Tratado de Prohibición de Pruebas Nucleares: 25 años a la búsqueda de un mundo sin libre de armas atómicas

Pese a contar 185 firmas, el Tratado aún no ha entrado en vigor ya que todavía requiere la ratificación de ocho países: Estados Unidos, China, Irán, Israel, Egipto, India, Pakistán y Corea del Norte. La ONU sostiene que no se puede aspirar a un mundo libre de armas nucleares sin una prohibición de estos ensayos.

El Consejo de Seguridad celebró este lunes el 25º aniversario del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, pidiendo su entrada en vigor y la eliminación de las armas nucleares en todo el mundo. 

Durante su intervención ante el Órgano de Seguridad, el Secretario Ejecutivo de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares destacó que el acuerdo cuenta con una “adhesión casi universal”, con 185 firmas y 170 ratificaciones. 

El doctor Robert Floyd afirmó en su intervención que el Tratado “ha creado y mantenido una regulación contra los ensayos nucleares tan poderosa, al punto de que desde su adopción se han realizado menos de una docena de ensayos, y sólo un país lo ha violado en este milenio“.  

El daño humano y medioambiental de los ensayos nucleares es incalculable

Antes de la adopción del tratado en 1996, la media de la carga explosiva de las pruebas nucleares anuales equivalía a unas 1000 bombas del tamaño de la lanzada en la ciudad japonesa de Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial.

“Los ensayos nucleares no sólo crearon inestabilidad geopolítica y favorecieron la elaboración de armas nucleares más potentes y mortales, sino que también causaron un sufrimiento humano y un daño medioambiental incalculables. Este mundo ha quedado muy atrás gracias al Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares”, afirmó. 

Además de su misión principal y a través de una red mundial, el Tratado incorpora un régimen de verificación que proporciona datos útiles para fines civiles y científicos, como la alerta de tsunamis y los estudios sobre el cambio climático. 

El Sistema de Vigilancia Internacional, creado en virtud del Tratado, permite vigilar en tiempo real y durante las 24 horas del día cualquier actividad nuclear explosiva en la Tierra. Actualmente se ha completado en más de un 90% y cuenta con más de 300 estaciones certificadas.Centro de Datos de CTBTOZona de ensayos nucleares de Corea del Norte. 

Ocho países impiden la ratificación

A pesar de contar 185 firmas, el Tratado aún no ha entrado en vigor ya que todavía requiere la ratificación de ocho países: Estados Unidos, China, Irán, Israel, Egipto, India, Pakistán y Corea del Norte. 

En opinión de Floyd, los aniversarios representan el momento ideal para la renovación de acuerdos e indicó que esta cuestión suscita un “verdadero entusiasmo por el interés de la sociedad civil y de los jóvenes”, con un claro objetivo final: la eliminación total de las armas nucleares.

“Pero no podemos aspirar a conseguir un mundo libre de armas nucleares sin una prohibición de los ensayos nucleares de aplicación universal, no discriminatoria y verificable”, argumentó. 

Una amenaza que no cesa

Actualmente, el mundo todavía cuenta con 13.400 armas nucleares. Mientras algunos países siguen buscando su potencial nuclear, otros están trabajando para ampliar sus arsenales.

Una situación que preocupa a la secretaria general adjunta de Asuntos de Desarme de la ONU, Izumi Nakamitsu, quien destacó ante el Consejo una “preocupante tendencia a la modernización y expansión de los arsenales nucleares”.

“A medida que se ha ido derrumbando el sistema global de control de armas, se ha atrofiado la diplomacia multilateral dedicada al desarme nuclear. A medida que han disminuido las relaciones entre los Estados que poseen armas nucleares, no podemos dar por sentado que se ha de mantener la norma contra los ensayos nucleares”, dijo.

Daños permanentes al planeta

Para Nakamitsu, los ensayos nucleares “han causado un daño continuo a los entornos vírgenes, a la salud humana y a algunas de las comunidades más vulnerables”, desde los desiertos de Nevada hasta las estepas de Semipalatinsk; desde el interior de Australia hasta los atolones del Pacífico Sur.

Además de estos graves efectos, argumentó que los ensayos también han “permitido la mejora cuantitativa y cualitativa de las armas nucleares, anunciado la llegada de nuevos Estados con armas nucleares y facilitado el peligroso crecimiento de los arsenales de sus predecesores”.

Superar los retos futuros

Para la Secretaria General Adjunta, el 25º aniversario del tratado es un motivo de celebración, pero también para replantearse qué se puede hacer para superar los retos que aún quedan por delante y que puede llevarse a cabo en varios frentes.

  • Dando más poder a los jóvenes
  • Recordando que el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares no funciona de forma aislada y que trabaja junto a otros procesos
  • Reforzando las capacidades técnicas de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares por parte de la comunidad internacional

El evento también contó con la participación de la geóloga keniana y miembro del Grupo de Jóvenes de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, Magdalene Wanyaga, que compartió sus opiniones sobre cómo la sociedad civil y los jóvenes pueden contribuir creativamente a esta misión.

Guterres insta a firmar o ratificar el tratado

La Conferencia de alto nivel para facilitar la entrada en vigor del Tratado que se celebró la semana pasada y contó con la presencia del Secretario General António Guterres y el presidente de la Asamblea General Abdulla Shahid, incluyó llamamientos mundiales para que éste sea vinculante y cumpla con su objetivo de acabar con las explosiones nucleares.

Durante el encuentro, Guterres instó a los ocho países que aún no han firmado o ratificado el Tratado a hacerlo sin demora.

“Dada su necesidad y buena disposición, es decepcionante y frustrante que el Tratado aún no haya entrado en vigor. Todos conocemos la razón de ello: los ocho Estados restantes del Anexo II cuyas ratificaciones son necesarias para la entrada en vigor del Tratado”, dijo.

Turismo creativo para un crecimiento inclusivo

Paulette Irarrázaval 
Gerenta Programa Territorial Integrado Lago Llanquihue Destino Creativo

Esta semana se celebra el Día Mundial del Turismo, ocasión que este año invita a alinear esfuerzos hacia el crecimiento inclusivo, especialmente debido al golpe que vivió el sector producto de la crisis sanitaria. Existe consenso en que la reactivación del turismo es clave para impulsar la recuperación y el crecimiento económico, el llamado de la Organización Mundial de Turismo, es a ir más allá de las estadísticas y reconocer que, detrás de cada número, hay una persona.

En esa dirección justamente apunta el Turismo Creativo y el trabajo que se lleva a cabo de manera articulada entre muchas personas y organizaciones representantes del mundo público, privado y social en la Cuenca del Lago Llanquihue, a través del Programa Territorial Integrado Lago Llanquihue Destino Creativo que impulsa Corfo en la región de Los Lagos. Pero, ¿de qué estamos hablando cuando hablamos de turismo creativo? El término fue acuñado hace un par de décadas por Crispin Raymond y Greg Richards como “un turismo que ofrece a los visitantes la oportunidad de desarrollar su potencial creativo mediante la participación activa en cursos y experiencias de aprendizaje, que son características del destino que se visita”. 

