Faridi Juri Sepúlveda Jefa Zona Centro Fundación Las Rosas
El comercio se prepara, los hijos organizan y ajustan sus agendas, para saludar a quienes les dieron la vida -y aunque por la pandemia-, se hará más difícil concretar esos abrazos cargados de amor. Presencial, a distancia o por videollamada, la idea es hacer sentir feliz ese día a una persona muy importante para la gran mayoría de la gente. Muchos corren a comprar un presente o preparar un rico almuerzo -aunque sea solo un detalle-, es una manera de entregar amor, a quien casi siempre es el puntal de la familia y de cada hijo.
En los hogares de Fundación Las Rosas –aunque sus colaboradores y profesionales hacen grandes esfuerzos por contrarrestarlo-, la felicidad de ese día, se entremezcla tristemente Con madres olvidadas y abandonadas por sus hijos y que por motivos diversos no nos corresponde juzgar.
Chile envejece a pasos agigantados. Nuestros 28 hogares a lo largo del país, entregan Cuidados dignos a adultos mayores vulnerables, de los cuales casi el 95% de ellos tienen un alto nivel de dependencia, la gran mayoría semivalentes e inluso postrados.
En estos hogares nacen historias de mujeres, madres y abuelas. Historias tristes, duras y frías. Pero la vida no está completamente perdida, pues en Fundación Las Rosas, éstas “madres del olvido”, encontraron y adoptaron a sus nuevas familias. Cuidadoras, enfermeras, profesionales de la salud y en general todo el personal que compone cada hogar, son ahora las caras visibles de lo más cercano al lecho familiar.
Los aportes, las visitas de lindas personas desconocidas, de actividades voluntarias, son la luz de esperanza para aquellas madres que sin familia, aprecian y reciben con amor una palabra, una conversación o un gesto amable de las que sin serlo consanguíneamente, pasan a ser sus hijos en un nuevo día de la madre.
Fundación Las Rosas es una institución sin fines de lucro. Construye una vejez digna para quienes nada, ni a nadie tienen, brindándoles un hogar, atención médica y cuidados. Se busca acoger, alimentar, acompañar en la salud a personas mayores pobres y desvalidas, manteniéndolas integradas a la familia y a la sociedad de forma digna y activa.
Y es que -en fechas como éstas-, es bueno reflexionar sobre cómo sociedad estamos tratando a nuestros adultos mayores olvidados y qué podemos hacer concretamente por ayudarlos a pasar el resto de su vida con mayor felicidad y esperanzas, de tal manera en que podamos poco a poco ir hablando más sobre madres con amor y menos sobre las “madres del olvido”.
Estudio impulsado por la académica de la Universidad de Chile, Andrea Slachevsky, junto a especialistas de Argentina y Brasil, también determinó que el 31,2 por ciento de este grupo de personas se sintió “más triste” y un 37,4 por ciento aumentó sus síntomas de ansiedad durante la crisis sanitaria. Frente a las complejidades originadas por la pandemia en este grupo de personas y sus entornos, la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo de la U. de Chile lanzó además la caja de herramientas “Viviendo con demencias”.
Las demencias afectan a cerca de 50 millones de personas a nivel global y en Chile se proyectan 500 mil nuevos casos al 2050. Esta realidad se vuelve particularmente compleja ahora, en medio de los momentos más duros de la pandemia en nuestro país, ya que son las familias las que ejercen principalmente las labores de asistencia y protección de los pacientes. Esta situación genera condiciones de trabajo informal con altos niveles de sobrecarga y síntomas ansiosos o depresivos.
En este contexto, la académica integrante de la Red Transdisciplinaria sobre Envejecimiento de la Universidad de Chile (RedEn) y subdirectora del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO), Andrea Slachevsky, realizó un estudio con pares nacionales, de Argentina y de Brasil sobre el impacto del aislamiento social en las personas con demencia, sus cuidadores y familias. A partir de 321 entrevistas telefónicas, se evidenciaron diversas repercusiones negativas: 53 por ciento de los pacientes presentó una disminución significativa de la memoria, un 31,2 por ciento se sintió más triste y un 37,4 por ciento aumentó sus síntomas de ansiedad.
“En pandemia se han discontinuado las atenciones de pacientes con demencias, dando cuenta que no se ha logrado compatibilizar la crisis sociosanitaria del coronavirus con las demás patologías. Este contexto ha irrumpido fuertemente en la vida cotidiana de personas con esta enfermedad, ya que tienen mayor dificultad para adaptarse a nuevos ambientes y desenvolverse con normalidad”, explica la académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.
Frente a la prevalencia de este grupo de enfermedades que afecta las funciones cognitivas, además de las dificultades que han experimentado los cuidadores y cuidadoras durante la pandemia, RedEn y la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VID) de la U. de Chile lanzaron la caja de herramientas “Viviendo con demencias”, un material didáctico, accesible y fácil de entender que busca abordar esta problemática desde un enfoque inclusivo, sistémico y transdisciplinario.
“Esta caja de herramientas es un aporte multidisciplinario que se gestó desde el diseño, pues entendemos que es importante generar respuestas desde todos los ámbitos del saber. Además, es fundamental entender que la implementación de las medidas no solo debe depender de la voluntad de las personas, sino que de políticas públicas que aseguren acceso a la salud y educación”, enfatizó la profesora Slachevsky.
Las recomendaciones de la caja de herramientas se enfocan en las características que deben tener los diversos espacios de la vivienda para que la experiencia de habitar sea inclusiva, considerando la realidad social de Chile, los estándares actuales de accesibilidad, y los síntomas que podrían experimentar las personas con demencia, como dificultades para pensar, aprender, orientarse, comunicarse y memorizar, entre otras.
