2022 se estrena con 15 millones de casos de COVID-19, el mayor registro semanal desde que comenzó la pandemia

La agencia sanitaria de la ONU destaca que la mayoría de las infecciones fueron debidas a la variante ómicron. Pese a que el número de muertes se mantiene estable desde octubre, se advierte que no debe permitirse que el “virus tenga vía libre, ni ondear una bandera blanca”. 

La Organización Mundial de la Salud alertó este miércoles que la semana pasada se produjeron 15 millones de nuevos casos de COVID-19 en todo el mundo, el mayor número de casos notificados en una sola semana. Una cifra que la agencia de la ONU calificó “a la baja”.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesu, director de la Organización, destacó en rueda de prensa que el incremento de infecciones por coronavirus lo provocó mayoritariamente la variante ómicron de la enfermedad, que está desbancando con rapidez en todos los países a la variante delta.

Pese a este aumento de contagios, el número de muertes semanales notificadas se mantiene estable desde octubre con una media de 48.000 muertes a la semana.

Aunque aparentemente ómicron provoca una infección menos grave que la variante delta, Tedros advirtió sobre la peligrosidad del virus, especialmente para las personas no vacunadas.

“Casi 50.000 muertes a la semana son 50.000 muertes de más. Aprender a vivir con este virus no significa que podamos, o debamos, aceptar este número de muertes. No debemos permitir que este virus tenga vía libre ni ondear una bandera blanca, especialmente cuando tantas personas en todo el mundo siguen sin vacunarse”, especificó.

Con relación a la desigualdad mundial de inmunizaciones resaltó que más del 85% de personas en África todavía no han recibido una sola dosis de la vacuna, por lo que denunció que “no se podrá acabar con la fase aguda de la pandemia si no se cierra esta brecha”.

Pese a los avances del mecanismo COVAX*, que en los próximos días llegará a los 1000 millones de vacunas suministradas, 90 países todavía no han conseguido alcanzar el objetivo previsto por la Organización para 2021 de vacunar al 40% de su población, y 36 de ellos han inoculado a menos del 10% de su población.© UNICEF/Srishti BhardwajUn técnico de laboratorio hace una prueba de COVID-19 en Nueva Delhi, India. 

El virus va en camino de convertirse en endémico, pero aún no lo es

Ante la pregunta de si durante la próxima primavera se podría pasar a una situación endémica de la enfermedad, la doctora Maria Van Kerkove, la epidemióloga que lidera la respuesta de la Organización, respondió que el virus “está en camino de convertirse en endémico”, pero que dependerá de múltiples factores y de nosotros y recordó que todavía estamos en medio de la pandemia.

“Con los niveles de transmisión que vemos ahora, con la intensidad de la propagación que vemos, con el nivel de impacto que estos casos están teniendo en nuestros servicios médicos esenciales, en las tasas de hospitalización que están aumentando en varios países (…) el gran volumen de casos está realmente poniendo una gran carga en nuestros sistemas de salud. Así que el impacto que estamos viendo es realmente muy sustancial”, afirmó.

Respecto a la evolución del virus y las más que posibles próximas variantes destacó un escenario de imprevisibilidad

“No tenemos la misma previsibilidad que tenemos con la gripe, donde tenemos un patrón estacional típico. Puede que lleguemos a eso con el COVID-19, pero aún no lo hemos conseguido. Así que somos cautos a la hora de hacer predicciones muy firmes sobre lo que puede ocurrir porque cada país está afrontando esta pandemia de forma diferente en cuanto a su estrategia, en cuanto a la aplicación de sus medidas de control, en cuanto a su ajuste de esas medidas de control y lo que necesitamos es una renovación colectiva”, destacó.OMS/OPSMujeres de una comunidad indígena en Paraguay esperan para recibir su dosis de la vacuna contra el COVID-19.

La nueva oleada no será suave para América

En clave regional, la directora general de la Organización Panamericana de la Salud indicó que la variante ómicron ya se encuentra en 42 países y territorios de todas las subregiones del continente con una transmisión comunitaria generalizada en alguno de ellos.

Carissa Etienne confirmó que ómicron va camino de convertirse en la cepa dominante en nuestra región y que ha provocado un aumento de las reinfecciones, incluso entre quienes poseen todas las pautas de vacunación.

“Esta nueva oleada de infecciones no será ‘suave’ para nuestros sistemas sanitarios, ya que la variante ómicron ya está poniendo a prueba a nuestro personal sanitario y limitando la atención a otras enfermedades.  En los Estados insulares más pequeños, algunos hospitales ya estaban sobrecargados por los casos de la variante delta, y ahora más hospitales se enfrentan a la perspectiva de verse desbordados por los casos”, alertó.

En la última semana, las infecciones por COVID-19 en América casi se han duplicado, pasando de 3,4 millones el 1 de enero a 6,1 millones el 8 de enero.

El mayor número de nuevos casos se produjo en los Estados Unidos, mientras que Belice y Panamá registran la mayor incidencia de coronavirus en Centroamérica.

Ecuador, Perú y Brasil también experimentaron un aumento significativo de nuevos casos, en Brasil crecieron las hospitalizaciones y en Argentina y Paraguay, las infecciones experimentaron un ascenso de casi un 300% durante la última semana.© UNFPA BrazilUna mujer embarazada en un programa de atención apoyado por UNFPA en Santa Cruz do Arari, Pará, Brasil

Las mujeres embarazadas no corren un mayor riesgo de contraer el coronavirus

Con relación al tratamiento clínico del COVID-19 durante el embarazo, el parto y el periodo postparto, el doctor Tedros destacó que las mujeres embarazadas no corren un mayor riesgo de contraer el COVID-19, pero que en caso de infectarse corren un elevado peligro de padecer la enfermedad en una forma más grave.

“Por eso es vital que las mujeres embarazadas de todos los países tengan acceso a las vacunas para proteger sus propias vidas y las de sus bebés. También pedimos que se incluya a las mujeres embarazadas en los ensayos clínicos de nuevos tratamientos y vacunas”, solicitó.

Añadió que es “muy rara” la transmisión del virus de madre a hijo en el útero o durante el parto y que no se ha identificado ningún virus activo en la leche materna.

Igualmente, mostró su preocupación por los informes de que en algunos países se separa a las madres de sus bebés recién nacidos, “lo cual es innecesario y puede ser perjudicial para la salud y el bienestar de los recién nacidos durante los cruciales primeros días tras el nacimiento”.

“Todas las mujeres tienen derecho a un embarazo y un parto seguros y satisfactorios, y necesitan una atención materna respetuosa y de alta calidad”, recalcó.

*COVAX es parte de un esfuerzo global sin precedentes para suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante durante 2021, con el fin de proteger a las personas en mayor riesgo de presentar formas graves de COVID-19 y salvar vidas.

COVAX está codirigido por Gavi, la Alianza para las Vacunas, la Organización Mundial de la Salud y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias (CEPI), y trabaja en asociación con UNICEF, el Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud, así como con el Banco Mundial, organizaciones de la sociedad civil, fabricantes y otros.

La pandemia frenará a la economía durante los dos próximos años, prevé el Banco Mundial

El COVID 19, la inflación, la deuda y la desigualdad no permitirán que la actividad económica global mantenga el repunte de 2021. La recuperación de los países emergentes y en desarrollo estaría en riesgo. En América Latina, el crecimiento alcanzará apenas 2,6% en 2022 y 2,7% en 2023, frente al avance mundial de 4,1% y 3,2% estimados para los mismos años.

En medio de una incertidumbre generada por las variantes del coronavirus y el aumento de la inflación, la deuda y la desigualdad de ingresos, la economía mundial entrará este año en un periodo de desaceleración que se extenderá hasta fines de 2023, advirtió este martes el Banco Mundial.

Según el Informe de Perspectivas Mundiales de esa institución, luego del repunte de 2021, cuando la producción se incrementó un 5,5%, en 2022 el avance será del 4,1% y en 2023 el crecimiento será aún menor, 3,2%, debido a que la demanda disminuirá a la par de los apoyos fiscales y monetarios en todo el mundo.

