Obra del académico del Magíster en Historia de la UCSC, Boris Briones, consta de nueve capítulos que permiten comprender las creencias de este pueblo originario y su evolución en el tiempo.
Situarse en el ámbito de la difusión, pensando en el contexto actual donde las temáticas de pueblos originarios están tomando mucha fuerza, es el propósito del libro “Historia de la Religión Mapuche”, escrito por el académico del Magíster en Historia de la UCSC, Boris Briones. Una obra que surge a raíz de la investigación de tesis doctoral del autor, la que fue defendida en 2019.
“En aquel entonces realicé un estudio comparativo entre religión selk’nam y mapuche. Luego, me di cuenta que era necesario publicar este texto para dar mayor difusión a esta temática, poco estudiada a la luz de la historia. La obra está pensada para el especialista y el no especialista, sin tanto tecnicismo y con un lenguaje sencillo que permita adquirir los conocimientos necesarios en torno a la religión mapuche”, explicó Briones.
Asimismo, agregó que, en general, la religión suele abordarse desde la antropología y la fenomenología, por eso le pareció fundamental que la historia de las religiones tuviera un papel preponderante en su investigación, lo que significó recurrir a distintas fuentes y archivos en Chile, Argentina, España e Italia. “Se consultaron crónicas, documentos de viajeros, informes oficiales y documentación del Archivo Secreto Vaticano. Estas piezas fueron fundamentales para reconstruir la historia religiosa mapuche”, sostuvo el académico.
Estructuralmente, el libro está dividido en nueve capítulos que abordan la historia de este pueblo originario desde los tiempos de conquista, pasando por la evangelización y profundizando en los aspectos religiosos. De este modo, el trabajo que dio origen al texto implicó un estudio de su mitología y cosmovisión para comprender sus creencias, así como su evolución con el paso del tiempo.
“Siempre me ha interesado la historia de los pueblos originarios de América y, sobre todo, el aspecto religioso, ámbito en el que hay mucho por conocer. En este sentido, se presenta un tremendo desafío para la historia de las religiones: conocer sobre la religión de pueblos sin tradición escrita. Esto dificulta el trabajo interpretativo y se vuelve un diálogo multidisciplinario con otras áreas como la etnohistoria, la arqueología, la antropología y la fenomenología. Historia de la religión mapuche viene a ser un aporte al conocimiento de las prácticas rituales, espirituales y cosmogónicas del pueblo mapuche desde la conquista hasta la época más contemporánea, tomando en cuenta los resguardos metodológicos necesarios”, concluyó el autor.
El consumo de tabaco a nivel mundial sigue disminuyendo y pasó de 1320 millones de fumadores en 2015 a los 1300 millones actuales, con una previsión a la baja para 2025 que proyecta una cifra de hasta 1270 millones, así lo indica el último informe del organismo especializado de la ONU en salud sobre las tendencias mundiales de esa actividad.
El estudio destaca que hay sesenta países que ya están en camino de alcanzar el objetivo mundial voluntario de una reducción del 30% en el consumo de tabaco entre 2010 y 2025. Esa cifra era de solo 32 naciones dos años atrás.
El organismo especializado de la ONU destacó que se han salvado millones de vidas gracias a las políticas eficaces y exhaustivas del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco y de la iniciativa MPOWER, un paquete de medidas a nivel nacional destinado a reducir la demanda de tabaco.
El director general de la Organización, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, aplaudió el menor consumo de tabaco y el aumento del número de países alineados a alcanzar las metas voluntarias mundiales de consumición, aunque cree que hay margen de mejora.
“Todavía nos queda un largo camino por recorrer, y las empresas tabaqueras seguirán utilizando todos los trucos de manual para defender los gigantescos beneficios que obtienen con la venta de sus productos letales. Animamos a todos los países a utilizar mejor las numerosas y eficaces herramientas disponibles para ayudar a la gente a dejar de fumar y salvar vidas”, destacó.
El informe también insta a los países a acelerar la aplicación de las medidas previstas en el Convenio Marco en un esfuerzo por reducir aún más el número de personas que corren el riesgo de enfermar y morir por una enfermedad relacionada con el tabaco.ONU/Yasmima GuerdaUn hombre fuma un cigarrillo en una zona designada para fumadores en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el 22 de agosto de 2018.
Invertir menos de 2 dólares, puede reportar 152 millones menos de fumadores
Un nuevo estudio de la OMS sobre inversión mundial en la lucha contra el tabaquismo pone de relieve que destinar 1,68 dólares al año per cápita en medidas para el abandono del tabaco con base científica, como las líneas telefónicas gratuitas y el apoyo por SMS para dejar de fumar, podría contribuir a que 152 millones de consumidores de tabaco abandonasen su consumo para 2030, una acción que salvaría millones de vidas y contribuiría al crecimiento económico a largo plazo de los países.
Para facilitar este proceso, el organismo de la ONU ha creado un consorcio para el abandono del tabaco, que reunirá colaboradores para apoyar a los países en la ampliación del abandono del tabaco.
Los delegados se reúnen para combatir las intenciones de la industria tabacalera de mantener a millones de personas enganchadas a sus productos, ya que las pruebas recientes demuestran que ese sector utilizó la pandemia del COVID-19 para ganar influencia con los gobiernos de 80 países.Banco Mundial/Aisha FaquirUn hombre fuma un cigarrillo a un lado de la carretera en la zona rural de Nepal.
Conclusiones del informe
El 22,3% de la población mundial consumía tabaco durante el año 2020. El total masculino a nivel global fue del 36,7% y del 7,8% para todas las mujeres del mundo.
Sesenta países están en camino de alcanzar el objetivo de reducción del consumo de tabaco para 2025. Desde el último informe de hace dos años, otras dos regiones, las regiones de África y Asia sudoriental, se han unido a la región de las Américas en camino de lograr una reducción del 30%.
