, es razonable pensar que esta disminución de la participación de los grupos etarios mayores en las UCI se debe a la adquisición de inmunidad por las vacunas. En paralelo, entonces, se tiene una disminución de la edad promedio de los pacientes en UCI”, sostiene Canals.

En base a los datos disponibles en el Ministerio de Ciencia, el académico trazó el promedio de edad de los pacientes con COVID-19 ingresados a las UCI de los hospitales durante la pandemia. En este análisis, comprobó que la cifra más alta se alcanzó en diciembre de 2020, cuando el promedio de edad de las pacientes UCI alcanzó los 64 años. Sin embargo, dos meses después, a mediados de marzo de este año, la cifra bajó a 53,2 años.

La pediatra e infectóloga del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, Lorena Tapia, aclara que “la vacunación en este minuto y las vacunas que estamos recibiendo disminuyen el riesgo de hospitalización y mortalidad, pero no disminuyen a cero el riesgo de contagiarse y de hacer la infección por el coronavirus”. Por esta razón, reitera la importancia de mantener medidas sanitarias como el distanciamiento físico, el lavado constante de manos, y el correcto uso de mascarillas, entre otras. “Quien está vacunado igual puede infectarse, y en el caso de hacerlo puede contagiar a otras personas que pueden no estar vacunadas y tener factores de riesgo. Por lo tanto, junto con la vacunación o sabiendo que la vacunación disminuye principalmente la hospitalización pero no necesariamente el contagio, el llamado es a mantener las medidas de prevención”, asegura.

Por su parte, el doctor Jorge Ramírez, jefe del programa de Salud Global de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, asegura que esta disminución en la distribución de edades de los pacientes en las UCI muestra otro perfil de pacientes. “Son pacientes más jóvenes y también ha ido creciendo la proporción de pacientes que no tienen otras patologías, que es distinto al perfil que hubo un poco durante el año pasado”, plantea.

En esta línea, añade que “muy probablemente las medidas poblacionales el año pasado fueron más efectivas, la gente se quedó en su casa, hubo menos movilidad y se alcanzaron tasas de vacunación bastante importantes en la población adulta mayor. Pero eso ha sido más lento por cómo se ha confeccionado el calendario y también porque los grupos jóvenes tienden a tener una menor velocidad de vacunación, son más reticentes, tienen que trabajar, por lo tanto, la población susceptible de enfermar viró hacia la población adulto joven”, explica el académico.

Asimismo, el profesor Canals afirma que los pacientes que siempre van a llegar a una UCI, “son aquellos que tengan comorbilidades. O sea, que sean o que tengan inmunodepresiones débiles, alguna comorbilidad, por ejemplo, diabetes, hipertensión o que tengan cuadros respiratorios previos de tipo asma. Además, la obesidad obviamente disminuye la capacidad ventilatoria, así que todos esos son factores que pueden hacer que estos pacientes jóvenes realmente estén cayendo a la UCI”.

A su vez, Lorena Tapia indica que se ha visto una disminución en la edad de pacientes graves. “Estamos viendo algunos casos de adolescentes hospitalizados por neumonía COVID-19 grave, principalmente adolescentes con obesidad y sabiendo ahora que ya tenemos una vacuna aprobada para ese grupo de adolescentes uno podría esperar que habiendo completado el calendario de vacunación para adultos pronto podamos empezar también con ellos y probablemente priorizando con quienes tengan factores de riesgo”.

Rol e importancia de las vacunas contra el COVID-19

Los especialistas de la U. de Chile coinciden en la relevancia que tiene vacunarse por la efectividad que proporcionan las distintas vacunas aprobadas y disponibles. El doctor Jorge Ramírez, afirma que “cada vez que nos vacunamos disminuimos el riesgo individual de tener riesgo de enfermar grave, pero también disminuimos el riesgo de transmitir la enfermedad”. 

El profesor Canals afirma, por su parte, que la vacuna “tiene una efectividad para que una persona no llegué a UCI y no fallezca de más de un 80 por ciento, es decir uno disminuye su probabilidad notablemente de llegar a una UCI o de llegar a fallecer. Así que sin lugar a dudas tiene un efecto muy importante”.

Finalmente, coincide la profesora Lorena Tapia, en que “las vacunas efectivamente tienen el efecto deseado, que es disminuir el ingreso a UCI o mortalidad finalmente en los pacientes que reciben la inoculación”. 

Maritza Tapia, periodista Prensa U. de Chile. Fotos: Felipe Poga.

Los casos y muertes por COVID-19, cerca de duplicarse en los primeros cinco meses del año en América Latina

Las infecciones por coronavirus siguen aumentando en todas las subregiones del continente, excepto en América del Norte. La agencia sanitaria de la ONU en América indica que las tres claves para acabar con el brote son: un liderazgo eficaz, potenciar el acceso a las vacunas de forma urgente y seguir las medidas de salud pública. 

En los cinco primeros meses de 2021, casi se ha duplicado el número de casos y muertes por coronavirus en el continente americano, informó este miércoles la directora general de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), arrojando un jarro de agua fría a las esperanzas regionales de disminuir ambas estadísticas.

Durante la rueda de prensa semanal en la que se examina la evolución regional de la pandemia, Carissa Etienne destacó que, tras semanas de estancamiento e incluso de disminución de las cifras, y con la excepción de los tres países de América del Norte, las infecciones por COVID-19 vuelven a aumentar en todas las subregiones.

