Estudiantes de Casablanca aprenden sobre microbiología del suelo con investigadores de la U. Santa María

El equipo detrás del proyecto FIC-R “Agricultura microbiológica del tomate” realizó una charla para el Colegio El Valle de Casablanca, enseñando sobre la importancia de los microorganismos de los suelos para la agricultura.

Frente al uso excesivo de pesticidas y antibióticos que se realiza hoy en día en la agricultura tradicional, se hace cada vez más importante educar a las personas sobre los efectos de estos químicos en los suelos, además de la existencia de alternativas de origen orgánico que pueden traer diversos beneficios para los cultivos.

Con esta intención es que, como parte del área de extensión del proyecto FIC-Valparaíso N°40004866 “Agricultura microbiológica del tomate”, un equipo de investigadores de la Universidad Técnica Federico Santa María llevó a cabo una charla dirigida a niños de Casablanca, donde les enseñaron sobre la importancia de los microorganismos de los suelos para la agricultura.

Esta charla lúdica, expositiva e interactiva, se dictó a través de Zoom a estudiantes de enseñanza básica del Colegio El Valle de Casablanca. “Buscamos poder transferir conocimiento a los alumnos, acerca del rol de los microorganismos en el desarrollo de las plantas y sus beneficios en la agricultura orgánica”, señaló la investigadora asociada del Departamento de Química y del Centro de Biotecnología “Dr. Daniel Alkalay Lowitt” (CB-DAL) y directora del proyecto FIC-R, Dra. Marcela Carvajal.

De acuerdo con la Dra. Carvajal, la importancia de poder educar sobre el tema a los jóvenes radica en “el significado de acortar la brecha de conocimiento desde la universidad, acercándola a la educación escolar, abriendo nuevos puntos de vista y ampliando el saber desde la ciencia aplicada, en particular”.

“Es relevante poder introducir a los alumnos pequeños y jóvenes a la importancia de la agricultura consciente con el medio ambiente, entendiendo que la salud de los cultivos y la calidad de los productos –frutas y verduras– que finalmente consumimos, son producto de una compleja interacción con el suelo, los microorganismos y las plantas, más allá de los procesos físico-químicos que suelen estudiar, como la fotosíntesis y los procesos de captación de agua y nutrientes”, agregó.

El equipo de investigadores a cargo de las charlas estuvo conformado por el Dr. Alexis Velásquez (investigador FIC), Alejandra Vergara (Asistente científico), Fernando Dorta (Apoyo académico), Dr. Michael Seeger (Académico) y la Dra. Marcela Carvajal.

El proyecto “Agricultura microbiológica del tomate” es financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad, otorgado por el Gobierno Regional de Valparaíso. El estudio ha permitido conocer la importancia de la microbiología del suelo desde un aspecto cuantificable, mostrando la diversidad de bacterias y hongos presentes en los distintos suelos de los productores, cuál es el impacto de los tratamientos agrícolas convencionales sobre estos microorganismos y cuánto mejora la diversidad cuando se aplican tratamientos orgánicos al suelo.

Malnutrición: ¿cuáles son los factores de riesgos y tratamientos?

La nutricionista de la Facultad de Medicina de la U. Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Pamela Gómez, dio a conocer sobre esta condición que afecta a niños, adultos y personas mayores.

Un informe generado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), reveló que en Chile las cifras de desnutrición infantil alcanzaron niveles que en algunos casos superan los seis puntos porcentuales. Asimismo, en otras zonas se registran altas tasas de sobrepeso y obesidad. Un escenario que se genera por la malnutrición que es un desequilibrio por exceso o déficit de nutrientes.

Así lo explica la nutricionista de la Facultad de Medicina UCSC, Pamela Gómez, quien explicó que la diferencia entre la desnutrición y la malnutrición. La primera es la carencia de nutrientes generada por una alimentación inadecuada y la segunda se genera también por una mala alimentación, pero puede ser por exceso o por déficit de nutrientes.

“La malnutrición por déficit se dividen en dos criterios para realizar el diagnóstico: que son desnutrido y riesgo de desnutrir en el caso de los niños. La otra, en adultos se clasifica como enflaquecido o bajo peso. Mientras la Malnutrición por exceso que se clasifica en sobrepeso y obesidad en adultos y niños”, manifestó la profesional.

Las edades más vulnerables en donde se producen estos desequilibrios, en relación a la ingesta alimentaria o por causa de alguna patología, son en las embarazadas, niños y niñas y adultos mayores sobre 70 años. “Aquí también podemos hablar de temas tan importantes como la epigenética y como los genes interaccionan con los nutrientes durante la etapa de gestación”, sostuvo Gómez.