El panorama será todavía peor para las economías emergentes y en desarrollo, cuya recuperación podría estar en riesgo dada la ralentización de los motores globales, como Estados Unidos y China, que reducirán su demanda de las materias primas que se producen en esas naciones exportadoras no industrializadas.

Por otra parte, las nuevas oleadas de COVID-19, inflación persistente y los cuellos de botellas en las cadenas de suministro, sumadas a la vulnerabilidad financiera de muchas zonas del mundo, aumentan el peligro de un “aterrizaje brusco”, alerta el informe.Agência Brasil/Marcelo CamargoEl COVID-19 ha dejado a muchas personas sin empleo. En la imagen, un vendedor ambulante en las calles de Brasilia, capital de Brasil.

Se precisan estrategias nacionales e internacionales

El presidente del Grupo Banco Mundial, David Malpass, consideró que para lograr “que un mayor número de países se encamine hacia un crecimiento favorable, se requiere la acción internacional concertada y un conjunto integral de respuestas de política a nivel nacional”.

“La economía mundial se enfrenta simultáneamente al COVID‑19, la inflación y la incertidumbre respecto de las políticas; el gasto público y las políticas monetarias se adentran en un territorio desconocido. El aumento de la desigualdad y los problemas de seguridad son particularmente perjudiciales para los países en desarrollo”, abundó Malpass.

El Banco Mundial prevé que la recuperación será más difícil de lograr que en el pasado en el caso de las economías que requieran una reestructuración de la deuda.

Además, el cambio climático puede aumentar la inestabilidad de los precios de los productos básicos y las tensiones sociales pueden agudizarse como resultado del aumento de la desigualdad causado por la pandemia.

“Estos desafíos subrayan la necesidad de promover una vacunación generalizada, mejorar la sostenibilidad de la deuda, abordar el cambio climático y la desigualdad, y diversificar la actividad económica”, afirma el estudio.

El informe aclara que sus proyecciones podrían empeorar frente a varios factores de riesgo entre los que destacan un resurgimiento sincronizado de la pandemia, mayores alteraciones de las cadenas de suministro, un aumento descontrolado de la inflación, el estrés financiero y los posibles desastres relacionados con el cambio climático.

Estas amenazas se ciernen particularmente sobre los países emergentes y en desarrollo, por lo que la institución multilateral los insta a implementar reformas que mitiguen las vulnerabilidades a la volatilidad de los productos básicos, reduzcan la desigualdad y mejoren la preparación ante crisis futuras.

Las previsiones para el bienio colocan a Europa y Asia central como la región que más se acercará a su trayectoria previa a la pandemia y a Asia meridional como la que más se alejará.OIMA/Muse MohammedLas remesas tienen un papel relevante en las economías emergentes y en desarrollo.

América Latina

En América Latina y el Caribe el crecimiento se desacelerará al 2,6 % en 2022 para luego aumentar levemente al 2,7 % en 2023 tras registrar un rebote de 6,7% en 2021 apoyado por la fuerte demanda en destinos clave de las exportaciones -Estados Unidos y China-, los precios altos de los productos básicos y el volumen elevado y constante de las remesas, sobre todo en México, América Central y el Caribe.

La inflación se ha incrementado en toda la región, y en la mayoría de los casos ha superado las metas establecidas por los bancos centrales a causa de la consolidación de la demanda asociada con la reapertura económica, el incremento de los precios de los alimentos y la energía, las interrupciones en la producción de electricidad relacionadas con el clima y, en algunos países, la depreciación de la moneda y los fuertes incrementos en el dinero circulante.

Al mismo tiempo, algunos países como Brasil, Chile y Paraguay están sufriendo la peor sequía en décadas, lo que hace necesario utilizar combustibles fósiles más costosos para producir la electricidad habitualmente generada a partir de la energía hidroeléctrica.

El Banco Mundial calcula que el proceso de recuperación hacia los niveles del Producto Interno Bruto (PIB) anteriores a la pandemia será desigual en la región y prolongado en algunas naciones.

El ingreso per cápita retrocederá en la región no sólo en relación con las economías avanzadas, sino también con las de Asia oriental y el Pacífico y las de Europa y Asia central.

La economía de Brasil se ralentizará hasta llegar al 1,4 % en 2022 debido a la limitada confianza de los inversionistas, la erosión del poder adquisitivo derivado de la alta inflación, el endurecimiento de la política macroeconómica, la desaceleración de la demanda de China y la caída de los precios del mineral de hierro. Luego se espera que repunte al 2,7 % en 2023.

El crecimiento de México, por su parte, disminuirá hasta el 3 % en 2022 y el 2,2 % en 2023. Se estima que los cuellos de botella de las cadenas de suministro persistirán durante la primera mitad de 2022, mientras que la demanda externa se verá limitada por la desaceleración del crecimiento de Estados Unidos, y la política macroeconómica se endurecerá.

En Argentina la economía se desacelerará al 2,6 % en 2022 a medida que el consumo privado se atenúe como consecuencia de la reducción del estímulo fiscal y la inversión disminuya.

Los fuertes rebotes cíclicos observados en Chile, Colombia y Perú en 2021 se debilitarán en 2022 y nuevamente en 2023.

En Centroamérica, el crecimiento se mantendrá sólido en 2022, en un 4,7 %, debido a la mejora en las perspectivas respecto de la vacunación contra la COVID-19 y la entrada firme y continua de remesas.

En la mayoría de los países del Caribe se proyecta que el crecimiento se acelerará en 2022 como resultado de un repunte en el turismo internacional.ONU Mexico/Alexis AubinEscenas de cotidianidad en la Ciudad de México durante la pandemia de coronavirus.

Riesgos en el horizonte

El informe del Banco Mundial matizó estas perspectivas recordando la exposición de los países de la región a numerosos riesgos de deterioro, entre los que se incluyen un aumento abrupto en la cantidad de casos de COVID-19, tensiones en el financiamiento y estrés relacionado con la deuda, y disrupciones provocadas por acontecimientos meteorológicos extremos y desastres naturales.

“La durabilidad de la recuperación económica en América Latina y el Caribe, como en otros lugares, depende de que se controle la pandemia. Los brotes de COVID-19, incluidos los ocasionados por nuevas variantes del virus, siguen constituyendo un riesgo a la baja incluso en países con altas tasas de vacunación”, enfatiza el estudio.

Asimismo, señala que un deterioro repentino de la actitud de los inversionistas, especialmente en un entorno de alta inflación y cuantiosa deuda pública, podría generar dificultades para pagar el servicio de la deuda y episodios de salidas de capitales.

Las perturbaciones económicas relacionadas con eventos meteorológicos extremos, en parte vinculados al cambio climático, y otros desastres naturales representan otro riesgo significativo no sólo para las perspectivas de crecimiento regional, sino también para la integridad y los medios de subsistencia de las personas que viven en la región, subrayó la institución.

Ómicron puede infectar a más de la mitad de la población de Europa y Asia Central en las próximas semanas

La agencia sanitaria regional reporta casos de la variante en 50 de los 53 países bajo su mandato. En 26 naciones, más del 1% de la gente contrae el COVID-19 cada semana. Las hospitalizaciones aumentan y amenazan con desbordar los sistemas de salud. Los expertos llaman a actualizar las vacunas frente a las nuevas variantes.

La variante ómicron del COVID-19 sigue extendiéndose a toda velocidad por Europa y durante la primera semana de enero se notificaron más de siete millones de nuevos casos de coronavirus en esta región, informó este martes la oficina regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el Viejo Continente.

El director regional de la agencia en Europa, el doctor Hans Henri P. Kluge, calificó la evolución de la variante como “un nuevo maremoto que se extiende de oeste a este”, y que se une a “las oleadas de la variante delta”.

“A fecha de 10 de enero, 26 países informan de que más del 1% de su población contrae COVID-19 cada semana”, destacó Kluge, que indicó que las tasas de mortalidad permanecen estables y que continúan siendo más elevadas en los países con alta incidencia de COVID-19 y con menor aceptación de la vacuna contra la enfermedad.

