“La ansiedad deja de ser normal y se transforma en patológica cuando te impide desarrollar tus actividades diarias”

A nivel global, se estima que los diagnósticos por depresión y trastornos de ansiedad aumentaron alrededor de un 25 por ciento durante la pandemia. El temor al contagio y la muerte, la incertidumbre y el encierro fueron claros gatillantes de estas enfermedades mentales que usualmente se presentan de forma conjunta en las personas. Pero, ¿a qué nos referimos específicamente cuando hablamos de trastornos de ansiedad? ¿Son curables? ¿Debo tratarlos de alguna forma específica? En la siguiente entrevista, el psiquiatra y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Pablo Salinas, da luces sobre esta patología.

La ansiedad, emoción que conjuga miedo, angustia y nerviosismo frente a algunas situaciones o contextos de la vida cotidiana, está presente en los animales de forma muy primitiva siendo funcional a la adaptación y defensa de estos en su entorno. Sin embargo, deja de ser algo que los expertos consideran incluso positivo o protector cuando se transforma en una emoción que se produce frente estímulos que no debiesen gatillarla o cuando derechamente limita nuestros quehaceres diarios.

“Los trastornos de ansiedad en general son la representación patológica de algo que es normal, que es la ansiedad. Por ejemplo, si uno lo piensa desde el punto de vista de una persona que tiene que exponerse a un examen, tener mucha ansiedad o no tener nada de ansiedad puede ser negativo, son los extremos de la ansiedad los negativos. Si esa persona se pone cero ansiosa frente a un examen lo más probable es que no estudie. Hay un rango en el que ansiedad normal se maneja, que nos permite desempeñarnos de mejor manera en actividades de la vida diaria, no solo en actividades extremas”, señaló el psiquiatra Pablo Salinas, director del Departamento de Psiquiatría Oriente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

– Cuando hablamos de ansiedad comúnmente la asociamos con una sensación de angustia o también de fobia a algo, ¿cuál sería una definición acertada de este concepto?

La ansiedad es de la misma familia que el miedo y la angustia, en algún minuto se dijo que la ansiedad era la representación psíquica de la emoción de miedo, y que la angustia era una representación más bien física. Pero ansiedad y angustia se toman prácticamente como sinónimos en psiquiatría, no hay una delimitación muy clara.

– ¿Y a qué nos referimos cuando hablamos ya de trastornos de ansiedad?

Los trastornos de ansiedad corresponden a aquellos donde la ansiedad tiene un rol principal y es patológica. O sea, se produce frente a estímulos que no deberían producirla. Ahí tenemos la ansiedad social, que antes se conocía como fobia social, y ahora se le dice ansiedad social porque es más descriptiva en el sentido que hay muchas situaciones de la vida diaria que causan ansiedad, que son situaciones que no deberían causarla, pero el límite tampoco es tan claro. Si uno lo piensa, de algún modo, la gente responde de distintas maneras a distintos estímulos. Por ejemplo, caminar, comer, hablar, no son cosas que habitualmente generan ansiedad, pero hay un grupo de personas a las que sí les generan ansiedad y son los que decimos que tienen ansiedad social. Hablar en público ya es otro tramo, es una situación evidentemente más estresante, y ahí un grupo de gente más grande va a tender a ponerse ansioso, nervioso, sin llegar a sufrir un temor tan intenso que lo paralice. La ansiedad y los trastornos de ansiedad tienen que ver con ciertos niveles, tienen que ver con lo que se espera de la persona. La ansiedad deja de ser normal y se transforma en patológica cuando te impide desarrollar tus actividades diarias.

– Cuando hablamos de trastornos de ansiedad suele mencionárselos junto con la depresión, ¿se dan usualmente juntos?

Yo digo siempre que los trastornos de ansiedad son primos hermanos de la depresión, están muy cerca. De hecho, la depresión tiene dentro de ella algunos síntomas que son indistinguibles de la ansiedad. Antiguamente se hablaba mucho de un trastorno al que se le llamaba ansioso-depresivo, que era como una mezcla de ambas cosas, y la verdad es que cuando uno ve pacientes con depresión, estos pacientes tienen varios síntomas ansiosos, y cuando tú ves personas con trastornos de ansiedad, también presentan síntomas depresivos. Hay personas que tienen los síntomas por separados, pero lo común es que haya una mezcla de ambos.

– ¿Existe algún momento en la vida en que se produzcan más frecuentemente los trastornos de ansiedad?

En general, este tipo de trastornos se comienzan a presentar desde la infancia, son bien caracterológicos. Hay gente que es ansiosa de nacimiento, por así decirlo. Muchas de las fobias, que son parte de los trastornos de ansiedad, se desarrollan desde temprana infancia, mientras que otras tantas ocurren después de algunos sucesos o eventos traumáticos donde la persona experimenta mucho susto.

– ¿Y cómo podemos distinguir los miedos normales de los y las niñas de un trastorno de ansiedad?

El criterio más importante es que le impida hacer algo que el niño debiera poder hacer. Por ejemplo, si el miedo le impide ir al colegio, probablemente ahí hay un marcador claro de que ese niño requiere un diagnóstico. Una vez hecho el diagnóstico, la mayor parte de los tratamientos implican principalmente la terapia psicológica. En ansiedad, la terapia psicológica es lo más adecuado y también en algunos casos se requiere el uso de fármacos. Siempre lo ideal en estos tratamientos es que sea visto por especialistas de ambas ramas, de psiquiatría y psicología.

– ¿Las personas que sufren trastornos de ansiedad pueden tratarse y solucionar definitivamente esta patología?

Los trastornos de ansiedad tienden a ser bastante crónicos, pero eso no necesariamente implica que la persona tenga que estar permanentemente en tratamiento. Estos trastornos tienden a ser recurrentes, van y vienen porque tienen mucho que ver con las situaciones de la vida cotidiana o cosas que pasan. Si una persona que siempre ha sido ansiosa se enfrenta a situaciones más estresantes probablemente volverá a hacer síntomas, y probablemente en ese minuto va a requerir tratamiento de nuevo. En algunos casos el tratamiento puede darse cuando se presenten los episodios y con en eso el paciente va a estar bien, en otros trastornos -porque cuando hablamos de trastornos de ansiedad, hay múltiples trastornos de ansiedad- el uso de terapias psicológicas puede ayudar a que la persona desarrolle mecanismos para poder manejar la ansiedad. Entonces, si bien la persona se va a seguir poniendo ansiosa en algunas situaciones, va a tender a manejarla. Eso también es importante decirlo porque en algunos casos eso funciona. No es que sea curativo, no es que la ansiedad se le vaya pasar, sino que las personas pueden aprender a manejarla y eso es un mensaje importante, porque es bien esperanzador.

– En términos farmacológicos, ¿qué tipos de medicamentos se usan para tratar esta patología?

El tratamiento en general de la mayor parte de las patologías de ansiedad son los antidepresivos, yo creo que eso tiene que ver con que está muy emparentada con la depresión, entonces, aparentemente, los fármacos que sirven para tratar la depresión también sirven para los trastornos de ansiedad. También se utilizan fármacos “SOS”, pero esos sirven para emergencias, para disminuir los síntomas. Uno de ellos es el Rize, que es un ansiolítico muy bueno para usarlo de SOS, pero es solo un paliativo que va a acortar o disminuir las crisis, cosa que la persona no tenga que ir a encerrarse a la casa.

– Durante la pandemia aumentaron mucho los trastornos de ansiedad y la depresión. Incluso ahora se habla de una nueva categoría llamada “Coronafobia”, que sería parte de estos trastornos ansiosos, ¿es posible que de aquí en adelante nos vinculemos a esta nueva ‘patología’?