Unos38 millones de niños de 13 a 15 años actualmente consumen tabaco (13 millones de niñas y 25 millones de niños). En la mayoría de los países es ilegal que los menores compren productos relacionados con el tabaco. El objetivo es conseguir que no haya consumidores infantiles de tabaco.
El número de mujeres que consumían tabaco en 2020 era de 231 millones. La franja de edad con mayor prevalencia de consumo de tabaco entre las mujeres es la de 55 a 64 años.
ONU/Elizabeth ScaffidiPipas de vidrio utilizadas para fumar marihuana son vendidas en Nueva York.
Tendencias regionales
Entre todas las regiones de la Organización, la disminución más pronunciada en las tasas de prevalencia a largo plazo se observa en la Región de las Américas. La tasa media de consumo de tabaco ha pasado del 21% en 2010 al 16% en 2020.
África tiene la tasa media más baja de consumo de tabaco, con un 10% en 2020, frente al 15% en 2010.
El 18% de las mujeres europeas consumen tabaco, una cifra sustancialmente más alta que en cualquier otra región del mundo. El descenso en el consumo de tabaco en las mujeres europeas es el que disminuye más lentamente. El resto de las regiones están en camino de reducir las tasas de consumo en al menos un 30% para el año 2025.
Pakistán es el único país de la región del Mediterráneo Oriental que está en vías de alcanzar el objetivo de reducción del consumo de tabaco. Cuatro de los seis países del mundo en los que está aumentando el consumo de tabaco se encuentran en esta región.
Asia Sudoriental posee actualmente las tasas más altas de consumo de tabaco, con unos 432 millones de consumidores, es decir, el 29% de su población. Pero también es la región donde el consumo de tabaco está disminuyendo más rápidamente. Es probable que alcance unas tasas de consumo de tabaco similares a las de la Región Europea y la Región del Pacífico Occidental en 2025.
Según las proyecciones de la Organización, el Pacífico Occidental se convertiría en la región con la mayor tasa de consumo de tabaco entre los hombres, con más del 45% de varones consumidores de tabaco en 2025.
El informe de la OMS cubre el consumo de tabaco fumado (cigarrillos, pipas, puros, pipas de agua, entre otros) y productos de tabaco que no producen humo (tabaco de consumo oral y nasal). No se analiza en el informe el uso de cigarrillos electrónicos.
Los últimos datos de la agencia de la ONU especializada en la infancia son contundentes: los niños con capacidad tienen un 25% más de probabilidades de sufrir emaciación y un 34% más de probabilidades de sufrir retraso en el crecimiento; un 42% menos de probabilidades de tener conocimientos básicos de lectura, escritura y aritmética; y un 51% más probabilidades de sentirse infeliz.
Según un nuevo informe de UNICEF, el número de niños y niñas con discapacidad en el mundo es de casi 230 millones, es decir, uno de cada diez y una estimación superior a la que se manejaba hasta ahora. Pero la conclusión más reveladora del documento es la confirmación de que los menores de edad con discapacidad están en desventaja con respecto a sus pares sin discapacidad en la mayoría de las medidas relacionadas con el bienestar infantil.
Las cifras son muy explícitas. En comparación con los niños sin discapacidad, los niños con discapacidad tienen:
un 24% menos de probabilidades de recibir una atención temprana y receptiva
un 42% menos de probabilidades de tener conocimientos básicos de lectura, escritura y aritmética
un 25% más de probabilidades de sufrir emaciación y un 34% más de probabilidades de sufrir retraso en el crecimiento
un 53% más de probabilidades de sufrir síntomas de infección respiratoria aguda
un 49% más de probabilidades de no haber asistido nunca a la escuela
un 47% más de probabilidades de no asistir a la escuela primaria, un 33% más de probabilidades de no asistir al primer ciclo de secundaria y un 27% más de probabilidades de no asistir al segundo ciclo de secundaria
un 51% más probabilidades de sentirse infeliz
un 41% más probabilidades de sentirse discriminado
un 32% más de probabilidades de sufrir castigos corporales graves
“Esta nueva investigación confirma lo que ya sabíamos: en el ejercicio de sus derechos, los niños con discapacidad se enfrentan a múltiples desafíos que a menudo se superponen”, dijo la directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
Para Henrietta Fore es claro que, desde el acceso a la educación a los libros que las familias les leen en casa, “los niños con discapacidad tienen menos probabilidades de ser incluidos o escuchados en todos los ámbitos evaluados”. Y recalcó: “Con demasiada frecuencia, a los niños con discapacidad simplemente se les deja atrás”.
La medida en que los niños con discapacidad sufren privaciones, se sienten discriminados y carecen de esperanza en el futuro pone de manifiesto que las sociedades no están haciendo lo suficiente para hacer realidad los derechos humanos más básicos de todos los niños. Como resultado, continúa el círculo vicioso de exclusión y desventaja que deja atrás a los niños con discapacidad.
Sin embargo, la experiencia de la discapacidad varía mucho. El análisis demuestra que los riesgos y situaciones varían según el tipo de discapacidad, el lugar donde vive el niño y los servicios a los que puede acceder. Esto pone de relieve la importancia de diseñar soluciones específicas para abordar las desigualdades.UNICEF/Frank DejonghMoustapha Modou, en Mora, en el Extremo Norte de Camerún participa en un programa de educación inclusiva en su país.
La educación no es un lujo
El acceso a la educación es uno de los diversos temas que se examinan en el informe e indica que, a pesar del acuerdo generalizado sobre su importancia, los niños con discapacidad siguen muchas veces marginados a la hora de recibirla.
El informe concluye que los niños con dificultades para comunicarse y ocuparse de sí mismos son los que tienen más probabilidades de no ir a la escuela, independientemente del nivel educativo.
Las tasas de desescolarización son más elevadas entre los niños con múltiples discapacidades y las disparidades son aún más significativas si se tiene en cuenta la gravedad de la discapacidad.
