En este Día de los Océanos, WWF Chile llamó a reforzar los esfuerzos para la protección de los ecosistemas marinos y sus especies, reconocidos como una gran fuente de vida y también de bienestar para los seres humanos, además de grandes sumideros de CO2 para enfrentar el cambio climático.
“En ellos vemos con fuerza y muy claramente el impacto de la triple crisis ambiental: pérdida de biodiversidad en el declive de especies frágiles e icónicas; contaminación con la gran avalancha plástica que incluso llega a formar verdaderas islas, y finalmente, alzas de temperatura, acidificación y aumento del nivel del mar, como efectos de la crisis climática”, describe Yacqueline Montecinos, coordinadora de Biodiversidad Marina y Políticas Oceánicas de WWF Chile.
En este contexto, la experta pidió aumentar la voluntad política a nivel continental para avanzar en planes y acciones colaborativas para la protección efectiva del llamado Corredor Azul del Pacífico. Se trata de una iniciativa impulsada por WWF y coordinada desde Chile, la cual busca identificar áreas prioritarias para la conservación y soluciones para las ballenas migratorias cuyos hábitats críticos se encuentran en aguas de América Central, Colombia, Chile, Ecuador, México, Perú y la Antártica. Para ello se promueve un trabajo conjunto entre científicos, sociedad civil, pesquerías y los gobiernos nacionales, conectando a todos los países del Pacífico oriental para mitigar y controlar las crecientes amenazas transfronterizas.
“Así como ocurre con la contaminación por plásticos, en donde esperamos que la reunión INC-5 en Corea del Sur por fin dé pie a un tratado ambicioso y vinculante para revertirla, el desplazamiento de especies emblemáticas como los grandes cetáceos no reconoce fronteras en los océanos. Por lo mismo, se requiere una urgente y decidida colaboración entre los países, lo que esperamos pueda reforzarse en el caso del Corredor Azul del Pacífico”, comenta la profesional, quien llamó a incorporar el tema de los corredores en los compromisos de biodiversidad de los países latinoamericanos, las llamadas NBSAPs que deben actualizarse y ser presentadas en la próxima Conferencia de Diversidad de la ONU (COP16) que se realizará en octubre en Cali, Colombia.
Antártica y Alta Mar
Un sitio crucial en este corredor lo representa la Antártica, el inicio de esta profunda “carretera” en su punto más austral, en donde WWF realizó una expedición científica para recolectar datos e información. Esto, con miras a fortalecer las estrategias colaborativas de protección de los corredores azules de grandes cetáceos y sus zonas críticas de alimentación dentro del continente Antártico a través del establecimiento de una red de Áreas Marinas Protegidas (AMP) alrededor del continente blanco y que incluye la Península Antártica. En este sentido, Yacqueline Montecinos destaca la postura oficial de Chile respeto a su oposición a cualquier tipo de explotación comercial de minerales e hidrocarburos en la Antártica, en línea con los tratados vigentes.
Otro punto relevante para WWF es la puesta en marcha del Tratado de Biodiversidad Más Allá de la Jurisdicción Nacional (o BBNJ, por sus siglas en inglés), formalizado en 2023. Chile fue el primer país de la región en ratificarlo, en enero pasado, y actualmente postula para convertirse en sede de la Secretaría de este tratado, una aspiración que WWF está respaldando en diversas instancias internacionales.
“Valoramos ampliamente los esfuerzos que ha mostrado Chile en materia de conservación marina y apoyamos su postulación como sede del Tratado de Alta Mar. Éste no sólo permitirá la creación de Áreas Marinas Protegidas en alta mar, así como un marco para la evaluación del impacto ambiental en dicha zona oceánica, sino que también esperamos que sea una herramienta esencial para cumplir los compromisos de la meta global 30×30, que implica la protección de al menos un 30 % de las zonas terrestres y de aguas continentales y de las zonas marinas y costeras. Asimismo, en un punto que hemos relevado, contribuirá al fortalecimiento de la protección de las rutas migratorias de los grandes cetáceos dentro del Pacífico Oriental”, puntualiza Yacqueline Montecinos de WWF Chile.
El año pasado, la dinámica llegó a la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), siendo un hito transversal para toda la casa de estudios.
El mural del clima es el nombre de la entretenida y dinámica fórmula de un juego de cartas, con que los estudiantes de la UCSC lograron vincularse con la idea de enfrentar los desafíos del cambio climático y hacer un llamado a la acción.
De esta manera, en grupos y por medio de sus aprendizajes previos, realizan un mural en base a imágenes y contenido de cartas para ir analizando los impactos ocurridos en el mundo. Discutiendo y por medio de estas imágenes, crean un esquema, el que debe explicarse por sí solo y tener un sentido.
Este ejercicio llegó a la UCSC el año 2023, capacitando a diversos académicos para ser facilitadores. Así, una de ellas fue la Dra. Daniela Morales, quien es la encargada del curso Química Orgánica para estudiantes de segundo año de Biología Marina UCSC. En compañía del académico Dr. Carlos Zamora, llevaron a cabo esta instancia.
En la oportunidad, participaron Benjamín Aravena y Toma Cárdenas, dos de los estudiantes que vivieron la experiencia, calificándola como positiva y enriquecedora, destacando el trabajo en equipo y los conocimientos previos, viniendo de una carrera como Biología Marina, donde los conceptos han sido analizados en clases.
“La actividad me pareció muy interesante, ya que rompió el ciclo de la clase anterior que era cátedra y ejercicios en el laboratorio. La asignatura pertenece al tercer semestre de la carrera”, explicó Benjamín Aravena.
