El teletrabajo es positivo para la salud física y mental cuando se organiza y cuenta con el equipo adecuado

En cambio, sin planificación ni asistencia, el impacto puede ser negativo en términos físicos, psicológicos y de bienestar social. Entre los beneficios destacan una menor incidencia de hipertensión y estrés, y alimentación más saludable; los perjuicios incluyen aislamiento, riesgo de irritabilidad y problemas esqueletomusculares por falta de equipo apropiado. Todos los hallazgos son preliminares, reportan dos agencias de la ONU.

Las medidas sociales y de salud pública implementadas a raíz de la pandemia de COVID-19 dieron como resultado una transición rápida y sin precedentes al teletrabajo en muchos sectores y regiones de todo el mundo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) destacaron este miércoles que esa nueva modalidad cambió las patrones tradicionales de empleo y, en muchos casos, se instaló para quedarse o para formar parte de un modelo “híbrido” que ofrece numerosas ventajas, pero también peligros para la salud, por lo que es urgente regularlo con el fin de proteger a los trabajadores.

En un informe técnico, las agencias de la ONU exponen los beneficios y los riesgos del teletrabajo, y plantean los cambios que hacen falta para adaptarse a las diferentes formas de empleo a distancia debido a la pandemia de COVID-19 y a la transformación digital del trabajo.

Más salud y bienestar

El texto señala que el teletrabajo bien organizado mejora del equilibrio entre la vida laboral y la personal, ofrece la posibilidad de un horario flexible y de realizar actividad física, y ahorra el tiempo dedicado a transportarse.

Además, estudios recientes reportan una menor incidencia de la hipertensión arterial y estrés, menor tendencia a la depresión y mayor bienestar emocional debido a la convivencia familiar de calidad, así como el consumo de dietas más saludables porque se preparan los alimentos en casa.

Por otra parte, el trabajo remoto disminuye la contaminación atmosférica y los tiempos de desplazamiento, lo que también contribuye a mejorar la salud física y mental y el bienestar social.

Asimismo, el teletrabajo puede conseguir un aumento de la productividad y una reducción de los costos operativos para muchas empresas.UNICEF/Sergio RoblesEscena de una familia en Madrid. Rubén, de 4 años, y su hermana pequeña juegan mientras su madre, Daniela, trabaja con su computadora..

Los riesgos

Sin embargo, el trabajo a distancia sin planificación, asistencia y seguridad sanitaria también conlleva riesgos entre los que resaltan las dolencias físicas, como los musculoesqueléticos y la fatiga visual, derivadas del trabajo prolongado en la computadora, que también ocurren trabajando en una oficina si no se cuenta con una estación de trabajo ergonómica.

Igualmente es preocupante el alargamiento frecuente de las jornadas laborales y que muchas veces se trabaje aún estando enfermo.

Otro posible daño es el aislamiento social que puede conducir a una mayor soledad, agotamiento, depresión, irritabilidad, preocupación y sentimientos de culpa en los trabajadores. De igual modo, puede acarrear más conflictos entre el trabajo y la familia que los horarios tradicionales de oficina, sobre todo cuando la ocupación profesional es muy demandante. La violencia doméstica, incremento del consumo de tabaco y alcohol, y aumento nocivo de peso son otros posibles riesgos.

La OMS y la OIT aclararon que todos estos hallazgos se basan en estudios preliminares y que hará falta más investigación para determinar los verdaderos impactos del teletrabajo para los diferentes trabajadores y durante períodos más largos.OIT/MArcel CrozetUna maestra se conecta con sus estudiantes en la modalidad de teletrabajo durante la pandemia de COVID-19.

Aumento del teletrabajo

El documento detalla que como consecuencia de pandemia, el trabajo remoto aumentó en Europa de 11% a 48% y el 40% de las horas de trabajo pagadas se realizaron a distancia. En América Latina y el Caribe, más de 23 millones de personas transitaron al teletrabajo en el segundo trimestre de 2020.

Según los datos disponibles, el cambio al teletrabajo ocurrió en su mayoría entre empleados con mayores ingresos y niveles educativos.

Los organismos citan un análisis que indica que el trabajo a distancia seguirá creciendo y calcula que el 34% de los trabajos en Estados Unidos, por ejemplo, podrían hacerse de forma remota.

“Como es probable que aumente el teletrabajo, es importante garantizar que los empleadores, los gobiernos y los trabajadores y sus representantes entiendan cómo abordar los impactos de éste en la salud para que haya un equilibrio de las necesidades de los empleados y las empresas u organizaciones”, acotan las agencia de la ONU.

En opinión de la doctora María Neira, directora del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud, de la OMS, a largo plazo, los efectos del teletrabajo “dependerán totalmente de que los gobiernos, los empleadores y los empleados trabajen juntos, y de que haya servicios de salud laboral ágiles e imaginativos, a fin de poner en marcha políticas y prácticas que beneficien tanto a los trabajadores como al trabajo”.Banco Mundial/Peter KapuscinskiLos países en desarrollo, como Nepal, pueden beneficiarse de una transición global hacia el trabajo a distancia.

Recomendaciones

Para que los beneficios prevalezcan sobre los perjuicios, las agencias de la ONU recomiendan que los trabajadores reciban el equipo adecuado para completar sus tareas; que se les proporcione la información, las directrices y la formación pertinentes para reducir el efecto psicosocial y de salud emocional del teletrabajo; que se capacite a los directivos en la gestión eficaz de los riesgos, la gestión a distancia y la promoción de la salud en el lugar de trabajo; y que se establezca el “derecho a la desconexión” y días de descanso suficientes.

Según el informe, los servicios de salud laboral deben estar capacitados para prestar asistencia en salud ergonómica, mental y psicosocial a quienes trabajan a distancia, mediante tecnologías digitales de telesalud.

El documento también exhorta a los empleadores a debatir y formular planes de trabajo individuales para el teletrabajo y aclarar las prioridades; ser claros con respecto a los plazos y a los resultados previstos; acordar un sistema común que anuncie la disponibilidad para trabajar; y garantizar que los directivos y los compañeros respeten el sistema.

Sugiere, asimismo, diseñar programas especiales para el trabajo remoto, combinando medidas para la gestión del trabajo y el rendimiento con tecnologías de la información y la comunicación y equipos adecuados, y servicios de salud laboral.

“A medida que nos disponemos a salir del ´compás de espera´ para asentarnos en una nueva normalidad, tenemos la posibilidad de incorporar nuevas políticas, prácticas y normas de apoyo que garanticen que millones de personas que realizan trabajo remoto tengan un trabajo saludable, feliz, productivo y decente”, apuntó Vera Paquete- Perdigão, directora del Departamento de Gobernanza y Tripartismo de la OIT.

Alianza UC y Sinovac ha garantizado 60 millones de dosis de vacunas contra COVID-19

  • Inoculación masiva contra COVID-19 ha contribuido a la reducción de la ola por las variantes Gamma, Delta y a limitar hospitalizaciones por variante Ómicron, actualmente en circulación.
  • Además, gracias al estudio científico-clínico CoronaVac03CL realizado en Chile -y liderado por investigadores del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (IMII)- a partir del primer trimestre de 2021 se logró obtener datos para demostrar los efectos favorables de la vacunación en adultos y población pediátrica.

Hace exactamente un año, en febrero de 2021 comenzó la campaña de vacunación masiva para combatir el COVID-19 en nuestro país. Este importante hito se logró gracias al acuerdo de colaboración científica entre la Universidad Católica de Chile y el laboratorio Sinovac, el cual ha garantizado la disponibilidad de más de 60 millones de dosis de CoronaVac para el territorio nacional. Sin embargo, ese no es el único hito alcanzado por el equipo de investigadores del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia, IMII en la UC.