“La educación inclusiva no puede considerarse como un lujo. Durante demasiado tiempo, los niños con discapacidad han sido excluidos de la sociedad de una manera que ningún niño debería sufrir. Mi experiencia vivida como mujer discapacitada corrobora esta afirmación”, afirma Maria Alexandrova, de 20 años, una joven búlgara defensora de la educación inclusiva.
“Ningún niño, especialmente los más vulnerables, debería tener que luchar solo por sus derechos humanos básicos. Necesitamos que los gobiernos, las partes interesadas y las ONG garanticen que los niños con discapacidad tengan un acceso igualitario e inclusivo a la educación”, explica Alexandrova.
El informe incluye datos comparables a nivel internacional de 42 países y abarca más de 60 indicadores del bienestar infantil, desde la nutrición y la salud hasta el acceso al agua y el saneamiento, la protección contra la violencia y la explotación, y la educación.
Estos indicadores se desglosan por tipo de dificultad funcional y gravedad, género, situación económica y país.
La inclusión es clave
Incluir a los niños con discapacidad en todos los aspectos de la vida debe ser una prioridad. Todos los niños, en todas partes, tienen algo que ofrecer. Sus energías, talentos e ideas pueden marcar una diferencia positiva en las familias, las comunidades y el mundo.
El informe pretende aumentar la inclusión de los niños y jóvenes con discapacidad en todo el mundo, garantizando que se les cuente, se les consulte y se les tenga en cuenta en la toma de decisiones. Mientras, UNICEF trabaja para ayudar a hacer realidad los derechos de los menores con discapacidad.
La agencia de la ONU recuerda que todos los niños y niñas, incluidos los discapacitados, deben tener voz y voto en las cuestiones que afectan a sus vidas, y deben tener la oportunidad de desarrollar su potencial y reclamar sus derechos.UNDP Moldova/ Ion BugaDmitry Kuzuk, activista en favor de las personas discapacitadas, necesita mucha habilidad y esfuerzo para desplazarse por las calles de su ciudad en su silla de ruedas.
Por ello, UNICEF hace un llamamiento a los gobiernos para que:
Proporcionen a los niños con discapacidad igualdad de oportunidades. Los gobiernos deben colaborar con las personas con discapacidad para eliminar las barreras físicas, de comunicación y de actitud que las mantienen al margen de la sociedad, y garantizar la inscripción de los nacimientos; la inclusión de los servicios de salud, nutrición y agua; la educación equitativa; y el acceso a las tecnologías de asistencia. También deben trabajar para erradicar el estigma y la discriminación en todas las comunidades
Consulten a las personas con discapacidad y tengan en cuenta toda la gama de discapacidades, así como las necesidades específicas de los niños y sus familias, a la hora de proporcionar servicios inclusivos y una educación equitativa de calidad. Esto incluye fomentar una atención receptiva y respetuosa, establecer políticas favorables a la familia, apoyar la salud mental y psicosocial, y promover la protección contra el abuso y la negligencia
“El informe pretende mejorar la inclusión de uno de cada diez niños y jóvenes en todo el mundo, garantizando que se cuente con ellos, se les consulte y se les tenga en cuenta a la hora de tomar decisiones”, afirma la agencia de la ONU.
La nueva estimación mundial del número de niños con discapacidad es superior a las anteriores y se basa en una comprensión más significativa e inclusiva de las discapacidades que tiene en cuenta las dificultades en varios ámbitos de la funcionalidad, así como los síntomas de ansiedad y depresión.
“La exclusión es a menudo la consecuencia de la invisibilidad”, dijo Fore.
“Llevamos mucho tiempo sin disponer de datos fiables sobre el número de niños con discapacidad. Cuando no contamos con estos niños, no los tenemos en cuenta y no los consultamos, no podemos ayudarles a alcanzar su enorme potencial”, concluyó la responsable de UNICEF.
SQM junto a la comunidad de Quillagüa dieron inicio al Taller Gastronómico Saberes y Sabores, iniciativa que busca rescatar prácticas tradicionales culinarias del pueblo para su puesta en valor, en beneficio del desarrollo cultural y turístico de la localidad.
El tradicional Pago a la Tierra, rito ceremonial con el que se agradece a la Pachamama, marcó el inicio de la ceremonia de lanzamiento del programa “Saberes y Sabores de Nuestra Tierra”, iniciativa impulsada por SQM en Quillagüa, y que busca rescatar y difundir el arte culinario ancestral del pueblo Aymara, a través de sus participantes, quienes pondrán en valor el patrimonio gastronómico de la localidad, reviviendo tradiciones, celebraciones, ritos familiares y vivencias que se han transmitido de generación en generación, y que se plasmarán en exquisitas preparaciones y platos típicos.
Para este nuevo periodo destacan la implementación de dos nuevos espacios. Así lo ratificó el gerente de Comunicaciones, Sustentabilidad y Asuntos Públicos de SQM, Pablo Pisani, quien explicó que: “Como compañía estamos felices de lanzar el periodo 2021-2022 de este gran programa, que aporta directamente al desarrollo cultural y turístico de la localidad, poniendo el valor la gastronomía Aymara de Quillagüa. Estamos seguros de que este proceso logrará un avance sustantivo, ya que concretamos dos nuevos espacios que liderarán las integrantes del taller: un invernadero, donde las beneficiadas podrán producir sus propios insumos y un lugar de preparación y atención de público totalmente equipado”.
Durante la ceremonia las alumnas del taller recibieron la indumentaria y los implementos necesarios para desarrollar las clases a cargo de Ruth Vilca, emprendedora y especialista en gastronomía Aymara reconocida internacionalmente.
Así lo destacó Margarita Cortés, tesorera de la agrupación Saberes y Sabores, quien agregó que: “gracias a ella hemos perfeccionado la decoración de los platos, para darles un toque gourmet. Además, comenzaremos con repostería, lo que nos permitirá ampliar nuestra oferta a través de diversos tipos de harina, como la de algarrobo, quínoa y tostada”.
