Una firma de la carta de entendimiento fue el primer paso para concretar un convenio de colaboración para la protección de especies amenazadas en la región, como el zorro de Darwin, el queule y la araucaria araucana.
La actividad se llevó a cabo en el auditorio del Parque Alessandri de Coronel, lugar al que asistió el titular de la oficina regional del Ministerio de Medio Ambiente, Mario Delannays y representantes de CMPC.
“Independiente de la formalización, quiero celebrar el esfuerzo que hace la compañía y el equipo que se interna en los territorios. Necesitamos seguir proponiendo trabajos colaborativos, como este proyecto de protección de especies que están amenazadas. Hay que contagiar a los demás que esta es la forma de trabajar, con alianza público y privada”, aseguró Delannays.
Junto con valorar la participación del Ministerio de Medio Ambiente como articulador en la ejecución de proyectos de este tipo, el seremi enfatizó que “estoy muy contento del avance de las propuestas, sobre todo, cuando hay un apoyo para que este tipo de iniciativas se sigan desarrollando en el tiempo”.
El proyecto, explicó Mauricio Parra, jefe del área de asuntos corporativos de la empresa forestal, en este territorio, tiene su primera acción estratégica en apoyar a vecinos colindantes de una de las áreas de alto valor de conservación que tiene la firma en Trongol, Curanilahue, cercano a la cordillera de Nahuelbuta y donde se encuentra el hábitat del zorro de Darwin. La iniciativa tiene como objetivo fomentar buenas prácticas agrícolas en sus emprendimientos y crear un sentido de protección de la flora y fauna.
Son 20 los beneficiarios directos en esta etapa, pertenecientes al comité de hortaliceros, Esperanza Verde, donde se sientan las bases para hacer una transformación importante en el desarrollo productivo, con un sello de calidad en sus productos validados y respaldados por el Ministerio de Medio Ambiente.
Los trabajos continuarán en torno a la conservación de los árboles endémicos como la araucaria araucana y queule, en los ecosistemas productivos de la zona, labor que comenzó en julio y que se extenderá hasta agosto del 2022.
En tanto, Maite Artiagoitia, administradora del Parque Alessandri Coronel, valoró que la firma del convenio se llevara a cabo en el espacio educativo, principalmente por el rol que tiene el recinto en materia de educación ambiental en sus 27 años de historia. “Está muy en sintonía con lo que nosotros realizamos con los escolares, familias y público general, de sentirse parte de la naturaleza, bajo los conceptos de conocer, querer y cuidar”, sostuvo Artiagoitia.
Con proyectos sobresalientes en las categorías de Aire, Fuego y Nueva Generación Sustentable, la USM se convirtió en la institución más premiada
Por séptimo año consecutivo la Fundación Recyclápolis entregó el Premio Nacional de Medio Ambiente a través del cual reconoce a las empresas, instituciones y personas que muestran un claro compromiso con la innovación ambiental. En esta oportunidad fue galardonada la Universidad Técnica Federico Santa María que sobresalió en los proyectos presentados.
En el evento participaron las ministras de Medio Ambiente, Carolina Schmidt y de la Mujer y Equidad de Género, Mónica Zalaquett, junto a diversas otras autoridades además del presidente de la Fundación Recyclápolis, Fernando Nilo.
La autoridad medioambiental destacó que “nuestro país, a pesar de ser un pequeño emisor, ha decidido enfrentar el cambio climático de manera ambiciosa, basado en la ciencia, como una política de estado que trascienda a los gobiernos de turno”.
En nombre de la Universidad Técnica Federico Santa María el Director de Vinculación con el Medio, Patricio Núñez y el Director de Innovación y Transferencia Tecnológica, Patricio Valdivia, recibieron los premios entregados a la Casa de Estudios.
En la categoría Fuego, el proyecto el ganador fue “Conversión de camionetas pick up diésel a eléctrica con celdas de combustibles (FCEV)” que consiste en la conversión de un vehículo diésel a eléctrico que funciona a través de pilas de combustible en base a hidrógeno. La iniciativa fue liderada por el profesor Patricio Valdivia, quien señaló que “se trata de un prototipo financiado por el Proyecto 2030 de Corfo y también gracias a las capacidades que hemos venido generando con el
programa tecnológico de Corfo de electromovilidad minera mediante pilas de combustible”.
El premio de la categoría aire es reconocimiento al trabajo del profesor Francisco Cereceda con el proyecto “Caracterización química y microbiológica del aerosol atmosférico de diversas ciudades del país altamente contaminadas y modelación de su relación con la morbilidad y mortalidad causada por el virus SARS CoV-2”.
Finalmente, en la categoría de nuevas generaciones, se premió a la “Casa Fénix 2.0” de la profesora Nina Hormazábal del Departamento de Arquitectura que consiste en un concepto de casa sustentable, amigable con el medio ambiente que reutiliza materiales y también ocupa fuentes de energías renovables.
