Investigadora de CIBAS y Medicina UCSC estudia alimentos costeros como patrimonio cultural 

A través de la investigación cualitativa, el proyecto de la Dra. Claudia Troncoso Pantoja  aporta desde la experiencia y el relato en relación con las preparaciones culinarias populares. 

La Dra. Claudia Troncoso Pantoja, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y del Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS), aporta con estudios desde una línea de investigación relacionada con la ciencia del envejecimiento, más conocida como gerontología.

Dentro de su paso por el CIBAS, en conjunto con el Núcleo Científico Tecnológico para el Desarrollo Costero Sustentable, lideró un interesante proyecto que poseía una mirada cultural respecto a la historia de los habitantes de Tomé, por medio de sus preparaciones culinarias.

“Relatos de comidas tomecinas”, fue el nombre de la iniciativa, donde se comunicaron con personas mayores de la comuna para consultar y reconocer ciertas recetas que eran significativas para ellos.  

“Quisimos saber la importancia y la relevancia, además de la mantención de estas comidas que pasan a ser más tradicionales o patrimoniales de la zona, para que no se pierdan. El objetivo era saber por qué es importante y cuál era la relevancia de esas preparaciones en esa época, hace 50 o 60 años atrás”, explicó la Dra. Claudia Troncoso Pantoja.

Luego, junto a una colega de la Universidad de Chile, crearon una herramienta que les permitiera ver el aporte nutricional de estas comidas tradicionales, desde un punto de vista sustentable. “Con este proyecto, con apoyo de la Sociedad Chilena de Nutrición, tenemos un artículo donde se profundiza en la importancia de la construcción de esta herramienta, de acuerdo con la mirada de profesionales de la gastronomía y de la nutrición”, recordó. 

Otro de los proyectos que se relacionan al trabajo de la Dra. Troncoso es con la comuna de Punta Lavapié y con Santa Juana. Debido a que es una zona costera, la idea es replicar el modelo del proyecto realizado hace algunos años en Tomé. “Queremos replicar la experiencia, desde el relato de las personas mayores y de esta forma, levantar una información que quede como patrimonio e historia del significado de algunas preparaciones y alimentos que eran comunes. La alimentación es parte de la cultura de un lugar”, complementó.

Respecto a la experiencia en Tomé, las principales preparaciones no son muy diferentes a lo que se cocina en otros lugares no costeros. Se trata de comidas populares, donde destaca la preparación de pollo o bien, papas como guarnición. “Lo que se identificó en Tomé, fue el significado al pertenecer a una comuna costera, en los años 50 o 60, donde había bastante pobreza. Lo primario era el mar, donde podían ir a recolectar alimentos”, explicó la académica. 

Esta etapa de la historia se evidenció en los relatos, el por qué las personas mayores de Tomé que participaron en el proyecto no estaban interesadas en comer mariscos. Esta situación les recordaba épocas tristes, respecto a la pobreza de entonces. “Ellos no se aferraron a querer el mar para alimentarse, dado que traía malos recuerdos. Cuando no tenían qué comer debían buscar algas o mariscos. No deja de llamar la atención, debido a que Chile es un país costero y se consumen pocos productos marinos, además de poca variedad de preparación”, evidenció el estudio realizado por la académica. 

Pese a que son populares las preparaciones de pescado al horno o frito, es bajo su consumo. El salmón, por ejemplo, es un alimento que actualmente goza de popularidad, pero es elevado su costo. Actualmente, el pescado que se consume comúnmente es enlatado. “Existe un aumento del pescado enlatado, en pro de lo natural. Esto, ya que es complicado el hecho de respetar la cadena de frío o darse el tiempo de ir a comprar pescado fresco a algún mercado”, declaró la académica. 

Respecto a sus proyecciones en el CIBAS, la Dra. Claudia Troncoso Pantoja aseguró que uno de los desafíos tiene relación con desmitificar el consumo del cochayuyo, por ejemplo, como un alimento no grato al paladar. En algún proyecto pasado, se buscó evidenciar que su consumo puede ser atractivo desde una preparación novedosa. Es importante dado que es un recurso que existe y es abundante, además del gran aporte nutricional que aporta. 

“Quisiera aportar en el CIBAS desde el punto de vista de la educación comunitaria. Además de ver desde el relato de personas mayores con un carácter intergeneracional, el consumo de alimentos marinos. Otro punto sería averiguar qué ocurre con la sustentabilidad, qué pasa con los desperdicios alimentarios y con el buen uso del agua”, finalizó. 