Gracias a los resultados obtenidos por el estudio científico-clínico CoronaVac03CL efectuado en Chile, desde el primer trimestre del año pasado se conocieron los efectos favorables de a inmunidad inducida por la vacuna china en población nacional, que partió siendo aplicada en la población adulta del país.

“Este año el mundo fue testigo de importantes acuerdos entre la comunidad científica y los sectores público-privados para el desarrollo, disponibilidad, distribución y estudio de vacunas para combatir COVID-19. Estas inmunizaciones han resultado ser altamente seguras, inmunogénicas y efectivas contra SARS-CoV-2. Todo esto con una velocidad de riguroso trabajo científico sin precedentes”, comentó el Dr. Alexis Kalergis, Académico de la UC, Director General de los estudios con CoronaVac en Chile y Director del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia, IMII. 

El Profesor Titular de la Universidad Católica agregó que “este trabajo científico ha permitido la toma oportuna de decisiones en materias de políticas públicas de salud”. 

Publicaciones internacionales

En el marco de estos estudios nuestro país se posicionó con una importante reputación internacional dada por la calidad de sus estudios científicos en inmunología. Los resultados científicos chilenos en vacunas COVID19 han sido publicados en revistas científicas de alto impacto, y contribuido además al avance de la vacunación en otros países, siendo considerados y destacados por prestigiosas instituciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud, OMS. 

La OMS se refirió al trabajo del IMII que muestra que “una dosis de refuerzo de la vacuna inactivada del SARS-CoV-2 aumenta los niveles de anticuerpos neutralizantes y la respuesta celular específica en adultos entre 18 y 59 años e individuos mayores de 60, lo que probablemente aumente la capacidad protectora de estas vacunas contra COVID-19”.

El Dr. Alexis Kalergis, destacó la importancia que la OMS incorpore en su buscador cuatro artículos derivados de los resultados obtenidos en nuestro país con la vacuna de Sinovac. “Este es un reconocimiento al rol de la ciencia chilena, al trabajo local de vacunas y a la ejecución de nuestro estudio científico-clínicos y a nuestros colaboradores”.

Estudios Científico-Clínicos de Sinovac en Chile con impacto mundial

El Dr. Kalergis explicó que “Ómicron ha mostrado ser una variante que tiene muchos cambios en la proteína Spike, por lo que es mucho más contagiosa. Esto queda demostrado en el alza de casos a nivel mundial y en Chile, en comparación con otras variantes. No obstante, aparentemente es menos virulenta, esto significa que causa con menos frecuencia enfermedad grave entre quienes la manifiestan”. Los primeros resultados obtenidos por el equipo de Kalergis frente a esta variante indican que elementos de la respuesta inmune, conocidos como linfocitos T o células T, de personas inmunizadas con la vacuna CoronaVac pueden reconocer a la variante Ómicron con la misma capacidad que lo ha hecho con la Delta y la cepa original del virus. 

“Nuestros estudios preliminares han constatado que en las personas inoculadas con tres dosis de la vacuna CoronaVac, del laboratorio Sinovac, se activa una respuesta inmune celular contra dicha proteína de manera muy similar a la inducida contra la cepa original del virus SARS-CoV-2, generando la respuesta inmune a través de los linfocitos T y protegiendo al organismo de una infección severa”, explicó la Dra. Susan Bueno, Profesora Titular de la UC, Directora Científica de los estudios con CoronaVac en Chile e Investigadora Asociada al Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia, IMII. Estos resultados fueron recientemente enviados a publicación en una revista científica revisada por pares. 

Estos nuevos resultados son bastante prometedores para la comunidad científica, “considerando que hace solo un año comenzó en nuestro país el estudio científico-clínico CoronaVac03CL, el cual analiza el perfil inmunológico inducido por esta vacuna en la población nacional”, puntualizó el Dr. Pablo González, Director Ejecutivo de los estudios con CoronaVac en Chile e Investigador Asociado al Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia, IMII.

Los resultados proyectan a futuro una alta capacidad de respuesta frente a la aparición de nuevas variantes del SARS-CoV-2, así como ante nuevos brotes epidémicos que afectarán a la humanidad, pues nutren y refuerzan la importancia de la asociatividad de distintos sectores para abordar desafíos complejos para los cuales muchas de las soluciones derivan de la ciencia.

Gracias a resultados de estudio científico clínico chileno, Brasil autoriza uso de vacuna Sinovac en niñas y niños. Resultados de la investigación científico-clínica CoronaVac03CL realizada en Chile -y liderado por investigadores del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (IMII), llevaron a la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil, ANVISA, (el regulador sanitario brasileño) a tomar la decisión. Uno de los principales aportes científicos de este último período en Chile ha sido la generación de conocimiento en torno al descubrimiento, desarrollo, desempeño y respuesta a vacunas contra COVID-19. La realización de diferentes estudios científicos-clínicos en el país ha permitido la toma oportuna de decisiones en materias de políticas públicas de salud. Además, ha sembrado una base en Chile para el desarrollo de estudios científico-clínicos, dado que en el marco de estos estudios nuestro país se posicionó con una importante reputación internacional dada por la calidad de sus estudios científicos en inmunología”, señaló el Dr. Alexis Kalergis, Director de IMII, académico de la Universidad Católica y Director General del estudio científico-clínico PedCoronavac03CL.

Por su parte, el Dr. Pablo González, Investigador del IMII, académico de la Universidad Católica y Director Ejecutivo del estudio científico-clínico Coronavac03CL agregó que la relevancia de contar con datos científicos en el marco de la pandemia para la toma de decisiones por organismos de la salud de los países. “Los estudios científico-clínico desarrollados en torno a vacunas contra COVID-19, como los realizados en Chile con CoronaVac, han sido claves para la implementación de planes de vacunación masiva en distintos países, pues proveen información muy valiosa respecto a los beneficios que ofrecen las vacunas, con datos concretos de la respuesta inmune que inducen.”

A su vez, la Dra. Susan Bueno, Investigadora del IMII, académico de la Universidad Católica y Directora Científico del estudio científico-clínico Coronavac03CL enfatizó que las publicaciones generadas en el marco del estudio realizado en Chile han sido citadas por grupos de investigación alrededor del mundo. “Los artículos que hemos publicado a la fecha con los resultados del estudio realizado en Chile han sido citados por diversos grupos de investigación en el mundo, evidenciando así la transversalidad de la información generada y cómo esta se complementa con otras investigaciones internacionales. Es importante destacar que en este trabajo científico desarrollado por nuestro país ha contado con una importante contribución de científicas y científicos jóvenes, que han trabajado incesantemente en la obtención de los resultados de este estudio científico-clínico para entender el comportamiento de CoronaVac en la población”.

Manufactura propia

Gracias a la comunicación y divulgación científica en torno a los beneficios de la inmunización, se aportó al avance la campaña de vacunación masiva contra el SARS-CoV-2 en el país, contando Chile a la fecha con más de 43 millones de dosis suministradas. 

Además, el trabajo científico realizado está aportando a que se vuelva a contar con la capacidad instalada de poder manufacturar nuestras propias vacunas, convirtiendo a Chile en un polo científico para Latinoamérica. Recientemente el laboratorio Sinovac confirmó la futura instalación de una planta de vacunas en la comuna de Quilicura, cuya producción se espera alcance aproximadamente 50 millones de vacunas contra el coronavirus, la hepatitis y la influenza, lo que nos preparará para posibles pandemias emergentes o emergencias sanitarias (Por: María Mercedes Barraza C. Agencia: Inés Llambías Comunicaciones).