Respecto de las distinciones el director de Vinculación con el Medio de la USM, Patricio Núñez se refirió a su importancia: “Nosotros caminamos para generar un mejor mundo, hacemos transferencia tecnológica, generamos conocimiento para hacer que este mundo sea mejor. No solamente lo hacemos en este ámbito, sino que también lo hacemos a nivel mundial a través del acelerador de partículas que está en Suiza. Estamos tratando de hacer que la ingeniería le abra posibilidades al ser humano y lo estamos haciendo en todos los niveles; en uno fundamental como el acelerador de partículas y en un nivel aplicado como lo reflejan estos premios”.
Un tucúquere, una cachaña y un aguilucho cola rojiza son los animales que llegaron hasta el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre ubicado en el Campus Las Tres Pascualas. Dos de estos ejemplares presentaron fracturas en sus alas, luxaciones, alteraciones en las pupilas, entre otras alteraciones.
Tres aves nativas se recuperaron en el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Universidad San Sebastián sede Concepción. Los ejemplares, que fueron traídos por personal del Servicio Agrícola Ganadero (SAG), corresponden a un tucúquere (Bubo magellanicus), una cachaña (Enicognathus ferrugineus) y un aguilucho cola rojiza (Buteo ventralis).
La cachaña llegó hasta el recinto ubicado en el Campus Las Tres Pascualas el 13 de mayo. El loro nativo fue traído desde Arauco, comuna donde se encontraba como mascota ilegal. “Dicho ejemplar presenta una luxación en el ala, pero posee un correcto vuelo. Además, al estar acostumbrado al contacto humano, no es viable su liberación en el medio natural”, explicó la académica de la carrera de Medicina Veterinaria USS Concepción Gabriela del Águila.
De hecho, al loro se le realizó una terapia comportamental para que volviera a recuperar sus instintos naturales. “Colocamos semillas y frutas en diferentes lugares para incentivar su instinto de búsqueda, sin embargo, sigue acercándose a las personas que ingresan a su territorio”, indicó Gabriela. Añadió: “Estamos haciendo las gestiones para trasladarlo al Parque Metropolitano de Santiago”.
Búho y aguilucho
El tucúquere está desde el 13 de junio en el Cerefas. El búho llegó desde Copiulemu presentando una fractura en el ala, la que actualmente está cicatrizada. “Está teniendo un adecuado vuelo tras su recuperación. Eso se logró mediante un tratamiento con diversos medicamentos y una rehabilitación comportamental”, afirmó. Agregó: “Lo liberaremos en su ambiente natural la próxima semana”.
Mientras que el aguilucho cola rojiza fue ingresado el 17 de junio luego de ser derivado desde el Centro Ñacurutú de Tomé. El ejemplar fue diagnosticado con un trauma encéfalo craneano atribuible a un choque o golpe. “También presentó una úlcera en el ojo izquierdo y alteraciones en sus pupilas, que estarían asociadas al mismo trauma. Debido a las lesiones mencionadas, quedó con secuelas que afectaron su nivel de visión”, detalló Gabriela del Águila.
Esta última ave será liberada en un centro de Requínoa, Región de O’Higgins, ya que “no podría cazar de buena manera si fuera liberada en su medio natural”, aseveró la académica de Medicina Veterinaria USS.
La emergencia climática no está en preparación, ya está aquí. Si bien toda la humanidad está sujeta a los efectos del calentamiento global, los grupos marginados como las mujeres y las niñas son vulnerables a adversidades particulares*.
En un año en que se ha producido una avalancha mundial de catastróficas olas de calor, incendios forestales, inundaciones y sequías, el último informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, publicado la semana pasada, dispara una alarma imposible de ignorar: se nos acaba el tiempo para mantener el aumento de la temperatura media mundial en los 1,5 grados centígrados.
El informe, que cuenta con 234 autores de 66 países, quienes citan 14.000 referencias, presagia eventos climáticos extremos más frecuentes y graves cuyo origen guarda relación con el comportamiento humano.
Nadie escapa de las consecuencias angustiosas y desgarradoras del cambio climático. Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas, el número de personas que necesitarán asistencia humanitaria se duplicará en 2030 debido a ello. (De acuerdo con la Oficina de Coordinación Humanitaria de las Naciones Unidas, unos 235 millones de personas necesitan ese tipo de ayuda este año.)
No se trata de una competencia sobre quién sufre más cuando la naturaleza responde violentamente a los abusos perpetrados por la humanidad, pero los grupos vulnerables y marginados, como las mujeres, que constituyen la mayoría de las personas pobres del mundo y cuyos medios de vida dependen en gran medida de los recursos naturales, entre otros factores de riesgo, están expuestas a calamidades particulares.
A continuación, señalamos cinco formas más en que el cambio climático aflige a las mujeres y las niñas.Captura de pantella de un video del Programa Mundial de Alimentos.Cientos de miles de mujeres en edad reproductiva se ven impedidas de acceder a la planificación familiar debido a las sequías, las inundaciones y otros extremos climáticos que además ponen en peligro el acceso a los alimentos y los medios de vida.
