El sector administración, que incluye al espacio deportivo, funcionará con un aforo máximo de 50 personas, que se completará por orden de llegada. Área de pesca se mantiene sin atención de público.
A contar de este martes 17 de noviembre, el sector de administración de la Reserva Nacional Lago Peñuelas, en Valparaíso, reabrirá sus puertas al público, con un aforo máximo de 50 personas, luego de nueve meses de restricción debido a la pandemia del coronavirus.
Con la reapertura, los amantes del deporte podrán recorrer nuevamente la cicloruta familiar del lugar, que abarca una distancia de 30 kilómetros de extensión, con circuitos de diferente dificultad, en un hermoso escenario natural compuesto por el bosque esclerófilo y su nutrida biodiversidad.
Al respecto, el director regional de CONAF, Sandro Bruzzone, explicó que “el sector de administración abrirá de martes a viernes, entre las 9.00 y las 13.00 horas, con permanencia hasta las 17.00 horas. El entorno recibirá hasta 50 visitantes, por orden de llegada”.
Añadió que “como en el resto de las áreas silvestres protegidas que han retomado la atención de público, el uso de mascarillas y alcohol gel es obligatorio, así como la toma de temperatura y la desinfección del calzado en el ingreso. Para más detalles, las personas interesadas pueden revisar las normativas de la reserva en el sitio web y las redes sociales de la Corporación, o escribir a los correos mario.garcia@conaf.cl u oscar.salazar@conaf.cl”.
Finalmente, Bruzzone recalcó que “los usuarios de la cicloruta familiar, junto con sus elementos de protección ante el COVID-19, deberán portar implementos de seguridad básicos para el ciclismo, como cascos y rodilleras”.
Tarifas Para los visitantes chilenos, el valor de ingreso es de $3.100 adultos y $1600 adolescentes (12 a 17 años). En el caso de los extranjeros, la tarifa es de $6200 adultos y $3100 adolescentes.
Cabe consignar que el sector concesionado (área de pesca) de la reserva nacional se mantiene cerrado hasta nuevo aviso.
Para su elaboración se realizaron dos talleres de trabajo con más de 30 instituciones estatales, tanto nacionales como provinciales, académicas y de la sociedad civil. En la Argentina se registra un total de 62 especies de aves playeras.
El Gobierno oficializó hoy la creación del “Plan Nacional para la Conservación de las Aves Playeras en Argentina”, que fue impulsado por el Ministerio de Ambiente y de Desarrollo Sostenible y contó en su elaboración con la participación de científicos y organizaciones de la sociedad civil, con el fin de garantizar la conservación de la fauna silvestre.
La Resolución 409/2020, publicada hoy en el Boletín Oficial, considera que la política ambiental nacional debe “asegurar la conservación de la diversidad biológica” y en esa línea plantea que el objetivo del plan es “conservar a las aves playeras y a sus hábitats críticos en la Argentina, a través de la implementación de buenas prácticas de manejo y una gestión efectiva y eficiente”.
El plan busca incrementar e integrar el conocimiento acerca de las aves playeras y sus sistemas socio-ecológicos; conservar los sitios importantes para sus poblaciones; promover la implementación de buenas prácticas en el desarrollo de actividades productivas y recreativas; fortalecer la gestión y buena gobernanza; y generar valoración y cambios de actitudes acerca de la importancia de estas especies y la conservación de sus ambientes.
Diego Luna Quevedo, especialista en Conservación de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras, indicó en declaraciones a Página 12 que “las aves playeras están mostrando severas declinaciones, por lo cual necesitamos respuestas urgentes. Considerando los ciclos de vida y grandes migraciones que emprenden estas aves, su conservación efectiva implica articular la acción local, la nacional y la cooperación internacional”.
Argentina constituye el extremo sur de los tres principales corredores o rutas migratorias que existen en América. Solo en la Argentina se registra un total de 62 especies de aves playeras, distribuidas desde los humedales altoandinos en el norte hasta el extremo sur en la Patagonia.
Las aves playeras son aves acuáticas conocidas con los nombres de chorlos, playeritos, ostreros, vuelvepiedras, entre otros. Suelen habitar costas, estuarios y otros tipos de humedales, donde pueden observarse en numerosas bandadas.
Muchas de estas aves son migratorias y algunas especies llegan a la Argentina en primavera después de nidificar en Norteamérica durante nuestro invierno, mientras que también hay especies que se reproducen en la Patagonia durante el verano, viajan hacia el norte durante el otoño y el invierno, para descansar en latitudes más cálidas.
Estas aves están expuestas a amenazas como la falta de planificación del uso del territorio en playas y humedales, los efectos del cambio climático, los residuos y las especies exóticas invasoras son solo algunas.
