¿Qué podemos hacer frente al acelerado e irreversible avance del cambio climático?

“La última década, desde el 2011 al 2020, es la más cálida de los últimos 100 mil años, pero es la menos cálida de todo el siglo que viene”, advierte Maisa Rojas, una de las académicas de la U. de Chile que participó en un lapidario informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC). Académicos de distintas disciplinas de nuestro plantel comentan cuáles son los desafíos para el mundo frente a este escenario, qué podemos hacer como país a nivel internacional y cómo adaptarnos a esta nueva realidad a nivel local. Abordan, además, la aprobación del proyecto minero Dominga en Coquimbo, la reapertura de la termoeléctrica Ventanas 1 y la falta de voluntad política para tratar en profundidad el problema del agua.

Limitar el aumento de la temperatura a no más de 1,5°C es el objetivo planteado en el Informe “Climate Change 2021: the Physical Science Basis”, primera entrega del sexto informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC). El documento indica que el planeta ya se ha calentado 1,1 °C, alza de temperatura que ya tiene consecuencias en todo el mundo, y cuyas proyecciones anticipan hacia el 2050 un aumento en las olas de calor, una disminución en las reservas de agua dulce y una subida en el nivel del mar, entre otros fenómenos.

El grado de certidumbre sobre los dramáticos escenarios a futuro, particularmente en relación al informe anterior, es uno de los aspectos que destaca el académico del Departamento de Geofísica de la U. de Chile y especialista en ciencias atmosféricas, Nicolás Huneeus. Destaca, además, que “los contaminantes climáticos de vida corta reciben un capítulo entero, y la relevancia de eso es que se incorpora por primera vez -de manera más explícita- esta relación entre contaminación y cambio climático, que antes se trataban de manera separada. Esto puede incentivar el diseño de políticas que apunten a mejorar la calidad del aire y que a la vez tengan impacto en la mitigación del cambio climático”.

Rodrigo Fuster, académico de la Facultad de Ciencias Agronómicas de nuestro plantel e investigador del Centro Avanzado Para Tecnologías del Agua (CAPTA), comenta que un aspecto clave de este documento es que evidencia que “ya no hay tiempo para seguir dudando de si este fenómeno es responsabilidad del hombre o si el cambio climático existe o no. Los cambios que se muestran en el clima reciente son mucho más intensos, vienen ocurriendo de manera más rápida. Ya no son solo proyecciones, sino evidencia de lo que ya estamos viviendo en distintas zonas del planeta. Si a nivel planetario no somos capaces de tomar medidas drásticas ahora, cuestión que veo políticamente difícil, probablemente los cambios que vienen ocurriendo van a seguir acelerándose y no vamos a ser capaces de adaptarnos apropiadamente como civilización”.

Alerta global ante un futuro dramático

Estas proyecciones plantean la inquietud sobre la irreversibilidad del cambio climático, cómo nos impactará y qué podemos hacer ante escenarios como el que actualmente vivimos producto de la híper sequía. Las principales medidas de mitigación requieren del esfuerzo y una colaboración internacional, principalmente de los países más desarrollados, que son los principales emisores de los gases de efecto invernadero. Pilar Moraga, académica de la Facultad de Derecho de la U. de Chile e investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, advierte que pese a la gravedad de la situación, constatada por este informe, aún no hay transformaciones profundas. “Uno no ve que haya un cambio radical y transformador en las sociedades, y mientras eso no ocurra es muy complejo poder avanzar”, afirma.

Pese a esta mayor responsabilidad que tienen los países desarrollados, la académica sostiene que Chile, así como otros países del mundo subdesarrollado y en vías de desarrollo, tiene un rol que jugar. “En este punto crítico, en que ya vemos que no hay vuelta atrás en muchos temas, Chile sí puede hacer algo como país pequeño en dos sentidos. En la política exterior, Chile podría tomar una posición política de emergencia climática, y -en ese sentido- hacer que toda la política exterior sea coherente con las políticas climáticas”, comenta.

Nicolo Gligo, académico del Instituto de Asuntos Públicos (INAP) de la U. de Chile, Premio Nacional del Medio Ambiente 2001 y autor del libro “La tragedia ambiental de América Latina y el Caribe“, plantea que “tenemos que redireccionar nuestras prioridades ambientales fuera de la agenda de los países desarrollados y contaminantes. Nuestro gran problema no es la mitigación, sino la adaptación”. En esta línea, complementa que “el medioambiente tiene que ser un factor de desarrollo integral de las comunidades, esa debe ser nuestra prioridad en América Latina. En ese contexto, hay muchas cosas que se pueden hacer dentro de la región. Tenemos muchos ecosistemas compartidos donde podemos hacer una labor conjunta. Creo que ahí cabe hacer un trabajo en política exterior, en la sobrevivencia”.

En esta línea, Rodrigo Fuster, quien también integra el Laboratorio de Análisis Territorial de la U. de Chile, complementa que si bien somos un país pequeño, particularmente en relación a las emisiones. “No tenemos por qué serlo en relación a la influencia internacional, al menos a nivel regional. Pienso que Chile puede ser, por ejemplo, un proveedor importante de energía renovable, como la solar, para poder nutrir al resto de América del Sur, y con ello contribuir a que la región sea menos emisora. Tenemos una labor importante como país y en la Universidad hemos venido trabajando en la creación de conocimiento y tecnologías que han ayudado a transformar las maneras en que generamos energía. Si bien la adaptación es el gran desafío, y donde tenemos que actuar con mayor premura, no podemos dejar de lado la parte de la emisión”.

Nicolás Huneeus añade que “aunque nosotros seamos carbono neutrales poco vamos a influir en la trayectoria del sistema climático global. Son otros países o regiones los determinantes. Pero el mensaje importante es que no porque seamos un país pequeño podemos hacer lo que queramos. Chile tiene compromisos internacionales en materia de cumplimiento asociados al cambio climático, dentro de ellos está la descarbonización de la matriz energética. Este es un esfuerzo que todos tenemos que hacer y todos vamos a tener que contribuir a enfrentar este problema. A final de cuentas, esto va a exigir un cambio de paradigma en nuestra forma de existir como sociedad. Nuestra existencia está sustentada en el crecimiento, y este crecimiento en el consumo de recursos que son agotables”.

Chile y su inevitable proceso de adaptación

Para el profesor Gligo, el foco de Chile debe estar en el problema de la adaptación y en el manejo adecuado o sustentable de nuestros recursos naturales. “El problema fundamental de nuestro país es la administración de nuestros recursos naturales, que por intereses económicos y presiones de poderes fácticos se minimiza. Se minimiza la pérdida anual de 20 mil hectáreas de bosque nativo, se minimiza la pérdida de cientos de miles de hectáreas de suelos que pasan a grados de erosión grave o muy grave. Todo eso genera mucho CO2 a la atmósfera y no lo consideramos o lo relativizamos”.

En este ámbito, la profesora Moraga y el profesor Gligo enfatizan en la necesidad de un ordenamiento territorial donde las comunidades locales y los gobernadores puedan definir planes de manejo de los recursos naturales en base a evidencia científica que permitan una planificación integral. “No existe en este minuto un esfuerzo mayor por mirar hacia el futuro y tomar medidas hoy, y creo que eso es fundamental para la protección de la población. Esto se puede hacer a través de los instrumentos de planificación territorial. No debiera haber ninguno que no considere el cambio climático, y sabemos que estos instrumentos son sumamente antiguos, muchos no actualizados, y no están incorporando el riesgo en el territorio”, advierte Pilar Moraga.

El problema del agua resulta crucial en este proceso de adaptación. El profesor Fuster plantea que la respuesta en esta materia implica distintas medidas, algunas de ellas dirigidas a reducir la demanda de agua, mejorar la eficiencia de su uso y controlar -por ejemplo- la expansión de la superficie agrícola. También indica que otras acciones complementarias implican la reutilización de las aguas de las ciudades o la desalinización. Sin embargo, advierte que “otras formas de aumentar la oferta de agua siempre tienen que ser observadas con mucho cuidado y en el marco de un sistema hídrico”.

