El Dr. Rattan Lal, pionero en la investigación del suelo y en la agricultura de conservación, ha allanado el terreno en una de las principales esferas de actividad de la FAO.
El Dr. Rattan Lal, que se crio en una pequeña explotación agraria de la India, sufrió muchas de las penalidades que los pequeños agricultores afrontan hoy en día. Su familia carecía de agua corriente o electricidad, pero explica: “Nunca lo echamos de menos, porque así vivía todo el mundo”.
Su padre, agricultor, experimentó dificultades con el riego y el consiguiente problema del suelo salino que, tal como se daría cuenta más adelante el Sr. Lal, podrían subsanarse mejorando el drenaje de la tierra. Pero no fue hasta después de años de estudio que comenzó a comprender y enseñar al mundo el papel fundamental del suelo.
De hecho, tras cosechar un Premio Nobel de la Paz* y un Premio Mundial de la Alimentación, el Sr. Lal ha cambiado nuestra perspectiva de la gestión sostenible de los suelos y ha abierto nuevos caminos en lo que ahora conocemos como agricultura de conservación, un enfoque que puede desempeñar una importante función en la restauración de los suelos descuidados del mundo, la captura de carbono y la lucha contra la inseguridad alimentaria.
En esencia, la agricultura de conservación contrarresta la alteración del suelo (lo que implica disminuir la labranza), lo dota de una cubierta permanente y diversifica la producción de cultivos, pudiendo todo ello contribuir a enriquecer la biodiversidad, reducir el uso del agua y mejorar la salud del suelo.
La agricultura de conservación juega un papel significativo en el modo en que la FAO apoya a los pequeños productores de África, Asia, América Latina y el Caribe. Los beneficios de este enfoque son numerosos, desde el aumento de los rendimientos y la reducción de los costos para los agricultores hasta unos suelos más sanos y un mayor secuestro de carbono. El Sr. Lal llegó a entender todo ello y desde entonces se ha esforzado por correr la voz.
Un pionero
En los años 70, cuando el Sr. Lal trabajaba para el Instituto Internacional de Agricultura Tropical en Nigeria, descubrió que erradicando las prácticas de labranza y simplemente cubriendo el suelo con residuos de cultivo había logrado producir cinco toneladas de maíz por hectárea cada campaña, mientras que los agricultores solo habían podido obtener una. Sin embargo, por alguna razón, seguirían sin adoptar prácticas de agricultura de conservación.
Lo achacó a la suspicacia con la que veían el cultivo sin labranza. Más de cuarenta años después, la FAO y otras organizaciones, como la Red Africana de Cultivo de la Conservación, están promoviendo prácticas de agricultura de conservación con mucho más éxito.
Dado que esta región se está calentando al doble del ritmo mundial, existe una necesidad apremiante de fortalecer los sistemas alimentarios y aumentar la resiliencia de los agricultores, muchos de los cuales practican la agricultura en pequeña escala o de subsistencia. Para ello, el proyecto está impulsando la colaboración entre los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y los organismos de desarrollo, lo cual significa que la FAO y sus asociados están mejor capacitados para documentar e intercambiar conocimientos y mejores prácticas de agricultura de conservación con los agricultores.
Un ejemplo reciente de esta colaboración viene de la mano de Zimbabwe, donde la FAO y la ONG Foundations for Farming han venido ayudando al Gobierno a cumplir su ambiciosa meta de capacitar a 1,8 millones de agricultores en agricultura de conservación.
“No veo por qué África no puede llegar a ser el granero del mundo”, dice el Sr. Lal.
Durante muchos años, se ha descuidado a los suelos: el monocultivo y el uso indebido de sustancias químicas han ido agotando los nutrientes esenciales y se han encontrado microbios en suelos sanos. Para revertir esta tendencia, el Sr. Lal insiste en que los agricultores deberían primero aumentar la fertilidad del suelo mediante materia orgánica.
“Los agricultores no devuelven lo que se llevan y, como consecuencia, los suelos se degradan. Las personas son un fiel reflejo del suelo que pisan: su salud se ve igualmente afectada”.
Cuando se trata del uso de la tierra, insiste en que tenemos más de lo que necesitamos: simplemente no lo utilizamos debidamente.
“Este concepto de producir cada vez más y malgastar cada vez más atenta contra la naturaleza. Lo ideal sería producir más con menos: menos tierra, menos agua, menos fertilizantes, menos pesticidas, menos emisiones de gases de efecto invernadero, menos desperdicios”.
Aunque admite que el suelo y la agricultura de conservación por sí solos no contrarrestarán las emisiones de gases de efecto invernadero, “la restitución del carbono del suelo y los árboles es la parte más sencilla y tiene multitud de beneficios importantes: la seguridad alimentaria y nutricional, la mejora de la calidad del agua y una mayor biodiversidad”.
“Si empleamos prácticas de base científica, cultivos de cobertura y sin labranza y agricultura de conservación”, dice, “la agricultura debe constituir una solución al cambio climático”.
En definitiva, el Sr. Lal cree que la función del suelo reviste demasiada importancia como para que se ignore.
“El suelo es un ser vivo: el veinticinco por ciento de la biodiversidad está en el suelo”, dice. “Y, como cualquier ser vivo, también debería tener derecho a que se le proteja, restaure y gestione debidamente”.
El Sr. Lal es increíblemente optimista: se alegra de observar un creciente aprecio por los suelos y elogia los esfuerzos internacionales para luchar contra el cambio climático.
Dado que el clima está cambiando rápidamente en muchas partes del mundo, la FAO está alentando la adopción de sistemas de producción más resilientes y eficientes, como la agricultura de conservación. Para que los pequeños agricultores del mundo logren la seguridad alimentaria, los suelos deben desempeñar un papel fundamental. De ahí que la FAO promueva su gestión sostenible mediante iniciativas como la Alianza mundial sobre los suelos y que celebre el Día Mundial del Suelo —todos los 5 de diciembre— para sensibilizar sobre la importancia de sus recursos.
*El Dr. Rattan Lal fue laureado con un certificado del Premio Nobel de la Paz por sus contribuciones al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, el co-laureado del Premio Nobel de la Paz en el 2007.
Buscando la reactivación, Gobernación Provincial, Minagri, CONAF y SERNATUR llaman a retomar la visitación, con respeto a las medidas sanitarias de seguridad imperantes.
Con el lago Chungara y el volcán Parinacota de fondo, así como el respaldo de la Resolución 686 de la Dirección Ejecutiva de CONAF, autoridades de Arica y Parinacota anunciaron la apertura de las tres áreas silvestres protegidas de la provincia de Parinacota.
El llamado a retomar la visitación del Parque Nacional Lauca, la Reserva Nacional Las Vicuñas y el Monumento Natural Salar de Surire, conjunto que a su vez conforma la Reserva de Biosfera Lauca, fue hecho en terreno, por el seremi de Agricultura, Jorge Heiden, y los directores de CONAF, Héctor Peñaranda, y (s) de Sernatur, José Ignacio Concha. Los personeros pusieron hincapié en la responsabilidad y conciencia de quienes lleguen a la zona, en el cumplimiento de las medidas sanitarias preventivas, así como en la importancia de retomar la actividad turística para la reactivación de la provincia.
