Monitoreo en Hacienda Puchegüín (Cochamó) registró tres especies nativas en peligro de conservación

Fotos: Daniel Pastene

La semana pasada se dieron a conocer los resultados de un programa de monitoreo participativo de fauna realizado en el Valle de Cochamó, lo que incluye dentro del área de estudio parte del terreno privado de 133 mil hectáreas de Conserva Puchegüín, iniciativa que busca comprar el predio para protegerlo.

Las 24 cámaras trampa, que estuvieron instaladas por más de 4 meses en el lugar, lograron captar 31 especies nativas, incluyendo la Güiña, el Monito del Monte y la Vizcacha de la Patagonia. El experto a cargo de la investigación asegura que la conservación del hábitat de estas especies será vital para su protección. 

Como parte del programa de Monitoreo Participativo de Fauna, la ONG Puelo Patagonia junto al Club Andino y la Organización del Valle de Cochamó, lograron monitorear 31 especies de fauna en el Valle de Cochamó, ubicado en la Región de Los Lagos.

Güiña, Puma, Carpintero negro y Zorro culpeo, son parte de los registros de las 24 cámaras trampa que instalaron en diciembre del 2023 y retiraron a fines de marzo de 2024 los miembros de estas tres organizaciones locales y que distribuyeron en distintos puntos estratégicos del valle con especial énfasis en encontrar a la Vizcacha de la Patagonia (Lagidium wolffsoni): un roedor del que se tienen pocos registros e información en Chile. 

La Vizcacha de la Patagonia o Chinchillón Anaranjado (Lagidium wolffsoni): se distingue por sus grandes orejas y una cola frondosa, con un pelaje espeso que varía entre tonos de café y gris. Sus patas traseras son particularmente robustas y están adaptadas para saltar y trepar fácilmente en terrenos rocosos. Su dieta principal consiste en pastos y hierbas, aunque también se alimenta de corteza y brotes de arbustos cuando escasea la comida. 

Dentro de los hallazgos del monitoreo que más llamaron la atención fue el de este roedor, la Guiña (Leopardus guigna) y del Monito del Monte (Dromiciops gliroides), ya que los tres se encuentran en peligro de conservación, según la UICN. Estas tres especies son endémicas de los bosques templados andinos de la zona sur de Chile y Argentina. Su monitoreo, asegura Fernando Novoa, médico veterinario especialista en fauna silvestre y experto a cargo de la investigación de este monitoreo participativo, es crucial para protegerlas, ya que “se trata de tres mamíferos que sólo podemos encontrar en esta parte del mundo, lo que los hace únicos pero a la vez vulnerables a cualquier cambio en su hábitat”. 

Según Novoa, la presencia de estas tres especies es relevante ya que son indicadores del bienestar de su hábitat, y cada uno cumple un rol ecológico en la cadena alimenticia y en el ambiente: “Por ejemplo, en el caso de la Guiña, se trata de una especie especialista de bosques. Eso quiere decir que el bosque que está ahí es saludable porque genera alimento para que la Guiña pueda vivir y también pueda desplazarse de manera libre. Lo mismo ocurre con el Monito del Monte, cuya principal amenaza históricamente ha sido la pérdida y degradación de su hábitat”, dice. 

La Guiña (Leopardus guigna) también conocido como wiñao kod kod es uno de los felinos más pequeños del mundo y el más pequeño de Chile. En su estado adulto pesa entre 1,2 y 2,2 kg.

Monito del monte (Dromiciops gliroides) es considerado un fósil viviente, con 26 centímetros es el más grande de los cuatro marsupiales que habitan en Chile. Se caracteriza por sus grandes ojos delineados que se adaptan a la oscuridad, sus pequeñas orejas redondas y su pelaje corto. Además, es el único mamífero que hiberna en Sudamérica y lo hace almacenando grasa en su cola.

Los hallazgos de estas tres especies también son relevantes ya que sus registros fueron captados por las cámaras instaladas en los pies del Cerro Trinidad y en uno de los senderos del Cerro Anfiteatro, dos zonas del valle que pertenecen a la Hacienda Puchegüín, un territorio privado de 133 mil hectáreas (correspondientes al 30% de la comuna de Cochamó) que tiene un alto valor ecológico y cultural, y que desde hace algunas semanas ha hecho noticia en Chile y el mundo. Esto luego de que cinco organizaciones –entre ellas Puelo Patagonia– lanzaran Conserva Puchegüín, iniciativa que a través de donaciones nacionales e internacionales busca comprar este predio que está a la venta desde 2022, con el fin de proteger su biodiversidad y tradiciones, e implementar un proyecto de conservación y desarrollo local. 

Según cuentan desde la iniciativa, este lugar por años se ha visto amenazado ante industrias de alto impacto, por lo que los recientes registros reafirman aún más su protección: “Puchegüín es una pieza clave en un paisaje continuo de alrededor de 1.630.000 hectáreas de áreas protegidas entre Chile y Argentina, por lo que conservar este lugar ayudará a crear uno de los mayores corredores biológicos de América Latina que será crucial para la protección de estas y otras especies”, dice Andrés Diez, director de Puelo Patagonia y vocero principal de la campaña. 

Para esto, tanto la metodología de monitoreo participativo como la conservación del predio son vitales, asegura Novoa: “Los miembros de la comunidad local desempeñan un papel crucial en la instalación y el mantenimiento de un sistema de monitoreo, y su conocimiento del terreno y la fauna es fundamental para lograr registrar, monitorear y proteger con éxito a estas especies”. 

En esto coincide Patricia Almonacid, integrante de la Organización del Valle de Cochamó y el Club Andino, dos organizaciones que forman parte de este programa colaborativo. Para ella, la forma más efectiva para conservar la fauna que habita en su comuna es a través del conocimiento: “Al conocer la riqueza y biodiversidad del valle y qué especies existen aquí, podemos saber cómo protegerlas de mejor manera”.

Por lo mismo, el director de Puelo Patagonia recalca que Conserva Puchegüín considera no sólo la adquisición del predio, sino también desarrollar un programa de conservación a 7 años que incluye la ejecución de este tipo de programas: “El hallazgo de estas tres especies nos confirman que este lugar continúa teniendo condiciones óptimas para la vida salvaje, y a su vez nos plantea que los esfuerzos de conservación y cuidado del lugar se tienen que mantener”. 

