Puya alpestris: la llamativa planta del norte que despliega su belleza en el barrio universitario

Jeannette Valenzuela Mella UdeC

Esta especie -que al igual que otras puyas se conoce como chagual por su nombre vulgar- es endémica de Chile y crece de forma natural entre la cuarta y la sexta regiones.

Llegó al campus en la década de los 50, en el siglo pasado, y cada cierto número de años deleita a los universitarios y visitantes del barrio con su belleza.

Puya alpestris es el nombre de la llamativa planta que forma parte de la flora del barrio y que desde hace unos días ha comenzado a exhibir nuevamente sus flores azuladas.

Esta especie -que al igual que otras puyas se conoce como chagual por su nombre vulgar– es una planta endémica de Chile, que crece de forma natural entre la cuarta y la sexta regiones, explica el director del Departamento de Botánica, Carlos Baeza Perry.

El académico señala que la una periodicidad de su floración es relativa, ya que puede ocurrir una vez cada dos a cinco años,  y recuerda que la última vez se registró en 2017.

Este año, dice, la floración tiene una particularidad. “Estas plantas son muy sabias, porque tienen muchas rosetas y cada roseta tiene la posibilidad de florecer, lo que ocurre es que se van turnando (para hacerlo). Lo bueno es que en esta oportunidad dos hermanas, dos rosetas, se decidieron a florecer”.

Así, la planta presenta dos inflorescencias -ejes con varias flores- que pueden ser apreciadas por el público, “algo único desde que está en Concepción”. 

El Dr. Baeza llama la atención sobre las maravillas que nos regala la naturaleza, señalando que en el centro de cada roseta y a partir “de un par de células, se origina esta tremenda inflorescencia, que es un monumento a la belleza”

La historia señala que este chagual -el único que existe en el barrio- habría sido traído por investigadores de Farmacia para realizar estudios sobre sus propiedades y que estuvo por mucho tiempo en las inmediaciones de la Facultad de Ciencias Químicas

Luego, fue trasladado al lugar que ocupa actualmente, en el ala norte de la Facultad de Ciencias Naturales, sobre la avenida Enrique Molina, entre el Arco de Medicina y el Foro.

De acuerdo a Carlos Baeza, en Chile existen muchos plantas del género puya – que es parte de la familia de las bromeliáceas- las que pueden encontrarse en la zona norte, centro y sur de Chile. “Algunos puyares llegan hasta la novena región y crecen tanto en la zona costera como precordillerana”, acota.

Cuenta que en Concepción es posible apreciar un puyar de Puya chilensis en cerro Pompón en la desembocadura del río Biobío.  “Pero no es tan llamativo, porque no esta creciendo en la mitad de la ciudad, que es algo especial, y sus flores son amarillas”.

No son tan atractivas como alpestris, cuyas flores “son de un color morado azuloso, que no es tan común en la naturaleza”, indica Baeza.

Esta puya es, según el investigador, un bello espectáculo que merece ser apreciado por todas las personas, pero con un gran respeto, lo que significa cuidar su entorno, no dañarla, no cortar sus flores y menos sus brotes, porque eso puede afectar su floración a futuro.

Una atracción

La planta ha atraído a universitarios y visitantes que se acercan a admirar la belleza de sus flores y guardar una imagen en sus celulares.

Camila Barra, estudiante de cuarto año de Ingeniería en Biotecnología Marina y Acuicultura, dice que es la primera vez que observa la planta florecida desde su ingreso a la universidad. “Es hermoso el color que tiene, es único; me parece espectacular ver esta planta tan hermosa en la universidad”, comenta, señalando que ha visto a muchas personas detenerse para tomar fotografías. 

“Es genial que se tomen el tiempo para apreciar las distintas formas de vida que nos rodean, que como todos sabemos, son seres vivos; es genial que se les aprecie, porque así también obtienen un valor y se les respeta y también nos ayuda a cuidarla”, agrega Antonio Rojas, estudiante de cuarto año de Biología.

Aún quedan días para conocer esta planta que ha venido desde el norte a entregar la belleza de sus flores al campus y a quienes transitan por él.

“Están invitados todas, todos y todes a admirarla. Recién está empezando esta telenovela; este capítulo de la floración va a durar todavía dos o tres semanas. En las próximas semanas va a estar totalmente desplegada. Este es solo el aperitivo, porque aún falta para el plato fuerte”, advierte el Dr. Carlos Baeza.

Crhiam presentó libro sobre historia del agua en el norte chico

El texto corresponde a una serie sobre la historia del agua en el norte del país, que han sido elaborados por el Centro Fondap CRHIAM.

El norte de Chile siempre se ha caracterizado por ser una zona con escasez hídrica, donde además el agua debe ser compartida por la población y sectores productivos, lo que ha conllevado a conflictos por su uso. Sin embargo, el Norte Chico es un territorio con características especiales, en el que sus valles trasversales presentan condiciones naturales únicas para el desarrollo de actividades productivas fundamentales para el país, como lo son la agricultura y la minería.

Con el objetivo de conocer la historia de esta zona y revisar las experiencias del pasado, se realizó el lanzamiento virtual del libro “Historia del Agua en el Norte Chico. Siglo XIX”, texto elaborado bajo el alero de CRHIAM, y que corresponde al segundo de una serie que el autor ha iniciado sobre la historia del agua en Chile, donde el anterior estuvo dedicado al Norte Grande en el siglo XIX. Cada texto es independiente, sin embargo, comparten objetivos en los territorios correspondientes.

En el evento participó el autor del libro, Sebastián Videla; la directora de CRHIAM, Gladys Vidal, quien fue editora del texto; y como comentarista, estuvo presente el académico de la Universidad Federal do Paraná, Junior García, quien destacó el trabajo de investigación realizado para escribir el libro. 

Para el autor, los conflictos por el acceso al agua en el Norte Chico se intensifican especialmente durante la época colonial, cuando empieza a existir mayor presión para aumentar la producción agrícola y las explotaciones mineras. “A diferencia del Norte Grande este territorio dispuso de agua, pero el excesivo aumento y desarrollo de los sectores productivos, produjo que se sobrepasara la capacidad de carga”, explicó Videla. 