Para Tomás Cárdenas, fue una iniciativa novedosa y entretenida. “No había escuchado antes de esta actividad, pero me pareció muy interactiva y me gustó la experiencia. Mucho más didáctico y en compañía de nuestros compañeros, trabajando en grupo”, comentó.
Respecto a las motivaciones para integrar El mural del clima al curso de Química Orgánica para estudiantes de Biología Marina UCSC, la Dra. Daniela Morales comentó lo relevante de la temática en la formación de futuros profesionales. “Quise utilizar esta metodología activa para romper un poco el esquema de la cátedra convencional típica de pizarra, y enseñarles a los estudiantes de forma lúdica acerca de las causas y efectos del calentamiento global, y de cómo muchas de las moléculas orgánicas que hemos visto en nuestro curso, juegan un rol fundamental para la vida, pero también en el calentamiento global. Se finalizó la clase con una sensibilización acerca de las pequeñas acciones con las que podemos aportar al cambio”, añadió la académica.
El mural del clima comenzó en 2018, con la idea de sumar más personas e instituciones, permitiendo de este modo generar un impacto. Actualmente, de acuerdo con los datos de su página web oficial, 40 son los países que han desarrollado esta dinámica, cuyo origen proviene de Francia.
“Fue creada a finales del 2018 por Cédric Ringenbach, su presidente fundador, para acelerar la difusión de la herramienta El Mural del Clima y para capacitar facilitadores y desarrollar sus habilidades. La organización tiene un funcionamiento descentralizado y participativo, inicialmente inspirado del partido pirata sueco, cuyo gran principio es el “hacer-cracia” (do-ocracy), el derecho a equivocarse y la transparencia”, se declaró en la web oficial de la iniciativa.
Cabe señalar que la UCSC realizó esta misma dinámica en el curso Biodiversidad en Acción: Huertos y Jardines Urbanos, en los años 2023 y 2024. En ambas oportunidades fue desarrollado también por el académico Dr. Carlos Zamora y la profesora Fernanda Sotomayor. El curso, abarca estudiantes de distintas facultades de la UCSC, por lo que el impacto es todavía mayor.
Es el primer instrumento de este tipo que se realiza bajo lo establecido por la Ley Marco de Cambio Climático, publicada en junio de 2022.
El Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático aprobó este viernes el Plan de Adaptación al Cambio Climático del Sector Silvoagropecuario, instrumento desarrollado por el Ministerio de Agricultura con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como Agencia Acreditada del Fondo Verde para el Clima, y la colaboración del Ministerio del Medio Ambiente. Este es el primer plan sectorial de adaptación que se elabora según lo establecido por la Ley Marco de Cambio Climático.
La ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, comentó que “dado que Chile es un país vulnerable al cambio climático, los planes de adaptación son fundamentales para hacer frente a los impactos de la crisis climática en todos los sectores. Que el Consejo de Ministros aprobara el plan de adaptación silvoagropecuario es un hito para Chile, porque es el primero que se elabora basado en la Ley Marco de Cambio Climático”.
El ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, indicó que este es un hito muy importante para el sector silvoagropecuario, “que ya evidencia los efectos del cambio climático, tales como escasez hídrica, aumento de temperaturas en la temporada estival y eventos de precipitaciones, los que han llevado a este ministerio a enfrentar contingencias como incendios, sequía y las grandes inundaciones que afectaron al centro sur del país durante el año pasado, por lo que la adaptación del sector es fundamental e insoslayable”.
Añadió que “este plan entonces se constituye como un acuerdo transversal que orienta el quehacer de todos los servicios del Ministerio de Agricultura y permite articular a otros ministerios e instituciones públicas y privadas en un trabajo conjunto y alineado con las medidas y acciones aquí definidas, las que fueron construidas mediante un proceso participativo y que contó con un amplio despliegue territorial y amplia validación”.
Al igual que en otros países del mundo, en Chile uno de los sectores productivos más vulnerables a los efectos del cambio climático es el sector silvoagropecuario. Por eso el plan aprobado cuenta con 12 medidas y 63 acciones para hacerse cargo de la afectación y oportunidades que crea el cambio climático. Entre las medidas establecidas en el instrumento se encuentran, por ejemplo, la incorporación de prácticas de manejo silvoagropecuario y técnicas específicas para la adaptación al cambio climático, la implementación de métodos de obtención y reserva de agua intrapredial para hacer frente al déficit hídrico o el desarrollo de tecnologías y acciones que aumenten la eficiencia del riego.
Asimismo, se propone la construcción de infraestructura hídrica extrapredial, la promoción de la conservación y la restauración de los ecosistemas naturales que sostienen a los sistemas productivos silvoagropecuarios, o prevenir y controlar la degradación del suelo para la adaptación a los efectos del cambio climático.
Además, el plan buscará implementar infraestructura y equipamiento productivo intrapredial para la adaptación al cambio climático, extender y optimizar los sistemas de información y gestión de riesgos agrometeorológicos. También, se buscará potenciar acciones adaptativas para reducir el riesgo de incendios forestales.
Otras medidas establecidas son el desarrollar sistemas de monitoreo y seguimiento permanente respecto a los cambios potenciales de la productividad agrícola, junto con implementar un sistema de información que permita el seguimiento, monitoreo y evaluación de las variables de sustentabilidad aplicables al sector silvoagropecuario del país y un plan piloto de adaptación al cambio climático para el sector silvoagropecuario de la Región de Aysén.
