La Comisión Nacional de Riego diseñó cinco nuevos concursos orientados a enfrentar la emergencia por escasez hídrica y el Covid-19, a través del Fondo de Reactivación Económica.
El secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Riego (CNR), Federico Errázuriz visitó el canal Duqueco Cuel, donde está finalizando el revestimiento de 600 metros de extensión, la obra de mayor envergadura de los 21 proyectos seleccionados en los concursos de emergencia levantados por la institución del Ministerio de Agricultura con el Fondo de Reactivación Económica, en el contexto la escasez hídrica y la pandemia del Covid-19.
La Asociación de Canalistas del Canal Duqueco Cuel es la organización de la región del Biobío que más obras desarrolló, en beneficio de sus regantes, con los concursos de emergencia del Fondo de Reactivación Económica. Se trata de 4 proyectos de revestimiento que significaron una inversión total de $936 millones, de los cuales el Estado realizó una bonificación pública de $842 millones.
“Con estos recursos los regantes del Canal Duqueco Cuel, están revistiendo casi 2 kilómetros del canal matriz y derivados, lo que sin duda es una excelente noticia para el riego de la zona, debido a que estos trabajos evitarán importantes pérdidas. Esta mejora en la conducción del agua dará mayor seguridad de riego a los cientos de pequeños agricultores que conforman esta organización”, señaló el secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Riego, Federico Errázuriz.
Por su parte, el seremi de Agricultura, Francisco Lagos señaló que “no hay dudas de que estos recursos derivados del fondo de reactivación económica están cumpliendo con el objetivo de dinamizar la economía local, dado que los 21 proyectos de riego de la Provincia del Biobío significaron una inversión público-privada de $4.600 millones de los cuales $3.900 corresponden a recursos estatales”.
“Esto permite que las organizaciones de regantes pudieran materializar proyectos que estaban detenidos por falta de recursos, por lo tanto, se está cumpliendo con creces el doble propósito del Gobierno del presidente Sebastián Piñera, en cuanto a reactivar la economía y a su vez hacer frente a la escasez hídrica con obras que ayudan a mejorar la conducción del agua de riego”, destacó el delegado presidencial provincial de Biobío, Ignacio Fica.
La obra visitada participó en el concurso 851-2021 “Concurso nacional de emergencia fondo reactivación Covid, no seleccionados Obras Medianas”. El costo total de este proyecto alcanzó los $541 millones, siendo la bonificación pública de $487 millones, en tanto, los beneficiarios ascendieron a 442 regantes.
Mientras que el presidente de la Asociación de Canalistas del Canal Duqueco Cuel, Astorre Hercolani, señaló que, “estamos muy contentos porque gracias a estos recursos pudimos desarrollar cuatro proyectos de revestimiento, que nos permiten continuar mejorando nuestra red de canales, la cual alcanza los 160 kilómetros de los cuales llevamos revestidos el 30%. Nuestra organización cuenta con 500 usuarios de los cuales 430 son pequeños que riegan una superficie aproximada de 7 mil hectáreas”.
El 80% de las necesidades de las personas pobres del mundo están vinculadas a los recursos biológicos, incluida su capacidad para llevar a cabo actividades agropecuarias y generar ingresos.
Si continúa la actual pérdida de biodiversidad en el planeta, las personas más vulnerables del mundo no podrán adaptarse al cambio climático ni producir alimentos de manera sostenible, ha advertido este jueves el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola.
Un nuevo informede la agencia especializada de la ONU destaca los riesgos a los que se enfrentan los pequeños productores rurales que constituyen la mayor parte de la población mundial que sufre los efectos de la pobreza y el hambre, en un momento en que la biodiversidad está en peligro.
El análisis calcula que el 80% de las necesidades de las personas pobres del mundo están vinculadas a los recursos biológicos, incluida su capacidad para llevar a cabo actividades agropecuarias y generar ingresos.
Sin embargo, advierte que la pérdida de biodiversidad se está agravando: un millón de especies animales y vegetales están en peligro de extinción y 31 especies se declararon extinguidas solo durante el año pasado.FAO/João Roberto RipperLos granjeros que recogen flores en la sierra del Espinhaço en Brasil, preservan la biodiversidad a través del conocimiento tradicional.
