Agronomía UdeC mantiene abiertos y en funcionamiento sus servicios de laboratorios

Quienes requieran servicios en el área de Producción Vegetal, el contacto es ncea@udec.cl, mientras que para el área de Suelos y Recursos Naturales es:labsuelos@udec.cl

Los servicios que presta la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, a la comunidad se encuentran abiertos y operativos durante el periodo de vacaciones, incluso durante el periodo de cuarentena. Esto debido a que allí no solo se continúan desarrollando investigaciones, sino porque además, se realizan trabajos que buscan  proveer a los agricultores y profesionales del agro, información fidedigna que les permita realizar una acertada toma de decisiones, respecto de sus consultas.

En este sentido, el Director del Departamento de Suelos y Recursos Naturales, Dr. Marco Sandoval, manifestó que,  “durante este receso de vacaciones el Laboratorio de Análisis de Suelo y Foliar, permanecerá en funcionamiento con un personal de turno de manera de mantener activa nuestro atención a los usuarios que así lo requieran”, precisó la autoridad académica, al tiempo que recalcó que se están  considerando las medidas de seguridad, cuidado y prevención, necesarias en esta emergencia sanitaria.

Los Laboratorios de este Departamento realizan labores de servicios a clientes externos (agricultores, empresas, Universidades, Centros de Investigación, organismos estatales y/o gubernamentales, organismos no gubernamentales) en materia de análisis químicos, físicos y microbiológicos, según corresponda, de muestras de suelos, vegetales, agua y gases.

Estos servicios también se extienden al área de Geomática (cartografía y teledetección).Igualmente, se presta asesoría profesional y se realizan estudios específicos asociados al desarrollo, valorización e innovación tecnológica de subproductos agrícolas y/o agroindustriales que pueden ser usados en la agricultura. Todos estos laboratorios incorporan en su rutina la gestión de sus residuos peligrosos de acuerdo al programa de manejo y disposición de residuos tóxicos y peligrosos (MATPEL) desarrollado por la UdeC.

En el Departamento de Producción Vegetal, están actualmente trabajando por áreas divididas en Fisiología y Producción vegetal y el área de Protección Vegetal Integrada.

En el área de Fisiología y Producción Vegetal están funcionado actualmente, los laboratorios de fruticultura, fitoquímica, relaciones hídricas en frutales y el de análisis de vinos. En el caso del área de Protección Vegetal Integrada, están funcionando los laboratorios de fitopatología y el laboratorio de entomología.

“Estos laboratorios son de importancia porque están directamente vinculados con el sector productivo y están funcionando ya que hay proyectos de investigación que se desarrollan en ellos, además de los servicios de análisis y que por biología de los cultivos y estacionalidad agrícola deben seguir en funcionamiento durante el verano”, explicó el Dr. Richard Bastías, Director del Departamento de Producción Vegetal. 

“También se encuentra en funcionamiento Proplant y todo lo relacionado con la propagación de plantas de arándanos, así como también se encuentra abierta la Estación Experimental, donde se están desarrollando algunos turnos y se encuentran realizando actividades específicas en el tema de los huertos productivos de frutas y cultivo de alfalfa”. Cabe destacar que tanto en los laboratorios como en las otras unidades se encuentran implementados los protocolos exigidos por el Comité de Crisis para evitar posibles contagios por Covid-19, puntualizó el Dr. Bastías.

Senado: El estatuto de las abejas, detalles del marco legal que regula la apicultura en Chile

La Sala deberá pronunciarse sobre esta anhelada legislación que fue estudiada en forma minuciosa por la Comisión de Agricultura.

Para producir un kilo de miel, se estima que las abejas deben visitar millones de flores, y una sola de ellas, logra producir en su vida, apenas una cucharada de miel. Por esa y muchas otras curiosidades, estos insectos son considerados claves como agentes polinizadores. Sin ellas, el 60% de las frutas y verduras que consumimos diariamente no llegarían a nuestra mesa.

Su rol en la naturaleza y la vida del hombre han sido tema de numerosos estudios e incluso la ONU ha llamado la atención sobre la necesidad de su preservación y protección.

Por esta razón, tras varias sesiones de estudio científicos y técnico la iniciativa que regula la actividad apícola,  quedó en condiciones de ser analizada por la Sala, luego que los integrantes de la Comisión de Agricultura  concluyeran el proceso de votación de las indicaciones presentadas al texto en primer trámite.

La propuesta agrupa cuatro mociones que persiguen el mismo objetivo que es proteger la salud y hábitat de las abejas y otros polinizadores, así como fomentar la industria apícola nacional y local. Esto, con el fin de preservar la biodiversidad, el desarrollo de las actividades e industrias silvoagropecuarias, y la alimentación y salud de la población.

