“Anfitriones de la Ruta de los Parques”: Poniendo en valor a las comunidades de la Patagonia chilena

Tompkins Conservation Chile lanzó la serie “Anfitriones de la Ruta de los Parques”, compuesta de 17 cápsulas de video que muestran diversas historias de los habitantes de las comunidades aledañas al Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins y al Parque Nacional Corcovado, destacando el orgullo que representa vivir en las inmediaciones de estos territorios protegidos.

Con el fin de visibilizar la importancia de las comunidades aledañas a los parques nacionales, Tompkins Conservation Chile presentó la serie “Anfitriones de la Ruta de los Parques”, compuesta de 17 cápsulas de video que serán difundidas semanalmente a través de las redes sociales de la Ruta de los Parques.

Las cápsulas muestran diversas historias de los habitantes de las localidades vecinas al Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins y al Parque Nacional Corcovado, destacando el orgullo que representa para ellos ser la puerta de entrada de estos prístinos territorios y formar parte de la Ruta de los Parques de la Patagonia, un pulmón verde de relevancia planetaria. 

Carolina Morgado, directora ejecutiva de Tompkins Conservation Chile, destacó: “A través de este proyecto queremos visibilizar la importancia de las comunidades aledañas a los parques nacionales. Sus habitantes son los anfitriones de quienes visitan las áreas protegidas, los defensores de estos territorios y quienes pueden beneficiarse del desarrollo económico en base al turismo como consecuencia de la conservación. La Ruta de los Parques fortalece el vínculo entre las comunidades y los parques, potenciando el orgullo local, la protección de las áreas de conservación y fomentando una cultura ambiental que protege la naturaleza”.

“Anfitriones de la Ruta de los Parques” recoge testimonios de Chaitén, El Amarillo, Michimahuida, Santa Bárbara, Chana y Caleta Gonzalo, y da cuenta de los diversos oficios de sus protagonistas, tales como guardaparque, folclorista, emprendedor de turismo, artesano, maestro de ribera, quesera, entre otros. 

Entre los anfitriones destacados por la serie se encuentra Myriam García de El Amarillo, localidad ubicada a pasos del Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins, quien valora las oportunidades económicas que surgen en torno a esta área protegida: “Yo feliz de lo que estamos emprendiendo con mi marido, así como también ya hay varios vecinos que tienen su emprendimiento de cabañas, hospedaje, tienen sus invernaderos, sus camping. Yo creo que de a poquito se está formando esto alrededor del parque. Y esto puede ser el futuro: que podamos sustentarnos con esto”. 

Ver las primeras cápsulas de “Anfitriones de la Ruta de los Parques” acá

Fin de año y pandemia elevan niveles de estrés en trabajadores

Es fundamental que cada persona pueda reconocer las emociones que está experimentado y analizar qué acciones pueden generar alivio a corto o mediano plazo.

A pocas semanas de que finalice este particular 2020, empieza un tiempo de balances. Si bien este tradicional ejercicio será distinto al que se hace en un año normal, es necesario darse un espacio para analizar el período e iniciar la etapa que se avecina que también será, al menos en lo referente a la crisis sanitaria, muy demandante.

Felipe Parra Muñoz, psicólogo y magíster en Desarrollo Organizacional y Recursos Humanos, comenta que el cierre de año acarrea una serie de rutinas en distintos planos. “En lo estrictamente laboral, cierres, evaluaciones, promedios, rendiciones o incluso la planificación de celebraciones pueden ser factores estresantes, sin embargo, es importante considerar que éste no es un año normal para hacer un cierre o una evaluación también normal”, indica.

En un contexto de pandemia y luego de una crisis económica desembocada por la crisis sanitaria, muchas organizaciones están lejos de cumplir las metas que habían proyectado para este año. La sensación de no logro puede, por ende, abrumar a los equipos. “Este año y sus particularidades hacen que no se pueda evaluar de la misma forma, a pesar de que cada organización evaluará cómo hace tal balance. Lo anterior no quita la relevancia de tener instancias de declaración, análisis o socialización sobre lo alcanzado o no alcanzado”, dice Felipe Parra, académico de Psicología de la Universidad San Sebastián.

En estos espacios es fundamental distinguir “de la forma más clara posible lo que fue imposible prever o lo que estuvo dentro de las gestiones internas de impedir. Claramente tal línea será más difusa en la medida en que se tengan menos instrumentos, por lo tanto, tal balance debe incorporar de manera integrada la mayor cantidad de indicadores con los que se cuenten, ya sean KPIs (Key Performance Indicator o Indicador Clave de Desempeño) de Gestión de Personas, eficiencia de procesos, o consumo para entregar productos o servicios. En este plano mientras más transparente e hilados estén tales análisis podrán ser mejor abordados por los líderes para trabajar con sus equipos”.

Un complejo contexto

Por lo general los trabajadores presentan mayores niveles de estrés en la última etapa del año. Ahora la situación puede ser más difícil. “Vivimos cambios bruscos y demandas en aumento, lo cual genera una ruleta de emociones por el complejo escenario político, social y económico que atravesamos. Lo anterior se ve acrecentado en personas preocupadas por su continuidad laboral, que temen por una disminución en sus ingresos o un aumento de carga o funciones”, dice el académico USS. Agrega que lo planteado corresponde a exigencias “externas” que estresan el funcionamiento normal del ser humano. Pero a esos factores se suman las exigencias internas, plantea Parra. Por ejemplo, menciona, personas autoexigentes, con tendencias a no soltar el control o con altas expectativas de logro. 

Para enfrentar este escenario no hay recetas. “Si bien no existen recomendaciones que puedan ser de aplicación universal, este mismo componente único de cómo se vive esta respuesta a las demandas sirve para dar una orientación de cómo conectarse con el estrés. Una primera forma de explorarlo es reconocer lo que ocurre y saber si estoy sintiendo que estoy sobrepasado, cansado, disgustado o similar, es decir, conectar con la emoción”, indica. 

Añade que es positivo reconocer lo que ocurre en la persona en el plano físico, mental o social cuando está sobrepasada. Asimismo, aconseja explorar qué cosas pueden generar alivio de corto o mediano plazo. “Si bien podemos pensar en ejercicios de respiración, una llamada para contención emocional, movimiento corporal, pausas activas, fortalecer los ciclos de sueño o ritmos circadianos, siempre se debe tener en cuenta que no hay aplicaciones que sirvan para todos y que la organización o sistema social en que se encuentra ese trabajador influye, por lo tanto, no es una tarea sólo del trabajador sino que idealmente conjunta y con el enfoque en lo personal pero también en lo social”, expresa Parra.