Factores de riesgo


Dentro de los factores de riesgo para una malnutrición, se pueden mencionar enfermedades del tracto digestivo, hospitalizaciones, problemas de salud oral, trastornos de la conducta alimentaria, existen también otros factores que pueden contribuir a la falta de disponibilidad de alimentos, como falta de recursos, de acceso, falta de políticas sociales y el contexto cultural.

Pero, ¿existe alguna relación con el correcto proceso de lactancia? La nutricionista sostuvo que la evidencia nos dice que mantener una lactancia materna exclusiva mínimo por seis meses y complementada con otros alimentos hasta por lo menos los 2 años de edad, previene la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles. “La Organización

Mundial de la Salud la recomienda porque es la forma más saludable y nutritivas de alimentar a los niños y niñas, la leche materna está diseñada para cada bebe por tanto al cuidar este proceso y mantenerlo lo máximo que se pueda prevenimos problemas ya sean por déficit o por exceso”.

Sobre los tratamientos, estos van a depender de qué tipo de malnutrición es, pero están relacionados directamente a la modificación de la estructura de alimentación y cambios en la cantidad y calidad de la dieta, además de cambios en estilo de vida. A lo anterior se suman recomendaciones en actividad física, higiene del sueño, salud mental y emocional, entre otras, el enfoque de estos tratamientos son multidisciplinares en donde participan nutricionista, médicos, profesores de actividad física, kinesiólogo, terapeutas, entre otros.

Fuente: UCSC

Refuerzan capacitaciones de riego en modalidad virtual para dar continuidad a iniciativas de inversión del agro

El Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de Riego, Federico Errázuriz, aseguró que la pequeña agricultura y las Organizaciones de Usuarios de Agua (OUA) han estado a la altura de este gran desafío que ha significado para la institución desarrollar nuevas metodologías de trabajo a distancia.

Con el foco en mantener un contacto directo y cercano con los agricultores, las agricultoras y las Organizaciones de Usuarios de Agua (OUA) afectados por la escasez hídrica, y dadas las limitaciones que ocasionó la pandemia por COVID-19, la Comisión Nacional de Riego (CNR) destacó que durante el año 2020 las iniciativas de inversión (programas de transferencia, de saneamiento de DAA, capacitaciones y estudios básicos entre otros) se desarrollaron en un 100%, adaptando las necesidades y objetivos a la realidad de los territorios y beneficiarios.

Para el Secretario Ejecutivo de la CNR, Federico Errázuriz, “la pandemia por COVID-19 impulsó un potente trabajo de apoyo y capacitaciones virtuales con las agricultoras y los agricultores en las distintas comunas y regiones del país, considerando siempre las limitaciones tecnológicas de nuestros usuarios, muy especialmente de los que viven en los territorios más apartados o zonas extremas”.

Es así como los profesionales de la CNR, en estrecha coordinación con las consultoras que ejecutan las iniciativas, reforzaron las reuniones y talleres a través de plataformas como Zoom o Googleclass, además de videos en YouTube y mensajes por Whatsapp, como una forma más expedita para relacionarse y llegar a los regantes. Para aquellos que tienen mayores dificultades para acceder a estas tecnologías se diseñó material específico que fue entregado de manera presencial, manteniendo los resguardos y las recomendaciones entregadas por el Ministerio de Salud.

“Hemos adaptado todas nuestras iniciativas para poder cumplir en un 100% con todos nuestros objetivos comprometidos, estamos conscientes de la difícil situación por la que atraviesa el sector agrícola y con una escasez hídrica que en algunas zonas ya supera los 10 años. En esta pandemia el rol de la agricultura ha sido clave para el abastecimiento de alimentos, los agricultores le cumplieron a Chile y es por eso que este tipo de capacitaciones son un desafío tan positivo.”, agregó Errázuriz.

La jefa de la División de Estudios, Desarrollo y Políticas de la CNR, Mónica Rodríguez, puntualizó que en 2020 se trabajó mediante clases dinámicas, cápsulas informativas (videos) y material de lectura acorde a los niveles de los usuarios. “Hemos constatado que las clases que solo se basan en una presentación no son suficientes ni aplicables para todos, y si se quiere realmente dejar instalados conocimientos y capacidades, el desarrollo de metodologías participativas y de aprendizaje focalizados, es clave en el mundo rural, donde potenciamos la comunicación mediante las radios y medios de comunicación locales”.

