Corina Llaulen, Verónica Epuñan, Fernando Curriao y Víctor Gacitúa, son algunos de los pequeños productores que integran la Red de Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Nacional (SIPAN) en Alto Bíobío, quienes junto al equipo técnico del Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI), la jefa del Área Indap Alto Biobío, Karen Valenzuela y la coordinadora macrozonal de la Cordillera Pehuenche del SIPAN, Evelyn Osorio, participaron de una jornada de planificación y visitas en terreno por las riberas del Queuco y Biobío.
El objetivo de la jornada –que se realizó durante dos días- fue presentar las actividades que se realizarán en el marco de la elaboración e implementación de los planes de manejo y negocio del proyecto SIPAN durante el 2021.
Así lo confirmó la jefa del Área Indap Alto Biobío, Karen Valenzuela, quien expuso sobre el trabajo que se está realizando en la comuna junto al “Comité Local SIPAN”, integrado por productores, representantes del territorio, organizaciones productivas y la Municipalidad de Alto Biobío, “lo que busca el SIPAN en Alto Biobío es reconocer el sistema agrícola, valorando la biodiversidad, los conocimientos, prácticas ancestrales y paisajes, como elementos que ayudan a enriquecer las actividades productivas y turísticas de la comuna”.
En este contexto, las visitas en terreno se focalizaron en conocer las experiencias de Verónica Epuñan, con su huerta de autoconsumo tradicional pehuenche; Corina Llaulen, cuidadora de las semillas ancestrales; Víctor Gacitúa, a cargo de su vivero de especies forestales y medicinales nativas; y Fernando Curriao, miembro de la Cooperativa Agrícola “El Avellano”, quien junto a sus socios realiza todo el proceso de la cadena productiva de las avellanas, que considera la recolección, limpieza, tostado, y elaboración de nuevos productos como el aceite de avellanas, el cual procesan en su propia planta, transformándose en un ejemplo de asociatividad en la comuna de Alto Biobío.
Fernando Curriao de la Cooperativa Agrícola “El Avellano” sostuvo que “el proyecto SIPAN les ayudará a tener más oportunidades de negocio, mejorando la calidad de vida, no sólo de los integrantes de la cooperativa, sino además de los habitantes de la comuna”.
El objetivo del proyecto SIPAN es la conservación de la agrobiodiversidad, la protección del patrimonio agrícola y sus paisajes, así como también el reconocimiento de prácticas agrícolas ancestrales, así como la creación de la Red SIPAN para el intercambio y fomento de estos conocimientos tradicionales.
La instancia reúne a seis científicos y a tres representantes del sector público. Tendrá como propósito sistematizar y contextualizar la mejor evidencia científica nacional disponible para aportar insumos.
El académico de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Concepción (FIAUdeC), Dr. José Luis Arumí Ribera, fue convocado por los ministerios de Ciencia y de Agricultura para integrar el nuevo Consejo Científico Asesor Silvoagropecuario Sustentable, que tendrá como propósito sistematizar y contextualizar la mejor evidencia científica nacional disponible para aportar insumos a la toma de decisiones del ministro de Agricultura, en lo estratégico y en sus desafíos de organización institucional, contribuyendo a la implementación de la Política Nacional de Desarrollo Rural y al fortalecimiento del sector forestal, agricultura y alimentos en Chile.
Para este efecto, el Dr. Arumí participó, el pasado 11 de diciembre, en la reunión de conformación del Consejo, que reúne a seis científicos, académicos e investigadores provenientes de centros de I+D, universidades y sociedades científicas chilenas, además de tres representantes de institutos tecnológicos públicos del sector de agricultura y alimentación.
En la ocasión, el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve, junto al ministro de Agricultura, Antonio Walker, presentaron a los integrantes de esta instancia que realizará recomendaciones basadas en la mejor evidencia científica como insumo para contribuir al diseño e implementación de políticas públicas y la toma de decisiones del Ministerio de Agricultura.
Específicamente, apunta a la implementación de la Política Nacional de Desarrollo Rural y al fortalecimiento del sector forestal, de agricultura y de alimentos en Chile.
El Consejo Científico Asesor está integrado, además, por: Francisco Meza, consejero académico del Centro de Cambio Global UC, quien actuará como coordinador de la instancia; Horacio Bown, presidente de la Sociedad Chilena de la Ciencia Forestal; Mauricio Ortiz, director ejecutivo del Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura; Tamara Tadich, investigadora de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile; Giovanna Muñoz, directora del Centro de Estudios en Alimentos Procesados (CEAP); Marta Alfaro, subdirectora nacional de Investigación y Desarrollo del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA); Rodrigo Mujica, gerente de Investigación, Desarrollo e Innovación del Instituto Forestal (Infor); y Daniela González, gerente de Gestión Estratégica, Producción y Desarrollo del Centro de Información de Recursos Naturales (Ciren).
José Luis Arumí es investigador principal del Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería (Crhiam), es integrante del Programa Centro de Derecho Ambiental y Cambio Climático de la Universidad de Concepción; colabora en el Consejo Consultivo Mesa “Agua y Medio Ambiente”, en la Mesa del Agua de la Región de Ñuble y en el Consejo de la Sociedad Civil de la Comisión Nacional de Riego. Sus líneas de investigación son la disponibilidad y calidad de agua para la agricultura y la minería bajo el cambio climático y la gobernanza del agua, servicios ecosistémicos y sustentabilidad.