La comuna de Torres del Paine es uno de los destinos turísticos más importantes de Chile. El parque nacional, enclavado en dicho territorio, es considerado la 8° maravilla del mundo y visitado por miles de turistas cada temporada. Para potenciar este destino, la Municipalidad de Torres del Paine en conjunto con Sernatur Magallanes, postularon a declarar este territorio como Zona de Interés Turístico (ZOIT), cuya aprobación fue entregada en agosto de 2019.
A través del investigador Gonzalo Rosenfeld de la Unidad de Turismo Sostenible, la Universidad de Magallanes (UMAG), participa activamente de este plan de acción, estando presente en la mesa de gobernanza y en la revisión de sus ejes estratégicos. Al mismo tiempo, Rosenfeld preside uno de estos ejes, el de promoción de destino, el cual tuvo que presentar ante la mesa de gobernanza el pasado 11 de noviembre, el trabajo a desarrollar para el cumplimiento de las 12 iniciativas descritas en el plan de acción. Cabe señalar que un 75% de las acciones estipuladas en el plan requieren de financiamiento sectorial.
ZOIT es un instrumento de gestión público-privada para el fomento de la actividad turística que se elabora y ejecuta a través de la participación, coordinación y compromiso público-privado el cual está establecido en el TITULO IV de la ley 20.423 y cuyo procedimiento está fijado en el decreto 30. Entre los beneficios que declara están posicionar y destacar a un territorio que apuesta por el turismo, coordinar a los actores públicos y privados para desarrollar y fomentar de manera planificada y sustentable un territorio y priorizar la ejecución de programas y proyectos públicos de fomento al desarrollo de la actividad turística. También existe financiamiento compartido entre los municipios que tienen territorios comunales declarados ZOIT y la SUBDERE a través de un convenio.
Los Planes de Acción ZOIT tienen cinco líneas estratégicas: Infraestructura, Desarrollo de Productos y Experiencias, Promoción, Sustentabilidad, y Capital Humano. En este sentido, los Planes de Acción responden a marcos lógicos, donde se definen, de acuerdo a los objetivos, brechas y acciones, responsables, plazos, presupuestos, fuentes de financiamiento, propuestas, indicadores y medios de verificación. Además, los Planes de Acción establecen la gobernanza de la ZOIT, la cual es presidida por Sernatur y comprende a todos los actores públicos y privados relevantes del territorio.
“El desarrollo de este plan público – privado contribuirá a potenciar un territorio en cuanto a infraestructura, equipamiento, diversificación de la oferta, etc. en donde el turismo ha sido la actividad económica principal hasta antes de la Pandemia, pero además pensando en una reactivación económica a mediano plazo”, aseveró el investigador.
-La adjudicación de un proyecto FONDEQUIP, por investigadores del Instituto de Ecología y Biodiversidad, permitirá medir la captura de gases como dióxido de carbono y metano en bosques y turberas, y analizar el importante rol de estos ecosistemas en la mitigación del calentamiento global.
La captura de gases de efecto invernadero es una de las funciones más relevantes que cumplen los ecosistemas vegetales para la mitigación del calentamiento global y sus graves impactos tanto ambientales, como sociales, con implicaciones a nivel local y global.
En ese contexto, y para conocer el efecto que los bosques y turberas del sur del mundo tienen en esta importante misión, es que comenzará a implementarse una red de monitoreo de gases de efecto invernadero (dióxido de carbono y metano) en tres regiones de Chile. Esto, gracias a un reciente proyecto FONDEQUIP del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, adjudicado por un grupo de investigadores del Instituto de Ecología y Biodiversidad.
La instalación del nuevo equipamiento se realizará en toda la zona de distribución de bosques templados de Chile, en las tres estaciones biológicas del IEB: El Parque Nacional Bosque Fray Jorge, Región de Coquimbo; la Estación Biológica Senda Darwin, en Chiloé, Región de Los Lagos, y en el Parque Etnobotánico Omora, localizado en Isla Navarino, Región de Magallanes y Antártica Chilena.
Con esta plataforma de equipos, se ampliará y reforzará la actual red de monitoreo nacional, dentro de la cual, se encuentra el sitio de IEB en Senda Darwin, en el cual, el 2013 se instalaron dos torres, provistas de múltiples sensores que miden captura de carbono, entre otras variables. En este nuevo proyecto, se sumarán tres nuevas estaciones a la red, y nuevos sensores que no se habían instalado en torres anteriores, los que además permitirán pesquisar el flujo de metano. Por otro lado, por primera vez se explorarán turberas en detalle, ecosistemas que cubren aproximadamente 2% a 3% de la superficie planetaria, y que, en conjunto, almacenan el 25% del carbono total bajo el suelo.
