Investigadoras estudian el rol del microbioma en la tolerancia de macroalgas antárticas al cambio climático

INACH

Un equipo de investigación liderado por la Dra. Fernanda Rodríguez Rojas del HUB Ambiental de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), está desarrollando un innovador estudio que busca comprender cómo las macroalgas antárticas se adaptan a los efectos del cambio climático, con un enfoque especial en la interacción de estas con su microbioma. 

El proyecto titulado “El holobionte de macroalgas antárticas: desvelando el papel del microbioma frente al cambio climático”, forma parte del Programa Nacional de Ciencia Antártica (Procien) y es financiado por el Instituto Antártico Chileno (INACH). 

Este esfuerzo multidisciplinario reúne a especialistas de la Universidad Técnica Federico Santa María, la Universidad de Magallanes, la Universidad Autónoma de Talca y la Universidad Técnica de Dinamarca, para investigar cómo algunas macroalgas antárticas podrían resistir los incrementos de temperatura del mar proyectados para finales de siglo. 

Los escenarios más negativos del cambio climático predicen un aumento de temperatura del agua del mar de hasta 6 ºC para esa fecha, siendo los ecosistemas de altas latitudes los más vulnerables. Las regiones polares son adecuadas para explorar las respuestas de los organismos a dichos cambios. “Recientemente, se ha demostrado que algunas macroalgas antárticas pueden resistir dicho aumento de temperatura”, señala Rodríguez. 

Las macroalgas son organismos claves en los nichos intermareales, porque ofrecen refugio y alimento a muchos microorganismos. A su vez, estos microorganismos ayudan a las macroalgas a adaptarse mejor a su entorno, como tolerar cambios ambientales. Esta relación entre la macroalga y los microorganismos que viven en ella se denomina “holobionte”. Aunque es una interacción importante, el microbioma de las macroalgas antárticas aún no ha sido estudiado a fondo y tampoco se entiende completamente cómo los metabolitos que producen estos microorganismos contribuyen a que las macroalgas soporten el aumento de temperatura.

“Este proyecto tiene como objetivo estudiar cómo la interacción entre el microbioma y la macroalga antártica colaboran en conjunto para promover la tolerancia del holobionte a los aumentos de temperatura proyectados hacia finales de siglo debido al cambio climático. Nos enfocamos en caracterizar la composición del microbioma, evaluar el estado de salud de la macroalga (hospedero) y analizar los metabolitos producidos por los microorganismos bajo condiciones de estrés térmico, comparando escenarios de 2 °C y 8 °C”, señala la investigadora de la UPLA. 

El estudio se enfoca en la macroalga Adenocystis utricularis, que es muy importante en las zonas costeras porque forma praderas. Las investigadoras quieren entender cómo los microorganismos que viven en su superficie ayudan a la macroalga a soportar el calor extra provocado por el cambio climático. 

“Para lograr esto, estamos caracterizando los microorganismos de la superficie de la macroalga y cómo reaccionan al calor; se examinará cómo estos microorganismos afectan la salud de la macroalga cuando aumenta la temperatura, identificaremos los metabolitos que estos microorganismos producen y cómo podrían ayudar a la macroalga a sobrellevar el estrés térmico”, finaliza Rodríguez. 

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía.

Primer caso mundial de la variante Ómicron en perros es detectado por investigadores Uchile

Un equipo de científicos nacionales, liderado por el profesor Víctor Neira de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, junto a la doctorante Belén Agüero, ha detectado por primera vez a nivel mundial la variante Ómicron BA.4.1 del SARS-CoV-2 en perros. Este hallazgo, publicado recientemente en la prestigiosa revista Veterinary Quarterly es parte de un estudio sobre la transmisión entre humanos y animales de compañía, y resalta la importancia de la vacunación y la vigilancia bajo el enfoque de “Una Salud”.

En un avance para la investigación en salud animal y humana, un equipo de científicos liderado por el profesor Víctor Neira de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, junto a la doctorante Belén Agüero, ha detectado por primera vez a nivel mundial la variante Ómicron BA.4.1 del SARS-CoV-2 en perros. El estudio, que forma parte de un proyecto más amplio financiado por Fondecyt, marca un hito importante en la comprensión de la transmisión del virus entre humanos y sus animales de compañía.

Esta investigación, publicada a comienzos de este año en la prestigiosa revista Veterinary Quarterly, fue desarrollada en medio de la pandemia de COVID-19, no solo revela la capacidad del virus para saltar entre especies, sino que también destaca el bajo riesgo de transmisión que las mascotas representan para los humanos, lo que subraya la importancia de la vacunación y la vigilancia bajo el enfoque de “Una Salud”.

El equipo de investigación comenzó su estudio en 2020, con el objetivo de investigar el posible rol de las mascotas en la propagación del virus. Según el profesor Neira, uno de los aspectos más sorprendentes del estudio fue la detección de la variante Ómicron en perros. “Este hallazgo demuestra que el virus no solo puede saltar de humanos a animales, sino que las nuevas variantes, como la Ómicron, también pueden infectar a las mascotas“, explicó. Este descubrimiento refuerza la importancia de la vigilancia continua de los animales domésticos, especialmente en contextos de salud global como el de una pandemia.

El estudio analizó muestras de 65 mascotas de hogares con personas contagiadas por COVID-19 entre marzo de 2021 y marzo de 2023. Entre los principales hallazgos, el estudio reveló que el 6,06% de las mascotas en hogares con casos confirmados de COVID-19 habían sido infectadas con el virus. A pesar de que la proporción de animales infectados es baja, la investigación demuestra que existe una transmisión entre humanos y mascotas, aunque en un nivel limitado. Neira destacó la importancia de estos resultados, señalando que, si bien las mascotas pueden contraer el virus, su rol en la transmisión hacia los humanos es marginal. 

