Proyecto U. de Chile permitió sextuplicar recaudación fiscal por licitación para tecnología 5G

Sistema de subasta desarrollado por investigadores del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile permitió recaudar 453 millones de dólares para el Estado por la licitación del espectro radioeléctrico 5G, cifra que representa un aumento de 512 por ciento respecto a los 74 millones de dólares obtenidos por la suma de todas las licitaciones de espectro en la historia del país. El diseño implementado simplifica los procesos de licitación y minimiza los riesgos de colusión y marca una senda para asignar de manera eficiente y transparente otros bienes públicos a futuro.

Tradicionalmente en nuestro país, la asignación del espectro radioeléctrico para tecnologías 4G, 3G y otras se realizaba a través de procesos técnicos administrativos o “beauty contest”. En ellos, los participantes presentaban un proyecto técnico que se comprometían a realizar y -sólo si varios de ellos empataban- se hacía una licitación poco competitiva, en la cual -por lo general- había un bloque garantizado para cada participante. De esta manera, al haber poca competencia, las ofertas económicas distaban de ser óptimas y, por ello, la recaudación en las distintas licitaciones era muy baja.

Sin embargo, esta situación ya será cosa del pasado gracias a un proyecto liderado por directivos de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) y un equipo del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile que implementó un nuevo sistema de subasta pública en el último proceso de licitación para la tecnología 5G en Chile, concurso que finalizó en febrero recién pasado, y que permitió recaudar 453 millones de dólares para el Estado. Esto equivale a un aumento de 512 por ciento o seis veces el monto generado por la suma de todas las licitaciones de espectro en la historia de Chile, que alcanzan los 74 millones de dólares.

“Los resultados permiten afirmar que se cumplieron todos los objetivos que el regulador se propuso. Participaron las principales empresas de esta industria, adjudicando espectro a tres de ellas (Entel, Movistar y WOM) en un proceso competitivo”, señala el equipo integrado por Juan Escobar, director del Instituto Milenio de Imperfecciones de Mercado y Políticas Públicas (MIPP); José Correa, investigador principal del Centro de Modelamiento Matemático (CMM) e investigador invitado del MIPP y del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI); y Rafael Epstein, investigador titular del ISCI, además de los investigadores jóvenes Natalie Epstein y Yerko Montenegro.

Subasta 5G

En febrero de este año, nuestro país realizó el concurso 5G con el objetivo de asignar el espectro radioeléctrico que permitirá desarrollar esta tecnología, un recurso limitado que constituye un bien de dominio público. El concurso contempló tres licitaciones independientes:

  • Banda de 700 MHz: 1 bloque de 20 MHz
  • Banda de AWS GHz: 1 bloque de 30 MHz
  • Banda de 3.5 GHz: 150 MHz, divididos en 15 bloques de 10 MHz

Los investigadores cuentan que para cada una de estas tres licitaciones se utilizó la subasta conocida como “sobre cerrado de primer precio”, con la condición de que cada participante tuviera la obligación de entregar cobertura de servicios en una zona similar del territorio nacional a la de los concursos anteriores (4G, 3G).

Para el caso de la banda de 3.5 GHz (la licitación más importante), se implementó un mecanismo de tipo combinatorial (donde se subastan múltiples objetos y las ofertas pueden ser por subconjuntos de objetos y no necesariamente por cada uno por separado), con el fin de maximizar las sinergias que podían ocurrir entre 15 bloques que se dividieron en dos partes; 10 bloques de 10 MHz en la parte baja y 5 bloques de 10 MHz en la parte alta.

Sobre esta fórmula, explican, “implementamos una subasta de tipo cerrada que es más simple y minimiza los riesgos de colusión para un bien estratégico que se asigna por 30 años. El diseño implementado permite que las firmas expresen sus economías de escala, por lo que naturalmente fomenta la participación”.

Para los 15 bloques de la banda de 3.5 GHz, el equipo de investigadores decidió implementar este mecanismo combinatorial, ya que los antecedentes sugerían que diferentes combinaciones de estos bloques tenían mayor valor para algunas empresas, mientras que otras combinaciones eran más valiosas para otras. “Esta realidad nos llevó a recomendar la conveniencia de permitir ofertas por ‘paquetes’ de bloques”, comentan.

En esta licitación participaron cinco empresas: Borealnet, Claro, Entel, Telefónica y WOM, de las cuales Entel, Movistar y WOM se adjudicaron espectro radioeléctrico. La mayor intensidad competitiva se produjo en la licitación del 3.5 GHz, lo cual confirmó -indican- la ventaja de haber elegido el mecanismo combinatorial.

Esperamos que este caso sirva de experiencia para asignar en forma eficiente otros bienes públicos para que el mundo privado, sobre la base de inversión e innovación, logre el máximo potencial de los mismos”, concluyen los investigadores.

5G y su utilidad

La sigla 5G hace referencia a la quinta generación del estándar para tecnología de telefonía móvil, que especifica velocidades más altas y latencia -tiempo que transcurre entre que se envía un paquete de información y este llega al receptor- más baja que las generaciones anteriores. Esto permite mayor velocidad de descarga y la posibilidad de proveer internet a los hogares, así como desarrollar el “Internet de las Cosas”, IoT por su sigla en inglés.

La primera generación o 1G permitió las llamadas por celulares, 2G habilitó la mensajería, 3G permitió acceder a internet y 4G entregó banda ancha móvil. Con la tecnología 5G, la menor latencia permitirá mejores, nuevas e impensadas aplicaciones para la sociedad. Es así como podremos crear o mejorar un sinnúmero de aplicaciones en el hogar, la industria y el transporte, al tiempo de acceder a realidad aumentada, educación a distancia, telemedicina y comando remoto de equipos geolocalizados, además de posibilitar una gran cantidad de dispositivos conectados simultáneamente y otras aplicaciones que hoy todavía ni siquiera se visualizan.

Departamento de Ingeniería Industrial
Universidad de Chile

18 ventiladores mecánicos chilenos se sumaron a la red integrada de salud para apoyar a pacientes críticos

Se trata de los equipos desarrollados y producidos en la UC, gracias al financiamiento de Corfo y de Sofofa Hub. Esto en el marco de la iniciativa “Un Respiro para Chile”, impulsado en conjunto con el Ministerio de Ciencia y el BID.

La Universidad Católica donó 18 ventiladores mecánicos completos a los servicios de salud Metropolitano Sur-Oriente, Coquimbo, Maule y Ñuble, que han permitido sumar nuevas camas críticas para la atención de pacientes con Covid19. La entrega de los equipos desarrollados y producidos en el Departamento de Ingeniería Mecánica y Metalúrgica UC, fue posible gracias al financiamiento de Corfo y de Sofofa Hub en el marco de la iniciativa “Un Respiro para Chile”, impulsada en conjunto con el Ministerio de Ciencia y el BID.