Los desechos médicos generados por la respuesta contra el COVID-19 se han convertido en una amenaza a la salud y el medio ambiente

Las cifras de basura sanitaria generadas durante la pandemia son desorbitantes. Por ejemplo, se estima que la mayor parte de las 87.000 toneladas de equipos enviados por la ONU para proteger al personal médico se han convertido en desechos. A eso hay que añadir vacunas, pruebas, mascarillas y otros materiales. Fuera de las iniciativas llevadas a cabo por la ONU, los números son aún más inabarcables. 

La amplia respuesta sanitaria de ámbito global para combatir el COVID-19 ha contribuido a vacunar miles de millones de personas en todo el mundo, pero este martes se conoció que la actuación a escala planetaria también tiene su lado negativo.

Un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud desvela que la campaña global contra el coronavirus ha generado decenas de miles de toneladas de desechos médicos adicionales.

La agencia sanitaria de la ONU destaca en su análisis que la acumulación de estos residuos supone una enorme presión a los sistemas de gestión de desechos sanitarios alrededor de todo el mundo. Añade que esta situación supone una amenaza para la salud de las personas y del medio amiente y que pone de manifiesto la necesidad urgente de mejorar las prácticas de gestión de desechos.

El estudio se efectuó en base a las aproximadamente 87.000 toneladas de equipos de protección personal adquiridos entre marzo de 2020 y noviembre de 2021 y enviados a los países a través de una iniciativa conjunta de emergencia de las Naciones Unidas. Se estima que la mayor parte de este material ha acabado como basura.

Los autores del informe desvelaron que el envío de más de 140 millones de kits de pruebas podría llegar a generar otras 2600 toneladas de residuos no infecciosos (principalmente plástico) y 731.000 litros de residuos químicos, mientras que el suministro de los más de 8000 millones de dosis de las vacunas habría producido 144.000 toneladas de residuos adicionales en forma de jeringuillas, agujas y cajas de seguridad.

Los autores señalan que estas cifras sólo proporcionan una estimación inicial de la magnitud del problema y que no tiene en cuenta ninguno de los productos adquiridos fuera de la iniciativa de la ONU, ni los residuos generados por el público, como las mascarillas médicas desechables.

Aunque como destaca el doctor Michael Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la Organización, “es absolutamente vital proporcionar a los trabajadores sanitarios con los equipos de protección personal adecuados”, al mismo tiempo, “también es vital garantizar que se puedan utilizar de forma segura sin afectar al medio ambiente circundante”.

Para lograrlo, la Organización destaca que es necesario disponer de sistemas de gestión eficaces, que incluyan orientaciones para el personal sanitario sobre qué hacer cuando ya se hayan usado los equipos y los productos sanitarios.ONU Mujeres/Pathumporn ThongkingTrabajadores de primera línea de COVID-19 llevan equipo de protección personal en un hospital de Tailandia.

La gestión hospitalaria de los desechos, en entredicho

Sin embargo, la realidad del reciclaje de los desechos en los recintos hospitalarios dista de ser óptima. En la actualidad, el 30 % de los centros no están equipados para gestionar las cargas existentes de residuos sanitarios, y mucho menos la cantidad adicional que genera el COVID-19. Esta cifra aumenta al 60% en los países menos desarrollados.

Esta situación supone exponer a los trabajadores sanitarios a posibles lesiones por pinchazos de agujas, quemaduras y a microorganismos nocivos, a la vez que repercute en las comunidades que viven cerca de vertederos y lugares de eliminación de residuos mal gestionados debido a la contaminación del aire por la quema de residuos, la mala calidad del agua o las plagas portadoras de enfermedades.

“El COVID-19 está forzando al mundo a reconocer las lagunas y los aspectos desatendidos del flujo de residuos y la forma en que producimos, utilizamos y desechamos nuestros recursos sanitarios, desde la cuna hasta la tumba”, afirmó la directora de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la Organización.

La doctora María Neira destacó la necesidad de llevar a cabo un cambio significativo a todos los niveles en la forma en que gestionamos el flujo de residuos sanitarios tanto a nivel mundial como “hasta las plantas de los hospitales”.

Añadió que esta transformación es “un requisito básico de los sistemas de atención sanitaria inteligentes desde el punto de vista climático, a los que muchos países se comprometieron en la reciente Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y, por supuesto, de una recuperación saludable del COVID-19 y de la preparación para otras emergencias sanitarias en el futuro”.

Entre las recomendaciones del informe figuran el uso de:

  • Embalajes y transportes ecológicos
  • Equipos de protección personal seguros y reutilizables (por ejemplo, guantes y mascarillas médicas)
  • Materiales reciclables o biodegradables

También aconseja invertir:

  • En tecnologías de tratamiento de residuos que no requieran incineración
  • En logística inversa que apoye el tratamiento centralizado e inversiones en el sector del reciclaje para garantizar que los materiales, como los plásticos, puedan tener una segunda vida

Gracias a estudio chileno, Brasil autoriza uso de vacuna Sinovac en niños

Resultados de la investigación científico-clínica CoronaVac03CL realizada en Chile -y liderado por investigadores del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (IMII), llevaron a la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil, ANVISA, (el regulador sanitario brasileño) a tomar la decisión.

·         Los académicos de la Universidad Católica, doctores Alexis Kalergis, Susan Bueno y Pablo González presentaron en Brasil los indicadores científicos obtenidos en menores de edad en nuestro país.

CoronaVac, del laboratorio Sinovac, producida en Brasil por el Instituto Butantan de Sao Paulo, fue la primera vacuna contra el COVID-19 en ser aplicada en el país sudamericano. Sin embargo, hoy la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil, ANVISA, entregó la autorización para ser utilizada en niños entre 6 y 17 años de edad. La decisión tiene directa relación con el estudio científico-clínico PedCoronaVac03CL, realizado en Chile y liderado por investigadores del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia, IMII, en la UC debido a que el ente regulador sanitario brasileño tomó la determinación luego que los académicos de la Universidad Católica, doctores Alexis Kalergis, Susan Bueno y Pablo González presentaran los resultados obtenidos en nuestro país en dicho segmento etario de la población.

Uno de los principales aportes científicos de este último período en Chile ha sido la generación de conocimiento en torno al descubrimiento, desarrollo, desempeño y respuesta a vacunas contra COVID-19. La realización de diferentes estudios científicos-clínicos en el país ha permitido la toma oportuna de decisiones en materias de políticas públicas de salud. Además, ha sembrado una base en Chile para el desarrollo de estudios científico-clínicos, dado que en el marco de estos estudios nuestro país se posicionó con una importante reputación internacional dada por la calidad de sus estudios científicos en inmunología”, señaló el Dr. Alexis Kalergis, Director de IMII, académico de la Universidad Católica y Director General del estudio científico-clínico PedCoronavac03CL.

En Chile este estudio está siendo liderado por la UC con la Red de Salud UC-Christus en Marcoleta, San Joaquín y San Carlos de Apoquindo y en que participan varias universidades y hospitales en Santiago y regiones. De esta manera, participan la Universidad Austral y la Clínica Alemana de Valdivia, la Universidad de Chile y los hospitales Roberto del Río y Exequiel González Cortés, la Universidad del Desarrollo y la Clínica Alemana de Santiago, la Universidad de Valparaíso con el hospital Gustavo Fricke, el Hospital Sótero del Río, la Universidad de Antofagasta y su Hospital Clínico y además el Hospital Regional de Puerto Montt. “Es un esfuerzo asociativo nacional para entregar evidencia científica y clínica sobre esta vacuna en nuestro país”, indica el Dr. Alexis Kalergis, Director de IMII, académico de la Universidad Católica y Director del estudio científico-clínico Coronavac03CL.