En este sentido, Junior García, señaló que la investigación realizada para redactar el texto “refuerza la importancia de los recursos naturales, en particular del agua, para el desarrollo. El libro muestra cómo hemos ignorado la capacidad de carga de los ecosistemas, a escala de uso de los recursos naturales, en la toma de decisiones”.

Agronomía UdeC desarrolla serie de investigaciones para mitigar el cambio climático

En el marco del Día Internacional contra el Cambio Climático, que se conmemora el próximo 24 de octubre, Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, destaca proyectos que diversos expertos vienen desarrollando desde hace más de una década.

Inundaciones, sequías, olas de calor o de frío, tormentas o vientos extremos, son solo algunos de los fenómenos que se han incrementado producto del cambio climático que afecta al planeta, razón por la que a nivel mundial se trabaja para mitigar los efectos del cambio climático.

En este contexto, varios especialistas de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, se refieren a esta problemática y al quehacer de esta Facultad en torno al tema. El Director del Departamento de Suelos y Recursos Naturales, el académico y Dr. Marco Sandoval, pone énfasis en la necesidad de estar a la vanguardia.

“En los  últimos años, los modelos predictivos señalaban lo que hoy estamos evidenciando de manera directa especialmente con el clima, de ahí que la Facultad de Agronomía, cuya labor se centra en la formación de profesionales y la investigación; en la producción de alimentos, hoy no basta producir alimentos, la sustentabilidad y calidad de esta producción es el eje central de la preocupación de un agrónomo, el cambio climático nos está generando una variabilidad o aumento de la incertidumbre en la producción agropecuaria, que pone en riesgo el abastecimiento mundial de alimentos y con ello la estabilidad económica y social”, manifestó el experto, quien agregó que, “la agronomía tiene la responsabilidad de adecuar los actuales modelos productivos a estos cambios significativo que implica el cambio climático, de ahí que una investigación robusta y decidida en esta nueva realidad compromete a esta nuestra Facultad a mantenerse en la vanguardia de la temática”.

En este sentido, el Dr. Marco Sandoval destaca también la malla curricular de la carrera, que se ha ajustado a las nuevas realidades. “Cerca del 90% de nuestros académicos tienen estudios de doctorados, lo que ha significado un fuerte desarrollo en el ámbito académico y científico, esto ha resultado en un aire renovador en todo el ámbito de la formación de nuestros estudiantes, hecho que se ha consolidado desde hace aproximadamente una década, centrando la formación e investigación tanto del pregrado como postgrado. Además este año estamos iniciando nuevas propuestas de cambios en la malla curricular, esto es un proceso complejo, que sin duda mejorará aún más estos aspectos, también nuevas contrataciones de profesionales a jornada completa que en marzo del 2022 debieran fortalecer temas de agua en la agricultura y nutrición vegetal con la idea de enfrentar los desafíos futuros”, precisó el académico.

Bajo esta mirada es importante precisar que solo este año, la Facultad de Agronomía, junto con otros Departamentos y  Unidades de la universidad, se ha adjudicado tres Fondef Idea, directamente relacionados con adaptaciones al cambio climático, “lo que confirma nuestro compromiso y la dirección en la cual nos hemos encaminado, estos recursos mejoraran en un impacto tecnológico y de formación a nivel pregrado y postgrado”, puntualizó el Dr. Sandoval.

Por su parte, el Dr. Erick Zagal, también del Departamento de Suelos y Recursos Naturales, destacó algunas de las investigaciones que se han desarrollado en los últimos años. “Durante los últimos 10 años nuestra investigación ha estado dirigida inicialmente a la cuantificación de gases de efecto Invernadero (GEI; principalmente anhídrido carbónico, óxido nitroso, metano), desde la agricultura; en un esfuerzo por avanzar en el conocimiento de factores de emisión de nuestros suelos, según fueran, por ejemplo, las prácticas de manejo del suelo o de manejo agronómico, o del uso de fertilizantes nitrogenados. Los factores de emisión nos entregan una aproximación cuantitativa de los gases emitidos, por ejemplo, en caso de la aplicación de fertilizantes con nitrógeno, de la cantidad de óxido nitroso emitida por kilo de nitrógeno-fertilizante aplicado. En el caso de la agricultura este es uno de los GEI de mayor potencial de calentamiento global (por ejemplo 310 veces más que el CO2)”, explicó el Dr. Erick Zagal.

El académico agregó que las investigaciones también han estado dirigidas a entender el rol de los suelos en la mitigación del calentamiento global, “porque es el mayor reservorio de carbono en ecosistemas terrestres y podemos capturarlo por procesos de fotosíntesis que hacen las plantas primero (formación de compuestos orgánicos), para luego ingresar al suelo ese carbono en residuos de cosecha, hojas, raíces, y/o prácticas de fertilización orgánicas (estiércoles, compost) y también de aplicación de enmiendas como el biochar (carbono vegetal). Este último material, de diferente origen, ha sido investigado en suelos de la región, así como los mecanismos que estabilizan el carbono en el suelo, para entender interacciones clima, suelo y organismos del suelo en este proceso de captura”. 

Finalmente, el Dr. Erick Zagal, destacó el avance que el país ha tenido en el tema del Calentamiento Global. “Chile se ha propuesto una agricultura carbono neutral para el año 2050 lo que implica un esfuerzo del sector silvoagropecuario importante, en lo que significa definiciones respecto del uso del suelo, el manejo agronómico de los cultivos, el uso de energías renovables en la agricultura, el uso eficiente del agua, de los fertilizantes, la restauración del bosque nativo, entre otros. El conocimiento existe a nivel de la comunidad científica para realizar una agricultura sustentable, agroecológica, que no incorpore más tierras al cultivo a costa de los bosques, humedales y praderas. Esto implica producir más con menos o los actuales recursos, lo que actualmente se discute como intensificación sustentable de la agricultura. Producir más con los mismos recursos para asegurar los alimentos para una población de 50 billones de personas al año 2050; lo que significa un trabajo interdisciplinario, multidisciplinario para doblar la producción de alimento actual”. 