Se trata entonces de un turismo de intereses especiales que permite a los viajeros descubrir y entender la cultura local participando en actividades artísticas y creativas con los residentes. Emprendedores de las áreas de la música, la artesanía, la gastronomía y el mundo audiovisual de Frutillar, Llanquihue, Puerto Varas y Puerto Octay trabajan de manera articulada y colaborativa para ofrecer experiencias diferentes y profundas, en grupos acotados y conectados con la naturaleza, la cultura y la creatividad. Una invitación a aprender el arte de la luthería, vivir una experiencia gastronómica de la mano de un chef o grabar un cortometraje de cine en las calles de la ciudad, generando oportunidades para productores locales y para quienes buscan conectarse con las experiencias de cultura local, y de paso, extender su estadía en la bella y vibrante cuenca del lago Llanquihue.

Desde ese lugar y articulando una oferta que atraiga a turistas comprometidos con el cuidado y el valor del destino, el turismo tiene una capacidad singular de asegurar oportunidades inclusivas en el presente, especialmente en el turismo local y nacional, y mirar el futuro desplegando el potencial del ecosistema turístico y sus cadenas de valor, así como facilitando inversiones en el sector. 

Nos enfrentamos al mayor nivel de riesgo nuclear en casi cuatro décadas, advierte Guterres

El titular de la ONU recuerda que hay cerca de 14.000 armas nucleares almacenadas en todo el mundo y solo hace falta pulsar un botón para que cientos de ellas sean lanzadas, por lo que hace un llamamiento para que desaparezcan.

Con motivo del Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares, que tiene lugar este domingo 26 de septiembre, el Secretario General de la ONU señala que ya en la primera resolución aprobada por la Asamblea General en 1946 se reflejaba la voluntad de “eliminar las armas atómicas de los armamentos nacionales, así como todas las demás armas capaces de causar destrucción colectiva de importancia”.

“Setenta y seis años después, no hemos logrado aún los objetivos de esa resolución”, dijo António Guterres en un mensaje en el que advierte que “nos enfrentamos al mayor nivel de riesgo nuclear en casi cuatro décadas”.

Añade que “hay cerca de 14.000 armas nucleares almacenadas en todo el mundo” y “solo hace falta pulsar un botón para que cientos de ellas sean lanzadas”.

Si bien es cierto que el número total de este tipo de armas ha disminuido durante décadas, a Guterres le preocupa que “los Estados están mejorando cualitativamente sus arsenales”, y están dando señales “de una nueva carrera de armamentos”.

“Estas armas no son un problema del pasado. Hoy día siguen constituyendo una amenaza. A pesar de nuestros progresos, la humanidad sigue estando inaceptablemente cerca de una aniquilación nuclear”, reflexiona.

Señales de esperanza también

No obstante, observa que también hay motivos para estar esperanzados, como la reciente decisión de la Federación de Rusia y los Estados Unidos de prorrogar el Nuevo Tratado START, que limita el número de armas estratégicas entre ambos países, así como la voluntad de entablar un diálogo.

Otro motivo de esperanza es la entrada en vigor en enero del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares.

“La responsabilidad de aprovechar esos avances recae ahora en los Estados Miembros. La Conferencia de las Partes encargada del Examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares ofrece una oportunidad para que todos los países tomen medidas prácticas para prevenir el uso de estas armas, y eliminarlas, de una vez por todas”, dijo Guterres.

Para el titular de la ONU, no podemos seguir permitiendo que la sombra del conflicto nuclear empañe nuestros esfuerzos por impulsar el desarrollo, alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y acabar con la pandemia de COVID-19.

                “Es el momento de terminar con esta lacra para siempre, eliminar las armas nucleares de nuestro mundo e iniciar a una nueva era de diálogo, confianza y paz para todos”, concluyó.

La desigualdad está creando tanta desconfianza que la sociedad no confía en las instituciones, asegura Alicia Bárcena

En un evento paralelo a la Asamblea General, la responsable de la agencia económica para la región latinoamericana afirmó que el problema es que “el sistema capitalista no está funcionando para todos y ese es el problema” por lo que propuso cambiar el actual paradigma de desarrollo y un alivio de la deuda para los países de medianos ingresos.

La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) dijo este jueves que “vivimos en un mundo de profundas asimetrías”, lo que “está generando mucho desencanto y frustración en la sociedad, ya que las brechas han creado “una élite y luego otra parte de la sociedad que es la perdedora de todo”.

Para Alicia Bárcena, eso está creando tanta desconfianza, que la sociedad no confía en las instituciones, por ello llamo a construir un multilateralismo reforzado y a cambiar el actual paradigma de desarrollo para superar las profundas asimetrías mundiales y así alcanzar mayor igualdad e inclusión en las economías con menos recursos.

Barcena hizo esas reflexiones en el encuentro, titulado Cumpliendo con la Agenda Común de las Naciones Unidas: medidas para alcanzar la igualdad y la inclusión y patrocinado por la Red de Líderes Unidos por un Multilateralismo Reforzado y Pathfinders, que tuvo lugar en paralelo a la 76⁰ Asamblea General de la ONU.

La reunión, que fue inaugurada por el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, contó con la presencia de Jefes de Estado y altas autoridades de varios países, directores de agencias de las Naciones Unidas y de entidades no gubernamentales mundiales.

En uno de los paneles en los que intervino, la secretaria ejecutiva dialogó con el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado; el primer ministro de Suecia, Stefan Löfven; y la directora ejecutiva del Pacto Global de las Naciones Unidas, Sanda Ojiambo.

“El sistema capitalista no está funcionando para todos y ese es el problema. Está generando concentración de ingresos, de riqueza, de poder, de acceso y debe transitar hacia un capitalismo de múltiples partes interesadas”, enfatizó.

Barcena remarcó que América Latina y el Caribe es la región del mundo en desarrollo más golpeada por la pandemia, situación que ha magnificado las desigualdades preexistentes.

Un nuevo sistema de poder

ARCHIVO: ONU CEPALAlicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina

“A menos que cambiemos el paradigma de desarrollo y la forma en que nos comunicamos con la gente, y cómo hacemos partícipes a las personas en las decisiones que las afectan, no podremos avanzar. Se trata de crear un nuevo sistema de poder, debemos cambiarlo”, dijo Bárcena.

Con relación a la ayuda financiera que el mundo desarrollado debe prestar a las economías en desarrollo para enfrentar las crecientes dificultades derivadas de la pandemia, como el endeudamiento excesivo, Bárcena señaló la urgencia de redistribuir más equitativamente la gran liquidez que existe actualmente en el mundo para ayudar sobre todo a los países de ingreso medio, que acumulan el 96% de la deuda pública global de países en desarrollo, excluyendo a China e India.

“Necesitamos definitivamente un acuerdo de alivio de la deuda para las economías más pequeñas, sobre todo los pequeños estados insulares en desarrollo, que debería transformarse en fondos de resiliencia. Es lo que estamos luchando para implementar en el Caribe, por ejemplo”, explicó.

Según los datos que posee la Comisión Económica para la región, el servicio de deuda representa 59% de las exportaciones de bienes y servicios en América Latina y el Caribe.