El exdecano de FIAUdeC comentó que tal como planteó el titular de Agricultura, “muchas veces les ha faltado el respaldo científico para proponer políticas públicas” y explicó que esta instancia se genera en un contexto de cambio climático, seguridad hídrica y cambio global, por lo que “la idea es ir apoyando la toma de decisiones, vamos a tener que empezar con un diagnóstico, que espero que no nos lleve mucho tiempo, proponer políticas públicas y recibir los requerimientos del ministro de Agricultura”.
“Si bien no somos los portadores de la verdad, yo lo veo como una oportunidad de aportar, de representar a la Universidad de Concepción, al trabajo que hacen todos los colegas, no solo de la Facultad de Ingeniería Agrícola, sino de toda la Universidad, y así me lo manifestó el rector, Dr. Carlos Saavedra”, añadió el académico.
En esa línea, el experto en recursos hídricos expresó su expectativa de que la opinión científica sea un insumo clave en la toma de decisiones en el futuro y que esta instancia se mantenga en el tiempo y transcienda la actual administración.
Cinco ejes
El ministro Couve agradeció el compromiso de los miembros del Consejo por aceptar la invitación a ser parte de la instancia que destacó como “una manera de vincular la evidencia científica con las necesidades que tiene el sector público y privado en cinco ámbitos estratégicos: agua y suelo, recursos forestales, fruticultura, ganadería, y tecnologías emergentes y economía local”.
“Tuvimos una experiencia muy similar con el Comité Científico Cop 25 que, frente al desafío del cambio climático, nos sirvió para establecer cómo tiene que ser un comité asesor. Esa experiencia fue un ejemplo de la misión que nos hemos propuesto como Ministerio de Ciencia, que toma en cuenta la promoción y comprensión del conocimiento, para usarlo en nuestro país”, agregó.
Por su parte, el ministro Walker destacó la relevancia de la ciencia en las labores agrícolas y dijo que “la creación de este Consejo Científico es necesaria y muy importante para lo que viene en los próximos años e incluso décadas, para generar evidencia científica que avale las decisiones que se están tomando. La demanda de alimentos seguirá subiendo y debemos seguir produciendo, pero aumentando e innovando en la tecnología para cuidar el medio ambiente. Tenemos un gran desafío en generar una agricultura regenerativa que nos ayude a retener el carbono que generan las actividades agrícolas, generar una forma más amigable de producir alimentos, manejar praderas, utilizar fertilizantes ‘verdes’ y disminuir el impacto del diesel de las maquinarias en el medio ambiente”.
El Consejo comenzará su labor con un diagnóstico sobre el conocimiento disponible en la materia, y luego, a partir de mecanismos participativos con la comunidad científica, sistematizará y contextualizará la evidencia disponible en la comunidad científica y de I+D nacional para transformarla en recomendaciones de iniciativas y políticas públicas que respondan a los desafíos planteados por el Ministerio de Agricultura.
Esta iniciativa busca entregar en terreno, conocimientos y herramientas a los agricultores de la región, con el fin de posibilitarles una mejor adaptación a los efectos del cambio climático, en sus procesos productivos y manejos agronforestales.
En el predio lechero de Juan Carlos San Martin, agricultor del sector El Llolly, comuna de Paillaco, se llevó a cabo el lanzamiento del programa “Transferencia y adaptación al cambio climático, en el sector silvoagropecuario”, el cual es financiado con recursos provenientes del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), del Gobierno Regional de Los Ríos y ejecutado por la Seremía de Agricultura, en colaboración con los distintos servicios del agro de la región. En el lugar se instalará una unidad demostrativa, cuyo objetivo es transferir medidas de mitigación para el estrés calórico en vacas lecheras, esto considera prácticas de manejo de pastoreo y/o suplementación e instalación de una unidad física que proporcionará sombra a las vacas durante las horas en que éstas se encuentran pastoreando. Estas prácticas permitirán dar un adecuado bienestar a las vacas y no afectar su producción láctea.
El programa busca entregar conocimientos, manejos y herramientas a los agricultores, propietarios forestales, técnicos y profesionales de la región de Los Ríos, de modo que les permitan una mejor adaptación a los efectos del cambio climático en sus procesos de cultivos hortícolas, plantaciones forestales y bosque nativo, recursos forrajeros y manejo de bovinos de leche y ovinos silvopastoriles, entre otros. La iniciativa está diseñada para ser ejecutada, inicialmente, por dos años.
La actividad estuvo encabezada por la seremi de Agricultura Los Ríos, Moira Henzi y, junto a ella, estuvieron el director del Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA Remehue, Sergio Iraira; el director regional de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) Los Ríos, Oscar Droguett; la encargada de la línea de investigación de Cambio Climático, Yasna Rojas, más investigadores de servicios y el dueño de casa, Juan Carlos San Martin.
“El objetivo de este programa es establecer en los predios, trasferencia tecnológica, unidades demostrativas, que permitan, fácilmente, a los agricultores, adquirir nuevas competencias, nuevas prácticas, que les favorezcan en su producción, desde un punto de vista sustentable y mirando a estar más preparados para el cambio climático, que en nuestra región, vemos cómo afecta” sostiene la seremi de Agricultura, Moira Henzi.
Cabe señalar que la elección de los predios a trabajar, se realiza en colaboración con INDAP.