Yo creo que quizás hablar de “Coronafobia” es algo un poco apresurado, habría que ver si es que hay algo como “Coronafobia”, y si lo hay probablemente no sea algo tan frecuente. Evidentemente la gente que tiene más rasgos ansiosos, que es más desconfiada, probablemente sí iban a reaccionar desarrollando algún tipo de fobia al contagio, pero es posible que eso no sea lo más frecuente de ver. En ese sentido, son mucho más frecuentes los trastornos ansiosos y cuadros depresivos en pandemia. Eso sí claramente aumentó, y sin duda que la pandemia gatilló más trastornos depresivos y ansiosos. Como van de la mano, cuando aumenta uno, aumenta el otro.

Texto: Francisca Siebert

U. de Chile y Servicio Local de Educación de Barrancas instalarán Escuela-Centro Experimental en Parque Carén

El Rector Ennio Vivaldi y el Prorrector Alejandro Jofré recibieron en Casa Central al equipo encargado de dar curso al proyecto de innovación educativa que se desarrollará en Carén, integrado por especialistas de la U. de Chile y representantes del Servicio Local de Educación de Barrancas. La reunión marca el punto de inicio de un trabajo colaborativo que se transformará en un convenio el mes de marzo. “Carén es el espacio para abordar temáticas como la educación desde una perspectiva transdisciplinaria”, aseguró el Rector Vivaldi.

Han sido largas conversaciones las que han ido dando forma a uno de los proyectos que la Universidad de Chile desarrollará en Parque Carén y que mezcla aspectos fundamentales para la Casa de Bello, como la transdisciplina, la conexión con el territorio y la idea de que la Universidad se ponga al servicio de enfrentar los problemas del Chile actual. Se trata de la Escuela-Centro Experimental que se construirá en el terreno emplazado en Pudahuel.

El proyecto comenzó a tomar forma en mayo de 2021, cuando se constituyó un equipo diverso de académicas, académicos y profesionales para iniciar tareas de discusión académica, análisis documental y de aproximación al territorio, con el fin de instalar una institución educativa pública y experimental en un campus que se define por la integración de la tecnología, las artes y el conocimiento científico. “Sin duda, es un espacio donde la innovación educativa puede realizarse, apoyándose también en las distintas iniciativa que allí tendrán lugar y que podrán compartir desafíos comunes para el país. Carén es el espacio para abordar temáticas como la educación desde una perspectiva transdisciplinaria”, explica el Rector Ennio Vivaldi.

En esa línea de trabajo, este jueves 27 de enero se reunieron en Casa Central las autoridades de la Universidad, el Rector Ennio Vivaldi y el Prorrector Alejandro Jofré; el director del Servicio Local de Educación de Barrancas, Patricio Canales, y su jefa de gabinete Alejandra Vergara; e Iván Salinas, en representación del director académico del proyecto de Escuela-Centro Experimental Carén, Víctor Orellana, quien no pudo asistir presencialmente a la reunión por motivos asociados a la emergencia sanitaria en curso.

“Esta reunión marca el inicio de un proceso y de un trabajo a largo plazo entre el Servicio Local de Educación y la Universidad de Chile. Estamos trabajando en un convenio que esperamos finiquitar en marzo para construir un proyecto educativo experimental público con la colaboración académica y pedagógica de la Universidad en el contexto del Parque Carén. Nos pone muy contentos y nos da mucho entusiasmo, porque supone el inicio de un trabajo que pone a la Universidad al servicio de las comunidades”, explica Orellana.

La relación con el territorio es uno de los aspectos claves del proyecto. “Pudahuel es una zona que está experimentando un acelerado proceso de transformación y hay muchas necesidades. Es un sector que tiene muchas contradicciones: al mismo tiempo en que tenemos un proceso de ampliación del aeropuerto, también tenemos comunidades que no tienen agua. La Universidad, entonces, tiene que ponerse a disposición de un proceso de modernización integral, justo y equitativo y ayudar a la comunidad a construir senderos educativos nuevos. Nosotros no vamos a llegar con una receta al lugar, más bien vamos a apoyar con nuestras capacidades un proceso de experimentación educativa que tiene que surgir desde ahí”, añade.

Desde el Servicio Local de Educación de Barrancas, su director Patricio Canales agradeció la reunión y las perspectivas de trabajo conjunto. “Para el Servicio Local significa un gran desafío y también una gran colaboración y ayuda de parte de la Universidad a este objetivo de estar construyendo una nueva educación pública a través de los servicios locales. Esta idea requiere del concurso y la participación de muchas instituciones, en particular de la Universidad, así que recibimos con mucha alegría y agradecimiento este apoyo para mejorar la calidad de nuestro proyecto educativo”, dijo.

La iniciativa se proyecta como una que pueda integrar a diferentes unidades dentro de la Universidad. “Esto no puede ser simplemente un proyecto aislado: tiene que institucionalizarse y estamos trabajando en eso, tanto en el ámbito del Parque Carén como con las unidades académicas, de tal modo de poder poner a disposición la riqueza de la Universidad para ayudar a la comunidad a caminar senderos inexplorados para resolver sus distintas problemáticas, y en particular para construir una educación pertinente al territorio”, describe Orellana.

El proyecto se da en el contexto de un histórico debate constitucional, oportunidad que entrega un espacio para repensar la educación. “No se trata simplemente de un problema de administración: se trata del contenido del proyecto educativo que como país construimos. Ahí las universidades públicas y la educación pública escolar tienen que dialogar más”, añade el director académico del proyecto. “Nosotros queremos hacer un punto de inicio de un trabajo que ojalá pueda apoyar otros procesos en otras localidades sobre cómo las universidades se ponen al servicio de la educación pública escolar. Eso es urgente, el país lo necesita y estamos contentos de poder trabajar en esa dirección”.

Texto: Consuelo Ferrer / Fotos: Alejandra Fuenzalida

Seis pasos para un planeta más limpio y saludable después de la pandemia del coronavirus

Los efectos del confinamiento en el medio ambiente han demostrado que sí es posible vivir en un mundo con aire más limpio, así como trabajar y transportarnos de manera más saludable. Además, el COVID-19 ha demostrado la necesidad de estar sanos para evitar correr mayores riesgos. La agencia de salud de la ONU, con el apoyo de millones de trabajadores sanitarios ha publicado un manifiesto con los pasos a seguir para una recuperación verde y saludable de la pandemia.

El costo humano del coronavirus ha sido devastador, y las llamadas medidas de bloqueo han dado un vuelco a la vida “normal”, pero la crisis puede ser una oportunidad para un futuro mejor, aseguró este miércoles el director de la Organización Mundial de la Salud.

“La pandemia nos ha dado una idea de cómo podría ser nuestro mundo si tomáramos los audaces pasos necesarios para frenar el cambio climático y la contaminación del aire. Nuestro aire y agua pueden ser más limpios, nuestras calles pueden ser más tranquilas y seguras, y podemos encontrar nuevas formas de trabajar mientras pasamos más tiempo con nuestras familias”, expresó Tedros Adhanom Gebreyesus.

El martes, unos 40 millones de profesionales de la salud enviaron una carta a los líderes de cada una de las naciones del G20, pidiendo una recuperación saludable y verde del COVID-19.

Con el apoyo de estos trabajadores esenciales, la Organización ha publicado un manifiesto  con seis simples recomendaciones:

[Descarga nuestra aplicación Noticias ONU para IOS o Android. O subscríbete a nuestro boletín.]

Noticias ONU/Dina NeskorozhanaUna playa limpia en Long Island, Nueva York.

1. Proteger y preservar la fuente de la salud humana: la naturaleza

Las economías son producto de sociedades humanas saludables, que a su vez dependen del medio ambiente natural, la fuente original de todo el aire, agua y alimentos limpios.

