en el Ministerio de Relaciones Exteriores, la III Reunión de la Sección Nacional del Sistema del Tratado Antártico (SNSTA), comité asesor encargado de preparar la participación del Estado de Chile en las Reuniones Consultivas del Tratado Antártico, las reuniones del Comité para la Protección del Medio Ambiente y otros foros y reuniones del Sistema del Tratado Antártico.
El encuentro fue inaugurado por la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Gloria de la Fuente, quien afirmó que “la Antártica es una prioridad del Estado de Chile, que lleva a cabo su política a través de distintas agencias estatales». Además, agregó que «la Cancillería en este cuadro tiene un rol central, puesto que el Estatuto Chileno Antártico le asigna la coordinación de todos los asuntos relativos al Territorio Chileno Antártico y a la Antártica en general. Nuestra tarea institucional es velar porque las actividades que se lleven adelante en el continente blanco estén en línea con la Política Antártica Nacional y con las normas internacionales que la rigen».
Durante el encuentro, que fue presidido por el secretario general de Política Exterior, embajador Rodrigo Olsen, se abordó la importancia que tiene la Antártica como una prioridad nacional, destacando que todas las acciones que realicen las instituciones integrantes de la SNSTA y el resto de los organismos nacionales, contribuyen a fortalecer el objetivo principal de Chile: cautelar los derechos soberanos sobre el continente blanco.
Además, se coincidió en que es esencial el trabajo conjunto y colaborativo para que Chile siga teniendo un rol de liderazgo dentro del Sistema del Tratado Antártico. En ese sentido, se destacó que la ciencia antártica que desarrolla el Instituto Antártico Chilena es fundamental para apoyar la diplomacia antártica chilena.
Asimismo, se revisaron los resultados de la participación de Chile en la 46° Reunión Consultiva del Tratado Antártico, que se celebró en la India en mayo, como también los desafíos a futuro en el marco del Sistema del Tratado Antártico.
La reunión contó con la participación del subsecretario del Medio Ambiente, Maximiliano Proaño; la subsecretaria de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Carolina Gainza; el gobernador de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, Jorge Flies, quien participó de forma telemática; el delegado presidencial de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, José Antonio Ruiz; el jefe de la división de Asuntos Antárticos del Ministerio de Relaciones Exteriores y secretario ejecutivo del SNSTA, embajador Marcos Correa; el director nacional de Fronteras y Límites del Estado, Carlos Dettleff; el director nacional del Instituto Antártico Chileno, Gino Casassa, y representantes de las Fuerzas Armadas.
A pocos meses de la COP 16 de Biodiversidad de Cali, Colombia, WWF Latinoamérica y la Iniciativa 20×20 buscan facilitar un diálogo estratégico respecto a cómo los compromisos en restauración de los países aportan a la convergencia de clima y biodiversidad positiva. Así mismo, abordar las consideraciones claves para la formulación, transversalización e implementación de contribuciones de restauración de ecosistemas. Estos fueron, justamente, los objetivos del webinar “Construyendo Compromisos Ambiciosos de Restauración”, organizado por WWF Latinoamérica y la Iniciativa 20×20.
La Iniciativa 20×20 inició su proceso con la búsqueda de la restauración de 20 millones de hectáreas al 2020, acción que se amplió en 30 millones adicionales al 2030, logrando así que a la fecha los gobiernos de 18 países de Latinoamérica se propusieran compromisos de restauración que suman sobre 52 millones de hectáreas.
Para Trevor Walter, Coordinador de la Iniciativa Transformacional de Restauración de Paisajes de WWF, “existe un gran potencial para incluir compromisos nacionales ambiciosos y cuantificables de restauración como contribuciones a las dos grandes convenciones de las Naciones Unidas (biodiversidad y clima), y enmarcarlas en ley para asegurar financiamiento, su implementación y la captura de sus beneficios”. Por lo mismo, WWF espera que los países de la región incorporen la restauración en sus contribuciones nacionales para los desafíos globales climáticos y de biodiversidad.
Beneficios para la naturaleza y las personas
Roberto Troya, Vicepresidente Senior de Oficinas de País y Director Regional de Latinoamérica de WWF indicó que “la discusión que ofrece este webinar es absolutamente pertinente a la situación por la cual estamos pasando. WWF estará presentando dentro de poco el Informe Planeta Vivo, donde la región de América Latina nuevamente no aparece muy bien ubicada respecto a la pérdida de biodiversidad. La ciencia nos acompaña y tenemos que hacer un esfuerzo muy especial y específico para que esfuerzos como la restauración nos siga en este camino a mover los puntos de inflexión y lograr por fin hacer el impacto que necesitamos”.
Así también, Manuel Pulgar-Vidal, Director del Programa Global de Clima y Energía de WWF añadió que “la restauración genera beneficios a las personas, al propio ecosistema, a la región y al planeta, porque si hablamos de cambio climático, definitivamente la restauración tiene el componente de incorporar nuevamente al ecosistema elementos que permitirán la remoción o la absorción del carbono que hoy lo está generando. También encontramos beneficios directos para las personas, ya que, al restaurar ecosistemas, también nos enfocamos en regulación hídrica, provisión de servicios, recursos que se traducen en el sustento de comunidades locales y propiciamos mejores condiciones para la adaptación”.
