El medioambiente es parte de la solución

MARGARITA DUCCI
Directora Ejecutiva Pacto Global Chile, ONU

A más de un año de la propagación de la pandemia, la humanidad continúa combatiendo al mortal virus. El Covid19 nos ha impuesto situaciones jamás enfrentadas anteriormente, a todo nivel, en todos los ámbitos y disciplinas. Las soluciones y respuestas ante la crisis sanitaria y social han puesto a prueba gobiernos, modelos económicos, sistemas de salud pública, de educación y el funcionamiento de nuestras organizaciones con consecuencias gravísimas para el progreso, para el fortalecimiento del trabajo, afectando duramente las economías en todo el orbe. Una amenaza que invita a repensar la vida en su conjunto, la sana convivencia, y la reconstrucción de un modelo de sociedad, sostenible y sustentable.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), un conjunto de objetivos establecidos por las Naciones Unidas destinados a erradicar la pobreza, proteger a las personas, velar por la salud de nuestro planeta y garantizar la prosperidad y la paz, estaban planificados para cumplirse el año 2030. Nadie habría podido imaginar, que la humanidad sufriría un golpe de este calibre, haciendo retroceder los avances que, con tanto esfuerzo, se venían escalando. 

Los países enfrentan desafíos muy difíciles para lograr proteger a los ciudadanos de la pandemia y retomar la marcha de sus economías, pero se hace necesario mirar hacia el futuro, de manera integral. No solo se trata de recuperar el crecimiento, sino también, cómo avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Todo pareciera indicar, que para la próxima COP26, existe un mayor consenso de la urgencia de adoptar medidas vinculantes, para combatir el cambio climático y sus efectos. El Covid-19 nos ha hecho reflexionar respecto a las grandes amenazas y sus alcances, y a dimensionar la magnitud de los errores y de la inacción. 

No hay país en el mundo que no haya experimentado los dramáticos efectos del cambio climático y que no entienda que, de no ponerle atajo, eso aumentará. Las emisiones de gases de efecto invernadero continúan aumentando y hoy son un 50% superior al nivel de 1990. Además, el calentamiento global está provocando cambios permanentes en el sistema climático, cuyas consecuencias pueden ser irreversibles si no se toman medidas, ahora. Debemos proteger, restablecer y promover los ecosistemas terrestres, gestionar los bosques de forma sostenible, luchar contra la desertificación, cuidar el agua, detener e invertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de la diversidad biológica. 

Las pérdidas anuales promedio causadas solo por catástrofes relacionadas al clima alcanzan los cientos de miles de millones de dólares, sin mencionar el impacto humano de las catástrofes geofísicas, el 91% de las cuales están relacionadas con el clima. Nuestra relación destructiva con la naturaleza y el cambio climático también han hecho a la sociedad más vulnerable y han ocasionado que las pandemias sean más probables a medida que las zoonosis se vuelven más frecuentes. Hay abundantes evidencias y experiencias nacionales, como la expansión de las energías renovables, los esfuerzos para reducir la deforestación, la implementación de la movilidad eléctrica, la investigación en nuevas fuentes de energía, muestran que no hay desbalance entre el crecimiento y una economía sostenible.

Si integramos el medioambiente, en la recuperación, avanzaremos de manera sostenible, creando un futuro más positivo, reconstruyendo el capital social, la cohesión y la confianza. Este período nos ha recordado nuestra frágil humanidad común, donde todos somos vulnerables. El mundo puede construir un futuro mejor, donde, prevengamos nuevas catástrofes, y donde definitivamente, el medioambiente, sea elemento clave, de la solución. 

Ventilación de espacios: medida clave para combatir el COVID-19

A más de un año de iniciada la pandemia, muchos son los lugares de trabajo que evalúan la posibilidad de reiniciar labores presenciales, sobre todo establecimientos comerciales. Entre las medidas sanitarias de resguardo que se deben mantener en este tipo de espacios, se incluyen los aforos restringidos, el uso obligatorio de mascarillas y distancia física entre las personas, pero también la ventilación de los espacios. Las profesoras de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, Soledad Martínez y Paulina Pino, explican la importancia de la ventilación y evitar la concentración de gases como el CO2.

El próximo 20 de junio comienza el invierno en el Hemisferio Sur, período en el que las personas pasan más tiempo encerradas en sus casas o lugares de trabajo. Frente a esta realidad, y a la situación crítica que aún vivimos frente a la pandemia e a Chile, la ventilación de los espacios cobra relevancia por el alto riesgo que existe de contagiarse con el virus suspendido en el aire que permanece en estos espacios cerrados con alta concentración de gente.

La profesora Soledad Martínez, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, explicó que para evaluar la ventilación de un espacio se mide la presencia de dióxido de carbono (CO2). “Si bien es cierto que no hay relación entre la presencia de CO2 en el ambiente y el COVID-19, en el sentido de que la presencia del primero no vuelve más fuerte al segundo ni nada, sí sirve como un indicador para medir si la ventilación de un espacio es buena o mala, para evitar concentraciones del virus que puedan representar un riesgo”.

En este sentido, destacó que en la medida que los niveles de CO2 se mantengan bajos en una oficina, un negocio o una sala de clases el virus se diluirá en el aire, reduciendo las posibilidades de que las personas que se encuentran ahí se contagien. Por esta razón, valoró positivamente el propotipo creado en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la U. de Chile para medir el riesgo de contagio en un lugar a partir de la concentración de este gas.

La académica, quien participó en la elaboración del documento “Escuelas Seguras en tiempos del COVID-19, indicó que en el caso de instalar este tipo de instrumentos es importante fijarse bien en el lugar, ya que no es lo mismo medirlo en la zona alta que a nivel del suelo, y que incluso en salas grandes puede que sea necesario instalar dos medidores, tal como se explica en la publicación.

“Hay que tener presente que todas estas recomendaciones sirven sobre todo para gente que se va a juntar con personas que no son sus contactos estrechos, por ejemplo, si yo trabajo en mi casa y estoy solo con mi familia, no es tan necesario instalar estos medidores, como sí es el caso de personas que deben trabajar presencialmente en una oficina, donde se debe estar en lugares bien ventilados”, remarcó.