Zoonosis: cómo concientizar a la población sobre una sana relación con los animales 

En Chile, entre las enfermedades principales que son transmitidas por animales, se encuentran la brucelosis, triquinosis, dengue, enfermedad de Chagas, hantavirosis y rabia. Académico de Medicina Veterinaria de la Universidad San Sebastián, Esteban Zbinden, explica qué es la zoonosis y cómo prevenirla.

La zoonosis se define como un grupo de enfermedades infecciosas que son transmitidas directa o indirectamente de animales a seres humanos y de humanos a animales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) designó el 6 de julio como el Día Mundial de la Zoonosis en conmemoración del día en que el químico francés Louis Pasteur vacunó por primera vez contra la rabia a un niño, lo que le salvó la vida.

¿Por qué es relevante prevenir la zoonosis? 

Según Esteban Zbinden, académico de Vinculación con el Medio de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad San Sebastián y director del Hospital Veterinario docente USS-Santiago, “hay estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que 6 de cada 10 enfermedades que afectan al ser humano serían de origen animal. Del mismo modo, el 75% de los patógenos humanos emergentes provienen de animales, por lo que es un importante y creciente problema de salud pública en todo el mundo”.

En ese sentido, el experto detalla que cada vez hay una interacción más frecuente y estrecha entre el ser humano y los animales. “A nivel mundial, estamos incorporando como mascotas a especies exóticas como hurones, zorritos, aves, erizos de tierra, lagartos y tantos otros que, sumados a nuestras especies tradicionales, amplían las probabilidades de riesgo, en caso de no estar debidamente controlados”.

En este día se busca concientizar a la población sobre las causas y consecuencias de la zoonosis. En el contexto actual, el aumento de la actividad comercial, la movilización de las personas y animales, los productos y subproductos provenientes de animales permiten un mayor riesgo de diseminación de esta enfermedad.

Según explica Zbinden, si usted hace habitualmente actividades al aire libre o vive en sectores rurales, es recomendable no alejarse de los sectores demarcados y/o senderizados. “La gente tiende a desplazarse a áreas no habilitadas, lo que puede ser un riesgo, dado que las áreas habilitadas, habitualmente están limpias o sin exceso de vegetación y ramas, que es donde los animales, como los ratones que transmiten el Hanta, hacen sus madrigueras”.

“En las cabañas también hay que tener cuidado. Antes de utilizarlas hay que ventilar y desinfectar y hacer un manejo muy responsable de la basura y mantenerla en depósitos con tapa, que impidan el acceso de los animales silvestres. Eso como norma general para evitar las enfermedades más comunes”, agrega el académico de la USS.

¿Cuáles son las enfermedades principales?

“Brucelosis, influenza aviar, Chagas, hidatidosis, esporotricosis, rabia, carbunco, leptospirosis y tuberculosis zoonótica son ejemplos de una larga lista de enfermedades transmisibles de los animales al ser humano, que se encuentran en un sistema de vigilancia epidemiológica. En Chile, las zoonosis de Notificación Obligatoria (NO) son: brucelosis, carbunco, triquinosis, hidatidosis, leptospirosis, dengue, enfermedad de Chagas, hantavirosis y rabia”, puntualiza el médico veterinario.

Entre los principales desafíos en materia de prevención, se encuentra “reconocer formalmente la estrecha interrelación, interdependencia e impacto entre la salud animal, humana y ambiental. Actualmente, existe un mayor y mejor control de la salud de las mascotas exóticas, como hurones o erizos de tierra, que deben ingresar al país siguiendo normativas muy estrictas. En ese caso, entonces, la responsabilidad es del tutor del animal, quien debe mantener a su mascota con los controles veterinarios, vacunas y desparasitaciones al día”.

Asimismo, hace un llamado a difundir estos aspectos de la salud, a ampliar conciencias, a fomentar el respeto entre nosotros, hacia los animales y hacia el ecosistema.

Moderno equipo impulsará la investigación en nanomedicina y farmacología

Se trata de un reómetro, único en sus características en Chile y adquirido por la Universidad de Talca, que permitirá medir las características físicas de biomateriales (como tejidos sintéticos) y comprobar si son adecuados para su aplicación en el cuerpo humano. 

