La instancia reunió a especialistas nacionales y extranjeros, donde se habló de la importancia del pellet, la realidad y los desafíos en la temática.
“Pellets y Combustión: Visión Global y Local hacia la Eficiencia Térmica y la Descontaminación”, fue el título del seminario organizado por el proyecto “Generación de bioenergía para combustión a partir del manejo forestal sustentable Biobío Pellets”. La iniciativa es financiada por el Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional del Biobío y desarrollado por la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).
Al inicio, se contó con la participación del Prorrector de la UCSC, Andrés Varela y el SEREMI de Energía del Biobío, Mauricio Henríquez quienes se dirigieron a los asistentes. Luego, conocer el contexto del proyecto fue lo inicial, a cargo de la Dra. Laura Azócar, encargada del Proyecto FIC Biobío Pellets, quién dio a conocer la iniciativa. “Hay una alta cantidad de biomasa que favorece a los incendios forestales y existe la necesidad de un combustible que nos independice energéticamente y que tenga una menor carga contaminante. Todo está respaldado por un Plan de Descontaminación Atmosférica que ha promovido el uso de pellets para combustión domiciliaria”, señaló la Dra. Laura Azócar al inicio de su presentación sobre la motivación y contexto del proyecto.
Expertos de la materia analizando la temática
Luego, fue el turno de uno de los expertos internacionales, iniciando con la presentación de Pablo Rodero, presidente de European Pellet Council y miembro de la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (Avebiom), quién realizó una revisión del mercado del pellet a nivel internacional, y contó los beneficios del pellet en cuanto a la independencia energética, mayor ahorro energético, beneficios al medioambiente, entre otros aspectos.
Para continuar, presentó Antonio Minte, gerente de la Asociación Chilena de Biomasa (Achbiom), quién explicó la producción, consumo y proyecciones del mercado de pellets en Chile. El siguiente experto en participar fue Mario König, investigador asociado en el German Biomass Research Center (DBFZ) en Leipzig. El especialista se refirió a los desafíos en la combustión de pellets de biomasa alternativa, enfatizando que la reducción del CO2 podría alcanzar el 90% en comparación con otros compuestos fósiles, lo que se traduce en beneficios relevantes para el medioambiente.
Después de las presentaciones y de un ciclo de preguntas del público, hubo espacio para un panel encabezado por el investigador de Biobío Pellets Ricardo León. También participó Francisco Baeza CEO de Biopower y Rodrigo Valenzuela, director de INNAPEL. Aquí se analizó la temática pelletera del país, sus brechas y oportunidades en el mercado, respondiendo preguntas del público.
Para culminar con el evento, la Dra. Ana Narváez, coordinadora del Proyecto FIC Biobío Pellets, destacó la importancia del pellet como fuente energética, eficiente y con menos emisiones comparado con la leña. “Además, su importancia radica en la fuente de trabajo, dado que existe mayor mano de obra. Con un buen manejo de materia prima podemos reducir riesgos de incendios forestales. Es fundamental la estandarización y certificación del pellet. La industria debe avanzar hacia la certificación de toda su cadena productiva” finalizó la Dra. Ana Narváez, destacando la importancia de la logística, el secado y la cadena de producción del pellet, además de alternativas de materias primas para evitar el quiebre de stock.
Fundado en 2018, «Dedoscopio» se dedica a la divulgación de la astronomía en personas con algún tipo de discapacidad.
El proyecto, conformado por la astrónoma Carla Fuentes y la licenciada en Ciencias Físicas Pamela Paredes, Dedoscopio, publicó el 29 de marzo un artículo en la revista internacional de divulgación científica CAP Journal.
Dedoscopio Project: Making Astronomy Accessible to Blind and Visually Impaired (BVI) Communities Across Chile, lleva por nombre la publicación, en la que las integrantes de Dedoscopio dan cuenta de lo que ha sido la labor que desde 2018 desarrollan en el ámbito de la divulgación científica inclusiva en nuestro país.
«En el artículo contamos nuestro trabajo durante los últimos tres años, cómo lo hacemos y, del mismo modo, visualizamos la problemática dentro de la nula actividad científica cultural que tienen las personas con discapacidad visual«, explicaron.
Acerca de cómo consiguieron hacerse con un espacio en la prestigiosa revista, las científicas formadas en la UdeC precisaron que se trató de un proceso de tres etapas. Primero, presentaron un resumen de lo que iba a tratar su artículo; una vez aceptado, debieron adecuarlo al formato establecido; y finalmente, tras unos últimos retoques, el texto quedó listo para ser publicado.
Respecto de este logro, las fundadoras de Dedoscopio ven en él una manera de validar y posicionar su trabajo en el área de las ciencias. «Es una forma de demostrar que la divulgación es tan importante como los descubrimientos científicos,que van de la mano y se pueden demostrar de la misma manera: avaladas por artículos de estudios que demuestran el impacto que tienen», señalaron.
Hacer divulgación científica en pandemia
Sin duda, el contexto de emergencia sanitaria que hace casi un año pesa sobre el mundo ha tenido, cómo no, su propio impacto en Dedoscopio. En ese sentido, Carla y Pamela han debido adaptar con ingenio sus actividades habituales a la no presencialidad que exigen los tiempos que corren.
«La pandemia significó para nosotras un desafío extra: hacer actividades inclusivas de manera remota. El año pasado tuvimos varias actividades con bastante éxito que quisiéramos repetir este 2021″, manifestaron.