Una agencia de calificación crediticia multilateral

Por lo tanto, “necesitamos un nuevo pacto multilateral sobre financiamiento para el desarrollo que incluya un componente de la deuda, la recolocación de la liquidez, como la iniciativa FACE impulsada por Costa Rica, e instrumentos innovadores como cláusulas de huracanes para la renegociación de la deuda de aquellos países impactados por estos fenómenos”, remarcó.

Alicia Bárcena también reafirmó la importancia de contar con una agencia de calificación crediticia multilateral que no solamente tome en consideración criterios macroeconómicos a la hora de asignar las calificaciones de inversión a los países.

En definitiva, insistió en que “necesitamos una reforma multilateral sobre la arquitectura internacional de deuda y el financiamiento para el desarrollo”.PMA/Morelia ErósteguiDurante la pandemia de COVID-19, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) distribuye tarjetas de dinero electrónico a 1500 familias en las ciudades de El Alto y La Paz, en Bolivia.

Más apoyo financiero para frenar el cambio climático

Respecto al problema del cambio climático, la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL advirtió que muchos países de América Latina y el Caribe contribuyen poco a las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, pero se afectan mucho por sus consecuencias.

Tenemos que aumentar el apoyo internacional para la adaptación, no solo la mitigación. Necesitamos mecanismos de financiamiento para reforzar la adaptación al cambio climático y crear resiliencia. Nadie está a salvo hasta que todos estemos a salvo. No podemos crear islas de inmunidad o resiliencia. ¿Qué pasa con el resto?”, señaló.

“El cambio climático es un problema global. La desigualdad aún no ha sido entendida como un problema global, pero lo es. Por eso ambos están muy ligados. En la CEPAL hemos hablado de la cultura del privilegio, que debemos detener definitivamente. Naturalizar la desigualdad y la discriminación no es el camino para seguir”, recalcó Bárcena.

Greta Thunberg: “Volvemos a las calles porque la crisis tampoco ha desaparecido”

CARLOS FRESNEDA
Corresponsal Londres
El Mundo, España

La activista recordó que sus huelgas escolares climáticas no desaparecerán hasta que lo haga la crisis climática

Greta Thunberg, durante la COP25 celebrada en Madrid en 2019.
Javi Martínez EL MUNDO

Greta Thunberg y sus huestes de Fridays for Future vuelven a la acción el 24 de septiembre con una nueva y multitudinaria huelga climática escolar. “No hemos desaparecido”, proclamó la activista sueca, arropada por Luisa Neuauer (Alemania), Vanessa Nakate (Uganda), Gabriel Klaasen (Sudáfrica) y Dohyeon Kim (Corea del Sur) en el el relanzamiento de la campaña.

“Volvemos a las calles porque la crisis tampoco ha desaparecido, en todo caso se ha agravado”, advirtió Greta Thunberg en una comparecencia por Zoom ante varios medios internacionales. “La gente puede pensar que vamos por buen camino, después del parón de la pandemia, pero no es así”.

“El 2021 va ser el segundo año con las mayores emisiones de CO2 de la historia”, agregó la activsita. “Y ya hemos visto el reciente informe de la ONU a partir de los planes climáticos de cien países: las emisiones aumentarán el 16% de aquí al 2030, en vez de disminuir un 45%, que era la meta inicial”.

“De seguir así, avanzamos hacia un calentamiento de al menos 2,7 grados, y eso no podemos permitirlo”, concluyó Thunberg. “Nuestros así llamados líderes siguen dando discursos pero no toman las acciones que deberían, ni reaccionan como si realmente estuviéramos ante una crisis”.

La activista sueca asegura a estas alturas que aún no ha decidido si asistirá a la COP26 de Glasgow en noviembre “porque aún hay muchas incertidumbres”. Aun así, se mostró dispuesta a dar el salto si existen garantías de una cumbre “democrática y segura”, empezando por un reparto equitativo de vacunas y una fuerte representación presencial de los países en desarrollo.

Thunberg se mostró escéptica ante la posibilidad de un acuerdo financiero de 100.000 millones de dólares (85.000 millones de euros) para proyectos de mitigación y adaptación al clima en los países más vulnerables: “Las naciones como Suecia deberían dejar de dar lecciones a otros países y asumir su parte de responsabilidad por la alta contribución per cápita al nivel de emisiones”.

“Tenemos que partir del hecho de que la crisis climática no se produce en el vacío, sino que es producto de la intersección de otras crisis“, declaró Thunberg. “Creo que la gente está despertando y haciendo la conexión. Hemos avanzado mucho desde que arrancó el movimiento en el 2018, y yo no imaginaba que pudiéramos llegar hasta aquí. Pero aún estamos lejos del cambio que necesitamos”.

La nueva ola de huelgas climáticas está convocada bajo el hashtag #Uproothesystem (#Arrancarelsistema) y aspira a tener un impacto mediático con acciones simbólicas. En Alemania, coincidirá con la recta final del campaña electoral, con más de un centenar de acciones y con el telón de fondo de las inundaciones que causaron más de 180 muertes hace dos meses.

“Lo ocurrido este verano ha hecho que la crisis climática se convierta en un tema crucial de la campaña, pero ninguno de los partidos (ni siquiera el Partido Verde) ha estado a la altura de las circunstancias”, advirtió Lisa Neubauer, al frente de Fridays for Future en Alemania.Más en El MundoAlemania pondrá fin al pago de la baja por cuarentena a los trabajadores sin vacunarDaniel Craig necesitaba unos 20 trajes para cada escena de acción de James Bond

“La democracia hay que practicarla todos los días, y no sólo el día de las elecciones”, matizó Greta Thunberg. “La crisis climática no se puede resolver con la tradicional política de partidos. Por eso salimos a la calle, para pedir a los líderes que suban el listón”.

Desde África, Vanessa Nakate, del movimiento Rise Up, hizo un llamamiento personal a Boris Johnson como anfitrión de la COP26: “Lo que tiene que hacer el Reino Unido es predicar con el ejemplo y poner fin a las prospecciones petrolíferas en el Mar del Norte. Las acciones son incongruentes con las promesas. No podemos estar reclamando el fin de los combustibles fósiles y planear al mismo el oleoducto más grande del mundo (1.445 kilómetros) entre Uganda y Tanzania”.

20 años después de la Declaración de Durban, el racismo sigue impregnando las instituciones, las estructuras sociales y la vida cotidiana

En el aniversario de la histórica Declaración, altos funcionarios de la ONU y líderes mundiales señalan que la xenofobia, la misoginia, las conspiraciones de odio, la supremacía blanca y las ideologías neonazis se están extendiendo y llaman a permanecer juntos como una familia humana, rica en diversidad.

Dos décadas después de que se adoptara una declaración histórica para erradicar el racismo, la discriminación sigue “impregnando las instituciones, las estructuras sociales y la vida cotidiana en todas las sociedades”, dijo el miércoles el Secretario General de la de la ONU.

Con motivo del 20º aniversario de la Declaración y el Programa de Acción de Durban, los Jefes de Estado y de Gobierno se reunieron en el salón de la Asamblea General para debatir sobre las reparaciones, la justicia racial y la igualdad de los afrodescendientes, en el marco de la semana de alto nivel de la ONU.

“Los afrodescendientes, las comunidades minoritarias, los pueblos indígenas, los migrantes, los refugiados, los desplazados, y tantos otros, siguen enfrentándose al odio, a la estigmatización, a la búsqueda de chivos expiatorios, a la discriminación y a la violencia”, dijo António Guterres.