Jorge Heiden, titular de Agricultura en la región, dijo que “esperamos que esta medida permita retomar la visitación a las áreas silvestres protegidas de nuestra región y confiamos y hacemos un llamado a quienes lleguen a la zona para que tomen las medidas de seguridad imperantes, y el estar en esta Reserva de Biosfera sea una experiencia grata y sin contratiempos”
En tanto el director de CONAF, recordó que “las unidades protegidas y administradas por CONAF, se emplazan en territorios de comunidades aymaras, donde la gran mayoría de residentes son personas mayores, por lo cual la seguridad en el tránsito por los diversos lugares de visitación debe ser una prioridad”. Peñaranda se refirió también al valor de los recursos naturales y culturales existentes y a la connotación mundial que tiene la Reserva de Biosfera Lauca, al emplazarse en una zona prioritaria o hotspot de biodiversidad frágil y vulnerable.
Juan Ignacio Concha, director (s) de Sernatur, resaltó en tanto esta reapertura al uso público como un hito para la industria turística regional, la que se ha estado preparando hace mucho para implementar y adherir a los protocolos sanitarios para el sector, señalando que “hoy contamos con 60 empresas regionales que tienen su certificado de confianza turísticas, e invitamos a ser responsables y preferirlas. Sin duda la Reserva de Biosfera Lauca y las áreas silvestres protegidas son parte de los principales atractivos que tenemos en la región”.
Gobernador
Desde Arica, el gobernador provincial de Parinacota, quien a esa hora estaba en videoconferencia con el Minsal, subrayó la importancia del Parque Nacional Lauca como “polo para el turismo de naturaleza en nuestra región y su apertura se realiza respetando las condiciones sanitarias necesarias para que las personas puedan disfrutar de este destino turístico”. La autoridad destacó asimismo el trabajo con las comunidades andinas como pilar para la estrategia de conservación de los recursos naturales.
Guarderías
En relación a las guarderías de CONAF, el director regional de la entidad, precisó que cada una de ellas cuenta con el tótem de atención a los usuarios, para la toma de temperatura, uso de alcohol gel y pediluvios, además de la sanitización de las oficinas. “Nuestros guardaparques han recibido elementos de protección personal, siguiendo las directrices de CONAF, de acuerdo a las indicaciones protocolares del Minsal”, manifestó.
El Luchecillo está ausente en 80 kilómetros de riberas observadas y la transparencia del agua es aproximadamente 5 veces más baja en las aguas del humedal.Además, UACh entrega al Consejo de Defensa del Estado el informe final del Monitoreo al Humedal del Río Cruces, que comprende estudios realizados durante los últimos cinco años.
Un cambio de color en el agua en torno al Santuario de la Naturaleza generó alarma en la comunidad valdiviana, dado que aún está en la retina lo sucedido durante el año 2004. Casi 10 años después de aquellos eventos, la sentencia judicial (2013) determinó que la Universidad Austral de Chile, mantenga bajo su alero dos de las medidas emanadas de esa instancia judicial -el Programa de Monitoreo del humedal, a cargo del Dr. Eduardo Jaramillo (Facultad de Ciencias UACh) y la creación y puesta en marcha del Centro de Humedales Río Cruces (CEHUM)- ambos equipos de científicos, hoy coordinados en una mesa de trabajo liderado por la Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo y Creación Artística (VIDCA), se han reunido con el fin de compartir datos preexistentes, acciones y elaborar hipótesis de las posibles causas.
El Vicerrector, Dr. Luis Vargas, señaló que esta investigación está actualmente en curso, añadiendo que, en paralelo, “estamos dando respuesta a las solicitudes del Consejo de Defensa del Estado, entregando el informe final del monitoreo que comprende los estudios realizados hasta el 2020. En los próximos días también haremos llegar a dicha instancia la totalidad de las bases de datos asociadas a este proceso”, indicó.
A su vez, el Director Ejecutivo del CEHUM, Dr. Ignacio Rodríguez, manifestó la total disposición para comunicar los resultados y data disponible a la fecha. “Desde fines de octubre, hemos generado diversas instancias para analizar información y contrastarla con la información generada por los proyectos de investigación y que hemos recolectado desde entonces, teniendo ya los primeros datos”, explicó.
Por su parte, la Decana de la Facultad de Ciencias UACh, Dra. Leyla Cárdenas, señaló que se han intensificado los estudios en el humedal para determinar las posibles causas de estos eventos.
“Los investigadores del CEHUM y de la Facultad de Ciencias se están coordinando para dar respuestas a lo que está sucediendo en el humedal. Es muy importarte contestar a la comunidad con información pertinente y actual, y es muy probable también que no podamos entregar una causa a corto plazo, pero en todo nivel hemos sido enfáticos en que es parte de nuestra misión institucional llegar al fondo y explicar con claridad lo sucedido”, resaltó la Decana.
Estado actual y monitoreo permanente
El equipo de monitoreo, encabezado por el ecólogo Dr. Eduardo Jaramillo comenzó a detectar ausencia o disminución significativa de la cobertura de luchecillo en fondos someros que, con anterioridad a agosto de 2020, se caracterizaban por presentar una abundante cobertura de esta macrófita acuática, razón por la cual se intensificaron las observaciones en terreno.
Ya en el mes de octubre, el equipo reporta una disminución de la cobertura de luchecillo en el humedal y una alta carga sedimentaria, lo cual se evidencia por su color café y poca transparencia. Por esta razón se realizaron vuelos de dron entre el 16 y 23 de octubre y el 13 y 16 de noviembre, sumado a recorridos presenciales por las riberas de los ríos Cruces, Chorocamayo, Nanihue, Cudico, Pichoy, Cayumapu, Santa María, Tambillo y San Ramón. El equipo de científicos da cuenta que el luchecillo estuvo ausente en aproximadamente el 45% de esas riberas (80 km); luchecillo presente con aspecto saludable en aproximadamente el 15 % de las mismas (26 km). Por otra parte, aproximadamente el 24% (42km) estuvo representado por plantas de color ocre con alta carga de sedimentos sobre sus hojas y tallos, muchos de ellos ramoneados por acción de los cisnes, y finalmente el 17% de las riberas (29 km) corresponde a restos de plantas que emergen escasos centímetros del sustrato, que tienen color parduzco oscuro o negro, según reportan los expertos.
En coherencia con lo anterior, entre los días 19 y 22 de noviembre del presente año se obtuvieron muestras de agua dentro y fuera del humedal, para estimaciones de carga de sólidos particulados y transparencia del líquido. “Las primeras estimaciones muestran que las concentraciones de sólidos particulados totales fueron aproximadamente 15 veces más altas que las del río Calle Calle (fuera del humedal), donde el estado del Luchecillo es saludable y ofrece una cobertura similar a la observada durante los últimos años. A su vez, la transparencia del agua fue aproximadamente 5 veces más baja en las aguas del humedal”, señaló el Dr. Jaramillo.