La ciencia, el turismo y la gastronomía se unieron para aprender más sobre el territorio

Fuente: COPAS Coastal

La Masterclass de Ecoturismo “SOS Océano” fue realizada por el Centro de Investigación Oceanográfica COPAS Coastal y el Centro Científico CEAZA en Punta de Choros y Caleta Chañaral de Aceituno. Participaron habitantes de ambas localidades, entre ellos guías de turismo, personas ligadas a la gastronomía, entre otros.

Durante tres jornadas, con charlas y talleres impartidos por destacados expositores, se abordó cómo incorporar aspectos de la Cultura Oceánica en la narrativa Turística y cómo aportar a la actividad Turística Sustentable desde la Gastronomía, con elementos como el Rescate Culinario, Gastronomía Local y la Sustentabilidad de los Recursos Marinos.

Entre los expositores se encontraron la Dra. Susanna Buchan, científica de COPAS Coastal y CEAZA, quien se refirió a la investigación que se realiza en el Archipiélago de Humboldt, sobre las conductas de alimentación, las características del relieve submarino que permiten un ecosistema rico en nutrientes, lo que favorece la abundancia del krill, que a su vez permite la presencia de grandes cetáceos, como la ballena fin que permanece prácticamente todo el año en el lugar.

Asimismo, los asistentes en cada localidad participaron de un conversatorio y una clase demostrativa del chef Alonso Barraza del programa de televisión “Recomiendo Chile” y colaborador de COPAS Coastal, quien destacó el valor de rescatar o conocer la historia de la localidad basada en conocimiento científico o en historias familiares, para respaldar la presentación gastronómica que tiene esta localidad. Es ese respaldo, el que le va a dar valor de gastronomía local al producto. El chef planteó que “desde el punto de vista turístico tener clara una identidad gastronómica es súper importante, porque esta identidad cautiva al turista visitante y además va a encantar también a la localidad. Nada mejor que conocer lo de uno. Y poder entregarlo con conocimiento, con orgullo. Si no conocemos nuestra gastronomía local, la verdad es que perdemos parte de nuestra esencia”.

A lo anterior, se sumaron Gerardo Cerda y Erik Burgos, profesionales de SERNAPESCA de Coquimbo y Atacama, respectivamente, quienes abordaron la importancia de un ecosistema marino sano, los servicios ambientales que proveen y su relación con el turismo. Sobre la relevancia de las áreas marinas protegidas para las comunidades, y la necesidad de realizar una actividad turística responsable de avistamiento de fauna marina. En esta oportunidad, se presentó el programa Centinelas del Mar, que busca involucrar a la comunidad local como vigías de fauna marina, con el propósito de agilizar acciones conducentes a la protección y rescate de fauna marina en circunstancias excepcionales. Asimismo, se invitó a los habitantes locales a ser voluntarios en este programa, logrando un número importante de adherentes.

Claudia Hernández, encargada del Programa de Ciencia y Turismo del CEAZA destacó que “esta versión de Masterclass de Ecoturismo tuvo una positiva recepción y para nosotros como centro científico es muy importante tener este nexo con la comunidad porque el transmitir conocimiento científico a través del turismo puede ser una poderosa herramienta para mejorar la cultura científica a nivel global en el largo plazo. Asimismo, nos permite dar a conocer las investigaciones científicas en el mismo territorio donde se realizan”.

Paúl Gómez, coordinador de Divulgación y Educación Científica de COPAS Coastal, y quien presentó algunos ejemplos de los trabajos realizados por el Centro COPAS en la Patagonia de Chile, destacó que trabajar con operadores turísticos permite “algo fundamental, el turista se encuentra totalmente receptivo a aprender cosas sobre los lugares que visita, y la ciencia puede aprovechar esa voluntad de aprender para enseñar y concientizar sobre diversas problemáticas locales. Es parte de lo que buscamos en nuestra iniciativa SOS Océano, trabajar con personas multiplicadoras como docentes, comunicadores y en esta ocasión, operadores turísticos, que nos ayuden a llevar la cultura oceánica, principalmente descubrir nuestro vínculo inquebrantable con el océano y fomentar nuestro deseo de cuidarlo”. 

La Masterclass en Ecoturismo contó con el apoyo de Servicio País, GEF de Gobernanza Marino Costera, CONAF, SERNATUR, Agrupaciones Changas de Punta de Choros, Sindicato de Pescadores de Chañaral de Aceituno, Gremio de Pescadores de Punta de Choros. Asimismo, organizaciones locales e instituciones facilitarnos sus espacios para realizar estas actividades: la oficina de CONAF ubicada en Punta de Choros, el Centro Gastronómico Ecofuturo de caleta Los Corrales en Punta de Choros, el domo de Chañaral de Aceituno y el Restaurant “El Jony”.

Un aporte sorpresa a la conservación

Pippa Ehrlich, la exitosa cineasta sudafricana coescritora, editora y directora del documental ganador del Oscar “Mi Maestro el Pulpo”, y quien estuvo presente en Chile para el Festival de Cine Santiago Wild, visitó días antes de esta actividad la Caleta Chañaral de Aceituno, y durante su visita señaló que el rocío o hierba de rocío (Mesembryanthemum crystallinum), localmente conocida como yuyo, era consumida en diversas preparaciones culinarias en Sudáfrica, su país.

El rocío, es una especie de origen africano, que fue introducida durante la primera mitad del siglo XIX, desde entonces se ha convertido en una verdadera amenaza que genera diferentes afectaciones en los ecosistemas del norte de Chile, sobre todo en las islas Chañaral y Choros, en el archipiélago de Humboldt, debido a que saliniza los suelos y compite con especies nativas. Marinella Maldonado de CONAF Atacama y Susannah Buchan, científica de COPAS Coastal y CEAZA sabedoras de la actividad que sucedería en estos días, solicitaron al chef Alonso Barraza, que considerara tratar de utilizar el rocío en alguna receta. Para sorpresa de las personas asistentes en las dos localidades, el reto fue aceptado, y no sólo se sorprendieron de estar comiendo yuyo, se trataba de un verdadero manjar, con un sabor muy suave, similar al de la espinaca. Esto se constituye en una posibilidad de aportar a la conservación de su territorio, al avizorar un posible mecanismo de controlar una planta que llevan mucho tiempo intentando erradicar. Y si bien, la velocidad a la que se reproduce esta planta no permite pensar en la total erradicación, el uso de este yuyo en la gastronomía permitirá dos cosas, visibilizar una problemática a quienes visiten estas localidades y aportar al control de esta plaga.