La xenofobia, la misoginia, las conspiraciones de odio, la supremacía blanca y las ideologías neonazis se están extendiendo, amplificadas en las cámaras de eco del odio”, añadió.

Vínculos con la desigualdad de género

El titular de la ONU afirmó que los derechos humanos están siendo atacados, desde infracciones flagrantes hasta transgresiones sigilosas.

El racismo estructural y la injusticia sistemática siguen negando a las personas sus derechos humanos fundamentales, y los vínculos entre el racismo y la desigualdad de género son inconfundibles.

Algunos de los peores impactos en las “superposiciones e intersecciones de la discriminación” los sufren las mujeres. Y el mundo está asistiendo a un “preocupante aumento” del antisemitismo, el creciente fanatismo antimusulmán y el maltrato a las minorías cristianas, señaló Guterres.

El Secretario General instó a todos a condenar la discriminación, los discursos de odio y las afirmaciones sin fundamento, ya que los que impulsan esa ideología hoy en día, denigran “nuestra lucha esencial contra el racismo”.

Reconocer la resonancia del pasado en el presente

Guterres destacó la “agenda transformadora” lanzada por la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos para tratar de desmantelar el racismo sistémico, garantizar la rendición de cuentas y ofrecer justicia reparadora.

“Este nuevo despertar, a menudo liderado por las mujeres y los jóvenes, ha creado un impulso que debemos aprovechar”, dijo, reconociendo también los “avances significativos” realizados por el Foro Permanente de Afrodescendientes en la lucha contra el racismo sistémico.

El titular de la ONU pidió a los Estados miembros que “adopten medidas concretas” para apoyar estos esfuerzos a nivel nacional y mundial y que “reconozcan la resonancia contemporánea de los crímenes del pasado que siguen acechando nuestro presente“, como el sufrimiento transgeneracional y las desigualdades estructurales “profundamente arraigadas en siglos de esclavitud y explotación colonial”.

“Debemos revertir las consecuencias de generaciones de exclusión y discriminación, incluidas sus evidentes dimensiones sociales y económicas, mediante marcos de justicia reparadora”, declaró.https://news.un.org/es/sites/all/themes/bootstrap_un_news/localization/webcast-player2/?videoId=1_w8b32lec&autoplayparam=0#t=00h00m00s

Unidos en una humanidad común

Además, instó a todos a “reconocer la diversidad como riqueza” y a comprender que la lucha contra el racismo es una lucha universal y “concreta en cada sociedad”.

“Ningún país puede pretender estar libre de él”, dijo, subrayando la necesidad de corregir los desequilibrios políticos, económicos y estructurales; garantizar que todos se sientan respetados como miembros valiosos de la sociedad; y “permanecer juntos como una familia humana, rica en diversidad, igual en dignidad y derechos, unida en solidaridad“.

En un momento en el que el mundo se siente más dividido que nunca, el Secretario General animó a todos a “unirse en torno a nuestra humanidad común (…) y volver a comprometernos con este propósito esencial”.

Enmendar las cosas

La Alta Comisionada para los Derechos Humanos afirmó, por su parte, que es vital abordar las consecuencias duraderas del racismo, ya que millones de personas siguen soportando su carga, pasada y presente; el legado de la explotación colonial y la esclavitud inhumana y criminal de los africanos.

Las reparaciones deben ir “más allá del simbolismo” para incluir medidas de restitución, rehabilitación y garantías de que no volverá a ocurrir, dijo Michelle Bachelet.

Tales reparaciones requerirán “capital político, humano y financiero”, añadió la responsable de derechos de la ONU, que indicó que esa restitución “debe considerarse junto con el enriquecimiento que supuso para muchas economías la esclavitud y la explotación”.

Avanzar en la agenda contra el racismo

Utilizando el ejemplo de una mujer migrante pobre de ascendencia africana, Bachelet destacó las “manifestaciones múltiples e intersecciones” de la discriminación racial.

Subrayó que la lucha contra esta plaga requiere un enfoque global con “estrategias concretas y objetivos con plazos definidos” que se integren en las leyes y las políticas.

Aunque su Oficina seguirá apoyando las acciones, subrayó que la agenda contra la discriminación pertenece a todos, independientemente de la raza, el color, el origen nacional o la afiliación religiosa.

“Se puede lograr la justicia racial, para los afrodescendientes y para todos los demás que sufren discriminación racial”, aseguró la responsable de derechos humanos.

Abordar el racismo

Por su parte, el Presidente de la Asamblea General sostuvo que el mundo no ha hecho lo suficiente para “hacer frente a la omnipresencia” de la discriminación racial, la intolerancia y la xenofobia.

“El racismo engendra violencia, desplazamiento y desigualdad.  Sigue vivo porque lo permitimos. Penetra en la sociedad porque no reconocemos la diversidad”, dijo Abdulla Shahid.

La pandemia del COVID-19 es un ejemplo más de lo lejos que está el mundo de corregir los errores del pasado.

Aunque reconoció que las debilidades estructurales preexistentes eran “una receta para el desastre” mucho antes del coronavirus, observó que a lo largo de la pandemia vemos cómo los marginados y vulnerables “se quedan más atrás”, y a muchos “se les niega la igualdad de acceso a la salud, la educación y la seguridad”.

Dar un giro a la intolerancia

Durante este “punto de inflexión” en el tiempo, Shahid instó a los líderes mundiales a “cambiar el rumbo del racismo y la intolerancia” reconociendo estos fallos y buscando la igualdad racial para “cerrar esa brecha” y crear resiliencia para los que se quedan atrás.

Subrayó la importancia de reconocer el pasado, diciendo que “no podemos dejar atrás lo que no se aborda“.

“Animo a la comunidad internacional, a los individuos, a los líderes y a las partes interesadas, a entablar un diálogo más profundo y honesto para abordar este problema mundial”, dijo.

La esclavitud, crimen contra la humanidad

El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, también participó en la reunión a través de una declaración grabada en vídeo en la que afirmó que la Declaración de Durban y la acción resultante encarnan los compromisos de la comunidad internacional para abordar tanto el legado del pasado como las formas contemporáneas de racismo, y reconocer que la esclavitud y la trata de esclavos son crímenes contra la humanidad.

En la reunión, los Estados miembros también adoptaron una resolución para movilizar la voluntad política a nivel nacional, regional e internacional con el fin de aplicar plenamente la Declaración, que es un hito.

Académicos U. de Chile llaman a implementar políticas públicas para personas con demencias

Actualmente, en nuestro país viven más de 200 mil personas con algún tipo de demencia. Si se considera el impacto a nivel familiar de estas patologías, se puede inferir que cerca de 800 mil personas estarían asumiendo la carga de la enfermedad, tanto por padecerla como por el cuidado que implica para grupos familiares o próximos.

Desde el año 1994, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el 21 de septiembre como el Día Internacional del Alzheimer. El objetivo es concientizar a la sociedad sobre esta enfermedad y crear condiciones necesarias para investigar sobre las demencias y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen. Sin embargo, la ausencia de políticas públicas en nuestro país -destinadas a los pacientes de estas patologías- no solo impacta a los más de 200 mil casos existentes, además afecta a su entorno familiar, especialmente a quienes cumplen el rol de cuidadores.