El proyecto, adjudicado por el IEB, es liderado por Francisco Aguirre (Universidad de Magallanes e IEB), Jorge Pérez Quezada (Universidad de Chile e IEB) y Francisco Squeo (Universidad de la Serena e IEB), y para su realización se dispondrá de aproximadamente 400 millones de pesos. Para los investigadores del IEB, la puesta en marcha de esta iniciativa es crucial, puesto que tanto la realización de mediciones como el desarrollo de nuevo conocimiento, permitirán generar medidas específicas de mitigación, conservación y adaptación para enfrentar futuros escenarios, y alcanzar metas, como la neutralidad de carbono de aquí al año 2050.
Torre de monitoreo | Foto: Daniel Casado
“Este proyecto es muy importante, ya que permitirá explorar tres ecosistemas diferentes en Chile e integrar múltiples líneas de trabajo. Con estos sensores vamos a poder medir el intercambio de gases de efecto invernadero que ocurre, principalmente, entre la vegetación y la atmósfera, y analizar esas interacciones. De manera pionera también, incluiremos instrumentos para medir el metano, gas cuya molécula impacta 72 veces más que el C02 en el cambio climático”, explica Francisco Aguirre.
El proyecto FONDEQUIP señala que en Chile no se han medido las emisiones de metano que se generan principalmente en turberas, variable que tampoco ha sido incorporada adecuadamente en modelos climáticos globales. Por todo ello, la iniciativa ayudaría a resolver una necesidad país y planetaria en un ámbito geográfico desconocido.
El investigador añade que la estación considerada para el Parque Nacional Fray Jorge, el sitio más antiguo de la red del IEB, “viene a complementar los estudios de los ecosistemas de matorral semiárido iniciado en 1989, que dan cuenta de lo sensible que son estos lugares, a la variabilidad de la precipitación y otros patrones climáticos”.
Lograr continuidad en los registros es otro punto relevante para los investigadores. Jorge Pérez, quien participó activamente del primer proyecto en Senda Darwin, es testigo no sólo del trabajo en terreno, sino también, de los importantes resultados obtenidos.
“Gracias a esta primera etapa, pudimos constatar que en los ecosistemas de bosques de Chiloé, especialmente en sus suelos -que contienen gran cantidad de materia orgánica acumulada por miles de años-, existe una enorme cantidad de carbono almacenado. Por ello, podemos decir que los bosques nativos son fundamentales para mitigar el cambio climático, por lo cual se vuelve urgente promover y asegurar su conservación”, señala.
Jorge Pérez, trabajando en monitoreo | Foto: Daniel Casado
Respecto a la infraestructura, el científico explica que para estos proyectos se debe construir una torre especial e instalar instrumentos similares a los de una estación meteorológica, tales como aquellos para medir radiación, temperatura y precipitación. A esto se suman otras tecnologías más complejas como un anemómetro para medir la velocidad del viento en forma tridimensional y un analizador de gases, y la existencia de un equipo humano que debe monitorear las estaciones y sistematizar la gran cantidad de datos e información que se generan día a día.
Turberas y nuevos puntos geográficos se suman al estudio: grandes sumideros de carbono
Las turberas son un tipo de humedal que se comporta como una verdadera esponja para el almacenamiento de agua y carbono. De hecho, a nivel mundial se estima que éstas capturan un tercio del carbono que hay en los suelos. También se ha establecido que cuando estos ecosistemas están poco intervenidos por la actividad humana y en buen estado de conservación, su capacidad de captura de CO2 es mucho mayor. Del mismo modo, se ha documentado que las turberas emiten metano, proceso que también está regulado de acuerdo a su estado de conservación. Debido a ello, el proyecto también pesquisará estos hábitats que cumplen un importante rol para la biodiversidad y el bienestar humano.
Las turberas poseen una parte muerta (catotelmo o turba) y otra viva y en crecimiento (acrotelmo o pompón). “Entre ellas existe una atenuación en las emisiones de metano y esto tiene una estrecha relación con su estado de conservación. Si bien los puntos de medición no corresponden a turberas intervenidas, se podrá medir cómo es que factores abióticos, como el caso de variables climáticas, pueden influir en este balance”, afirma Francisco Aguirre. El equipo investigador también señala que las turberas en buen estado contribuyen a un balance positivo para los ecosistemas y a la captura de gases de efecto invernadero.
Francisco Aguirre en La Antártica
Por eso es que, junto con realizar estos estudios, los ecólogos señalan que es crucial poder protegerlas. “En Chiloé por ejemplo, están explotando las turberas y eso está generando enormes problemas: la gente se está quedando sin agua. En Puerto Natales y Punta Arenas el suministro hídrico de la población también depende de las turberas. Respecto a esto último, es importante señalar que la Región de Magallanes y territorio cercano en Argentina, tienen concentrado el mayor número de estos ecosistemas en Sudamérica, razón por la cual, será muy relevante poder investigar y contar con datos”, comenta Francisco Aguirre.