Belén Agüero, investigadora y candidata a doctora en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias de la Universidad de Chile, una de las autoras del estudio, compartió su experiencia sobre el proceso de investigación, destacando lo inesperado de los resultados. “Lo que más me sorprendió fue el bajo número de positivos en comparación con estudios internacionales. Esto podría estar relacionado con las altas tasas de vacunación humana en Chile, lo que quizás está protegiendo indirectamente a nuestras mascotas“, comentó Agüero. Además, señaló que trabajar en esta investigación durante la pandemia, enfrentando retos como la movilidad restringida y la falta de insumos, fue un desafío que hizo que los resultados fueran aún más gratificantes.

“Una Salud”: un enfoque para prevenir futuras pandemias

El estudio subraya la importancia del concepto “One Health” o “Una Salud”, que considera la interconexión entre la salud humana, animal y ambiental para enfrentar enfermedades emergentes como el SARS-CoV-2. El profesor Neira enfatiza que “mantener la vigilancia sobre posibles transmisiones entre humanos y animales es crucial, ya que el virus puede mutar en nuevas variantes. La colaboración entre sectores es fundamental para anticiparnos a futuros riesgos”.

Los investigadores destacan la necesidad de mantener esta supervisión sobre las infecciones en animales domésticos y silvestres, ya que la permanencia del virus en estos hospederos podría llevar a la aparición de nuevas variantes que afecten a los humanos. “Nuestro estudio sugiere que, si bien las mascotas pueden infectarse, el riesgo para la salud pública es bajo. La clave está en mantener la vigilancia constante”, afirmó Belén Agüero.

Este avance pone en relieve la colaboración entre la academia, el sector público y privado, que ha sido fundamental para obtener datos que contribuyen a mejorar las estrategias de control y prevención en el ámbito de la salud global.

Carolina Aliaga, Prensa Uchile.

Académico de Ciencias UCSC y CIBAS estudia sobre ecología del parasitismo

Considerando aspectos naturalistas y aspectos de la salud humana, la línea de investigación incluye experimentos en laboratorio y observaciones en terreno.

El Dr. Mario George-Nascimento Failla, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y miembro del Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS), centra su línea de investigación en la ecología del parasitismo.

Además, considera temáticas relacionadas como la taxonomía de parásitos, uso de parásitos como marcadores poblacionales de sus huéspedes y efectos del parasitismo en la conducta y fisiología de sus hospedadores. También considera la ecología de poblaciones y comunidades de parásitos, incluyendo la ecología de los hospedadores.

Esto involucra aspectos naturalistas, pero también algunos aspectos relacionados con la salud humana. “En los aspectos naturalistas se involucran algunos fenómenos fisiológicos o conductuales que se modifican por acción de los parásitos en los organismos, ya sean estos o no de importancia económica”, explicó el investigador.

En temas de salud, el académico ha trabajado en la línea relacionada con parásitos que son transmitidos en la alimentación de los seres humanos, debido a la poca preocupación a la hora de su cocción. Uno de los mayores peligros es la preparación del ceviche, por ejemplo. “Esta área es parte inicial de mi carrera y gracias a las iniciativas de las doctoras Sara Rodríguez y Maribet Gamboa ha continuado, retomando algunos tipos de parasitismo que los humanos pueden contraer en la medida en que guardan pocas consideraciones a la hora de consumir organismos acuáticos”, comentó.

Comportamiento en organismos parasitados

Respecto a los fenómenos fisiológicos, los organismos cuando se encuentran parasitados modifican su manera de funcionar, afectando su tasa de crecimiento de manera individual o incluso, influyen en la calidad de su reproducción. “Existen otros casos donde los organismos parasitados son presas más fáciles para sus depredadores. Eso, debido a que son un poco más lentos para desplazarse, por ejemplo. Hay otros que en vez de escapar, se acercan a sus depredadores”, complementó.

Dentro de los organismos parasitados estudiados, el Dr. Mario George-Nascimento Failla ha estudiado una variada gama de peces, entre los que destaca la merluza, jurel, corvina o róbalo, por mencionar algunos. Además de pulgas de playa, invertebrados, jaibas y también lobos marinos.

“Algunos de los estudios han servido para distinguir poblaciones diferentes a lo largo de Chile. Hemos demostrado por ejemplo que la merluza común no es una sola población. Las que se encuentran en Coquimbo son diferentes a las que se encuentran en la Isla Mocha, por ejemplo”, acotó.

Respecto a la importancia de la temática estudiada el Dr. George-Nascimento Failla enfatizó en la necesidad del avance del conocimiento. “Más que resolver problemas, típicamente encuentras nuevas temáticas. Esto conduce a que en el futuro, otros tomen en cuenta lo que estudiamos y así, continuar avanzando”, explicó.

Finalmente, sobre la salud humana, hay peces que ocasionan patologías en humanos que son consideradas graves. Un ejemplo de ello es la anisakidosis, la que se conoce como una zoonosis transmitida por el consumo de carne de pescado parasitada. “Además, la enfermedad pasa desapercibida, ya que por lo general, no logra detectarse rápidamente”, finalizó.

Expertos entregaron reflexiones sobre altamar en diálogo oceánico de Puerto de Ideas Biobío 2024

El evento “Altamar: ¿Cómo la incorporamos en nuestro pensamiento y la protegemos?” se llevó a cabo con positiva recepción por parte de la comunidad.