Respecto a sus expectativas para este nuevo periodo, Margarita añadió: “mi único sueño es seguir aprendiendo para apoyar a los jóvenes y capacitarlos para que no se pierdan nuestras costumbres”.
Por su parte, Magdalena Núñez, integrante de la agrupación, destacó el compromiso de SQM con el desarrollo de la comunidad, agregando que “si bien es una experiencia que empezó hace un tiempo, ha sido muy enriquecedora para todos, ya que hemos aprendido mucho para rescatar nuestros sabores típicos y nos enorgullece poder dar a conocer a través de diversas instancias nuestra cultura gastronómica”.
Cabe señalar que esta iniciativa va más allá de un taller de capacitación, pues se busca a futuro articular una red o asociación gastronómica de Quillagüa que incentive el turismo local y el desarrollo cultural.
Cada encuentro e intercambio virtual fue un espacio para compartir aprendizajes, experiencias y habilidades en torno a las Artes y Oficios de la Naturaleza, que se gestan en las huertas de mujeres de organizaciones agroecológicas de las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía.
La pérdida de biodiversidad es una preocupación urgente a nivel mundial. Es por ello que diversas organizaciones alzan la voz para informar a la comunidad sobre situaciones y factores que inciden en esta problemática, como la escasez y contaminación del agua, el extractivismo exacerbado que destruye los territorios, el uso desmedido y poco regulado de agrotóxicos por la industria agrolimentaria, la concentración de la tierra y la apropiación de las semillas, preocupaciones que en este periodo de crisis sanitaria se han visibilizado con mayor fuerza, dado que tienen directa relación con los desequilibrios de los ecosistemas de la tierra y de la salud de las personas.
En este contexto, y a partir del escenario de crisis transversal a la que nos vemos enfrentados, como organización de la sociedad civil hemos realizado ciertas apuestas institucionales para fortalecer vínculos, redes y alianzas que puedan propender a procesos de restauración territorial, particularmente en relación a los sistemas tradicionales de conservación de la biodiversidad cultivada, en tanto refugios del patrimonio biocultural de los pueblos.
Entre dichas apuestas, y considerando las dificultades de articulación generadas por la pandemia y el confinamiento durante tantos meses, se bosquejaron al menos tres alternativas de reconexión en el espacio virtual que durante el 2021 se volvieron prioritarias.
El encuentro interregional “Mujeres, Huertas y Semillas”, realizado el miércoles 28 de julio y transmitido vía Zoom, contó con la participación de organizaciones de huerteras de las Regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía, y se enfocó en compartir aprendizajes, experiencias y destrezas en torno a las Artes y Oficios de la Naturaleza que se gestan en las huertas de mujeres de organizaciones agroecológicas, además de fortalecer redes entre las organizaciones participantes que permitan potenciar los saberes de las mujeres en relación a la tierra, la huerta, las semillas, la alimentacion y la salud. La instancia contó con la participación de la Señora Blanca González, Maestra en Culinaria Tradicional e integrante de la Mesa de Mujeres Rurales de Toltén, quien señaló: “Las semillas son virtuosas, como abono, alimento, pueden servir para hermosear… las semillas son como nosotras… nos nutren, nos fortalecen, nos dan ideas. Las semillas germinan, nacen, florecen, nos dan sus vainas, después nos dan el fruto, y una vez que están secas también, son igual que nosotras, son multifacéticas, hacen tantas cosas como nosotras. Entrar a la huerta es como entrar a un pequeño paraíso, las semillas tienen una diversidad inimaginable. Somos una asociación entre las mujeres y semillas”.
En la Región de La Araucanía, el intercambio virtual “Semillas con Memoria”, realizado también en el mes de julio, convocó a las mesas de mujeres rurales de las comunas de Los Sauces, Lumaco, Nueva Imperial, Saavedra, Toltén y Pitrufquén, y un grupo de mujeres huerteras de Carahue. En esta oportunidad, el espacio se abrió para conversar sobre el resguardo de la biodiversidad en la huerta Mapuche como estrategia contra el cambio climático, e intercambiar experiencias y semillas para su fortalecimiento. En este sentido, la señora Genoveva Sepúlveda Reyes, socia de la Mesa de la Mujer Rural de Pitrufquén, señaló que: “Este fue mi primer intercambio virtual, al principio pensé que no resultaría debido a que iba a ser virtual, y además porque éramos demasiadas socias y todas de lugares muy apartados, pero una vez que empezamos a coordinar las entregas, resultó mucho más fácil de lo que pensé. Solo era coordinación. Además, este intercambio le favorece a mi huerta porque muchas de las semillas que intercambié me sirven para el control de plagas, por ejemplo, pero también porque mientras más tengo más se favorecen entre ellas, se ayudan cuando están en un mismo lugar. Por último, creo que el intercambio o Trafkintü es la mejor forma de conservar nuestras semillas, contribuye a su rescate porque a lo largo del tiempo se han perdido muchas de ellas. Por eso, este tipo de actividades ayuda a revivir las semillas que estaban perdidas”.
Finalmente, en el mes de agosto se llevó a cabo el Intercambio “Tejiendo Redes entre Organizaciones”, articulado por organizaciones de huerteras de las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía, en colaboración con ONG CETSUR, con el ánimo de seguir contribuyendo a la circulación de semillas agroecológicas en los territorios, pese a la pandemia sanitaria que hoy se vive a nivel mundial. En el intercambio participaron 12 organizaciones, las que de manera colaborativa fueron construyendo los acuerdos de participación, manteniendo el principio básico del Bien Común de todas y todos los participantes. Para su desarrollo, fue necesario la articulación en comisiones de trabajo, las que de manera independiente fueron abordando aspectos logísticos, metodológicos, éticos y comunicacionales, con el fin de sostener una experiencia de intercambio de índole virtual, basada en los principios y orientaciones de los tradicionales encuentros de intercambio presenciales.