Las presiones humanas, desde la deforestación, hasta las prácticas agrícolas intensivas y contaminantes y el manejo inseguro y el consumo de vida silvestre, socavan estos servicios.También aumentan el riesgo de enfermedades infecciosas emergentes en humanos, más del 60% de las cuales se originan en animales, principalmente en la vida silvestre.

Los planes generales para la recuperación posterior a COVID-19, y específicamente los destinados a reducir el riesgo de futuras epidemias, deben ir más allá de la detección temprana y el control de los brotes de enfermedades, también necesitan disminuir nuestro impacto en el medio ambiente.

————————-

Lee también:

————————-©UNICEF/Jordi MatasNiños en Jordania se lavan las manos en su escuela apoyada por UNICEF.

2. Invertir en servicios esenciales, desde agua y saneamiento hasta energía limpia en instalaciones sanitarias

En todo el mundo, miles de millones de personas carecen de acceso a los servicios más básicos que se requieren para proteger su salud, ya sea de COVID-19 o de cualquier otro riesgo.

Las instalaciones de lavado de manos son esenciales para la prevención de la transmisión de enfermedades infecciosas, pero un 40% de los hogares no las tienen.

Los patógenos resistentes a los antimicrobianos están muy extendidos en el agua y los desechos, y se necesita un manejo adecuado para evitar la propagación a los humanos. En particular, es esencial que las instalaciones de atención médica estén equipadas con servicios de agua y saneamiento, incluido el jabón y el agua que constituye la intervención más básica para reducir la transmisión del SARS-CoV-2 y otras infecciones, el acceso a la energía necesaria para llevar a cabo la mayoría de los procedimientos médicos y los equipos de protección para los trabajadores de la salud.

En general, los riesgos ambientales y laborales evitables causan aproximadamente una cuarta parte de todas las muertes en el mundo. La inversión en entornos más saludables para la protección de la salud, la regulación ambiental y la garantía de que los sistemas de salud sean resistentes al clima, es una barrera esencial contra futuros desastres y ofrece algunos de los mejores beneficios para la sociedad.

Por ejemplo, cada dólar que se invirtió en el fortalecimiento de la Ley de Aire Limpio de los Estados Unidos ha devuelto 30 dólares en beneficio a los ciudadanos estadounidenses, a través de una mejor calidad del aire y una mejor salud.Фото ООНUna estación de extracción de petróleo en altamar.

3. Asegurar una transición energética rápida y saludable.

Actualmente, más de siete millones de personas al año mueren por exposición a la contaminación del aire, 1 de cada 8 las muertes en el mundo. Más del 90% de las personas respiran aire exterior con niveles de contaminación que exceden los valores de referencia de calidad de aire. Dos tercios de esta exposición a la contaminación exterior son el resultado de la quema de los mismos combustibles fósiles que impulsan el cambio climático.

Al mismo tiempo, las fuentes de energía renovable y su almacenamiento continúan bajando de precio, aumentando la confiabilidad y proporcionando trabajos más numerosos, más seguros y mejor pagados. Las decisiones de infraestructura energética tomadas se mantendrán durante las próximas décadas.

Varios de los países que fueron los primeros y más afectados por COVID-19, como Italia y España, y los que tuvieron más éxito en el control de la enfermedad, como Corea del Sur y Nueva Zelanda, han puesto el desarrollo verde junto con la salud en el corazón de sus estrategias de recuperación de COVID-19. Una rápida transición global hacia la energía limpia no solo cumpliría con el objetivo del acuerdo climático de París de mantener el calentamiento por debajo de los 2 ° C, sino que también mejoraría la calidad del aire hasta el punto de que las ganancias de salud resultantes compensarían el costo de la inversión hasta dos veces.© FAO/Max ValenciaEl mercado Lo Valledor, principal mayorista de Chile, durante la pandemia de COVID-19

4. Promover sistemas alimentarios saludables y sostenibles.

Las enfermedades causadas por la falta de acceso a los alimentos o por el consumo de dietas poco saludables y altas en calorías son ahora la principal causa de problemas de salud a nivel mundial. También aumentan la vulnerabilidad a otros riesgos: afecciones como la obesidad y la diabetes se encuentran entre los principales factores de riesgo de enfermedad y muerte por COVID-19.

La agricultura, particularmente la destrucción de tierras para criar ganado contribuye aproximadamente un cuarto de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, y el cambio en el uso de la tierra es el principal impulsor ambiental de los nuevos brotes de enfermedades.

Existe la necesidad de una transición rápida hacia dietas saludables, nutritivas y sostenibles. “Si el mundo pudiera cumplir con las pautas dietéticas marcadas por la Organización Mundial de la Salud, esto salvaría millones de vidas, reduciría el riesgo de enfermedades y reduciría en gran medida las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero”, asegura la Organización.OIM/Ester VargasUn barrendero limpia las calles del Palacion Maya en la ciudad de San Marcos en Guatemala.

5. Construir ciudades saludables y habitables.

Más de la mitad de la población mundial ahora vive en ciudades que son responsables de más del 60% de la actividad económica y las emisiones de gases de efecto invernadero. Como las urbes tienen densidades de población relativamente altas y están saturadas de tráfico, muchos viajes se pueden realizar de manera más eficiente en transporte público, a pie y en bicicleta, que en automóviles privados. Esto también trae importantes beneficios para la salud al reducir la contaminación del aire, las lesiones causadas por el tránsito y las más de tres millones de muertes anuales por inactividad física.

Muchas de las ciudades más grandes y dinámicas del mundo, como Milán, París y Londres, han reaccionado a la crisis de COVID-19 al peatonalizar las calles y expandir las ciclovías de forma masiva, lo que permite el transporte con distancia física durante la crisis y ha mejorado actividad económica y calidad de vida.Notiicas ONU/Anshu SharmaUna gruesa capa de contaminación envuelve la capital de la India, Nueva Delhi.

6. Dejar de usar el dinero público para financiar la contaminación

El daño económico del COVID-19, debidoa las medidas necesaria para su control, es muy real y ejercerá una gran presión sobre las finanzas del gobierno. La reforma financiera será inevitable para recuperarse de COVID-19, y un buen lugar para comenzar es con los subsidios a los combustibles fósiles.

A nivel mundial, se gastan aproximadamente 400.000 millones de dólares cada año del dinero de los contribuyentes para subsidiar directamente los combustibles fósiles que están impulsando el cambio climático y causando contaminación del aire. Además, los costos privados y sociales generados por la salud y otros impactos de dicha contaminación generalmente no están incluidos en el precio de los combustibles y la energía. Incluyendo el daño a la salud y al medio ambiente que causan, el valor real del subsidio supera el medio billón de dólares por año, más de lo que todos los gobiernos de todo el mundo gastan en atención médica, y alrededor de 2000 veces el presupuesto de la Organización Mundial de la Salud.

Poner un precio a los combustibles contaminantes en línea con el daño que causan reduciría aproximadamente a la mitad las muertes por contaminación del aire exterior, disminuiría las emisiones de gases de efecto invernadero en más de un cuarto y aumentaría aproximadamente el 4% del PIB mundial en ingresos. Deberíamos dejar de pagar la factura de la contaminación, tanto a través de nuestros bolsillos como de nuestros pulmones.WMO/Tapio NiemiUn amanecer visto desde la torre de observación de Paalijärvi en Finlandia.

Un movimiento global por la salud y el medio ambiente

“A medida que algunos países comienzan a reabrir sus sociedades y economías, la pregunta que debemos responder es si volveremos a ser como eran las cosas o si aprenderemos las lecciones que la pandemia nos está enseñando sobre nuestra relación con nuestro planeta. Reconstruir mejor significa reconstruir de manera más ecológica”, concluye el director de la Organización Mundial de la Salud.