Insiste en la relevancia de las conversaciones de contención al interior de las organizaciones. “Cada líder debe preguntarse cuánto está escuchando a sus equipos y no desaprovechar las oportunidades presenciales o virtuales para generar instancias de diálogo de forma abierta y honesta, lo cual ayudará a generar un ambiente que mejore la disposición a enfrentar el escenario siempre complejo que es partir un nuevo año, sobre todo un año que no tendrá vacuna por al menos algunos meses. Un balance, por bueno o malo que pueda resultar, es mucho mejor que sólo avanzar sin mirar lo trabajado”.

“Nuestro planeta está estropeado”, afirmó el Secretario General de la ONU y alerta de una actitud “suicida” de la humanidad

“La naturaleza precisa de un rescate financiero”, dice António Guterres, advirtiendo que la pandemia de COVID-19 y el clima han colocado al mundo en un punto crítico desde el cual no se puede volver al modelo de inequidad, injusticia y explotación voraz del planeta. “Es el momento de transformar la relación de la humanidad con la naturaleza y la relación entre los seres humanos. Esa es la lección del 2020”, apunta.

El Secretario General de las Naciones Unidas sonó la alarma este miércoles sobre la guerra que la humanidad está librando contra la naturaleza y aseveró que se trata de una actitud “suicida” puesto que la naturaleza está respondiendo a la agresión con fuerza y furia crecientes.

“Estamos enfrentando una pandemia devastadora, récords de calentamiento global, máximos de degradación ecológica y nuevos reveses en el avance hacia un desarrollo sostenible e inclusivo”, dijo António Guterres en un emotivo discurso sobre el estado del planeta pronunciado en la Universidad de Columbia, en Nueva York.

En su alocución, Guterres hizo hincapié en que la prioridad del mundo en el siglo 21 es combatir la emergencia climática. “Hacer las paces con la naturaleza es la tarea más importante de este siglo. Debe ser la prioridad de todos en todas partes.”

Cambio de planes

“La naturaleza nos alimenta, nos viste, sacia nuestra sed, genera nuestro oxígeno, da forma a nuestra cultura y nuestra fe y forja nuestra propia identidad. Se suponía que 2020 sería un “super año” para la naturaleza, pero la pandemia nos cambió los planes”, indicó.

El COVID y el clima nos han llevado a un umbral. No podemos volver a la vieja normalidad de desigualdad, injusticia y dominio voraz del planeta.

Además de la destrucción de la biodiversidad y los ecosistemas y la contaminación del mar, recordó que la polución del aire y el agua causa la muerte de nueve millones de personas cada año y que la invasión de los hábitats animales propicia la transmisión de virus y enfermedades de animales a humanos.

“No olvidemos que el 75% de las nuevas infecciones son zoonóticas”, apuntó.

El titular de la ONU citó también la información científica que advierte que el mundo está al borde de una catástrofe climática y se refirió a las altas temperaturas de los océanos y la Tierra, a los incendios devastadores en diferentes partes del mundo, al derretimiento de glaciares y permafrost y a la cantidad de huracanes ocurridos este año.

“La temporada de huracanes en el norte del Atlántico ha sumado 30 tormentas, más del doble del promedio, y ha roto récord. Centroamérica todavía se está recuperando de dos huracanes consecutivos”, acotó.

Agregó que el año pasado esos desastres le costaron al mudo 150.000 millones de dólares en daños materiales.ONU/Eskinder DebebeEl Secretario General António Guterres habla sobre el estado del planeta con la profesora Maureen Raymo en la Universidad de Columbia, en Nueva York.

Calentamiento acelerado

Guterres enfatizó que actualmente la Tierra registra 1,2 grados de calentamiento con respecto a los niveles preindustriales y que con ese incremento ya se observa una volatilidad y eventos climáticos sin precedentes en todas las regiones y en todos los continentes.

“Nos dirigimos a un aumento de temperatura de 3 a 5 grados centígrados este siglo”, enfatizó, añadiendo que la ciencia indica inequívocamente que para limitar el alza de la temperatura a 1,5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales se necesita reducir la producción de combustibles fósiles en un 6% cada año desde ahora hasta 2030.

Sin embargo, el mundo se mueve en dirección contraria, lamentó, y subrayó que esta política supone un desastre climático que también frena los esfuerzos por eliminar la pobreza y la inseguridad alimentaria y dificulta la búsqueda y construcción de paz puesto que la inestabilidad ambiental genera conflicto y desplazamientos masivos de población.

“No es una coincidencia que el 70% de los países más vulnerables a los eventos climáticos también se encuentren entre los más frágiles política y económicamente”, recalcó.

Rescate financiero para la Tierra

Para el Secretario General, la actividad humana es la raíz de la espiral hacia el caos, pero también es la acción humana la que puede resolver la situación.

Ante la inminencia de la vacuna contra el COVID-19, contrastó que no existe una vacuna para el planeta.

“La naturaleza precisa un rescate financiero”, puntualizó citando los recursos que se han destinado para responder a los efectos económicos de la pandemia.

Aseveró que los billones de dólares necesarios para la recuperación del COVID son dinero prestado de las generaciones futuras.

“No podemos utilizar esos recursos para bloquear políticas que las endeuden irracionalmente en un planeta destrozado. Es hora de accionar el ´interruptor verde´. Tenemos la oportunidad no simplemente de restablecer la economía mundial, sino de transformarla”, aseguró.OCHA/Ivo BrandauEl Lago Chad ha perdido el 90% de su superficie en los últimos 50 años.

Dos caras de la misma moneda

En este sentido, Guterres considera que la recuperación de la pandemia representa una oportunidad: “La recuperación del COVID y la reparación de nuestro planeta deben ser las dos caras de la misma moneda.”

Recalcó una vez más la necesidad imperiosa de alcanzar la neutralidad de las emisiones de carbón para 2050 y la urgencia de cumplir con los compromisos financieros marcados por el Acuerdo de París, así como la prisa por avanzar en la adaptación para proteger al mundo del impacto climático, sobre todo a los países más vulnerables. 

Reconoció que el cambio a las energías limpias implica un costo humano e instó a diseñar estrategias de protección social y programas de capacitación para los trabajadores del sector energético.

El Secretario General reportó que si bien las energías renovables deben ser la primera opción ambiental y económica, hay señales preocupantes.

Retrocesos

“Algunos países han utilizado la crisis para revertir las salvaguardias ambientales. Otros están expandiendo la explotación de los recursos naturales y se están alejando de la acción climática. Los miembros del G20, en sus paquetes de rescate, están gastando un 50% más en sectores relacionados con la producción y el consumo de combustibles fósiles que en energía baja en carbono”, detalló.