Pero el mayor problema asociado a la híper sequía que Chile experimenta hace más de una década y las proyecciones de menor precipitación tiene que ver con el marco jurídico que hoy regula los derechos de aprovechamiento de aguas. En este sentido, la nueva Constitución, plantean todos los académicos, resulta una oportunidad única para abordar el problema del cambio climático de manera transversal, particularmente el del agua.

Al respecto, Rodrigo Fuster enfatiza la importancia de que el agua quede garantizada como un derecho humano. “No puede seguir siendo el derecho de aprovechamiento de agua un derecho privado en la Constitución, y que impida tomar medidas en favor del bien común porque afectamos el derecho privado de alguien. Eso no tiene sentido. Se requiere modificar la conceptualización del agua como un derecho privado. Eso nos ha jugado en contra tanto para resolver conflictos como para enfrentar momentos críticos, como el que estamos viendo ahora, y también ha influido fuertemente en el deterioro de los ecosistemas que también dependen del agua.

Pilar Moraga, por su parte, sostiene que uno de los mayores problemas en este ámbito se debe a que “los titulares de derechos de aprovechamiento de agua y toda la legislación está enfocada en el uso productivo del agua. Tenemos una relación de apropiación con el agua y no se privilegia en nuestra legislación una mirada del interés público que tiene el agua en sí”. En este sentido, asegura que “la reforma al Código de Aguas es necesaria, pero completamente insuficiente. Es un piso mínimo con el que hay que avanzar por supuesto, pero no es suficiente para enfrentar el problema que tenemos hoy”. Por otra parte, adelanta que desde el CR2 se dará a conocer el 25 de agosto un informe de gobernanza climática de los elementos de la naturaleza, en el que realizan algunas propuestas en esta materia, incluso constitucionales.

Dominga y Ventanas: señales contradictorias

Pese a los discursos y a las acciones que ha impulsado el país en materia ambiental, la incapacidad de abordar el problema del agua de manera profunda, así como la reciente aprobación del proyecto minero Dominga o la reapertura de la termoeléctrica Ventanas I, reflejan una señal contradictoria sobre la voluntad, capacidad y decisión con que el Estado ha enfrentado este problema. “Frente a la sequía actual, la respuesta ha sido volver a poner en funcionamiento una planta termoeléctrica que ya había sido cerrada en este proceso de descarbonización. No puede ser que la reacción a la falta de energía hidroeléctrica producto de la sequía sea volver a echar a andar una termoeléctrica. La tarea del país es prioritariamente implementar medidas de adaptación, pero no podemos dejar de lado medidas de mitigación y la coherencia con los compromisos que ya se han adquirido en materia de cambio climático. Estos son retrocesos”, sostiene Rodrigo Fuster.

Pilar Moraga va más allá, quien indica que “lo de Ventanas es dramático porque no solo afecta en cuanto a la emisión de gases de efecto invernadero, sino que además a la población de la zona. Deja a la vista la debilidad del Estado de Chile de no poder comprometerse con una política climática de reducción de emisiones. Esto es consecuencia de la negligencia de una autoridad que no es capaz de proyectarse y asumir este contexto como uno de riesgo para la población chilena y para el mundo. Existía la evidencia de escenarios climáticos futuros que proyectaban esta situación, y por ende proyectaban las dificultades que podían tener las fuentes hidroeléctricas”.

“Esto de las zonas de sacrificio tiene que eliminarse de manera definitiva”, sentencia por su parte Nicolo Gligo, quien enfatiza la necesidad de manejar y proyectar de forma armónica nuestros ecosistemas. “No me cabe la menor duda de que la nueva Constitución nos ofrece una posibilidad enorme, pero debe centrarse -en primer lugar- en un ordenamiento territorial que sea vinculante y ordenado”. Por otra parte, plantea que hay que trabajar en la educación de las comunidades “sin pensar directamente en el cambio climático, sino cómo adaptarse y cómo cooperar para tener un buen vivir para no generar ansiedad. Porque el peligro de la ansiedad es que después de ella viene la frustración y después de la frustración no hacemos nada, porque esto lo está provocando China, Estados Unidos y los europeos. El problema fundamental son nuestros recursos naturales, nuestra calidad de vida y la armonía de la sociedad con su entorno”.

Finalmente, Nicolás Huneeus que comenta que “con lo de Ventanas y Dominga, uno se hace la pregunta de hacia dónde se va a inclinar la balanza a final de cuentas. Este es el dilema de nuestros tiempos, cómo crecemos o cómo nos mantenemos siendo sustentables y no destruyendo el medio en el que vivimos. A nivel de país, eso se traduce en cómo hacer para que podamos mantener un crecimiento para que podamos mantener un sistema de vida que permita una buena calidad de vida a todos los ciudadanos, y a la vez el cuidado del medio ambiente”. Espera, de esta forma, que la nueva Constitución refleje “la necesidad que hay de ser sustentables y vivir de una forma que no estemos dañando permanentemente el ecosistema o el medio ambiente. El tema más delicado seguramente será el del agua. Pero es una discusión que tenemos que dar, y si no lo hacemos ahora tendremos que hacerlo en un futuro muy cercano. No podemos patear la pelota para 10 o 15 años más, al menos no en cuanto al agua”.

Texto: Cristian Fuentes Valencia
Prensa UChile

Mitigar el cambio climático cuesta mucho dinero, ¿quién y cómo ha de pagarse?

Es un hecho ampliamente aceptado que el cambio climático representa una amenaza de gran importancia para la humanidad y, aunque existen innumerables soluciones para hacer frente a lo que la ONU ha descrito como la “amenaza existencial” de nuestro tiempo, todavía no está del todo claro cómo se pagarán las soluciones para mitigarlo. 

Esta misma semana, un informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático revelaba que las emisiones de gases de efecto invernadero de las actividades humanas son responsables de un calentamiento del planeta en un 1,1° grados centígrados desde el periodo 1850-1900 hasta la actualidad.

Más alarmante es el hecho de que el estudio predice que se espera que la temperatura global alcance o supere los 1,5 °C o más de calentamiento en los próximos 20 años.

Las consecuencias las estamos empezando a sentir: mayores inundaciones, olas de calor extremo más frecuentes, sequías más largas, pérdida de las capas de hielo, incendios voraces.PNUD/Andrea EganLas zonas costeras del Pacífico se encuentran entre las más vulnerables del mundo.

Aunque las inversiones en energías renovables e infraestructuras sostenibles siguen creciendo, el gasto mundial en combustibles fósiles superó al de las energías verdes entre enero de 2020 y marzo de 2021.

Muchos países no cuentan con los recursos financieros para acometer la transición a fuentes de energía limpia y modos de vida sostenibles que podrían revertir el cambio climático.

La ONU considera que la financiación relacionada con el clima es la respuesta adecuada, ya que no invertir será más costoso a largo plazo, pero también porque existen importantes oportunidades para los inversores.PNUD/Azza AishathMujeres nepalíes construyendo barreras para evitar que el río se desborde e inunde los pueblos cercanos.

¿Qué es la financiación relacionada con el clima?

A grandes rasgos, la financiación climática está relacionada con el dinero que hay que gastar para toda una serie de actividades que contribuirán a frenar el cambio climático y que ayudarán al mundo a alcanzar el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5°C por encima de los niveles preindustriales.

Para alcanzar este objetivo, el mundo necesita reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero prácticamente a cero en 2050; la frase “emisiones netas cero o de valor cero” también se escucha mucho en el contexto de la financiación climática.

Entre las iniciativas que deben costearse para alcanzar estas emisiones de valor cero están las que reducen las exhalaciones de gases nocivos, así como las que mejoran o preservan las soluciones naturales para capturar esos gases, como los bosques y los océanos.