Se trata de las iniciativas presentada por el senador Juan Pablo Letelier (Boletín N° 9479-01); los senadores José García Ruminot, Felipe Harboe, Iván Moreira, y los ex senadores Tuma y Matta (Boletín 10144-01); los senadores y senadoras Carmen Gloria Aravena, Juan Castro, Álvaro Elizalde, Adriana Muñoz y Manuel José Ossandón (Boletín 13528-01) y otra de los senadores y senadoras Carmen Gloria Aravena, Juan Castro, Alfonso De Urresti, Álvaro Elizalde y Rabindranath Quinteros (Boletín 13532-01)

PRINCIPALES CONTENIDOS 

Dado lo anterior, la iniciativa genera un extenso e inédito marco legal que regula esta actividad. Así se establecen los principios de sustentabilidad, gradualismo, sanidad apícola, bienestar apícola y fomento de la actividad apícola.

Se definen los conceptos de abeja, actividad apícola, colmenar, colmena, apicultor, colonia, cuarentena, enfermedad de abejas, miel, núcleo de abejas, peste de abejas, polinización y productos apícolas, entre otros.

También se generan dos registros: uno de apicultores y otro de estampadores de cera. Ambos serán administrados por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y tendrán un carácter público y permanente. En el caso de los apicultores deberán declarar si se dedican a la producción, polinización, selección y cría, u otras actividades apícolas.

Respecto a la salud de las abejas, se redacta un completo apartado acerca del rol del Estado, los apicultores, los veterinarios y los técnicos agrícolas, las enfermedades y pestes de notificación obligatoria y cómo proceder en cada caso, el protocolo de destrucción de especies peligrosas y la prohibición del uso de plaguicidas e insecticidas.

En cuanto a la comercialización de los productos apícolas, la norma profundiza en importación y exportación de abejas y colmenas, y su traslado asociado. De hecho en la Comisión se discutió la necesidad de generar dos reglamentos: uno para la ley en general y otro, respecto a la transhumancia de la especie.

En relación a la miel, la Unión Europea es su principal destino, exportándose durante el año 2015 casi 10 mil toneladas, avaluadas en 39,3 millones de dólares. De acuerdo al Ministerio de Agricultura, este alimento se ha posicionado como el principal producto primario de exportación pecuaria de nuestro país.

Hoy, Día Mundial de las Legumbres

Por FAO

El Día Mundial de las Legumbres es una oportunidad para la sensibilización acerca de los beneficios que aportan las legumbres y su contribución a los sistemas alimentarios sostenibles y a un mundo sin hambre.

Las legumbres son fundamentales para afrontar los desafíos de la pobreza, la seguridad alimentaria, la salud humana y la nutrición, la salud del suelo y el medio ambiente, contribuyendo así a realizar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la iniciativa Mano de la mano de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Aprovechando el éxito obtenido con el Año Internacional de las Legumbres que dirigió la FAO en 2016, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 10 de febrero como Día Mundial de las Legumbres, recabando al respecto el apoyo de muchos Estados Miembros.

Las semillas nutritivas de la naturaleza: 10 razones por las que debería consumir legumbres

Las vemos cada día: en el supermercado, en los mercados campesinos y acompañando a nuestro plato favorito como guarnición. En muchos países, forman parte del patrimonio cultural y se consumen de forma habitual. En otras zonas del mundo, apenas se utilizan, excepto cuando se consumen en forma de sopa en un día frío de invierno.

Sin embargo, estas semillas pequeñas y multicolores han sido uno de los alimentos nutritivos de la naturaleza desde el principio de los tiempos. He aquí por qué:

1. En su estado natural las legumbres son bajas en grasas y no tienen colesterol, lo que puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

2. Las legumbres también son bajas en sodio. El cloruro de sodio -o sal- contribuye a la hipertensión y se puede evitar consumiendo alimentos bajos en sodio como las legumbres.

3. Son una fuente excelente de proteínas de origen vegetal. ¡Sorprendentemente, 100 gramos de lentejas crudas contienen una cantidad nada despreciable de 25 gramos de proteínas!. Durante la cocción, las legumbres absorben una gran cantidad de agua: el contenido en proteínas de las lentejas cocidas se reduce en torno a un 8 por ciento. Sin embargo, puede aumentar la calidad de la proteína de las legumbres cocidas simplemente combinándolas con cereales, por ejemplo, lentejas con arroz.

4. Estas pequeñas semillas son una buena fuente de hierro. La carencia de hierro se considera una de las formas más comunes de malnutrición y es uno de los tipos más habituales de anemia. Para mejorar la absorción del hierro, se recomienda combinar las legumbres con alimentos que contengan vitamina C (por ejemplo, añadiendo zumo de limón al curry de lentejas).

La variedad de formas de incorporar legumbres en cada comida las convierte en una excelente y sencillo complemento para nuestra dieta.

5. Las legumbres son ricas en potasio, un nutriente que contribuye al funcionamiento del corazón y desempeña un papel importante para las funciones digestivas y musculares.

6. Las legumbres suelen ser consideradas uno de los principales alimentos ricos en fibra, necesaria para mejorar la salud digestiva y ayudar a reducir los riesgos de las enfermedades cardiovasculares.

7. Las legumbres son una fuente excelente de folato: una vitamina B que se encuentra de forma natural en muchos alimentos, esencial para la función del sistema nervioso y especialmente importante durante el embarazo para prevenir anomalías en el feto.

Las legumbres son una fuente asequible de proteínas y minerales para gran parte de la población rural del planeta.