Alonso Barraza al respecto señala que “la gastronomía permite incluso recepcionar a esta planta invasora y sacarle provecho, porque a pesar de lo problemática que es, tiene que aportar, cada ingrediente suma a esta identidad, con un respaldo histórico, una propuesta de sabor y saberes que se le puede entregar a un turista e incluso a la comunidad, para que valoren lo que tienen desde muchas aristas”.

Equipo chileno logra secuenciar por primera vez el genoma completo de la influenza aviar altamente patógena en la Antártica

Fuente: INACH

Un equipo multidisciplinario de científicas y científicos chilenos asociados al Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN) ha logrado un avance significativo en la comprensión de la la influenza aviar altamente patógena (HPAIV H5N1) en Antártica: lograron secuenciar su genoma completo.

Esto fue posible gracias al trabajo colaborativo de investigadoras e investigadores del Instituto Antártico Chileno (INACH), la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile (Favet UChile) y la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile (Medicina UC), quienes han podido trazar el origen de este virus en el territorio antártico.

Este grupo fue creado para responder a la contingencia en Antártica. Durante el verano austral se realizó un esfuerzo de vigilancia sanitaria, completando finalmente la secuenciación del genoma de influenza H5N1 HPAIV, un hallazgo notable que, sin duda, aporta valiosa información sobre la presencia del virus en el continente más austral del planeta.

La expedición tuvo una duración de cuatro meses, desde diciembre de 2023 hasta marzo de 2024, donde el equipo realizó una vigilancia intensiva del virus y se identificaron aves infectadas con H5N1 HPAIV, las cuales fueron confirmadas posteriormente por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). En concreto, fueron casos de skuas polares (Stercorarius maccormicki) en la isla James Ross, cerca de la base Mendel de la República Checa, que en primera instancia fueron confirmadas por el laboratorio de influenza de INACH/Favet en la base Escudero, en isla Rey Jorge, y luego secuenciadas exitosamente por Medicina UC.

El Dr. Marcelo González, jefe del departamento científico del INACH y líder de esta iniciativa, resaltó la importancia de identificar especies clave en la diseminación del virus. “La skua polar parece ser un actor crucial, pero podrían existir otros vectores involucrados. Debemos ser capaces de continuar con este tipo de estudios para comprender la diseminación y el impacto del virus en las poblaciones de fauna silvestre en la Antártica”.

A su vez, la Dra. Catalina Pardo-Roa, a cargo de la secuenciación, destacó “la eficiencia de la tecnología de secuenciación por nanoporos que nos permitió implementar una plataforma local, gracias a la cual logramos obtener el genoma completo en menos de una semana tras la llegada de las muestras al laboratorio”.

“Los resultados preliminares indican que los virus secuenciados están estrechamente relacionados con los detectados en las islas Georgia del Sur a finales de 2023 y a otros de Sudamérica. Esto demuestra una cadena de diseminación local que conecta casos del sur de Sudamérica con la Antártica», agrega el Dr. Víctor Neira, quien desarrolló el análisis de los virus.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía.

Mujeres de Latinoamérica y el Caribe se reúnen en Chile para fortalecer la colaboración y participación femenina en ciencia y tecnología

-Primera Reunión Regional de la OWSD en AméricaLatina y el Caribe (OWSD LAC) se efectuó con el apoyo y participación del Instituto de Ecología y Biodiversidad, entidad anfitriona del Capítulo Nacional en Chile. 

Fuente: IEB

En Santiago de Chile, se realizó la Primera Reunión Regional de la Organización de Mujeres en la Ciencia para el Mundo en Desarrollo, OWSD, que contó con la participación de representantes de 16 países de Latinoamérica y el Caribe.

La jornada, efectuada en la Sede de Santiago de la Universidad de Concepción, tuvo por objetivo dialogar y avanzar en estrategias que permitan visibilizar y fortalecer la participación de las mujeres en ciencia y tecnología en nuestro continente.

El Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, entidad anfitriona de la OWSD Chile, apoyó la realización de esta actividad, en la que dos de nuestras investigadoras estuvieron presentes: Alejandra Troncoso, como Presidenta del capítulo nacional de la OWSD Chile, y la directora del Laboratorio de Conservación y Bienestar Humano, María José Martínez-Harms, en representación de la Unidad de Equidad de Género del IEB.

«Nos sentimos muy afortunadas y honradas de ser anfitrionas de esta primera reunión regional. En este contexto, el IEB ha sido fundamental para hacer de este evento una realidad, en el que buscamos aprovechar todas las instancias de interacción y colaboración entre hermanas científicas, no solo para avanzar en el ámbito de la ciencia, sino también, para potenciar la carrera de las mujeres latinoamericanas. Durante este encuentro abordamos temas como enrolamiento, fuentes de financiamiento, dirección ejecutiva, pero también compartimos experiencias, historias, luchas y problemáticas que nos permitirán seguir trabajando juntas y aumentar también nuestra representación latinoamericana en la OWSD global, este gran programa de la UNESCO presente en los cinco continentes”, señaló Alejandra Troncoso, también investigadora de la Universidad de La Serena.

Kleinsy Bonilla, investigadora y cientista social guatemalteca y Vicepresidenta para Latinoamérica de la OWSD para América Latina y el Caribe- presente en la jornada-, explicó que uno de los mayores desafíos a nivel regional es romper el aislamiento. “Tenemos problemas de exclusión en la carrera científica, y eso se incrementa más en aquellas mujeres que compatibilizan este rol con el de la maternidad. La verdad es que al reunirnos y conversar sobre los problemas que afectan a nuestros países, nos damos cuenta de que estas barreras son bastante parecidas y que las mujeres continúan haciendo investigación científica en contextos masculinizados. Por eso, al romper el aislamiento y trabajar en conjunto, nos damos cuenta también que hay experiencias ya aprendidas por otras colegas. Chile por ejemplo, es un modelo de lucha por reducir las brechas”.