“En el caso del Hospital de San Carlos, en la Región de Ñuble, los tres ventiladores entregados contribuyeron a sumar nuevas camas críticas para la atención de pacientes contagiados con Covid-19”, destacó Luciano Chiang, director del proyecto público-privado. Agregó que el resto de los equipos fueron distribuidos a los hospitales del Sótero del Río (4), Iquique (3), La Serena (1), Coquimbo (1), Illapel (1), Ovalle (1), Curicó (2) y Linares (2). En los próximos días, se sumarían también dos ventiladores para el Hospital Guillermo Grant Benavente de Concepción.

El académico de Ingeniería UC, quien además capacitó a los funcionarios de salud en el uso de la tecnología local, valoró el proceso colaborativo y el respaldo institucional en su desarrollo, porque ha permitido a las universidades, y a la nuestra en particular, entregar una respuesta efectiva y concreta ante el segundo peak de la enfermedad. “Hoy contamos con las capacidades para desarrollar ventiladores con una gama completa de modos de ventilación, a un costo mucho menor, porque los equipos están diseñados con un concepto de fabricación por ensamble de piezas confiables y más fáciles de encontrar en el comercio”, agregó Luciano Chiang. El profesor UC precisó que el costo del ventilador mecánico invasivo de emergencia rápido y seguro (VEMERS) representa hasta la décima parte de uno de alta gama, lo que permite obtener una tecnología económicamente viable para países en desarrollo.

La solución tecnológica apoyada por el programa de Ingeniería 2030 de Corfo y la Oficina de Vinculación con la Industria de Ingeniería UC, es parte de la mesa de trabajo interdisciplinario que promueve la Vicerrectoría de Investigación UC para enfrentar la pandemia (covid19.ing.puc.cl). 

Funcionamiento ventilador VEMERS

El equipo creado por la Universidad Católica funciona conectado a un computador industrial, el cual tiene una pantalla táctil y un programa que permite monitorear todo su funcionamiento, para saber cómo está respondiendo el paciente. La tecnología posee cinco modos de ventilación invasiva y tres no-invasivos, lo que permite cubrir una alta variedad de requerimientos.

Además, cuenta con un sistema computacional que entrega gráficos en tiempo real de presión, flujo y volumen, así como mensajes de alerta ante cualquier incidencia. En esta última fase del desarrollo participó también un equipo de profesionales altamente calificados, entre ellos los ingenieros Felipe Castro, Tomás Sánchez y Braulio Sepúlveda.

REUNA y USM inauguran nuevos tramos de red de alta velocidad entre Arica y Valparaíso

Por Sergio Sepúlveda, periodista. 
Dirección General de Comunicaciones
USM

Rector Dr. Darcy Fuenzalida señaló que “contar con esta nueva ruta de alta velocidad, permitirá a nuestra Casa de Estudios potenciar aún más el trabajo que realiza, a través de iniciativas como el Observatorio Virtual Chileno (ChiVO. Este nuevo tramo de la carretera digital mejorará la conectividad que se necesita para generar más ciencia, más tecnología y más innovación”.

Con la participación del Ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve, del rector de la Universidad Técnica Federico Santa María, Dr. Darcy Fuenzalida, el embajador de la Unión Europea en Chile, León de la Torre, y rectores de universidades socias, la Red Universitaria Nacional (REUNA), inauguró en un evento realizado online, los nuevos tramos de la carretera digital para potenciar la investigación, educación e innovación de Arica, Iquique, Antofagasta y Valparaíso.

El hito permitirá aumentar 10 veces la capacidad de conectividad académica en estos segmentos, habilitando una infraestructura más potente para la investigación, la teleeducación y el uso de datos abiertos. La red, además, ampliará hasta 2.863 kilómetros de ruta digital, con capacidades de 100 Gbps en su core central, alcanzando un total de 360 mil usuarios de 19 universidades, además de centros astronómicos y de investigación, en el territorio comprendido entre Arica y Temuco.

Esta iniciativa, liderada por REUNA, cuenta con la participación de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), la Universidad de Valparaíso (UV), Universidad de Antofagasta (UA), la Universidad Católica del Norte (UCN), la Universidad Arturo Prat (UNAP) y la Universidad de Tarapacá (UTA).

Para el rector de la USM, Dr. Darcy Fuenzalida “con la inauguración de estos nuevos tramos de la carretera digital, REUNA aporta con nueva infraestructura a las ciudades de Arica, Iquique, Antofagasta y Valparaíso, lo que permitirá mejorar la conectividad que se necesita para generar más ciencia, más tecnología y más innovación, además de impulsar el desarrollo de nuevos emprendimientos”.

“El contar con esta nueva ruta de alta velocidad, permitirá a nuestra Casa de Estudios potenciar aún más el trabajo que realiza, a través de iniciativas como el Observatorio Virtual Chileno (ChiVO). Este proyecto que lideramos junto a otras universidades se ha convertido en el nodo oficial chileno de la red mundial de observatorios virtuales, ofreciendo los datos del observatorio ALMA a la toda comunidad científica y posicionando a nuestro país como líder en el área de la astroinformática”, agregó la máxima autoridad de la Casa de Estudios.

Conexión internacional y hacia la Antártica

Los nuevos tramos de la red de alta velocidad forman parte del trazado Pacífico del proyecto BELLA (Building the Europe Link with Latin America), que unirá las instituciones de investigación y educación de Latinoamérica y Europa, gracias a la capacidad dedicada sobre el primer cable submarino tendido directamente entre ambos continentes. El financiamiento del proyecto BELLA, por un total de 39.5 millones de euros, proviene de la Unión Europea (67%) y de Redes Académicas de América Latina (33%).

Respecto a esta iniciativa, el embajador de la Unión Europea en Chile, León de la Torre, aseguró que “BELLA es la nueva autopista digital que impulsará la colaboración científica entre Europa y América Latina, al proporcionar acceso a grandes instalaciones de investigación en ambos continentes, como los Observatorios Astronómicos en Chile, el Gran Colisionador de Hadrones en Suiza, y las instalaciones de investigación de fusión nuclear del ITER en Europa, y brindará la oportunidad de materializar colaboraciones muy esperadas entre ambas regiones, en campos como Computación de Alto Rendimiento, la Observación de la Tierra a través de los servicios Copernicus, Inteligencia Artificial, Internet de las cosas y 5G. Adicionalmente, BELLA tendrá un gran impacto en la reducción de la brecha digital, impulsando el desarrollo y la competitividad, y mejorando los intercambios comerciales”.