Para ello, explicó el experto, existen actualmente en Chile, equipos o mesas a nivel Ministerial (Ministerios del Medio Ambiente, de Agricultura y de Ciencias) que reúnen a expertos, y también académicos de la Facultad de Agronomía que tienen un rol central, por ejemplo, en la Mesa Agua y Suelos del Consejo Científico Asesor Silvoagropecuario Sustentable convocada por el Ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, y el Ministerio de Agricultura.

Inauguran programa de reciclaje y economía circular de mascarillas

  • La ministra Carolina Schmidt sostuvo que “la crisis climática que enfrentamos en el mundo nos obliga a reinventarnos. Tenemos que cambiar la forma en que nos comportamos, producimos y consumimos”.

Con el objetivo de lograr darle un correcto término al ciclo de vida de las mascarillas, la empresa chilena Unibag lanzó este jueves el Programa de Reciclaje y Economía Circular de Mascarillas. A la ceremonia, que también marcó la inauguración de las nuevas instalaciones de la compañía en el Parque Industrial de Colina, asistió la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, la gerente comercial y sustentabilidad de Unibag, Eliana Moreno, el seremi de Medio Ambiente de la Región Metropolitana, Sebastián Gallardo, y el director ejecutivo de la Unidad de Desarrollo Tecnológico de la Universidad de Concepción (UDT), Alex Berg.

El programa que desarrollará Unibag, junto a la UDT, tiene como finalidad trabajar en la recuperación de las mascarillas reutilizables, para posterior reciclaje y transformación en pellet de polipropileno, materia prima con la que se produce este producto masivo.

La ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, sostuvo que “la crisis climática que enfrentamos en el mundo nos obliga a reinventarnos. Tenemos que cambiar la forma en que nos comportamos, producimos y consumimos. Es muy positivo que empresas impulsen la transformación y que su programa se inicia con la fabricación de bolsas 100 por ciento compostables y circular, y hoy con la producción de mascarillas reutilizables y que pueden ser recicladas, las que serán de una tremenda ayuda en este cambio que necesitamos hacer”.

“Esta iniciativa está enfocada a las empresas nacionales que quieran gestionar correctamente este nuevo residuo COVID. Consiste en la instalación de contenedores en las instalaciones de cada empresa para que sus colaboradores puedan reciclar adecuadamente las mascarillas Unibag al cabo de 10 días cuando la reemplazan por una nueva”, señaló Moreno.

Añadió que “una vez recicladas las mascarillas estas se van a la UDT, quienes las desinfectan, reciclan y las convierten en objetos tales como maceteros, bandejas, regalos corporativos, generando así un proceso de reutilización y de economía circular”.

Finalmente, Berg comentó que “nadie pone en duda que hoy las mascarillas son un elemento indispensable que nos protegen frente al virus que está presente en nuestra sociedad, sin embargo estas mascarillas que se utilizan de forma masiva tienen elementos negativos y básicamente el principal problemas que no se degradan, por ello con este programa buscamos recolectar y que todos seamos responsables en depositar este elemento en lugares determinados y posteriormente, con este material, lo reciclamos para fabricar productos útiles para la sociedad”.

Productores de leche se comprometen con la sustentabilidad

  • El Acuerdo permitirá  medir, monitorear y evaluar las mejoras en el desempeño de los planteles lecheros, entre otras importantes acciones. Se espera la adhesión de más de 100 planteles. 

Con el fin de implementar el Estándar de Sustentabilidad para predios lecheros del país, elaborado en el marco del Programa Chile Origen Consciente, se firmó un nuevo Acuerdo de Producción Limpia (APL). Esta vez entre la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) de CORFO, la Oficina de Políticas Agrarias (ODEPA), el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), y el Consorcio Lechero. 

La iniciativa pretende alcanzar a más de 100 productores lecheros en una primera etapa, para luego hacerse extensiva a todos los productores de leche del país. Este estándar voluntario contribuirá a reconocer el trabajo de los productores, crear una camino para continuar avanzando y poder demostrar los avances del sector en sustentabilidad. 

Para el Ministerio de Agricultura avanzar en la sustentabilidad del sector es uno de los ejes principales. Así lo indicó  María Emilia Undurraga,  la jefa de la cartera, “se puede hacer un uso más sustentable de los recursos naturales,  ser más innovador o se puede contribuir al desarrollo territorial. El sector agroalimentario puede ser parte de la solución y a través de iniciativas como este APL  consideramos que se avanza en esta línea”.

En tanto, el director ejecutivo de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, Giovanni Calderón, destacó la relevancia de este nuevo APL, pues “logrará levantar indicadores concretos, más que hablar de sustentabilidad es llevarla a la práctica, llevarla a los procesos productivos”. Calderón también valoró la asociación que se hace entre la duración de la certificación y el cumplimiento de las acciones que se comprometan. 

En la ceremonia también estuvo presente uno de los actores fundamentales en este proceso, el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP). Para su director nacional, Carlos Recondo se trata de una gran oportunidad para la agricultura familiar campesina de contribuir de forma asociada con los órganos del Estado. “Necesitamos avanzar de forma objetiva, elevando estándares, reconocer cómo se compromete el sector con la sustentabilidad lechera y con ello, aportar a la sustentabilidad de la producción agrícola en general ” indicó Recondo.

Cabe destacar que este acuerdo también permitirá  medir, monitorear y evaluar las mejoras en el desempeño de los planteles lecheros. Todo ello, mediante plataforma Standard Maps del  International Trade Center, asegurando así transparencia y eficiencia en  la información disponible. 

Para el Jefe de la Oficina de Economía Circular en el Ministerio del Medio Ambiente Guillermo González, este Acuerdo ayuda a derribar el mito de que la protección medioambiental se contrapone con el desarrollo. “El estándar Chile Origen Consciente nos permite avanzar en la dirección correcta, sin duda, es una gran noticia que el sector lechero se esté comprometiendo en avanzar  en este camino”.