1. Más violencia de género.
Las mujeres y las niñas, que tienen la responsabilidad primordial de recoger agua y leña para combustible, tienen que caminar más en búsqueda de recursos escasos. Cuando las poblaciones son desplazadas debido al cambio climático (pensemos en las sequía en Somalia y en Angola), las mujeres y las niñas enfrentan un mayor riesgo de violencia basada en el género en los campamentos de refugiados o desplazados internos. Las mujeres constituyen el 80 % de las personas desplazadas a causa del cambio climático. Una vez más, al buscar recursos para administrar sus hogares, caminan por territorios desconocidos, lo cual aumenta su vulnerabilidad.
El Fondo de Población descubrió que la trata sexual se disparó después de que ciclones y tifones azotaran la región de Asia y el Pacífico, y que la violencia de pareja aumentó durante la sequía en África oriental, las tormentas tropicales en América Latina y otros fenómenos meteorológicos extremos similares en la región de los Estados árabes.
Igualmente, según una entrada del blog del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, las tasas de violencia doméstica, abuso sexual y mutilación genital femenina crecieron durante largos períodos de sequía en Uganda. La violencia contra las mujeres aumentó en Pakistán tras las inundaciones y en Bangladesh después de los ciclones. Los países desarrollados no son inmunes.
2. Aumento del matrimonio infantil
Los extremos climáticos destruyen los medios de subsistencia y exacerban la pobreza. Esto puede incentivar a las familias a casar a sus hijas jóvenes para que haya una boca menos que alimentar, a cambio de un precio de la novia o porque creen que están mejorando las oportunidades futuras de una hija. Cualquiera que sea la motivación, en países afectados por desastres climáticos como Malawi, la India, Filipinas, Indonesia, la República Democrática Popular Lao y Mozambique, entre otros, se han observado aumentos en los índices de matrimonio precoz.
3. Aumento de la mortalidad neonatal
Las investigaciones indican que “un aumento de 1 grado Celsius durante la semana anterior al parto se asocia con un aumento del del 6 % en el riesgo durante la estación cálida (mayo-septiembre), lo que se traduce en aproximadamente cuatro mortinatos adicionales por cada 10.000 nacimientos”. Se justifica realizar una investigación más exhaustiva, pero las pruebas apuntan a una conexión entre el calor extremo y los resultados negativos relacionados con los partos.
4. Empeoramiento de otras amenazas a la salud materno infantil
A modo de ejemplo, las enfermedades transmitidas por vectores, como la malaria y la fiebre del dengue, se han relacionado con abortos espontáneos, nacimientos prematuros y anemia. El aumento de las temperaturas está prolongando las temporadas de actividad de los mosquitos, que propagan estas enfermedades, y los entornos húmedos fomentan su reproducción. El cambio climático también puede aumentar la propagación de enfermedades transmitidas por vectores, como el virus del Zika, que en las embarazadas puede causar graves defectos congénitos como la microcefalia (cabeza reducida debido a una anomalía cerebral). UNFPA KenyaLas investigaciones indican que “un aumento de 1 grado Celsius durante la semana anterior al parto se asocia con un aumento del del 6 % en el riesgo durante la estación cálida (mayo-septiembre), lo que se traduce en aproximadamente cuatro mortinatos adicionales por cada 10.000 nacimientos.
5. Interrupción de la salud sexual y reproductiva
Como ha demostrado claramente la pandemia de COVID-19, las emergencias desvían los recursos de atención sanitaria hacia la lucha contra la amenaza más reciente y los alejan de servicios que se consideran menos esenciales. Las emergencias debidas al cambio climático se harán más frecuentes, lo que significa que los servicios de salud y derechos sexuales y reproductivos podrían estar entre los primeros en reducirse.
Sin embargo, incluso si se mantienen los servicios en materia de salud y derechos sexuales y reproductivos, las mujeres y niñas desplazadas a menudo pierden el acceso a estos, lo que puede dar lugar a embarazos no planificados e infecciones de transmisión sexual. También pueden perder el acceso de otras maneras, como cuando en 2019 el ciclón Idai golpeó Malawi.
“Muchas partes del distrito de Mangochi quedaron sumergidas bajo el agua”, relató Treazer Masauli, Asistente Superior de Vigilancia Sanitaria del hospital del distrito de Mangochi. “Tuvimos que utilizar un helicóptero para llegar a zonas a las que no se podía acceder por carretera para proporcionar servicios de salud sexual y reproductiva, como condones, como método de planificación familiar y para la prevención del VIH y las ITS, así como educación entre pares y servicios relacionados con el VIH”.
Más de 20.000 mujeres en edad reproductiva en Mozambique corrieron el riesgo de un embarazo no planificado cuando perdieron acceso a la anticoncepción a raíz del ciclón Eloise en enero. Del mismo modo, después que los huracanes Eta e Iota azotaran Honduras en 2020, se estima que 180.000 mujeres en edad reproductiva se vieron impedidas de acceder a la planificación familiar.
La pérdida de cosechas debido al cambio climático también puede afectar la salud sexual y reproductiva. Un estudio determinó que después de impactos tales como la falta de alimentos, las mujeres de Tanzania que trabajaban en la agricultura pasaron a tener relaciones sexuales transaccionales para sobrevivir, lo que dio lugar a mayores tasas de infección por el VIH.
