SAG y CONAF se unen para prevenir daños a ecosistemas forestales por parcelas de agrado

Ambos servicios firmaron un convenio de colaboración para coordinar acciones tendientes a evitar deterioro de la vegetación nativa y fauna silvestre, entre otros aspectos ambientales, que pueden provocar obras civiles proyectadas en subdivisiones de predios rústicos.

Como un paso más para la protección del bosque nativo en el territorio nacional, como así la vegetación adaptada a zonas áridas y semiáridas, a causa de la subdivisión de lotes para fines habitacionales, fue calificado el convenio de colaboración firmado entre las máximas autoridades del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la Corporación Nacional Forestal (CONAF).

El convenio establece los parámetros para intercambiar la información de cada servicio, coordinación de acciones conjuntas, facilitar el accionar del Estado enmarcado en la normativa vigente, homologar criterios institucionales, elaborar estudios o levantar información y difusión de normativas de competencia de los organismos involucrados, entre las más trascendentes.

Rodrigo Munita, director ejecutivo de CONAF, indicó que “a través de esta iniciativa conjunta no solo buscamos disminuir y prevenir daño de bosques y vegetación nativa, sino también evitar la pérdida de suelos, agua y biodiversidad. Es importante que las personas propietarias de este tipo de propiedades cumplan con la legislación forestal vigente, sobre todo cuando planifican obras civiles”.

En particular, el SAG dispondrá información relativa a las certificaciones de proyectos de subdivisión de predios rústicos, más conocidos como parcelaciones, según lo establecido en el Decreto Ley 3516. Igualmente, comunicará a CONAF cuando advierta de eventuales conflictos de superposición de terrenos privados con terrenos fiscales que involucren áreas silvestres protegidas del Estado y entregará información relativa a solicitudes de construcciones ajenas a la agricultura que cuenten con pronunciamiento favorable del SAG, según lo indicado en la Ley General de Urbanismo y Construcciones.

Horacio Bórquez, director nacional del SAG, destacó que “este tipo de alianzas entre servicios públicos nos ayudan a fortalecer el trabajo que ambas instituciones realizan de acuerdo a sus competencias, con un fin en común”. Aclaró que “en esta misma línea se adecuarán los formularios de solicitudes de los trámites mencionados para incorporar en ellos los datos relacionados a las obligaciones que las personas propietarias deben conocer y cumplir en el ámbito forestal”.

Especificó, además, que el convenio incorpora aspectos relativos a permisos de caza y captura de especies dañinas que menoscaban la biodiversidad y la seguridad de las personas al interior de áreas silvestres protegidas del Estado, capacitaciones técnicas, uso de plaguicidas para el control de especies dañinas y plagas en ecosistemas naturales y actividades de reintroducción de fauna nativa en áreas administradas por CONAF.

En tanto, CONAF deberá disponer a su contraparte información contenida en las coberturas del Sistema de Información Geográfica (SIG), tales como las referidas a planes de manejo forestal de recursos no madereros, áreas afectadas por incendios forestales, áreas silvestres protegidas gestionadas por el organismo. Asimismo, bases de datos actualizadas sobre monitoreos de fauna en áreas silvestres protegidas, gestión y cumplimiento de la Ley de Caza y alertas tempranas sobre especies dañinas o aquellas catalogadas como especies exóticas invasoras en el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado y el análisis realizado sobre las solicitudes de certificación de subdivisión de predios rústicos (parcelas).

Lanzan nuevos portales para el RETC y Ventanilla Única

  • El Ministerio del Medio Ambiente anuncia el lanzamiento de sus nuevos portales para el Registro de Emisiones y Transferencias de Contaminantes RETC.

A partir de enero de 2022 se podrá consultar el nuevo sitio del RETC, fuente oficial de información ambiental ministerial que dispone de datos abiertos de las emisiones de contaminantes al aire, agua y suelo, generadas por los distintos establecimientos industriales, productivos y públicos del país. En el portal, se podrá encontrar datos de indicadores, reportes, noticias y una amplia información sobre el RETC en Chile y el mundo al que se podrá acceder a través de la dirección www.retc.cl.

“Hoy contamos con canales de comunicación más directos de acceso a la información pública, a fin de comunicar de manera más sencilla a nuestros usuario/as y a la ciudadanía, datos ambientales relevantes como lo que podrá encontrar en retc.cl”, señaló la subsecretaria (S) del Ministerio del Medio Ambiente, Tatiana García.

Así mismo, Marcos Serrano, jefe del Depto. de Información Ambiental señaló que “estos avances tecnológicos buscan satisfacer los requerimientos de una ciudadanía más empoderada y exigente en temas ambientales; y con la renovación de nuestros sitios, estamos mejorando y poniendo a disposición los datos abiertos (open data) del RETC para contribuir a la transparencia de los datos que reporta la industria”.

Nuevos recursos para Ventanilla Única  

A través de página del RETC o en https://portalvu.mma.gob.cl, se podrá acceder al nuevo portal del Sistema de Ventanilla Única que es la plataforma donde los distintos establecimientos industriales reportan sus emisiones.

En este sitio, los usuarios/as encontraran información acerca de los diferentes sistemas sectoriales que están integrados a la plataforma, fechas de declaración, normativa, material de apoyo y avisos de las próximas capacitaciones.

Ministerio del Medio Ambiente publica listado de establecimientos potencialmente afectos al pago de impuesto verde año 2022

Ya está disponible el listado de establecimientos potencialmente afectos al impuesto verde anual para el año 2022. La identificación de establecimientos se publicó el pasado 31 de diciembre de 2021, mediante la Resolución Exenta N° 1544 del Ministerio del Medio Ambiente, en virtud del Artículo 8° de la Ley 20.780.