Es así como 2020 dio paso a inéditas iniciativas de Dedoscopio. Tal es el caso de propuestas como el club de audio-lectura que formaron con niños y niñas; y su asociación con LCO (Las Campanas Observatory) para hacer actividades remotas de divulgación inclusiva con distintos grupos dentro de la Región de Coquimbo.
El camino recorrido y el que está por venir
A tres años de su fundación, Pamela y Carla consideran que la evolución que ha tenido Dedoscopio es para ellas «algo impresionante. Pasamos de ser dos astrónomas a formar una organización reconocida dentro de la comunidad de divulgación de la astronomía en Chile», indicaron.
En esa misma línea, ambas científicas se sienten hoy felices de poder dejar huella en quienes forman parte de sus actividades; junto con poder ahora apoyar a quienes dan sus primeros pasos en la valorable tarea de llevar la inclusión al terreno de las ciencias.
Asimismo, en cuanto a lo que se viene, en Dedoscopio miran al mañana con optimismo. «De a poco hemos tenido asociaciones con grupos y organizaciones de otros países, lo cual nos ha sorprendido bastante. Estamos muy felices y emocionadas de lo que se nos viene para el futuro».
Por una ciencia cada vez más inclusiva
Consultadas acerca de la situación actual de la divulgación científica inclusiva en nuestro país, Carla y Pamela reconocen que todavía resta mucho por hacer. «Si bien la astronomía ha ido en avance, aún falta que el concepto de inclusividad se haga presente de manera integral«, aseguraron.
Al respecto, explicaron que «no basta con tener actividades para personas con discapacidad visual y otras para personas con discapacidad auditiva, y así sucesivamente; lo que queremos es que en cualquier charla de astronomía una persona sorda y otra ciega sean capaces de entender lo mismo que una persona que no sufre ninguna de estas discapacidades«.
Aun así, desde Dedoscopio ven con alegría cómo, poco a poco, la inclusión adquiere cada vez más relevancia en la divulgación científica que se hace en Chile. «Aunque queda mucho camino por recorrer, creemos que vamos bien. En la Red de Astronomía Inclusiva, por ejemplo, cada vez somos más los que luchamos por este objetivo. Ya se han sumado divulgadores del área de la geología, de la pedagogía, de las artes. Todos los demás son bienvenidos y bienvenidas», concluyeron.
Mate Grande, explica el académico del Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, Gregory De Pascale, “es un volcán que tiene una caldera de cinco kilómetros de diámetro, a ochenta kilómetros al suroeste de Coyhaique y al noroeste de Volcán Hudson con menos de cinco mil años de antigüedad, por lo que se considera activo”. Por esta razón, detalla, “nos parece relevante monitorear este volcán, como la Falla Liquiñe-Ofqui, para tener más información”.
El autor principal de la publicación y académico del Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, doctor en Geología Neotectónica, Gregory De Pascale,explica que fueron necesarias varias visitas para lograr esta conclusión.
“Realizamos un estudio de campo, usando embarcaciones, incluido el Cabo del Horno de la Armada de Chile y helicópteros, para el estudio de detección remota de las fallas activas en la Patagonia de la Falla Liquiñe‑Ofqui, en una zona que está cubierta con nieve diez meses al año, de difícil acceso por la altura y geografía que ostenta una tupida vegetación y bosque valdiviano. Durante un vuelo de helicóptero en verano, se podía ver claramente la diferencia de colores entre la roca basáltica, más oscura y que se produce en un evento eruptivo, en comparación con la más clara de las rocas intrusivas como el granito, que se forman dentro la tierra”, detalló el académico respecto al proceso de hallazgo.
La Falla Liquiñe-Ofqui es el nombre de un conjunto de fallas geológicas que corren cerca de 1.200 kilómetros en dirección norte-sur desde la Región del BioBío hasta el Golfo de Penas en Aysén. “La Región de Aysén presenta una actividad volcánica importante porque es el punto de encuentro de las placas Antártica y de Nazca con la placa de Sudamérica. La Falla Liquiñe-Ofqui controla dónde se ubican los volcanes en la zona sur de Chile en la superficie. Mate Grande está en medio de la falla, marcando un cambio en la distribución de los volcanes dejando todos los ubicados al norte en el medio o al oeste de la falla con una huella geoquímica diferente al volcán Hudson, que es el único que está al este de la falla”, describe el doctor De Pascale.
Volcán Mate Grande
El hallazgo “es un volcán que tiene una caldera de cinco kilómetros de diámetro, a ochenta kilómetros al suroeste de Coyhaique y al noroeste de Volcán Hudson con menos de cinco mil años de antigüedad, por lo que se considera activo. Mediante los desplazamientos observados en terreno, se puede inferir que terremotos de alta intensidad generados en la Falla Liquiñe-Ofqui provocaron el colapso de parte del cráter del volcán Mate Grande”, explica el doctor De Pascale.
El Doctor De Pascale advierte que al ser un volcán activo, Mate Grande presenta un peligro geológico. “Se espera una ruptura porque la Falla Liquiñe‑Ofqui se mueve rápido, entre 11,6 a 24,6 milímetros por año, lo que podría ocasionar sismos de alta magnitud, pero no es posible saber cuándo ocurrirán. Nos parece relevante monitorear este volcán, como la Falla, para tener más información”.
El nombre del volcán, detalla el académico de la U. de Chile, “es en honor a la cultura del mate que se bebe en la Región de Aysén, la caldera es como un mate enorme”.
