El hambre sigue en aumento y, en algunos países, empuja a comer langostas del desierto o cactus para sobrevivir

Con 45 millones de personas al borde la inanición, cuando eran 42 millones a principios de año y 27 millones en 2019, la agencia de la ONU calcula que el coste de evitar la hambruna en el mundo asciende ahora a 7000 millones de dólares, frente a los 6600 millones estimados a principios de 2021. 

El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas advirtió este lunes que sigue creciendo el número de personas que se encuentran al borde de la hambruna, mientras el número de personas que sufren un problema de hambre aguda se ha disparado y ha crecido en alrededor de tres millones de personas desde el inicio de año.

La cifra de quienes pasan hambre de forma aguda ha aumentado desde los 42 millones de principios de año, y los 27 millones de 2019, hasta los actuales 45 millones en 43 países.

Tras un viaje a Afganistán, el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos, David Beasley afirmó que “decenas de millones de personas se asoman a un abismo. Los conflictos, el cambio climático y el COVID-19 están aumentando el número de personas que padecen hambre aguda, y los últimos datos muestran que ahora hay más de 45 millones de personas que están al borde de la inanición“.

Beasley apuntó que la pandemia y los enfrentamientos no son la única fuente de problemas y apuntó a otros factores externos que aumentan la inestabilidad alimentaria.

“Ha subido el coste del combustible, se han disparado los precios de los alimentos, los fertilizantes son más caros, y todo esto alimenta nuevas crisis como la que se vive ahora en Afganistán, así como en las emergencias de larga duración en Yemen y Siria”, añadió.© PMA/Tsiory AndriantsoaranaLa pobreza y la sequía causaron una aumento grave del hambre en el sur de Madagascar.

Acabar con la hambruna ya cuesta 7000 millones de dólares

El Programa Mundial de Alimentos y sus socios humanitarios continúan intensificando sus esfuerzos para ayudar a millones de personas que se enfrentan al hambre. Sin embargo, las necesidades superan ampliamente los recursos disponibles en un momento en el que las fuentes de financiación tradicionales están sobrecargadas.

El coste de evitar la hambruna en el mundo asciende ahora a 7000 millones de dólares, frente a los 6600 millones estimados a principios de año.

“A medida que el coste de la ayuda humanitaria aumenta exponencialmente, necesitamos más fondos para llegar a las familias de todo el mundo que ya han agotado su capacidad para hacer frente al hambre extrema”, añadió.PMA/Saikat MojumderUn niño es alimentado en Cox Bazar, en Bangladesh. El COVID-19 puede aumentar el hambre en el mundo.

El hambre obliga a las familias a comer menos o saltarse comidas

Las complicaciones que sufre el Programa se extienden también a las familias que se ven obligadas a tomar decisiones devastadoras para hacer frente al aumento del hambre.

Un análisis de vulnerabilidad de la agencia de la ONU en 43 países demuestra que las familias se ven obligadas a comer menos, o a saltarse las comidas por completo, a alimentar a los niños en lugar de a los adultos y, en algunos casos extremos, a comer langostas, hojas silvestres o cactus para sobrevivir, como en Madagascar.

En otras zonas, las familias se ven obligadas a casar a los niños a una edad temprana o a sacarlos de la escuela, a vender sus bienes como el ganado o lo poco que les queda. Un caso extremo es el reportado por los medios de comunicación de Afganistán que señalan que las familias se ven obligadas a vender a sus hijos en un intento desesperado por sobrevivir.UNOCHA/Giles ClarkeNiños yemeníes desplazados en un asentamiento de Adén sostienen contenedores durante la distribución de agua, que se hace dos veces al día.

Enviar un contenedor de comida cuesta cuatro veces más que hace un año

La subida de los precios de los alimentos recientemente anunciada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación no solo provoca que los alimentos estén fuera del alcance de millones de las personas más pobres del mundo, sino que también aumenta el coste de la adquisición de la comida en los mercados mundiales.

 A esta coyuntura se suman los altos precios del combustible, que aumentan los costes de transporte y suponen una mayor presión sobre las cadenas de suministro mundiales: cuando hace un año el envío de un contenedor costaba 1000 dólares ahora cuesta 4000 o incluso más.

Durante este año, el Programa Mundial de Alimentos se ha embarcado en la mayor operación de su historia dirigida a 139 millones de personas en los 85 países en los que opera.

Esta labor abarca tanto las necesidades alimentarias y nutricionales de emergencia, como el trabajo con los socios para fortalecer la resiliencia y aumentar la autonomía de las personas más pobres y vulnerables del planeta.

Radiografía de las principales crisis alimentarias

© PMA/Marco Di LauroUna familia se dirige a casa después de recibir raciones de alimentos del PMA en un centro de distribución en las afueras de Herat, Afganistán.

Afganistán

Las recientes evaluaciones muestran que unos 24 millones de personas padecen hambre aguda debido al devastador impacto de las múltiples sequías que, combinado con la situación de colapso económico que vive el país, conduce a las familias al borde del abismo justo antes de la llegada de un duro invierno.

El Programa está aumentando su apoyo para asistir a 23 millones de personas y se estima que necesita 220 millones de dólares al mes en 2022.© UNICEF/Esiey Leul KinfuUna niña de tres años de Tigray, Etiopía, come galletas de alto contenido calórico para mejorar su nutrición.

Etiopía

En la nación del Cuerno de África se prevé que más de 4,3 millones de personas en el norte del país se enfrentarán a una situación de hambre aguda en septiembre, y que más de la mitad de ellas, 2,2 millones, estarán en situación de emergencia.

A medida que se intensifica el conflicto en el país, y a falta de un análisis actualizado, se espera un empeoramiento significativo de la situación y que un máximo de siete millones de personas se enfrente al hambre aguda en todo el norte de Etiopía. El Programa Mundial de Alimentos necesita 245 millones de dólares para la respuesta humanitaria en tres regiones: Afar, Amhara y Tigray.© UNICEF/Lalaina RaoelisonEl sur de Madagascar está experimentando su peorsequía en los últimos 40 años. 

Madagascar

La sequía que azota el sur de la nación insular africana provoca que haya más 1,3 millones de personas en situación de hambre aguda de las cuales 512.000 se encuentran en situación de emergencia.

La falta de lluvia durante la temporada de siembra augura otra mala cosecha y la desesperación de las familias, que recurren a medidas de supervivencia extremas como comer langostas, hojas silvestres y hojas de cactus con las que se suele alimentar al ganado.