La crisis de COVID-19 ha demostrado que las personas apoyarán incluso políticas difíciles si la toma de decisiones es transparente, basada en evidencia e inclusiva, y tiene el objetivo claro de proteger su salud, sus familias y sus medios de vida, en lugar de servir a intereses especiales. Esto debe reflejarse en la forma en que se elaboran las políticas.

Innovación y tradición devuelven la vida a las tierras degradadas de África

En la región africana del Sahel se pierden cada año millones de hectáreas de tierras de cultivo, pero la agencia de la ONU para la agricultura ha demostrado que los conocimientos tradicionales, combinados con la tecnología más avanzada, pueden convertir los terrenos áridos en suelos fértiles.

La agricultura en la región africana del Sahel no es tarea fácil. Este sector se ve afectado por la degradación de las tierras y la irregularidad de las precipitaciones, y a menudo sufre largos períodos de sequía. Por ese motivo, la tierra suele ser muy dura, lo que dificulta la siembra de semillas y el buen crecimiento de los cultivos. Sin embargo, las nuevas tecnologías pueden reducir esta carga de los agricultores y ayudar a restaurar las tierras para las generaciones futuras.

Moctar Sacande, coordinador del programa “Acción contra la desertificación” de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), habla apasionadamente sobre cómo restaurar las tierras de África.

“Restaurar las tierras degradadas para que vuelvan a un buen estado productivo es una gran oportunidad para África. Aporta grandes beneficios sociales y económicos a las comunidades agrícolas rurales”, afirma. “Es un baluarte contra el cambio climático y aporta tecnologías que potencian los conocimientos tradicionales”.©FAO/ Giulio NapolitanoUnos trabajadores preparan los tractores para empezar a arar en Burkina Faso.

Arado Delfino, el mejor aliado de los agricultores

Afortunadamente, existe una tecnología con la que se puede ayudar a los agricultores que se enfrentan a condiciones de cultivo difíciles y a restaurar las tierras: el arado Delfino.

La FAO llevó al Sahel este imponente instrumento de labranza de vanguardia a través del programa Acción contra la desertificación  y lo utilizó para realizar cortes de una profundidad de más de medio metro en el suelo afectado por la extrema sequedad. Se introdujeron cuatro de estas excavadoras en cuatro países: Burkina Faso, Níger, Nigeria y Senegal, como parte de la Iniciativa de la Gran Muralla Verde de la FAO.

Con el arado Delfino se realizan grandes cuencas receptoras en forma de media luna preparadas para plantar semillas y plantas jóvenes, lo que multiplica por diez la recolección de agua de lluvia y hace que el suelo sea más permeable para la plantación que el método tradicional, y agotador, de la excavación manual.

En el Sahel, la media luna es un método tradicional de plantación que consiste en trazar zanjas que impiden que el agua de las lluvias se derrame y mejorar así la infiltración del agua y mantener el suelo húmedo durante más tiempo. Con ello se generan unas condiciones microclimáticas favorables que permiten el buen crecimiento de semillas y plántulas.

Además, esta herramienta es sumamente eficaz. Cien agricultores que excavan a mano los bancales tradicionales en forma de media luna pueden arar una hectárea al día, pero con una excavadora Delfino enganchada a un tractor pueden hacerse de 15 a 20 hectáreas en un día.

Una vez arada la zona, se siembran directamente las semillas de especies leñosas y herbáceas autóctonas y se colocan las plántulas inoculadas. Estas especies son muy resilientes y crecen muy bien en tierras degradadas, ya que proporcionan una cubierta vegetal y mejoran la productividad de los terrenos que antes eran rasos.©FAO/ Giulio NapolitanoLas mujeres cavan las zanjas en forma de media luna para ahorrar agua en Níger.

La importancia de las tierras restauradas

Al restaurar las tierras, los agricultores se ahorran limpiar más terrenos forestales para convertirlos en tierras de cultivo; una necesidad acuciante debido a la creciente demanda de productos alimenticios resultante del crecimiento de la población en África.

En Burkina Faso, un tercio del territorio está degradado. Esto significa que ya no pueden utilizarse los más de nueve millones de hectáreas de tierras que antes se utilizaban para la agricultura, y se prevé que la degradación irá en aumento, a un ritmo de 360.000 hectáreas al año. De no revertirse la situación, existe el riesgo de que se talen los bosques para dejar paso a terrenos agrícolas productivos.

África está perdiendo cuatro millones de hectáreas de bosque cada año por este motivo, pese a contar con más de 700 millones de hectáreas de tierras deterioradas que podrían ser rehabilitadas.

En Burkina Faso y el Níger, gracias al arado Delfino, ya se ha alcanzado y ampliado el número de hectáreas destinadas a la rehabilitación inmediata. En Nigeria y el Senegal, la estrategia permite intensificar la recuperación de estas tierras.

«La implicación de la población local es esencial», afirma el coordinador de la FAO. “Toda la comunidad participa y se beneficia de los cultivos forrajeros como el heno, que en solo dos años ha crecido hasta la altura de la rodilla. Pueden alimentar a su ganado y vender el excedente y empezar a recolectar productos no madereros, como frutas comestibles, aceites naturales para hacer jabón, miel silvestre y plantas para hacer medicamentos tradicionales”, explica.

Mejorar la vida de las mujeres

Según la Nora Berrahmouni, que ocupaba el puesto de oficial forestal superior de la FAO en la Oficina Regional para África cuando se implementó el Delfino, el arado también reducirá la carga de las mujeres.

“La temporada en que tiene lugar la durísima labor de cavar a mano las zanjas de riego en forma de media luna comienza cuando los hombres de la comunidad tienen que desplazarse con los animales. Así que el trabajo recae en las mujeres”, cuenta Nora.

Dado que esta técnica acelera notablemente el proceso de labranza y reduce el trabajo físico necesario, las mujeres tienen más tiempo para realizar sus muchas otras tareas.

En el marco del programa «Acción contra la desertificación», se fomenta la creación de un comité de aldea en cada zona seleccionada para una rehabilitación, a fin de que este gestione los recursos y asuma el proceso desde el principio.

El proyecto también tiene por objetivo aumentar la capacidad de liderazgo y la participación de la mujer en la rehabilitación a mayor escala de las tierras locales, promoviendo que trabajen como gestoras en estos comités.

“Muchas mujeres dirigen los comités de aldea locales que organizan estas actividades y nos cuentan que se sienten más empoderadas y respetadas”, dice Moctar.

Respetar los conocimientos locales y las técnicas tradicionales es otra de las claves del éxito. Las comunidades han entendido desde hace mucho tiempo que los diques en forma de media luna son la mejor manera de recolectar el agua de lluvia para afrontar la larga temporada de sequía. Con Delfino esta tarea es más eficiente y exige menos esfuerzo físico.

“Al final, el Delfino es solo un arado. Un arado muy bueno e idóneo, pero al fin y al cabo siempre un arado”, dice Moctar. “Cuando lo utilizamos de manera adecuada y en consulta y cooperación, vemos esos progresos”.

Se necesitan con urgencia estos avances. La pérdida de las tierras es la causa de muchos otros problemas, como el hambre, la pobreza, el desempleo, la migración forzada, los conflictos y el mayor riesgo de que se produzcan fenómenos meteorológicos extremos relacionados con el cambio climático. Como dice Moctar, “son demasiados problemas para que en la FAO dejemos que la población vulnerable los enfrente sola”.