8. Las legumbres pueden almacenarse durante mucho tiempo y, por tanto, pueden ayudar a diversificar las dietas, especialmente en los países en desarrollo.

9. Las legumbres son alimentos de índice glucémico bajo. Ayudan a estabilizar el azúcar en sangre y los niveles de insulina, convirtiéndose en alimentos adecuados para las personas con diabetes e ideales para controlar el peso.

10. Finalmente, las legumbres no contienen gluten en su estado natural. Esto las convierte en una opción ideal para los celíacos.

Las Naciones Unidas declararon el 10 de febrero como Día Mundial de las Legumbres, manteniendo el impulso positivo que rodea a estas leguminosas sanas, nutritivas y ricas en proteínas después del éxito campaña de la FAO durante el Año Internacional de las Legumbres  en 2016.

Son nuestro delicioso aliado para lograr la seguridad alimentaria, reducir la malnutrición y lograr un mundo #HambreCero.

Chile y Federación de Rusia inician certificación electrónica zoosanitaria sin papeles

Productos cárnicos de aves y cerdos serán los primeros en ingresar a la Federación de Rusia bajo el sistema papeles.

Ya se encuentra operando la certificación electrónica zoosanitaria bajo el sistema paperless o “sin papeles” para los productos de carnes de aves y cerdos exportados desde Chile hacia la Federación de Rusia, luego de que el 22 de enero pasado las autoridades de ambos países finalizaran los preparativos para comenzar el intercambio de productos bajo este sistema completamente digital. 

La Ministra de Agricultura, María Emilia Undurraga, indicó que “esta es una muy buena noticia para nuestro país, al ser la primera experiencia de certificación electrónica sin papel del ámbito pecuario para Chile, lo cual significa un gran avance para nuestros exportadores, ya que les permitirá que sus productos accedan de forma más expedita a este mercado con un ahorro significativo de costos en sus procesos”.

Por su parte el Director Nacional del Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, Horacio Bórquez, explicó que “el trabajo comenzó el año 2014, cuando se firmó un Plan de Trabajo de Cooperación en Certificación Electrónica entre ambos países, el cual permitió iniciar la transmisión de certificados zoosanitarios electrónicos como medio de prenotificación oficial de los embarques, mediante una conexión punto a punto entre los sistemas de los dos organismos sanitarios.”

Desde Odepa, en tanto, el director (s) Adolfo Ochagavía, señaló que “este logro es fruto del trabajo conjunto entre instituciones. El apoyo de la Oficina Agrícola de Chile en Rusia ha sido fundamental en la coordinación tanto de las comunicaciones como de las gestiones con las autoridades rusas.  Esto sin duda ha facilitado el cumplimento de este importante hito, un compromiso del gobierno, para avanzar en materia de certificación electrónica con otros países”.

Tras este acuerdo, ambas naciones continuarán sus trabajos de cooperación en certificación electrónica para ampliar el alcance de esta herramienta tecnológica a nuevos productos con el objeto de facilitar el comercio. 

Desarrollarán en Los Ríos bioinsecticida para combatir mosca de alas manchadas que ataca la fruta

Un equipo de investigadores de la Universidad Austral de Chile se encuentra desarrollando un proyecto con miras a concretar una estrategia de control biológico de la mosca de alas manchadas (Drosophila suzukii) que ingresó a Chile en 2017 dejando grandes pérdidas en la producción de frutales en la región de Los Ríos. 

Una visita al huerto de arándanos orgánicos de la empresa Pi Berries en la comuna de Máfil realizó el intendente regional César Asenjo, la seremi de Agricultura Moira Henzi y un equipo técnico del Gobierno Regional de Los Ríos integrado por los profesionales Miguel Ángel Martínez y Paulina Peña para interiorizarse de los avances que realiza un equipo de investigadores de la UACh que se encuentran desarrollando una estrategia de control biológico en base a hongos entomopatógenos, proyecto financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de los Ríos y su Consejo Regional.

En la ocasión, la autoridad visitó y conoció en terreno los alcances del proyecto “Desarrollo de un bioinsecticida a partir de hongos entomopatógenos (HEPs) nativos para el control de Drosophila suzukii en berries en la Región de Los Ríos” y su grado de avance terminado el primer año de su desarrollo. En este sentido, señaló que “es muy importante visitar este huerto  de un beneficiario directo del proyecto, donde existen trampas para el  monitoreo de las poblaciones de la mosca de alas manchadas. Esta es una plaga compleja que ingresó a Chile en 2017 y a pesar de los esfuerzos realizados por el Ministerio de Agricultura y sus servicios correspondientes en conocer la plaga y controlarla, no ha sido suficiente”. 

La mosca de alas manchadas o Drosophila suzukii ataca frutas como cerezas, arándanos, frambuesas, frutillas  e incluso ataca zarzamoras y maqui, por lo que su control es difícil si no se conoce bien su comportamiento y ciclo reproductivo.