Las tres experiencias sostenidas durante este 2021 lograron demostrar la capacidad adaptativa de las mujeres frente a adversidades tan duras como el confinamiento, sosteniendo su papel de guardianas de la biodiversidad a partir de acciones tan silenciosas como es el cuidado y mantención de sus huertas, y dieron espacio para reconocer las relaciones de reciprocidad, colaboración y respeto hacia la diversidad aprendidas en el ejercicio de la crianza y el cultivo, que pueden seguir diseminándose entre todos/as quienes esperan transformar la realidad impuesta por otra co-construida en sintonía con la naturaleza.
En la oportunidad se revisó los procesos emocionales y mentales que pueden experimentar los y las estudiantes en las diversas adaptaciones a los cambios vividos en materia sanitaria.
Con la presencia del Vicerrector, Dr. Carlos von Plessing; la directora de Docencia, Dra. Carolyn Fernández; la directora de Servicios Estudiantiles, Dra. Verónica Madrid, profesionales de la psicología y la salud integral, además de alumnos de todos los campus, este martes se realizó la charla Manejo del estrés en los/las estudiantes.
La conferencia, realizada vía Teams, fue el inaugural del 2º Seminario de Salud Mental organizado por el Centro de Apoyo al Desarrollo del Estudiante (CADE) y la Dirección de Servicios Estudiantiles (DISE).
La actividad estuvo a cargo de la psicóloga de la DISE, Alejandra Contreras, quien entregó información detallada de los procesos emocionales y mentales que pueden experimentar los y las estudiantes en las diversas adaptaciones a los cambios vividos en materia sanitaria, los que han repercutido en su salud mental, en sus relaciones sociales y también en su rendimiento académico.
En sus palabras de inicio, la directora de Docencia, Dra. Carolyn Fernández, señaló que la realización de esta segunda versión obedece a la diversidad de personas e intereses que confluyen en la UdeC, por lo que se ha creado un programa variado de actividades que responda a las necesidades de cada miembro de la universidad.
“Esperamos que este espacio pueda nutrir a nuestra comunidad, no solo de elementos conceptuales que nos permita comprender mejor lo que está detrás de nuestra salud mental, sino que podamos a su vez sensibilizarnos y tomar mayor consciencia de esta misma, para finalmente hacernos cargo en la práctica y llevar a terreno las distintas herramientas que podamos ir compartiendo en el transcurso de cada actividad”, dijo.
La directora concluyó señalando que “nuestro compromiso y esfuerzo, a través del CADE y la DISE, es alcanzar el bienestar de nuestras y nuestros estudiantes como un elemento fundamental dentro de nuestro quehacer”.
Por su parte, la directora de la DISE, Dra. Verónica Madrid, comentó que, desde antes de la pandemia, la UdeC está consciente del estado de la salud mental de la población, sobre todo en adolescentes y adultos jóvenes.
“La vida universitaria trae cambios inevitables en materia de exigencia y la pandemia ha complejizado aún más este periodo con cambios profundos en la forma en que se desarrollaba, hasta hace un tiempo, la vida académica. Es importante poner el tema de salud mental sobre la mesa, porque ésta cambia en el tiempo, dependiendo de varios factores externos que, al ser reconocidos, pueden corregirse. Por ello, desde la DISE y el CADE abordamos esta materia de manera articulada en una nueva versión del seminario, para aportar al equilibrio mente- cuerpo y al desarrollo de la vida universitaria”.
La planificación y organización del 2ª Seminario de Salud Mental surge en el marco del trabajo colaborativo realizado entre el CADE y la DISE, y contempla diversas actividades en línea y también presenciales que se desarrollarán del 9 al 12 de noviembre.
Para participar, los y las estudiantes pueden revisar el Instragram del CADE o de la DISE e inscribirse en cualquiera de las más de 20 actividades preparadas para la comunidad estudiantil, que van desde educación alimentaria hasta estrategias de comunicación efectiva.
En cuanto a las actividades recreativas, deportivas y meditativas presenciales, éstas se realizarán con aforos limitados y con inscripción previa.
La herramienta tecnológica permitirá conocer y aprender la lengua de los pueblos Aymara, Rapa Nui, Mapuche y Kawésqar utilizando un equipo móvil.
Zumi, la voz de los ancestros es el nombre de la aplicación que recientemente fue presentada a Conadi, en Temuco, por profesionales de la Universidad de Concepción y que busca fomentar la difusión de diversas lenguas originarias entre niños y jóvenes mapuche y no mapuche.
Mediante la metodología jugando aprendo, la herramienta digital busca entregar contenido didáctico para que los usuarios puedan interactuar con sus educadores, logrando valorizar y enseñar aspectos básicos de estas lenguas originarias como la cultura y cosmovisión, a través de personajes virtuales inspirados en animales tradicionales que van guiando al usuario por un circuito de juegos adaptados a la lengua originaria correspondiente.
La aplicación, financiada por Conadi y desarrollada por la Universidad, considera las lenguas mapuzungun, aymara, rapanui y kawésqar. Por otro lado, la herramienta que está pensada para niños y niñas entre 4 y 12 años, busca fortalecer conocimiento de manera didáctica.
El director general del Campus Chillán, Dr. Pedro Pablo Rojas, dijo que “este es un mecanismo importantísimo para mantener las lenguas ancestrales a lo largo del tiempo y que puedan perdurar en su uso y aprendizaje; esto permitirá mantener vivo nuestros orígenes y qué mejor que hacerlo a través de nuestros niños y niñas, y que ellos puedan masificar esta enseñanza a sus padres en nuestro país”.
Por su parte, la subdirectora Nacional Sur (S) de Conadi, Ana Paola Hormazábal, señaló que “este trabajo realizado por la Universidad de Concepción está hecho con cariño, pensando en nuestros niñas y niñas indígenas que están presentes en las aulas, con sus educadores interculturales, aprendiendo su lengua”.