Una versión de este artículo apareció por primera vez en el sitio web de la FAO

La OMS insta a los países a mejorar la capacidad de repuesta a las enfermedades tropicales desatendidas

La agencia de la ONU subraya que a menudo estos padecimientos pueden tener consecuencias sanitarias, sociales y económicas devastadoras para más de mil millones de personas en todo el mundo. La conmemoración este domingo del Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas, ofrece la oportunidad de dar un nuevo impulso para acabar con el sufrimiento que provocan estas afecciones, como el dengue o la lepra, causadas por diversos patógenos, como los virus, las bacterias, los parásitos, los hongos y las toxinas

Con motivo de la celebración este domingo del Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas, la Organización Mundial de la Salud pidió activar un renovado impulso internacional para combatir las desigualdades que caracterizan a estas afecciones y garantizar que las comunidades más pobres y marginadas, que son las más afectadas, reciban los servicios sanitarios que necesitan.

En su mensaje por la conmemoración, el director general de la Organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, recordó que la pandemia del COVID-19 ha sumido a millones de personas en la pobreza y ha afectado a quienes ya tienen un acceso limitado a los servicios sanitarios.

El Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas, ofrece la oportunidad de dar un nuevo impulso para acabar con el sufrimiento que provocan estas 20 enfermedades, como el dengue o la lepra, causadas por diversos patógenos, como los virus, las bacterias, los parásitos, los hongos y las toxinas

La agencia de la ONU subraya que a menudo estas enfermedades pueden tener consecuencias sanitarias, sociales y económicas devastadoras para más de mil millones de personas en todo el mundo.

Muchas de estos padecimientos se propagan por vectores -enfermedades infecciosas transmitidas por algunos organismos cono los insectos-, tienen reservorios animales y están relacionadas con ciclos vitales complejos. La suma de estos factores dificulta enormemente su control sanitario.

Las Enfermedades Tropicales Desatendidas prevalecen principalmente en las zonas rurales, en las de conflicto y en las regiones de difícil acceso. Proliferan en entornos donde el acceso al agua potable y al saneamiento es escaso, una situación que se ve agravada por el cambio climático.

Para hacer frente a estas enfermedades es necesario adoptar enfoques transversales y abordar los problemas de salud mental asociados, junto a otras cuestiones como la estigmatización y la discriminación.UNICEF / VolpeSandra y su marido Deyvi dan de mamar a su bebé de nueve meses, Danilo, que nació con la enfermedad del Zika y microencefalia, en la cocina de su casa en Ciudad de Guatemala

Hay que reactivar los programas de control en América Latina

La Organización Panamericana de la Salud se sumó al llamado e instó a los gobiernos a “brindar atención integral y universal” a los millones de personas afectadas por este tipo de padecimientos relacionados con la pobreza.

Entre las más de 20 patologías presentes en la región destacan la lepra, el dengue, la leishmaniasis, la esquistosomiasis, la rabia humana transmitida por perros, la sarna, la enfermedad de Chagas, los parásitos intestinales y el tracoma. Todos estos padecimientos ponen en riesgo la salud de más de 200 millones de personas.
“Prevenir y tratar estas enfermedades es rentable. Las estrategias para combatirlas implican acercar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento a las comunidades vulnerables, así como mejorar sus condiciones de vida, como el acceso a la educación, al agua potable, al saneamiento básico y a la vivienda”, afirmó Marcos Espinal, director de Enfermedades Transmisibles y Determinantes Ambientales de la Salud de la OPS.

La pandemia de COVID-19 interrumpió las actuaciones previstas en los programas de control y eliminación de estas enfermedades en las Américas, tales como las masivas campañas de suministro de medicamentos, las encuestas y la búsqueda activa de casos.

La mayoría de estas actividades se cancelaron en 2020 y se reanudaron gradualmente en 2021. La OPS advierte que estas interrupciones pueden demorar la eliminación o el control de algunas de estas enfermedades más allá de los plazos previstos antes de la pandemia del coronavirus.

La agencia sanitaria regional apoya a los países a reforzar la implementación, el monitoreo y la evaluación de sus programas de control y eliminación de estas enfermedades mediante la cooperación técnica, la elaboración de guías, talleres y cursos, así como con la donación de medicamentos y otros insumos como pruebas diagnósticas.

Gracias al apoyo conjunto de la Organización Panamericana de la Salud, la Organización Mundial de la Salud y otros socios, la región ha logrado varios hitos contra las enfermedades tropicales desatendidas.

Colombia se convirtió en 2013 en el primer país del mundo que eliminó la oncocercosis, una enfermedad parasitaria que puede provocar ceguera. Ecuador, Guatemala y México le siguieron poco después, y actualmente solo queda un foco de oncocercosis a nivel regional en la frontera entre Brasil y Venezuela.

Cinco cursos relacionados con la tecnología para este verano

La interrupción de la educación durante la pandemia desconcertó a los estudiantes de secundaria y sus padres, y planteó dudas sobre las dificultades que podrían enfrentar para dominar habilidades que les serán de utilidad en la universidad y para conseguir su primer empleo. Ellos reconocen que los conocimientos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas -STEM en inglés- son cada vez más necesarios en la educación superior y que ahora tocan casi todos los trabajos en las industrias, no solo a aquellos con antecedentes y carreras profesionales en STEM.

Un estudio de la OCDE correlaciona la resolución de problemas con las habilidades STEM, y descubrió que los estudiantes con una sólida formación en STEM estaban mejor preparados para lidiar con situaciones desconocidas. Cuanto más expuestos estén los estudiantes a las tecnologías emergentes y aprendan sobre habilidades profesionales, más podrán explorar sus intereses para establecer sus próximos pasos profesionales, que los ayudarán a satisfacer las demandas laborales futuras.

Durante las vacaciones, los estudiantes suelen tener mucho más tiempo libre, pero se sienten presionados a aprovecharlo al máximo, lo que puede acabar siendo una carga en lugar de un momento para aprovechar. Es por eso que los adolescentes que quieren mantenerse a la vanguardia académica buscan aprender nuevas habilidades prácticas. Una de las opciones es IBM SkillsBuild for Students, una plataforma online gratuita, que promueve las habilidades técnicas y profesionales para el trabajo a través de videos atractivos, cursos, evaluaciones lúdicas, un foro moderado y certificaciones con credenciales digitales. Además, los profesores tienen acceso a actividades y planes de lecciones, con un tablero que les permite monitorear el progreso y asignar contenido.

Estos son solo algunos de los cursos en línea de IBM SkillsBuild for Students de interés para estudiantes latinoamericanos que, una vez finalizados, ofrecen credenciales digitales para complementar las hojas de vida de los jóvenes:

A nivel mundial, los cursos más populares de IBM SkillsBuild for Students que otorgan credenciales digitales son ciberseguridad, habilidades profesionales y mindfulness, mientras que los cursos más populares en general, son ciberseguridad e inteligencia artificial.

Estos cursos están disponibles en español sin costo y se pueden hacer en línea al ritmo de cada estudiante, brindándoles más flexibilidad y ayudándoles a aprovechar su tiempo de vacaciones mientras se preparan para los trabajos del futuro.

*****

Acerca de SkillsBuild for Students

Para conectar la educación de los estudiantes con la preparación profesional, la compañía creó IBM SkillsBuild for Students (antes Open P-TECH). Ofrece recorridos de aprendizaje gratuitos a los adolescentes a través de programas de estudio interactivos en línea, e inculca habilidades técnicas y profesionales en el lugar de trabajo a través de videos, cursos, evaluaciones lúdicas, un foro moderado y certificaciones con credenciales digitales. Los profesores también tienen acceso a actividades y planes de clases, un panel que les permite supervisar el progreso y asignar contenido. Los temas incluyen computación en la nube, ciberseguridad, redacción de currículum, colaboración, presentación, gestión del tiempo y más. 

La tecnología como protagonista en el incremento de permisos ambientales

Claudio Muñoz, CEO de M-Risk.