El principal factor de discapacidad y dependencia en los adultos mayores a nivel global es la demencia, por lo tanto, son enfermedades de alto impacto. “Es muy importante destacar que estamos viviendo un momento constitucional, en el cual estamos decidiendo la manera de cómo la sociedad debe vivir en conjunto. Me parece sumamente importante que se considere la dignidad como algo fundamental, entonces, es necesario preguntarse cómo es posible alcanzar la dignidad en un país que no entrega políticas públicas a las personas más vulnerables, entre ellas los adultos mayores y su entorno afectado por las demencias. Debemos considerar cómo vamos a responder a las necesidades de las personas con demencia”, señaló la Dra. Andrea Slachevsky, subdirectora del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo de la Universidad de Chile (GERO).

“Hay que considerar que no se solucionan solamente con una atención médica, sino que requieren de políticas públicas articuladas, que involucren factores sociales, sanitarios, tanto para el paciente y su entorno, eso es fundamental en una política pública”, recalcó la Dra. Slachevsky, quien además es directora de la Clínica de Memoria y Neuropsiquiatría de la Facultad de Medicina de la U. de Chile y del Hospital del Salvador.

Por su parte, el Dr. Gerardo Fasce, jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Clínico de la Universidad de Chile y presidente de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile, comentó que “desde el punto de vista histórico, se han generado una serie de iniciativas a lo largo de los últimos 10 años que han abordado algunas de las problemáticas, por ejemplo, la necesidad de acompañamiento, el desarrollo de unidades específicas para el cuidado diario de las personas con demencias y sus familias. Pero lo que necesitamos hoy es salir de las experiencias pilotos para construir la base y generar una política más de Estado, que se haga cargo de una problemática que epidemiológicamente va a ir creciendo”.

La profesora Slachevsky agregó que, “si bien las demencias están actualmente en el AUGE, el sistema de salud no tiene la capacidad de implementarlo de manera óptima. Para esto es necesario mejorar la preparación y fortalecer el sistema de salud existente. Por este motivo nosotros creemos que un AUGE sin Plan Nacional de Demencias va a ser siempre muy limitado en su implementación”.

Generando redes

Actualmente no existe un tratamiento curativo para las demencias. Por esto, es necesario prevenir su aparición, entregar un diagnóstico oportuno y mejorar la calidad de vida de los pacientes y su entorno cercano. En ese contexto, el fortalecimiento de la investigación, la capacitación y educación en demencias son esenciales, especialmente en materia de creación e implementación de políticas públicas.

Es así que, bajo una visión transdisciplinaria, la Universidad de Chile orienta su quehacer académico e investigativo en la realización de diversas actividades que permitan situar al envejecimiento como una cuestión de derecho y futuro en la sociedad chilena. De esta manera, en el año 2014, la Casa de Bello, a través de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo y la Unidad de Redes Transdisciplinarias ayudó a conformar la Red Transdisciplinaria sobre Envejecimiento.

“La Universidad de Chile es la principal casa de estudios pública del país y tiene la misión de contribuir con el país. Dentro de sus desafíos está el envejecimiento y las demencias en general, por eso es que gran parte de los esfuerzos de la Red de Envejecimiento han estado enfocados en este tema”, manifestó Jaqueline Meriño, coordinadora de dicha unidad. “Un grupo de académicos interdisciplinarios de nuestra Universidad señalaron que este era un desafío que no podían abordar solo desde medicina y era necesario convocar a profesionales de las ciencias sociales, de arquitectura y de otras unidades académicas, logrando convertirnos en un intermediario entre la academia y los actores sociales”, agregó sobre el surgimiento de la iniciativa.

Caminata Nacional

En el marco del Día Internacional del Alzheimer, y con el objetivo de sensibilizar a la población y promover la generación de nuevas políticas públicas en torno a las enfermedades neurodegenerativas, se realizó la VII Caminata Nacional por el Alzheimer y otras demencias. La actividad reúne anualmente a cientos de personas en las principales avenidas de Santiago y otras regiones del país.

Bajo el nombre de “Nos movemos para no olvidar el Plan Nacional de Demencias”, la Corporación Profesional de Alzheimer y otras demencias (COPRAD) organizó de manera virtual esta instancia, destinada a sumar apoyos y hacer un llamado para aplicar de forma efectiva la incorporación de esta patología al GES.

El Dr. Gerardo Fasce fue enfático en recalcar que “en relación a las enfermedades mentales estamos en un proceso, desde el año 2017 existe un Plan Nacional de Demencia, un GES y un Plan Nacional de Salud Mental para personas mayores. Todos ellos con distintos grados de avance, pero todavía no implementados”.

Efecto pandemia

El Dr. Christian González – Billault, director de GERO, se refirió a los efectos del confinamiento en las personas. “La pandemia y sus restricciones de movilidad, particularmente las que sufrimos durante el año 2020, aumentaron la vulnerabilidad de los pacientes y también de los cuidadores de enfermos con Alzheimer. En esta primera etapa, los largos confinamientos a que fuimos sometidos de seguro impactarán sobre la trayectoria de los enfermos, ya que impidieron la realización de actividades cotidianas, que contribuyen a contrarrestar la pérdida de capacidades cognitivas asociadas a la neurodegeneración”.

Un ejemplo de esto, lo constituye la práctica de ejercicio o la realización de actividades al aire libre, que tienen efectos beneficios en el desempeño cognitivo de sujetos sanos. “Pero también de aquellos aquejados de enfermedades que afectan el cerebro. Es esperable -y actualmente existen estudios a nivel latinoamericano en los que GERO participa- que las trayectorias de los enfermos muestren un aumento en la progresión de la enfermedad”.

Demencias en cifras

De acuerdo a cifras entregadas por la OMS, a nivel mundial existen 50 millones de personas diagnosticadas con algún tipo de demencia. La forma más común es la enfermedad de Alzheimer, que se estima representa entre un 60 y un 70 por ciento de los casos. Por otra parte, entre un 5 y 8 por ciento de la población mayor de 60 años presenta esta patología.

Cada año se registran de 10 millones de nuevos casos de pacientes con algún grado de demencia. Se espera que en el año 2030 la cifra llegue a los 82 millones y en 2050 alcance los 152 millones de casos.

“Sin duda, estos datos tendrán efectos socioeconómicos importantes en las próximas generaciones, como consecuencia del alto costo económico de estas enfermedades, el grado de dependencia de los pacientes y el alejamiento del mundo laboral de sus cuidadores informales”, finaliza la subdirectora de GERO.

Comunicaciones VID.

El mundo vive un punto de inflexión y múltiples desafíos, el futuro depende de la acción colectiva: Biden

El mandatario estadounidense afirma que su país no busca una nueva guerra fría y que está dispuesto a dialogar con cualquier nación. No debemos usar la fuerza como una solución a todos los problemas, las bombas no nos defienden de la pandemia, necesitamos actuar unidos, guiados por la ciencia y la voluntad política, dice.

El presidente de Estados Unidos se dirigió este martes por primera vez a la Asamblea General de la ONU, donde aseveró que el mundo se encuentra en un “punto de inflexión” y que debe actuar de manera rápida y unida para responder a los grandes desafíos que encara, encabezados por la pandemia de COVID-19 y el cambio climático.

