Conoce los alimentos que te ayudarán a reducir los síntomas de las alergias respiratorias

Una dieta alta en pescados, legumbres, frutas, verduras y probióticos contribuyen al consumo de fibra, vitamina C, potasio, magnesio y flavonoides, podría mejorar la relación de omega-3 a omega-6 y ayudar en la modulación de la respuesta inflamatoria relacionada con las alergias estacionales, contribuyendo al manejo de éstas.

En un contexto donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que un 40 % de la población mundial podría padecer algún tipo de alergia en 2050, especialistas en nutrición sugieren aumentar el consumo de peces azules como el jurel por su importante aporte en omega 3, junto a una dieta que contemple altos niveles de fibra, potasio y flavonoides como la quercetina presente en manzanas y uvas.

De este modo, la alimentación podría contribuir a generar una mejor respuesta del sistema inmune y disminuir la manifestación de sintomatologías como congestión nasal, tos y dificultad para respirar, propias de las alergias respiratorias, así como el asma y la rinitis alérgica.

La nutricionista colaboradora de la marca San José de Orizon Seafood, compañía perteneciente a Nutrisco, María Trinidad Forteza, manifestó que “es crucial mantener un equilibrio entre el Omega 6 y Omega 3 en nuestra dieta, ya que en la cultura occidental se ha popularizado el consumo de productos ultra procesados, lo que ha predispuesto a respuestas inflamatorias, perpetuando la inflamación crónica y estados proalérgicos”.

La profesional destacó la alta presencia de omega 3 en peces azules como el jurel, un superalimento que proporciona más de 300 miligramos de este ácido graso por cada porción de 100 gramos de filete, lo que le entrega al organismo mejores respuestas antiinflamatorias y antialérgicas para combatir los síntomas.

En relación a lo anterior, Forteza detalló que el omega 3 no sólo está presente en peces como el jurel, sino que también se puede consumir a través de frutos secos y algunos aceites vegetales como el de lino y el de canola, entre otros.

La especialista hizo énfasis en que si bien estas recomendaciones podrían mejorar notoriamente la respuesta ante las alergias, son medidas complementarias frente a estos cuadros, donde la mejor forma de enfrentar estas patologías es mediante control médico precoz y regular con inmunólogo.

Mesa regional del vino abordó temáticas de enoturismo y denominación de origen para viñateros en Biobío

La instancia apunta a la coordinación entre el mundo público y privado para potenciar el sector vitivinícola regional, generando políticas que promuevan ejes estratégicos de trabajo para el mundo de los viñateros.

Con la presentación de diversos temas de importancia para el mundo vitivinícola, se llevó cabo la Mesa Regional del Vino, organizada por la Seremi de Agricultura en la región del Biobío.

La jornada permitió abordar demandas y necesidades de los productores vitivinícolas, como también presentaciones desde el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural con “Ingreso al Registro de Patrimonio Cultural Inmaterial”; Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA Quilamapu, con el tema de “Denominación de Origen en Vinos”.

A su vez, desde el Servicio Nacional de Turismo, Sernatur, con la exposición de la “Mesa de Enoturismo de la región del Biobío”, y finalmente “Reporte: Taller exportación de Vinos” desde el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG.

De la instancia participó la seremi de Agricultura, Pamela Gatti, en compañía de la directora regional de INDAP, Fabiola Lara; director regional del SAG, Roberto Ferrada; director de Inia Quilamapu, Javier Chilian y representantes vitivinícolas de diversos sectores de la región del Biobío.

En ese sentido, la seremi de Agricultura, Pamela Gatti, apuntó que “esta Mesa Regional del Vino es una hoja de ruta para trabajar en conjunto con los pequeños viñateros del Biobío, a fin de dar una respuesta a las necesidades del mundo vitivinícola. Acá se abordaron diversos temas para desarrollar líneas estratégicas de desarrollo para potenciar este rubro a nivel regional”.

Por su parte, el director regional del SAG, Roberto Ferrada, manifestó que “son los vinos del fin del mundo y eso es algo súper importante y evidentemente estamos apoyando desde la institucionalidad con toda nuestra competencia para que se pueda ampliar y reconocer otras áreas en la denominación de origen, que va a permitir, por ejemplo, exportar con una identidad mucho más precisa y vinculada con el territorio”.

