Vendimia 2022 comienza con nuevas medidas de control del SAG

En el marco del inicio de la vendimia 2022, el Servicio Agrícola y Ganadero recuerda que esta temporada comienzan a regir nuevas exigencias para productores de uva de mesa, así como para productores y elaboradores de vino con uva de mesa y sus intermediarios.

De acuerdo a una serie de normativas publicadas durante el año pasado en el Diario Oficial, existen nuevas obligaciones para mantener una estricta trazabilidad de la uva de mesa y su producción a través de toda la cadena elaboradora del vino. 

Es así como los tenedores de uva de mesa que destinen su producción a vinos hechos con uva de mesa, deben contar con una empresa certificadora autorizada para llevar un correcto registro y trazabilidad de los kilos producidos de uva de mesa (Resolución Exenta 2902/2021).

Por su parte los productores, elaboradores y/o distribuidores de vinos hechos a partir de uva de mesa también deben contar con una empresa certificadora autorizada que lleve registro y trazabilidad de los litros de vino producido con uva de mesa a partir de este año 2022.

Los intermediarios, que corresponden a personas que participan en la primera transacción de uvas destinadas a vinificación,deberán tener su inicio de actividades ante el Servicio para estar registrados en la nómina de intermediarios del SAG, y deberán certificar la uva que comercializarán a través de una empresa certificadora autorizada por el Servicio.


El control en la vendimia

Los operativos de vendimia se realizan hace más de 10 años por parte del SAG, con una cobertura que se extiende desde las regiones de Arica y Parinacota hasta Los Lagos. La fiscalización del Servicio contempla la verificación del origen de las uvas que ingresan a las bodegas elaboradoras de vino, el proceso de vinificación de la uva de mesa evitando su mezcla con uvas y vinos de cepajes tradicionales, algo que se encuentra prohibido por la Ley de Alcoholes.

Además se desarrollan controles carreteros al transporte de carga de uva, fiscalizaciones nocturnas y en fines de semana, algunas de ellas junto al SII para verificar el origen de las materias primas y conocer los destinos de las uvas para vinificación.

Estudian alimentos alternativos para aves con miras a reducir el colesterol en los huevos

Aunque algunos estudios han encontrado relación entre el consumo de huevos y las enfermedades del corazón, producto del colesterol, el que también se encuentra en alimentos de origen animal, muchos expertos en salud sugieren mantener la ingesta de colesterol dietético en niveles bajos (menos de 300 miligramos al día), al igual que los ácidos grasos saturados y transesterificados, para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Debido a su alto contenido de colesterol(aproximadamente 186 mg/unidad de tamaño medio), los huevos han sido tradicionalmente restringidos en las dietas de las personas con altos niveles de colesterol plasmático, pero no hay que olvidar que los huevos de gallina también son una fuente asequible de proteínas, es bajo en grasas saturadas y alto en vitaminas y antioxidantes, que en conjunto transforman al huevo en uno de los alimentos más completos, saludables y disponibles a bajo costo. Estudios del Hospital Clínico de Barcelona muestran que su gran cantidad de nutrientes saludables (proteínas de alto valor biológico; ácidos grasos monoinsaturados; y vitaminas A, B2, B6, B12, D y E, entre otros), son capaces de contrarrestar el posible riesgo  cardiovascular de su aporte en colesterol.

Es por ello que un equipo multidisciplinario de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, junto a expertos de Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y El Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, ambos de México, trabajan en reducir la cantidad de colesterol en los huevos de gallina, a través del Amaranthus cruentus L. como alternativa alimentaria para gallinas ponedoras.

En este sentido, el académico del Departamento de Producción Animal, Dr. Hernán Rodríguez Ríos, quien lidera la investigación, explicó que los factores que modifican el contenido de colesterol del huevo son la genética, el manejo y la nutrición. “El amaranto (Amaranthus cruentus L.) es un alimento rico en proteínas y lisina, y tiene una composición de aminoácidos equilibrada. En el amaranto se han encontrado varios agentes capaces de reducir el colesterol, como fibra dietética, escualeno, tocotrienoles y esteroles (beta-sitosterol, campesterol, estigmasterol), representando una alternativa de alimento, que además tiene la ventaja de una posible disminución del colesterol”.

De acuerdo a lo manifestado por el experto, el objetivo del proyecto fue evaluar el efecto de diferentes niveles de inclusión de amaranto en la dieta de las gallinas ponedoras, sobre el contenido de colesterol del huevo y los parámetros de producción.