Añadió que ya se han notificado casos de ómicron en 50 de los 53 países de Europa y Asia central que forman parte de la región y que la variante se impone como dominante en Europa occidental mientras se extiende en los Balcanes.

“A este ritmo, el Instituto de Métrica y Evaluación Sanitaria (IHME) -un centro independiente de investigación sanitaria de la Universidad de Washington- prevé que más del 50% de la población de la región estará infectada por ómicron en las próximas 6 a 8 semanas”, alertó.

Kluge explicó que los datos cotejados en las últimas semanas confirman la alta transmisibilidad de ómicron, “ya que sus mutaciones le permiten adherirse con mayor facilidad a las células humanas, y puede infectar incluso a quienes han sido previamente contagiados o vacunados”.

Este elevado nivel de transmisión ha aumentado las hospitalizaciones por COVID-19, una situación que definió como “un desafío” para los sistemas de salud de muchos países donde la variante se ha propagado a gran velocidad, y destacó que “amenaza con desbordarlos en muchos más”.Noticias ONULa OMS pide acelerar la vacunación ante la aparición de la variante ómicron

Las tres fórmulas para minimizar el avance de ómicron

Ante la difícil situación que plantea el rápido contagio de ómicron, Kluge lanzó tres mensajes de vital importancia para gestionar el impacto de la variante en los sistemas de salud, las economías y las sociedades.

Se está acabando la oportunidad de actuación inmediata y planificación de contingencias en los países que todavía no se han visto afectados por ómicron.

Por ello, Kluge instó a estos países a:

  • Imponer el uso de mascarillas de alta calidad tanto en entornos cerrados como en interiores, y a garantizar que las personas vulnerables tengan acceso a cubrebocas.
  • Ayudar a las personas a recibir la tanda completa de vacunación y la dosis de refuerzo tan pronto como estén disponibles, asegurándose de que el personal sanitario y otros trabajadores esenciales tengan acceso inmediato a las dosis de refuerzo para mantener los servicios básicos.
  • Concienciar al público de la importancia de aislarse de inmediato si experimenta síntomas, ya que el virus se propaga más en los días anteriores y posteriores a la aparición de los síntomas; y que, en caso necesario, sepan cómo auto testarse e informar a sus contactos si tienen síntomas o dan positivo.

En los lugares donde ya empezó la oleada de ómicron, la prioridad debe ser evitar y minimizar los daños entre las personas vulnerables y limitar la interrupción de los sistemas sanitarios y de los servicios esenciales.

  • Priorizar la vacunación de las personas vulnerables, ya sea con las primeras dosis o las de refuerzo, y aconsejarles que eviten los espacios cerrados y concurridos, ofreciéndoles siempre que sea posible la posibilidad de trabajar a distancia hasta que pase la oleada de infección.
  • Anteponer las pruebas PCR para las personas que están en riesgo de contraer enfermedades graves, el personal sanitario u otros trabajadores esenciales, y los pacientes hospitalizados en centros de salud, cuando éstas escaseen.
  • Ampliar la distribución de las pruebas rápidas.

Mantener las escuelas abiertas tiene importantes beneficios para el bienestar mental, social y educativo de los niños. Las escuelas deberían ser los últimos lugares en cerrar y los primeros en reabrir.

Ante la imposibilidad de mantener abiertas las escuelas por falta de personal, Kluge aconsejó organizar el aprendizaje en línea junto al presencial, para que los niños puedan continuar con su educación cuando no puedan asistir personalmente a clase.

Hay que seguir actualizando la composición de las vacunas 

Por su parte, el Grupo Técnico de Asesoramiento de la OMS sobre la composición de la vacuna COVID-19 consideró hoy que la elaboración de las actuales y las futuras inmunizaciones contra el coronavirus deben conseguir “un alto impacto en la prevención de la infección y la transmisión, además de prevenir los casos graves de la enfermedad y la muerte”.

“Hasta que dichas vacunas estén disponibles, y a medida que el virus del SARS-CoV-2 evolucione, puede ser necesaria la actualización de la composición de las actuales vacunas contra el COVID-19, para garantizar que éstas sigan proporcionando los niveles de protección recomendados por la OMS contra la infección y la enfermedad por las variantes de preocupación, incluida ómicron y las futuras variedades”, reza el comunicado emitido por el Grupo.

ICOVID: Alertan por nuevo brote en el país, el que aún no impacta a nivel hospitalario

Noticias UdeC

Último reporte describe que el indicador de carga de nuevos contagios subió abruptamente, llegando a 9,5 por 100 mil habitantes con intervalo de confianza sobre 10. “El brote de la variante delta tuvo una carga máxima de 11,2 por 100 mil, por lo que es de esperar que en los próximos días el brote actual supere al brote por delta”, dice el documento.

El equipo ICOVID Chile, iniciativa liderada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Concepción,presentó su informe número 69 con análisis y datos de las dimensiones propuestas para monitorear la pandemia en el país, con información obtenida hasta el domingo 2 de enero de 2022, proporcionada a través de un convenio con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Según el nuevo reporte, después de haber alcanzado un nivel de riesgo intermedio (naranja entre 1 y 5 por 100 mil habitantes), la carga subió abruptamente llegando a 9,5 por 100 mil habitantes con intervalo de confianza sobre 10. Como contexto, los investigadores explican que “el brote de la variante delta tuvo una carga máxima de 11,2 por 100 mil, por lo que es de esperar que en los próximos días el brote actual supere al brote por delta”.

Observando la situación en regiones, la mayor carga nacional estuvo en Tarapacá (74,5) Arica y Parinacota (24,5), Aysén (22,0), Los Ríos (21,0) y Magallanes (20,2). En tanto las menores cargas se registraron en O’Higgins (4,8), Metropolitana (5,1), y Maule (7,3).

Por otro lado, el número de reproducción efectivo R, que representa el número de personas promedio que contagia cada caso, muestra que la transmisión estaba en franco ascenso, pasando a color rojo, con la media de 1,12. Según detalla el documento, la cifra de este indicador está “subiendo con rapidez para posiblemente alcanzar en los próximos días el nivel máximo de R efectivo en el brote de la variante delta, que llegó a 1,29 el 13 de octubre”.

Asimismo, en regiones, las mayores tasas de transmisión estuvieron en Tarapacá (2,9), Arica y Parinacota (1,8) y Magallanes (1,35), zonas de alto intercambio de viajeros. También se destacan la Región Metropolitana, Antofagasta, La Araucanía, Aysén y O’Higgins con niveles entre 1,24 y 1,21, todos con infección en crecimiento. Las menores tasas de transmisión ocurrieron en Los Lagos (0,92) y Los Ríos (1,07). 

Ante el escenario, la epidemióloga y académica de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Catterina Ferreccio, señaló que “estamos iniciando un nuevo brote epidémico de covid-19 en el país, obviamente el responsable es la nueva variante ómicron que infecta a no vacunados y también a vacunados con tres dosis y a personas que antes se infectaron con otras variantes.  Aunque el principal origen de los casos son los viajeros internacionales, la transmisión comunitaria es clara. Sólo se puede prevenir un alza brusca de demanda hospitalaria reduciendo la tasa de contacto entre las personas, esto es disminuir los aforos tanto en actividades en recintos cerrados como al aire libre”.

Con respecto a la positividad a nivel nacional, luego de varios días en color verde, el indicador subió a 2,8% como promedio de la semana que termina el dos de enero. De hecho, superó el 5% (color rojo) en las regiones de Tarapacá y Los Ríos; y sobre 3% (color naranja) estuvieron La Araucanía, Biobío, Valparaíso, Los Lagos y Aysén con niveles entre 4,2 y 3,5.