La financiación también busca aumentar la resiliencia de las poblaciones más afectadas por el cambio climático y ayudarlas a adaptarse a las condiciones climáticas cambiantes, unas medidas que a su vez contribuirán a reducir el calentamiento.

La financiación y las soluciones son necesarias para la transición a lo que la ONU llama una economía verde. La energía renovable, que proporciona electricidad sin producir dióxido de carbono ni otras formas de contaminación atmosférica, es un elemento fundamental para impulsar el crecimiento económico sostenible.UNDP Costa RicaLa ayuda canadiense beneficiará a 48.000 personas en Honduras, Nicaragua, Bolivia y Perú, e impulsará la resiliencia de pequeños productores, especialmente mujeres, jóvenes y pueblos indígenas.

¿Por qué es tan importante?

Con el aumento de las temperaturas a nivel global, los cambios en los patrones climáticos, la subida del nivel del mar, el aumento de las sequías y las inundaciones, las poblaciones más vulnerables se enfrentan a riesgos cada vez mayores, como la inseguridad alimentaria, y tienen menos oportunidades de salir de la pobreza y conseguir una vida mejor.

De hecho, la ONU estima que el cambio climático podría empujar a otros 100 millones de personas a la pobreza de aquí a 2030.

Para hacer frente a estas preocupantes tendencias se necesitan importantes recursos financieros, inversiones adecuadas y un enfoque global sistemático.ONU Mujeres /Mohammad Rakibul HasanLas inundaciones aumentan en todo el mundo debido al cambio climático

¿Cuánto dinero se necesita?

Para hacerlo realidad, se necesitan inversiones importantes y es fundamental contar con cooperación internacional. Hace más de una década, los países desarrollados se comprometieron a aportar de forma conjunta 100.000 millones de dólares al año para 2020 en forma de apoyo a la acción climática en los países en desarrollo.

Puede parecer mucho, pero compárelo con el gasto militar mundial en 2020, que se estimó en algo menos de dos billones de dólares, o con los billones de dólares gastados por los países desarrollados en ayudas a sus ciudadanos relacionadas con el COVID-19.

Según un informe de expertos elaborado a petición del Secretario General de la ONU, el objetivo de destinar 100.000 millones de dólares para esas naciones no se está cumpliendo (los últimos datos disponibles para 2018 son de 79.000 millones de dólares), a pesar de que la financiación relacionada con el clima sigue una “trayectoria ascendente.”

Por lo tanto, sigue habiendo un gran déficit de financiación.PNUD/Manuth ButhEn Camboya se utilizan paneles solares para ayudar a satisfacer la demanda de energía del país

¿Es lógica esa inversión desde el punto de vista financiero?

La verdadera pregunta es si el mundo puede permitirse no invertir en acción climática.

Las comunidades de todas las partes del mundo ya están sufriendo los efectos financieros del cambio climático, ya sea por la pérdida de cosechas debido a la sequía, o por los grandes daños en las infraestructuras causados por las inundaciones u otros fenómenos meteorológicos extremos.

El enviado especial de las Naciones Unidas para la Acción Climática y la Financiación, Mark Carney, afirma que la enorme cantidad de inversión requerida representa una oportunidad y no un riesgo y sostiene que los beneficios que se derivan de estas inversiones superan con creces cualquier coste inicial.

También está cada vez más aceptado que las inversiones en materia climática tienen su lógica económica. Los argumentos financieros y empresariales a favor de las energías limpias son más fuertes que nunca.

En la mayoría de los países, la energía solar es actualmente más barata que la construcción de nuevas centrales eléctricas de carbón. Las inversiones en energías limpias también impulsan el crecimiento económico, y se prevé que pueden llegar a crear 18 millones de puestos de trabajo para 2030; incluyendo las inevitables pérdidas de puestos de trabajo en el sector de los combustibles fósiles.Unsplash/Kouji TsuruLa contaminación atmosférica de las centrales eléctricas alimentadas con carbón está relacionada con el calentamiento global y otras consecuencias perjudiciales para el medio ambiente y la salud pública.

¿De dónde sale el dinero?

Este es un punto más complicado, pero, en general, la financiación procede de una amplia gama de fuentes de financiación públicas y privadas, que apoyan iniciativas innovadoras de acción climática a nivel local, nacional o transnacional.

Se puede utilizar una variedad de instrumentos financieros para proporcionar financiación climática, desde bonos verdes hasta préstamos directos para proyectos o inversiones directas en proveedores de energía o tecnología.

Conviene recordar que la adaptación es sólo una parte del complicado rompecabezas de la acción climática. Una vez contabilizados los esfuerzos de mitigación y descarbonización y los de resiliencia global, tanto en el mundo en desarrollo como en el desarrollado, el coste anual superará ampliamente los 500.000 millones de dólares y posiblemente incluso superarán el billón de dólares. 

Pero los beneficios que comportarán las inversiones serán mucho mayores: el cambio a una economía verde podría suponer una ganancia económica directa de 26 billones de dólares hasta 2030 en comparación con la situación actual.Unsplash/Nicholas DohertyEn el Reino Unido se han construido parques eólicos en zonas marítimas

Fondos climáticos internacionales respaldados por la ONU

Los países reconocieron la necesidad de una financiación climática específica en el Acuerdo de París, el tratado jurídicamente vinculante adoptado por la comunidad internacional en diciembre de 2015. Entre los fondos que ahora existen, figuran:

Los Fondos de Inversión en el Clima: Este Fondo dotado de 8000 millones de dólares trata de “acelerar la acción climática potenciando las transformaciones en tecnología limpia, acceso a la energía, resiliencia climática y bosques sostenibles en los países en desarrollo y de renta media.”

El Fondo Verde para el Clima: Creado por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 2010, es el mayor fondo global dedicado al clima. Su mandato consiste en apoyar las acciones de mitigación y adaptación en los países en desarrollo.

El Fondo de Adaptación: El Fondo ha destinado desde 2010 unos 830 millones de dólares en ayudas a las comunidades vulnerables de los países en desarrollo para que se adapten al cambio climático.

El Fondo para el Medio Ambiente Mundial: El Fondo busca “impulsar cambios transformadores en los principales sectores que generan grandes pérdidas medioambientales”, en particular la energía, las ciudades y los alimentos.

El Programa ONU-REDD: Este Programa está formado por la alianza de tres agencias de la ONU (El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el Programada de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) que se unieron hace una década para proteger los bosques.

El Fondo de Tecnología Limpia:  Este fondo de 5400 millones de dólares “permite la transformación de los países en vías de desarrollo aportando recursos para expandir las tecnologías de baja emisión de carbono”.

El importante rol del ordenamiento territorial para generar ciudades resilientes

Cuatro expertas en la materia analizaron la urgencia de cambiar la mirada respecto de cómo se planifica y ordena el territorio, de manera de generar ciudades más sustentables y que puedan resistir a desastres naturales causadas el cambio climático y la acción humana.   

Escasez de lluvias, inundaciones, marejadas, temperaturas inusuales. De un tiempo a esta parte, nos hemos acostumbrado a ver este tipo de fenómenos a través de los medios de comunicación, pero ¿qué estamos haciendo en forma concreta para evitar las consecuencias que éstos nos traen para la vida humana?

Con esta premisa, y convencidos que la implementación de soluciones basadas en la naturaleza son una alternativa eficiente para combatir los efectos del cambio climático, es que el Centro de Humedales Río Cruces de la Universidad Austral de Chile en conjunto con CAREP están ejecutando el proyecto “Resiliencia y Adaptabilidad a la crisis hídrica: ciudades esponjas y campos sustentables mediante humedales depuradores de aguas residuales” que es apoyado por Fomento Los Ríos. En este contexto, se desarrolló el seminario Ciudades Resilientes y Ordenamiento Territorial que contó con la participación de Camila Teutsch, directora ejecutiva de Patagua; Joceline Rose, coordinadora Técnica de SIMEF; Olga Barbosa, seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y Alejandra Scheuftan, investigadora de INFOR, estas dos últimas instituciones asociadas al mismo proyecto.