Entre las medidas adaptables que orientarán a familias y cuidadores destaca el uso de señales visuales con color u objetos que sean familiares y significativos; implementación de entornos accesibles y libres de obstáculos para transitar; instalación de señalética y etiquetas en puntos estratégicos para ayudar a encontrar habitaciones o utensilios; y mantención de espacios ordenados con jerarquía reconocible.
Parte de los objetivos de la caja de herramientas es masificarla para avanzar hacia la elaboración de políticas públicas en la materia. Por ello, también cuenta con el apoyo de instituciones como el Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS), el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), la Corporación Profesional del Alzheimer y otras Demencias (COPRAD), y el Centro Kintún de apoyo comunitario de la Municipalidad de Peñalolén.
La caja de herramientas “Viviendo con demencias” se encuentra disponible para descarga gratuita aquí: https://uchile.cl/u174559
La Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos expresó este martes su profunda preocupación por la reciente actuación de las fuerzas del orden en la ciudad colombiana de Cali que finalizaron con varios muertos y heridos.
La madrugada del lunes al martes la policía abrió fuego contra los manifestantes que protestaban por el proyecto de reforma tributaria impulsada por el Gobierno Colombiano.
La portavoz del organismo, Marta Hurtado, explicó hoy ante los medios de comunicación en Ginebra que la Oficina en Colombia está tratando de verificar el número exacto de fallecidos y que busca determinar las circunstancias que condujeron a los incidentes en Cali.
“Hemos recibido información y hemos sido testigos del uso excesivo de la fuerza por parte de agentes de seguridad, uso de balas reales y golpes y detenciones, todo en un contexto muy volátil”, describió.
La vocera se mostró consternada por los sucesos ocurridos y resaltó su solidaridad con las personas que fallecieron, las que resultaron heridas y con sus familiares.
Aunque el presidente Iván Duque pidió al congreso la retirada del proyecto el pasado domingo, las protestas se han sucedido desde el pasado 28 de abril y se prevé que culminen mañana, 5 de mayo, con la convocatoria de una manifestación masiva. Según la Oficina de la Alta Comisionada, hasta el momento la mayoría de las protestas han sido pacíficas.
Llamada a la calma y a facilitar el ejercicio de reunión pacífica
Dada la situación extremadamente tensa, con soldados y policías desplegados para controlar la protesta, Hurtado llamó a la calma y recordó a las autoridades del país sudamericano “su responsabilidad de proteger los derechos humanos, incluido el derecho a la vida y a la seguridad personal, y de facilitar el ejercicio del derecho a la libertad de reunión pacífica”.
La vocera también destacó que los agentes deben cumplir con “los principios de legalidad, precaución, necesidad y proporcionalidad a la hora de vigilar las manifestaciones” y advirtió que “las armas de fuego sólo pueden utilizarse como último recurso ante una amenaza inminente de muerte o de lesiones graves”.
Hurtado finalizó su intervención indicando que desde el inicio de las manifestaciones el pasado miércoles, la Oficina de la Alta Comisionada ha recibido denuncias de al menos 14 muertes en el contexto de las protestas en diferentes partes de Colombia, entre los fallecidos habría al menos un agente de policía.
Por su parte, la representante de la Oficina de la Alta Comisionada en Colombia, Juliette de Rivero, explicó hoy en su cuenta de Twitter que mientras monitoreaban la situación de derechos humanos en Cali no se produjeron “disparos directos contra el equipo de ONU Derechos Humanos”.
Sin embargo, matizó que “otros miembros de la comisión recibieron amenazas y agresiones, así como disparos por parte de la policía, sin que nadie resultara impactado”, por ello pidió la investigación de estos sucesos y la correspondiente sanción de sus responsables.
Guterres: Los Gobiernos deben permitir la continuación de las protestas pacíficas
Interrogado sobre el despliegue militar en varias ciudades de Colombia ante la manifestación de ámbito nacional prevista para mañana, el portavoz de las Naciones Unidas explicó hoy que, en cualquier situación similar, los gobiernos tienen la responsabilidad de permitir que las protestas pacíficas continúen.
Stephane Dujarric señaló que hasta el momento no tiene conocimiento de que se haya producido ningún contacto directo entre el presidente Iván Duque y el Secretario General de la ONU.
De llevarse a cabo una cobertura universal en partería hasta el año 2035 se evitarían aproximadamente dos tercios de las muertes maternas, de recién nacidos y de niños que nacen muertos, salvando 4,3 millones de vidas al año.
Un nuevo estudio de las Naciones Unidas advierte que actualmente el mundo se enfrenta a una escasez de 900.000 de matronas, una cifra que equivale a un tercio del personal de partería necesario a nivel mundial.
La pandemia del coronavirus no ha hecho más que agravar estos problemas relegando las necesidades sanitarias de las mujeres y los recién nacidos a un segundo plano. La COVID-19 también ha provocado la interrupción de los servicios de partería y el desvío de las matronas a otros servicios sanitarios.
Estas son algunas de las principales conclusiones del informe 2021 sobre el estado de la partería en el mundo, elaborado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (la agencia de salud sexual y reproductiva de la ONU), la Organización Mundial de la Salud y la Confederación Internacional de Matronas y sus socios, que evalúan el personal de partería y los recursos sanitarios relacionados en 194 países.
El estudio destaca que la grave escasez de matronas se está cobrando un elevado peaje mundial en forma de muertes evitables.