Los resultados científicos chilenos en vacunas COVID19 han sido publicados en revistas científicas de alto impacto, y contribuido además al avance de la vacunación en otros países, como es el caso de Brasil. Además, han sido considerados y destacados por prestigiosas instituciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud, OMS.

Para el Rector de la UC, Dr. Ignacio Sánchez, este es un hito importante: “consideramos que este es un gran aporte de la UC y de Chile a la ciencia y salud mundial, ya que los resultados científicos y clínicos derivados de las investigaciones ejecutadas en nuestra Universidad, en colaboración con otras 10 instituciones académicas y hospitalarias en Santiago y regiones, han contribuido a aprobar una vacuna para su aplicación a una de las poblaciones infantiles más grandes de América”, indica el Rector Sánchez.

Por su parte, el Dr. Pablo González, Investigador del IMII, académico de la Universidad Católica y Director Ejecutivo del estudio científico-clínico Coronavac03CL agregó que la relevancia de contar con datos científicos en el marco de la pandemia para la toma de decisiones por organismos de la salud de los países. “Los estudios científico-clínico desarrollados en torno a vacunas contra COVID-19, como los realizados en Chile con CoronaVac, han sido claves para la implementación de planes de vacunación masiva en distintos países, pues proveen información muy valiosa respecto a los beneficios que ofrecen las vacunas, con datos concretos de la respuesta inmune que inducen.”

A su vez, la Dra. Susan Bueno, Investigadora del IMII, académico de la Universidad Católica y Directora Científico del estudio científico-clínico Coronavac03CL enfatizó que las publicaciones generadas en el marco del estudio realizado en Chile han sido citadas por grupos de investigación alrededor del mundo. “Los artículos que hemos publicado a la fecha con los resultados del estudio realizado en Chile han sido citados por diversos grupos de investigación en el mundo, evidenciando así la transversalidad de la información generada y cómo esta se complementa con otras investigaciones internacionales. Es importante destacar que en este trabajo científico desarrollado por nuestro país ha contado con una importante contribución de científicas y científicos jóvenes, que han trabajado incesantemente en la obtención de los resultados de este estudio científico-clínico para entender el comportamiento de CoronaVac en la población”.

Según Dra. Cecilia Perret, Académica UC y Directora Médica del estudio pediátrico PedCoronavac03CL “las reacciones adversas que hemos observado son todas transitorias y de intensidad leve, que no limitan la actividad diaria. Las reacciones más frecuentes que hemos observado son dolor en el sitio de inyección, fiebre, dolor de cabeza, fatiga, lo cual es común con diversas vacunas”.

Los resultados chilenos

El estudio científico-clínico PedCoronaVac03CL inició el reclutamiento de voluntarios en Septiembre del 2021 y contempla la participación de niños, niñas y adolescentes entre 3 a 17 años de edad, quienes son evaluados por un año tras recibir el esquema de vacunación completo. Este estudio permitirá conocer la seguridad de esta vacuna y su capacidad de inducir una respuesta inmune, así como la duración de ésta. En este estudio participan también los doctores Katia Abarca (UC), Javiera Álvarez (UC), Leandro Carreño (U de Chile), José Vicente González (UC) y Nicole LeCorre (UC).

El proceso de vacunación de menores entre 6 y 11 años comenzó el 27 de septiembre de 2021, luego que los datos de seguridad y de inmunogenicidad entregados permitieron una adecuada aprobación por parte del Instituto de Salud Pública, ISP. 

Posteriormente, la entidad sanitaria amplió el 25 de noviembre el rango etario para niños a contar de los 3 años. Los informes preliminares del estudio científico-clínico CoronaVac03CL demostraron que los niños presentan mayor producción de anticuerpos que los adultos y menos reacciones adversas.

Además de Chile, CoronaVac ha sido utilizada en China, país que ha implementado alrededor de 250 millones de dosis para su población entre 3 y 17 años, entre las cuales cerca de 120 millones corresponden a inmunizaciones de menores de 5 a 11 años.

Malasia e Indonesia la ha aplicado al segmento de 12 a 17, mientras que en Latinoamérica, Colombia utiliza la vacuna de Sinovac en la población de 3 a 17 años.

Brasil, que cuenta con la población pediátrica más grande de toda América podrá sumarse a la lista de países que aplican CoronaVac para este segmento etario lo cual ayudará a contrarrestar los casos de COVID-19 en niñas y niños, quienes son susceptibles a la enfermedad producida por SARS-CoV-2.

Ciencia colaborativa

Los principales avances de la ciencia en este último año tienen relación con la capacidad de colaboración y asociatividad de distintos sectores para el descubrimiento, desarrollo, distribución y estudio de nuevas vacunas contra SARS-CoV-2. 

El Dr. Alexis Kalergis subraya que “durante 2021 el mundo fue testigo de importantes colaboraciones entre la comunidad científica y los sectores públicos- privados para el desarrollo, disponibilidad, distribución y estudio de vacunas para COVID-19, las que han resultado ser altamente seguras, inmunogénicas y efectivas contra SARS-CoV-2, todo esto con una velocidad de riguroso trabajo científico sin precedentes”.

El Director de IMII puntualizó que “este trabajo colaborativo proyecta a futuro una alta capacidad de respuesta frente a la aparición de variantes de este virus, así como ante nuevos brotes epidémicos que afectarán a la humanidad, pues nutren y refuerzan la importancia de la asociatividad de distintos sectores para abordar desafíos complejos para los cuales muchas de las soluciones derivan de la ciencia”.

Las cifras de vacunados en Brasil

De acuerdo a la información entregada por la plataforma Our World in Data, vinculada a la Universidad de Oxford, el porcentaje de vacunados con la segunda dosis ubica a Brasil en el quinto lugar a nivel continental. La primera ubicación corresponde a Chile con un 86% del total de su población inmunizada, seguido por Uruguay (76%), Argentina (73%) y Ecuador (72%) 

Si se considera la cobertura de dos dosis en los 30 países más poblados del mundo, Brasil ocupa el noveno lugar de la lista, la que es encabezada por Corea del Sur (84,5%), seguida de China (84,2%) y Japón (78,9%). Brasil viene después de Vietnam (69,7%).

(Por: María Mercedes Barraza C. Agencia: Inés Llambías Comunicaciones).

La OPS pide hacer un “uso racional” de las pruebas contra el COVID-19 y desaconseja las caseras

El rápido aumento de casos de COVID-19 en América ha disparado la demanda de pruebas para detectar la enfermedad. La agencia sanitaria regional de la ONU llama a priorizar su uso en las personas con síntomas e identificadas a nivel asistencial. La mejor manera de incrementar el testeo es empleando las pruebas de antígenos a nivel comunitario liberando la presión sobre los hospitales. Las pruebas caseras no cuentan todavía con la aprobación del organismo.

Pese a la amplia distribución regional de pruebas PCR y de antígeno desde el inicio de la pandemia mediante su Fondo estratégico -más de 42 millones para 36 países- y contar con acuerdos a largo plazo con dos de los fabricantes de esos test, la Organización Panamericana de la Saludrecomendó este miércoles a los Estados miembros hacer un uso sensato de las pruebas de diagnóstico contra el coronavirus ante su escasez.