Ignacio Rodríguez, director ejecutivo del CEHUM, agradeció la presencia de participantes de todo el país y el extranjero y valoró el interés que esta temática está tomando en la agenda pública. “Tenemos el desafío de pensar las ciudades de manera distinta, porque los efectos del cambio climático están siendo devastadores y no hemos sido capaces de reaccionar a tiempo. Sabemos que estos efectos son diversos de acuerdo al territorio. Urge entonces comenzar a pensar con una mirada de 2035 y no una de 1990 para tomar decisiones”, indicó.

En la misma línea, Carlos Riquelme, director de Fomento Los Ríos evaluó positivamente esta actividad y destacó la importancia de concientizar los impactos que conlleva el cambio climático y de proyectos que mitiguen este fenómeno, “desde Fomento Los Rios y Corfo nos parece vital el desarrollo de iniciativas que entreguen soluciones sustentables y basadas en la naturaleza” sostuvo.

Durante su exposición, la seremi de Ciencia de la macrozona sur, Olga Barbosa, explicó el trabajo que viene realizando hace años en relación a esta “colisión” entre cambio climático y urbanización, y cómo es posible generar ciudades resilientes, es decir, aquellas que puedan persistir, crecer y hasta transformarse ante eventos extremos. “Estamos seguros que las soluciones más resilientes son aquellas que consideren tres dimensiones fundamentales: una ecológica-biofísica; una tecnológica (infraestructura); y una social (comportamiento). La interacción entre estas tres permitirá tener ciudades que puedan responder a los eventos que hoy vemos cada vez con mayor frecuencia a causa del cambio climático”, indicó.

Por otro lado, la seremi planteó la necesidad de instaurar infraestructura verde que sea compatible con los territorios. “Tenemos pendiente avanzar en efectividad y en su costo para reemplazar la infraestructura gris”, indicó. 

Finalmente, planteó que después de un estudio realizado con diversos escenarios futuros, las soluciones para cada territorio tienen que hacerse co-construyendo con los demás actores, señalando que “la ciencia, la evidencia y la tecnología deben ir de la mano”. 

La investigadora de INFOR en tanto, Alejandra Schueftan, planteó la necesidad y urgencia de repensar las zonas de interfaz de las ciudades (donde se conectan las zonas urbanas y rurales), ya que su crecimiento está generando presión y diversos impactos sobre los ecosistemas forestales nativos.​

“Es necesario desarrollar ciudades y proyectos sostenibles que permitan proteger los diversos ecosistemas forestales que existen en el territorio, la biodiversidad que alberga y los servicios ecosistémicos que proveen a la sociedad, como almacenamiento de agua, aire limpio, alimentos, espacios de recreación, entre otros. Para esto se requiere implementar estrategias sustentables a distintas escalas desde la escala de ciudad como infraestructura verde y arbolado urbano hasta la escala de proyectos y de la vivienda, lo cual permita ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas y disminuir los impactos sobre el medio ambiente”, indicó la investigadora de INFOR.

En la actividad también participó la directora ejecutiva de Patagua, Camila Teutsch, quien mostró a los asistentes la Guía “Ciudades Sensibles al Agua” donde exponen qué estrategias utilizar para construir sin causar impacto en los cursos de agua, enfatizando la importancia de generar ciudades más sostenibles sin destruir los ecosistemas que son propios del sur de Chile. “Estamos seguros que podemos leer el paisaje desde otra óptica para mejorar la gestión de las aguas lluvias, para lo cual proponemos dejar de modelar la situación climatológica por eventos y hacerlo de manera continua. La guía contiene fichas que proponen diversas soluciones que son adaptables a las realidades de cada ciudad”.

Finalmente, las expositoras concluyeron que hay una necesidad imperiosa y un deber colectivo de entender que las ciudades se desarrollan desde distintos actores (servicios públicos, desarrolladores inmobiliarios y la comunidad). Con este punto de partida, será posible abordar este nuevo escenario desde otro paradigma que permita que con un buen ordenamiento territorial es posible tener ciudades resilientes y adaptadas a los efectos del cambio climático.

Pueblos originarios presentan proyectos de tecnificación y obras civiles para mitigar escasez hídrica

El Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de Riego destacó la postulación de 47 proyectos a un concurso nacional de la Ley de Riego que beneficiará a productores agrícolas y organizaciones de usuarios de agua.

Con la finalidad de mitigar los efectos de la escasez hídrica y ser más eficientes en el uso del agua disponible, agricultoras y agricultores pertenecientes a pueblos originarios de las distintas regiones del país presentaron sus proyectos al “Concurso nacional de tecnificación y obras civiles para los pueblos originarios” de la Ley Nº18.450 de Fomento a la Inversión Privada en Obras de Riego y Drenaje.

Luego de finalizar el período de postulación, el Secretario Ejecutivo de la CNR, Federico Errázuriz, destacó que pequeños productores agrícolas y organizaciones de usuario de agua (OUA) integradas por pueblos originarios de distintos territorios presentaron un total de 47 iniciativas que podrían significar una inversión público-privada cercana a los $1.500 millones.

“Dentro de nuestros principales objetivos está el mejorar las condiciones de vida de la pequeña agricultura y, por cierto, de nuestros pueblos originarios. Por ello, es de gran importancia el que se hayan presentado cerca de 50 nuevos proyectos que de realizarse tal como esperamos beneficiarían a alrededor de 300 regantes de La Araucanía, Arica y Parinacota, Antofagasta, Los Lagos, Los Ríos, Ñuble, Tarapacá y Coquimbo”, afirmó Errázuriz.

De igual manera, recordó que “como Comisión Nacional de Riego hemos hecho un esfuerzo adicional por diseñar concursos que nos permitan apoyar a quienes más lo necesitan, en un escenario de escasez hídrica y de cambio climático en que se hace necesario aprovechar de mejor manera cada gota de agua disponible”.

El “Concurso nacional de tecnificación y obras civiles para los pueblos originarios”, llamado Nº20-2021, permitió la postulación de obras de tecnificación de riego y obras civiles asociadas a riego, las que fueron presentadas a través de 21 consultores debidamente inscritos en el Registro Nacional de Consultores de la CNR.

Avanza proyecto para generar un sistema de alerta temprana en los humedales altoandinos del Salar de Maricunga

La Seremi del Medio Ambiente junto a CONAF desarrollan un proyecto que permitirá el seguimiento de los ecosistemas de los humedales Alto Andinos

Los humedales alto andinos ubicados en la cuenca del Salar de Maricunga, están siendo afectados por el consumo excesivo de aguas subterráneas, lo que afecta el desarrollo y sustentabilidad de las actividades productivas ejecutadas en la zona, como la minería y el turismo.

Para abordar esta brecha, la Seremi del Medio Ambiente junto a Conaf desarrollan un proyecto de alerta temprana que consiste en la generación y sistematización de información para el analizar y hacer seguimiento al funcionamiento de los humedales alto andinos en la cuenca del Salar de Maricunga.

En ese contexto, el Seremi del Medio Ambiente, Guillermo Ready explicó que “se espera que la información que se obtendrá de este proyecto ayude y mejore a la toma de decisiones y la planificación de la región, con tal de asegurar un manejo sustentable de la cuenca”.

El Seremi Ready agrego además que “los beneficios serán la posibilidad de anticiparse a cambios en el sistema hídrico, contar con la visión ecosistémica, la sustentabilidad ambiental y social de la minería, turismo y otras actividades productivas”.

Actualmente el proyecto se encuentra en sus etapas finales, habiéndose realizado diversas capacitaciones técnicas a los servicios participantes, desarrollándose una plataforma web con indicadores ambientales, junto a un sistema de gobernanza que promueva la sustentabilidad en el área.