“El amaranto fue cultivado de forma de obtener la mejor calidad posible de la semilla, la cual fue procesada para hacerlas aptas para su inclusión en el alimento para gallinas. Fue molida y tratada térmicamente con el fin de eliminar el contenido de anti-tripsinógeno, paso necesario para la inclusión de amaranto en la alimentación de las gallinas”, precisó el Dr. Rodríguez. 

El ensayo se realizó con gallinas ponedoras en la Estación Experimental de la Facultad de Agronomía de la UdeC. “Esta granja avícola se mantuvo bajo supervisión veterinaria durante todo el período experimental. Las dietas se calcularon sobre la base de los requisitos del Consejo Nacional de Investigación (NRC, 1994). El pienso incluía maíz, salvado de trigo, harina de soja, carbonato de calcio, DL-metionina, mezcla de vitaminas y minerales y sal común, y se modificó en sus ingredientes principales para incluir amaranto en niveles de 0, 15 , 30 y 45%”.

De a cuerdo a lo explicado por el académico, del total de huevos recolectados, se seleccionaron aleatoriamente 24 huevos por repetición, con un total de 480 huevos para el análisis del contenido de colesterol de la yema de huevo. 

“Los resultados mostraron que incluyendo 15% de amaranto a la dieta se puede lograr una disminución del contenido de colesterol en cada huevo, con mínimas alteraciones de los parámetros productivos de las aves. Esto es un avance muy importante sobre todo para la nutrición de pacientes con enfermedades cardiovasculares, que podrán mantener su consumo de huevos, incorporando todos sus nutrientes, sin aumentar su colesterol”, puntualizó el investigador.

El proyecto se extendió por varios años, con una publicación en Chilean J. Agric. Anim. Sci. y presentados los resultados en 2021, en el International Conference on Agricultural and Food Science 5 th ICAFS 2021.

La investigación tendrá una segunda etapa que se relacionará con la incorporación de algas marinas en la alimentación de las gallinas ponedoras, buscando alternativas de alimentos de acceso económico, que no alteren los parámetros productivos y disminuyan el contenido de colesterol en la yema de los huevos destinados a consumo humano.

Consumo de leche en etapa escolar

Elizabeth Sánchez Novoa
Académica de Nutrición y Dietética
Universidad San Sebastián

La leche de vaca es un alimento considerado como básico en la alimentación del ser humano ya que aporta una gran cantidad de nutrientes en un bajo contenido calórico. En los últimos años, se ha observado que su consumo se ha reducido, sobre todo en la etapa escolar, siendo reemplazada por otros productos enriquecidos o bebestibles. 

Si hablamos de su composición o valor nutricional, podemos señalar que proporciona una gran cantidad de proteínas fácilmente digeribles y de alto valor biológico, ya que aportan los aminoácidos que son necesarios para cubrir los requerimientos nutricionales. Asimismo, contiene lactosa, que es un hidrato de carbono (o “azúcar”) que participa además en la síntesis de glucolípidos cerebrósidos (esenciales en el desarrollo neurológico temprano) y de glicoproteínas (un tipo de proteína). La lactosa facilita la absorción de calcio por lo que las leches sin lactosa serían recomendables para la población que tiene diagnóstico de intolerancia y no para la población en general. 

La leche contiene otros hidratos de carbono que no pueden ser absorbidos por nuestro cuerpo y que fermentan a nivel de nuestro intestino lo que favorece a nuestra microbiota intestinal (promueven la existencia de la flora bifidogénica). La grasa es el elemento más variable de la leche, y determinante principal de sus propiedades físicas y organolépticas. Cabe señalar que los estudios epidemiológicos que se han realizado no permiten establecer una relación causal entre el mayor consumo de leche y derivados, con el desarrollo de enfermedad cardiovascular. Alrededor del 1% de los componentes de la leche son minerales, como el calcio que, en la dosis y frecuencia recomendadas, pueden ayudar de manera sencilla a que la población supla sus necesidades de micronutrientes. 

Por todas estas razones, las guías de alimentación de nuestro país sugieren a la población escolar el consumo diario de tres porciones de lácteos que no tengan adición de azúcar y preferentemente con bajo contenido de grasa (semidescremado o descremado). 

Mujeres rurales: protagonistas en la sobrevivencia y el futuro del campo

Ubicadas casi a la par con los hombres en las cifras nacionales de usuarias y usuarios de INDAP, y destacadas especialmente por iniciativas innovadoras y sustentables ante los desafíos del cambio climático, las pequeñas agricultoras campesinas e indígenas ratifican su creciente participación como jefas de proyectos que acceden a programas de asesoría y financiamiento que ofrece este servicio del Ministerio de Agricultura. 