Y más allá de los anuncios, todos deben pasar una prueba de credibilidad, señaló.© UNICEF/Samir Jung ThapaTrabajadores humanitarios entregan víveres y agua a los damnificados por una inundación en el distrito Banke, en Nepal.

Cumbre de Acción Climática

Guterres adelantó que dentro de diez días convocará una Cumbre de Ambición Climática para marcar el quinto aniversario de la firma del Acuerdo de París. Esta iniciativa es coauspiciada por Francia y el Reino Unido.

En este tenor, confió en que el 2021 sea el año de formación de una coalición mundial para conseguir la neutralidad de las emisiones de carbono en 2050.

“Llamo a los países desarrollados a cumplir con sus promesas de asignar 100.000 millones de dólares anuales para que las naciones en desarrollo alcancen las metas climáticas conjuntas”, acotó, afirmando que se trata de una cuestión de equidad, justicia, solidaridad e interés propio.

“Tenemos que recordar que no se puede separar la acción climática del entorno planetario en su conjunto. Todo está interrelacionado, tanto los bienes como el bienestar común”, expresó.

Esperanza

Para concluir su discurso, el Secretario General manifestó una esperanza basada en la historia de progresos alcanzados por la humanidad, como la regeneración de la capa de ozono o el cambio de muchas ciudades hacia un modelo verde.

Mencionó también la reducción de desechos derivada de la economía circular y el avance de las leyes ambientales. “Al menos 155 Estados miembros de la ONU han reconocido legalmente que el medio ambiente sano es un derecho humano”, especificó.

Guterres mencionó con entusiasmo el cambio de mentalidad en muchas personas, especialmente los jóvenes, e instó a convertir esa nueva visión en un movimiento.

“El COVID y el clima nos han llevado a un umbral. No podemos volver a la vieja normalidad de desigualdad, injusticia y dominio voraz del planeta. Debemos avanzar hacia un camino más seguro, sostenible y equitativo”, resaltó.

El líder de la ONU cerró su discurso con una exhortación: “Ha llegado el momento de transformar la relación de la humanidad con la naturaleza y entre los seres humanos. Y debemos hacerlo juntos. La solidaridad es humanidad. La solidaridad es supervivencia. Esa es la lección del 2020.”

Nueva evidencia: Investigación reveló que la vida en Marte fue probablemente subterránea

“Independiente de la naturaleza real del antiguo clima marciano, el subsuelo habría sido la región más habitable de Marte”, señaló uno de sus autores. Asimismo, el estudio sostuvo que esta habitabilidad subterránea pudo haber ocurrido también en la Tierra primitiva. 

El icónico artista David Bowie se preguntaba en una de sus recordadas canciones si había vida en Marte y una nueva investigación descubrió que, de haber existido,esta no se encontraba en la superficie, sino que debajo de ella.

El estudio publicado en la revista Science Advances sugirió que es bastante posible que la parte habitable del planeta rojo haya sido el subsuelo. Diversas investigaciones sugieren que Marte tenía abundante agua líquida hace unos 4,1 mil millones a 3,7 mil millones de años.

Asimismo, se cree que alguna vez fue un mundo húmedo y cálido. Sin embargo, con el tiempo perdió su campo magnético y parte de su atmósfera, lo cual provocó una caída de su temperatura global, volviéndose un lugar inhóspito.

El estudio señaló que esto significa que para que el agua líquida tenga una presencia estable en Marte, tendría que haber estado debajo de la superficie. “Independientemente de la naturaleza real del antiguo clima marciano, el subsuelo habría sido la región más habitable de Marte“, destacaron los autores.

Los científicos sostienen que a medida que el agua penetraba más profundamente en el planeta, cualquier vida existente pudo haberlo seguido millas debajo de la superficie.

“A tales profundidades, la vida podría haber sido sostenida por la actividad hidrotermal (calentamiento) y las reacciones roca-agua (…) Por lo tanto, puede representar el entorno habitable más longevo de Marte”, detalló Lujendra Ojha, uno de los autores del estudio.

Esta situación pudo haber ocurrido también en la Tierra primitiva, ya que según Ojha, “existe una diversidad biológica sustancial (…) que puede alcanzar más de 5 km de profundidad. El subsuelo podría haber sido el hábitat más viable para las formas de vida antiguas en la Tierra primitiva y posiblemente en Marte“.

Fuente: Futuro 360

Senado: En seminario internacional debatirán sobre institucionalidad del mar

Los sistemas de gestión de pesca, la conservación de los ecosistemas, el control, seguimiento e investigación de las actividades pesqueras y de la posibilidad que exista un ministerio del Mar en Chile son algunos de los temas que abordarán senadores, especialistas y miembros de la sociedad civil este jueves 3 de diciembre, a partir de las 11 horas  por TV Senado.

En el marco del seminario, “Mirada de Futuro: La pesca, los océanos y la economía de las zonas costeras”, convocado por el Vicepresidente del Senado, Rabindranath Quinteros se darán cita el embajador de Noruega, Jostein Leiro;  la Directora Ejecutiva de Oceana Chile, Liesbeth Van Der Meer; el Decano de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de Valparaíso, Ricardo Bravo y el presidente de FIPASUR, Marco Ide.

Para el senador Quinteros, quien además integra la comisión de Pesca del Senado es una necesidad imperiosa que el Estado chileno cuente con un Ministerio del Mar. “Es la única forma de que pueda mejorar la gestión y exista una real supervisión y atención hacia los océanos”.

En esa línea indicó que, “hoy el Mar el borde costero con todos sus recursos son administrados por distintos organismos y ministerios, lo que provoca descoordinaciones y retrasos en muchas acciones”.

Agregó que, “ para algunos puede ser irrelevante la importancia que tiene el Mar en Chile , pero no hay que olvidar que el espacio marítimo de nuestro país es aproximadamente 3 millones 4 mil kilómetros. Entonces cuando se está pidiendo que se haga un estudio sobre si Chile necesita o no un ministerio del Mar, lo encuentro de una justicia absoluta”.

En tanto el embajador Leiro destacó que, “Chile y Noruega tienen una larga costa. La cosecha del Mar siempre ha sido y sigue siendo muy importante para nuestra gente y nuestras economías, sobre todo en las zonas costales”.

Agregó que, “por lo tanto compartimos un interés especial en asegurarnos de que utilizamos  los recursos marinos de forma responsable y sostenible para que las generaciones futuras también puedan beneficiarse de ellas”.