Asimismo, se han realizado reuniones con los sectores descritos como beneficiarios directos del proyecto como: el sector minero, turismo y comunidades indígenas asociadas a la cuenca del Salar de Maricunga. En estas reuniones se presentó el proyecto, sus avances y la propuesta de gobernanza, que contempla el trabajo durante un año, con la realización de talleres y reuniones de la mesa técnica que tendremos que conformar. En las reuniones se manifestó un gran interés por parte de los asistentes, ya que se entiende la problemática detrás del proyecto y la importancia de estos ecosistemas altoandinos.

También se han realizado reuniones con el Comité de Gestión intersectorial del Sitio Ramsar “Complejo Lacustre Laguna del Negro Francisco – Laguna Santa Rosa”, que está compuesto por servicios públicos y que también formarían parte de la gobernanza a desarrollar.

Con iniciativa sustentable de vecinos de San Rafael de Los Andes realizan llamado a postular a Fondos de Protección Ambiental 2022

En el marco de una visita para conocer los avances del proyecto Invernadero Comunitario y Familiar “Unidos por la Tierra”, liderado por la Junta de Vecinos Nuevo Renacer de la localidad de San Rafael, la Seremi del Medio Ambiente, Victoria Gazmuri felicitó a las ejecutoras e hizo un llamado a toda la región para que postulen sus iniciativas ambientales a fondos.mma.gob.cl hasta el 24 de septiembre.

Mediante la construcción y habilitación de un invernadero y la capacitación técnica de cultivos con manejo de residuos orgánicos, la Junta de Vecinos Nuevo Renacer busca potenciar su desarrollo de forma ecosustentable y sostenible en el tiempo. Generar una comunidad integral e inclusiva donde se utilicen herramientas sostenibles, como la educación ambiental y la agricultura natural urbana, para su desarrollo social, ambiental y productivo.

En la oportunidad la Seremi del Medio Ambiente, Victoria Gazmuri, sostuvo que “este es un ejemplo de trabajo colaborativo entre la comunidad, el municipio que los ha apoyado en la postulación y procesos administrativos y nosotros como ministerio a través del Fondo de Protección Ambiental. El financiamiento de iniciativas sustentables justamente es para abordar de manera local el cambio climático en nuestra región”.

Eugenia Ovalle, vecina de la localidad de San Rafael y quien forma parte de las cerca de 292 familias beneficiadas con la iniciativa, señaló que “nosotros que estamos en un proyecto de invernadero comunitario invitamos a que más organizaciones se sumen a esta iniciativa bonita. Damos las gracias al Ministerio del Medio Ambiente que nos ha apoyado en esta iniciativa hermosa, así que muchas gracias.”

Dentro de la producción del vivero se destaca el cultivo de plantas ornamentales, medicinales y especies nativas. También cuentan con vermicompostaje para poder producir materia prima a partir de los residuos orgánicos que se generan en el sector.

“Junto a este tremendo proyecto aprovechamos de hacer el lanzamiento del Fondo de Protección Ambiental 2022. Ya se encuentran abiertas las postulaciones hasta el día 24 de septiembre donde las personas ya pueden ingresar en fondos.mma.gob.cl. Dejamos invitados a todas las fundaciones, corporaciones,

organizaciones sin fines de lucro para que puedan postular y poder juntos avanzar en la sustentabilidad de la región”.

El Fondo de Protección Ambiental (FPA) es un fondo concursable de carácter nacional que financia iniciativas ambientales presentadas por la comunidad para la protección o reparación del medio ambiente, la preservación de la naturaleza o la conservación del patrimonio ambiental, y la creación de una cultura que tienda al desarrollo sustentable del país, por medio del involucramiento de la ciudadanía en la gestión ambiental.

Seremi del Medio Ambiente RM lanza en El Monte Concurso del Fondo de Protección Ambiental 2022

  • Durante el 2021 el FPA premió a 138 iniciativas de todo el país y desde su creación, hace 25 años, se han financiado cerca de 3.400 proyectos a nivel nacional, por un monto que supera los 18,5 mil millones de pesos.

A orillas del Río Mapocho, en el Humedal Pedro de Valdivia, el Seremi del Medio Ambiente RM, Sebastián Gallardo, junto al alcalde de El Monte, Francisco Gómez, representantes de la Fundación Plantemos Nativo y organizaciones locales, participantes del proyecto “Recuperación Humedal Pedro de Valdivia”, realizaron el lanzamiento regional de la versión XXV del Fondo de Protección Ambiental (FPA) 2022, cuyo objetivo es apoyar a las organizaciones ciudadanas sin fines de lucro, en el desarrollo de iniciativas que fortalezcan la Gestión Ambiental, la Educación Ambiental y la Participación Ciudadana.

El lugar escogido para realizar la convocatoria corresponde a la zona en donde se ejecutará a partir de este mes de agosto el proyecto FPA 2021 “Recuperación Humedal Pedro de Valdivia”, que fue presentado por la Fundación Plantemos Nativo, organizaciones locales y la Dirección del Medio Ambiente del municipio El Monte

Escogimos esta comuna por su gran compromiso con el medio ambiente, y especialmente ese lugar porque queremos mostrar el trabajo de las comunidades organizadas que a través de este proyecto FPA 2021 buscan recuperar el Humedal Pedro de Valdivia no solo para mejorar su entorno sino también, para conservar su rica biodiversidad y ser un aporte real frente a la urgencia climática que enfrenta el planeta”, expresó del Seremi Sebastián Gallardo.

En tanto, el alcalde Francisco Gómez, expresó su agradecimiento por escoger la comuna, agregando que “fuimos de los primeros en presentar la posibilidad de declarar Humedal Urbano al Río Mapocho, y estamos trabajando también para una Planta de Compostaje, y está operativo también un Punto Limpio. Todas aquellas tareas y desafíos ambientales los hemos hecho de manera mancomunada: municipio, Gobierno y Casas de Estudios y todas aquellas instituciones y programas que están avanzando en esta dirección”.

Los interesados en postular al FPA 2022 podrán hacerlo hasta el 24 de septiembre y pueden presentar proyectos relacionados con la Conservación y Recuperación de Humedales Urbanos, Construcción de Áreas Verdes, Invernaderos, Puntos Verdes, iniciativas de Eficiencia Energética, Cambio Climático y Descontaminación Ambiental.

Las bases, antecedentes y postulación pueden realizarse en www.fondos.mma.gob.cl, sitio donde, además, aparecen las fechas de los distintos talleres de capacitación que se realizarán a nivel nacional a través de la plataforma Zoom.

Antecedentes FPA

El FPA es el primer fondo concursable de carácter nacional con que cuenta el Estado de Chile para apoyar iniciativas ambientales presentadas por la ciudadanía. Desde el año 1998 a la fecha, se han financiado cerca de 3.400 proyectos a nivel nacional, por un monto que supera los 18,5 mil millones de pesos.

A nivel nacional, en 2021 se adjudicaron 138 iniciativas, totalizando un monto de $634 millones. Los proyectos adjudicados consideran un aporte de CONADI, que es fruto de un convenio de colaboración suscrito con el MMA en 2012, que en este año, aporta al FPA un monto de $190 millones, enfocado exclusivamente para el financiamiento de iniciativas postuladas por comunidades y asociaciones indígenas.

Antecedentes del proyecto “Recuperación Humedal Pedro de Valdivia”

La iniciativa fue elaborada y postulada por la Fundación Plantemos Nativo, con apoyo de la Dirección de Aseo, Ornato y Medio Ambiente (DIMAO) de la Municipalidad de El Monte.

El proyecto busca la recuperación del Humedal Pedro de Valdivia, el cual se encuentra en la ribera norte del río Mapocho en la comuna de El Monte, inserto en un paisaje único y valioso para la comuna, que cuenta con un gran valor ecosistémico, al ser un lugar para la conservación de la biodiversidad y que actúa como espacio para el esparcimiento.