Exactamente 74.920 mujeres rurales utilizaron en 2021 algunas de las líneas de apoyo al desarrollo de la Agricultura Familiar Campesina que entrega el INDAP, lo que corresponde al 46,19% del total de 162.211 usuarias y usuarios. Esta cifra confirma su persistencia para crecer en el campo ya muy lejos del 10% que apenas ocupaban el año 1990.  

Agricultoras que cultivan, procesan y dan el salto a los mercados más allá de sus comunas, pequeñas ganaderas que le dan la vuelta a la sequía, mejoran cuidados y se integran con éxito con proyectos gastronómicos, anfitrionas de turismo rural, productoras de pueblos originarios que ponen en valor conocimientos ancestrales, jóvenes que vuelven a la tierra con nuevos estudios y plenas en independencia y futuro, cuidadoras de semillas, dirigentas sociales, son algunas de las expresiones en que se refleja ese protagonismo.  

El director nacional de INDAP, Carlos Recondo, que en su gestión ha visitado y compartido con numerosas mujeres rurales con proyectos individuales y asociativos, reconoce ese espíritu que le han impregnado al campo y también el esfuerzo para enfrentar desafíos como los del cambio climático. “Ellas han sabido ocupar nuevos espacios y además están muy atentas a adaptar los sistemas productivos tanto en las zonas con crisis hídrica como en las que surgen nuevas posibilidades. Merecen todo nuestro apoyo porque además, sabemos, siguen muchas a cargo de la vida doméstica en sus hogares y del cuidado de los niños. Por eso y más un gran abrazo”, comentó.    

Yanina Osorio (36), pequeña ganadera de San Esteban, en Valparaíso, es una de esas mujeres. Debido a la escasez hídrica optó de forma exitosa por la producción estabulada en que logra un mejor manejo de la alimentación de sus vacas y que hoy le permite contar con una pequeña lechería y una naciente producción de quesos gourmet.  Madre de Anaís, que este año entró a 6to Básico, reconoce que las mujeres del campo también, con todo el trabajo que pueden desarrollar junto a sus esposos o parejas, siguen cargando el mayor peso en las tareas domésticas, lo que se acrecentó en la pandemia.  

“Las mujeres nos hemos empoderado y te dan ganas de hacer más cosas, y esas cosas nos resultan, además, porque una es más detallista, le pone talento. A veces tenemos reuniones, pero al mismo tiempo somos dueñas de casa, mujer, mamá, y nos cuesta, pero ahí salen nuestros dones de enfermera, de psicóloga, etc. Imagínate que en la pandemia tuvimos a los hijos en la casa, con clases on line, y además el trabajo. Pero como mujeres somos capaces de hacer más cosas a la vez”, enfatiza. 

ALCANCES DE LA COBERTURA A MUJERES CAMPESINAS  

Las regiones donde se registran los mayores números de mujeres usuarias de INDAP son La Araucanía (22.300), Los Lagos (10.260) y Maule (7.829). Mientras, de las más de 70 mil en todo Chile en 2021, 84% recibió asistencia técnica, 82% subsidio a la inversión y un 27% obtuvo algún crédito.  

El Programa Prodesal, el de mayor cobertura de INDAP y que atiende a los productores más vulnerables, alcanza a 68.772 personas de las cuales 34.098 son mujeres. En tanto, entre los programas de comercialización el de Alianzas Productivas, que conecta proyectos asociativos con la industria, contó con la participación de 1.084 productoras.  

Entre las herramientas de atención especializada el Programa Mujeres Rurales INDAP – PRODEMU, que busca visibilizar, incorporar a diferentes mercados y empoderar a las mujeres, mediante una estrategia de intervención que dura 3 años, entregando un apoyo integral en ámbitos sociales, organizacionales, gestión del emprendimiento y productiva, trabajó con 1.272 usuarias en 2021.  

En el funcionamiento de INDAP, para ejecutar de manera efectiva esa misión de sacar adelante a productoras y productores de la agricultura campesina, las funcionarias también tienen una participación relevante con un 48,45% de la dotación nacional del servicio que llega a 1.671. Mujeres encabezan además las direcciones regionales de Antofagasta, Atacama, Ñuble y La Araucanía, y las jefaturas de numerosas agencias de Área como la austral Puerto Natales o la remota Rapa Nui.  