Por su parte, Jorge Pérez señala que los bosques y sus suelos también son esponjas no sólo para el almacenamiento de carbono, sino también del controversial metano. “Los bosques tienen bacterias que se alimentan de este gas, lo que sin duda es otro gran beneficio. Eso pudimos analizarlo a nivel del suelo y ahora podremos medirlo también y con más detalle en las turberas de Chiloé y Puerto Williams”.
Gracias a este proyecto, también se espera analizar cómo afectan las variaciones de temperatura y precipitaciones, entre otros fenómenos, en el almacenamiento de carbono, a nivel de vegetación y suelo.
Con este trabajo además, se consolida no sólo una red nacional de científicos e instituciones, sino también, una alianza internacional en la que participan naciones como Brasil, Estados Unidos y Alemania.
Con la participación de representantes de entidades públicas, privadas y comunidades del territorio, tuvo lugar de manera virtual la segunda reunión del Consejo Asesor de Restauración de la Cordillera de Nahuelbuta. Esta instancia es un espacio formal constituido por resolución del Gobierno Regional del Biobío en septiembre de 2019, integrado por el intendente Sergio Giacaman, además de representantes de entidades públicas, organizaciones del territorio y empresas.
Asimismo, es parte de los objetivos del proyecto “Desarrollo de alianzas para la gestión de la restauración de bosques a escala de paisaje en Nahuelbuta”, iniciativa financiada por la Unión Europea (UE) y ejecutada por el Gobierno Regional del Biobío, junto a su Asociación de Municipalidades, Fundación Nahuelbuta y WWF Chile, como co-solicitantes.
La sesión tuvo por finalidad retomar el trabajo en torno a la mencionada iniciativa, en un contexto donde las restricciones sanitarias han afectado la planificación original del proyecto.
“La Cordillera de Nahuelbuta es uno de los principales regalos que dio la naturaleza a nuestra región, y este Consejo lo que busca justamente es trabajar en el proceso de su restauración y creo que tenemos grandísimos desafíos, hace casi un año firmamos este convenio con la Unión Europea y es muy relevante que podamos plasmar en cosas concretas cuál queremos que sea el camino para la restauración de la cordillera”, señaló el intendente del Biobío, Sergio Giacaman, quien llamó a articularse también con otros actores, como la Gobernación de Arauco. “Esperamos contar con sus propuestas como Consejo, entendiendo que ustedes sugieren y es el Estado de Chile el que debe ocuparse de la implementación de las propuestas que se generan”, agregó.
Durante el encuentro, Carlos Vergara, encargado de Bosques y Restauración de WWF Chile presentó los avances y próximos pasos de la iniciativa, que considera gestión para la implementación de pilotos de restauración, a través de acuerdos público-privados, así como la identificación de áreas prioritarias de restauración para Nahuelbuta y de áreas naturales para prevención de incendios. Luego se abrió la discusión respecto a las prioridades que deberían considerarse en un plan de restauración de bosques para la cordillera.
Respecto al avance de la iniciativa, Pedro Peña, miembro de Fundación Nahuelbuta y defensor local del patrimonio natural, manifestó su preocupación dado que contingencias como el estallido social y la pandemia de COVID-19 han afectado el desarrollo de las actividades. “La reunión era muy necesaria (…) Espero que podamos sacar provecho constructivo de lo que nos queda para desarrollar el programa y que avancemos en propuestas, plazos y metas más definidos”, comentó.
Según se acordó, la próxima sesión se realizará a mediados de diciembre próximo, cita en la que se abordarán algunos aspectos administrativos sobre el funcionamiento del Consejo y se dispondrá de un espacio para recibir el aporte de los consejeros para guiar el trabajo del próximo año.
La reunión contó además con la participación del artista visual e investigador de pueblo originarios Eugenio Salas Olave, quien profundizó en la relación entre los aspectos culturales, la naturaleza y la restauración, apuntando a una puesta en valor de la cultura tradicional.
La importancia de restaurar
El proyecto “Desarrollo de alianzas para la gestión de la restauración de bosques a escala de paisaje en Nahuelbuta”, busca aportar a la adaptación y mitigación frente al cambio climático y también respecto a la actual crisis de biodiversidad. Esto, entendiendo que la restauración es una solución basada en la naturaleza que ayuda a recuperar los suelos degradados y es efectiva para disminuir la erosión y degradación de la tierra y enfrentar el cambio climático proyectado, sobre todo en relación al agua. Asimismo, configura un insumo relevante en la elaboración del Plan Nacional de Restauración a Escala de Paisajes.