Por su parte, el director del INIA, Sergio Iraira, indicó que “para el desarrollo del programa nos corresponde abordar cuatro áreas, la producción de leche, para lo cual vamos a proponer medidas de mitigación para el estrés calórico a través de la entrega de sombra, ya sea en el patio de espera de la sala de ordeña o en el potrero; lo segundo es evaluar alternativas forrajeras adaptadas a la condición de estrés hídrico en el verano, por lo cual haremos un jardín de forrajera en distintas zonas de la región, validando estas especies, bajo una condición de pastoreo en donde mediremos la producción y su distribución durante el año, con especial énfasis en el verano; la tercera se refiere a la producción de hortalizas, lo que implica diversificar la producción y aumentar su oferta; y por último, una unidad de producción ovina en un sistema silvopastoral y así integrar las praderas, árboles, lo que mejora la condición de bienestar animal y productividad favoreciendo con ello el balance de carbono de este rubro”
En tanto, Oscar Droguett, director regional de CONAF Los Ríos, expresó que “como Corporación, poder contribuir en acciones que permitan mitigar los efectos del cambio climático, es muy importante. Parte de nuestra misión es el manejo sostenible de los ecosistemas forestales y, contribuir con ideas, manejos, asesorías para el tema de las sombras, mediante plantaciones, es muy positivo. Nosotros estamos generando distintas acciones en la región, hemos trabajado en la recuperación de microcuencas, hemos establecido viveros y módulos de producción de plantas que ayuden, de alguna forma, en mitigar los efectos del cambio climático”.
Alejandra Shueftan, gerenta del Instituto Forestal (INFOR) sede Los Ríos, sostuvo que “este trabajo interinstitucional permitirá a los cerca de 12 mil pequeños y medianos propietarios del sector silvoagropecuario en la región, contar con herramientas para entender los efectos del cambio climático en los sistemas productivos y para implementar medidas de adaptación a estos cambios”, indicó la gerente de INFOR, agregando que “esta iniciativa contará con unidades demostrativas que ayudarán a desarrollar un trabajo práctico, tanto para un manejo sustentable del bosque nativo, como para el desarrollo de buenas prácticas en el establecimiento de plantaciones forestales”.
Finalmente, Juan Carlos San Martin, dueño del predio, expresó su satisfacción por haber sido favorecido con este programa. “Salí beneficiado con este proyecto, para el tema de la sombra de las vacas, el cual va a tener harta relevancia acá en el campo, por el calor que en verano se siente acá, la temperatura ha subido mucho y, el estrés de las vacas, aumenta demasiado, así que esto será muy importante, para el cuidado de ellas y la producción”, indicó.
En todo el mundo las festividades significan el regreso a la mesa de algunas especialidades típicas: ensaladilla Olivier (o rusa, como se conoce en otros lugares) para el año nuevo en Rusia, haleem para Ramadán en la India y Oriente Medio, potaje de frijoles rojos para el solsticio en Corea, pasteles de fruta para Navidad en Inglaterra, pan pogača para la Pascua Ortodoxa o tartas de plátano para el año nuevo lunar en Viet Nam. No importa el origen de las fiestas ni cuándo se celebran, generalmente hay un tipo de comida especial que las acompaña.
Las festividades son un buen momento para celebrar la comida y apreciarla. Sin embargo, en algunas zonas del mundo, estas fiestas se han convertido en sinónimo de comer en exceso y, frecuentemente, en desperdicio de alimentos. *En 2011, la FAO estimó que 1/3 de todos los alimentos producidos en el mundo se pierde o se desperdicia. Eso equivale a 1 300 millones de toneladas al año. Y la comida no es lo único que se desperdicia cuando no se consume: todos los recursos (como semillas, agua, piensos, etc.), el dinero y la mano de obra necesarios para producirlos también se pierden.
En esos días en que celebramos a las personas y los principios que valoramos, es justo que pensemos también en evitar el desperdicio de alimentos.
Aquí encontrarás 6 consejos para evitar o reducir el desperdicio de comida:
1. Sé realista: Planifica con antelación y no prepares comida para 50 personas si solo van a cenar 5.
2. Congela la comida que ha sobrado o compártela con los invitados: si cocinas demasiada comida, anima a los invitados a llevarse un poco a casa. Lo que quede, déjalo de inmediato en el congelador para otro día. En general, la comida no debe dejarse a temperatura ambiente durante más de dos horas.
3. Convierte la comida sobrante en el almuerzo o la cena del día siguiente: Hay muchas recetas creativas en internet para usar las sobras de comida. De hecho, varios platos como guisos, el gulash, el fattoush y la panzanella partieron del deseo de no desperdiciar frutas, hortalizas o pan. Asegúrate de guardar las sobras en el refrigerador y usarlas lo antes posible.
4. Termina las sobras antes de cocinar algo nuevo: el instinto de hacer algo diferente para cada comida es bastante común, pero antes de cocinar un plato nuevo, vea si ya tiene algo preparado e inocuo para comer que pueda terminar. Como alternativa, puedes convertir tus sobras en un plato nuevo. Solo recuerda evitar recalentar los alimentos y luego volver a ponerlos en el refrigerador.
5. Deja que los invitados se sirvan solos para que puedan elegir la cantidad que quieran: aunque sea agradable servir a las personas, un anfitrión puede no medir con precisión cuánto quiere comer alguien, y generalmente se equivoca por exceso. Permitir que los invitados se sirvan solos significa que pueden elegir la cantidad que les gustaría comer. (Un consejo para los invitados: cuando se trate de una comida en la que tú te sirves solo, ¡no te sirvas más de lo que puedas comer!).
6. Regala lo que no uses: si te sobran latas de conservas, productos secos u otros alimentos no perecederos que se pueden donar, hay muchas organizaciones benéficas que los aceptan. Consulta en internet los lugares cercanos que aceptan donaciones.
En las fiestas, recuerda que tener suficiente comida es un privilegio. ¡No la desperdicies!
