Arauco ingresó ayer el Estudio de Impacto Ambiental de su proyecto de US$250 millones, que proyecta la construcción de un parque eólico de 215 MW al alero de su iniciativa de Modernización y Ampliación de la Planta Arauco (Mapa, de US$2.350 millones), ya en construcción.
El proyecto considera la construcción y operación de un parque de generación de energía eólica compuesto por 43 aerogeneradores. La energía generada será derivada a una subestación eléctrica en alta tensión que forma parte del Proyecto (subestación del PEVS), desde donde se conectará, a través de una Línea de Transmisión Eléctrica (de una longitud aproximada de 60 km, con una tensión de 220 kV, para entregar la energía al Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Se estima que generará el equivalente a la energía para 540 mil hogares. Se contempla que el proyecto sea construido en un plazo de hasta dos años, informó la empresa. Además, generará 400 empleos durante su fase de construcción, y 15 en su fase de operación. (Diario de Concepción).
El encuentro fue organizado por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático y la Asociación de Productores de Cerdos, ASPROCER.
Hablar hoy de economía circular en la industria agroalimentaria no es algo inusual. Cada día es más frecuente escuchar voces de diferentes sectores que instalan la necesidad de avanzar en esta materia, para así construir una industria más limpia y eficiente. Lo que representa hoy la economía circular para los productores, es una oportunidad de transformarse.
Con esta idea ya instaurada, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC), en conjunto con la Asociación de Productores de Cerdos (ASPROCER) presentaron el seminario “Oportunidades para la economía circular en el sector agro”, instancia de conversación orientada a las pequeñas y medianas empresas que buscan transformar sus procesos y comenzar a crear economías circulares en la medida de sus posibilidades.
Este seminario constituye el hito de cierre del programa de transformación tecnológica energética y ambiental del sector PyME Porcino, que ha sido desarrollado por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático y ASPROCER en estos dos últimos años. El director ejecutivo de la Agencia, Giovanni Calderón, comentó que este programa de relevancia nacional es clave para impulsar la economía circular en el país. “La evaluación es tremendamente positiva, para nosotros como Agencia es la primera experiencia en que se analiza una posibilidad concreta de cambio tecnológico en los procesos productivos de prácticamente una industria completa. La Agencia precisamente tiene como misión mejorar los procesos productivos de distintas áreas de la economía y hacerlos más sustentables, y no hay nada más concreto que hacerlo con la industria porcina”, indicó Calderón.
Por otro lado, Juan Carlos Domínguez, presidente de Asprocer, señaló “estamos viviendo un tiempo de cambios. Pasar del paradigma de tener una economía lineal, donde generar residuos era parte del proceso, a una economía circular donde la industria no solo reduce significativamente los gases de efecto invernadero que se generan, sino que ahora, se transforman en un producto de valor agregado que cierra el ciclo productivo, por ejemplo, los bio-abonos que se generan a partir de purines de cerdos. Para nuestra industria hacernos cargo de estos temas es trascendental para nuestro desarrollo, nuestro desafío es aumentar nuestra producción pero conscientes y con respeto por el medio ambiente”.
El seminario fue inaugurado por el subsecretario de Agricultura, Alfonso Vargas, quién presentó la visión del Ministerio de Agricultura respecto a la economía circular en el agro, destacando que este tipo de programas “son las cosas que tenemos que ir haciendo progresivamente para lograr que la economía circular funcione, donde hoy en Chile es algo muy incipiente. Por lo tanto, este es el camino para que no perdamos tantos alimentos en el mundo y cumplamos nuestra agenda 2030”.
El momento más destacado de la jornada fue la exposición de Joop Colsen, presidente de la compañía holandesa Colsen International, empresa experta en tecnologías sustentables para la economía circular, quien entregó su visión de este tema y cómo en Europa se está abriendo paso. “La experiencia de Europa es bastante nueva. Están trabajando en proyectos de economía circular en los últimos 10 años, no sin un número de fracasos. Pero se ha avanzado bastante sobre todo en la masificación del compostaje”, explicó el experto.