La agencia de la ONU está ampliando su respuesta y necesita urgentemente 69 millones de dólares en los próximos seis meses para llegar a un millón de personas.PMA/Marwa AwadNiños comiendo una sopa preparada con suministros del Programa Mundial de Alimentos en Pibor, Sudán del Sur.

Sudán del Sur

Las necesidades humanitarias en la nación africana son mayores que los recursos de los que dispone el Programa Mundial de Alimentos para responder a esta crisis. La situación ha empeorado por las inundaciones que se han tragado pueblos enteros.

Hay 7,2 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria grave, de las cuales más de 1,4 están en situación de emergencia y más de 100.000 se enfrentan a niveles de hambre catastróficos.

La agencia necesita urgentemente 568 millones de dólares para mantener sus operaciones durante los próximos seis meses. Los importantes déficits de financiación ya han obligado a recortar las raciones para poder redirigir los recursos a las personas más vulnerables en riesgo de hambruna.   © WFP/Hussam Al SalehNiños reciben pan en Alepo, Siria, donde el PMA ayuda en la distribución de comida. 

Siria 

Más de 12 millones de personas en Siria no saben la procedencia de su próxima comida, y cuenta con un nivel de inseguridad alimentaria más alto que en cualquier otro momento del conflicto que sigue asolando al país por más de una década.

La suma de los enfrentamientos con los desplazamientos masivos de población, más las repercusiones de la crisis financiera en el Líbano, el descenso del valor de la libra siria y la pérdida de puestos de trabajo a causa del COVID-19 han contribuido al deterioro económico de Siria.

La financiación que necesita el Programa solo alcanza el 31% y necesita urgentemente casi 700 millones de dólares hasta febrero de 2022 para seguir apoyando la supervivencia de unos 5,8 millones de personas que dependen de la asistencia alimentaria de la agencia.©PMA/Annabel SymingtonKarima, de 7 años, ve cómo su madre prepara pan en Yemen, donde el conflicto ha agravado la fatla de alimentos.

Yemen

Más de la mitad de la población del país árabe (16,2 millones) se enfrenta en estos momentos a una situación de un hambre aguda y cinco millones de personas se encuentran en situación de emergencia.

Además del conflicto en el país, la devaluación del riyal yemení y el aumento de los precios de los alimentos imposibilitan que los yemeníes de a pie puedan comprar alimentos básicos.

El Programa Mundial de Alimentos proporciona asistencia alimentaria de emergencia a casi 13 millones de personas, ya sea en forma de raciones en especie, vales o dinero en efectivo

Sin embargo, unos tres millones de sirios siguen recibiendo asistencia en meses alternos debido a la escasez de fondos y la agencia corre el riesgo de quedarse sin alimentos antes de que termine el año. Para mantener los niveles actuales de asistencia durante los próximos 6 meses se necesitan 802 millones de dólares

Agricultores de Santa Juana y Hualqui afectados por temporal de viento y lluvia en septiembre reciben recursos de Indap

Un total de 87 agricultores de Santa Juana y Hualqui recibieron recursos por parte de Indap para reponer las pérdidas que sufrieron tras el temporal de viento y lluvia que los afectó el mes de septiembre.

   Las entregas de recursos se realizaron en dos ceremonias simbólicas -que contaron con el debido distanciamiento social, uso de mascarillas y aforo limitado- con agricultores y autoridades.

    El director regional de Indap, Odín Vallejos, sostuvo que la entrega de estos recursos les permitirá reconstruir infraestructura productiva, principalmente invernaderos de hortalizas, flores y plantas ornamentales. “Recibimos la solicitud de los agricultores quienes junto al equipo técnico del Prodesal plantearon la necesidad de contar con recursos para comprar materiales e insumos para volver a levantar sus sistemas productivos”.

“En esta ocasión hemos entregado un total de $8.480.000 a 40 usuarios de Santa Juana y un total de $6.000.000 a 47 agricultores del Prodesal de Hualqui”, agregó Odín Vallejos.

  De igual forma se entregaron recursos del Programa de Riego Intrapredial (PRI) de Indap a 8 agricultores de Santa Juana (4) y Hualqui (4) por un total de $47.470.000 para implementar proyectos de riego por goteo y aspersión para mejorar la producción agrícola de hortalizas bajo plástico y al aire libre, cultivos tradicionales, praderas y frutales menores como frutillas y arándanos.

  En Santa Juana la ceremonia se efectuó en el teatro municipal, donde participaron 44 agricultores del Prodesal, la Alcaldesa de Santa Juana, Concejales, Director Regional de Indap y el Jefe del Área Indap Concepción. Entre los beneficiarios, se encontraba Lorena Fonseca del sector Curamavida, quien perdió por completo su invernadero, y que con los recursos de Indap podrá adquirir materiales e insumos para volver a reconstruirlo.

   En Hualqui, la entrega simbólica se efectuó en el salón de honor del Cuerpo de Bomberos de Hualqui, donde participaron 51 agricultores, el Director Regional de Indap, el Alcalde (s) de la Municipalidad de Hualqui, el Jefe del Área Indap Concepción, y el equipo técnico del Prodesal. Entre los agricultores presentes, Patricia Bastidas del sector Unihue, afirmó que los recursos que le entregaron para implementar su proyecto de riego con aspersión le ayudará a regar de forma regular sus cultivos “estoy muy agradecida y emocionada, ya que jamás pensé que podría tener un proyecto de esta envergadura, pero con la ayuda de Indap y Prodesal, mi sueño se hizo realidad”.

   Ambas comunas cuentan con el programa Prodesal -que funciona en alianza entre Indap y los municipios- atendiendo con asesoría técnica 437 agricultores en Santa Juana y a 377, en Hualqui.

Nueva tecnología ofrece disminuir costos, aumentar productividad y reducir huella de carbono de agricultores

Proyecto Fondecyt liderado por el académico de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la U. de Chile, Osvaldo Salazar, propone impulsar la agricultura sustentable del futuro a través de espectrómetros portátiles, equipo que permite entregar un detallado plan de manejo de fertilidad de los suelos. El instrumento, que ofrece resultados de forma inmediata a través de un celular, reduce el valor de este servicio desde 50 mil a 5 mil USD. La iniciativa, desarrollada en colaboración con la Universidad de Sidney, busca acompañar a agricultores de todo el país en la implementación de esta tecnología y desarrollar un mapa con más de 1.000 muestras de suelos entre Coquimbo y Aysén.