En Centroamérica se registra el mayor número de muertes hasta la fecha y actualmente un tercio de los pacientes hospitalizados están en las Unidades de Cuidados Intensivos. Mientras tanto, las infecciones por COVID se están acelerando en Panamá, Belice y El Salvador, donde los nuevos casos se han duplicado en los últimos siete días”, advirtió.

Con relación al cono sur, explicó que en Colombia se registra la mayor tasa de infecciones de Sudamérica, donde los nuevos casos casi se han triplicado en algunas regiones, y que en Brasil también se observa un aumento de las nuevas infecciones y de las hospitalizaciones.

“Esta tendencia es especialmente grave en algunos estados del noreste, en los que los hospitales superan el 90% de su capacidad. Uruguay, Argentina y Chile también están en alerta, ya que siguen informando de un aumento de los casos”, acotó.

Haití, actual foco de preocupación regional

Sin embargo, en estos momentos la máxima preocupación de la Organización Panamericana de la Salud es la situación que se vive en Haití, donde se produjo un aumento de muertes, casos y hospitalizaciones durante las últimas semanas.

Etienne indicó que los datos oficiales que manejan son limitados, pero que los riesgos en la nación caribeña son elevados, ya que el sistema sanitario se enfrenta a un fuerte aumento de casos con menos camas de hospital dedicadas al COVID-19 que el año pasado.

“Ya se han identificado dos variantes de preocupación en el país, mientras que las medidas de salud pública necesarias para detener la transmisión son ignoradas por la población en general. Es probable que estos dos factores combinados estén alimentando la transmisión”.

La Organización trabaja juntamente con el Ministerio de Salud haitiano para aumentar la atención y los suministros a los pacientes infectados, así como el abastecimiento de los equipos de protección para que los trabajadores sanitarios puedan realizar su trabajo de forma segura.OPS/Karen GonzálezColombia fue uno de los primeros países de las Américas en recibir la vacuna COVID-19 a través del Servicio COVAX.

Acabar con el COVID requiere liderazgo eficaz, más vacunas y continuar con las medidas de salud pública

Ante este complicado escenario regional, Etienne afirmó que la situación que vive Haití es un claro ejemplo “de lo rápido que pueden cambiar las cosas con este virus”.

“Desde el comienzo de este año, hemos asistido a un rápido aumento de las infecciones. Sólo en los cinco primeros meses de 2021, tanto los casos como las muertes casi se han duplicado en nuestra región”, alertó.

Por ello, destacó la necesidad de actuar, ya que “los deseos no resolverán la crisis del COVID”, y recordó las tres claves necesarias para detener el brote: un liderazgo eficaz, potenciar el acceso a las vacunas de forma urgente y seguir las medidas de salud pública.

Con relación al liderazgo, lamentó que la información errónea publicada en la región haya sembrado la duda respecto a las medidas sanitarias de eficacia probada.

“Al avivar la controversia donde no la hay, nuestros dirigentes están enviando mensajes contradictorios a la población y obstaculizando la adopción de medidas eficaces para controlar el virus. Debemos unirnos para detener este virus, y ésta debe ser la prioridad”, alentó.

Para el acceso a las vacunas, subrayó la necesidad de tratar de conseguir más dosis en todos los países de América.

“Estamos muy lejos de este objetivo, especialmente en el caso de los países de bajos ingresos, que todavía tienen dificultades para proteger a los profesionales de la salud y a los más vulnerables. COVAX ya ha entregado unos 17,6 millones de dosis en nuestra región, pero los avances no van a la par de la pandemia”.

A propósito del mecanismo COVAX, el Gobierno de Japón y Gavi, la Alianza para las Vacunas, celebraron hoy una conferencia global, a la que asistieron líderes gubernamentales, del sector privado y de la sociedad civil, con el fin de recaudar fondos adicionales para el Compromiso Anticipado de Mercado de Gavi COVAX, compuesto por 92 países y territorios de ingresos bajos y medianos.

El doctor Jarbas Barbosa, subdirector de la OPS, destacó que muchos países desarrollados, entre ellos Estados Unidos y España, hicieron ofertas para donar vacunas y que se alcanzaron compromisos por más de 130 millones de dosis.

“Es muy importante que se disponga de estas dosis lo más pronto posible. Estamos en conversaciones con el secretariado de COVAX para establecer los criterios de entrega a los países, de acuerdo con los principios de acceso equitativo”, dijo, esperando una pronta entrega para los países de la región.

Ministro Couve por validación de OMS a Sinovac: “Esto gatillará una mayor apertura internacional y una mayor adhesión de la ciudadanía”

Frente a la reciente validación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la vacuna CoronaVac del laboratorio Sinovac, el ministro de Ciencia, Andrés Couve señaló esta tarde: “La validación por parte de la OMS de la vacuna de Sinovac es una excelente noticia. Es un reconocimiento internacional a una vacuna que ha probado ser efectiva”.

Frente a la reciente validación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la vacuna CoronaVac del laboratorio Sinovac, el ministro de Ciencia, Andrés Couve señaló esta tarde: “La validación por parte de la OMS de la vacuna de Sinovac es una excelente noticia. Es un reconocimiento internacional a una vacuna que ha probado ser efectiva”. 