“Esta es una herramienta innovadora, ya que tenemos a Zumi que viene para quedarse en todos los hogares que quieran aprender las lenguas originarias enseñadas de forma muy entretenida, por lo que esperamos que todos se puedan sumar a este trabajo que hemos desarrollado en conjunto entre Conadi y la Universidad de Concepción”, agregó.
Si bien Zumi tiene por público objetivo a la comunidad escolar de los establecimientos de Educación Intercultural de la región del Biobío, estará disponible a través de Google Play Store para todos quienes deseen descargarla de manera gratuita.
“Es muy importante recalcar el trabajo colaborativo que surge de esta línea de acción directa que tiene el Campus Chillán con Conadi, y desde allí podemos utilizar esos lazos para poder profundizar en actividades con los hablantes nativos, que son los que finalmente tienen el conocimiento y nosotros generamos una alternativa de medio para que ellos puedan utilizar en la sala de clases con este lenguaje digital que es muy próximo a los niños y niñas”, comentó el coordinador técnico del proyecto, Rodrigo Cea.
Sobre el devenir de la aplicación se espera en el corto plazo el lanzamiento oficial y con ello permitir su disposición, acceso y funcionamiento de forma inmediata.
El quechua es una lengua hablada en siete países por más de 10 millones de personas. Sin embargo, a lo largo de la historia se ha minimizado su riqueza y se le había relegado en los ámbitos universitarios y académicos al considerarlo un idioma ágrafo, o incluso folclórico. Afortunadamente, esta situación ha dado un giro a partir de la presentación de la primera tesis doctoral en quechua, sustentada por una cusqueña de las comunidades runas de Perú, el país donde vive casi el 40% de los hablantes de esa lengua.
En octubre pasado, una noticia causó revuelo en los medios de comunicación de Perú y se extendió al resto del mundo: el idioma de los incas había llegado a la más alta esfera académica.
Roxana Quispe Collantes, estudiosa del quechua, presentó su tesis doctoral y la defendió en esa lengua indígena.
Su plan no era doctorarse precisamente en el Año Internacional de las Lenguas Indígenas, “pero felizmente la fecha coincidió”, dice Roxana en una conversación con Noticias ONU en la que habló de su idioma materno y de su sueño de defenderlo en todos los ámbitos, un sueño que va concretando paso a paso.
“Mi sueño era que la lengua originaria quechua entrara a la academia, a las investigaciones científicas porque es mi identidad y se puede demostrar que no es menos que otras lenguas. Ninguna lengua es menos que otra, todas son importantísimas”, afirma.
El quechua es la lengua materna de Roxana, quien nació en el departamento peruano del Cusco.
“Soy cusqueña de la provincia de Acomayo, al sur de Cusco. Acomayo es un valle, yo nací en Acomayo pero me fui a vivir con mis papás a una comunidad campesina, Ch’osecani, que es el pueblo de mi papá. Allí fue donde aprendí,mi lengua materna es el quechua, allí crecí hasta los cinco años, luego ya más mayorcita pude salir a la ciudad de Cusco para continuar los estudios, hice la universidad en el Cusco y después fui a Lima para continuar los estudios de posgrado.”
Desafío a la academia
Desde niña, Roxana aprendió a valorar su lengua y tuvo la inquietud de que todos reconocieran su riqueza e importancia, por eso se impuso el desafío de presentar a la academia un trabajo escrito y defendido en quechua.
Pero la tarea no fue fácil. Implicó reunir el coraje, trabajar arduamente, sortear obstáculos y derrumbar prejuicios desalentadores, lo que le llevó mucho tiempo. Roxana empezó por convencerse a sí misma.
“Mi sueño era siempre poder realizar esta investigación porque como cusqueña y persona que tiene el acceso a la lengua, a los códigos que ésta implica, siempre he querido desarrollar esta investigación pero antes no se ha dado porque era un poco más inexperta. Poco a poco me he ido convenciendo a mí misma de que tenía que hacerlo sí o sí y es por eso por lo que ya en el doctorado mi decisión quedó”, recuerda.
Con más de 10 millones de hablantes, el quechua es una lengua viva en siete países: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador y Perú.
Según datos del censo de 2017 del Instituto Nacional de Estadística e Informática de Perú, sólo en ese país había casi 3,8 millones de quechua hablantes. Sin embargo, en los ámbitos académicos siempre se le había minimizado y excluido.
Roxana se refiere con tristeza al desdén con el que miran al quechua los académicos: “Siempre me han hablado de una forma discriminatoria del quechua, no sé si en broma o en serio, dentro de la academia siempre se ha vinculado esa idea de que el quechua no tiene escritura, que es una lengua ágrafa o de que es algo folclórico simplemente o que se da sólo en la vida cotidiana de nosotros los runas [pueblos hablantes del quechua]. En cambio, yo decía: no es así, el quechua tiene el poder, la capacidad, no es menos ni más que otras lenguas y puede tener la fuerza y participar académicamente, científicamente, en cualquier tipo de investigación.”José Manuel Quispe CollantesRoxana Quispe Collantes con el jurado que le otorgó el título de doctora en literatura peruana y latinoamericana con el puntaje máximo, tras la sustentación de su tesis en quechua en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima, Perú.
La tesis
La tesis es una propuesta de análisis de textos literarios en quechua que revisa el poemario Yawar, una palabra que significa “lluvia de sangre”, del autor cusqueño Andrés Alencastre Gutiérrez, considerado una cumbre de la poesía en quechua, desde una perspectiva que plantea tener en cuenta las tradiciones culturales y de escritura del quechua.
La elaboración del trabajo fue larga. El proceso entero tomó más de siete años.
“Haberla escrito, realizado la investigación y tener que viajar a las provincias altas de Canas, al Cusco, a los diferentes lugares donde el autor ha caminado también, hizo que se extendiera el tiempo. El apoyo económico, que no tuve, hizo que dejara en ciertos periodos de avanzar como hubiera querido”, detalla Roxana.