Consultado sobre la existencia de un ministerio de la Pesca en Noruega, el embajador destacó que, “el ministro de Pesca garantiza que Noruega lleve a cabo una gestión sostenible y rentable del Mar. El ministerio establece directrices que afectan las actividades comerciales, el empleo y los asentamientos a lo largo de la industria de la pesca y la acuicultura, la salud y el bienestar de los peces, de la seguridad y calidad de los productos marítimos, los puertos, la infraestructura para el transporte marítimo y la preparación para emergencias contra la contaminación”.

Foto: Sonapesca

Cepas ancestrales: Seguro agrícola estatal se extiende a viñateros de Biobío y Ñuble

Más de 4 mil viñateros de la región del Ñuble y más de 550 del Biobío serán beneficiados con la extensión del seguro agrícola con subsidio estatal de Agroseguros del Ministerio de Agricultura para la próxima temporada 2021-2022, informó el director de Agroseguros, Ricardo Prado, luego de participar en el Consejo de la entidad que se desarrolló este lunes donde se dio a conocer la medida, que permitirá a los productores comenzar a contratar este instrumento a partir de la próxima temporada.

De esta manera, el seguro que ya opera hasta la región del Maule, comenzará a funcionar la próxima temporada cubriendo los riesgos de lluvia, helada, granizo, viento y nieve, y podrá ser contratado directamente en la compañía HDI Seguros, una de las compañías que forma parte del programa de Agroseguros, o bien por intermedio de los Corredores de Seguros que operan estos seguros o en las agencias de área de INDAP.

Al respecto, el Seremi (s) de Agricultura de Biobío, Iván Ramírez, valoró la medida y destacó que es una excelente noticia para los viñateros de la región, quienes podrán asegurar su producción, recuperando su inversión en caso de situaciones climáticas que puedan afectar sus plantaciones.

El seguro agrícola con subsidio estatal es una herramienta de transferencia de riesgos climáticos originado por daños a cultivos y producciones de las viñas, ocasionando pérdidas económicas a los productores de uva, y que, por lo tanto, “era una medida muy demandada y esperada por los más de 4.500 viñateros de Ñuble y de Biobío, puesto que sólo existía cobertura hasta el Maule”. “Las plantaciones en ambas regiones superan las 12 mil hectáreas (9.864 en Ñuble y 2.404 en Biobío), por lo que este instrumento les permitirá recuperar el capital de trabajo invertido en el caso de que resulten dañadas por algunos de los fenómenos climáticos cubiertos por la póliza, logrando una mayor estabilidad económica y mejorando su calidad como sujeto de crédito”, agregó el director de Agroseguros.

Por su parte, el gerente de Riesgos Agroforestales y Acuícolas de HDI Seguros, Cristián Klingenberg, comentó que el cambio climático está entregando oportunidades productivas como son la producción de uva vinífera en Ñuble y Biobío. “Sin embargo, esta nueva producción no está exenta de los riesgos de heladas, granizo y lluvias en cosecha que puedan afectarlas, por lo que invitamos a todos los viñateros con plantaciones en ambas regiones a cotizar con HDI sus seguros para la temporada 2021-2022”, precisó.

Para efectos de acceder al subsidio estatal de Agroseguros al copago de la prima o precio del seguro, el productor debe contar con iniciación de actividades ante el SII y ser contribuyente del impuesto al valor agregado (IVA). También pueden acceder aquellos agricultores que, sin tener iniciación de actividades, estén siendo atendidos como clientes de crédito por INDAP, BancoEstado u otras instituciones autorizadas, en cuyo caso, el monto asegurado no puede superar las 250 UF por temporada agrícola. El Estado, a través de Agroseguros, subsidia hasta el 69% del precio del seguro más 1 UF por póliza. En este porcentaje de subsidio van incorporadas bonificaciones por la recontratación de seguros, la contratación colectiva, el tamaño de la póliza, o la contratación de cereales y en zonas extremas. Para conocer más acerca de este seguro, se puede consultar la página web www.agroseguros.gob.cl

Seminario presentará resultados de informe OCDE en Filantropía

Artículo por Equipo Amigos de Los Parques de la Patagonia
Foto principal: Parque Nacional Patagonia por Nadine Lehner

El jueves 3 de diciembre se llevará a cabo el seminario “Reflexiones para una Ley General de Donaciones”, tercer encuentro del ciclo iniciado en mayo titulado “¿Cómo potenciamos la filantropía en Chile?”.

En esta ocasión, Felipe Morandé, Embajador chileno ante la OCDE y Manuel Alcalde, coordinador de políticas tributarias del Ministerio de Hacienda, presentarán los resultados del recién publicado informe de la OCDE, Taxation and Philanthropy.

A continuación, un panel moderado por la directora del CEFIS, Magdalena Aninat e integrado por los senadores Ximena Rincón (DC) y Felipe Kast (Evópoli) discutirá los ejes para una Ley General de Donaciones, orientada a fortalecer e incentivar la sociedad civil en Chile.

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Los modos de vida costeros en Chile y las amenazas del mercado

En un escenario de cambio global, científicos del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (Centro IDEAL) buscan conocer las amenazas que enfrentan las formas de vida de los pescadores artesanales del extremo sur del país.

Lorenzo Palma, Centro IDEAL. En Chile, las comunidades pesqueras artesanales se emplazan a lo largo de 461 caletas, todas ellas con singularidades socioculturales, históricas y territoriales distintas. Mariscadores, algueros, recolectores de orilla, pescadores artesanales y buzos, heredaron este oficio de los pueblos costeros originarios, pero poco se conoce de las amenazas que enfrentan en la actualidad y si lograrán ser resilientes a los cambios futuros.

El concepto “modos de vida” tiene su origen en la sociología y guarda relación con los estilos, hábitos o formas de vida que tienen las personas. Los estilos de vida son relevantes ya que enmarcan las decisiones que los individuos pueden tomar, las que los afectan o benefician y en las que pueden o no tener control.

Gonzalo Campos, ingeniero en recursos naturales renovables y asistente de investigación del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh), explica que la actividad pesquera no se limita a la captura, extracción y posterior comercialización de los productos marinos, es también una forma de vida. “El valor que se da a esta actividad debe ir acompañada del análisis de las múltiples formas en que subsisten los pescadores artesanales y quienes los rodean”. En ese sentido, es importante destacar el rol de la mujer, que no se encuentra en el Registro Pesquero Artesanal, pero sí está involucrada en los procesos previos y posteriores a la pesca, enfatiza Campos.

Otro aspecto destacable de los modos de vida costeros es la capacidad de autosuficiencia, por ejemplo, en zonas aisladas. Cuentan con muy poca compañía, escasos canales de comunicación y distante conexión con las zonas urbanas. “Son verdaderos colonos en tiempos modernos, invisibilizados por pertenecer al eslabón más básico de la cadena de producción”, añade el ingeniero.