La implementación del APL contempla la fuerte colaboración del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la Agencia de Sostenibilidad Energética, el Ministerio de Energía y por cierto la Corporación Consorcio Lechero, representada por su presidente, Sergio Niklitschek. Destacó la importancia de esta alianza público privada, “la firma de este APL forma parte de las acciones que estamos realizando como sector para avanzar en sustentabilidad y valoramos la posibilidad de poder hacerlo a través de la articulación de un trabajo conjunto y coordinado entre el sector público y privado. Este estándar permite que los productores lecheros puedan mejorar sus procesos y contribuir a comunicar el esfuerzo que están desarrollando en sus campos en el ámbito social, ambiental y económico, todo lo cual es parte de la sostenibilidad”.

El APL contempla 17 acciones que buscan generar el apoyo necesario a los productores de leche para facilitar la implementación de las prácticas definidas en el estándar, instalar las capacidades y competencias técnicas en todos los actores relevantes, definir y reportar  los avances del sector a través de indicadores de sustentabilidad sectoriales y difundir los beneficios del programa Chile Origen Consciente. 

Este primer estándar de sustentabilidad para predios lecheros contiene 156 requisitos dentro de 10 áreas (agua, bienestar animal, biodiversidad, calidad e Inocuidad, comunidades locales, condiciones de trabajo y protección social, GEI y energía, gestión económica y residuos), en los ámbitos social, ambiental y económico. Estas acciones elegibles suman puntaje según su según la complejidad en su implementación y el nivel de impacto en la sustentabilidad predial.

Finalmente, el director ejecutivo de  la Agencia de Sostenibilidad Energética, Ignacio Santelices, indicó que “desde la AgenciaSE es muy importante seguir apoyando a este sector con nuestra experiencia técnica en materias relacionadas con la gestión de la energía y la reducción de gases de efecto invernadero”.

El periodo de duración de la certificación del APL, dependerá del puntaje obtenido según los requisitos del estándar que hayan sido elegidos e implementados en los predios lecheros. Así, para la certificación de 1 año, es necesario contar con 250 puntos, para los  2 años 350 y para los 3 años 450 puntos.

Centro de Políticas Públicas UCT analiza los principales conflictos socioambientales de La Araucanía

  • En cuanto a la actual institucionalidad ambiental chilena, el estudio constata que sigue presentando deficiencias, como la tardía entrega de respuestas a las demandas de la ciudadanía, los métodos de fiscalización y las exigencias con los umbrales de tolerancia para la realización de cada proyecto que afecte a la calidad de vida de la población.

TEMUCO.- Con el objetico de analizar y conocer los impactos de los conflictos socioambientales presentes en la región de La Araucanía, Ana Reveco Liempi, estudiante de Ingeniería en Recursos Naturales Renovables y practicante del Centro de Políticas Púbicas de la UCT (CPP UCT), efectuó un completo estudio.

“Se define como conflicto socioambiental a las disputas manifestadas en un ámbito público, entre distintos actores sobre las diferencias de opiniones en cuanto a la utilización de los recursos naturales de un territorio”, precisó Reveco.

Agregó que, en el caso de la región de La Araucanía, los conflictos socioambientales identificados por el Mapa de Conflictos del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), en el período 2010-2014, dan cuenta de nueve conflictos; cuatro cerrados, dos activos y tres latentes, donde en su trabajo abordó estas últimas dos categorías.

La practicante del CPP UCT detalló que a nivel regional el 56% de los conflictos socioambientales están asociados al sector de energía, 33% pesca y acuicultura y 11% saneamiento ambiental.

“De acuerdo con los datos recogidos y analizados, Reveco puntualiza que son una de las principales causas de  conflictividad, la vulneración de principios o valores de los afectados respecto a la transformación del medio ambiente (racionalidad ecológica o postura ética) y por ser emplazados en territorio indígena”, puntualizó.

En cuanto a la actual institucionalidad ambiental chilena, el estudio constata que sigue presentando deficiencias, como la tardía entrega de respuestas a las demandas de la ciudadanía, los métodos de fiscalización y las exigencias con los umbrales de tolerancia para la realización de cada proyecto que afecte a la calidad de vida de la población.

Región de la Araucanía

La estudiante destaca el trabajo realizado por el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES), el cual efectuó un estudio que arrojó que entre los años 2009 y 2019 se registraron 33 conflictos asociados a recursos naturales y externalidades socio ambientales. También, en su documento, indica lo publicado por el Tercer Tribunal Ambiental (3TA) que tiene registradas, entre los años 2014 y 2021, un total de 48 causas de ingreso por categoría de demandas de reparación por daño ambiental.

“La mayor parte los conflictos está asociado al sector energía, donde se identifican tres proyectos que son de alto impacto, ya que afectan a los ciclos migratorios de especies acuáticas y ocasiona la muerte de muchos organismos, debido a cambios de temperatura del agua u otros factores. Estas instalaciones también promueven la liberación de sustancias tóxicas al agua y la atmósfera, y facilitan el desarrollo de lluvias ácidas”, explicó Ana Reveco.

Derechos humanos

En el ámbito de derechos humanos involucrados en los conflictos socioambientales, el INDH identificó doce, donde se presenta un rango del 20% al 100% de afectación en cada proyecto. Y sólo los derechos al territorio y a los recursos naturales, a la participación y consulta indígena y a un medio ambiente libre de contaminación, estuvieron presentes en todos los proyectos, equivalentes a un 100% de afectación, detalló la practicante del CPP UCT.

Asimismo, el análisis de Reveco indica que las medidas tendientes a solucionar los problemas por parte de las empresas se describen como deficientes, ya que la mayoría no asumía la existencia de un conflicto desde su surgimiento y tampoco acogía voluntariamente el reclamo de los actores afectados.

“Por lo tanto las comunidades o actores se vieron obligados a tomar acciones legales y como resultado, no se alcanzó ningún acuerdo entre empresa y afectados”.

Mecanismos de la institucionalidad 

En Chile no existe una institución o cuerpo legal que abarque toda la gama de regulaciones ambientales. Por el contrario, añadió Reveco, está dispersa a lo largo de numerosos estatutos legales de jerarquía variable, cada uno refiriéndose a un asunto específico, existiendo tres organismos gubernamentales relacionados con la aplicación de regulaciones ambientales en Chile; el Ministerio del Medio Ambiente, el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) y la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA).