La iniciativa, además, se enfoca en las cuencas abastecedoras de agua, con el fin de asegurar los flujos de los caudales naturales mientras se potencian los beneficios sociales y ambientales de la restauración. Dado que este trabajo requiere de la participación de todos los sectores, el proyecto impulsó la creación del Consejo Asesor de Restauración de la Cordillera de Nahuelbuta, una instancia de gobernanza territorial que viabiliza la restauración e involucra distintos actores públicos, privados y locales.
Una visita para conocer en detalle el proceso de cultivo y cuidado de los bosques, así como la fabricación de productos con madera 100% sustentable, realizó la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt a planta Copihue de la Compañía Chilena de Fósforos, ubicada en la localidad de Retiro.
Cumpliendo los estrictos protocolos sanitarios, la secretaria de Estado fue recibida por los principales ejecutivos de la empresa, tras lo cual se realizó un recorrido por la planta, donde se detallaron aspectos destacados como la reutilización total de la madera y las características naturales de los productos (biodegradables, compostables y de bosques certificados) que lo diferencian de sus competidores.
Luego, la comitiva se trasladó hasta el fundo Santa Delfina de la filial de Grupo Fósforos, Compañía Agrícola y Forestal El Alamo, donde la ministra Schmidt pudo conocer detalles del manejo sustentable de los bosques de álamos, entre ellos el cuidado de los recursos hídricos, la protección de la flora y fauna y la preocupación por su renovación.
Otro punto destacado fue el sector del bosque de conservación, que en una superficie de 8 hectáreas mantiene y preserva una variedad importante de especies nativas, como roble, canelo y arrayán.
Tras finalizar el recorrido, se procedió a la firma de un Acta de Compromiso, donde la Compañía Chilena de Fósforos y su filial Compañía Agrícola y Forestal El Alamo adscriben la sustentabilidad social y ambiental para todos sus procesos de fabricación de productos elaborados en madera.
Esto, bajo los parámetros de Trazabilidad (hacerse cargo desde la plantación del árbol hasta la comercialización del producto), ser 100% natural (sustentables, compostables y amigables con el medio ambiente) y ser una alternativa real y efectiva al plástico, con productos que ayuden al cuidar el planeta.
“Valoramos la presencia de la ministra Carolina Schmidt, quien pudo conocer en terreno cómo se fabrican nuestros productos bajo los más altos estándares de sustentabilidad, que además son una solución real y efectiva desde Chile para el mundo, en la reducción del uso de plásticos, a través de madera biodegradable, compostable y de bosques manejados de manera sustentable”, señaló José Luis Vender, gerente del área industrial de Compañía Chilena de Fósforos.
De momento se actualiza la información sobre el estado de distintos parámetros, base para definir la norma pro conservación impulsada por el Consejo de Recuperación Social y Ambiental de Coronel.
Un importante trabajo para la protección ambiental cumple el equipo de especialistas que elabora el estudio preliminar a la elaboración de una norma secundaria de calidad para la Bahía de Arauco. Pese a la pandemia, los profesionales del Centro de Investigación en Recursos Naturales recopilan información físico-química y biológica que entregará una visión precisa del estado del medio marino. Su estudio, en desarrollo desde mediados de año, ayudará a conservar las aguas y las especies marinas de la zona al fijar valores máximos para la concentración de distintos elementos que las afectan.
La elaboración de esta inédita norma surge del trabajo del Consejo de Recuperación Ambiental y Social de la comuna, CRAS Coronel, integrado por representantes del Estado, las empresas y la sociedad civil. Tras la presentación de resultados, se creará un plan de monitoreo de la bahía y en marzo próximo se activará la elaboración del anteproyecto de norma, proceso de doce meses que contará con la participación de un amplio grupo de especialistas. Su propuesta será sometida a consulta ciudadana por un periodo de 60 días, para dar paso a la elaboración del proyecto definitivo que será difundido tras otros 120 días. Con todo, la norma debería entrar en vigencia el primer semestre de 2023.
Experiencia inédita
Se trata de la primera vez en que una norma de calidad se desarrolla a partir del trabajo entre instituciones del Estado, empresas y ciudadanía. Por lo mismo, el seremi de Medioambiente del Biobío, Mario Delannays, aseguró que “estamos frente a un trabajo que viene desde hace varios años con el PRAS, y se está consolidando con iniciativas potentes como ésta. Una norma de calidad ambiental para el Golfo de Arauco es una tarea no menor, puesto que implica regularizar los niveles máximos y mínimos de sustancias permisibles en el ambiente acuático. Esto, en palabras menos técnicas, significa rayar la cancha a todos aquellos que hoy, o en un futuro, buscan intervenir de una u otra forma en este borde costero”. Añadió que “sin duda que la contribución y el impulso puesto por los consejeros del CRAS, permite que acciones como estas no sean solo promesas, sino que se materialicen. Por eso, hoy estamos en etapa de recopilación de antecedentes de todo el Golfo de Arauco, con lo cual podremos organizar el trabajo y avanzar. Esperamos que durante los primeros meses del próximo año tengamos la resolución de inicio, lo que marca el proceso y compromiso para tener esta norma”.