El sector posee diferentes problemáticas que han vulnerado el equilibrio ecológico del Humedal. Estos problemas emanan de actos antrópicos negativos generados por parte de los vecinos y otros visitantes, como la generación de residuos que forman microbasurales, puntos de caza ilegal, abandono de animales, ganado libre de pastoreo, y ocupaciones humanas ilegales, entre otros. Por ende, se contempla un trabajo de concientización y Educación Ambiental a todos los sectores y comunidades de El Monte sobre la importancia de los Humedales y los beneficios ecosistémicos que brindan, para de este modo lograr su conservación y recuperación.

Con esta iniciativa la comunidad se verá beneficiada de la siguiente manera:

  • Reducción de microbasurales a través de permanentes jornadas de limpieza.
  • Mejoramiento de accesibilidad del sendero existente.
  • Mejoramiento del paisaje visual a través de reforestación con flora nativa ribereña y palustre.
  • Instalación de infografía informativa del humedal, señaléticas de orientación y cuidado del humedal.
  • Establecimiento de puntos de contemplación y apreciación del humedal.
  • Jornadas de educación ambiental para potenciar la concientización ciudadana sobre la protección del Humedal.

Antecedentes del XXV Concurso del Fondo de Protección Ambiental 2022

El FPA es un Fondo concursable administrado por el Ministerio del Medio Ambiente, que realiza convocatorias anuales. El objetivo general del FPA es financiar, total o parcialmente proyectos o actividades orientados a la protección o reparación del medio ambiente, el desarrollo sustentable, la preservación de la naturaleza y la conservación del patrimonio ambiental.

Pueden postular Personas Jurídicas de Derecho Privado sin fines de lucro, tales como: organizaciones comunitarias, territoriales o funcionales (juntas de vecinos, organizaciones ambientales, clubes deportivos, centros de padres y apoderados, entre otros); organizaciones sindicales; cooperativas; asociaciones y comunidades indígenas, comunidades agrícolas; asociaciones gremiales y Organismos No Gubernamentales.

El Fondo de Protección Ambiental 2022 consta de 6 concursos dirigidos a distintos estamentos de la sociedad civil, mediante el cual se pueden postular iniciativas ambientales, que integren Participación Comunitaria y Educación Ambiental, con distintos productos:

  • Punto Verde por $ 4.000.000
  • Invernadero y compostaje por $ 4.000.000
  • Sistema Fotovoltaico On-Grid por $ 4.000.000
  • Sistema Fotovoltaico Off-Grid por $ 6.000.000
  • Sistema Solar Térmico (Termo Solar) por $ 4.000.000
  • Cambio Climático y Descontaminación Ambiental por $ 4.000.000
  • Protección y conservación de Humedal Urbano por $ 6.000.000
  • Área Verde por $ 6.000.000

Los 6 concursos disponibles del Fondo de Protección Ambiental 2022 son los siguientes:

  • Iniciativas Sustentables Ciudadanas
  • Iniciativas Sustentables en Establecimientos Educacionales
  • Iniciativas Sustentables para Fundaciones y Corporaciones
  • Iniciativas Sustentables para Pueblos Indígenas
  • Conservación de Humedales Urbanos
  • Áreas Verdes Comunitarias

Bases de los concursos y postulaciones: www. fondos.mma.gob.cl

Periodo de postulación al FPA 2022: Desde el 5 de agosto 2021 hasta las 14:00 horas del 24 de septiembre 2021.

Valdivia no presentó episodios de preemergencias observadas durante julio

La Secretaria Regional Ministerial del Medio Ambiente informó esta tarde el balance del Plan Operacional para la Gestión de Episodios Críticos (GEC) de Contaminación para la capital regional de Los Ríos.

Este instrumento (GEC), busca implementar acciones de prevención y/o mitigación, que permitan la protección de la salud de la población, anticipándose de manera oportuna, a niveles críticos de contaminación generados por elevadas concentraciones de material particulado respirable fino (MP2.5), ya sean episodios de Alerta, Preemergencia o Emergencia.

En comparación con el año 2020, se observa que, durante el mes de julio de 2021, existió una disminución del número total de episodios mensuales, observándose la presencia de 10 episodios de Alerta y 2 episodios de Emergencia (valores idénticos al mismo mes de 2020), destacando la no presencia de episodios de Preemergencia.

En relación a lo anterior, el SEREMI de la cartera, Daniel Del Campo explicó que “Durante el mes que recién pasó pudimos observar que no hubo preemergencias en nuestra ciudad. Las cifras nos muestran una disminución en relación al mismo período del año pasado y al promedio de los últimos 3 años, lo cual es una excelente noticia para la ciudad; ya que en el período más duro del invierno, y a pesar de las condiciones más complejas que vivimos por la pandemia y el clima, los episodios críticos en el mes de julio, disminuyeron”.

Asimismo, y con objeto de realizar una comparación más estandarizada, la SEREMI analiza los resultados de julio 2021, frente al promedio de resultados del mismo periodo entre los años 2018 y 2020, datos que se expresan en la siguiente tabla.

Esto, nos permite concluir que durante el mes de julio 2021 se redujo notoriamente el número de preemergencias, mientras que el número de alertas aumento en dos episodios, pero se mantiene bajo índices de normalidad, y en número de emergencias se mantiene en valores similares.

Los datos acumulados del Plan Operacional para la Gestión de Episodios Críticos desde el 2017 (año que entró en vigencia el instrumento) a la fecha, pueden ser revisados en el portal https://mma.gob.cl/los-rios/plan-operacional-para-la-gestion-de-episodios-criticos-region-de-los-rios/

Cambio climático: El ser humano ha calentado el planeta a un nivel nunca visto en los últimos 2000 años

Todos los científicos coinciden en observar que el clima está cambiando en todos los rincones del planeta a una escala sin precedentes. Algunos de esos cambios serán irreversibles por miles y cientos de miles de años. Solo una acción enérgica y duradera en la reducción de gases de efecto invernadero puede limitar su alcance.

Un nuevo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático demuestra que las emisiones de gases de efecto invernadero de las actividades humanas son responsables de un calentamiento del planeta en un 1,1° grados centígrados desde el periodo 1850-1900 hasta la actualidad.

Más alarmante es el hecho de que el estudio predice que se espera que la temperatura global alcance o supere los 1,5 °C o más de calentamiento en los próximos 20 años.

Esta evaluación se basa en los conjuntos de datos recogidos por todos los científicos del mundo dedicados a observar el clima.

El informe es un código rojo para la humanidad. Las señales de alarma son ensordecedoras y las pruebas son irrefutables.

Todos ellos son unánimes en observar que el clima está cambiando en todos los rincones del planeta a una escala no vista en miles y hasta cientos de miles de años. Y coinciden que algunos de esos cambios en marcha serán irreversibles por miles y hasta cientos de miles de años.

Aún hay tiempo para minimizar el impacto

Pero todos también están de acuerdo que “una reducción enérgica y duradera de las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero pueden limitar la magnitud del cambio climático”.

Según los cálculos de los científicos, esas reducciones pueden tener beneficios rápidamente para la calidad del aire, pero puede tomar entre 20 y 30 años hasta que las temperaturas de la Tierra se estabilicen.  

El informe Cambio Climático: la bases científicas fue aprobado el viernes pasado por los 195 gobiernos que forman parte del citado Grupo, y se trata de la primera entrega de las seis que se publicarán hasta el año 2022.

“El informe refleja un esfuerzo extraordinario bajo unas circunstancias excepcionales”, dijo said Hoesung Lee, presidente del Grupo Intergubernamental. “Los hallazgos de este informe y los avances que refleja acerca de la ciencia que estudia el clima proporcionan una contribución inestimable a las negociaciones y la toma de decisiones relacionadas con el clima”.Unsplash/Jo-Anne McArthurLos incendios forestales en Australia son un muestra más del avance del cambio climático.

Pero no mucho y luego no podrá revertirse

Una de las novedades del documento son las nuevas estimaciones sobre las probabilidades que existen de cruzar el nivel de los 1,5 grados de calentamiento en las próximas décadas y revela que, a menos que haya una inmediata reducción a larga escala de los gases de efecto invernadero, limitar la subida de la temperatura media de la Tierra a esa barrera o incluso a la de los 2° será imposible de alcanzar.