Nueva norma de olores
El Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático también aprobó la nueva norma de emisión de olores para el sector pesquero -la segunda de su tipo en el país tras la dedicada a la industria porcina- y que tiene como objetivo proteger la salud y mejorar la calidad de vida de las personas.
La futura norma regulará a las plantas de harina y aceite de pescado y a las plantas de alimento para peces del país. Actualmente existen 32 fuentes emisoras de este tipo, la mayoría de ellas ubicada en la región del Biobío, aunque también existen en regiones como las de Los Lagos o Tarapacá.
Este año la Organización de las Naciones Unidas celebra el Día Mundial del Medio Ambiente bajo el lema «Nuestras tierras. Nuestro futuro”, enfatizando en la necesidad de restaurar estos espacios, detener la desertificación y fortalecer la resiliencia a la sequía.
En este contexto, desde Greenpeace lanzaron el quinto capítulo de su documental “Por Aquí, No” que rescata los testimonios de las comunidades afectadas por la minería en la cordillera de Los Andes.
Greenpeace.- Este año, la Organización Mundial de Naciones Unidas decidió conmemorar el día del Medio Ambiente bajo el lema “Nuestras Tierras. Nuestro Futuro”, con el objetivo de restaurar este espacio de la degradación ambiental, detener la desertificación y fortalecer la resiliencia a la sequía, para asegurar la preservación del planeta. Y parte de este llamado ya lo han tomado las comunidades.
“En un país como el nuestro, donde la base económica está puesta en la extracción de recursos-minería, agricultura, sector forestal, salmonicultura, etc., el crecimiento económico ha implicado, históricamente, la degradación de los territorios y la creación de zonas de sacrificio. Esto profundiza problemas graves, como la inequidad social y la desigual distribución de cargas y beneficios ambientales. Dentro de ese contexto, el aporte de las comunidades en la defensa ambiental es fundamental”, explica la vocera de Greenpeace, Silvana Espinosa.
En este escenario, desde la organización destacan cuatro casos donde las comunidades hacen un llamado para restaurar sus territorios.
Desde la década de los 60 se comenzó a levantar en esta zona un complejo industrial enfocado en energía, químicos y combustibles, lo que a lo largo del tiempo ha generado contaminación del aire e intoxicaciones masivas, sumado a derrames de petróleo y carbón.
Esto derivó en la creación de la organización Mujeres de Zonas de Sacrificio en Resistencia de las comunas de Quintero y Puchuncaví, en la región de Valparaíso, que trabaja para promover el derecho a vivir en un ambiente sin contaminación, derecho a la salud y el patrimonio ambiental.
“Los habitantes de la zona padecen las consecuencias de estas industrias situadas en el borde costero. La instalación del parque industrial Ventanas devastó la agricultura, la bahía y el turismo, además de generar enfermedades y un entorno tóxico. Muchas personas sufren problemas respiratorios y lesiones cutáneas, mientras que otras experimentan mareos, asfixia, neumonía e incluso cáncer” detalla la vocera de Greenpeace, Silvana Espinosa.
Y agrega: “Fueron las mujeres del lugar quienes, motivadas por la defensa de sus familias, lograron instalar esta realidad en la opinión pública y conseguir el cierre de esta fundición”.
“Cada vez vemos como los casos de intoxicaciones son más elevados, sin ir más lejos, durante mayo, según la Municipalidad de Quintero, se reportaron 340 personas con problemas de salud, pertenecientes a diferentes colegios de la zona. El Estado nos abandona cuando más lo necesitamos, donde es urgente que se realicen fiscalizaciones que sancionen a la industria en vez de indicarle medidas paliativas sin sentido a las escuelas, como la instalación de purificadores de aire, además de estudiar los contaminantes y conocer qué nos intoxica. La gente que vive en Quintero y Puchuncaví merece vivir en un medioambiente sano, sobre todo los infantes que están en proceso de desarrollo”, indicó Katta Alonso fundadora de Mujeres de Zona de Sacrificio en Resistencia.
2. Proyecto minero Los Bronces en la Cordillera de los Andes
El Proyecto Los Bronces Integrado busca expandir la mina Los Bronces, dedicada a la extracción de cobre y molibdeno, con una trayectoria que abarca más de un siglo. Esta mina está situada en la zona cordillerana del nororiente de la Región Metropolitana, en las comunas de Lo Barnechea y Colina, dentro de la cuenca del río Maipo, y abarca una extensión que supera las 270 hectáreas. Su expansión, además, supone riesgos y profundiza problemáticas en las comunidades que habitan en su cercanía.
“La minera genera una importante contaminación de aire, agua y suelo sobre el área que nosotros habitamos. Nosotros tenemos que tomar el agua que viene de la alta cordillera, incluida la que viene desde la minera. Y tenemos que respirar el aire de las tronaduras, que se ha ido generando con las chimeneas, y con el black carbon que genera el petróleo de esta mini central termoeléctrica que está en Los Bronces”, explica Claudio Rojas de la Corporación Camino a Farellones.
“También afecta al medio ambiente en su conjunto, flora, fauna y especies protegidas que están invisibilizadas, entre ellas, el gato andino. Para la minera esta especie no existe, pero sí se han encontrado y se han visto ejemplares en esta zona”, agrega Rojas.
Sobre este tema trata el último episodio del documental “Por Aquí No”, de Greenpeace, que se estrena este Día del Medio Ambiente, disponible en el canal de Youtube de la organizaciónPlay
Desde finales de la década de los noventa, las salmoneras se transformaron en un rubro industrial que se instaló en nuestro país a un ritmo muy acelerado, esto ha generado numerosos impactos ambientales que han devastado nuestro mar patagónico, sumado a diversas consecuencias sociales.