La falta de diversidad biológica entorpece la lucha contra el hambre
La doctora Jyotsna Puri, vicepresidenta adjunta del Departamento de Estrategia y Conocimientos del Fondo y encargada de la elaboración del estudio, advirtió que nos encontramos “en un momento crítico” y que la falta de diversidad biológica “nos impedirá luchar contra el cambio climático o el hambre”.
“Sabemos que la agricultura a gran escala amenaza la biodiversidad. Por otro lado, los pequeños productores protegen nuestros recursos naturales. Cuando se protege la biodiversidad, los ecosistemas son saludables y diversos, y los agricultores disfrutan de una mayor producción y resiliencia al cambio climático”, afirmó.
El Fondo recordó que la diversidad biológica favorece la producción de alimentos a través de la formación del suelo, la productividad de la tierra, el control de plagas y enfermedades, la reposición de las aguas subterráneas y los servicios de polinización.
Al mismo tiempo, destacó que la potenciación de la biodiversidad agrícola en pequeñas explotaciones se traduce en suelos sanos y productivos que retienen una mayor cantidad de carbono, y contribuye de forma importante al almacenamiento de ese elemento químicoNOOR for FAO/Benedicte KurzenEn Senegal, mujeres trabajan en su pueblo para crear un muro verde y mejorar la conservación de la biodiversidad.
Invertir en biodiversidad es invertir en igualdad de género
El estudio se lanza antes del inicio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Biodiversidad, que comienza el 11 de octubre, e indica que las inversiones en biodiversidad contribuyen a la igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres y los jóvenes, y la mejora de la nutrición.
Además, demuestra que las inversiones en la protección y mejora de los ecosistemas pueden generar más beneficios para los pequeños productores y el medio ambiente.
Por ejemplo, la restauración de bosques degradados en Kenya ha mejorado la captación de agua de lluvia aumentando el suministro y la calidad del líquido elemento, además de la productividad de los agricultores.
Como parte de sus inversiones en biodiversidad, el pasado mes de septiembre el FIDA anunció que se comprometía a destinar el 30% de su inversión climática a financiar proyectos ecológicos de agricultura rural a pequeña escala de aquí a 2030.
“Si las inversiones en desarrollo no toman en cuenta la naturaleza, estamos desperdiciando nuestro dinero”, dijo Puri.
Durante la primera cita presencial de 2021 los representantes de los usuarios de INDAP expusieron ante las autoridades distintas temáticas de interés de los pequeños agricultores e intercambiaron puntos de vistas del trabajo que realizan en representación de los productores atendidos por INDAP a lo largo del territorio nacional.
Emergencia hídrica y la consiguiente sequía que afecta a gran parte del territorio nacional, además del presupuesto 2022 y la Política Nacional de Desarrollo Rural, fueron los puntos centrales abordados durante la Mesa de Coordinación del Consejo Asesor Regional (CAR) de INDAP, instancia que se reunió en Santiago. El encuentro fue encabezado por Amelia Muñoz, presidenta del CAR Valparaíso y coordinadora de esta instancia, y contó con la participación de la ministra de Agricultura, María Emilia Undurraga, y del director nacional de INDAP, Carlos Recondo.
En la reunión se abordaron las medidas inmediatas que el ministerio de Agricultura e INDAP han implementado en apoyo de la pequeña agricultura para enfrentar la emergencia hídrica y las acciones futuras para dar solución a los pequeños productores que eventualmente enfrentarán escasez hídrica y deberán iniciar procesos de reconversión productiva.
La ministra María Emilia Undurraga relevó lo positivo volver a encontrarse y conversar con personas que muestran espíritu de colaboración y aporte al bienestar común. “Es difícil emprender caminos solos en la ruralidad, pero cuando lo hacemos juntos, coordinados y a través del diálogo, podemos ir resolviendo los múltiples desafíos y problemáticas. Esta conversación es parte de eso”, dijo. La titular del agro agregó que este proceso no termina con esta reunión: “es un camino de diálogo, de encuentro y cooperación para poder continuar en este apoyo a la Agricultura Familiar Campesina que es el corazón de nuestro Chile Rural y fundamental cuando hoy pensamos en el Chile que queremos para el futuro también con sus territorios”.
Un segundo tema abordado fue la construcción del presupuesto de INDAP para 2022, las estrategias para enfrentar el alza de precios de insumos, semillas y materiales, y las medidas de adaptación de los instrumentos institucionales de financiamiento a ese escenario.