Cristian Montalva, académico de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la UACh y director del proyecto, indicó que esta plaga como otras que han ingresado y expandido en el país- llegó para quedarse y la opción es aprender a convivir con ellas y prepararse para su control. “Sabemos que esta plaga genera enormes pérdidas económicas a los productores que ven mermada o perdida completamente su producción y hasta el momento la única forma de combatirla es usando químicos”, indicó. A través de este proyecto FIC, el equipo de investigadores ha dedicado este primer año de ejecución a estudiar el comportamiento del  insecto y de sus poblaciones junto con su ciclo reproductivo. “Durante este primer año de desarrollo del proyecto, hemos identificado qué otras especies presentes en la naturaleza -en este caso hongos- nos pueden ayudar a combatirlas de forma biológica, sin usar pesticidas y que sea efectiva para las condiciones climáticas de nuestra región”, puntualizó.

El objetivo del proyecto es buscar algún enemigo natural de la mosca de alas manchadas que sea nativo de la zona, como los hongos. Una vez identificados, se aíslan e identifican molecularmente para posteriormente probar  su efectividad sobre la mosca en condiciones de laboratorio. Esta última fase constituye el principal desafío para el segundo año de desarrollo del proyecto, el que recién comienza. El investigador indicó además que “tenemos puestas trampas en 14 huertos de la región, para colectar moscas mediante un atrayente. Esto nos permite conocer más del ciclo de vida y la dinámica de vuelo de estos insectos, además de sus épocas de reproducción. Con esta información, más las pruebas de patogenicidad de los hongos nativos sobre el insecto podremos desarrollar un prototipo piloto a escala de laboratorio que es el resultado comprometido al término de este proyecto.  Con un posterior financiamiento, podremos desarrollar un producto comercializable que pueda ser utilizado masivamente por los productores”.  

El director del proyecto destacó además la articulación con otras iniciativas financiadas por el FIC que permitirá construir las curvas de vuelo y conocer las mejores fechas para aplicar el producto en base a hongos entomopatógenos. “Para nosotros es importante desarrollar un producto que ayude a los productores a controlar las pérdidas de la fruta sin incurrir en el uso de productos químicos que pueden perjudicar finalmente su puesta en venta en el mercado, dado que las exigencias de los consumidores aumentan año a año”, puntualizó. 

Por su parte, el intendente regional valoró el esfuerzo de este equipo de investigadores por generar ciencia aplicada y transferible a los agricultores, con el apoyo de fondos regionales. “En la región estamos fortaleciendo la producción orgánica sustentable, por lo que tenemos que avanzar en mecanismos que nos permitan de manera biológica contener o controlar esta plaga. Aquí hay un ejemplo claro que la investigación aplicada que ese está haciendo trabajo científico en terreno para desarrollar un producto que sea utilizado por los productores frutícolas de la región”, sostuvo. Asimismo, los instó a fortalecer la transferencia tecnológica de sus resultados, indicando que “nuestra región tiene 7 mil productores en programas territoriales y 10 mil usuarios de INDAP, con una estructura muy grande de funcionarios que deben estar preparados para transferir conocimientos actualizados a los agricultores”.

Finalmente, la seremi de Agricultura Moira Henzi, dijo que “llegar a aplicar un hongo que pueda controlar a la mosca sería muy favorable para la pequeña agricultura. Será una herramienta muy útil porque se va a reducir la cantidad de químicos que deben aplicar hoy en día para el control de esta plaga. Estos proyectos se traducen en soluciones para problemas complejos en la región que aun cuando se han hecho capacitaciones no ha sido suficiente hasta ahora para combatirla en forma eficiente”.

En el proyecto de 24 meses de duración participan la Universidad Austral de Chile, Pi Berries, Fënsur, Framberry, la Asociación Gremial Los Ríos Orgánico de la región de Los Ríos y Lankorganic SpA. El director del proyecto es el Dr. Cristián Montalva R. y sus coinvestigadores son la Dra. Cecilia Ruiz G., Dr. Cristian González S., Dr. Tomás Lobos M., Tec. Med. Isabel Vives G. y la Ing. For. Andrea Díaz A.

COVID-19 impacta con fuerza en el sector pesquero, especialmente en los países en desarrollo

COVID-19 ha provocado un fuerte impacto en el sector pesquero y en la acuicultura, apunta un nuevo informe del organismo de la ONU para la agricultura y la alimentación. La pandemia ha alterado la distribución y el consumo y ha frenado las cadenas de suministro.
 

Las restricciones provocadas por el confinamiento habrían provocado una disminución del suministro de pescado, el consumo y una caída de los ingresos durante el año pasado, señala el nuevo estudio de la Organización de las Naciones Unidas de la Alimentación y la Agricultura que prevé que la producción mundial de la acuicultura disminuya alrededor de un 1,3%, la primera caída registrada por el sector en varios años.

La directora general Adjunta del organismo, Maria Helena Semedo, resumía las causas del descenso al afirmar que “la pandemia ha provocado grandes turbulencias en la pesca y la acuicultura, alternado la producción, interrumpiendo las cadenas de suministro y reduciendo el gasto de los consumidores debido a las diversas medidas de confinamiento”.

Semedo añadió que estas disposiciones “han provocado cambios de gran envergadura” y que muchos persistirán a largo plazo.

Aunque los alimentos en sí mismos no causan la transmisión del COVID-19 a los humanos, el informe subraya que todas las fases de la cadena de suministro de la pesca y la acuicultura pueden interrumpirse o detenerse debido a las restricciones que provoca el confinamiento.