Este gravamen se aplica sobre las emisiones al aire producidas por fuentes fijas, conformadas por calderas o turbinas, que individualmente o en conjunto sumen una potencia térmica mayor o igual a 50 MWt (megavatios térmicos). En particular, aplica a las emisiones de material particulado (MP), óxidos de nitrógeno (NOx), dióxido de azufre (SO2) y dióxido de carbono (CO2).

Para mayor información visita www.retc.cl

Ve el documento acá: 1544

Cocina Lab: La nueva serie de TV que muestra la ciencia detrás de lo que cocinamos

En 12 entretenidos capítulos se mostrarán todas las transformaciones químicas, físicas y biológicas que ocurren en los alimentos cuando se cocinan, además de las historias sobre su procedencia y el origen de las comidas chilenas tradicionales. El programa es conducido por la periodista científica Andrea Obaid, y el biólogo celular de Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, Dr. Alejandro Roth, quienes viajarán por Chile buscando respuestas y prepararán sabrosas recetas desde la mirada de la ciencia.

¿Por qué se sube la leche?, ¿por qué se tuesta el pan?, ¿por qué la carne se ablanda con el calor?, ¿por qué lloramos con la cebolla?, ¿por qué nos hinchamos con las legumbres?, ¿por qué nos pica el ají? o ¿por qué los dulces nos dan placer? Estas y otras interrogantes serán respondidas en la nueva serie de televisión “Cocina Lab, comer tiene su ciencia”, espacio conducido por la periodista científica Andrea Obaid junto al biólogo celular y académico de la Facultad de Ciencias de la U. de Chile, Alejandro Roth.

El programa, producidos por Neurona Group, se estrenó el domingo 12 de diciembre por las pantallas de NTV, el canal cultural de Televisión Nacional de Chile. En 12 capítulos de una hora de duración se explicarán todas las reacciones químicas, físicas y biológicas que pasan cuando cocinamos, donde la cocina se transforma en un verdadero laboratorio. Además, los conductores irán en busca del origen de los alimentos y las historias de las tradicionales recetas chilenas. Con una mirada sustentable, saludable y científica de la cocina, se develarán los secretos tras un plato de porotos granados, una jugosa parrillada, la leche asada, e incluso tras un pan amasado con mantequilla, recetas que no solo prepararán y probarán, sino que además investigarán.

“Este programa viene a responder todas esas preguntas que nos hacemos naturalmente cuando cocinamos. Porque siempre estamos de alguna u otra manera haciendo experimentos con la comida. Y esta serie invita a entender esas transformaciones y a valorar que estamos comiendo historia y ciencia”, señala Andrea Obaid, periodista científica y presidenta de ACHIPEC (Asociación Chilena de Periodistas y Comunicadores de la Ciencia en Chile).

Por su parte, el Dr. Alejandro Roth, biólogo celular y académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, quien se ha dedicado por años a estudiar la ciencia en la cocina, afirma que “entender la ciencia como una actividad humana que puede ser tan cotidiana como el acto de preparar un alimento, nos permite descubrir una manera distinta de ver el mundo. Y así nuestro conocimiento crece y es la forma que logramos que cada cual se desarrolle en su máxima expresión”.

“Cocina Lab, comer tiene su ciencia” tendrá estrenos cada domingo a las 22:00 horas y repeticiones los miércoles a la misma hora. El primer capítulo se trató de “Las Carnes”, donde abordaron cómo el consumo de este alimento cambió para el ser humano desde que se descubrió el fuego. ¿Qué tiene el asado que nos gusta tanto y que nunca falta en la mesa tradicional? ¿Puede la ciencia explicar por qué la carne puede cortase con la cuchara si se cocina por mucho tiempo? ¿Cuál es el momento preciso para agregarle la sal? Andrea y Alejandro mostrarán por qué la grasa le da un sabor delicioso y cómo es el arte de la charcutería, donde preparan jamones y embutidos. Luego, en la cocina, prepararán recetas con carnes rojas y blancas.

Los próximos capítulos son: Los Dulces, Las Legumbres, Los Lácteos, Las Frutas y Verduras, Los Pescados y Mariscos, Las Pastas, El Pan, La Sal y el Aceite, Las Especias, El Huevo y la Papa, y El Arroz y el Maíz.

Texto: Andrea Obaid.

Nuevo informe ICOVID: Especialistas llaman a mantener medidas de cuidado en estas fiestas ante amenaza de variante Ómicron

Según el último reporte, el número de casos nuevos diarios se ha mantenido relativamente estable, con una leve baja, alcanzando 5,2 casos nuevos diarios cada 100 mil habitantes. Asimismo, las y los investigadores plantean que el número de reproducción efectivo (R), que representa el número de personas promedio que puede contagiar un caso, se ha mantenido significativamente menor a 1 desde la semana del 21 de noviembre, indicando una desaceleración en la propagación del virus durante más de un mes.

El equipo ICOVID Chile, iniciativa liderada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Concepción, presentó su informe N°68, con análisis y datos de las dimensiones propuestas para monitorear la pandemia en el país. El reporte fue elaborado con información obtenida hasta el sábado 25 de diciembre de 2021, proporcionada a través de un convenio con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

De acuerdo al nuevo reporte, a nivel nacional, se observa una leve baja de aproximadamente 10 por ciento en el número de nuevos contagiados diarios promedio en comparación con la semana anterior, siendo el indicador de carga de aproximadamente 5,2 casos nuevos diarios cada 100 mil habitantes, bajo el nivel crítico (10 casos nuevos diarios cada 100 mil habitantes), el cual se ha mantenido durante poco más de un mes.

Observando la situación en regiones, no se registran alzas ni bajas estadísticamente significativas en los casos diarios de ninguna región. En términos del número de nuevos casos, las regiones que se encuentran en estado crítico son Arica y Parinacota, Atacama, Biobío, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes.