El director nacional de INDAP expresó “que ha sido muy grato reencontrarnos presencialmente con los presidentes de los Consejos Asesores Regionales, vernos cara a cara. Por la pandemia, hace más de un año y medio que no teníamos esta opción”; también destacó la presencia de la ministra Undurraga en esta actividad. Carlos Recondo agregó que el “conversar estos temas -presupuesto, medidas para enfrentar la sequía e implementación de la Política Nacional de Desarrollo Rural-, es algo habitual y necesario. Los usuarios del INDAP deben sentir que sus inquietudes y requerimientos llegan a las autoridades y que no sólo se presentan y escuchan, sino que se procesan, se responden y resuelven. Es la forma de trabajar, una manera participativa”. Comentó además que las inquietudes de los usuarios están en línea con los programas y prioridades que INDAP implementa: “el presupuesto de INDAP para 2022, en sintonía con el énfasis del gobierno central, prioriza los requerimientos más urgentes de la agricultura como los efectos de la sequía, la necesidad de agua y tecnificar el riego para enfrentar los efectos que el cambio climático genera en la agricultura”.
Un tercer foco de análisis de esta cita fue la Política Nacional de Desarrollo Rural, su proceso de implementación, los resultados proyectados en el mediano y largo plazo; también se revisaron los avances que la estrategia gubernamental exhibe en el ámbito de la conectividad en el mundo rural.
Amelia Muñoz, coordinadora de la Mesa de Coordinación CAR, enfatizó que tras casi dos años de no reunirse presencialmente fue importante encontrarse con las autoridades y conversar sobre las dificultades que enfrentan. Destacó que un tema abordado de especial interés para los usuarios fue el presupuesto de INDAP y cómo un eventual reajuste permitiría a los productores enfrentar el alza “de insumos, semillas; a raíz de la pandemia todos los productos agrícolas han subido alrededor de un 40%. Nos confirmaron que se tratará de un presupuesto de continuidad”. Sin embargo, destacó que “en el ámbito del riego las autoridades informaron un reajuste para hacer mejoras y tecnificar. Vamos a transmitir a nuestros representados que no hay rebajas ni recortes presupuestarios y que sí hay medidas de mitigación para enfrentar la sequía y la emergencia; que la Política Nacional de Desarrollo Rural trae inyección de recursos y nos anima porque la forma de levantar nuestro Chile Rural es haciendo estas reformas tan necesarias”.
En esta sesión presencial participaron 10 de los 16 presidentes de los Consejos Asesores Regionales. Los representantes de Atacama, Coquimbo, La Araucanía, Los Lagos, Aysén y Magallanes no pudieron asistir debido a problemas de salud y otros inconvenientes.
El mundo necesita un enfoque conjunto para hacer frente a los problemas de seguridad alimentaria y climática, dijo QU Dongyu, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en un acto del Foro Económico Mundial.
“Si se observa la crisis climática, cabe constatar que se deriva de efectos que provienen de todos los sectores, no solo de la agricultura, sino también de la industria, por lo que es preciso adoptar un enfoque holístico para hacer frente a estos desafíos”, dijo el Sr. QU en un debate de expertos sobre “la eliminación de la compartimentación para lograr la seguridad alimentaria y climática”. Dicho acto formó parte de la Cumbre del Foro Económico Mundial de 2021 sobre el Impacto en el Desarrollo Sostenible.
El Sr. QU señaló que la relación entre los sistemas agroalimentarios y la crisis climática ocupaba un lugar destacado en la agenda internacional.
El Director General destacó la necesidad de proporcionar más alimentos nutritivos con una baja huella de carbono, de forma sostenible y con más beneficios socioeconómicos.
Los sistemas agroalimentarios verdes y resilientes al clima son fundamentales para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), añadió.
“Debemos ser eficientes para producir más con menos”, dijo el Sr. QU.
Pero para alimentar a una población creciente de 9 900 millones de personas en 2050, los gobiernos deben reorientar sus esfuerzos e inversiones hacia las zonas rurales.
El Director General de la FAO subrayó la necesidad de garantizar que los resultados de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios, que tuvo lugar el jueves, permitan ajustar los objetivos de todas las partes interesadas con las áreas de acción.
Los tres pilares de la sostenibilidad —económico, social y ambiental— deben ocupar una posición central en los esfuerzos multilaterales, instó.