Según explicó el ministro, el respaldo a esta vacuna -la más utilizada en la campaña de vacunación COVID-19 en nuestro país- “gatillará una mayor apertura internacional y también una mayor adhesión de la ciudadanía. En Chile hemos recibido más de 17 millones de dosis de la vacuna de Sinovac y seguiremos trabajando para expandir nuestros acuerdos comerciales y también trabajando junto a la comunidad científica para seguir aportando con evidencia a este proceso de vacunación que es tan relevante para combatir la pandemia”.

¿Qué es el “hongo negro” y cuál es su relación con el COVID-19?

A fines de mayo, el Ministerio de Salud detectó y reportó el primer caso en nuestro país de Mucormicosis en un paciente con COVID-19 en el Hospital del Tórax. Los doctores y académicos de la Universidad de Chile, Mauricio Ruiz y Marcelo Wolff, explican en qué consiste esta enfermedad causada por el llamado “hongo negro”, cuál es su relación con el coronavirus y cómo es posible detectarlo a tiempo.

La pandemia en India ha volcado los ojos del mundo sobre sus cifras. En mayo, dicho país sufrió un aumento exponencial en los casos y muertes por COVID-19, superando los 400 mil contagios y 4.500 decesos diarios. Fue ahí también donde se reportaron más de 9 mil casos de mucormicosis, enfermedad causada por el llamado “hongo negro”. Dicha infección se ha registrado en pacientes recuperados de COVID-19 o que estaban en proceso de recuperación, de ahí que se asocie a la pandemia.

En nuestro país, hace unos días, el Ministerio de Salud detectó el primer caso de mucormicosis en un paciente con COVID-19 en el Hospital del Tórax. El caso sería el segundo reportado en Latinoamérica. El primero se detectó en Uruguay, en un paciente diabético que hace algunos días se había recuperado.

Pero, ¿qué es el hongo negro? El doctor del Hospital Clínico de la U. de Chile y académico de la Facultad de Medicina, Mauricio Ruiz explica que “es un hongo muy ubicuo, que está en diferentes ambientes, en las plantas, en las murallas, en los pelos del hongo del pan, que sale al dejarlo a la intemperie, etc. Es un hongo poco agresivo, que es raro que provoque enfermedades en el ser humano. En general, lo provoca en los pacientes que tienen las defensas bajas o en aquellos pacientes con diabetes muy descompensadas”.

Por su parte, el infectólogo Marcelo Wolff, académico del Departamento de Medicina Interna Adultos de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, afirma que la mucormicosis “es un hongo que ingresa por la inhalación, y ahí puede ir causando problemas, en distintos órganos o estructuras del organismo. Muchas veces queda en la cavidad nasal, toma las cavidades sinusales, y de ahí va penetrando, se expande por los vasos sanguíneos. Puede causar una enfermedad muy grave que puede llegar al cerebro o al pulmón, y después la persona puede tenerlo en distintas partes del cuerpo”.

¿Qué relación existe con el COVID-19?

Los académicos explican que pacientes con diabetes descontrolada, trasplantados, enfermos graves de cáncer, y personas con sus defensas bajas pueden contraer dicho hongo.

El doctor Wolff asegura que “el COVID-19 grave implica primero una falla pulmonar habitualmente severa. Además, se pierden los mecanismos de defensa del pulmón, la tos, la eliminación de todas las partículas de patógenos se interrumpen, el paciente esta intubado, por lo tanto, se interrumpen todas las barreras naturales, el paciente tiene un pulmón dañado, el paciente recibe corticoides, y estos además hacen subir la glicemia, entonces se conjugan ahí que ocurran estos dos fenómenos”.

Asimismo, el doctor Ruiz, señaló que “probablemente, por el uso de corticoides y otros medicamentos que bajan las defensas, estamos viendo infecciones por hongos. Lo que se mencionó en India, con algunos casos excepcionales de mucormicosis, generalmente suelen ser pacientes que además del uso de corticoides suelen tener descompensaciones importantes en los niveles de glicemia, como diabéticos o descompensados”, sostuvo.

¿Cómo se detecta el hongo negro?

Lo primero -dicen los especialistas- es tener una sospecha, porque los síntomas son pocos. Lo más frecuente es lo que se conoce como compromiso rinusinusal, que implica – asegura Ruiz – que “se aloja en la nariz y empieza a crecer como una bola de hongos, de pelos, y empieza a desplazar al globo ocular, y muchas veces lo saca de su órbita. Eso es bastante grave, puede invadir el cerebro y otras regiones del hueso. Una segunda frecuencia de la mucormicosis es el compromiso pulmonar”.

Sobre su tratamiento, el doctor Wolff aclara que “esta enfermedad hasta hace poco respondía muy pobremente a los medicamentos para los hongos y ahora se ha mejorado un poco, pero no es que sea un antibiótico cualquiera, son medicamentos complejos, tóxicos, y muy caros”.

Añade, por otra parte, que en nuestro país “ocurre un fenómeno de este tipo, pero con otro hongo, que es el aspergillus, y eso se está viendo muchísimo más frecuente que el mucormicosis. Es un hongo muy parecido, se comparten la mayor parte de las propiedades. Este es un hongo que produce esporas, entonces está flotando en el aire y el movimiento de tierras y la construcción remueve todas estas esporas y se produce esta infección muy similar a la mucormicosis”.