Según un análisis realizado para este informe y publicado por la revista científica The Lancetel pasado mes de diciembre, se demostró que, de financiarse por completo los servicios de partería para el año 2035, se podría evitar el 67% de las muertes maternas, el 64% de las muertes de recién nacidos, el 65% de los niños que nacen muertos y salvar 4,3 millones de vidas al año.
Aunque el anterior informe sobre el estado de la partería en 2014 ya alertaba sobre este déficit de personal y proporcionaba una hoja de ruta para remediarlo, los avances en los últimos ocho años han sido demasiado lentos. El actual informe muestra que, de progresar al ritmo actual, la situación solo habrá mejorado ligeramente para 2030.
La desigualdad de género es un factor no reconocido en este déficit masivo de personal, ya que las mujeres representan el 93% de las matronas y el 89% de las enfermeras.
La continua falta de recursos del personal de partería es un claro síntoma de que los sistemas sanitarios no priorizan las necesidades de salud sexual y reproductiva de las mujeres y las niñas, y no reconocen el papel de las matronas.
La presentación del informe coincidió con el Día Internacional de la Matrona, que se celebra anualmente el 5 de mayo. Este día reconoce el papel crucial que desempeñan estas profesionales de la salud en la prevención de la mortalidad materna y neonatal y en la capacitación de las mujeres para que tomen las mejores decisiones para ellas y sus bebés.
Las matronas no se limitan a atender los partos
El oficio de partera no se reduce a atender los partos. Entre sus múltiples funciones se incluyen la atención prenatal y postnatal e incluye una serie de servicios de salud sexual y reproductiva, como la planificación familiar, la detección y el tratamiento de infecciones de transmisión sexual y los servicios de salud sexual y reproductiva para adolescentes.
La presidenta de la Confederación Internacional de Matronas, la doctora Franka Cadée, explica la situación actual que sufren estas profesionales y emplaza a los gobiernos a tomar medidas de inmediato.
“Como profesionales autónomas de atención primaria, las matronas son continuamente ignoradas y ninguneadas. Ha llegado el momento de que los gobiernos reconozcan las evidencias que demuestran el impacto de los cuidados que prestan las parteras en la mejora y protección de vidas, y que actúen en relación con las recomendaciones del informe”, destacó.
Para que las matronas alcancen su la totalidad de su potencial es necesario invertir más en su educación y formación, en la prestación de servicios y en su liderazgo. Los gobiernos deben priorizar la financiación y el apoyo a la partería y tomar medidas concretas para incluir a las matronas en sus políticas sanitarias.
En la muestra de Plataforma Minima e Intermitente, habrá un espacio para exhibir el nanometraje “Cuerpo-Territorio”, además de un nanoensayo que visualiza el proceso de creación y una serie de láminas sobre el trabajo de investigación.
Durante el mes de mayo, el dispositivo audiovisual creado colaborativamente entre Plataforma Minima y Nahuel Sánchez Tolosa (artista visual patagónico en Córdoba), dará cuenta de la investigación sobre cuerpo-territorio, estrenada recientemente en el Festival de Artes Escénicas FEDAC, en Coyhaique.
Como segunda gran ventana de exhibición se suma la muestra instalativa que tendrá lugar en la Galería Co-ART, de Córdoba, Argentina. Desde el 7 de mayo hasta el 7 de junio, estará abierta esta muestra presencial, compartiendo espacio con otros artistas internacionales que también fueron parte del Proyecto Diálogos Intermitentes. En esta oportunidad, el trabajo en torno a “Cuerpo-Territorio. Diálogos Intermitentes” tendrá también una muestra visual en formato de instalación que facilite la experiencia visual-sonora.
Asimismo, estará complementada por un nanoensayo que visualiza el proceso de creación y una serie de láminas sobre el trabajo de investigación realizado entre Minima y Nahuel Sánchez Tolosa.
Los conceptos cuerpo y territorio se transforman en el punto de unión y apertura a nuevos diálogos y abordaje bidimensional y subjetiva de la imagen cuerpo como un repositorio de experiencias, vivencias y particularidades según su contexto o territorio, adquiriendo así una materialidad y sustento plasmado a través de la exploración visual (fotografía/video) y la articulación de nuevas poéticas cuerpo espaciales, otorgándole una mirada transformadora a las diversas propuestas.
“La creación fue realizada en formato digital vía trabajo telemático. Durante dos meses sostuvimos reuniones de pauta con Nahuel, abordando así diversas formas de visualizar la relación entre cuerpo, espacio, territorio. Las miradas sobre esta triada conceptual también estaban permeadas por las formas individuales y colectivas desde el habitar, la biografía e investigación. La composición existe y se sostiene mediante materialidades, estructuras, diseño o recursos audiovisuales, por mencionar algunos. Juego conceptual que se propone cuando se manifiesta el “no lugar” y el “cualquier lugar” como una desarticulación máxima al concepto tradicional de propuesta escénica convencional”, señalaron desde Minima.
Como complemento de la muestra colectiva, Minima también integra un catálogo que da cuenta de todos los diálogos que se realizaron durante el primer trimestre mediante la articulaciónn del Laboratorio Intermitente.
“En este contexto de aislamiento inédito, Intermitentes es una suma de voluntades artísticas que se materializan en la virtualidad y en la presencialidad; un impulso creativo que se da paso desde un pasaje material digital al formato analógico. La importancia de este laboratorio es que este tipo de iniciativas complejiza nuestro quehacer como artistas dentro del universo que habitamos”, expresó Nahuel Sánchez Tolosa, Coordinador del Laboratorio de Procesos Artísticos Contemporáneos.
¿Cómo nace la conexión con Intermitente?