El mundo debe reconocer que la salud y los derechos sexuales y reproductivos son una cuestión climática, y que las mujeres deben formar parte de la formulación de políticas climáticas. Cuando se integra a las mujeres en esa tarea, el planeta mejora debido a huellas de carbono más bajas y mayores áreas de tierras protegidas. Y cuando el planeta mejora, todas y todos estamos mejor, asegura el Fondo de Población.
*Este artículo fue originalmente en el sitio web del Fondo de Población de las Naciones Unidas y ha sido mínimamente editado para su publicación en Noticias ONU.
A través del Programa de Compensación de Emisiones (PCE), instrumento del Ministerio del Medio Ambiente que permite a las empresas compensar emisiones en la operación de proyectos ingresados a evaluación del SEIA, se ha realizado desde el 2017 un recambio en diferentes comunas de la Región Metropolitana.
La Ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, junto al Gerente General de AZA, Hermann von Mühlenbrock, la Gerente General de Enel X, Karla Zapata, y el representante de SOFOFA, Jorge Cáceres realizaron una visita inspectiva a la planta de aceros AZA, donde se realizó la fundición del calefactor número 10 mil del Plan de Recambio de Calefactores que es parte del Programa de Compensación de Emisiones (PCE).
“No hay industria ni sector que no tenga que transformarse para hacer frente al cambio climático, y aquí lo vemos con este programa que por un lado funciona con una lógica de economía circular aprovechando lo que antes era visto como un desecho, y también con la reducción de emisiones que permite el cambio desde calefactores a leña a equipos de energías limpias menos contaminantes”, afirmó la Ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt.
El programa, que está enmarcado en el Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) para Santiago, permite a las empresas que ingresan al SEIA compensar las emisiones que generarán sus proyectos. A su vez es un ejemplo del tipo de proyectos que podrían verse incentivados con el reglamento que permitirá la implementación del primer mercado nacional de carbono en Chile. Precisamente hoy se encuentra abierto el proceso de participación ciudadana del reglamento de compensaciones para el impuesto verde a las fuentes fijas, hasta el 3 de septiembre en https://consultasciudadanas.mma.gob.cl/
“No solamente estamos descontaminando el país, si no también llevando alegría y bienestar a cientos de familias en una alianza virtuosa entre el gobierno, los privados y las asociaciones gremiales donde hemos logrado muchas cosas y podemos seguir avanzando”, explicó el Gerente General de AZA, Hermann von Mühlenbrock
Desde inicio del programa en 2017 se han favorecido familias de 12 comunas de la Región Metropolitana, en Colina, Lampa, Til Til, Peñaflor, Talagante, Calera de Tango. El Monte, Buin, Padre Hurtado, María Pinto, Curacaví y Melipilla.
“La electricidad es el único energético que, al no ser combustible, no genera contaminación ni al interior ni al exterior de los hogares, por lo que es muy relevante continuar incentivando el recambio de estufas a leña por equipos de climatización, que no solo contribuyen a descontaminar las ciudades, sino que además cumplen la doble función de calefaccionar en invierno y enfriar en verano”, indicó Karla Zapata, Gerente General de Enel X.
Los recambios han permitido dejar de emitir 221 toneladas de MP2.5 y 35.849 toneladas de CO2. Además, este plan tiene una lógica de economía circular, ya que las estufas retiradas son recicladas y fundidas, para fabricar barras de acero que se reutilizan en la industria de la construcción.
El Director del Centro de Medio Ambiente de SOFOFA, Jorge Cáceres concluyó que “este programa busca dar un paso sustancial hacia la sustentabilidad, un programa que se diseñó en la Región Metropolitana pero que buscamos replicar a otras regiones”.
En la instancia organizada por la Comisión Nacional de Riego, en que agricultoras y agricultores de distintas regiones del país presentaron sus experiencias en materia de riego, la autoridad abordó los desafíos que impone el cambio climático, entre los que destacó el fomento a la eficiencia en el uso del agua.
En el marco de la cuarta versión 2021 de la Expo Chile Agrícola, la ministra de Agricultura, María Emilia Undurraga, junto al Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de Riego (CNR), Federico Errázuriz, inauguraron el seminario “Eficiencia hídrica: una mirada de sur a norte”, instancia en que expositores de distintas regiones del país compartieron valiosas experiencias y logros gracias a su esfuerzo y el trabajo colaborativo con sus familias y comunidades.
“Chile atraviesa la sequía más grande de su historia, con un déficit sostenido de precipitaciones durante los últimos 12 años, principalmente en la zona centro sur. Esta menor cantidad de lluvia y nieve se refleja inmediatamente en menos agua superficial disponible en nuestros ríos, esteros y canales, y se expresa de forma distinta en cada una de las 101 cuencas de nuestro país”, afirmó la ministra Undurraga.
La autoridad agregó que “ante estos desafíos que nos impone el cambio climático, y ante el importante consumo de agua por parte de la agricultura, fomentamos la eficiencia en el uso del agua para riego, desde la captación hasta la planta, para que de esta forma podamos enfocar este desafío a nivel de cuenca y nos permitía equilibrar la utilización de esta y ser parte de la solución”.