Durante la actividad, junto a Trevor Walter, Roberto Troya, y Manuel Pulgar-Vidal, también expusieron Ignacia Fernández Gatica, Subsecretaria de Agricultura de Chile, sobre el trabajo de Chile en materia de sus compromisos de restauración; Matheus Couto, del Convenio sobre la Diversidad Biológica, quien comentó sobre nuevo material para apoyar a los países en la implementación de compromisos de restauración, y Victoria Rachmanninoff, de la Iniciativa 20×20, quien compartió sobre los programas que llevan a cabo para fortalecer capacidades en los gobiernos sobre políticas y monitoreo de la restauración.
El pingüino, rescatado en estado crítico, fue trasladado a la Fundación MundoMar para completar su rehabilitación y ser liberado en su hábitat. Este proceso es esencial para desimprontarlo, es decir, que se desacostumbre al contacto humano.
Un pingüino magallánico juvenil rescatado en Tomé, fue trasladado a fines de junio al Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre (CEREFAS) de la Universidad San Sebastián, en Concepción, para recibir tratamiento. Tras un mes de cuidados intensivos y recuperación, el ejemplar fue derivado por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) a la Fundación MundoMar, para su proceso de desimprontación, que es crucial para que pueda ser reintroducido a su hábitat. El traslado fue coordinado por SERNAPESCA, organismo encargado de supervisar su liberación una vez que alcance el peso adecuado.
Fabián Hernández, médico veterinario a cargo de CEREFAS, explicó que el pingüino llegó con “baja condición corporal, síntomas respiratorios, debilidad muscular, deshidratación y mucosas pálidas”. Gracias a un tratamiento intensivo que incluyó alimentación hipercalórica, ejercicios para mejorar su musculatura y cuidado médico especializado, el pingüino logró recuperarse rápidamente, aumentando su peso de 1,8 a 2,8 kilogramos.
“A medida que fue recuperándose, pasamos a etapas de ejercicio de desplazamiento en tierra y en piscinas para mejorar su musculatura, hasta el punto de no necesitar ayuda humana para desplazarse,” detalló el Dr. Hernández. Sin embargo, advirtió que “los pingüinos son especies que se improntan demasiado rápido, y al ser un ejemplar juvenil, ven a los cuidadores como iguales, que es la conducta más difícil de corregir”.
La importancia de la desimprontación en la recuperación de la fauna silvestre
Por su parte, Astrid Guerrero, encargada de Gestión Ambiental de SERNAPESCA en la Región del Biobío, destacó que la Fundación MundoMar, la cual tiene por objetivo el rescate, la rehabilitación y la reintroducción de fauna marina, cuenta con un sector habilitado para la desimprontación, donde el pingüino permanecerá de uno a dos meses sin contacto humano.
“La idea es que se deshumanice, vuelva a su forma silvestre, y pueda alcanzar su peso ideal de cuatro kilos para ser liberado en su medio ambiente”, señaló. Además, mencionó que en MundoMar, el pingüino podrá socializar con otros dos ejemplares magallánicos, lo que facilitará la reintegración a su hábitat.
Fabián Hernández también enfatizó que “los exámenes complementarios, como radiografías y pruebas hematológicas, respaldaron la recuperación del pingüino, permitiendo que SERNAPESCA decidiera su traslado a MundoMar para la siguiente fase de rehabilitación”. A esto se sumó Astrid Guerrero, quien añadió que “esperamos liberarlo lo más al sur posible, donde las condiciones sean óptimas para su supervivencia, y siempre contando con el apoyo de MundoMar en este tipo de gestiones”.
Aportar nutrientes esenciales para el crecimiento, disminuir la depresión postparto y fortalecer el apego, son algunas de las propiedades que contiene la leche materna.
La Semana Mundial de la Lactancia Materna se celebra la primera semana de agosto de cada año para crear conciencia, promover y apoyar una de las formas para alimentar a los bebés que ofrece los nutrientes que necesitan.
Es por ello que Samuel Meza, coordinador del Diplomado en Promoción, Fomento y Apoyo de la Lactancia Materna UCSC, explicó que “es muy importante la lactancia materna tanto para la salud del bebé como la de la madre. Los beneficios para el recién nacido y lactante es que es un alimento óptimo, aporta nutrientes esenciales para el crecimiento y desarrollo normal, y añade inmunoglobulina y lactoferrina, que tienen características que inhiben el crecimiento de bacterias”.
“Por otro lado, los beneficios que recibe la madre, se destacan que disminuye la prevalencia de cáncer de mamas y depresión post parto, y ayuda en la recuperación del peso pregestacional”, añadió el académico de la Facultad de Medicina UCSC.
En relación con el impacto que tiene la lactancia materna en la salud a largo plazo del bebé para la madre, Meza comentó que “se ha evidenciado que hay niños y niñas que fueron alimentados con leche materna, reportan que sufren menos trastornos de la conducta. Se reporta mejor rendimiento académico, por lo tanto, mayores expectativas laborales. En sí misma, entregar leche materna, influye en la economía familiar, por lo que tiene menor gasto en alimento, medicamento y costos médicos”.