Guillermo Cabrera-Vives, académico y director de la Unidad de Ciencia de Datos del Departamento de Ingeniería Informática de la Universidad de Concepción, explica que “a nivel nacional, el número de casos nuevos diarios se ha mantenido relativamente estable, existen regiones que aún se mantienen en nivel crítico. Es importante estar atentos a lo que ocurre durante las próximas semanas, especialmente considerando que la variante Ómicron se está transmitiendo de manera comunitaria. Debemos tener especial cuidado durante las fiestas de fin de año para así evitar un potencial nuevo brote”.

Por otro lado, el número de reproducción efectivo (R), que representa el número de personas promedio que contagia cada caso, se ha mantenido significativamente bajo 1 desde la cuarta semana de noviembre, indicando una detención de la propagación del virus durante el último mes. No obstante, 12 regiones tienen su transmisión en nivel crítico, teniendo un valor significativamente sobre 1 las regiones de Arica y Parinacota y Los Ríos.

Según el investigador en salud pública y académico de la Escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Eduardo Undurraga, “esta semana vemos que se mantiene la tendencia a la baja en casos COVID-19 observada desde mediados de noviembre, y vimos un aumento importante en la proporción de niñas y niños menores de 18 años vacunados, que ya alcanzan más de un 70 por ciento de cobertura”.

“A pesar de las buenas noticias, sabemos que ya hay transmisión comunitaria de Ómicron, que podría traducirse en aumento sustantivo de casos en las próximas semanas, en especial entre personas no vacunadas. El llamado que hacemos es a cuidarnos en las fiestas de fin de año, mantengamos la precaución y respetemos las medidas de seguridad sanitaria”, agregó el académico.

En tanto, el número total de test PCR informados por mil habitantes por semana a nivel nacional disminuyó a 17,6 (equivalente a 2,5 test diarios por mil habitantes) respecto de 18,3 la semana anterior, manteniendo una baja desde mediados de noviembre de 2021. El informe muestra que 11 regiones disminuyeron el testeo en relación a la semana anterior. En el desglose, se indica que las regiones con mayor nivel de testeo por cada mil habitantes actualmente son Atacama (31,2), Arica y Parinacota (29,1), Antofagasta (27,8), Tarapacá (26,9), Magallanes (26,4), Aysén (26,0) y Los Lagos (25,8). Por otra parte, las regiones con menor testeo son O’Higgins (11,3), Maule (14,6), Valparaíso (14,8), Coquimbo (15,1) y Metropolitana (15,5).

La positividad de test, que indica la fracción de test PCR informados que resultan positivos, alcanza un promedio de 2,1 por ciento en la semana del 19 al 25 de diciembre, similar a la semana anterior (2,2 por ciento), manteniéndose este indicador en color verde en el semáforo ICOVID. Las regiones con positividad más alta son Los Ríos (4,4 por ciento), Los Lagos (4,1 por ciento), Biobío (3,4 por ciento), Aysén (3,4 por ciento) y La Araucanía (3,3 por ciento).

En materia de trazabilidad, la consulta temprana, indicador que calcula la proporción de personas que tuvieron una consulta médica en dos días o menos desde que iniciaron síntomas, ha oscilado en torno al 59-60 por ciento desde inicios de noviembre. Según los y las especialistas, “este tramo del indicador de trazabilidad temprana, que muestra la oportunidad de la búsqueda de atención y realización de test, aún tiene un amplio margen de mejora, especialmente en algunas regiones del país cuya cobertura es inferior o muy próxima al promedio nacional. Esta es la situación en las regiones de Antofagasta (51,4 por ciento), Coquimbo (57,8 por ciento), Valparaíso (55,7 por ciento), Metropolitana (56,7 por ciento), La Araucanía (57,9 por ciento), Los Ríos (53,6 por ciento) y Aysén (50,1 por ciento). Lo contrario se observa en las regiones de Arica y Parinacota (81,5 por ciento), Tarapacá (74,3 por ciento) y Atacama (76,7 por ciento), destacando por sus altas coberturas en este indicador y evidenciando la variabilidad y potencialidades de mejora en su desempeño”.

Respecto al tiempo de examen y laboratorio, indicador que muestra el porcentaje de pruebas que fueron informadas al Ministerio de Salud en un día o menos desde la consulta médica, el informe señala que a nivel nacional este indicador ha superado el 80 por ciento desde mediados de noviembre, alcanzado la semana del 19 al 25 de diciembre un 88 por ciento.

Aunque se observa alguna variabilidad, el desempeño en todas las regiones del país supera el 70 por ciento, estando las regiones de Tarapacá (72,5 por ciento), Coquimbo (75 por ciento), O’Higgins (78,6 por ciento) y Los Lagos (77,7 por ciento) bajo el promedio nacional. Destacan, como ha sido la tendencia, los buenos desempeños de este indicador en las regiones de Arica y Parinacota (97 por ciento), Atacama (96,2 por ciento), Maule (96 por ciento), Ñuble (90,7 por ciento), Biobío (95,2 por ciento), La Araucanía (92,2 por ciento) y Los Ríos (92,7 por ciento).

La confirmación temprana de casos, en tanto, que suma los tiempos de consulta temprana y laboratorio, y que se define como la proporción de personas sintomáticas sospechosas cuyo resultado de laboratorio de prueba es informado a la autoridad sanitaria dentro de tres días desde la fecha de inicio de síntomas, en la última semana registrada, del 28 de noviembre al 4 de diciembre, alcanzó su valor más alto registrado a nivel nacional (63,5 por ciento).