“Imagínense en el futuro solo con una medición poder entregarle de inmediato al agricultor o agricultora un plan de manejo de la fertilidad de suelos en una sola visita…”. Así destaca Osvaldo Salazar, profesor de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, el potencial de los espectrómetros portátiles de infrarrojo cercano (NIR), tecnología de reciente desarrollo que permite estudiar y monitorear la fertilidad de los suelos de manera inmediata y a bajo costo.

¿Cuál es la importancia de esta herramienta para estudiar y monitorear los suelos? El equipo entrega in situ una serie de datos sobre propiedades del suelo: pH, carbono orgánico, cationes y contenido de arcilla, solo con un scan del suelo que toma 5 segundos, y cuyos resultados se visualizan en un celular a través de la interfaz de una App. De esta forma, la información recogida puede ayudar a disminuir los costos y aumentar la productividad de sistemas agropecuarios, por ejemplo, determinando cultivos apropiados, identificando cantidad de carbono en los suelos y mejorando la eficiencia en el uso de fertilizantes, productos que en el último tiempo han elevado de forma considerable su precio.

Pero su utilización no solo traería beneficios productivos, sino también a nivel ecosistémico. El académico de la Universidad de Chile, quien desarrolla un proyecto Fondecyt para la implementación de esta tecnología en la agricultura, explica que muchos agricultores -sobre todo pequeños- hoy no utilizan el análisis de suelos porque es costoso y tienen muy interiorizada la práctica de fertilizar mediante recetas, lo que a veces resulta en una aplicación desmedida de nitrógeno y fósforo. “Estos elementos tienen un impacto directo en la emisión de óxido nitroso, que participa en la destrucción del ozono estratosférico y es un potente gas de efecto invernadero, y en la eutrofización de las aguas. De hecho, la agricultura ha sido identificada como uno de los principales aportantes a este proceso, que se aprecia -por ejemplo- en la proliferación de algas en los cuerpos de agua. El nitrógeno y el fósforo son su alimento, por lo que crecen y al ir muriendo y descomponiéndose agotan los niveles de oxígeno del agua. Es como un espiral de degradación en el que todo el sistema acuático finalmente termina muriendo”.

En este sentido, plantea que apoyar a los agricultores a optimizar el uso de suelos mediante esta herramienta presenta un enorme potencial para disminuir los efectos ambientales de la actividad, particularmente sobre los sistemas acuáticos y su incidencia en el avance del cambio climático. Es por eso que otro de los objetivos del proyecto apunta a impulsar una agricultura sustentable a distintas escalas de producción y ayudar a disminuir la huella de carbono del sector. Osvaldo Salazar destaca que en este ámbito hoy existen diferentes grupos de investigación abordando los desafíos y consecuencias del cambio climático sobre los suelos y sus efectos en la producción de alimentos en los agroecosistemas. “Además, los suelos son considerados un importante reservorio de carbono que puede contribuir al secuestro del carbono de la atmósfera. Por lo tanto, es necesario poder desarrollar herramientas que permitan mejorar la predicción de los niveles de nitrógeno, carbono y de la fertilidad de los suelos de forma rápida y a bajo costo”, enfatiza.

El investigador aclara que el estudio y monitoreo de suelos no es algo nuevo y que este servicio hoy es realizado principalmente a través de espectrómetros de laboratorio. Sin embargo, el proceso tiene un valor cercano a los 50 mil USD y puede demorar -por lo general- unas dos semanas. Estos nuevos equipos móviles, en cambio, ofrecen resultados inmediatos, sin tener que enviar muestras de suelo a laboratorios, y por un costo aproximado que hoy alcanza los 5 mil USD, valor que probablemente bajará a futuro. “No es más que una linterna”, comenta el profesor Salazar, quien espera que esta herramienta pueda integrarse como un elemento más a la agricultura digital y sustentable del futuro junto a otras tecnologías como el uso de drones, la observación satelital y los sensores para riego. La integración de estos elementos, en definitiva, permitirá la rápida toma de decisiones en los campos.

Mapa con 1.000 suelos de Chile

La iniciativa de la Universidad de Chile, desarrollada en colaboración con el Instituto de Agricultura de la Universidad de Sidney, busca acompañar a agricultores de todo el país en la implementación de esta tecnología y entregar asesoría en la gestión de los suelos a través de la interpretación de sus resultados. Pero otra de las metas del proyecto es desarrollar un mapa con más de 1.000 muestras de suelos entre Coquimbo y Aysén. “Chile es un laboratorio de suelos, en el sentido de que tiene una tremenda variabilidad de tipos de suelos, característica que hace interesante su estudio a nivel global. Nuestra meta inicial era llegar a 500 muestras de suelos, pero esa meta ya la cumplimos en el segundo año. Entonces, nuestra siguiente meta es llegar a 1.000 muestras de suelo de campos de agricultores y agricultoras en los siguientes dos años”, explica Osvaldo Salazar.

El objetivo, plantea, es llegar a tener la mayor base de datos de los suelos de Chile, una especie de librería de suelos. “Estamos trabajando en un catálogo de suelos muestreados con los resultados de los análisis y eso quedará como un recurso de libre acceso. Es una fotografía de los suelos en un momento, entonces a futuro puede hacerse una nueva fotografía y eventualmente evaluar cambios. Por otra parte, a futuro pensamos trabajar en mapas digitales específicos de los niveles de carbono, nitrógeno, PH, etc. Entonces, el día de mañana se pueden tener distintas capas de información y sobre eso también tomar decisiones a nivel territorial”, indica.

“Nosotros vamos recolectando muestras de suelo a una profundidad de 30 centímetros, que es la profundidad estándar en la que se están haciendo los mapas de suelo a escala mundial”, detalla el académico, quien plantea que este equipo complementa otros modelos elaborados a partir de la observación satelital o los sensores remotos, que entregan una imagen de la superficie del territorio. De esta forma, es posible conocer no solo la composición de los primeros centímetros del suelo, sino también lo que ocurre a mayores profundidades.

Respecto al trabajo actual, el investigador señala que también están desarrollando algoritmos propios para una interpretación sistemática de los indicadores y así entregar una asesoría más eficiente. “Esperamos poder calibrar los equipos y tener un software como primer prototipo. Para una segunda etapa quizás podamos desarrollar un sitio web para un servicio gratuito más masivo, porque sabemos que pese a las mayores facilidades puede seguir siendo restrictivo para algunos agricultores pequeños”. En esta línea, destaca que actualmente trabajan en esta iniciativa con todo tipo de agricultores, grandes, medianos y pequeños, “desde productores con más de 3 mil hectáreas hasta agricultores mapuches que cultivan a escala más reducida. Todos, de forma muy colaborativa, nos han permitido entrar a sus predios y recolectar muestras”.