Al desarrollar piel sintética o un lente de contacto es importante confirmar su adaptación con el cuerpo humano. Estos biomateriales deben tener ciertas características físicas -tales como elasticidad o flexibilidad- antes de aplicarlas medicamente para que cumplan de manera correcta su función en el organismo. Para comprobar esta compatibilidad, existe un equipo llamado reómetro, una plataforma adquirida recientemente por la Universidad de Talca.  

“Con este equipo podemos medir parámetros que son sumamente importantes para evaluar o desarrollar biomateriales -para aplicaciones médicas principalmente- y que puedan cumplir el rol que necesitamos en cuanto a, por ejemplo, tratar alguna enfermedad o reemplazar algún órgano o tejido que el paciente necesite”, explicó Esteban Durán Lara, académico del Departamento de Microbiología de la UTalca y coordinador del proyecto adjudicado.   

El docente ejemplificó que, si en un futuro cercano se quisiera desarrollar un riñón artificial, es necesario que éste cuente con características físicas y mecánicas que le permitan dar el funcionamiento requerido de acuerdo con la función fisiológica del paciente. Estos parámetros son los que este equipamiento permitirá definir.  

Este equipo único en nuestro país fue adquirido por la Universidad de Talca a través de un Fondo de Equipamiento Científico y Tecnológico (Fondequip) de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt). “Son fondos especializados que permiten optar a equipamientos que tienen valores que no son accesibles para que la Universidad los pueda comprar directamente”, detalló Durán.   

Aporte a la investigación desde el Maule  

La llegada de este equipo –que se encuentra instalado en el BioNanoLab de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UTalca- permitirá impulsar el desarrollo de investigaciones asociados a los bio y nanomateriales destinados a la industria biomédica, alimentaria y de bio fluidos.  

Durán destacó que en la mencionada casa de estudios existen diversas líneas de investigación que se verán beneficiadas con el equipamiento adquirido, desde desarrollo de biomateriables y nanopartículas, prótesis del área odontológica, así como también clasificación de alimentos funcionales aptos para consumo en materia de nutrición.   

“Este equipo con esta configuración como tal, es único en Chile. Antes de adquirir el equipamiento teníamos que recurrir a colaboradores internacionales y enviar muestras para su análisis, lo que lentificaba el proceso de obtener los resultados”, subrayó el investigador. Se trata de un valioso aporte para la investigación desde la Región del Maule, “nos vamos a convertir en referentes a nivel nacional e internacional para la investigación y desarrollo de biomateriales en distintas aplicaciones tanto en el área biomédica, farmacológica, agroalimentaria y de diagnóstico de biofluidos”, finalizó el académico.

Nirsevimab: Hospitalizaciones pediátricas disminuyeron un 80% tras llegada del medicamento contra el virus sincicial

La cifra de inmunizados con el medicamento monoclonal contra el sincicial ha llegado a un 90,7% de la población objetivo, que son los recién nacidos y lactantes menores de seis meses. Los académicos de la U. de Chile, Juan Pablo Torres y Leonardo Basso, aplaudieron las cifras y el trabajo que realizaron, el cual ayudó a traer a Chile esta innovadora medicina que está cambiado la cara a la Campaña de Invierno 2024.

Un 80 por ciento menos de hospitalizaciones se han registrado este invierno gracias a la llegada del anticuerpo monoclonal Nirsevimab, medicamento que se sumó sin costo al Programa Nacional de Inmunizaciones tras el trabajo del Ministerio de Salud con el Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI) y la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

De acuerdo a las cifras entregadas por las autoridades, la cobertura de lactantes inmunizados con el fármaco Nirsevimab, para nacidos a partir del 1 de octubre de 2023, llegó a un 86,1%, y para los recién nacidos, a un 98%. En total, se ha inmunizado a 103.758 recién nacidos y lactantes menores de seis meses. 

El vicedecano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile e investigador ISCI, Juan Pablo Torres, explicó que en estas últimas semanas ha aumentado la circulación del virus sincicial y esto, con el término de las vacaciones de invierno,”va a exponer a varios niños a que se puedan contagiar y aún más después de que retomen las actividades escolares donde, sobre todo los niños más grandes, se terminan contagiando y pueden contagiar en casas a los lactantes más pequeños”.