Cabe destacar que la nueva red de REUNA busca, hacia fines de 2021, habilitar un nuevo tramo que unirá Temuco y Puerto Montt, punto donde se conectará el proyecto Patagonia, una nueva red para CTCI de la Macrozona Austral impulsada por el Ministerio de Ciencia sobre la Fibra Óptica Austral. A largo plazo, la iniciativa busca conectar la Antártica, un polo de desarrollo científico de alcance global.

De desecho a bioplástico: el aserrín adquiere valor con premiada innovación chilena

FLEXbio es el nombre de un bioplástico derivado del aserrín, que por ser biodegradable y compostable se convierte en un producto competitivo y sustentable para elaborar diversos insumos utilizados en la agricultura. Aquí, la historia de esta pionera iniciativa que acaba de ganar un premio internacional.

De ser un subproducto desechado en aserraderos y faenas forestales, el aserrín pasó a adquirir un valor y proyecciones insospechadas como insumo orgánico de una innovadora iniciativa, que lo utiliza para producir un bioplástico de alto valor sustentable.

FLEXbio es el nombre del proyecto de bioplástico producido en los laboratorios del Centro de Investigación de Polímeros Avanzados (CIPA) de Concepción, una incubadora de emprendimientos científicos que le dio valor agregado al aserrín de madera aserrada de pino radiata. Este desecho forestal de biomasa es un componente idóneo para producir material termoplástico sustentable, pues permite el desarrollo de resina amigable con el medio ambiente para fabricar bioplástico.

Tal como otros bioplásticos, FLEXbio es biodegradable, pero además tiene la propiedad de ser compostable, material de origen orgánico capaz de abonar y nutrir la tierra.

“Para que un material sea compostable debe biodegradarse, pero un material biodegradable no necesariamente es un material compostable. Los productos biodegradables suelen ser de resinas sintéticas que tienen metales pesados, que si bien se desintegran no se descomponen, no nutren el suelo y pueden contaminar. En cambio, un material compostable tiene resina de origen orgánico que sí se descompone y nutre la tierra”, explica el ingeniero de materiales Jesús Rodríguez, ejecutor del proyecto FLEXbio de CIPA.

¿Cómo se obtiene del aserrín un bioplástico biodegradable y compostable?

Según explica Jesús Rodríguez, mediante un proceso de conversión termoquímica en laboratorio, logran obtener del aserrín un componente llamado biopoliol, un líquido oscuro que es una resina renovable que luego se procesa hasta obtener el bioplástico en formato de pellets. Posteriormente, los pellets resultantes son sometidos a procesos de transformación de plásticos como extrusión, soplo de película o inyección, en el que toman la forma final de los distintos productos bioplásticos presentes en el mercado.

“En nuestros laboratorios le damos valor al aserrín, al obtener de este desecho de biomasa el biopoliol, que es el precursor del bioplástico que producimos. El biopoliol lo ocupamos como aditivo plastificante y le aplicamos almidón para conseguir el producto final, que es el bioplástico FLEXbio”, resume Rodríguez sobre el complejo proceso detrás de este desarrollo tecnológico.

Iniciativa escalable

En una primera etapa, CIPA dirigirá este proyecto a mipymes madereras y agrícolas de la Región del Biobío, para proveer insumos bioplásticos como mulchs para huertos, contenedores de trigo y bolsas de cultivo para plantas ornamentales, forestales y hortofrutícolas producidas en viveros. La iniciativa es también escalable a otros productos e industrias que requieren bioplásticos, como bolsas tipo camiseta para el retail o bolsas para la basura domiciliaria. 

“Toda la tecnología que se utiliza en la manufactura de plástico, puede emplear esta resina de origen renovable, biodegradable y compostable para generar bioplásticos competitivos a los de resina sintética”, destaca el ingeniero de materiales de CIPA. Además, el modelo de negocio que propone FLEXbio adhiere a la economía circular, al darle un uso productivo y valor agregado a un desecho de la industria maderera. 

Ganador de premio internacional

Jesús Rodríguez con su proyecto FLEXbio fue uno de los tres ganadores del concurso internacional Blue Sky Award, certamen que reconoce el talento innovador de jóvenes investigadores en proyectos relacionados con el área forestal. Organizado por el Consejo Internacional de Asociaciones Forestales y del Papel (ICFPA), Blue Sky Award promueve la exploración y el desarrollo forestal, así como la innovación en productos que utilizan materias primas forestales. 

El galardonado y otros dos jóvenes chilenos fueron propuestos por Madera21 de Corma a la comisión organizadora de Blue Sky Award para su versión 2021. En Chile, FLEXbio también fue el ganador del Concurso de Innovación 2019, desarrollado durante la Semana de la Madera. 

El presidente de Madera21 de Corma, Francisco Lozano, señaló que “estamos muy contentos con el premio de Jesús y CIPA, que ha puesto a Chile en el mapa mundial de la innovación en el sector forestal maderero. Ejemplos como estos muestran el gran potencial que tiene el país en innovación y transferencia y por eso  creemos firmemente en la importancia de los concursos que se desarrollan anualmente en el marco de la Semana de la Madera, porque permiten visibilizar este tipo de proyectos a nivel nacional e internacional, motivando a seguir desarrollando proyectos innovadores en la actividad forestal y maderera que generen impacto en los emprendedores, la comunidad y en definitiva, que creen valor”.

Jesús Rodríguez tiene 29 años y es venezolano residente en Chile desde 2017, cuando llegó a Concepción para ejecutar el proyecto de bioplásticos de CIPA. “Este premio internacional es relevante porque reconoce y valida nuestro producto, así como la tecnología que nos permite desarrollarlo, frente a las empresas que requieren bioplásticos biodegradables y compostables. Además, es una valiosa vitrina para ingresar a otros mercados”, concluye. 

FIC Biobío Pellets realiza pruebas en muestras de eucalipto para comprobar su viabilidad

Un grupo de profesionales del proyecto visitaron una plantación de eucalipto afectada por un incendio en 2017, para tomar muestra de troncos y analizar su uso como materia prima para la fabricación de pellets.

Profesionales del proyecto “Generación de bioenergía para combustión a partir del manejo forestal sustentable Biobío Pellets”, iniciativa financiada por el Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional del Biobío y desarrollado por la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) realizaron una visita a terreno en la zona de Coihue Bajo.

A raíz del seminario realizado en el marco del proyecto FIC Biobío Pellets en marzo pasado, un empresario de la zona dedicado a la plantación y venta de madera, interesado por este mercado, contactó al equipo a cargo del proyecto. El empresario que posee 300 hectáreas de plantación de Eucalyptus globulus en el sector cercano a Coihue Bajo (entre las entradas de Yumbel y Cabrero) busca un uso alternativo a su plantación, debido a que esta fue afectada por los incendios forestales ocurridos en enero y febrero de 2017. Es así como gran parte de los árboles fueron parcial o completamente quemados, situación que afectó la venta para la industria de celulosa.