Junto con ello, la Dra. en Salud Pública aseguró que hay que tener ojo con la recirculación del aire, por ejemplo en espacios que tengan aire acondicionado, ya que el virus se concentra, por lo que es importante abrir las ventanas cada cierto tiempo para que se diluya. “Lo que no se puede hacer es dejar de usar mascarilla o mantener distancia física con las personas. Quizás lo menos necesario sea la limpieza de la superficie, aunque el lavado de manos y el uso de alcohol gel si es necesario”, finalizó. 

El peligro del dióxido de carbono

Pero la atención sobre el CO2 no tiene que ver solo con la posibilidad de contagiarse con COVID-19. La profesora Paulina Pino, de la misma unidad académica, advirtió que sobre todo en invierno, cuando en muchos hogares se utiliza calefacción por combustión o cocinas a leñas, es muy necesario mantener los espacios ventilados, más aún cuando la población pasa más tiempo en sus hogares debido a las restricciones de movimiento.

“Hay que recordar que una inhalación constante de este gas puede provocar distintos efectos, desde dolor de cabeza y mareos hasta asfixia, convulsiones, coma y el fallecimiento, por lo que es muy importante que estemos atentos”, afirmó la profesora Pino.

Al respecto, hizo hincapié en que cuando se genera combustión el nivel de oxígeno en el área disminuye, y que la acumulación de estos gases sucede de forma rápida, aunque también es sencillo sacarlos del ambiente. “Si bien en Chile estamos acostumbrados a ventilar temprano abriendo las ventanas, no es necesario hacerlo todo el día, basta que haya una entrada de aire para mantener bajos los riesgos. Pero si hay un calefont o una estufa funcionando y no hay escape de aire, puede ser complicado”.

Texto: Felipe Ramírez 
Prensa UChile

Instituto Profesional Virginio Gómez inició sus clases híbridas

En el marco de la pandemia por Covid-19, el Instituto Profesional Virginio Gómez implementó salas de clases híbridas que potencian la modalidad mixta, que combina la presencialidad de los estudiantes y su interacción con aquellos que se conectan de forma remota vía Zoom. 

La casa de estudios implementó salas en todas sus sedes, las que fueron equipadas con tecnología que permite ofrecer la misma experiencia de aprendizaje estando presencialmente en el aula como en forma virtual. Es así como el día de hoy fueron inauguradas por estudiantes de la carrera de Técnico de Nivel Superior Higienista Dental en la Casa Central, emplazada en la ciudad de Concepción.

Para Fernanda Labrín fue una jornada emocionante, dado que al ser alumna de primer año de la carrera no había tenido la oportunidad de conocer en forma presencial a sus compañeros. “Es mejor venir al Instituto en forma presencial porque así puedo poner más atención, me desconcentro menos. Los compañeros que estaban online igual participaron harto en la clase, pero sería bacán si pudiéramos estar todos juntos aquí para poder conocernos mejor”, indicó.


Este sistema está siendo implementado de manera gradual en todas las sedes y es un esfuerzo que realiza la institución respondiendo a la necesidad de acercar el aula a los estudiantes y mantener una comunicación cercana con ellos, desde la mirada de una formación en un ambiente remoto. “Sabemos que la docencia en salas híbridas requiere de infraestructura adecuada y de capacitación, ya que, las técnicas didácticas utilizadas tradicionalmente podrían no se apropiadas bajo esta modalidad. Por ello, el Instituto ha capacitado a los docentes, tanto en lo metodológico como en lo técnico, a través de talleres habilitantes”, señaló Glenda Pettinelli, Directora de Desarrollo Académico del IPVG.

Los espacios habilitados para esta modalidad híbrida cuentan con cámara y micrófono ambiental que les permite a los estudiantes conectados remotamente escuchar incluso lo que comentan sus compañeros en la sala. “Al principio cuesta un poco compatibilizar los dos ambientes, pero es una modalidad a la que hay que ir adaptándose, los estudiantes en línea escuchaban y veían claramente lo que desarrollaba en el aula. Además, quienes vienen presencialmente lo hacen mucho más dinámico y para una igual es agradable ver sus rostros durante la clase”, comentó la docente Carla Urrutia.


Los estudiantes que deseen asistir a clases en forma presencial deben agendar previamente, a través de la Intranet, lo que permite mantener todos los protocolos sanitarios y recomendaciones del Ministerio de Salud, con esto se busca resguardar los aforos permitidos. En tanto, quienes se mantengan en clases de forma remota pueden ver, escuchar e interactuar igualmente con los docentes y con sus compañeros de carrera.

Seis meses de vacunación COVID-19: Países de altos ingresos 44% de dosis; naciones de renta baja 0,4%

La agencia sanitaria mundial denuncia una vez más la desigualdad en el acceso a la vacunación e insta a las siete economías más industrializadas a comprometerse a compartir, preferentemente en junio y julio, las dosis que sirvan para vacunar al menos al 10% de la población de todos los países para septiembre y como mínimo al 30% para finales de año, como pidió su director general en la reciente Asamblea Mundial de la Salud.

Mientras continúa por sexta semana el descenso de nuevos casos de COVID-19 notificados a la Organización Mundial de la Salud(OMS) y por quinta el de fallecidos, la comunidad internacional se enfrenta a una situación dispar con un aumento de las muertes en tres de las seis regiones observadas por la agencia sanitaria de la ONU: África, Américas y el Pacífico Occidental.

“Cada vez más, vemos una pandemia de dos vías: muchos países todavía se enfrentan a una situación extremadamente peligrosa, mientras que algunos de los que tienen las tasas de vacunación más altas están empezando a hablar de poner fin a las restricciones”, declaró el director de la OMS durante su comparecencia bisemanal ante los medios de comunicación.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus destacó un descenso de la mortalidad entre los grupos de mayor edad en los países con más acceso a las vacunas y advirtió que se está produciendo una mayor relajación de las medidas sociales y de salud pública, recalcando que éstas deben suavizarse con precaución, y ajustándolas a la circulación del virus y a la capacidad de respuesta.

“Con el aumento de la transmisión mundial de las variantes de preocupación, incluida la variante Delta, el levantamiento demasiado rápido de las restricciones podría ser desastroso para los que no están vacunados”, alertó.

Agregó que esta opción todavía no se contempla en los países que no tienen acceso a las vacunas y que cuentan con una distribución poco equitativa de las inmunizaciones, situación que ha permitido que el virus siga propagándose y que aumenta las posibilidades de que surja una variante que reste efectividad a las vacunas.© UNICEF/Sujay ReddyUna enfermera en Nueva Delhi muestra una ampolleta de la vacuna COVID-19.