El especialista de la U. de Chile comenta que esta tecnología también puede contribuir al ordenamiento territorial, identificando los suelos más aptos para la agricultura o aquellos que, por sus características y niveles de carbono, pueden ser prioritarios para la conservación, por ejemplo, los suelos de bosque nativo. En términos generales, “se puede monitorear la fertilidad de todo tipo de suelos en cualquier ecosistema, sea forestal, desierto, turbera o agrícola, solo por mencionar algunos”. Por lo mismo, representa un equipo útil también para la gestión a futuro asociada a los distintos escenarios de cambio climático, por ejemplo, evaluando la salinidad de los suelos. “El SAG, con el que también colaboramos, nos ha pedido datos de la conductividad eléctrica relacionada con la salinidad de los suelos. Esta información es relevante frente al avance del cambio climático y la reducción de las lluvias, lo que provoca una mayor acumulación de sales y una menor productividad de los cultivos”, sostiene.

Texto: Cristian Fuentes Valencia
Prensa UChile

La primera hambruna del cambio climático se desata en Madagascar

En total, unos 1,3 millones de malgaches sufren en distintos grados por la grave carestía de alimentos. Varías sequías consecutivas en los últimos cinco años, un nuevo fenómeno de tormentas de arena probablemente causado por la erosión del suelo y la deforestación de los últimos 20 a 30 años se han aliado junto con la pandemia de COVID-19 para crear una tormenta perfecta que ha impedido al país cultivar y recoger las cosechas.

La sequía más intensa que vive Madagascar desde hace 40 años, junto con otros fenómenos medioambientales provocados por el hombre, ha desatado la que el Programa Mundial de Alimentos considera “primera hambruna del cambio climático”.

“Tenemos algunos focos de fase 5 de la Clasificación Integrada de Seguridad Alimentaria, lo que significa condiciones similares a la hambruna. Esta es básicamente la única, quizá la primera, hambruna por el cambio climático en la tierra”, dijo Arduino Mangoni, director adjunto del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Madagascar.

Tras una reciente y “desgarradora” visita a un centro de nutrición de emergencia en el sur del país, el funcionario de la agencia de la ONU dijo que se había encontrado con “el silencio y la falta de alegría”: niños mirándote fijamente y hechos realmente de piel y huesos.

“He estado trabajando con el Programa en varios países de este continente, en varias emergencias, incluyendo la República Democrática del Congo, la República Centroafricana, en Darfur, y nunca he visto a los niños en la situación en la que estos se encuentran”.© PMA/Tsiory AndriantsoaranaLos residentes de las comunidades afectadas por la sequía de Ifotaka, en el sur de Madagascar, recogen la ayuda alimentaria que proporciona el Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA).

La peor sequía que se recuerda

En declaraciones a los periodistas en Ginebra a través de Zoom, Mangoni explicó que la región se ha visto afectada por la sequía más intensa de los últimos 40 años. “Las personas mayores a las que asistimos en el sur, no dejan de decirnos que este es el fenómeno más grave —el Kéré, lo llaman— desde 1981″, dijo.

En total, unos 1,3 millones de malgaches sufren en distinto pero alto grado por la carestía de alimentos. Todo ellos entran en las fases 3, 4 y 5 de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria, según los últimos datos disponibles de abril. Las próximas previsiones se publicarán a finales de año.

El número de personas en fase 3 y superior, alrededor de 1,3 millones, es ahora mayor que en 2016, durante la crisis que desencadenó el fenómeno meteorológico de El Niño, continuó el funcionario de la agencia, señalando que, de hecho, había poca diferencia entre las categorías de 3 a 5.

“Si miramos las previsiones para los próximos meses, la situación es muy alarmante”, dijo, señalando que las tendencias desde el año pasado han subido.

“Así, si sólo nos fijamos en la categoría 4, alrededor de 200.000 personas (estaban) en esta categoría en el último trimestre del año pasado. Ahora, tenemos alrededor de medio millón; con una previsión de personas en la fase 5 también de alrededor de 30.000, de aquí a finales de año, cuando los nuevos resultados de la clasificación estén disponibles”, explicó el técnico.

Una hambruna consecuencia del clima

A diferencia de las otras hambrunas en Yemen, Sudán del Sur y Etiopía, que son provocadas por los conflictos, la crisis de Madagascar es probablemente el resultado de factores climáticos devastadores, señaló el funcionario del programa de alimentos.

“Tenemos algunos fenómenos agudos, como… sequías consecutivas en los últimos cinco años, un nuevo fenómeno de tormentas de arena probablemente causado por la erosión del suelo, la deforestación de los últimos 20 a 30 años y después, por supuesto, las consecuencias, y los efectos del COVID-19“, indicó.

Debido al impacto de la pandemia en el turismo y las cadenas de suministro, los aldeanos que habían buscado antes trabajo en las ciudades durante las épocas de escasez, se han quedado sin esta alternativa, dijo Mangoni.

Aumento del precio de los alimentos y del agua

La gente también ha agotado sus técnicas habituales de supervivencia, como la venta de sus utensilios de cocina: “Tenemos precios altos, la inflación es asombrosa, sobre todo en los precios de los alimentos, incluida el agua”, añadió. “Y también sufrimos inseguridad, hay un nuevo fenómeno llamado dahalo, los bandidos que asolan la zona”.

Según el Programa Mundial de Alimentos, se cree que unos 500.000 menores de cinco años están desnutridos; se estima que 110.000 de ellos sufrirán desnutrición grave de aquí a abril de 2022.

“Estos son los niños que corren el riesgo de morir si no reciben apoyo”, dijo Mangoni, añadiendo que medir los efectos de la hambruna en los bebés muy pequeños es complicado, ya que a menudo no se registran las muertes en los menores de seis meses.

Para ayudar a los más necesitados, el PMA ya ha ampliado los programas de racionamiento y nutrición; también tiene previsto llegar a más de un millón de personas en fase de emergencia 3 a 5 a partir de diciembre, que es el momento álgido de la temporada de escasez; “hasta la próxima buena cosecha”, que se espera que llegue en abril de 2022.

Para proporcionar esta ayuda de emergencia durante los próximos seis meses, la agencia ha solicitado 69 millones de dólares.

SAG Biobío evalúa positivamente plan de capacitación dirigido a la Agricultura Familiar Campesina

Una positiva evaluación de la implementación del plan de fiscalización dirigida, principalmente, a la Agricultura Familiar Campesina realizó el Director Regional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Biobío, Iván Ramírez, luego de finalizar el programa piloto “Fiscalización con sentido”, en las comunas de Negrete y Hualqui, a través del cual se busca asegurar el cumplimiento de las regulaciones orientadas a mantener y mejorar la sanidad vegetal y animal del país.