La recompensa a todo este esfuerzo es grande: Roxana obtuvo el doctorado con los máximos honores de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima. Pero más allá de la satisfacción a nivel personal, es un gran paso por lo que significa para las comunidades indígenas de Perú.
“Es un logro bastante significativo, bastante grande para las comunidades indígenas, para mis comunidades, para quien me heredó la lengua, quien me enseñó a hablar quechua desde mis primeros pasos. Se sienten bastante orgullosos todos los warmi, los runas de las comunidades campesinas, hombres, mujeres, familiares, al darle un valor a nuestra lengua originaria y justamente en este año, que se volvió a hablar de manera positiva de nuestra lengua originaria.”
Roxana ha sentado un precedente importante que abre las puertas al idioma quechua y a los pueblos que lo hablan, según lo ha podido constatar después de la presentación de la tesis.
“Ahora que estoy en el Cusco, cada persona con la que me encuentro me expresa sus palabras, sus sentimientos y yo me siento bastante afortunada. Siento que estoy conectándome con las nuevas generaciones que me dicen ´yo también voy a hacer una investigación´”, señala.José Manuel Quispe CollantesRoxana Quispe Collantes reúne información durante sus viajes de investigación a comunidades campesinas de las Provincias Altas de Canas para la elaboración de su tesis doctoral en quechua.
Activismo vs. falta de apoyo del Estado
Roxana se considera una activista de la reivindicación y promoción de su lengua originaria y lamenta la falta de comprensión de parte de Estado porque esto limita el acceso a servicios y el ejercicio de los derechos de los quechua hablantes.
“No sé si sea una declaración política, pero sí, sí soy una activista y no voy a cansarme de continuar difundiendo y aportando con las investigaciones y con la revitalización de mi lengua originaria. Ciertamente al Estado le falta esa conexión con nosotros los campesinos, quienes venimos de las comunidades campesinas sentimos que no tenemos acceso a los hospitales, no tenemos voz porque no nos entienden, y no tenemos oído porque no entendemos. Cuando vamos a instituciones que administran justicia, no hay acceso para nuestra lengua originaria. Sería justo que, desde nuestra identidad nos enseñaran también a aprenden en ambas lenguas, en español y quechua principalmente. Tenemos personas que por falta de ayuda económica, becas, impulso por parte del Estado, se quedan sin esa oportunidad”, enfatiza.
Para la flamante doctora en literatura peruana y latinoamericana, su trabajo es un primer paso que tenía que darse ya y que, de no haberlo hecho ella, de igual manera alguien hubiera hecho.
“Se tenía que hacer, si no yo, otra persona, pero ya teníamos que hacer oír nuestra voz, decir que nuestra lengua es importante y merecemos sentir que somos importantes desde nuestra cultura. Es un precedente que se tiene que continuar, que está en nuestras manos porque si el Estado no lo hace, nosotros tenemos que hacerlo desde nuestro sitio. Ese es el mensaje que estoy tratando de lleva a todos los cusqueños y personas que se interesan en la lengua.”
Con la pasión que ha guiado su trabajo, la académica Roxana recuerda la grandeza de los incas y otros pueblos indígenas y espera que el ímpetu de reivindicación se mantenga.
“Con nuestra lengua originaria se han construido maravillas como Machu Pichu, Moraimara, los Tocapus, los Kipus, los tejidos, que encierran bastante sabiduría, que se puede demostrar que existía la escritura propia del quechua en toda esta herencia que nos han dejado. Ahora está en nuestras manos continuar con esta labor de seguir revitalizándola. Ojalá que continúe esto, que no sea noticia sólo de un momento”, concluye.
La infraestructura está emplazada al inicio del sendero del Valle de Cochamó, en articulación del Programa Territorial Integrado Ruta de los Parques de la Patagonia y la sociedad civil local.
Con el fin de aumentar el nivel de conocimiento acerca de los principales atractivos, circuitos y objetos de conservación, el Programa Territorial Integrado Ruta de los Parques de la Patagonia de Corfo Los Lagos en articulación con la sociedad civil instalaron un panel informativo al inicio del sendero del Valle de Cochamó contribuyendo, además, a la recuperación de la actividad turística tras los efectos ocasionados por la pandemia.
En una ceremonia al aire libre, representantes de la Municipalidad, Sernatur, Comité local de Cochamó, Organización del Valle de Cochamó y Corfo Los Lagos, conocieron in situ las características de esta señalética que contempla recomendaciones para un viaje seguro, tiempos, distancias y niveles de dificultad de los senderos Trinidad, Anfiteatro, Cascada, Toboganes, Arcoiris y La Paloma. Del mismo modo, se da cuenta de los objetos naturales de conservación destacándose alerces milenarios, pinturas rupestres, monito del monte, puma y el patrimonio cultural inmaterial referido a los arrieros.
Rodrigo Carrasco, director regional de Corfo Los Lagos, manifestó que la instalación de la señalética representa la capacidad de “ponerse de acuerdo y unir voluntades. Esto más allá de lo presupuestario y del esfuerzo físico, requiere mucho conocimiento, pasión, historia y voluntad; y todo esto, lo estamos poniendo aquí en algo materialidad, en conjunto con el municipio de Cochamó, la agrupación que está administrando y protegiendo el valle y nuestro programa territorial integrado de la Ruta de los Parques de la Patagonia”.
Por su parte Paula Sanza, integrante del directorio de la Organización del Valle de Cochamó, sostuvo que este panel “es un gran aporte para crear un turismo sustentable y responsable, que es nuestro principal objetivo, y creemos que con este panel va hacer mucho más fácil para nosotros en el centro de visitantes poder explicarles a los turistas a dónde vienen y cuál es el comportamiento que tienen que tener en un área silvestre”.
Turismo responsable
El acalde de Cochamó, Silverio Morales, indicó que esta iniciativa es “muy relevante para el desarrollo del turismo y el ordenamiento de este valle para la conservación, por lo que destacamos el aporte de Corfo, Sernatur y todos los organismos que han hecho posible la concreción de este panel informativo que, de alguna u otra manera, facilita el desplazamiento hacia la alta cordillera”.
