Se abre el mercado de Arabia Saudita para productos apícolas chilenos

El anuncio resulta especialmente positivo por los precios a los que se transan estos productos en ese país de Medio Oriente.

Un positivo anuncio para el rubro apícola realizó la Ministra de Agricultura, María Emilia Undurraga, al comunicar la apertura del mercado de Arabia Saudita para la miel y productos apícolas chilenos.

“Esta es una muy buena noticia para nuestros productores de miel, sobre todo para los pequeños apicultores. Este es un esfuerzo conjunto, entre el sector público y el privado, donde el compromiso de los productores y exportadores es fundamental para cumplir con las medidas sanitarias que los mercados nos imponen. Estas aperturas son muy relevantes porque la diversificación de los mercados de destino para las exportaciones chilenas es clave para seguir creciendo y desarrollando nuestra industria alimentaria, por lo cual, recibimos con mucho agrado esta apertura”, sostuvo la ministra Undurraga.

La apertura de este mercado se logró tras el trabajo conjunto de 8 meses entre el SAG, ProChile y la embajada de nuestro país en esa nación de Medio Oriente con la Autoridad de Alimentación y Drogas del Reino de Arabia Saudita.

En ese sentido, el Director Nacional del SAG, Horacio Bórquez señaló que “se trata de una gran noticia para los productores apícolas nacionales por el buen momento por el que pasan los precios de la miel en ese país, así como un reconocimiento a nuestras excelentes condiciones sanitarias y a la reconocida calidad de nuestra producción apícola”.

“Gracias a las gestiones de los diversos organismos públicos involucrados hubo un rápido avance en las negociaciones que demoraron menos de un año, lo que finalmente culminó con esta autorización”, agregó el Director Nacional del SAG. 

Arabia Saudita es un mercado de interés para la exportación de mieles nacionales por los valores a los que actualmente se transa el producto, sobre todo considerando que las mieles chilenas son especialmente apetecidas en los países del eje asiático por características como su diversidad floral y sus cualidades organolépticas que la diferencian de otras producidas en otros lugares del mundo. 

Quienes se encuentren interesados en exportar hacia Arabia Saudita deben cumplir con las exigencias establecidas, entre ellas, que la miel debe proceder de apicultores  inscritos en el Registro de Apicultores de Miel de Exportación (RAMEX) del SAG; las  salas de extracción (primaria y/o comunitaria), bodega de acopio y salas de homogeneización deben tener sus autorizaciones vigentes; y el establecimiento elaborador y exportador deben estar inscritos en el Listado de Establecimientos Exportadores de Productos  Pecuarios de Consumo Humano y estar habilitados para exportar  al mercado.

El trigo transgénico y sus amenazas al patrimonio agroalimentario

ONG CETSUR

En estos últimos meses, las noticias de la liberación de la primera semilla de trigo transgénico (HB4) en Argentina[1], con la condición de que Brasil apruebe la importación del producto, nos alerta una vez más frente a qué tan segura y nutritiva puede mantenerse nuestra alimentación. Desde hace algunos años, diversas investigaciones[2] han constatado las diferencias nutricionales entre alimentos provenientes de semillas tradicionales y aquellos de origen agroindustrial, evidenciando las progresivas deficiencias por parte de estos últimos, orientados principalmente hacia el logro de altos rendimientos en el mercado alimentario. Sumado a ello, existe claridad respecto del uso indiscriminado de agrotóxicos en la producción transgénica, generando efectos nocivos tanto al ambiente como a la salud humana.  Si pensamos que es gracias a este cereal que comemos “el pan de cada día”, resulta imposible no imaginar los impactos negativos que esto podría ocasionar para nuestra Soberanía Alimentaria, considerando que hoy Chile importa al menos el 60% del consumo anual de trigo desde este país vecino.

Los acercamientos investigativos realizados por ONG CETSUR en las regiones de Ñuble y Biobío desde el año 2018, destacan la amplia diversidad de usos culinarios y procesos que emergen en torno a las variedades tradicionales de trigo, develando una riqueza ancestral fuertemente amenazada por el modelo agrícola impulsado por la Revolución Verde, donde la liberación de semillas transgénicas sólo viene a profundizar esta erosión. “Existe un quiebre en esta memoria culinaria que tenemos dentro de nuestra región. Prácticamente la única manera en que hoy vemos al trigo incorporado en la mesa habitual es a través del pan, y si ahora se levantan propuestas que pretenden liberar la producción de trigo transgénico, es más preocupante aún”, explica Paula Mariángel, integrante del equipo de investigación. 