*Nota de redacción: La estimación que sugería que aproximadamente un tercio (o el 30 por ciento) de los alimentos del mundo se perdía o desperdiciaba cada año fue calculada por la FAO en 2011 como una estimación amplia y preliminar. La cifra se está sustituyendo actualmente por dos indicadores separados, el Índice de pérdida de alimentos y el Índice de desperdicio de alimentos, para dar una idea más clara del problema. En 2019, la FAO calculó el Indicador de pérdida de alimentos a nivel mundial (alimentos perdidos desde la fase posterior a la cosecha hasta la venta al por menor, pero sin incluirla) en un 14 por ciento. El Índice de desperdicio de alimentos (alimentos perdidos en la venta al por menor y a nivel del consumidor) está siendo desarrollado actualmente por ONU-Medio Ambiente (PNUMA).
Solange Martínez Gallegos Académica de Nutrición y Dietética Universidad San Sebastián
El pan de pascua es uno de los productos más consumidos en las fiestas de fin de año. Llegó a nuestro país hace aproximadamente 150 años y su elaboración se ha hecho tradición, ocupando un rol importante en la sobremesa y otros horarios de comida para acompañar ponches y cola de mono.
La historia culinaria menciona que su origen se remonta hace más de 700 años, en Naumburgo, Alemania, donde sus habitantes celebraban la Navidad comiendo pan de Cristo llamado atollen, elaborado con levadura y mazapán. Luego se fueron incorporando ingredientes como frutos secos (estos últimos se encuentran en abundancia en la región donde nació Jesús) y posteriormente fue endulzado con miel, tomando el nombre de pannetone.
Sin embargo, existen varias historias que hablan de los comienzos del producto que hoy conocemos como pan de pascua, el cual ha ido adaptándose a las costumbres de diferentes regiones del mundo.
En Chile, la receta se adaptó a lo que finalmente conocemos como pan azucarado con forma de cúpula a base de frutas confitadas, un poco húmedo y muy compacto (por la levadura), más sus ingredientes esenciales como jengibre, miel de abejas, frutas confitadas, pasas, nueces y también ron o pisco. Es un producto de alto aporte energético, por lo tanto, se sugiere consumirlo en pequeñas cantidades y no todos los días. Se aconseja idealmente adquirir un pan más saludable, que contenga ingredientes integrales (en lo posible), menos frutas confitadas y más frutos secos.
La Subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, junto al Subsecretario de Agricultura, José Ignacio Pinochet, realizaron esta mañana el lanzamiento en la Región Metropolitana de la Guía de Autocuidado para el Sector Agrícola, que contiene recomendaciones sanitarias para evitar el contagio de COVID-19 en los trabajos de temporada.
La actividad se realizó en la empresa Agrícola Chacabuco Quality Grapes S.A de Colina, donde sus trabajadores y trabajadoras pudieron conocer los contenidos de esta guía, con consejos específicos para este tipo de trabajos en cuatro momentos del día: en el trayecto antes de llegar al trabajo; durante la jornada laboral; en el almuerzo y los descansos, y al salir del trabajo y al regresar al hogar.
Al término de la visita, la Subsecretaria de Salud señaló que “necesitamos seguir conteniendo la pandemia del coronavirus. Sabemos que en las últimas semanas hemos tenido un incremento del número de casos de contagios, pero también sabemos que las personas necesitan y quieren salir a trabajar y por eso es fundamental realizar estas recomendaciones. Por lo tanto, hacemos un llamado a seguir manteniendo estas medidas sanitarias de autocuidado”.
Por su parte el Subsecretario de Agricultura destacó la importancia de otorgar formalidad laboral en el campo, sobre todo en estos meses de verano cuando aumentan los empleos agrícolas producto de las cosechas: “Los trabajadores agrícolas están mucho más protegidos cuando tienen un contrato formal de trabajo. Hemos visto que algunos están reticentes a trabajar de esta manera pensando que puede perder beneficios sociales. Queremos asegurar que el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) no se perderá por tener un contrato formal. En el campo hay trabajo y necesitamos que nuestro campo siga alimentando a Chile”.
Dentro de las recomendaciones de la Guía para los trabajadores agrícolas, que se puede descargar en www.covid19.minagri.gob.cl y en minsal.cl, se encuentran consejos para el transporte, aseo personal y uso de herramientas de trabajo personales.
Además de este díptico, el Ministerio de Agricultura dispone en la misma página web desde el inicio de la crisis sanitaria, una serie de protocolos y recomendaciones para el trabajo agrícola: para el autocuidado de la agricultura familiar campesina; el correcto lavado de manos y de frutas y verduras; además de protocolos para los trabajadores de ferias libres y plantas de procesos de embalaje.
Liderada por la U. Santa María, la investigación busca agregar valor al sub-producto esquelón de salmón e incorporarlos a otros productos mejorando así su calidad.
Aportar a una producción de alimentos sostenible y poder, de esta manera responder a la creciente demanda de nuevos alimentos beneficiosos para la salud, es el objetivo del proyecto Anillo liderado por del Departamento de Ingeniería Química y Ambiental (DIQA) de la Universidad Técnica Federico Santa María, en asociación con el Departamento de Nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y financiado por el Programa de Investigación Asociativa de ANID; investigación que, a través de la valorización de los esquelones de salmón, busca mejorar la calidad de los productos de la industria salmonera.