Beneficiarios comprometidos

En 2020 finalizaron con éxito tres programas de transferencia, en tanto, 22 programas se encuentran en ejecución o desarrollo y otros 11 están en proceso, para comenzar este año.“De los programas terminados, cabe destacar en primer lugar el compromiso de los beneficiarios, alrededor de 600 mujeres agricultoras y otros cerca de 1.200 agricultores, para continuar con las capacitaciones y adaptarse a la modalidad virtual, ya que han estado a la altura de este gran desafío que ha significado para la institución desarrollar nuevas metodologías de trabajo a distancia”, valoró el Secretario Ejecutivo de la CNR. 

Una respuesta creativa a las crisis: la agricultura no convencional

Por FAO

Los invernaderos tipo túnel y los huertos verticales acortan las cadenas de suministro, garantizando el acceso a alimentos frescos durante la pandemia de COVID-19.

Rehman produce okra (quimbombó), calabazas, melones y tomates en los dos invernaderos tipo túnel que construyó en el patio trasero de su casa en Aka Khel, localidad situada en una de las regiones con mayor inseguridad alimentaria de Pakistán. Con menos de un metro de ancho, estas estructuras ingeniosas y económicas son un tipo de invernadero de tecnología sencilla, con tubos de acero revestidos de plásticos y conducciones para el riego. La FAO le ayudó a instalarlos a principios de año y Rehman admite ahora que “suponen un alivio en un momento en que los mercados y los transportes no funcionan debido a la pandemia”.

Rehman es uno de los millones de personas en el mundo que han respondido de forma creativa para mitigar el impacto de la pandemia en la cadena de suministro alimentario, creando el riesgo de que los alimentos estén menos disponibles allí donde más se necesitan, debido tanto a los impedimentos logísticos como a la disminución de ingresos provocada por la emergencia sanitaria. En este escenario, las soluciones que acortan la cadena de suministro -incluida la agricultura vertical y urbana-, han adquirido una gran importancia.

A pesar de que los precios del trigo y el arroz -alimentos básicos para las familias pakistaníes-, subieron bruscamente en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa por las restricciones de movilidad impuestas con la COVID-19, Rehman ha podido seguir alimentando a su familia. Gracias a los productos de su huerto, cuentan también con una dieta más diversificada. La FAO, en colaboración con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), ayudó igualmente a 75 de los vecinos de Rehman a construir invernaderos tipo túnel, que permiten alargar las temporadas agrícolas, potenciar los rendimientos y aumentar la disponibilidad local de alimentos nutritivos frescos. Rehman asegura que sus plantas de tomate producen ahora de cinco a diez veces más que en campo abierto.

Cultivo vertical

Los huertos verticales y los microhuertos han adquirido de nuevo gran popularidad en los últimos años, que la pandemia de COVID-19 puede catalizar aún más. Los primeros suelen ser instalaciones urbanas de tecnología avanzada que permiten el cultivo de hortalizas en interiores o exteriores mediante la hidroponía, mientras que los segundos son pequeñas parcelas para cultivar que encajan en entornos urbanos. Ambas ofrecen oportunidades de buenos rendimientos para producir hortalizas de hoja verde y otros cultivos alimentarios de elevado valor.

Incluso los restaurantes están desarrollando un tipo de microhuerto también llamado “agricultura de precisión en interiores”, gracias a una empresa de Budapest, Tungsram, que fue la primera en patentar la bombilla moderna. Hoy en día esta histórica firma produce un armario con iluminación y temperaturas controladas por ordenador y un sistema hidropónico integrado que permite crear huertos interiores con un mínimo de mano de obra.

Las granjas verticales, por otro lado, son a menudo grandes explotaciones urbanas, alojadas en viejos almacenes o sótanos. En algunos casos pueden incluso replicar las condiciones necesarias para cultivar la mundialmente famosa albahaca de Italia o la preciada fresa Omakase de Japón

Izda/arriba: Los elaborados huertos en las azoteas de El Cairo ayudan a suministrar productos frescos en entornos urbanos. ©FAO/Marco Longari ; Dcha/abajo: Los microhuertos de Dakar hacen un uso eficiente del espacio y mejoran la nutrición de los habitantes de las ciudades. ©FAO/J. Koelen

Pero la agricultura vertical no es sólo una tendencia en los países desarrollados. En Kibera -un área densamente poblada de Nairobi-, las familias utilizan huertos con sacos hechos con fibras de sisal local para cultivar cebollas y espinacas sin bloquear las callejuelas. En Kampala, los residentes apilan cajones de madera alrededor de una cámara de compostaje central y utilizan botellas de plástico viejas para un sistema de riego de goteo de precisión para cultivar coles.