Los investigadores Gregory P. De Pascale, Melanie Froude, Ivanna Penna, Reginald L. Hermanns, Sergio A. Sepúlveda, Daniel Moncada, Mario Persico, Gabriel Easton, Angelo Villalobos y Francisco Gutiérrez visitaron la zona en varias oportunidades entre el año 2015 e inicios del 2020 gracias al financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (Fondecyt 11170210, 11160038, 1180577), el Fondo Reino Unido / Chile Newton (NE/N000315/1, NE/N000315/2) y por una concesión del crucero de investigación CIMAR 24 del Comité Oceanográfico Nacional (CONA) y la Armada de Chile.
El objetivo de la iniciativa COVAX, que cuenta con el apoyo de la ONU, es inyectar dos mil millones de dosis de la vacuna contra el coronavirus a una cuarta parte de la población de los países más pobres para finales de 2021. ¿Cuáles son los principales retos que hay que superar para lograr esta histórica meta global?
Desde las primeras fases de la pandemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha defendido la necesidad de adoptar un enfoque coordinado para garantizar que todo el mundo y no sólo las personas que viven en los países ricos reciban una protección adecuada contra el virus, ya que la enfermedad se extendió rápidamente por todo el planeta. La vacunación representa una parte clave en la respuesta para acabar con la pandemia de COVID-19.
A partir de esta inquietud surgió el mecanismo COVAX*, la única iniciativa global que trabaja codo a codo con los gobiernos y las empresas farmacéuticas para garantizar que las vacunas contra el COVID-19 estén disponibles en todo el mundo, tanto para los países de ingresos altos como para los de ingresos bajos.
A continuación, le presentamos los cinco principales retos a los que se enfrenta COVAX y cómo pueden superarse.UNICEF/Adrian MusinguziUn trabajador sanitario recoge un vial de la vacuna COVID-19 de AstraZeneca de un recipiente refrigerado en Uganda.
1) El control sobre las exportaciones: ¿el eslabón más débil?
El pasado mes de octubre UNICEF anunció que antes de finales del 2020 dispondría en sus almacenes de más de 500 millones de jeringuillas como parte de los preparativos para la futura vacuna contra el COVID-19. Esta medida preventiva dio sus frutos ya que los países productores de jeringuillas establecieron controles a su exportación, se dispararon los precios y se limitaron los suministros.
Al mismo tiempo, varios países establecieron controles a la exportación de vacunas, una decisión que provocó la advertencia de la Organización Mundial de la Salud contra el llamado “nacionalismo de las vacunas”, que alienta su acaparamiento, provoca una subida de precios y, en última instancia, solo alarga la pandemia, las restricciones necesarias para contenerla y el sufrimiento humano y económico.
Conseguir inyectar las dosis supone establecer una compleja cadena de suministro mundial que incluye desde los componentes necesarios para producir la vacuna, pasando por los frascos y los tapones plásticos, hasta las jeringuillas, entre otros. Por ello, la prohibición o el control de las exportaciones de cualquiera de estos productos puede provocar importantes trastornos en la distribución de las inmunizaciones.
Las múltiples fórmulas aplicadas al control de las exportaciones pueden limitar su suministro. Por ello, los países más pobres tendrán muchas más posibilidades de proteger a sus ciudadanos si consiguen fabricar las vacunas.
Una condición que forma parte del apoyo de la Organización Mundial de la Salud a los países en sus esfuerzos por adquirir y mantener la tecnología y la capacidad de producción de vacunas, como nos explica Diane Abad-Vergara, jefa de comunicaciones de COVAX en esa agencia de la ONU.
“Mediante iniciativas como la Red de Fabricantes de Vacunas de los Países en Desarrollo, se les ayuda a crear bases de fabricación adicionales -especialmente en África, Asia y América Latina- que serán esenciales para satisfacer la demanda actual de refuerzos de COVID-19 y de futuras vacunas. Ampliar la producción a nivel mundial haría que los países pobres dependieran menos de las donaciones de los ricos”.UNICEF/Henry BongyereirweEn las zonas remotas de Uganda, las vacunas se entrega a pie, en barcos y en motocicletas.
2) No es fácil llevar las vacunas a quienes las necesitan
Aunque todos los países que forman parte del mecanismo COVAX cuentan con la infraestructura necesaria para sacar los palés de vacunas de los aviones de carga y transportarlos a almacenes refrigerados, los pasos siguientes pueden ser más complicados.
“Ghana, el primer país que recibió las dosis de COVAX, presenta un buen historial de distribución de dosis”, dice Gian Gandhi, coordinador mundial de COVAX de UNICEF, “pero otros países, como los del África Occidental francófona, tuvieron dificultades para reunir los recursos necesarios en el reparto y la distribución de las dosis por todo su territorio y en las ciudades y en los pueblos donde son necesarias. Esto significa que, en muchos de los países más pobres, la mayoría de las dosis se distribuyen en los grandes centros urbanos”.
3) El despliegue en los países más pobres requiere más fondos
Acelerar el reparto y entrega de las vacunas de los almacenes urbanos a las zonas remotas requiere dinero.. “En la respuesta a una pandemia, la financiación es una preocupación constante”, dice Abad-Vergara.
“Para continuar el suministro de vacunas durante 2021 a sus 190 miembros, COVAX necesita al menos 3200 millones de dólares. Cuanto más rápido se alcance este objetivo, antes se podrán administrar las vacunas”.