Agronomía UdeC lidera proyecto de vitivinicultura en La Araucanía

-A través de dos iniciativas desarrollas en conjunto con la CONADI del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, se pretende establecer el potencial vinífero en 13 comunidades Mapuches, así como también el estudio de implementación de vides en algunos sectores de la zona.

Generar un polo de desarrollo productivo para comunidades y familias mapuches, en la Región de La Araucanía, es uno de los objetivos en los que se encuentra trabajando un equipo transversal de profesionales, liderados por investigadores de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción.

La primera iniciativa se trata del estudio de establecimiento de vides (Vitis Vinífera) en comunidades y familias mapuches que han sido beneficiarias de la compra de tierras a través del artículo 20 de la Ley 19.253, financiado con fondos de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) por una suma de treinta millones de pesos. Este proyecto se ejecutó a principios del 2020 y tuvo un plazo de ejecución de siete meses.

“Fue un proyecto que desarrollamos en las comunas de Galvarino, Los Sauces y  Traiguén, donde hubo 13 participantes directos y más de 500 beneficiarios indirectos”, explicó el enólogo e investigador del Departamento de Producción Vegetal de la Facultad de Agronomía de la UdeC, Dr. Ignacio Serra Stepke, quien agregó que “formamos un grupo de personas que trabajamos en lo profesional y en lo social al mismo tiempo, ya que contamos con especialistas en suelos, un geólogo, un climatólogo, además de especialistas en viticultura y enología, así como también con articuladores y comunicadores sociales para poder llegar de manera eficaz a los beneficiarios, y que pudiesen aprovechar de dar un buen uso e innovar en las tierras que adquirieron”.

En este sentido, el Dr. Ignacio Serra señaló que si bien algunas familias ya producían hortalizas o cereales en sus tierras, se exploró en la producción de vides para producción de vinos. “Este proyecto buscaba estudiar el potencial vinífero de los predios que les han sido entregados a comunidades Mapuches y para ello teníamos que analizar cosas básicas como si contaban con luz eléctrica, si era monofásica o trifásica, si tenían acceso a agua para regar, además de los aspectos relacionados con un estudio de terroir (aspectos climáticos de suelo y geología) para ver la aptitud vitivinícola de los sectores mencionados”.

A partir de estos análisis se les diseñó un programa en términos económicos y un plan de desarrollo que apuntaba a generar una agricultura biodinámica, razón por la que nació una segunda etapa del proyecto, de implementación de viveros de vides, con un presupuesto del Fondo de Desarrollo Indígena, de casi noventa millones de pesos y que comenzó a ejecutarse a mediados de 2021.

“Lo que hemos comenzado a hacer es seleccionar a aquellas tierras o zonas que nosotros creemos que tienen el mayor potencial desde el punto de vista del terroir, identificado las características geológicas, de suelo y mesoclima de cada uno de los predios, y de la calidad de la uva para producir vino. Y hemos comenzado también a desarrollar algunas capacitaciones”, manifestó el Dr. Ignacio Serra. 

Además, tal como señaló el académico, “las estacas de vid para los viveros las compramos en San Nicolás, en la viña Santa Berta, y las colocamos en un invernadero de aproximadamente 240 m2, y la idea es que este invernadero sirva para producir las plantas de vid. Haremos la plantación este invierno para que tengan sus viñedos, y este invernadero después quedará a disponibilidad de los beneficiarios para que continúen con este trabajo o por ejemplo implementen su propia producción y venta de hortalizas”, precisó el Dr. Serra, quien además sostuvo que las capacitaciones sobre vitivinicultura y enología a los beneficiarios ya ha comenzado a ejecutarse.

Se considera la construcción de 12 invernaderos modulares de estructura metálica, armados por los beneficiarios directos de las comunidades beneficiarias y la implementación de 12 viveros de aproximadamente 5.000 plantas cada uno, gestionado por los beneficiarios directos de las comunidades favorecidas. El plazo contemplado para desarrollar este segundo proyecto es de 10 meses, teniendo en cuenta siempre las condiciones y protocolos establecidos por la alerta sanitaria.

El equipo que lidera estas iniciativas está conformado por el Dr. Ignacio Serra, el enólogo Raúl Narváez, el facilitador intercultural Milton Almonacid y el articulador Eduardo Varela.