Una opinión similar planteó Manuel Gutiérrez, consejero civil del CRAS. Aseguró que este avance “se produce por nuestra constante preocupación por proteger los recursos hídricos en mar y tierra, evitar la contaminación y resguardar el sustento económico para los pescadores y recolectores de algas. Esto es por intermedio del PRAS, queremos minimizar el daño ecológico para estos lugares”. Detalló que “los estudios de años anteriores sobre riesgo ecológico de la bahía de Coronel y el análisis microbiológico se han podido hacer gracias al apoyo de la Seremi del Medioambiente y profesionales del departamento oceanográfico del Cedeus de la Universidad de Concepción. Estamos agradecidos porque han empujado este carro para llegar a algo que es tan importante”.
Aunque la norma permitirá mejorar la conservación de toda la Bahía de Arauco, será particularmente relevante para Coronel dada la intensa actividad pesquera e industrial que alberga. Las empresas pesqueras participantes del CRAS, Orizon, Camanchaca, Blumar y FoodCorp, aportarán un estudio que complementará la futura norma. Monserrat Jamett, jefa de Sustentabilidad de la Asociación de Industriales Pesqueros, ASIPES, explicó que la Pesca Industrial financia un estudio de caracterización hidrodinámica de la Bahía de Coronel, que permitirá generar antecedentes necesarios para la concreción de esta norma. “Hemos buscado la forma de aportar de manera concreta a la ejecución del PRAS de Coronel, del que somos parte activa desde sus inicios y creemos que esto permitirá seguir avanzando hacia mejores estándares ambientales para la comuna”, dijo.
Aparte de representar un hito en materia de legislación ambiental, la elaboración de esta norma secundaria de calidad también beneficiará la protección ambiental en comunas aledañas. Las conclusiones del estudio en desarrollo serán presentadas a los consejeros del CRAS y sus principales hallazgos serán socializados con la comunidad coronelina.
Durante el recorrido por ambas regiones, la Ministra Carolina Schmidt participó de la firma del compromiso por la sustentabilidad de la Compañía Chilena de Fósforos y posteriormente oficializó la alianza del Ministerio de Vivienda con Reforestemos que contempla el desarrollo de proyectos de reforestación nativa en zonas de alto valor ecológico y social de la región del Biobío.
En el marco de una gira por las regiones del Maule y Biobío, la Ministra del Medio Ambiente junto a los seremis de la cartera de cada región, participó de iniciativas que buscan promover un desarrollo sustentable.
En la Compañía Chilena de Fósforos, Ministra realizó un recorrido para ver la producción de un set de cubiertos de madera sustentable, que busca convertirse en una alternativa a los cubiertos de plásticos de un solo uso que se utilizan. Estos son hechos a partir de madera de bosques manejados bajo estándares internacionales de sustentabilidad.
“Uno de nuestros pilares es la lucha contra el uso indiscriminado del plástico, por lo que este tipo de iniciativas que tienen una visión de largo plazo, que desarrollan alternativas más sustentables a las ya existentes nos muestran de que avanzamos de manera correcta. Esto se suma al proyecto de ley, recientemente aprobado en la comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados, que combatirá el uso indiscriminado del plástico, impulsando una reducción de la enorme cantidad de envases y cubiertos hechos de este material” afirmó la Ministra de Medio ambiente Carolina Schmidt.
En tanto en Concepción, se realizó una reforestación nativa simbólica en Cerro Caracol donde la Fundación Reforestemos dio a conocer su plan Biobío 2025, y formalizó una alianza con Minvu Biobío que tiene por objetivo desarrollar en conjunto proyectos de reforestación nativa y de conversión de especies exóticas a especies nativas en parques urbanos y áreas de alto valor ecológico y social de la región.
“Lo que vemos hoy es un ejemplo de acción climática concreta para ayudar a mitigar los efectos del cambio climático. Plantar con bosque nativo un parque urbano, no sólo trae beneficios ambientales, como son la captación de carbono y ser hábitat para aves locales, también permite acercar estas especies para que quienes visitan el Parque puedan conocerlas, generando un cambio de conciencia y un compromiso con el cuidado del medio ambiente”, dijo la Ministra Schmidt.
El Plan Biobío 2025, busca también educar sobre el cuidado de los recursos naturales, apoyar economías locales, al rubro apícola y a proyectos específicos de conservación y recuperación de bosque nativo. “Estamos muy entusiasmados por los anuncios que hemos realizado hoy, ya que vienen a materializar el esfuerzo que llevamos realizando en la región por los bosques nativos de Chile. Queremos cambiar el rostro del sector e incluir a la comunidad en el proceso de conservación y protección del medio ambiente, para que así cada vez más personas puedan educarse y entender la importancia de cuidar zonas de alto valor ecológico y la importancia que ellas tienen en la mantención de la biodiversidad del planeta”, comentó Suzanne Wylie, Directora Ejecutiva de Fundación Reforestemos.