“Esta situación de exceso puede cambiar rápidamente dependiendo del contexto epidemiológico y del uso indiscriminado de los ensayos. Por eso, hacemos un llamado al uso racional de los recursos con base a estrategias claras de vigilancia y testeo, y dando prioridad a los casos sospechosos, es decir individuos sintomáticos captados en los diferentes niveles de asistencia”, declaró el doctor Sylvain Aldighieri.

El gerente de incidente para COVID-19 de la Organización extendió su respuesta a los test caseros, ya autorizados en algunos países, de los que no se recomienda su utilización.

“En este momento no contamos con evidencias suficientes que respalden el desempeño y uso de los ensayos caseros. Se debe tener mucho cuidado con el uso indiscriminado de esos test, principalmente por la posibilidad de una muestra inadecuada y de falsos resultados negativos que pueden generar una falsa sensación de seguridad llevando a relajar las medidas de protección y, por tanto, un potencial incremento de infecciones”.PNUD BoliviaLos equipos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). reciben equipos de laboratorio para facilitar el aumento de las pruebas COVID-19 en Bolivia.

Las pruebas de antígenos, la mejor solución para incrementar el testeo

“La mejor manera para incrementar las pruebas es aprovechar las pruebas rápidas de antígenos, que ofrecen un diagnóstico en minutos, no en días”, añadió la directora general de la Organización.

Carissa Etienne recordó que ese tipo de evaluación no requiere formación especializada ni equipos costosos y que se pueden aplicar en los centros de atención primaria.

“Instamos a los países a que amplíen las pruebas a nivel comunitario para aliviar la presión sobre los hospitales, que están trabajando horas extras”, solicitó.

Para las personas asintomáticas que hayan estado expuestas al COVID-19, o creen haberlo estado, les aconsejó estar en cuarentena “cuando sea posible”, y que sigan las medidas de salud pública ya conocidas como el distanciamiento social, el uso de mascarillas y evitar las grandes reuniones para evitar que otros enfermen.

Del mismo modo, destacó que desde el mes de enero del año pasado el Fondo Estratégico de la Organización ha comprado más de 22 millones de pruebas COVID, y que espera un aumento de pedidos durante 2022.

“Hemos distribuido 10 millones de pruebas de diagnóstico PCR y 2,8 millones de pruebas de diagnóstico rápido de nuestras reservas en Panamá a los países que las necesitan. En las últimas semanas, hemos enviado pruebas para aumentar rápidamente la capacidad en Bolivia, Surinam, Trinidad y Tobago y San Cristóbal y Nieves”, actualizó.ONU Mexico/Alexis AubinEscenas de cotidianidad en la Ciudad de México durante la pandemia de coronavirus.

La pandemia, sin fecha de caducidad

Con referencia a las estimaciones de expertos mexicanos que apuntan a una posible conclusión de la pandemia durante este año y que el coronavirus se convierta en endémico, al igual que sucede con otros virus, Aldighieri recordó que la característica principal de la pandemia es la “incertidumbre de su evolución”, por lo que instó “a la cautela”.

“Si bien es posible que finalmente el virus SARS-CoV-2 se haga endémico pensamos que eso tomaría varios años. En el entretiempo esperamos tener nuevos brotes amplios donde se hayan logrado altas coberturas de vacunación”, vaticinó.

Ómicron no es siempre leve: todavía no hay ningún país fuera de peligro

La agencia sanitaria de la ONU alerta de que la variante sigue causando hospitalizaciones y muertes, y que incluso los casos menos graves “están inundando las instalaciones sanitarias”. El responsable del organismo advierte que de no cambiarse el actual reparto de vacunas se puede entrar en una segunda fase de desigualdad “aún más destructiva”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este martes que aunque la variante ómicron puede ser menos grave,  la narrativa de que es una enfermedad leve “es engañosa”, perjudica a la respuesta general contra la enfermedad y además se cobra más vidas.

“No nos equivoquemos, ómicron está causando hospitalizaciones y muertes, e incluso los casos menos graves están inundando las instalaciones sanitarias”, destacó.

Esta fue la reacción del director general de la Organización ante el rápido despliegue de la variante que, en sus propias palabras, “sigue arrasando” en todo el mundo con 18 millones de nuevos casos registrados la semana pasada.

Pese a la relativamente buena noticia de que el número de muertes se mantiene estable, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus expresó su preocupación por el impacto de la ómicron en unos trabajadores sanitarios “agotados” y con unos sistemas de salud “sobrecargados”

“En algunos países, los casos parecen haber tocado techo, lo que permite esperar que lo peor de esta última oleada haya pasado, pero ningún país está fuera de peligro todavía”, advirtió, reiterando su preocupación por la baja tasa de vacunación en muchos países.

“La gente corre un riesgo mucho mayor de sufrir enfermedades graves y de morir si no está vacunada”, alertó.

Tedros indicó que el virus continúa circulando “con demasiada intensidad” y que las próximas semanas serán “críticas” para el personal sanitario y los sistemas de salud.

“Insto a todo el mundo a que haga todo lo posible para reducir el riesgo de infección, de modo que pueda ayudar a aliviar la presión sobre el sistema. Ahora no es el momento de rendirse y ondear la bandera blanca”, recalcó.UNICEF/Arlette BashiziUna entrega de dosis de la vacuna contra la COVID-19 proporcionada a través del Mecanismo COVAX en Goma, en el este de la República Democrática del Congo.

El mecanismo COVAX ya ha repartido mil millones de dosis de la vacuna

Pese a mostrar su satisfacción por la entrega de mil millones de dosis de la vacuna contra el coronavirus, un hito alcanzado durante el fin de semana, Tedros afirmó que la marca “no es suficiente” y que todavía “debemos hacer más” en cuanto al reparto de vacunas.

“Puede que las vacunas sean menos eficaces para prevenir la infección y la transmisión de ómicron que lo que fueron con las variantes anteriores, pero siguen siendo muy buenas para la prevención de enfermedades graves y muertes”, un hecho fundamental para evitar la saturación de los hospitales.

El director de la agencia recordó que la pandemia no está cerca de terminar y que con la rápida expansión de ómicron a nivel global probablemente surgirán nuevas variantes, por lo calificó de “fundamental” su seguimiento y evaluación.

Para ello, explicó que se están preparando nuevas vacunas de las que se está evaluando su rendimiento tanto contra ómicron como contra otras variantes.

“Me preocupa que, a menos que cambiemos el modelo actual, entremos en una segunda fase, aún más destructiva, de desigualdad de vacunas. Tenemos que asegurarnos de compartir las vacunas actuales de forma equitativa y establecer una producción repartida por todo el mundo”, anheló.

Con referencia a los cambios de composición de las vacunas ante las nuevas variantes, el doctor Mike Ryan, director de emergencias de la Organización, señaló que actualmente la OMS no los recomienda por los motivos de protección previamente expuestos por Tedros.

Sin embargo, insistió en la necesidad de recopilar más información y establecer un “debate abierto y transparente” que se base en las “necesidades globales”, y que no sea una decisión individual de una compañía que “dicte lo que el mundo necesita”.

Más fármacos contra el COVID-19, mismos retos

Con relación a los dos nuevos fármacos contra el COVID-19 aprobados el pasado viernes por la Organización, un medicamento contra la artritis reumatoide llamado baricitinib y un anticuerpo monoclonal llamado sotrovimab, subrayó que presentan una vez un reto ya conocido: sus elevados precios y escaso suministro provocan un limitado acceso.

“Instamos a los fabricantes a que utilicen el Acceso Mancomunado a las Tecnologías contra el COVID-19 de la OMS para compartir la tecnología, los conocimientos técnicos y la concesión voluntaria de licencias a fin de facilitar el aumento de la capacidad de producción a nivel mundial, lo que permitiría salvar el mayor número de vidas”, demandó.WHO AfricaLa OMS aprobó nuevas pruebas rápidas de antígenos que se están distribuyendo a nivel mundial.