“Se necesitan crear más estrategias para un desarrollo sustentable que integren las dimensiones más importantes del conflicto socioambiental, la parte económica, ambiental y social. De tal manera que se vea “como un todo” y no como algo que se tenga que analizar por parte, ya que cada una de ellas afecta a las demás”, analizó Ana Reveco.

Y explicó que, aunque en los últimos años se han creado más instancias para acceder a la justicia ambiental, como la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) y los Tribunales Ambientales (TA), “la institucionalidad sigue presentando deficiencias en cuanto a la entrega de respuestas a las demandas de la ciudadanía, eso se puede ver en la cantidad de propuestas que son ingresadas y no todas necesariamente reciben una respuesta oportuna y satisfactoria”.

Por lo tanto, la estudiante de la UCT propuso fortalecer la institucionalidad ambiental, con el objetivo de que la justicia permita dar respuesta a las problemáticas sin vulnerar los derechos de la población.

Comunidades y Constitución

En cuanto a las comunidades aledañas a los proyectos, y en el marco de las denuncias y entrevistas realizadas a miembros de la Comunidad Indígena Mariano Millahual, la mayoría indicó que no confiaban en los estudios ambientales, incluso las empresas que realizaron los proyectos mencionaban la inexistencias de sitios de interés para las comunidades Mapuche, aun cuando los proyectos se emplazaban dentro del territorio, por lo que demandaban el cumplimiento del Convenio 169, pero no se respetó ese derecho.

“Actualmente se está desarrollando en Chile el Proceso Constituyente y en materia de medio ambiente se han articulado una serie de propuestas para plasmarlas en la nueva Constitución. Ejemplo de ello es la Constitución Verde, que aspira a un futuro sustentable y que los derechos medioambientales deben tener una relación directa con la protección de los derechos humanos, como la priorización del derecho público del agua”, finalizó Ana Reveco.

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Foto: Mapuexpress

Seminario Internacional 2021: Uso del agua de mar, ¿es una solución para la escasez hídrica?

  • El evento será transmitido vía streaming el jueves 11 de noviembre a partir de las 09:00 horas por Emol TV.

Chile es una de las 10 naciones más vulnerables al cambio climático ya que reúne 7 de las 9 condiciones definidas por las Naciones Unidas. Una de sus consecuencias más graves, son los 13 años de la peor sequía de la historia del país.

Actualmente la zona centro norte y centro sur, se encuentra con déficits de precipitaciones que alcanzan hasta 80% comparado a un año normal; una importante reducción de la nieve acumulada que registra déficits superiores al 85% del promedio histórico; con los principales embalses del país que están siendo utilizados en apenas un 34% de su capacidad, y con una proyección para el caudal de ríos cercana a los mínimos históricos.

En septiembre de este año, el gobierno anunció el “Plan Sequía”, que busca hacer frente a la emergencia hídrica, aumentar la disponibilidad de agua, mejorar su uso, asegurar el abastecimiento para el consumo humano y la producción de alimentos. 

Conscientes de este dramático escenario, Fundación Copec-UC realizará la XVII versión de su Seminario Internacional que lleva por título: “Uso del agua de mar, ¿es una solución para enfrentar la escasez hídrica?”

 “Dado que Chile tiene una costa de 6.435 kilómetros, surge la interrogante respecto a si el agua de mar podría ser una solución sustentable para enfrentar la escasez hídrica. Para dilucidar esta interrogante, destacados expositores, tanto nacionales como internacionales, plantearán desafíos, abordarán las principales dificultades que han debido sortear los países que más han avanzado en esta materia, y develarán el desarrollo de soluciones innovadoras que se han implementado a nivel mundial”, afirma Alfonso Cruz, Director Ejecutivo de Fundación Copec-UC.  

Caso Israel: abundante agua en medio del desierto

La cantidad de precipitaciones en Israel no es constante a lo largo de los años. En 2004, el país dependía sobre todo del agua subterránea y del agua de lluvia. Gracias al método de desalación inventado por el científico israelí Alexander Zarchin en 1964, el país ya no necesita depender del clima para abastecer de agua potable a la población y a muchos procesos productivos.

En la actualidad, el 70% de la demanda de agua doméstica de Israel se abastece mediante la desalación, un proceso por el que se eliminan la sal y otras impurezas del agua de mar para producir agua potable. 

Actualmente existe una producción cercana a los 24 millones de metros cúbicos diarios de agua desalada en todo el mundo. Israel produce cerca de 2 millones de metros cúbicos de agua desalada por día, para satisfacer las necesidades de su población y de su industria.

A partir del año 2022, Israel espera ser el primer país del mundo en abastecerse totalmente de las plantas desaladoras. El país cuenta con cinco de estas plantas, de las cuales dos son las más grandes del mundo: Sorek e Idam.  

Nir Becker, autor y editor del libro “La política del agua en Israel”, participará en el Seminario que organiza Fundación Copec-UC. En la oportunidad, abordará el exitoso caso israelí, en el uso sustentable del agua de mar. 

Becker, es profesor de economía en Tel-Hai Academic College. Actualmente es Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades, y se especializa en economía ambiental y de recursos. Así también es consultor del Ministerio del Medio Ambiente y otras organizaciones  ambientales  de la Sociedad para la Protección de la Naturaleza de Israel. 

Caso España: pionero en desalación de agua

La historia de la desalación en España se remonta a 1964 en Lanzarote, con la instalación de la primera desaladora en ese país. 

Según datos proporcionados por la Asociación Española de Desalación y Reutilización, en España se producen alrededor de 5 millones de metros cúbicos diarios de agua desalada para abastecimiento humano, riego y uso industrial. España es un país referente a nivel mundial en esta materia, por esta razón Domingo Zarzo será el segundo expositor internacional del seminario de la Fundación Copec-UC. Zarzo es director de innovación y proyectos estratégicos de la empresa Sacyr Agua – España, desde 1995 y miembro fundador de la compañía. 

Zarzo también es miembro del Comité Científico de la Asociación Española de Desalación y Reutilización del Agua y del Board of Directors de IDA (International Desalination Association). Es autor de numerosos artículos, presentaciones y de 3 patentes en tratamiento de aguas.