Las contribuciones de varios países, especialmente los de la Unión Europea, el Reino Unido y Estados Unidos, han ayudado en gran medida a paliar el déficit de financiación de las inmunizaciones. Sin embargo, la dotación para el suministro de esas vacunas es más problemática.
UNICEF calcula que se necesitan 2000 millones de dólares adicionales para ayudar a los 92 países más pobres con gastos esenciales, como frigoríficos, formación del personal sanitario, gastos de los vacunadores y combustible para los camiones frigoríficos de reparto. Por esa razón, solicita a los donantes que desembolsen de forma inmediata 510 millones de dólares como parte de un llamamiento humanitario que permita atender las necesidades urgentes.BioNTechLa vacuna Pfizer-BioNtech es la primera vacuna que ha sido distribuida en los países.
4) Los países más ricos deben compartir las vacunas
COVAX compite directamente con los países que hacen tratos bilaterales directos con las compañías farmacéuticas, lo que ejerce una presión adicional sobre el suministro disponible de vacunas contra el COVID-19. A su vez, los países ricos cuentan con un excedente de dosis.
Gandhi llamó a estos países a compartir las dosis sobrantes y a que “se comprometan con COVAX y UNICEF lo antes posible”, ya que “harán falta ciertos equilibrios legales, administrativos y operativos para llevar las inmunizaciones a donde se necesiten. Desgraciadamente, en estos momentos no vemos demasiados países de renta alta dispuestos a compartir“.
“El enfoque actual del ‘yo primero’ favorece a los países que más pueden pagar y, en última instancia, comportará un mayor coste económico y en términos de vidas”, advierte Abad-Vergara. “Pero es importante señalar que los acuerdos bilaterales no impiden que un país reciba dosis o contribuya a COVAX”.UNICEF/Sujay ReddyUn cartel contribuye a disipar los mitos sobre la vacuna COVID-19 en Nueva Delhi, India.
5) Las dudas sobre la vacunación, un motivo de preocupación constante
Aunque está de sobra demostrado que la vacunación salva vidas, la reticencia a vacunarse, un problema que afecta a todos los países, continúa siendo un obstáculo a enfrentar de forma permanente.
Esta dificultad se debe, en parte, a la gran cantidad de desinformación que rodea todos los aspectos delCOVID-19, que ya era motivo de preocupación incluso antes de que se declarara la emergencia sanitaria mundial, y que la ONU lanzara en mayo la iniciativa Verified (Verificado) que busca combatir las falsedades y los mensajes distorsionados con información fiable y precisa en torno a la crisis.
“Durante de la pandemia se ha difundido una gran cantidad de información errónea”, dijo Abad-Vergara. “La OMS trabaja intensamente para combatirla, además de generar confianza en las vacunas e involucrar a las diferentes comunidades”.
*COVAX es parte de un esfuerzo global sin precedentes para suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante durante 2021, con el fin de proteger a las personas en mayor riesgo de presentar formas graves de COVID-19 y salvar vidas. En América, 36 países recibirán vacunas a través del Mecanismo COVAX, de los cuales 26 lo harán con financiamiento propio y diez lo harán sin costo.
El Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana para la Salud es el mecanismo designado por COVAX para adquirir las vacunas en nombre de los países de la región.
COVAX está codirigido por Gavi, la Alianza para las Vacunas, la Organización Mundial de la Salud y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias (CEPI), y trabaja en asociación con UNICEF, el Fondo Rotatorio de la OPS, así como con el Banco Mundial, organizaciones de la sociedad civil, fabricantes y otros.
Los y las representantes de las Facultad de Ciencias Forestales y de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas, así como de la Dirección de Servicios, se reúnen desde 2019 para aportar con ideas para un mejor cuidado y proyección del arbolado universitario.
La gestión y el manejo del arbolado del Campus Concepción de la Universidad representa un desafío por las múltiples dimensiones a considerar. Para abordar este trabajo, en 2019 se constituyó una Mesa de Trabajo de Arbolado Urbano, integrada por especialistas de las facultades de Ciencias Forestales junto con la de Ciencias Naturales y Oceanográficas, así como de la Dirección de Servicios.
La semana pasada se realizó la primera sesión 2021, ocasión en que, junto con revisar las intervenciones realizadas en el arbolado del Campus en los períodos pasados, se presentó el reporte de la intervención programada para el primer semestre de 2021 y se analizaron casos críticos que requieren intervención urgente
La participación en la mesa de los académicos Roberto Rodríguez, Eduardo Ruiz y Víctor Hernández, de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas; y Rosa Alzamora, Fernando Muñoz y Juan Pedro Elissetche, de la Facultad de Ciencias Forestales; además de Giovanna Cosmelli, Jefa de Parques y Jardines, y Alejandro Tudela, Director de Servicios, permite una mirada interdisciplinaria al patrimonio natural del Campus desde distintos ángulos.
En ese sentido, entre los aspectos abordados estuvo la posibilidad de implementar un plan maestro de intervenciones árbol a árbol, de manera de contar con un historial de manejo de cada ejemplar. Este registro permitiría contar con información detallada de lo realizado en cada uno y planificar acciones futuras, considerando además el contexto de todo el Campus.
Tres son los elementos fundamentales a considerar en el manejo del arbolado universitario: riesgo, recambio y paisajismo.
Durante el año 2018 se realizó un informe para evaluar las condiciones de riesgo del arbolado de la Zona Patrimonial de la Universidad de Concepción, con el fin de realizar un diagnóstico y propuesta de manejo.