“Nuestro futuro colectivo depende de nuestras acciones comunes”, sostuvo Joe Biden frente a un auditorio menos nutrido de lo acostumbrado durante el primer día del debate de alto nivel de la Asamblea General debido a las restricciones sanitarias impuestas por el COVID-19.

En un discurso que abarcó una amplia gama de temas, que no incluyeron la migración, Biden se pronunció por una nueva era de unidad global contra el coronavirus, el cambio climático, las amenazas tecnológicas y el terrorismo, entre otras cuestiones.

El jefe de Estado consideró que la próxima década será decisiva para el mundo porque definirá el futuro de la humanidad, por lo que instó a abordar los problemas con una cooperación que no se base en el uso de la fuerza. La fuerza, abundó, debe ser “el último recurso, no el primero”.

Las bombas no defienden del COVID-19

“Nuestras mayores preocupaciones de hoy no pueden abordarse ni resolverse con la fuerza de las armas. Las bombas y la balas no defienden del COVID-19 ni de sus futuras variantes. Para combatir esta pandemia necesitamos una acción colectiva de la ciencia y la voluntad política”, recalcó.

“Precisamos actuar ahora para conseguir vacunas y administrarlas lo más pronto posible, ampliar el acceso al oxígeno, pruebas y tratamientos para salvar vidas en todo el mundo”, añadió.

Para el futuro, Biden llamó a crear un mecanismo que financie la seguridad sanitaria mundial y un consejo para las amenazas de salud que monitoree las posibles pandemias emergentes de forma que se les pueda atajar con inmediatez y eficacia.

Al referirse a las donaciones de vacunas contra el COVID-19 de su país, adelantó que mañana anunciará nuevos compromisos de combate a la pandemia durante la cumbre sanitaria organizada por su país en los márgenes del 76º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU.

Afganistán

Con respecto a la salida de las tropas estadounidenses de Afganistán, el mandatario aseveró que al terminar veinte años de conflicto en ese país y “cerrar un periodo de guerra implacable”, Estados Unidos “abre una nueva era de diplomacia implacable” centrada en la ayuda para el desarrollo y la inversión en formas de ayuda a la gente en todo el mundo. Una era de “defensa a la democracia”, acotó.

Por primera vez en veinte años, Estados Unidos no está en guerra, hemos dado vuelta a la página. Ahora nos enfocamos en el porvenir, no en lo que quedó atrás, indicó en otro parte del discurso.

No a una nueva guerra fría

 En el terreno geopolítico, reconoció las preocupaciones derivadas de las tensiones entre su país y otras grandes potencias y afirmó que Estados Unidos no quiere una nueva guerra fría.

“Todas las grandes potencias tienen el deber de manejar cuidadosamente sus relaciones para que no se pase de la competencia responsable al conflicto. Estados Unidos compite y competirá firmemente, liderando con nuestros valores y fortalezas. Daremos la cara por nuestros aliados y amigos (…) pero no buscamos, repito, no buscamos una nueva guerra fría o un mundo dividido en bloques” enfatizó.

Biden agregó que su país está dispuesto a trabajar con cualquier nación que quiera una solución pacífica a los desafíos comunes “aún si tuviéramos desacuerdos en otras áreas, porque todos sufrimos las consecuencias cuando fallamos y no nos unimos para encarar asuntos como el COVID-19, el cambio climático o la proliferación de armas nucleares”.

Cambio climático

Del cambio climático, el presidente estadounidense refrendó el compromiso de su gobierno de duplicar el financiamiento internacional para que los países en desarrollo implementen medidas de adaptación y mitigación, e informó que trabajará con el Congreso para duplicar una vez más esa partida, lo que convertirá a Estados Unidos en el líder del financiamiento para la acción climática.

En este renglón, Biden urgió a todos los Estados a ser mucho más ambiciosos cuando se reúnan a fin de año en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático COP 26, que tendrá lugar en Glasgow, Escocia.

Reiteró también el objetivo de su gobierno de reducir para 2030 las emisiones de gases de efecto invernadero a la mitad los niveles de 2005.

Para concluir, el presidente Biden reiteró que está en manos de todos resolver los grandes problemas por medio de la cooperación para construir un futuro mejor para toda la gente, para conservar el planeta.

“Tenemos la capacidad de hacerlo mejor. No podemos darnos el lujo de perder más tiempo, pongámonos a trabajar, construyamos el futuro ahora. Podemos hacerlo”, puntualizó.


 

Ascanio Cavallo: “En la pandemia los medios de comunicación volvieron a ser valorados”

En esta entrevista, el egresado de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Periodismo 2021, Ascanio Cavallo, recuerda su paso por las aulas de la Casa de Bello en tiempos de la dictadura y analiza la crisis de confianza que sufren los medios de comunicación en la actualidad. En este ámbito, valora que durante la pandemia se logró recuperar el respeto de parte de la ciudadanía con información veraz sobre lo que sucedía en este contexto inédito.

A pesar de que su contundente trayectoria lo hizo merecedor del Premio Nacional de Periodismo 2021, Ascanio Cavallo hace énfasis en la labor colectiva que -en su opinión- constituye la esencia del ejercicio periodístico, algo que remarca en esta entrevista realizada algunos días después de haber obtenido este reconocimiento.

Director de la revista Hoy y del diario La Época, Cavallo ha publicado numerosas obras periodísticas, entre las que -sin duda- destaca “La Historia Oculta del Régimen Militar”. En esta trayectoria ha realizado, además, numerosos trabajos sobre temáticas como el cine, una historia profesional que tuvo sus inicios en las aulas de la Escuela de Periodismocuando esta se encontraba todavía en los terrenos del entonces Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, hoy Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

En esta entrevista, recuerda su formación en nuestro plantel, sus inicios en el periodismo y analiza también la crisis que viven los medios de comunicación. Mira con ojo crítico el rol que el periodismo cumplió durante la revuelta social de 2019, y valora positivamente lo que se ha hecho desde el inicio de la pandemia, aconsejando a los estudiantes que inician su experiencia en esta profesión salir a la calle y reportear. 

Usted es egresado de la Universidad, ¿cómo recuerda su paso por la Escuela de Periodismo de la U. de Chile?

Bueno, yo entré a la Universidad y salí de ella con una institución intervenida. Entré el año 75 y salí el 79. Con los últimos trámites, entonces, estuve en una universidad bajo condiciones bastante excepcionales o no normales, de imposición militar. En mi primer año, todavía algunos militares vigilaban el Pedagógico. La Escuela estaba en un edificio especial en la calle Los Aromos, detrás de lo que hoy es la UMCE, y que entonces era el instituto pedagógico. Teníamos conexión por una puerta, pero estábamos ligeramente aislados.