Finalmente, la jornada cerró con la presentación de Rodrigo Ortega, académico de la Universidad Técnica Federico Santa María y director de Agriservice, entidad especialista en fertilidad de suelos, nutrición de plantas y agricultura de precisión, como parte inicial de un segundo proyecto que busca que las Pymes implementen la fertilización de suelos con material orgánico producido en las mismas plantas. Esta iniciativa es parte de los resultados del programa de transformación tecnológica energética y ambiental del sector PyME Porcino, y también cuenta con el respaldo de la ASCC y Asprocer.
Al respecto, Rodrigo Castañón, gerente general de ASPROCER, comentó “este proyecto que esperamos culminar en mayo, busca impulsar el uso de purines con fines de fertilización y le da continuidad al trabajo que hemos desarrollado en el sector Pyme en los últimos dos años”.
Hoy la Región de Ñuble dispone de autonomía. Las nuevas autoridades deberán administrar no sólo el presupuesto asignado, sino enfrentar las oportunidades y desafíos, en conjunto con las distintas organizaciones sociales que han impulsado el anhelo de gestionar sus recursos naturales y propiciar el desarrollo sustentable desde una mirada local. Continua leyendo “Los desafíos ambientales de la nueva Región de Ñuble”
En la octava versión del evento de divulgación científica más importante de América Latina, 37 destacados expositores internacionales estuvieron presentes en las 10 versiones regionales de Congreso Futuro, actividades con que se busca aportar la mirada local de los desafíos que impone el futuro para cada territorio.
Más de 10 mil habitantes de regiones pudieron disfrutar de forma presencial y miles de personas vía streaming, las charlas de nivel mundial en las que participaron expositores internacionales y más de 200 investigadores y docentes locales, además de actividades paralelas en temáticas elegidas para generar conocimiento de acuerdo a la realidad y desafíos de futuro de cada uno de los territorios locales.
Los encuentros organizados por 22 universidades en conjunto con los gobiernos regionales y el Senado de la República, se realizaron en paralelo al encuentro de Santiago y que contaron con eventos satélites en cada región, con transmisión en línea.
El Teatro Regional del Biobío fue el escenario de la charla del doctor y profesor en neurociencia cognitiva, Anil Seth, quien expuso acerca de la Inteligencia Artificial y la base biológica de la conciencia.
El senador Guido Girardi, presidente de la Comisión Desafíos del Futuro del Senado, indicó que este encuentro se ha transformado en el evento de ciencia, filosofía y arte más importante de Latinoamérica y uno de los más relevantes a nivel mundial”, comentó el legislador.
Agustín Infante Lira
Ingeniero Agrónomo,
Magister en Desarrollo Rural, doctor en Agroecología
Director regional del Centro de Educación y Tecnología (CET),
Yumbel, Región del Biobío.
Muchas familias campesinas han emigrado a la ciudad dado las malas condiciones sociales y del estado de sus recursos naturales. Hoy se suma los graves efectos del cambio climático. Sin embargo, también podemos encontrar a diversos grupos que han sido capaces de buscar, ingeniar y adaptar diversas estrategias socioeconómicas y agroecológicas para hacer frente a estas nuevas condiciones.
Estos “modos de hacer”, esta sabiduría heredada, generosa por su simpleza y eficiencia, son las que no solo deben ser fomentadas, sino que observadas con atención, ya que se trata de conocimiento materializado y puesto a prueba en complejos contextos ecológicos y socioeconómicos como es el que enfrenta hoy la familia campesina.
Con diversas comunidades rurales, de distintas regiones del país, compartimos experiencias campesinas que muchas veces son opacadas por otro tipo de tecnologías que requieren de mayores inversiones y dinámicas. Consideramos que lo relevante es fortalecer redes, sabiduría y prácticas para enfrentar decididamente el cambio climático.