La Secretaria de Estado, quien agradeció la participación de los expositores, recordó que “desde el Ministerio de Agricultura estamos atentos a la búsqueda de soluciones que permitan a nuestros agricultores y agricultoras asegurar la disponibilidad de agua y apoyen una gestión aun más eficiente y sustentable del uso de este recurso, que finalmente se transforma en los alimentos que llegan a la mesa de todos los chilenos. Gracias al esfuerzo de este Gobierno, el presupuesto anual de 2020 entre la Comisión Nacional de Riego y el INDAP fue de cerca de $140.000 millones, lo que es el doble en comparación a años anteriores, y nos ha permitido tecnificar cerca de 20.000 hectáreas para ir en ayuda directa principalmente de productores pequeños y medianos”.
En tal sentido, el Secretario Ejecutivo de la CNR enfatizó que “el sector agrícola completo está comprometido en buscar soluciones y adaptaciones a esta condición de sequía, y eso lo pudimos ver con el relato de cada uno de los expositores que tuvimos. Por eso, quisiera comenzar agradeciendo a nuestros excelentes expositores, el Doctor Arumí, Macarena, Yenny, Juan Carlos y Juan. Y también, muy especialmente, a FUCOA por la excelente organización de este seminario”.
“En esta crisis climática, esta crisis de sequía, el sector agrícola es un actor de gran importancia, porque utiliza el 70% del agua y porque, con ella, produce los alimentos que consumimos los chilenos. El desafío es seguir alimentando al país, pero con menos agua, es decir, con mayor eficiencia”, puntualizó.
Las exposiciones
Durante la jornada, expusieron en el seminario “Eficiencia hídrica: una mirada de sur a norte”: José Luis Arumí, ingeniero civil, profesor titular del Departamento de Recursos Hídricos de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Concepción, quien destacó la importancia de implementar nuevas tecnologías para el uso eficiente del agua; Macarena Valdés productora perteneciente al segmento de la agricultura familiar campesina, quien realiza forraje hidropónico en la región de Valparaíso y narró su historia y su ejemplo de reinvención frente al escenario de sequía y cambio climático.
Yenny Aniñir, productora de frambuesas de la comuna de Padre Las Casas en la región de La Araucanía, que destacó su crecimiento gracias al esfuerzo familiar, de la comunidad y los proyectos de riego bonificados por la Ley de Riego; Juan Carlos Cárdenas, presidente de la Asociación de Pequeños Productores Agrícolas, Pampa Concordia, de la región de Arica y Parinacota, quien se refirió a la necesidad de aumentar productividad con valor agregado; y Juan Vallejos, gerente de la Asociación de Canalistas del Canal Biobío-Negrete, en cuya presentación valoró el rol de las organizaciones de usuarios de agua en la vigilancia y mantención de los cauces con el fin de distribuir adecuadamente el recurso.
Desde el 7 al 10 de septiembre se llevará a cabo la 2da Conferencia “Evidencia Científica y Políticas Públicas: Cambio Climático en América Latina y el Caribe”. El encuentro organizado por el MinCiencia, el Comité Científico de Cambio Climático, la Unión Europea y Fundación MERI, reúne a destacados expertos y expertas del IPCC, centros de investigación, tomadores de decisiones y representantes de la sociedad civil que discutirán sobre los desafíos para vincular la evidencia sobre el cambio climático con medidas de adaptación y mitigación en la región.
Con el objetivo de facilitar y fortalecer la vinculación y colaboración entre las la comunidad científica vinculada a Cambio Climático y los tomadores de decisiones a nivel latinoamericano, el Ministerio de Ciencia junto al Comité Científico de Cambio Climático, la Unión Europea y Fundación MERI, invitan a la “2da Conferencia Evidencia Científica y Políticas Públicas: Cambio Climático en América Latina y el Caribe”.
El encuentro se realizará de manera remota entre el 7 y el 10 de septiembre con el objetivo de revisar las conclusiones del último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) y promover el uso de evidencia para la generación de políticas públicas en tres ejes principales: actualización de la evidencia científica; sistemas de observación y monitoreo; y mecanismos de asesoría científica.
El ministro de Ciencia, Andrés Couve, señaló que “desde la creación de nuestro Comité Científico de Cambio Climático en 2019, buscamos incrementar el uso de evidencia para políticas públicas sostenibles y promover la disposición de información para la acción climática coordinada. El último informe del IPCC dio cuenta del impacto sin precedentes de la acción humana sobre el clima, y en esta segunda versión de la conferencia esperamos abordar grandes temas urgentes como la brecha en la disponibilidad de datos climáticos en los países de la región y estrategias para vincular la evidencia con medidas de adaptación y mitigación para encauzar a la región hacia una senda de sostenibilidad”.
Entre las autoridades y representantes de la comunidad científica internacional que participan de esta conferencia se encuentran las vicepresidentas del IPCC, Thelma Krug y Ko Barrett; además de destacados investigadores e investigadoras de centros dedicados a diferentes ámbitos del cambio climático en países como Chile, Perú, Brasil, Argentina, Colombia y Ecuador, como Maisa Rojas, Sebastián Vicuña, José Marengo, Inés Camilloni y José Manuel Gutiérrez, además de la representación de organizaciones y centros de investigación europeos.