En Dakar, la FAO ha ayudado a impulsar los microhuertos como estrategia de alimentación y nutrición para los hogares pobres vulnerables a la malnutrición. Hoy en día la ciudad -con la participación de miles de familias de clase media-, es líder en este programa, que se basa en estructuras de un m3 realizadas con fibra de coco para facilitar el cultivo sin tierra.

“Es ideal para cultivos hortícolas de ciclo corto y de gran valor, como los hongos y las especias”, explica Rémi Nono Womdim, Director Adjunto de la División de Producción y Protección Vegetal de la FAO.

Añade que la agricultura vertical ofrece una serie de beneficios adicionales en comparación con la agricultura a campo abierto, entre ellos la posibilidad de reducir el uso de agua, limitar la aplicación de plaguicidas y producir durante todo el año, obteniendo ingresos adicionales y un seguro contra las interrupciones temporales en el acceso habitual a los alimentos.

En El Cairo, los elaborados huertos que se encuentran en las azoteas de los edificios pueden reducir la temperatura ambiental en hasta siete grados centígrados.

La FAO apoya a los países para fomentar métodos agrícolas innovadores que puedan contribuir a acortar las cadenas de suministro, en especial para las poblaciones urbanas y periurbanas en tiempos de crisis. ©Aisyaqilumaranas/shutterstock.com

Agricultura urbana: ciudades más verdes

Nono Womdim, defensor desde hace mucho tiempo de lograr ciudades más verdes y uno de los principales autores del emblemático informe de la FAO sobre los esfuerzos para lograrlo en ciudades de bajos ingresos, estima que más de 360 millones de residentes urbanos –sólo en África y América Latina– practican ya alguna forma de horticultura urbana o periurbana.

La baza está en reconocer sus esfuerzos con marcos normativos que les garanticen acceso a los insumos necesarios, incluida alguna forma de tenencia de la tierra, así como acceso a agua y energía.

Los huertos urbanos y las cadenas de suministro de alimentos más cortas subrayan además cómo la seguridad alimentaria depende del acceso a alimentos nutritivos, señala Nono Womdim. “Entre los beneficios adicionales –añade– se incluyen reducir el desperdicio de alimentos y minimizar el embalaje”.

Es posible que producir localmente no sea siempre la respuesta, pero como ha puesto de relieve la emergencia de la COVID-19, en tiempos de crisis, cada pequeño detalle ayuda a reducir la inseguridad alimentaria. Por esa misma lógica, la agricultura vertical de carácter rudimentario tiene mucho sentido en condiciones extremas y remotas. Existen argumentos aún más sólidos a favor de que los sistemas alimentarios puedan responder de manera innovadora a los desastres naturales, los conflictos o las tensiones crónicas que se prevé se intensifiquen con el cambio climático.

Por ello, la FAO insta a los responsables de la formulación de políticas a que faciliten unas cadenas de suministro más cortas como elemento que pueda añadir sostenibilidad, inclusión y valor nutricional a los muy eficientes sistemas de producción de carbohidratos esenciales del mundo.

En las tierras altas del Khyber, Rehman está de acuerdo. Ya ha instalado un invernadero de túnel adicional financiado por él mismo, y disfruta del cambio que supone pasar de alguien que siempre tenía que buscar ingresos extra para mantener a su familia, a alguien feliz por mantener a sus hijos en la escuela y a quien la gente de la zona pide asesoramiento. “Ahora estoy muy motivado”, asegura.

Fuente original: http://www.fao.org/fao-stories/article/es/c/1277280/

Implementan proyecto de información sobre calidad de aguas para agricultores en la Provincia de Biobío

La iniciativa público-privada fue desarrollada por el CREA-UCSC, con el apoyo de Corfo por cerca de 123 millones de pesos.  

Una iniciativa orientada a entregar apoyo a agricultores, mediante esfuerzos para disminuir asimetrías en la información, es la que ofreció el proyecto de innovación “Desarrollo e implementación de plataforma de apoyo a la toma de decisiones para la gestión de la calidad del agua de riego de agricultores de la provincia Biobío”. 

El proyecto buscó implementar un modelo de gestión de calidad de aguas en la red de canales de la Asociación de Canalistas del Laja, para así asegurar el riesgo con agua que cumpla con la normativa nacional e internacional de los diversos cultivos. 

Para eso, se dispuso de un catastro de fuentes puntuales de contaminación en su red de riego; segundo, tener una red de monitoreo que entregue información respecto al estado de calidad de aguas de cada cauce. Tercero, disponer de mecanismos para entregar esta información a sus usuarios; y, en cuarto lugar, desarrollar un plan de iniciativas que permita abordar los problemas principales de la red de riego. 