“La gran diferencia este año, y que lo estamos viviendo de una manera cada vez más clara, es el impacto que está teniendo la Estrategia Nacional de Prevención del VRS con Nirsevimab y que apuntó a proteger justamente a los lactantes más pequeños, a los menores seis meses, que son los que hacen los cuadros más graves y más severos y en ese grupo de niños, la verdad es que estamos viendo que el efecto que se había reportado que existía con este monoclonal -que además disminuía en al menos un 80% las hospitalizaciones por virus respiratorio sincicial es algo que, si bien todavía es preliminar-  se está dando en el escenario de vida real en nuestro país, lo cual es extremadamente bueno”, asegurá el médico de la U. de Chile.

Estas cifras positivas, detalla el doctor Torres, también se ven reflejadas en que, a esta fecha, hay menos de un 70% de ocupación de camas críticas pediátricas. “Es una medida que está siendo extremadamente potente en obtener el resultado esperado, que era tener este gran aumento significativo”, indica.

“Van a seguir habiendo casos, el virus va a seguir circulando, pero no va a afectar a los de más riesgos”, asegura el profesor Torres. 

Por su parte,  el investigador del Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI) y académico del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile, Leonardo Basso, agregó que “los resultados que estamos viendo de la Campaña de Inmunización contra el virus Sincicial con el Nirsevimab son, por supuesto, fantásticos. Son resultados preliminares por cierto y al finalizar la Campaña de Invierno vamos a tener una visión mucho más clara y vamos a poder calcular los parámetros más relevantes de una campaña este estilo, pero lo que vemos ahora es muy prometedor”.

“Lo que hizo Chile fue basar una muy revolucionaria campaña de salud pública en el conocimiento científico porque esta campaña nace del trabajo conjunto del Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería y su equipo de salud, junto con la Facultad de Medicina U. de Chile y el Ministerio y en conjunto con el laboratorio, para mostrar que este medicamento podía conseguir estos resultados. Lo que estamos viendo son resultados que de verdad le cambian la cara a la campaña de invierno pero lo que es mejor, es que eran resultados que esperábamos porque habíamos analizado y estudiado que esto es lo que tenía que suceder”, aseguró el profesor Basso.

Prensa Uchile

Día Mundial de las Alergias: una enfermedad del mundo moderno

Marcelo Castillo Navarrete
Académico Tecnología Médica
Universidad Andrés Bello
Sede Concepción

Con la llegada de la primavera se habla, comúnmente, del “inicio del periodo de alergias”, pero estas son solo un grupo de enfermedades que presentan características comunes, siendo la principal que nuestro Sistema Inmune, encargado de defendernos de microorganismos y eliminar células posiblemente cancerosas, reacciona contra elementos comunes e inocuos presentes en la naturales o nuestra vida diaria.

Existen registros de sintomatología, que hoy llamaríamos alergia, en escritos antiguos griegos principalmente asociados a alimentos y/o sustancias. La primera condición médica, que hoy se considera una alergia, es la llamada fiebre del heno, descrita en 1819 por el médico inglés John Bostock y posteriormente el término alergia, fue acuñado por el pediatra austriaco Clemens von Pirquet, en 1906.

En estudios de incidencia de enfermedades crónicas, se evidenció que a partir de la década de los 50, durante el siglo pasado, las alergias comenzaron un aumento significativo dentro de la población, en particular en los países desarrollados. Este fue uno de los argumentos fundamentales de una de las teorías sobre el origen de las alergias, la denominada “teoría de la higiene”. Esta tiene su fundamento en que los elementos del sistema inmune que participan en los procesos alérgicos están asociados originariamente a la defensa frente a los parásitos. 

Debido a la mejora, que los países desarrollados y en vías de desarrollo implementaron para aumentar la disponibilidad de agua potable, el acceso al uso masivo de medicamentos antimicrobianos, el riego de hortalizas no con aguas servidas y la masificación de los procesos de limpieza y desinfección a nivel del hogar, provocaron una disminución ostensible de enfermedades gastrointestinales y parasitarias.

En la actualidad se plantea, como en otras enfermedades crónicas, un triple condicionamiento para que se desarrolle y manifieste clínicamente: la genética, el ambiente y el estilo de vida. La genética se refiere al condicionamiento de nuestros genes, que nos hace propensos a desarrollar ciertas enfermedades, pero que por sí solas no son suficientes para el desarrollo de la enfermedad. En este punto ingresa el ambiente que nos rodea, el grado de contaminación ambiental, si vivimos en la ciudad o en zonas rurales, el grado de hacinamiento, etc. Y finalmente el estilo de vida donde el grado de estrés, los problemas personales, el tipo de alimentación repercuten en cambios en la interacción de los microorganismos presentes en el nuestro intestino con nuestro sistema inmune y como consecuencia con todo el organismo.