Destacan en el último reporte las regiones de Arica y Parinacota (94,5 por ciento), Atacama (82,9 por ciento), Maule (74,1 por ciento), Ñuble (66,7 por ciento) y Biobío (68 por ciento). Preocupan, por otra parte, las proporciones relativamente bajas de las regiones de Coquimbo (50,3 por ciento), Los Lagos (54,6 por ciento) Aysén (47,9 por ciento) y Magallanes (58,3 por ciento).

En cuanto a la dimensión hospitalaria, el nuevo informe indica que la proporción de camas UCI con pacientes hospitalizados por COVID-19 permanece relativamente baja a nivel nacional (29,1 por ciento) en la semana del 19 al 25 de diciembre, manteniendo la baja observada desde la primera semana de dicho mes. Las regiones con mayor demanda hospitalaria asociada a pacientes críticos COVID-19 son Aysén (71,4 por ciento), Los Lagos (50,2 por ciento), y Biobío (47,3 por ciento).

Asimismo, el promedio de uso diario de camas UCI (stock) en la semana del 19 al 25 de diciembre muestra una disminución consistente en todos los grupos de edad considerados. En comparación con la semana anterior (12 al 18 de diciembre), se observa una disminución de -14,4 por ciento para menores de 50 años (146 a 125 casos), -9,7 por ciento para el grupo entre 50 y 69 años (331 a 299 casos) y -7,9 por ciento para el grupo sobre 70 años (181 a 167 casos).

Sobre la cobertura de vacunación, el informe muestra que el esquema completo de vacunación, ya sea con segunda dosis o dosis única (para aquellas vacunas que requieren una dosis), alcanza un 83,8 por ciento de la población total del país al 28 de diciembre de 2021, con aproximadamente 65 por ciento de la población con dosis de refuerzo. Las regiones del Ñuble (91,7 por ciento), O’Higgins (90,4 por ciento), Aysén (89,8 por ciento) y Magallanes (89,7 por ciento) logran las mayores coberturas de vacunación observadas. En contraste, las coberturas más bajas corresponden a las regiones Metropolitana (78,9 por ciento) y Tarapacá (79,9 por ciento).

Adicionalmente, la cobertura de vacunación completa con vacunas de dos dosis es de 92,7, 95, 87,6 y 70,1 por ciento para las personas mayores de 70 años, entre 50 y 69 años, entre 18 y 49 años, y menores de 18 años, respectivamente, según la fecha más reciente disponible (28 de diciembre). El grupo de menores de 18 registra un aumento significativo desde 65,8 por ciento en el último informe ICOVID a 70,1 por ciento en el actual.

La académica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, Alejandra Fuentes-García, enfatiza que “la alta cobertura de vacunación contra el COVID-19 en nuestro país, con más del 65 por ciento total con dosis de refuerzo, tiene que seguir adelante en un esfuerzo mancomunado entre la autoridad sanitaria, las y los trabajadores de la salud y la población. Existe suficiente evidencia de la seguridad que nos otorgan las vacunas y que constituyen un factor protector contra las manifestaciones más severas de la enfermedad, disminuyendo el riesgo de hospitalización y gravedad”.

“Ante la transmisión comunitaria de la variante Ómicron, en estas fiestas de fin de año es importante seguir manteniendo las medidas de autocuidado. El uso correcto de la mascarilla, lavado frecuente de manos y distancia física. Compartir en espacios que estén ojalá abiertos y siempre ventilados”, agregó la académica de la Universidad de Chile.

Finalmente, en el indicador de mortalidad, de acuerdo a los datos que reporta el DEIS (confirmados por laboratorio y probables), los y las investigadoras plantean que hubo un aumento marginal de 1,7 por ciento en el grupo de 50 a 69 años (desde 58 a 59 personas fallecidas en la semana), y disminuciones de -14,0 por ciento de fallecidos en el grupo de mayores de 70 años (de 136 a 117 fallecidos en la semana), y de -20,0 por ciento en el grupo de menores de 50 años (10 a 8 personas fallecidas) respecto a la semana anterior. 
“Estos datos deben ser interpretados con cuidado, porque siguen estando dentro del total de personas fallecidas más bajo desde el inicio de la pandemia, comparable a los valores registrados a mediados de abril de 2020”, señala el documento.

Más información sobre datos y el reporte completo aquí 

Comunicaciones ICOVID

Sustentabilidad: Uno de los pilares del Modelo Educativo 2021 de la Universidad de Chile

En el marco del Plan de Mejoramiento Institucional, nuestro plantel actualizó este marco de referencia que busca orientar la función formativa de la Universidad hacia los grandes desafíos del presente y del futuro. La sustentabilidad ocupa un lugar central como eje en este nuevo modelo educativo ante el creciente deterioro del medioambiente y el impacto del cambio climático en Chile y el mundo.

“La tarea es continuar fortaleciendo los procesos formativos con una impronta de excelencia, pluralista, laica, reflexiva, solidaria y ética, que potencie una formación relevante y pertinente para toda la comunidad estudiantil y que fortalezca los procesos de gestión y de mejora continua de la docencia y del currículum en todos nuestros programas de formación”.

Así presenta la Universidad de Chile el Modelo Educativo 2021, referente formativo que paso a paso comienza a integrar la sustentabilidad como un factor relevante en la construcción de profesionales que impacten positivamente en el desarrollo que necesita nuestro país.

Este Modelo 2021 viene a actualizar el presentado en 2018, en el entendimiento de que el currículum es “un proceso de construcción, negociación y selección de saberes, identidades, representaciones y realizaciones profesionales y disciplinares, expresados en un conjunto de habilitaciones (saberes y competencias) intencionadas, significadas, organizadas y administradas en un itinerario de formación, orientado al logro de un perfil de referencia (egreso) que constituye a la vez un compromiso y una promesa ante la sociedad”.