El trabajo fue desarrollado por el Centro Regional de Estudios Ambientales (CREA) de la Universidad Católica de la santísima Concepción (UCSC), con el apoyo de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) en el Biobío.  

Seminario de cierre 

Para finalizar y dar a conocer la iniciativa se llevó a cabo el seminario online “Desafíos Públicos y privados en gestión de calidad de Agua”, que contó con exposiciones del gerente de Desarrollo FDF y coordinador del Comité de Inocuidad de Asoex, Ricardo Adonis, como también del jefe de proyectos CREA UCSC, Robinson Sáez.  

En la oportunidad, estuvo presente el Seremi de Agricultura, Francisco Lagos, quien destacó que “como Ministerio de Agricultura estamos desarrollando una estrategia regional de riego a corto, mediano y largo plazo, que involucra a diferentes relacionados, por eso esta iniciativa público-privado, referido a la calidad de agua de riego para agricultores, complementa nuestro trabajo “.  

En tanto, el director del CREA-UCSC, Dagoberto Arcos, sostuvo que “estamos convencidos de que las capacidades universitarias tienen que traspasarse y ayudar a la comunidad, y en especial en el tema del agua, que es un tema complejo, que requiere mucho trabajo para poder ir haciendo uso adecuado”.  

Por su parte, Marcelino González, subdirector de Innovación de Corfo Biobío, sostuvo en su intervención que “este tipo de proyectos es de relevancia para Corfo, la cual está muy preocupada de la Provincia y tiene diversas líneas de financiamiento para el próximo año para los emprendedores e innovadores, donde destaca la Agricultura regional”.  

Desarrollo del proyecto 

Para explicar los pasos de la iniciativa, el jefe de proyectos CREA UCSC y coordinador de la iniciativa, Robinson Sáez, detalló que el aporte de Corfo Biobío fue de 123 millones de pesos, además del apoyo de la UCSC en uso de laboratorios y trabajo de profesionales.  

“El proyecto apuntaba a fomentar la gestión sustentable del agua y la calidad mediante el desarrollo de una plataforma de información. Uno de principales resultados fueron un catastro de fuentes puntuales de contaminación, llegamos a recorrer 256 kilómetros de red de riego de la Asociación de Canalistas del Laja, fijando zonas críticas”, apuntó Sáez.  

También, otro resultado fue el sistema de gestión de denuncia, con un protocolo. A esto se sumó la implementación de la plataforma, que se desarrolló en un ambiente de gestión y un ambiente público, que permite conocer el estado de los canales.  

“Además, mediante estudios a 19 causes, determinamos estrategias de monitoreo y reducción de los problemas de contaminación, que es lo que perseguía el programa. A partir de esto se genera el diseño la red de monitoreo que contempla más de 70 estaciones”, agregó Sáez.   

Finalmente, desde el CREA-UCSC, se detalló que los beneficiarios fueron 1.823 agricultores de la Asociación de Canalistas del Laja, quienes riegan 50 mil hectáreas y que son fundamentales en el desarrollo agroalimentario de la Región del Biobío, sobre todo en las comunas de Los Ángeles y Quilleco. 

Especialistas U. de Chile analizan la alarmante “Radiografía Nutricional” entregada por el Gobierno

La última encuesta Nacional de Consumo Alimentario, realizada por el Ministerio de Salud y Elige Vivir Sano a más de tres millones de hogares chilenos, arrojó cifras alarmantes sobre la alimentación nacional. Especialistas del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Casa de Bello (INTA) analizaron el documento y entregaron consejos para abordar la malnutrición en el país y mejorar nuestros hábitos alimenticios. 

Recientemente fueron presentados los resultados de la encuesta Nacional de Consumo Alimentario. Los datos obtenidos son alarmantes. Sólo un 5 por ciento de la población mantiene una dieta saludable y el 95 por ciento requiere cambios en la alimentación.

El país ha alcanzado una grave malnutrición, donde 3 de cada 4 adultos tienen sobre peso y obesidad, y en los niños esta cifra llega al 60 por ciento. La encuesta reveló que en un hogar promedio en Chile, de 3,3 personas, se consumen 23,4 litros de bebidas azucaradas, 17,5 kilos de pan y 5,1 de dulces. Por otro lado, se consumen 14,1 kilos de verduras, 9,9 kilos de frutas y 700 gramos de legumbres en un mes, lo que significa que cada persona consume más de 5 kilos de pan al mes.