¿Qué influye o modifica los modos de vida costeros?

Pescadores de centolla. Fotografía Gonzalo Campos.

Los especialistas coinciden en que los fenómenos climáticos, el estado de los recursos naturales y los sistemas político-administrativos, son algunos de los aspectos que van produciendo cambios en los modos de vida costeros.

En el caso de los pescadores artesanales, permite o restringe la captura de especies y los limita regionalmente, a veces a espacios reducidos (Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos). También les entrega o restringe beneficios y los integra a grandes mercados -nacionales e internacionales-, casi siempre en condiciones desventajosas, al quedar sujetos a las leyes de la oferta y la demanda.

“Las formas y modos de vida se van resistiendo frente a los cambios, articulándose en muchos casos con el mercado en su escala global, y por articulación me refiero a una relación asimétrica que tiende a ser erosiva para sus ecosistemas”, comenta el Dr. Gonzalo Saavedra, antropólogo, académico de la Universidad Austral de Chile e investigador del Centro IDEAL. “La pesca artesanal persiste como forma de vida, en diversas latitudes, pero lo que falta es una legislación que la proteja, desde varios registros, por ejemplo, impidiendo la especulación de precios o capturas sin límites”. En el caso de obtener precios bajos por los recursos marinos obtenidos, como sucede con el erizo en Aysén, por ejemplo, explica que se da la situación de que los pescadores quedan “atrapados” por la dinámica del mercado.

“La identidad y los modos de vida son dinámicos”, recalca Saavedra, cambian en el transcurso del tiempo. La pesca artesanal se concibe como parte de un sistema socioecológico, donde se vincula la dimensión histórica, cultural y ambiental.

“En el marco de nuestra investigación para el Centro IDEAL, hemos logrado obtener una visión relativamente íntegra sobre las diversas tensiones, potenciales conflictos y problemas en los que se ven inmersos los modos de vida costeros, respecto a sus relaciones (directas, indirectas y potenciales) con otros actores, cuyos intereses se concentran en el espacio marino costero austral”, finaliza.

La vulnerabilidad en la que viven muchos de los pescadores artesanales de la zona austral, fue uno de los temas que se discutió el pasado 11 de noviembre durante el seminario “Modos de vida costeros: desde los pueblos originarios hasta los pescadores artesanales”, organizado por el Programa Austral Patagonia y el Centro IDEAL, ambos de la Universidad Austral de Chile. En él participaron representantes de la academia, especialistas en conservación y una dirigente Kawésqar, convocando a más de 100 asistentes quienes participaron activamente de la discusión.

Ver seminario aquí.

Ver micro documental “Bahía Inútil: un modo de vida costero en Tierra del Fuego”0

Fotos: Centro Ideal

La carrera hacia las cero emisiones y por qué el mundo depende de ella

Varios países han anunciado recientemente importantes compromisos para reducir significativamente sus emisiones de carbono, prometiendo llegar al “cero neto” en los próximos años. El término se está convirtiendo en un grito de guerra mundial, frecuentemente citado como un paso necesario para combatir con éxito el cambio climático y la devastación que está causando.

¿Qué es el cero neto y por qué es importante?

En pocas palabras, el cero neto significa que no estamos agregando nuevas emisiones a la atmósfera. Las emisiones continuarán, pero se equilibrarán absorbiendo una cantidad equivalente de la atmósfera.

Prácticamente todos los países se han adherido al Acuerdo de París sobre cambio climático, que exige mantener la temperatura global en 1,5 ° C por encima de los niveles de la era preindustrial. Sin embargo, si continuamos bombeando las emisiones que causan el cambio climático, las temperaturas seguirán aumentando mucho más allá de 1,5, a niveles que amenazan la vida y los medios de subsistenciade las personas en todas partes.

Esta es la razón por la que un número creciente de países se está comprometiendo a lograr la neutralidad de carbono, o emisiones “netas cero” en las próximas décadas. Es una gran tarea que requiere acciones ambiciosas a partir de ahora.

El cero neto es el objetivo para 2050 . Pero los países también deben demostrar cómo llegarán allí. Los esfuerzos para alcanzar esa meta deben complementarse con medidas de adaptación y resiliencia, y la movilización de financiamiento en el sector de desarrollo sostenbile para los países en desarrollo.Unsplash/Appolinary KalashnikovaLa energía limpia, como la eólica, es un elamento clave para alcanzar las cero emisiones de gases de efecto invernadero.

Entonces, ¿cómo puede el mundo avanzar hacia el cero neto?

La buena noticia es que la tecnología para llegar al cero neto existe y es asequible.

Un elemento clave es impulsar las economías con energía limpia, reemplazando el carbón contaminante, y las centrales eléctricas de gas y petróleo, con fuentes de energía renovables, como los parques eólicos o solares. Esto reduciría drásticamente las emisiones de carbono. Además, la energía renovable ahora no solo es más limpia, sino que a menudo es más barata que los combustibles fósiles.

Un cambio total al transporte eléctrico, impulsado por energía renovable, también jugaría un papel muy importante en la reducción de emisiones, con la ventaja adicional de reducir drásticamente la contaminación del aire en las principales ciudades del mundo. Los vehículos eléctricos se están volviendo rápidamente más baratos y eficientes, y muchos países, incluidos los comprometidos con el cero neto, han propuesto planes para eliminar gradualmente la venta de automóviles propulsados ​​por combustibles fósiles.

Otras emisiones nocivas provienen de la agricultura (el ganado produce niveles significativos de metano, un gas de efecto invernadero). Estos podrían reducirse drásticamente si comemos menos carne y más alimentos de origen vegetal. Una vez más, las señales son prometedoras, como la creciente popularidad de las “carnes de origen vegetal” que ahora se venden en las principales cadenas internacionales de comida rápida.

¿Qué pasará con las emisiones restantes?

Reducir las emisiones es sumamente importante. Para llegar al cero neto, también necesitamos encontrar formas de eliminar el carbono de la atmósfera. Aquí nuevamente, las soluciones están a la mano. Los más importantes existen en la naturaleza desde hace miles de años.

Estas “soluciones basadas en la naturaleza” incluyen bosques, turberas, manglares, suelo e incluso bosques subterráneos de algas, que son todos muy eficientes para absorber carbono. Es por eso que se están realizando enormes esfuerzos en todo el mundo para salvar bosques, plantar árboles y rehabilitar áreas de turba y manglares, así como para mejorar las técnicas agrícolas.Unsplash/Marc HecknerUn vehículo híbrido eléctrico en una estación de carga en Alemania.

¿Quién es responsable de llegar al cero neto?