La propuesta que sugirió dicho empresario fue que el equipo de Biobío Pellets analizara si esta materia prima, rechazada por las empresas productoras de celulosa, sirven para la producción de pellet. Por consiguiente, el equipo fue a terreno para tomar muestras de los troncos de árboles tanto vivos semi-quemados como muertos para analizar si son aptos. Gerald Cifuentes, uno de los profesionales de Biobío Pellets expone: “El muestreo consistió en tomar muestras tanto de árboles que hayan sobrevivido que tengan restos de quemado y árboles muertos por el incendio y, siguiendo el ejemplo de la venta de madera, solo tomamos troncos sin corteza”.  

Gerald Cifuentes también explica: “Comúnmente los eucaliptos no se ocupan para la fabricación de pellets, por su bajo contenido de lignina” (que es el elemento que hace que el pellet no se desarme), pero la calcinación de esta materia por el incendio pudo haber provocado una “torrefacción natural”. La torrefacción es un proceso de pirólisis (descomposición térmica por altas temperaturas) de la madera, en el cual se coloca en una cámara con una presión casi libre de oxígeno y se expone a una temperatura de 250° a 300° Celsius, lo que hace que la madera pueda adquirir propiedades adecuadas para ser usada como combustibles. Es algo similar a lo que se realiza en la producción de carbón de madera.

Los objetivos del análisis de los troncos son, primero saber concretamente cuales fueron los efectos del incendio en la materia prima, para comprobar la teoría de la torrefacción natural. Mientras el segundo objetivo es crear pellets a partir de esta madera agregándole un aditivo que pueda favorecer su durabilidad.

A la espera de los resultados, el equipo de Biobío Pellets planea seguir investigando los otros tipos de plantaciones que hay en la zona, ya que sus muestras son específicamente de eucalipto vivo, de 11,4 metros de altura, diámetro de los 26 a 20 cm y de entre los 27-37 % de humedad; y eucalipto muerto en pie, de 10,9 metros de alto, diámetro de 23 a 18 cm y de una humedad entre 7-10 %, según lo detallado por el profesional Gerald Cifuentes.

Abierta Convocatoria al Congreso Astronómico Escolar más grande de Chile

Facultad De Ciencias Físicas Y Matemáticas 
UdeC

Instancia es organizada por el Núcleo Milenio Titans de Agujeros Negros Supermasivos que integran astrónomos y astrónomas de la UdeC, UV, PUC y UCh, en conjunto con el Núcleo Milenio de Formación Planetaria (NPF) y el Centro de Astrofísica.

Ya están abiertas las postulaciones al IX Congreso Astronómico Escolar —extendidas hasta el 28 de mayo—, que reúne a escolares de Arica hasta Punta Arenas en la competencia científica escolar que hasta ahora ha congregado más de 500 participantes a nivel nacional.

Evento es organizado por el Núcleo Milenio Titans de Agujeros Negros Supermasivos que integran astrónomos y astrónomas de la Universidad de Concepción, Universidad de Valparaíso, Pontificia Universidad Católica de Chile y Universidad de Chile, en conjunto con el Núcleo Milenio de Formación Planetaria (NPF) y el Centro de Astrofísica. Este certamen busca estimular en escolares la investigación y aprendizaje de Astronomía junto a destacados investigadores e investigadoras. 

Al respecto, el Dr. Rodrigo Herrera, astrónomo encargado de la difusión de Titans, destaca que “nuestro propósito es que este Congreso sea lo más inclusivo posible y que invitemos a la mayor diversidad de estudiantes a lo largo de Chile. Nosotros como Núcleo Titans, nuestros asesores y nuestro jurado nos encargaremos de entregarles todas las herramientas que necesiten los grupos de estudiantes para desarrollar sus proyectos y sus habilidades científicas”.

¿Qué es el Congreso Astronómico Escolar?

Durante cuatro meses, los alumnos y alumnas de ambos ciclos tendrán la oportunidad de desarrollar una investigación en algún tema astronómico con el apoyo de un asesor científico que guiará el desarrollo de un trabajo de investigación y que será presentado frente a otros participantes y un jurado de destacados astrónomos y astrónomas.

En una primera instancia, los grupos se conforman por dos alumnos/as junto a su profesor/a de ciencias o currículum afín presentando un tema de astronomía a investigar. Posteriormente, el comité organizador selecciona y da a conocer el listado de equipos aceptados para la siguiente etapa de Desarrollo de propuestas y presentación en Congreso.

En esta parte del concurso se asigna a cada equipo una asesoría científica de un astrónomo o astrónoma que acompaña el proceso de investigación apoyando de manera virtual. Serán 10 equipos los finalistas, en cada ciclo, que podrán competir en el 9no Congreso Astronómico a través de un informe final, una presentación oral de su investigación en formato audiovisual y la entrega de un afiche gráfico tipo infografía para compartir su investigación con el público general, el que será difundido en las redes sociales del Núcleo Titans. Asimismo, el grupo ganador obtendrá un valioso premio que apoyará la continuidad del interés científico de los y las participantes.

Testimonios de exparticipantes

Pedro González, exalumno y ganador del Congreso del año 2017, relata la determinante experiencia que resultó para él la participación en este congreso, tanto que hoy estudia Astronomía. 

“Es claro el impacto que produjo en mi el poder obtener segundo lugar categoría media en la tercera versión, y primer lugar categoría media en la cuarta versión del Congreso: decidir dar el paso inicial para mi carrera profesional como astrónomo y entrar a la carrera de Astronomía de la Universidad de Concepción, en la que hoy me encuentro cursando cuarto año. La experiencia de investigación escolar y posteriormente de viajar a los observatorios Cerro Tololo y Las Campanas me permitió vivir más de cerca la realidad de un astrónomo, derribando los mitos románticos que consisten en simplemente mirar con un telescopio al cielo y deleitarse con su belleza”, afirmó Pedro González.

Un Congreso en tiempos de pandemia

Pamela Henríquez, coordinadora general del Congreso, cuenta las dificultades de llevar adelante este ambicioso proyecto en los tiempos que vivimos. “El VIII Congreso ya supuso un quiebre en la forma de trabajar y debemos entender, también en este IX Congreso, que los y las participantes trabajan desde sus hogares, con distracciones. Ya no es viable investigar cara a cara con el equipo de trabajo, lo que dificulta el avanzar en el desarrollo de la investigación. Para el equipo asesor de los y las estudiantes también es complicado, pero la idea es tener asesorías dinámicas y entretenidas para poder entusiasmar a los chicos y chicas”, explicó.

Las postulaciones se recibirán hasta el día 28 de mayo (23:59 horas) y los resultados se darán a conocer el día 4 de junio. El Congreso finalizará el día 11 y 12 de noviembre. Las bases se pueden descargar AQUÍ.