“En la actualidad, tanto empresas chilenas como extranjeras mantienen gran parte de la zona austral de Chile industrializada con instalaciones de salmones, que suman más de 1.300 concesiones otorgadas entre las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, causando gran daño al territorio ancestral que ahí existe. Esto derivó en una fractura de la organización cultural y social, además de generar impactos en nuestra soberanía alimentaria”, indica Leticia Caro, de la comunidad Kawésqar Grupos Familiares Nómades del Mar.
Desde este escenario viene todo el trabajo que realizan las comunidades, para proteger su historia y territorio para las generaciones futuras.
4. Proyectos inmobiliarios y contaminación de las aguas en el Humedal de Los Molles.
Como una forma de proteger este importante ecosistema amenazado principalmente por el desarrollo de áreas residenciales y la contaminación de las aguas, un grupo de vecinos de la localidad, agrupados en el movimiento Cabildo Ciudadano Los Molles, realizaron acciones legales contra la declaratoria del Ministerio de Medio Ambiente del año 2021, que definió al Humedal Urbano “Estuario Los Molles”, excluyendo una superficie relevante del perímetro del humedal, además de dividirlo en dos.
“En relación a este caso, existe una medida cautelar de paralización de toda actividad de construcción dentro del polígono del humedal. El Tribunal determinó mantenerla mientras no finalice el nuevo procedimiento de declaratoria del humedal urbano Los Molles. Sin embargo, la compañía RD Constructora S.A, intentó revertir esta situación en la Corte Suprema, lo que fue rechazado”, explica Espinosa, de Greenpeace.
“Hay que proteger en toda su extensión el único humedal que tiene nacientes en el bosque relicto del santuario de Santa Inés. Entre el Choapa y el Aconcagua no hay caudales que vengan de nieves de Los Andes, son todos arroyos y esteros pluviales. Cuando hay sequía, no traen agua, pero en la cima del Santa Inés llueve más de 200 días al año. Este humedal no solo debe declararse y protegerse, sino que por sus características únicas, debería ser sitio prioritario. Es un reservorio precioso de agua dulce en una zona afectada por la catástrofe hídrica”, indica Marjorie Apel, integrante del Cabildo Ciudadano.
Comenzando el año 2023, el Segundo Tribunal Ambiental le ordena al MMA delimitar nuevamente el área del humedal, para lo cual deberá tomar en consideración las observaciones planteadas por los reclamantes. “Los humedales son espacios fundamentales para el cuidado del medio ambiente. Son ecosistemas donde habitan múltiples especies de aves, además de ser reservorios de agua, tan importantes en el contexto de crisis climática y ecológica que vivimos a nivel mundial. Por eso es importante protegerlos y destacar los hitos que han logrado los vecinos y vecinas del cabildo”, añade Silvana Espinosa.
Finalmente, Silvana Espinosa sentencia que: “Como sociedad nos urge una visión país que nos muestre la posibilidad de mejorar la calidad de vida de las personas y los territorios, pero sumando la comprensión de la naturaleza. No es posible concebirla como mero depositario de recursos a explotar para el beneficio de unos pocos. Debemos recordar que es la economía la que debe estar al servicio de las personas, y no al revés”.
El indicador internacional denominado Índice de la Salud del Océano o IdSO, evaluó aspectos como biodiversidad, aguas limpias, protección costera, pesca artesanal, entre otros, en las 103 comunas costeras del país. La iniciativa, liderada por los Centros ANID SECOS e IDEAL, será la base para el desarrollo de la plataforma de datos oceánicos IDEOS.
Esta primera evaluación exhaustiva del estado de salud del océano y sus actividades asociadas a comunidades costeras del país, arrojó como resultado un estado intermedio-alto de la salud oceánica nacional, donde Chile en general obtuvo 61 puntos de un máximo de 100 en la medición, que ubica a nuestro mar en un estado relativamente sano, pero al menos 10 puntos bajo el promedio mundial de los 220 países que cuentan con mediciones, que promedia los 73 puntos.
“Esta evaluación fue realizada a través de un esfuerzo colaborativo entre Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS) y el Centro de Investigación Dinámicas de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL), con los objetivos de analizar de manera integral la salud de los ecosistemas marino-costeros de Chile, identificar áreas prioritarias para la acción en las comunas costeras de Chile que requieren mejorar la salud del océano, y promover la conciencia pública sobre la importancia de la salud del océano y su impacto en las comunidades costeras”, menciona Laura Nahuelhual, coordinadora del IdSO Chile e investigadora del SECOS e IDEAL.
El IdSO mide el estado de salud de los océanos del mundo, desde escalas globales hasta escalas locales o comunales, y califica a un océano como “saludable”, en cuanto entrega de manera sostenible una variedad de beneficios a las personas, ahora y en el futuro. Estos beneficios, se manifiestan a través de 10 indicadores o “metas”, las que incluyen: Biodiversidad; Secuestro de Carbono; Aguas limpias; Protección Costera; Sentido de lugar; Oportunidades de Pesca Artesanal; Productos Naturales; Economías y Medios de Vida; Provisión de Alimentos de pesquerías artesanales y maricultura; y Turismo y recreación.
Para Nahuelhual, también investigadora de la Universidad de Los Lagos, “los resultados ubican a Chile en una posición intermedia-alta, donde la ponderación de cada meta se resume en esta cifra, pero con variaciones importantes entre cada una, por lo que pensamos que hay mucho espacio de mejora para el país en varias de sus metas y comunas”.