Sobre los Cisnes de Cuello Negro
Gracias al proyecto de seguimiento de cisnes de cuello negro que lidera el Dr. Juan Navedo, ha sido posible realizar una primera evaluación del estado de éstos. En este sentido, el científico explica que “en coordinación con CONAF, hemos realizado un muestreo de emergencia durante esta semana para capturar cisnes adultos de forma aleatoria y los hemos comparado con datos obtenidos de cisnes adultos en las mismas zonas, la misma semana de 2018. Aunque representa una única muestra a la que habrá que seguir incorporando los datos de próximos muestreos, podemos decir que no se ve ningún cambio en el peso corregido por el tamaño de los animales, una medida fidedigna de su estado nutricional aparente. Además, se han tomado muestras de diferentes tejidos y los resultados de las analíticas sustentarán el estado fisiológico de los animales”.
En relación con la diferencia aparente en la cantidad de cisnes actualmente en el Humedal del Río Cruces, el Dr. Navedo explica que “las poblaciones de aves acuáticas, como los cisnes o las taguas, siguen ritmos estacionales y utilizan a lo largo del año diferentes humedales que conectan sus poblaciones y les permiten completar las diferentes etapas de sus ciclos de vida. Los desplazamientos de varios cisnes equipados con dispositivos GPS hacia otros humedales localizados a varios cientos de kilómetros de distancia del Santuario lo corroboran”.
Para el Dr. Navedo, las variaciones en las abundancias -o fenología- que se observan en cualquier humedal a lo largo del año suelen ser predecibles. “En el caso de los cisnes de cuello negro en el Santuario, sus máximos de abundancia anual han ocurrido en abril en los últimos cuatro años, seguido de un descenso a mínimos en agosto y septiembre, para volver a aumentar a partir de octubre”, indicó.
Las cifras son corroboradas por el censo que realiza CONAF donde se registra un descenso entre julio y septiembre en relación con los meses anteriores y un leve aumento en octubre, que debería mantenerse en los próximos meses. Por ello, a juicio del científico las cifras están dentro de las variaciones esperables en relación con los números observados en años previos y la fenología de la especie. “Gracias a este proyecto pionero de seguimiento de cisnes desarrollado por el CEHUM en colaboración con CONAF, en las próximas semanas se dispondrá de nueva información sobre los cisnes que permitirá seguir avanzando en la comprensión de las causas del evento observado en el humedal y, lo más importante, permitirá informar oportunamente a las autoridades competentes y a la ciudadanía en el caso de que ocurran cambios en las poblaciones de cisnes, según lo indique el seguimiento de los cisnes equipados con GPS”, puntualizó el Dr. Navedo.
Sobre lo mismo, el Dr. Eduardo Jaramillo planteó que en el periodo mayo-noviembre se han detectado 459 cadáveres de cisnes de cuello negro con indicios de haber sufrido ataques de lobos marinos, de los cuales 18 se han reportado durante el mes de noviembre.
Una vez que se consoliden los datos y resultados de los estudios que están en ejecución, dicha información será entregada a las instancias que corresponden y se compartirá con la comunidad. En ese sentido, la mesa de expertos ha sido enfática en señalar que aún no es prudente formular una hipótesis concreta de este nuevo cambio ambiental.
Con la finalidad agilizar y dar mayor eficiencia a los procesos de certificación varietal de semillas que realiza el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la institución se encuentra implementando un programa piloto para la tercerización de las inspecciones de campo de la certificación varietal de semillas, el cual contempló un taller teórico práctico para los representantes de las empresas productoras de semillas y empresas prestadoras de servicios, actividad realizada en la Estación de Pruebas Humán, de Los Ángeles, bajo todas las medidas de resguardo para COVID-19.
En este sentido, el Director Regional del SAG de Biobío, Iván Ramírez Delpín, destacó que “nuestro Servicio está trabajando en un plan para facilitar el proceso de inspección de campo a través de terceros, manteniendo los estándares que garantizan su identidad y pureza varietal, además de su calidad sanitaria con los cuales se realiza este proceso. Por ello, se ha realizado esta actividad, en la cual participó personal de empresas productoras de semillas y prestadoras de servicios, quienes previamente realizaron un curso online dictado por el SAG para nivelar conocimientos sobre normativa y producción de semillas de crucíferas específicamente, el cual tenían que aprobar con al menos un 60% de calificación”.
Asimismo, explicó que “este plan piloto nos permite visualizar posibles problemas que se puedan presentar al habilitar esta autorización, puntos de control y capacitación que deben recibir los terceros antes de llevar a cabo las inspecciones, además de comparar los resultados obtenidos tanto por SAG como por los participantes de las empresas involucradas durante el proceso de inspección de campo, ya que se realizaran en forma paralela”.
El encargado regional de Semillas de Biobío, Cristian Gajardo Muñoz, indicó que la capacitación tenía como objetivo entregar la experiencia práctica de cómo realizar las inspecciones a nivel de campo, utilizando la metodología que habitualmente usan los inspectores del Servicio para realizar esta labor, tendiente a verificar que los semilleros cumplen con la debida identidad y pureza varietal, además de su estado sanitario.
La certificación es un proceso controlado que persigue facilitar el comercio interno y externo de las semillas que se multiplican a solicitud de los productores, tanto para el mercado nacional como para la exportación.
La temporada pasada el SAG comenzó con la implementación de planes piloto para probar la factibilidad de habilitar esta labor a terceros. Este año se elaboraron el reglamento específico e instructivo técnico de cereales, que apuntan a mantener el proceso dentro de los lineamientos y las normativas que rigen la certificación varietal de semillas. En el caso del plan piloto de inspección de campo en las regiones de Maule, Ñuble y Biobío, las inspecciones serán supervisadas por funcionarios del SAG y permitirán validar la implementación de este programa en las próximas temporadas.
El encuentro entregó las directrices para generar sistemas armónicos que permitan utilizar y gestionar de mejor manera el agua.
Con el objetivo de debatir sobre los desafíos de la agricultura y dar a conocer el trabajo que está liderando el Ministerio de Agricultura en optimización del uso agua ante el escenario de sequía y cambio climático en el país, se realizó el primer Encuentro Nacional de Eficiencia Hídrica, donde se reunieron distintos actores públicos y privados ligados al sector silvoagropecuario.
“Hoy, tenemos el desafío de optimizar nuestra producción agrícola. Debemos desarrollar más alimentos sanos y frescos, pero con menor impacto en los recursos naturales. Hacia el futuro, la clave de la gestión del agua está en apoyarnos en la naturaleza y sus ecosistemas; y en incorporar innovaciones en cultivos y producciones”, señaló el Antonio Walker, ministro de Agricultura.