Si mejoramos nuestra relación con el medio ambiente y nuestro estilo de vida, en particular, disminuir la contaminación ambiental y nuestra alimentación hacia una dieta balanceada, permitiremos que nuestro sistema inmune tolere de mejor manera estas sustancias permitiendo una disminución de los factores predisponentes de la enfermedad, esto también se extiende a las personas que ya son alérgicas, que además deben evitar el contacto (de ser posible) con la sustancia que genera la alergia y seguir las indicaciones de su médico tratante, para conseguir una mejora en la sintomatología y como consecuencia en la calidad  de vida.

INACH invita a postular a nuevo curso de capacitación en observación científica en pesquerías antárticas

El Instituto Antártico Chileno (INACH) convoca a profesionales del área de la biología marina, ingeniería pesquera, técnicos y técnicas en acuicultura y otras profesiones afines, a postular a la tercera versión del curso de capacitación para la observación científica según la Comisión para la Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA).

La Dra. Lorena Rebolledo, investigadora del INACH, comenta que “este tipo de capacitaciones es muy importante, ya que todos los años las medidas de conservación las actualiza la CCRVMA, quien dicta las directrices sobre cómo debe realizarse la observación científica en aguas antárticas siguiendo el Esquema de Observación Científica (SISO). Por lo tanto, este curso habilita a profesionales afines a las ciencias del mar, a efectuar la observación científica según el SISO”.

Este curso contempla actividades teóricas y prácticas acompañadas con observación in situ de peces y kril antártico, observación de otolitos y la técnica de marcaje y recaptura de austromerluza antártica.

Para el representante nacional ante el comité científico de la CCRVMA e investigador del INACH, Francisco Santa Cruz, “la observación científica desarrollada por la Comisión es esencial para el uso racional y sustentable de los recursos pesqueros en el océano Austral. Corresponde a la principal fuente de información biológica para el monitoreo del estado poblacional de las especies explotadas, el seguimiento de la captura incidental de aves y mamíferos, y la verificación del cumplimiento de regulaciones a los buques como es la prohibición del vertimiento de desechos a bordo, entre otras medidas.” En general, la observación científica es la principal herramienta para evaluar el impacto de las actividades pesqueras, determinar la efectividad de las medidas de conservación adoptadas o identificar la necesidad de medidas adicionales.

“El curso será impartido por profesionales especialistas en aves y mamíferos marinos antárticos del INACH y de universidades, junto a profesionales de Sernapesca (responsable de la fiscalización en puerto de las pesquerías), la Armada de Chile, institución encargada de la fiscalización en alta mar en Antártica, profesionales del sector pesquero y observadores(as) científicos en ejercicio quienes relatarán su experiencia en la pesquerías de kril y de austromerluza en Antártica”, agrega Lorena Rebolledo.

Este curso se llevará a cabo desde el 12 al 14 de agosto de 2024 en dependencias de la Universidad de Magallanes en Punta Arenas, y cuenta con 15 a 20 cupos. Las postulaciones se pueden hacer a través de este link:

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScoZz9k8uKveVbcfD6tvFSm3__ISqq69a0FV4bczwkdzG1rgw/viewform

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía.

Bebidas energéticas e isotónicas: ¿Cuáles son los riesgos de su consumo excesivo? 

Estos productos han aumentado su ingesta en los últimos años, especialmente en los más jóvenes. Nutricionista de la Universidad de Talca advirtió las consecuencias que pueden tener en la salud. 

Lejos de ser una moda pasajera, las bebidas energizantes e isotónicas se han convertido en un producto de alto consumo. Así lo indica el estudio de la Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios (CONADECUS) donde se establece que, en Chile, durante el período de 2010 a 2020, aumentó en 9 veces la ingesta de estos líquidos per cápita mensual, en jóvenes entre los 14 y 30 años, pasando de 0,4 a 3,6 litros. 

Si bien estas bebidas son publicitadas como saludables y promotoras de una vida activa, el consumo de estas bebidas no aporta ningún beneficio para la población en general, explicó Javiera Sánchez Salgado, académica de la carrera Nutrición y Dietética de la Universidad de Talca.  

“Las isotónicas son producidas especialmente para los deportistas de alto rendimiento, que buscan reconstituir la pérdida de electrolitos que se generan a través del ejercicio físico exhaustivo y así evitar fatigas musculares o problemas en el sistema de contracción muscular”, detalló. 