En línea con el apoyo al desarrollo de este rubro en la zona, Fabiola Lara, directora regional de INDAP, informó que “mediante nuestro Programa de Inversiones (PDI) este mes aprobamos recursos cercanos a los 14 millones de pesos para financiar cuatro proyectos de viñateros, consistentes en maquinaria y equipamiento para la producción de vinos”. Se trata de viñas pequeñas viñas familias en las provincias de Concepción y Biobío.

A su vez, Patricio Cea, viñatero de Nacimiento, señaló que “abordamos un par de punto súper interesantes. Estamos hablando de la Denominación de Origen, DO, lo que nos faltaba en el Biobío. Estamos hablando de patrimonio intangible. Nosotros hacemos una actividad patrimonial intangible para nuestras viñas y eso es relevante para nuestro trabajo como viñateros”.

De acuerdo a los registros del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), existe una superficie de 2.964 hectáreas de viñas, contando con 595 pequeños productores vitivinícolas a nivel regional.

Del desglose total, 355 son apoyados con diversos instrumentos desde el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), de los cuales una pequeña cantidad elabora vinos, al menos 66 productores identificados (19%) y una mayor parte a granel en el Valle del Biobío e Itata Sur.

Ministerio de Ciencia e INIA inaugura planta de Innovación Alimentaria en Osorno

Con las nuevas instalaciones alojadas en INIA Remehue, productores lecheros del sur de Chile podrán desarrollar una oferta diferenciada de alimentos derivados de la leche, para todo tipo de consumidores y con necesidades alimentarias especiales.

Con la presencia de la subsecretaria de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Carolina Gainza, se realizó la inauguración de la Planta de Innovación Alimentaria en el Centro Regional INIA Remehue del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), que tendrá como misión apoyar el desarrollo de productos lácteos con valor agregado de productores lecheros del sur de Chile.

Estas instalaciones de primer nivel se construyeron gracias al convenio que ambas instituciones mantienen desde 2023, con el traspaso de financiamiento directo del MinCiencia a INIA -vinculado al Ministerio de Agricultura- para el desarrollo científico, tecnológico y sostenible del sector agropecuario a nivel nacional.

La subsecretaria de Ciencia, Carolina Gainza, manifestó durante la actividad que “es un hito muy importante, porque da cuenta cómo desde nuestro ministerio hemos estado apoyando el desarrollo de líneas de investigación y de trabajo en los institutos tecnológicos públicos, y uno de ellos es el INIA. Esto se concreta a través de la inauguración de esta planta que aporta al desarrollo y la transformación de la matriz agroalimentaria, de avanzar hacia un desarrollo sostenible y también de apoyar a los agricultores con el mejoramiento de sus productos y el surgimiento de nuevos, con base científica de las investigaciones de este instituto”.

Por su parte, la directora nacional de INIA, Dra. Iris Lobos, expresó que “la inauguración de la Planta de Innovación Alimentaria es un hito significativo para la estrategia de diversificación de la matriz productiva agroalimentaria del país, ya que nos permitirá apoyar el desarrollo de forma acelerada de productos lácteos con valor agregado, que respondan a los requerimientos de los consumidores tanto alimentarios como nutricionales, considerando también aquellos con intolerancias o alergias. Es una señal clara de los beneficios que ha sido para el INIA contar con el apoyo y visión del Ministerio de Ciencia para impulsar investigaciones e instalaciones que eran muy necesarias en el país, y que van directamente en beneficios de los consumidores, productores y la sociedad“.

La inauguración contó, además, con la presencia del senador Fidel Espinoza, autoridades locales y productores lecheros, quienes conocieron las instalaciones y degustaron una muestra de quesos elaborada por productores de las regiones de Los Ríos y Los Lagos que participan en el Grupo de Extensión Tecnológica (GET), liderado por el investigador INIA Ignacio Subiabre, quien también está a cargo de la planta. El ingeniero en Alimentos expresó que “es un beneficio muy grande para los productores, porque es un espacio para venir a experimentar, a aprovechar las instalaciones e innovar”.

Añadió el experto que “siempre tratamos de hacer cumplir con todo el reglamento. INIA Remehue cuenta con todos los laboratorios especializados para la caracterización de los productos y ahora se suma la planta. Lo importante es que los productores tendrán acceso a todas las herramientas que nosotros podemos entregarles, a través de asesorías, capacitaciones o talleres; convenios directos con cooperativas y productores”.

Sobre la planta

La nueva Planta de Innovación Alimentaria de INIA está equipada con tecnología de vanguardia para desarrollar productos derivados de la leche, que permitirán elaborar y monitorear prototipados lácteos diferenciados a escala experimental para, posteriormente, completar la caracterización técnica en los laboratorios de INIA, de acuerdo a los estándares del Reglamento Sanitario de los Alimentos (RSA); nutricionales para la confección de etiquetado y atributos sensoriales.