La actividad -organizada por el Minagri a través de sus servicios CNR, FIA y FUCOA– contó con importantes expositores, como Rodrigo Valdés, doctor en hidrología de la Universidad de Arizona, quien se refirió a las principales tendencias en eficiencia hídrica en el contexto de nuestro país.
“Chile necesita urgentemente avanzar en la formación de capital humano avanzado en materias hídricas; la planificación futura del agua; y mayor inversión para avanzar en el entendimiento de cómo funcionan nuestros sistemas hidrológicos; entre muchos otros”, señaló Valdés, agregando que una de las herramientas clave para enfrentar los escenarios futuros del agua será el desarrollo de sistemas de predicciones hidro climatológicos, como los utilizados en EE. UU., Europa y China.
“Necesitamos cambiar los paradigmas de cómo se están haciendo las cosas hoy en día, si pudiéramos predecir cuál va a ser la estacionalidad de las lluvias o cuánta agua va a caer con seis meses o un año de anticipación, la gestión del agua mejoraría mucho”, afirmó el experto.
También destacó la participación del ecologista Allan Savory, precursor de la agricultura regenerativa y el manejo holístico, quien explicó su teoría para la regeneración de los suelos y la conservación del agua. “La mayor reserva de agua del mundo es el suelo. Ahí se almacena más agua que en todos los ríos, lagos y embalses que existen en el planeta. Es impresionante la cantidad de agua que se puede mantener en los suelos. Es dos o tres veces mayor que la capacidad de un embalse”, indicó el ecologista.
Uso más eficiente y nuevas fuentes de agua
Chile atraviesa la sequía más grande de su historia con un déficit sostenido de precipitaciones, principalmente en la zona central. El 2019 fue el año más seco con escasez de lluvias en todo el territorio (exceptuando el extremo norte), alcanzando déficits mayores al 75% entre Antofagasta y Curicó. Y en 2020, a la fecha, se registran déficit de precipitaciones de entre un 30% y un 45% para la zona entre las regiones de Coquimbo y Ñuble.
Si hace algunos años el principal obstáculo que enfrentaba la agricultura para poder seguir creciendo era la disponibilidad de mano de obra, hoy ese cuello de botella es la disponibilidad de agua. Es por esta razón que los dos grandes desafíos en esta materia están en el uso más eficiente y nuevas fuentes de agua, donde los servicios del agro están trabajando fuertemente.
En este sentido, Federico Errázuriz, Secretario Ejecutivo de la CNR, afirmó que “la recarga de acuíferos nos parece que es algo prioritario, porque los acuíferos son una forma muy eficiente de acumular o guardar el agua a un muy bajo costo, para recuperarla y usarla después a través de los pozos existentes durante la época de mayor uso”.
“En ese sentido, durante el Gobierno hemos tenido distintas iniciativas; por ejemplo, el Ministerio de Obras Públicas a través de la DOH está haciendo una gran cantidad de piscinas de recarga en Aconcagua. Nosotros, en la Comisión Nacional de Riego hicimos varias líneas de trabajo, tenemos un piloto en Cachapoal, en la comuna de Coltauco, el que ha sido muy exitoso y está asociado a una escuela agrícola. También contratamos expertos internacionales, a CSIRO, de Australia, quienes nos hicieron una Guía Metodológica que está a disposición de la ciudadanía para ver cómo hacer diversos tipos de obras que ayudan a hacer recarga artificial de acuíferos”, añadió.
En tanto, el director ejecutivo de FIA, Álvaro Eyzaguirre, manifestó que la innovación es fundamental, es por eso por lo que desde 2018, la Fundación ha impulsado y financiado 14 proyectos de innovación en eficiencia hídrica, por un total cercano a los $954 millones.
“En la gestión de recursos hídricos apostamos por apoyar innovaciones que impliquen un aumento en la productividad del agua y una mayor seguridad hídrica. Esto incluye la generación o mejora de información para la toma de decisiones en torno a la gestión sostenible de los recursos hídricos, así como el desarrollo y/o adaptación de tecnologías para ello”, indicó el ejecutivo.
Finalmente, “para FUCOA es importante la articulación de iniciativas, como este encuentro 100% virtual, que permite llevar información y capacitación sobre temas hídricos a cualquier punto del país. Fueron más de 1.000 asistentes online quienes accedieron a las 18 charlas y actividades de servicios del Ministerio de Agricultura y universidades, con la presencia de expertos internacionales en el tema, lo que permitió entregar una visión general sobre la situación hídrica y el uso eficiente del agua en el país, con especial foco en la agricultura”, comentó Francisca Martin, directora ejecutiva de FUCOA.
La Fundación Padre Semería, organización sin fines de lucro que acoge niños en situación de abandono o riesgo familiar, inauguró un innovador proyecto de casas familiares en la comuna de La Pintana, junto a representantes de Sename, Programa Mi Abogado, CESFAM, Bomberos, Carabineros y la Municipalidad de La Pintana, entre otros.
Gracias a sus 5 nuevas casas familiares provistas de patios privados, piezas más amplias, y cocinas integradas, el innovador modelo a inaugurarse en la Residencia Aldea Nazareth de La Pintana otorgará a cerca de 40 niñas y adolescentesuna sustancial mejora en sus condiciones de habitabilidad. Si hasta el momento vivían todas juntas en departamentos comunitarios, con la inauguración de los nuevos hogares hasta 8 menores podrán vivir en cada espacio, en un proyecto propuesto y planificado por ellas mismas.
“Escuchar la voz de las niñas es primordial. Como Fundación Padre Semería hemos realizado esfuerzos importantes para implementar modificaciones en la infraestructura, contribuyendo así al espacio que imaginan y desean cada una de las niñas. Además de ofrecerles mayor privacidad y autonomía, la inauguración de estos nuevos espacios nos permitirá separar las niñas por edades y afinidades, lo que contribuye a mejorar su calidad de vida radicalmente”, señaló Benjamín Rodríguez, Director Ejecutivo de la Fundación.
Ha habido diferentes actores involucrados en este proceso, lo que demuestra un trabajo en red. Durante la tarde se realizó una segunda celebración con los colaboradores externos de la fundación involucrados en este proceso, entre ellos la Fundación Mapfre, Juntos por la Infancia, Fundacion Olivo, Aramis y Fútbol Más, entre otras. La planificación de ambas actividades fue propuesta en un 100% por las menores, y será liderada por ellas mismas.
Acreditada como Organización Colaboradora de Sename, la Fundación Padre Semería acoge a menores entre 7 y 18 años derivados de los Tribunales de Familia. Hasta la fecha, han acogido a 1.200 niños, niñas y adolescentes en situación de abandono o riesgo familiar, en sus 2 hogares ubicados en La Pintana y San Vicente de Tagua Tagua.En estas residencias se busca acompañar a las niñas que han sido vulneradas en sus derechos con respeto y amor, propiciándoles un ambiente cálido y formación constante para lograr un egreso favorable con algún familiar un adulto significativo en la menor cantidad de tiempo posible.