Todos somos responsables como individuos, en términos de cambiar nuestros hábitos y vivir de una manera que sea más sostenible y que haga menos daño al planeta, haciendo el tipo de cambios de estilo de vida que se destacan en la campaña Act Now de la ONU.

El sector privado también necesita participar y lo está haciendo a través del Pacto Mundial de la ONU, que ayuda a las empresas a alinearse con los objetivos ambientales y sociales de la ONU.

Sin embargo, está claro que la principal fuerza impulsora del cambio serán los gobiernos nacionales, por ejemplo, a través de la redacción de la legislación y los reglamentos necesarios para reducir las emisiones.

Muchos gobiernos ahora están avanzando en la dirección correcta. A principios de 2021, los países que representan más del 65% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono y más del 70% de la economía mundial habrán asumido compromisos ambiciosos con la neutralidad del carbono.

La Unión Europea, Japón y la República de Corea, junto con más de 110 países más, se han comprometido a neutralizar el carbono para 2050; China dice que lo hará antes de 2060.

Algunos datos sobre el cambio climático:

• La tierra está ahora un 1,1 ° centígrados más caliente de lo que estaba al comienzo de la revolución industrial. No estamos en camino de cumplir los objetivos acordados en el Acuerdo de París de 2015 sobre el cambio climático, que estipulaba mantener el aumento de la temperatura global muy por debajo de 2° centígrados o en 1,5 ° por encima de los niveles preindustriales

• 2010-2019 es la década más cálida registrada. Con el camino actual de las emisiones de dióxido de carbono, se espera que la temperatura global aumente de 3 a 5 grados Celsius para finales de siglo

• Para evitar el peor calentamiento (aumento por encimar del 1,5 ° C), el mundo tendrá que reducir la producción de combustibles fósiles en aproximadamente un 6% anual entre 2020 y 2030. En cambio, los países están planificando y proyectando un aumento anual promedio del 2%

• La acción climática no destruye el presupuesto ni la economía: de hecho, el cambio a una economía verde generará empleos. Podría generar una ganancia económica directa de 26 billones de dólares estadounidenses hasta 2030 en comparación con la situación habitual. Y es probable que esta sea una estimación conservadoraPNUDEn Cuba se intenta restaurar hábitats naturales para ralentizar el cambio climático.

¿Son estos compromisos algo más que declaraciones políticas?

Estos compromisos son señales importantes de buenas intenciones para alcanzar el objetivo, pero deben estar respaldados por una acción rápida y ambiciosa. Un paso importante es proporcionar planes de acción detallados en las contribuciones o NDCdeterminadas a nivel nacional. Estas contribuciones definen objetivos y acciones para reducir las emisiones en los próximos 5 a 10 años. Son fundamentales para orientar las inversiones adecuadas y atraer suficiente financiación.

Hasta ahora, 186 partes del Acuerdo de París han desarrollado NDC. Este año, se espera que presenten planes nuevos o actualizados que demuestren una mayor ambición y acción. 

¿Es realista el cero neto?

¡Si! Especialmente si todos los países, ciudades, instituciones financieras y empresas adoptan planes realistas para hacer la transición a cero emisiones netas para 2050.

La recuperación de la pandemia de COVID-19 podría ser un punto de inflexión importante y positivo. Cuando entren en vigor los paquetes de estímulo económico, habrá una oportunidad real para promover inversiones en energías renovables, edificios inteligentes, transporte público y ecológico, y una amplia gama de otras intervenciones que ayudarán a frenar el cambio climático.

Pero no todos los países están en la misma posición para lograr cambios, ¿verdad?

Eso es absolutamente cierto. Los principales emisores, como los países del G20, que generan el 80% de las emisiones de carbono, en particular, necesitan aumentar significativamente sus niveles actuales de compromiso y acción.

Además, hay que tener en cuenta que se necesitan esfuerzos mucho mayores para desarrollar la resiliencia en los países vulnerables y para las personas más vulnerables; ellos hacen lo mínimo para causar cambio climático, pero soportan los peores impactos. Sin embargo, las acciones de resiliencia y adaptación no obtienen la financiación que necesitan.

Incluso mientras persiguen el cero neto, los países desarrollados deben cumplir su compromiso de proporcionar 100.000 millones de dólares al año para mitigación, adaptación y resiliencia en los países en desarrollo.Unsplash/Daniel MoqvistLos Gobiernos nacionales son los principales responsables de dirigir el cambio hacia la reducción de las emisiones nocivas.

El 2020, otro año de ventaja para el cambio climático según Naciones Unidas

Un número récord de tormentas en el Atlántico con huracanes de categoría 4 consecutivos e incendios forestales que consumieron vastas áreas de Australia, Siberia, Estados Unidos y América del Sur,  así como 10 millones de desplazados en África y Asia por lluvias históricas, fueron solo algunas de las huellas que dejó este año el cambio climático impulsado por la actividad humana. El calor llegó a niveles sin precedentes en el Ártico y el océano, con consecuencias para los ecosistemas, nuestra alimentación y el futuro de la humanidad.

La marcha implacable del cambio climático no se detuvo en 2020, que está en camino de ser uno de los tres años más cálidos registrados, aseguró este miércoles la Organización Meteorológica Mundial.

Los científicos advierten que la década 2011-2020 será la más cálida de la historia, y desde 2015 se han roto récords de calentamiento cada año.

El reporte provisional del Estado del Clima 2020 resalta que las temperaturas en aumento no solo se extienden en la tierra, pero también en el océano, cuyo 80% experimentó al menos una ola de calor en 2020. Esto tuvo repercusiones generalizadas para los ecosistemas marinos que ya de por sí sufren por aguas más ácidas debido a la absorción de dióxido de carbono (CO2).

El informe, basado en las contribuciones de decenas de organizaciones y expertos internacionales, muestra cómo los eventos de alto impacto, incluidos el calor extremo, los incendios forestales y las inundaciones, así como la temporada récord de huracanes en el Atlántico, afectaron a millones de personas, agravando las amenazas para los seres humanos en términos de salud y seguridad y estabilidad económica que plantea la pandemia COVID-19.WMO/Cornel VermaakLa sequía en Àfrica ha afectado la productividad de los cultivos de cereales.

Un año fuera de lo ordinario

“La temperatura global promedio en 2020 se establece en aproximadamente 1,2 ° C por encima del nivel preindustrial (1850-1900). Existe al menos un 20% de posibilidad de que supere temporalmente los 1,5 °C para 2024”, expresó el secretario general de la OMM, Petteri Taalas.

El Acuerdo de París firmado en 2015 busca limitar el calentamiento a menos de 2ºC, y los científicos del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático han advertido que alcanzar los 1,5ºC ya de por sí traerá catástrofes ecosistémicas como la desaparición de los arrecifes de coral.