En el reporte además se indica que luego de una baja en la tasa de testeo, en los últimos días de diciembre empezó a aumentar a nivel nacional, llegando a 16,0. Mientras, a nivel regional las mayores tasas de testeo estuvieron en el extremos norte: Arica y Parinacota (27,8), Tarapacá (26,2), Atacama (25,3), y el extremo sur: Magallanes (23,8), Aysén (22,5) y Los Lagos (22,0). La tasa más baja estuvo en O´Higgins (9,5).

En efecto, como enfatiza el ingeniero y académico de la Universidad de Chile, Marcelo Olivares, “Chile ha logrado posicionarse como líder en la campaña de vacunación, con un 58% de la población con campaña de vacunación completa y dosis de refuerzo, comparado con un 6,7% mundial. Sin embargo, la ola de contagios que se observa en otros países nos debe mantener alerta ante una posible nueva ola. Tenemos una buena capacidad de testeo para detectar casos nuevos, pero es vital que la población sea responsable ante cualquier indicio de síntomas para consultar, detectar y aislar casos tempranamente. No debemos bajar la guardia”.

En esa línea, sobre la dimensión de trazabilidad, el indicador de confirmación temprana, es decir la proporción de personas sintomáticas sospechosas cuyo resultado de laboratorio es informado a la autoridad sanitaria dentro de tres días desde la fecha de inicio de síntomas, ha ido mejorando sostenidamente, encontrándose esta última semana en su mejor desempeño con 65%, aumentando desde 40% a comienzos del 2021. “Este aumento se debe principalmente a la notable reducción en los tiempos de examen y laboratorio”, dice el reporte.

Dicho indicador es relativamente homogéneo en todas las regiones de Chile, en un rango de 73% a 96%. El indicador más deficiente es en Tarapacá, seguido de Coquimbo con 75%. Destacan Atacama y Maule con un 96% de test informados dentro de 24 horas.

Por su parte, el indicador de consulta temprana, que calcula la proporción de personas que tuvieron una consulta médica en dos días o menos desde que iniciaron síntomas, ha mostrado un estancamiento en el rango 50-60% durante todo el año 2021, sin presentar mejoras sostenidas. Las únicas regiones que actualmente superan el 65% son O’Higgins, Maule, Tarapacá, Atacama y Arica y Parinacota, está último con un buen indicador de 79%. Hay ocho regiones con el indicador de consulta temprana cercano a 55-57%, mostrando un nivel deficiente (color naranjo).

“Dado que el peak de carga viral se produce en torno al momento de inicio de síntomas, las personas contagiadas son altamente infecciosas en los días próximos a la presentación de síntomas y cada día que se acelere su aislamiento es clave para reducir la transmisión. Por lo tanto, es muy importante continuar trabajando para mejorar este indicador, para lo cual alertamos a la población a consultar lo antes posible con un/a médico/a cuando se presente algún síntoma indicativo de enfermedad (incluyendo síntomas leves como congestión nasal, dolor de cabeza o fatiga muscular), esté o no vacunado”, señalan las y los investigadores.

En cuanto a la dimensión hospitalaria, alrededor de un 27% de las camas UCI se encuentran ocupadas por pacientes covid-19 a nivel nacional, cifra que viene disminuyendo desde diciembre, cuando se encontraba en 34% en promedio en todo el país. Para poner en perspectiva, en el peak de ocupación durante el 2021, se llegó a un 75% de camas UCI ocupadas por pacientes con covid-19, más del doble que el nivel actual.

Sin embargo, hay regiones donde la ocupación de camas UCI por pacientes covid-19 es mucho más alta, lo cual sugiere precaución. Resalta la Región de Aysén, que desde diciembre a la fecha se ha mantenido sobre el 60%, aunque disminuyendo en las últimas dos semanas. En la Región de Los Lagos la ocupación ha venido al alza sostenida desde diciembre a la fecha, aumentando de 30% a comienzos de diciembre a 56% esta última semana (casi el doble en cuatro semanas). 

Asimismo, la Región del Biobío venía subiendo a una tasa similar su ocupación UCI de pacientes covid-19, llegando a un peak en la semana del 12 de diciembre y luego mostrando una estabilización en torno a 47%. La Región de Magallanes también ha presentado un alza importante subiendo de 28% a 45% en las últimas dos semanas. El resto de las regiones se encuentra en niveles relativamente estables.

Los pacientes críticos de covid-19 generan una saturación del sistema de camas críticas que puede afectar también la atención de otras patologías. Por lo tanto, “es importante mantener un monitoreo continuo de la ocupación de camas UCI en su totalidad. Este indicador se ha mantenido estable entre 85-90% desde octubre a la fecha, lo cual corresponde al color rojo, y actualmente se encuentra en 87,6%”, enfatizan los y las investigadoras

Además, el reporte señala que la ocupación UCI total es particularmente alta en la Región de Los Lagos, por sobre 94% durante las últimas tres semanas, y en las regiones del Biobío y Metropolitana, donde se ha mantenido en torno al 90% en el mismo periodo. Las regiones de Antofagasta y Valparaíso se encuentran en niveles altos (cercano a 88%), pero han mostrado una baja con respecto a las dos semanas anteriores (cuando se encontraban en 95% aproximadamente).

Al desglosar los datos de ocupación hospitalaria por edad, se observa que la variación en la ocupación de camas UCI por pacientes covid-19 es homogénea entre grupos de edad: todos disminuyeron su ocupación en 7-14% en la última semana, cuestión que logró aliviar al menos temporalmente el alza de hospitalizaciones en todos los grupos de edad que se observó entre octubre y noviembre del 2021.

“Es posible que el aumento de casos en las últimas dos semanas se traduzca en un aumento en las hospitalizaciones, aunque en otros países la tasa de hospitalización de personas contagiadas ha sido menor que el observado en el periodo anterior a las campañas de vacunación. Por esta razón, es fundamental mantener un monitoreo continuo de la ocupación hospitalaria para tomar decisiones respecto a medidas de mitigación y gestión del sistema de salud”, señala el reporte.

Sobre el plan de vacunación, a la fecha, un 84% de la población nacional ha recibido su esquema de vacunación completo: 91,4% en los mayores de 70 años, 94% para el grupo entre 50 y 69 años, 85% en el grupo 18 y 49 años y 60% en el grupo menor de edad (bajo 18 años). Los datos a nivel local muestran variación entre regiones, donde destacan O’Higgins, Ñuble y Aysén con más de 90% de vacunados (considerando toda la población), y las regiones Metropolitana y Tarapacá presentan los menores niveles, en torno al 80%. Cabe destacar que un 80% sigue siendo alto, ya que países con ese nivel de vacunación rankean dentro de los top 15 a nivel mundial.

Finalmente, “lo más destacable de la campaña de vacunación en Chile es el avance con las dosis de refuerzo”, plantean los y las investigadoras. De acuerdo con los datos de Our-World-In-Data, Chile tiene un 58,5% de su población con esquema completo y dosis de refuerzo, comparado con un 6,7% a nivel mundial. Se han administrado ya 11,4 millones de dosis de refuerzo, lo cual corresponde a un 69% de la población con esquema completo. 

Más información sobre datos y el reporte completo en:http://www.icovidchile.cl/

El COVID-19 pone al descubierto las barreras que enfrentan los mil millones de personas que tienen alguna discapacidad

Una de cada cinco mujeres tiene probabilidades de tener una discapacidad a lo largo de su vida, en el caso de los niños es uno de cada diez. António Guterres señala que estas personas se encuentran entre las más afectadas por la pandemia y pide a los gobiernos que las incluyan en los planes de respuesta y restauración de la pandemia.

Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el Secretario General de la ONU destaca que el “COVID-19 ha dejado al descubierto las persistentes barreras y desigualdades a las que se enfrentan los mil millones de personas con discapacidad del mundo”.

Según Guterres, una respuesta inclusiva a la pandemia “debe estar guiada por las propias personas con discapacidad”.