La Ministra del Medio Ambiente y Presidenta de COP25, Carolina Schmidt, destacó la institucionalización del rol de la ciencia en la formulación del Proyecto de Ley Marco de Cambio Climático de Chile, en la actualización de la NDC, en la elaboración de la ECLP, entre otras políticas nacionales que se encuentran en desarrollo. Además, destacó la necesidad de fortalecer la generación de conocimiento científico regional sobre el cambio climático para así aportar al trabajo que realiza el IPCC, e instalar una plataforma regular de diálogo ciencia-política en la región. Finalmente, insistió en que “la ciencia no es negociable. En Chile hemos decidido enfrentar el cambio climático de manera ambiciosa y basado en la ciencia como una política de Estado que trascienda los gobiernos de turno, lo que ha sido ampliamente reconocido internacionalmente. Por eso, tras conocer el último informe del IPCC, el Presidente Sebastián Piñera ha pedido se le ponga discusión inmediata al Proyecto de Ley Marco de Cambio Climático”.
El embajador de la Unión Europea en Chile, León de la Torre Krais, señaló que “potenciar el papel de la ciencia en la construcción de política pública es clave para afrontar crisis de todo tipo, como los brotes de enfermedades y retos a largo plazo, como el cambio climático. Desde la Unión Europea creemos que es fundamental fortalecer el diálogo ciencia-política y posicionar a la ciencia en el centro de la toma de decisiones”.
“El Cambio Climático es asunto de todos y requiere de una respuesta decidida y multidimensional. Convoca tanto a Estados como al sector privado y la sociedad civil. Chile tiene la oportunidad de ser un ejemplo a nivel mundial por lo que el llamado es a sumar fuerzas en la mitigación climática. No podemos seguir con las mismas recetas. Debemos poner la crisis climática en el centro de las decisiones desde industriales hasta sociales”, señaló Patricia Morales Errazuriz, Gerente General Filantropía Cortés Solari.
En tanto, la directora Ejecutiva de Fundación MERI, Ana María Molina, destacó que “el llamado que hacemos es a poner la ciencia en el corazón de las tomas de decisiones y para ello esta conferencia tiene gran valor, aportando a la democratización del conocimiento científico, pues se abordará el último informe del IPCC en conjunto con comunidades, jóvenes líderes, economistas, científicos, para avanzar en el diálogo y en decisiones que nos lleven a una sociedad sostenible”.
Ginnia Moroni Académica de la Facultad de Arquitectura Universidad San Sebastián
Luego de firmar el Acuerdo de París, Chile definió como objetivo país, ser carbono neutral para el 2050. Sin embargo, en lo que se refiere a las edificaciones recién se está comenzando a trabajar para disminuir el impacto ambiental, el gasto de energía y los costos en la construcción de casas y edificios.
No hay duda de que es posible reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y enfrentar el cambio climático a través de una serie de estrategias en todo el ciclo de vida de una vivienda o edificio.
Para eso se requiere disminuir la extracción de recursos naturales para construir, buscar materiales reciclables o renovables.
Existen materiales como la madera, el acero, hormigones y plásticos que son reciclables, impulsar un diseño eficiente de las estructuras y utilizar energías renovables, como la fotovoltaica para que contribuyan a bajar el consumo eléctrico o gasto energético.
También se pueden reciclar ladrillos para recuperar estructuras y ver qué materiales se pueden recuperar en caso de una demolición como la madera, los ladrillos, el acero acero y el hormigón para no generar residuos.
Desde esa perspectiva hay que considerar que el acero es un material fácilmente reciclable. Existen también hormigones que son más sustentables y también hay avances con el uso de plásticos reciclados.
Asimismo, hay materiales que requieren mucha energía para su fabricación, generando una huella de carbono alta, pero al considerar estrategias de mitigación, como su posterior reciclaje, se puede reducir este impacto. De hecho, el acero es posible reciclarlo más de una vez sin que pierda su resistencia mecánica.
Es recomendable revisar las políticas públicas que existen al respecto como el programa Construye 2025, para saber cómo reducir el impacto ambiental de la construcción en todas sus etapas.
A través del Programa de Compensación de Emisiones (PCE), instrumento del Ministerio del Medio Ambiente que permite a las empresas compensar emisiones en la operación de proyectos ingresados a evaluación del SEIA, se ha realizado desde el 2017 un recambio en diferentes comunas de la Región Metropolitana.
La Ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, junto al Gerente General de AZA, Hermann von Mühlenbrock, la Gerente General de Enel X, Karla Zapata, y el representante de SOFOFA, Jorge Cáceres realizaron una visita inspectiva a la planta de aceros AZA, donde se realizó la fundición del calefactor número 10 mil del Plan de Recambio de Calefactores que es parte del Programa de Compensación de Emisiones (PCE).