De todas formas, la lactancia materna influye en la relación entre la madre y el bebé, el especialista afirmó que “esta contribuye a la salud mental de la madre, disminuye la depresión postparto y fortalece el apego, por lo tanto, mejora la relación afectiva entre ella y su lactante”.
En comparación con las fórmulas, el nutricionista señaló que “la lactancia materna disminuye la prevalencia de diarrea, específicamente las necrotizantes que ocurren en recién nacidos prematuros. Una de las principales causas de diarreas en lactantes es la utilización de sucedáneos de leche materna”.
Consejos
La alimentación de la madre sí influye en la calidad de la leche materna. El académico recomendó que “la forma de alimentarse de la madre se espera que sea suficiente, adecuada y equilibrada, es decir, que aporte los nutrientes entregados por diversos alimentos, lo que condicionarán la calidad nutricional de la leche. Sin embargo, la producción de leche dependerá principalmente de una adecuada succión y la frecuencia de veces que el lactante esté al pecho de manera efectiva”.
En el caso de que una madre tenga dificultades para amamantar, Meza aclaró que “se espera que ellas no lleguen a dificultades en el proceso de amamantamiento, por lo tanto, debe existir una preparación de la lactancia con apoyo de profesionales capacitados y comprometidos”.
“La lactancia materna nunca se debe asociar al sufrimiento, ni dolor, por lo que, apenas se sienta incómoda, debe buscar apoyo. Actualmente, el sistema de salud chileno ofrece las clínicas de lactancia materna, una prestación de urgencia que se entrega en los centros de salud familiar”, enfatizó el académico.
Pese a que la lactancia materna debe ser la primera opción de alimento; sin embargo, hay situaciones médicas que no es recomendada. Por ejemplo, situaciones de uso de drogas, tratamientos activos en pacientes con cáncer, galactosemia clásica, entre otros.
Capacitación provincial de lactancia materna
Bajo el lema “Cerrando la brecha: Apoyo a la lactancia materna en todas las situaciones”, la Facultad de Medicina UCSC fue anfitriona de la Capacitación Provincial de Lactancia Materna, organizada por la Seremi de Salud de la Región del Biobío, la Comisión Regional Intersectorial de Lactancia Materna (CRILM) y la Red Universitaria de Lactancia Materna (RULAM).
La actividad, enmarcada en la Semana de la Lactancia Materna, estuvo dirigida a cerca de 100 Educadoras de Párvulos que forman parte de jardines infantiles de Junji e Integra, para brindar herramientas para acompañar a madres y lactantes en las comunidades educativas en este proceso.
La jornada contó con las exposiciones de las académicas del Diplomado en Promoción, Fomento y Apoyo de la Lactancia Materna, Orietta Correa y Margarita Escobar; y las profesionales Maite Dockendorff, María Angélica Castillo y Paulina Tobar, quienes coincidieron que la leche materna contiene una serie de propiedades como aportar nutrientes esenciales para el crecimiento, disminuir la depresión postparto y fortalecer el apego.
Cada agosto a nivel mundial se celebra el mes del corazón, como una forma de promover la prevención de enfermedades cardiovasculares y enseñar a la población actitudes saludables.
En Chile, según estadísticas del Ministerio de Salud, alrededor del 28% de las muertes del país se deben a enfermedades cardiovasculares, cifra que según expertos refleja lo que pasa a nivel mundial.
Dentro de los factores de riesgo más comunes que aumentan la probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares está el tabaquismo, la hipertensión arterial, el colesterol alto, los triglicéridos altos, la obesidad, la diabetes no controlada y el sedentarismo. Para cuidar nuestro corazón, lo ideal es tener hábitos de vida saludable como una alimentación sana, evitar el sedentarismo, no fumar, entre otros. “Además, en aquellos pacientes que ya tienen factores de riesgo cardiovascular como hipertensión arterial, diabetes, dislipidemia, deben controlar muy bien sus enfermedades”, señaló el Dr. Patricio Córdova Canto, cardiólogo docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción.
El profesional advierte que el hecho de no tener síntomas de enfermedades cardiovasculares no asegura que nuestro sistema cardiovascular esté sano. “Es por eso que es recomendable hacer chequeos periódicos como el EMPA (Examen de medicina preventiva, gratuito en los Cesfam del país), o consultar con especialistas para asegurar el bienestar de nuestro corazón”.
Córdova diferenció los factores de riesgo en modificables y no modificables. Los no modificables son los que no podemos cambiar, como por ejemplo la edad, el sexo (el sexo masculino otorga un mayor riesgo cardiovascular) y los antecedentes familiares. Por otro lado, los factores de riesgo modificables son aquellos en que “podemos disminuir su impacto si los tratamos y son el objetivo principal de la prevención de enfermedades cardiovasculares. Los más importantes son hipertensión arterial, diabetes mellitus, dislipidemia y tabaquismo”, explicó.