El Sr. QU se ha comprometido a que la FAO desempeñe una función de liderazgo, colaborando estrechamente con las organizaciones hermanas y el marco de las Naciones Unidas, así como con otros asociados, para garantizar el éxito de la implementación de las vías nacionales de transformación.
También participaron en el debate el Sr. David Beasley, Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas, el Sr. Ramón Laguarta, Director General de PepsiCo, y la Sra. Helena Leurent, Directora General de Consumers International.
En el Encuentro Nacional del Agro (ENAGRO 2021), el Mandatario relevó las políticas impulsadas por el Gobierno para impulsar la actividad agropecuaria en el país. El Jefe de Estado enfatizó las medidas contra la sequía, para promover el desarrollo rural y el potencial agroalimentario de Chile.
El Presidente de la República, Sebastián Piñera, destacó este miércoles el rol del sector agroalimentario durante la pandemia para asegurar el abastecimiento de las familias y las políticas impulsadas por el Gobierno para el desarrollo rural.
“Esto fue un esfuerzo enorme en que colaboraron cientos, miles de personas, no solamente los productores, los transportistas, los comercializadores y una enorme cantidad, un verdadero ejército de voluntarios que permitieron que los alimentos siguieran llegando a las mesas de las familias chilenas”, expresó el Presidente Piñera en ENAGRO 2021, al que asistió acompañado por la ministra de Agricultura, María Emilia Undurraga.
En esa línea añadió que “quiero reconocer, valorar y agradecer la gran cadena de abastecimiento de alimentos y productos que se estructuró en nuestro país y que permitió que, en medio de la peor crisis, de la peor pandemia, los alimentos y también los medicamentos y los bienes y servicios básicos siguieran llegando a los hogares de las familias chilenas en forma ininterrumpida”.
Asimismo, el Presidente destacó los programas del Gobierno para fomentar el desarrollo rural y la agricultura familiar, dado que una cuarta parte de la población vive en comunas rurales.
El Jefe de Estado agregó que debemos liderar “un Plan de Producción Sustentable para asumir los desafíos del cambio climático y de la escasez de agua, y un compromiso con el cuidado de los bosques y la carbono neutralidad, para lo cual se ha implementado la Estrategia de Sustentabilidad Agroalimentaria 2020-2030.
El Presidente destacó los esfuerzos contra la sequía, que incluyen duplicar el presupuesto para riego, la prórroga de la Ley de Riego, instrumento que ha permitido tecnificar más de 336 mil hectáreas e invertir cerca de $500 mil millones en obras civiles; impulsar la desalación; fortalecer la inversión en agua potable rural; mejorar la eficiencia del agua en las ciudades y la eficiencia del agua destinada a los alimentos.
Además, enfatizó la importancia de la modernización, innovación y competitividad, y de la importancia de la asociatividad y cooperativismo moderno para el desarrollo del sector.
-Un grupo de investigadoras e investigadores analizó una serie de indicadores ecológicos en franjas remanentes que conectan el área cultivada por la viña con entornos naturales, cuyo rol en la conservación de la biodiversidad es clave en un contexto de cambio global y el impacto de las actividades agrícolas.
-El trabajo, publicado en la Revista Diversity, estudió la presencia de algunas especies de aves y plantas en estas franjas de vegetación, con el objetivo de analizar si estos remanentes funcionan como corredores biológicos y determinó que estos hábitat pueden ser restaurados para entregar mayores beneficios al ecosistema, la comunidad y la propia industria vitivinícola.
La zona central de Chile, donde se emplaza la mayoría de viñedos del país, es mundialmente reconocida como un hotspot de biodiversidad, es decir, un territorio que concentra un altísimo grado de diversidad biológica y endemismo. De hecho, un 50% de la vegetación que conocemos en nuestro país proviene de esta zona. Sin embargo, el ecosistema mediterráneo de Chile, situado entre los ríos Choapa y Biobío, es también el lugar donde nuestros hábitats enfrentan las mayores amenazas, incluida la pérdida de muchísimas especies de flora y fauna.
Pese a ello, existen franjas de vegetación nativa que dan un respiro a la naturaleza, y que se extienden desde los ecosistemas nativos a las zonas de cultivo agrícola. Se trata de los llamados corredores biológicos, un tipo de hábitat clave para la conservación de la biodiversidad en entornos rurales.