De esta forma, es posible seguir avanzando así en el desarrollo de productos lácteos con agregación de valor que respondan a las necesidades de los consumidores, tanto alimentarias como de salud (productos para personas con alergia a la proteína de la leche, por ejemplo), y que signifiquen una apertura comercial para los productores y la industria chilena de lácteos.

En los últimos años, INIA Remehue ha generado varios prototipos de quesos maduros finos de autor y mantequilla usando leche pasteurizada y sin pasteurizar y quesos artesanos de pasta blanda y madurados con recetas innovadoras.

En paralelo y como parte del proyecto entre ambas instituciones, se está haciendo un estudio para evaluar las expectativas de consumo de la leche A2 en relación a otras leches para consumidores con restricciones alimentarias disponibles en el mercado. La leche A2 es un

producto de origen bovino que contiene la proteína Beta-caseína A2 y que está comprobado internacionalmente que genera menor malestar estomacal y puede ser consumida por personas que tengan dificultades para digerir la proteína de la leche.

Especialistas UdeC: la pérdida de peso corporal no puede ser el único factor en la elección de una dieta

Jeannette Valenzuela Mella 

Es importante mantener hábitos de vida saludables en el tiempo, con una alimentación equilibrada, combinada con actividad física regular, cuidado de la salud mental y las relaciones sociales, entre otros, para alcanzar un bienestar general.

Un estudio reciente determinó que una alimentación vegana baja en grasas puede ser más efectiva que la dieta mediterránea como estrategia para bajar de peso, al reducir la ingesta de grasas y los  productos finales de glicación avanzada (AGEs) dietéticos, compuestos que se vinculan a procesos inflamatorios y a un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas.

Los AGEs dietéticos son producidos mayormente por alimentos de origen animal asociados, además, a preparaciones a altas temperaturas combinadas con aceites y grasas. La efectividad de la dieta vegana se explica por la eliminación de las carnes y, por ende, de estas fuentes de AGEs.

Pero especialistas de la UdeC consideran que la reducción de peso no puede ser el argumento central a la hora de inclinarse por una determinada forma de alimentación.

“Es crucial entender que la efectividad de una dieta en la reducción de peso no necesariamente implica una mejora en la salud general. Aunque el peso corporal es un indicador comúnmente utilizado, no refleja de manera precisa el estado de salud de una persona”, señala la nutricionista del Centro de Vida Saludable (CVS) y magíster en Nutrición Humana, Pilar Benítez Cid.

Por eso, agrega que hay que evaluar los objetivos de salud de forma integral, considerando indicadores diferentes al peso corporal, y afirma que siempre es bueno optar por una alimentación saludable, que cumpla con los aportes nutricionales adecuados y esté adaptada a las necesidades de la persona.

En la misma línea, el académico del Departamento de Nutrición y Dietética de la Facultad de Farmacia, Daniel Gaete Rivas, anota que las dietas restrictivas o extremas para bajar de peso siempre tienen consecuencias.

“La restricción dietaria no supervisada y las conductas restrictivas pueden resultar en deficiencias nutricionales, pérdida de masa muscular, problemas de salud al corto, mediano y largo plazo. En muchos casos se puede ver este ‘efecto rebote’, en el cual se producen mecanismos compensatorios para dejar de perder peso, y volver a la alimentación que se tenía previamente podría llevar nuevamente a un aumento de peso”, detalla el nutricionista.

Las dietas basadas en plantas -las que privilegian alimentos de origen vegetal, reduciendo o excluyendo totalmente los de origen animal- tienen múltiples beneficios,  indica Gaete. Entre ellos, menciona que contribuyen a la reducción del riesgo de enfermedades crónicas, a una  mejor salud digestiva y cardiovascular; incluso -dice- son buenas para el medioambiente, ya que los productos vegetales tienen una huella ecológica menor que los de origen animal.

“Una dieta vegana tiene también estos beneficios, pero al excluir alimentos que aportan nutrientes críticos, tiene un mayor riesgo de producir deficiencias nutricionales, por lo que debe ser supervisada y suplementada, cuando se requiera, por nutricionistas especializados/as en la materia”, agrega el también magíster en Nutrición Humana,

Alimentación vegana

Según Pilar Benítez,  una dieta vegana bien planificada puede satisfacer las necesidades nutricionales individuales, siempre que se tomen en cuenta ciertos nutrientes críticos, como la vitamina B12 que -explica- es esencial y no se encuentra en alimentos de origen vegetal, por lo que requiere suplementación para evitar deficiencias a largo plazo.