OWSD en Chile y el mundo

La Organización de Mujeres en la Ciencia para el Mundo en Desarrollo, OWSD por sus siglas en inglés, fundada en 1987 y con sede en la Academia Mundial de Ciencias, TWAS -en Trieste, Italia-, es un programa de la UNESCO, y el primer foro internacional que reúne a mujeres científicas del mundo. Esto, con el objetivo de fortalecer su papel en el proceso de desarrollo, promover su representación en el liderazgo científico y tecnológico, y apoyar la colaboración y generación de vínculos entre científicas del sur global, contribuyendo con esto también a que éstas puedan convertirse en verdaderas agentes de cambio en sus comunidades.

Para estos fines, la organización ofrece becas para la formación en investigación, desarrollo profesional y oportunidades para la creación de redes en diferentes etapas de las carreras científicas.

En el caso de Chile, la OWSD se estableció en diciembre del 2022 y actualmente cuenta con 43 integrantes de diversos puntos del país y disciplinas. Alejandra Troncoso, directora del Capítulo Nacional, señala que las principales líneas de trabajo de la OWSD Chile se han focalizado en potenciar el enrolamiento de mujeres en las carreras científicas y en la visibilización de ellas, desde la perspectiva humana. Para ello se están priorizando acciones de divulgación de la ciencia, como el programa de radio “Científica-Mente: ciencia con mirada femenina”, centrado en la humanización de las científicas, desde su historia de vida, lucha contra barreras culturales, sociales y económicas y el qué hacer de las mujeres en diversos ámbitos de la ciencia, incluidas las ciencias sociales.

Respecto a las barreras y desafíos presentes en Chile, la investigadora advierte que aún hay bastantes limitaciones para la carrera científica. “Un tema importante, por ejemplo, tiene que ver con los problemas de financiamiento y otro, con las brechas que existen para la compatibilización de la vida personal y familiar con el ámbito laboral. Para enfrentar esto, se necesita generar espacios de trabajo más seguros y más respetuosos con la salud mental, porque la carga es muy alta, especialmente en mujeres con familias o que ejercen labores de cuidado. Y muchas veces este mundo científico competitivo ejerce una presión tal, que eso determina la deserción en las carreras”, comenta Alejandra Troncoso.

A raíz de este escenario, la investigadora señala que desde la OWSD se requiere diversificar los ámbitos de acción, mejor la interconexión entre científicas y aumentar el reclutamiento de socias y socios de la OWSD Chile, a fin de poder generar transformaciones a nivel nacional. “Mientras más seamos, más avances podremos lograr a un menor costo personal. Asimismo, debemos reconocer nuestras limitaciones y abordarlas desde la colaboración entre capítulos a nivel regional y nivel nacional”.

En ese contexto, Alejandra Troncoso enfatiza en que, si se quiere atacar la fuga de capital humano y evitar que más investigadoras tengan que abandonar su carrera científica, es fundamental que las políticas públicas también se hagan presentes. “Es urgente repensar este sistema tan competitivo, jerárquico y capitalista, porque si se está atrapado en éste, ¿cuánto tiempo se le puede dedicar al activismo y a los espacios de diálogo? Esto es relevante de abordar y al menos desde la OWSD, estamos generando espacios seguros de conversación. Pero aún nos falta mucho”, puntualiza.

Entre los acuerdos de seguimiento, por parte de las científicas de participantes OWSD LAC, se incluyen:

  • Crear el canal de comunicación Liderazgos (Comités Ejecutivos Nacionales) en OWSD LAC para mayor colaboración
  • Cerrar 2024 con tres Capítulos Nacionales más en LAC: Costa Rica, Cuba y Panamá
  • Promover la candidatura un país/CN en LAC para recibir la Asamblea Global de OWSD en 2025
  • Compartir experiencias y buenas prácticas en temas como: Transición de liderazgos y elección de Comités Ejecutivos; Aplicación a financiamientos; Interseccionalidad y Género en la Ciencia en LAC y Vinculación de las Diásporas Científicas de LAC

Obtener la membresía en OWSD es completamente gratuito, en línea y completar el registro requiere estimado de 15 minutos en este enlace https://owsd.net/membership/membership, en caso de dudas puedes escribir a kleinsy@gmail.com

Crean alianza para impulsar emprendimientos científico-tecnológicos desde universidades

  • Grupo Zenit desarrollará la primera alianza académica de innovación y emprendimiento, junto a Universidad Santa María (USM), Universidad Católica del Norte (UCN), INNOVO USACH de Universidad de Santiago, y Universidad Austral de Chile (UACh). La iniciativa debuta este mes con el programa “Startup Studio Academy”, que capacitará a 200 investigadores, académicos y estudiantes; acompañará a 16 equipos en su proceso de incubación; y creará 8 compañías para concursar a fondos de “Startup Ciencia de ANID”.

La alianza conformada por Grupo Zenit junto a Universidad Santa María (USM), Universidad Católica del Norte (UCN), INNOVO USACH de Universidad de Santiago, y Universidad Austral de Chile (UACh), anuncia la creación del primer consorcio autogestionado para desarrollar empresas con base científico-tecnológica (EBCT) desde universidades y presenta su primera iniciativa: “Startup Studio Academy”.  El programa espera fortalecer el capital humano emprendedor en la academia y facilitar la entrada a mercados nacionales y extranjeros.

El programa se basa en la metodología venture studio, que busca identificar el potencial de tecnologías desarrolladas en la academia, reforzando las capacidades de emprendimiento de los investigadores y conectando con otros emprendedores que puedan sumarse a los equipos liderados por científicos.

El modelo, inédito en Chile, responde a una de las grandes necesidades que tiene el ecosistema nacional de innovación y emprendimiento, que se traduce en el bajo número y éxito comercial de los emprendimientos de base académica. Este programa refuerza una de las principales problemáticas que se han identificado en el nuevo proyecto de Ley de “Transferencia de Tecnología y Conocimiento”.

En su primera actividad -“Startup Studio Academy”- el consorcio capacitará a 200 investigadores, académicos y estudiantes; acompañará a 16 equipos en su proceso de incubación; y creará 8 compañías para concursar a fondos de “Startup Ciencia de ANID”. El programa se desarrollará entre mayo y agosto de 2024, y entregará conocimientos y herramientas para la creación e innovación de empresas con base científico-tecnológica.

Fernando Venegas, director ejecutivo de Grupo Zenit, señaló: “Las universidades sin duda cuentan con el capital humano y la infraestructura necesaria para investigar e innovar, aunque muchas veces estas tecnologías no logran llegar mercado, siendo una de las principales razones el no contar con un equipo emprendedor. Es distinto el ADN de un investigador y el de un emprendedor, y este consorcio será el motor que logrará fortalecer la musculatura para desarrollar masa de emprendimiento académico”.