Al respecto, el directivo indicó que “este programa nace como una forma de apoyar a los pequeños agricultores y agricultoras, quienes muchas veces tienen dificultades para acceder a la información vigente y entender, en algunos casos, el alcance de las normas que deben cumplir en el marco de la acción del SAG. Por ello, con este programa esperamos disminuir las brechas de desigualdad existente en el mundo rural y mejorar las condiciones de competitividad de la agricultura familiar campesina”.

Por su parte, el coordinador del Programa Fiscalización con Sentido en Biobío, Juan Pablo Becerra, indicó que “este es un programa bien innovador y consiste en no solo acompañar al agricultor al momento de la fiscalización, sino que también en detectar las brechas y poder realizar capacitación sobre éstas para poder solucionarlas. Trabajamos en dos áreas. Una tiene que ver con la trazabilidad bovina, en la comuna de Hualqui, donde chequeamos que ellos efectivamente tengan sus dotaciones de animales inscritas en el Sistema Informático del SAG, que utilicen los formularios de compra y venta de animales, que los tengan con sus aretes oficiales (DIIOs) registrados,  y en Negrete, en el área de plaguicidas, en la cual verificamos el correcto uso de los plaguicidas, el uso de los equipos de protección personal y que tengan una bodega conforme a la normativa para el almacenamiento de estos productos, entre otros aspectos”.

Este programa, de alcance nacional, consta de tres etapas. La primera, consistía en una visita a los agricultores para levantar un diagnóstico entre lo que hacen y lo que deberían hacer según la norma de uso, aplicación y almacenamiento de plaguicidas y/o trazabilidad animal. Luego los seleccionados/as participaron en una capacitación técnica-práctica para mejorar aquellos puntos en que tenían debilidades o falta de información, con el fin de generar espacios para capacitarlos en los aspectos que más les cuesta cumplir de la normativa, de manera que les permita hacer un buen uso de la regulación. Finalizando con una fiscalización para verificar sus cambios conductuales.

En este sentido, Nadia Valdebenito, del vivero de plantas “Jardín Trinidad” de Negrete, señaló que “gracias a las capacitaciones sobre los plaguicidas sabemos que tenemos que hacer para cumplir la normativa, sobre como guárdalo, el uso de un libro de campo y como usarlo, porque hay que respetar lo que dice la etiqueta, ahora entendemos y tenemos más claro lo que debemos hacer”.

Mientras que Katharina Heller, del fundo La Higuera de Hualqui, valoró la iniciativa. “El año 2019 me hice cargo del campo y me vi obligada a introducirme en la trazabilidad animal. Esta es una buena medida para entender mejor el funcionamiento del programa, es la única forma de asegurarnos que el mercado vaya incrementando y mejorando… El fiscalizador me ayudo a entender mejor la forma en que está armada la plataforma, a corregir algunos problemas de información que habíamos cargado, ha sido muy útil”.

Programa Fiscalización con Sentido

Fiscalización con sentido es parte de los compromisos asumidos por el Servicio en el contexto de la Comisión de Agilización de Normativa, que opera desde el año 2018 y que es encabezada por el Ministerio de Agricultura, el SAG y diversos actores del sector privado, con el fin de modernizar y mejorar tanto la normativa como los trámites para fortalecer y agilizar el desarrollo de la agricultura nacional, además, de hacerse parte de la Política Nacional de Desarrollo Rural.

El consumo diario de sal en América supera hasta tres veces el recomendado para prevenir enfermedades

La comida procesada contiene una alta cantidad de sal y es la principal proveedora de ese alimento en el continente, donde cada persona ingiere entre 8,5 y 15 gramos de sal al día. La agencia sanitaria panamericana recuerda que los males cardiovasculares son la principal causa de muerte y presenta nuevas metas para reducir el consumo de sodio.

Más de la mitad de los decesos por enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte en el continente americano, tiene que ver con una presión arterial alta, una condición que padecen entre el 20% y 35% de los adultos en la región y que puede agudizarse con el consumo excesivo de sal. Las muertes anuales atribuidas a la hipertensión ascienden a 9,4 millones.

Sin embargo, el consumo diario de sal de cada habitante de América supera con creces la cantidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud para evitar ese padecimiento.

La recomendación es una ingesta de menos de cinco gramos de sal al día, pero según los datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el promedio de ese consumo individual en la región oscila entre los 8,5 y los 15 gramos.

Las evidencias médicas han demostrado que comer menos de 5 g de sal (menos de 2 g de sodio) puede reducir la presión arterial y el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidente cerebrovascular y cardiopatía coronaria.

Para hacer frente a este nocivo hábito de consumo, la OPS presentó este jueves unas nuevas metas regionales para la reducción de la sal en la dieta de la población, que se enfocan en disminuir el contenido de sodio en los alimentos procesados consumidos frecuentemente toda vez que en muchos países, gran parte del sodio alimentario (entre el 70% y el 80%) proviene de comida elaborada como pan, cereales y granos; carnes procesadas y productos lácteos.

El director de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la OPS recordó que los países acordaron reducir el consumo mundial de sal en un 30% para 2015.Dominio públicoLas dietas basadas en el consumo de elevadas cantidades de sal y grasas trans incrementan el riesgo de sufrir un ataque al corazón un 21 % y el de muerte un 28 %.

La pandemia empeoró el panorama

“Pero la pandemia de COVID-19 ha empeorado la situación al crear nuevos desafíos para la prevención y control de los factores de riesgo debido a los confinamientos y cambios significativos en los estilos de vida, que incluyen un aumento en el consumo de productos no saludables”, añadió Hennis, urgiendo a los gobiernos a acelerar las provisiones para alcanzar ese objetivo.

Las metas publicadas hoy actualizan las establecidas en 2015 y presentan umbrales máximos de sodio para 16 categorías y 75 subcategorías de productos alimenticios a reformular.

El precio a pagar

La OPS enfatizó que el consumo de sal no sólo cuesta vidas, sino que supone una carga onerosa e incide en los esfuerzos de desarrollo de los países.

Detalló que los costos directos e indirectos de la hipertensión representan entre 5% y 15% del Producto Interno Bruto de las economías de renta alta, y entre 2,5% y 8,0% de las de América Latina y el Caribe.