Crédito: Esteban Paredes Drake/DirCom UdeC.

La especialista también llama la atención sobre otros nutrientes que pueden ser potencialmente deficitarios en una alimentación vegana como el calcio, las proteínas, yodo, vitamina D, hierro, zinc y ácidos grasos omega que pueden ser cubiertos a través de una cuidadosa selección de alimentos ricos en nutrientes y fortificados, junto con estrategias para mejorar la absorción de vitaminas y minerales.   

Los resultados del estudio publicado en Frontiers in Nutrition muestran que personas con sobrepeso u obesidad que adoptaron una alimentación vegana bajaron 6 kilos en promedio una intervención de 16 semanas,  mientras que otro grupo siguió una dieta mediterránea, sin cambios corporales.

“Lo que ocurre es que la dieta vegana tiene habitualmente un menor aporte de energía (en kilocalorías), menos aporte de grasas totales y no aporta colesterol”, expone el profesor Gaete.

Así, el estudio asocia la reducción de esas grasas con pérdida de peso y disminución de la ingesta de AGEs (en un 73%). Pero, como advierte Pilar Benítez, no es bueno eliminar todas las grasas de la dieta.  

“Las grasas insaturadas, como las que se encuentran en aguacates, nueces, semillas y aceites vegetales, son fundamentales para la salud. Estas ‘grasas saludables’, ricas en ácidos grasos omega-3 y omega-6, desempeñan un papel esencial en la salud cardiovascular, la función cerebral y la reducción de la inflamación. Por lo tanto, una dieta vegana bien equilibrada debe incluir estas fuentes de grasas insaturadas para mantener una nutrición adecuada y apoyar la salud general”, comenta la nutricionista.

Por otro lado, dice que en las dietas que incluyen alimentos de origen animal se debe ajustar los métodos de cocción para reducir la formación de AGEs, optando por cocer al vapor, escalfar, estofar y hervir, métodos que limitan la exposición al calor seco, ayudando a minimizar la producción de esos compuestos inflamatorios.

“En contraste, técnicas como asar, freír, tostar y grillar, así como el uso excesivo de aceites y grasas, pueden aumentar la formación de estos compuestos. Reducir estos métodos de cocción y limitar el uso de aceites y grasas en la preparación de alimentos puede ayudar a mitigar los efectos metabólicos negativos asociados con los AGEs y disminuir el riesgo de enfermedades crónicas”, añade.

Hábitos saludables

Ambos especialistas ponen el acento en los hábitos saludables y otros factores que contribuyan al bienestar en un sentido amplio cuando se trata de abordar problemas de peso.

Imagen generada con IA.

La pérdida de peso rápida no siempre se traduce en una mejora real de la salud general y puede conllevar riesgos, como la pérdida de masa muscular, deficiencias nutricionales y la recuperación del peso perdido una vez finalizada la dieta. Por lo tanto, es esencial enfocarse en establecer hábitos de vida saludables que sean sostenibles en el tiempo”, señala Pilar Benítez.

Y allí importa tener una alimentación equilibrada, saludable y personalizada, ya sea a través de una dieta vegana, mediterránea u otra opción saludable, siempre bajo la orientación de un nutricionista experto que asegure una planificación adecuada y el suministro de nutrientes críticos, acota la profesional.

“Combinados con la práctica regular de actividad física, estos hábitos no solo pueden facilitar una pérdida de peso gradual y sostenida, sino que también mejoran la salud general, reducen el riesgo de enfermedades crónicas y promueven el bienestar físico y emocional a largo plazo”, dice.

El académico Daniel Gaete indica que desde un punto de vista de salud y los nuevos enfoques no peso centristas se debe tener en cuenta que el peso corporal “no es algo fácil de controlar como se nos ha hecho creer”.

El peso -explica- está influenciado por la genética, la contextura, la distribución de la grasa corporal, el apetito y el metabolismo energético en general.  “Lo que sí está en nuestras manos es el estilo de vida que escogemos”, asevera.

Una alternativa es elegir una vida saludable, donde la alimentación tiene un papel fundamental, dice. Entonces, se puede optar por una dieta basada en plantas que puede incluir o no alimentos de origen animal; realizar actividad física de forma regular, tener un buen descanso y calidad de sueño; cultivar las relaciones sociales saludables y cuidar la salud mental, entre otros.