Asimismo, debe “forjar alianzas, abordar la injusticia y la discriminación, ampliar el acceso a la tecnología y fortalecer las instituciones a fin de crear un mundo pos-COVID-19 más inclusivo, accesible y sostenible”.Maura AjakZekia Musa es una joven activista de 29 años con discapacidad visual que trabaja con el Ministerio de Educación General e Instrucción de Sudán del Sur y representa a personas con discapacidad. También es mentora de alumnos discapacitados en escuelas de la

Derechos Humanos

Alrededor del 80% de las personas con discapacidad viven en países en desarrollo. Se calcula queel 46% son personas mayores de 60 años, advierte la ONU.

Una de cada cinco mujeres tiene probabilidades de tener una discapacidad durante su vida, mientras que en el caso de los niños es de uno de cada diez.

Para responder a las necesidades de estas personas, el Secretario instó a todos los países a que apliquen plenamente la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Los gobiernos, agregó, deben trabajar para ofrecer mayor accesibilidad y eliminar “las barreras jurídicas, sociales, económicas”.

” Haciendo efectivos los derechos, la capacidad de actuar y el liderazgo de las personas con discapacidad podremos promover nuestro futuro común“, argumentó. ” Necesitamos que todas las personas estén incluidas en el proyecto de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible“.

Guterres concluyó diciendo que las personas con discapacidad y las organizaciones que las representan trabajan en todo el mundo para hacer realidad una demanda clave: “Nada sobre nosotros sin nosotros”. 

El mundo digital

La directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) se refirió igualmente a la pandemia en su mensaje.

“Al trasladar una parte de nuestra vida a internet, los confinamientos también han puesto de manifiesto otra serie de desigualdades que afectan a las personas con discapacidad: las relacionadas con la tecnología y el mundo digital, ” puntualizó Audrey Azoulay. 

Añadió que el 68% de los países cuenta con una definición de educación inclusiva y sólo el 57% de esas definiciones abarcan múltiples grupos marginados, según el Seguimiento de la Educación en el Mundo de 2020.

Finalmente, indicó que estos son algunos de los temas que se tratarán en la próxima Cumbre Mundial sobre la Discapacidad, que, con el respaldo de la ONU, coordinan conjuntamente Ghana y Noruega en febrero.© UNICEF/Fauzan IjazahUn niño (izquierda) con una deficiencia física, se sienta al lado de su mejor amigo que tiene una discapacidad visual, en Banyumas, Java Central, Indonesia.

Eventos

En todo el mundo, se llevan a cabo varios actos para conmemorar el Día.

En Dubái, la ONU ha organizado el acto “Configurar un futuro inclusivo para todos: Liderar con determinación”, en la Exposición Universal de esa ciudad.

Por su parte, el viernes, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU (DAES), la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) se reúnen para debatir el tema “Reducir las desigualdades a través de las tecnologías: Una perspectiva sobre el desarrollo inclusivo de la discapacidad”. 

La Oficina de la Enviada Especial del Secretario General de la ONU para la Discapacidad y la Accesibilidad, en colaboración con la Misión Permanente de Chile, tratan el “Liderazgo de las nuevas generaciones: Los niños y adolescentes con discapacidad y sus voces post COVID-19”, en otro evento virtual que tiene lugar el viernes.

Las Naciones Unidas también celebran el día en sus oficinas de Ginebra y Bangkok.

El COVID-19 en 2021: “Subestimamos este virus a nuestra cuenta y riesgo”

A pesar del desarrollo casi milagroso de vacunas efectivas contra el COVID-19 en 2020, el virus siguió propagándose y mutando a lo largo de este último año. La falta de una colaboración mundial eficaz fue la causa principal de la prolongación de la pandemia. En 2021 también se puso en marcha un programa respaldado por las Naciones Unidas para ayudar a los países en desarrollo a proteger a sus poblaciones contra el virus, y se adoptaron medidas de preparación para futuras crisis sanitarias mundiales.

Desafortunadamente, en noviembre una nueva variante del coronavirus, con el nombre de la letra griega ómicron, se convirtió en motivo de preocupación mundial, ya que parecía contagiarse mucho más rápidamente que la cepa dominante delta. Las constantes advertencias de la ONU de que las nuevas mutaciones eran inevitables y el fracaso de la comunidad internacional para garantizar la vacunación de todos los países, y no sólo la de los ciudadanos de las naciones ricas habían sido claramente desoídas.

En una rueda de prensa a mediados de diciembre, el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que ómicron se estaba “propagando a un ritmo que no habíamos visto en ninguna de las variantes anteriores”. “Seguramente, ya nos hemos dado cuenta de que subestimamos este virus a nuestra cuenta y riesgo”, sentenció.ONU Mexico/Alexis AubinEscenas de cotidianidad en la Ciudad de México durante la pandemia de coronavirus.

Un fracaso moral

En enero, António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, lamentó el fenómeno autodestructivo de la “fiebre nacionalista de vacunación“, y recriminó a los gobiernos la falta de solidaridad, recordándoles que ningún país saldría airoso del COVID-19 en solitario.

El director de la OMS en África, Matshidiso Moeti, condenó el “acaparamiento de las vacunas “que sólo prolonga y retrasa la recuperación del continente. “Es profundamente injusto que los africanos en situación de mayor vulnerabilidad se vean obligados a esperar las vacunas mientras los grupos de menor riesgo de los países ricos se ponen a salvo”, recriminó.

Al mismo tiempo, la agencia para la salud advertía proféticamente que cuanto más tiempo se tardara en acotar la propagación del COVID-19, mayor sería el riesgo de que surgieran nuevas y más resistentes variantes a las vacunas. Tedros calificó la distribución desigual de las vacunas de “fracaso moral catastrófico“, añadiendo que “el precio de este fallo se cobraría vidas y medios de subsistencia en los países más pobres del mundo”.

Conforme pasaban los meses, la agencia persistía en su mensaje. En julio, con la aparición de la variante delta, que se convirtió en la forma dominante de COVID-19, se cumplió el sombrío hito de cuatro millones de muertes atribuidas al virus —cifra que cuatro meses después alcanzó los cinco millones—. Tedros indicó entonces que las variantes del virus estaban ganando la carrera contra las vacunas “debido a su producción y distribución inequitativa”.OPS/Karen González AbrilUna mujer indígena recibe la vacuna contra el COVID-19 en Colombia.

COVAX: un esfuerzo mundial histórico

Para ayudar a los más vulnerables, la OMS encabezó la iniciativa COVAX, el esfuerzo mundial más rápido, coordinado y exitoso de la historia para luchar contra una enfermedad.

Financiado por los países más ricos y por donantes privados, con una recaudación de más de 2000 millones de dólares, COVAX se puso en marcha durante los primeros meses de la pandemia para garantizar que las personas que viven en los países más pobres no se quedaran sin vacunas cuando éstas llegaran al mercado.

El despliegue de las vacunas en los países en desarrollo a través de este mecanismo comenzó con Ghana y Côte d’Ivoire en marzo. Yemen, un país destrozado por la guerra y en una situación económica devastadora, recibió su primer lote de vacunas en el mismo mes. Colombia, por su parte, se convertía en el primer país de las Américas en recibir las vacunas de COVAX. En abril, se habían enviado lotes de vacunas a más de cien países gracias a este proyecto.

Sin embargo, el problema de la falta de un reparto equitativo de las vacunas contra el COVID-19 dista mucho de estar resuelto: la OMS anunció el 14 de septiembre que se habían administrado más de 5700 millones de dosis de vacunas en el mundo, pero que sólo el 2% había ido para los africanos.https://www.youtube.com/embed/9DCPzr38nGA?enablejsapi=1&origin=https%3A%2F%2Fnews.un.org

Educación, salud mental, servicios de reproducción

Además de afectar directamente la salud de millones de personas en el mundo, la pandemia ha tenido muchas repercusiones en otras áreas, como en el tratamiento de otras enfermedades, la educación o la salud mental.

El diagnóstico y el tratamiento del cáncer ha sufrido gravemente las consecuencias en casi la mitad de los países; más de un millón de personas no han podido recibir la atención médica esencial contra la tuberculosis; el aumento de las desigualdades ha impedido a los habitantes de los países más pobres acceder a los servicios del VIH-SIDA; y la asistencia en materia de reproducción se ha visto alterada para millones de mujeres.