Startup Studio Academy es un programa consorciado de Grupo Zenit junto a estas 4 universidades del país, destacadas entre las líderes en I+D+i en Santiago, Valparaíso, Antofagasta y Valdivia; que promueve la descentralización y que brinda acompañamiento estratégico a las instituciones desde etapas tempranas, desarrollando una cultura de innovación y emprendimiento en los equipos académicos, potenciando la etapa de incubación, y conectando con emprendedores e inversionistas en una etapa denominada “Fit Founders”, para cerrar el círculo del emprendimiento.

Bárbara Torres, directora de innovación y transferencia tecnológica de la Universidad Católica del Norte, señaló que “impulsar la generación de nuevos negocios basados en ciencia y tecnología que impacten y contribuyan de manera positiva al desarrollo y diversificación de la matriz productiva de nuestros territorios es parte de nuestro quehacer como universidad regional”.

Por su parte, Aldonza Jaques, directora de desarrollo y transferencia tecnológica de la Universidad Técnica Federico Santa María, comenta sobre esta asociación, señalando que “Estamos muy entusiastas de poder poner a disposición de nuestros investigadores este programa que los capacita para que esas buenas ideas no se queden en un paper y puedan beneficiar a la sociedad a través de emprendimientos científicos-tecnológicos”.

A los proyectos ganadores se les desarrollará una agenda y se les asignará un advisory board (equipo asesor) para acompañarlos en su proceso para levantar capital por 130 millones de pesos, desde el fondo “Startup Ciencia 2024″de ANID. 

Para más información visita www.grupozenit.cl

Lanzan la primera evaluación de la salud del océano en Chile en 103 comunas costeras

  • El indicador internacional denominado Índice de la Salud del Océano o IdSO, evaluó aspectos como biodiversidad, aguas limpias, protección costera, pesca artesanal, turismo y recreación, entre otros, en las 103 comunas costeras del país. La iniciativa, liderada por los centros ANID Instituto SECOS e IDEAL, será la base para el desarrollo de la plataforma de datos oceánicos IDEOS junto a Data Observatory, herramienta que permitirá una evaluación constante de la salud oceánica para informar la toma de decisiones, políticas públicas e innovación.

Fuente y fotos: Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS)

El Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS) y el Centro de Investigación Dinámicas de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL), en un trabajo conjunto realizado durante dos años y con análisis de múltiples fuentes, bases de datos y revisiones de diez indicadores clave, presentan los resultados de la primera evaluación del Índice de Salud del Océano (IdSO), un indicador científicamente reconocido a nivel internacional, que analizó el estado de los ecosistemas marinos de 103 comunas costeras de Chile, entre Arica y Punta Arenas. 

Esta primera evaluación exhaustiva del estado de salud del océano y sus actividades asociadas a comunidades costeras del país, arrojó como resultado un estado intermedio de la salud oceánica nacional, donde Chile en general obtuvo 61 puntos de un máximo de 100 en la medición, que ubica a nuestro mar en un estado relativamente sano, pero al menos 10 puntos bajo el promedio mundial de los 220 países que cuentan con mediciones, que promedia los 73 puntos.

“Esta evaluación fue realizada a través de un esfuerzo colaborativo entre el centro IDEAL y el Instituto Milenio SECOS, con los objetivos de analizar de manera integral la salud de los ecosistemas marino-costeros de Chile, identificar áreas prioritarias para la acción en las comunas costeras de Chile que requieren mejorar la salud del océano, y promover la conciencia pública sobre la importancia de la salud del océano y su impacto en las comunidades costeras”, menciona Laura Nahuelhual, coordinadora del IdSO Chile e investigadora del SECOS e IDEAL.

El IdSO mide el estado de salud de los océanos del mundo, desde escalas globales hasta escalas locales o comunales, y califica a un océano como “saludable”, en cuanto entrega de manera sostenible una variedad de beneficios a las personas, ahora y en el futuro. Estos beneficios, se manifiestan a través de 10 indicadores o “metas”, las que incluyen: Biodiversidad; Secuestro de Carbono; Aguas limpias; Protección Costera; Sentido de lugar; Oportunidades de Pesca Artesanal; Productos Naturales; Economías y Medios de Vida; Provisión de Alimentos de pesquerías artesanales y maricultura; y Turismo y recreación.

Para Nahuelhual, también investigadora de la Universidad de Los Lagos, “los resultados ubican a Chile en una posición intermedia-alta, donde la ponderación de cada meta se resume en esta cifra, pero con variaciones importantes entre cada una, por lo que pensamos que hay mucho espacio de mejora para el país en varias de sus metas y comunas”.

Evaluación permanente 

Este enorme volumen de datos abiertos, compartidos por diversas fuentes y organizaciones públicas, y que fueron parte de la evaluación, constituyen información crítica para la toma de decisiones con miras a la sostenibilidad costera. Así, la evaluación del IdSO será parte de IDEOS, proyecto Fondef IDeA I+D, recientemente adjudicado a un equipo multidisciplinario que integran la Universidad Católica del Norte (UCN), Data Observatory (DO), y el Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS), y que desarrollará durante 2 años, la plataforma de datos oceánicos IDEOS, lo que permitirá realizar una evaluación constante y permanente de la salud del océano en Chile.

El proyecto IDEOS contempla la creación de una base de datos integrada, además de una plataforma web interactiva de acceso abierto, donde se podrán revisar resultados de Chile, resultados por meta de IdSO y por comuna. También contará con un servidor de mapas que permitirá su interoperabilidad con otras fuentes de información abierta.

“En Data Observatory entendemos profundamente la relevancia de los datos, y especialmente aquellos que caen en la categoría de “abiertos”, que nos permiten avanzar en la investigación, la innovación y el diseño de políticas públicas efectivas. Este compromiso nos permite unificar y optimizar el valor de variadas fuentes de datos, fomentando un estilo de cogobernanza de éstos, para que se logren tomar decisiones informadas y sostenibles. Nuestro objetivo es mantener una evolución constante de nuestra plataforma, atrayendo a más colaboradores que aporten datos valiosos, enriqueciendo así nuestros análisis y perspectivas, involucrándonos activamente en el llamado ciclo de vida de los datos”, sostiene Rodrigo Roa, director ejecutivo de Data Observatory.