En la mayoría de las especies comercializadas se ha producido una disminución de precios interanual y el cierre de restaurantes y hoteles en muchos países también ha provocado una caída en la demanda de productos pesqueros frescos.

“El impacto ha sido significativo en los países en desarrollo, especialmente en aquellos con grandes sectores informales, en los que los trabajadores y las comunidades de ámbito reducido y artesanales dependen de la pesca para su seguridad alimentaria y su sustento. Ellos se han llevado la peor parte de las restricciones“, destacó Semedo.FAO/Camilo ParejaPescado fresco de la cooperativa piscícola de Santa Rosa de Salinas, Ecuador

La COVID-19 provoca cambios en la acuicultura y en los consumidores

El estudio también destaca que la caída de ventas en la acuicultura comportará un aumento de las existencias de peces vivos, que a su vez generan mayores costes de alimentación, así como un mayor número de peces muertos. Igualmente, los sectores con ciclos de producción largos, como el del salmón, no pueden ajustarse rápidamente a los cambios de la demanda.

También se espera una ligera disminución en el número de capturas mundiales en alta mar debido a las restricciones impuestas a las tripulaciones de los buques pesqueros por la COVID-19 y a las malas perspectivas comerciales

La aparición del coronavirus ha provocado un cambio en las preferencias de los consumidores que ahora buscan abastecerse de alimentos no perecederos y consumen menos pescado fresco y más productos congelados y envasados. PNUD/Garth CrippsPescadores en Magadascar.

El coronavirus frena en seco el crecimiento al alza del sector

Antes de la llegada de la pandemia, el sector tenía una tendencia general al alza. En 2018, los niveles de producción mundial de pesca y acuicultura (excluyendo las plantas acuáticas) alcanzaron un récord histórico de casi 179 millones de toneladas.

La pesca de captura, con 96,4 millones de toneladas, representó un 54% del total, mientras que la acuicultura, con 82,1 millones de toneladas, representó el 46%. Además, durante las últimas décadas el consumo de pescado creció de forma significativa alcanzando una media de más de 20 kilos por persona.

La FAO ha solicitado la máxima reducción posible de las medidas de restricción fronteriza en el comercio de alimentos en aras de la seguridad alimentaria. El informe pide a las organizaciones sectoriales y regionales trabajar juntas en la gestión de la pesca y la acuicultura durante la pandemia, implementando medidas que apoyen la protección de empleo y garanticen una rápida recuperación del sector sin perjudicar su viabilidad.

Al mismo tiempo, también debe considerarse el impacto que provoca la COVID-19 en las mujeres, de por sí vulnerables como productoras, procesadoras y vendedoras de alimentos, considerando la posibilidad de que reciban apoyo gubernamental a lo largo de toda la cadena de producción.

La Organización considera que la situación actual propicia unas perspectivas de “incertidumbre” en los sectores de la pesca y la acuicultura, especialmente en lo que respecta a la duración y la gravedad de la pandemia.

El informe, titulado El impacto de la COVID-19 en los sistemas alimentarios de la pesca y la acuicultura, se presentó durante la 34ª sesión del Comité de Pesca (COFI) que sesionó del 1 al 5 de febrero en Roma, sede de la Organización de las Naciones Unidas de la Alimentación y la Agricultura.

La FAO recibe 40 millones de euros de Alemania para ayudar a los agricultores a afrontar crisis

Los fondos contribuirán a reforzar la resiliencia en la República Democrática del Congo, Somalia y el Yemen.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) celebró hoy una contribución de Alemania por valor de 40 millones de euros para ayudar a los agricultores y pescadores a afrontar amenazas como la enfermedad por coronavirus (COVID-19) y los fenómenos meteorológicos extremos.

La financiación del Banco Alemán de Desarrollo KfW apoyará los esfuerzos de la FAO para aumentar la resiliencia de productores, pastores y pescadores de escasos recursos en tres de los países con mayor inseguridad alimentaria del mundo -la República Democrática del Congo, Somalia y el Yemen-, una labor que se lleva a cabo en colaboración con otros organismos de las Naciones Unidas.

El Director General de la FAO, Sr. QU Dongyu, aseguró qué: “Esta generosa contribución de Alemania ayudará a la FAO a mejorar la situación de las comunidades que se han visto gravemente afectadas por las crisis y la incertidumbre, capacitando a los agricultores para hacer frente a los retos futuros y construir una vida mejor para ellos y sus familias”.

El Sr. Guenther Braeunig, Director General del Grupo KfW, señaló por su parte que: “A la luz de los conflictos violentos, las catástrofes naturales y la pandemia de la COVID‑19, estamos orgullosos de intensificar nuestra cooperación con la FAO en estos tres países, en colaboración con otros socios de las Naciones Unidas. Estos programas tienen como objetivo reforzar la resiliencia de los más vulnerables -así como de las estructuras locales- de forma sostenible. Además, pretenden hacer frente a la inseguridad alimentaria y mitigar los efectos adversos de la pandemia de la COVID-19”.