Petición al G-7: 250 millones de dosis adicionales para septiembre

“Seis meses después de la administración de las primeras vacunas, los países de ingresos altos han aplicado casi el 44% de las dosis del mundo. Los países de bajos ingresos sólo han administrado el 0,4%. Lo más frustrante de esta estadística es que no ha cambiado en meses”, denunció y recordó que esta desigualdad representa una amenaza para todas las naciones.

Pese a los recientes anuncios de varios países de que compartirán sus dosis de la vacuna, Tedros reiteró el llamado que realizó durante la Asamblea Mundial de la Salud que finalizó el pasado martes, donde pidió un importante esfuerzo global a gran escala para vacunar al menos al 10% de la población de todos los países para septiembre, y un mínimo del 30% para finales de año.

Para alcanzar estos objetivos, necesitamos 250 millones de dosis adicionales para septiembre, y necesitamos 100 millones de dosis tan solo en junio y julio”, informó y pidió solidaridad en este sentido a los países del G-7 que se reúnen este fin de semana en el Reino Unido.

“Estas siete naciones tienen el poder de alcanzar estos objetivos. Hago un llamamiento al G7 no sólo para que se comprometa a compartir las dosis, sino para que se comprometa a compartirlas en junio y julio”. Apuntó Tedros.

Asimismo, solicitó a los fabricantes a que comprometan el 50% de sus volúmenes a COVAX este año.Photo: IRIN/Brahima OuedraogoMedicamentos falsificados.

Hay que estar alerta con las falsas vacunas contra el COVID-19

Sobre la aparición de vacunas COVID-19 falsas en algunos países, la doctora Angela Simao, aconsejó a las naciones usar solo las ocho inmunizaciones que han recibido la aprobación para su uso de emergencia por parte de la OMS y explicó que hay dos aspectos para tener en cuenta en estos casos.

La subdirectora general de la OMS resaltó en primer lugar que la gran mayoría de los fabricantes venden sus productos a entidades públicas y, en segundo, la necesidad de que los países contacten con los fabricantes para garantizar la legitimidad de los intermediarios.

“Hay que asegurarse de que el intermediario sea legal, porque también existe la otra cara de la moneda: hay muchos productos COVID-19 de calidad inferior y falsificados que se están comercializando en los mercados. Por lo tanto, hay que conocer la precedencia, quién vende, dónde está registrado y si ha sido catalogado por la OMS”, especificó.UN News/Anton UspenskyUna cancha de fútbol en Nueva York.

Celebración de la Copa América de fútbol en Brasil: sí, pero con una gestión de riesgos ejemplar

Sobre la conveniencia de la celebración de la próxima Copa América en Brasil, el doctor Mike Ryan, señaló que la Organización carece de capacidad de decisión sobre la realización de este tipo de eventos, pero aclaró que sí ofrece consejos para la evaluación de riesgos sobre congregaciones multitudinarias como las religiosas o las deportivas.

El director de Emergencias de la Organización Mundial de la Salud indicó que la celebración de este tipo de eventos es “compleja”, que requiere asesoramiento en materia de evaluación y gestión de riesgos, y que el riesgo difícilmente se aproximará a cero.

“Para conseguir que el riesgo se acerque lo más posible a cero, se requiere un conjunto de medidas de gestión del riesgo muy metódicas, muy bien planificadas y muy bien aplicadas. Por lo tanto, aconsejamos que cualquier país que emprenda una concentración masiva de este tipo, especialmente en el contexto de la transmisión comunitaria, sea extremadamente cuidadoso a la hora de asegurarse de que cuenta con la gestión de riesgos adecuada”, enfatizó.

Añadió que en caso de no poder garantizarse “entonces, sin duda, los países deberían reconsiderar su decisión de acoger o realizar cualquier reunión masiva”.

Vigilancia Genómica del SARS-CoV-2 desde la Universidad de Concepción

El Laboratorio de Genómica Marina, Desarrollo y Evolución (LGMDE) de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción se sumará al proyecto de Vigilancia Genómica de las diferentes variantes del SARS-CoV-2 en Chile, liderado por el Ministerio de Ciencias y Tecnología.

En nuestro país existen las capacidades para poder implementar un programa de vigilancia genómica a lo largo y ancho del territorio, tal cual se hace actualmente en otros países como Alemania e Inglaterra, por nombrar algunos. En ese sentido, es durante el 2020 que la Sociedad de Genética de Chile (SOCHIGEN) y el Consorcio Genomas Cov2 impulsan la creación de una red de laboratorios genómicos, muy similar a la red de laboratorios de PCR de COVID-19.

El Dr. Felipe Aguilera, miembro activo de la SOCHIGEN, además de académico del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UdeC e investigador principal del LGMDE, es quien lideró las gestiones del laboratorio para sumarse a este estudio de la COVID-19. En este contexto no se trata de solo realizar estudios genómicos conducentes para determinar las variantes del virus que podrían estar circulando en la región, sino de “aportar en el proceso de generación de políticas públicas en torno a esta pandemia”, comentó.

A la fecha, 12 mil mutaciones del SARS CoV-2 se han detectado en todo el mundo. Se habla de al menos 15 variantes del virus que estarían circulando en la región del Biobío y desde marzo del año pasado ya se han detectado 329 genomas distintos. Por tanto, contar con dicha información se torna en esencial, puesto que así “los laboratorios fabricantes de vacunas, especialmente las basadas en tecnología de ARN, pueden implementar modificaciones para incrementar su efectividad ante una variante del virus más letal o contagiosa”, añadió el Dr. Aguilera.

“Como LGMDE tenemos los conocimientos y capacidades analíticas, por lo tanto, los posibles impactos que podríamos hacer como laboratorio en diferentes aristas de esta pandemia es un hecho bien estimulante para nosotros”, fueron sus palabras. 

El año pasado, el laboratorio, en una alianza estratégica con el Centro de Biotecnología de la UdeC, se adjudicó un proyecto FONDEQUIP, con el cual buscan implementar una plataforma de secuenciación en tiempo real y un servidor bioinformático para análisis de datos ómicos. En estos momentos están en proceso de adquisición del equipamiento para incorporarse a la red de vigilancia genómica durante el segundo semestre del presente año. 