“Nuestro proyecto plantea la transformación del esquelón de salmón, sub-producto de proceso de producción de filetes, en un ingrediente de alta funcionalidad nutricional mediante tecnología enzimática para disolver la fracción proteica, y de molienda súper-fina para reducir el tamaño de la fracción mineral a una escala sub-micro o nano, resultando en péptidos funcionales y nanopartículas con alto contenido de calcio/fósforo, que pueden ser reincorporadas eficientemente por inyección optimizada en el filete del mismo salmón, agregando valor simultáneamente al subproducto y al producto final. Estos elementos mejoran notablemente la funcionalidad global del producto, permitiendo categorizarlo comercialmente como “buena fuente de calcio”, detalla el director del proyecto, Dr. Sergio Almonacid.
Es importante señalar que, la industria salmonera chilena ha tenido un positivo impacto económico y social en los últimos 30 años, sin embargo, en los últimos 15 ha sufrido algunos impactos negativos a causa de un crecimiento basado en el aumento del volumen producido, lo que se manifiesta en enfermedades (virus ISA y Bloom de algas) que se propagan fácilmente por el hacinamiento de los cultivos, forzando el uso masivo de antibióticos. Además de tener que cumplir con nuevas y más restrictivas reglamentaciones ambientales.
“Como respuesta, la industria chilena debe incorporar valor unitario al producto final, así como mejorar la gestión ambiental sin impacto en la sostenibilidad económica de la industria. El nuevo producto tendrá una mejorada calidad organoléptica, una alta calidad nutricional y un valor económico más alto, pues los alimentos con alta densidad nutricional pueden costar hasta un 30% más que aquellos sin esta cualidad. Al mismo tiempo, se contempla formular Nuggets de consumo masivo y un suplemento líquido que puede ser incorporado a otras matrices. También se debe hacer notar que este proyecto también contribuye a mitigar la declarada epidemia de osteoporosis” asegura el académico.
Agregar valor
Desde la USM, el proyecto denominado: “Engineering, nutritional and organoleptic study in the incorporation of Salmon-frame calcium as nano-bone particles into commercial products: Enhanced functionality of Salmon fillets” (ACT192162), en el que participan académicos, investigadores y estudiantes del DIQA, busca aportar con experiencia en el área de procesos, hidrolisis enzimática, molienda súper-fina y optimización, mientras que los investigadores de la Universidad de Chile tienen una amplia experiencia en el desarrollo y testeo de formulaciones de nuevos productos y en la evaluación de la bio-absorción de micro-nutrientes in vivo.
En este punto, Almonacid destaca el trabajo multidisciplinario “cuyo propósito es, obtener un producto alto en calcio natural biodisponible. Esto quiere decir que al ser ingerido sea realmente absorbido. Por esta razón, el proyecto es desarrollado por un equipo multidisciplinario compuesto por académicos e investigadores de la USM y de la Facultad de Medicina del Departamento de Nutrición de la Universidad de Chile. Además, se trabaja en colaboración con científicos de cuatro prestigiosas universidades extranjeras (Oregon State University, Cornell University, University of Colorado y Virginia Tech University)”.
El desarrollo de esta investigación es relevante para la institución, ya que es uno de los tres proyectos Anillo que la Universidad tiene en la actualidad y el primero que se adjudica el DIQA. “El Departamento tiene varios proyectos activos en el marco de financiamiento externo; Fondecyt, Fondef y similares, todos ellos asociados a las distintas líneas de investigación de los académicos del Departamento, que no necesariamente son las mismas del Anillo”.
El proyecto tuvo su primera reunión de seguimiento por parte de ANID, visita en la que los investigadores Dr. Sergio Almonacid, Dr. Manuel Ruz, Dra. Paula Jiménez, e Ing. Marlene Pinto presentaron los avances del primer año del proyecto y la documentación correspondiente a la adquisición de equipamiento mayor. Además, se abordaron temáticas de contingencia para la investigación a nivel nacional respecto a cómo trabajar en medio de la crisis sanitaria actual. El informe técnico, evaluado por expertos internacionales fue altamente valorado por sus avances pese al contexto adverso.
La etapa final del proceso de organización legal, que data de la década del 90’, fue apoyada por la División de Estudios, Desarrollo y Políticas de la Comisión Nacional de Riego a través del programa denominado “Capacitación y Apoyo a Regantes del Canal Cayucupil”, el que fue financiado por el GORE del Biobío.
Con el nombre de “Asociación de Canalistas del Canal Cayucupil” se constituyó la primera y única Organización de Usuarios de Agua (OUA) de la provincia de Arauco, bajo la figura de Comunidad de Aguas, con lo cual podrán, a partir de ahora, postular a los distintos instrumentos de fomento del Estado, destacándose entre éstos la Ley de Fomento al Riego.
La constitución legal era parte de los objetivos del programa de la Comisión Nacional de Riego denominado “Capacitación y Apoyo a Regantes del Canal Cayucupil”, financiado por el Gobierno Regional del Biobío y cuyo objetivo general fue contribuir al mejoramiento de la competitividad de los sistemas productivos de los regantes del sistema de riego del Canal Cayucupil, a través de su constitución legal, el fortalecimiento organizacional y la generación de capacidades en riego.
La anhelada conformación legal de esta organización se concretó mediante la Resolución exenta DGA N°2455 de fecha 10 de diciembre de 2020. De esta manera se ordena el registro y se declara organizada la Comunidad de Aguas perteneciente a la comuna de Cañete, en la provincia de Arauco, región del Biobío.
“Estamos muy contentos con esta tremenda noticia, que beneficia a los agricultores del valle de Cayucupil, que por tanto tiempo han esperado constituirse legalmente para conformar una organización de regantes empoderada”, señaló el Secretario Ejecutivo de la CNR, Federico Errázuriz.
“Esperamos que los regantes que ya cuentan con sus derechos de aguas comiencen cuanto antes a postular sus proyectos de tecnificación a la Ley Nº18.450, porque sabemos que con riego el valle de Cayucupil puede sacar todo su potencial agrícola y mejorar la calidad de vida de muchos agricultores de la provincia de Arauco”, añadió.