Debido a una combinación de varios factores, el hambre aguda en el mundo ha aumentado hasta unos niveles alarmantes en los últimos años. Según la última edición del Informe mundial sobre las crisis alimentarias, en 2019 -antes de que se produjera la pandemia de la COVID-19- más de 135 millones de personas se encontraban ya en situación de inseguridad alimentaria aguda en 55 países, ya que los conflictos, las inclemencias climáticas, los desastres naturales y la crisis económica se habían cobrado un alto precio.

Dado que las amenazas que afectan a los pequeños agricultores más vulnerables del mundo siguen intensificándose, la necesidad de reforzar la resiliencia rural es más urgente que nunca.

La República Democrática del Congo, Somalia y el Yemen se han visto especialmente afectados por los conflictos, el hambre y la pobreza. La COVID-19 ha socavado aún más las perspectivas económicas de los pequeños campesinos y otros productores que, con demasiada frecuencia, se ven obligados a abandonar sus tierras ante las dificultades, privando así a sus familias y comunidades de los alimentos que producen.

Respuesta a las crisis y fomento de la resiliencia

La contribución de Alemania, realizada a través del Banco de Desarrollo KfW, apoya una serie de actividades orientadas al desarrollo y destinadas a ayudar a la población de los tres países elegidos a aumentar su capacidad para hacer frente a los fenómenos meteorológicos extremos.

En la República Democrática del Congo, los fondos se utilizarán para completar un programa en curso de fomento de la resiliencia apoyado por Alemania e implementado de manera conjunta por la FAO, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) en el este del país.

En el marco de este programa, los tres organismos ayudan a más de 30 000 familias de pequeños agricultores -que suman 180 000 personas- en Kivu del Norte y Kivu del Sur, zonas rurales pobres en las que los conflictos, los desplazamientos y la vulnerabilidad crónica son endémicos. El apoyo incluye ayuda para impulsar la producción agrícola, reducir las pérdidas posteriores a la cosecha y crear nuevas fuentes de ingresos mediante la diversificación de sus actividades, así como intervenciones en materia de nutrición. La última contribución de Alemania también pretende hacer frente a las dificultades adicionales que la COVID‑19 ha supuesto para los agricultores.

En Somalia los fondos se destinarán a apoyar intervenciones de resiliencia de la FAO dirigidas a casi 150 000 personas, en un intento de mejorar la producción agrícola de regadío y secano de diversas maneras. La FAO diseñará también nuevas opciones para la diversificación productiva y ayudará a las comunidades a establecer cooperativas y cajas de ahorro en las aldeas para que puedan aprovechar las nuevas oportunidades económicas. Esta labor también forma parte de un programa conjunto más amplio en el que participan el UNICEF y el PMA.

En el Yemen, Alemania contribuye a un nuevo proyecto destinado a fomentar la recuperación económica, la paz y la resiliencia. Se espera que unas 94 000 personas se beneficien del proyecto, llevado a cabo en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), cuyo objetivo es impulsar la producción agrícola y la resiliencia ante la escasez de agua.

Las principales áreas de interés serán la reparación y ampliación de las infraestructuras hídricas para paliar los daños en las mismas, la mejora de la reducción del riesgo de desastres y la gestión sostenible del agua, así como la prevención de conflictos y la reconciliación respecto a disputas relacionadas con el agua.

Asipes valora informe científico sobre la pesca de la merluza común

La Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes) valoró la última acta de la sesión extraordinaria del Comité Científico Técnico (CCT) de Recursos Demersales de la Zona Centro Sur, evacuada esta semana, relativa al proyecto de ley que prohíbe la pesca de arrastre para la merluza común, lo que en la práctica replica los efectos de la ley de la jibia al excluir al sector industrial de su captura, obligaría el cierre de plantas y barcos y la pérdida de varios cientos de empleos para el Biobío.

Al respecto, Macarena Cepeda Godoy, presidenta del gremio, señaló que es importante lo señalado por el CCT pues expresa textual que “el proyecto de ley que prohíbe el uso del arte de pesca de arrastre no cumple con el propósito de contribuir a la recuperación del recurso merluza común” y agrega que “la principal limitante para la recuperación de la merluza es el elevado nival de ilegalidad en la pesquería”, pero además reconoce que existe “un avance progresivo en la implementación de mejoras en el arte de arrastre en selectividad en las capturas y reducción del descarte y la captura incidental”.

La Presidenta de ASIPES explicó que los CCT son organismos asesores y/o de consulta de la Subsecretaría de Pesca en materias científicas relevantes para la administración de las pesquerías. Junto a ello destacó que el propio Comité Científico le solicita a la Subsecretaria informar de estas conclusiones al Parlamento y a la “comunidad nacional”. “Esto nos parece tremendamente valorable, pues en los diversos proyectos de ley que tramita el Congreso en temas pesqueros abundan aproximaciones erradas o derechamente falsedades, desconociendo los avances tecnológicos y buenas prácticas que se han incorporado en la última década. ”.

Macarena Cepeda dijo que su sector ha reiterado insistentemente que proyectos como la Ley de la Jibia y ahora de la Merluza, que se basan en argumentos políticos e ideológicos, sólo generan cesantía y pérdida de competitividad para la región del Biobio. “Llamo a los parlamentarios de nuestra región a defender a todos quienes trabajamos en este sector y a impedir que diputados de otras regiones (principalmente Maule y Valparaíso) presenten proyectos de ley que afectan tan profundamente a miles de vecinos de comunas de la zona”, agregó.