Bienvenidas las grandes convenciones y acuerdos internacionales, más aún cuando se traducen en políticas, programas, planes y acciones concretas al alcance de quienes quieran incorporarlas para enfrentar los desafíos ambientales, rescatando la riqueza y belleza de prácticas centenarias.
Aquí algunas ideas y medidas
Intercambiar, rescatar y cuidar de semillas más rústicas y resistentes a condiciones adversas de su localidad. Están adaptadas a las condiciones locales de clima, suelo y agua.
Diversificar sus cultivos y frutales de manera de disminuir los riesgos por algún evento específico climático. De esta forma siempre podrán contar con cosecha y alimentos para su familia.
Adaptarse y utilizar cada vez con más frecuencia tecnologías de energías alternativas o más eficientes en el uso de la leña. Incorporan hornos de barro, secadores solares y paneles fotovoltaicos para sus bombas de agua, casas y cercos eléctricos.
Realizar un manejo adecuado del agua. Cosechar el aguas de las lluvias, construyen pozos profundos, almacenar y realizar una distribución eficientes del agua por medio de cintas y goteros de riego.
Tomar conciencia de la importancia de proteger y mejorar su suelo, aplicando menos abonos químicos y pesticidas y favoreciendo la utilización de abonos orgánicos de manera de asegurar un buen contenido de materia orgánica de su tierra. No realizar quemas de rastrojos y mantener una cubierta vegetal sobre el suelo.
Implementar infraestructura para protegerse de las inclemencias del clima como invernaderos, mallas antiheladas, sombreaderos y el uso de mulch sobre el suelo.
Fortalecer la producción para el autoconsumo familiar de manera de contar con alimentos siempre sin depender de condiciones climáticas, productivas y de mercado favorables para generar ingresos destinado a la compra de ellos. Disponer de cereales, huertos hortícolas, chacras, diversos frutales, animales menores, miel y hierbas medicinales.
Organizarse para optar a proyectos de agua potable rural, mejoramiento comunitario y trabajos asociativos.
Todo comenzó gracias a unos ramos que cursó Francisca Quevedo en la carrera de Historia y Geografía en la Universidad de Concepción, cursos que la hicieron reflexionar sobre el impacto de las personas en el paisaje y en la configuración de los territorios. Luego empezó a investigar sobre cuáles eran las mejores formas de no contaminar en la vida cotidiana “y encontré un mundo lleno de posibilidades, donde cada acto es un tremendo aporte al cuidado del planeta. Sin embargo, el interés por la conservación de la flora y la fauna siempre estuvo presente gracias a mi familia, quienes me inculcaron el respeto por la naturaleza desde mi niñez”. De esta manera, Francisca creó su primera gran acción: Estoy Verde, que comenzó como una página de educación ambiental en Instagram, donde comparte información sobre contaminación ambiental y consejos de cómo hacer la diferencia si quieres ayudar a cuidar nuestro entorno natural. Luego, esta página educativa se transformó en una agrupación comunitaria, donde junto a Caterina Riquelme y voluntarios de la organización, realizaron recuperación de plazas, talleres, charlas, limpiezas de playas y soporte en algunos eventos masivos. “Uno de los grandes problemas que tenemos como organización es la necesidad de adquirir fondos para funcionar y poder hacer nuestra labor educativa, ya que al actuar en espacios públicos o privados, siempre es complejo el tema de la inyección de recursos. Muchas personas consideran que al querer colaborar al medio ambiente, debemos hacerlo gratis, sin embargo, para poder ayudar es importante contar con un respaldo financiero”, comentó.
Reciclaje En segundo lugar, y de forma paralela a la sensibilización ambiental con Estoy Verde, Francisca comenzó a reciclar en su casa. Rápidamente sus cercanos le pidieron ayuda para trasladar, clasificar y reciclar en sus hogares. Bajo esta necesidad, nace Equilibra, su emprendimiento de reciclaje a domicilio, que ahora abarca a empresas y eventos. “Ha sido complejo el tema de coordinar horarios para los retiros, sin embargo, un gran logro fue ser seleccionada por la incubadora del Departamento de Fomento Productivo de la Municipalidad de San Pedro de la Paz, que me ha capacitado para mejorar Equilibra”.