Con este documento se espera abordar y acortar las brechas para lograr un patrón de alimentación saludable, ya que las diferencias sociales también se hacen notar. Mientras el tercer y quinto quintil son los que consumen más frutas y verduras, el primero es el que menos come estos alimentos. Por el lado cualitativo, el estudio afirmó que las personas tienen conocimiento de qué alimentos son o no saludables, pero indicaron no tener tiempo y priorizar el precio.

El académico del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile (INTA), Fernando Vio, señala que estos datos son muy negativos, pero que no lo sorprenden. “Chile siempre se ha caracterizado por el alto consumo de pan, de bebidas gaseosas azucaradas, de alto consumo de sal y azúcar por habitante. El gran problema es qué se hace con esos datos y nosotros venimos planteando estos temas desde el sector académico desde hace muchos años. Para hacer frente a esto, el país debe tener políticas públicas que no ha tenido”, recalca.

En la misma línea, la también profesora del INTA, Marcela Reyes, señala que “tal vez los principales hallazgos que muestra el estudio es que comemos muy mal y que hay una brecha importante en ese comer mal según quintiles de ingreso. Pero, en el fondo, es parte de lo que sabemos desde distintas otras fuentes también, entonces no llama tanto la atención. Es bien relevante el gran gasto que se hace en pan y bebidas azucaradas, en desmedro de otros productos que son más baratos y más nutritivos”.

Sobre la parte cualitativa, la académica señala que es muy interesante porque “la gente sabe cómo comer bien y valora mucho la salud y la buena alimentación. Sin embargo, los resultados cuantitativos muestran que de alguna manera no lo podemos lograr. Entonces, también es relevante porque demuestra que no es sólo la motivación y el saber es lo que influye, sino que hay otras cosas estructurales que terminan moldeando nuestra dieta a pesar de nuestras buenas intenciones”.

Cómo resolver el problema y la pandemia como una oportunidad

La encuesta señaló que en hogares de ingresos medios altos, las mujeres a cargo de la alimentación, dijeron que la pandemia les ha permitido tener tiempo para planificar la comida y eso va de la mano con una mejor alimentación, ya que las personas al cocinar prefieren los productos naturales como frutas y verduras por sobre los alimentos procesados.

En este sentido, el profesor Vio señaló que hoy existe una pandemia mundial de obesidad donde Chile es uno de los principales afectados y que, al mismo tiempo, se suma la pandemia del COVID-19. “Se ha demostrado que los casos con obesidad se enferman más grave y mueren más que los que no la tienen. Hoy, efectivamente, se pueden hacer cosas en forma fácil y sin grandes inversiones solamente promoviendo políticas con acciones muy directas a la comunidad para la buena alimentación. Lo positivo de este escenario es que la gente pudo estar más tiempo en casa y pudo cocinar y al estar encerrada valorizó el poder salir a hacer deporte al aire libre”.

Finalmente, Marcela Reyes explica que estos problemas estructurales se pueden resolver, pero no se han enfrentado. “Hay distintas razones que van moldeando nuestra dieta más allá de lo que nosotros creemos, sabemos o nos gusta. Son lo que se ha llamado como ambientes alimentarios, es decir, las características físicas, económicas, socioculturales y políticas. Entonces, por una parte, hay que trabajar en las voluntades individuales, en la educación, en campañas comunicacionales, pero también tenemos que enfrentarlo por estas otras vías. Dar más acceso, dar facilidades en términos económicos, subvencionar algunas cosas que queremos que se potencien, disminuir la publicidad excesiva con algunos productos que no queremos que sean consumidos, hacer campañas comunicacionales u otras estrategias como acercar a los pequeños productores y no sólo enfrentarlo desde lo individual, que -en general- es la forma en estos casos”, concluyó

Arturo Baeza Prensa UChile

Certifican primera partida de aceite de oliva del Valle de Huasco con sello de denominación de origen

La certificación es la primera que se realiza en América a un aceite extra virgen y responde al esfuerzo de años por parte de pequeños agricultores de las comunas de Huasco y Freirina. Esta temporada 6 almazaras del territorio lograron el reconocimiento, anhelado desde el año 2007.

“Estamos reconociendo un trabajo que llevan años realizando los agricultores con distintos servicios del Ministerio de Agricultura y distintas reparticiones del gobierno local y regional. Es un premio a este trabajo asociativo y colaborativo que reconoce la calidad del aceite de oliva de Huasco. Estamos orgullosos como país de poder producir alimentos de esta calidad y la idea es seguir apoyando porque esto está recién comenzando. Debemos seguir trabajando porque nos queda recorrer un largo camino para llegar con estos productos a las mesas de los chilenos”, recalcó la Ministra de Agricultura, María Emilia Undurraga, durante la ceremonia de certificación de la primera partida de aceite de oliva de Huasco con los sellos de Denominación de Origen y el sello de origen del INAPI.