La OMS no prioriza las pruebas de saliva sobre el resto

Preguntada sobre si las pruebas para detectar el coronavirus mediante la saliva podrán ser más eficientes para detectar la variante ómicron, la doctora Maria Van Kerkhove, la epidemióloga líder de la OMS, respondió que recomiendan todos los test disponibles en el mercado: los de antígenos, la prueba PCR y la que se realiza con la saliva.

“No es el momento de efectuar un cambio masivo para recomendar una u otra, lo que realmente tenemos que hacer a nivel mundial es garantizar que las pruebas sean accesibles, asequibles y fiables en todos los países. Y que estas pruebas estén relacionadas con la actuación para que el paciente que se somete a ellas sepa qué hacer”, apuntó.

Van Kerkhove indicó que uno de los principales objetivos sigue siendo reducir la transmisión del virus en todos los países.

“Por ello, hemos trabajado para garantizar el acceso a pruebas asequibles y fiables. Nos gustaría que se utilizaran más pruebas basadas en antígenos porque son más baratas. Suelen ser mucho más baratas. Suelen ser más rápidas en cuanto a la obtención de resultados”

El desempleo en América Latina bajará en 2022, aunque seguirá más alto que antes de la pandemia

La agencia laboral mundial prevé una recuperación lenta e incierta de los mercados laborales globales dada la persistencia de la crisis del COVID-19. El déficit alcanzaría 52 millones de puestos de trabajo de tiempo completo con respecto a 2019. En América Latina, el desempleo se reduciría a 9,3% en 2022, frente al 10% de 2021.

La región de América Latina y el Caribe reanudó el crecimiento económico en 2021, pero la reactivación de los mercados laborales fue limitada y se basó en gran medida en el trabajo informal, dando como resultado un desempleo del 10%, que disminuiría a 9,3% en 2022 y a 8,8% en 2023, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Ambos niveles siguen estando por debajo de la tasa de 7,9% registrada en 2019, antes del inicio de la pandemia de COVID-19, señala el informe Perspectivas sociales y del desempleo en el mundo 2022, publicado este lunes.

Esos porcentajes se traducen en 28,8 millones de desempleados en América Latina y el Caribe en 2022 y 27,6 millones en 2023. En 2019, el número se ubicaba en 24,3 millones.

El estudio explica que la región fue la más gravemente azotada por el coronavirus en 2020, con altos niveles de contagio y mortalidad, una caída del 7,5% del Producto Interno Bruto, y un descenso de la ocupación equivalente a 36 millones de empleos de tiempo completo.Agência Brasil/Marcelo CamargoLa desacelaración económica en América Latina y el impacto de la pandemia en los trabajadores del sector informal se refleja en las calles de Brasil.

El empleo informal no fue una opción esta vez

Agrega que la afectación de todos los sectores económicos en conjunto con las medidas de contención y las restricciones de movilidad implementadas para contener la pandemia, impidieron la reasignación de la mano de obra desocupada al empleo informal, una fórmula tradicional de ajuste del mercado laboral.

Según la OIT, en esta ocasión, en vez de quedar desempleados o pasar a la informalidad como en crisis anteriores, los trabajadores despedidos o los que operaban de manera independiente abandonaron la fuerza laboral. Los trabajadores informales, por su parte, también sufrieron un golpe desproporcionado en el peor momento de la crisis de 2020.

Entre las razones del gran impacto al empleo informal destacan su arraigo en sectores desmovilizados por las medidas de confinamiento y las bajas posibilidades de teletrabajo del rubro, así como la falta de protección laboral y las pequeñas empresas como fuentes de empleo ya que éstas tuvieron, en general, menos acceso a los apoyos de emergencia implementados por los gobiernos.

La publicación advierte que el cierre y la desaparición de millones de PYMES en la región auguran una recuperación del mercado laboral más lenta que el repunte económico, al igual que un deterioro en la calidad del empleo.

La agencia de la ONU también subraya que las mujeres, los jóvenes, los trabajadores menos calificados y los trabajadores migrantes han padecido la crisis del empleo con mayor intensidad.

Con respecto a la transición de la ocupación informal al terreno formal que se impulsó en la región desde 2000, la OIT señala que a partir de 2015 se había ralentizado, interrumpido o incluso revertido en países como Argentina o Brasil, y que muy pocas economías habían podido sostener el proceso.Agência Brasil/Marcello Casal JrTrabajador informal en Brasil

Recuperación lenta del empleo mundial

En el panorama mundial, la Organización Internacional del Trabajo estima que la recuperación del mercado laboral será lenta e incierta dada la persistencia de la crisis del COVID-19 y calcula que el déficit de empleos en 2022 equivaldrá a 52 millones de puestos de trabajo de tiempo completo con respecto a 2019. Hasta mayo de 2021, la proyección era de 26 millones, es decir, la mitad del número proyectado ahora.

El director general de la OIT, Guy Ryder, dijo en una entrevista con Noticias ONU que la revisión a la baja “tiene que ver principalmente con el impacto continuo de la pandemia, en particular, con la aparición de la variante ómicron y todo lo que ha implicado”

“Muestra que nuestro proceso de recuperación es incompleto, claramente incompleto. Es incierto porque aparecen muchos riesgos a la baja y es muy desigual. Éste es un punto importante. A algunos países les está yendo relativamente bien, a otros no tanto, y eso tiene repercusiones importantes para los problemas de desigualdad y la recuperación global correctamente entendida”, apuntó.

No obstante esta cifra negativa, el escenario supone una mejora comparado con el de 2021, que sigue casi un 2% por debajo de las horas trabajadas antes de la pandemia. La OIT ubica en 207 millones la cantidad de personas sin trabajo en 2022, frente a 186 millones en 2019.© OIT/ Marcel CrozetMujeres campesinas en Zambia

Las desigualdades se agudizan

El estudio recalca las marcadas diferencias de los efectos de la crisis entre grupos de trabajadores y entre países, y afirma que esas diferencias agudizan las desigualdades tanto dentro de los países como entre ellos, además de que debilitan el entramado económico, financiero y social de casi todas las naciones, independientemente de su nivel de desarrollo.

Añade que reparar este daño podría tomar años y tendría consecuencias de largo plazo sobre la participación en la fuerza de trabajo, los ingresos de los hogares y la cohesión social y, posiblemente, la cohesión política.

Aunque el golpe se siente en los mercados laborales de todas las regiones del mundo, los patrones de recuperación entre ellas son muy divergentes. En Europa y América del Norte se observan los indicios de recuperación más alentadores, y el panorama más negativo corresponde a Asia Sudoriental y América Latina y el Caribe. A nivel nacional, la recuperación del mercado de trabajo más fuerte se registra en los países de ingreso alto, mientras que las economías de renta media baja son las peor paradas.

Guy Ryder atribuyó los diferentes grados de impacto de la crisis en los países a dos razones “muy claras”: “El primero es el despliegue desigual de los programas de vacunación. Los países más ricos, por razones que todos conocemos, lo están haciendo bastante bien. A algunos les va muy bien vacunando a su población, y ésta es una especie de condición previa para abrir la actividad económica en condiciones casi normales. Mientras que el mundo en desarrollo, lamentablemente no está en esa posición favorable”.

Sumado a esto, acotó, “las naciones más ricas, casi por definición, han podido invertir recursos muy sustanciales para estimular su economía, proteger a los trabajadores, apoyar empresas, atraer demanda a sus economías. Y, por supuesto, el mundo en desarrollo no ha podido hacer eso”.