Si bien el proyecto FONDEQUIP no fue postulado para esto, las circunstancias actuales y la gran versatilidad del equipamiento lo hacen factible para poder usarlo en secuenciación de genomas virales. En ese sentido, la Dra. Roxana Pincheira, directora de Investigación de la Facultad de Ciencias Biológicas, agregó que “cuando se habla de ciencia y experimentación uno no puede cerrarse, menos en el uso de los equipamientos. La experiencia nos demuestra que los objetivos de los proyectos generalmente cambian en el tiempo y que muchas veces debemos tomar caminos no pensados previamente”. 

Sin duda, la pandemia ha cambiado las prioridades en la investigación a nivel mundial y aportar desde nuestra región, donde la capacidad científica está, se torna relevante para conocer las mutaciones, variantes y evolución del virus a medida que se transmite en la población.

Con miras a analizar hasta 360 muestras semanales, en un trabajo coordinado con seis universidades, desde Antofagasta a Punta Arenas, la secuenciación, ensamblaje y almacenamiento de los genomas del virus SARS-CoV-2 serán entregados al Ministerio de Salud y depositados en la plataforma internacional de acceso abierto conocida como GISAID. Esta plataforma fue creada en el 2008 para compartir datos del virus de la influenza, pero actualmente está siendo utilizada para compartir la información relacionada con el SARS-CoV-2, lo que permite entender mejor cómo se comporta y evoluciona este virus.

Científicos de la U. de Chile crean dispositivo que indica el riesgo de contagio por coronavirus en espacios cerrados

El prototipo creado por investigadores de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de nuestro plantel, permite evaluar qué tan peligroso es un lugar cerrado ante el riesgo de contagio de COVID-19. Los científicos ya implementaron este lector de bajo costo en algunos recintos educacionales del país.

¿Cómo medir el riesgo de contagio en un espacio cerrado? Existen muchos parámetros, más allá del uso de mascarilla y alcohol gel, para considerar qué tan seguro puede resultar estar con otras personas en un mismo lugar.Investigadores de la Universidad de Chile afirman que no basta con conocer los parámetros que actualmente se utilizan, por ejemplo los metros cuadrados de un recinto. La ventilación, en este caso, juega un rol clave en la prevención durante esta pandemia. Es por esto que diseñaron un dispositivo capaz de determinar cuán seguro puede ser un lugar cerradode forma dinámica y en tiempo real.

Se trata de una iniciativa impulsada por científicos del Centro de Modelamiento Matemático (CMM) y del Centro Excelencia en Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA) de la Universidad de Chile, con apoyo de de Fablab y OpenBeauchef U. de Chile. Ellos crearon y diseñaron un aparato, de bajo costo, capaz de medir los niveles de dióxido de carbono existente en un lugar cerrado, para así determinar qué tan ventilado y, por consiguiente, qué tan riesgoso puede ser estar en de una oficina, un laboratorio, una sala de clases, o cualquier otro espacio cerrado ante la exposición de algún contagio viral. 

Específicamente, el PhD en Astronomía de la Universidad de Oxford, e investigador del CMM, Francisco Förster, junto al Doctor en Ingeniería Eléctrica e investigador del CATA de la Universidad de Chile, Ricardo Finger, crearon este dispositivo que monitorea en tiempo real los niveles de CO₂, para luego enviar los datos a una nube que está en constante actualización. 

“El corazón del dispositivo es un sensor que mide la concentración de CO₂, emitiendo luz infrarroja que es absorbida por las moléculas de dióxido de carbono en el aire”, explica Francisco Förster. Esta medición se despliega en una pantalla, y cuando la concentración supera un umbral de 700 partículas por millón, se activa una señal de alarma. 

“Actualmente confiamos mucho en el uso de aforos reducidos, pero no está bien dirigido al problema de fondo, que es la recirculación y el reuso del aire que respiramos”, detalla Ricardo Finger sobre las motivaciones para generar este dispositivo. 

La concentración de CO₂ que detecta este sensor, así como la temperatura y humedad, son transmitidas por señales de radio a una central, que puede monitorear al mismo tiempo a decenas de sensores. “La central está conectada a internet vía wifi, y es la encargada de subir los datos a la nube. Una vez en la nube, los datos pueden ser consultados por una interfaz que alimenta una página web donde es posible consultar los valores históricos de cualquier sensor de la red”, aclara Förster.

En tanto Ennio Vivaldi, Rector de la Universidad de Chile, señaló que iniciativas como ésta, que busca involucrar activamente a la ciencia en la toma de decisiones, “ha sido nuestra posición como universidad. Desde el inicio de la pandemia hemos estado a disposición de la comunidad buscando y proponiendo soluciones  para abordar la pandemia y sus consecuencias. Dispositivos como este permiten tener evidencia fundamental para evaluar políticas paulatinas que no causen un agravamiento de la situación actual. Esperamos que esta propuesta de investigadores de nuestro plantel sea considerada como parte de las soluciones”.

El CO y la ventilación como claves para el control de la pandemia

Una serie de estudios recopilados por el Laboratorio Internacional de Calidad y Salud del Aire sugieren que la propagación del coronavirus ocurre principalmente a través del aire, a través de los aerosoles respiratorios emitidos por las personas. Por eso la importancia de analizar el nivel de dióxido de carbono, que refleja qué tan ventilado puede estar un lugar. En un principio, este sensor creado por los científicos de la Universidad de Chile está pensado para instalar en salas de clases. 

La creación de este sensor surgió a partir de la premisa de que los lugares de mayor riesgo de contagio serían aquellos con mala ventilación, ocupados por un gran número de personas. Con la llegada del invierno, estos niveles de ventilación podrían incluso empeorar, debido a la poca circulación de aire para no dejar escapar el calor. 

Ricardo Finger afirma que, en base a este proyecto y a la evidencia científica que hay detrás, “debemos movernos de un aforo estático, basado en los metros cuadrados la superficie, a un aforo dinámico basado en la calidad del aire medida en el lugar y en tiempo real”. Por su parte, Francisco Förster agrega que “la única forma de salir de esta pandemia es usando la evidencia científica, la que sugiere que el contagio aéreo es una de las principales vías de contagio”. 

Actualmente existen dispositivos capaces de leer los niveles de CO₂ en un ambiente controlado, pero a precios muy elevados que bordean los 400 mil pesos cada uno. Además, otros lectores no almacenan sus datos en una nube, ni emiten señales en tiempo real para mitigar la falta de ventilación de un lugar.