El canal Cayucupil es una obra fiscal construida hace más de 40 años, periodo en el que sólo se han traspasados derechos de aprovechamiento de aguas en los primeros 8 kilómetros, quedando pendientes otros 20 kilómetros. Actualmente utilizan las aguas 98 agricultores, de los cuales el 19% es de origen Mapuche-Lafkenche, mientras que entre los usuarios y potenciales usuarios del canal suman un total de 307 agricultores, todos de la comuna de Cañete, destacando la presencia de 22 comunidades indígenas en el territorio.
“En términos prácticos esta constitución legal permitirá a 58 agricultores, que tienen derechos de aguas en los primeros 8 kilómetros del canal que están traspasados por la DOH a los regantes, postular a proyectos de tecnificación y el hecho de que exista una organización formal permitirá a futuro seguir avanzando en el traspaso del resto del canal para que más regantes puedan contar con derechos de aguas”, señaló el Coordinador Zonal Biobío-Ñuble de la CNR, Javier Ávila.
Por su parte, el Seremi de Agricultura, Francisco Lagos, señaló que “el Presidente Sebastián Piñera y el Ministro Antonio Walker nos han solicitado desde el inicio del Gobierno que nos preocupemos de mejorar la calidad de vida en las zonas rurales, por esta razón nos alegra saber que el Valle de Cayucupil hoy cuenta con una organización de regantes constituida legalmente y estamos seguros de que esta primera directiva sabrá trabajar mancomunadamente con los distintos actores del territorio, para beneficiar con riego una zona de un gran potencial agrícola”.
El programa de la CNR además promovió acciones de fortalecimiento organizacional, con lo cual se ha logrado el levantamiento de nuevos liderazgos, que incluyeron la incorporación de una mujer indígena en el seno del directorio provisional, haciendo más dinámico el trabajo de la organización gracias a su estilo de liderazgo. De igual manera, se cerró la temporada de riego 2019-2020 con una baja significativa de conflictos, concentrados en la emergencia sanitaria, y asumiendo nuevos desafíos a partir de los aprendizajes alcanzados, en armonía con los actores sociales relevantes del territorio.
Ingrid Arce es la presidenta de la comunidad indígena Pedro Melita e integrante del actual directorio provisorio de la nueva comunidad de aguas. “Estamos muy contentos con este gran paso dado que lo esperamos por tantos años. Seguiremos trabajando con la esperanza de que todos nuestros agricultores, que son más de 180, logren contar con sus derechos de aguas, para aumentar la productividad de este valle que cuenta con un microclima privilegiado”, destacó.
Nueve representantes del mundo científico, académico y de investigación pública en materia agrícola integran el nuevo Consejo Científico Asesor Silvoagropecuario Sustentable, que promoverá el uso de evidencia para la implementación de la Política Nacional de Desarrollo Rural y el fortalecimiento del sector forestal, de agricultura y de alimentos en Chile.
Para contribuir al diseño e implementación de políticas públicas, el Ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve junto al Ministro de Agricultura, Antonio Walker, presentaron al nuevo Consejo Científico Asesor Silvoagropecuario Sustentable, que realizará recomendaciones basadas en la mejor evidencia científica como insumo para la toma de decisiones del Ministerio de Agricultura.
El Consejo Científico Asesor reúne a seis científicos, académicos e investigadores provenientes de Centros de I+D, universidades y sociedades científicas chilenas, además de tres representantes de Institutos Tecnológicos Públicos del sector de agricultura y alimentación. La instancia busca contribuir a la implementación de la Política Nacional de Desarrollo Rural y al fortalecimiento del sector forestal, de agricultura y de alimentos en Chile.
El ministro de Ciencia, Andrés Couve agradeció el compromiso de los miembros del Consejo por aceptar la invitación a ser parte de la instancia que destacó como “una manera de vincular la evidencia científica con las necesidades que tiene el sector público y privado en cinco ámbitos estratégicos: agua y suelo, recursos forestales, fruticultura, ganadería, y tecnologías emergentes y economía local”. “Tuvimos una experiencia muy similar con el Comité Científico Cop 25 que frente al desafío del cambio climático, nos sirvió para establecer cómo tiene que ser un comité asesor. Esa experiencia fue un ejemplo de la misión que nos hemos propuesto como Ministerio de Ciencia, que toma en cuenta la promoción y comprensión del conocimiento, para usarlo en nuestro país”, agregó.
Por su parte el Ministro de Agricultura, Antonio Walker destacó la relevancia de la ciencia en las labores agrícolas y dijo que “la creación de este Consejo Científico es necesaria y muy importante para lo que viene en los próximos años e incluso décadas, para generar evidencia científica que avale las decisiones que se están tomando. La demanda de alimentos seguirá subiendo y debemos seguir produciendo, pero aumentando e innovando en la tecnología para cuidar el medio ambiente. Tenemos un gran desafío en generar una agricultura regenerativa que nos ayude a retener el carbono que generan las actividades agrícolas, generar una forma más amigable de producir alimentos, manejar praderas, utilizar fertilizantes “verdes” y disminuir el impacto del diesel de las maquinarias en el medio ambiente”.
El Consejo comenzará su labor con un diagnóstico sobre el conocimiento disponible en la materia, y luego, a partir de mecanismos participativos con la comunidad científica, sistematizará y contextualizará la evidencia disponible en la comunidad científica y de I+D nacional para transformarla en recomendaciones de iniciativas y políticas públicas que respondan a los desafíos planteados por el Ministerio de Agricultura.