“Todo esto puede o no llevar a una modificación del peso corporal; sin embargo lo que sí asegurará es un mejor estado de salud general, contribuyendo a una mejor calidad de vida”, puntualiza el nutricionista.

Atención con el arroz: ¿Por qué no debemos recalentarlo más de una vez? 

Este cereal cocinado si no se refrigera apropiadamente, es un hábitat ideal para la proliferación de la bacteria Bacillus cereus, causante de intoxicaciones alimentarias.

Especialista de la Universidad de Talca recomienda cocinar por porciones que se consumirán en el momento, respetando siempre la cadena de frío. 

El arroz es uno de los alimentos preferidos por los chilenos, quienes consumen cerca de 11 kilos al año por persona, estando presentes -en promedio- entre tres a cuatro veces por semana en la comida, según información de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA) del Ministerio de Agricultura.  

Su consumo y cultivo en nuestro país es de larga data, siendo parte de una infinidad de recetas tradicionales. Sin embargo, muchas personas desconocen la forma de adecuada de mantención; no conservarlo como corresponde puede generar problemas a la salud de quienes lo consumen. Así lo explicó la académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Talca, Cecilia Valenzuela, quien destacó que el principal riesgo en este alimento es la proliferación de la bacteria Bacillus cereus, que crece en los almidones del arroz ya cocinado, y, que abunda en especial cuando este cereal no es refrigerado correctamente.

“El arroz es un alimento ideal para la proliferación de esta bacteria. Por eso, se recomienda que una vez que lo preparamos, no permanezca más de 1 hora a temperatura ambiente, porque existe un mayor riesgo para el crecimiento de microbio. Una vez refrigerado, entre los 0 y 5 grados, se debe consumir idealmente antes de 24 horas”, aclaró. 

La especialista detalló que, el consumo de arroz contaminado con esta bacteria, “puede provocar intoxicación alimentaria, siendo su principal sintomatología los problemas gastrointestinales, acompañados de vómitos, diarrea y dolor abdominal. En algunos casos puede provocar fiebre, siendo más peligrosa en aquellas personas inmunodeprimidas, niños, embarazadas y adultos mayores”.

De acuerdo con la profesional,  dicha bacteria, “no puede ser eliminada mediante el uso de altas temperaturas. Por eso, es importante respetar la cadena de frio, y, si se va a consumir recalentado, que no sea más de una vez”.

Junto con esto, Valenzuela indicó que si el producto está bien refrigerado, se pueden preparar sin problemas diversas preparaciones como tortillas, budines o servir frío como parte de una ensalada, entre otras. Sin embargo, para evitar cualquier riesgo de intoxicación, “la mejor recomendación con este alimento, es preparar la porción que vamos a consumir en el momento o para los integrantes de la familia, así evitamos que sobre y consumirlo recalentado”.

Agricultura Sostenible para Aysén: Mesa de Jóvenes Rurales de INDAP avanza hacia el futuro del campo

Coyhaique, 16 de agosto.- INDAP Aysén, reafirmando su compromiso con el desarrollo sostenible y la permanencia del mundo rural, ha organizado una capacitación en “Manejo de un Sistema Productivo Agrícola Regenerativo Agroecológico” para la Mesa de Jóvenes Rurales de la región.

Esta iniciativa, que responde a una solicitud especial de la Mesa, busca fortalecer las habilidades y conocimientos de 23 usuarios acreditados de INDAP, brindándoles herramientas para enfrentar los desafíos de la agricultura moderna y el cambio climático. Este logro refuerza el apoyo institucional hacia los jóvenes rurales, asegurando que sus necesidades y propuestas sean escuchadas.

Yessica Lagos, directora regional de INDAP Aysén, valoró esta iniciativa como una muestra del compromiso de la juventud rural por permanecer en el campo y contribuir al desarrollo sostenible de la región. “Estos recursos financieros para la Mesa de Jóvenes Rurales de Aysén fueron una solicitud especial que fue escuchada y atendida por nuestro Director Nacional, Santiago Rojas. Gracias a las gestiones realizadas, logramos acceder a estos recursos, lo que demuestra el compromiso de INDAP con las necesidades y aspiraciones de nuestros jóvenes rurales. Estas capacitaciones están instalando capacidades fundamentales para asegurar el futuro del campo y el desarrollo rural de Aysén,” destacó.