Pensar y asumir el espacio en nuestras prácticas creativas, en relación directa con la experiencia de un cuerpo y/o movimiento, en el que el espacio se convierte en un elemento que guía el proceso de abstracción, sostiene e incorpora al cuerpo para generar narrativas, nuevas poéticas e innovación en recursos expresivos.
De acuerdo a lo señalado desde Minima, esta conexión con Córdoba nace desde la invitación directa realizada por el coordinador de Intermitente, laboratorio de procesos contemporáneos, Nahuel Sánchez Tolosa, con quien además se co-creó la pieza audiovisual (nanometraje) “Cuerpo-Territorio”.
A partir de ello, se planteó la creación como un artefacto corporal, en el cual el cuerpo y el movimiento se transforma en una máquina difusa, un nuevo marco para la puesta en escena y articulación de narrativas y estéticas diversas en torno a la figura de cuerpo existencial. Un trabajo articulado que da cuenta de una experiencia remota sobre tránsitos posibles”, argumentaron desde Minima e Intermitente.
Lo interesante de haber sido parte de este laboratorio creativo, es que nos permite la articulación con otros y otras artistas del Cono Sur y fortalece las metodologías creativas a partir del contexto actual, los dispositivos tecnológicos para compartir y exhibir.
Con un ciclo de actividades, que inició el 16 de abril con tres funciones de su montaje “Des atar. Atmósferas para sellar”, en el Teatro Biobío, la plataforma de investigación y creación en danza contemporánea Conmover, continúa reflexionando sobre esta disciplina junto a bailarines y coreógrafos/as locales y en el marco del Día Internacional de la Danza.
El sábado 24 activó el conversatorio “Liminal”, que reunió a más de 15 personas de la danza a rodear la pregunta ¿por qué seguimos bailando? La instancia tuvo un carácter reflexivo en torno a las trayectorias, impulsos y modos de hacer de cada persona vinculada al oficio y el resultado de este diálogo será compartido con la comunidad en las redes sociales de la plataforma creativa durante las próximas semanas.
En continuidad con estas acciones, la plataforma creativa integrada por Natalia Figueroa, Loreto Urrutia y Francisco Carvajal, está desarrollando la instancia llamada “Opción de insistir”, ejercicio colaborativo que convocó a los artistas escénicos María José Bretti, Lorna Riveros, Franco Van Der Molen y Fernanda Coloma, a trabajar en tres días de laboratorio de improvisación, durante la franja Elige Vivir Sano, entre las 6:00 y las 9:00 am. Natalia Figueroa, integrante de Plataforma Conmover, comenta que “la idea de laboratorio es abordar corporalmente el por qué insistir en la danza, pregunta que nace en las conversaciones sostenidas en Liminal y que cada intérprete está desplazando al cuerpo generando un material corporal y visual que será registrado y, posteriormente, editado para ser compartido con la comunidad”. La coreógrafa e investigadora enfatiza en que estas actividades se entraman a todo el trabajo que como agrupación vienen desarrollando desde el año 2015 en artes corporales.
El Laboratorio “Opción de insistir” se está realizando en tres fechas, el 25, 27 y 29 de abril, y el proceso será compartido en las próximas semanas con la comunidad a través de las plataformas digitales de Conmover, como un documento que toma el pulso a nuestro presente desde la danza. Actualmente, están en etapa de grabación, bajo la mirada audiovisual de Antü Miranda, en el horario estipulado y respetando todas las medidas sanitarias, en el Parque Metropolitano, que ha dado su consentimiento para realizar las acciones en sus espacios.
La invitación es a estar atentos/as a sus redes para conocer de estos profundos procesos creativos en danza en nuestra ciudad.
Más de 7000 trabajadores de la salud han fallecido por el COVID-19, mientras que se ha doblado el número de los que trabajan en casa. Para hacer frente a futuras emergencias como la planteada por el COVID-19, la agencia que vela por los trabajadores insta a implementar o fortalecer las políticas laborales de seguridad y salud nacionales, integrándolas a las medidas de respuesta a posibles crisis.
El COVID-19 ha trastornado el mundo del trabajo y es probable que los efectos sean duraderos. Uno de los que más han sufrido han sido los que han estado en la primera línea de frente de la lucha contra el virus.
Más de 7000 trabajadores sanitarios han fallecido desde que surgió la crisis del COVID-19, y 136 millones de empleados en esos servicios y los de asistencia social corren el riesgo de contraer esa enfermedad, según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
“No cabe una demostración más clara de la importancia que reviste contar con un entorno de seguridad y salud en el trabajo sólido y resiliente”, dijo Guy Ryder, director general de esa Organización.
Por ese motivo, es necesario que los países pongan en marcha sistemas de seguridad y salud en el trabajo sólidos y resistentes, a fin de mitigar los riesgos que corren todas las personas en el mundo del trabajo frente a futuras emergencias sanitarias, afirmó este miércoles la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En un nuevo informe, publicado con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, celebrado cada 28 de abril, la agencia de la ONU explica que para echar a andar estos sistemas hace falta invertir en infraestructura e integrar todas sus provisiones en los planes nacionales de preparación y respuesta a las crisis.
Además de proteger a los trabajadores, de esta manera se facilitaría la continuidad de la operación empresarial aún en tiempos de emergencia, sostiene la publicación.
Invertir en sistemas de seguridad y salud en el trabajo no sólo contribuirá a responder a la actual pandemia y a recuperarse más rápidamente evitando nuevos contagios, sino que creará resiliencia para hacer frente a cualquier crisis futura que pueda surgir, subraya.
El director general de la OIT se refirió a la pandemia de COVID-19 como “una demostración clara de la importancia de contar con un entorno de seguridad sólido y resiliente” en el mundo del trabajo.