La pesca ilegal no es subsistencia sino un negocio millonario

Actualmente la cuota global de merluza es de 37.270 toneladas, de las cuales 22.362 son industrial y 14.908 toneladas son del sector artesanal. Sin embargo, las estimaciones de diversas entidades públicas y ONG’s e incluso las actas públicas de Comité de Manejo de este recurso (donde concurren representantes de ambos sectores) señalan que la pesca ilegal y/o no reportada es mayor que la captura biológica global permisible para la pesquería completa. Es más, sólo la pesca ilegal de merluza en la Región del Maule es cinco veces la cuota total del sector artesanal en su conjunto, estimándose por sobre las 50.000 toneladas

Los cálculos más conservadores señalan que la pesca ilegal de merluza que copa los terminales pesqueros de la zona centro sur, ferias libres y venta callejera, les reporta a las mafias tras el ilícito ganancias superiores a los US$35 millones anuales. Estas utilidades, por cierto, no pagan impuestos y carecen de la más mínima trazabilidad sanitaria y tributaria.

La pesca ilegal está ahogando a los pescadores legales  

El millonario negocio de la pesca ilegal de merluza genera un efecto devastador entre los pescadores legales, que cumplen sus cuotas e intentan proteger el recurso. Ello porque no pueden competir con el “precio en playa” que presentan las mafias de la merluza que copan todo el mercado y manejan la cadena logística y los puntos de venta a lo largo de la zona central de Chile.

Una caja de 30 kg de merluza en playa debería costar sobre los $25.000, sin embargo, producto del sobre stock que generan las mafias con merluza fuera de cuota, estos precios se desploman a s $5.000, haciendo inviable la operación para los pescadores legales. Muchos de ellos, lamentablemente para poder sobrevivir trasgreden las normas y terminan pescando más allá de su cuota para poder generar recursos suficientes.

Sernapesca inspeccionó nueva varazón de especies pelágicas en playa de Arauco

Nuevamente una alfombra de peces cubrió la orilla de una playa en la comuna de Arauco, Región del Biobío, con la particularidad de que esta vez se trató de una varazón más masiva de especies pelágicas pequeñas, como: sardinas, anchovetas, pampanitos y algunos crustáceos.

Así lo informó Iván Oyarzún, Director Regional (s) de Sernapesca Biobío. “Tras recibir la denuncia el día martes 2 de febrero, profesionales del servicio acudieron a inspeccionar la situación y se trataba de especies pelágicas, es decir, de aguas superficiales. Una situación de las mismas características de la varazón de la semana pasada en playa Maule de Coronel, pero con la diferencia de que acá se observó una mayor densidad de biomasa correspondientes a varias toneladas de recursos hidrobiológicos”, dijo Oyarzún.

Sernapesca inspeccionó hoy nuevamente el sector y se encontraron con especies en varios kilómetros de extensión, estimando unas 11 toneladas. “Observamos variables oceanográficas en las imágenes satelitales que arrojan una anomalía térmica en el agua, y existe una concentración de clorofila alta, al igual que la semana pasada, por lo que podríamos pensar que se trata también de un proceso de surgencia en desarrollo”, indicó el director (s) de Sernapesca Biobío.

En tanto, Ricardo Sáez, Encargado Nacional de la Unidad de Conservación y Biodiversidad de Sernapesca, señaló que “este es el evento número 7 de varazones que se han registrado en las costas de Chile en lo que va corrido del año, teniendo concentración en playas desde Valparaíso a Biobío”.

Las inspecciones en terreno en los episodios de varamiento no han evidenciado contaminantes o hidrocarburos a los que se pudiera asociar esta mortandad de especies, lo que refuerza la hipótesis preliminar del Sernapesca del fenómeno oceanográfico denominado Surgencia. “Se trata de procesos oceanográficos que movilizan masas de aguas profundas, frías, pero con baja cantidad de oxígeno, según hemos podido observar en herramientas satelitales de la NASA y otros, lo que lamentablemente afecta el hábitat de estos animales provocándose hipoxia y el posterior varamiento”, sostuvo Sáez.

Agricultores y floricultores de Pan de Azúcar se someten a monitoreo de salud para medir uso de plaguicidas

Con mediciones a personas, aire y productos como flores y hortalizas, avanza el proyecto ejecutado por la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Norte, UCN, y el INIA Intihuasi, y financiado por el FIC Regional, que busca impulsar el uso consciente de agroquímicos.

El uso inadecuado de plaguicidas preocupa al sector agrícola por los daños medioambientales, y también por los efectos negativos en la salud de las personas. Y esta preocupación no es menor, si consideramos que la exposición prolongada a los plaguicidas genera efectos graves en la salud, como malformaciones congénitas, cáncer, diabetes y problemas a nivel neuropsicológico. Estos últimos se evidencian en un deterioro en tareas que involucran la memoria y la capacidad de planificación y de resolver problemas, entre otras funciones.