Tal como la primera evaluación IdSO, los datos son levantados desde bases públicas, e instituciones que ponen a disposición su información para colaborar con la plataforma IDEOS. Se plantea en el futuro contar con elementos visuales de fácil acceso como infografías o semáforos, para democratizar la comprensión de esta información, tanto para expertos como para el ciudadano común.

Resultados generales de IDSO para Chile

  • En el proceso de evaluación, tal como indica la metodología internacional, se evaluaron 10 variables o metas: Biodiversidad (con submetas Especies y Hábitat); Secuestro de Carbono; Aguas Limpias; Protección Costera; Sentido de Lugar (con submetas Especies Icónicas y Lugares Especiales Perdurables); Oportunidades de Pesca Artesanal; Turismo y Recreación; Productos Naturales; Provisión de Alimentos desde Pesquerías Artesanales y Maricultura (con submetas Pesca y Maricultura); y Economías y Medios de Vida (con submetas Economías y Medios de Vida). 

Si bien un puntaje de 61 (aún no actualizado en el mapa de OHI) es considerado en el rango medio-alto, se sitúa más de 10 puntos por debajo del promedio mundial de 220 países en 2023 (https://oceanhealthindex.org/global-scores), el que alcanzó un valor de 73. Además, obtuvo el segundo peor puntaje de la región, solo superando a las Islas Falkland (58). Esto indica que hay mucho espacio de mejora para el país, tanto en varias de las metas como en varias de sus comunas, que un activo manejo de sus presiones y desarrollo de capacidades de resiliencia, pueden repuntar 

El mapeo de los sitios de toma de muestras como una herramienta para la protección del medioambiente antártico

  • El estudio es parte de un trabajo de recopilación de datos de terreno de 12 años de actividades de equipos científicos chilenos, que muestra la expansión hacia el sur en la cobertura de muestreo del Programa Nacional de Ciencia Antártica a lo largo del tiempo, desde actividades que estaban inicialmente restringidas alrededor de las islas Shetland del Sur, hasta las que se dirigen a las bahías Sur y Margarita. 
  • Para Chile es clave seguir reforzando el trabajo en las Zonas Antárticas Especialmente Protegidas como lugares de conservación, colaboración internacional y monitoreo de ecosistemas antárticos.

Fuente: INACH

La conservación del medioambiente antártico es fundamental para resguardar su biodiversidad única. Un reciente estudio realizado por investigadoras e investigadores del Instituto Antártico Chileno (INACH) destaca la importancia de proteger los valores biológicos y ecológicos en el continente así como la aplicación de medidas de protección y muestreo regulares. 

El artículo “Mapeo de datos de trabajos de campo científicos: una herramienta potencial para mejorar y fortalecer las Zonas Antárticas Especialmente Protegidas (ZAEP) como una medida efectiva para proteger la biodiversidad antártica” fue publicado por la revista especializada Biodiversity and Conservation

Las ZAEP son áreas designadas para conservar la biodiversidad y los frágiles ecosistemas antárticos, protegiendo el medioambiente y especies únicas. Además, son esenciales para la investigación científica, permitiendo realizar estudios sobre procesos naturales y el cambio climático. Su establecimiento refleja el compromiso de los países con la conservación y el uso sostenible del continente, en línea con la normativa derivada del Sistema del Tratado Antártico.

La Dra. Carla Ximena Salinas, investigadora del Departamento Científico del INACH y autora principal del texto, menciona que este estudio es pionero en su enfoque, ya que se explora por primera vez la relación entre la investigación científica, las actividades de campo y los valores de conservación en las ZAEP en la Antártica occidental.

Salinas explica que la metodología de trabajo se basó en el análisis de datos recopilados en doce años de Expediciones Científicas Antárticas (ECA) organizadas por el INACH, es decir, desde la campaña 2006/2007 (ECA 43) hasta 2018/2019 (ECA 55). 

“Revisamos qué lugares fueron los más muestreados, si hubo cambios de sitios de muestreo a través del tiempo y cuáles fueron las especies más muestreadas”, señala Salinas. 

A través de esta información, el equipo de investigación pudo identificar patrones claves que destacan la importancia de la proximidad de las estaciones antárticas a los lugares de muestreo para la obtención de datos a largo plazo. 

Uno de los hallazgos más destacados es la identificación de una expansión hacia el sur en la cobertura de muestreo del Programa Nacional de Ciencia Antártica a lo largo del tiempo, desde actividades que estaban inicialmente restringidas alrededor de las islas Shetland del Sur. Estos resultados subrayan la importancia de las estaciones científicas y sus sitios de investigación asociados para mejorar el conocimiento antártico.

Los resultados de esta investigación apuntan a la necesidad de establecer medidas de protección y de mitigación frente a los efectos del cambio climático en el continente. “La conservación de los ecosistemas antárticos requiere, sin duda, medidas de mitigación frente a los efectos del cambio climático. De ahí la importancia de ver la evolución del estado de los valores antárticos para poder proponer medidas de mitigación y protección lo más pronto posible”, destaca la investigadora del INACH. 

En el contexto del cambio climático, las y los autores sugieren algunos refinamientos en los planes de gestión que podrían mejorar la efectividad de las ZAEP. Estos hallazgos son especialmente relevantes debido a las amenazas que enfrenta la Antártica por el cambio climático y las mejoras propuestas podrían potenciar la capacidad de las ZAEP para preservar la biodiversidad y los ecosistemas únicos de la región.

Además, el estudio resalta la necesidad de colaboraciones, coordinación y acuerdos entre las partes interesadas para fortalecer la protección de la región. “La Antártica es un lugar remoto que en muchos de los casos dificulta la obtención de datos. Es por ello que la colaboración en ciencia antártica ayuda a sumar esfuerzos. En este sentido, la cooperación en sí misma requiere coordinación y acuerdos entre los países del Sistema del Tratado Antártico”, cierra Salinas. 

Este estudio, que también contó con la participación de los investigadores del INACH, Francisco Santa Cruz, Lorena Rebolledo, Marcelo González y César Cárdenas, marca un hito significativo en la investigación antártica al proporcionar una base sólida para futuras medidas de conservación y protección en la región.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía.