“El consumo excesivo de sal tiene grandes repercusiones en el crecimiento económico y la fuerza laboral productiva de los países”, apunta el documento de publicación de las metas.

La Organización afirmó que la reducción de la sal alimentaria en la población es la medida de salud pública más eficaz en términos de costos para bajar la presión arterial y la mortalidad. “Puede salvar vidas, rescatar la economía y los sistemas de atención de salud de los países de bajos y medianos ingresos”, recalcó.Los niños obesos tienen más probabilidad de sufrir de diabetes tipo 2, asma, dificultades para respirar, problemas musculares, disfunciones cardiacas, así como problemas psicológicos y aislamiento social. Foto: Rocío Franco/Noticias ONU

Reglas vinculantes

Pero conseguir la disminución de sal en los alimentos procesados implica una serie de acciones que requieren de la cooperación no sólo del gobierno, sino de todos los sectores de la sociedad, especialmente de las empresas del rubro alimentario, donde median muchos intereses económicos.

El asesor regional en Nutrición y Actividad Física de la OPS, Fabio Da Silva Gomes, señaló que las nuevas metas son una herramienta más de apoyo al conjunto de políticas regulatorias que han ido avanzando en la región para reducir la oferta y demanda de productos con exceso de sodio, como el etiquetado frontal de advertencia y la regulación de la publicidad de estos productos.

No obstante, aseveró que no es suficiente apelar al apego voluntario a las medidas pertinentes para reducir el sodio de los alimentos procesados.

“Si queremos lograr cambios sustantivos necesitamos que estas metas se adopten con un enfoque regulatorio en lugar de voluntario. Esa es la única forma en la que los países podrán reducir la ingesta media de sal en la población para el 2025, en un contexto en el que las ventas de los productos procesados y ultraprocesados con contenido excesivo de sodio sigue creciendo”, puntualizó Da Silva Gomes.

En línea con esta declaración, el documento con las metas hace hincapié en que los enfoques obligatorios proveen los recursos jurídicos, financieros y humanos necesarios para garantizar la aplicación y la adopción de mecanismos apropiados de seguimiento del proceso de disminución del sodio de la comida.

“Con la reformulación obligatoria se podrían lograr sistemáticamente mayores reducciones del consumo de sal que con acuerdos voluntarios y se podrían obtener también mayores mejoras de los años de vida ajustados en función de la discapacidad y de la calidad”, indica.Las dietas ricas en cereales integrales y verduras son más sanas y tienen menos impacto ambiental. Foto de archivo; PNUMA Asia Pacífico

Concientizar a la población

Con respecto a los consumidores, la OPS aseguró que se ha observado que cuando el consumo de sal se reduce gradualmente, las personas prefieren los alimentos menos salados.

Asimismo, consideró que las campañas de concientización son útiles siempre y cuando estén acompañadas de otras medidas eficaces, como la reducción del contenido de sodio de los productos procesados y ultraprocesados, las restricciones de la comercialización, el etiquetado frontal y la promoción de entornos más sanos, por ejemplo, en las escuelas.

“La educación es una herramienta imprescindible para mejorar la salud de la población y hay que apoyarla plenamente. La reducción del contenido de sodio de los productos alimenticios es una opción de política complementaria, igual que el etiquetado frontal y las restricciones de la comercialización”, argumenta el documento.

Agricultores del Prodesal Indap Los Ángeles reciben 48 mil plantas de hortalizas y frutales para aumentar su producción

Disponer de una mayor cantidad de frutas y verduras para la venta directa y probar las nuevas variedades de hortalizas –que aún no llegan al mercado- son los objetivos que busca el equipo del programa Prodesal Los Ángeles “Rubro Hortalizas” con la entrega de 48.000 plantines de hortalizas y frutales a más de 300 pequeños agricultores vinculados al programa que se ejecuta en convenio entre Indap y la Municipalidad de Los Ángeles.

La distribución de plantas -que se extenderá hasta el mes de diciembre- se inició con una entrega simbólica a 15 usuarios del Prodesal, en el predio de los agricultores Jessica Ramos y José Fernando Bustamante, ubicado en el sector Chacayal Norte, comuna de Los Ángeles.

   La entrega contó con la participación del director regional de Indap Biobío, Odin Vallejos, el jefe del Área Indap Los Ángeles, Claudio Garcés, la encargada de la Unidad de Innovación y Fomento de la Municipalidad de Los Ángeles, María José Rodríguez, el coordinador del Prodesal Los Ángeles, Fernando Rioseco, y el equipo técnico del Prodesal “Rubro Hortalizas”, liderado por Víctor Vásquez.

  Odín Vallejos, director regional de Indap Biobío, destacó que esta entrega se enmarca en la planificación anual del programa Prodesal de Los Ángeles, permitiéndole a los agricultores aumentar y diversificar su producción, “en esta ocasión se les está entregando plantines de tomates, pepino, sandía, melón, zapallo, morrón, ají, brócoli, coliflor y nuevas variedades de repollo”.

    De igual forma, Fernando Rioseco, coordinador del Prodesal, agregó que las nuevas plantas les ayudan a aumentar el stock de hortalizas que venden de forma directa en sus predios y en la Feria del Prodesal Plaza Pinto, que funciona todos los viernes desde las 8.30 hasta las 14.00 horas. “es muy importante que los agricultores cuenten con un volumen para la venta y no solo para autoconsumo, ya que la mayoría de los usuarios comercializa en sus predios y en la Feria Plaza Pinto”.

    Entre los agricultores beneficiados se encuentra Lilibeth Véjar del sector Chacayal Sur, quien trabaja con apoyo del Prodesal hace 4 años, dedicándose a la producción de hortalizas bajo plástico, “para nosotros es muy bueno recibir estos plantines, ya que nos ayuda a mejorar la calidad de las hortalizas y a contar con nuevas variedades”.

     Actualmente el programa Prodesal de Los Ángeles atiende a 686 usuarios, a través de un equipo técnico integrado por un Coordinador, 4 Profesionales y 8 Técnicos. Su ejecución se realiza mediante un convenio entre Indap y la Municipalidad, donde el aporte de cada uno corresponde a 190 millones y 61 millones, respectivamente.

Jessica Ramos: La emprendedora Prodesal detrás de los plantines

  Tras años en el programa Prodesal Los Ángeles, Jessica Ramos, pronto migrará al Servicio de Asesoría Técnica – SAT de Indap, gracias al nivel productivo y comercial que ha logrado a través de la venta de hortalizas –junto a su esposo José Fernando Bustamante- y mediante su emprendimiento de elaboración de plantines bajo el nombre “Huertos ERTA: en familia cultivamos todo con cariño”.