En el primer día de reapertura, funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero trajeron varios ejemplares silvestres en mal estado de salud, entre ellos un pudú y un peuco, que fueron encontrados en las comunas de Florida y Chiguayante, respectivamente.
Un peuco y un pudú fueron los primeros animales que recibió el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Universidad San Sebastián sede Concepción, tras su reapertura hoy. La llegada de estos animales fue gracias a funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero, institución que tiene convenio con la USS. Los ejemplares fueron hallados en malas condiciones de salud en las comunas de Chiguayante y Florida.
Los animales, que llegaron al Campus Las Tres Pascualas, serán sometidos a exámenes médicos para obtener información más detallada sobre su estado de salud. La académica del área de Fauna Silvestre y Exóticos de la U. San Sebastián sede Concepción Gabriela del Águila Herrera explicó en qué condiciones llegaron ambos ejemplares. “El peuco fue recibido bastante decaído y muy delgado, ya que lleva varios días sin comer. Mientras que el pudú fue encontrado atascado en un cerco, lo que le generó pequeñas lesiones a nivel pélvico”, puntualizó.
Sernapesca y SAG
El director regional Biobío del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Claudio Báez Beltrán, manifestó su satisfacción con la reapertura del Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la U. San Sebastián sede Concepción. “Esta vuelta nos permitirá retomar la coordinación para trasladar animales marinos protegidos en casos de varamientos en las costas de nuestra zona”, expresó Báez.
El director regional Biobío del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Iván Ramírez Delpín, consideró la noticia muy positiva tanto para la institución como para la comunidad. “Gracias a nuestro socio estratégico, podremos contar con instalaciones de primer nivel para realizar tratamientos, evaluaciones y diagnósticos médicos a animales para luego reinsertarlos en su medio natural”, aseveró Ramírez.
Gracias al uso de un software gratuito, CONAF ha mejorado la eficiencia de los patrullajes permitiendo recoger valiosa información para la conservación y gestión de parques y reservas.
Con la finalidad de optimizar la planificación y la entrega de los resultados de los patrullajes que los guardaparques de CONAF realizan al interior de parques y reservas, funcionarios del Departamento de Áreas Silvestres Protegidas, ejecutaron un piloto para el uso de una moderna aplicación, la cual gracias a los positivos resultados obtenidos en Tarapacá, el modelo se replicará a nivel nacional en todas las áreas silvestre protegidas estatales que administra la Corporación.
Se trata de SMART (Spatial Monitoring and Reporting Tool), software que es utilizado en más de 700 áreas protegidas en el mundo y en 60 países, contribuyendo de manera sustancial al mejoramiento de las capacidades de los guardaparques y de la gestión de estos sitios.
Siendo pioneros en el país, tanto en áreas privadas como en las que forman parte del Sistema Nacional de Áreas Silvestre Protegidas del Estado (SNASPE), el equipo regional de CONAF durante el año 2019 inició la implementación de SMART en el Parque Nacional Volcán Isluga y, debido a la positiva evaluación y a que es una aplicación gratuita y adaptable a las necesidades y requerimientos de cada territorio, lo ampliaron a la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal. Recogiendo esta experiencia local, CONAF ha decidido estandarizar su uso a nivel nacional desde el próximo año.
Cabe consignar que los patrullajes son una de las principales herramientas para el monitoreo y vigilancia, además de ser un importante mecanismo para la administración de las áreas protegidas. De esta actividad se obtiene valiosa información para la gestión de los territorios, el monitoreo de flora y fauna silvestre, control de amenazas, vinculación comunitaria y la evaluación del patrimonio cultural, entre otros ámbitos.
Jorge Valenzuela, jefe de la sección Conservación de CONAF Tarapacá, explica que el objetivo principal de utilizar SMART para la gestión de la información de los patrullajes es recopilar los datos de forma rápida, eficiente y estandarizada, principalmente de amenazas, tales como contaminación y presencia de perros, la tala ilegal, caza furtiva, incendios, con la finalidad de tener la mayor cantidad de información al momento de planificar la gestión de las áreas protegidas, junto con optimizar los recursos.
“El uso de la herramienta ha permitido facilitar la gestión de la información que colectan los guardaparques durante sus patrullajes. Esto ha permitido generar reportes con mapas, tablas y gráficos que indican dónde, cuándo y qué está ocurriendo en el parque. Esta información es utilizada para planificar de mejor manera los patrullajes, priorizar acciones para el control de amenazas o áreas de importancia para la fauna. Este proceso ha sido posible gracias al entusiasmo y a la motivación del equipo del Parque Nacional Volcán Isluga, quienes se sumaron al desafío de innovar aprendiendo y aplicando el uso del programa”, señaló Jorge Valenzuela.
Al respecto, Juan Ignacio Boudon, director regional de CONAF, sostuvo que “la aplicación es una gran herramienta que complementa la labor que realizan los guardaparques, ya que permite organizar de mejor forma los patrullajes, junto con entregar información procesada y de calidad, como por ejemplo mapas, rutas recorridas y gráficos. Toda esta variedad de usos demuestran su potencialidad, razón por la cual su uso será replicado a nivel nacional por nuestra institución, hecho que nos llena de satisfacción”.
Fuente: Ciper Chile 30 de noviembre de 2020 Fundación Terram
Grandes grupos económicos del país, como las familias Guilisasti Gana y Lecaros Menéndez, son quienes más se han beneficiado de los planes de manejo con fines agrícolas aprobados por la Corporación Nacional Forestal (CONAF), que entre 2008 y 2020 permitió talar más de 22 mil hectáreas de bosque nativo sin obligar a sus propietarios a reforestar. Así lo demuestra esta investigación realizada por el periodista de Fundación Terram, Maximiliano Bazán.
El río Cauquenes corre desde la cordillera de la costa hacia el interior, atravesando la comuna del mismo nombre hasta llegar al río Perquilauquén. En su andar, es fuente de vida de la agricultura y ganadería de subsistencia que caracteriza a la zona, la cual se vio amenazada durante el verano de 2020, tras secarse el río, provocando la muerte de peces y animales.
Esta situación llegó a los oídos del Comité de Defensa Ambiental de Cauquenes (CODAC), que agrupa a diversas organizaciones socioambientales de la provincia. Tras recorrer el río, sus integrantes se encontraron con una poza artificial que retenía todo su caudal, para luego ser conducido a través de una motobomba hacia una piscina de acumulación ubicada al interior del fundo de la Viña Undurraga, a solo unos metros del lecho.
Con pala en mano, integrantes del CODAC decidieron desarmar la poza que retenía el río. Así se inició la primera batalla entre la comunidad organizada y la Viña Undurraga, parte del Grupo Vinos del Pacífico, propiedad de José Yuraseck, militante UDI y ex presidente de Azul Azul, involucrado en dos bullados casos de corrupción, como lo fueron el caso Chispas (1997) y Corfo-Inverlink (2003).