Integrantes del Consejo Científico Asesor
1. [Coordinador Científico del Consejo] Francisco Meza, Consejero Académico Centro de Cambio Global UC, Ingeniero Agrónomo, Doctor en Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Cornell. Es profesor titular de la Universidad Católica. Sus áreas de especialización son los Impactos de la variabilidad y el cambio climático sobre la agricultura y recursos hídricos, Biometeorología y Climatología. Doctor of Philosophy in Engineering, University of Nebraska.
2. José Luis Arumi, Investigador principal del Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería (CRHIAM), Colabora en el Consejo Consultivo Mesa “Agua y Medio Ambiente”, en la Mesa del Agua de la Región de Ñuble y en el Consejo de la Sociedad Civil Comisión Nacional de Riego. Sus líneas de investigación son la disponibilidad y calidad de agua para la agricultura y la minería bajo el cambio climático y la gobernanza del agua, servicios ecosistémicos y sustentabilidad.
3. Horacio Bown, presidente de la Sociedad Chilena de la Ciencia Forestal, Ingeniero Forestal de la Universidad de Chile, Máster y Doctor en Ciencias Forestales de la Universidad de Canterbury, Nueva Zelandia. Vicedecano y profesor asociado en la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Chile. Su área de investigación es el uso y aplicación de modelos basados en procesos productivos para la toma de decisiones en cuantificación de carbono, cambio climático, uso del agua, entre otros.
4. Mauricio Ortiz, Director Ejecutivo del Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura, Ingeniero Agrónomo y Doctor en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias de la Universidad de Chile. A cargo de la Línea de Agronomía desde 2010 hasta 2018. Su área de investigación se asocia al estudio de las interacciones en el sistema suelo-agua-planta-clima, y cómo se modifican frente a situaciones de estrés.
5. Tamara Tadich, Médico Veterinario de la Universidad Austral de Chile, Máster of Science in Equine Science de la Universidad de Edimburgo, Doctora en Ciencias Veterinarias de la Universidad Austral de Chile. Profesora Asociada e Investigadora de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias (FAVET) de la Universidad de Chile en las áreas de conducta aplicada y bienestar animal. Co-Fundadora de Fundación Equi-Par y representante de Favet en el Comité Institucional de Cuidado y Uso de Animales U. de Chile.
6. Giovanna Muñoz, directora del Centro de Estudios en Alimentos Procesados (CEAP), Ingeniero Comercial de la Universidad del Mar, Master en Economía y Gestión de la Innovación de la Universidad Autónoma Complutense y Politécnica de Madrid y Máster en Economía de los Servicios. Amplia trayectoria en gestión de I+D+i en el desarrollo de estrategias de protección de invenciones, vigilancia tecnológica e inteligencia competitiva; valoración y transferencia tecnológica entre otros.
7. Marta Alfaro, Subdirectora Nacional de Investigación y Desarrollo del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA), Ingeniero agrónomo de la Universidad de La Frontera y Ph.D. en Fertilidad de Suelos por la Universidad de Reading, en el Reino Unido. Ha recibido varias veces el Premio al Mérito Científico y Tecnológico de la Sociedad Chilena de Producción Animal, además del Premio a la Mujer Destacada del agro de la Presidencia de la República y el Premio Mujeres Líderes del Agro.
8. Rodrigo Mujica, Gerente de Investigación, Desarrollo e Innovación del Instituto Forestal INFOR (Concepción), Ingeniero Forestal en la Universidad Austral de Chile, Doctorado en Ciencias Forestales en la Universidad TU München de Alemania.
9. Daniela González, Gerente de Gestión Estratégica, Producción y Desarrollo en Centro de Información de Recursos Naturales (CIREN), Geógrafa de la Universidad Católica, Magíster en Urbanismo y Doctorado en Arquitectura y Estudios Urbanos. Fue Coordinadora de Infraestructura de Datos Espaciales del Centro Nacional para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN) de la UC. Además, estuvo a cargo de la Unidad de Gestión de información Territorial del Gobierno Regional Metropolitano de Santiago.
Los 200 galardonados representan a más de 90 nacionalidades y proceden de oficinas con sede en más de 80 países.
Doscientos trabajadores y diez equipos de todas las líneas de trabajo y oficinas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) recibieron hoy un reconocimiento por “su notable desempeño frente a circunstancias extraordinarias en un año excepcional” durante el acto de entrega de los premios de reconocimiento a los empleados de la FAO, que este año se celebró virtualmente.
La iniciativa anual, puesta en marcha el año pasado por el Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO, premió a los empleados -100 jóvenes y 100 “jóvenes de corazón” y veteranos- por los logros alcanzados este año en las siguientes esferas: innovación, intercambio de conocimientos, eficacia y eficiencia operacionales, trabajo en equipo y colaboración, así como diversidad e inclusión.
Estas esferas están en consonancia con las prioridades de la Organización y contribuyen a las cuatro mejoras de la FAO: mejora de la producción, mejora de la nutrición, mejora del medio ambiente y mejora de la vida.
Detrás de cada éxito de la FAO hay un equipo, y los premios de reconocimiento a los empleados de este año también reconocieron a 10 equipos transversales por su excepcional desempeño, compromiso y colaboración en 2020.
En la inauguración del acto, el Director General de la FAO señaló que 2020 fue un año en el que la Organización demostró tenacidad frente a la enfermedad por coronavirus (COVID‑19); cosechó muchos resultados visibles y tangibles gracias a la eficiencia; entró en la nueva era de la FAO digital; y se caracterizó por la transformación, el desarrollo y la solidaridad. El Sr. QU también señaló que 2020 fue “un año de una gran familia con nuevas dinámicas y una gran empatía”.