Las agencias de la ONU creen que, sólo en el sur de Asia, las graves interrupciones en los servicios sanitarios debidas a la pandemia de COVID-19 pueden haber provocado 239.000 muertes infantiles y maternas adicionales el año pasado; en Yemen el impacto es aún más terrible: una mujer muere en el parto cada dos horas.© UNICEF/Santiago ArcosUna maestra lleva a cabo una clase de pintura durante la pandemia para niños de un barrio desfavorecido de Guayaquil, Ecuador.

Un alto precio para los niños

En cuanto a la salud mental, el último año ha sido demoledor en todo el mundo, pero el peaje ha sido particularmente alto para los niños y los jóvenes. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEFreveló en marzo que los niños viven ahora una “nueva normalidad demoledora y distorsionada”, y que el COVID-19 está haciendo retroceder prácticamente todos los indicadores de progreso relativos a la infancia.

Las tasas de pobreza infantil han aumentado en torno a un 15% en los países en vías de desarrollo y se prevé que otros 140 millones de niños de estos países vivan por debajo del umbral de la pobreza.

En cuanto a la educación, los efectos fueron catastróficos. Un total de 168 millones de escolares en todo el mundo perdieron casi un año de clases desde el comienzo de la pandemia, y más de uno de cada tres no pudo acceder a la enseñanza a distancia.

El cierre de escuelas debe ser el último recurso, reiteró UNICEF por segundo año. Su directora, Henrietta Fore, dijo en enero que “no se debe escatimar ningún esfuerzo” para mantener a los niños en la escuela. ” La capacidad de los niños de leer, escribir y realizar operaciones matemáticas básicas se ha deteriorado, y las habilidades que necesitan para salir adelante en la economía del siglo XXI han disminuido”, declaró.

En agosto, tras las vacaciones de verano, UNICEF y la OMS emitieron recomendaciones para un regreso seguro a las aulas, como la inclusión del personal escolar en los planes nacionales de vacunación contra el coronavirus y la inmunización de todos los niños a partir de los 12 años.OMS/Blink Media/Hannah ReyesUna chica recibe la vacuna contra el COVID-19 en Filipinas, con una camiseta con el mensaje “Derrotar el COVID-19”

El COVID-19 no es un desastre aislado

La ONU hizo varios llamados a una mayor equidad en la distribución de las vacunas e insistió en diversas ocasiones en la necesidad de una nueva forma de responder a futuras pandemias, manifestando el patente fracaso de la respuesta internacional al COVID-19.

La Organización Mundial de la Salud convocó una serie de reuniones en las que participaron científicos y autoridades políticas, y en mayo se anunció la creación de un centro internacional para el control de pandemias en Berlín, con el objetivo de garantizar una mejor preparación y transparencia en la lucha contra las posibles futuras amenazas sanitarias mundiales.

En julio, el grupo G20, formado por las mayores economías del mundo, publicó un informe independiente sobre la preparación ante una pandemia, en el que se concluyó que la seguridad sanitaria mundial está peligrosamente infradotada.

El copresidente del grupo, el ministro singapurense Tharman Shanmugaratnam, señaló que el COVID-19 no fue una catástrofe aislada, y que el déficit de financiación muestra que “como consecuencia somos vulnerables a una pandemia de COVID-19 que se prolonga, con nuevas olas que afectan a todos los países, además de que corremos el riesgo de futuras pandemias”.

Afortunadamente, el año termina con una nota positiva: en una inusual sesión especial de la Asamblea Mundial de la Salud de la OMS celebrada a finales de noviembre, los países acordaronelaborar un nuevo acuerdo mundial sobre prevención de pandemias.

El director de la OMS, el doctor Tedros, afirmó que, aunque queda mucho trabajo por hacer, el acuerdo es el “motivo de celebración y esperanza que todos necesitamos “.

COVID-19: La última semana de 2021 alcanzó el mayor número de casos reportados durante la pandemia

Con la propagación de la variante ómicron en todas las regiones, los nuevos contagios sumaron 9,5 millones y las muertes rebasaron las 41.000 en el mundo del 27 de diciembre al 2 de enero. “Y sabemos que estos números están por debajo de los reales”, alerta el responsable de la agencia mundial de salud, llamando una vez más a distribuir equitativamente las vacunas contra el coronavirus.

“La desigualdad de acceso a las vacunas mata a las personas, cuesta puestos de trabajo y socava la recuperación económica mundial. Alfa, beta, delta, gamma y ómicron reflejan que, en parte debido a las bajas tasas de vacunación, hemos creado las condiciones perfectas para la aparición de variantes del virus. La semana pasada, se informó el mayor número de casos de COVID-19 hasta ahora en la pandemia”, dijo este jueves el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En su primera conferencia del año para informar sobre el estado de la pandemia, Tedros Adhanom Ghebreyesus aludió con preocupación al aumento de 71% de los casos registrados la semana del 27 de diciembre de 2021 al 2 de enero de 2022 cuando, según datos de la OMS, hubo casi 9,5 millones de nuevos contagios y más de 41.000 muertes, pese a que los decesos disminuyeron un 10%.

“Y sabemos, con certeza, que se trata de una subestimación de los casos porque los números reportados no reflejan la acumulación de pruebas durante las vacaciones, la cantidad de test caseros positivos no documentados y los sistemas de vigilancia sobrecargados que pierden casos en todo el mundo”, apuntó el doctor Tedros.

Las nuevas cifras elevarían el total de casos durante la pandemia hasta el 2 de enero a cerca de 289 millones, mientras que las muertes suman más de 5,4 millones en el mundo.

Ómicron no es una variante benigna

La variante ómicron domina actualmente la propagación del coronavirus y si bien parece ser menos grave que la delta, sobre todo entre las personas vacunadas, el titular de la OMS fue categórico al advertir que “de ninguna manera debe clasificarse como una variante ´leve´”.

“Al igual que las variantes anteriores, ómicron está hospitalizando y matando gente. El tsunami de casos es tan enorme y rápido que está abrumando los sistemas de salud de todo el mundo. Los hospitales se están volviendo superpoblados y faltos de personal, lo que resulta en muertes evitables no sólo por COVID-19, sino también por otras enfermedades y lesiones en las que los pacientes no pueden recibir atención oportuna”, subrayó.

La OMS anunció que todas las regiones notificaron un incremento en la incidencia de casos semanales, con el continente americano a la cabeza -los casos se duplicaron-, seguido por el sureste asiático (78%) y Europa (65%). África, por su parte, documentó una subida del 22% de las muertes.Unsplash/Gabriella Clare MarinoLa contagiosa variante ómicron se propaga rápidamente Italia, que ha registrado un aumento enorme de los casos en el norte y el sur del país.

Los mayores fracasos

El titular de la OMS reiteró que la inequidad de acceso a las vacunas y a la salud en general fueron los mayores fracasos del año pasado.

“Si bien algunos países han tenido suficiente equipo de protección personal, pruebas y vacunas para almacenar durante esta pandemia, muchos países no tienen suficiente para satisfacer las necesidades básicas o las metas más modestas que no satisfarían a ningún país rico”, apuntó.

Lamentó que al ritmo de vacunación actual, 109 países no inmunizarán al 70% de su población a principios de julio de 2022 como propone la OMS para controlar la pandemia.

Aplicar más refuerzos no conducirá al fin de la pandemia

“La esencia de la disparidad es que algunos países están avanzando hacia la vacunación de los ciudadanos por cuarta vez, mientras que otros ni siquiera han tenido suficiente suministro regular para vacunar a sus trabajadores de la salud y a los que están en mayor riesgo”, subrayó.

Tedros argumentó que refuerzo tras refuerzo en un pequeño número de países no pondrá fin a una pandemia mientras miles de millones permanezcan completamente desprotegidos.

“Pero podemos y debemos revertir esta situación. Podemos poner fin a la etapa aguda de esta pandemia a corto plazo mientras nos preparamos ahora para las futuras emergencias”, afirmó.