Durante el 2021, los proyectos con permiso ambiental crecieron con inversiones por US$ 23.000 millones. Fueron 521 las iniciativas que durante el año calificaron bajo esta premisa, 92 más que durante 2020; además, significó un crecimiento importante de los montos asociados a estas obras, pasando de US$ 17 mil millones, a US$ 23 mil millones de un año a otro. ¿Qué nos indica esto?

El concepto de sostenibilidad hoy lo entendemos como un “deber garantizar las necesidades presentes sin comprometer a las generaciones futuras”, es decir, sin olvidar la protección medioambiental, el desarrollo social y el crecimiento económico. Todo debe darse en un equilibrio. De hecho, la legislación vigente así lo indica. En noviembre pasado, la Comisión de Mercado Financiero (CMF) publicó la Norma de Carácter General N° 461 relacionada con materias ESG o ASG (ambientales, sociales y de gobernanza). Los cambios son tan concretos que, incluso, se enfatiza en el rol y la responsabilidad de los directores y de la plana gerencial, quienes deberán fijar objetivos e identificar las prioridades en estas materias dentro de la organización, así como buscar y asignar los recursos necesarios y suficientes para poder cumplir con ellos. 

Son dos las industrias que lideran en cuanto número de proyectos con permiso ambiental: energía y minería. El gran desafío para poder contar con un mayor número de proyectos con permiso ambiental es la incorporación de tecnología que dé orden y sistematización, en conjunto con la trazabilidad y transparencia de la información. Así, permitirá a las empresas monitorear la gestión de cumplimiento ambiental y regulatorio incluso de manera remota, como también tener el control de lo que ocurre con las comunidades o grupos de interés en las zonas de influencia de sus operaciones. 

Hoy es posible conseguir esto a través de aplicaciones (softwares) que permitan gestionar la complejidad asociada, cargar evidencias y mostrar información útil para generar reportes. Es necesario ir un paso más allá y utilizar herramientas tecnológicas especializadas para la gestión de la sostenibilidad.

Esta es una tendencia prioritaria y tiene una visión unánime en las compañías, ya que apunta a lograr una gestión de triple impacto: ambiental, social y gobernanza, sumada además a ítems de salud, seguridad y medio ambiente. La comunidad no está en contra de la ejecución de proyectos con permiso ambiental, sino que quiere que se haga bien, que exista transparencia en su ejecución, desde un inicio, y que éstos tengan un impacto positivo en las zonas cercanas, más allá de las tradicionales como la promoción del empleo. Si se comprende este trasfondo, sumado a mayor acercamiento tecnológico y proactivo, de seguro avanzaremos bien.

Buscan levantar fondos para financiar estudio chileno contra la obesidad

– El proyecto es liderado por el Dr. Carlos Fardella, del Instituto Milenio IMII, en colaboración con la Universidad Católica y el consorcio BMRC.

– Tras doce años de estudio, el equipo de investigadores desarrolló un inhibidor de una enzima causante del síndrome metabólico, y sus enfermedades asociadas más comunes: hipertensión, colesterol alto y diabetes.

Tras doce años de estudios y prometedores resultados en sus últimas investigaciones en modelos experimentales, científicos chilenos liderados por el Dr. Carlos Fardella –del Instituto de Inmunología e Inmunoterapia (IMII)– buscan levantar fondos para el desarrollo de un fármaco contra el síndrome metabólico y sus enfermedades asociadas más comunes: hipertensión, colesterol alto y diabetes.

El proyecto, nacido al alero del Consorcio Tecnológico en Biomedicina Clínico Molecular (BMRC) y apoyado por la Universidad Católica y CORFO, mostró en modelos preclínicos un 20% de reducción de peso, más de un tercio de disminución de grasa corporal y un 20% de caída en la glicemia. 

Todo esto sin generar efectos adversos y reduciendo a niveles normales marcadores moleculares característicos de patologías relacionadas, lo que alienta las expectativas de su potencial transferencia al mercado en el transcurso de la década. Se proyecta que la próxima etapa preclínica se extienda por al menos dos años, antes de evaluar los resultados en humanos.

Con estos hallazgos, y con el propósito de apoyar las siguientes fases del estudio, el BMRC, en colaboración con la PUC, formó el spin-off Thani Biotechnologies para levantar recursos que permitan consolidar un fármaco con criterios de calidad FDA (la Food and Drug Administration de Estados Unidos, la mayor agencia regulatoria del mundo) e impulsar posteriormente ensayos clínicos en humanos. 

“Nuestra meta, en este contexto, es desarrollar un medicamento basado en el cortisol, una hormona que cuando aumenta en la grasa es el causante del aumento de peso, colesterol y triglicéridos, y la hipertensión. La grasa genera esto a través de una enzima, la 11 beta HSD1, que convierte la cortisona en cortisol”. 

Datos de la Organización Mundial de la Salud indican que a escala global existen 650 millones de obesos y el síndrome metabólico (que agrupa a las enfermedades cardiovasculares, problemas de colesterol e invalidez relacionados, y diabetes) afecta a un 30% de la población del planeta. Cada año se producen 4.7 millones de muertes por obesidad, con 1200 millones de dólares de costos anuales.

El mercado de la obesidad se calcula en más de US $6 mil millones, mientras que el del síndrome metabólico alcanza casi los 90 mil millones de dólares. “Es un problema gigantesco para la sociedad contemporánea, pero aún sin una respuesta terapéutica definitiva. Solo existen medidas preventivas como dieta, actividad física o cirugías gástricas. Ninguno de los tratamientos ataca la raíz del problema”, subrayó el Dr. Fardella, endocrinólogo de IMII y la PUC. 

Nuevo spin-off

Según destacan desde el equipo del Dr. Carlos Fardella -integrado además por los doctores Cristián Carvajal y Pablo González– el nacimiento de Thani Biotechnologies es un paso clave para el desarrollo de un fármaco bajo estándares FDA y, de esta forma, avanzar hacia el diseño de estudios clínicos en humanos y, finalmente, a una potencial transferencia a mercado en la próxima década. 

La última fase experimental en modelos preclínicos tiene, de hecho, el objetivo de generar un producto para uso en humanos, al alero de esta nueva compañía biotecnológica emergente, con la que apuntan a levantar fondos que financien las próximas etapas de la investigación del medicamento chileno contra la obesidad. 

“Los últimos resultados concluyeron una etapa de esta investigación. Ahora, el nacimiento del spin-off tiene como propósito levantar recursos para la tercera fase de patentamiento del fármaco. Tenemos inversores interesados inicialmente, y la meta es reunir recursos para llevar a la próxima fase el proyecto. Esta es una vía expedita para financiar este tipo de procesos, debido a la cantidad de recursos que se necesitan y la agilidad en poder gestionarlos”, señaló el científico de IMII y la PUC.

El BMRC tiene experiencia en este tipo de  emprendimientos de base tecnológica, tras el apoyo al proyecto ThyroidPrint, un test diagnóstico genético desarrollado por el científico Hernán González (quien también es parte del equipo de Thani). La solución, lograda también luego de más de una década de esfuerzos, es financiada por Fonasa y permite evitar cirugías innecesarias en pacientes con sospecha de existencia de cáncer de tiroides.

“Esta experiencia demuestra que es posible generar iniciativas exitosas. Si pasamos esta nueva barrera, con la consolidación de un fármaco bajo estándares de la FDA, el proyecto será tremendamente competitivo, para un mercado gigantesco. Creemos que se trata de un medicamento único, porque ataca la raíz del problema, y que, en este proceso, el cuerpo pierda grasa, pero no músculo”, agregó el líder del grupo investigador.

Los resultados

El trabajo de este grupo de científicos chilenos se ha extendido por más de una década, desde el hallazgo de una estructura química entre más de 400 mil compuestos analizados durante las fases preliminares. Durante este proceso lograron desarrollar un inhibidor de la síntesis de cortisol a nivel de la grasa abdominal. 