Basado en los resultados observados en terreno se analizó un total de 160 ejemplares arbóreos presentes en diferentes sectores de la zona patrimonial del Campus, diferenciados en seis zonas.
Esta información, más constantes actualizaciones, es de la que se dispone para el manejo de los ejemplares, lo que se aborda mediante acciones preventivas o remediales. Por otra parte, como el área patrimonial de la Universidad ha sido declarada Monumento Histórico Nacional, cada intervención a realizar en el Campus debe ser informada al Consejo de Monumentos Nacionales, CMN, quien debe dar su autorización para ejecutarla.
Considerando la edad de algunos de los árboles y sus condiciones fitosanitarias, en algunos casos se hace necesario el recambio de ciertos ejemplares. Este es un compromiso ya adquirido con el CMN para el sector patrimonial, donde se cuenta con un plan de recambio de las especies introducidas por otras nativas.
En la reunión se analizó, además, la posibilidad de contar con una planificación de recambio para todos los árboles del Campus.
Un aspecto relevante del arbolado urbano de la UdeC es su valor paisajístico. Por ello, los y las integrantes de la mesa coinciden en que es importante considerar los criterios ornamentales al momento de analizar las posibles intervenciones, armonizando un manejo arbóreo que sea atractivo y funcional, que coopere con la estructura verde del Campus.
La Mesa de Trabajo continuará reuniéndose para aportar con ideas para un mejor cuidado y proyección del arbolado universitario.
Estudio de Ckelar Volcanes permitirá contar con un informe detallado sobre la evaluación de riesgo del volcán Guallatiri en la región de Arica y Parinacota.
Un equipo del Núcleo de Investigación en Riesgo Volcánico – Ckelar Volcanes, de la Universidad Católica del Norte (UCN), publicó el primer mapa de riesgo volcánico en Chile. El estudio reúne toda la información relacionada con los peligros, vulnerabilidad y riesgos del volcán Guallatiri, ubicado en la región de Arica y Parinacota.
La geóloga María Paz Reyes, candidata a doctora en la Universidad de Ginebra, Suiza, y principal investigadora del artículo, explica que uno de los hallazgos más relevantes de esta investigación es que el análisis “muestra que la dispersión de tefra (ceniza) sería el fenómeno volcánico que tendría mayor impacto, porque es el que se distribuye más ampliamente”.
De acuerdo a la investigación, el impacto podría involucrar a Chile, Perú, Bolivia, Argentina, Paraguay y hasta Brasil en una erupción de gran magnitud. A nivel local, las áreas de mayor riesgo estarían ubicadas hasta 13 kilómetros del volcán, alcanzando las localidades de Chungara Viejo, Ancuta y Guallatiri.
Al inicio de la investigación, no se encontró bibliografía en Chile sobre el riesgo que representa el volcán. “Cuando fui a terreno me di cuenta que no existía información para los turistas que visitan el Parque Nacional Lauca o Reserva Nacional Las Vicuñas (entre las cuales se encuentra el volcán) o para los mismos habitantes de los poblados vecinos”, explicó la geóloga.
A partir de aquello, se amplió la investigación para así tener un primer acercamiento al análisis de riesgo, con el fin de que la información pueda generar conciencia sobre los peligros y riesgos asociados al volcán.
Gracias a los análisis, una de las conclusiones interesantes es que las condiciones de aislamiento en las que viven las personas de muchas localidades de la comuna de Putre, incrementarían la vulnerabilidad social ante una erupción volcánica.
“El Guallatiri es un volcán muy remoto, hasta ahora sus peligros, vulnerabilidad y riesgo han sido subestimados. Por lo que una futura erupción amenazaría las áreas aledañas y la economía local principalmente relacionada, por ejemplo, con el turismo y ganadería”, resume la investigadora.
El Dr. Manuel Inostroza, coautor del artículo, comenta que la importancia del estudio está en que aborda problemáticas o vacíos de investigación. “Empezamos en 2017 desde cero. Había escasa información sobre distintos aspectos del volcán. Nos hicimos cargo y comenzamos con el estudio de los fluidos volcánicos que emite el volcán, luego hicimos otro estudio sobre la evolución geológica del volcán y ahora este artículo”, puntualizó.
Alfredo Esquivel, geólogo y coautor de la investigación, destaca que en un futuro el desafío es que “con este tipo de investigaciones se aúnen esfuerzos de las universidades con las autoridades locales y nacionales, teniendo como principal beneficiado a las comunidades, producto de la planificación y prevención ante cualquier evento volcánico”.
El análisis realizado está alineado con los objetivos principales del Núcleo de Investigación en Riesgo Volcánico – Ckelar Volcanes, que es el enfoque de distintas sub áreas que tiene la vulcanología, en los volcanes de la zona norte del país, los cuales tienen muy pocos estudios relacionados a disciplinas específicas.
“Este estudio es un primer acercamiento a los mapas de riesgo, queda mucho camino por recorrer. Una evaluación más precisa de riesgos volcánicos requiere la identificación de umbrales críticos, por ejemplo, para cada producto volcánico, aquí no se hizo y queda como tarea para futuros trabajos”, concluye María Paz Reyes.
Fuente: Universidad Católica del Norte Foto: Colegio Médico de Chile
La proporción de conexiones por fibra óptica (FO) en Chile creció en 7,64 puntos porcentuales, alcanzando una participación de mercado de 32,8%; es decir, se ha duplicado durante los últimos dos años, según indica el último estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), lo cual nos parece una buena noticia.