Maritza Tapia, periodista Prensa U. de Chile. Fotos: Alejandra Fuenzalida.

COVID-19: Nueva iniciativa de 50.000 millones de dólares para acabar con la pandemia y asegurar la recuperación mundial

Los máximos responsables de los principales organismos mundiales encargados de las finanzas, la salud y el comercio instaron este martes a todos los líderes gubernamentales a invertir urgentemente en una nueva hoja de ruta que serviría para acelerar la distribución equitativa de provisiones sanitarias contra la pandemia, y sentaría las bases de una auténtica recuperación mundial, así como de una mayor seguridad sanitaria.

Los directores del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) solicitaron a la comunidad de donantes una inversión de 50.000 millones de dólares que serviría para generar nueve billones de dólares en beneficios económicos mundiales en 2025 e impulsaría la capacidad de fabricación y suministro de productos sanitarios.

La declaración conjunta se basa en un reciente análisis del Fondo Monetario Internacional, según el cual es necesario destinar ese monto a nuevas inversiones de suministros de salud para aumentar su capacidad de fabricación, abastecimiento, circuitos comerciales y entrega, acelerando la distribución equitativa de material de diagnóstico, oxígeno, tratamientos, suministros médicos y vacunas.

La inyección económica también busca dar un gran impulso al crecimiento mundial, indican los organismos en una declaración publicada en periódicos de de numerosos países.

El cuarteto de líderes afirmó que los gobiernos deben actuar sin más demora o arriesgarse a que las oleadas continuas y los brotes repentinos de COVID-19, así como otras variantes del virus más transmisibles y mortales, socaven la recuperación mundial.  

“Se calcula que con 50.000 millones de dólares se podrá acabar más rápidamente con la pandemia en los países en desarrollo, se reducirán las infecciones y la pérdida de vidas, se acelerará la recuperación económica y se generarán unos nueve billones de dólares adicionales en la producción mundial para 2025”, aseguraron los integrantes de la iniciativa.

La propuesta coincide con los análisis económicos de la Cámara de Comercio Internacional y del Grupo Eurasia, que defienden una inversión relativamente modesta por parte de los gobiernos en comparación con los billones gastados en planes de estímulo nacionales y los billones perdidos de producción económica. El elemento esencial del proyecto es que fomenta la vacunación global y salva la brecha de inequidad.UNICEFAbren cajas con la primera entrega de vacunas de COVAX contra el COVID-19 en Siria

Lograr un 60% de vacunados a mediados de 2022

Los responsables de los cuatro organismos subrayaron que es necesario aumentar las aspiraciones y vacunar a más personas con mayor rapidez.  “La OMS y sus socios de COVAX se han fijado el objetivo de vacunar a aproximadamente el 30% de la población en todos los países para finales de 2021″; sin embargo, indicaron que “este objetivo puede llegar incluso al 40% mediante otros acuerdos y un aumento de la inversión, y al menos al 60% para la primera mitad de 2022″.

Por ello, instaron a los gobiernos a aprovechar las oportunidades de inversión para impulsar el suministro de vacunas, tanques de oxígeno, pruebas y tratamientos.

La declaración conjunta coincide con la clausura de la Asamblea Mundial de la Salud del día de ayer, y con el inicio de una serie de reuniones del G7, empezando por una reunión de ministros de finanzas a finales de esta semana, y siguiendo con una Cumbre Mundial de la Salud copatrocinada por la Unión Europea e Italia, que preside el G20.

“Para conseguir el suministro urgente de más vacunas, es necesaria la donación inmediata, la coordinación con los planes nacionales de distribución de las dosis a los países en desarrollo, incluyendo a través de COVAX”, dijeron los altos funcionarios. “También se necesita cooperar en cuestiones comerciales para garantizar la libertad de los flujos transfronterizos y el aumento de los suministros de materias primas y vacunas acabadas”.UNICEF/Dhiraj Singh EditFábrica de viales para las vacunas COVID-19 en una instalación de Pune, en el oeste de la India.

El mundo necesita entre 10 y 15.000 millones de vacunas

Durante la rueda de prensa posterior al lanzamiento, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional destacó la necesidad de intensificar “una acción multifacética y coordinada” para luchar contra la pandemia en las partes del mundo que se están quedando atrás, sobre todo debido a la distribución desigual de las vacunas entre los países más ricos y los más pobres.

A continuación, Kristalina Georgieva lanzó al aire la siguiente pregunta: ¿por qué se preocupa el FMI de las vacunas?

“Estamos muy preocupados porque una pandemia que cada vez más va a dos velocidades está causando una recuperación a dos velocidades con consecuencias negativas para todos”, dijo Georgieva quien añadió que “nuestros datos muestran que, a corto plazo, vacunar al mundo es la forma más efectiva de fortalecer la producción global. Dicho de otro modo, la política de vacunas es política económica”

Por su parte, la directora general de la Organización Mundial del Comercio, la doctora Ngozi Okonjo-Iweala, advirtió sobre las limitaciones en la capacidad de fabricación de las vacunas.

“El mundo tiene normalmente capacidad para fabricar unos 5.000 millones de dosis de vacunas, pero ahora necesitamos entre 10.000 y 15.000 millones de dosis, dependiendo de si necesitamos dosis de refuerzo”, destacó.