Escuchando los relatos que afloran alrededor de las cocinas y fogones de comunidades rurales y rur-urbanas de estas regiones, es posible reconocer al trigo como un alimento de alta relevancia culinaria y simbólica, manifestado en una diversidad de preparaciones, artesanías, faenas y celebraciones en torno a su ciclo productivo. La Maestra en Culinaria Tradicional Leslie Retamal, resalta, por ejemplo, la relevancia de sus variedades tradicionales que otrora se cultivaban en los territorios rurales de la Región del Biobío, gracias a lo cual se forjó una cultura triguera que se expresa en estas cocinas: “Tomé se forma alrededor de la producción de trigo, todos los campesinos producían trigo, y había una formación en temas de agricultura muy importante, habían muchos tipos de trigo que en ese tiempo se cultivaban, el chinchilla, el diente de perro, el rochel, el centeno, el castaño, una variedad inmensa de trigo para distintos tipos de preparaciones”

En la actualidad, las distintas variedades de trigo que han sustentado esta nutrida diversidad culinaria se encuentran en declarada extinción, producto de la incorporación de semillas híbridas, mejoradas para los requerimientos del mercado mundial. Al respecto René Montalba, Dr. en Agroecología y Desarrollo Sustentable y profesor de la Universidad de La Frontera, señala que “el proceso de modernización y la llegada de variedades altamente productivas y todas las políticas públicas que llevaron a que estas variedades también fueran incorporadas a los sistemas campesinos, hizo que se desplazaran y se perdieran las variedades adaptadas por los campesinos y pueblos originarios”. Por otra parte, a partir de su reciente trabajo enmarcado en la recuperación de semillas de trigo Mapucheasevera que “es importante la mantención y la conservación de estas variedades antiguas, porque se considera que son mucho más apropiadas para el tipo de suelo y clima en el cual están los campesinos, el tipo de manejo, que es un manejo en bajos niveles de insumos productivos y para los distintos usos culturales como los usos culinarios, ¿por qué? Porque hay variedades que pueden ser más apropiadas para distintos usos”.

La situación que hoy ocurre con el trigo bosqueja de alguna manera la encrucijada que vive la agricultura a nivel mundial. De ser un alimento que marcó la identidad de ciertos territorios, ha pasado a convertirse en uno de los cereales de mayor consumo en el planeta, manejado por un modelo agroindustrial que ha reducido su diversidad genética a algunas pocas variedades híbridas, y dentro de muy poco transgénicas, de la mano de paquetes tecnológicos altamente tóxicos. Sin embargo, familias, comunidades y organizaciones campesinas se niegan a perder este patrimonio biocultural, realizando innumerables esfuerzos por restituir el lugar de la agricultura más allá de los cánones del mercado, reconectando con los ritmos y ciclos de la naturaleza desde un diálogo de respeto y afecto hacia ella. 

Avanzar hacia una producción agroecológica libre de transgénicos es el principal desafío que hoy tenemos como humanidad, fortaleciendo nuestros sistemas alimentarios desde la base de su producción, los cuales han sido sostenidos durante generaciones por familias campesinas, propiciando instancias para la reactivación de cultivos de semillas tradicionales, y encaminándonos hacia una alimentación más soberana, sostenible y con pertinencia y memoria territorial. 


[1] https://grain.org/es/article/6682-trigo-transgenico-en-nuestro-pan-no

[2] https://www.youtube.com/watch?v=jkzc5Ou_3UU

Seguro agrícola indemniza a productores de O’higgins que perdieron sus cultivos tras lluvias extemporáneas

Las lluvias extemporáneas de fines de enero pasado que para muchos agricultores representaron una debacle, para Manuel Ureta y Rienzi Cáceres, dos pequeños agricultores de San Vicente de Tagua Tagua en la región de O’Higgins, son casi una anécdota. Siguiendo las sugerencias de profesionales de INDAP, ambos productores se anticiparon a los hechos y contrataron el Seguro Agrícola que los protegió ante esta catástrofe que afectó sus cultivos de cebollas y ocasionó la pérdida total de sus siembras. Se trató de un fenómeno climático, inusual para la época y para la zona centro sur del país, y que abarcó desde Valparaíso hasta Los Lagos, causando daños irreparables en múltiples plantaciones.