Francisco Valdivieso, gerente agrícola de la viña, dice que esta “ha sido injustamente atacada, ya que se encuentra en regla con todas las disposiciones legales y no ha habido una conducta de parte de la empresa que la ley cuestione”. Agregó que “el río se secó en algún momento donde nadie pudo extraer agua, lo cual no es responsabilidad de una empresa sino de las condiciones metereológicas de falta de precipitaciones”.
Tras una serie de liberaciones del cauce por parte del CODAC, “la viña volvía a remover las tierras del lecho para retener el agua, hasta que decidimos venir a acampar para hacer vigilancia”, dice Ricardo Palacios, integrante de la organización. Esto permitió que el río retomara su cauce natural y tras cinco días lograra por fin llegar agua a Capellanía, ubicada a unos 30 km hacia el interior del desvío. Todo, sin haber caído una sola gota de lluvia. Para Palacios, “si bien las lluvias han disminuido, esto demuestra que el saqueo del agua es más grande que la sequía”.
La viralización de estas acciones no solo generó una gran simpatía en la comunidad, sino que provocó que muchas personas de sectores aledaños dieran aviso al CODAC de otras retenciones y desvíos de cauces. De esta forma, la organización comenzó a desplegarse para apoyar a las comunidades vecinas. Pero, en vista de que una vez realizada la denuncia en la Dirección General de Aguas (DGA) esta tiene seis meses para pronunciarse, “si bien a los vecinos se les enseña a realizar las denuncias al organismo, también se les explica cómo en Chile las leyes nos amarran de manos, para que la gente vaya comprendiendo que si no se organiza, no basta la denuncia. Y cuando los acaparamientos de aguas no son legales, se llama a la acción directa”, dice Nery Rodríguez, integrante del CODAC.
El agua acumulada por la Viña Undurraga era luego distribuida para regar 185 hectáreas de parronales que esta posee en dicho fundo. De ese total, 20,5 hectáreas fueron sembradas en 2013 tras haber talado esa misma extensión de bosque nativo de tipo esclerófilo sin la necesidad de reforestar ni un solo árbol, gracias a un plan de manejo aprobado por la Corporación Nacional Forestal (CONAF) a Bodegas y Viñedos Talagante International Brands Limitada, también parte del Grupo Vinos del Pacífico.
La tala de bosque nativo apuntaba a extender el monocultivo de uva en el mismo predio donde solo dos años antes, en 2011, Viña Undurraga había recibido un subsidio de 48 millones de pesos para tecnificar el riego de 107 hectáreas de cultivos desde la Comisión Nacional de Riego (CNR), dependiente del Ministerio de Agricultura.
Fundo de Viña Undurraga, comuna de Cauquenes.
Según Fernanda Miranda, geógrafa de la Fundación Terram, los bosques y matorrales esclerófilos y espinosos, como los que taló la Viña Undurraga, “cumplen importantes funciones ecosistémicas relacionadas a la regulación del balance hídrico, a la protección de los suelos, a la absorción de contaminantes atmosféricos y a la conservación y desarrollo del hábitat de la fauna y flora silvestre, además de actuar como una barrera natural para contener la desertificación”.
En 2012, el Informe de Desertificación de la Unidad de Diagnóstico Parlamentario ya advertía del nivel de degradación de los suelos a escala nacional. Para el caso de la comuna de Cauquenes en la región del Maule, en ese entonces el 83,4% de la superficie presentaba una erosión muy severa, mientras que a escala regional, señalaba que la eliminación de la vegetación original había producido profundos cambios en la hidrología de las cuencas costeras, muchas de las cuales ya mostraban evidentes signos de desecación.
El bosque y matorral esclerófilo forma parte del ecosistema mediterráneo, uno de los que posee mayor cantidad de especies endémicas a nivel mundial, y que en el caso de Chile se extiende entre las regiones de Coquimbo y el Biobío, actuando como una zona de transición entre la aridez del norte y la humedad del sur. A pesar de ello, según Miranda, “menos del 3% del área original de este ecosistema está bajo protección oficial, siendo el menos representado en el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE)”.
Justamente para proteger este tipo de vegetación, en julio de 2008 entró en vigencia la Ley Nº 20.283 sobre Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal. Esto, tras 16 años de discusión parlamentaria que coinciden con el período donde más superficie se taló bajo la aplicación del Decreto Ley Nº 701 de 1974, el cual permitía talar bosque nativo sin reforestar cuando los suelos se destinen a cultivos agrícolas. El problema fue que aún después de aprobada la ley, CONAF mantuvo la aplicación del Decreto 701. De esta forma, las 148.621 hectáreas cortadas en Chile entre 1987 y julio de 2008 bajo este mecanismo, se extendieron hasta hoy, alcanzando un total de 170.897 hectáreas de bosque nativo taladas sin reforestar para poner en su reemplazo monocultivo frutícola.
*Barras resaltadas corresponden a superficie talada durante los 16 años de discusión parlamentaria. Fuente: elaboración propia a partir de datos de CONAF obtenidos por Transparencia. Solicitud Nº AR003T0003197, actualizada a través de la solicitud Nº AR003T0003510.
Estos planes de manejo se siguieron aprobando sin mayores cuestionamientos, hasta que tras una denuncia de vecinos de Las Cabras en la región de O´Higgins, el 15 de enero de 2019 la Cámara de Diputados aprobó crear la Comisión Investigadora de los actos de CONAF, el Servicio de Impuestos Internos (SII) y otros órganos del Estado en relación a los procedimientos de autorización de planes de manejo forestal, motivado por la aprobación que realizó CONAF para talar 80 hectáreas de peumos, boldos y quillay de hasta 200 años de antigüedad a la Sociedad Agrícola Tralcan SpA, propiedad de Nicolás del Río, hijo de uno de los hermanos Del Río Goudie que controlan cerca del 20% de la empresa de retail Falabella, además de participar en la industria pesquera, automotriz e inmobiliaria.
Entre otras irregularidades, la investigación demostró que previa aprobación de los planes, CONAF aceptó de manera regular y en diversas regiones la presentación de certificados de avalúo del Servicio de Impuestos Internos (SII) para respaldar el uso de suelo requerido y con ello aprobar la tala, concluyendo la comisión que dicho certificado “no sería vinculante para determinar ningún elemento relacionado con la capacidad de uso de suelo de un terreno, ni para la aprobación de los planes de manejo por parte de la CONAF, sino que tiene una finalidad exclusivamente tributaria”, señala el informe.
El mismo mecanismo utilizado en Las Cabras se usó para aprobar 572 planes de manejo de tala de bosque nativo con fines agrícolas entre 2008 y 2018 a nivel nacional, cuya gravedad, según indica el informe, radica en que “esta situación puede ser otra de las causas de la deforestación, desertificación y erosión de los suelos que afecta a nuestro país, y que avanza perceptiblemente desde la Región de Coquimbo al sur”.
Por todo lo anterior, la Comisión solicitó a la Sala de la Cámara de Diputados extender su mandato por 60 días con el fin de investigar cada uno de los 572 planes de manejo aprobados durante los últimos 10 años junto con el funcionamiento en general de las normas legales que regulan los bosques. Sin embargo, pese a los argumentos entregados, la propuesta fue rechazada por los parlamentarios el 11 de junio de 2019.