Okonjo-Iweala señaló que no se ha invertido lo suficiente en capacidad de fabricación y que actualmente trabaja junto a los fabricantes, la Organización Mundial de la Salud y la Alianza para las Vacunas, Gavi, entre otros, para tratar de rectificar esta situación.UNDP BoliviaLos equipos del PNUD reciben equipos de laboratorio para facilitar el aumento de las pruebas COVID-19 en Bolivia.

La tasa de mortalidad sigue muy alta en América Latina

Con relación a la evolución del coronavirus en América Latina el doctor Mike Ryan, director de Emergencias de la Organización Mundial de la Salud, explicó que la situación en América Latina sigue siendo muy preocupante.

“Ocho de los diez países que han registrado las mayores tasas de mortalidad por población en la última semana son de la región de las Américas, en particular de América del Sur”, alertó el experto.

Advirtió de un aumento de la mortalidad en algunos países, particularmente en Paraguay y Bolivia donde se registró un aumento superior al 20% durante la última semana.

“Cuando se observan las tasas de mortalidad en Sudamérica, en general son más altas que en muchas partes del resto del mundo, oscilando entre el 3 y el 5% y, de nuevo, esto puede reflejar la gravedad de la enfermedad, pero también refleja el acceso a una atención sanitaria adecuada y la presión a la que se ha visto sometido el sistema en muchos países sudamericanos durante mucho tiempo, a pesar de los magníficos esfuerzos de los trabajadores y los sistemas sanitarios por conseguirlo”, reflexionó.
 SinovacVacuna contra el COVID-19 Sinovac-CoronaVac

La OMS aprueba una nueva vacuna contra el coronavirus, la CoronaVac

Por otra parte, la OMS aprobó hoy el uso de emergencia de la vacuna COVID-19, CoronaVac, producida por la empresa farmacéutica Sinovac, con sede en Beijing.

“El mundo necesita desesperadamente múltiples vacunas COVID-19 para hacer frente a la enorme desigualdad de acceso en todo el planeta”, declaró la doctora Mariângela Simão, subdirectora general de la OMS para el Acceso a los Productos Sanitarios.

“Instamos a los fabricantes a participar en el Mecanismo COVAX, a compartir sus conocimientos y datos y a contribuir a controlar la pandemia”, añadió.

La Lista de Uso de Emergencia de la OMS es un requisito previo para el suministro de vacunas del Mecanismo COVAX y la adquisición internacional. También permite a los países acelerar su propia aprobación reglamentaria para importar y administrar las vacunas COVID-19.

Llegan a Chile las primeras 300 mil dosis de vacuna CanSino contra el COVID-19

El ministro de Salud, Enrique Paris, explicó que para esta vacuna se privilegiará su distribución en lugares de difícil acceso. A la fecha se han recibido 21.798.706 unidades de vacunas contra SARS-CoV-2.

Hoy ingresó al país la primera partida de vacunas CanSino contra el COVID-19, producto que cuenta con la particularidad de requerir una sola dosis.

Se trata del cargamento de 300 mil dosis que fueron recibidas por el ministro de Salud, Enrique Paris, el ministro de Ciencias, Andrés Couve, junto al Rector Universidad de la Frontera, Eduardo Hebel y el Gerente General de Laboratorio Saval, Nicolás Donoso.

“Hoy hemos recibido 300 mil dosis de vacunas CanSino, que es una vacuna que requiere de una sola dosis y cuya respuesta después de los 14 días de administrada es muy importante desde el punto de vista de la inmunidad celular, ya que aumenta los linfocitos T en forma importante y a los 28 días una elevación importante de anticuerpos neutralizantes, lo que la hace segura, eficaz y con mínimos efectos adversos”, señaló el ministro de Salud, Enrique Paris.

El titular de salud informó también que en un plazo de tres semanas se espera recibir un segundo y un tercer cargamento de esta vacuna la que por ser mono dosis, será priorizara a regiones alejadas donde las personas tengas dificultad de desplazamiento: “A partir de mañana parten los camiones al norte y sur de Chile a recorrer nuestro territorio para distribuir las vacunas”, enfatizó la autoridad.

Por su parte, el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación Andrés Couve, realizó un llamado al respeto las medidas de distanciamiento social e higiene como eje fundamental para combatir el COVID-19 y destacó la llegada de este primer embarque de esta fórmula monodosis.

“La vacuna de CanSino cuenta con ensayos clínicos realizados en nuestro país y ejecutados desde las universidades regionales bajo el liderazgo de la Universidad de la Frontera, demostrando con ello que nuestras Universidades no solo tienen la capacidad de generar conocimiento que es importante para Chile, sino que tienen la capacidad de contribuir a nivel global en un tema tan relevante como lo es el combate de esta pandemia”, señaló el ministro Couve.

Al respecto, agregó que “corresponde hacer un reconocimiento a todas aquellas personas que participaron y que hicieron esto posible, desde la concepción de la idea hasta los más 3.400 voluntarios y voluntarias, y muy especialmente al Comité Científico Vacuna COVID, las universidades, el ISP y el equipo clínico.

En la misma línea, el rector de la Universidad de La Frontera, Eduardo Hebel, destacó la capacidad intelectual y tecnológica que posee Chile para el desarrollo interno de vacunas en los próximos años.