Participaron como expositores del diálogo oceánico: el académico del Departamento de Oceanografía y director del Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR), Dr. Renato Quiñones; la abogada Mariana Blanco y el historiador Rodrigo Moreno. El encuentro fue moderado por el académico del Departamento de Oceanografía y director del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), Dr. Osvaldo Ulloa.

El diálogo oceánico comenzó con la ponencia del historiador Rodrigo Moreno, quien en tiempo récord entregó una detallada línea de tiempo relevando la relación del hombre con el mar, desde los antiguos griegos, pasando por los grandes descubrimientos de la Edad Moderna y el surgimiento posterior de una noción de millas territoriales en cada país, en el siglo XVIII, con una ágil presentación donde los mapas fueron protagonistas.

“Cuando nosotros analizamos el presente, muchas veces el factor histórico no es considerado porque está aparentemente lejos, porque parece ser que no tiene mucho sentido ir atrás en la mirada, pero no, la historia te da esos elementos básicos para comprender el entorno presente. Es decir, lo que yo explicaba, el gran proceso del ser humano frente al océano, la altamar, es un proceso que tiene siglos de historia y creo que esa primera introducción es fundamental y necesaria para entender las discusiones del presente. Al principio, esta carrera por penetrar en los océanos fue una competencia entre las grandes naciones. Y fíjate que hoy día, cientos de años después tenemos el deseo de esas grandes naciones para trabajar en conjunto frente a los desafíos del futuro y esa es la mejor prueba de que la historia sirve”, explicó al finalizar el evento el historiador Rodrigo Moreno. “Estudiamos historia desde niños en el colegio, pero cuando somos adultos entendemos que el pasado incluye en nuestro presente, lo sabemos nosotros en nuestras propias vidas y, por eso, creo que incorporar la mirada del historiador o la historiadora, aporta al diálogo interdisciplinario que en este caso creo quedó claro que funciona”, agregó.

Taller de divulgación científica en la UdeC resalta la importancia de acercar la ciencia a la sociedad

Dirección De Postgrado

Liderada por Andrea Obaid, presidenta de Achipec , la actividad destacó la relevancia de transmitir el conocimiento académico de forma accesible, permitiendo que la ciencia impacte positivamente en la sociedad.

El pasado 4 de septiembre, la Universidad de Concepción fue escenario de un taller de divulgación y comunicación científica, organizado por la Dirección de Postgrado. La actividad, realizada en el Auditorio Juan Perelló de la Facultad de Ciencias Químicas, contó con la participación de Andrea Obaid, presidenta de la Asociación Chilena de Periodistas y Profesionales para la Comunicación de la Ciencia (Achipec ). Reconocida entre las 50 mujeres más poderosas por la revista Forbes por sus contribuciones a la ciencia y la tecnología, Obaid lideró una jornada que reunió a estudiantes de diversas disciplinas.

Durante el taller, la expositora destacó la importancia de una divulgación científica efectiva, subrayando cómo el adaptar el lenguaje especializado para audiencias generales puede amplificar el impacto de las investigaciones académicas. «Es fundamental sacar el conocimiento del laboratorio y crear productos que impacten en la sociedad«, afirmó, agregando luego que «es importante que las personas se apropien de ese conocimiento». La sesión no solo abordó estrategias para simplificar el contenido científico, sino que también exploró el uso de redes sociales y medios digitales como herramientas clave para la comunicación de la ciencia.

En una conversación con el Director de Postgrado de la Universidad de Concepción, Dr. Bernardo Riffo, ambos profundizaron en la relevancia de comunicar los avances científicos generados en las universidades. Obaid subrayó que la inversión en programas de postgrado e investigación es esencial para que las instituciones educativas cumplan su misión de impactar positivamente a la sociedad. Por su parte, el Dr. Riffo destacó el rol de la UdeC en la investigación de alto nivel y las estrategias comunicativas que se han implementado para incrementar su visibilidad tanto a nivel nacional como internacional.

El Dr. Riffo también comentó que este taller forma parte de una estrategia más amplia que busca abordar el desafío de comunicar ciencia a un público no académico: «Durante los últimos 10 años, hemos realizado diversas iniciativas como el concurso Tesis en 3 Minutos, Expoposter y cursos transversales de comunicación efectiva. Ahora sumamos este taller de divulgación científica, que se inserta dentro de un plan mayor de formación comunicativa que seguiremos impulsando y comunicando a nuestra comunidad académica como parte de la formación de excelencia que distingue a nuestra Universidad».

La segunda parte del taller ofreció una experiencia práctica en la que los estudiantes debían presentar un proyecto de investigación en solo dos minutos, enfrentando el desafío de transmitirlo de manera convincente. Esta actividad fue una oportunidad para aplicar las técnicas de comunicación científica aprendidas mediante el fomento de la creatividad y la competencia entre los participantes. Samuel Pérez, candidato a doctor en  Ciencias Ambientales con mención en sistemas acuáticos continentales, valoró la experiencia: «No siempre los científicos tenemos las herramientas para que nuestro conocimiento llegue a las personas de la forma correcta. Estos cursos son ideales para fortalecer esas habilidades«.

La doctoranda en Ciencias Geológicas, Camila Poblete, explicó su motivación para participar en la actividad: «Siempre he tenido el interés de divulgar lo que estoy aprendiendo y poder contribuir a la comunidad. Por eso decidí unirme a este taller». La jornada reflejó el compromiso de la Universidad de Concepción con la promoción de la ciencia y la formación integral de sus estudiantes, preparándolos para afrontar los desafíos de la divulgación científica en un mundo cada vez más conectado.