Datos abiertos
El enorme volumen de datos abiertos, compartidos por diversas fuentes y organizaciones públicas, y que fueron parte de la evaluación, constituyen información crítica para la toma de decisiones con miras a la sostenibilidad costera. Así, la evaluación del IdSO será parte de IDEOS, proyecto Fondef IDeA I+D, recientemente adjudicado a un equipo multidisciplinario que integran la Universidad Católica del Norte (UCN), Data Observatory (DO), y el Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS), y que desarrollará durante dos años, la plataforma de datos oceánicos IDEOS, lo que permitirá realizar una evaluación constante y permanente de la salud del océano en Chile.
El proyecto IDEOS contempla la creación de una base de datos integrada, además de una plataforma web interactiva de acceso abierto, donde se podrán revisar resultados de Chile, resultados por meta de IdSO y por comuna. También contará con un servidor de mapas que permitirá su interoperabilidad con otras fuentes de información abierta.
“En Data Observatory entendemos profundamente la relevancia de los datos, y especialmente aquellos que caen en la categoría de «abiertos», que nos permiten avanzar en la investigación, la innovación y el diseño de políticas públicas efectivas. Este compromiso nos permite unificar y optimizar el valor de variadas fuentes de datos, fomentando un estilo de cogobernanza de éstos, para que se logren tomar decisiones informadas y sostenible”, sostiene Rodrigo Roa, director ejecutivo de Data Observatory.
Tal como la primera evaluación IdSO, los datos son levantados desde bases públicas, e instituciones que ponen a disposición su información para colaborar con la plataforma IDEOS. Se plantea en el futuro contar con elementos visuales de fácil acceso como infografías o semáforos, para democratizar la comprensión de esta información, tanto para expertos como para el ciudadano común.
Descarga gratuitamente el documento con los resultados, además de las bases de datos, fuentes y otros recursos en este enlace. También puedes revisar el registro en video del lanzamiento de los resultados del IdSO para Chile.
En el Día Mundial del Medio Ambiente, Maximiliano Proaño participó en la segunda edición del evento, organizado por la Municipalidad de Hualpén.
En una nueva conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, el Subsecretario de Medio Ambiente, Maximiliano Proaño, participó en la segunda edición de la Feria Ambiental Regional del Biobío, para subrayar el compromiso del gobierno en enfrentar la triple crisis planetaria: cambio climático, contaminación y pérdida de biodiversidad.
La cita, desarrollada en el centro de eventos Suractivo, atrajo a más de 50 expositores, provenientes de organismos públicos y privados, además de organizaciones de la sociedad civil. La feria también incluyó charlas y actividades enfocadas en temáticas ambientales, promoviendo la conciencia y la acción comunitaria.
Durante su intervención, el Subsecretario Proaño resaltó que “eventos como este demuestran que la acción climática empieza a nivel local. Es vital que todas y todos, desde los gobiernos municipales hasta los ciudadanos, trabajemos juntos para enfrentar estos desafíos tan urgentes, como es la triple crisis planetaria”.
Proaño utilizó esta plataforma para enfatizar los desafíos tanto regionales como nacionales en la lucha contra el cambio climático. “La Ley Marco de Cambio Climático es nuestro principal instrumento para coordinar políticas y acciones climáticas en todo el país. Esta ley fortalece nuestras políticas y programas, asegurando que nuestras metas ambientales sean alcanzables y sostenibles a largo plazo”, declaró.
Fomentando la educación ambiental
La visita continuó en el colegio Kingston College, un establecimiento educativo que destaca por sus iniciativas en educación ambiental y sustentabilidad, formando parte del Sistema Nacional de Certificación Ambiental de Establecimientos Educacionales (SNCAE), reconocimiento público se otorga a colegios que abordan problemas socioambientales locales de manera efectiva y creativa.
Este establecimiento educacional ha desarrollado el Programa Educativo InnovaKingston, que se centra en temáticas ambientales y nació bajo la idea del ‘laboratorio puerta abierta en los recreos’. De hecho, una de las iniciativas más destacadas es el juego Menoko, que promueve la ruta de los humedales del Gran Concepción, educando a los estudiantes sobre la importancia de estos ecosistemas.
Al respecto, el subsecretario de Medio Ambiente destacó: “Es en las aulas donde empieza el cambio. Los jóvenes de hoy son los líderes ambientales del mañana. Proyectos como los de Kingston College son fundamentales para construir una sociedad más consciente y responsable con nuestro planeta”.
El impacto de estas iniciativas trasciende fronteras, con reconocimientos regionales, nacionales e internacionales, destacando la relevancia de abordar los desafíos ambientales desde la educación y la comunidad.
Esta iniciativa busca preservar la biodiversidad vegetal de Rapa Nui por medio de un modelo participativo y sustentado en innovaciones ancestrales de esta comunidad insular.
Fruto del proyecto entre la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y Klorane Botanical Foundation, se inauguró el “Jardín Demostrativo Manavai” en Rapa Nui, el cual es una zona de conservación botánica protegida de más de 4 mil m2 donde las plantas nativas se conservan en estructuras inspiradas en una innovación creada por la antigua cultura de esta isla.
En la inauguración participaron representantes de los organismos públicos de la isla, líderes comunitarios, docentes de las escuelas locales y una delegación de estudiantes de la Aldea Educativa de Isla de Pascua, ya que estos jóvenes y su profesor estuvieron involucrados en el proceso de desarrollo del jardín.