En ese contexto, un grupo de investigadoras e investigadores del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB); del Centro Regional de Investigación e Innovación para la Sostenibilidad de la Agricultura y los Territorios Rurales (CERES); del Programa Vino, Cambio Climático y Biodiversidad (VCCB, y las Universidades Mayor, Austral de Chile y P. Católica de Valparaíso, entre otras entidades, desarrollaron un estudio en 22 viñedos de la zona central de Chile. El trabajo, publicado en la Revista Diversity, en el número especial: “La biodiversidad en los sistemas productivos: Una perspectiva latinoamericana”, tuvo por objetivo conocer cuál era el estado de los corredores biológicos que existían en estas viñas, y entender de qué manera su presencia estaba aportando a la conservación de biodiversidad. El estudio estuvo liderado por Javiera Díaz, investigadora de CERES; Juan Luis Celis, investigador del IEB y PUCV, y un equipo del IEB y del Programa VCCB, integrado por Olga Barbosa, Nélida Pohl, Karina Godoy, entre otras personas.
Viña chilena | Foto: Olga Barbosa
“Nos llamó la atención hacer este trabajo, porque dentro de las prácticas de sostenibilidad asociadas a de biodiversidad que tienen las viñas, muchas de ellas mencionaban contar con estos corredores de vegetación, principalmente en las quebradas y otras zonas topográficas difíciles de cultivar, y que se insertan dentro del paisaje de la viña. Nosotros queríamos evaluar qué tan adecuados eran como hábitat y si realmente funcionaban como corredores, es decir, para conectar dos áreas naturales, sirviendo como paso para la flora y fauna”, explica Javiera Díaz.
Para estos fines, un primer paso fue caracterizar los corredores y luego trabajar con indicadores ecológicos, es decir, especies o grupos de especies susceptibles a las perturbaciones ambientales. Esto consistió en analizar y cuantificar la presencia de ciertas especies de aves y vegetación que son características de esta zona, cuya presencia y abundancia revelan “una buena salud del ecosistema natural”, de acuerdo a la agrónoma e investigadora de CERES.
Viña Errázuriz | Foto: Olga Barbosa
Estos indicadores fueron medidos tanto en los corredores de los viñedos, como en los espacios naturales circundantes. Inicialmente estos indicadores también se buscaron dentro del área de cultivo de las viñas, pero no se encontró ninguno, debido a la transformación total del uso del suelo.
“Caracterizamos estas franjas de vegetación, pero descubrimos que no eran corredores biológicos propiamente tales, ya que no terminaban conectados a otras áreas naturales, sino que mayormente lo hacían en el mismo predio, en un camino o un área de cultivo. Luego, aplicamos una estrategia de evaluación sencilla, para que los propios agrónomos y administradores de viñas pudieran realizar las mediciones, usando indicadores ecológicos que se han empleado en Chile y que responden muy bien a los cambios ambientales”, comenta Juan Luis Celis, ingeniero agrónomo y Doctor en Ecología y Biología Evolutiva de la P. Universidad Católica de Valparaíso.
Aves y vegetación claves para la biodiversidad
Para los indicadores, se escogieron cinco especies de aves características de los bosques de Chile central: el carpinterito y el rayadito -que requiere de árboles grandes para hacer su nido-, la turca, el tapaculo y el churrín. Estos tres últimos pertenecen al grupo de los rinocríptidos, que son aves insectívoras, propias del suelo del matorral y del bosque y que necesitan, mayormente, estar escondidas y protegidas. “Cuando se pierde la vegetación todas estas especies se van. Así que consideramos a estas cinco aves, que son aquellas que más se ven afectadas por el cambio de área natural a un sistema de cultivo”, asegura Juan Luis Celis.
Junto a las aves, también evaluaron la presencia de geófitas, un grupo de plantas que poseen estructuras subterráneas, y además se consideró la regeneración de árboles y la cubierta vegetal de plantas leñosas.
Tapaculo en franja de vegetación nativa | Foto: Programa VCCB
“En el caso de las cinco aves, vimos que sí estaban en las áreas naturales, y muchas veces en los corredores, pero en la parte más cercana al área natural. En la medida que nos íbamos alejando de ésta, ya dejábamos de encontrar a estas especies indicadoras. En cuanto a las geófitas, plantas herbáceas perennes que tienen un bulbo bajo tierra, también fueron más abundantes en las áreas naturales que en los corredores. Eso nos indica que el hábitat dentro de las franjas de vegetación no es el mismo que en las áreas naturales. Su forma delgada y alargada, hace que exista más presión de especies invasoras, sequía, y que las condiciones no sean adecuadas para todas las especies”, señala Javiera Díaz.