Para ello, insistió, se deben repartir con eficiencia y justicia las vacunas producidas, al igual que los medicamentos e insumos para tratar el COVID-19.

“La OMS seguirá invirtiendo en centros de producción de vacunas y trabajará con todos los fabricantes que estén dispuestos a compartir conocimientos, tecnología y licencias”, indicó.UNICEF/ Thoko ChikondiUna mujer recibe la vacuna contra el COVID-19 en el distrito de Kasungo, en Malawi.

Equidad, equidad, equidad

También llamó a científicos, líderes empresariales, economistas, maestros y a la población del mundo en general a exigir que los gobiernos y las empresas farmacéuticas compartan las herramientas de salud a nivel global para acabar con la muerte y destrucción de esta pandemia.

“Necesitamos equidad en las vacunas, equidad en el tratamiento, equidad en las pruebas y equidad en la salud, y necesitamos sus voces para impulsar ese cambio. Equidad, equidad, equidad”, repitió Tedros.

Antes de terminar, el director general instó a reforzar el apoyo sanitario a los países o regiones que atraviesan conflictos o crisis humanitarias, donde es aún más difícil poner freno a la pandemia.

“El requisito básico para una intervención que salve vidas es el acceso humanitario”, señaló y añadió que la OMS tiene presencia en el terreno en cada crisis humanitaria y en todos los casos, con excepción de la región etíope de Tigray, ha encontrado formas de llegar a las poblaciones con ayuda y suministros.

En este sentido, urgió a los líderes y partes implicadas en los conflictos que garanticen que los corredores humanitarios y de salud estén abiertos para que las agencias internacionales y los grupos de la sociedad civil puedan llevar asistencia vital.© UNICEF/Nahom TesfayeVendedoras de verduras en un mercado de Addis Abeba, Etiopía, durante la pandemia de COVID-19.

El coronavirus no se irá, no se rindan por favor

Durante la conferencia de prensa, los expertos de la OMS insistieron en que, al margen de avanzar con la vacunación, todos los países deben mantener las medidas sociales de salud pública que han funcionado como el uso de máscaras bien ajustadas que cubran la nariz y la boca y la distancia física, además de evitar multitudes y mejorar e invertir en ventilación.

“El gran mensaje que tenemos para todos es: no se rindan. Estamos en esta pandemia juntos y la superaremos juntos. Tenemos las herramientas para ganar control sobre el virus para que el virus no controle nuestras vidas. Tenemos la posibilidad de reducir significativamente la transmisión”, aseveró la epidemióloga líder de la OMS.

Maria Van Kerkhove reconoció , no obstante, que la variante ómicron está complicando el camino y previó un aumento aún mayor de los casos la próxima semana.

En este contexto, remarcó que el coronavirus tendrá mayores oportunidades de mutar mientras más siga circulando y advirtió que esto puede dar lugar al surgimiento de variantes más virulentas y letales. De ahí la importancia de reducir su circulación con la medidas que se conocen.

Los expertos hicieron hincapié una vez más en que este virus no se irá, pero sostuvieron que se puede hacer mucho para minimizar su impacto.

“Por eso le pedimos a la gente que aguante y que luchemos juntos contra este virus. Seamos amables con los demás y combatamos al virus, no a las otras personas, esto es muy importante. (…) Necesitamos que cada quien haga su parte porque el virus aprovecha cualquier oportunidad para infectar. Así que hay que vacunarse y exigir que las vacunas lleguen con igualdad a todo el mundo. Necesitamos que toda la gente se sume. No se rindan por favor porque estamos todos juntos en esto”, enfatizó Van Kerkhove.

El COVID-19 pone al descubierto las barreras que enfrentan los mil millones de personas que tienen alguna discapacidad

Una de cada cinco mujeres tiene probabilidades de tener una discapacidad a lo largo de su vida, en el caso de los niños es uno de cada diez. António Guterres señala que estas personas se encuentran entre las más afectadas por la pandemia y pide a los gobiernos que las incluyan en los planes de respuesta y restauración de la pandemia.

Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el Secretario General de la ONU destaca que el “COVID-19 ha dejado al descubierto las persistentes barreras y desigualdades a las que se enfrentan los mil millones de personas con discapacidaddel mundo”.

Según Guterres, una respuesta inclusiva a la pandemia “debe estar guiada por las propias personas con discapacidad”.

Asimismo, debe “forjar alianzas, abordar la injusticia y la discriminación, ampliar el acceso a la tecnología y fortalecer las instituciones a fin de crear un mundo pos-COVID-19 más inclusivo, accesible y sostenible”.Maura AjakZekia Musa es una joven activista de 29 años con discapacidad visual que trabaja con el Ministerio de Educación General e Instrucción de Sudán del Sur y representa a personas con discapacidad. También es mentora de alumnos discapacitados en escuelas de la

Derechos Humanos

Alrededor del 80% de las personas con discapacidad viven en países en desarrollo. Se calcula que el 46% son personas mayores de 60 años, advierte la ONU.

Una de cada cinco mujeres tiene probabilidades de tener una discapacidad durante su vida, mientras que en el caso de los niños es de uno de cada diez.

Para responder a las necesidades de estas personas, el Secretario instó a todos los países a que apliquen plenamente la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Los gobiernos, agregó, deben trabajar para ofrecer mayor accesibilidad y eliminar “las barreras jurídicas, sociales, económicas”.

” Haciendo efectivos los derechos, la capacidad de actuar y el liderazgo de las personas con discapacidad podremos promover nuestro futuro común“, argumentó. ” Necesitamos que todas las personas estén incluidas en el proyecto de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible“.

Guterres concluyó diciendo que las personas con discapacidad y las organizaciones que las representan trabajan en todo el mundo para hacer realidad una demanda clave: “Nada sobre nosotros sin nosotros”. 

El mundo digital

La directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) se refirió igualmente a la pandemia en su mensaje.

“Al trasladar una parte de nuestra vida a internet, los confinamientos también han puesto de manifiesto otra serie de desigualdades que afectan a las personas con discapacidad: las relacionadas con la tecnología y el mundo digital, ” puntualizó Audrey Azoulay. 

Añadió que el 68% de los países cuenta con una definición de educación inclusiva y sólo el 57% de esas definiciones abarcan múltiples grupos marginados, según el Seguimiento de la Educación en el Mundo de 2020.

Finalmente, indicó que estos son algunos de los temas que se tratarán en la próxima Cumbre Mundial sobre la Discapacidad, que, con el respaldo de la ONU, coordinan conjuntamente Ghana y Noruega en febrero.© UNICEF/Fauzan IjazahUn niño (izquierda) con una deficiencia física, se sienta al lado de su mejor amigo que tiene una discapacidad visual, en Banyumas, Java Central, Indonesia.

Eventos

En todo el mundo, se llevan a cabo varios actos para conmemorar el Día.

En Dubái, la ONU ha organizado el acto “Configurar un futuro inclusivo para todos: Liderar con determinación”, en la Exposición Universal de esa ciudad.

Por su parte, el viernes, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU (DAES), la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) se reúnen para debatir el tema “Reducir las desigualdades a través de las tecnologías: Una perspectiva sobre el desarrollo inclusivo de la discapacidad”. 

La Oficina de la Enviada Especial del Secretario General de la ONU para la Discapacidad y la Accesibilidad, en colaboración con la Misión Permanente de Chile, tratan el “Liderazgo de las nuevas generaciones: Los niños y adolescentes con discapacidad y sus voces post COVID-19”, en otro evento virtual que tiene lugar el viernes.

Las Naciones Unidas también celebran el día en sus oficinas de Ginebra y Bangkok.

Presidente Piñera conmemora el primer aniversario del inicio de la vacunación contra el Covid-19

Hasta la fecha se han vacunado más de 16,5 millones de personas con su esquema completo, además de 10,2 millones con sus dosis de refuerzo, lo que posiciona a Chile en la vanguardia mundial a nivel de inoculación.