Este lector de dióxido de carbono, creado por investigadores del CMM y del CATA, fue desarrollado como prototipo y espera ser comercializado en establecimientos educacionales en el corto plazo. Ya cuentan con el interés de colegios y universidades, donde han podido medir su efectividad.

Comunicaciones CMM – CATA-

ICOVID: expertos y expertas alertan por altos niveles de contagios y hospitalizaciones

Noticias UdeC 

El informe señala que el número promedio de nuevos contagiados a nivel nacional creció en más de 10% y que 14 de las 16 regiones de Chile tienen un nivel de ocupación hospitalaria superior al umbral crítico, observándose situaciones extremas en Aysén, Metropolitana, Coquimbo, Valparaíso, Los Lagos y Los Ríos, todas con valores superiores a 95%.

El equipo ICOVID Chile, iniciativa liderada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Concepción, presentó su informe número 43 con análisis y datos de las dimensiones propuestas para monitorear la pandemia en el país, con información obtenida hasta el sábado 29 de mayo de 2021, proporcionada a través de un convenio con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

En este nuevo reporte, se observa que por tercera semana consecutiva se consolida la presencia de un alza de casos, un rebrote que ha sido acompañado de un aumento de hospitalizaciones y muertes. En cuanto al número estimado de casos nuevos de COVID-19, en la semana analizada el promedio a nivel nacional muestra un aumento mayor a 10%, superando los 35 casos nuevos promedio cada 100 mil habitantes (10 casos nuevos cada 100 mil habitantes es considerado como crítico).

Todas las regiones presentan sobre 25 casos nuevos promedio cada 100 mil habitantes, siendo las más preocupantes Aysén (75,12 casos nuevos cada 100 mil habitantes) y Los Ríos (64 casos nuevos cada 100 mil habitantes). Mientras que las mayores alzas se observan en Los Ríos (+29,9%), Atacama (+27,6%), Antofagasta (+23,1%), Los Lagos (+15,9%), Aysén (+13%), La Araucanía (+11,6%), Valparaíso (+9,9%), Biobío (+9,8%) y la Región Metropolitana (+9,5%). La única región que ha mostrado una disminución significativa en el número de casos es Magallanes (-30,1%), siendo la única que no se encuentra en estado crítico.

A este crecimiento de los nuevos casos, se suma una alta tasa de transmisión, con un R efectivo de 1,06 a nivel nacional (color rojo). A su vez, 11 de las 16 regiones del país tienen su indicador de transmisión significativamente mayor a 1. Es decir, “cada persona contagiada está infectando en promedio a más de una persona, indicando que la epidemia se encuentra en expansión”, detallan expertos y expertas. Lo anterior, sumado a una tasa de positividad creciente y una altísima ocupación de camas UCI, generan uno de los escenarios más críticos desde el inicio de la pandemia.

Guillermo Cabrera-Vives, académico y director de la Unidad de Ciencia de Datos del Departamento de Ingeniería Informática de la Universidad de Concepción, enfatizó que «en este momento estamos viendo un número de nuevos contagiados diarios similar al de los peores valores históricos de la pandemia que se registraron entre finales de marzo e inicios de abril de este año, pero con un mayor índice de transmisión, indicando que el escenario podría incluso empeorar durante los próximos días (…) A esto se suma una alta tasa de ocupación de camas UCI, siendo uno de los peores momentos de la pandemia».

El número total de exámenes PCR informados por cada mil habitantes se mantiene en 20,2, (2,9 tests por mil habitantes). Sin embargo, se constata un aumento en la positividad, que llega a 11,2% a nivel nacional (10,5% la semana anterior; 9,9% dos semanas anteriores). 8 de las 16 regiones del país mantienen niveles críticos en este indicador, siendo las con mayor proporción de test positivos La Araucanía (15,5%), Metropolitana (14,4%), O’Higgins (14,2%), Los Ríos (13,5%), Maule (12,4%), Ñuble (11,9%), Atacama (10,4%) y Aysén (10,3%). Asimismo, Valparaíso (9,6%) y Los Lagos (9,4%) están muy cerca del nivel crítico (color naranjo). “De acuerdo a la definición de umbrales de ICOVID Chile, esta proporción de test positivos requiere tomar medidas urgentes para mejorar”, se advierte en el informe.

En la dimensión de trazabilidad, se observan mejoras sustantivas en la proporción de exámenes de laboratorio que se reportan a la autoridad sanitaria dentro de 24 horas, con 75% (color amarillo) a nivel nacional en la tercera semana de mayo, cercano al 80% para alcanzar el umbral definido, y lo más alto desde que este indicador se registra en ICOVID. 

La académica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, Alejandra Fuentes-García, hizo hincapié en que “esta mejoría se asocia con la aceleración de los tiempos de laboratorio ante la incorporación de los test rápidos de antígenos para detectar el coronavirus que ha reducido notablemente los tiempos de notificación. Esa aceleración en los procesos facilita la posibilidad del aislamiento oportuno de la persona contagiada y el aviso, igualmente oportuno, a sus contactos, para que se puedan aislar y así evitar que el virus se siga propagando. Sin embargo, hay aún mucho espacio de mejora. El reforzamiento, mejor monitoreo y movilización de mayores recursos para la estrategia de testeo-trazabilidad y aislamiento, continúa siendo un elemento clave sobre el cual se requieren mayores acciones», explicó la académica de la Universidad de Chile.

Sin embargo, este indicador sigue caracterizándose por su gran heterogeneidad regional, fluctuando en valores desde 43% (Atacama) a 91% (Biobío), “lo que muestra que existe espacio para agilizar aún más estos procesos y asegurar la oportunidad de reporte de estos resultados para tomar las acciones correspondientes”.

Esta alza en los tiempos de examen y laboratorio ha redundado en un aumento en la confirmación temprana de cada caso a la autoridad sanitaria, que supera por primera vez el 50% a nivel nacional (53%). A nivel local, doce regiones tienen cifras que oscilan entre 40% y 60% (color naranjo). Aysén es la única región en color rojo para este indicador, con 37% de logro, mostrando una baja respecto de lo reportado en el informe anterior.

El indicador de consulta temprana, es decir, la proporción de personas sintomáticas sospechosas que consultan y son ingresadas a Epivigila dentro de dos días desde el inicio de síntomas, se ha mantenido en valores relativamente estables (55%), oscilando entre 50% y 60% a nivel nacional desde octubre. 