Taalas explicó que los anteriores años con calor récord generalmente han coincidido con un fuerte episodio de El Niño, como fue el caso en 2016.

“Ahora estamos experimentando un fenómeno de La Niña, que tiene un efecto de enfriamiento en las temperaturas globales, pero no ha sido suficiente para frenar el calor de este año”, dijo.

A pesar de las condiciones actuales de La Niña, este año ya ha mostrado un calor casi récord comparable al récord anterior de 2016.

“El 2020 ha sido, lamentablemente, otro año extraordinario para nuestro clima. Vimos nuevas temperaturas extremas en tierra, mar y especialmente en el Ártico. Los incendios forestales consumieron vastas áreas en Australia, Siberia, la costa oeste de Estados Unidos y América del Sur, enviando columnas de humo que circunnavegaron el mundo. Vimos un número récord de huracanes en el Atlántico, incluidos consecutivos de categoría 4 sin precedentes en América Central en noviembre. Las inundaciones en partes de África y el sudeste asiático provocaron un desplazamiento masivo de la población y socavaron la seguridad alimentaria de millones”, explicó el director de la OMM.© UNICEF/Giacomo PirozziNiño en la zona del amazonas en Brasil. El calor puede causar síntomas graves, como el golpe de calor. 

Datos clave del informe

Temperaturas:

La temperatura media mundial de enero a octubre de 2020 fue de alrededor de 1,2 ° C por encima de la línea de base de 1850-1900, utilizada como una aproximación de los niveles preindustriales. Es muy probable que 2020 sea uno de los tres años más cálidos registrados a nivel mundial. Los registros de temperatura modernos comenzaron en 1850.

El calor más notable se observó en el norte de Asia, en particular en el Ártico siberiano, donde las temperaturas estuvieron a más de 5 ° C por encima del promedio. El calor siberiano culminó a finales de junio, cuando alcanzó los 38,0 ° C en Verkhoyansk el día 20, la temperatura más alta conocida en cualquier lugar al norte del Círculo Polar Ártico. Esto alimentó la temporada de incendios forestales más activa en un registro de datos de 18 años, según lo estimado en términos de emisiones de CO2 liberadas por los fuegos.

Otras áreas notables de calentamiento incluyen áreas limitadas del suroeste de los Estados Unidos, partes del norte y el oeste de América del Sur, partes de América Central y áreas más amplias de Eurasia, incluidas regiones de China. En Europa, se registró el período de enero a octubre más cálido registrado.Noticias ONU/Laura QuiñonesUn iceberg flota en el Canal Upsala, en Punta Bandera, Argentina.

Hielo marino

Desde mediados de la década de 1980, el Ártico se ha calentado al menos dos veces más rápido que el promedio mundial, reforzando una larga tendencia a la baja en la extensión del hielo marino del Ártico en verano, que tiene repercusiones en el clima de las regiones de latitudes medias.

El hielo marino del Ártico alcanzó su mínimo anual en septiembre como el segundo más bajo en el récord de satélites de 42 años. El hielo marino del Ártico en julio y octubre de 2020 fue el más bajo registrado.

Asimismo, el hielo marino en el mar de Laptev ha sido excepcionalmente bajo durante la primavera, el verano y el otoño, y la Ruta del Mar del Norte estuvo libre de hielo o casi sin hielo de julio a octubre de 2020.

En contraste, el hielo antártico en 2020 estuvo cerca o ligeramente por encima de la media de 42 años.

Groenlandia continuó perdiendo hielo, perdiendo 152 gigatoneladas este año, aunque a una tasa más lenta que en 2019.

Aumento del nivel del mar y calor del océano

El contenido de calor del océano para 2019 fue el más alto registrado en los conjuntos de datos que se remontan a 1960. El informe indica que “hay una señal clara” de una absorción de calor más rápida en las últimas décadas. Más del 90% del exceso de energía que se acumula en el sistema climático como resultado del aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero va al océano.

En promedio, desde principios de 1993, la tasa media global de aumento del nivel del mar basada en la altimetría asciende a 3,3 ± 0,3 mm por año. La tasa también ha aumentado durante ese tiempo. Una mayor pérdida de masa de hielo de las capas de hielo es la principal causa de este incremento.

El nivel promedio del mar en todo el mundo en 2020 por ahora es similar al de 2019 y coherente con la tendencia a largo plazo. El desarrollo de las condiciones de La Niña ha llevado a una pequeña caída reciente en el nivel del mar, algo que también ha sido asociado con eventos anteriores de este fenómeno.

Las tendencias regionales más fuertes desde 1993 a enero de 2020 se ven en el hemisferio sur: al este de Madagascar en el Océano Índico; al este de Nueva Zelanda en el Océano Pacífico; y al este de Rio de la Plata en América del Sur en el Atlántico sur.

Como ocurre con las olas de calor en tierra, el calor extremo puede afectar la capa cercana a la superficie de los océanos con una variedad de consecuencias para la vida marina y las comunidades dependientes.

Gran parte del océano experimentó al menos una ola de calor marina “fuerte” en algún momento de 2020. El mar de Laptev experimentó una ola de calor marina extrema de junio a octubre.PNUMAEn las últimas tres décadas, la mitad de los corales del planeta ha muerto debido al aumento de la temperatura del agua y la acidificación de los océanos.

La acidificación del océano

Otra amenaza para los ecosistemas marinos es la acidificación del océano que también está aumentando. El océano absorbe alrededor del 23% de las emisiones anuales de CO2 antropogénico de la atmósfera, lo que ayuda a paliar los impactos del cambio climático en el planeta.

Los costos ecológicos de este proceso para el océano son altos, ya que el CO2 reacciona con el agua de mar bajando su pH; un proceso conocido como acidificación. Se ha detectado una disminución en el pH promedio en los sitios de observación disponibles entre 2015 y 2019. Una variedad más amplia de fuentes, incluidas las mediciones de otras variables, muestra también un aumento constante de la acidificación global de los océanos.

Este proceso afecta a muchos organismos y servicios de los ecosistemas, y es una amenaza a los sistemas de alimentación humanos al poner en peligro la pesca y la acuicultura. Los científicos explican que un problema particularmente en los océanos polares debido a la química oceánica de estas regiones frías.

También afecta la protección costera al debilitar los arrecifes de coral, que protegen las costas. A medida que aumenta la acidez del océano, también disminuye su capacidad para absorber CO2 de la atmósfera, lo que dificulta el papel del océano en la moderación del cambio climático.