Es en esta promesa que la sustentabilidad toma un rol crucial ante el creciente deterioro del medioambiente y el impacto del cambio climático tanto en Chile como en el mundo. Por esto, como analiza Nicolás Díaz Huarnez, secretario ejecutivo del Comité por la Sustentabilidad, “es importante destacar que este nuevo Modelo Educativo aborda la sustentabilidad de manera explícita a través de la competencia sello de compromiso con el desarrollo humano y sustentable. Esta competencia contempla que egresadas y egresados valoren y actúen con respeto al entorno cultural y ambiental, como base para un desarrollo justo y equitativo. Esto marca un avance importante respecto al Modelo Educativo previo (2018), en el que la competencia de compromiso con la preservación del medioambiente no explicitaba la interrelación y mutua dependencia entre sociedad y entorno.”

Sustentabilidad y educación universitaria

La Política de Sustentabilidad Universitaria, aprobada en 2012 por el Senado, marcó el inicio del tránsito hacia la sustentabilidad en nuestra institución, y próxima a cumplir una década es primordial continuar con los avances que establece. “El desarrollo e incorporación de competencias asociadas a la sustentabilidad y el desarrollo sostenible son una parte importante de los compromisos que la Universidad ha asumido. La Política de Sustentabilidad establece que el desarrollo de estas competencias debe iniciar en las mallas y currículos, y concretarse progresivamente en las prácticas de enseñanza, aprendizaje docente y perfiles de egreso en la Universidad”, recuerda Nicolás Díaz.

Es en este proceso que el trabajo en sustentabilidad ha debido adecuarse a los tiempos y urgencias actuales, en medio de una pandemia que ha vuelto a demostrar el valor de la ciencia, donde los esfuerzos mancomunados han permitido conseguir grandes avances. 

La educación en sustentabilidad se hace trascendental para enfrentar este difícil camino, como destaca la reciente “Declaración de Berlín”, en el marco de la Conferencia Mundial de la UNESCO sobre Educación para el Desarrollo Sostenible 2021: “Estamos seguros de que la educación es un poderoso facilitador del cambio positivo de las mentalidades y las concepciones del mundo, y puede apoyar la integración de todas las dimensiones del desarrollo sostenible, de la economía, la sociedad y el medio ambiente, garantizando que las trayectorias de desarrollo no se orienten exclusivamente hacia el crecimiento económico en detrimento del planeta, sino hacia el bienestar de todos dentro de los límites planetarios”.

Así lo ha entendido nuestra Casa de Estudios, como destaca la vicerrectora de Asuntos Académicos, Rosa Devés: “La centralidad de la sustentabilidad universitaria en nuestro Modelo Educativo implica responsabilizarse con una formación que promueva el respeto al entorno ambiental y cultural, cuidando el desarrollo social de los miembros de la comunidad. El logro de estos objetivos solo puede alcanzarse con un compromiso colectivo y transversal respecto de las distintas funciones universitarias. Nuestras competencias sello están todas de alguna manera permeadas por este concepto que se expresa con singular fuerza en el compromiso con el desarrollo humano y sustentable, y en el compromiso ético y la responsabilidad social y ciudadana”.

Como señala Viviana Sobrero, jefa de la Unidad de Docencia del Departamento de Pregrado, la sustentabilidad se plantea “como un valor universitario, para lo cual resulta clave constituir el desarrollo académico y los procesos formativos de la Universidad sobre la base del desarrollo personal, social y cultural de cada uno de los miembros de la comunidad. El carácter colaborativo y comunitario de esta política tiene impacto en el medio social interno de la Institución, ya que el respeto al entorno cultural y ambiental permite un desarrollo justo y equitativo, así como también la satisfacción social, económica y ambiental de cada integrante de la comunidad. Esto también debe estar presente en la formación de todas y todos nuestros estudiantes, por lo que resulta fundamental que un documento estratégico como el Modelo Educativo lo considere y lo incluya”.

Un compromiso con el país y con el planeta

El informe del Panel de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), presentado a mediados de 2021, no solo encendió nuevamente las alarmas en materia medioambiental a nivel planetario, sino que aumentó la comprensión de que el abordaje debe darse en todos los ámbitos, y es ahí donde la formación estudiantil también se hace fundamental.

Carlos Rilling, subdirector del Departamento de Pregrado y representante de la Vicerrectoría de Asuntos Académicos en el Comité Por la Sustentabilidad UChile, refrenda esta mirada. “En ese sentido, y sobre todo en el contexto de una situación de cambio climático generalizada y de cambio acelerado (como lo demuestra el reporte del IPCC de Agosto de este año), es muy importante que nuestros estudiantes y futuros graduados cuenten con competencias para comprender el impacto que tienen nuestras acciones sobre nuestro entorno ambiental y para mitigar aquellos impactos negativos. Los desafíos sanitarios que hemos enfrentado en los últimos dos años nos han demostrado que los próximos desafíos para la humanidad van a superar los límites del Estado-nación y son, más bien, desafíos de la humanidad completa, y esperamos que nuestros graduados y titulados puedan aportar al desarrollo de sociedades más sustentables”, sostiene.

Para Lorna Lares, presidenta del Comité por la Sustentabilidad y académica de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, nuestra institución ha entendido de buena manera dicha responsabilidad. “Como Universidad de Chile, estamos comprometidos con investigación de excelencia, con alto impacto en las transformaciones que se requiere en materia de medio ambiente y cambio climático. En consecuencia, no solo se genera conocimiento de vanguardia, sino también este es aplicado en los distintos espacios formativos al interior de la institución, para resolver los problemas complejos de la sociedad”.