Denominado BD-40, este compuesto químico bloquea específica y selectivamente la enzima involucrada en convertir la cortisona en cortisol. 

“Al inhibirla, los recientes resultados en modelos de estudio demuestran una baja de peso del 20%, la disminución de la grasa subcutánea en un 34% y la visceral en un 40%, y la glicemia en un 21%. Pero más importante aún, es que los animales no pierden masa muscular, su administración no es tóxica a nivel de tejidos y no provoca alteraciones en el comportamiento del animal”.

Los últimos estudios, observados tras administrar el fármaco a ratones durante 16 semanas y someterlos a una dieta alta en grasas, también arrojaron una disminución en la expresión de marcadores genéticos asociados a la obesidad y el síndrome metabólico. 

“Demuestra que los cambios no solo solo lo que se percibe a simple vista, como la grasa o el peso, sino que también ocurren otros a nivel microscópicos, que son tanto o más importantes”, añadió el Dr. Fardella, quien enfatizó que “estos hallazgos nos acercan, sin duda, a probar el fármaco en humanos y generar un medicamento con calidad FDA en la próxima etapa de estudio”.

El líder del equipo investigador destacó como un resultado positivo, pero también inesperado, la reversión de estos marcadores a un nivel muy bajo. A su juicio, “esto concluye que vamos por un camino bastante certero en el desafío de encontrar una cura contra la obesidad. No se trata ya de elementos que podríamos considerar más ‘subjetivos’, como el peso, sino también indicadores que apuntan a que en la sangre se están produciendo cambios importantes”.

El impacto de estas modificaciones metabólicas en modelos de estudio –observadas en proteínas específicas asociadas al síndrome metabólico- permite, por ejemplo, la recuperación de un hígado graso a uno sano. Del mismo modo, también se registraron efectos a nivel de la resistencia a la insulina, gracias a la disminución de la glicemia. Pero es la relación entre pérdida de grasa y fortalecimiento muscular lo que más entusiasma al equipo del Dr. Fardella.  

“La gran novedad de estos resultados es que se puede lograr la pérdida de peso, sin afectar la masa muscular. Porque la baja es principalmente a nivel de la grasa, que es la que genera enfermedades cerebro o cardiovasculares. El peso en sí, no es un marcador de enfermedades. Por el contrario, el estudio muestra una gran disminución de grasa visceral y subcutánea, que son factores de mal pronóstico”.

El académico de la Universidad Católica puntualizó que, con esto, el fármaco muestra que su “Target” específico en el organismo es la grasa, y no el músculo. “En este caso, no hay reducción de masa muscular porque la disminución del cortisol impide que el músculo se pierda. Es un tratamiento dirigido al porcentaje de grasa. De hecho, pensamos que la pérdida de peso sería mayor, pero esto ocurre porque no hay pérdida de músculo: básicamente el peso lo pierden por grasa”.

Proyecciones 

Tras la obtención de resultados alentadores en los últimos estudios en modelos preclínicos y la conformación del spin-off Thani Biotechnologies, el grupo de investigadores proyecta en una etapa posterior al cierre de las fases experimentales el inicio de ensayos en humanos. Esto con el objetivo de evaluar la eficacia y seguridad del fármaco en un contexto real.

Según el Dr. Fardella, se trata de un reto mayor en términos de financiamiento y también en otros aspectos de preparación, en los cuales el Instituto de Inmunología e Inmunoterapia se ha fortalecido en los últimos meses liderando los ensayos para las vacunas candidato covid-19 en Chile, específicamente la de la compañía china Sinovac. 

Aunque aún es prematuro declinar aspectos concretos de un potencial ensayo en humanos del medicamento, la posibilidad de que ese estudio clínico se lleve a cabo en Chile no es lejana. Estados Unidos o México también pueden ser probables.

Desde el BMRC confían en que el proceso pueda seguir adelante, y materializar el sueño de transferir a la industria biotecnológica mundial el primer fármaco que combatirá una de las mayores “pandemias” de la sociedad contemporánea, denominada por la OMS como “globesity”. El organismo expone que 1900 millones de personas, un cuarto de la población del mundo, sufren de obesidad o sobrepeso. 

“No hay fármacos en el mercado ni alternativas terapéuticas que inhiban de forma específica esta enzima como el fármaco que hemos desarrollado. Hasta el momento hay algunos en ejecución, pero se han caído o descontinuado, mientras que otros no han sido del todo buenos porque han generado efectos adversos. Estamos frente a algo novedoso, único en el mercado, con un potencial gigantesco”, finalizó el Dr. Fardella.

(Por: Luis Francisco Sandoval. Agencia Inés Llambías Comunicaciones).

Las inversiones en la naturaleza deben triplicarse para 2030, el G20 debe impulsarlas entre el sector privado

Mitigar las crisis climática, de biodiversidad y de degradación del suelo requiere multiplicar al menos por tres los recursos que se le dedican actualmente hasta 2030 y por cuatro hasta 2050, revela un nuevo informe, que llama a las 20 mayores economías del mundo a promover las inversiones de capital privado en ese rubro.

Es muy urgente aumentar las inversiones en la naturaleza para cerrar las brechas de financiamiento climático y de biodiversidad y para ocuparse de la necesidad de acelerar la restauración de la tierra en todo el planeta, señala el informe Estado del Financiamiento de la Naturaleza, divulgado este jueves.

La publicación -elaborada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente(PNUMA), el Foro Económico Mundial y la Iniciativa Económica de la Degradación de la Tierra– detalla que ese incremento de inversión equivaldría a un total acumulado de 8,1 billones de dólares y a una tasa de inversión anual futura de 536.000 millones de dólares.

El estudio explica que si bien son cantidades muy elevadas, el mundo las precisa si quiere cumplir sus objetivos en materia de cambio climático, biodiversidad y degradación del suelo.

El documento destaca que el ritmo de extinción de las especies, el calentamiento global, el creciente número de fenómenos meteorológicos extremos y las enfermedades zoonóticas como el COVID-19 refuerzan aún más la necesidad de invertir en acciones sostenibles que mejoren la resiliencia de los ecosistemas y aborden los retos sociales como la seguridad alimentaria, el cambio climático, la seguridad del agua, la salud humana y la mejora de la resiliencia ante el riesgo de catástrofes.FAO/Marco LongariUna mujer tanzana utiliza heno para prevenir la erosión del suelo.

La base de la economía

Recuerda que los recursos naturales son la base del sistema económico mundial con más de la mitad del Producto Interno Bruto global proveniente de ellos y cita a los sectores agrícola, alimentario y de la construcción entre los que dependen completamente de la naturaleza.

Los autores del reporte indican que la actividad humana y un modelo económico que prioriza el crecimiento a corto plazo han dañado enormemente los ecosistemas, por lo que pide un cambio de mentalidad que transforme la relación de las personas con la naturaleza. De lo contrario, advierte, la explotación irracional de los recursos naturales generará cada vez mayores pérdidas financieras.

“En la actualidad, la mayoría de los beneficios esenciales de la naturaleza no tienen un valor en el mercado financiero, a pesar de ser la base de nuestra prosperidad actual y futura. Es vital integrar en nuestro sistema económico el valor de la naturaleza de manera profunda, desde las políticas gubernamentales relacionadas con la contratación, la fiscalidad, el comercio y la regulación, hasta la forma en que las empresas y las instituciones financieras toman decisiones sobre la inversión, el riesgo y la divulgación”, apunta el texto.WFP/Rein SkullerudMujeres que trabajan en un programa de conservación del suelo del Programa Mundial de Alimentos en El Salvador

La inversión se queda corta

No obstante un creciente interés de los gobiernos, las empresas y las instituciones financieras en las soluciones basadas en la naturaleza, el informe recalca la insuficiencia de los presupuestos que se les asignan, que al 2020 ascendían a 133.000 millones de dólares anuales.