Chile en el uso sustentable del agua de mar

Considerando la geografía que tiene Chile, los planteamientos respecto a si la utilización de agua de mar, es una solución para enfrentar la escasez hídrica, parece tomar cada vez mayor significación. De esta manera, Daniela Rivera, Directora del Centro de Derecho y Gestión del Agua de la Pontificia Universidad Católica de Chile abordará el marco jurídico y de gestión del uso del agua de mar, una mirada global. 

 
Debido a la relevancia del tema, dos autoridades nacionales participarán en el seminario. La Ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, quien se referirá a los desafíos medioambientales del uso del agua mar para Chile y el mundo; y el Ministro de Obras Públicas Alfredo Moreno, quien abordará la política pública y agenda estratégica para el uso sustentable del agua de mar en Chile. 

El evento será transmitido vía streaming el jueves 11 de noviembre a partir de las 09:00 horas por Emol TV, y tiene como objetivo aportar a la discusión y al quehacer de la I+D+i.

Opinión: La crisis hídrica que golpea a La Araucanía

Por Camila Carrasco y Juan Luis Manosalva
Centro de Políticas Públicas UCT
Publicada en El Mostrador

A principios de agosto se publicó el sexto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). El escrito presenta una alerta sobre la amenaza climática que vive el planeta y, al mismo tiempo, entrega recomendaciones sobre qué decisiones tomar ahora para limitar esta crisis en el futuro. Dichas recomendaciones deberían ser consideradas por todas las autoridades, especialmente en Chile, que es un país vulnerable a la emergencia climática y sufre el fenómeno de la mega sequía.

La sequía estructural que afecta a nuestro país, junto con apurar el paso de la desertificación, ha provocado escasez hídrica en varios territorios. Por ejemplo, La Araucanía sufre un fuerte déficit de precipitaciones, de hecho, desde julio de 2017 hasta junio del 2021, pasó de un periodo moderadamente seco a niveles extremadamente secos.

Como consecuencia de esto, aparecen otros peligros asociados, como los incendios forestales. El registro histórico en La Araucanía desde el 2010 hasta el 2020 refleja un aumento sostenido de la cantidad de ocurrencias de incendios forestales, y el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 destaca que el número de incendios de gran magnitud, desde las regiones de Valparaíso hasta La Araucanía, se han incrementado en un 27% respecto al promedio histórico.

Es un hecho. La crisis hídrica golpea con fuerza a la antiguamente denominada IX región. Según la Casen 2020, el 66% de las familias del sector rural no tiene acceso al agua de la red pública, es la región más pobre de Chile y, junto con Arica y Parinacota, tiene el segundo mayor porcentaje de pobreza extrema (5,9%; el promedio nacional es 4,3%).

Según el INE (2017), en las 32 comunas de la región existen 91.916 viviendas en zonas rurales, 13.014 son dependientes del abastecimiento de agua por camiones aljibes, 51.879 usan cuerpos de aguas superficiales y subterráneas y 26.299 tienen acceso a agua por red pública.

De las viviendas abastecidas por camiones aljibes, la comuna que registró un mayor porcentaje es Cholchol, con un 41%, seguido de la comuna de Saavedra, que registró un 36%, y Temuco con un 31%. Con todo, sólo el 34% de la población rural cuenta con conexión a la red de alcantarillado, mientras que un 66% es dependiente de aguas superficiales y pozos, por lo tanto, propensos a las precipitaciones anuales.

A pesar de todo esto, la región nunca ha sido decretada zona de sequía por la Dirección General de Aguas (DGA), incluso cuando las declaraciones de escasez hídrica corresponden al 74% de todos los instrumentos empleados para salvaguardar las riquezas hídricas.

Son dos las oportunidades principales para hacerse cargo de esta preocupante realidad. Por una parte, está la situación del Código de Aguas. Cabe recordar que, en el actual Código, el Estado entregó derechos de aprovechamiento de aguas a perpetuidad, es decir, sus propietarios pudieron arrendar, comprar o vender sus derechos, independientemente de las necesidades del país, de las comunidades y de los equilibrios ambientales.

Ante esto, la discusión en el Congreso Nacional sobre el nuevo Código de Aguas surge como una solución para enfrentar la vulnerabilidad y la crisis hídrica que vive el país y La Araucanía, por lo tanto, se espera que en el debate parlamentario prime el interés público y no los conflictos de interés.

Por otra parte, se aproxima la discusión de los contenidos de la nueva Constitución, donde el debate sobre el agua seguramente estará en primer plano. Esto es una oportunidad para la recuperación del agua para las personas, los ecosistemas, el medio ambiente y la naturaleza.

Es esperanzador pensar que una nueva Constitución mandate un marco regulatorio que garantice una gestión integrada y eficiente, una gobernanza del agua como pilar esencial en un rediseño institucional y de políticas públicas y que las regiones puedan enfrentar con herramientas concretas, y desde una perspectiva descentralizada, la escasez de riquezas hídricas.

Se lanza oficialmente campaña de monitoreo del desierto florido

A través de la plataforma de ciencia ciudadana iNaturalistCL, se realiza el Proyecto de Monitoreo del Desierto Florido 2021, en que todos los visitantes podrán participar para generar datos e información sobre el estudio y conservación de este ecosistema.

El proyecto que busca levantar información sobre la presencia y distribución de las distintas especies que florecen en el desierto florido en la Región de Atacama y Coquimbo, es una iniciativa que llevan adelante los curadores de la plataforma iNaturalist Chile, el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), y el Ministerio del Medio Ambiente de Chile.

iNaturalist es una plataforma que funciona como una verdadera red social de la biodiversidad que permite comunicar a personas observadores de naturaleza que pueden registrar audios y fotos de flora, fauna y funga, que se incorporarán a los registros del país, los que son analizados y validados por curadores, permitiendo aportar a los catastros de información nacional sobre biodiversidad y ser un aporte tanto para la conservación como para la generación de políticas públicas a largo plazo.