La profesora Lares destaca, además, que “la actualización de nuestro modelo educativo no solo acoge esa riqueza y diversidad, que se traduce en los distintos espacios formativos de nuestra Casa de Estudios, sino que, a través de los principios formadores y proceso formativo planteado, se imprime un sello de sustentabilidad en los valores universitarios y compromiso irrestricto en la formación de los futuros ciudadanos y ciudadanas del mundo, profesionales y tomadores de decisiones de las instituciones del país. Y es que, a mi juicio, la actualización del Modelo Educativo va mucho más allá del compromiso institucional adquirido con el Manifiesto de la Universidad de Chile frente al cambio climático -incluir la macrocompetencia de sustentabilidad-, pues diseña y define un marco de referencia transformador, integral y transversal, que aborda todas las dimensiones de un desarrollo inclusivo y sostenible. Está inspirado en una ética global e incorporando los aspectos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, al establecer el respeto irrestricto a los derechos humanos, al bien común y la justicia social, acogiendo, además, los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”.

Renato Henríquez Salazar, periodista DAC (Comité por la Sustentabilidad)

Salvan a 2 peucos de morir ahogados en estanque de la RN Lago Peñuelas

Brigadistas de CONAF rescataron a las aves que se encontraban con un principio de hipotermia. Los ejemplares recibieron atención médico veterinaria en dependencias de la fundación Ñamku, en Concón. 

Combatientes de la brigada Palma 5 de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) rescataron a dos peucos adultos que se encontraban a punto de morir ahogados en un estanque de agua australiano ubicado al interior de la Reserva Nacional Lago Peñuelas, en Valparaíso.

Los brigadistas dieron aviso del procedimiento a guardaparques del recinto, quienes rápidamente trasladaron a las aves hasta el centro de rehabilitación y rescate de fauna silvestre de la fundación Ñamku, en Concón, donde recibieron tratamiento médico veterinario.

Así lo informó el administrador del entorno protegido, Óscar Salazar, quien explicó que los ejemplares “se encontraban demasiado mojados y esto les provocó un principio de hipotermia”.

“Fueron rescatados a tiempo y trasladados al centro de rehabilitación, donde se les brindó la atención necesaria para que se pudieran recuperar en pocos días”, añadió.

Tras cuatro días de observación y cuidados especializados, los peucos presentaron óptimas condiciones de salud. Y en ese contexto, Salazar aseveró que “personal del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) los trajo nuevamente acá a la reserva, para ser reintegrados a su hábitat natural”.

Equilibrio de los ecosistemas

El peuco (Parabuteo unicinctus) es un ave rapaz protegida por la Ley de Caza, debido a que es una especie catalogada como beneficiosa para la actividad silvoagropecuaria y la mantención del equilibrio de los ecosistemas naturales.

Se alimenta de aves campestres e incluso de palomas y pollos domésticos. También caza conejos, ratones, sapos y lagartijas.

Parque Nacional La Campana

En el sector Palmas de Ocoa del Parque Nacional La Campana, en Hijuelas, funcionarios de CONAF y el SAG liberaron recientemente a tres chunchos, dos provenientes de Viña del Mar y uno de Valparaíso. También a un tiuque y un pequén, desde Quilpué y Limache, respectivamente.

Los ejemplares, primero, recibieron atención médico veterinaria en el centro de rehabilitación y rescate de fauna silvestre de la fundación Ñamku, ya que presentaban diferentes lesiones.

Proyectos aymaras postulados a Ley de Bosque Nativo avanzan con apoyo de CONAF

A través del Fondo de la Ley de Bosque Nativo y a partir de la producción lograda en el vivero de Putre con la queñoa de altura (“Polylepis tarapacana”).

Un veinte por ciento de avance logró CONAF en el puntapié inicial efectuado en diciembre a los dos primeros proyectos adjudicados en la región gracias a la Ley de Bosque Nativo.

Ambas iniciativas implican una plantación de 100 plantas por hectáreas para lograr bosque de preservación y formaciones xerofíticas de alto valor ecológico, según la denominación del concurso, y que en este caso corresponden a bosques de queñoa de altura pertenecientes a Vicente Mamani Yucra y Roberto Tancara Mamani, ambos propietarios aymaras de la provincia de Parinacota y cuyos predios se ubican al interior de la Reserva de Biósfera Lauca.

Según explica David Toledo, profesional del Departamento Bosques y Cambio Climático de CONAF, ambos proyectos fueron aprobados hacia fines de 2020 para luego definir los planes de manejo durante el 2021, lo que se logró el mes de abril de este año.  Eso permitió concretar esta primera plantación en diciembre, con 150 plantas en total y tenemos todo el 2022 para proseguir y lograr la meta que entre ambos lugares implicarán más de 700 plantas.

¿Qué es un bosque de preservación?

Según la Ley 20283 “un bosque de preservación es aquel que, sin importar su tamaño, sea hábitat de especies vegetales protegidas legalmente o aquellas clasificadas en las diversas categorías de conservación, o que corresponda a ambientes únicos o representativos de la diversidad biológica natural del país y cuyo manejo sólo puede hacerse con el objetivo de resguardo de dicha diversidad”.

En el caso regional, don Vicente Mamani postuló el sector Mullusire donde se establecerán 300 queñoas, ya que se trata de un polígono de tres hectáreas y donde esta vez se avanzó con 60 plantas.

Su actitud frente al tema no es nueva.  Él fue un pionero en acoger el llamado de CONAF a recuperar el bosque andino y fue el protagonista de una primera plantación —el año 2019— en el sector Rinconada de Caquena, lugar considerado corredor de conservación que permitirá volver a conectar ecosistemas fragmentados entre Chile y los países vecinos.

Para el caso del sector Ancopujo de Roberto Tancara, serán dos polígonos, uno de 0,8 hectáreas y el segundo de 3,7, lo que implicará un total de 80 y 370 plantas respectivamente.