  Ella es la protagonista detrás de los plantines que se están distribuyendo a más de 300 agricultores del Prodesal, lo cual la llena de alegría, puesto que gracias a los plantines ha mejorado su calidad de vida y da trabajo a otros agricultores.

   Actualmente tiene pedidos desde Mulchén, Nacimiento, Yumbel, Los Ángeles y San Pedro de la Paz, principalmente plantines de lechugas, tomates, brócoli, coliflor y repollo. 

    Los trabajos se hacen por pedidos y los clientes llevan sus semillas, las cuales se van sembrando en bandejas –una por una- para luego trasladarlas a una sala de germinación por uno o más días dependiendo del tipo de planta; posteriormente se van a un invernadero donde crecen lo suficiente para irse a un sombreadero que les permita aclimatarse antes de ser trasplantadas. 

     Una labor minuciosa que Jessica inició junto a su esposo hace ya varios años según indicó, “cuando partimos teníamos muy pocos cultivos, y fuimos creciendo con el apoyo de Prodesal a tal punto que mi esposo dejó el trabajo que tenía para dedicarse totalmente a la producción de hortalizas al aire libre, y yo a los plantines”.

   Actualmente comercializan en la Feria  Prodesal Plaza Pinto todos los días viernes y recibe pedidos en su predio ubicado camino a Antuco, Km 19,5 sector Chacayal Norte, frente a la variante Quilleco, o bien la contactan a su celular: +56 9 56580539

Indap entrega forraje y alimentación a pequeños ganaderos y apicultores de colina afectados por la sequía

Como parte de las acciones de apoyo a los pequeños agricultores y ganaderos que se han visto afectados por la emergencia agrícola que impone la crisis hídrica, INDAP hizo entrega de forraje para la alimentación de ganado a un grupo de 120 usuarios de Colina, en la provincia de Chacabuco. Los productores beneficiados recibieron fardos de pasto según el número de animales que poseen.

Se trata de 104 pequeños ganaderos bovinos, caprinos y ovinos, además de cinco apicultores, todos usuarios del Programa de Desarrollo Local (Prodesal) que INDAP implementa junto al municipio local.

La actividad, que se realizó en la medialuna Santa Filomena de esta comuna de la provincia de Chacabuco, contó con la presencia del director nacional de INDAP, Carlos Recondo; del Seremi de Agricultura, Omar Sabat; y del director de INDAP Región Metropolitana, Onofre Sotomayor, además de usuarios beneficiados.

El director nacional de INDAP, destacó que esta entrega de forraje y alimentación corresponde a una contingencia producto de la sequía que afecta al país, particularmente a la zona centro norte. “Estamos entregando una ayuda parcial para enfrentar la difícil situación de no tener alimentación para el ganado. Si no llueve no hay pradera y si no hay pradera no hay alimentación para el ganado. No es una solución definitiva, porque lo que estamos haciendo -a través del Prodesal y de todos nuestros programas-, es mirar en el mediano plazo para enfrentar esta nueva realidad que nos ha traído el cambio climático. Tenemos que adaptarnos y tener recursos para disponer de agua y usar eficientemente la poca agua que tenemos. En esa tarea está INDAP”, subrayó Carlos Recondo.

La autoridad agregó que “estamos aquí acompañando a los agricultores y entregándoles fardos de pasto, forraje para el ganado y alimentación para la apicultura que también está muy afectada. INDAP acompaña a los agricultores y los apoya en momentos difíciles”. Comentó además que “en las conversaciones ellos nos relatan y confirman lo difícil que ha sido esta situación. El propósito de la crianza de caprinos es tener leche para hacer quesos y vender… Nos cuentan que todo eso está muy disminuido, que han visto muy complicado el ingreso familiar y que estas acciones de INDAP los ayudan para enfrentar parcialmente esta situación difícil que están viviendo”.

Hortensia Rosa Meza es una criancera caprina del sector Quilapilun de Colina que desde 1984 vive en la zona. Es usuaria de INDAP a través del Programa de Desarrollo Local (Prodesal); posee un rebaño de cabras de la raza Saanen que maneja bajo el sistema “estabulado en el predio, no las saco a pastorear afuera; allí las alimento, les saco la leche y hago quesos”. Consultada sobre cómo le ha afectado la escasez hídrica dice que “no muy bien, pero he salido adelante. Se les compra pastos y alimento, porque las cabras no se alimentan solo de pasto”. Destaca que “por parte de INDAP he tenido harta ayuda; no me puedo quejar. El galpón que hice me ayudó INDAP; tengo un container para la elaboración de los quesos que también me ayudó INDAP”.

Ante el complejo escenario generado por la sequía, INDAP Región Metropolitana dispuso de $164 millones para hacer frente a esta emergencia e ir en apoyo de los distintos rubros productivos que se ven afectados por este escenario. Para la entrega de forraje a los pequeños ganaderos de Colina se destinaron $13.500.000.

Ricardo Hidalgo se dedica a la crianza de ganado de bovino y caballares para trabajar la tierra. Es el presidente de la Agrupación de Parceleros Los Canelos en Chacabuco y fue otro de los usuarios beneficiados con esta ayuda. Resalta que la escasez hídrica “ha afectado bastante fuerte; primero por el talaje. Los canales no traen agua ahora”. Agradece los apoyos de INDAP y destaca que “que nos ha ayudado a tecnificar el riego, con riego por goteo, y también tranques. Si no es por la ayuda del INDAP, no podríamos haberlo hecho”. Comenta que “el precio actual de un fardo de pasto es de 7.500 u 8.000 pesos. Y el bolsillo de uno no está muy bien; entonces, es una gran ayuda”.

Eduardo Jaure Aravena es un criancero caprino que elabora y comercializa quesos de cabra. Dice que la situación es “mala, pa´ todos es mala, porque no llovió en agosto y no hubo pasto. La sequía nos tiene a todos mal”. Cuenta que decidió vender algunas cabras para poder mantener el resto de su ganado: “tenía como 80, me quedaron 20; hoy día ya tengo como 60. Como las cuido va aumentando la cantidad”. Consultado sobre la importancia la ayuda que recibe dice que “a mí me sirve mucho, estoy muy agradecido de INDAP, porque uno que es pequeño agricultor y ganadero. No tengo más recursos para mantener las cabras”.

En consideración al actual escenario por pandemia y a los protocolos para prevenir los contagios de Covid-19, cada asistente debió presentar su pase de movilidad para ingresar al recinto y participar de la actividad.