¿Qué falta para reciclar adecuadamente? En Chile, los puntos de reciclaje son escasos y accesibles sólo para la población que vive en centros urbanos altamente poblados. “A corto plazo deberían aumentar para que las personas sean conscientes de su consumo y tender a disminuir sus residuos, si queremos un planeta habitable de aquí a cien años”. Además –insistió- deben potenciarse los emprendimientos locales que trabajen con los materiales reciclados, para que no se envíe a las industrias de Santiago y del extranjero, y así disminuir su huella ecológica.
¿Alguna experiencia local o internacional que merezca ser destacada? En Concepción es destacable la labor de la Fundación El Árbol, como ejemplo para Estoy Verde; además, a nivel nacional existe la Asociación de Consumidores Circulares en Santiago, que educan acerca de las decisiones de compra y cómo afectan el planeta. Existen otros emprendimientos como IMEKO, quienes reciclan colillas de cigarro, además de grandes empresas como Triciclos, que son grandes referentes en el tema del reciclaje.
¿Cuáles son tus sueños, tus metas, proyecciones profesionales y de emprendimiento? Espero seguir trabajando en educación, para que nuestro diario vivir sea más sustentable. Creo que el foco deben ser los niños, porque pese a que no tienen internalizados muchos hábitos que contaminan, las decisiones de compra y de formas de vida, son inculcadas por sus padres, una generación que no está tan sensibilizada. Creo que la organización comunitaria puede llegar a la actual generación, además de mi emprendimiento, mientras que desde el sistema escolar puedo hacer un enfoque dirigido a los niños y docentes. “En la actualidad, los jóvenes tienen más conocimiento del problema de la contaminación ambiental por plásticos, por CO2 y por los hábitos de consumo que otras generaciones. Sin embargo, no siempre saben cómo resolver esas problemáticas en su vida diaria, entonces es clave que existan prácticas reales que se puedan aplicar en la cotidianeidad, que finalmente no dependen de la edad, sino que de la voluntad”.
Daniela Enríquez
Nutricionista funcional y coach en psicología de la nutrición
Fundadora de Nutrición Bioactiva www.nutricionbioactiva.cl
Hoy cambiar el rumbo hacia un estilo de alimentación saludable es un desafío cada vez mayor. Las personas están comenzando a dejar de lado los alimentos procesados y prefiriendo los alimentos de origen natural.
Eso es muy bueno tanto para nuestros cuerpos, como para el medio ambiente, ya que por un lado estamos optando por ingredientes que aportan mayor nutrición y menos químicos y por otro, alimentos con menos envoltorios y procesamientos.
Sin embargo, al aumentar el consumo de alimentos naturales podemos empezar a generar la misma o mayor cantidad de “basura” pero esta vez orgánica, a partir de cáscaras y partes de alimentos que no se suelen consumir.
Es por eso que quiero mostrarles una receta que rescata un posible desecho que es bastante voluminoso y que podríamos comer para obtener muy buenos beneficios para nuestra salud: la cáscara de sandía.
Con esta parte de la sandía, aunque no lo crean, pueden hacer varias recetas. Pero en este caso, les presentaré una preparación funcional, donde transformaremos la cáscara en un probiótico gracias a la fermentación, con múltiples beneficios, no solo para tu intestino, sino para tu salud en general.
Y además, ¡es deliciosa!
Si les gustan los pepinillos encurtidos o el chucrut, su sabor será muy cercano, pero más suave.
Pueden consumirla sola, agregar a ensaladas, acompañando carnes o hamburguesas vegetales, así como también servirla en galletas o pan sobre palta o hummus. ¡Es una receta ideal para aperitivos!