“En mi calidad de rector de la Universidad de La Frontera, que los científicos y de universidades regionales hayan conducido el ensayo clínico de la vacuna CanSino es algo que nos llena de satisfacción, no sólo pensando en la universidad, sino que también en la misión y visión de que la ciencia se puede hacer muy bien en nuestras regiones, y que tiene como principal objetivo la preocupación por las personas”, indicó el jefe de la casa de estudios.

La autoridad académica señaló además que las universidades del país se comprometieron desde el año 2020 con el Ministerio de Salud para entregar todas sus capacidades en muchos y variados ámbitos enfocados al combate de la pandemia.

Campaña de vacunación

A la fecha se han administrado 18.222.484 dosis. De éstas, 10.323.751 corresponden a personas con una dosis y 7.898.733 completaron su esquema de vacunación, esto es 67,9% y 52%, de la población objetivo respectivamente.

El calendario de vacunación para la próxima semana, 31 de mayo al 6 de junio, contempla la inoculación de jóvenes entre 25 y 23 años; se continúa con embarazadas con 16 semanas de edad gestacional, segunda dosis a población vacunada con primera dosis entre el 3 y 9 de mayo, a los que se suman rezagados de 26 o más años.

Opinión: Acelerar el paso

MARGARITA DUCCI
Directora Ejecutiva Pacto Global Chile, ONU

Hoy, con la actual crisis sanitaria, económica y social desatada por la pandemia, la Agenda 2030 muestra un retroceso de al menos 10 años, especialmente en cuanto a pobreza, empleo, salud, educación y reducción de las desigualdades. En Chile, parte del mundo empresarial ha tomado conciencia de su rol clave, implementando estrategias que contribuyan a la construcción de una sociedad más justa y sostenible. 

En el último año, nuestro país ha sido protagonista de hechos históricos que marcarán el futuro de las personas y transformarán la sociedad en que estamos y debemos construir entre todos. Sin embargo, para avanzar hacia el Desarrollo Sostenible es fundamental cimentar las bases, recuperando las confianzas en las instituciones, a través de un accionar efectivo, ético y trasparente de estas, y la confianza en el mundo empresarial, a través de un compromiso sólido de este con la sociedad.

Aquí, los líderes empresariales tienen un rol fundamental, ya que la pandemia nos ha hecho reflexionar a todos sobre el mundo que idealmente queremos construir y legar a las futuras generaciones, y esa es una tarea mayor. Cada una de las diversas visiones, en las ideas, en la gestión y sobre todo en una relación de colaboración con los gobiernos, la sociedad civil y la academia, se deben fusionar de modo de sumar conocimiento y ponerlo al servicio de la sociedad, dejando de lado intereses particulares, aspirando al bien común.

Estas alianzas inclusivas se construyen sobre la base de principios y valores, una visión compartida y objetivos comunes que otorgan prioridad a las personas y al planeta, y son necesarias a nivel mundial, regional, nacional y local. Debemos, eso sí, entender que hay que acelerar el paso, expandir la toma de mayor conciencia, extender y ampliar el diálogo, e impulsar la acción. Es necesario ser capaces de lograr que tanto las grandes empresas como las pymes, comprendan que el tema de sostenibilidad no tiene que ver con más tiempo y más recursos, si no con la decisión de situarlo en el centro de la estrategia y entender que, en lugar de ser una carga, hace a la empresa más competitiva e innovadora. Sabemos que muchas organizaciones están convencidas que la sostenibilidad es un eje clave que debe continuar iluminando sus acciones en estos tiempos complejos, pero el mensaje debe amplificarse y el ritmo de avance debe acelerarse.

Claramente, la innovación empresarial y la incorporación de las nuevas tecnologías, como pilar para la recuperación, serán herramientas indispensables para la sostenibilidad corporativa. El teletrabajo así lo ha demostrado, con la posibilidad de integrarse a otros conocimientos y otras regiones geográficas en forma virtual, de manera globalizada. Si bien estamos conscientes de que la necesidad de socializar, encontrarse, aprender presencialmente, son fundamentales, el nuevo futuro nos hace extraer lo que ha resultado beneficioso, en este duro aprendizaje.

Sería un “error monumental” que algún país pensara que el peligro del COVID-19 ha pasado, advierte el director de la OMS

Pese a que es alentador que los casos y las muertes sigan disminuyendo, se deben mantener las medidas de salud pública combinadas con la vacunación equitativa, dice Tedros y reitera su llamado a que los Estados se comprometan a inmunizar al menos al 10% de sus poblaciones para fines de septiembre. También los insta a respaldar un tratado de preparación para cualquier futura pandemia.

El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó este lunes que aún queda mucho trabajo por hacer para ponerle fin a la pandemia de COVID-19 y urgió a los Estados a no bajar la guardia, a acelerar la vacunación equitativa y a apoyar un tratado que prepare al mundo contra otra emergencia sanitaria de gran escala.

Durante la clausura de la 74ª Asamblea Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus adelantó que habrá una sesión especial de los Estados miembros de la OMS en noviembre para discutir ese posible acuerdo.

Con respecto a la situación actual, Tedros insistió en la necesidad de no relajar las provisiones ni protocolos sanitarios.

“Nos alienta mucho que los casos y las muertes sigan disminuyendo a nivel mundial, pero sería un error monumental para cualquier país pensar que el peligro ha pasado. El uso adecuado y coherente de las medidas de salud pública, junto con una vacunación equitativa, sigue siendo la salida”, aseveró.