Desde el programa territorial, la gestora Francisca Aylwin, explicó que “en el territorio estamos apuntando a un turismo responsable y lo primero que se necesita para eso, es que la gente cuando venga a recorrer estos lugares y los conozca, se vaya con más información y así nos ayudan a cuidarlos porque nadie cuida lo que no conoce. Este es un aporte para este turismo responsable, es una muestra de un trabajo en equipo y de cómo se pueden ir logrando más cosas en el territorio cuando trabajamos juntos”.
El diseño de la pieza surge tras un análisis del territorio junto a la organización civil, resultando un producto identitario que revela rasgos visuales asociados a la xilografía, con una paleta cromática inspirada en el entorno y un soporte de la estructura que interpreta a las míticas tranqueras presentes en la zona cordillerana.
Pequeñas golondrinas, caracoles de mar, ballenas y enormes seres mitológicos como el Caicai-Vilu (serpiente de los mares), de 7 metros de largo, son algunas de las piezas de la naturaleza chilota que la artesana de Quellón Raquel Aguilar Colivoro (39) convirtió en cestería en quilineja y que forman parte de la exposición “Tejiendo el Bosque”, que se presentará en el Centro Cultural Montecarmelo de Providencia entre el 11 de noviembre y el 30 de diciembre.
La quilineja es una enredadera leñosa y siempre verde que crece en los bosques antiguos del sur de Chile y que trepa por la corteza de árboles grandes como la luma, el laurel, la tepa y el canelo. Mientras el tallo sube, se generan raíces aéreas (adventicias) de hasta 13 metros que bajan hacia el suelo, llegando a envolver el tronco por completo. Antiguamente se confeccionaban cestas y sogas para las embarcaciones con esta fibra vegetal, pero la tradición se fue perdiendo.
Raquel Aguilar, usuaria del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), vive en el sector Yaldad junto a su padre carpintero y su madre dueña de casa, su esposo Cristian Pizarro que está aprendiendo a trabajar la tierra y su perro-hijo Pangue, un border collie. El grupo familiar se dedica al cultivo de acelgas, papas y ajos chilotes y también a la recolección de choritos.
Aunque su bisabuela hacía canastas de quilineja y su abuelo, herrero y pescador, tejía sogas para los botes, Raquel se inició en la artesanía hace solo 18 años, no por herencia familiar. Partió con la lana y continuó con fibras de ñocha, manila y junquillo, hasta que conoció la quilineja en su colegio, cuando analizaron cómo las anteriores generaciones de huilliches habían perdido su lengua y tradiciones, y salió a buscarla al bosque junto a sus mascotas: un perro, un chancho y una gallina kollonca.
Lo primero que tejió fueron pelotas de linao, deporte tradicional huilliche similar al rugby donde se ponía a prueba el espíritu guerrero. En 2002 hizo su primer trabajo de autor, un traje del mitológico Trauco a escala humana, y luego siguieron figuras de su entorno. “Todo en forma autodidacta y desde lo profundo, con mi propia interpretación”, dice Raquel.
Cuenta que recolecta la materia prima en los bosques de Yaldad con respeto a la naturaleza, con luna llena y después de un día de lluvia. En verano trabaja en una pieza-taller y en invierno, en la cocina cerca del fuego, donde limpia la fibra obtenida con virutilla y la comienza a tejer de inmediato para aprovechar su flexibilidad y lograr las formas y texturas que desea, labor que realiza a mano.
Hoy es la única que realiza este tipo de tejido en Quellón. “Me enamoré de esta fibra porque es un producto noble, bello y oculto, difícil de tejer y de hallar”, relata.
Gracias a su maestría, varias de sus obras forman parte de la colección “Cestería de Chiloé” del Museo Regional de Ancud y en 2020 obtuvo el Sello de Excelencia a la Artesanía por su obra “La Marisca de Caracoles”, un conjunto de cuatro piezas inspirado en la recolección de estos moluscos para el sustento de los habitantes del Archipiélago de Chiloé. Hoy se considera “guardiana de la quilineja” y su deseo es continuar desplegando su personal lenguaje estético a través de esta fibra vegetal.
Carlos Recondo, director nacional de INDAP, elogió el trabajo de la artesana y dijo que “su rescate de la fibra de quilineja y el Sello de Excelencia a la Artesanía que obtuvo el año pasado son un motivo de orgullo para Chiloé, un territorio lleno de tradición y cultura, y también para nuestra institución, razón por la cual esperamos que los santiaguinos pueden conocer y admirar su talento”.
Según la ministra de la Cultura y las Artes, Consuelo Valdés, “el trabajo que Raquel trae desde Quellón nos revela la importancia de la conservación de las fibras vegetales y la excelencia de su oficio cestero, donde confluyen técnicas tradicionales e innovadoras, las que ha transmitido a nuevas generaciones a través del Programa Cecrea (Centros de Creación)” de su cartera.
La alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei, destacó que “el Centro Cultural Montecarmelo es un espacio de encuentro para los artesanos y artesanas de todo nuestro país, que busca poner en valor los oficios tradicionales que representan nuestra historia y cultura”, y que la exposición de Raquel “nos invita a conectarnos con técnicas ancestrales que evocan nuestra conexión con la naturaleza”.
La exposición “Tejiendo el Bosque” es un proyecto financiado por el Fondart Regional e INDAP y estará abierta en el Centro Cultural Montecarmelo (Avenida Bellavista 0594) de lunes a viernes de 10 a 19.30 horas y los sábados de 10 a 17.30.
Actividades con participación de Raquel Aguilar:
Jueves 11, 18 horas: Conversatorio sobre fibras vegetales en peligro.
Viernes 12, 10 a 12 y 15 a 19 horas: Visitas guiadas.
Sábado 13, 14 horas: Taller de tejido en quilineja.