Paso a paso:
Una vez que hayas comido tu trozo de sandía, puedes hacer inmediatamente esta receta o guardar la cáscara refrigerada y tapada por unas horas.
Para comenzar, pela la cáscara, descartando la parte verde y dura.
Corta la cáscara en trozos. Pueden ser cuadrados, rectángulos o láminas.
Prepara una salmuera, agregando 1 cucharada sopera de sal de mar a 800 ml. de agua.
Revuelve para disolver bien la sal.
En un frasco limpio, acomoda los trozos de cáscara de sandía.
Agrega condimentos, yo usé 6 granos de pimienta entera y una pizca de eneldo. Puedes usar además un trozo de jengibre fresco rallado, cortado en láminas o entero, queda delicioso y con más propiedades digestivas.
Vierte encima el agua, hasta cubrir la cáscara, pero procurando dejar un centímetro de espacio hasta el borde, porque la fermentación suele generar gas.
Tapa el frasco y guárdalo en un lugar fresco, cálido y oscuro, lejano a la humedad. Déjalo sobre un pla, por si se produce mucho gas y el líquido tiende a salir. Estará listo dentro de 5 a 7 días.
Una vez listo, lo puedes guardar refrigerado por hasta 1 mes, cuidando de que no haya contaminación cruzada al usar utensilios sucios y no dejando estar mucho tiempo afuera a temperatura ambiente.
Para servir, te aconsejo que lo presentes como aperitivo, sobre tostadas o galletas con palta.
Corta el pan en trozos, agrega palta en puré y encima coloca uno o dos trozos del fermento.
Sal y pimienta, y si quieres agrega un toque de cilantro, perejil, ciboulette o albahaca fresca.
Finalmente, consideramos que la alimentación es un proceso que abarca todas las esferas del ser humano (físico, mental, emocional y espiritual) y que su mejoría involucra una transformación positiva en estas áreas.
Quienes ofrecen experiencias en torno a la biodiversidad predominante en la zona, coinciden en que es clave conjugar el turismo con información relativa a conservación de flora y fauna, así como también recalcar en la importancia de cuidar el entorno y potenciar la idea de crear un parque marino o área marina protegida, justo frente a la caleta, ya que desde la costa por ejemplo, se han podido observar hasta diez ballenas en pocos minutos, a sólo 22 kilómetros del centro de Concepción.
Caleta Chome, emplazada en la Península de Hualpén, en la Provincia de Concepción, posee una riqueza natural, humana y cultural difícil de graficar con palabras, ya que el entorno en su conjunto habla y se presenta por si solo.
En la localidad existe una variada oferta turística, gastronómica y de observación de flora y fauna, principalmente marina, asociada a la conservación de sus especies, que la convierten en una verdadera experiencia sustentable.
En la localidad, pequeños emprendedores locales ofrecen gran variedad de empanadas, pescado frito, mariscales y cebiches, como el Kiosko la Susana, donde su propietaria junto a su madre de 87 años, fueron pioneras en deleitar a los visitantes con sus preparaciones en base a productos que ellas mismas extraen del mar.
En tanto, Lenga Expedition, ofrece paseos en bote y rutas de kayak desde Lenga hasta la Playa Ramuntcho. También está presente Kayak Travel, que realiza tours guiados desde Caleta Lenga al Faro Punta Hualpén, con interpretación de flora, fauna y geología.
Asimismo, Explora Octava ofrece tours guiados por senderos y cabalgatas hacia el sector de la desembocadura del Río Biobío, Rocoto y Laguna Verde.
Y para los amantes de experiencias subacuáticas, el Centro de Buceo Prosub, orienta su servicio tanto para profesionales como para novatos, donde destacan los bautizos submarinos para los que comienzan en la actividad, así como también rutas cuyo destino son vestigios de naufragios ocurridos en la península para los más experimentados.