Estos sellos entregan certezas a los consumidores de que estos aceites cumplen con los reglamentos de elaboración y también dan certeza de que tanto las materias primas como los procesos provienen del valle del Huasco, respetan las tradiciones culturales y su elaboración cumple con los mejores estándares de calidad internacional. Y es que en el valle del Huasco han sabido combinar la tradición en el cultivo de la variedad Sevillana en árboles centenarios que llegaron junto a los conquistadores del país, con la última tecnología en procesos. Así lo explicó el alcalde de Huasco, Rodrigo Loyola, “la idea es que el valle salga fortalecido, no solo el sello de Denominación de Origen tiene que ver con algo que es mucho más amplio, que es la identidad cultural de uno de los últimos valles fértiles de nuestro país (…) esto es un tremendo orgullo por eso queremos felicitar a todos los olivicultores, tanto de Huasco como de Freirina, por tan importante logro”.

En esa misma línea el alcalde Freirina, Cesar Orellana, enfatizó en que “este es un momento histórico. Hoy nos acompaña la ministra y eso es una muy buena noticia, porque ella viene, de alguna u otra forma, a reconocer el trabajo bien hecho de nuestros olivicultores, particularmente con el aceite de oliva que tanto orgullo nos trae a quienes habitamos la provincia del Huasco, el reconocimiento del gobierno es muy importante para nosotros”.

Desde ahora, los aceites que cumplan con la norma de certificación exhibirán en sus etiquetas la denominación “Valle del Huasco” unida a “Denominación de Origen (DO)”; lo que garantiza que el cliente tiene en sus manos “lo mejor de lo mejor” que el Valle del Huasco ofrece, diferenciándolo de empresas que no certificaron, o de empresas que utilizan fraudulentamente la reputación del Valle. Este es un trabajo de años fue apoyado por el Gobierno Regional de Atacama y su Consejo Regional a través de un proyecto ejecutado por la Pontificia Universidad Católica de Chile y el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA).

“Banda horaria Elige Vivir Sano’’

Nicolás Pérez Rifo
Docente Nutrición y Dietética
Universidad del Desarrollo 

A Partir del jueves 14 enero entró en vigencia la ‘’Banda horaria Elige Vivir Sano’’ para realizar actividad física o ejercicio físico de forma individual al aire libre, sin necesidad de pedir un permiso, pero sólo entre las 7:00 y 8:30 AM.

En sí es una buena noticia, es un avance que se autorice a realizar actividades deportivas al aire libre más con los últimos resultados de la Encuesta Nacional de Actividad Física y Deporte en Población de 18 Años y Más, de los cuales los resultados generales fueron que 8 de cada 10 chilenos no realiza actividad física ni deportiva según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud(OMS).

Además, los niveles de inactividad física son significativamente mayores en los grupos de menores ingresos, las mujeres son mucho más inactivas que los hombres, y la tendencia es que, a mayor edad, hay mayor inactividad. Mencionar que estos datos son del año 2018 y publicados en 2019 en donde muy probablemente por toda la pandemia las cifras actuales sean aun peores. 

Ahora bien, ¿porque es tan importante realizar actividad física? Ya que disminuye la incidencia de múltiples tipos de cáncer, previene enfermedades crónicas como Diabetes mellitus 2, hipertensión arterial, dislipidemias, incluso actúa como un potente antidepresivo natural. Esto sumando a una correcta alimentación, con presencia de frutas, verduras, legumbres, frutos secos y abundante agua tenemos un complemento perfecto para mantenernos más saludables. 

Personas que realizan ejercicios por la mañana, afirman estar más activos durante el día, de mejor humor, y que les ayuda a controlar el apetito.  

Si podemos realizar deporte tan temprano, ¿se recomienda realizarlo en ayunas? 

Primero debemos destacar que muchas personas no toleran realizar ejercicio en ayunas, Sin embargo, hay otras que para optimizar tiempo o evitar malestares gastrointestinales o sensaciones de ‘’pesadez’’ o ‘’hinchazón’’, prefieren realizar ejercicios sin desayunar.

Y, por otro lado, tenemos sujetos que lo realizan como estrategia para ‘’quemar’’ grasas, lo cual podría ser una pequeña ayuda extra, sin embargo, si buscamos perder grasa corporal hay otras variables mucho más importantes que si desayunamos o no previo al ejercicio. Dentro de ellas destaca, la de mantener un déficit calórico, esto significa gastar más energía de la que ingerimos, por otro lado, mantener un consumo elevado de proteínas de alto valor biológico (Lácteos, Carnes, Legumbres), realizar ejercicio físico de forma constante y tener un descanso adecuado. 