De esas inversiones, el 92% son hechas por los países del G20 y el 87% de ellas se distribuyeron internamente hacia programas gubernamentales nacionales.

El análisis enfatiza que a pesar de que la brecha de gasto en los países que no pertenecen al G20 es más grande y difícil de cerrar, los integrantes del grupo destinan apenas el 2% de la inversión a la asistencia oficial para el desarrollo, mientras que las inversiones privadas son muy pequeñas independientemente de que ese sector compone el 60% del PIB nacional de casi todas las naciones del G20.

El documento exhorta al G20 a aumentar la inversión en países menos desarrollados, lo que a menudo puede ser más rentable y eficiente que invertir internamente en soluciones similares basadas en la naturaleza.

El desglose de la inversión actual marca un 86% de fondos públicos y 14% de inversión privada y especifica que los gobiernos nacionales asignan más de un tercio del dinero público a la protección de la biodiversidad del paisaje y casi dos tercios a la restauración de bosques y turberas, la agricultura regenerativa, la conservación del agua y los sistemas de control de la contaminación natural.

El financiamiento privado, por su parte, se destina básicamente a compensaciones de biodiversidad, cadenas de suministro sostenibles e inversiones de impacto.UN Photo/John OlssonLa erosión es una de las principales amenazas para los suelos de América Latina identificadas por la FAO en un nuevo estudio. 

Incentivos al sector privado

El estudio hace hincapié en que el volumen total de financiamiento de la naturaleza es considerablemente menor que el del financiamiento del cambio climático.

En este contexto, exhorta a los países del G20 a crear oportunidades de inversión privada en soluciones basadas en la naturaleza.

El sector público aporta políticas y normativas que crean un flujo de ingresos sólido y estable para las actividades y los activos de ese tipo de proyectos. Además, los gobiernos y las organizaciones públicas internacionales pueden contribuir a crear un entorno propicio para el desarrollo y ampliación de sus iniciativas.

Entre otras medidas para aumentar la participación privada, los gobiernos pueden fomentar mercados estables y predecibles para los servicios de los ecosistemas como el carbono forestal o prestar dinero público a tasas inferiores a las del mercado, plantea el documento.

Según los expertos del informe, a medida que las empresas entiendan mejor las oportunidades de las soluciones basadas en la naturaleza, surgirán o se fortalecerán los productos financieros de reducción de riesgos, como las garantías y los seguros, para crear perfiles de riesgo-rendimiento atractivos dirigidos a los grandes inversionistas más convencionales.

Loa autores también abogan por cambios sistémicos en todos los niveles, incluidos los consumidores que pagan el precio real de los alimentos, teniendo en cuenta su huella ambiental.

“Las empresas y las instituciones financieras deben divulgar los riesgos financieros relacionados con el clima y la naturaleza, y los gobiernos deben reorientar las políticas fiscales agrícolas y los aranceles relacionados con el comercio”, apunta, apelando a no volver a los modelos anteriores a la crisis del COVID-19, sino a “reconstruir mejor”.

El informe presenta algunos casos de estudio en diversas partes del mundo para ilustrar las posibilidades de abordar el cambio climático y la degradación del medio ambiente mediante soluciones basadas en la naturaleza.

FIC Biobío Pellets presentó sus principales resultados en ceremonia de clausura

En la cuenta pública final, además se incluyó un recorrido por los laboratorios donde se realizaron los estudios del proyecto, el que abarcó más de dos años de trabajo. 

Con presencia de autoridades universitarias, del Gobierno Regional del Biobío, académicos y público en general a través de la transmisión vía Youtube, el proyecto FIC Biobío Pellets realizó su ceremonia de clausura, donde se presentaron los principales alcances. El proyecto “Generación de bioenergía para combustión, a partir del manejo forestal sustentable”, es una iniciativa financiada por el Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional del Biobío, ejecutado por  la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC). 

En palabras del Dr. Antonio Brante, Vicerrector de Investigación y Postgrado de la UCSC, el proyecto Biobío Pellets impactó a nivel de educación, abordó un cambio cultural y además, buscó resolver una problemática actual. “A nivel institucional es un desafío llevar todas capacidades que tenemos en investigación, todo lo que hacemos en la academia a los problemas reales de la Región del Biobío. Esto es un ejemplo de cómo articulamos la Universidad, el Gobierno Regional, el sector  público pero también todo el sector de emprendedores, el sector productivo. Ese es el camino, los problemas que vivimos son complejos y por ende, las soluciones no son simples. El trabajo colaborativo e interdisciplinario que tiene este proyecto, es la forma de abordar esos desafíos”, explicó el Dr. Antonio Brante. 

En tanto, el Sr. Iván Valenzuela, jefe de División de Fomento e Industria del Gobierno Regional del Biobío agradeció el trabajo de la iniciativa y enfatizó en la importancia de dar continuidad al proyecto. “Con este proyecto, debemos dar el siguiente paso. El siguiente paso es ayudar a esas pequeñas y medianas empresas, que toman estos productos que vienen de la naturaleza y lo transformen en un producto terminado, que nos ayudará a nosotros también. Si queremos construir la sociedad del futuro, una sociedad sostenible, creo que la forma adecuada es trabajando en conjunto. La academia, el sector privado, los trabajadores, la sociedad civil y también nosotros, como Gobierno Regional”, declaró el Sr. Valenzuela, en sus palabras finales en la ceremonia de clausura.

Un trabajo multidisciplinario

Los incendios forestales generados por la biomasa que se encuentra en los bosques y la combustión de leña húmeda que genera material particulado, ha sido el origen del proyecto FIC Biobío Pellets. Los Planes de Descontaminación Atmosférica han promovido el uso de estufas a pellets, como una alternativa de calefacción.  En palabras de la Dra. Laura Azócar, encargada del Proyecto FIC Biobío Pellets: “La extracción de biomasa residual generada de bosques y plantaciones, tales como raleo, podas y especies introducidas, permitirá prevenir la propagación de incendios forestales, generando además biomasa disponible para la producción de pellets para combustión. El objetivo de nuestro proyecto fue potenciar la producción de pellets para disminuir la contaminación atmosférica producida por la leña húmeda”.

 A través de un trabajo multidisciplinario, donde participaron académicos y profesionales de la Facultad de Ciencias, Ingeniería y Ciencias Económicas y Administrativas de la UCSC, se abordaron diferentes escenarios vinculados al pellet, tales como beneficios ambientales, propagación de incendios forestales, secado de biomasa, trabajo con mipymes, caracterización de biomasa, aditivos de pellets, confort térmico y difusión del proyecto. 

La instalación de laboratorios para el estudio del secado de la biomasa fue uno de los principales resultados del proyecto, laboratorios que se encuentran ubicados en el Edificio de Investigación e Innovación UCSC. 

Otro de los puntos claves fue el estudio de la biomasa con análisis fisicoquímicos. “Las especies nativas y las especies forestales son bastante adecuadas para utilizarlas directamente en la producción de pellets, pero las especies invasoras tienen características que no son idóneas, por lo tanto, se está analizando la opción de trabajar con mezclas de estas especies invasoras. Por ejemplo, se está trabajando con aserrín de pellet con retamilla y esto podría generar un pellet de uso industrial”, explicó la Dra. Laura Azócar.

La actividad finalizó con la charla magistral del Dr. Gabriel León, titulada: “Desarrollo sostenible: lecciones del pasado para no fracasar en el futuro”.

Para revisar todos los resultados y la ceremonia de clausura, visita: https://www.youtube.com/watch?v=GzBBWVFyk5Q&t=3073s

Lost your password? Please enter your email address. You will receive mail with link to set new password.

Salir de la versión móvil