El Presidente de la República, Sebastián Piñera, conmemoró este jueves el aniversario del inicio del proceso de vacunación contra el Covid-19, en una ceremonia realizada en un centro vacunatorio de Colina.

“Nuestro Gobierno inició muy temprano todas las gestiones necesarias para que las chilenas y chilenos tuvieran acceso oportuno a una vacuna que fuera segura y eficaz y, al mismo tiempo, gratuita y voluntaria”, dijo el Mandatario, acompañado por el Ministro de Salud, Enrique Paris, los subsecretarios de Salud Pública, María Teresa Valenzuela; de Redes Asistenciales, Alberto Dougnac, y personal de la salud.

El 24 de diciembre de 2020 llegaron a Chile las primeras 9.750 mil unidades del laboratorio Pfizer-BioNTech, que fueron administradas al personal de las Unidades de Tratamiento Intensivo de La Araucanía, Biobío, Magallanes y un tercio de la Región Metropolitana. Estas regiones presentaban los índices más altos de contagio en ese momento. 

Desde entonces, Chile ha ingresado más de 48,1 millones de vacunas al país, pertenecientes a los laboratorios Pfizer-BioNTech, Sinovac, AstraZeneca y Cansino. Con esto, además de asegurar la vacunación con esquema completo y dosis de refuerzo a la totalidad de la población objetivo, se ha garantizado el proceso de vacunación contra el Covid-19 para el año 2022.

El 3 de febrero de 2020 comenzó el proceso de vacunación masiva en el país, partiendo con el personal de salud, estudiantes de prácticas clínicas, adultos mayores de 90 años o más, trabajadores del Sename, personal de residencias sanitarias y residentes y funcionarios de Establecimientos de Larga Estadía de Adultos Mayores (ELEAM).

Al comenzar el proceso de vacunación masiva, el Presidente Piñera tomó el compromiso de inocular al 80% de la población objetivo (15,2 millones de personas) antes de finalizar el primer semestre. Y fue así como el 23 de junio se alcanzó el esquema completo de vacunación en este grupo.

“Estos logros son méritos de todos los chilenos, pero muy especialmente del valioso aporte de muchos héroes anónimos como los trabajadores de la Salud, los trabajadores municipales, muchos funcionarios públicos, los miembros de las Fuerzas Armadas y Orden y un maravilloso ejército de voluntarios”, dijo el Mandatario.

En agosto de este año, seis meses después del inicio de la vacunación masiva contra el Covid-19, comenzó en Chile el plan de inoculación con dosis de refuerzo, convirtiéndose en uno de los primeros países del mundo en iniciar masivamente la aplicación de una dosis adicional al esquema primario. Dos semanas después, ya se habían vacunado un millón de personas con esta dosis. 

El 6 de diciembre pasado se inició la vacunación de niños entre 3 y 5 años. Con la incorporación de este grupo, la vacunación en el país alcanza prácticamente a toda la población.

“Probablemente, en el mes de febrero, o cuando sea necesario, vamos a iniciar la vacunación con la cuarta dosis, porque la primera preocupación y prioridad es proteger la salud y la vida de nuestros compatriotas”, agregó el Jefe de Estado.

Es así que hasta la fecha se han inoculado 17,2 millones de personas De estas, 16,5 millones completaron su esquema de vacunación. Esto es 90,7% y 86,7%, de la población objetivo, respectivamente, en un proceso que es voluntario, gratuito y que deja al país en una posición de liderazgo a nivel internacional en materia de protección contra el Covid-19.

“Igual como hace un año la llegada de las vacunas fue el mejor regalo de Navidad para nuestro país, ojalá, este año la unidad y la paz entre los chilenos sea el mejor regalo de Navidad para todas las familias”, concluyó el Presidente Piñera.

Es más importante vacunar al 70% de la población de cada país que administrar dosis de refuerzo, reitera la OMS

Mientras continúa aumentando en todo el mundo la incidencia de la variante ómicron del COVID-19, la agencia sanitaria de la ONU recalcó este martes que es fundamental incrementar la ayuda para que todos los países puedan recibir cuanto antes las vacunas contra el coronavirus y conseguir esa meta a mediados de 2022

Dado que la probabilidad de que se produzcan nuevas variantes del coronavirus es mayor en las zonas superpobladas en las que aún no se ha vacunado a la población, es de interés global alcanzar el objetivo de cobertura mundial del 70% de la población más que administrar dosis de refuerzo, afirmó este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El mensaje lo transmitió durante una rueda de prensa en Ginebra un epidemiólogo de la agencia de la ONU, el doctor Abdi Mahamud, quien destacó que los países no podrán “acelerar” en su vía de escape de la pandemia mientras la variante ómicron siga propagándose con la misma “intensidad” que la variante delta.

Mahamud explicó que antes de iniciarse las fiestas de navidad, unos 128 países ya habían notificado casos de ómicron e indicó que aún no se dispone de datos suficientes para decir que la ómicron sea más leve que otras variantes del coronavirus.

El experto de la OMS indicó que, en Sudáfrica, el país que detectó en primer lugar la aparición de la variante, se experimentó inicialmente un marcado aumento de casos y luego un descenso relativamente rápido, con unas tasas bajas de hospitalizaciones y muertes.

Sin embargo, argumentó que en otras ciudades como Londres, que se ha visto “muy afectada” por el aumento del número de infecciones por COVID-19, las tasas de hospitalización son ahora casi un 20% más bajas que en 2020, antes de que se dispusiera de las vacunas.

“Así que el mensaje principal es: si te vacunas, estás protegido; pero si eres una persona en situación de vulnerabilidad o no te has vacunado, ómicron, por muy leve que sea para los demás, podría afectarte gravemente”, dijo. “Así que la vacunación es fundamental”.© OMS/Booming/Carlos CesarUn centro de vacunación contra el COVID-19 en Luanda, Angola.

Hay que alcanzar de inmediato el 70% de población vacunada

El epidemiólogo señaló que un número cada vez mayor de estudios parecen mostrar que ómicron afectaría a las vías respiratorias altas, causando síntomas más leves, mientras que otras variantes accedían a los pulmones pudiendo causar una neumonía grave, aunque aclaró que es necesario seguir investigando para demostrar esta valoración. 

“El reto no ha sido la vacuna en sí misma, sino la vacunación de las poblaciones más vulnerables”, remarcó, antes de instar a más países a impulsar una cobertura de vacunación del 70% de la población de todos los países lo antes posible.

Sin este nivel de protección, el virus “se multiplica en entornos hacinados, no ventilados y sin vacunas”, continuó Mahamud, que describió este tipo de entornos como los lugares ideales para la mutación del COVID-19. “Ya lo vimos con beta, lo vemos con delta y lo observamos con ómicron”.UNICEF/Bruno Amsellem/DivergenceUna periodista teletrabaja durante la cuarentena impuesta por el COVID-19. 

La OMS continúa recomendando cuarentenas de dos semanas

Mahamud también detalló que en la mayoría de las personas el virus desaparece entre 5 y 7 días después de la aparición de los primeros síntomas y en función de su situación inmunológica, aunque la OMS sigue recomendando una cuarentena de 14 días.

“Los Estados tienen que tomar decisiones sobre la duración de la cuarentena en función de su situación individual. Es lógico mantener el número de casos lo más bajo posible en los lugares en los que estos ya son escasos, pero en los sitios donde se registran muchos, hay intereses contrapuestos, como el de mantener el funcionamiento de los países, que podrían justificar cuarentenas más cortas.”ONU Mujeres/Pathumporn ThongkingTrabajadores de primera línea de COVID-19 llevan equipo de protección personal en un hospital de Tailandia.

Escaso riesgo de que la “flurona” mute en un nuevo virus

Interrogado sobre la posibilidad de que la “flurona”, la infección simultánea de COVID-19 y gripe, pueda producir una nueva mutación del coronavirus, Mahamud explicó que hablamos de dos virus distintos que utilizan receptores diferentes para atacar el cuerpo y que, por lo tanto, hay poco riesgo de que se combinen en un nuevo virus.

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