Tecnología, confianza y talento: las claves del siglo digital

*Joaquim Campos, IBM Latin America Technology Leader

Adaptarse rápidamente a las necesidades provocadas por la pandemia ha sido el gran desafío para las empresas en 2020. El nivel de preparación y madurez tecnológica fueron cruciales para mantener a sus empleados trabajando de forma remota y a sus clientes bien atendidos durante meses de restricciones y distancia social. Sin duda, salieron adelante los que ya estaban preparados para la disrupción que se avecinaba, aún sin saber que vendría.

En el CEO Study 2021 de IBM Institute for Business Value (IBV), los CEOs de América Latina, incluido Chile, reveló que La infraestructura tecnológica (44%), la gestión de la fuerza laboral “en cualquier lugar” (38%), los riesgos cibernéticos y la regulación (37%) son los principales elementos que pueden representar los mayores desafíos para sus organizaciones en los próximos 2-3 años. Hoy, un año después del inicio de la pandemia, tres frentes surgen como necesidades de todas las empresas para emerger más fuertes en el siglo digital: tecnología, confianza y talento.

1) Tecnología para escalar negocios y personalizar relaciones. Durante el año pasado, hemos visto una aceleración de la transformación digital. El aumento generalizado de interacciones y negocios remotos ha provocado una hiper digitalización en empresas que se enfrentan a la necesidad de acelerar el uso de la tecnología en los procesos de negocio, para poder gestionar sus operaciones con agilidad y brindar nuevas experiencias a los clientes. Así que la tecnología ha sido protagonista, siguiendo el camino de transformación de las organizaciones, y ahora estamos entrando en una era en la que la computación puede, y debe, suceder en cualquier lugar, desde centros de datos a las nubes públicas y hasta el borde de la red. Esto es lo que permite a las empresas tener flexibilidad y poder escalar rápidamente de acuerdo con sus necesidades y demandas. Este mundo es posible gracias a la nube híbrida. Empresas de todos los tamaños y sectores, como Entel Corporaciones, en Chile, Banco Sabadell en México, Efectiva Financiera en Perú, y Santander en Uruguay, son algunas de las empresas con experiencias exitosas en la puesta en práctica de esta tendencia.

Además, el 21% de las empresas latinoamericanas ya usan IA y el 43% de los profesionales de TI en la región informan que su empresa intensificó su uso durante la pandemia Covid-19*. La inteligencia artificial está ayudando a las empresas a transformar servicios y crear nuevas experiencias para clientes, ciudadanos y empleados que, tras la pandemia, cambiaron su forma de consumo para ser más digitales.

2) Confianza y privacidad en un mundo hiperdigitalizado. A medida que intensificamos el uso de la IA, los ojos se vuelven hacia la confianza de los datos generados. Según la nueva investigación de mercado encargada anunciada en Think 2021, casi el 90% de las empresas que utilizan IA comentan que su capacidad de explicar cómo la IA llegó a una decisión es crítica. Además de la confianza, las empresas deben estar seguras de que sus datos y su conocimiento son suyos y no se utilizarán ni se accederá a ellos sin autorización.

Además, según el informe de seguridad de IBM publicado en febrero de 2021, los ataques cibernéticos evolucionaron en 2020 a medida que los actores de amenazas buscaban beneficiarse de los desafíos socioeconómicos, comerciales y políticos sin precedentes causados ​​por la pandemia de COVID-19. Mientras aumenta la digitalización y las interacciones remotas, las empresas necesitan también más seguridad para proteger sus negocios de las amenazas y gestionar el riesgo y el cumplimiento.

3) Talento y el desafío de una fuerza laboral en cualquier lugar. La explosión de datos y el creciente uso de la IA y las tecnologías de automatización por parte de las empresas ya estaban transformando el mercado laboral, incluso antes de la pandemia, lo que exigiría a las empresas adaptarse mediante la reconversión de su fuerza de trabajo y la habilitación de nuevos talentos. El nuevo modelo masivo de aprendizaje y trabajo a distancia generado por la pandemia ha acelerado este proceso.

El 62% de los CEOs latinoamericanos** indicaron que el empoderamiento de la fuerza de trabajo remota se ha convertido en un factor muy importante o extremadamente importante desde 2020. En este sentido, empresas como Burger King Brasil ya han mostrado buenos resultados con el uso de inteligencia artificial para mejorar la comunicación y el servicio a los 16 mil empleados en 800 restaurantes, principalmente durante la pandemia.

Los cambios e incertidumbres provocados por el año atípico que tuvimos refuerzan la importancia de aplicar tecnologías exponenciales para crear y mejorar relaciones con empleados, clientes, socios y producir procesos más eficientes, efectivos y flexibles en un entorno confiable y seguro en cualquier lugar. Sabemos que no existe una combinación mágica para prepararse para la disrupción, pero invertir en tecnología, confianza y talento será la llave de entrada de las empresas para el siglo digital.

*Global IA Adoption Index 2021: https://filecache.mediaroom.com/mr5mr_ibmnews/190846/IBM’s%20Global%20AI%20Adoption%20Index%202021_Executive-Summary.pdf

**CEO Study 2021:

https://www.ibm.com/thought-leadership/institute-business-value/c-suite-study/ceo

Investigación analiza impacto de los plaguicidas orgánicos y sintéticos en insecto chileno

El estudio, realizado por la investigadora postdoctoral de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Dra. Valeria Palma, buscó demostrar el impacto de los plaguicidas, tanto naturales como sintéticos, en el depredador de insectos plaga Rhyzobius lophantae. El estudio fue publicado en la revista científica Entomologia Generalis.

“Efecto letal y subletal de plaguicidas orgánicos y sintéticos sobre el depredador de plagas Rhyzobius lophantae” es el nombre de la investigación a cargo de la investigadora postdoctoral Dra. Valeria Palma de la Facultad de Ciencias UCSC, estudio que realizó junto a la profesora asistente Dra. Marcia González de la misma casa de estudios y la Dra. Doris Olivia de la Universidad de Valparaíso. 

Debido a lo altamente contaminante tanto para el agua como para los suelos, el uso de plaguicidas se está intentando evitar en el mundo. Además, dañan a animales y, a insectos que contribuyen a la polinización, así como a otros que tienen un rol de controladores de plagas naturales. “Podríamos reemplazar estos plaguicidas por insectos, lo que se está haciendo hace un tiempo. Incluso se está utilizando tanto plaguicidas como insectos a la vez. El insecto por sí solo a veces no es tan efectivo”, comenta la Dra. Valeria Palma.