El Jardín Demostrativo Manavai alberga al aire libre una amplia colección de especies vegetales nativas y endémicas de la isla, varias de las cuales se encuentran con serios problemas de conservación. Además, las amenazas como los incendios forestales reiterados, el tránsito descontrolado de ganado por la isla y el cambio climático están llevando a una situación en extremo crítica a varias especies de flora, por lo que dificulta proyectar la conservación in situ en los espacios silvestres del territorio y de ahí la necesidad de propagar las plantas en áreas muy controladas.
Tecnología antigua para un desafío actual
Una clave del proyecto radica en el rescate de una innovación tecnológica ancestral de Rapa Nui: el manavai. Esta palabra de la lengua rapa nui se puede traducir como “el poder del agua”. Estas estructuras circulares construidas con piedras volcánicas representan la capacidad de adaptación de la antigua cultura isleña frente a los desafíos ambientales que se vivieron en siglos pasados. Las investigaciones sugieren que alrededor del siglo XVI hubo alteraciones climáticas que pusieron en riesgo a la población.
Dentro de estos círculos de piedra, las plantas se benefician de condiciones más húmedas y protegidas del viento. Estas estructuras son sencillas pero propias de la isla y son una solución que ya demostró su importancia en tiempos pasados. Se conocen al menos 1500 manavai dispersos por la isla, lo que demuestra su amplio uso en las aldeas de la antigüedad.
El proyecto se diseñó para ser un modelo de conservación participativa y comunitaria, donde la población local juega un papel central. “Este jardín es más que una colección de plantas, es un centro de aprendizaje vivo donde la comunidad puede reunirse para comprender y participar de forma activa en la preservación práctica de nuestro patrimonio natural. En ese sentido, es una herramienta a disposición de nuestra comunidad, y por lo tanto, el éxito de esta iniciativa dependerá en gran parte del grado de compromiso de nuestros aliados y voluntarios”, expresó Enrique Tucki, profesional de la Unidad Técnica de CONAF Rapa Nui.
Por eso, la gestión del jardín se llevará a cabo con la “Red de Conservación MANAVAI”, la cual promoverá la participación, supervisará los aspectos técnicos y canalizará el aporte del voluntariado. Pero además, fomentará la estrategia sencilla y eficaz basada en la creación de pequeños jardines de conservación.
Un objetivo clave de esta red es multiplicar la cantidad de espacios donde se cultivan y protegen las plantas nativas de la isla, usando preferentemente manavai, pero también otros sistemas. Los manavai pueden ser de diferentes tamaños, reciclar materiales, y ser construidos en patios, jardines, hoteles, restaurantes, plazas, escuelas y parcelas.
La Red de Conservación Manavai cuenta con un sitio web oficial https://manavairapanui.org/conservacion/ donde se puede encontrar información detallada sobre la red, cómo participar, avances del proyecto y recursos educativos.La inauguración de este espacio de conservación en Isla de Pascua marca un hito importante en la lucha por la conservación de la flora nativa de Rapa Nui y fortalece la identidad cultural de la comunidad al poner en valor estas estructuras ancestrales. Pero más importante aún, destacan sus gestores, abre una puerta para que Rapa Nui haga un nuevo esfuerzo de conservación y se haga partícipe directo del desafío de salvar las últimas especies nativas y endémicas de este territorio insular.
Desarrolladas por un equipo multidisciplinario de la Universidad de Chile, estas guías presentan 10 mensajes que promueven la salud, identidad territorial, perspectiva de género y sostenibilidad. Nelly Bustos, académica del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), y Gabriela Lankin, profesora de la Facultad de Ciencias Agronómicas, destacan la importancia de la participación comunitaria y la innovación metodológica sobre la que se desarrolló este trabajo, en el cual nuestro país es pionero a nivel mundial.
En un hito sin precedentes a nivel mundial, Chile actualizó sus Guías Alimentarias para incluir la variable medioambiental en su elaboración, convirtiéndose así en el primer país en adoptar una perspectiva integral que combina dimensiones biológicas, sociales y ambientales. Este enfoque innovador ha sido liderado por un equipo multidisciplinario del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, en colaboración con otras facultades del plantel universitario y organismos gubernamentales, a pedido del Ministerio de Salud (MINSAL).
Las nuevas guías, lanzadas pocos días antes de comenzar el 2023, presentan diez mensajes de orientación alimentaria destinados a mejorar la salud de la población nacional, promoviendo además la identidad territorial, la perspectiva de género y la sostenibilidad económica y ambiental. Esta actualización responde al perfil epidemiológico actual y a los patrones alimentarios del país, considerando los desafíos urgentes que plantea la salud alimentaria en Chile.
Dos investigadoras clave en su desarrollo fueron Nelly Bustos, profesora asistente e investigadora del INTA, y Gabriela Lankin, profesora asociada del Departamento de Sanidad Vegetal de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, quienes resaltan la importancia de haber incorporado la diversidad territorial y la perspectiva social en la elaboración de las guías. “Decidimos hacer un diagnóstico no solo de la literatura, sino también de los entornos alimentarios y de la gente que trabaja día a día en contacto con la guía alimentaria”, explica la profesora Bustos. Este innovador enfoque metodológico incluyó entrevistas en profundidad con pequeños agricultores, pescadores artesanales, migrantes e indígenas, además de grupos focales con profesionales de la salud y la población general.
La profesora Bustos, quien también es directora de Extensión del INTA, destaca que uno de los grandes logros de estas guías es que la población siente que los mensajes son cercanos y relevantes. “Fueron hechas con la gente y para la gente misma“, afirma, destacando la necesidad de que las guías no se queden solo en los mensajes, sino que se implementen con programas educativos y de intervención.