La realidad virtual como tratamiento para enfrentar la fibromialgia

  • La prevalencia de esta enfermedad en Chile bordea el 3% de la población, mientras que en el mundo la cifra puede llegar al 5%. Esta patología se caracteriza por el dolor músculo esquelético, por lo que los ejercicios físicos juegan un rol clave en los tratamientos. Sin embargo, la Universidad San Sebastián comenzó a implementar un nuevo tratamiento: la realidad virtual.

Fuente: U. San Sebastián

Cerca del 3% de la población en Chile sufre de fibromialgia, enfermedad que provoca dolor músculo esquelético en las personas, generando hipersensibilidad en distintos puntos del cuerpo y fatiga.

Adicionalmente, la fibromialgia también es causante de trastornos del sueño, reflujo, rigidez, dolor pélvico, entre otros síntomas. La mayoría de las personas afectadas son mujeres de entre los 40 y 50 años. 

Si bien se desconocen las causas que gatillan la enfermedad, algunos estudios mencionan la presencia de anomalías en los genes que codifican receptores de serotonina, generando alteraciones en la percepción del dolor, estado de ánimo y trastornos del sueño.

Aunque los tratamientos varían dependiendo de la gravedad de la enfermedad, los tratamientos físicos juegan un rol clave, y en ese camino la realidad virtual potencia la terapia.

Abriendo pasos a nuevos tratamientos

La Universidad San Sebastián está desarrollando un proyecto de Vinculación con el Medio en que, a través de la realidad virtual, tratan a las personas con esta patología.

Gonzalo Arias, académico de Kinesiología de USS, destaca que “los principales avances se basan en una mayor tolerancia a los ejercicios, disminución de la kinesiofobia (miedo al movimiento), disminución de niveles de estrés y una mayor motivación en realizar sus actividades de la vida diaria y laborales”.

Y añade que “la aplicación de realidad virtual no se encuentra en la guía clínica, por lo que esperamos con estos buenos resultados que aparezca como una opción terapéutica que se pueda incorporar”.

Si bien el proyecto comenzó en 2023, este año se llegará a atender a 40 pacientes del Gran Concepción, a quienes además se les tratará psicológica y nutricionalmente.

“Se debe avanzar en disminuir las barreras de atención que presentan los pacientes, específicamente en disminuir tiempos de espera desde que son diagnosticados e ingresados a terapia. Se debe abordar de manera interdisciplinaria incorporando a profesionales de la salud mental y mayor atención de especialistas, pero, sobre todo, mejorar la concientización de familiares, profesionales de la salud y la sociedad en que es una enfermedad real y que puede ser muy dura de enfrentar”, señaló Gonzalo Arias.

Investigadores del Centro INCAR destacan en ranking internacional

Fuente: INCAR

Investigadores Principales del Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR), figuran en la Tercera edición del Ranking de Research.com. Se trata del Dr. Ruben Avendaño-Herrera y de la Dra. Doris Soto Benavides, quienes aparecen destacados en las categorías de Mejores Científicos de Ciencias Animales y Veterinarias en Chile, y Mejores Científicos de Ciencias Ambientales en Chile, respectivamente.

En la medición de Research.com sobre Ciencias Animales y Veterinarias, el Dr. Avendaño-Herrera, figura en la segunda posición a nivel nacional y 1.694 a nivel mundial, con 136 publicaciones y 2.685 citaciones, lo que le da un índice D-27; número que el sitio calcula según la cantidad de publicaciones y número de citas para una disciplina examinada.

“El ranking Research.com es uno de los más prestigioso en el mundo científico, ya que clasifica y ordena las investigaciones y su impacto, destacando a quienes las producen. Usan indicadores objetivos y establece áreas específicas y muy diversas, como es el caso de Veterinaria y Ciencia Animal. En lo personal es un reconocimiento muy importante y da cuenta que la investigación y nuestros artículos científicos son consultados y citados por colegas y estudiantes de Chile y el mundo. Esto nos confirma que el conocimiento generado, es de excelencia y útil para científicos y tomadores de decisiones. Felicitar a cada uno de los miembros de mi equipo de investigación, ya que su compromiso es único y se valora más debido a que es un logro no buscado, pero que llega en un momento muy significativo, pensando que nuestros estudios son principalmente realizados con microorganismos acuáticos y con bacterias que afectan a la industria acuícola. Existiendo muchas otras áreas en las Ciencias Veterinarias que podrían haber sido destacadas”, expresó el Académico de la Universidad Andrés Bello e Investigador INCAR, Dr. Ruben Avendaño-Herrera.

Respecto a la importancia de generar conocimiento científico de alto nivel, el Dr. Avendaño-Herrera expresa “soy un convencido que el conocimiento debe ser útil y dar respuestas a preguntas que impacten a la sociedad, apegado siempre al método científico. Esas son premisas en nuestra concepción científica y que nos han permitido ser referentes en el estudio de la tenacibaculosis, flavobacteriosis, BKD, susceptibilidad a antimicrobianos y más recientemente en taxonomía bacteriana con la descripción de nuevas bacterias”, y agrega que ser destacado entre los científicos de su área le desafía “a intentar siempre la máxima generación de conocimiento y no sólo cumplir con el mínimo solicitado por ANID. En este sentido, anualmente publicamos siempre más de 10 artículos y asumimos este desafío con compromiso y mucha responsabilidad, lo que probablemente nos permitirá mantenernos en el sitio de Research.com”.

En tanto, en la categoría Mejores Científicos de Ciencias Ambientales, la Dra. Soto, aparece en el 13 lugar a nivel nacional y 7.798 a nivel mundial, con 79 publicaciones y 11.245 citaciones, lo que le da un índice D-34.

“Muy honrada de estar en la lista de Ciencias Ambientales de Chile, pero me parece especialmente notable que numerosos científicos chilenos presentan tremendos rankings en otras áreas, esto habla muy bien de la ciencia en Chile. En lo personal me parece muy bueno tener un alto número de citaciones, aún con un número comparativamente reducido de publicaciones, lo cual significa que lo que hemos publicado sirve a otros científicos y usuarios, y se reconoce nuestra contribución al conocimiento”, explicó la Investigadora.