El responsable de la OIT aseveró que esos dos factores son preocupantes porque si bien ya antes de la pandemia la desigualdad era grave, actualmente es mucho más acuciante “y nos puede conducir a una situación peor”.

En este sentido, Ryder aseguró que para que haya una verdadera recuperación económica, el mercado de trabajo debe recuperarse ampliamente. “Y para ser sostenible, esta recuperación debe basarse en los principios del trabajo decente, con inclusión de salud y seguridad, igualdad, protección y diálogo social”, enfatizó.

ICOVID: Especialistas confirman que Chile enfrenta el aumento más alto de nuevos casos en toda la pandemia

Noticias UdeC

Según el nuevo reporte, el indicador de carga de nuevos casos a nivel nacional se triplicó, pasando de 8,68 a 24,82 casos por 100 mil habitantes, convirtiéndose en la tasa de crecimiento más alta registrada por ICOVID Chile durante toda la pandemia.

El equipo ICOVID Chile, iniciativa liderada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Concepción,presentó su informe número 70 con análisis y datos de las dimensiones propuestas para monitorear la pandemia en el país, con información obtenida hasta el sábado 8 de enero de 2022, proporcionada a través de un convenio con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Según el nuevo informe, el indicador de carga de personas infectadas, que mide el promedio de nuevos casos diarios de la última semana por cada 100 mil habitantes, llegó en la última semana a 24,82 a nivel nacional, comparado con el 8,68 de la semana anterior. «Los valores anteriores indican que los nuevos casos prácticamente se triplicaron durante la última semana. Es la tasa de crecimiento semanal más alta registrada en las estadísticas que ha recogido ICOVID durante toda la pandemia (estas comienzan el 2 de abril de 2020)», se lee en el reporte. 

A nivel regional, en tanto, los valores más altos están en Tarapacá (191,2), Arica y Parinacota (122,2) y Magallanes (98,0). El nivel de carga de Tarapacá de esta semana es el más alto alcanzado a nivel regional durante toda la pandemia.

El experto en estadística y académico de la Universidad de Harvard, José Zubizarreta, alertó de que “ómicron acelera en nuestra población. Los casos han aumentado exponencialmente. ¿El remedio? Vacunación, mascarillas, mesura. El cuidado por uno mismo y por otros, para que podamos aplanar y reducir el impacto de esta nueva y más grande ola”.

Con respecto a la tasa de transmisión, el número reproductivo efectivo R, que mide el número de personas que contagia, en promedio, cada persona infectada, subió de 1,14 a 1,64 a nivel nacional. Este valor es el más alto registrado por ICOVID durante la pandemia.

A nivel local, se observan valores de R significativamente mayores que 1 en todas las regiones, de hecho, el valor estimado es mayor que 1,40 en once regiones. Los valores más altos son los de Arica y Parinacota (2,71), Magallanes (2,31), Tarapacá (2,08) y Antofagasta (2,05), siendo los más altos observados a nivel regional durante toda la pandemia.

Frente a la situación nacional, el ingeniero y académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, Eduardo Engel, señaló que “la variante ómicron ha llegado a Chile. Los nuevos casos a nivel nacional prácticamente se triplicaron en la última semana y el R llegó a su valor más alto durante toda la pandemia. No se observa un incremento de hospitalizaciones, aunque esto podría cambiar en las semanas que vienen. Es importante tener el esquema de vacunación completo y la dosis de refuerzo, además de mantener las medidas preventivas”

Sobre la dimensión de testeo, la positividad a nivel nacional fue de 4,39%, mayor que el valor de 2,97% de la semana anterior, acercándose al color naranjo en el semáforo ICOVID. Mientras, a nivel regional, cuatro regiones tienen una positividad por sobre 5%: Tarapacá (13,2%), Magallanes (5,90%), La Araucanía (5,59%) y Arica y Parinacota (5,29%).

En la misma línea, a nivel nacional, se observa un incremento de los test realizados, llegando a 17,91 test por mil habitantes promedio semanal, comparado con 15,84 de la semana anterior. Como este incremento viene acompañado de una mayor positividad, se puede concluir que el incremento de la carga y el R estimado no guarda relación con un incremento de los tests realizados.

En esta misma línea, el académico de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, Mauricio Canals, enfatizó en que “entramos en una nueva etapa, con la variante ómicron cambiando todo el panorama. Gran aumento en el número, en la transmisión y en la positividad de los casos. Aunque la carga ha llegado a 24,8 por cien mil habitantes, no se aprecia repercusión sobre hospitalizaciones generales ni en las UCIs. La mejor defensa es estar vacunados y seguir con las medidas de protección personal. Sin embargo, se debe estar alerta a la repercusión sobre el sistema de salud por el gran aumento de casos”.

En cuanto a la trazabilidad, la consulta temprana, indicador que registra la proporción de personas que tuvieron una consulta médica en dos días o menos desde que iniciaron síntomas. ha fluctuado entre un 50% y 60% en lo que va del año. En la última semana con datos disponibles, este indicador registró un valor de 58% a nivel nacional, pero con diferencias a lo largo de regiones. Con un desempeño positivo, destacan las regiones de Arica y Parinacota junto con Atacama, con un 84% y 71%, respectivamente. En cambio, con un desempeño negativo, se encuentran las regiones de Coquimbo y Valparaíso con un 55% y 53%, respectivamente. 

Con respecto al indicador de tiempo de examen y laboratorio, el que registra el porcentaje de pruebas que fueron informadas al Ministerio de Salud en un día o menos desde la consulta médica, ha superado el umbral del 80% en las últimas cinco semanas a nivel nacional. Quedando así en color verde en el semáforo ICOVID, lo que son buenas noticias. En la última semana con datos disponibles este indicador tomó un valor de 88% a nivel nacional. Mientras, “a nivel regional, los valores más altos se encontraron en Atacama y Maule con un 97% y 98%, respectivamente, mientras los más bajos se dieron en Tarapacá y Coquimbo, con un 70% y 71%, respectivamente, las que deben mejorar», dicen en el reporte.

Sobre la confirmación temprana de casos, indicador que agrega los tiempos de consulta temprana y laboratorio, y se define como la proporción de personas sintomáticas sospechosas cuyo resultado de laboratorio de prueba es informado a la autoridad sanitaria dentro de tres días desde la fecha de inicio de síntomas, este alcanzó un 65% a nivel nacional. En Arica y Parinacota, y en Atacama, se registraron los valores más altos, con 81% y 80%, respectivamente, mientras que los valores más bajos del país se observaron en Coquimbo y Valparaíso, con un 51% y 59%, respectivamente.

Mientras, sobre la dimensión de capacidad hospitalaria, este último informe revela que la ocupación UCI se ha mantenido estable en las últimas dos semanas: 87,6% esta semana y 87,7% la anterior. En las regiones, la ocupación varía entre un 45% en Aysén y un 97,2% en Atacama. Las ocupaciones más altas están en Atacama, Los Lagos (94,5%), Valparaíso (93,1%), Coquimbo (92,1%), Antofagasta (90,2%) y la Región Metropolitana (90,2%).

En cuanto al indicador de uso de camas UCI por pacientes con covid-19, este descendió levemente en la última semana, pasando de un 24,9% a un 23,3%: en las regiones varía entre un 10% en Arica & Parinacota y un 47,8% en Los Lagos. Asimismo, la tasa de variación semanal en hospitalizaciones covid-19, que mide la tendencia en la demanda hospitalaria por pacientes covid-19, aún presenta valores a la baja, con un descenso del -3%.