La capacitación abordó una variedad de temas clave para la agricultura sostenible, como la planificación de cultivos, el uso eficiente del agua a través de sistemas de riego de captación de agua de lluvia, y la gestión financiera de proyectos agrícolas. También se incluyeron prácticas agroecológicas, como el diseño y ordenamiento territorial, y técnicas para la siembra y cuidado de huertos. Todo esto enfocado en maximizar la productividad y la satisfacción del cliente, utilizando los recursos de manera eficiente y reduciendo el impacto ambiental.

Esta capacitación no solo brinda herramientas prácticas, sino que también inspira a los jóvenes a seguir construyendo un futuro en el campo. Con este tipo de iniciativas, Aysén está sembrando las semillas para que las próximas generaciones de agricultores sigan innovando, conservando el medio ambiente y manteniendo vivas las tradiciones rurales que son el corazón de nuestra región.

¿Podemos congelar nuestras verduras para evitar que se echen a perder?

Javier Maruri, nutricionista de la UNAB, detalla cómo la congelación afecta el contenido nutricional de las verduras y proporciona información sobre qué factores considerar al utilizar verduras frescas y congeladas, al mismo tiempo que explica cuáles podemos llevar al freezer y cuáles no.

Las guías alimentarias en Chile recomiendan consumir al menos 5 porciones de frutas y verduras al día, de las cuales 2 a 3 deberían ser verduras. Frente a la menor oferta producto de las inundaciones de este invierno, las alzas en los precios y la necesidad de mantener el consumo de vegetales, surge la pregunta: ¿ofrecen los mismos beneficios las verduras frescas que las congeladas? Javier Maruri, nutricionista y académico de la Universidad Andrés Bello explica, “en relación con los beneficios nutricionales, los que ofrecen las verduras frescas y las congeladas son muy similares.

Si bien, agrega, “existe la creencia popular de que la congelación podría causar pérdida de nutrientes, sin embargo, dependiendo del momento en que se hayan congelado, pudiese ser que incluso ofrecieran un beneficio”. Los minerales se conservan en cantidades similares en ambos tipos de verduras, y algunas vitaminas pueden ser mejor aprovechadas, dependiendo del tiempo de congelación.

Impacto del Proceso de Congelación

El proceso de congelación en sí mismo no altera significativamente el valor nutricional de las verduras. Sin embargo, el académico advierte que “algunas personas o empresas realizan un proceso térmico llamado escaldado, en el cual se somete la verdura a temperaturas entre 70 y 100°C por unos minutos para mantener ciertas características organolépticas.” Este escaldado puede reducir la cantidad de Vitamina C, una vitamina sensible al calor, aunque el congelamiento en sí no tiene este efecto.

Maruri aclara que “no todas las verduras se congelan igual. Si bien todas pudieran congelarse, existen algunas, que, por su alto contenido de agua, no es recomendable hacerlo, ya que perderán algunas características organolépticas, especialmente su textura y al descongelarse quedarán muy blandas, como por ejemplo la lechuga, el tomate y el pepino. El resto de las verduras pueden soportar bien la congelación (y descongelación)”.

¿Cuándo las congeladas son más nutritivas?

Entre el tiempo de recolección y procesado, las verduras frescas pueden perder algunos nutrientes. “Las verduras que han sido cosechadas, procesadas y congeladas inmediatamente podrían tener un contenido nutricional más alto que las frescas que han estado expuestas al deterioro durante varios días,” señala el académico.

Desde una perspectiva económica, además, “el consumo de verduras frescas compradas en ferias libres suele ser más económico que en supermercados y aún menor que las verduras congeladas. Frente a esto recomienda comprar verduras en temporada y congelarlas para su uso posterior como una estrategia económica inteligente.

Estudio del CIEP logra caracterizar 22 tipos de mieles producidas en la región de Aysén

Desde 2023, el Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP) ha llevado a cabo el estudio, “Caracterización melisopalinológica de las mieles de Aysén: cambio en el uso del suelo, clima y su relación con el potencial apícola de la región”, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo; identificando 22 tipos de mieles en la región de Aysén. Este análisis se enfoca en la flora preferida por las abejas melíferas y la caracterización de las mieles según sus orígenes florales.

Cada planta produce un tipo de polen particular, que las abejas transportan a la colmena y mezclan con la miel. Al analizar los granos de polen presentes en la miel, se puede determinar las plantas visitadas por las abejas. Este proceso es esencial para añadir valor al producto apícola, ofreciendo una distinción botánica y geográfica particular.