Gracias a esta acción previsora, Manuel Ureta fue indemnizado con 570 Unidades de Fomento (UF), unos 17 millones de pesos aproximadamente, tras certificarse la pérdida de 3,2 hectáreas de cebollas. En tanto, Rienzi Cáceres recibió una indemnización que bordea los cinco millones de pesos (171 U.F) por los daños que la lluvia generó en una hectárea de cebollas.

Para conocer cómo el Seguro Agrícola les permitió enfrentar estas dificultades, el director nacional de INDAP, Carlos Recondo, visitó a ambos productores en sus predios en el sector de La Estocada en San Vicente de Tagua Tagua. Junto a ellos abordó las ventajas y seguridades que entrega este instrumento a los agricultores ante eventuales riesgos como lluvias fuera de temporada, heladas o granizadas, eventos cada vez más recurrente en nuestro país.

En palabras de la autoridad a través del Seguro Agrícola, “INDAP pone a disposición de la Agricultura Familiar Campesina un instrumento con una importante ayuda del estado, para protegerlos de algo que hoy se nos hace casi permanente: las situaciones adversas y extemporáneas, cada vez más frecuentes producto de este cambio climático que ya está instalado. Junto con adaptar la agricultura a esta nueva realidad, es importante ofrecerles a nuestros productores instrumentos que los protejan y les den certezas y seguridades respecto a sus procesos productivos”.

El Seguro Agrícola es una herramienta de transferencia de riesgo que el Ministerio de Agricultura, por medio de INDAP y Agroseguros, pone a disposición de los pequeños agricultores del país. INDAP cuenta con cinco tipos de seguros para rubros como cultivos anuales, frutales, bovinos, ovinos y también para emprendimientos apícolas. Posee un subsidio estatal que llega hasta un 95% del costo de la prima neta no subsidiada por Agroseguros; los porcentajes de copago para cada agricultor oscilan entre un 5 y un 10%. Cultivos anuales, bovinos, ovinos y Apícola, pagan un 5% del total de la póliza; frutales, el 10%. Este instrumento protege cultivos y animales frente a diferentes fenómenos climáticos y está disponible para todos los usuarios de INDAP acreditados que posean una explotación agropecuaria ubicada en una zona asegurable; la solicitud debe realizarse en las agencias de área de INDAP en las que son atendidos regularmente.

Manuel Ureta cultiva zapallo camote, melón tuna y cebollas de guarda, producción que vende directamente en su predio. Relata que “a finales de enero estaba a punto de cosechar cuando vino la lluvia y dañó las cebollas; se pudren porque les entra agua”. Tras cuatro meses recibió una millonaria indemnización que le permitió recuperar su capital de trabajo, comprar productos y continuar con su actividad. En su opinión “hay que tomar seguros en todo lo que es siembras, porque el costo del seguro por hectárea es bajo; lo que pierde uno si no lo hace es mucho y ahora que aseguré esas hectáreas me di cuenta de que fue bueno”.

Durante 2020, INDAP registró un total de 989 siniestros que generaron el pago de más de $1.401.945.538, unas 47.165 UF. El 96% de ese monto son indemnizaciones para cultivos anuales; el 4% restante cubrió daños y pérdidas en especies frutícolas. Cada beneficiario recibió una indemnización promedio de $1.417.538. La región de O’Higgins en específico registró 300 siniestros que entregaron indemnizaciones por $703.121.220. A nivel nacional, los cultivos más afectados fueron arroz, cebolla, papa, melón tuna, tomate, sandía y maíz grano. En frutales, uva de mesa, manzana, frambuesa y arándano.

En su recorrido por la sexta región el director nacional de INDAP también visitó las obras del canal Alto Requehua que consideran el revestimiento de 260 metros del acueducto. Las obras tendrán un costo de $71.802.000, de los que $59.595.000 provienen del Fondo de Emergencia Transitorio (FET), recursos destinados por el gobierno para impulsar la reactivación económica y enfrentar la crisis generada por la pandemia por Covid-19. “Estos trabajos nos van a cambiar todo. El agua se aumentará en al menos un 60%, lo que nos da mucha más certeza para nuestros cultivos”, comentó el presidente de la Comunidad de Aguas Alto Requehua, Fernando Pérez.

Las Perspectivas agrícolas de la OCDE-FAO presentan tendencias de producción, consumo, comercio y precios para el próximo decenio

FAO

Los sistemas agroalimentarios mundiales deben transformarse para alcanzar los ODS para 2030.