Por su parte, la profesora Gabriela Lankin enfatiza que nuestro país es pionero en incluir de manera proactiva la variable ambiental en las guías alimentarias, antes incluso de los lineamientos internacionales. “En la medida en que enfermamos el planeta, el planeta nos devuelve la mano. Por eso, es crucial tomar decisiones informadas desde la producción hasta el consumo de alimentos”, comenta la ingeniera agrónoma de profesión.
Las guías promueven el consumo de alimentos locales y estacionales, minimizando la huella de carbono y reduciendo el uso de plásticos y pesticidas. Además, se incentiva la reducción de residuos a través del reciclaje y el compostaje, así como el consumo de proteínas vegetales para disminuir el impacto ambiental.
Un cambio de paradigma: hacia una alimentación sostenible
La Universidad de Chile ha desempeñado un rol fundamental en el apoyo al Estado para la elaboración de estas nuevas Guías Alimentarias, demostrando la capacidad de colaboración interdisciplinaria y el compromiso público con el bienestar del país. Nelly Bustos subraya que, a pesar de contar con recursos limitados, la comunidad académica de la Casa de Bello se unió en un esfuerzo conjunto, destacando la contribución desinteresada de muchos y muchas en la revisión de la literatura y la validación de los mensajes. Este trabajo mancomunado refleja la fortaleza de la Universidad de Chile para enfrentar desafíos nacionales y consolidar la relación con el Estado en iniciativas de gran impacto social.
Las nuevas Guías Alimentarias para Chile, además, representan un cambio de paradigma que va más allá de la simple recomendación nutricional. Abordan de manera integral la salud, la cultura y el medio ambiente, reflejando un compromiso con la sostenibilidad y la equidad. Las académicas Nelly Bustos y Gabriela Lankin coinciden en que el desafío ahora es implementar estas guías de manera efectiva, con apoyo del Estado y programas educativos robustos. “Este es el primer paso de muchos más. No podemos quedarnos solo en los mensajes, debemos avanzar hacia la acción y la implementación“, concluye Bustos.
Estas guías no solo posicionan a Chile como un líder en la integración de la sostenibilidad en la política alimentaria, sino que también invitan a la población a adoptar hábitos más saludables y responsables, contribuyendo al bienestar del planeta y de las futuras generaciones.
Los 10 mensajes de orientación para la cultura alimentaria en Chile son:
Consume alimentos frescos de ferias y mercados establecidos.
Ponle color y sabor a tu día eligiendo frutas y verduras en tu alimentación
Consume legumbres en guisos y ensaladas todas las veces que puedas
Bebe agua varias veces al día y no la reemplaces por jugos o bebidas.
Consume lácteos en todas las etapas de la vida.
Aumenta el consumo de pescados, mariscos o algas de lugares autorizados.
Evita los productos ultra procesados y con sellos «ALTOS EN».
Comparte las tareas de la cocina, disfrutando de preparaciones nuevas y tradicionales.
En la mesa disfruta de tu alimentación, come acompañado cuando puedas y saca las pantallas.
Protege el planeta, cuida el agua, no botes comida, separa tu basura y recicla.
Decálogo que se basa en los siguientes principios:
Promover alimentos nutritivos, inocuos y sostenibles
Potenciar los sistemas alimentarios sostenibles
Privilegiar los alimentos frescos, naturales y mínimamente procesados
Considerar la diversidad de los territorios y de la estacionalidad en la producción de alimentos
Apreciar la importancia de las preparaciones caseras
La autoridad ambiental dio a conocer los detalles del inicio del proceso de elaboración de la Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) 2025 en una actividad en el Parque Natural Quebrada de Macul donde, junto a la alcaldesa Carolina Leitao y niños y niñas de Peñalolén, plantaron más de 30 especies nativas que contribuyen a la lucha contra el cambio climático.
En el marco de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, en el Parque Natural Quebrada de Macul, la ministra Maisa Rojas anunció el inicio del proceso de elaboración de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés), es decir, de los compromisos climáticos de Chile ante la comunidad internacional, que tendrán foco en fortalecer el rol de los gobiernos locales como municipios y gobiernos regionales en su lucha contra el cambio climático.
En la actividad, la secretaria de Estado, la alcaldesa de Peñalolén, Carolina Leitao, niños y niñas del colegio municipal Matilde Huici Navas y representantes del Pacto Global de Alcaldes, la Asociación Chilena de Municipalidades, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), la Unión Europea y el Banco Interamericano de Desarrollo plantaron más de 30 especies nativas de árboles con sistema de riego ecológico.
Allí, la ministra Rojas entregó más detalles del proceso de elaboración de la NDC 2025. “Este hito de reforestación liderado por el municipio de Peñalolén visibiliza y destaca el rol preponderante que tienen los gobiernos locales –como gobiernos regionales y municipios- en la protección de nuestro medioambiente. Su trabajo es esencial para que nuestras estrategias nacionales para enfrentar la triple crisis medioambiental de cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación, sean efectivas y reflejen las realidades y necesidades locales”.
La secretaria de Estado explicó que “hoy damos inicio a la actualización de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional o NDC, es decir, de los compromisos vinculantes que tenemos como país ante el Acuerdo del París, los que vamos a presentar en la COP de Cambio Climático que se desarrollará en Brasil en 2025. En esta oportunidad el foco lo estamos poniendo en la acción climática junto con gobiernos locales o subnacionales”.