El evento concluyó con un empate entre tres grupos de estudiantes, quienes demostraron su capacidad para sintetizar y comunicar eficazmente sus proyectos. Como reconocimiento a su desempeño, los grupos fueron premiados con la participación en el IV Encuentro Nacional de Profesionales de la Comunicación y Divulgación en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, a realizarse en Valparaíso el 12 y 13 de diciembre, con todos los gastos pagados.

Al finalizar la actividad, Andrea Obaid expresó su satisfacción: «Estoy muy contenta de haber estado en la Universidad de Concepción y dar este puntapié inicial en la formación de nuevos comunicadores científicos. Hay mucho entusiasmo y talento, y espero que esta sea una estrategia que se consolide para generar un ecosistema más robusto en la comunicación de la ciencia».

Mónica Rubio: “Chile es el lugar desde donde se estudia el universo”

La astrónoma y Premio Nacional de Ciencias Exactas, ha jugado un papel clave en la astronomía mundial. Además de su reciente nombramiento como vicepresidenta de la Unión Astronómica Internacional, Rubio destaca la importancia de Chile en el desarrollo de investigaciones astronómicas. En esta entrevista, nos cuenta su trayectoria, logros y desafíos.

Con una trayectoria que abarca más de 30 años, Mónica Rubio, Premio Nacional de Ciencias Exactas y profesora del Departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, ha sido una figura clave en el avance de la astronomía en el país. Además, su reciente nombramiento como vicepresidenta de la Unión Astronómica Internacional reafirma su compromiso con el desarrollo y la proyección de la astronomía chilena a nivel mundial. Rubio ha sido una embajadora de la ciencia, no solo en Chile sino también a nivel internacional, colaborando con instituciones de gran prestigio como la NASA y participando en proyectos que van desde la observación terrestre hasta la exploración espacial.

Durante esta entrevista, Mónica Rubio nos comparte su perspectiva sobre el presente y futuro de la astronomía en Chile, así como los desafíos que enfrenta la comunidad científica ante el creciente interés por los fenómenos espaciales y el rol fundamental de los observatorios chilenos en las investigaciones astronómicas más avanzadas.

-Felicitaciones por su nombramiento como vicepresidenta de la Unión Astronómica Internacional. ¿Qué significa este cargo para usted y para Chile?

Muchas gracias. Es un gran honor para mí, tanto a nivel personal como profesional. Creo que este nombramiento no solo reconoce mi carrera, sino también el trabajo que hemos hecho en Chile para posicionarnos como un referente en astronomía. Chile es el lugar desde donde se estudia el universo, y estoy emocionada de poder representar a nuestro país en una organización tan prestigiosa.

-¿Qué papel ha jugado Chile en la astronomía mundial?

Chile es la capital mundial de la astronomía. Tenemos más del 70% de la capacidad astronómica global gracias a nuestros telescopios, como los del Observatorio ALMA. Todos los descubrimientos recientes en astronomía se realizan desde Chile, ya que contamos con una infraestructura de vanguardia que no tiene comparación en el mundo. Además, Chile tiene acceso al 10% del tiempo de observación en estos telescopios, lo cual es crucial para nuestros investigadores.

-¿Cómo ha sido su experiencia trabajando con la NASA y otros proyectos internacionales?

Ha sido increíble. He tenido la oportunidad de colaborar con la NASA, donde participé en vuelos de investigación en el avión estratosférico SOFIA, que realizaba observaciones a más de 40 mil metros de altura. También trabajé en investigaciones sobre la formación de estrellas y planetas, un campo que ha evolucionado mucho en los últimos años y que me apasiona profundamente.

-Hablando de sus investigaciones, ¿cuál es el aspecto del universo que más te fascina?

Me dedico a estudiar las zonas donde nacen nuevas estrellas. Lo más interesante es que no solo nace una estrella, sino que nacen junto con planetas, formando sistemas como el nuestro. Para mí, descubrir cómo se forman estas estrellas y planetas en galaxias como las Nubes de Magallanes es fascinante, ya que nos permite entender cómo fueron las primeras estrellas del universo.

-¿Qué importancia cree que tiene la astronomía en la vida cotidiana de las personas?

Creo que todos sentimos una conexión especial con el cielo. Mirar las estrellas nos da una sensación de paz y nos hace sentir parte de algo más grande. Para los niños, la astronomía despierta la curiosidad, y para los adultos, ofrece una oportunidad de reflexión y conexión con la naturaleza. Además, muchos desarrollos tecnológicos que hoy utilizamos nacen de la astronomía.

-¿Cómo ve el futuro de la astronomía en Chile y qué rol jugará en la próxima Asamblea de la Unión Astronómica Internacional en 2030?

El futuro de la astronomía en Chile es muy prometedor. En 2030, Chile será sede de la Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional, un evento que reunirá a astrónomos de todo el mundo. Será una gran responsabilidad, pero también una oportunidad para mostrar la capacidad y el potencial que tenemos como país. Estoy muy emocionada por lo que está por venir.

Carolina Aliaga, Prensa Uchile

Distrito de Innovación Biobío muestra sus primeros resultados y propuesta de diseño

Proyecto a cargo de la Universidad de Concepción y financiado por el Gobierno Regional tiene una proyección de 15 mil metros cuadrados de infraestructura en su primera etapa, este barrio tecnológico urbano pretende unir a la comunidad científica, el sector privado, el gobierno y la ciudadanía.

En la Región del Biobío se está incubando el primer Distrito de Innovación del Biobío (iD3), una iniciativa que busca transformar los horizontes económicos de la región, a través de la tecnología, el conocimiento y la colaboración. Esto con el objetivo de crear Emprendimientos de Base Científico-Tecnológica (EBCTs), buscando unir al sector público, privado, académico y a la comunidad en general.