Pese a esto, a nuestro país aún le falta mucho desarrollo en infraestructura de fibra óptica para poder tener 5G operativo y en buenas condiciones. En este sentido, si bien desde hace unos años notamos que hay muchas oportunidades en desarrollo de infraestructura de fibra óptica, aún falta potenciar esto como una prioridad entre todas las compañías de telecomunicaciones.
Esto es sumamente relevante porque para que el 5G funcione, requiere de la solidez que ofrece la FO; sin esa infraestructura no podría operar. Esta tecnología será más veloz, inteligente y consumirá menos energía, lo que hará posible su aplicación a una gran cantidad de nuevos dispositivos inalámbricos.
Por lo anterior, ser proveedores de fibra óptica es una ventaja porque es el único soporte capaz de sustentarla y muchas compañías de la industria se verán seriamente afectadas si no cuentan con esta tecnología. Asimismo, no debemos olvidar la necesidad de desplegar conectividad en zonas aisladas, de manera de acortar la brecha digital y otorgar a la gente el derecho de acceder a conexiones de mejor calidad.
Trabajar por un mundo más justo y saludable es el llamado que ha realizado la OMS, advirtiendo que la desigualdad a la hora de recibir atención médica de calidad conduce a sufrimiento innecesario, enfermedades evitables y muertes prematuras.
La salud siempre ha sido un tema fundamental a nivel de opinión pública. Cómo cuidarla, de qué forma hacerla extensiva a toda la población y qué aspectos fortalecer, son temas que suelen ocupar la agenda, pero aun así nunca habían tenido el protagonismo del último año a raíz de la crisis por el COVID – 19. Y es que justamente la pandemia ha realzado la desigualdad que existe, con datos tan alarmantes como que cerca de la mitad de la población mundial carece de acceso integral a los servicios de salud básicos.
En línea con lo anterior, la Organización Mundial de la Salud, ha definido que el Día Mundial de la Salud, que tiene lugar cada 7 de abril, refuerce la importancia de lograr un mundo más justo y saludable, instando a los líderes de todas las naciones a garantizar las condiciones de vida y de trabajo propicias para la buena salud y, a su vez, monitorear de cerca y tomar medidas contra las inequidades.
Frente a este escenario, y en momentos de extremo confinamiento, toman más fuerza que nunca las tecnologías aplicadas en salud como una poderosa herramienta que, en palabras de la OMS, contribuyen a “trabajar de manera más eficiente y efectiva, y para proporcionar un mayor acceso a los servicios de salud para las personas a las que sirven”.
Así, la llamada “salud digital” se ha desarrollado a nivel exponencial, con ingresos globales que aumentarán de US$350.000 millones en 2019 a US$600.000 millones en 2024 según datos de McKinsey, y hoy el foco está puesto en cómo masificar su uso y alcance para que esos beneficios lleguen de forma pareja a todos los sectores de la población.
Así lo ha entendido en Chile “Contagiemos Salud”, un movimiento social que se inició en septiembre de 2020 y que realiza innovadores operativos de examinación médica virtual de manera gratuita en alianza con las Municipalidades. La iniciativa, que evita que pacientes en situación vulnerable se expongan acudiendo a centros asistenciales, opera a través del dispositivo TytoCare que siendo del tamaño de una pelota de tenis permite examinar corazón, pulmones, garganta, oídos, piel y abdomen, entre otros, para que los médicos emitan de manera remota, y en tiempo real, un informe, prescriban tratamientos y deriven a un especialista en caso de ser necesario. “Esta tecnología fue destacada por Forbes como una de las 10 mejores innovaciones en tiempos de Covid y hoy nos permite generar un modelo virtuoso, donde los Municipios disponen del personal médico y un solo profesional puede diagnosticar y definir tratamientos con datos concretos a más de 50 pacientes por día. La meta este año es beneficiar a un número mayor de personas, llegando a las 350.000, y aportar así a resolver el tan comentado problema de las listas de espera”, asegura David Batikoff, fundador de Contagiemos Salud. A lo anterior, añade que “una consulta con esta plataforma se concreta a un costo 9 veces menor que el usual, dando paso a aumentar significativamente el alcance y la frecuencia de las atenciones”.
En definitiva, la salud digital llegó para quedarse y es un buen camino para lograr nuevos pasos en la difícil meta de garantizar salud de calidad para toda la población. No en vano, The Economist aseguró en su publicación “Hacia una nueva normalidad 2021 – 2030” que la medicina, definitivamente, se ha vuelto digital.
Estudio entrega datos acerca de la propagación del virus en las regiones del país, distinguiendo entre cuarentenas aplicadas preventivamente y aquellas que fueron dictadas en respuesta a situaciones de emergencia
Grupo internacional de colaboradores cuenta con experiencia en el estudio de modelos epidemiológicos de esta enfermedad y de otras de gran impacto social como el hanta y la gripe AH1N1
Yissedt Lara-Diaz es estudiante del Programa de Doctorado en Ciencias Aplicadas con mención en Ingeniería Matemática de la Universidad de Concepción, y actualmente, encabeza una investigación científica que presenta interesantes resultados acerca de la propagación del COVID-19 en Chile y, especialmente, de la efectividad de las medidas preventivas dictadas para su contención por parte de la autoridad sanitaria nacional.