A menos de 10 años de la fecha límite de 2030 para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, los gobiernos deben redoblar sus esfuerzos para alcanzar las metas mundiales relativas a la seguridad alimentaria y el medio ambiente, según un nuevo informe presentado hoy por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Aunque se espera lograr avances con miras a los ODS en el próximo decenio -suponiendo una rápida recuperación de la pandemia mundial de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) y condiciones meteorológicas y entornos de políticas estables- el último año de perturbaciones a causa de la COVID-19 ha alejado al mundo de la consecución de los ODS. Esto exige prestar atención urgente a los factores y fuerzas que impulsan el rendimiento de los sistemas agroalimentarios.

En las Perspectivas agrícolas 2021-2030 de la OCDE-FAO se ofrece a los responsables de la formulación de políticas una evaluación de consenso de las perspectivas a lo largo de los próximos 10 años para 40 productos agrícolas y pesqueros principales en los planos regional, nacional y mundial, y se analizan los factores del rendimiento de los mercados agroalimentarios, lo que ayuda a fundamentar los análisis y la planificación prospectivos en materia de políticas. Las proyecciones de referencia de las Perspectivas describen las tendencias previstas sobre la base de las políticas existentes, destacando las esferas en las que se requiere un esfuerzo adicional para cumplir los ODS.

Garantizar la seguridad alimentaria y una dieta saludable para una población mundial creciente seguirá siendo un desafío. Se prevé que la demanda mundial de productos agrícolas -lo que incluye aquellos utilizados como alimentos, piensos, combustibles e insumos industriales- crezca un 1,2 % anual durante el próximo decenio, aunque a un ritmo anual más lento que durante el decenio anterior. Según las previsiones, las tendencias demográficas, la sustitución de la carne de ave por carnes rojas en los países ricos y en muchos países de ingresos medianos, y el auge del consumo per capita de productos lácteos en Asia meridional determinarán la demanda futura.

La clave es el crecimiento sostenible de la productividad

La mejora de la productividad será fundamental para alimentar de forma sostenible a una población mundial cada vez mayor, que se prevé que alcanzará los 8 500 millones de personas en 2030. De los incrementos de la producción mundial de cultivos previstos para 2030, se estima que el 87 % procederá del aumento del rendimiento, mientras que el 6 % se deberá a la expansión del uso de las tierras y el 7 % al aumento de la intensidad de los cultivos. Del mismo modo, se espera que una gran parte de la expansión prevista de la producción ganadera y pesquera sea el resultado de aumentos de la productividad. Sin embargo, también se espera que la ampliación de los rebaños contribuya significativamente al crecimiento de la producción ganadera en las economías emergentes y en los países de ingresos bajos.

El comercio seguirá siendo fundamental para la seguridad alimentaria, la nutrición, los ingresos agrícolas y la lucha contra la pobreza rural a nivel mundial. En promedio en todo el mundo, alrededor del 20 % de lo que se consume en cada país es importado. De cara a 2030, se prevé que las importaciones representen el 64 % del consumo interno total en la región de Cercano Oriente y África del Norte, mientras que se espera que la región de América Latina y el Caribe exporte más de un tercio de su producción agrícola total.

“Tenemos una oportunidad única para encauzar al sector agroalimentario en la senda hacia la sostenibilidad, la eficiencia y la resiliencia”, afirman el Sr. Matthias Cormann, Secretario General de la OCDE, y el Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO, en el prólogo de las Perspectivas. “Sin esfuerzos adicionales, no se alcanzará el objetivo del hambre cero y las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la agricultura seguirán aumentando. Se necesita urgentemente una transformación de los sistemas agroalimentarios”.

Se prevé que las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero procedentes de la agricultura aumenten un 4 % en los próximos 10 años, sobre todo debido al aumento de la producción ganadera, a pesar de que se espera que las emisiones por unidad de producción -la intensidad de carbono de la producción- disminuyan en gran medida durante el período.

A nivel mundial, se prevé que la disponibilidad total de alimentos aumente un 4 % en el próximo decenio, hasta alcanzar algo más de 3 000 calorías por persona y día. Se prevé que el consumo per capita de grasas sea el que más crezca entre los principales grupos de alimentos, debido al mayor consumo de alimentos elaborados y de fácil preparación y a la creciente tendencia a comer fuera de casa, ambos relacionados con la urbanización continua y el aumento de la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo. La escasez de ingresos y la inflación de los precios de los alimentos tras la pandemia de la COVID-19 están reforzando esta tendencia.