En concreto, en esta investigación, se buscó averiguar si los plaguicidas más utilizados para el control de plagas en Chile dañan a los insectos que cumplen un rol de controladores biológicos de las plagas, para luego analizar su acción en conjunto o el potencial desuso de los plaguicidas. Además, analizar el daño efectuado por los residuos que dejó el plaguicida en una superficie, en el tiempo, para así determinar si sería correcto aplicar primero el plaguicida y después liberar a los insectos. Finalmente, proponer una nueva forma de medir el daño subletal (el daño que no causó la muerte del insecto), que sea inmediata y utilizable en insectos pequeños. La Dra. Valeria Palma señala: “El controlador biológico que seleccioné fue Rhyzobius lophanthae, que es una chinita nativa de Chile, la cual es un excelente depredador de pulgones, mosquitas blancas y cochinillas, las cuales son de las principales plagas presentes en los cultivos de Chile, y que actualmente se comercializa en el país para combatir plagas”.

La investigación determinó el efecto de los residuos que deja el plaguicida una vez aplicado. La mayoría de los plaguicidas químicos más utilizados en Chile mataban al insecto incluso después de 49 días de ser aplicado. 

El estudio evaluó además el efecto subletal, lo que determina que a veces si bien el plaguicida no daña el insecto, si lo deja con daños colaterales. “Evaluamos el estrés oxidativo que posee el insecto. Siempre que estamos en una situación de estrés, vamos a generar residuos físicos y químicos. Estos residuos afectan al organismo”, enfatiza la investigadora. “Cuando un organismo sufre un estrés, su cuerpo reacciona generando radicales libres y otros compuestos, los que generan un desequilibrio en el funcionamiento normal de las células, de hecho, pueden dañar el ADN, las proteínas y los lípidos que hay en la célula. Este estrés oxidativo influye en el desarrollo de varias afecciones en humanos, como el Parkinson, Alzheimer y el envejecimiento prematuro. En insectos, el estrés vendría dado por la toxicidad que tienen los plaguicidas, mientras más tóxico el plaguicida, más estrés tendrá y más radicales formará”, complementa la Dra. Valeria Palma respecto al efecto de estrés oxidativo generado por el efecto subletal.

Parte de los resultados determinaron que todos los plaguicidas utilizados, tanto sintéticos como naturales, generaron un daño oxidativo en el insecto, incluso los de origen orgánico. Sin embargo, la cantidad de daño era menor en los plaguicidas orgánicos que en los sintéticos. 

“Muchos de los plaguicidas que son utilizados comúnmente en Chile son altamente nocivos para los insectos nativos y que no son plagas, como el caso de Rhyzobius lophanthae. Entre estos encontramos, por ejemplo, los plaguicidas imidacloprid y thiamethoxam, los que se encuentran prohibidos en Europa. Así como matan a este insecto, puede ocurrir lo mismo con otros insectos en el camino. Los insectos tienen sus labores naturales en el ecosistema, la mayoría de ellos son polinizadores y gracias a ellos las plantas pueden reproducirse. En el caso de este insecto, controla plagas de manera natural. La idea sería fomentar su uso antes de los plaguicidas”, enfatiza la Dra. Valeria Palma respecto a la importancia de la investigación. 

El estudio se realizó en el Instituto de Investigación Agropecuaria (INIA) de La Cruz, en la Región de Valparaíso.

Dr. Juan Carlos Castilla, Premio Nacional de Ciencias Aplicadas: “tardaremos cinco años en ver los efectos de la pandemia sobre el cambio climático”

El biólogo marino y Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas, Dr. Juan Carlos Castilla, proyectó que los efectos de la pandemia sobre el cambio climático tardarán al menos cinco años en observarse. “Estamos en una fase muy  preliminar para hacer análisis”, señaló el integrante de la Academia Chilena de Ciencias. 

Si bien la disminución de la actividad humana e industrial, como consecuencia del confinamiento, alcanzó en promedio un 40%, la reducción de gases de efecto invernadero no lo hizo en la misma proporción: según cifras del Panel Internacional contra el Cambio Climático, en 2010 estas alcanzaron  un 17-20% menos con respecto a 2019.

“Tenemos que esperar por lo menos cinco o seis años porque son impactos en el clima, no en la temperatura de mañana o de la semana que viene Aunque detengamos hoy todas las emisiones de gases de efecto invernadero tendremos, por algún tiempo, las mismas 420  partículas por millón de CO2 (anhídrido carbónico o dióxido de carbono) de hoy en la atmósfera. Esto también demuestra que se necesita buscar soluciones de largo plazo a la problemática”.

El Dr. Castilla, investigador del Centro de Cambio Global de la Universidad Católica, recordó que los cambios sobre el clima deben ser estudiados en un horizonte de mediano y largo plazo, y que aún no es posible establecer con exactitud el impacto de estas alteraciones en el largo plazo. .

“En este caso, no podemos decir ‘después de la pandemia fui a medir la concentración en la atmósfera de moléculas de CO2 y muestran la misma concentración que antes, por lo tanto la inactividad mundial no influyó en nada’. Ello, porque una vez que las moléculas de CO2 llegan a la atmósfera se mantienen allí por bastante tiempo. Por ejemplo, la molécula de  metano se mantiene por  a lo menos doce años años y la de anhídrido carbónico puede permanecer hasta 100 o más años”, explica el biólogo marino.

Un experimento jamás pensado

La evidencia científica respecto a la intervención humana en el calentamiento global es hoy abrumadora. Así, mientras en los últimos 300.000 años (hasta la Revolución Industrial de 1750) la concentración de CO2 en la atmósfera fluctuó entre 200 a 300 moléculas por millón. Después de ella se han incrementado hasta 420 moléculas por millón. Un avance extraordinario solo en 270 años, expone el Dr Castilla.

“De hecho, el incremento exponencial es tal magnitud que en 1958 la concentración de CO2 equivalente era de  315 partículas por millón  y hoy, solo 60 años después, es de 420”. 

“La certeza, hoy, de que el cambio climático está directamente relacionado con las actividades del ser humano es mayor al 98%. Hace 30 años era de un 35-45%. Hemos ido ganando conocimiento y ahora tenemos muchas más certezas de que son las actividades del ser humano las causantes de este problema”, apunta el Premio Nacional de Ciencias. 

Desde la Revolución Industrial en el Siglo XIX, las emisiones de gases de efecto invernadero se aceleraron con tal magnitud que el abrupto freno a las operaciones industriales y actividades humanas a nivel global en 2020, como consecuencia de la pandemia, supuso una demostración fidedigna del impacto humano (vía emisiones de gases de efecto invernadero) en la atmósfera . Sin dudas,  la mayor evidencia de los años recientes. 

“Confinar a las personas, reducir la movilidad y detener muchas actividades económicas tenía que tener algún efecto en la emisión de gases de efecto invernadero. Si bien hay algunos bolsones con concentraciones de CO2 más altos en la atmósfera de lo que se podría predecir, en promedio se observará un período de estancamiento o disminución. Es un tremendo experimento jamás pensado”.