En lo que respecta a la dimensión de capacidad hospitalaria, el informe señala que «la limitada disponibilidad de camas UCI a nivel nacional es, una vez más, un motivo de gran preocupación en las cifras de la semana». La ocupación promedio semanal alcanza un nivel crítico de 95,3%, aumentando de 93,2% la semana del 16 de mayo y 92,7% la semana del 9 de mayo. 

A nivel local, en tanto, catorce regiones tienen un nivel de ocupación superior al umbral crítico de 85%; la mayor parte muy por sobre ese nivel. Las regiones en situación más extrema son Aysén (100%), Metropolitana (97,7%), Coquimbo (96,0%), Valparaíso (95,7%), Los Lagos (95,7%), Los Ríos (94,7%), Antofagasta (94,0%), La Araucanía (92,4%), Tarapacá (91,7%), Maule (91,2%), Biobío (90,8%), y Arica y Parinacota (90,1%). 

Ante este escenario, el investigador en salud pública y académico de la Escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Eduardo Undurraga, señaló que “el aumento sostenido en la incidencia de casos de COVID-19 desde comienzos de mayo, sumado a la alta ocupación de camas en unidades de cuidados intensivos, muestra un panorama sombrío en el desarrollo de la pandemia (…) Considerando este crecimiento actual de la pandemia, es probable que la demanda al sistema de salud siga aumentando. Las vacunas son una gran noticia, pero deben reforzarse con otras medidas de contención de la epidemia”, agregó el académico de la UC.

Por su parte, la proporción de ocupación de camas UCI con pacientes con COVID-19 alcanzó 68,3% a nivel nacional, aumentando 1,9% respecto de la semana del 16 de mayo (66,4%). A nivel local, once regiones aumentan su nivel de ocupación. Las mayores alzas se ven en Aysén (98,6%), Tarapacá (82,5%), Arica y Parinacota (78,4%), Maule (73,4%), Metropolitana (70,5%), Ñuble (69,9%), Atacama (68,5%), Coquimbo (67,7%), La Araucanía (67,1%), Los Lagos (66,5%), y O’Higgins (65,6%).

En tanto, la tasa de variación semanal en hospitalizaciones COVID, indicador que solo está disponible a nivel nacional y que mide el cambio relativo en la demanda hospitalaria para pacientes con COVID-19, muestra valores positivos (crecimiento en las hospitalizaciones) desde el 23 de mayo, con un 5% de aumento al último día disponible (1 de junio). “Considerando los demás indicadores de hospitalización y el crecimiento de la pandemia, este resultado es muy preocupante y creemos que debería ser considerado con atención”, alertan los y las expertas de ICOVID Chile.

En lo que respecta a las hospitalizaciones diarias promedio de pacientes COVID en camas UCI según edades, se observa que durante la semana del 23 de mayo hubo un mayor crecimiento respecto de la semana anterior (13 de mayo) para los grupos de edad menores a 50 años (de 3,6% a 5,8%) y los mayores de 70 años (3,9% a 11,0%). 

La mortalidad por COVID-19 según grupos de edad, calculado según datos oficiales del Departamento de Estadísticas e Información de Salud del Ministerio de Salud (DEIS) (sumando fallecidos confirmados y sospechosos) y que muestra la tendencia de muertes por semana epidemiológica hasta la semana del 16 al 22 de mayo,  se aprecia un aumento de casi 10% en el número de muertes reportadas para personas mayores de 70 años respecto a las 4 semanas previas. 

En tanto, el grupo etario entre 50 y 69 años sigue mostrando una tendencia a la baja desde la semana del 18 de abril (de 331 a 274). Para las personas menores de 50 años se registran 88 muertes, un alza respecto de la semana inmediatamente previa (del 9 al 15 de mayo) cuando se registraron 81 muertes, aunque es inferior a lo observado en la semana del 11 de abril (98 muertes).

Finalmente, con respecto a la cobertura de vacunación contra el COVID-19 según grupos de edad, el informe señala que al comparar el 29 con el 22 de mayo (una semana después), la cobertura de vacunación con dos dosis creció levemente, de 86,2% a 86,5% en grupos mayores o iguales a 70 años; de 79,6% a 80,9% en el grupo de 50 a 69 años; y de 31,3% a 33,4% en menores de 50 años. 

No obstante, «es importante destacar que el denominador de la cobertura corresponde a la población total del grupo etario señalado. La población objetivo menor a 50 años es cercana a los 9 millones de personas (tamaño seis veces mayor a la población de 70 y más años), por lo cual, es esperable que tome más tiempo lograr el aumento de cobertura en ese grupo etario», alertan los y las expertas.

Más información sobre datos y el reporte completo en:http://www.icovidchile.cl/

Académico explica el proceso de secuenciación del COVID-19 y afirma que “Variante Andina” existe

En un nuevo capítulo de Universidad de Chile Podcast, el profesor de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile e integrante del Programa de Vigilancia Genómica del COVID-19, Miguel Allende, explicó cómo se realiza el proceso de secuenciación del virus, que luego es ingresado a bases de datos mundiales. El académico plantea, además, que la existencia de una “Variante Andina”, como se ha denominado a una mutación identificada en Chile y Perú, es un hecho, y llamó a tomar acciones directas para “tener una vigilancia activa”.

Esta semana, Universidad de Chile Podcast lanza un nuevo capítulo centrado en la relevancia de la secuenciación del genoma viral del Sars-CoV-2, el causante del COVID-19. El espacio transmedia, actualizado en la plataforma Tantaku, presenta además una versión en video que explica el proceso de secuenciación. El profesor de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, Miguel Allende,enfatizó la relevancia de secuenciar el genoma del virus en los distintos casos registrados en Chile. “Hasta ahora el ISP ha estado bastante solo en este tema. Han logrado secuenciar una cantidad de genomas virales importantes, pero claramente no es lo suficiente como para poder tener una vigilancia activa”, afirmó.

En paralelo, el académico, quien además integra el Programa de Vigilancia Genómica del Covid-19, agregó que “la buena noticia es que los centros académicos que hacen secuenciación genómica están empezando a incorporarse a una red de laboratorios que van a poder hacer vigilancia en todo el país. Vamos a lograr incrementar muchísimo el número de secuencias que podremos ir subiendo a las bases de datos. Y esto va a ser del orden de dos o tres veces más de lo que actualmente hay”.