Estas predicciones se basan en una mejora de la observación de los datos que sirven para evaluar el calentamiento histórico, así como en un avance del entendimiento científico de la repuesta del sistema climático por las emisiones de los gases emitidos por la actividad humana.

“Este informe es una prueba de la realidad”, asegura la copresidenta del Grupo de Trabajo del IPCC Valérie Masson-Delmotte. “Ahora tenemos una mejor imagen del pasado, el presente y el futuro del clima, lo que es esencial para entender hacia dónde nos dirigimos, qué se puede hacer y cómo prepararnos”.

Código rojo para la humanidad

Tras conocerse el informe, el Secretario General de la ONU dijo que este era nada menos que “un código rojo para la humanidad. Las señales de alarma son ensordecedoras y las pruebas son irrefutables“.

António Guterres señaló que el umbral de calentamiento global acordado internacionalmente de 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales estaba “peligrosamente cerca”. Corremos el riesgo inminente de alcanzar los 1,5 grados a corto plazo. La única manera de evitar que se sobrepase este umbral es redoblar urgentemente nuestros esfuerzos y perseguir la vía más ambiciosa.

“Debemos actuar con decisión ahora, para mantener vivo el umbral de los 1,5 grados”.

El titular de la ONU explicó que las soluciones están claras: “Las economías inclusivas y verdes, la prosperidad y un aire más limpio, junto con una mejor salud, son posibles para todos, si respondemos a esta crisis con solidaridad y valor“, dijo.

Añadió que antes de la crucial conferencia sobre el clima COP26, que se celebrará en Glasgow en noviembre, todas las naciones -especialmente las economías avanzadas del G20- deben unirse a la coalición de emisiones netas cero, y reforzar sus promesas de frenar y revertir el calentamiento global, con planes creíbles, concretos y mejorados” que establezcan medidas detalladas en las llamadas Contribuciones Nacionales Determinadas.

Todos rincones del planeta afrontan cambios

Muchas de las características del clima, se explica en el informe, dependen directamente del nivel del calentamiento global, pero lo que las personas y las regiones experimentan es muy diferente de ese promedio. Por ejemplo, el calentamiento de la superficie terrestre es mayor que el del promedio del planeta y en el Ártico es hasta dos veces mayor.

“El cambio climático está afectando cada rincón del planeta de múltiples formas. Los cambios que experimentamos aumentarán con el incremento del calentamiento”, dijo Panmao Zhai, el otro copresidente del Grupo de Trabajo del IPCC.

El informe proyecta que en las décadas venideras los cambios en el clima aumentarán en todas las regiones.

Así, con un aumento de 1,5°C, habrá más olas de calor, las estaciones cálidas serán más largas y las frías más cortas. Y con un aumento de 2° C, los eventos extremos de calor serán más frecuentes y se llegará a niveles de tolerancia crítica para la salud y la agricultura.

Pero no es solo una cuestión de temperatura. El cambio climático traerá múltiples cambios diferentes en diferentes lugares, que se acrecentarán con un mayor calentamiento. Esto incluye cambios en la humedad y la sequedad, en los vientos, la nieve y el hielo y en las áreas costeras.OMM/Guillaume HobamNubes supercelulares sobre Burling en el estado de Colorado, en los Estados Unidos.

Las inundaciones del siglo serán las inundaciones del año

Entre tales cambios, el informe destaca:

  • Intensificación del ciclo del agua. Esto significa lluvias más intensas, inundaciones y sequías más pertinaces
  • Cambio en los patrones de lluvias. En las latitudes altas, la precipitación posiblemente aumentará, mientras que se proyecta que decrezca en los zonas subtropicales. La precipitación de los monzones variará, siendo diferente en cada región
  • Las áreas costeras verán continuar la subida del nivel del mar a lo largo del siglo XXI, lo que contribuirá a mayores inundaciones en las zonas más bajas y a una mayor erosión. Los fenómenos extremos costeros que antes se producían cada cien años, ahora se registrarán cada año
  • Un mayor calentamiento amplificará el deshielo de la capa de permafrost y la pérdida de la nieve de temporada, así como el derretimiento de los glaciares y la pérdida de la capa ártica durante el verano
  • Los cambios en el océano conducirán a un calentamiento con mayores olas de calor marinas, la continuación de la acidificación del agua, la reducción de los niveles de oxígeno. Tales cambios, que continuarán a lo largo de todo el siglo, afectarán tanto los ecosistemas marinos y la capacidad de las personas de confiar en ellos
  • En las ciudades, algunos aspectos del cambio climático se verán aumentados, como el aumento del calor (las zonas urbanas son de por sí ya más cálidas que sus alrededores, la frecuencia de las inundaciones por las lluvias y el aumento del nivel del mar en las urbes costeras.

Por primera vez, este informe de seis entregas, suministra una valoración regional más detallada del cambio climático, incluyendo información útil para los impactos de riesgo, la adaptación y la toma de decisiones. También facilita un nuevo marco que ayuda a traducir los cambios físicos que producirá el cambio climático -el calor, el frío, la lluvia, la nieve, la sequía, el viento, las inundaciones costeras y más- en términos de su repercusión en las sociedades y os ecosistemas.

La información regional puede explorarse en detalle en el nuevo Atlas interactivo desarrollado por el Grupo Intergubernamental, así como en las páginas regionales dedicadas al respeto en el informe.Unsplash/Karsten WürthImagen de un parque eólico en Biedesheim, Alemania

La influencia de la actividad humana en el pasado y el futuro del clima

“Ha sido claro durante décadas que el clima de la tierra estaba cambiando y que el papel de la influencia de los seres humanos en los sistemas climáticos es indiscutible, aseguró Masson-Delmotte.

No obstante, el nuevo informe también refleja importantes avances en la ciencia de la atribución, es decir, la comprensión del papel del cambio climático en la intensificación de los fenómenos meteorológicos y climáticos, como las olas de calor extremas y las lluvias torrenciales.

Los científicos que han participado en la redacción del informe también han querido mostrar como la acción humana todavía tiene el potencial de determinar el futuro del clima.

Hay claras pruebas de que el dióxido de carbono es el principal agente del cambio climático, aún cuando otros gases de efecto invernadero y contaminantes del aire también afectan al clima.

“Estabilizar el clima requerirá reducciones fuertes, rápidas y sostenidas de las emisiones de gases de efecto invernadero de efecto invernadero y llegar a cero emisiones netas de CO2. Limitar otros gases de efecto invernadero y contaminantes atmosféricos, especialmente el metano, podría ser beneficioso tanto para la salud como para el clima”, concluyó Zhai.

Sobre el Grupo Intergubernamental

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) es el principal órgano internacional para la evaluación del cambio climático. Fue creado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en 1988 para ofrecer al mundo una visión científica clara del estado actual de los conocimientos sobre el cambio climático y sus posibles repercusiones medioambientales y socioeconómicas. En el mismo año, la Asamblea General de las Naciones Unidas hizo suya la decisión de la OMM y del PNUMA de crear conjuntamente el IPCC.

El IPCC es un órgano científico. Examina y evalúa la bibliografía científica, técnica y socioeconómica más reciente producida en todo el mundo pertinente para la comprensión del cambio climático. No lleva a cabo investigación alguna ni supervisa los datos o parámetros relativos al clima.

El IPCC es un órgano intergubernamental. Pueden formar parte de él todos los países miembros de las Naciones Unidas y de la OMM. Actualmente, 195 países son miembros del IPCC. El Grupo Intergubernamental de Expertos se reúne por lo menos una vez al año en sesión plenaria al nivel de representantes de los gobiernos en que se toman las principales decisiones sobre el programa de trabajo del IPCC y se elige a los miembros de la Mesa, entre ellos el Presidente. Los gobiernos participan también en la exploración del alcance de los informes, la designación de los autores y el proceso de examen, y aceptan, adoptan y aprueban los informes en las sesiones plenarias.