El impacto del hombre

Las emisiones de gases de efecto invernadero han aumentado en promedio la temperatura del planeta por sobre 1° C en este siglo siglo, muy por encima del 0,01ºC registrado en las pasadas centurias. El Dr. Castilla explica que el aumento exponencial de la temperatura es una consecuencia directa del incremento en las concentraciones de CO2 equivalentes en la atmósfera, que suponen una anomalía a lo ocurrido en la Tierra en los últimos 700 mil años.

“Tuvimos una temporalidad de unos 700 mil años en que la concentración de partículas de anhídrido carbónico era de entre 190  y 290 moléculas por millón , pero en los últimos 150 años ello disparó a 420 5. Ahí está la huella del impacto humano post Revolución Industrial. Esto ocurre después de 1750, con la explotación y uso de los combustibles fósiles. La elevadísima tasa de incremento en la concentración de moléculas de gases de efecto invernadero en la atmósfera está relacionada  en aproximadamente un 60-70% con   la quema de combustibles fósiles”.

Existe evidencia científica sólida de que en los últimos 300 mil años historia del ser humano sobre la Tierra, la acumulación de CO2 en la atmósfera nunca superó la barrera de las 300 partículas por millón. Sin embargo, el científico chileno advierte que durante los últimos cinco o seis siglos sí hubo episodios donde las actividades humanas interfirieron con el clima, a pesar de la inexistencia de un desarrollo tecnológico. 

Un caso se da con la llegada de los españoles a América (1492). Cuando los primeros conquistadores arribaron al continente había aproximadamente 50 millones de indígenas entre Centro y Sudamérica. Las civilizaciones prehispánicas habían despejado amplisimas áreas de bosques para sus plantaciones y, de esta manera, incrementado la emisión de CO2. 

La disminución de la población originaria de América, en aproximadamente un 80-90% después de un siglo, se tradujo en la recuperación natural de los espacios arrasados inicialmente para los cultivos originarios. “Al bajar la población, el bosque natural empezó a recuperar su espacio y ello se  tradujo en un fuertísimo incremento de la captura de CO2 por  fotosíntesis, y así disminuyó  la concentración de CO2 en la atmósfera y del efecto invernadero (enfriamiento). Esto, en parte está relacionado con la Pequeña Edad del Hielo (1500-1800), donde hubo un periodo de baja de la temperatura ambiental (sobre todo en el hemisferio norte)  por; entre otros;  la reducción del anhídrido carbónico en la atmósfera”.

Los mismos afectados

¿Qué significa que tengamos 420  partículas de anhídrido carbónico por millón de partículas en la atmósfera ? El Dr. Castilla utiliza los planetas como ejemplo. En Venus, el 96% de la atmósfera es CO2 y su temperatura promedio es de 420 grados. Y en Marte, donde prácticamente no hay dióxido de carbono en la atmósfera, la temperatura es de 50 grados bajo cero. 

“Y en la Tierra la temperatura en condición de equilibrio (antes del incremento exponencial de  los gases de efecto invernadero), era de 15 grados promedio. Las moléculas de CO2 equivalentes son las que regulan la temperatura y una pequeña variación causa grandes desequilibrios. Este problema se produce en la atmósfera cercana, en los primeros 10-12 kilómetros, donde se acumulan estas moléculas. Debemos entender que nuestro planeta no solo es la superficie terrestre y marina, sino también la atmósfera cercana, que es sólo el equivalente a  “una tela de cebolla” en comparación con el diámetro de la cebolla (la Tierra)”.

Para comprender el impacto, el integrante de la Academia Chilena de Ciencias afirma que lo relevante es pensar en promedios. Cuando hablamos de un aumento en el planeta en promedio de 2-3 grados para 2100 (de 15 a 17-18 grados) , ello significa que en algunos lugares las variaciones serán mucho mayores, enfriando o calentando determinados ambientes no habituados a tales fluctuaciones.

“Además, esto va a cambiar  la circulación de las masas de  aire, intensidad y dirección de los vientos y otros fenómenos atmosféricos”, sostiene el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas, quien hace un paralelo, de diferencias y similitudes, entre el cambio climático y el covid-19. En ambos casos, asegura, son las comunidades menos favorecidas las que sufren los mayores impactos. 

“Ambas se tienden a definir como “guerras”, “guerras sin armas”. Son confrontaciones , desafíos, donde hay enemigos en ambos casos. En el caso de la pandemia, el virus, es un enemigo pequeño pero  visible, con un efecto directo, personal, además de otros económicos. El cambio climático es un enemigo invisible, difuso, nadie ve el CO2, y ni siquiera se puede oler!. En el último caso es muchísimo más difícil convencer a las personas de enfrentar la guerra, tomar acciones, cambiar conductas emisoras de gases de efecto invernadero, porque sus efectos quizás no los tocarán mucho a ellos en forma directa, pero sí a sus hijos y nietos”.

El Dr. Castilla remarca que en ninguno de los dos casos el mundo debe perder la esperanza de que se trata de “fenómenos controlables”. Uno, en el corto plazo, con elementos higiénicos y vacunas. Otro, de más largo aliento. “En este caso se debe tener la  la expectativa y confianza de que se puede superar el problema; sin embargo es muy  difícil convencer a los ciudadanos y a la sociedad de la necesidad de modificar  actitudes. De hecho, siempre habrá gente que no cree en las vacunas o en el calentamiento global, pero lo importante es que hay evidencia científica cada vez más sólida para enfrentarlos y salir adelante”.

Complicidad del conocimiento

El Dr. Juan Carlos Castilla es uno de los cinco editores del primer libro que analiza los efectos del calentamiento global en nuestro país: “Cambio Climático en Chile: Ciencia, Mitigación y Adaptación”, editado por el Centro de Cambio Global de la UC. El reporte aborda diferentes aspectos del fenómeno, analizando sus principales fuentes de emisiones, los impactos del clima y sus niveles de vulnerabilidad. 

El libro recoge diez años de colaboraciones de 24 investigadores provenientes de múltiples áreas, entre ellas ingeniería, agronomía, economía, climatología, biología, geografía, oceanografía,  y ciencia política. El miembro de número de la Academia Chilena de Ciencias, quien fue el editor principal del libro, enunció en el reporte (capítulo final del libro)un mensaje respecto a la responsabilidad colectiva en la problemática.

“Yo practico una ética conductual que tiene que ver con la complicidad: los que más sabemos, somos cómplices de que otros no sepan y tenemos que hacer algo al respecto; tenemos que informar con simplicidad y no con arrogancia, con sabiduría y no con palabras difíciles; con esperanza y no con miedo. Esta complicidad va mucho más allá que aquello que llamamos “responsabilidad”, expone el investigador, quien llama a redoblar esfuerzos en materia de divulgación de la evidencia asociada al cambio climático. . 