Opinión: Luces en el liderazgo femenino y cambio climático

Por Evelyn Silva Moreno, Jefa Nacional de Unidad de Gestión de INIA

Este año, la Organización de Naciones Unidas (ONU), ha hecho un llamado a conmemorar el el Día Internacional de la Mujer bajo el marco de los desafíos urgentes en sostenibilidad, con el lema “Igualdad de género hoy para un mañana sostenible”.

¿A qué se debe este énfasis? Según datos de la misma ONU, las mujeres representan el 80% de los refugiados climáticos siendo las primeras en sufrir las consecuencias de temperaturas extremas y desastres naturales. Esto se debe a que,  las mujeres y las niñas representan el mayor porcentaje de la población más pobre, y tienen mayor dependencia de los recursos naturales. Por otra parte, las mujeres están subrepresentadas cuando hablamos de la crisis climática, lo que se manifiesta en que más del 80% de los puestos de responsabilidad en materia de cambio climático, son ocupados por hombres, según el Instituto Europeo para la Igualdad de Género.

Las mujeres son en general las responsables de la alimentación familiar. Por lo cual, frente al cambio climático, han aplicado la innovación en los procesos para asegurar su sustento, mostrando así un liderazgo eficaz e influyente en sus comunidades, a través de procesos exitosos de adaptación para generar formas y cultivos más sostenibles.

Desde la Unidad de Gestión de la Innovación del Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Chile (INIA) hemos apoyado los procesos internos del Instituto para resaltar el rol de las mujeres en el mundo agrícola. INIA ha desarrollado e implementado una política de equidad de género que, además de disponer de mecanismos para resguardar la igualdad al interior de la institución, establece lineamientos para la dimensión externa, que se traducen en distintas acciones de vinculación del INIA con el entorno, con especial enfoque en las mujeres, para desarrollar I+D+i, extensión y transferencia que responda a sus necesidades actuales y futuras.

A pesar de los esfuerzos, aún queda mucho por avanzar. Es urgente incorporar la diversidad de miradas a la lucha contra el calentamiento global, priorizando, de forma integral, la forma en que tantas mujeres sobrellevan los estragos de la modificación del clima, haciendo frente a la falta de agua, la desertificación, y la pérdida de la calidad de las tierras, entre otros factores. Incorporar su mirada nos puede dar algunas luces del camino que necesitamos recorrer.

Si queremos alcanzar los objetivos de la Agenda 2030, y del Acuerdo de París en esta materia, debemos continuar incentivando economías territoriales lideradas por mujeres, además de fomentar y resguardar su participación como actoras climáticas, que nos permitan generar alternativas productivas y de equidad esenciales para los sistemas agroalimentarios sostenibles.

Mejor focalización y énfasis en calidad de vida marcan proceso de modernización de programas de Indap

  • Entre los principales desafíos asumidos por INDAP durante el periodo 2018-2022, destaca el proceso de modernización de sus principales instrumentos: el Programa de Desarrollo Local (Prodesal) y el Servicio de Asistencia Técnica (SAT). El énfasis principal de este trabajo fue mantener su foco productivo e incorporar un segundo eje: el bienestar social, elemento que además es un objetivo incorporado en la Política Nacional de Desarrollo Rural impulsada desde el Ministerio de Agricultura y sus servicios. Asimismo, se logró una migración de 2.538 usuarios del Prodesal al SAT, lo que permitió mejorar la focalización de ambos instrumentos.

La renovación del Prodesal promovió que productores con procesos productivos consolidados puedan migrar hacia otros programas como el SAT, instrumento que les otorga mayores posibilidades de crecimiento y acceso a más crédito y financiamiento. Así, ambos programas cumplen de mejor forma sus propósitos: el pequeño agricultor del nivel de autoconsumo y que exhibe mayor grado de vulnerabilidad social, accede a apoyos más pertinentes y oportunos que le permiten mejorar su calidad de vida y la de sus familias; A su vez, aquel productor que ha consolidado sus procesos productivos puede optar a más capacitaciones y créditos que le permiten avanzar aún más en sus procesos productivos.

Gloria Imio, usuaria de la comuna Osorno en la región de Los Lagos, tiene invernaderos con 50 mil plantines y migró del Prodesal al SAT. “Mi objetivo es crecer y tener un invernadero mucho más grande, más tecnológico y vender ojalá a nivel nacional. Quiero que esto sea más grande, tener un invernadero que sea especializado. Le agradezco mucho alProdesal por ese empujón que me dieron, he tenido hartos beneficios con ellos, ahora necesito un paso más, hay muchas cosas por hacer”, finalizó.