Al respecto, la especialista enfatizó que el consumo de las mencionadas bebidas, fuera de la lógica del alto rendimiento deportivo, tiene un impacto a “largo plazo que puede generar un aumento de la cantidad de minerales en el cuerpo y eso puede llevar a problemas renales en el futuro”. 

En el caso de las bebidas energéticas, la nutricionista aclaró que “se componen de cafeína, alta cantidad de azúcar y también tienen otros compuestos no nutritivos como taurina y guanina, que también son perjudiciales, además de colorantes, preservantes, entre otros. Incluso, si se mezclan con alcohol, que algo que es frecuente en la población más joven, pueden llegar a generar accidentes de cerebrovasculares, cardiovasculares e infartos”. 

Pero no sólo ese tipo de complicaciones puede producir una bebida energizante, ya que su consumo habitual conlleva el “riesgo de padecer obesidad o sobrepeso, y también lo que se conoce como obesidad abdominal, debido a la gran concentración de compuestos azucarados, sacarosa, oligosacáridos, polidextrosa y también algunos endulzantes que alteran la microbiota intestinal y pueden relacionarse con mayor acumulación de grasa visceral”, destacó la especialista. 

En este sentido, planteó la profesora, hay que tener cuidado con el consumo de las energéticas “porque terminan deshidratando más que hidratando, producto de la cantidad de cafeína y azúcar que poseen, lo que aumenta el gasto cardíaco”. 

Para finalizar, la académica utalina indicó que “en el caso del café, el té o el mate, podríamos decir que tienen un efecto -si es que no se utilizan en exceso- más beneficioso que estas bebidas, ya que aumentan la termogénesis del cuerpo y, por ende, la utilización de más energía”. 

Especialista UCSC explica cómo se provoca el trastorno de ansiedad por comer

Las personas, entre ellos, estudiantes universitarios, buscan gestionar su ansiedad utilizando la comida como un mecanismo compensatorio para sentirse bien. 

Una de las situaciones con mayor estrés que enfrentan los universitarios es el fin de semestre, donde los estudiantes sufren inseguridad, miedo y angustia ante esta situación que muchas veces produce ansiedad por comer.

Un desorden que se caracteriza por el consumo impulsivo y descontrolado de alimentos, sin sentir hambre, que busca satisfacer necesidades emocionales, terminando en una sensación de angustia y culpabilidad.  Esta es una sensación similar al hambre fisiológica, sin embargo, es catalogada como hambre emocional. Presenta síntomas de ansiedad como desconcentración, decaimiento, sensibilidad repentina y pensamientos intrusivos relacionados con la comida.

Cristian Núñez, nutricionista de la Unidad de Salud de la Dirección de Apoyo a los Estudiantes UCSC (DAE), enfatizó que “todas las personas pueden experimentar ansiedad y la podríamos experimentar, incluso, en más de una oportunidad en el día. Una persona que no sabe gestionar correctamente la ansiedad y que comienza experimentar síntomas que afectan su salud física y mental, buscará en la comida algún mecanismo compensatorio para poder sentirse bien como es el caso de los estudiantes universitarios”. 

“La ansiedad por comer es como una especie de antidepresivo y estabilizador pasajero. Entonces, frente a esta situación de mucha ansiedad, angustia y presión, las personas se refugian comiendo alimentos que son no saludables, ricos en carbohidratos, azúcares refinados y grasas saturadas”, agregó. 

Comer chocolate después de almorzar, revisar el refrigerador constantemente y consumir bebidas gaseosas en vez de agua, son algunas de las actitudes que enfrentan las personas. Por lo general, tienen antojos de los alimentos que se pueden experimentar inmediatamente después de comer. 

Al consumir este tipo de alimentos, el nutricionista explicó que “genera un aumento en la producción de algunos neurotransmisores como la dopamina. Y esto hace a su vez, nos genera un estado de placer, un estado de calma, exaltación, nos activa y nos permite, incluso, conectarnos con las tareas que teníamos pendientes y nos permite funcionar bien, pero esta sensación puede durar hasta una hora”. 

Sin embargo, realizar estas acciones muy seguido provoca que las personas se vuelven dependientes. Núñez aclaró que “cada vez que se enfrentan a una situación de ansiedad donde se afecta la concentración, la capacidad para hacer frente y el estado de ánimo empiezan a querer consumir nuevamente un alimento con estas características para nuevamente experimentar estos síntomas pasajeros de placer, de bienestar, de compensación como un método compensatorio donde se acostumbran a funcionar de esa manera y caen en este círculo vicioso”. 