“La labor de recuperación y prevención requiere la mejora de las políticas y los marcos institucionales y normativos a escala nacional, así como su adecuada integración en los marcos de respuesta frente a la crisis”, insistió Guy Ryder.
Según el estudio “Anticiparse a las crisis, prepararse y responder – Invertir hoy en sistemas resilientes de SST”, la emergencia del COVID-19 colocó a los trabajadores no sólo en riesgo de contraer el virus en el lugar de trabajo, sino que los sometió a restricciones de movilidad y produjo un aumento de las modalidades de teletrabajo, así como el cierre de muchas actividades comerciales y de manufactura.
Por ejemplo, antes de la pandemia, había unos 260 millones de trabajadores a domicilio (sin incluir a los trabajadores domésticos o de cuidados). La Organización Internacional del Trabajo estima que esa cifra podría haberse duplicado, con hasta uno de cada tres trabajadores trabajando a distancia en América del Norte y Europa, y uno de cada seis en África subsahariana.
La OIT señala que el impacto de la crisis afectó el mercado de trabajo, las condiciones laborales, los salarios y, en muchos casos, el acceso a protecciones como las licencias por enfermedad y las prestaciones sociales.Agência Brasil/Marcello Casal JrTrabajador informal en Brasil
Economía informal
Con respecto a los trabajadores de la economía informal, generalmente los más pobres y desprotegidos, el texto enfatiza que su vulnerabilidad se ha agudizado en el contexto de la pandemia.
Añade que las medidas de confinamiento total o parcial aplicadas en muchos países, que afectan a unos 5000 millones de personas en el mundo, han golpeado a unos 1600 millones de trabajadores informales, que trabajan en sectores como los servicios de alojamiento y alimentación, la industria manufacturera, el comercio mayorista y minorista y la agricultura.
En cuanto a las mujeres, indica que son un colectivo sobrerrepresentado en los sectores más perjudicados.
Los trabajadores de la economía informal, especialmente en los países en desarrollo, no tienen más opción que trabajar a pesar de las restricciones de movimiento e interacción social, los confinamiento y otras medidas porque no tienen acceso a protecciones sociales como las licencias o subsidios por enfermedad o emergencias.
Además, las condiciones de vida hacinadas e insalubres hacen casi imposible el distanciamiento físico en sus viviendas.
“El hecho de no poder cumplir con las precauciones exigidas por las autoridades sanitarias puede contribuir a la tensión social y a las prácticas y comportamientos transgresores, que ponen en peligro los esfuerzos de los gobiernos por proteger a la población y luchar contra la pandemia. Los trabajadores informales generalmente no tienen acceso a los equipos de protección personal, ni a desinfectantes o estaciones de lavado de manos, lo que los expone a un mayor riesgo de infección”, advierte la OIT.ONU Mujeres/Pornvit VisitoranMujeres migrantes en una fábrica de cerámica en el norte de Tailandia.
Diálogo social
Entre las provisiones para enfrentar las emergencias, la Organización destaca el papel crucial del diálogo social en todos los ámbitos de respuesta.
“Es fundamental consultar a los trabajadores y a sus representantes y comunicarse con ellos para crear respuestas que tengan en cuenta las necesidades no solamente de los trabajadores, sino de los empleadores y la sociedad en su conjunto”, apunta.
De acuerdo con la OIT, un diálogo social eficaz ayuda a ofrecer mejores soluciones para adaptarse a las circunstancias y generar confianza.
El informe también recuerda que las normas laborales internacionales son una referencia importante para proteger el trabajo decente en el contexto de las respuestas a las crisis.
“El respeto de las normas internacionales del trabajo contribuye a una cultura de diálogo social y cooperación en el lugar de trabajo que puede ser clave para la recuperación y para evitar una espiral descendente en el empleo y las condiciones de trabajo, tanto durante como después de las crisis”, subraya.ONU Mexico/Alexis AubinVendedores ambulantes en México, en medio de la pandemia de coronavirus.
Marcos institucionales
La agencia asevera que la pandemia ha evidenciado la necesidad de que los países cuenten con un marco institucional nacional sólido de seguridad y salud en el trabajo, al igual que una autoridad competente en la materia que ejerza el liderazgo y actúe como organismo de confianza en una crisis para producir respuestas más coordinadas y rápidas.
Agrega que la emergencia del COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de que los servicios de salud en el trabajo actúen “como puente” entre los sistemas de salud pública y el lugar de trabajo con servicios como el asesoramiento, la consulta, la educación y la formación; el seguimiento de los casos, y la notificación a las autoridades sanitarias y de la seguridad social.Plantación de Café. Foto: FAO
Sensibilización sobre seguridad y salud en el trabajo, el caso de México
El estudio considera fundamental que los trabajadores, los empleadores y la sociedad en su conjunto cobren conciencia de la importancia de la seguridad y la salud en la esfera laboral.
Como ejemplo de una buena práctica en este renglón, cita las campañas de sensibilización sobre sobre el tema en las cadenas de valor del café en México.
Dicha iniciativa implicó la producción de una serie de recursos audiovisuales por parte de la OIT y la Federación Nacional de Cafeteros con el objetivo de concienciar a los trabajadores sobre la seguridad y la salud en el trabajo en las cadenas de valor del café durante la pandemia de COVID-19.
La campaña incluyó una radionovela de diez capítulos sobre diversos aspectos de la seguridad y salud en el trabajo, incluida la mitigación del riesgo de COVID-19 durante la cosecha.