En el estudio, colaboran los directores de tesis de Yissedt, Raimund Bürger (también director del mencionado programa de postgrado y Subdirector del Centro de Investigación en Ingeniería Matemática, CI²MA) y Gerardo Chowell-Puente de Georgia State University (Estados Unidos), además del académico Ilja Kröker de Universität Stuttgart (Alemania). “Me alegra mucho que a través de la investigación liderada por Yissedt no sólo estamos haciendo un aporte al entendimiento científico del COVID-19 a nivel regional, sino que se está también fortaleciendo la colaboración internacional con destacados expertos. Ambos ya han realizado numerosas estadías en la UdeC y existe un buen número de publicaciones co-firmadas con cada uno de ellos, pero sobre otros temas”, destaca el Profesor Bürger.
“Consideramos los datos compartidos por el gobierno chileno entre el 3 de marzo de 2020 y el 27 de julio de 2020, asumiendo las medidas de control declaradas hasta esa fecha, antes del plan Paso a Paso”, detalla Yissedt. “Entonces”, continúa, “considerando esa línea temporal de datos, realizamos un análisis regional de casos positivos para COVID-19, estableciendo un estudio desacoplado para el modelo epidemiológico por compartimentos, planteado para la propagación del virus, el cual tiene en cuenta si la población involucrada se encuentra en cuarentena, y si el diagnóstico se presenta para pacientes con o sin síntomas, así como los notificados de forma tardía”.
En cuanto a la medición del contagio, la investigadora destaca que, en el estudio, “se prestó especial atención al cálculo del número reproductivo básico R_0, al cual se le incorpora un estudio de sensibilidad con los parámetros estimados que lo definen por cada región. Dentro de ese mismo estudio de sensibilidad e identificabilidad, se considera para cada región los periodos particulares que se establecieron de cuarentena, donde para algunos casos se entiende como medidas consecutivas de relajación y otras de refuerzo”.
Lara-Díaz destaca que cada región del país presenta sus propias particularidades, por lo que decidieron desagregar el estudio territorialmente, “además de los diferentes periodos de inicio, momento peakde los contagios y las diferentes medidas de control establecidas a cada una”.
Es así que, por ejemplo, afirma, “en el periodo que estudiamos se veían cuarentenas aplicadas de forma preventiva como fue el caso de las regiones de Aysén y del Bío-Bío, caso contrario a las cuarentenas que fueron aplicadas en la región Metropolitana y de Valparaíso, que se declararon en medio de un momento de emergencia y creciente de casos, situación que cambió con la actual estrategia considerada por el Gobierno llamada Paso a Paso, que considera, por ejemplo, el porcentaje de positividad de las pruebas PCR por comunas, como un criterio para aplicar la medida de cuarentena”, detalla.
En el mismo sentido, explica Lara-Díaz, “logramos observar diferencias claras en la propagación de la enfermedad en las regiones. Por ejemplo, el dato más destacable que encontramos fue la forma en que se aplicaron las cuarentenas, en diferentes periodos de la propagación de la enfermedad a nivel regional. En la Región de la Araucanía, se aplicó una medida de cuarentena inicialmente a cerca del 80% de la población para luego relajar la medida hasta dejar en la última declaración a cerca del 10% de la población. Estas medidas, por ejemplo, fueron aplicadas en periodos diferentes de la propagación regional, desarrollando curvas de contagios muy diferentes, con un peakbien claro en la región Metropolitana y en la región de Araucanía, un crecimiento más lento sin un peakbien definido”.
Por ejemplo, detalla la investigadora, en “la región Metropolitana, para el periodo de nuestro estudio, presentó medidas de reforzamiento, es decir, había un aumento en la población de la región bajo cuarentena casi hasta alcanzar cerca del 98%”. Por otro lado, “en la Región de la Araucanía, se aplicó una medida de cuarentena inicialmente a cerca del 80% de la población para luego relajar la medida hasta dejar en la última declaración a cerca del 10% de la población. Estas medidas, por ejemplo, fueron aplicadas en periodos diferentes de la propagación regional, desarrollando curvas de contagios muy diferentes, con un peakbien claro en la región Metropolitana y en la región de Araucanía, un crecimiento más lento sin un peakbien definido”.
Una primera aproximación a los resultados de este estudio -financiado por los proyectos Fondecyt 1170473 y 1210610; y ANID/PIA/AFB170001, ANID/FONDAP/15130015, y ANID/MEC80170119- está contenida en el artículo Sensitivity and identifiabilityanalysisfor a modelof COVID-19in Chileya enviado para revisión editorial y pronta publicación en una revista especializada.
Resultados y proyecciones
La científica explica, a pesar de que no les fue posible desarrollar un modelo predictivo para el contagio –debido, principalmente, a que la autoridad sanitaria ha modificado diversos conceptos y criterios de evaluación epidemiológica (trazabilidad, casos positivos y de muertes por COVID-19, por ejemplo)- sí lograron formular un modelo de estudio para un caso epidemiológico que presenta importantes potencialidades. “Nosotros pretendemos continuar con el estudio, para mejorar o perfeccionar nuestro modelo para los demás periodos de evolución del virus, más ahora que se involucran las campañas de vacunación, donde posiblemente también incorporemos datos de movilidad, hechos que esperamos nos permitan llegar a un buen modelo predictivo”.
“Nuestro estudio contempló un periodo en el que el coronavirus SARS Cov-2 desafío muchos sistemas de vigilancia, ya que se ha comportado de manera muy diferente a lo que se conocía de otros virus, pero puede que lo que logramos estudiar sirva como evidencia para entender el efecto de las cuarentenas, dependiendo el modo y los momentos de aplicación, quedando, además, clara la necesidad de incorporar más dinámicas que influyen en la propagación, como las características ambientales , demográficas y geográficas, así como la conectividad que mantienen entre diferentes regiones del país”, detalla.