Para esto, se proyecta la construcción de 15 mil metros cuadrados, en una primera etapa, interconectada con la ciudad a través de áreas verdes y servicios comerciales, generando un barrio tecnológico urbano, que reúna a la comunidad científica, estudiantes, empresas, startups, emprendedores, inversionistas, agentes estatales y vecinos en un mismo lugar. 

Gracias al cofinanciamiento del Gobierno Regional del Biobío a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC-R), ejecutado por la Universidad de Concepción (UdeC) ha desarrollado este proyecto que contempla una serie de estudios que sustentan el diseño conceptual del Distrito de Innovación Biobío y que serán las bases para que el proyecto alcance su máximo potencial económico, social y ambiental.

El Gobernador Regional del Biobío, Rodrigo Díaz Werner, destacó los efectos del ID3 sobre las empresas del Biobío. “El talento existente, así como la oferta académica, la institucionalidad pública y la empresa privada de la región deben tener un punto de encuentro transversal y potente para el desarrollo de nuevos conocimientos, reteniendo y relevando al máximo las capacidades de nuestros jóvenes y profesionales, permitiendo a la región posicionarse y liderar estos procesos innovadores en el país. Este distrito va en esa dirección y es una gran oportunidad que no debemos desperdiciar, sino que aprovechar y potenciar para ésta y futuras generaciones para que se desplieguen sus aprendizajes y propuestas, especialmente, en áreas productivas e industriales que forman parte de nuestro ADN”, dijo.

En el mismo sentido, el Rector de la Universidad de Concepción, Carlos Saavedra Rubilar, subrayó que “la instalación de un Distrito de Innovación en la ciudad de Concepción tiene la finalidad de aportar a la necesaria transformación gradual de la matriz productiva regional, mediante el aporte de la innovación disruptiva de base científico-tecnológica con alcance global. Para ello, desde la academia, la región cuenta con un ecosistema de innovación robusto, que se fortalece junto a las instituciones del Estado y el compromiso del sector privado. Precisamente por esta transformación, el Distrito de Innovación es un instrumento posible y necesario, especialmente, en momentos en que el crecimiento del ecosistema de innovación y la potencialidad de los emprendimientos que emergen desde la región han sido ampliamente reconocidos a nivel nacional”.

Por su parte, el decano de Ingeniería UdeC y Director de proyecto, Pablo Catalán Martínez, señaló los alcances que podrá tener. “El Distrito de Innovación del Biobío (ID3) vendrá a dinamizar el ecosistema de innovación regional, a través de la creación de nuevas empresas de base tecnológica, mediante la conjugación de capacidades de Investigación, Desarrollo, Innovación y Emprendimiento (I+D+i+e) y procesos de interacción entre agentes del sector, transformándolo en un hub de innovación activo y de mirada global.” 

El diseño de ID3 ha contado con un proceso de acompañamiento por parte del Enterprise Innovation Institute (EI2) del prestigioso Georgia Institute of Technology (Georgia Tech), responsable de la construcción y consolidación de Technology Square (Tech Square), exitoso Distrito de Innovación de la ciudad de Atlanta, Estados Unidos. A 20 años de su instalación en un área abandonada de la ciudad, Tech Square se ha transformado en un catalizador de empresas con un rol decisivo en la economía local.

Actualmente, más de 100 startups nacen cada año en Tech Square. Es residencia además de empresas corporativas, incubadoras, aceleradoras, centros de investigación y desarrollo, y fondos de inversión, convirtiendo a Atlanta en uno de los ecosistemas de innovación más activos de Estados Unidos durante los últimos años.

Imagen obtenida del render, hace alusión a la propuesta de diseño preliminar de iD3.

Diseño conceptual con base en la innovación y la sostenibilidad

A lo largo de la realización del proyecto FIC-R, y en su rol de ejecutora, la Universidad de Concepción desarrolló una serie de estudios en relación con las tendencias tecnológicas, demanda regional de I+D+i, localización, transporte, movilidad, prefactibilidad ambiental, plan seccional, gobernanza, modelo de negocios, estructura financiera y evaluación económica. 

A modo general, se propone un diseño estructurado en tres componentes: a) Investigación y Desarrollo, b) Innovación y Emprendimiento; y c) Docencia Tecnológica. En términos de Investigación y Desarrollo, se considera la instalación de capacidades de I+D en “Tecnologías Habilitantes” -robótica, manufactura avanzada, ciencia de datos, inteligencia artificial, sensorización, óptica y fotónica- en base a una conjugación de capacidades existentes en la Región y otras próximas a construir. En lo correspondiente a Innovación y Emprendimiento, se desarrollará infraestructura destinada a la labor de células de innovación de empresas corporativas, startups, emprendedores, fondos de inversión, incubadoras y aceleradoras. En cuanto al tercer componente, Docencia Tecnológica, se promoverá la construcción de infraestructura para formación de profesionales en áreas afines definidas, posibilitando una experiencia de educación superior inmersa en un ambiente de continua interacción con comercios, emprendedores e investigadores.

Con esta base, el Distrito apunta a construir soluciones de base tecnológica y abrir nuevas oportunidades conjugando capital humano, mayores patrones de confianza e interacción, con infraestructura sustentable y especializada. La presencia de agentes propios de ecosistemas de innovación dinámicos permitirá la canalización de tecnologías desarrolladas desde sus niveles tempranos de madurez a emprendimientos de base tecnológica que permitan la consolidación de nuevas industrias necesarias en el Biobío. El modelo de negocios del Distrito de Innovación Biobío se define en función de una estructura de consorcio donde participen en función de su inversión, interesados en invertir en la construcción de ID3, considerando los plazos de retorno propios de una infraestructura del alcance de la propuesta.