También se crearon cuñas radiofónicas, en alianza con la Federación Nacional de Cafeteros, para hablar de los peligros del coronavirus y de cómo mantenerse a salvo en el sector del café. Por último, se produjo una serie de videos en los que se habla de la prevención del COVID-19 en la agricultura, así como de la limpieza, la desinfección y otras medidas de mitigación.
Jonas Garrido Novoa jgarrido@flrosas.cl Supervisor de Captación Biobío – Ñuble Fundación Las Rosas
Nuestras personas mayores llevan más de 400 días sin recibir visitas, esta situación dramática viven cientos de adultos mayores a causa de la pandemia. El aislamiento y soledad, que se repite en nuestras residencias motivó al protagonista del aclamado documental “Agente Topo” a no olvidarlos.
El protagonista de la cinta dirigida por Maite Alberdi, invita a todos los chilenos y chilenas a empatizar y unirse a esta gran obra que es Fundación Las Rosas, donde necesitamos de personas generosas que se sumen y nos ayuden a continuar cuidando, alimentando y acompañando a más de 2.200 residentes que viven en nuestros 28 hogares desde La Serena hasta Osorno.
¿Por qué te necesitamos? El Coronavirus sin duda ha producido grandes secuelas, en el caso de los adultos mayores una significativa baja de peso, agravada por su condición de salud. Para poder afrontar esta realidad es que necesitamos de la generosidad de todos, sumándose a nuestra red de amigos los aportes se convertirán en tarros de suplementos nutricionales para cada uno de los residentes que están sufriendo del enflaquecimiento debido a las secuelas que les dejó el covid-19, como también podríamos aumentar las horas kinesiológicas que requieren.
Sabemos que los desafíos que enfrentamos en este tiempo son números y complejos, la invitación es a ver en nuestros residentes una prioridad que no puede esperar, ellos nos necesitan hoy, ayúdanos a entregarles la certeza de saberse amados y sostenidos en su vulnerabilidad, ayúdanos a cuidarlos para siempre. Ayuda al agente topo a cumplir con esta misión posible y necesaria de sumar dos mil nuevos amigos para nuestra Fundación.
Pablo Fossa, PhD. Facultad de Psicología, Universidad del Desarrollo
Claudio Araya, PhD. Escuela de Psicología, Universidad Adolfo Ibáñez
Hace más de un año hemos sido golpeados, en el mundo entero y en nuestro país por una pandemia. Aunque la mayoría de nosotros nunca había experimentado una pandemia, llevamos con nosotros la representación mental de lo que es una plaga.
La palabra pandemia (pan = todo y demos = pueblo) significa “conjunto del pueblo” o “que afecta a todo el pueblo”. Unas de las primeras pandemias registradas en la historia de la humanidad es la conocida como la plaga de Atenas (en el año 430 a.c.), la cual tuvo una duración de 4 años dejando aproximadamente a 100.000 muertos.
Tal vez, la pandemia más conocida por nosotros es la famosa peste negra (entre los años 1347 y 1350 d.c.), que afectó a toda Europa, con una duración de 6 años y dejando a más de 75 millones de fallecidos.
Más recientemente la gripe española (entre los años 1918 y 1920) duró 2 años aproximadamente y dejó más de 50 millones de muertes.
Pareciera que, cada cierto tiempo, una pandemia emerge y asola a la humanidad. Poner en contexto a las pandemias y reconocer las semejanzas y diferencias nos permiten comprender de mejor forma las particularidades del proceso que estamos viviendo hoy.
Reconociendo lo anterior, la pandemia es un fenómeno complejo, que no considera únicamente la dimensión sanitaria. Comprender el fenómeno pandémico como exclusivamente sanitario sería entenderlo parcialmente, acotándolo sólo en su dimensión materialista y biológica. Los periodos pandémicos, en el amplio sentido de la palabra, incluyen una dimensión psicológica y social, que puede quedar invisibilizada por la perspectiva exclusivamente médica. La dimensión psicológica y social no se opone a la perspectiva médica, sino que complementa y contextualiza el fenómeno de la pandemia.
Estos fenómenos sanitarios y culturales despiertan en todos nosotros el arquetipo del apocalipsis – o fin del mundo – que todos nosotros compartimos en nuestro inconsciente colectivo. El temor al contagio, a la muerte, a la cesantía, la hambruna y el caos, por un lado, y, la angustia del encierro, el aislamiento, el miedo y el parar del mundo, por el otro lado. Compartir esta crisis a nivel social explica en parte el desorden social, el híper-abastecimiento, los altos niveles de angustia, depresión y violencia que hemos observado en el último año.
La pandemia por COVID-19 que actualmente experimentamos presenta un ingrediente diferente al de la Gripe Española y a las anteriores. En gran medida por la época en la cual vivimos y por los avances de la ciencia y la tecnología. Hoy existen diferentes medios para mantener el contacto durante el aislamiento. Se han desarrollado nuevas formas de interacción y organización en el trabajo. La distancia y el aislamiento se intenta diluir, al menos ilusoriamente, a través de plataformas virtuales de interacción humana. Vivir la pandemia con el desarrollo tecnológico actual, y con Zoom, al parecer, es muy diferente a vivirla sin Zoom, lo cual transforma en modo en que se vive la experiencia del aislamiento durante la pandemia.
Las plataformas de interacción virtuales tienen evidentes ventajas. Por un lado, nos permite interactuar y relacionarnos, nos ayudan a seguir en contacto, cuando podríamos no hacerlo. Pero ¿qué pasa cuando ya no tenemos al cuerpo en estos encuentros?