En los países de ingresos altos, no se prevé que la disponibilidad de alimentos per capita aumente significativamente respecto a sus niveles ya elevados. Sin embargo, el crecimiento de los ingresos y las cambiantes preferencias de los consumidores darán paso a una mayor sustitución de los alimentos básicos y edulcorantes por alimentos de mayor valor, como frutas y hortalizas y, en menor medida, productos de origen animal.

En los países de ingresos bajos, se prevé que la disponibilidad de alimentos aumente en un 3,7 %, lo que equivale a 89 calorías por persona y día, constituidas principalmente por alimentos básicos y edulcorantes. Las restricciones económicas limitarán el aumento del consumo de productos de origen animal, frutas y hortalizas. Debido a las limitaciones de ingresos, se prevé que el consumo per capita de proteínas de origen animal disminuya ligeramente en África subsahariana, una región cuya autosuficiencia en cuanto a los principales productos alimentarios se prevé que disminuya para 2030, según las tendencias actuales.

A medio plazo, las condiciones meteorológicas, el crecimiento económico y la distribución de los ingresos, los factores demográficos y los cambios en los hábitos alimentarios, los avances tecnológicos y las tendencias en materia de políticas determinarán los precios de los alimentos y los productos agrícolas. Aunque el Índice de precios de los alimentos de la FAO ha registrado un importante aumento en el último año, se espera que estos aumentos vayan seguidos de un período de ajuste a la baja. Según las previsiones de las Perspectivas, los precios de los alimentos retomarán una trayectoria gradualmente descendente en valores reales, en consonancia con la desaceleración del crecimiento de la demanda y los aumentos de productividad previstos.

Aunque las Perspectivas se centran en las tendencias a medio plazo, una amplia gama de factores puede generar condiciones para fluctuaciones de precios a corto plazo en los mercados agrícolas. Por ejemplo, la evolución de los mercados energéticos, que afecta los precios de los insumos, y la mayor volatilidad de los precios de los cereales, asociada a la creciente cuota de mercado de algunos países, contribuyen a las diferencias entre los precios previstos y los precios observados.

Expertos UdeC entregan algunas técnicas para la conservación de los suelos agrícolas

En el marco del Día de la Conservación del Suelo, investigadores de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción se refieren a la importancia de proteger los suelos de cultivo, resaltando las múltiples funciones ecosistémicas que éstos poseen.

Desarrollar un trabajo sostenible y eficaz en el tiempo es la base para conservar y gestionar de manera pertinente los suelos agrícolas, de acuerdo a lo expresado por académicos del Departamento de Suelos y Recursos Naturales de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, quienes concuerdan en que las prácticas agrícolas generan un impacto significativo en la biota del suelo.

En este sentido, la académica, Dra. Analí Rosas destaca que los suelos desempeñan un papel determinante para la seguridad alimentaria y el cambio climático. “De hecho, después de los océanos, los suelos son los más grandes reservorios de  carbono, por lo que pueden contribuir a reducir significativamente la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera”, precisó la experta.

Por su parte, la académica, Dra. Cristina Muñoz agregó que para comprender la importancia de la conservación de los suelos, se debe poner énfasis en las múltiples funciones ecosistémicas que éstos poseen, como ser sustento de la vegetación y vida animal, biodiversidad de microorganismos, regulación de la calidad del agua, filtro de contaminantes y regulador del clima. “El uso inadecuado o la sobreexplotación de los suelos ha causado una dramática pérdida de la calidad de éstos, considerándose que una importante proporción de los suelos a nivel nacional se encuentran en algún grado de degradación y esto significa no solo la pérdida de su potencial productivo, sino que también de problemas ambientales, económicos y sociales”.

La Dra. Muñoz explicó también que actualmente los suelos del mundo han sido considerados por el IPCC (Panel Intergubernamental de Cambio Climático) como un agente mitigador del cambio climático, “al actuar como secuestrador de carbono atmosférico y retenedor de gases de efecto invernadero, por lo que su preservación y restauración significarían un avance importante en la mitigación del cambio climático. Entre las acciones concretas que ayudarían en este sentido, destaca la acumulación de carbono o materia orgánica en los suelos, generando diversos cambios positivos en los suelos, tales como una mayor capacidad para retener humedad, formación de agregados de suelo, y aumento del contenido de nutrientes, entre otros”.