“Antología Gastronómica de la Patagonia Verde” es nominado a mejor libro de cocina del mundo

  • En www.dalcas.cl están disponibles para todo público las historias, recetas y técnicas ancestrales, buscando aumentar la competitividad del sector gastronómico. 

“Antología Gastronómica de la Patagonia Verde”, publicado en el marco del proyecto Dalcas, fue nominado a mejor libro de cocina del mundo “World Cookbook Awards” de Gourmand International 2022. Participa en tres categorías: Cocina Local y Regional, Cocina Latino Americana y Herencia Culinaria. En esta última categoría compite con países como India, Francia, Costa Rica y Ecuador. 

Dalcas, cuyo nombre hace alusión a una embarcación del pueblo Chono, es una iniciativa público-privada que genera oferta gastronómica con identidad local. Realiza el rescate de preparaciones de alimentos ancestrales y propone nuevas recetas creadas con materias primas de la Patagonia Verde. En total se compilaron más de 300 recetas ancestrales, de las cuales 50 fueron seleccionadas para ser publicadas. 

Frederic Emery, director del proyecto Dalcas, dijo que “creo que es un gran reconocimiento a todo el trabajo que se ha realizado. Hay que recordar que este libro gastronómico es de una zona de Chile, la Patagonia Verde, donde no había mucho rescate o mucha información sobre la gastronomía típica. Haber hecho este rescate de encontrar esas recetas, plasmarlo en un libro, trasferir todo ese conocimiento a todo el sector turístico de la zona, y ahora que esto se vea reconocido a nivel internacional me parece un tremendo logro”. 

El proyecto fue financiado por el Gobierno Regional de Los Lagos a través de un convenio con la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) Los Lagos y apoyado por el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur) Los Lagos, la Universidad Santo Tomás y los municipios de Cochamó, Hualaihué, Chaitén, Futaleufú y Palena que integran la Patagonia Verde. Territorio en el que los profesionales de Dalcas entrevistaron a más de 166 actores relevantes para la recopilación y caracterización del patrimonio alimentario y culinario ancestral. 

Paulina Ros, directora regional de Sernatur, comentó que “Dalcas es un proyecto que entrega mucho valor rescatando la cosmovisión gastronómica de la Patagonia Verde y traspasándola a los restaurantes de la región para que la sientan como propia. La iniciativa mejora la experiencia del turista, facilita el relato del destino y genera más recursos para la economía local. Así este destino no solo destaca por su calidad escénica ambiental, sino que también por su patrimonio cultural”. 

Por su parte Rodrigo Carrasco, director regional de Corfo, expresó que “a través de este proyecto se logró generar un trabajo de innovación y rescate con los habitantes de las cinco comunas y los empresarios gastronómicos de la Patagonia Verde. Logrando ser capacitados tanto emprendedores culinarios, quienes hoy cuentan con una serie de recetas innovadoras con productos locales que pueden ser incorporadas a sus cartas”. 

“El libro se complementa con la plataforma que alberga la historia, recetas y técnicas ancestrales que están a disposición del público en www.dalcas.cl aumentando la competitividad para el sector gastronómico”, agregó Rodrigo Carrasco. 

Los conocimientos sobre cocina ancestral e innovaciones fueron difundidos a través de talleres a 117 empresarios de la gastronomía, que representan al 60 por ciento de las empresas de ese rubro en el territorio. Además, estudiantes y docentes intercambiaron conocimientos en actividades online. Este trabajo permitió que las antiguas y nuevas recetas sean aplicadas en forma creativa en los platos de los restaurantes de la Patagonia Verde. 

Feria laboral ofrece vacantes de trabajo para el sector agrícola del Biobío

  • La iniciativa será mixta-virtual y es parte de la campaña “Súmate al Agro”.  

En los próximos días comenzará la temporada de cosecha para diversas frutas. Por eso, se realizó el lanzamiento de la Feria Laboral para el Agro, que dispondrá de ofertas laborales en forma presencial y virtual en la región del Biobío, y en todo el país, del 25 al 29 de octubre.  

La iniciativa es parte de la campaña “Súmate al Agro”, que tiene por objetivo ser el puente entre la oferta y la demanda de empleo en el sector agrícola. 

Para eso, los seremis de Trabajo y Previsión Social, y Agricultura llegaron hasta las oficinas del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence) en Concepción para informar sobre esta feria en la Región del Biobío, y que está abierta durante toda esta semana en la página de la Bolsa Nacional de Empleo (https://www.bne.cl/feria-laboral/sumate-al-agro). 

Al respecto, la seremi del Trabajo, Sintia Leyton, detalló que “esta es una feria mixta virtual presencial en el contexto de “Súmate al Agro” a nivel nacional, que busca resaltar las oportunidades laborales que hoy existen, sobre todo en la agricultura, donde se requiere mucha mano de obra durante la temporada de cosecha, en trabajos que permitirá a las personas contratadas postular al IFE Laboral”.  

Mientras que el seremi de Agricultura, Francisco Lagos, manifestó que “con esta feria estamos dando un nuevo impulso a la promoción y creación de empleos en el sector agrícola, que en pocos días comenzará la temporada de cosecha, y uno de los grandes desafíos de este año es contar con la mano de obra necesaria para el desarrollo normal de esta nueva temporada en el agro”.  

Con esto, se pone en contacto a las empresas con necesidades de contratar con las Oficina Municipales de Intermediación Laboral (OMIL) y plataformas SENCE, que harán de intermediarios con quienes buscan empleo. 

Las vacantes ofrecidas corresponden a cupos en 38 empresas en todo el país con puestos de trabajo disponibles, y más de mil 300 sólo en la región del Biobío, entre las que se encuentran operarios logísticos, multifuncional, de carga, de planta, packing, frigorífico; operarios de producción, operarios de bodega, auxiliar de aseo, jefe de cuadrilla, chofer y jardinero.  

La estrategia del Súmate Al Agro, considera además una serie de medidas que incluyen puestos de trabajo y capacitación. En ese sentido, el director regional (s) de Sence Biobío, Rodrigo Puentes, señaló que “el rol del Sence es la articulación con el mundo privado y el mundo público, a través de los ministerios de Agricultura y Trabajo, con quienes se han generado diferentes instancias, en este caso, “Súmate Al Agro”, que nos permite orientar a personas para que encuentren un empleo”. 

Las autoridades de Gobierno reiteraron el llamado a seguir postulando al IFE Laboral, incentivo para que los trabajadores se empleen formalmente y que otorga un subsidio directo al bolsillo del trabajador, por la nueva relación laboral que se crea. 

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