La mayoría de nosotros ha establecido durante la pandemia interacciones virtuales con sus seres queridos e interacciones a distancia en el trabajo o en la educación. Algunos han debido asistir a clases, celebrar cumpleaños, conversar con su pareja o amigos por Zoom u otros medios de comunicación virtual. Estos sistemas nos han permitido continuar con la vida “como si” continuara todo igual.
Sin embargo, esta forma de interacción humana tiene algunos riesgos menos visibles. Con esto, nos referimos no sólo a la fatiga por exceso de pantalla, sino también que la experiencia de estar frente a una pantalla deja algunas dimensiones de la experiencia fuera. Una de ellas, de las más importantes, es el cuerpo.
La corporalidad ha sido objeto de estudio en la historia del pensamiento filosófico, antropológico y psicológico. No obstante, el interés por el estudio del cuerpo en los académicos e intelectuales ha sido considerablemente menor en comparación con otras funciones/dimensiones de la experiencia humana, como son, por ejemplo, las funciones cognitivas, la neurobiología y las emociones. Al parecer, el dualismo moderno separó la mente del cuerpo, desacoplando la vivencia corporal de todas las otras dimensiones de la experiencia, obteniendo una visión desintegrada del ser humano. Recordemos que, para Platón, el cuerpo es “la cárcel del alma, y es el alma la que vive eternamente – en el mundo de las ideas – luego de la muerte del cuerpo físico”. La modernidad, como periodo histórico, cultural, económico e intelectual, terminó por separar cuerpo y mente, e impuso una comprensión mecanicista de la corporalidad. Hoy en día se valora la imagen corporal en desmedro de una mayor conciencia corporal.
Las investigaciones han mostrado que el 90% de los gestos no verbales (movimientos corporales) ocurren durante el habla (McNeill, 1992). Esto es, nos movemos más mientras estamos hablando e interactuando con otros. Estudio muestran la expresión corporal que tienen diferentes procesos psicológicos durante la experiencia cotidiana (Olivares, Opazo, Sepúlveda & Cornejo, 2015; Fossa, 2019). Por otro lado, investigaciones han mostrado la importancia del rostro en las interacciones humanas, específicamente, en las expresiones de emociones (Ekman & Friesen, 1971; Banninger-Huber, 1997; Benecke, Peham, & Banninger-Huber, 2005; Gottman, Levenson, & Woodin, 2001).
Estudios han demostrado la importancia de la corporalidad completa para comprender los estados mentales, emocionales y actos comunicativos del otro (Cornejo, Hurtado, Cuadros, Torres, Paredes, Olivares, Carré & Robledo, 2018; Yoshimoto, Shapiro, O’Brien & Gottman, 2005; Aviezer, Trope & Todorov, 2012). En este sentido, el cuerpo cumple un rol fundamental en el proceso de comprensión mutua.
Estudios recientes también han demostrado el rol de la coordinación y la sincronía en interacciones empáticas y no empáticas (Fossa, Cornejo & Carré, 2016; Fossa, Molina, De la Puerta & Barr, 2020). Cuando logramos una conexión emocional en nuestros encuentros, los cuerpos se coordinan y sincronizan. En cambio, por el contrario, cuando aumentan los niveles de tensión y desacuerdo en una interacción, se ha demostrado que los movimientos de los cuerpos se desacoplan (Cornejo, Hurtado, Cuadros, Torres, Paredes, Olivares, Carré & Robledo, 2018; Fossa, Molina, De la Puerta & Barr, 2020).
Es decir, la investigación ha logrado mostrar la existencia de una coordinación no verbal y vocal en interacciones de alta conexión afectiva como son, por ejemplo, las relaciones amorosas, las amistades significativas, la relación psicoterapéutica entre el terapeuta y el consultante, entre otras.
Si bien son indiscutibles las ventajas de poder mantenernos conectados mediante videollamadas, un importante riesgo que puede pasar fácilmente desapercibido es el de invisibilizar la riqueza y complejidad del otro. En este tipo de interacciones, las dimensiones vitales de nuestra experiencia humana, como por ejemplo el cuerpo se ven considerablemente reducidas.
Por medio de una pantalla no podemos captar los olores, las texturas y ni los sabores, apenas percibimos los micro-gestos faciales; vemos parcialmente los cuerpos, los contextos físicos y relacionales en los cuales los demás están.
La expresión del sentir y del emocionar del otro puede sernos aún más difíciles de captar. Corremos el riesgo de que muchas de las experiencias vitales simplemente queden fuera del pequeño rectángulo que vemos mediante una pantalla.
La interacción virtual homogeneiza la experiencia, la encuadra, la recorta y tenemos que hacer un esfuerzo para contrarrestar esta homogeneización. Un nombre, una fotografía o un video inclusive son apenas un pálido reflejo de lo que la persona está viviendo en la relación que está teniendo mientras se comunica.
Para contrarrestar esta homogeneización, tenemos que volver, una y otra vez a ver a la persona que está detrás del rectángulo, volver a encontrarnos y humanizar a la persona con quien nos encontramos, y hacer esto mediados por una pantalla implica tener la motivación y hacer un significativo esfuerzo.
Seguro que en estos meses de pandemia hemos tenido experiencias significativas y emotivas con otros mediados por pantallas, las cuales han requerido voluntad, flexibilidad y poner en práctica nuestra habilidad de estar presentes ahí junto al otro.
Sin dudas, el contexto digital está generando nuevos escenarios vitales, los cuales llegaron para quedarse. Pero, con ello vienen también nuevos desafíos, siendo quizás uno de los más significativos la visibilidad del otro y hacerlo incluyendo su experiencia íntegra.