El podcast completo está disponible en plataformas como Spotify y Tantaku, y además, lo puedes escuchar o ver aquí:

https://www.youtube.com/embed/eeZgrJMSReg

La OPS aplaude la donación estadounidense de 6 millones de vacunas COVID-19 para América Latina

Estados Unidos repartirá 25 millones de dosis de vacunas COVID-19 a diversos países. De este monto, unos 19 millones se destinarán al COVAX y seis millones irán a América Latina y el Caribe, donde los contagios aumentan de forma alarmante.

La directora de la Organización Panamericana de la Salud agradeció este jueves el compromiso mostrado por el Gobierno de Estados Unidos, que compartirá 25 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19 a diversos países repartidos por todo el mundo. De este monto, unos 19 millones se destinarán al mecanismo COVAX y, entre ellas, aproximadamente seis millones se repartirán en América Latina.

La asignación anunciada hoy por la Casa Blanca forma parte de la primera remesa de los 80 millones de dosis que el presidente estadounidense Joe Biden se comprometió a donar el mes pasado.

Carissa Etienne aplaudió la iniciativa y la calificó como un “paso adelante”. Al mismo tiempo, exhortó a otros países que cuenten con excedentes de vacunas “a seguir el ejemplo de Estados Unidos”.

Según el ejecutivo estadounidense, los aproximadamente seis millones de vacunas para la región se distribuirán a los siguientes países de América del Sur y Central: Brasil, Argentina, Colombia, Costa Rica, Perú, Ecuador, Paraguay, Bolivia, Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá, Haití y otros países de la Comunidad del Caribe (CARICOM), así como la República Dominicana.

El comunicado de la Casa Blanca añade que Estados Unidos inicialmente facilitó cuatro millones de dosis a los vecinos más cercanos, Canadá y México, y que su enfoque para compartir las vacunas prioriza a América Latina y el Caribe “sobre una base per cápita“.

“Estas dosis no las compartimos para conseguir favores o concesiones. Estamos compartiendo estas vacunas para salvar vidas y liderar el mundo para poner fin a la pandemia con el poder de nuestro ejemplo y con nuestros valores. Y continuaremos siguiendo la ciencia y trabajando en estrecha colaboración con nuestros socios democráticos para coordinar un esfuerzo multilateral, incluyendo a los miembros del G-7”, añade la declaración.OMS/Nadege MazarsVacunación de una mujer contra el COVID-19 en la comunidad indígena de Concordia, Colombia.

El mecanismo COVAX ha repartido 18,9 millones de vacunas en América

Etienne señaló que “las vacunas efectivas son un rayo de esperanza en esta crisis”, y destacó la necesidad de “hacer todo lo que esté a nuestro alcance para asegurar más dosis para todas las naciones del continente americano. La solidaridad regional, incluida la donación de dosis de vacunas, será clave para superar la actual escasez de suministros.”

La máxima responsable de la OPS reiteró que la pandemia “está lejos de finalizar” y que afecta tanto a la salud como a las economías y sociedades de la región.

Sin embargo, destacó que sólo el 4% de los ciudadanos ha completado su esquema de vacunación y que la región es un epicentro del sufrimiento por la COVID-19. “Debería ser también un epicentro de vacunación”, acotó.

El mecanismo COVAX ha entregado de momento casi 19 millones de vacunas contra el coronavirus a 31 países de América. La OPS y su Fondo Rotatorio trabajan junto a gobiernos, productores y otros socios para garantizar la llegada de más vacunas a América Latina y el Caribe.

Interoperabilidad en sistemas de salud podrá reducir listas de espera tras la pandemia

Para ello, el Movimiento Salud 2030 proyecta como objetivo que, a 2025, al menos un 50% de los hospitales públicos puedan gestionar y tomar decisiones basadas en historiales clínicos digitales e interoperables.

Especialistas chilenos e internacionales del sector de salud, integrantes del Movimiento Salud 2030 -alianza para impulsar la transformación del sector en América Latina– proyectaron que establecer un sistema sanitario interoperable, en al menos 50% de los hospitales públicos del país a 2025, contribuirá a gestionar y reducir el impacto de las listas de espera en un escenario post pandemia.

Se trata de un problema histórico en el continente y uno de los mayores desafíos de los sistemas de salud en América Latina, y cuya magnitud se está profundizando como consecuencia del colapso ocasionado por el covid-19, expusieron desde el Movimiento. 

“Los principales problemas  de gestión y resolución de las listas de espera se pueden enfrentar de mejor forma a través de interoperabilidad y sistemas de información robustos”, señaló la Dra. May Chomali, directora ejecutiva del Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), organismo impulsado por CORFO e integrado por cinco universidades que es el responsable de coordinar la iniciativa en Chile.

Se estima que, solo en el área de oncología, en nuestro país se realizaron 4 mil intervenciones menos en 2020 respecto a 2019. América Latina y el Caribe ha sido una de las regiones del mundo más golpeadas por la emergencia sanitaria global, con casi 32 millones de casos y más de un millón de muertes, de acuerdo a la recopilación elaborada por la Agencia Reuters.

Para ello, actores del ámbito público, privado y académico se dieron cita en la segunda jornada de construcción colaborativa con el objetivo de definir en cuatro áreas prioritarias, como impulsar mejoras que permitan una mejor gestión y resolución de las listas de espera: gobernanza de datos, rediseño de procesos, nuevas formas de trabajo y estrategias. 

“El objetivo del Movimiento Salud 2030 es transferir este conocimiento a la discusión sobre políticas públicas en los distintos países latinoamericanos, incentivando la consolidación de un modelo de atención basado en la innovación y las nuevas tecnologías de la información”, afirmó Héctor Pourtalé, CEO del Movimiento Salud 2030.

“El contexto de la pandemia hace que todos nuestros recursos estén enfocados en salvar la vida de los pacientes afectados por el virus, sin embargo, el sistema de salud debe hacer frente a aquellas problemáticas que, si bien hoy no parecen urgentes, van a necesitar ser atendidas para evitar su progreso. En ese ámbito las listas de espera son uno de los mayores retos. De hecho, son un tema de preocupación mundial, no solo en la región”, dijo el ejecutivo. 