Según la “norma chilena (NCh 616 Of 2008) sobre la miel de abejas,  denominaciones y requisitos”, las mieles se clasifican en; Monofloral: que contiene al menos un 45% de polen de una sola especie vegetal. Bifloral, que posee polen de dos especies de plantas, alcanzando en conjunto un mínimo del 50%, sin que la diferencia entre ellas sea mayor al 5%. Y la Polifloral: Con tres o más especies vegetales, sin que ninguna predomine con un 45% o más.

El estudio abarcó mieles de las cuatro provincias de la región de Aysén, desde La Junta hasta Caleta Tortel, donde participaron apicultores, principalmente mujeres, que poseen apiarios para consumo familiar y venta local, así como apicultores que producen a mayor escala para la venta regional.

Entre los resultados, se destacan las mieles monoflorales de especies nativas y mieles monoflorales de especies introducidas, tales como el trébol blanco, la alfalfa y el diente de león. Además, se encontró una relación entre los tipos de coberturas vegetales y la flora presente en las mieles. Las mieles de zonas boscosas tienden a ser monoflorales nativas de tineo, voqui paulún, tiaca, tepú, palmilla y yaqui; mientras que las de zonas de praderas y pampas son generalmente poliflorales o monoflorales de especies introducidas, como por ejemplo de trébol blanco, alfalfa y diente de león. En zonas con vegetación mixta, las mieles suelen ser poliflorales mixtas.

Cabe mencionar, que el proyecto cuenta con otro eje de investigación, centrado en determinar la relación entre variables climáticas con la floración de las plantas, lo que influye directamente en el tipo de miel obtenida, según el mes de su cosecha.

Por su parte el laboratorio Ecoclimático del CIEP ha desarrollado 10 estaciones pluviométricas que permiten medir temperatura, precipitación y humedad en diferentes predios de apicultores a lo largo de la región de Aysén. Estos datos, calibrados con las fechas de floración, permitirán estudiar las variables que más influyen en la estacionalidad de las floraciones y cómo se refleja en el tipo de miel cosechada.

Este proyecto ha sido muy bien recibido por las y los apicultores que entregaron sus muestras para el estudio, quienes ahora cuentan con el origen botánico, lo que sin duda es información de utilidad para su comercialización. María Teresa Barra, apicultora del sector Ensenada de la provincia de Coyhaique destaca el aporte realizado por la investigadora, “El trabajo de Valentina ha sido muy importante por su dedicación y trabajo en terreno y sus resultados, que para nosotros los apicultores es de mucha importancia para saber de qué polen están compuestas las mieles de sus sectores. Estoy muy agradecida de su aporte científico, que reconoce el trabajo de los apicultores en sus mieles según los sectores en que se encuentran en la región.

Para finalizar, la Dra. Valentina Álvarez Barra, investigadora a cargo del proyecto, se refirió  a los alcances del estudio, “Este tipo de estudios es un primer paso para conocer la diversidad de flora melífera regional, información crucial para levantar planes agrícolas que fomenten el cultivo de estas plantas para mantener las propiedades de las mieles. Además, teniendo los datos climáticos y las fechas de floración, podemos generar modelos que proyecten futuros cambios en las floraciones a la luz del cambio climático que estamos observando a nivel mundial, que ciertamente tendrá impacto en el tipo de miel cosechada por provincia en la región de Aysén. Finalmente, con los informes melisopalinológicos entregados a cada apicultor participante del proyecto, se puede etiquetar la miel con su denominación floral, lo que le da un enorme valor agregado al producto capaz de distinguirlo en diferentes mercados.”

VALENTINA ALVAREZ

Alimentos ultraprocesados: ¿Cuáles son y cómo impactan en nuestra salud?

Chilenos comen más de medio kilo de estos productos al día, siendo el país -en Latinoamérica- con un mayor consumo. A estos alimentos se les asocia con algunas enfermedades del sistema digestivo, indicó el académico de la Universidad de Talca, Alonso Hernández.

Según el informe de la ONU “Panorama de la seguridad alimentaria y nutricional en América Latina y el Caribe”, en Chile se come más de medio kilo de alimentos procesados al día. 

Frente a este escenario, se vuelve fundamental tomar conciencia sobre cómo nos estamos alimentando y con qué tipo de productos. Así lo expresó Alonso Hernández, académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UTalca, quien planteó que “la mayoría de los alimentos que hoy están en la dieta de la población, en un porcentaje alto forman parte de este grupo”.

“Estos productos, los podemos encontrar en los pasillos del supermercado relacionados con los snacks, enlatados, embutidos y productos de repostería”, agregó.