Junto con desarrollar habilidades tecnológicas, necesitamos con urgencia desarrollar habilidades de presencia, empatía y compasión para ponerlas en práctica en el nuevo contexto virtual, para así no dejar de vernos como los seres sintientes y complejos que somos, ya que más allá del desarrollo tecnológico, seguimos hoy y seguiremos en el futuro necesitando del encuentro genuino con el otro, y hoy nos vemos impelidos a tener estos encuentros mediados por la tecnología.
La presencia que logramos en una videollamada no es sinónima a la presencia de cuerpo presente. La palabra Sucedáneo significa “cosa que imita algo sin alcanzar todas sus cualidades”. Zoom es un excelente sucedáneo… pero un sucedáneo, al fin y al cabo. No debemos olvidarnos de que la vida es multidimensional y sobre todo multisensorial (lo cual incluye a todo el cuerpo), y que el ser humano es intrínsecamente relacional. Necesitamos del calor del otro para hacer crecer nuestros vínculos y nuestra identidad.
¿Qué se pierde al no tener al cuerpo en nuestras interacciones? Las expresiones corporales como la mirada, el tacto, el aroma. La felicidad de los amantes en un matrimonio no alcanza a atravesar la pantalla y el frío desapego de la despedida ante la muerte no se alcanza a apreciar totalmente por Zoom. El calor de la vida no se logra transmitir por la fría pantalla. El poder de un silencio emotivo, lo profundo de un suspiro y lo erótico de una mirada, no entienden de pantallas. Necesitan del encuentro humano de cuerpo presente en el aquí y ahora para demostrar, por un segundo, la complejidad e inmensidad de la naturaleza humana. La pantalla no permite experimentar el calor del amor y el desarraigo de la muerte.
La invitación es a desarrollar una perspectiva consciente, hacemos un llamado de alerta, a no confundir dimensiones, valorar el cuerpo y la riqueza del encuentro, los cuales nunca podrán ser reemplazados del todo por la digitalización de la comunicación.
Antes del desarrollo de las sociedades y de la aparición del lenguaje, fuimos sólo cuerpos… y al parecer en la modernidad no le hemos otorgado aún el lugar que se merece.
Que la pandemia no nos haga olvidar la importancia del cuerpo. Quizás necesitábamos distanciarnos para, cuando volvamos a estar de cuerpo presentes, poder valorar con más fuerza el aroma, la temperatura de la piel y afecto que sobrepasa los límites del cuerpo cuando nos abrazamos.
A través de la comunicación online los recintos educativos buscan mantener el entusiasmo y curiosidad por aprender, disminuyendo la brecha en tiempos de Covid-19 al acceso a espacios de cultura, arte y medio ambiente.
En marzo los espacios educativos Parque Alessandri Coronel, Museo Artequin en el Parque y Museo Artequin Los Ángeles, todos pertenecientes a la Fundación CMPC, cumplieron un año con sus puertas cerradas al público, a raíz de la Pandemia. Pese a la imposibilidad de la atención directa de las personas, en especial de delegaciones escolares, desde los recintos ubicados en la Región del Biobío buscan continuar su labor como referentes de apoyo académico en contenidos de educación ambiental y artística.
Para ello, presentan una novedosa forma de aproximar al público escolar a la educación artística y educación ambiental, temáticas que se implementan regularmente en los establecimientos. Durante este primer semestre del 2021 realizarán talleres educativos gratuitos, adaptados para ser presentados en las clases online y dirigidos por los propios guías educativos. La propuesta se creó en base a los objetivos de aprendizaje priorizados por el Ministerio de Educación para los distintos niveles
“En el equipo cultural de Fundación CMPC vemos como una enorme responsabilidad continuar contribuyendo disminuir la brecha en el acceso a los espacios culturales, de arte y medio ambiente”, comenta Maite Artiagoitia, directora de Cultura de Fundación CMPC. Añade que la propuesta está enfocada “para motivar a los niños y niñas, para que no pierdan el contacto con el entorno cultural y naturaleza, y mantengan curiosidad y entusiasmo por aprender de distintos temas”.
Los contenidos, que van desde diversos movimientos artísticos, el arte en la ciudad, reciclaje, fotosíntesis y cambio climático, podrán ser reservados gratuitamente de lunes a viernes, por colegios de distintas regiones del país, ampliando el público objetivo que atienden los recintos culturales de la Región del Biobío.
“El taller tiene una duración entre 20 y 25 minutos. Comienza con un guía educativo del Parque Alessandri Coronel, Museo Artequin del Parque o el Museo Artequin Los Ángeles, quien interactúa directamente con los estudiantes a través de la plataforma de aprendizaje que utiliza el establecimiento. Posteriormente, se hará una presentación con material gráfico o audiovisual, una demostración práctica y una sugerencia de actividad, según el tema abordado”, sostiene Maite Artiagoitia. “En la parte final, se comparte pequeño test para que los estudiantes participen y se motiven. A los profesores, en tanto, se les solicita una coordinación antes del taller y una pequeña encuesta de satisfacción posterior”, complementa.
¿Cómo reservar?
Las reservas de actividades se podrán realizar a través de los correos parque.alessandri@fundacion.cmpc.cl y artequinla@fundacion.cmpc.cl, o al teléfono 930845022. El profesor tiene la posibilidad de agendar talleres de lunes a viernes.
Deben seleccionar el horario y el taller que desean realizar con los cursos. A la cita se unirán dos guías educativos del área cultural de la Fundación CMPC.
Al solicitante se le pide nombre completo, establecimiento educacional al que pertenece, número de teléfono y correo, plataforma que utilizan para clases online, además de cantidad de estudiantes que componen el curso y nivel.