El fundador de AceleraLatam y AceleraVentures, Eugenio Cantuarias, declaró que “dado que estos distritos concentran una alta densidad de startups, instituciones que realizan investigación, empresas tecnológicas, inversionistas y servicios de apoyo, creo que el valor más significativo es que están diseñados para fomentar el crecimiento económico y el desarrollo tecnológico mediante la creación de un ecosistema colaborativo. Esto, sumado a la atracción natural de talento, los transforma en un círculo virtuoso con potencial de impacto a toda la región”.

Imagen del río Biobío y la ciudad de Concepción.

Río Biobío como eje del emplazamiento

Tras un exhaustivo trabajo de análisis y diagnóstico, se evaluó el emplazamiento óptimo para iD3, donde un predio en la costanera de Hualpén resultó ser la mejor opción, por su ubicación estratégica y potencial impacto transformador en la región. Su conexión directa con Concepción, San Pedro de la Paz y Talcahuano incluye un fácil acceso al aeropuerto y vías de movilidad, junto con servicios comerciales, industriales y residenciales en un radio cercano. Esta ubicación presenta una oportunidad de desarrollo y crecimiento sostenible para la comunidad local, permitiendo además abrir la ciudad hacia la ribera del río Biobío.

Entre la Costanera de Hualpén y la ribera del río Biobío, se encuentra el terreno seleccionado para el emplazamiento del Distrito Innovación Biobío. Vista desde Hualpén hacia Concepción

El plan maestro y diseño preliminar del Distrito de Innovación ID3 presenta estrategias claves en beneficio de la región y la comunidad. Por un lado, se busca crear un campus eco-tecnológico, modelado para generar espacios de diversos usos que promuevan valores ambientales con el paisaje. A la vez, asegurará la conectividad y movilidad multimodal, para la circulación motorizada y peatonal, con la red metropolitana. Adicionalmente, esta construcción se proyecta como un corredor hidro-ecológico, que apuesta por la recuperación de la ribera, incorporando al río Biobío como protagonista. Mediante la integración paisajística, se concentrará la creación de lugares que fomenten la interacción de la comunidad con el entorno.

La directora de I+D+i+e de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción, Dra. Pamela Guevara, destacó el impacto de esta iniciativa. “Contribuirá a acelerar la transferencia tecnológica desde las universidades y centros de investigación hacia la industria, y ayudará a potenciar las empresas de base tecnológica. El impacto se verá incluso en la incorporación de más tecnología en las empresas locales, diversificación de la matriz productiva y en la formación de capital humano avanzado, el que esperamos pueda también desempeñarse en más proporción en la región que en la actualidad”, señaló la investigadora.

Asimismo, la emprendedora y COO de Cicla 3D, Valentina Meza, manifestó que “el Distrito de Innovación representa una oportunidad excepcional para transformar la región en un centro de vanguardia en innovación y desarrollo económico. Es fundamental potenciar el crecimiento a través del uso de tecnologías avanzadas y un ambiente propicio para la colaboración entre startups, empresas consolidadas y centros de investigación”.

Centro de Manufactura Avanzada C4I de la UdeC, donde se generan tecnologías habilitantes.

Los próximos pasos del Distrito de Innovación Biobío

El desarrollo completo de las diversas etapas para la materialización del Distrito se proyecta en un plazo de 16 a 20 años. Durante los primeros seis años, la fase de implementación contempla la construcción de tres edificios de 5 mil m2 cada uno, junto con espacios públicos, áreas verdes y de recreación. En los años siguientes, se contempla una fase de crecimiento, pensado en ampliar las capacidades iniciales y de conectividad. Por último, una fase de consolidación, finalizará y complementará la oferta programática acorde a las dinámicas y necesidades de la región.

Ahora, el proyecto entra en una fase de levantamiento de socios, inversionistas y capital con el fin de iniciar los estudios de arquitectura, ingeniería y permisología.  Esta etapa implica el aunar esfuerzos tanto entre entidades regionales, nacionales e internacionales.  En efecto, Pablo Catalán indicó: “Se trata de un proyecto de gran envergadura para Biobío, el cual implica voluntad y compromiso de variados actores.  Como región debemos y podemos plantearnos el desafío de convertirnos en uno de los ecosistemas de innovación más relevantes de Latinoamérica. Tenemos capacidades y espíritu, y quizás tan importante como ello, Biobío lo merece.”

Imagen de render del proyecto. En ella se ve la proyección completa de las 4 fases del proyecto. La construcción del distrito, presenta una oportunidad significativa, ofreciendo un entorno accesible y bien conectado para su desarrollo.

¿Restricción total o apostar por integración tecnológica? Expertas UdeC aportan al debate por proyecto para prohibir celulares en colegios

Daniel Medina Saavedra

La iniciativa para restringir el uso de dispositivos móviles en establecimientos educacionales abre la discusión sobre impactos negativos en la atención y la salud mental. Académicas de la Universidad de Concepción sostienen que la integración tecnológica controlada puede mejorar el aprendizaje de forma significativa.

El Congreso Nacional está discutiendo un proyecto para modificar la Ley General de Educación que busca prohibir y regular el uso de teléfonos celulares en los establecimientos educacionales de nuestro país.

La iniciativa, que ya ha sido aprobada por la Cámara de Diputados y se encuentra en segundo trámite constitucional en el Senado, propone prohibir el uso de celulares en los niveles de educación parvularia y en los cursos de 1° a 6° básico, salvo en casos excepcionales como actividades curriculares específicas, emergencias o para atender necesidades educativas especiales.