Se necesita una observación y medición global periódica de la acidificación de los océanos para mejorar la comprensión de sus consecuencias, permitir el modelado y la predicción del cambio y la variabilidad, y ayudar a informar las estrategias de mitigación y adaptación, alerta el informe de la OMM.UNICEF/Larry Monserate PiojoPersonas evacuadas por el Super Tifón Goni llegan a un centro de acogida en Manila, Filipinas.

Datos sobre eventos de alto impacto

Inundaciones

El estudio recalca que graves inundaciones afectaron a muchos millones de personas en África oriental y el Sahel, Asia meridional, China y Vietnam.

Kenia y Sudán fueron los más afectados en África, con 285 y 155 muertes registradas respectivamente. El lago Victoria alcanzó niveles récord en mayo, los ríos Níger y Nilo alcanzaron niveles récord en Niamey (Níger) y Jartum (Sudán). Las inundaciones también contribuyeron al peligroso brote de langostas en curso.

En el sur de Asia, la India experimentó una de las dos temporadas de monzones más húmedas desde 1994, agosto fue el mes más húmedo registrado en Pakistán y se observaron inundaciones generalizadas en toda la región (incluidos Bangladesh, Nepal y Myanmar).

En China, las fuertes lluvias persistentes en la cuenca del río Yangtze durante la temporada de monzones también causaron graves inundaciones. Las pérdidas económicas reportadas excedieron los 15 mil millones de dólares y se reportaron al menos 279 muertes durante ese período.

En Vietnam, las fuertes lluvias típicas de la llegada del monzón del noreste se vieron exacerbadas por una sucesión de ciclones tropicales y depresiones, ocho de las cuales tocaron tierra en menos de cinco semanas.PNUD Colombia/Mauricio Enriquez O.La región de La Mojana en Colombia es altamente vulnerable a las inundaciones y sequías inducidas por el cambio climático.

Calor, sequía e incendios

En 2020, una sequía severa afectó a muchas partes del interior de América del Sur, siendo las áreas más afectadas el norte de Argentina, Paraguay y las áreas fronterizas occidentales de Brasil. Las pérdidas agrícolas estimadas fueron cercanas a los 3000 millones de dólares solo en Brasil. Hubo una actividad significativa de incendios forestales en toda la región, pero fue más grave en los humedales del Pantanal en el oeste de Brasil.

En los Estados Unidos, los incendios más grandes jamás registrados ocurrieron a fines del verano y otoño. La sequía generalizada y el calor extremo contribuyeron a los incendios, y de julio a septiembre se registraron los días más calurosos y secos en el suroeste. El Valle de la Muerte en California alcanzó los 54,4 ° C el 16 de agosto, la temperatura más alta conocida en el mundo en al menos los últimos 80 años.

En el Caribe, las grandes olas de calor ocurrieron en abril y septiembre. Las temperaturas alcanzaron los 39,7 ° C en Veguitas el 12 de abril, un récord nacional para Cuba, mientras que La Habana también tuvo su día más caluroso con 38,5 ° C.

Australia batió récords de calor a principios de 2020, incluidas las temperaturas más altas observadas en un área metropolitana australiana, en el oeste de Sydney, cuando Penrith alcanzó los 48,9 ° C el 4 de enero.

En el Mediterráneo oriental, hubo récords históricos establecidos en Jerusalén (42,7 ° C) y Eilat (48,9 ° C) el 4 de septiembre, tras una ola de calor de finales de julio en el Medio Oriente en el que el aeropuerto de Kuwait alcanzó 52,1 ° C y Bagdad 51,8 ° C.Emiliano Tux ChubDaños causados por los huracanes Eta e Iota en la ciudad guatemalteca de San Pedro Carcha.

Ciclones tropicales y tormentas

El número de ciclones tropicales a nivel mundial fue superior al promedio en 2020, con 96 ciclones al 17 de noviembre en las temporadas del hemisferio norte de 2020 y del hemisferio sur de 2019-2020.

La región del Atlántico Norte tuvo una temporada excepcionalmente activa, con 30 ciclones tropicales al 17 de noviembre, más del doble del promedio entre 1981 y 2010, y rompiendo el récord de una temporada completa, establecido en 2005. En un momento en que la temporada normalmente está llegando a su fin, dos huracanes de categoría 4 tocaron tierra en Centroamérica en menos de dos semanas en noviembre, lo que provocó inundaciones devastadoras y muchas víctimas.

El ciclón Amphan, que tocó tierra el 20 de mayo cerca de la frontera entre India y Bangladesh, fue el más costoso registrado en el norte del Océano Índico, con pérdidas económicas registradas en la India de aproximadamente 14.000 millones de dólares estadounidenses. Las evacuaciones a gran escala de las zonas costeras de India y Bangladesh ayudaron a reducir el número de víctimas en comparación con ciclones anteriores en la región.PMA/Matteo CosorichMillones de personas en Zimbabwe han sido empujadas al hambre por la sequía y la crisis económica.

Riesgos e impactos del COVID-19

Durante el primer semestre de 2020 se registraron aproximadamente 10 millones de desplazamientos, en gran parte debido a peligros hidrometeorológicos y desastres, concentrados principalmente en el sur y sudeste de Asia y el Cuerno de África. En 2020, la pandemia de COVID-19 ha agregado una dimensión adicional a las preocupaciones por la movilidad humana.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y el Programa Mundial de Alimentos, más de 50 millones de personas han sido afectadas doblemente: por desastres relacionados con el clima (inundaciones, sequías y tormentas) y la pandemia de COVID-19 en 2020.

Los países de Centroamérica están sufriendo el impacto de los huracanes Eta e Iota, el COVID-19 y otras crisis humanitarias preexistentes. El Gobierno de Honduras estimó que se arrasaron 53 000 hectáreas de tierras de cultivo, principalmente arroz, frijoles y caña de azúcar.PNUD AfganistánPaneles solares en el techo de un centro de salud de Afganistán

Lecciones y oportunidades para mejorar la acción climática

Según el Fondo Monetario Internacional, la actual recesión mundial causada por la pandemia de COVID-19 dificulta la promulgación de las políticas necesarias para la mitigación, pero también presenta oportunidades para poner la economía en un camino más ecológico con el fin de impulsar la inversión en productos verdes y resilientes. infraestructura pública, apoyando así el PIB y el empleo durante la fase de recuperación.

“Este año es el quinto aniversario del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. Damos la bienvenida a todos los compromisos recientes de los gobiernos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero porque actualmente no estamos en el camino correcto y se necesitan más esfuerzos”, dijo el secretario general de la OMM, Petteri Talas.

El informe provisional sobre el estado del clima global de 2020 se basa en datos de temperatura de enero a octubre. El informe final de 2020 se publicará en marzo de 2021.

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