La Dra. Soto añadió que la investigación y publicación en revistas de circulación principal revisadas por pares es relevante  pues ello le da respaldo al uso de la información para la toma de decisiones públicas y privadas relevantes a la conservación de los recursos naturales, particularmente en el ámbito de los ecosistemas acuáticos bajo la influencia de la acuicultura. Ello también plantea el desafío permanente de seguir haciendo ciencia de calidad, lo cual no es fácil en Chile por que los recursos económicos para hacer investigación de largo plazo son limitados, y también por la dificultad de incorporar más gente joven a estos espacios creativos de conocimiento para la sustentabilidad”.

Fuente:

Best Animal Science and Veterinary Scientists in Chile

https://research.com/scientists-rankings/environmental-sciences/cl

Best Environmental Sciences Scientists in Chile

https://research.com/scientists-rankings/animal-science-and-veterinary/cl

Suelos más fértiles ayudan a reducir la frecuencia de incendios

  • La científica del Centro ANID, Instituto de Ecología y Biodiversidad, Susana Paula, desarrolló una investigación que analiza la variabilidad en la ocurrencia de estos siniestros en ecosistemas mediterráneos, incluyendo Chile.

Cada verano somos testigos del incremento de temperaturas en nuestro país y, con ello, del inicio de una nueva temporada de incendios forestales. Estos incendios afectan, principalmente, a la zona centro y sur de Chile, impactando en ecosistemas y comunidades humanas, por lo que el fenómeno de los incendios se ha convertido en una preocupación constante para las autoridades.

El cambio climático -particularmente la megasequía– y la existencia de grandes monocultivos de especies exóticas, sumado a la negligencia humana, son algunos factores claves en el desarrollo y propagación del fuego en diversos territorios del país, particularmente en la zona de clima mediterráneo, entre el sur de la Región de Coquimbo y la Región del Ñuble.

En ese contexto, una reciente investigación liderada por Susana Paula, investigadora del Centro ANID Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, analizó la variación en la ocurrencia de incendios en ecosistemas mediterráneos del mundo: el suroeste de Australia, región del Cabo (en Sudáfrica), California, Chile central y la cuenca Mediterránea. En dichos territorios se intercalan períodos húmedos que favorecen el crecimiento de las plantas, con períodos secos y calurosos que convierten a la vegetación en material combustible, el cual arde fácilmente si aparece una chispa (lo que en los expertos denominan “fuente de ignición”). Es por esto que en los ecosistemas mediterráneos ocurren incendios frecuentes desde hace millones de años, salvo en el caso de Chile, donde la cordillera de los Andes impide que se generen tormentas eléctricas, que es el origen de la mayoría de los incendios naturales en el mundo.

El estudio, publicado en la revista científica Global Ecology and Biogeography, se focalizó en el rol que cumple la fertilidad del suelo en la mayor o menor ocurrencia de estos incendios. Para ello, se recopiló información sobre la actividad de los incendios, el clima, y las propiedades químicas del suelo -entre otros factores- dentro de las cinco regiones climáticas de tipo mediterráneo del mundo.

El estudio mostró que, bajo las mismas condiciones climáticas, los incendios fueron más frecuentes en ecosistemas con suelos pobres en nutrientes, particularmente, suelos ácidos. “En los ecosistemas mediterráneos, lo que más aumenta la cantidad de incendios, más allá del clima, es la cantidad de combustible, es decir, la propia biomasa de las plantas. Pero otro componente muy importante también es la calidad del combustible, que está influenciado por la fertilidad del suelo”, explica la científica.

Según detalla la ecóloga del fuego, los suelos más infértiles, o sea, más pobres en nutrientes y materia orgánica son más propensos a los incendios. “Las plantas que crecen en suelos poco fértiles desarrollan características que favorecen la inflamabilidad, como hojas muy densas, que pueden estar vivas aun cuando tengan poca humedad, por lo que arden fácilmente. Otro ejemplo es la tendencia a desarrollar hojas más pequeñas, característica que también las hace más susceptibles a quemarse, a diferencia de las hojas más grandes. Además, los compuestos bioquímicos ricos en nitrógeno o fósforo arden más fácilmente que los que son pobres en estos nutrientes”, detalla.

No obstante, en los ecosistemas mediterráneos, lo que diferencia a los lugares que se queman más, de los que se queman menos es la biomasa (es decir, los kilos) de combustible provistos por la misma vegetación, así como la continuidad del combustible, según describe la investigadora. “Si tienes combustibles en parches, el fuego no se va a propagar y, por lo tanto, puedes tener muchos focos de incendios, pero de pequeña superficie”. Por el contrario, si la vegetación está distribuida de manera continua, la posibilidad de propagación de las llamas es mucho mayor.

En ese contexto, la científica explica que la fertilidad del suelo es una característica que puede ayudar a predecir la inflamabilidad de un lugar y que, por tanto, debiera ser incorporada a los modelos de predicción de futuros incendios, considerando también el incremento global de la temperatura.

El fuego en Chile

¿Qué se puede decir sobre nuestro país? Si recordamos, sólo en el verano de 2023 en Chile fuimos testigos de la ola de calor extendida y cientos de incendios forestales en la región centro sur del país, que afectaron a unas 450 mil hectáreas. Producto de eso, perdieron la vida 26 personas y alrededor de 8 mil resultaron afectadas por la destrucción de viviendas y otros de sus bienes, generando un importante impacto también en la industria silvoagropecuaria.

“Los ecosistemas mediterráneos de Chile tienen suelos más fértiles que las otras regiones mediterráneas del hemisferio sur, donde es más común encontrar ramas muertas y vegetación más seca. Sin embargo, desde el año 2010 observamos una mayor sequía y un aumento de estos siniestros, tanto en la zona mediterránea como más al sur del país. Junto a ello, vemos lugares donde prevalece una alta cantidad de combustible, producto de las plantaciones forestales, que se han puesto en suelos que ya no daban para la agricultura, porque eran menos fértiles y, por lo tanto, son suelos que favorecen el crecimiento de vegetación muy inflamable”, describe la científica.

Considerando este escenario, la investigadora hace un llamado de alerta a la existencia de grandes monocultivos en Chile, principalmente de especies exóticas como el pino, plantaciones que, debido a su gran extensión, representan no sólo gran cantidad de combustible, sino también, una importante continuidad espacial en términos de combustible. Por otro lado, su preocupación también recae sobre los ecosistemas de más al sur, que podrían verse mayormente afectados en la medida que sigamos teniendo altas temperaturas durante los veranos.

Fuente: IEB

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