Don Roberto cuenta que “ahora se está notando una mayor superficie con queñoas en comparación a hace unos 50 años cuando me tocó bajar a Arica”, evidenciando los frutos de las reforestaciones impulsadas por CONAF.  Recuerda sí que las lluvias en su época de niño eran más marcadas e intensas.  Sobre su compromiso con el proyecto dice que se debe a que “lo considero importante porque los bosques de queñoa son llamadores de agua y generan oxígeno para el planeta”, pero también observa que “el cambio climático es fuerte y duro”.

Para las próximas semanas planea subir para reforzar los primeros riegos a las queñoas plantadas por el equipo de CONAF, hacer ajustes a las tasas de los primeros 90 árboles establecidos durante diciembre, entre los dos polígonos.

Lo que une a ambos comuneros es que estos bosques de preservación son de queñoa de altura, el árbol que crece a mayor altitud en el mundo.  Su estado de conservación es vulnerable y su importancia es radical frente a los efectos del cambio climático ya que tienen un importante papel en la regulación de la provisión del agua hacia los pisos ecológicos más bajos.  Estos bosques constituyen además hábitat para otras especies y son testigos de los cambios del clima en el largo plazo.

Otro factor común a los sectores de Mullusire y Ancopujo, según destaca el director regional de CONAF, Héctor Peñaranda, es que “están sobre los 4000 msnm.  Y a esa altura deberá seguir trabajando el equipo regional de CONAF del Departamento Bosques y Cambio Climático durante el 2022 para concretar la meta de esta primera experiencia regional derivada del Fondo de Conservación de la Ley de Bosque Nativo”.  

Junto con destacar el esfuerzo del equipo regional, Peñaranda resalta además el trabajo de producción de los árboles que hace el vivero de Putre y subraya de manera especial  el compromiso de los comuneros aymaras al sumarse a estos proyectos. “Es una contribución concreta frente al cambio climático, y nada menos que con la Polylepis tarapacana, el árbol de las alturas, permitiendo así trabajar por la conservación del bosque más alto de Chile”.

El ejercicio no basta para bajar de peso, revela un estudio del OIEA

Adelgazar es uno de los propósitos más socorridos para el Año Nuevo, sobre todo después de las celebraciones decembrinas, en las que se tiende a comer más de lo normal y necesario. Muchas personas se adhieren a programas de ejercicio intenso para lograr la meta; sin embargo, esos esfuerzos no siempre funcionan…

Diciembre es un mes en el que mucha gente tiende a excederse comiendo platillos y golosinas preparadas especialmente para la temporada de fiestas. Generalmente, este consumo extraordinario va acompañado del propósito de empezar a cuidar el cuerpo tan pronto empiece el año nuevo con una dieta y ejercicios para bajar de peso.

El primer paso hacia ese objetivo suele ser adoptar un régimen intensivo de ejercicio que promete resultados a corto plazo, ya sea en un gimnasio o por cuenta propia. Sin embargo, esta receta no funciona para todos porque las calorías gastadas a través de la actividad física no necesariamente aumentan la cantidad de calorías totales perdidas por el cuerpo, según revela un nuevo estudio del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

El presidente del Grupo de Gestión de la base de datos del OIEA que registra las mediciones del gasto de energía diaria, uno de los autores del estudio, señaló que, como mucha gente sospechaba debido a sus experiencias, las calorías que marca como gastadas la pantalla de un aparato de hacer ejercicio, como una caminadora o bicicleta, generalmente no se traducen en una pérdida de peso.© ACNUR/Benjamin LoyseauAnlelina Nadai Lohalith, atleta sursudanesa de pista y campo, es integrante del Equipo Olímpico de Refugiados que participa en Tokio.

Resultados descorazonadores

“Cuando se empiezan programas de ejercicio para bajar de peso, la mayoría de la gente pierde un poco de peso, algunas personas pierden mucho, pero algunos desafortunados en realidad suben de peso”, apuntó John Speakman.

El estudio explica que en personas con un índice de masa corporal normal -entre 18,5 y 24,9-, el cuerpo compensará las calorías quemadas durante el ejercicio en un 28%, con lo cual sólo el 72% de las calorías gastadas por la actividad física se perderán realmente a lo largo del día.

Esta proporción se vuelve más despiadada para quien quiere adelgazar a medida que aumentan la edad y el peso ya que con un índice de masa corporal más alto se perderá solamente el 51% de las calorías quemadas durante la actividad física.

El estudio confirmó, por otra parte, que las personas obesas tienen más dificultades para bajar de peso debido a la eficiencia de sus cuerpos para “retener la grasa ya almacenada”.

Pese a esta desalentadora realidad, la especialista del OIEA en nutrición y coautora del estudio, Alexia Alford, subrayó que hacer ejercicio y ser más activo físicamente acarrea muchos beneficios para la salud.

“Pero sólo hacer ejercicio no ayuda con la pérdida de peso”, matizó, recalcando que para ello es fundamental reducir las calorías ingeridas en los alimentos.

El cuerpo compensa el gasto de energía

Yimin FengJóvenes en bicicleta en Hangzhou, China

Las pautas para la pérdida de peso no tienen en cuenta la reducción de calorías gastadas en otras funciones de la vida, ya que el cuerpo compensa las calorías quemadas durante el ejercicio.

“Si aumenta la actividad, el cuerpo la compensará en otras áreas y reducirá las calorías gastadas al respirar, digerir, inquietarse y, en general, al mantener las funciones del cuerpo. En realidad, esto puede sumar bastante”, detalló Alford.

Por esta razón, la experta recomendó un estilo de vida más equilibrado en todos los aspectos, enfatizando que la dieta es clave para mantener un déficit calórico que dé como resultado la pérdida de peso.