En este sentido, instó a los Estados Miembros a comprometerse a haber vacunado al menos al 10% de sus respectivas poblaciones para fines de septiembre y al menos al 30% para fin de año.

Recordó también que aún superada, la pandemia dejará una marca indeleble en todas las sociedades e individuos.

“Un día, esperemos que pronto, la pandemia quedará atrás, pero las cicatrices psicológicas permanecerán para quienes han perdido a sus seres queridos, los trabajadores de la salud que se han esforzado más allá de sus límites y los millones de personas de todas las edades que se enfrentan a meses de soledad y aislamiento”, recalcó el responsable de la OMS.© UNICEF/Amerjeet SinghUn paciente llega a un hospital en Nueva Delhi durante la segunda ola de casos de COVID-19 en India.

Con elogios no se paga

Por otra parte, Tedros subrayó la necesidad imperiosa de dar un mayor financiamiento a la OMS para que pueda cumplir con la tarea de brindar apoyo técnico y orientación a los países que la precisan.

“La capacitación de los trabajadores de la salud, los suministros críticos, los despliegues de emergencia y mucho más… Todo tiene que ser financiado. No podemos pagarle a la gente con elogios”, dijo.

Esta aportación de recursos beneficiaría a todos los países, explicó, ya que la población de cualquier Estado sólo estará a salvo si existe una responsabilidad compartida.

Lamentó que durante la pandemia se haya observado una inequidad de acceso no sólo a los suministros materiales para combatirla,  sino también a la información y a los datos, los patógenos y las tecnologías.OPSUna mujer es vacunada contra el COVID-19 en Costa Rica.

Un tratado equitativo

Tedros aseveró que un tratado global de preparación permitiría una alerta temprana de posibles amenazas para la salud mundial, promovería el almacenamiento y la producción de suministros pandémicos, facilitaría el acceso equitativo a vacunas, pruebas y tratamientos, y proporcionaría una fuerza laboral de emergencia para gestionar las emergencias.

Añadió que todos los Estados miembros deben participar en el diseño de dicho tratado y que éste debe ser propiedad de todos por igual. “Tiene que ser verdaderamente representativo e inclusivo”, apuntó.

“Requiere una elaboración minuciosa y muy cuidadosa, pero también urgente. No tenemos tiempo”, acotó.

Las cifras globales de la OMS registraban casi 170 millones de casos y más de 3,5 millones de muertes por COVID-19 hasta el 30 de mayo de este año. En cuanto a las vacunas, hasta el 27 del mismo mes se habían administrado 1546 millones de dosis.

Durante la semana de trabajo de la Asamblea Mundial de la Salud, inaugurada el 24 de mayo, se adoptaron más de 30 resoluciones y decisiones sobre diabetes, discapacidades, violencia contra los niños, cuidado de la vista, VIH, hepatitis e infecciones de transmisión sexual, producción local de medicamentos, malaria, enfermedades tropicales desatendidas, enfermedades no transmisibles, enfermería y partería, salud bucal, determinantes sociales de la salud y orientaciones estratégicas para el personal sanitario y asistencial.

“Languidez pandémica”: El nuevo estado de ánimo que estaría afectando a las personas

Desmotivación, falta de energía y una sensación de estancamiento es lo que los especialistas describen como “languidez pandémica”. La llegada del COVID-19 hizo que muchas personas cambiarán sus rutinas diarias. El teletrabajo, el distanciamiento social, las cuarentenas, las cifras de nuevos casos que no dan tregua han hecho que las personas sientan que los días transcurren similares. Especialistas de la U. de Chile, analizan esta nueva condición y entregan luces de cómo enfrentarlo.

“Siento que todos los días son iguales”. Es lo que en más de una ocasión hemos escuchado decir a algún amigo, familiar, compañero de trabajo o incluso nosotros mismos hemos experimentado esa sensación. La pandemia, en la que llevamos más de un año, ha hecho que nuestra forma de vivir y de relacionarnos con otros haya cambiado. El encierro, las cuarentenas, la limitación de desplazamiento, el teletrabajo y la incertidumbre hicieron que nuestro ánimo también se modifique.

La psicóloga y académica de la Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile, Vanetza Quezada, explica que dada la situación actual las personas podrían estar desencadenando un estado emocional cercano a la desmotivación. La especialista plantea que el año pasado, cuando se inició la emergencia sanitaria, “estaba la idea de que la pandemia, algo desconocido, nuevo, que se ve súper amenazante, despierta nuestro sistema de alarma y nos lleva a reaccionar con emociones más cercanas al miedo y la ansiedad, que son las respuestas naturales ante las situaciones amenazantes. Sin embargo, ahora pareciera ser que ese estado anímico ha estado cambiando”.

Asimismo, Rodrigo Gillibrand, psiquiatra y académico del Departamento de Psiquiatría Oriente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, describe este estado de languidez, “parecido a lo que podríamos pensar de un sentimiento de desvitalización, de no tener chispa por las cosas, de estar funcionando en un estado de ya no estar tan asustado, ni tan deprimido, ni con tanta ansiedad, pero sí con poca vitalidad para las cosas que vienen. De que no estamos con un completo bienestar, no estamos deprimidos, pero sí hay una suerte de que falta el deseo”.