En el caso particular del Prodesal se redifinió su público objetivo y se focalizó en los llamados microproductores, definidos a partir de cinco variables: ingreso bruto por ventas, valor bruto de la producción, utilización de mano de obra familiar, índice tecnológico y productividad. Se trata de productores con pocos recursos productivos y activos, que desarrollan actividades agrícolas en ecosistemas frágiles, situación que se agrava por los efectos de la crisis climática. Por ejemplo, la escasez hídrica limita el potencial de sus unidades productivas. El nuevo énfasis del programa busca acrecentar los ingresos, a partir de la venta de excedentes al mercado, acción complementaria a las fuentes de ingreso habituales del hogar.

En tanto, el SAT entrega asesoría especializada a productores que pueden ser catalogados como “actores comerciales” e incorpora un elemento muy demandado: inversiones por un monto equivalente a $17.519.659.000 para el periodo 2021-2022. Complementariamente se modifica la extensión del plan de negocios a tres años.

El director nacional de INDAP, Carlos Recondo, destacó que, tras este proceso de modernización y actualización, “entre 2020 y 2021 logramos la migración voluntaria de 2.538 usuarios desde el Prodesal al SAT. Esperamos la migración de 373 usuarios durante el primer semestre de 2022, completando 2.911 usuarios migrados”.

La autoridad nacional también relevó otro de las acciones impulsadas en el proceso de actualización del Prodesal: el aporte de INDAP, más allá de su campo habitual de operaciones, al mejoramiento de las condiciones de vida de los productores de la Agricultura Familiar Campesina. “Esto significa aprovechar la presencia territorial y el conocimiento que los equipos técnicos de nuestra institución poseen para acercar la oferta de programas y servicios públicos a los productores vinculados a este programa. Incorpora un eje de acción en el programa que el elemento del Bienestar Social incorporado en la Política Nacional de Desarrollo Rural (PNDR) publicada durante 2020”, complementó.

Historia del Prodesal

Este programa se implementa a partir de 1997 y entrega de asesoría técnica e inversiones a pequeños productores agrícolas. Tiene cobertura nacional: opera en 254 comunas rurales de 15 regiones del país. Se ejecuta principalmente en colaboración con municipios, a través de sus equipos técnicos. En la actualidad atiende a cerca de 69.000 pequeños agricultores y es el programa de fomento con mayor presupuesto hasta 2021.

Cambio climático: presupuesto histórico de $44 mil millones para riego tiene INDAP este 2022

Un presupuesto histórico de riego de casi $44 mil millones para ser ejecutados este año, sumando los programas regulares y el Fondo de Emergencia Transitori0 (FET) por el Covid-19, deja la actual administración del Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) a las nuevas autoridades. Según Carlos Recondo, director nacional de la institución, “son tres veces más recursos que los recibidos en 2018 ($14 mil millones) y eso significa que respondimos”. 

Según el directivo, “el cambio climático es el desafío más grande que enfrenta hoy la agricultura. Ha golpeado duramente la actividad, con efectos muy negativos, y por lo tanto también es el mayor reto para instituciones como la nuestra, cuya tarea es el fomento productivo y el apoyo a la pequeña agricultura”. 

Esta realidad se ha expresado con matices, dependiendo de la zona. Según las conclusiones de los Talleres de Modernización del Agro y Adaptación al Cambio Climático que realizó la institución en todo el país entre 2019 y 2021 con participación de 800 agricultores, desde La Araucanía hacia el sur, que dependen del agua de las lluvias, el principal problema es la crisis hídrica, debido a las bajas precipitaciones, mientras que entre Atacama y O´Higgins, que históricamente han tenido riego, el foco está puesto en la falta de fiscalización o institucionalidad. 

El estudio también indica que un 92% de los productores se reconoce muy vulnerable ante el déficit hídrico y estima que pone en riesgo su labor agrícola, un 57% manifiesta que la eficiencia hídrica es vital para realizar su actividad y un 39% cree que problemas como la falta de regularización de los derechos de agua afecta su capacidad de producir alimentos. 

Estos talleres se implementaron tras la creación del Comité de Adaptación al Cambio Climático de Indap, con la participación de destacados académicos con Fernando Santibáñez, Rodrigo Callejas y Felipe Martin, cuyo objetivo fue definir acciones para proteger, potenciar y sustentar a la pequeña agricultura frente a este demandante escenario. 