“Y eso a largo plazo puede afectar el estado nutricional, la salud cardiovascular en general, y puede generar molestias digestivas, afecta a nuestra salud mental, puede afectar el sistema inmunológico, entre otros”, añadió. 

En cuanto a cómo la comida influye en el estado de ánimo, el nutricionista señaló que “los nutrientes regulan el metabolismo de las células relacionadas con el pensamiento, las emociones y el estrés. Por ejemplo, la vitamina B2 mejora la memoria, previene estados de confusión y depresión; la vitamina C protege al cerebro del estrés oxidativo y mejora su funcionamiento; el hierro es necesario para el buen funcionamiento neuronal, la sinapsis y su déficit se asocia a problemas de aprendizaje y desarrollo; y el magnesio ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y regula la producción de dopamina y serotonina”. 

Recomendaciones 

Para enfrentar estos escenarios, el nutricionista recomendó que “hay que abordar esto mediante estilos de vida saludables. Es necesario dormir 7 a 9 horas por la noche, para tener un sueño reparador, establecer horarios, evitar los neuroestimulantes físicos y químicos”. 

Asimismo, el especialista enfatizó que “hay que definir los horarios de alimentación, no saltarse comidas, no realizar ayunos, no experimentar dietas de moda presentes en las redes sociales. Nunca dejar de comer y hay que consumir volúmenes de comida pequeños”. 

“Por otro lado, hay que evitar alimentos inflamatorios (condimentos, aliños, frituras, snack), y gaseosas. Mantener hidratación (agua, limitar la ingesta de café, té, mate y similares), no sobrecargar el estómago, evitar alimentos con temperaturas extremas, cocinar con laurel y orégano, preferir sopas y cremas”, sostuvo. 

Otras de las maneras para mitigar la sensación de ansiedad por comer, el profesional sugiere consumir hierbas tranquilizantes naturales como manzanilla, cedrón, menta, poleo, lavanda y cáscaras de naranja, otras como sedantes como hierba de San Juan, pasiflora, valeriana y lavanda. Para el colon, recomendó orégano, manzanilla, bolso, bailahuén, semillas de hinojo, clavo de olor, llantén y flor de caléndula. Asimismo, para la concentración sugirió ruda y romero como aromatizantes.

Centro ANID CIEP liderará proyecto de arqueología

El estudio se realizará incorporando ciencia ciudadana, invitando a participar a quienes habitan la localidad de Raúl Marín Balmaceda y la costa aledaña, con el fin de registrar la historia remota de la zona.

La localidad de Puerto Raúl Marín Balmaceda perteneciente a la comuna de Cisnes fue uno de los primeros sitios poblados de manera regular por el Estado chileno en la Región de Aysén, sin embargo, cuenta con escasos registros de su pasado previo a dicha colonización.  Hoy en día esta pequeña comunidad se caracteriza por el desarrollo de la pesca artesanal y el turismo, mostrando además un interés comunitario por la conservación del territorio.

“Exploradores de Bordemar: Arqueología y Memoria Territorial en Raúl Marín Balmaceda” es el nombre del proyecto del Fondo del Patrimonio Cultural convocatoria 2023, el cual financiará la investigación de la arqueóloga Constanza Roa Solís y la socióloga Antonia Bahamondes Mansilla, ambas pertenecientes al Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP), el que busca conocer el uso del borde costero y la forma de ocupación del paisaje mediante la identificación de sitios arqueológicos. Procurando con esto aportar a futuras estrategias de conservación y valoración del patrimonio arqueológico y el paisaje.

Comunidad y ciencia para el conocimiento del territorio

“Este proyecto tiene un particular interés en contribuir a la identidad y memoria territorial de Raúl Marín , donde comenzaremos por generar un catastro de sitios arqueológicos, de esta forma buscamos articular la historia de la colonización reciente, con la historia remota del Puerto, teniendo como hilo conductor la relación del ser humano con el ecosistema marino y el borde costero”, relata Constanza, la arqueóloga y directora del proyecto.