Mi recomendación seria, si no estás acostumbrado a realizar ejercicio en ayunas, o si nunca lo haz echo, es que consumas un desayuno ligero, como por ejemplo un café o té con tostadas con quesillo o alguna fruta y sin descuidar beber abundante agua. Si buscas algo más personalizado, busca algún profesional nutricionista que pueda orientarte y generar estrategias alimentarias acorde a tus requerimientos y objetivos. 

Sernapesca cerró la primera temporada de captura artesanal del jurel en Biobío y Ñuble

El primer período de extracción del jurel por la flota pesquera artesanal en las regiones del Biobío y Ñuble se cerró con un desembarque acumulado de 10 mil 839.6 toneladas capturadas en tan solo 8 días.

Claudio Báez, Director Regional de Sernapesca Biobío indicó que “se logró un extraordinario trabajo en el equipo regional que permitió tener cobertura de manera presencial (con certificadores en el lugar de la descarga)  en el 96% de los desembarques realizados en la zona. Además, destacó la precisión en el control de la cuota de captura asignada al sector, permitiendo cerrar la temporada con una certera estimación de desembarques, aún teniendo flota en zona de pesca. Eso se traduce en que cerramos esta temporada sin excesos de captura que sobrepasan la cuota, como ocurría en años anteriores”.

Evitar las sobre capturas, en contravención a las cuotas que establece la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, es una de las principales misiones de Sernapesca y, por lo tanto, hay enorme satisfacción en la entidad fiscalizadora que busca resguardar con ésta y otras medidas administrativas, la sustentabilidad de las pesquerías.

En la extracción de jurel artesanal del primer periodo 2021 participaron 133 embarcaciones, el 78.2% de ellas naves mayores a 12 metros de eslora, y realizaron 298 desembarques en estos 8 días de operación. Las caletas: Lo Rojas de Coronel, Lota Bajo de Lota y San Vicente de Talcahuano, son las que más desembarque registraron. 

Desde el sector pesquero también agradecieron la gestión de Sernapesca que este año entregó a los usuarios un reporte diario de desembarques por correo electrónico a las diversas organizaciones de pescadores artesanales y plantas pesqueras, para que conocieran el avance de consumo de cuota.

El jurel extraído por el sector artesanal se destina mayoritariamente a plantas pesqueras para la elaboración de harina de pescado, la que es exportada principalmente a los mercados de China, Japón y Taiwán, entre otros, como así también es utilizada en el mercado nacional como materia prima para la elaboración de alimento de peces entre y otros productos.

Sernapesca anunció que seguirán fiscalizando y certificando la operación de la flota industrial que captura jurel, y además al resguardo de las otras pesquerías que se encuentran activas en la zona, como son: la reineta, jibia y merluza común, entre otros recursos pesqueros.

Foto: La Tercera
 

Comunidad de Boca Sur participa en talleres de autocultivo de alimentos orgánicos

Vecinos del sector, directivos de las juntas de vecinos, docentes de jardines infantiles y personal del Centro de Salud Familiar local, son parte de esta iniciativa impulsada por la Facultad de Medicina de la UCSC.

Como parte del proyecto «Huertos comunitarios, herramienta saludable para favorecer el autoabastecimiento y relaciones de comunidad”, vecinos del sector de Boca Sur de San Pedro de la Paz, directivos de las juntas de vecinos, docentes de jardines infantiles y personal del Centro de Salud Familiar participan de los talleres de autocultivo de alimentos orgánicos.

La iniciativa de las docentes de la Facultad de Medicina Mari Alarcón, Mirna Muñoz y Tania Grant, busca resaltar la importancia del autocultivo de alimentos orgánicos y favorecer la seguridad alimentaria de las familias más vulnerables.

Las capacitaciones son realizadas a través de Zoom por la ONG “Rebrota”, quienes abordan temas como terapia hortícola y la huerta comunitaria, beneficios de la naturaleza, fitoterapia, horticultura y agroecología, introducción a la agricultura orgánica y principios de la agricultura ecológica, planificación del huerto, preparación del suelo y del sustrato para macetas y contenedores, diseño de huertas y áreas verdes y trabajo comunitario en terreno.

Cabe recordar que la primera parte del curso, financiado por el Fondo de Apoyo a la Extensión (FAE) de la Dirección de Extensión Académica y Servicios, estuvo destinada a la Comunidad Universitaria de la UCSC donde se capacitaron monitores para esta segunda etapa.

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