Pese a ello, Juan Luis Celis comenta que en los corredores se observó regeneración natural, mostrando que las plántulas, brinzales y la cobertura vegetal no eran afectadas, ni eran tan distintas entre el área natural y la franja de vegetación. “Esto es importante porque hay regeneración natural. Si hay plántulas, es porque están llegando semillas y por tanto, los corredores sí cumplen rol de hábitat, lo que releva la importancia de conservarlos”, detalla.
Restauración de hábitat
Considerando estos antecedentes, ¿qué relevancia tienen los hallazgos para la conservación de la biodiversidad y por qué es tan importante incrementar las áreas naturales en estas zonas de cultivos?
Contar con corredores biológicos es fundamental a juicio de las y los investigadores, particularmente en una época marcada por el cambio climático y el cambio global. “Para adaptarse a estas transformaciones, tanto para plantas como animales, es muy importante moverse. Se necesitan estos espacios para que flora y fauna puedan adaptarse a estas perturbaciones, que incluyen, por ejemplo, los incendios. En este contexto, los corredores son vitales, ya que además prestan una enorme cantidad de funciones y beneficios tanto a los cultivos, como al ecosistema en sí mismo”, explica Javiera Díaz.
Vegetación nativa en franjas de vegetación | Javiera Díaz
Las científicas y científicos añaden que las actuales franjas de vegetación estudiadas tienen un enorme potencial de mejora, si se realiza un diseño más allá de la escala de un predio agrícola particular, y se restaura el territorio, conectando realmente distintas áreas naturales, medidas que a su vez pueden avaluarse fácilmente utilizando alguno de los indicadores ecológicos del presente estudio.
“Estamos ante un cambio de paradigma dentro de la agricultura, que promueve la intensificación ecológica. Y dentro de ello, tenemos que darle más cabida a la restauración de hábitat naturales y protección de aquellos remanentes. Estas quebradas y corredores, tienen un gran potencial para ser reservorios de biodiversidad y entregar muchos beneficios ecosistémicos, a nivel del ciclo del agua, protección y regeneración de suelos, protección de flora, fauna, microorganismos, polinizadores, y apoyo al control de plagas. Tenemos que entender la forma en que cambia el paisaje, y pensar en estos remanentes, como parte fundamental del paisaje agrícola”, puntualiza Javiera Díaz.
El trabajo realizado, también se inserta dentro de los objetivos del Programa Vino, Cambio Climático y Biodiversidad, VCCB, del IEB y la Universidad Austral de Chile, que desde 2008 se impulsa de la mano de agricultores, trabajadores y administradores de la industria del vino, con el fin de proteger los espacios naturales que circundan y penetran los predios agrícolas, y fomentar mejoras en el diseño de las viñas y sus prácticas de manejo. Todo esto, a objeto de minimizar el impacto agrícola sobre la biodiversidad, y contribuir a la sustentabilidad de la propia industria vitivinícola.
Liderado por la Facultad de Ingeniería Agrícola UdeC, actualmente el consorcio está ejecutando 13 iniciativas en eficiencia, reutilización, calidad, información y nuevas fuentes de agua, como una planta desaladora y la recarga artificial de napas subterráneas.
El Consorcio Tecnológico del Agua COTH2O, de Corfo, que dirige el investigador de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Concepción (FIAUdeC), Dr. Octavio Lagos Roa, está comenzando a mostrar los primeros avances en la mayoría de los proyectos presentados inicialmente, y que según comentó el académico, en el corto plazo se sumarán algunos más.
La iniciativa se enmarca en los Consorcios Tecnológicos Estratégicos de Corfo, y en este consorcio, que cubre la macrozona centro sur (desde la Región Metropolitana hasta Ñuble), la Universidad de Concepción y sus asociados (el INIA, UC Davis Chile, y las universidades de Chile, Bernardo O’Higgins, Diego Portales y la Pontificia Universidad Católica de Chile) presentaron un portafolio inicial de 13 proyectos. Por parte de la UdeC, la Facultad de Ingeniería Agrícola coordina un grupo que incluye a las facultades de Ciencias Ambientales, Ingeniería y Ciencias Biológicas.