Por su carácter científico e intergubernamental, el IPCC encarna una oportunidad excepcional de ofrecer información científica rigurosa y equilibrada a las instancias decisorias. Al hacer suyos los informes del IPCC, los gobiernos reconocen la autoridad de su contenido científico. Así pues, la labor de la organización es pertinente para la adopción de políticas y, sin embargo, neutral al respecto, nunca preceptiva.

Nuevo Código de Aguas que refuerza carácter de bien de uso público fue despachado por el Senado

Luego de varias jornadas, la Sala concluyó el análisis y la votación de la normativa que actualiza el marco legal que consagra el agua como un derecho humano y que permitirá una mejor gestión para hacer frente a los desafíos del cambio climático.

Un “marco legal adecuado a los nuevos desafíos frente al cambio climático y fundamental para reforzar el carácter de bien de uso público del agua”. Estos fueron algunos de los calificativos que recibió durante su despacho, la norma que reforma el Código de Aguas y que quedó en condiciones de cumplir su tercer trámite, en la Cámara de Diputadas y Diputados. (Boletín 7543-12)

La Sala del Senado concluyó el análisis y votación del texto legal tras varias jornadas donde se relevó el enorme trabajo realizado tanto por parlamentarios, asesores, la sociedad civil y el Ejecutivo quienes contribuyeron a diseñar un nuevo marco normativo que permitirá una mejor gestión del recurso. (Revise la nota relacionada

En la votación en particular, gran parte de las normas con solicitud de discusión separada se zanjó con voto de mayoría y se incluyó una indicación que obtuvo el respaldo transversal y que compatibilizará el resguardo de las turberas -como valiosos ecosistemas- y el adecuado desarrollo de la conectividad en zonas extremas.

Tras la sesión la Presidenta del Senado, Yasna Provoste valoró el trabajo desplegado para despachar “este proyecto que estuvo durante muchos años en trámite y que contó con la colaboración de parlamentarios, en especial, el rol de las Comisiones especializadas, como la de Recursos Hídricos presidida por la senadora Adriana Muñoz, así como asesores, organizaciones sociales y ministros de distintos gobiernos”.

DEBATE

La senadora Adriana Muñoz , presidenta de la Comisión de Recursos Hídricos dio cuenta del texto legal y  los principales cambios introducidos y precisó que “hemos dejado atrás una normativa anacrónica y tendremos un estatuto legal vinculados a la realidad actual con sequía grave y un cambio climático. Esta iniciativa contiene disposiciones que consagran el agua como un derecho humano y que será prioridad por sobre los usos productivos”.

A su turno, la senadora Ximena Rincón  en su calidad de presidenta de la Comisión de Hacienda, también expuso respecto a las disposiciones de competencia de la instancia. Explicó que la iniciativa contempla diversas normas de financiamiento de planes, de multas y se dispone que “cuando deban rematarse los derechos, debe privilegiarse aquellos que aseguren el consumo humano”. 

El ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno en nombre del Ejecutivo agradeció el respaldo a la iniciativa que “significa un avance fundamental para enfrentar la nueva realidad hídrica del país”.

VOTACIONES

En primer término se aprobaron en forma unánime todas las normas que no fueron objeto de modificaciones ni indicaciones.

Luego se sometieron a consideración de la Sala las normas aprobadas por mayoría de votos y con solicitud de votación separada. En este punto, se abordó la supresión de la disposición que establecía un piso de 20 años para las concesiones de aprovechamiento de aguas. Expusieron sus distintos puntos de vista los senadores y senadoras: Juan Castro , Juan Ignacio Latorre Claudio Alvarado, Adriana Muñoz,  Álvaro Elizalde, José García Ruminot,Francisco Huenchumilla , Luz Ebensperger,  Yasna ProvosteIsabel Allende,  Alfonso de Urresti y Francisco Huenchumilla.  Finalmente, la supresión propuesta por el informe de la Comisión de Recursos Hídricos se aprobó 38 a favor, 22 en contra y 14 abstenciones.

Posteriormente, se discutió una disposición de redacción que se aprobó por 38 votos a favor 24 votos en contra y 13 abstenciones. Hicieron uso de la palabra los senadores Juan Castro,  Claudio Alvarado y el ministro Alfredo Moreno 

Luego, se sometió a votación la norma relativa a las zonas acuíferas de los humedales urbanos, al respecto se desarrolló un amplio debate respecto a la posibilidad expuesta por el ministro Alfredo Moreno, quien explicó que se trataba de mejorar la redacción para recurrir a la captación de esos recursos, en caso de emergencia para el consumo humano.

Los senadores y senadoras debatieron sobre la conveniencia de incluir en el texto dicha prevención, en especial, considerando la grave sequía que enfrenta el país  y, finalmente se impuso por 26 votos a favor y 11 en contra la postura de proteger los humedales urbanos. Hicieron uso de la palabra los senadores y senadoras: Adriana MuñozJuan Antonio Coloma, Alfonso de Urresti Felipe Kast , senador Rodrigo GalileaXimena ÓrdenesIsabel Allende ,  Ena Von Baer Claudio Alvarado,  Alejandro Navarro, y Guido Girardi.

Luego, a solicitud del senador Juan Ignacio Latorre, se votó separadamente el primer artículo transitorio sobre los derechos que sean entregados antes de la publicación de la ley. El legislador señaló que la solicitud fue para “hacer un punto político” y criticó la excesiva protección de los derechos de aprovechamientos privados; más aún en el marco de la crisis hídrica y el cambio climático.

Por su parte, la senadora Luz Ebensperger aclaró que constitucionalmente las reglas corren para lo todo lo que hay hacia adelante, pero aclaró que lo único que se mantiene es que estos derechos son indefinidos, todo lo demás se somete a las nuevas reglas del código de agua.

Por su parte, la senadora Adriana Muñoz compartió el punto del senador Latorre, pero reconoció que establecer otras disposiciones ería inconstitucional y agregó que la nueva Constitución debatirá y modificará profundamente el tema. Asimismo, la senadora Yasna Provoste valoró que la reforma se hace cargo de varias materias y entrega certeza jurídica, “un hecho grave es que existe gran cantidad de derechos que no se encuentran inscritos, ni en el catastro público de aguas (…) algunos dueños son renuentes a hacerlo, porque prefieren especular con ello”.

Con todo, el artículo transitorio fue respaldado por 31 a favor, 5 en contra y 1 abstención. Para este punto fundaron su voto, además, los senadores Rodrigo GalileaIsabel AllendeGuido GirardiRabindranath Quinteros y David Sandoval.

TURBERAS

Posteriormente,  la senadora Adriana Muñoz, explicó la indicación relativa a la protección de las turberas que presentó en conjunto con la senadora Yasna Provoste y que establece los reguardos ambientales para hacer compatible su existencia con las obras de infraestructura y viales. El senador Alfonso de Urresti precisó que la indicación vela por el sistema ecológico y “es razonable para armonizar desarrollo, conectividad y protección ambiental”. 

El senador David Sandoval recordó que “la zona austral necesita de numerosas obras viales de conectividad” y por lo mismo anticipó un amplio apoyo a la modificación. Coincidió el senador Rabindranath Quinteros, quien también abogó por la conservación de las turberas en el sur del país. La senadora Carolina Goic, valoró la modificación pues “va en la línea de la protección de estas especies fundamentales en el ecosistema”.

En la misma línea, el senador Claudio Alvarado destacó la buena disposición para incluir esta norma y la senadora Ximena Órdenes precisó que esta especie contribuye a la disminución de gases de efecto invernadero. La senadora Isabel Allende, destacó también el aporte de Chile Sustentable y afirmó que necesitamos respetar los espacios de la naturaleza. Por su parte, el senador José Miguel Insulza, reflexionó sobre la importancia de esta reforma legal, especialmente, frente al escenario de escasez hídrica. Finalmente, la norma se aprobó 30 votos favorables.

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