Durante la actividad, que contó con la presencia de la Ministra de Medio Ambiente y el Seremi del MINVU Biobío, Fundación Reforestemos formalizó su alianza en conjunto con MINVU, la que busca realizar proyectos de reforestación nativa y de conversión de especies en parques urbanos la región, y presentó su plan de trabajo para la iniciativa Reforestemos Biobío.
En el marco de una reforestación nativa simbólica en Parque Cerro Caracol, y con la presencia de la Ministra de Medio Ambiente Carolina Schmidt, y el Seremi del MINVU Biobío James Argo, Fundación Reforestemos dio a conocer su plan de trabajo para la iniciativa Reforestemos Biobío, el que tiene dentro de sus objetivos impulsar procesos de restauración en zonas de alto valor ecológico y social, promover la educación ambiental y temáticas sobre prevención de incendios en la sociedad civil, e impulsar la disponibilidad y uso responsable de áreas verdes en zonas urbanas y periurbanas. Este plan de trabajo se dio a conocer en una ceremonia donde la entidad, además, formalizó su alianza con MINVU Biobío, la que busca desarrollar en conjunto proyectos de reforestación nativa y de conversión de especies exóticas a especies nativas en parques urbanos y áreas de alto valor ecológico y social de la región.
Esta alianza viene a sumarse al trabajo realizado desde 2017 por la fundación en la región, y el que ya lleva más de 94.200 árboles nativos para el Biobío, a través de jornadas de educación ambiental en la comuna de Coronel, donaciones de árboles nativos a apicultores de las comunas de Hualqui, Concepción, Yumbel, Hualpén, Florida, Chiguayante y Nonguén, pertenecientes a la Asociación Apiconce y la reforestación de más de 6.000 especies nativas en la comuna de San Rosendo. Durante este año, la fundación también realizó dos icónicas donaciones: 2.000 árboles nativos a Junji de la región, los que fueron destinados a 2.000 familias pertenecientes a jardines infantiles de la institución y 4.000 especies nativas a Parque Cerro Caracol, con la que se dio inicio a la relación con Minvu del Biobío.
“Estamos muy contentos con el anuncio que hemos realizado hoy, ya que viene a reforzar el esfuerzo que llevamos haciendo en la región desde el año 2017, donde comenzamos con nuestro programa de reforestación, donación de árboles nativos y jornadas de educación ambiental. Queremos incluir a la comunidad en el proceso de conservación y protección del medio ambiente, para que así cada vez más personas puedan tomar conciencia y entender la importancia de cuidar zonas de alto valor ecológico, como es Parque Cerro Caracol, donde podemos encontrar especies tan relevantes como el Ruil, la que se encuentra en peligro de extinción”, comentó Suzanne Wylie, Directora Ejecutiva de Fundación Reforestemos.
Luego de una inducción realizada por el parque, la actividad culminó con una plantación simbólica donde las autoridades presentes, entre ellos, la ministra de Medio Ambiente y el Seremi del MINVU, fueron invitados a plantar su propio árbol nativo en el Cerro Caracol.
“Lo que vemos hoy es un ejemplo de acción climática concreta para ayudar a mitigar los efectos del cambio climático. Plantar con bosque nativo un parque urbano, no sólo trae beneficios ambientales, como son la captación de carbono y ser hábitat para aves locales, también permite acercar estas especies para que quienes visitan el parque puedan conocerlas, generando un cambio de conciencia y un compromiso con el cuidado del medio ambiente”, declaró la Ministra de Medio Ambiente Carolina Schmidt.
“La alianza que estamos desarrollando con Fundación Reforestemos nos ha permitido potenciar el plan de reforestación de 4 mil especies nativas para el Parque Metropolitano Cerro Caracol. Desde el Minvu tenemos la convicción que alianza público privada, donde además la comunidad tiene espacio para participar en el cuidado del medio ambiente, es el camino para que este hermoso pulmón verde, que está a solo cuadras de la plaza Independencia, sea un punto de encuentro para las personas, sobre todo, en estos tiempos en que muchos necesitamos poder respirar aire puro y admirar un entorno natural tras el confinamiento”, mencionó el Seremi del MINVU Biobío James Argo.
Los árboles nativos contemplados para los proyectos de Reforestemos Biobío corresponden al aporte de 500 mil especies nativas realizado por CMPC a Fundación Reforestemos en el año 2017 y que tiene como fin recuperar zonas de alto valor ecológico que se perdieron a raíz de los mega incendios forestales que azotaron la zona centro sur del país durante dicho año, y que se tradujo en la pérdida de más de 600.000 hectáreas de bosque. Por otra parte, se busca también educar sobre el cuidado de los recursos naturales, apoyar economías locales, al rubro apícola y a proyectos específicos de conservación y recuperación de bosque nativo.