“Nuestros empleados son nuestro mayor activo y nuestra nueva mina de oro… Hoy estamos aquí para rendirles homenaje a todos ustedes. Ustedes hacen que esta organización sea vibrante, eficiente y dinámica. Como trabajadores individuales y en equipo”, añadió.
“Entre todos, estamos construyendo una FAO moderna y transparente, responsable y capaz de cumplir sus objetivos, con un enfoque centrado en las personas que, impulsado por estas, nos permite llevar a cabo nuestra labor y alcanzar los resultados deseados”, declaró el Director General.
¿Quiénes son los premiados?
Los 200 galardonados -seleccionados de entre 600 candidaturas mediante una encuesta realizada en toda la FAO- representan a más de 90 nacionalidades y proceden de oficinas con sede en más de 80 países: alrededor de un tercio son la Sede y los otros dos tercios, de las oficinas de la FAO por todo el mundo. El 42 % son hombres y el 58 % son mujeres. Están representadas todas las categorías y tipos de contrato.
Los 10 equipos y algunos de los principales logros por los que recibieron el reconocimiento son:
El equipo encargado de la FAO digital, por haber alcanzado logros que van desde convertir a la FAO en el primer organismo promotor en las Naciones Unidas en celebrar virtualmente y en los seis idiomas de las Naciones Unidas sus reuniones mundiales y regionales, incluidos todos los períodos de sesiones de los órganos rectores, hasta garantizar que el organismo sea plenamente operativo en modo virtual.
El equipo ampliado de gestión de crisis, por una excelente gestión de las crisis este año, garantizando la adopción de medidas y decisiones oportunas y manteniendo a los empleados a salvo e informados en medio de la pandemia.
El equipo encargado de la Iniciativa Mano de la mano, por la puesta en marcha de la Iniciativa en 34 países y su destacado apoyo a todos los Estados Miembros a través de su plataforma geoespacial y laboratorio de datos.
El equipo encargado de la lucha contra la langosta en la sede de la FAO y en las oficinas de África y el Cercano Oriente y el Norte de África, por haber movilizado la rápida puesta en marcha de una respuesta masiva de varios países contra la langosta del desierto y haber ayudado a las comunidades a luchar contra el peor brote de langosta en una generación.
El equipo encargado de los sistemas agroambientales y alimentarios, por la impresionante magnitud de los recursos movilizados (800 millones de USD en tres años), la colaboración con la secretaría del Fondo Verde para el Clima y la elaboración de propuestas de proyectos complejos.
El equipo encargado del enfoque “Una salud”, por su respuesta activa y rápida a la COVID‑19, y sus incansables esfuerzos por evaluar y abordar la interacción entre los seres humanos y los animales en relación con el virus, colaborando con asociados (Organización Mundial de la Salud, Organización Mundial de Sanidad Animal, Organismo Internacional de Energía Atómica) para garantizar que las respuestas de los países se basen en las mejores pruebas disponibles.
El equipo encargado de la respuesta y recuperación de la COVID-19, por haber identificado siete esferas prioritarias para una respuesta mundial a la COVID-19 y haber creado el programa general de la FAO de respuesta y recuperación de la COVID-19. En seis meses se han movilizado 200 millones de USD destinados a responder a las necesidades de emergencia y recuperación de la COVID‑19 sobre el terreno.
El equipo encargado de la formulación de la estrategia para el sector privado, por su labor en toda la organización, con los Estados Miembros y el sector privado, que culminó con la aprobación satisfactoria de la estrategia de la FAO por parte de Consejo.
Los equipos en los países encargados de las situaciones de crisis de nivel 3, por prestar asistencia humanitaria, de subsistencia y de salvamento, a pesar de los problemas de este año, a millones de las personas más vulnerables en algunas de las partes más difíciles del mundo, y por su labor para evitar los desastres, facilitar la producción rápida de alimentos y fomentar la capacidad de resiliencia a fin de rescatar a las personas que se encuentran al borde de unos elevados niveles de inseguridad alimentaria aguda.
“¡Juntos podemos lograr lo pensable y lo impensable!”, afirmó el Director General.
“Vuestra integridad, agilidad y diligencia están transformando esta Organización, haciendo que funcione mejor y con mayor repercusión”, subrayó el Sr. QU.
Asimismo, alentó a los empleados a dejarse inspirar unos por otros y abrirse a nuevas ideas, buscar la verdad en los hechos y dejar que la solidaridad y la inclusión sean sus guías.
Para concluir, el jefe de la FAO presentó a los galardonados dos hermosos reconocimientos que él mismo había escrito a mano en caligrafía china, uno para los equipos y otro para los galardonados individuales, transmitiéndoles su más sincera felicitación. Invitó a los premiados a firmar con sus nombres e imprimirlos y personalizarlos en papel, madera o metal.
El equipo directivo superior de la FAO también transmitió su agradecimiento a los colegas en mensajes pronunciados en sus respectivos idiomas nacionales: árabe, español, francés, inglés y portugués.
El acto contó con una amplia gama de actuaciones, desde el canto y el baile hasta la lectura de poesía, de empleados de la FAO de todo el mundo que pusieron su talento al servicio del reconocimiento de los premiados.
Además, contó con la intervención en directo de empleados de la FAO de Roma, Bangkok, Budapest, El Cairo, Juba, Montreal y Santiago. Unas 1 500 personas de todo el mundo se unieron al evento de Zoom y muchos otros siguieron la transmisión por Internet.