Para el académico, Dr. Mauricio Shoebitz, también del Departamento de Suelos y Recursos Naturales, de la Facultad de Agronomía de la UdeC, la biodiversidad de los suelos es una pieza clave para sustentar la fertilidad natural de estos y la productividad de los cultivos. “El suelo contiene un 25% de la biodiversidad de macro y microorganismos del planeta por ello conservarla es relevante para sustentar la alimentación de las futuras generaciones. Es primordial destacar que los procesos de erosión (ocasionada por viento y agua) provocan una pérdida irreparable de los primeros centímetros de suelo, y es allí donde se concentra principalmente la biomasa microbiana y la fertilidad de los suelos”.

TÉCNICAS DE CONSERVACIÓN

Los expertos indican que, “algunas técnicas para la conservación y/o restauración de los suelos lo constituyen las aplicaciones de enmiendas orgánicas a los suelos (frescas, semiestabilizadas o estabilizadas); donde la utilización de los residuos de cosecha, poda, estiércol de ganado y otros materiales orgánicos son fundamentales para que los productores puedan elaborar en el mismo predio sus enmiendas y así reutilizar sus residuos en su sistema productivo. Lo que en conjunto con sistemas de labranza con la mínima intervención del suelo, tales como mínima labor o cero labranza también permiten que los procesos biológicos de los suelos se restituyan, favoreciendo la acumulación de carbono orgánico en los suelos”, explicó la Dra. Cristina Muñoz, quién también agregó que la mantención de cubierta vegetal permanente del suelo permite evitar la erosión; “la rotación de cultivos y el uso eficiente de fertilizantes y agua de riego permitirán tener un sistema productivo más sustentable que garantizará la productividad y la calidad de los suelos para futuras generaciones”.

Finalmente y en este contexto el Dr. Mauricio Schoebitz es enfático en destacar que también se debe considerar la formación de nuevos profesionales del área con orientación a esta realidad que se vive a nivel mundial.

“Como Facultad de Agronomía a través del Departamento de Suelos y Recursos Naturales en Chillán y en Concepción estamos desarrollando proyectos de investigación, asignaturas de especialización y tesis tanto a nivel de pre como postgrado. Se está trabajando en áreas de desarrollo de biofertilizantes basados en microorganismos del suelo, intercropping para reducir el aporte de fertilizantes nitrogenados y fosforados al suelo y fertilizantes de lenta liberación basados en biopolímeros; además del monitoreo de las emisiones de gases de efecto invernadero desde los suelos agrícolas e investigar medidas de mitigación. Todas estas líneas de estudio tienen como objetivo central la producción de alimentos con una menor aplicación de fertilizantes de manera de reducir la emisión de gases de efecto invernadero”.

Minagri Biobío destaca avances del territorio rural ante modificación del Plan Regulador Metropolitano de Concepción

La 11va modificación del plan regulador abarca 11 de las 12 comunas de la Provincia de Concepción.  

La Seremi de Vivienda y Urbanismo presentó la propuesta para 11va modificación del Plan Regulador Metropolitano de Concepción (PRMC), que data del año 2003. Como han pasado 17 años, dentro de las novedades que incluye la propuesta del PRMC se encuentra una consulta pública, donde se realizaron más de 1.500 observaciones admisibles, de las cuales fueron el 90% fueron recogidas. 

Es así como el futuro nuevo Plan Regulador Metropolitano de Concepción dará un mejor ordenamiento a 11 de las 12 comunas del Gran Concepción, también en materia de territorio agrícola. 

En ese sentido, el Seremi de Agricultura, Francisco Lagos, destacó que “con relación al PRMC, regula de mejor manera los usos habitacionales productivos, turísticos y de servicios del territorio rural, en paralelo resguarda las zonas productivas silvoagropecuarias”.  

“Además, define zonas ecológicas relevantes, protegiendo reservorios de aguas, bosques nativos, entre otros, plasmando su orientación ecológica y resguardo de la naturaleza”, apuntó el titular de la cartera del Agro en la región del Biobío.  

Cabe destacar que este nuevo instrumento de planificación ha sido sometido a un amplio proceso de participación ciudadana e institucional: consideró la opinión de 50 mesas técnicas y 600 profesionales de la región. 

Experta de Agronomía UdeC expondrá en mesa redonda de la Sociedad Chilena de Biología Vegetal

En el marco de la celebración del Año Internacional de las Frutas y Verduras, la académica del Departamento de Producción Vegetal, de la Facultad de Agronomía, Dra. Karin Albornoz, será una de las expositoras de la mesa redonda que organiza la Sociedad Chilena de Biología Vegetal, entidad de la que es miembro desde agosto del 2020.