Muchos de estos 572 planes de manejo aprobados por CONAF beneficiaron a grandes grupos económicos, como ocurrió con los dos planes aprobados a la Sociedad Agrícola y Ganadera Río Negro S.A., propiedad del grupo Luksic, los que le permitieron talar 7,3 hectáreas de bosque nativo en 2010 para cultivar parte de la producción de la Viña Tabalí, y 38 hectáreas en 2011 para el cultivo de nogales, ambos en el mismo predio ubicado en la comuna de Río Hurtado en la región de Coquimbo. Entre las especies sacrificadas se encontraban espinos (Acacia caven), chañares (Geoffroea decorticans), maitenes (Maytenus boaria), pimientos (Schinus molle), arrayanes (Luma apiculata), sauces (Salix), huinganes (Schinus polygamus) y romeros (Rosmarinus officinalis).
En el informe técnico de la autorización es posible identificar una serie de riesgos que se repiten en distintos planes de manejo, como la erosión de los suelos y el aumento de las temperaturas. Observaciones similares se plantearon en el informe técnico del plan de manejo aprobado en 2010. En ambos casos, los planes de manejo presentados no detallan las medidas de protección a tomar. Frente a ello, CONAF solo se limitó a recomendar que se hiciera mantención continua a los sistemas de riego para evitar erosión.
Según Francisco Squeo, investigador del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) y parte del Consejo Consultivo de la Ley de Bosque Nativo, la vegetación nativa provee distintos servicios ecosistémicos, pero hay uno que es muy importante: la regulación del clima. “El aumento de las temperaturas y la disminución de las precipitaciones, se puede compensar o regular justamente con la vegetación”, indica Squeo. Por esta razón, aún manteniendo los sistemas de riego, como recomendó CONAF, el sólo hecho de que se reemplace una vegetación que no pierde las hojas en invierno por una que sí, como los cultivos de nogales o viñas, provoca que el suelo se caliente más, aumentando la temperatura y contribuyendo al calentamiento global y un mayor riesgo de incendios.
De todas las especies que Río Negro pretendía talar, CONAF sólo rechazó parcialmente la corta de 250 algarrobos (Prosopis chilensis), especie catalogada en estado de conservación vulnerable en el Libro Rojo de la Flora Nativa de Chile de 1989, y por el Ministerio del Medioambiente (MMA) en 2012 bajo la misma categoría.
A pesar de ser hoy una especie catalogada como vulnerable, las poblaciones de algarrobos fueron muy afectadas a medida que se fueron instalando los monocultivos de uva en las regiones de Atacama y Coquimbo. Para que esta y otras especies continúen su proceso evolutivo, necesitan mantener poblaciones viables, para lo cual se requieren de polinizadores y otras especies que compartan el mismo polinizador y que permitan completar el ciclo de alimentación de los insectos. Por ello, “no basta la protección de un árbol o un conjunto de árboles dentro de una gran extensión de monocultivo, lo que se debe hacer es mantener comunidades o ecosistemas viables con superficie lo suficientemente grandes para que continúen su evolución”, afirma Squeo.
Si bien la Comisión Investigadora puso el foco en aquellos planes de manejo aprobados a partir de certificados de avalúos del SII, producto de la irregularidad administrativa que ello representa, el problema tanto jurídico como ambiental asociado a la deforestación del bosque nativo no se acota a estos planes, sino que se extiende a los 1.362 planes de manejo aprobados entre el 31 de julio de 2008 y marzo de 2020, según información de CONAF obtenida a través de Transparencia[1], los cuales permitieron talar 22.281 hectáreas de bosque nativo, siendo las provincias de Melipilla, Colchagua y Cauquenes las más afectadas, concentrando el 45% de las hectáreas taladas a nivel nacional.
Fuente: elaboración propia a partir de datos de CONAF obtenidos por Transparencia. Solicitud Nº AR003T0003197, actualizada a través de la solicitud Nº AR003T0003510.
Antes de pasar al pleno de la Cámara de Diputados, la Comisión Investigadora rechazó por cuatro votos contra tres ingresar a trámite una moción parlamentaria para prohibir los planes de manejo para recuperación de terrenos con fines agrícolas respecto de las especies protegidas por la Ley Nº 20.283 de Bosque Nativo, mientras no se reemplace la institucionalidad y legislación forestal en su integridad. Los votos en rechazo corrieron por cuenta de los diputados Iván Norambuena (UDI), Leonidas Romero (RN), Ramón Barros (UDI) e Ignacio Urrutia (Partido Republicano ex UDI). Este último, sin embargo no se abstuvo pese a tener conflictos de interés, pues es dueño del 15,48% de la Agrícola Palomar Ltda., equivalentes a 743 millones[1]; socio de la Agrícola Mira Ríos S.A. a través de Agrícola y Ganadera Villa Rosa Ltda.; y de la Agrícola Cuñao Ltda., a través de Inmobiliaria e Inversiones Villa Rosa Ltda. Todas estas, empresas cuya participación está consignada en el Diario Oficial pero no en su declaración de patrimonio.
Por otra parte, el diputado Urrutia, quien en la última elección presidencial renunció a la UDI para sumarse al Partido Republicano y apoyar la candidatura presidencial de José Antonio Kast, no sólo participa de empresas y sociedades agrícolas, si no que también su hermana, Rebeca Urrutia, está casada con Pablo Guilisasti Gana, cuya familia es la principal accionista de la Viña Concha y Toro S.A., controlando el 27,9%[2] de la empresa que ocupa el tercer lugar entre las que más han talado bosque nativo en Chile desde la promulgación de la ley de bosque nativo, según información de CONAF obtenida por Transparencia[3].
Entre 2008 y 2020, esta sociedad agrícola taló un total de 584 hectáreas de flora nativa, equivalentes a más de mil canchas de fútbol, de las cuales 327 fueron cortadas en Cauquenes, comuna que presenta la mayor tala durante el período de vigencia de la ley.
Fuente: elaboración propia a partir de datos de CONAF obtenidos por Transparencia. Solicitud Nº AR003T0003197, actualizada a través de la solicitud Nº AR003T0003510.
Pero Concha y Toro no es la única empresa que presenta extensas superficies de bosque nativo taladas a través de este mecanismo desde que se aprobara la Ley Nº 20.283. A ella, se suma una gran cantidad de empresas que orientan su producción a la exportación, concentrándose el 32% del total deforestado entre 2008 y 2020 en solo 20 propietarios, entre los que destacan poderosos grupos económicos: Agrícola Alcones, propiedad de la familia Lecaros Menéndez; Agroreservas de Chile, propiedad de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días; Forestal Mininco, propiedad de la familia Matte; Agrícola La Reserva de Llancay, propiedad de las familias Kassis y Said; y Viña Santa Rita, propiedad del grupo Claro.