Por eso, en el marco del proyecto FIC-R  “Uso consciente de agroquímicos en Pan de Azúcar”, que ejecuta la Universidad Católica del Norte, se busca traspasar a los productores un sistema de manejo integrado de plagas y buenas prácticas agrícolas.

Preocupados por la salud de las personas

Como parte de las acciones que se han ejecutado durante el último año, se realizó el primer muestreo de sangre y orina para medir marcadores de exposición a plaguicidas en los agricultores de 23 unidades productivas. El objetivo es hacer un seguimiento cada cierto tiempo e ir corroborando si  efectivamente ha disminuido la carga ambiental, y están recibiendo menos dosis internas de estos tóxicos, gracias a las distintas acciones impulsadas en el programa. Las mediciones se realizarán en 3 o 4 oportunidades, para contar así con una curva en el tiempo, de acuerdo a las distintas estaciones del año, porque, según los investigadores, a veces la cantidad de productos que se agrega dependen del clima y puede haber variaciones estacionales.

Otro factor importante a medir es el ambiental, que es externo a los asociados. Floria Pancetti, investigadora y profesora titular de la Facultad de Medicina de la UCN, quien encabeza el proyecto, explica que “hoy estamos trabajando la Cooperativa Agrícola Pan de Azúcar Agrodepa y la Cooperativa Floricultores de Pan de Azúcar Floricorp, las que representan en total 23 unidades productivas entre hortalizas y flores; transformado su modelo de producción a un modelo basado en el manejo integrado de plagas, todo esto en conjunto con acciones enfocadas en la disminución de las cantidades de agroquímicos y favorecer un manejo más sustentable de las plagas que son dañinas para los cultivos”.

Los productos que salen de la tierra también están siendo monitoreados, y pronto se espera, además, comenzar con mediciones en el aire, “precisamente para medir la deriva que puede venir de los alrededores y que pueda estar impactando la producción de los cultivos de los asociados al proyecto, y es importante levantar esa información también”, explica la Dra. Pancetti.

Gabriel Martínez, presidente de Floricorp, destaca que han recibido conocimientos muy valiosos, “especialmente sobre insectos, máquinas, cómo ahorrar dinero calibrándolas bien; estamos aprendiendo a monitorear las plagas, por ejemplo. Pero, sobre todo, en temas de salud, los tipos de equipos que debemos usar, porque muchas veces compramos equipos que no son los más adecuados. Estamos expectantes para retomar las charlas y seguir trabajando, porque nos queda bastante todavía”, afirma.

Charlas técnicas

Agricultores y floricultores han participado en ciclos de charlas en las que han aprendido a reconocer plagas dañinas, insectos benéficos y dañinos, periodos cuando es necesario aplicar algún pesticida y hacerlo de manera consciente. Lo anterior, gracias a los contenidos que les imparten los expertos del programa, en este caso los expertos de INIA en Rancagua, quienes les han entregado conocimientos y capacitación sobre equipos de fumigación y cálculo de las dosis para dilución según metro cuadrado y según tipo de plantas.

“Quisiera destacar el compromiso de los presidentes de las cooperativas, quienes están comprometidos en motivar a los demás productores para que participen en todas las actividades. porque se vienen nuevas capacitaciones y actividades en terreno desde el mes de marzo en adelante, siempre que no volvamos a Fase 1”, explica la doctora Pancetti.

Así lo destaca María Leiva, presidenta de la Cooperativa Agrícola Pan de Azúcar, AGRODEPA. “Todas las actividades han sido de un impacto positivo en la agrupación. Siempre estuvimos más enfocados en la producción, pero no en los efectos de lo producíamos, especialmente en nosotros. Nuestros productos llegan a los consumidores, pero en ese proceso lo que nosotros hacemos tiene consecuencias, no sólo en el medio ambiente, también en nosotros mismos y en el consumidor, y eso lo vemos ahora que observamos mejor, porque estamos haciendo bien las cosas”, explica.

Desafíos

Para la doctora Floria Pancetti, el desafío es grande, porque se debe considerar que en los tres valles de la región de Coquimbo se desarrolla la agricultura, y en la mayoría del territorio nacional ocurre lo mismo. En este sentido, dice, las redes de conocimientos son muy importantes. “Hoy formamos parte de una red de investigadores, donde participan colegas de la Universidad de Chile, como la doctora Sandra Cortés; de la Universidad Católica del Maule, con la doctora María Teresa Muñoz, el doctor Boris Lucero, y la doctora Liliana Zúñiga; y la Universidad de O’Higgins, con la doctora Claudia Foerster, con el objetivo de estudiar continuamente esta problemática. Están realizando colaboraciones con equipos potentes en Estados Unidos y Europa, postulando a fondos -tanto de la región como a nivel nacional e internacional- y evaluando la posibilidad de potenciar proyectos y programas colaborativos para seguir trabajando en el impacto del uso de plaguicidas en la salud humana, “y cómo llegar a una producción sustentable desde distintas miradas, desde la toxicología ambiental, desde la epidemiología ambiental, desde la salud pública también”, destaca Pancetti.

Texto: Yarella Carvajal
Fuente: Universidad Católica del Norte
Foto: Wikipedia

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