Uno de los pilares del presente proyecto es el enfoque de Ciencia Ciudadana, una metodología que busca involucrar a la comunidad en la toma de datos y su posterior análisis, propiciando la integración del conocimiento local que la comunidad del territorio posee. Para Antonia este es un tema fundamental del proyecto; “Estas metodologías permiten articular un relato común sobre la relación del ser humano y el borde costero de Puerto Raúl Marín Balmaceda en conjunto con vecinas/os y organizaciones sociales, nos permiten hacer más vinculantes y participativos los procesos de investigación, y que las y los habitantes puedan ser parte del conocimiento registrado, así como apropiarse del patrimonio cultural del territorio”.

Otro objetivo que buscan las investigadoras es promover la valorización del patrimonio arqueológico local y la democratización del conocimiento científico, mediante el desarrollo de talleres educativos de arqueología dirigidos a la comunidad y organizaciones sociales, abordando la importancia del cuidado del patrimonio arqueológico y explicando los procesos de investigación que se desarrollan en la arqueología, como también saber qué nos cuentan del pasado los vestigios materiales que se encuentran.

Fuente: CIEP

Conservar la biodiversidad en un mundo cambiante: El rol crucial de los jardines botánicos

Dr. Cristian Echeverría Leal
Director del Proyecto
Campus Naturaleza UdeC


Los jardines botánicos, con su capacidad para albergar y cuidar especies en peligro, que eventualmente no sobrevivan al cambio climático, se erigen como refugios

En medio de la creciente preocupación por la pérdida de biodiversidad y los efectos del cambio climático en los ecosistemas de nuestro planeta, la conservación ex situ emerge como una herramienta fundamental en la conservación de especies amenazadas. Y es en este contexto, que los jardines botánicos y arboreta adquieren una relevancia aún mayor, no solo como espacios de esparcimiento y educación, sino como refugios vitales para la flora en peligro.

La Universidad de Concepción (UdeC), a través de su proyecto Campus Naturaleza, dedicará seis hectáreas para la creación de la primera colección de tres especies de Nothofagus amenazadas en América del Sur: el ruil (N. alessandrii), el hualo (N. glauca) y el roble de Santiago (N. macrocarpa). Esta iniciativa, que nace de una profunda vocación por la conservación de la biodiversidad y el compromiso con el desarrollo sustentable, representa un paso significativo hacia la protección de estas emblemáticas especies.

El género Nothofagus, conocidos comúnmente como «roble», está formado por 37 especies distribuidas de manera discontinua en el hemisferio sur. Estas especies forman grandes extensiones de bosques, que van desde el nivel del mar hasta 4.000 m sobre el nivel del mar en ambientes templados y tropicales. En América Latina los bosques de Nothofagus crecen sólo en el sur de Chile y Argentina.  De las 10 especies de Nothofagus que existen en Sudamérica, tres especes están amenazadas y sólo se encuentran en Chile.

A pesar de su valor cultural, social, económico, estético, cientifico y ecológico, estas especies enfrentan múltiples amenazas, incluyendo la deforestación por cambio de uso de suelo, la fragmentación del hábitat y el cambio climático.Ante este panorama desafiante, la creación de un espacio dedicado a su conservación, fuera de su distribución natural, no solo asegura su supervivencia en un entorno controlado, sino que también proporciona un banco genético para futuras investigaciones y programas de reintroducción en la naturaleza.

La conservacion ex situ busca complementar los esfuerzos de conservación in situ y restauración ecológica. Es importante destacar que la conservación ex situ no pretende reemplazar los esfuerzos de conservación in situ, es decir, la protección de las especies en su hábitat natural. Por el contrario, complementa estas acciones al ofrecer un seguro adicional contra la extinción y brindar la oportunidad de estudiar y comprender mejor las necesidades y el comportamiento de las especies en un entorno controlado.

El futuro jardín botánico al interior de Campus Naturaleza de la UdeC no solo será un espacio de contemplación y belleza natural, sino también un espacio de investigación y educación dedicado a la conservación de la biodiversidad. A través de programas de divulgación y colaboración con otras instituciones y comunidades, buscamos fomentar la conciencia ambiental y promover la protección de nuestro patrimonio natural.

En conclusión, la conservación ex situ desempeña un papel crucial en la preservación de especies amenazadas en un mundo cambiante. Los jardines botánicos, con su capacidad para albergar y cuidar especies en peligro, que eventualmente no sobrevivan al cambio climático, se erigen como refugios. La iniciativa de nuestra Casa de Estudios de dedicar un espacio para la conservación de Nothofagus es un ejemplo de su compromiso con la biodiversidad y un legado para las generaciones futuras.

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