En la zona se puede observar el Pingüino Magallánico y de Humboldt, aves marinas como el Cormorán Yeco, el Cormorán Guanay, Cormorán Pato Lile, Pelicanos, gaviotas y jotes. Asi como también el Petrel Gigante Sub Antártico, el Chungungo, las ballenas Sei, Jorobada, orcas, Delfín Oscuro y lobos marinos. La temporada de avistamientos es entre septiembre y abril, pero durante 2018 se observaron orcas a pocos metros de la costa.
Chome Aventura
Turismo Chome Aventura es el emprendimiento turístico de Fernanda Silva, guía de turismo aventura certificada con sello de calidad que otorga Sernatur y que hace 4 años comenzó a realizar tours guiados por Caleta Chome y los alrededores de la Península de Hualpén.
Destacan los senderos rodeados de bosque nativo, miradores donde se pueden observar acantilados donde anidan aves marinas o una pinguinera donde están presentes las especies Magallánica y de Humboldt, a una distancia de 57 metros.
“Si la suerte nos acompaña se pueden ver ballenas desde la costa, también puedes recorrer parte de las ruinas de la ex Ballenera Trinidad de la familia Macaya y conocer la historia a través de fotografías y poder tocar restos de huesos de cetáceos”, aseguró Fernanda.
La caminata más demandada, agregó, es saliendo desde Caleta Chome a la Pinguinera del Fundo Perone o partir desde Chome al sector donde se observan las Islas Cullintos. Cada expedición dura tres horas a un ritmo pausado, ya que se realizan varias “paradas para que los visitantes disfruten el paisaje y conozcan parte de la historia, mitos y leyendas de la zona”, apunto la emprendedora.
La dificultad es mínima, por lo tanto pueden acceder personas desde entre 5 y 70 años, siempre y cuando el estado físico y de salud sea compatible.
Otra ruta tiene como punto de partida Caleta Lenga y finaliza en Caleta Perone, donde “pasamos por diferentes miradores, por la playa Ramuntcho y por el mirador del Cerro Norte que posee vista al faro, para posteriormente bajar a esta pequeña, pero hermosa caleta de pescadores donde hay una playa de piedras de huevecillos ideal para disfrutar el entorno”, relató Fernanda Silva.
Arena blanca y aguas turquesas
Turismo Chome Aventura ofrece además el recorrido que une Caleta Lenga con Playa los Burros, que es la más difícil por la geografía presente, pero a su vez tiene paisajes únicos, donde predominan el Estuario Lenga y una playa de arena blanca y aguas turquesas.
Es la experiencia más larga, por lo tanto es apta para personas de entre 10 y 60 años, siempre y cuando la condición física sea compatible. El recorrido contempla 5 horas de actividad.
“Todas las opciones incluyen degustación de algas marinas y plantas silvestres, además de frutos de la época como el Maqui y la Zarzamora. Además de un clásico como son las empanadas de diferentes mariscos y crustáceos”, precisó.
¿Existe apoyo estatal o líneas de fomento para potenciar el turismo ligado a la ciencia y conservación?
Por lo menos acá en la zona no hemos tenido algún apoyo en este sentido, pero el año pasado me invitaron a participar de un seminario de desenmalle de cetáceos, en representación del sindicato de pescadores de la caleta que pertenezco, impartido por Sernapesca.
¿Cómo podríamos desarrollar más las experiencias en torno a las ballenas, por ejemplo?
En torno a las ballenas sería interesante realizar algún proyecto similar a lo que se está desarrollando en Chañaral, en la Región de Atacama, para implementar políticas de educación orientado a los pescadores artesanales y turistas, para que se pueda preservar el entorno, su flora y fauna marina.