Finalmente, el informe señala que la cobertura de vacunación covid-19 según grupos de edad, la proporción de vacunados con una dosis en los grupos de mayores de 70 años, entre 50 y 69 años, entre 18 y 50 años, y menores de 18 años, alcanzó valores del 92.7%, 95.1%, 87.9%, y de 73.3% respectivamente. En paralelo, la proporción de vacunados con dos dosis registró valores de 91.7%, 94.2%, 85.5% y 62.5%, respectivamente. «Claramente, en el grupo de menores de 18 años, queda bastante espacio para seguir mejorando y protegiendo», cierran los y las investigadoras en el reporte.

Más información sobre datos y el reporte completo en:http://www.icovidchile.cl/

América Latina: El personal de la salud muestra elevados niveles de depresión y pensamiento suicida debido a la pandemia

Sin embargo, solo un tercio de los que necesitaban ayuda psicológica la recibieron y no en todos los países, de acuerdo con un estudio que cuenta con la colaboración de la agencia para la salud de la ONU en el continente americano.

Los trabajadores de la salud de once países de América Latina presenta elevadas tasas de síntomas depresivos, pensamiento suicida y malestar psicológico, según los resultados de un estudio liderado por las universidades de Chile y Columbia, con la colaboración de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El informe The COVID-19 HEalth caRe wOrkErs Study (HEROES) muestra que entre 14,7% y 22% de los sanitarios entrevistados en 2020 presentó síntomas que permitían sospechar un episodio depresivo, mientras que entre un 5 y 15% del personal dijo que pensó en suicidarse. El estudio también da cuenta que en algunos países solo recibieron atención psicológica cerca de un tercio de quienes dijeron necesitarla.

 “La pandemia evidencia el desgaste del personal de salud. En los países en los que el sistema de salud colapsó, el personal sufrió jornadas extenuantes y dilemas éticos que impactaron en su salud mental”, afirmó Anselm Hennis, director del Departamento de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la agencia de la ONU. “La pandemia no ha terminado. Es esencial cuidar a quienes nos cuidan”, subrayó.

El informe HEROES se basa en entrevistas a 14.502 trabajadores sanitarios de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Bolivia, Guatemala, México, Perú, Puerto Rico, Venezuela y Uruguay, y contó con la participación académicos e investigadores de decenas de instituciones de esos países.

 Diversos factores afectaron la salud mental

La necesidad de apoyo emocional y económico, la preocupación por contagiar a los familiares, los conflictos con los familiares de las personas contagiadas y los cambios en las funciones laborales habituales fueron algunos de los factores principales que afectaron la salud mental del personal.

Por otro lado, confiar en que la institución de salud y el gobierno podrían manejar la pandemia, contar con el apoyo de los compañeros de trabajo y considerarse una persona espiritual o religiosa fueron mencionados como algunos de los factores que ayudaron a proteger su salud mental.

La pandemia aumentó el estrés, la ansiedad y la depresión de los trabajadores de la salud y dejó al descubierto que los países no han desarrollado políticas específicas para proteger su salud mental. Existe una deuda sanitaria que se debe saldar”, consideró Rubén Alvarado, académico del programa de salud mental de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y uno de los investigadores principales del estudio.

El informe subraya que es urgente el desarrollo de políticas específicas que permitan organizar acciones que protejan la salud mental de estos trabajadores. En ese sentido recomienda una serie de medidas como:

  • modificar el ambiente laboral y garantizar condiciones de trabajo adecuada
  • otorgar remuneraciones dignas y condiciones contractuales estables
  • crear espacios donde los equipos puedan conversar, desahogarse y realizar prácticas de autocuidado

Asimismo, el documento llama a brindar apoyo a los trabajadores de salud para el cuidado de sus hijos y personas mayores a su cargo, dado que en su mayoría son mujeres y cuidadoras. También recomienda poner en práctica los lineamientos para proteger la salud mental del personal en los centros de salud y hacer accesibles los servicios de salud mental para estos trabajadores.

“Después de dos años de pandemia, muchos trabajadores siguen sin recibir el apoyo que necesitan y eso puede hacer que desarrollen diferentes trastornos mentales en los próximos años, algo para lo que tenemos que estar preparados”, advirtió Ezra Susser, de la Universidad Columbia y otro de los investigadores principales del informe.© OPS/OMSUn trabajador sanitario realiza el rastreo de contactos posible por COVID-19 en Cuba.

Aprender a cuidarse para cuidar a los demás

Para ayudar al personal de respuesta en situaciones de emergencia a prevenir problemas de salud mental y a fomentar de estilos de vida saludables, la Organización Panamericana de la Salud lanzó hoy un curso virtual gratuito de autocuidado.

El curso permitirá a los participantes reconocer el estrés laboral y los riesgos asociados, identificar factores de riesgo y protección, detectar signos de alarma de problemas de salud mental e incorporar estrategias de autocuidado para lograr hábitos saludables.

La OMS autoriza dos nuevas medicinas contra el COVID-19: baricitinib y sotrovimab

Uno de los fármacos se usa para tratar la artritis reumatoide y se recomienda en pacientes con síntomas graves de coronavirus, mientras que el otro se emplea en enfermos con indicios de coronavirus no severos, pero con riesgo de hospitalización.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dio este viernes luz verde a dos nuevos fármacos contra el COVID-19: los medicamentos baricitinib y sotrovimab.

El aval llegó tras el visto bueno de un grupo de expertos internacionales que trabajan en un Grupo de Desarrollo de Directrices de la agencia sanitaria y cuyos resultados se publicaron en una prestigiosa publicación científica, el British Medical Journal.

El baricitinib es un medicamento inhibidor de la quinasa Janus. Sirve para reducir la inflamación y también se usa para tratar la artritis reumatoide. Se recomienda especialmente su uso en pacientes con COVID-19 en estado grave o crítico, en combinación con corticosteroides, una variedad de hormonas que usan para curar la primera de estas enfermedades.

La recomendación del Grupo se basa en pruebas “de certeza moderada” de que mejora la capacidad de supervivencia y reduce la necesidad de respiración asistida, sin observarse un aumento de los efectos secundarios.

Los expertos de la agencia señalan que tiene efectos similares a los de otros fármacos para combatir la artritis llamados inhibidores de la interleucina 6, por lo que, cuando ambos están disponibles, sugieren elegir uno en función del coste, la disponibilidad y la preferencia del médico. Añaden que no se recomienda el uso de ambos fármacos al mismo tiempo.

Al contrario, desaconsejan usar dos inhibidores de la quinasa Janus (ruxolitinib y tofacitinib) en pacientes con COVID-19 en estado grave o crítico, ya que las pruebas de escasa fiabilidad en los ensayos clínicos no mostraron ningún beneficio y sugieren un posible aumento de efectos secundarios graves con el tofacitinib.

Recomendaciones tras siete ensayos y 4000 pacientes

La recomendación del sotrovimab se formula para pacientes con coronavirus que no sea grave, pero sólo para aquellos con mayor riesgo de hospitalización.

Las recomendaciones se basan en las nuevas pruebas de siete ensayos clínicos en los que participaron más de 4000 pacientes con infección leve, grave y crítica de COVID-19.

La autorización de los dos nuevos fármacos se suma a las recomendaciones anteriores sobre el uso de inhibidores de la interleucina 6 y de corticosteroides sistémicos para los pacientes con COVID-19 grave o crítico; a las recomendaciones condicionales sobre el uso de casirivimab-imdevimab en determinados pacientes; y al rechazo del uso de plasma convaleciente, ivermectina e hidroxicloroquina en pacientes con COVID-19, independientemente de su gravedad.

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