  
En la oportunidad la Dra. Albornoz se referirá de manera general a los principales factores que determinan la calidad de frutas y hortalizas luego de que son cosechadas (también conocido como el período de postcosecha), y a la importancia del manejo en postcosecha para prevenir las pérdidas y el desperdicio de alimentos.

Este será solo uno de los temas a presentarse, ya que también expondrán profesionales de la Universidad de Chile, de INIA y de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Respecto de la jornada, que se desarrollará este viernes 9 de julio, la académica destaca también que, “creo que es muy valioso que existan este tipo de iniciativas, ya que propician el intercambio directo de ideas entre científicos desempeñándose en diferentes campos de la biología vegetal, en torno a una temática común que nos afecta a todos y todas: la importancia del consumo de frutas y hortalizas en el marco de sistemas productivos sustentables”.


Es importante señalar que la Sociedad Chilena de Biología Vegetal es una Sociedad Científica que agrupa a biólogos vegetales trabajando en diferentes áreas de estudio y disciplinas, que surge el año 2005 con la finalidad de compartir ideas, intercambiar información, y de incentivar la discusión científica para promover el desarrollo de la biología vegetal en Chile.

Comité Esfuerzo Campesino de San Rosendo inaugura mercado para vender sus productos agrícolas de forma permanente

Con la venta de repollos, acelgas, tortillas, miel, nueces, legumbres, conservas y mermeladas, abrió sus puertas el mercado del “Comité Esfuerzo Campesino” de San Rosendo, integrado por pequeños agricultores del Prodesal, quienes podrán comercializar sus productos todos los días en una infraestructura ubicada en Pedro Montt s/n frente a “la carbonera” en el sector ferroviario de la comuna.

   La construcción del mercado se levantó en un terreno entregado por la Municipalidad de San Rosendo; consideró una inversión total por parte de Indap de $22.650.000 y por parte de los usuarios del “Comité Esfuerzo Campesino”, un total de $4.533.789, el cual fue financiado por la empresa Cmpc.

    La inauguración del recinto contó con la participación del director regional de Indap, Odín Vallejos, el alcalde de San Rosendo, Rabindranath Acuña, la jefa del Área Indap Yumbel, Daniella Figueroa, el jefe de Asuntos Públicos del Territorio Laja – San Rosendo de Cmpc, Horacio Pérez, concejales, equipo técnico del Prodesal, la presidenta del “Comité Esfuerzo Campesino”, Carolina Núñez, los integrantes del comité y sus familias.

   Odín Vallejos, director de Indap Biobío, señaló que este comité está integrado por 13 productores, quienes se han esforzado a lo largo de los años para poder contar con su propio espacio de venta. “Gracias a los recursos del “Incentivo de Fomento Productivo” (IFP) de Indap, el aporte de los usuarios con apoyo de la empresa Cmpc, y la Municipalidad, este sueño se logró concretar en la construcción de 87.46 metros cuadrados, con 12 locales y baños”.

   El titular regional de Indap agregó, que “esta infraestructura es el punto de partida para transformar oficialmente este espacio en un Mercado Campesino de Indap, cumpliendo los estándares exigidos para integrar la red de mercados a lo largo de Chile”.

   Carolina Núñez, presidenta del “Comité Esfuerzo Campesino” sostuvo que este espacio es un logro tremendo para los integrantes del comité, especialmente en tiempos de pandemia, ya que veían lejana la posibilidad de concretar este sueño, “el poder contar con un espacio fijo para vender todos los días es algo increíble, ya que vendíamos sólo una vez a la semana y al aire libre; ahora es tiempo de aprovechar al máximo esta infraestructura y seguir creciendo”.

    De igual forma, el Alcalde de San Rosendo, felicitó a los integrantes del comité por su perseverancia y destacó la importancia que tiene este espacio para todos quienes producen en la comuna, ya que podrán vender a la comunidad directamente.

   A su vez, Horacio Pérez de Cmpc, recalcó que “el apoyo al Comité Esfuerzo Campesino no termina acá, puesto que sabemos que aún falta por concretar algunos detalles, los cuales junto a los productores e Indap se irán realizando”.   

Consejo de la Sociedad Civil de la Comisión Nacional de Riego selecciona 29 proyectos beneficiados por Fondo Concursable para OUA 2021

En su tercera versión, la iniciativa entregará un total de $120 millones a Organizaciones de usuarios de Agua y Comunidades de Agua en proceso de constitución.