La Escuela misma había sido objeto de una limpieza política, se había expulsado a muchos alumnos y profesores, incluso estuvo suspendida durante un año, cerrada, y yo entré el año que se reabrió. Era un clima bastante opresivo. Era una gran alegría entrar a la U. de Chile, que era muy difícil en ese tiempo, pero lo hacías bajo esas condiciones. Además, en el caso de quienes queríamos estudiar periodismo teníamos solo dos opciones en ese momento. La Chile y la Católica eran las únicas escuelas abiertas, aunque antes tampoco había muchas más. Había una en Concepción y otra en Antofagasta, no estoy seguro si en la U. Austral, pero teníamos pocas opciones y en total en Chile debemos haber sido entre 40 alumnos que podíamos entrar, por lo que los puntajes eran muy altos.

¿Y cómo recuerda su formación en esas condiciones?

Teníamos una especie de dictadorzuelo interior, un director que era muy funcional al régimen. Creo que la Escuela no era una gran preocupación del régimen militar, pero sí estábamos con directores y profesores bastante autoritarios, salvo quizás un profesor que, en el caso de mi curso, nos acompañó siempre, fue muy generoso con nosotros. Claramente, estaba en la disidencia y era Raúl Muñoz, un profesor que es legendario porque la mayor parte de los ingresados se quedaban en redacción 1, a veces un año o más.

Pensando ya en su carrera profesional, su trayectoria ¿qué destacaría de la forma de hacer periodismo que le tocó vivir a usted?

A pesar de lo que te dije antes, la Escuela retenía una especie de alma, de sello, que hacía muy particulares a los estudiantes de la U. de Chile. Éramos formados para reportear, para la calle, para salir a terreno, se decía. Pero es parte de las leyendas, que en la Católica estaban los que escribían bien y en la Chile los que reporteábamos bien. No era tan así, pero esa es una leyenda que además me da la impresión que ha pervivido, que la Escuela mantiene esa escuela, saca a periodistas duros de ahí.

Yo trabajé en otra Escuela de Periodismo, en otra universidad, y lo que vi a la distancia es que finalmente la formación de la Chile tenía esta cosa de orientación un poco más social, que tenía que ver justamente con el salir a la calle. Pero en los años que a mí me tocaron, ya una mayoría de los que ingresaban a periodismo, si les preguntabas, más o menos un 10 por ciento de los postulantes querían dedicarse al periodismo, el 90 por ciento restante -en todo el país- quería dedicarse o a las comunicaciones, o a las empresas privadas, al gobierno o incluso dedicarse a otra cosa, pero tener el título. Pero de ese 10 por ciento que eran los alumnos vocacionales, la mayor parte iba a la Chile, por lo cual uno más o menos entendía que los alumnos de la Chile -en su mayoría- era gente que quería seguir en el periodismo.

Hoy lo que ha pasado es que el mercado profesional se ha restringido, hay menos medios de los grandes que contrataban más gente y hay más medios pequeñitos, con un volumen de empleo menor, entonces estamos en un problema que espero que iremos superando cuando nos adaptemos a la nueva realidad. Pero la formación de la Chile para mí fue el reporteo, el cuidado de los detalles, no creerse la versión de primera mano, tener un cierto escepticismo y distancia del poder cualquiera que fuera: incluso una junta de vecinos.

Eso creo que me ayudó mucho en la carrera, a trabajar en medios que eran difíciles en su momento. Yo salí a hacer mi práctica y di bote un par de veces en medios que no me interesaban, hasta que gracias a uno de los pocos profesores que eran de excepción ahí, Abraham Santibáñez, logré que me aceptaran en la Revista Hoy, que era una revista disidente, el único lugar donde claramente te inspirabas en la oposición al régimen, después aparecieron más, pero era la única en ese momento.

Pareciera que hoy se vive una pérdida importante de confianza de la ciudadanía, con incluso grados de agresividad contra periodistas ¿A qué se debe esto y cómo el periodismo y los periodistas podemos dar vuelta la situación?

Somos parte de una crisis de confianza general en las instituciones, pero aun así, cuando miras las encuestas en general, los medios están mejor evaluados que otras instituciones, en particular la radio, que tiene una tremenda llegada y más confianza con la gente. Hay una relación un poco más de complicidad con las personas. La gente, en su inmensa mayoría, a pesar de que siempre pensamos otra cosa, se informa por la televisión. Creo que estamos en un problema que es mundial y que como tal hay que buscar el factor común, y lo único que encuentro es el de las redes digitales.

Frente a eso no supimos reaccionar muy bien. Cuando esto comenzó en los años 90 se produjo un masivo robo de contenido, las plataformas tomaban contenidos de los diarios y medios, y los ponían en sus pantallas de manera gratuita, con o sin firma, y eso significó que se nos fue nuestro principal ingreso, que era la publicidad. Fue un asalto perpetrado por varios años y no le dimos importancia hasta que era tarde y hoy tenemos que recuperar eso, la confianza.

Tienes razón con la agresividad que se ha visto, pero te voy a decir una cosa, toda masa humana siempre es peligrosa y hostil con los periodistas, de cualquier tipo, desde un concierto a una manifestación. Pero hay que ir. Esto es parte de los riesgos del oficio, es verdad, hemos sufrido agresiones a veces de la policía, de los manifestantes, pero mi experiencia es que siempre en un grupo grande un periodista es una amenaza o porque somos sapos o porque grabamos, tomando testimonios, porque hacemos nuestro trabajoEso pasó el 18 de octubre, tuvimos una cobertura muy débil, la mayor cobertura fue una cámara fija sobre la plaza Baquedano, eso no es una cobertura real.

¿Qué cree que le faltó ahí al periodismo?

Estar en la calle. Mucha gente estaba en las redacciones mirando la televisión con esta pantalla fija, mirando Google, redes, pero eso no sirve, hay que hacer lo que hizo desgraciadamente un arquitecto, Iván Poduje, que al día siguiente se dedicó a caminar por Santiago. Era lo que teníamos que hacer nosotros, pero no lo hicimos. Nuestras salas de redacción estaban muy debilitadas en ese momento. Son pecados que después hay que reparar.

Tomando en consideración el momento que vive actualmente el país, con un proceso histórico cruzado por una pandemia que genera condiciones muy particulares, ¿qué rol tendría que cumplir el periodismo?

Estábamos en el suelo y la pandemia nos pateó. Pero sí como reflexión es interesante que en la pandemia los medios volvieron a ser valorados, porque una cosa que se necesitaba es alguien que te explique las cosas y en el desconcierto que generó la pandemia se produjo una revalorización de los medios, ya sea porque transmitíamos las noticias científicamente correctas, sea porque veíamos las cifras, contradecíamos a los gobiernos en su información oficial. Creo que la pandemia, a pesar de que nos desalojó de las salas de redacción, nos recuperó bastante la confianza del público. Además, en Chile estamos en un proceso políticamente complejo, pero creo que la prensa se ha ido reponiendo.

Este caso que acaba de ocurrir del constituyente Rojas Vade se debe a la prensa. Él confesó que había mentido cuando lo habían descubierto, ahí se ve la importancia de esto, y lo mismo con las fiscalizaciones a otros poderes, hay que seguir haciendo eso.

Y pensando en la situación de pandemia, pero respecto al papel de las redes sociales en la proliferación de noticias faltas sin evidencia, ¿cómo se contiene esto?

Creo que estamos en un momento donde hay que pelear duramente por la libertad de expresión, es el centro también de mi formación en la U. de Chile, a pesar del momento que me tocó o quizás por esa misma razón. Nosotros valorábamos la libertad de expresión, quizás como no la han valorado generaciones posteriores, y hay que luchar contra cualquier intento de desplazarnos.