“Nosotros sabemos que tenemos altos niveles de sedentarismo en la población chilena, en niños y en adultos”, afirmó la Profesora de Educación física del Centro de Vida Saludable, Katherine Rozas Pardo. La profesional reafirma que realizar actividad física de manera regular “nos va a ayudar a mantener el corazón fuerte, mejorar la circulación sanguínea, nos ayuda a reducir la presión arterial, controlar nuestro peso y mejorar los niveles de colesterol”. Además, destaca la importancia de que quienes tengan enfermedades consideradas de riesgo cardiovascular, como diabetes e hipertensión, realicen ejercicio, ya que ayuda a controlarlas y el paciente logra estar siempre dentro de los rangos de normalidad. “Hay que realizar actividad física como mínimo 150 minutos de intensidad moderada a la semana o 75 minutos de actividad intensa”, explica Katherine, como recomendación para la población adulta. En el caso de los niños deberían hacer al menos una hora todos los días de actividad física. “Esto es como lo mínimo que podríamos hacer para mantenernos saludables”, apuntó.
¿Cuándo debo consultar a un profesional?
El Dr. Córdova recomendó realizar constantemente los chequeos preventivos, pero al tener síntomas asociados a cardiopatías, es necesario acudir a profesionales especializados. Dificultad para respirar, dolor de pecho al realizar un esfuerzo físico, palpitaciones o retención de líquidos (edema) son las principales llamadas de atención.
La recomendación principal es la prevención, es decir, tener hábitos de vida saludable, realizar actividad física en forma regular intercalando actividades de fuerza y cardio, evitar el sobrepeso, tener una alimentación saludable y equilibrada, suspender el tabaco y evitar el consumo excesivo de alcohol. Además, el ideal es hacerse chequeos preventivos y si hay hipertensión arterial, diabetes o dislipidemia se debe adherir bien a los tratamientos farmacológicos y no farmacológicos con su médico de cabecera. Sólo tomar los medicamentos y no cambiar los hábitos no eliminará el problema.
Rozas recomienda realizar ejercicio de manera regular, añadiendo que el ideal es encontrar una actividad que nos guste para mantenernos en movimiento, para evitar aburrirnos y mantener la motivación. Tratar de tener “una alimentación saludable y equilibrada. Consumir frutas, verduras, granos, comidas con baja grasa saturada, disminuir el azúcar, disminuir la sal, evitar el fumar, realizarnos nuestros exámenes anuales”.
“Los altos niveles de estrés igual influyen en lo que es nuestra salud cardiovascular, por lo tanto, es necesario poder practicar siempre técnicas de relajación, como el Mindfulness o la meditación”, agregó la profesora, destacando un factor protector que cada vez cobra más importancia.
“Como cardiólogos, en el mes del corazón hacemos patente la importancia de controlar los factores de riesgo cardiovascular y reforzamos la educación a nuestros pacientes y a la población general para prevenir enfermedades cardiovasculares que tienen un alto impacto en la población chilena”, añadió Córdova.
Adoptar estos hábitos no solamente va a mejorar nuestra salud del corazón, sino que también va a contribuir a un bienestar a largo plazo. «Si no tenemos enfermedades ahora, las vamos a evitar con el tiempo», finalizó Rozas.
–Una reciente publicación en la revista científica Plant Species Biology, desarrollada por científicas y científicos del IEB y la PUCV, analizó la reproducción en tres especies delgénero Erythranthe, endémicas de la Cordillera de Los Andes.
La enorme diversidad de formas y tamaños que hay entre las plantas, no solo es inspiradora y posibilita la vida de muchas otras especies en el planeta. Estas diferencias también cumplen una función en la reproducción de las mismas plantas. Así es como aquellas especies que se autopolinizan, suelen tener flores más pequeñas que aquellas que requieren de la visita de una abeja, una mosca o un ave para polinizarse.
Para probar esta hipótesis, un grupo de científicas y científicos del Instituto de Ecología y Biodiversidad y de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, estudiaron a una planta del género Erythranthe, especie endémica de la Cordillera de Los Andes, que es reconocida mundialmente como un modelo de estudios ecológicos, evolutivos y genéticos.
Foto: Gastón Carvallo
Dicha investigación, publicada en la revista científica Plant Species Biology consideró a tres especies del grupo: Erythranthe glabrata, E. depressa y E. lutea. Generalmente, todas ellas crecen en sitios de altura, cerca de cauces de agua, y exhiben flores tubulares amarillas.
Pese a sus similitudes, E. glabrata no requiere de polinizadores para su reproducción, mientras que las dos últimas hacen este proceso por medio de visitas florales. En ese contexto, el trabajo mostró que, efectivamente, las flores con longitudes más grandes, como las de E. lutea, tienen un potencial reproductivo mucho mayor que las pequeñas.
“Lo que buscamos a través de esta investigación, es ver si las flores que son más grandes producen más óvulos y más semillas que las pequeñas, un fenómeno que puede sonar bastante lógico, pero que realmente no ha sido muy estudiado. En general se propone que cuando hay selección natural, las flores más grandes producen más semillas porque son más atractivas para los polinizadores. Pero en realidad, hemos visto que esa mayor capacidad no solo tiene que ver con ello, sino con el tamaño de las estructuras de la flor”, señala Gastón Carvallo, investigador del IEB y la PUCV, quien guió la tesis de pregrado de Francisca Henríquez-Gangas, autora principal de este trabajo.