El Dr. Lagos resumió que se está trabajando en implementar y escalar desarrollos tecnológicos ya probados, en el corto y mediano plazo, de manera de acortar cinco brechas en materia de gestión del agua para enfrentar el escenario de crisis hídrica: eficiencia, reutilización, calidad, información y nuevas fuentes.
“El consorcio partió a principios de año. En el primer semestre hemos abordado aspectos más administrativos, de gobernanza, de propiedad intelectual, los mecanismos para incorporar nuevas empresas e instituciones al consorcio, y hace dos meses se dio el visto bueno a la partida de este portafolio de 13 proyectos”, expuso.
Aunque añadió que “en el marco del consorcio nos hemos adjudicado otras iniciativas, que tienen relación con la transferencia tecnológica para la pequeña agricultura, específicamente con los ‘blancos’ en el área del Laja-Diguillín, que es financiado por la Comisión Nacional de Riego, donde estamos trabajando en capacitación en nuevos cultivos y tecnologías de riego; también con la CNR vamos a ejecutar un proyecto de capacitación de 200 agricultores de los valles del Maule y del Limarí, para mejorar la eficiencia del riego”.
En ese sentido, comentó que esperan sumar más iniciativas al portafolio, tanto para desarrollos tecnológicos como proyectos de transferencia tecnológica y formación de capital humano.
Desaladora
El investigador citó como ejemplo el caso de la planta desaladora que instalarán en Cobquecura, cuya tecnología fue desarrollada por el académico de la Facultad de Ingeniería UdeC, Rodrigo Bórquez Yáñez.
“La tecnología que se utiliza en esta planta desaladora es innovadora porque es una alternativa a la osmosis inversa, se conoce como nanofiltración, también opera con membranas, en que se hace pasar el agua a través de una membrana, a alta presión, y con ese proceso es posible eliminar la sal. Es una alternativa porque requiere menos energía que la osmosis inversa, que es uno de los cuellos de botella que tiene la desalación, que requiere harta energía; por eso estas soluciones también van ligadas a sistemas fotovoltaicos, para tratar de utilizar esa energía y no energía directa de la red”, explicó.
Adelantó que se va a hacer un pilotaje en Cobquecura, “en una localidad donde se agrupe un número de agricultores, donde colaboramos con Indap en capacitar a los pequeños productores en áreas como el sistema de riego o la producción de invernaderos, asociados a un uso eficiente de esta agua”.
Acotó que no se trata de una planta de gran tamaño. “La idea inicial era que esta planta va a abastecer a alrededor de 15 familias para agua potable y riego. Esta solución es bien interesante para localidades que están en la costa, donde acceder al agua potable es más difícil, producto de la sequía, además que en la zona costera normalmente existen problemas de intrusión de agua salina en los pozos cuando baja el nivel de las napas debido a la sequía”.
El Dr. Lagos destacó que “esta tecnología es fácilmente escalable. Lo que se pretende hacer, después de este pilotaje, es licenciarla a alguna empresa que quiera reproducirla”.
Siguiendo con el impulso a la digitalización de los trámites del Estado, el Servicio Agrícola y Ganadero puso a disposición de sus usuarios/as tres nuevos trámites digitales del área de los recursos naturales. Se trata del “Permiso para corta, explotación o descepado de quillay”, el de “Corta, Explotación o Descepado de Palma Chilena” y el “Certificado de inscripción de copihueras naturales”, que ahora se podrán gestionar sin necesidad de acercarse a las oficinas del Servicio.
El primero de ellos se refiere a la solicitud que debe realizar ante el SAG quien desee cortar, explotar o descepar quillay (Quillaja saponaria), siempre que se trate de árboles aislados que no constituyan un bosque (caso en el cual se debe hacer un trámite ante la CONAF).
El segundo trámite que ahora se ofrece en formato digital es la solicitud para autorización de corta, explotación o descepado de palma chilena (Jubaea chilensis), ya que siempre se requiere un permiso del Servicio para realizar cualquiera de estas acciones.
Por último, también se puso a disposición del público el “Certificado de inscripción de copihueras naturales” online, ya que al ser el copihue una especie regulada, exige a quienes lo comercializan contar con la inscripción de la copihuera en el SAG para la colecta de flores.
Es así como quienes requieran realizar cualquiera de estas solicitudes, podrán ingresarlas a través del portal Cerofilas en https://sag.cerofilas.gob.cl/, sin necesidad de hacer presentación de documentación de manera física en las oficinas del Servicio.