Para los estudiantes de 7° básico a 4° medio, el proyecto plantea regular el uso de los celulares, permitiendo un uso gradual y adecuado bajo la supervisión de los establecimientos educativos. Además, estos deberán fomentar un uso responsable de la tecnología y prevenir delitos relacionados con su uso, como el ciberacoso y la violación a la privacidad.

La propuesta ha generado un intenso debate en torno a los efectos negativos del uso de celulares en niños y adolescentes, incluyendo distracciones en el aprendizaje, problemas de socialización y riesgos para la salud mental. También se ha destacado la necesidad de alinear esta medida con la tendencia internacional, citando ejemplos de países como Francia e Italia, donde ya se han implementado restricciones similares.

Impacto en el aprendizaje y la salud mental

La académica de la Facultad de Educación y Directora del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Concepción, Dra. Mabel Urrutia Martínez, señaló que el uso de dispositivos móviles en el aula tiene varios efectos negativos en el proceso de aprendizaje.

«El uso de celulares en el aula afecta principalmente a la atención sostenida, la concentración, pues promueve una atención dividida entre los diferentes estímulos que recibe desde la clase, alertas del celular, redes sociales, entre otros. La atención sostenida es fundamental para lograr un buen aprendizaje, por lo que el rendimiento podría verse afectado por un mal uso del celular», afirmó.

Además, la Dra. Urrutia advirtió sobre los problemas físicos y emocionales asociados con el uso excesivo de celulares, como el estrés, trastornos de sueño y dolores físicos, así como el aumento del ciberacoso y la deshonestidad en evaluaciones. Sin embargo, también reconoció que el uso adecuado de la tecnología puede ser beneficioso, especialmente si se emplea de manera controlada y con fines educativos.

«En nuestro Laboratorio de Neurociencia Cognitiva hemos diseñado una app para favorecer el uso del lenguaje en niños con trastornos del desarrollo del lenguaje con juegos basados en teorías corpóreas del lenguaje que llevo investigando hace muchos años en una de mis líneas de investigación principales. Esta app cuenta con ejercicios de realidad aumentada, interacciones mediante juegos, lectura conjunta de cuentos para motivar a la lectura y ha dado muy buenos resultados en la motivación de los niños que tienen dificultades con el lenguaje a nivel semántico y metafórico», detalló la académica.

Tecnología en la enseñanza: un equilibrio necesario

La académica de la Facultad de Humanidades y Arte, Dra. Anita Ferreira Cabrera, quien encabeza un proyecto de investigación aplicada y transferencia tecnológica para la corrección de la escritura de estudiantes de enseñanza media mediante inteligencia artificial, subrayó que la prohibición del uso de celulares debe ser vista en un contexto más amplio que incluya la reflexión crítica sobre la integración de la tecnología en la educación.

«El uso indiscriminado de celulares en el aula puede perturbar el aprendizaje no solo de las lenguas, sino que de todo dominio educativo. Sin embargo, la problemática es bastante más compleja para que se pueda resolver solo con la prohibición. No podemos ir en contra de una realidad que se nos impone, sino que reflexionar críticamente para poder comprenderla, asimilarla y elaborar estrategias que permitan guardar un equilibrio entre lo que se quiere mejorar y lo que ya existe», comentó.

La Dra. Ferreira enfatizó la importancia de integrar la tecnología en la enseñanza de manera adecuada, y que los dispositivos móviles pueden ser herramientas útiles si se usan correctamente.

«Hay literatura especializada que muestra evidencia empírica en favor de la integración de la tecnología como un recurso más para apoyar el proceso de enseñanza aprendizaje si los profesores saben cómo utilizarla adecuadamente en la clase. El problema es que, para ello, tenemos primero que trabajar en las brechas digitales observadas a nivel educativo» agregó, destacando la necesidad de preparar a los docentes para enfrentar estos desafíos y educar a los estudiantes en un uso responsable de la tecnología.

Investigador con experiencia en paleontología se sumó a la Facultad de Ciencias UCSC

Su área de investigación se enfoca en el estudio de la historia evolutiva de peces marinos y estará ligado a la carrera de Biología Marina y Magíster en Ecología Marina UCSC.

Hace algunas semanas, se integró a la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), el Dr. Jaime Villafaña Navea como investigador de planta adjunta e investigador postdoctoral. Biólogo marino de profesión de la Universidad Católica del Norte, posee el grado de Magíster en Ciencias del Mar y además, un Doctorado en Ciencias Naturales de la Universidad de Viena, Austria.

Sus líneas de investigación están enfocadas principalmente en la morfología, biogeografía e historia evolutiva de vertebrados marinos, específicamente en peces. “Además, trabajo en diferentes ámbitos de la paleontología de organismos marinos. Actualmente, estoy enfocado en una subdisciplina de la biología, que es la paleobiología de la conservación”, comentó el Dr. Villafaña.

Sobre su proyecto postdoctoral, el investigador utilizará el registro fósil como una herramienta para poder contribuir a la conservación de las especies en el futuro.  “La idea es generar mapas de distribución de especies de peces marinos. Utilizando el registro fósil y actual, voy a modelar cómo sería la distribución potencial de las especies en el futuro, en base a diferentes escenarios de calentamiento global. Los primeras pruebas de estos modelos de distribución están siendo realizadas en el tiburón blanco”, explicó. 