Estos alimentos, detalló Hernández, “son el resultado de una serie de procesos industriales, que tienen como objetivo no solamente modificar consistencia, características organolépticas como el sabor, la textura, sino que también, aumentar su vida útil, preservarlos y resaltar algunos aspectos nutricionales”.

“Los ultraprocesados poseen altas concentraciones de azúcares simples, de grasas saturadas y cantidades de sodio realmente importantes. Además, incluyen ciertos aditivos y preservantes”, advirtió.

Impacto a la salud

Diferentes estudios demuestran que el consumo prolongado de estos productos tiene un profundo impacto en nuestra salud. “La relación entre su consumo y el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles, a largo o mediano plazo, es evidente”, precisó el especialista.

“Tienen la particularidad de que a largo plazo generan daño celular y con eso desencadenan algunas enfermedades, que son tan comunes hoy, como la diabetes mellitus tipo dos, la hipertensión y múltiples tipos de cáncer que afectan al tracto digestivo”, indicó.

El docente explicó que estos alimentos tienden a desplazar el consumo de otros productos naturales que poseen propiedades beneficiosas para la microbiota, provocando un cambio en ella. Esto no solo genera problemas gastrointestinales, también lo hace en la salud mental, porque la microbiota tiene una relación muy estrecha con los estados de salud, generando componentes que sirven para sentir sensaciones de placer, de bienestar y mejorar el estado anímico.

Pero, cómo mitigar el impacto que tienen en nuestro organismo. El académico puntualizó que,  “uno de los consejos es ordenar, estructurar, definir los horarios de alimentación, para evitar consumir ultraprocesados, incorporando alimentos saludables como las frutas, las verduras, las semillas y los frutos secos, entre otros”.

Claves para realizar un ayuno intermitente de manera correcta

  • Se trata de una práctica que en los últimos años ha ganado popularidad en nuestro país. 
  • Experto de la Universidad de Talca recalca que es fundamental que se acompañe con la guía de un profesional de la nutrición.  

El ayuno intermitente es un modelo de alimentación que ha estado presente en diversas culturas, sin embargo, en Chile ha ganado popularidad solo en los últimos años. 

Se trata de una práctica que consiste en no ingerir alimentos durante un determinado período de tiempo.  

El académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UTalca, Mauricio Orellana, destacó que esta alternativa ha sido altamente respaldada con evidencia científica. “Ha demostrado que tiene muchos beneficios, principalmente en la prevención de algunas enfermedades crónicas como la diabetes, ayuda a la desinflamación del organismo y también contribuye a la pérdida de peso”, explicó.  

Orellana recalcó que el principal objetivo del ayuno está relacionado con la normalización de indicadores bioquímicos como la glicemia o la insulina. “Es importante que el enfoque primordial no esté en la pérdida de peso”, precisó.  

Recomendaciones 

El docente advirtió que es fundamental que esta práctica se realice con el apoyo de un profesional nutricionista, para así realizarlo de una forma correcta y evitar inconvenientes.  

“Podemos generar un déficit de algunos tipos de nutrientes específicos y que éstos sean críticos para algún grupo etario. Hay que estar acompañado por un profesional que guíe y que diga lo que se debe hacer, principalmente cuando se inicia este proceso”, advirtió.  

El especialista planteó que, durante el período de ayuno es importante mantenerse hidratado, y, al romperlo se deben considerar alimentos saludables que tengan un alto aporte proteico de buena calidad como el pollo, los huevos duros o los lácteos, los que pueden acompañarse de cereales integrales. 

De acuerdo con Orellana, este método no se debe practicar todos los días, se recomienda hacerlo entre dos y tres veces a la semana, en días separados, además que debe, idealmente, ser combinado con actividad física para lograr una mayor efectividad.  

Tipos de ayuno intermitente 

Existen diferentes horarios de ayuno intermitente, siendo el más utilizado el 16-8. “Consiste en dieciséis horas de no consumir alimentos y ocho horas donde se pueden ingerir, pero también existen otros sistemas que son un poco más rigurosos como son el 20-4 o también el 24-0″, explicó el experto de la UTalca.  

Orellana señaló que el ayuno que habitualmente hacemos es el 12-12, “doce horas de no ingesta y 12 horas de comer. “Si la persona quiere obtener un objetivo específico, por ejemplo, la prevención de la diabetes o la normalización de la insulina, la recomendación sería empezar idealmente con un 14-10, para después pasar a un 16-8, en forma progresiva”, aconsejó. 

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