Agilizar la tramitación de derechos de aprovechamiento de agua que otorguen seguridad jurídica en el acceso y uso por la pequeña agricultura es el objetivo del nuevo convenio que firmó este viernes INDAP con la Dirección General de Aguas -DGA- del Ministerio de Obras Públicas que proyecta y amplía esta alianza entre ambas instituciones en el período 2021-2022.
El Director Nacional de INDAP, Carlos Recondo, y el Director General De Aguas, Óscar Cristi, se reunieron en Paine, en el predio del productor Abdón Vergara, para poner la rúbrica a este convenio por el cual INDAP compromete la transferencia de $2.150 millones a la DGA que permitirán contratar a profesionales en cada región que faciliten estos procesos.
El nuevo equipo dedicado a estas tareas en la DGA, que gracias a esta medida contará con funcionarias y funcionarios en todas las regiones, deberá asesorar y agilizar procesos de consulta y tramitación de derechos de aprovechamiento de aguas que requieran usuarios de INDAP y sus organizaciones de administración de fuentes de agua.
El trabajo conjunto con la DGA potencia la herramienta del Bono legal de Aguas de INDAP y también actúa en la etapa de formación y buen funcionamiento de dichas organizaciones de usuarias y usuarios de aguas, claves en el escenario de escasez hídrica y de necesidad de uso sustentable.
Carlos Recondo destacó que para la Agricultura Familiar Campesina “disponer de agua es muy importante porque con ella se producen los alimentos para Chile. Pero, además, cuando estamos ante un bien escaso es muy importante tener certeza de que el agua que puedo obtener la voy a poder usar, y para eso es vital obtener derechos de aprovechamiento”. Enfatizó que el sentido de esta transferencia es “que esos recursos se destinen por el órgano público al que le corresponde regularizar estos derechos precisamente a regularizar derechos de los pequeños agricultores”.
El director de Aguas, Óscar Cristi, felicitó la puesta en marcha de este nuevo convenio considerando, dijo, que en muchos casos regularizar derechos “no es fácil” ya que implica varios procedimientos, publicaciones, etc, y ahora “gracias al apoyo de INDAP vamos a poder hacerlo más fácilmente”. Acotó que permitirá que la DGA “no solo reciba solicitudes si no que pueda tomar la iniciativa respecto de los agricultores asociados a INDAP y pueda ir hasta ellos y decirles como los ayudamos”.
La actividad se realizó en el sector de Colonia Kennedy de Paine, en la propiedad de 5 hectáreas de Abdón Vergara, usuario del Prodesal dedicado a las hortalizas y a la crianza de cerdos. El productor, que se vio afectado con la reducción del caudal de canales que rodean su predio, debió implementar un pozo y para eso contó con herramientas como el Bono Legal de Aguas de INDAP. En el acto también participaron el subdirector nacional de INDAP, Luis Bravo, y el jefe de la División de Organizaciones de Usuarios de la DGA, Nicolás Ureta, ambos reconocidos como gestores de este nuevo convenio, además de la delegada presidencial provincial del Maipo, María José Puigrredón, y el alcalde de Paine, Rodrigo Contreras.
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) hace un llamado a todos los participantes del proceso de exportación de frambuesas (productores, comercializadores, plantas de proceso, centros de acopio y exportadoras) a que se inscriban o activen su estado a partir del 1 de octubre próximo en el Sistema de Registro de Frambuesas del Servicio, que se encuentra disponible en el siguiente link: http://sisber.sag.gob.cl/pubsber/.
El Programa de Control Oficial de Frambuesas de Exportación implementado por el SAG tiene como objetivo verificar la aptitud de consumo humano (inocuidad), además de conocer la trazabilidad a lo largo de la cadena de producción y comercialización de frambuesas de exportación. En él se establecen requisitos a los distintos participantes de la cadena productiva cuyo fin sea la exportación, verificando su cumplimiento mediante auditorías de proceso. Todo ello para garantizar la implementación de buenas prácticas agrícolas en huertos, buenas prácticas de manufactura en las plantas procesadoras; requisitos de higiene y trazabilidad, entre otros.
La correcta implementación de las medidas establecidas en este programa es fundamental para cumplir con los requisitos de inocuidad y así mantener y mejorar la exportación de frambuesas chilenas a los distintos mercados.
Para más información puede ingresar a www.sag.cl y pinchar en la pestaña Agrícola – Exportaciones – Frambuesas.