En cuanto a los aspectos más técnicos del modelo propuesto, la investigadora UdeC destaca que “los métodos numéricos y de estimación para el ajuste a los datos chilenos, también pueden ampliar el repertorio de posibles caminos para enfrentar este tipo de estudios, como puede observarse en nuestra reciente publicación en la revista Mathematical Biosciences titulada Measuring differences between phenomenological growth models applied to epidemiology. Por otro lado, me siento que muy motivada por el presente aporte al estudio del COVID-19 en Chile, además de la contribución que implicó nuestro trabajo publicado el año 2019 en la revista Mathematical Biosciences and Engineering que se titula Comparativeanalysisofphenomenologicalgrowthmodelsappliedtoepidemicoutbreaks, que ha sido citado al menos 16 veces en trabajos relacionados al COVID-19 en otros países”.
Compromisos en formación, transferencia tecnológica y escalamiento comercial son parte de las acciones contenidas en el plan de trabajo de este proyecto, que involucra a diez facultades de la casa de estudios.
Un aporte más decisivo de su actividad científica y tecnológica al medio regional y nacional espera hacer la UdeC en los próximos años a partir del Plan Ciencia 2030, un ambicioso proyecto impulsado por las facultades de Ciencias Biológicas, Ciencias Físicas y Matemáticas Ciencias Químicas, Ciencias Naturales y Oceanográficas, y Ciencias Ambientales.
A través de Ciencia 2030, la UdeC apunta a impactar en el desarrollo económico y social desde la investigación, aumentar la generación de innovación y emprendimiento, propiciar la colaboración con el sector público y productivo, además de vincular la demanda de soluciones con la oferta tecnológica, entre otros objetivos.
En marcha desde 2019, la iniciativa obtuvo financiamiento de Corfo el año pasado para comenzar la implementación de su plan estratégico, cuya primera etapa fue lanzada virtualmente esta jornada.
La actividad, que abrió con un homenaje al fallecido Dr. José Stuardo, fue encabezada por el Rector Carlos Saavedra Rubilar y contó con la presencia de los decanos de las cinco facultades titulares del proyecto, además de autoridades regionales del Ministerio de Ciencia y de Corfo.
El Dr. Saavedra recordó que a lo largo de su historia, la UdeC ha estado vinculada con el devenir de la región y del país, respondiendo a las necesidades formativas, de ciencia y tecnología; además de poner a disposición de la sociedad chilena su capital humano e infraestructura para contribuir a la calidad de vida de las personas de los territorios en que está inserta.
Hoy esas respuestas son más exigentes, como lo hizo ver la pandemia, y a eso responde el megaproyecto del que también son parte las facultades de Agronomía, Ciencias Veterinarias, Ciencias Forestales, de Farmacia y de Ingeniería, con su programa Ingeniería 2030, como unidades asociadas.
“Resulta tremendamente satisfactorio observar cómo una iniciativa, desde su comunidad académica, logra crecer y afianzarse hasta concretar aquello que se había proyectado”, dijo el Rector, agregando que uno de los puntos relevantes de esta iniciativa es “consolidar una cultura pro innovación en estudiantes, investigadores y autoridades”.
El proyecto tiene como directora a la Decana de Ciencias Biológicas, Dra. Soraya Gutiérrez Gallegos, quien indicó que se busca también “mejorar la inserción de científicos en los problemas nacionales, para que sean capaces de liderar y lograr un mayor impacto en la comunidad y el sector productivo”.
La académica entregó detalles de los análisis institucionales que sirvieron de base para la elaboración de los planes de trabajo dentro de los que destacan acciones de formación, emprendimiento e innovación, integración de tesis en el sector productivo, programas de liderazgo, integración de mujeres científicas en instancias de decisiones e iniciativas para liderar el cambio de la matriz productiva; todas ellos insertos en un amplio espacio de colaboración.
Este fue uno de los puntos relevados por el Decano de Ciencias Físicas y Matemáticas, subdirector del proyecto, Dr. Roberto Riquelme Sepúlveda, quien afirmó que las problemáticas cada vez más complejas requieren hoy de distintas miradas y donde “la interdisciplina se vuelve básica”.
Por su parte, la decana de Ciencias Naturales y Oceanográficas, Dra. Margarita Marchant San Martín, puso el acento en las iniciativas orientadas al liderazgo y empoderamiento femenino en el ámbito de la ciencia a nivel institucional contempladas en Ciencia 2030, mientras que decano de Ciencias Químicas, Dr. Eduardo Pereira, se centró en los aspectos formativos y al carácter transformador de este proyecto en la cultura de innovación y emprendimiento. Finalmente, el titular de la Facultad de Ciencias Ambientales, Roberto Urrutia Pérez, habló de la importancia de la vinculación de la academia con el medio como aporte al desarrollo.
Desde este año, el plan es financiado desde el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. La seremi del ramo en la Zona Centro Sur, Paulina Assmann Garrido, destacó la perspectiva del plan en torno a construir soluciones para un mundo complejo, en momentos en que el desarrollo científico es ineludible; en tanto que la directora regional de Corfo, Macarena Vera Messer, se manifestó confiada en que este proyecto logrará vincular mucho más el mundo empresarial y sus problemáticas con la investigación universitaria.