Las redes sociales tuvieron un impacto negativo creo por esto mismo, y al final demostraron ser el instrumento de gobiernos muy discutibles, como el de Trump, el que más uso las noticias falsas, que hasta inventó el concepto de verdades alternativas. Trump no pudo, pero podría haber sido un dictador como los hay en Europa del Este, líderes autoritarios que están censurando y usando las redes en su favor, así que es un tema que hay que luchar.

Hoy hay mucho periodismo digital. No hay que confundir lo que digo con eso. Los medios que florecen en esa esfera tienen la misma validez que los otros, hay algunos incluso de mejor calidad que medios establecidos, esa es otra herramienta que tenemos.

Pensando en las complejidades que abre el tema de la irrupción de lo digital y en la necesidad de incorporar voces tradicionalmente excluidas, ¿cómo se maneja la objetividad, la veracidad y la tensión respecto a la propiedad de los medios sobre la pauta?

La objetividad es el típico tema de discusión en el periodismo, pero está bien que se discuta porque es un concepto complejo. Creo que el periodismo aspira a la verdad, otra palabra complicada, pero no hablamos de la verdad trascendente, divina, que esa es para la gente que es religiosa o mística, tampoco de la verdad judicial, que tiene otras características, ni la verdad estatal, que le conviene a los gobiernos, sino una verdad más modesta e importante: la verdad de los hechos, factual.

Cuando nos atenemos a eso es más fácil entender de lo que hablamos, tratar de interponer en un hecho cualquiera la mayor cantidad de puntos de vista, hablar con los involucrados, darle voz a los que no la tienen. Precisamente de eso se trata, de que el periodismo dé lugar a todo lo que tiene interés social y no lo define el Estado ni el gobierno o la policía, sino las propias salas de redacción.

Hemos vivido un periodismo un poco provinciano, luchando con las lucas, pero en los grandes medios el problema de la propiedad está completamente separado de la sala de redacción, eso tenemos que lograr, que la sala de redacción este libre de esa influencia del dinero, del poder, desde los poderosos. Nos cuesta mucho, pero siempre hay que intentarla, incluso a escalas más pequeñas. A veces es pedir más de la cuenta cuando las personas dependen de un salario, pero esta profesión es así, nadie prometió un jardín de rosas.

Recogiendo lo último que menciona, incluso antes de la pandemia había indicios de situaciones difíciles en los medios, en varios hubo despidos masivos y se ha visto un deterioro en las condiciones de trabajo ¿Cómo cree que afecta?

Mucho. Es lo peor que puede pasar a un equipo, que esté a punto de caerse. Tuvo mucho efecto en esto el mundo digital antes de la pandemia, que nos robó parte del ingreso, y bueno la pandemia fue mortal porque cayó la inversión publicitaria y la compra de medios en porcentajes horrorosos. Efectivamente, se produjeron muchos despidos, no sé si en Chile tantas quiebras, pero en el mundo sí hubo muchas.

Siempre que hay problemas de este tipo, cuando se desfinancian los medios, sufren las salsas de redacción, pero hay que esperar que se recuperen, y tratar de reconstruir un sistema de medios más complejo que el que tenemos, donde haya cabida para medios chicos, grandes, autogestionados, empresariales, independientes. No tengo problemas con los medios empresariales, siempre y cuando la sala de redacción sea respetada. Esa ha sido mi experiencia, pero quizás tiene que ver con que siempre he trabajado con equipos fenomenales.

Yo creo que el periodismo es un trabajo de equipo, no de individuos geniales. Los periodistas no están para lucirse. Nuestras ideas -en general- no son más interesantes que las de cualquier persona, no tenemos que ser la estrella, eso es algo que nos hace muy mal, así que a trabajar en equipo.

¿Qué mensaje le enviaría a los estudiantes de periodismo de la U. de Chile, a quienes están empezando, pero también a quienes se aprestan a salir a trabajar?

Les diría que hay tres cosas fundamentales: una es leer, leer y leer mucho, de todo y de todas fuentes, hay que informarse. La segunda es escribir todo lo que se pueda no necesariamente para ser un redactor, es porque escribir ayuda a ordenar la cabeza, a estructurar tu pensamiento. Y lo tercero es salir a la calle, eso es lo único que nos mantiene vivos, el contacto con la realidad, y eso es reportear. Esas son las tres disciplinas que considero básicas, y atraviesan todos los ramos.

Texto: Felipe Ramírez Prensa U. de Chile

Afganistán: UNICEF subraya que las niñas no deben ser excluidas de la escuela

Según los despachos de prensa, el anuncio de reapertura de la escuela por parte de los talibanes se refirió únicamente al regreso de los niños, sin mencionar una fecha de regreso para las niñas.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recibió con beneplácito la noticia de que las escuelas secundarias deben reabrir en Afganistán el sábado, después de meses de cierre debido al COVID-19, pero enfatizó que las niñas no deben ser excluidas de las aulas.

“Estamos profundamente preocupados de que a muchas niñas no se les permita regresar a clases en este momento”, apuntó este viernes en un comunicado la directora ejecutiva de esa agencia, Henrietta Fore.

Según los despachos de prensa, el anuncio de reapertura de la escuela por parte de los talibanes se refirió únicamente al regreso de los niños, sin mencionar una fecha de regreso para las niñas.

“Las niñas no pueden ni deben quedarse atrás. Es fundamental que todas las niñas, incluidas las mayores, puedan reanudar su educación sin más demoras. Y para eso, también necesitamos maestras que enseñen”, agregó.

Los talibanes, que gobernaron Afganistán desde finales de la década de 1990 hasta 2001, recuperaron el control después de que las tropas internacionales se retiraran a finales de agosto y el gobierno afgano colapsara, lo que generó temores de que ese grupo volviera a imponer una interpretación de la ley islámica que prohíbe a las niñas asistir a la escuela.UNICEFUn niño de 12 años, que no va a la escuela, vende plátanos en la provincia de Uruzgan, en el oeste de Afganistán.

“Oportunidad perdida”

Incluso antes de la crisis humanitaria imperante -para la que la ONU organizó una conferencia de donantes- 4,2 millones de menores en edad escolar no estaban matriculados, alrededor del 60% de ese colectivo eran niñas, según UNICEF.

Cada día de educación que pierden las niñas, pierden también una oportunidad para ellas, sus familias y sus comunidades”, agregó.

No obstante esa situación, se habían logrado mejoras importantes para los niños del país que deben ser respetadas y protegidas, recalcó el Fondo para la Infancia.

Durante las últimas dos décadas se consiguieron avances significativos en la educación, con un aumento de tres veces en el número de escuelas en el país y un incremento en el número de niños inscritos, que aumentó de un millón a 9,5 millones.

Apoyar la educación para todos

UNICEF instó a los socios que respaldan el desarrollo a que apoyen la educación “para todos los niños” en Afganistán.

“UNICEF seguirá abogando con todos los actores para que todas las niñas y los niños tengan las mismas oportunidades de aprender y desarrollar las capacidades que necesitan con el fin de prosperar y construir un Afganistán pacífico y productivo”, concluyó Fore.

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