Desde 2018 a la fecha, Indap ha actuado desde varios frentes para dar certezas de disponibilidad de agua y, también, avanzar hacia la tecnificación y la eficiencia en el uso de este recurso. A través de los programas de Riego Asociativo, Riego Intrapredial, Obras Menores y Bono Legal de Aguas se benefició a 18.490 usuarios en este período, se revistieron 168.329 metros de canales, se hicieron obras para acumular 1.313.337 m3 de agua y se tecnificaron 8.115 hectáreas. 

“Los recursos de riego crecieron como nunca y se financiaron proyectos asociativos e individuales que permitieron revestir canales, construir tranques, pozos noria y acumuladores de agua lluvia, junto con implementar riego tecnificado. Hoy uno revisa los programas de Indap relacionados con el riego y han pasado a ser los más importantes”, dice Carlos Recondo. 

También destaca la firma de convenios con la Dirección General de Aguas (DGA), “para hacernos cargo de regularizar derechos de aprovechamiento e incentivar la participación de los agricultores en las organizaciones de usuarios de aguas”; con la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), para construir, habilitar e inscribir 800 pozos para productores de los pueblos originarios de Biobío a Los Lagos, y con la Dirección de Obras Hidráulicas, para realizar acciones conjuntas de apoyo a los agricultores en los territorios. 

Otras medidas importantes fueron la implementación del Plan Caprino en la Región de Coquimbo, que con inversiones, asesoría especializada, convenios de cooperación y créditos busca potenciar el desarrollo sustentable de los productores de leche de cabra (la zona concentra el 69,5 de la masa caprina nacional); el uso de energías renovables (paneles fotovoltaicos) en los sistemas de riego, con 1.339 beneficiados entre proyectos individuales y asociativos, y la diversificación productiva, con fomento de cultivos más rentables en regiones como La Araucanía, Los Lagos y Aysén.

FAO: El té puede ayudar a transformar los sistemas agroalimentarios para poner fin a la pobreza y el hambre

La importancia económica del sector ha crecido en el curso de la pandemia, pero debe afrontar dificultades, afirmó el Director General de la FAO, Sr. QU Dongyu, en la 24.ª reunión del Grupo intergubernamental sobre el té.

Roma – La industria del té puede desempeñar un papel importante en la transformación de los sistemas agroalimentarios mundiales, pero debe superar importantes dificultades, aseguró hoy el Sr. QU Dongyu, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

“El té puede desempeñar un papel destacado en nuestro camino hacia la construcción de un mundo mejor en el que no se deje a nadie atrás”, dijo el Sr. QU en su discurso de apertura de la 24.ª reunión del Grupo intergubernamental sobre el té de la FAO

El sector del té requiere mucha mano de obra y proporciona empleo e ingresos a muchas de las comunidades rurales más pobres del mundo, incluidas las mujeres y sus familias. Los pequeños agricultores y los hogares agrícolas producen el 60 % del té de todo el mundo. Esto hace que el té contribuya de forma importante a la consecución de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Además, los ingresos por exportaciones de té representan una importante fuente de ingresos, especialmente para muchos países de ingresos bajos que necesitan divisas para pagar sus facturas de importaciones de alimentos y comprar bienes y servicios de los mercados mundiales.

“Para poner fin al hambre y la pobreza en el mundo, es fundamental que transformemos nuestros sistemas agroalimentarios, y el té puede ser un factor importante en esta transformación”, dijo el Sr. QU a los expertos gubernamentales, funcionarios y observadores internacionales que participaban en la reunión.

El té es la bebida que más se consume en el mundo después del agua, y representa una importante actividad económica, ya que se estima que el valor de la producción mundial de té asciende a casi 17 000 millones de USD y su comercio está valorado en unos 8 000 millones de USD anuales, según estadísticas de la FAO. 

El Director General también señaló que el té tiene una importante dimensión social, dado que reúne a las personas para que compartan historias, entablen amistades y superen las diferencias. 

Los datos muestran un aumento del consumo de té durante los confinamientos relacionados con la pandemia, cuando la gente pudo reconfortarse con una taza de té caliente en los momentos más difíciles, añadió.

Sin embargo, señaló el Director General de la FAO, el sector enfrenta una serie de dificultades que requieren atención urgente, en particular:

  • los efectos de la crisis climática;
  • la necesidad de mejorar la sostenibilidad de la cadena de suministro de té;
  • bajos niveles de productividad;
  • la presión de los precios y costos a los que hacen frente los actores de la cadena de valor.