“El objetivo de este monitoreo es registrar información sobre las especies que se observen en el desierto florido, para saber más de su distribución, y conocer también sobre polinizadores, depredadores y amenazas que aparecen durante este fenómeno”, afirmó el Subsecretario del Medio Ambiente, Javier Naranjo.

La aplicación iNaturalist puede ser descargada desde Google Play y App Store para quienes quieran participar de la construcción colaborativa de conocimiento y a la vez aprender de biodiversidad.

“Existen muchas preguntas del desierto florido que la ciencia aun no puede responder, por lo cual registrar en plataformas de ciencia ciudadana, como Inaturalist, es una oportunidad para todas las personas que gustan de la fotografía de naturaleza puedan contribuir a la ciencia y aprender sobre las especies observada, ya que en este proyecto hay especialistas en biodiversidad (curadores) que ayudan a reconocer las especies fotografiadas subidas los usuarios”, dice Paloma Núñez, encargada del programa de ciencia ciudadana del CEAZA.

Si bien el proyecto es para el registro del desierto florido del año 2021, se resalta la importancia de mantener este monitoreo todas las primaveras de

ahora en adelante, porque la cantidad de especies de flora observadas depende de la cantidad de lluvia caída en el desierto.

Al crearse un usuario en la APP, cualquier persona podrá ingresar sus registros u observaciones obtenidos en el desierto florido, tales como especies de plantas, insectos, aves, reptiles, fungi, y toda la biodiversidad que se pueda identificar con una foto o con un sonido, siempre tomando las medidas de precaución para que su visita no dañe o interfiera con la naturaleza.

En ese ámbito, el Seremi del Medio Ambiente, Guillermo Ready, explicó” que las medidas principales para una visita segura con la naturaleza son evitar asistir con mascotas, no ingresar en vehículo a zonas con desarrollo vegetal, no arrojar basura, transitar solo por los caminos y rutas habilitadas, y nunca arrancar flores ni ningún tipo de especie”.

Para difundir los registros de este fenómeno, la invitación también es a participar compartiéndolos a través de redes sociales con el hashtag #MonitoreoDesiertoFlorido2021 para sumarse a las más de 2 mil observaciones que se cuentan hasta hoy con casi 700 especies identificadas.

¿Qué alcances tiene la declaración de emergencia ambiental y climática hecha por la Convención Constitucional?

Por 137 votos a favor, 3 en contra y 9 abstenciones, el Pleno del órgano constituyente aprobó que toda la redacción de la nueva Carta Fundamental debe tener presente un contexto de Emergencia Climática y Ecológica. ¿Qué quiere decir esta normativa aprobada? En UChile Constituyente abordamos esta interrogante junto a académicos de nuestro plantel.

“Reconocer que la nueva Constitución se escribe en un contexto de Emergencia Climática y Ecológica, por lo cual, debe tener presente, en todas las comisiones y propuestas que elabore, las garantías de educación ambiental, prevención, precaución, no regresión, mitigación, adaptación y transformación para enfrentar la crisis climática y de los ecosistemas”. Ese fue el principio que, el pasado 4 de octubre, aprobó una amplia mayoría de las y los constituyentes (137 votos a favor, 1 en contra y 9 abstenciones), y que establece la relevancia que tendrá el tema medioambiental en todas las temáticas que se aborden en los distintos contenidos constitucionales que ya se están comenzado a abordar en la Convención.

En la práctica, esta declaración significa que cada contenido tratado, cada artículo aprobado, debe contar con una mirada medioambiental, que va más allá de lo que se discuta en la comisión específica creada sobre medioambiente, derechos de la naturaleza, bienes materiales y modelo económico. Ante ello, esta declaración va más allá de lo simbólico, pues significará una Constitución pionera en el mundo que determinará, en forma explícita, el reconocimiento de la emergencia climática como un principio constitucional.

Esta declaración se da en un contexto establecido bajo una serie de informes internacionales que dan cuenta de la gravedad de la crisis climática por la que atraviesa el mundo entero. Por ejemplo, entre las argumentaciones técnicas abordadas, se expuso el último informe del Grupo lntergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que afirma que en las próximas décadas la crisis climática y de los ecosistemas aumentará sus efectos en todas las regiones, pudiendo producirse con mayor frecuencia episodios de calor extremo que alcanzarían umbrales críticos para el resguardo de la biodiversidad, la soberanía alimentaria y la salud.

Nuestro país no está ajeno a este escenario, todo lo contrario. Un informe de Naciones Unidas afirma que Chile cumple con 7 de los 9 factores de vulnerabilidad que define el organismo internacional, por ejemplo, que la temperatura del país está aumentando a un ritmo promedio de 0,23ºC por década, las lluvias disminuyen 4 milímetros al año y el desierto avanza hacia el sur en 0,5 km. anuales. Todos estos elementos científicos fueron tomados en cuenta para esta importante declaración que llevo a cabo la Convención.

Transversalidad de la decisión

La transversalidad de la decisión adoptada es un punto que destaca la profesora de la Facultad de Derecho y directora del Centro de Derecho Ambiental de la Universidad de Chile, Valentina Durán, quien cree que es un gran paso para el debate medio ambiental que se haya efectuado esta importante declaración de principios.

“A solicitud de 107 convencionales se votó una propuesta que dice que la Constitución se redacta en un contexto de emergencia climática y ecológica. Y esto se votó por 137 votos a favor, 3 en contra y 9 abstenciones. Es importante poner este contexto de declararse en emergencia climática, porque esto empezó con las manifestaciones por el clima el 2019, previo a la COP 25. Y nuestra Universidad también participó de una declaración en que se declaró, junto a otras universidades del mundo, en emergencia climática. La emergencia climática no tiene un contenido jurídico en nuestro derecho o en el derecho internacional, pero es un recurso importante para dar una señal de cuáles son las prioridades. Es decir, estamos en lo que los geólogos han llamado el Antropoceno, que es una nueva era geológica marcada por el impacto de la actividad humana en el planeta, alterando todos los ciclos naturales y, desde luego, alterando el clima”, comenta la académica.