“No hay industria ni sector que no tenga que transformarse para hacer frente al cambio climático, y aquí lo vemos con este programa que por un lado funciona con una lógica de economía circular aprovechando lo que antes era visto como un desecho, y también con la reducción de emisiones que permite el cambio desde calefactores a leña a equipos de energías limpias menos contaminantes”, afirmó la Ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt.
El programa, que está enmarcado en el Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) para Santiago, permite a las empresas que ingresan al SEIA compensar las emisiones que generarán sus proyectos. A su vez es un ejemplo del tipo de proyectos que podrían verse incentivados con el reglamento que permitirá la implementación del primer mercado nacional de carbono en Chile. Precisamente hoy se encuentra abierto el proceso de participación ciudadana del reglamento de compensaciones para el impuesto verde a las fuentes fijas, hasta el 3 de septiembre en https://consultasciudadanas.mma.gob.cl/
“No solamente estamos descontaminando el país, si no también llevando alegría y bienestar a cientos de familias en una alianza virtuosa entre el gobierno, los privados y las asociaciones gremiales donde hemos logrado muchas cosas y podemos seguir avanzando”, explicó el Gerente General de AZA, Hermann von Mühlenbrock
Desde inicio del programa en 2017 se han favorecido familias de 12 comunas de la Región Metropolitana, en Colina, Lampa, Til Til, Peñaflor, Talagante, Calera de Tango. El Monte, Buin, Padre Hurtado, María Pinto, Curacaví y Melipilla.
“La electricidad es el único energético que, al no ser combustible, no genera contaminación ni al interior ni al exterior de los hogares, por lo que es muy relevante continuar incentivando el recambio de estufas a leña por equipos de climatización, que no solo contribuyen a descontaminar las ciudades, sino que además cumplen la doble función de calefaccionar en invierno y enfriar en verano”, indicó Karla Zapata, Gerente General de Enel X.
Los recambios han permitido dejar de emitir 221 toneladas de MP2.5 y 35.849 toneladas de CO2. Además, este plan tiene una lógica de economía circular, ya que las estufas retiradas son recicladas y fundidas, para fabricar barras de acero que se reutilizan en la industria de la construcción.
El Director del Centro de Medio Ambiente de SOFOFA, Jorge Cáceres concluyó que “este programa busca dar un paso sustancial hacia la sustentabilidad, un programa que se diseñó en la Región Metropolitana pero que buscamos replicar a otras regiones”.
¿Qué son los humedales, cuál es su importancia, y qué tan frágiles son ante la acción humana? Estas son algunas de las preguntas que la académica de la Facultad de Ciencias, Irma Vila, respondió para Prensa U. de Chile. La especialista explicó la relevancia de estos ecosistemas y la urgencia de actuar para protegerlos, en un contexto marcado por una larga sequía que afecta a gran parte del país, y por el avance del cambio climático.
La sequía que afecta a nuestro país hace más de una década, y que este 2021 ha sido particularmente fuerte con un alto déficit en las precipitaciones, ha puesto en primer plano el cuidado del medio ambiente, y en particular de nuestros recursos hídricos. En este sentido, destaca el descuido en el que se encuentran las masas de agua continental, como los humedales, que durante los últimos años han ido lentamente desapareciendo ante el desarrollo de proyectos inmobiliarios o productivos.
Al respecto, la profesora Irma Vila, de la Facultad de Ciencias de nuestro plantel, explica la importancia que estos ecosistemas tienen no solo para la naturaleza, sino también para los seres humanos, y la necesidad de tomar medidas para poder protegerlos de manera urgente.
En primer lugar ¿nos podría explicar qué se entiende como un humedal?
La definición de humedal en Chile es un poco confusa en relación con la definición técnica, que partió cuando Chile firmó el convenio de Ramsar, que los definió como todos los sistemas acuáticos continentales, o en lenguaje coloquial “agua dulce”, y que van desde los lagos profundos araucanos de origen en la glaciación hasta los sistemas someros, que normalmente son de bordes costeros, de ríos o lagos, que en verdad no es dulce ni salada, sino que muchas veces es una mezcla, y el agua continental se definiría como con menor cantidad de cloruro de sodio, que es lo que caracteriza a los sistemas marinos.
¿Cómo podemos entender la importancia de estas masas de agua para los ecosistemas? Pensando que muchos humedales han desaparecido en las últimas décadas por proyectos habitacionales, carreteras, etc.
Son un ecosistema más, y hay que pensar que alrededor de todos estos humedales, los grandes ríos, por ejemplo, se han generado grandes civilizaciones como la egipcia o la cultura Chinchorro. Entonces, tienen una enorme importancia en relación a la sobrevida del hombre y, en general, de todo el ecosistema, y Chile hay que pensar que siempre se ha desarrollado en las zonas costeras. Entonces, si seguimos con esta falta de preocupación por el cambio climático vamos a perder parte del territorio nacional si aumenta el nivel del mar y Chile, por ser un país de larga extensión costera y angosto como somos, tenemos que preocuparnos de tomar medidas concretas en relación con el uso del agua continental.