Además, la producción de té puede provocar una mayor erosión de los recursos naturales, en particular de los suelos y del agua. La deforestación, la pérdida de biodiversidad, la erosión del suelo y la contaminación del agua son algunas de las dificultades que requieren atención urgente. Además, el sector también tiene sus propias vulnerabilidades, ya que los arbustos de té están sujetos a infestaciones recurrentes de plagas y enfermedades, que reducen el rendimiento y las cosechas. Por ejemplo, la enfermedad de las manchas grises del té puede provocar una pérdida importante de producción y de ingresos.

Los pequeños agricultores necesitan apoyo técnico y financiero para invertir en variedades resistentes a plagas y enfermedades y para lograr un crecimiento sostenible de la productividad. La Confederación Internacional de Pequeños Productores de Té puede proporcionar un valioso apoyo en este sentido, dijo el Sr. QU.

El Marco estratégico de la FAO, orientado a lograr una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida mejor para todos, sin dejar a nadie atrás, puede apoyar la transformación del sector del té, señaló el Sr. QU, añadiendo que este sector puede contribuir a lograr las cuatro mejoras.

Con motivo del Día Mundial de la Alimentación del año pasado, la FAO organizó un Diálogo sobre el té y el cafécon la finalidad de explorar la importancia cultural y económica de las dos bebidas.

Director nacional de Indap se reúne con el futuro subsecretario de Agricultura para conversar sobre los desafíos de la agricultura familiar campesina

Un relato detallado de la gestión de INDAP en su trabajo con la Agricultura Familiar Campesina y los alcances de su cobertura nacional, recibió el futuro subsecretario de Agricultura, José Guajardo Reyes, en la visita que realizó este martes al servicio en donde se reunió con el equipo directivo de la institución encabezado por su director nacional, Carlos Recondo.   

La nueva autoridad, que asumirá en la cartera que liderará el ministro Esteban Valenzuela, llegó a la cita acompañado con un equipo de asesoras, asesores y próximos encargados ministeriales, y como contraparte, además de Recondo, tuvo al subdirector nacional de INDAP, Luis Bravo, la jefa de Fomento, Francisca Silva; el jefe de Asistencia Financiera, Claudio Sabat, entre otros. 

En la conversación se profundizó en las distintas líneas de acción que asumió el servicio en los últimos años en torno a las prioridades que se trazó con la pequeña agricultura: agua y riego, comercialización, asociatividad y desarrollo rural. 

“Hemos tenido una muy buena reunión, hemos entregado toda la información que nos ha parecido pertinente que la nueva autoridad conozca”, indicó Recondo al término del encuentro. Enfatizó la disposición a seguir colaborando para que “la Agricultura Familiar Campesina siga teniendo los apoyos y las oportunidades que les otorgan los programas del INDAP. Nos parece que los procesos de cambio de administración obedecen a un mandato de la ciudadanía y por tanto debe ser de un carácter muy republicano la actitud que debemos tener para dar continuidad a este proceso”.  

El futuro subsecretario Guajardo, en tanto, se declaró “muy agradecido del intercambio de información”, coincidió en el carácter “republicano” de la cita y destacó que “INDAP es una institución tremendamente grande, muy vinculada al quehacer agrícola de nuestro país, sobre todo de los pequeños campesinos y hoy es más relevante todavía por la situación de Cambio Climático y déficit hídrico. Nos vamos muy satisfechos y esperamos seguir en contacto para futuras consultas”. 

Respecto de sus prioridades institucionales indicó que el programa de gobierno llama a “enfocarnos mucho en la Agricultura Familiar Campesina, en la asociatividad, el cooperativismo, que es una de las áreas que INDAP ha trabajado fuertemente, y el déficit hídrico y Cambio Climático. Pero también hemos hablado de la transversalidad, o sea no solo encerrarnos en un ministerio sino también verlo de muchas perspectivas y apoyarnos como gobierno. INDAP reúne todas esas condiciones que hoy día nosotros tenemos que potenciar dentro del programa que nos hemos trazado”. 

INDAP es el servicio más grande del Ministerio de Agricultura y con mayores recursos para la atención de los pequeños agricultores campesinos e indígenas, para lo que cuenta con 16 direcciones regionales que se despliegan en un total de 113 agencias y 23 oficinas de área.  En 2021 los usuarios de distintos programas de asistencia técnica y financiamiento fueron 162.211 en todo Chile. Un 46,9 % son mujeres, 7,43% son jóvenes rurales y 39% pertenece a algún pueblo originario y son atendidos especialmente con el Programa de Desarrollo Territorial Indígena – PDTI.

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