En esta línea, detalla que “el recurso de decir estamos en emergencia climática, significa que no hay nada más grave, ni nada más importante hoy. Como ha dicho el expresidente Obama: ‘somos la primera generación y la última que puede hacer algo’. Estamos en una década decisiva. Hay informes demoledores como el IPPC, que expone que ya hay efectos que son irreversible. En consecuencia, decir que nos declaramos en emergencia climática y ecológica significa que vamos a poner el foco en una acción ambiental y una acción ambiciosa climática, y que esto abarca decisiones políticas, económicas y de toda índole. Es un sentido de urgencia muy importante”, afirma.

Javier Simonetti,profesor del Departamento de Ciencias Ecológicas de la Facultad de Ciencias y coordinador académico del Programa Transdisciplinario en Medio Ambiente de la Universidad de Chile (PROMA), cree que lo que han hecho los convencionales es reconocer, de manera decidida, la gravedad de la situación ambiental.

“Al debatir sobre la Constitución, lo que uno debería tener en mente es el contexto, el ambiente en la cual esa Constitución operaria, y desde el cual nace, y hacia dónde se proyecta. Y ese contexto no solo se refiere a lo social, político, económico o cultural, sino que también tiene el contexto ambiental. Por lo tanto, lo que han hecho los convencionales constituyentes al declararse redactando la Constitución en una emergencia climática y ecológica es reconocer el estado en el cual se encuentra, no solo Chile, sino que el mundo entero. Ellos lo aterrizan y se hacen partícipes de reconocer que estamos en momentos extraordinariamente complejos para la humanidad”, señala.

En esta línea, agrega, “desde hace mucho tiempo, se ha venido advirtiendo claramente que la humanidad enfrentaba problemas crecientes con su entorno. Eso parece que hoy se comienza a expresar de forma muy cruda, muy fuerte, y finalmente algunos grupos, que antes no respondían, comienzan a responder. Y en este contexto tan difícil, no hay que perder la esperanza de que se puede cambiar, y eso es lo interesante, porque ese mayoritario grupo de convencionales que ha decidido reconocer ese hecho, significa que están conscientes de la gravedad de la situación y la necesidad de esas consideraciones para redactar una Constitución. Por lo tanto, la implicancia que debiese tener es que debiese fomentar una amplia discusión de la dimensión ambiental en numerosos de los temas que van a ser discutidos. Por ejemplo, las Naciones Unidas ha reconocido que la mantención de la diversidad biológica era un asunto de derechos humanos”.

El observatorio medioambiental que dirige Valentina Durán hizo un análisis de los argumentos esgrimidos por las y los convencionales a la hora de aprobar esta declaración, llegando a la conclusión que, desde todos los sectores, desde derecha a izquierda, se expresa la necesidad de abordar el tema medio ambiental bajo una mirada integral. “En el Observatorio Constitucional Ambiental del Centro de Derecho Ambiental analizamos los argumentos y fue muy interesante, porque hubo argumentos muy poderosos para apoyar esto desde una perspectiva transversal. Hubo posturas desde distintos sectores políticos, con distintos valores, pero que confluyen. Cada uno argumentó desde su mirada, pero que plantea replantear la forma en que estamos enfrentando el desarrollo económico”, explica.

¿Una Constitución pionera en el mundo?

El profesor Simonetti cree que si las cosas se hacen por el camino trazado puede resultar una Constitución pionera en el mundo en materia ambiental. “Lo que será pionero es que será una Constitución que puede avanzar mucho más en las dimensiones ambientales. Hay otras constituciones más adelantadas que han buscado caminos distintos: en Ecuador, por ejemplo, se reconoce el derecho a la naturaleza. Pero, lo que viene ahora no es más de lo mismo, no es cambiar una frase, una declaración para la foto: es pensar modos distintos en cómo reconocemos a la especie humana, a nuestra población dentro de este contexto. Y allí vendrán todas las disquisiciones que tienen que ver, por ejemplo, con el aporte que harán los pueblos originarios, nuestras primeras naciones. Ahora, hay que hacer carne viva esta declaración. Yo esperaría que los 137 convencionales que votaron a favor, al momento en que haya que discutir, mantengan la misma fuerza, porque nos vamos a encontrar con caminos que no son fáciles. Es corajudo haber hecho esa declaración”, enfatiza.

Durán concuerda en que si las cosas transitan bien se puede concretar una Constitución ecológica pionera en el mundo. “A tres meses de que la Convención comenzó a sesionar ya se ve muy claramente una voluntad y un consenso en tener una Constitución ambiciosa. Creo que de aquí saldrá, muy probablemente, una Constitución ecológica. Tiene todo el potencial de ser una constitución transformadora en la materia. Veo con optimismo el inicio de este debate. Es posible que tengamos una Constitución pionera en materia ambiental. Hay otras constituciones que han hecho esfuerzos importantes, como en Colombia el año 91, que ellos mismos dicen que es una constitución ecológica, también en Ecuador hay elementos importantes. Pero esta Constitución se redacta bajo al aprendizaje de esas otras constituciones. Se construye bajo lo aprendido”, afirma.

Por último, el profesor Simonetti, muestra esperanzas de que, en base a un profundo debate y con un diálogo abierto, se avance en una Constitución que aborde de manera concreta la crisis socio ambienta por la que atraviesa Chile y el mundo. “La Ciencia ha aportado evidencias y sugiere vías de acción, pero esta es una decisión social y este es un momento de dar las grandes directrices, que es lo que hace una Constitución: establecer los grandes marcos. El debate tiene que ser profundo para que la sociedad chilena tenga, en un futuro cercano, una salida a la crisis socio ambiental que se está viviendo, y eso es una obligación. Ha sido oportuna y bienvenida la declaración porque reconoce la grave situación en que las sociedades están inversas. Esto ya dejó de ser el cuento del lobo, el lobo llegó hace rato. Los incendios, las inundaciones, todos cambios ambientales que fueron adelantados hace mucho tiempo, nadie hizo caso y ahora estamos con el agua hasta el cuello y con los fuegos por la espalda. Esta es una última oportunidad para hacerlo, y confío en que un debate constituyente, bajo el marco que se ha dado, será lo serio y responsable que merece la situación”, puntualiza.

Víctor Hugo Moreno Soza, UChile Constituyente

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