LAS 20 EMPRESAS QUE MÁS TALARON BOSQUE NATIVO ENTRE 2008 Y 2020:
Fuente: elaboración propia a partir de datos de CONAF obtenidos por Transparencia. Solicitud Nº AR003T0003197, actualizada a través de la solicitud Nº AR003T0003510.
Tras el término de la Comisión Investigadora sobre los actos de CONAF, la diputada Alejandra Sepúlveda (FRVS), junto a Sergio Donoso, en representación de la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN), solicitaron el pronunciamiento de la Contraloría respecto de la legalidad de los planes de manejo con fines agrícolas aprobados por CONAF, cuya respuesta vio la luz el 16 de marzo de 2020, a través del Dictamen Nº 6271, donde Contraloría señaló que “resulta incompatible autorizar un plan de manejo de corta de bosque nativo para recuperación de terrenos con fines agrícolas, por cuanto dicho permiso no cumpliría con el objeto de proteger, recuperar y mejorar el bosque nativo para asegurar la sustentabilidad forestal y la política ambiental, por lo que la CONAF deberá adoptar las medidas que correspondan para dar cumplimiento a lo concluido en el presente pronunciamiento”.
Tras ello, y a través de la Resolución Nº 203 del 03 de abril del presente año, la CONAF acató el dictamen, instruyendo el término de los ingresos de solicitudes de planes de manejo de corta de bosque nativo para recuperación de terrenos con fines agrícolas.
Pero tanto el dictamen de Contraloría como la resolución de CONAF, no cayeron bien en la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), la principal organización gremial del empresariado agrícola que a través de su presidente, Ricardo Ariztía de Castro -reconocido empresario de la zona central y director del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) durante el primer gobierno de Piñera- interpuso un Recurso de Protección en contra de ambos organismos, a quienes acusa de pasar a llevar, a través de los mencionados dictámenes, los derechos constitucionales de libertad económica y propiedad privada de sus representados, defendiendo con ello la vigencia del DL Nº 701 de 1974.
En el texto, la SNA fundamenta que “el mejoramiento de la calidad del aire por la gran cantidad de CO2 absorbido por los árboles frutales y la renovación del oxígeno es un hecho conocido y cuantificado que debe tenerse en cuenta al comparar un suelo perdido y rescatado por un plan de recuperación de suelos para la agricultura, con un suelo abandonado por causa de la burocracia, de la falta de conocimiento o de comprensión o, en fin, por causa de concepciones ideológicas fundamentalistas que prefieren el estancamiento al avance, prefieren el espino al palto”.
Para Fernanda Miranda, “no es un hecho que las plantaciones de frutales absorban una gran cantidad de CO2, ya que las investigaciones existentes no conducen a valores representativos de huella de carbono[2]”. Sumado a ello, la geógrafa afirma que “las plantaciones en monocultivos empeoran la calidad de los suelos, como ocurre con los paltos, donde las tasas de erosión hídrica son hasta 650 veces mayores en los sectores con camellones en comparación con el suelo sin intervención[3], mientras que los bosques espinosos de Acacia caven posibilitan la recuperación del bosque esclerófilo, además de presentar un potencial elevado para aumentar el almacenamiento de carbono orgánico del suelo[4], a pesar de ser considerados de bajo valor de conservación”.
Espino florecido. Suele ser la primera especie en restablecer cobertura arbórea tras degradación de suelos. Al fijar el nitrógeno atmosférico, mejora la fertilidad de éstos. Es por lejos la especie más talada a través de los planes de manejo con fines agrícolas.
Pero esta práctica de deforestación, difusamente legalizada en beneficio del gran empresariado agrícola, no corre sola, sino que encuentra su complemento en otra política pública cuyo alcance la comisión tampoco alcanzó a investigar: los millonarios subsidios a las obras de riego que entrega la Comisión Nacional de Riego (CNR), muchos de ellos en los mismos predios deforestados (ver segunda parte).
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Para esta investigación se contactó al hasta entonces director ejecutivo de CONAF, José Manuel Rebolledo, vía correo electrónico, quien derivó la coordinación de la entrevista a su encargada de comunicaciones, Valeria Peña. Tras una serie de correos, y ante la solicitud de Peña, se accedió a enviarle las preguntas por esa vía, pero no fueron respondidas.
NOTAS Y REFERENCIAS
[1] Solicitud Nº AR003T0003197, actualizada a través de la solicitud Nº AR003T0003510.
[2] Ver Declaración de Patrimonio e Intereses del diputado Ignacio Urrutia
Se trata del ingeniero agropecuario e investigador científico, Carlos Olave Solar, quien, a contar de este martes 01 de diciembre de 2020, se integra a la institución ambiental como seremi del Medio Ambiente.
Esta mañana la Intendenta de la región, Jenniffer Rojas, presentó oficialmente al nuevo seremi del Medio Ambiente, Carlos Olave Solar, quien asume el cargo partir de este 1 de diciembre.
En este contexto, el subsecretario del Medio Ambiente, Javier Naranjo, señaló que “Carlos, es ingeniero agropecuario e investigador científico, y ha trabajado alrededor de 15 años vinculado a temas de recursos naturales, a la Antártica y el medio ambiente. Primero desde la educación formal en la Universidad de Magallanes y, posteriormente, en Fundación Cequa como investigador de Estudios Territoriales, además de ser parte de diversas mesas de trabajo del sector público.”
La nueva autoridad es ingeniero agropecuario, Máster en Tecnologías de la Información Geográfica y Diplomado en Innovación para la Competitividad. Se ha desempeñado durante los últimos años como investigador de la Línea de Estudios Territoriales en el Centro de Estudios del Cuaternario Fuego-Patagonia y Antártica, fundación en la que se mantuvo por 17 años.
Ha sido evaluador externo de varios proyectos Innova/Corfo, además de integrante del Consejo de la Sociedad Civil (COSOC) de la Ilustre Municipalidad de Punta Arenas y del COSOC del Ministerio de Energía. También docente de la Facultad de Ciencias de las Universidades de Magallanes y Mayor, desde 2018 es integrante del Consejo Consultivo de Medio Ambiente de la Seremi del Medio Ambiente, del que fue presidente hasta el día de ayer.
Desde 2003, Carlos Olave, trabajó en diversas investigaciones en Fundación Cequa, en la que se destacan trabajos como la dirección del proyecto “Incorporación de tecnologías de precisión para la estimación de abundancia de guanacos en la región de Magallanes y Antártica Chilena” (2019), la participación como investigador en los proyectos “Propuestas de rediseño de senderos del Parque Nacional Torres del Paine” (2018) y el “Desarrollo de una oferta turística segura para el avistamiento de Pumas en el Parque Nacional Torres del Paine” (2019). Durante 2017 y 2018 trabajó como asesor para los Municipios de Torres del Paine y Puerto Natales para el proceso de declaratorio Zonas de Interés Turístico (ZOIT), destino Torres del Paine. Por otro lado, ha participado de numerosas publicaciones científicas y congresos, relacionados con la temática ambiental.