Por ejemplo, en el cuidado de los humedales de forma diaria, pero también en esferas cotidianas como en el tiempo de ducha, las aguas corriendo al lavarse los dientes, el regado, la limpieza de veredas con agua, múltiples recomendaciones que otros países han empezado a tomar como la reutilización de agua de ducha a la taza del baño o a la cocina, son medidas que hay que abordar.
Y en el caso específico de estos sistemas someros, que es lo que comúnmente se conoce como humedales en nuestro país, ¿qué relevancia tienen?
La naturaleza ha funcionado en un equilibrio que hoy los humanos estamos rompiendo, equilibrio que significaba mantener sistemas húmedos costeros que permitían la migración de aves a través de miles de kilómetros desde el Hemisferio Norte, donde descansan, se alimentan e incluso se preparan para su reproducción. Entonces, son de tremenda importancia. Chile desde el humedal del Yuta hasta la zona austral tiene humedales, Coquimbo y La Serena tenían importantes humedales que fueron destruidos por construcciones, entonces son las cosas en las cuales hoy desde el gobierno hay que pensar en modificar, adecuar, y hablar de un equilibrio sustentable entre los ambientes acuáticos y el manejo humano.
¿Cómo podemos pensar en proteger estos ecosistemas?
Hay herramientas legales, pero son limitadas y son pocos los humedales que están dentro de sistemas de conservación de la naturaleza. Creo que habría que aumentarlos, de partida, y yo ni siquiera pienso en que sería importante darles categoría de conservación, sino que habría que considerar conservarlos todos por su importancia intrínseca en relación con la conservación de la naturaleza ante el cambio climático. Es una de las medidas que creo que Chile tiene que considerar y darle prioridad.
¿Qué tan frágiles son ante -por ejemplo- la contaminación cotidiana?
Ese es un aspecto muy importante, porque tiene que ver con malas costumbres en el país. Existe esta frase “el agua se lo lleva todo” y no es cierto, no lo lleva, lo absorbe, los plásticos, papeles y otros contaminantes. Hay que pensar cuánto tiempo demora un plástico en ser realmente disuelto y que va dañando a la flora y la fauna. Normalmente, vemos los sistemas acuáticos como el agua que corre, pero no tomamos conciencia de que esa agua tiene organismos vivos adheridos a sus sedimentos, debajo de las piedras, tiene pesos, cientos de insectos acuáticos, bacterias, protozoos, y todos ellos sufren los efectos de la contaminación.
He tenido la oportunidad de estar becada en el extranjero y he visto las diferencias de otros países con el nuestro. Nos preocupamos poco de la naturaleza, incluso le pregunto a estudiantes de ciencias qué aves observan en los jardines y no tienen idea si no están especializándose en aves, menos la gente que no trabaja o estudia en los sistemas acuáticos, no sabe que si levanta una piedra hay organismos vivos. Los pescadores saben porque trabajan ahí, pero una persona común y corriente no ve debajo del agua.
Por eso, a veces no tronamos conciencia, yo trabajando en el río Maipo he visto cientos de neumáticos en el borde río. Esta frase de nuevo, “el agua se lo lleva todo”, y que hoy nos está pasando la cuenta. No solo tenemos menos agua en un período de sequía extrema, sino que además tenemos agua de menor calidad.
Da la impresión de que la cuenca del río se cuida muy poco, hay mucha contaminación, basurales y extracción de áridos…
Esa es una de las prácticas más dañinas en los ríos, porque destruyes el medio en el que viven muchos organismos, les quitas el alimento, los “rompes” y el río Maipo es uno de los más deteriorados por la extracción de áridos, es un tema muy importante y es uno de los aspectos que debería prohibirse en Chile. Cuando nuestros ríos van en un tercio de lo que eran por el uso del agua río arriba, por mayor demanda de agua y menor llegada de agua.
Un caso histórico, y que yo estuve muy molesta con las noticias por cómo se cubrió, se dijo que la laguna de Aculeo se secó por efectos climáticos, pero no es así. La Laguna recibía agua por un riachuelo pequeñísimo y se fue poblando de casas y campings alrededor donde veías veleros para navegar en el mar en una laguna pequeña. No hubo un estudio de cuánta agua se estaba sacando con pozos para las cincuenta y tantas casas que había, versus cuánta agua que llegaba, el cálculo de oferta y demanda. La laguna de Aculeo no se secó por problemas climáticos sino por exceso de demanda humana. Es algo que me preocupa también en la zona del Maipo, que se está poblando de muchas casas que utilizarán el agua del río. No se hace el cálculo de la oferta y demanda de agua de manera adecuada.
Por último, quería preguntarle qué mensaje le daría a la comunidad universitaria sobre este tema
Creo que es importante que se conozca un poco más, somos poco preocupados de la naturaleza si nos comparamos con otros países donde la gente conoce sus animales, sus aves, y si no es tu tema específico no tienes idea. Mi mensaje es auto eduquémonos y le hablo especialmente a los periodistas y a los medios de comunicación, donde solo se ve tragedias, delitos… y a los estudiantes que están en una etapa donde pueden modificar sus costumbres y mejorar su conocimiento en relación con el cambio climático, que está afectando a los sistemas acuáticos continentales y que tendrá muchísimas consecuencias para el país.