De acuerdo a lo visto en el estudio, el científico advierte que las flores más grandes tuvieron una mayor cantidad de óvulos, a diferencia de las más pequeñas. “También observamos que las flores más grandes tienen corolas más anchas y un área mayor de aterrizaje para los polinizadores”.
Para llegar a estos resultados, las y los investigadores realizaron colectas de flores en diferentes lugares del país, y luego hicieron crecer las semillas en su laboratorio. Ahí también desarrollaron estudios para medir las estructuras de las plantas, realizar conteo de óvulos y otros procesos de investigación. “Trabajamos con Erythanthe, ya que es un gran modelo de estudio. Tiene flores grandes que permiten trabajar con más facilidad y es de crecimiento rápido. En sólo dos meses puedes observar plantas con flores que permiten generar una nueva descendencia”, indica Carvallo, quien también ha desarrollado otros trabajos con esta especie, como es el estudio de microplásticos en las flores y el polen.
Las plantas del género Erythanthe, cuyo crecimiento es anual, y pueden alcanzar los 60 cm de altura, también se conocen como “flores de mono”, ya que sus flores se parecen a las caras de estos animales.
Importancia y contribuciones del estudio
La actual crisis de biodiversidad y el Cambio Climático y Global, amenazan fuertemente el equilibrio de los ecosistemas e interacciones entre diversas especies, como son las relaciones entre plantas y polinizadores. Considerando este escenario, la sostenibilidad de la naturaleza debiera apuntar cada vez más a conservar paisajes y las interacciones que ocurren dentro de estos. En ese marco, ¿qué importancia puede tener un estudio como éste, en términos de conservación y contribuciones a la sociedad? ¿Podría además ayudar a proyectar futuros escenarios?
Gastón Carvallo, integrante del programa de investigación RP1 del IEB, “Estatus y tendencias de la biodiversidad”, explica que este estudio podría ayudar a proyectar cómo estos mecanismos o estrategias de las plantas permiten a los organismos mantenerse en el tiempo. “La información obtenida podría incorporarse a modelos generales de cambio del paisaje o del territorio, pérdidas de especies y sus efectos. Sin embargo, hay que ser precavido, ya que este estudio considera a una planta en específico, pero puede ayudarnos a entender si una especie bajo ciertas condiciones, eventualmente podría sobrevivir o no a todos estos cambios ambientales, producto de acciones humanas”.
Tomando como base este estudio, ¿qué plantas tendrían más suerte en el futuro? ¿Las que se autopolinizan o las que requieren de un animal que la polinice? Gastón Carvallo indica que podrían darse diversos escenarios. Si por ejemplo, comenzaran a desaparecer o a disminuir demasiado los polinizadores en determinada zona, se podría pensar que sobrevivirían las especies con flores más pequeñas, que no dependen de otros para su reproducción. Si en cambio, llegáse un nuevo polinizador a la especie más grande le podría ir mejor en términos reproductivos.
Foto: Gastón Carvallo
Pero hay otra hipótesis. “Las flores que se reproducen gracias a un polinizador tienen mayor variabilidad genética y eso las hace más resistentes a los cambios ambientales. El animal lleva polen de una planta a otra y está mezclando genes. Esto supone que a largo plazo podría haber un problema, ya que las plantas que se autopolinizan pueden no tener la batería genética para resistir los cambios”, aclara el investigador.
Finalmente, otra gran contribución que advierte el científico, es trabajar junto a estudiantes de pregrado, quienes pueden liderar publicaciones como éstas y avanzar en el conocimiento de frontera. “Me parece muy relevante apoyar la formación de personas en torno a estos temas. Eso permite que exista renovación de personas en investigación, y sin duda aportar al conocimiento de la biodiversidad en general, y la de Chile en particular. De esta manera, también aparecen nuevas preguntas y se van dilucidando nuevos escenarios”.
Las instituciones convocaron a integrantes del sistema de CTCi del país a conocer experiencias que abordan nuevos modelos para valorizar el trabajo académico.
El Salón de Honor del ex Congreso Nacional de Chile recibió al Seminario internacional Evaluación Justa de la Ciencia y Calidad del Sistema de Educación Superior en Chile, realizado el miércoles 31 de julio y organizado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, ANID, y la Universidad Autónoma de Chile.
El encuentro, que contó con la participación de Eva Méndez, miembro de la Junta Directiva de la Coalición para el Avance de la Evaluación de la Investigación, CoARA, y Pilar Paneque, directora de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y AcreditaciónANECA de España -ambas expertas en la materia-, tuvo como propósito abrir un espacio de diálogo respecto a la evaluación de la investigación, convocando a distintos actores a exponer, ilustrar y dar a conocer experiencias de transición hacia nuevos modelos para valorizar el trabajo académico, en el marco del tránsito hacia la apertura del conocimiento. Todo muy en línea con las iniciativas desarrolladas a nivel global en torno a evaluación de la actividad científica y la ciencia abierta.