La alianza, iniciada por el Copenhagen Institute for Future Studies, la consultora Board of Innovation y la farmacéutica Roche, se lleva a cabo en nueve países, donde espera contribuir a resolver brechas de calidad y fomentar el acceso equitativo a la salud por medio de soluciones de alto impacto. 

Su capítulo chileno es coordinado por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), un centro tecnológico de CORFO que desde 2017 busca impulsar y sentar las bases para la transformación digital de la salud en Chile.

Modelo colaborativo 

De acuerdo al índice Global Health Security, de 2019, ningún país de América Latina y el Caribe tiene un nivel adecuado de capacidades para responder efectivamente a emergencias sanitarias. La problemática podría empeorar, en el mediano plazo, si se consideran factores como la crisis económica de las naciones de la región y la acumulación de prestaciones no otorgadas durante la pandemia.

Desde el Movimiento Salud 2030 subrayan que el tránsito hacia sistemas sanitarios interoperables será clave para mejorar el acceso y la calidad de las atenciones en un escenario post covid-19, en el que además se prevé una contracción de las economías cercana al 8%. Para ello, la alianza opera como una plataforma de colaboración, con representantes de empresas, organismos públicos, universidades y servicios de salud, en busca de proponer soluciones de alto impacto.

Antonio Da Silva, gerente general de Roche, asegura que “el trabajo formulado por estos actores tiene el potencial de generar grandes impactos en los sistemas sanitarios en beneficio de los pacientes. Según destaca, el Movimiento Salud 2030 está abordando problemáticas reales de los centros de atención y cuyas posibles soluciones deben integrar un uso más efectivo de los datos.“

“Este método se está desarrollando en otras partes del mundo, donde la colaboración y la disposición de data están siendo clave para crear sistemas de salud más rápidos y eficientes. Como empresa confiamos en que esta red de colaboración ayude a acelerar la transformación digital del sistema de salud de Chile, con un beneficio real para todos los chilenos”.

En Chile, la alianza está integrada por más de 30 especialistas del sector, quienes se están reuniendo en mesas bimestrales para reflexionar, planificar acciones y generar proyectos colaborativos en la comunidad. La visión del Movimiento apunta a que a 2025, al menos un 50% de los hospitales públicos en Chile pueda contar con herramientas de interoperabilidad, incentivando además la formación del capital humano avanzado para su gestión.

Bogi Eliasen, director de Salud del Copenhagen Institute, subrayó que “las listas de espera son un síntoma de un problema de fondo en los sistemas sanitarios, y no uno en sí mismo.” A su juicio, el mayor reto tiene que ver con una adecuada planificación en distintos niveles, entre ellos, el fortalecimiento de la salud primaria como un primer filtro para evitar la saturación de los hospitales y la implementación de canales de atención vía telemedicina. 

El representante danés sugirió la necesidad de una lista general basada en datos interoperables, que permita, por una parte, tener claridad de la magnitud de las personas que esperan por una atención, y, por otro, otorgar a los ciudadanos un mejor acceso y mayor fluidez en la búsqueda de esa prestación especializada. “Es una problemática que existe en casi todos los países del mundo. Se necesita pensar bien dónde empezamos y dónde queremos llegar. Ningún sistema de salud puede atender en un instante a todos”. 

El Movimiento ha definido cuatro áreas prioritarias para materializar sus impactos en el mediano plazo: acceso y continuidad de la atención; ciencia de datos y soluciones digitales; alianzas y modelos de negocio inclusivos e innovación en biociencia. Dichos impactos se relacionan con dos de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, específicamente el de Salud y Bienestar y el de Alianzas para Lograr Objetivos. 

Se busca que el modelo que se trabaja en estos espacios de colaboración, para el caso de las listas de espera, pueda ser escalable para resolver posteriormente otros problemas del sector. Durante la segunda mesa redonda titulada “De la visión a la acción”, los especialistas analizaron las barreras para reducir radicalmente las listas de espera y propusieron acciones concretas para solucionar el problema.

Salud conectada post pandemia 

Para la Dra. May Chomali, la adopción de sistemas de información interoperables contribuirá en tres frentes a reducir el impacto de las listas de espera: precisar la magnitud y la evolución del problema; establecer canales de atención por telemedicina; y empoderar al paciente en su rol y contribuir, de esta manera, a verificar si ya accedió a la prestación de manera autónoma. 

La directora ejecutiva de CENS profundizó que “conocer cómo se mueve la lista es fundamental y hoy eso no es posible porque no tenemos un sistema robusto, que permita al sector hacer gestión, es un sistema que no es interoperable, es estático y poco manejable donde incluso es posible registra patologías que no se explica que esté en una lista de espera como por ejemplo embarazo de término o apendicitis aguda. 

“El segundo problema tiene que ver con la resolución: muchos pacientes podrían salir de la lista de espera con acciones de telemedicina. El tercer gran tema es que necesitamos que el paciente participe y esté conectado, porque podría ya haber resuelto su problema o accedido a la prestación que está esperando, pero si eso no ocurrió en el centro donde está esperando,  no tenemos cómo saber que ya se resolvió. A través de la tecnología podríamos saber en tiempo real cómo los pacientes entran o salen de la lista”.

Adelantó, además, que el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud espera transmitir los avances realizados por el Movimiento Salud 2030 al grupo que está desarrollando la próxima estrategia nacional de salud chilena. Para Héctor Pourtalé, dicha transferencia supone uno de los mayores objetivos de la alianza, tanto a nivel local como regional.

El CEO expone que el trabajo colaborativo de esta plataforma busca “dar visibilidad y prioridad” a nuevas estrategias, al tiempo de generar un consenso y un compromiso de mediano y largo plazo entre los diversos actores. El propósito, añadió, es generar “sinergias” para impulsar esfuerzos – algunos de los cuales ya están teniendo lugar a nivel local– y ser parte de manera constructiva de la generación de políticas públicas. 

“No buscamos realizar propuestas unilaterales sino colaborar con el Estado y contribuir a fortalecer ejes de trabajo con el involucramiento de distintos sectores y una mirada regional. Queremos llevar la política pública a un ambiente de colaboración entre el sector público y actores clave, además de compartir estrategias entre distintas organizaciones de la región, como lo que está haciendo CENS en el ámbito del capital humano avanzado”, concluyó Pourtalé. (Por: Luis Francisco Sandoval. Agencia Inés Llambías Comunicaciones).

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