El tiburón blanco es uno de los depredadores más emblemáticos e importantes de los océanos, ya que cumple un rol crucial en los ecosistemas marinos.  Se le considera un estructurador de comunidades. “Este tiburón tiene la capacidad de mantener el equilibrio de las poblaciones de presas que consume.  Si desaparece el tiburón blanco, esto puede causar un colapso del ecosistema. De ahí radica su importancia. La idea es usar grandes bases de datos online y de acceso abierto, las cuales serán utilizadas para generar estos modelos de distribución global y analizar qué pasaría en Chile”, aseguró el investigador.

Respecto a la importancia de la temática estudiada, cabe destacar que la paleobiología de la conservación es una disciplina que lleva casi 20 años, pero se ha desarrollado principalmente en organismos terrestres. “En ambientes marinos no es tan común, mucho menos en peces. Tampoco se usa el registro pasado y actual con proyección hacia el futuro. El valor agregado es que se puede comparar situaciones que ocurrieron en el pasado y predecir un posible efecto similar en el futuro”, complementó, asegurando que el periodo que estudia es el plioceno, el que se denomina como un análogo climático del calentamiento global.

El proyecto postdoctoral culmina en el año 2026, iniciado en la Universidad Austral de Valdivia. Para su segundo año, realizó una transferencia hacia la UCSC. “Me interesa mucho la ecología de los peces marinos. La mayoría de los estudios sobre la historia evolutiva de los peces se han realizado en el norte de Chile. Sin embargo, la Región del Biobío posee un rico registro pasado de peces, el cual podría ser utilizado para impulsar esta disciplina de investigación en nuestro país. Además, uno de mis objetivos es poner en valor el patrimonio paleontológico que tenemos, fomentando su cuidado y conservación”, enfatizó.

El Dr. Villafaña estará ligado a la carrera de Biología Marina UCSC, a través de la asignatura Genética y Evolución. Además, va a colaborar en el Magíster en Ecología Marina en Fundamentos en Ecología Marina, Proyecto de Tesis, Tesis 1 y Tesis 2. 

Finalmente, respecto a sus expectativas en la Facultad de Ciencias UCSC, el investigador comentó el potencial de colaboración existente. “Quisiera generar redes y realizar investigaciones colaborativas a futuro con otros investigadores. La paleontología es una ciencia multidisciplinaria. Veo potencial de colaboración con las áreas de química y ecología, para realizar estudios sobre reconstrucción de dieta o temperatura de la fauna de peces que vivió en el pasado y cómo podrían cambiar en el futuro, cerró.

La Pacana: el “supervolcán” del Desierto de Atacama

Instituto Milenio de Investigación en Riesgo Volcánico – Ckelar Volcanes

Se trata de un tipo de volcán de grandes dimensiones, ubicado en la Región de Antofagasta, que es dos veces el tamaño de la ciudad. Esta se formó producto de una mega erupción.

“Nació” en pleno Desierto de Atacama hace cuatro millones de años, producto de una de las erupciones más grandes del mundo, que liberó 2800 kilómetros cúbicos de material volcánico, alcanzando un Índice de Explosividad Volcánica 8 (VEI), que formó esta caldera volcánica que es dos veces el tamaño de Antofagasta, con dimensiones de 60 x 35 kilómetros.

 Conocidas popularmente como “supervolcanes”, por sus grandes dimensiones, son un tipo de volcán que se forman producto de una mega erupción, (entre 1 y más de 5 mil kilómetros cúbicos de material volcánico). En otras palabras, explica Idir Bascuñán, investigador magíster del Instituto Milenio Ckelar Volcanes, “es una depresión volcánica, que se produce cuando hay una erupción muy grande y una vez asciende el magma, queda un espacio vacío en la cámara magmática y el ‘techo’ de la cámara colapsa”.

Por lo tanto, especifica el geocientista, una caldera es la consecuencia de una erupción volcánica. Idir Bascuñan está estudiando para su tesis de magíster en la Universidad Católica del Norte, las condiciones geológicas en que se formó esta caldera, es decir, “cómo influyeron las fallas geológicas del sitio en la formación de La Pacana y cuáles son los esfuerzos tectónicos o la fuerza que influyeron en la deformación del sitio, antes, durante y después de su formación”, explica.

“LOS MONJES DE LA PACANA”

Una de las tantas curiosidades del lugar donde está emplazado este volcán, es la formación de “Los Monjes de La Pacana”. Se trata de material volcánico, específicamente ignimbrita, proveniente de las erupciones de la caldera y que producto de la erosión y del contexto climático, dieron forma a unas figuras que, a la sombra parecen monjes, lo que ha atraído la curiosidad de turistas y visitantes.

La importancia de estudiar este sitio, complementa el geólogo UCN, es que puede ayudar a dimensionar los factores que pueden influir en la formación de calderas volcánicas en otros lugares de Chile, por ejemplo, el Complejo Volcánico Laguna del Maule, ubicado en la Región del Maule y que cubre alrededor de 500 kilómetros cuadrados. Este complejo volcánico a diferencia de volcanes como el Osorno, Villarrica, Calbuco, u otros, se compone de 24 centros eruptivos y ha despertado el interés científico debido a entre otras cosas, la deformación del sitio, que durante los últimos años ha tenido un alzamiento de alrededor de 20 y 30 centímetros.

“Si bien La Pacana es un volcán extinto, la investigación es una oportunidad de conocer cómo funcionan estos supervolcanes de los Andes para descubrir nuevos sitios volcánicos que sean potencialmente peligrosos. También ha levantado nuevas incógnitas sobre la influencia de las fallas geológicas del sitio, las que son muy antiguas y que podrían tener gran influencia en la formación del volcanismo de los Andes Centrales”, concluye Idir Bascuñan.

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