En este camino Chile no se queda atrás y la instalación de prácticas de ciencia abierta impone el esfuerzo sistemático de mirar cómo evaluamos los procesos de investigación, basados en mayor accesibilidad, trabajo colaborativo, eficiencia y transparencia, y hacerlos coherentes con este nuevo paradigma mundial. Por ello, en octubre de 2023, ANID suscribió un acuerdo para integrarse a CoARA, iniciativa a la que también se sumaron la Universidad de Las Américas y la Universidad Autónoma.
La directora nacional, Alejandra Pizarro, dio la bienvenida al encuentro.
«Estamos convencidas y convencidos que si avanzamos con otros llegaremos más lejos y qué mejor manera que contar con el apoyo y la colaboración de organizaciones pares y líderes en la materia, con una hoja de ruta compartida que facilite y acelere el aprendizaje e implementación de iniciativas significativas, al mismo tiempo que conocemos buenas prácticas y experiencias relevantes (…) buscamos transitar hacia un sistema de investigación de mayor calidad, con más impacto, y más eficiente e inclusivo«, señaló la directora nacional de ANID, Alejandra Pizarro, dando la bienvenida al seminario.
Respecto a la participación en CoARA, la directora remarcó la adhesión de la Agencia a principios como el reconocimiento de la diversidad de contribuciones y trayectorias profesionales en investigación, que fue incluido en el Plan de Acción para la Investigación, el Desarrollo y la Innovación en Instituciones de Educación Superior, elaborado por el Ministerio de Ciencia y la Comisión de Investigación y Desarrollo del Consejo de Rectores y Rectoras de las Universidades Chilenas.
Enfatizando en los compromisos que abocan al tema, la subsecretaria de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Carolina Gainza, remarcó el foco ministerial en ser justos con las trayectorias científicas, principalmente con las gestiones y administración de políticas institucionales orientadas a reconocer diversos contextos, prácticas y mecanismos utilizados para evaluar la ciencia.
Por su parte, el vicerrector de Investigación y Doctorados de la Universidad Autónoma, Iván Suazo, expresó: “La evaluación de la actividad científica ha estado, durante mucho tiempo, dominada por métricas que no capturan la esencia de lo que significa la producción de conocimiento y este seminario marca un hito importante a nivel nacional para avanzar en adoptar prácticas de evaluación más justas y diversas”.
La vicerrectora académica de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Lorena Gerli; la subdirectora de Redes, Estrategia y Conocimiento de ANID, Patricia Muñoz; el vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile, Christian González-Billault; la integrante de la Junta Directiva de CoARA, Eva Méndez; la subsecretaria de Ciencia, Carolina Gainza; la directora nacional de ANID, Alejandra Pizarro; la vicerrectora de Investigación y Doctorado de la Universidad Andrés Bello, Carolina Torrealba; el vicerrector de Investigación y Doctorados de la Universidad Autónoma, Iván Suazo.
Al finalizar las exposiciones de las expertas internacionales, el seminario abrió un espacio de diálogo en un panel conformado por la vicerrectora académica de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Lorena Gerli; el vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile, Christian González-Billault; la vicerrectora de Investigación y Doctorado de la Universidad Andrés Bello, Carolina Torrealba y el vicerrector Suazo. La instancia fue moderada por Patricia Muñoz, subdirectora de Redes, Estrategia y Conocimiento de ANID.
Puedes revisar el material disponible del seminario en este enlace.
Certificación del Centro Regional de Estudios Ambientales permite garantizar a las empresas la confiabilidad de los resultados, y convierte a la Casa de Estudios en líder en este tipo de análisis y en el desarrollo de soluciones a problemáticas socio-ambientales.
El Laboratorio de Ecotoxicología del Centro Regional de Estudios Ambientales (CREA) de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) se convirtió en el primer laboratorio en Chile en obtener una acreditación internacional en seis bioensayos marinos, consolidándose como un referente en el desarrollo de soluciones a problemáticas socio-ambientales. Con 18 años de funcionamiento, el CREA ha logrado este reconocimiento bajo la Norma NMX-EC-17025-IMNC-2018 (ISO/IEC 17025:2017), otorgada por la entidad mexicana de acreditación EMA, reconocida por la International Laboratory Accreditation Cooperation (ILAC).
El proceso de acreditación refleja el arduo trabajo y la dedicación del equipo de profesionales y técnicos del CREA, quienes han alcanzado los más altos estándares de calidad y competencia técnica. Esta acreditación permitirá al laboratorio entregar de manera consistente resultados técnicamente válidos en bioensayos agudos y crónicos con organismos marinos, como microalgas, copépodos y erizos, así como en organismos dulceacuícolas como daphnia. Este logro marca un hito importante en la trayectoria del CREA y refuerza su posición como líder en el ámbito de la ecotoxicología.
Con esta acreditación internacional, el CREA de la UCSC no solo se convierte en el primer laboratorio en Chile en lograr este reconocimiento en bioensayos marinos, sino también en acreditar seis bioensayos que cubren evaluaciones toxicológicas tanto en matrices dulceacuícolas como marinas.