En tanto, la alcaldesa Carolina Leitao expresó que “esta actividad de plantación de árboles contribuye a visibilizar por qué el aporte local es importante para enfrentar el cambio climático y para el cumplimiento de los compromisos que asume Chile a nivel internacional. Queremos relevar la importancia de que cada municipio y cada gobierno regional trabaje en enfrentar el cambio climático de manera activa en conjunto con el Ministerio del Medio Ambiente”
Elaboración NDC 2025
El Acuerdo de París establece que los Estados Parte deben preparar, comunicar y mantener Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional. Estas representan los compromisos que, voluntariamente adquieren los países para hacer frente al cambio climático y contribuir al cumplimiento de mantener la temperatura global media bajo los 2°C con respecto a la época preindustrial. Estas deben ser revisadas y actualizadas periódicamente.
Como líder en acción climática a nivel latinoamericano, Chile comenzará la elaboración de sus primeras NDC bajo el mandato de la Ley Marco de Cambio Climático que impuso a los gobiernos subnacionales (en Chile compuestos por gobiernos regionales y municipios) el desafío de elaborar planes de acción climática regionales y comunales para junio de 2025.
Durante la elaboración de la NDC 2025, y apoyada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se llevará a cabo un proceso innovador y pionero en nuestra institucionalidad climática, el que busca acercar y fortalecer aún más el vínculo con los gobiernos locales y su rol en la acción climática:
1. Realizar un levantamiento de experiencias internaciones relacionadas con la inclusión de la componente subnacional en las NDC. 2. Desarrollar una consulta participativa a gobiernos locales para evaluar la manera más adecuada y pertinente de incorporar la componente subnacional en los compromisos climáticos.
Este se desarrollará en paralelo con la elaboración del anteproyecto de la NDC, permitiendo que los resultados se incorporen de manera temprana, pudiendo ser parte de la Consulta Pública del instrumento, como también de la elaboración de su versión final.
Con esta iniciativa, Chile se pone a la vanguardia en temas de inclusión de nuevos actores en la acción climática, involucrando no solo al gobierno central, sino que, a los gobiernos locales y sus redes, en el cumplimiento de los compromisos climáticos nacionales.
El evento, organizado por el Natural Resource Governance Institute (NRGI) en colaboración con Fundación Terram, dio a conocer los resultados de cuatro estudios que analizaron el panorama actual de la industria del litio en Chile. Entre ellos, destacan las investigaciones sobre transparencia y acceso a la información, los desafíos de la gobernanza social y ambiental, y un diagnóstico de corrupción dentro de la industria litífera.
En abril de 2023 el presidente Gabriel Boric presentó oficialmente la Estrategia Nacional del Litio, dando inicio a un proceso de negociaciones entre el Estado y empresas privadas para explotar varios salares del norte de Chile. Dicha situación generó incertidumbre dentro de las organizaciones de la sociedad civil, dado que este acelerado impulso puede conllevar riesgos de corrupción e impactos socioambientales en los territorios.
Bajo este contexto es que se llevó a cabo el seminario “Perspectivas chilenas sobre el futuro del litio: gobernanza, transparencia y rentas fiscales”, organizado por el Natural Resource Governance Institute (NRGI) y Fundación Terram.
El evento dio a conocer los resultados de cuatro estudios que analizaron diferentes aspectos dentro de la industria del litio en Chile, tales como, la transparencia y acceso a la información, los ingresos fiscales, la gobernanza socioambiental y los riesgos de corrupción dentro de la industria.
Entre las presentaciones, destacaron los resultados del informe “Análisis de transparencia de la información de la industria del litio en Chile”, realizado por Telye Yurisch, Gary González y Engel Ramírez, especialistas de Fundación Terram.
“En este estudio pudimos evaluar la reportabilidad general pública en todas estas dimensiones relacionadas a la industria del litio, es decir, contratos, operaciones, pagos y tributos y rendición de cuentas. En este sentido, el puntaje total para la industria fue de cuatro puntos, o sea, presenta un bajo nivel de transparencia, de acuerdo a la metodología aplicada”, explicó Telye Yurisch durante su exposición.
Así, los investigadores hicieron énfasis en el acceso parcial que se tiene a la hora de acceder a los contratos. Siendo la información relacionada a los Contratos Especiales de Operación de Litio (CEOL) la más opaca (puntuación de 3,0).
Por otra parte, el informe “Evaluación de riesgo de corrupción y plan asociado para la industria del litio”, realizado por los mismos especialistas, y presentado por Flavia Liberona, directora ejecutiva de Fundación Terram, identificó distintos escenarios de corrupción en la industria del litio.
“Los principales ámbitos de corrupción dicen relación con los aspectos contractuales y de licencia, además de la dimensión fiscal. Se consideró también, que un factor de riesgo recurrente en la industria con las brechas de transparencia sectorial”, detalló Flavia Liberona.
En la instancia también se dio a conocer la investigación hecha por Rafael Poveda, consultor de NRGI y ex Ministro Coordinador de Sectores Estratégicos de Ecuador, titulada “Situación de los ingresos fiscales provenientes del litio y su distribución subnacional”. Mientras que, en la misma línea, la académica e investigadora de la Universidad de Antofagasta, Ingrid Garcés, reveló detalles del informe llamado “Desafíos de la gobernanza social y ambiental para la industria del litio en Chile”.
Finalmente, entre los panelistas destacó la presencia de María Jaraquemada, integrante del Consejo para la Transparencia de Chile; Henry Jurgens, director ejecutivo de Fundación Relaves; Felipe Pino, coordinador de proyectos de FIMA; Benjamín García, director ejecutivo de Espacio Público; y Willy Kracht, ex subsecretario de Minería.