La Fundación Cosmos, administradores de esta área, entregó el informe técnico con el que se inicia el proceso para declararlo como santuario de la naturaleza. El humedal del Río Maipo es uno de los ecosistemas costeros más importantes de Chile central. Esta zona presenta un alto valor biológico al albergar gran cantidad y diversidad de aves migratorias de larga distancia, siendo el 94% de ellas aves endémicas o nativas del país.Continua leyendo “Suman al humedal del Río Maipo al Plan Nacional de Protección de Humedales”
A esta planta se le reconocen no sólo sus propiedades nutritivas y dietéticas, sino también su diversidad genética y capacidad de adaptación a diferentes condiciones agro ambientales. Destacan también sus beneficios culturales y socioeconómicos que tiene sobre el medio ambiente local, advierten desde la la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La Quinua es una especie andina que se originó en los alrededores del Lago Titicaca de Perú y Bolivia. Fue cultivada y utilizada por las civilizaciones prehispánicas y reemplazada por los cereales a la llegada de los españoles, a pesar de constituir un alimento básico de la población de ese entonces, indica la FAO.
El primer español que reportó el cultivo de Quinua fue Pedro de Valdivia, quien al observar las siembras alrededor de Concepción mencionó que, entre otras plantas, “los indios la usaban también para su alimentación”.
En Chile la producción se concentra en el altiplano del norte del país, aunque en la zona centro sur es donde se encuentran las variedades de Quinua del nivel del mar, que tienen una gran importancia para la expansión del cultivo en zonas del mundo, debido a que presentan sensibilidad al fotoperiodo.
Hoy la Quinua se produce también en Francia, Inglaterra, Suecia, Dinamarca, Holanda e Italia. En Estados Unidos se produce en Colorado y Nevada y en Canadá en las praderas de Ontario. Además en Kenia la semilla mostró altos rendimientos y en el Himalaya y las planicies del norte de la India, el cultivo puede desarrollarse también con éxito.
La Quinua destaca por ser una buena fuente de proteínas, fibra dietética, grasas poliinsaturadas y minerales. Su proteína está compuesta por aminoácidos, ocho de los cuales están considerados esenciales tanto para niños como para adultos. Es también una buena fuente de las vitaminas E, B2, ácido fólico, hierro, magnesio y zinc.
Especialistas de la FAO aseguran que ante el reto de incrementar la producción de alimentos de calidad para alimentar a la población mundial en el contexto del cambio climático, la Quinua es una alternativa para los países que sufren de inseguridad alimentaria. Asimismo, tiene el potencial de reducir la dependencia de otros alimentos básicos como el trigo y el arroz.
Investigadores de Perú aseguran que la Quinua puede ayudar a tratamientos de enfermedades mentales. Dichas aseveraciones fueron entregadas en el marco del 1º Congreso Internacional “Alimentos Funcionales y Nutracéuticos Presentes en la Industria Alimentaria”, organizado por Inacap sede Chillán.
Jhony Arisaca, especialista de la Universidad Nacional de Juliaca, Perú, explicó que este cereal, que también se cultiva en Chile, es un alimento nutracéutico y que por su alto contenido en litio puede ser utilizado en tratamientos de enfermedades mentales.
“Esto no es nuevo para los habitantes de los pueblos andinos. Si bien las investigaciones científicas hoy lo avalan, la historia de estos pueblos andinos cita a la Quinua como alimento esencial y que además “alivia los dolores del alma”, siendo utilizado ancestralmente por estas culturas latinoamericanas”, agregó Arisaca.
Los granos de Quinua se tuestan y con ellos se hace harina, con la que se fabrican distintos tipos de panes. También pueden ser cocidos y añadidos a las sopas, usados como cereales, pastas e incluso se fermenta para elaborar cerveza o chicha.
La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 2013 como el “año internacional de la Quinua”, en reconocimiento a las prácticas ancestrales de los pueblos andinos, que la han sabido conservar en su estado natural como alimento para las generaciones presentes y futuras.
Tienen uso medicinal las hojas, tallos y granos, a los que se atribuyen propiedades cicatrizantes, desinflamatorias, analgésicas contra el dolor de muelas y desinfectantes de las vías urinarias. Se utilizan también en caso de fracturas, en hemorragias internas y como repelente de insectos. La planta entera se usa como forraje verde. También se aprovechan los residuos de la cosecha para alimentar vacunos, ovinos, cerdos, caballos y aves.