El Director del CREA, Robinson Sáez, aseguró que “esta acreditación es muy importante porque demuestra y evidencia que el Laboratorio de Ecotoxicología de nuestro Centro es un organismo competente y entrega resultados confiables a sus clientes. Además del reconocimiento nacional e internacional debido a que aparece como Laboratorio acreditado en la rama de agua, para bioensayos toxicológicos por el EMA”.
Bioensayos
La unidad Ecotoxicología del CREA UCSC consta de siete profesionales de diferentes áreas y especialidades. El Jefe de la Unidad, Claudio Espinoza, comentó que “realizamos evaluación y seguimiento ambiental principalmente evaluando las biotas mediante bioensayos y biomarcadores, además de estudios de evaluaciones ambientales y químicas dependiendo de cada cliente”.
En esa misma línea es que el Centro ha ido desarrollando estudios en el área medioambiental, como una respuesta a la creciente necesidad de las empresas de nuestra región, así también del país, como un laboratorio que permita responder a los requerimientos internos corporativos y aquellos que exige la autoridad ambiental del país.
En este sentido, los bioensayos son una herramienta de análisis de respuesta temprana de efectos sobre cuerpos de agua y de caracterización toxicológica de residuos industriales, por lo que la certeza de los resultados al momento de la evaluación y toma de decisiones es de suma importancia. Al trabajar con un laboratorio acreditado, como el Centro Regional de Estudios Ambientales, las empresas pueden tener la garantía de que sus resultados son confiables.
La iniciativa nace de la adjudicación de un Concurso de Equipamiento Científico y Tecnológico Mayor (FONDEQUIP) de la ANID.
Se trata de un sistema integrado para la observación del océano profundo –Integrated Deep-Ocean Observing System o sus siglas en inglés IDOOS– que considera dos componentes de investigación (geofísica y oceanográfica) que desarrolla el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) y que motivó la creación del Centro de Instrumentación Oceanográfica (CIO).
“Este observatorio se enfoca en resolver interrogantes del océano profundo. El IMO realizó exploraciones en la Fosa de Atacama y encontraron que la zona tenía mucha más actividad biológica de lo que se creía. En general, se está investigando el cómo se sustenta la vida en un ambiente tan hostil”, comentó Nadin Ramírez, director ejecutivo de CIO.
Proyectos como éste motivan el desarrollo de centros, como el Centro de Instrumentación Oceanográfica, con la misión de brindar soporte técnico e instrumental, con profesionales altamente calificados e instalaciones acorde al estado del arte. De esta forma, logra apoyar al Instituto Milenio de Oceanografía en la puesta en marcha y mantenimiento de este sistema de observación.
El siguiente paso hacia la investigación
La Fosa de Atacama se considera la más profunda y extensa del hemisferio sur, con más de 8 mil metros de profundidad y 6 mil kilómetros de longitud. Con las expediciones del IMO, surgieron nuevas oportunidades de investigación y desafíos en la exploración del océano profundo. Bajo estas necesidades técnicas en Oceanografía Observacional, es que nace el CIO, con expertos del área de la geofísica y oceanografía, capaces de diseñar y operar instrumentación especializada para estos fines.
En marzo de 2023, con apoyo de profesionales del CIO, se logró instalar parte de los equipos geofísicos que miden deformaciones del fondo marino, utilizando el buque de investigación alemán R/V Sonne, mientras que el equipamiento oceanográfico, integrado a los anclajes submarinos, fueron instalados en octubre de 2023 con el buque científico nacional Abate Molina.
Los anclajes oceanográficos incluyeron diversos instrumentos, como correntómetros, sensores de oxígeno disuelto, de pCO2, CTD (salinidad, densidad, temperatura y presión) y trampas de sedimentos, equipos con los cuales se obtendrá información relevante del océano profundo.
Alianzas estratégicas y proyecciones
CIO se relaciona con sus usuarios de formas muy diversas. A lo largo de sus tres años de ejecución ha colaborado con más de 20 instituciones, nacionales como internacionales, académicas, centros de investigación, consultoras ambientales y empresas del rubro, entre las que destacan el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) y el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP).
Algunos de los servicios que presta el CIO son: el mantenimiento de equipamiento científico, incluyendo la calibración y verificación de equipos CTD; análisis de muestras; campañas oceanográficas; procesamiento de datos; y arriendo de equipamiento oceanográfico. Además, CIO tiene la capacidad de ofrecer soluciones a determinados desafíos tecnológicos, a través de Ingeniería aplicada, proporcionada por su Unidad de Innovación Tecnológica.
Complementariamente, el CIO apoya proyectos de investigadores jóvenes y centros de investigación emergentes, con el fin de contribuir con el desarrollo de la investigación oceanográfica en Chile.
A través de la presencia de iridio en las rocas consiguen localizar el límite entre las eras que señalan la extinción de los dinosaurios en la región de Magallanes y de la Antártica Chilena.
Un reciente artículo científico posiciona a Cerro Guido y el valle del Río de las Chinas en la región de Magallanes y de la Antártica Chilena como el lugar más meridional de América asociado a un ambiente continental donde se ha estudiado la presencia del límite Cretácico-Paleógeno (límite K/Pg), un evento que marca la extinción masiva de los dinosaurios hace 66 millones de años.