SOBRE FUNDACIÓN REFORESTEMOS
Fundación Reforestemos nació después del último gran incendio ocurrido en el Parque Nacional Torres del Paine, en diciembre de 2011, el que destruyó más de 17 mil hectáreas, bajo el nombre de Reforestemos Patagonia.
Luego de los trágicos incendios forestales del año 2017, la Fundación vivió un proceso de expansión, donde se definió su nueva identidad como Fundación Reforestemos, para así ocuparse de la gran tarea de reforestar otras zonas dañadas del país por los catastróficos incendios. Después de casi nueve años de existencia, la Fundación se ha expandido a 10 regiones del país, reforzando el interés por avanzar en un plan de educación para colegios, niños y jóvenes con el fin de generar una cultura medioambiental en nuestro país.
Actualmente, la Fundación ha contribuido con la plantación de más de 761.000 árboles nativos en diez regiones del país. Además, durante el último tiempo ha logrado importantes reconocimientos y activado diversos convenios con distintas entidades a lo largo del país. Ejemplo de esto es la alianza con Parque Met que busca reforestar el gran pulmón verde de la Región Metropolitana, un convenio con Minvu Biobío para recuperar con árboles nativos las áreas verdes urbanas de la región como Cerro Caracol, la renovación del convenio con Conaf Aysén para trabajar en la conversión de especies exóticas a nativas en áreas silvestres protegidas de la zona y el premio otorgado por INJUV el 2018 por colaborar trabajando concretamente en contra del cambio climático, alineados con los objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
Autoridades realizaron visita inspectiva al lugar para comprobar avances de iniciativa por más de $500 millones financiada por Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) que ayudará a controlar el proceso de eutrificación que sufre el cuerpo de agua.
A poco más de 4 meses de iniciada la implementación de un proyecto FNDR para mitigar la contaminación de Laguna Torca, el alcalde de Vichuquén, Roberto Rivera; el gobernador de Curicó Roberto González; el Seremi de Agricultura, Luis Verdejo y el Director Regional de CONAF Maule, Marcelo Mena Toledo, realizaron una visita inspectiva para conocer los avances de esta novedosa iniciativa.
Se trata de un proyecto por $545 millones financiado por el Gobierno Regional del Maule a través del FNDR que busca controlar el proceso de eutrificación que sufre el cuerpo de agua.
Esto consiste en la baja considerable de la concentración de oxígeno y el aumento de compuestos nitrogenados y fosfatados lo que afecta a los microorganismos y desequilibra el sistema ecológico de la laguna, con cambios físicos y biológicos como muerte de plantas y animales.
La solución planteada se basa en la creación de un ambiente artificial, similar al que existe en el cuerpo de agua, que permita filtrar y oxigenar el agua de la laguna. Así lo explicó el director regional de CONAF, Marcelo Mena Toledo, durante un recorrido en lancha por el lugar: “Este es uno de los 13 archipiélagos que están distribuidos en todo el cuerpo de agua. Se trata de islas flotantes de plásticos reciclados duraderos, no tóxicos, que flotan en la superficie del agua, sobre las que se ha establece vegetación nativa como junco y batro, y eso proporciona un hábitat para micro y macro organismos que hacen el proceso de oxigenación y limpieza”.
A su vez, el alcalde de Vichuquén agradeció al Gobierno Regional: “me quedo muy satisfecho por el avance que está teniendo este maravilloso proyecto y a la vez recordar y agradecer al gobierno regional del Maule que pusieron los recursos para financiar lo que es, por lejos, el mayor proyecto de inversión pública en la zona para proteger nuestro cuerpo de agua”, señaló Roberto Rivera.
Impacto en la comunidad El Seremi de Agricultura Luis Verdejo destacó el impacto positivo de esta solución en el lugar. “La acción del hombre ha dañado este ecosistema; pero este alcalde se encarga de resolver los problemas de su comuna, él ha acudido al gobierno regional lo que ha permitido impulsar este tremendo proyecto. El impacto no es inmediato pero en algunos años se podrá ver el resultado de este importante proceso que ha impulsado el alcalde”, indicó.
En el mismo sentido, el Gobernador Provincial Roberto González invitó a los vecinos a informarse e involucrarse en el proceso de recuperación del cuerpo de agua: “Es muy importante que se haga una labor educativa a la comunidad para explicar este proceso de limpieza natural para la laguna, que los vecinos puedan visitar en compañía de Conaf, la maravilla que tenemos en este momento acá en Laguna Torca”, indicó.