Un total de 29 proyectos cuyo objetivo es mejorar la gestión del riego recibirán financiamiento a través del “Fondo Concursable OUA”, que en su tercera versión entregará un total de $120 millones a Organizaciones de Usuarios de Agua (OUA) de distintas regiones del país.

El Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de Riego (CNR), Federico Errázuriz, destacó que “tal como en los años anteriores recibimos un gran número de postulaciones, un total de 67, y fue el Consejo de la Sociedad Civil el que en sesión especial determinó los 29 proyectos que en definitiva recibirán un financiamiento promedio de unos $4 millones, quedando un saldo que esperamos permita beneficiar un proyecto número 30”.

“Este año, por primera vez estamos apoyando a siete Comunidades de Aguas que por estar en vías de constitución legal necesitan un impulso adicional en sus procesos de formalización. Confiamos en que para mitigar los efectos de la escasez hídrica es necesario potenciar a estas organizaciones que tienen un rol gravitante en la distribución del recurso en los territorios”, añadió Errázuriz.

De los seleccionados, cabe destacar que 22 proyectos corresponden a organizaciones constituidas, entre ellas una Comunidad Indígena de Antofagasta, que requerían la adquisición de activos, consultorías y asesorías, mientras que los 7 restantes corresponden a Comunidades de Agua que postularon iniciativas que les permitan avanzar en su proceso de constitución.

Entre los meses de julio y agosto de este año se firmarán los respectivos convenios entre la CNR y cada una de las OUA beneficiarias con la finalidad de que se traspasen los fondos disponibles y queden a disposición de los usuarios.

Para mayor información, visita https://www.cnr.gob.cl/fondo-concursable-oua/

INIA: Última jornada del ciclo de charlas sobre viticultura y cambio climático presentó herramienta de manejo agronómico

Material presentado está disponible en www.inia.cl/viticulturaycambioclimatico

Durante la última jornada del ciclo de charlas sobre viticultura y cambio climático que impulsó INIA La Platina, la investigadora Carolina Salazar se refirió a la poda tardía, una herramienta de manejo agronómico que permite la adaptación de la viticultura frente a los incrementos de la temperatura.

Al respecto, la Dra. Carolina dijo que “la temperatura media global del aire ha tenido un aumento en el último siglo de 0.6° C”, lo que conlleva a un cambio evidente en la manera cómo se está desarrollando la viticultura nacional. “Existe un desacople en la madurez de las bayas. El escenario actual está marcado por la brotación y cosecha temprana, además de un acortamiento de las etapas fenológicas”, especificó.

Para enfrentar esta problemática la especialista de INIA La Platina propuso la poda tardía, como herramienta para desplazar la fenología del cultivo. “Esto consiste en retrasar la poda hasta un periodo entre la brotación y antes de la floración, produciendo una eliminación de las reservas ya movilizadas en la planta, lo que debilita el crecimiento y, por lo tanto, retrasa las etapas fenológicas”.

A la presentación se Carolina el 24 de junio se sumaron las jornadas telemáticas realizadas entre el 10 y 17 de junio. En total fueron cinco los investigadores de INIA, quienes abordaron temáticas relacionadas a la calidad de la fruta y el vino, como producto final; enfermedades y la experiencia en los valles de la zona central y zona austral de Chile.

El material presentado por los investigadores de INIA: María Cecilia Peppi, Marisol Reyes, Sylvana Soto y Diego Arribillaga estará disponible en www.inia.cl/viticulturaycambioclimatico

Acerca de INIA

El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) es la principal institución de investigación, desarrollo e innovación agroalimentaria de Chile. Vinculada al Ministerio de Agricultura, cuenta con presencia nacional y un equipo de trabajo de más de 1.000 personas altamente calificadas. Ejecuta al año un promedio de 400 proyectos en torno a 5 áreas estratégicas: Cambio Climático, Sustentabilidad, Alimentos del Futuro, Tecnologías Emergentes, y Extensión y Formación de Capacidades. Estas iniciativas contribuyen al desarrollo agroalimentario sostenible del país, creando valor y proponiendo soluciones innovadoras a los agricultores, socios estratégicos y la sociedad, generando una rentabilidad social que varía entre 15% y 25%, por cada peso invertido en cada uno de sus proyectos.

INIA, más de 55 años liderando el desarrollo agroalimentario sostenible de Chile.

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Contacto de prensa: Encargada de Comunicaciones de INIA La Platina, María Jesús Espinoza mariajesus.espinoza@inia.cl

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