La técnica utilizada

La conclusión del estudio se obtuvo a partir de datos obtenidos con una técnica nuclear que utiliza agua enriquecida con dos tipos de isótopos: deuterio y oxígeno-18.

Los participantes bebieron esta agua durante cierto periodo y luego se les hicieron análisis de orina por un lapso de entre siete y 14 días. Los investigadores pudieron calcular así con mucha precisión la energía total gastada por persona.

El OIEA indicó que esta técnica no es nueva, aunque sí muy costosa, por lo que únicamente se habían hecho estudios de este tipo a pequeña escala. En 2018 un grupo de investigadores decidió ampliar la investigación y actualmente, la base de datos del OIEA, que ahora cuenta con información de más de 7600 personas que se sometieron a la técnica.

La base de datos de la agencia de la ONU incluye la información de una amplia gama de individuos: atletas y corredores de altura, pacientes con cáncer y personas con parálisis cerebral. La mayoría de los datos provienen de estudios realizados en países occidentales como Estados Unidos y los Países Bajos, por lo que el OIEA está buscando expandir su acervo con más con datos de Asia, África y América Latina. En 2022 comenzará una proyecto de investigación coordinado que agregará más datos de países de bajos ingresos.

Las ciudades de América Latina consumirán hasta cuatro veces más sus recursos, sino se vuelven más sostenibles

Si la población regional aumentase a 680 millones de personas en el año 2050, el consumo de material doméstico urbano podría aumentar hasta las 25 toneladas per cápita, muy por encima del rango de entre seis y siete toneladas per cá¬pita que el estudio del ONU Medioambiente considera sostenible

Las ciudades de América Latina y el Caribe consumirán entre el doble y cuatro veces más recursos en 2050 si no adoptan una “planificación integral” y “aumentan la eficiencia de sus sistemas y la circularidad”, advirtió este lunes un nuevo informe del Programa de las Naciones Unida para el Medio Ambiente que destaca que ese escenario “implica la degradación severa de ecosistemas vitales.”

Para lograr ese objetivo, el estudio del organismo de la ONU destaca que las ciudades de la región necesitarán impulsar una transformación sostenible que reduzca a la mitad el consumo de recursos tales como los combustibles fósiles, los minerales y los alimentos, al tiempo que combaten la pobreza y la desigualdad.

El análisis del Programa traza la ruta hacia una planificación urbana deseable basándose en un paquete de medidas en cuatro ejes:

  • transporte y movilidad sostenible
  • edificaciones eficientes
  • residuos,
  • agua y saneamiento.

Estas actuaciones servirían para reducir el consumo de recursos, los residuos, el daño ambiental y las emisiones de gases de efecto invernadero.CINU Bogota/José RíosVista panorámica de Bogotá, capital de Colombia.

Vivir en ciudades más limpias implica planificar una transformación sostenible

El consumo anual per cápita de recursos en las ciudades de América Latina en 2015 oscilaba entre las 12,5 y 14,4 toneladas. Más de la mitad del inventario de material urbano de la región se encontraba en las ciudades de Brasil (38,1%) y México (21,1%).

Si en el año 2050 la población regional aumentase a 680 millones de personas, el consumo de material doméstico urbano podría aumentar hasta las 25 toneladas per cápita, muy por encima del rango de entre seis y ocho toneladas per cá­pita que el estudio del Programa considera sostenible.

La directora regional del Programa destacó que muchos de los habitantes de la región padecen las consecuencias de este uso insostenible de recursos, entre ellos la degradación ambiental y la falta de acceso a los servicios, que provocan “un futuro sombrío”.

Planificar una transformación sostenible es crucial si aspiramos vivir en una región más limpia, en armonía con la naturaleza y sin dejar a nadie atrás. Ahora que urge una recuperación sostenible de la COVID-19, este informe alumbra el camino en la dirección correcta”, añadió Álvarez.

Las ciudades pueden llegar a disminuir significativamente el consumo de recursos

Los autores llaman a apostar por una “intensificación estratégica” de ámbito regional, que, contrariamente a la expansión horizontal de las ciudades, consista en aumentar la densidad de población, puestos de trabajo y servicios en un conjunto de centros urbanos conectados por un transporte público eficiente y asequible.

Igualmente, pide edificar de una manera más sostenible, impulsar la circularidad, aprovechar los residuos orgánicos y una gestión hídrica que incluya el tratamiento y la reutilización de aguas, así como la restauración de los ecosistemas asociados.

Si se logra implementar todas las acciones propuestas en el informe, las ciudades de la región podrían reducir su consumo material anual a entre seis y siete toneladas per cápita para 2050.

El estudio también destaca algunas medidas que ya se están tomando en esta línea como son las mejoras del transporte público en el municipio brasileño de Fortaleza, que incluyeron un mayor espacio para bicicletas y peatones, la “cosecha” de agua de lluvia en la Ciudad de México y el proyecto de calefacción por distritos de la ciudad de Temuco, en el centro de Chile.

El crecimiento urbano e inequidad social

Según analiza el informe, el espacio construido en la región durante 40 años creció un 99%, casi el mismo número que experimentó el aumento de la población urbana en ese período (95%). La incapacidad de la mayoría de las ciudades para absorber ese crecimiento exacerbó la inequidad social y la injusticia ambiental.

Cerrar la brecha de desigualdad conllevará resolver la situación de precariedad a la que se enfrentan las poblaciones más vulnerables; por ejemplo, la lejanía de los servicios urbanos, la infraestructura deficiente, las condiciones de violencia y la contaminación.

Los autores del estudio llaman a tratar estos desafíos mediante “una transformación sostenible” e invitan a “orientar mayores esfuerzos hacia las ciudades intermedias”, que crecen de una forma más acelerada que la media. También recomiendan potenciar la cooperación e implementar alianzas más sólidas a nivel subnacional, subregional y regional.

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