Por su parte, la profesora de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile y del Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de nuestro plantel, Marcela Ferrer, considera que “hay un problema de agobio porque son muchos meses de pandemia, además nosotros veníamos del estallido, el que ya rompió nuestra sensación de normalidad aparente”. Añade además que “la incertidumbre, el cansancio, el encierro, todo eso son situaciones que pueden llevar a una desmotivación o a este concepto de languidecer”.

La académica afirma que los problemas de salud mental que están presentando las personas van más allá de la pandemia, y que una solución debe abarcar múltiples factores. “No se resuelve con atención psicológica, psiquiátrica, con recetas, sino que con intervención social, económica y cultural. Es decir, pensar en los determinantes sociales de la salud mental, y mientras eso no se solucioné, mientras no trabajemos en la crisis social y económica que estamos viviendo es difícil que salgamos de este estado de languidecimiento”, apunta la académica.

La profesora Vanetza Quezada apunta a que a un año del inicio de la pandemia hay otros factores que entran en juego y pareciera que nada cambia. “Parece que nada cambia, (…) con la aplicación de vacunas, con todas las medidas de cuidado, aislamiento, cuarentenas, seguimos con índices de contagios sumamente altos, entonces, a pesar de todo lo que hacemos nada funciona y esa idea, eso es lo que en términos psicológicos o la investigación básica ha demostrado o llamado incontrolabilidad, es decir, la sensación de que haga lo que haga, nada tiene un resultado”.

¿Cómo enfrentamos la languidez pandémica?

Rodrigo Gillibrandexplica que cuando uno se siente desvitalizado es difícil pensar en acciones que se puedan comenzar a hacer. Para eso, dice, “tenemos que pensar a fantasear, y a soñar con nuestros propios elementos de qué harías sí en un futuro esto cambia. Y ahí como que le damos un poquito más de vitalidad a nuestro cerebro y podemos embarcarnos en ciertas cosas que son cosas que se hicieron el año pasado”.

Adicionalmente, aconseja que lo importante es darse el espacio para hacer otras cosas y salir un poco de la rutina. “Puede ser ver una serie, leer un libro, escribir algo, desarrollar algún curso nuevo que te tenga como enfocado, meterse a un curso aprender a tocar un instrumento, jardinería, esas son cosas que uno tiene que buscar, recursos que te puedan hacer enfocarte en una tarea y salirte de la misma rutina. Eso creo es lo que tenemos que trabajar ahora, es mantener nuestro cuidado de alimentación, de sociabilización, pero también tratar de buscar nuevas cosas que se puedan hacer dado el contexto”, sostiene Gillibrand.

Maritza Tapia, periodista Prensa U. de Chile. Fotos: Felipe Poga.

COVID-19: La OMS pide diferenciar la política de la ciencia en las investigaciones sobre el origen del virus

“Hay que separar la política de la ciencia”, manifestó este viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS) ante el interés de algunos países, como Estados Unidos, de abrir nuevas investigaciones sobre los orígenes de la pandemia del coronavirus.

“Nos gustaría que, si puede, todo el mundo separara la política de la ciencia en este asunto. Todo este proceso está siendo envenenado por la política. Si esperamos que los científicos hagan su trabajo, si queremos que los científicos colaboren y obtengan realmente las respuestas, busquemos en un entorno sin culpas para encontrar el origen del virus. Así, todos podremos aprender cómo evitar que esto ocurra de nuevo en el futuro”, recalcó en rueda de prensa el director de Emergencias de la Organización, el doctor Mike Ryan.

El especialista ahondó en la cuestión y lamentó las informaciones aparecidas en la prensa durante los últimos días sobre las investigaciones.

“Pedimos que se haga en un entorno despolitizado en el que la ciencia y la salud sean el objetivo y no donde se juegue con la política, porque francamente en los últimos días hemos visto cada vez más y más discursos en los medios de comunicación con muy pocas noticias reales, o pruebas, o nuevo material. Y esto francamente es bastante preocupante”, destacó.

Ryan explicó que cada país y entidad tiene la libertad de seguir sus propias teorías sobre el origen de la enfermedad, pero que en la OMS se busca trabajar con todos los Estados miembros para obtener respuestas colectivamente. “Lo hacemos en el marco del mandato que tenemos como organización”, añadió.OMS ChinaLos científicos de la Organización Mundial de la Salud durante la conferencia de prensa de hoy en Wuhan, China.

Hacen falta más estudios

“El director general ha sido claro: todas las hipótesis sobre el origen del virus están sobre la mesa, se necesitarán más estudios en todos los ámbitos para dilucidar esos orígenes y creemos que podemos avanzar más con el apoyo de nuestros Estados miembros y el respaldo de los científicos que trabajan de manera positiva”, abundó.

Agregó que para que esto ocurra es necesario crear un espacio para que los gobiernos trabajen conjuntamente y generen un entorno en el que esta labor pueda llevarse a cabo con éxito

“Poner a la OMS en una posición como en la que se le ha puesto es muy injusto para la ciencia que estamos tratando de llevar a cabo, y como organización nos coloca en una posición imposible para dar las respuestas que el mundo quiere”, putnualizó.

Al inicio de su respuesta, Ryan indicó que la OMS continúa trabajando con la misión internacional que visitó China a inicios de año y que examina sus recomendaciones.

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