Hacia el final del Mesozoico -período también conocido como la Era de los Dinosaurios- un asteroide impactó en Chicxulub, península de Yucatán (México), originando una de las mayores extinciones masivas conocidas y que representó la desaparición del 75 % de las especies que habitaban el planeta.
El estudio fue liderado por la Dra. Leslie Manríquez Márquez, geóloga e investigadora posdoctoral del Instituto Antártico Chileno (INACH), quien relata que el impacto de un meteorito trae consigo “una serie de señales que quedan registradas en las rocas tales como microesférulas, cuarzo de impacto, anomalía de iridio, depósitos de flujo de detritos y depósitos de tsunamis. En la región austral, se destaca la presencia del elemento iridio, que es muy escaso en la corteza terrestre, pero abundante en los meteoritos.”
Los registros con iridio de este límite en el hemisferio sur son limitados. Uno de los lugares donde se estudió esta anomalía fue en la isla Seymour en la Antártica. Manríquez y su equipo demostraron que en el valle del Río de las Chinas se encontró una anomalía de iridio en la sección superior de la formación Dorotea. “Eso quiere decir que localizamos el famoso límite K/Pg y que, además, en el mismo punto de muestreo se encontró evidencia de las perturbaciones ambientales ocurridas durante el evento de extinción de fines de la Era de los Dinosaurios”, afirmó Manríquez.
Este hallazgo permite comprender de mejor forma las condiciones ambientales y la diversidad biológica existentes justo antes de la gran extinción de fines del Cretácico en paleoambientes continentales de altas latitudes y cuáles fueron los cambios ocasionados por el choque del asteroide.
El material analizado (sedimentos) se recolectó durante las campañas de 2020 y 2021, donde participaron especialistas en geología, paleobotánica y paleontología de vertebrados e invertebrados de la Universidad de Chile, Universidad de Concepción, Universidad do Vale do Rio dos Sinos (UNISINOS, Brasil), Universidad de Texas (Estados Unidos) y el INACH.
Para localizar el límite K/Pg se realizaron análisis geoquímicos y palinológicos (estudio de polen y esporas) en muestras de rocas de la sección superior de la formación Dorotea, recolectadas cada diez centímetros y procesadas en laboratorios en Brasil. Estos análisis se eligieron por dataciones previas del año 2020 que identificaron el intervalo K/Pg.
Los análisis de polen muestran un fenómeno llamado “spore spike”, que es un aumento rápido de esporas de musgos y helechos en ambientes perturbados. Este incremento se debe principalmente a cambios ambientales, como incendios o deforestación, que permiten que estas plantas pioneras colonicen rápidamente las áreas afectadas. La relación con el iridio sugiere que esto está vinculado al impacto del meteorito que causó la extinción del límite K/Pg. Actualmente, están estudiando cómo este evento afectó la vida en el sur del mundo.
A partir de este descubrimiento se abren múltiples interrogantes que buscarán responder en futuras investigaciones: “Algunas de ellas son: ¿cómo cambió la biota austral a lo largo del límite K/Pg en altas latitudes?, ¿qué especies aparecen y desaparecen como respuesta a un mundo convulso y cambiante?, ¿cómo varió el clima hacia finales del Cretácico?, ¿qué perturbaciones ambientales se asocian al evento K/Pg?, ¿existen eventos de paleoincendios registrados?”, señala Manríquez.
Cooperación internacional
Este artículo publicado en la prestigiosa revista Cretaceous Research, es el primer resultado del proyecto Fondecyt de Postdoctorado nº 3230319 liderado por Manríquez. Respecto a esta publicación, ella destaca: “Es muy gratificante publicar los resultados obtenidos a lo largo del año pasado producto de una colaboración con investigadores brasileños, los cuales fueron un pilar fundamental para conseguir este resultado. Es una tarea ardua llegar a publicar un artículo en una revista científica. Contribuir al conocimiento científico resaltando una localidad del extremo sur de Chile ayuda a poner en valor su patrimonio natural lo cual es importante para la preservación y creación de una memoria patrimonial sobre la historia natural de la región de Magallanes.”
Asimismo corresponde a una colaboración con los proyectos del Programa Antártico Brasileño (PROANTAR): Proyecto Paleoclima y Florantar.
Manríquez también destaca el apoyo brindado por el INACH, institución que ha organizado expediciones en la zona por más de una década, lo cual ha contribuido a una gran cantidad de profesionales desde sus etapas iniciales, incluyéndola a ella, quien ha participado desde la primera campaña cuando era estudiante de pregrado. También agradece el apoyo de la Estancia Cerro Guido, donde se desarrollan estas investigaciones.
“Los nuevos estudios geológicos y paleontológicos en esta localidad arrojarán más luces sobre los eventos ocurridos a fines de la Era de los Dinosaurios, momento que representa un punto importante en la historia geológica de la Tierra. La gran extinción de fines del Cretácico dio la oportunidad a que nuevos linajes se pudieran diversificar, incluido aquel que llevó a nuestra aparición en este planeta. Por ende, es importante continuar con las colaboraciones y con el desarrollo de las investigaciones incluyendo la formación e intercambio de estudiantes y profesionales en el área de las geociencias”, concluyó la investigadora del INACH.
El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).