Para el académico de la Universidad Católica, es clave que la ciencia pueda transmitir este conjunto de evidencias significativas. “Para comprender y enfrentar el cambio climático se requiere manejar no más de unos 15 o 20 conceptos fundamentales” precisa”– para generar consciencia. Actualmente, trabaja, con otros investigadores del CCGlobal, en un libro para adolescentes que resume esa evidencia, que espera ver la luz a fin de año. A su juicio, la ciencia no ha sido capaz de aterrizar y simplificar estos conceptos a toda la sociedad.

Por ello, para el Dr. Castilla, se deben redoblar los esfuerzos en concientización a fin de que el ciudadano común perciba que es el cambio climático “es un problema de nivel global y también social e individual; que no solo se soluciona con lo que hacen Naciones Unidas o los países. Todos podemos colaborar en la necesaria reducción de emisiones de los gases de efecto invernadero”.

“Es mi opinión, los Premios Nacionales, por ejemplo, tenemos una responsabilidad con la sociedad y no nos estamos comunicando como deberíamos. Al recibir este reconocimiento, uno debería adquirir  la misión de hacer llegar nuestro conocimiento,  con un nivel adecuado a profesores, niños y la población en general. Necesitamos que los científicos tengamos una mayor vinculación con la sociedad”.

(Por: Luis Francisco Sandoval. Agencia Inés Llambías Comunicaciones).

Red de Laboratorios universitarios duplicarán capacidad nacional para secuenciar el Coronavirus

A través de la coordinación del Ministerio de Ciencia, seis universidades desde Antofagasta a Punta Arenas participan de un plan de aceleramiento que permitirá analizar hasta 360 muestras semanales para fortalecer el análisis y pesquisa de variantes del Sars-CoV-2 en Chile, con apoyo público y privado.

Desde el Palacio de La Moneda, el Ministro de Ciencia, Andrés Couve, dio cuenta de los avances del Grupo de Vigilancia Genómica que busca fortalecer las capacidades de nuestro país para la detección y análisis de variantes del Sars-CoV-2 a través de la incorporación de laboratorios universitarios.

Tras una reunión con el grupo de expertos y expertas que colabora con el ministerio, el ministro Couve explicó que equipos científicos de seis universidades desde Antofagasta a Punta Arenas, complementarán la capacidad de secuenciación genómica del Instituto de Salud Pública, para contribuir al control y comprensión del COVID-19.

“Una vez más, la colaboración de la comunidad científica y la articulación con el mundo público y privado, contribuirá directamente al manejo de la pandemia, dejando capacidades instaladas para enfrentar este y próximos desafíos. Luego de realizar un catastro de capacidades locales, un grupo liderado por la Universidad del Desarrollo, junto a la Universidad Austral y la Universidad Andrés Bello; y otro liderado por la Universidad Católica junto a la Universidad de Antofagasta y Universidad de Magallanes; incrementarán la capacidad de nuestro país para comprender qué variantes genéticas del virus circulan en Chile”, señaló el ministro Andrés Couve quien encabeza la iniciativa e invitó a más universidades que puedan sumarse en el futuro.

Según explicó el jefe de la cartera de Ciencia, este plan para el aceleramiento de la secuenciación incrementará considerablemente la capacidad actual de vigilancia genómica: “Hoy el ISP ha logrado una secuenciación de aproximadamente 200 muestras semanales. Este grupo universitario podría duplicar esa capacidad en dos meses llegando hasta a 360 muestras semanales”.

Además, la autoridad explicó que el plan contempla cerca de $500 mil dólares aportados por Anglo American y BHP, quienes apoyaron la compra de tecnologías Illumina y Nanopore que permiten el análisis genómico de muestras. Además, se está “haciendo una vinculación internacional de estas redes universitarias para que podamos colaborar con algunas instituciones como los CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) en Estados Unidos y grupos en Reino Unido que nos pueden ayudar a establecer las capacidades y comprender mucho mejor el virus y sus variantes”.

“Ampliar la Red de Vigilancia Genómica del SARS-CoV-2 a través de las universidades es esencial para aumentar la cantidad de secuenciación del país. Esto será un punto de inflexión para sumar capacidades y cobertura nacional de manera integrada y armonizada. Estos aportes nos permitirán incrementar considerablemente el número de secuencias, generando así un esfuerzo colaborativo para ampliar la cobertura y ojalá rápidamente escalar la capacidad de secuenciación del país para aportar al ISP y al Ministerio de Salud con información genética de calidad, y en tiempo real, que es fundamental para seguir controlando esta pandemia y tener mejores de salud pública”, destacó Rafael Medina, investigador de la Universidad Católica.

El investigador de la UDD, Gonzalo Encina destacó la importancia de poner en evidencia el rol de la ciencia en el apoyo a la salud pública de Chile: “La secuenciación genómica del virus no es una tarea fácil, son tecnologías complejas, hay protocolos difíciles que montar, y este plan de aceleración va a servir justamente para que cada institución que trabaja en pos de la vigilancia genómica, llegue a protocolos comunes y podamos entregar resultados de altísima calidad y que permitan tomar decisiones de salud pública. Esto no sólo permite detectar las variantes que pudiesen estar circulando, sino además detectar nuevas variantes que puedan surgir  y eso es extremadamente importante no solo a nivel científico sino para la salud de las personas”.

“En BHP estamos convencidos de que la forma de superar la pandemia es mediante esfuerzos sinérgicos y colaborativos, amplificando así los resultados.  Nos sentimos orgullosos de poder colaborar con las autoridades y con las instituciones de Educación Superior, con las cuales mantenemos alianzas de largo plazo para incrementar la vigilancia genómica. Esto permitirá integrar la red de laboratorios universitarios del país, generando capacidades en las regiones”, señaló Cecilia Azar, Gerenta de Valor Social Américas de BHP.

“Para Anglo American, colaborar con las autoridades de Salud enfrentando la pandemia y ser parte de este proyecto es tremendamente relevante. Nuestra intención es aportar a que el país cuente, en el menor plazo posible, con mayor capacidad para realizar vigilancia genómica y, de esa forma, avanzar más efectivamente en la lucha contra el COVID-19. Además, esta iniciativa está en línea con nuestro Plan Minero Sustentable, que establece metas claras en materia de salud comunitaria. Estamos aportando kits de secuenciación suficientes para que tres laboratorios de distintas universidades chilenas se incorporen al esfuerzo que hace el país y agreguen secuencias para tres mil muestras, por un periodo estimado de 8 semanas, mientras se incorporan al plan nacional”, dijo Juan Somavía, Gerente de Asuntos Externos y Relaciones Gubernamentales de Anglo American.

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